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Universidad Pedagógica Nacional Biografía y Autobiografía Docente: Fernando Gonzalez Integrantes: Yulieth Diaz Luis Alejandro Mora Karen Cartagena Hans Baquero Lina Cala Impresión: Zárate Publicidad

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Por si Manana Nunca Llega Historia de vida de Yulieth DĂ­az tras la muerte de su hermano

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Recuerdo que ese fue un día muy raro, me levanté llorando, aburrida, triste y no sabía porque. Incluso el día estaba triste amaneció lloviendo y era 29 de Octubre del 2005, era un sábado y como todos los sábados dormiría hasta tarde, pero esta vez no! Algo dentro de mí hizo que me levantara más temprano de lo normal. Cuando salí del cuarto mis hermanas estaban despiertas y eso también era extraño un sábado. Después de unos minutos de estar despierta alguien de mi familia llegó a la casa con una noticia alarmante. Mi hermano había tenido un accidente. La palabra ¡accidente! sólo me trasladó al hecho de que pudo caerse, romperse un brazo o lastimarse alguna parte de su cuerpo; sin embargo seguía igual de triste como cuando me levante. Creo que a veces los seres humanos tenemos la capacidad de percibir cosas que pasan en nuestro alrededor, sobre todo si son hechos que involucran a las personas que más amamos.

Recuerdo que ese fue un día muy raro, me levanté llorando 3


Mi grupo del colegio siempre ganaba las competencias era espectacular; las practicas comenzaban como seis meses antes del desfile. Las personas de todas las ciudades salĂ­an a ver ese espectĂĄculo y lo mejor era que participaba toda la escuela: los niĂąos de preescolar, primaria, bachillerato, profesores, y hasta aseadores y porteros; la escuela Normal era mi otra familia.

La Escuela Normal era mi otra famlia 4


Obviamente por la situación ese sábado no salí y estuve esperando noticias sobre la salud de mi hermano. Hasta el mediodía todo parecía un simple accidente; nadie en mi casa estaba alarmado ni muy exaltado, solo estábamos mis dos hermanas menores y yo. Tengo muchos hermanos pero sólo mayores, viviendo solos o fuera de nunca viví con ella por ello tengo en Cartagena con mi abuelita Mami nietos le dijeran abuelita.

vivía con ellas dos, los otros eran la ciudad. Tengo una hermana de 36 años pocos recuerdos, siempre estuvo viviendo Socorro, a quien no le gustaba que sus

Todo parecía un simple accidente

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Arboletes, San Juan de Urabá son pueblos pequeños pero hermosos. Tienen unas playas espectaculares, limpias. Creo que la gente no va porque la gente piensan que es muy peligroso, lo fue un tiempo. Mi mamá dice que yo nací en medio de una balacera y por eso mi carácter tan fuerte; en verdad lo tengo pero sale a relucir muy pocas veces. Pasar mis vacaciones allí es agradable; mi papá tiene una casa a una cuadra de la playa y en frente de esta hay una finca de la familia Díaz; en esa finca hay un rio justo frente a la playa. Es curioso que las personas crean que en Antioquia no hay playas, pero de hecho hay muchas y muy hermosas. Ese es el lugar donde se reúne toda la familia todos los diciembres, son como 100 personas.

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De mi infancia en Antioquia recuerdo poco, pero una de las cosa que más recuerdo es mi escuela que estaba al lado de la casa de mis abuelos, era grandísima y muy bonita, hoy, de esa escuela sólo queda el edificio, ya que la trasladaron a otro lugar y ahora sólo se escuchan voces de niños corriendo en las tardes por el patio. Creo que todo ha cambiado, ya es un pueblo muy solo, únicamente hay personas adultas, ya que los jóvenes van a estudiar o hacer sus vidas en Medellín u otras ciudades y sólo regresan en vacaciones.

Creo que todo ha cambiado, ya es un pueblo muy solo.

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Mi hermano era el segundo de siete hijos. Cuando murió tenía 27 años, y era una persona alegre. Le encantaba lo que hacía. Ingresó al ejército y allí le decían” El gato” y era muy bueno en lo que hacía. Terminó el bachillerato y se graduó con mi tercera hermana. Tania y mi hermano pasaban bastante tiempo juntos, eran muy buenos amigos. Él le contaba todo, salían juntos a bailar; yo creo que la razón por la cual madure tan pronto y aprendí tanto fue por ellos. Andaba todo el tiempo detrás de ellos dos y cuando iban a salir a fiestas allí estaba yo aunque fuera una niña. Mi hermano era muy celoso con sus hermanas, él elegía con quien bailamos, cuando uno no estaba en casa él llamaba a mi madre a preguntarle donde estaban las muchachas.

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La primera vez que regresó, luego de estar un año en el ejército, trajo a la casa un oso perezoso. En casa nos gustan los animales pero mi hermana Tania fue la responsable de que el oso durara sólo cinco días, pues el ambiente del oso no era el apropiado, lo subió a un árbol de limón con muchas pullas y el pobre animal callo y murió. Siempre que mi hermano llegaba, él traía algún animal; la siguiente vez nos trajo una lora, se llamaba Lola, no estuvo con nosotros más de un día, al final terminamos regalándosela a mi tía. Mi hermano adoraba a mis tías y ellas a él, él era muy especial con toda la familia. Para el día de las madres siempre les daba regalos a todas.

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Cuando una persona como él ya no está en el núcleo familiar las cosas cambian, nunca nada volverá a ser igual y no sé si el tiempo pasó muy rápido, o yo no me percaté, pero, ya nada es como era antes. Ahora todos están lejos y la vida es más fría y más dura.

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Pareciera como si el sol no quiesiera salir.


De algún modo tenía la esperanza de que ese accidente fuera sólo un simple accidente y que pronto saldría de eso, pero nunca paso. Espere toda una tarde y toda la noche pero a las 11:00 pm llegó la noticia que nadie esperaba, ¡Murió!, y nadie me lo dijo; solo escuche el llanto de mi hermana mientras hablaba por el teléfono con un familiar. Eso me marcó, nunca voy a olvidar ese día. Que doloroso fue todo, nadie en mi casa pudo dormir ese día; mis hermanas estaban inquietas y yo me pasaba de una cama a otra. La madrugada se hizo eterna y parecía como si el sol no quisiera salir. Por fin amaneció y por un momento pensé que todo había sido una pesadilla, pero al ver las caras de mi familia me percaté de la dura realidad. No podía aceptarlo. No vi a mi madre desde el sábado en la mañana hasta la tarde del día siguiente, estaba devastada igual que todos. Yo no me sentía con fuerzas para ver ese escenario donde todos lloraban y se lamentaban. Comenzaron a llegar personas de todas partes, familiares de otras ciudades. No podía creer que después de casi dos años de no ver a mi hermano regresara metido sin vida en un cajón.

No podía creer que después de casi dos años de no ver a mi hermano regresara metido sin vida en un cajón. 12


La última vez que lo vi fue cuando cumplí 15, en el 2004. Ese día estaba molesto conmigo porque me fui sin permiso todo el día para la playa con mis amigos. Yo también me molesté y no me despedí de él cuando regresó a su trabajo. Con mi carácter fuerte y todo lo que quisiera, él era la única persona que me corregía. En la escuela yo decía que él era mi héroe y de verdad lo era. Pues era la persona que más admiraba por su carácter y a lo mejor por ser tan parecido a mí. No quería verlo, pero tenía que acercarme a confirmar que fuera él, pues su contextura era delgada. A mi hermano el ejército lo educó de muchas formas, antes de entrar era muy desorganizado cuando volvió era lo contrario, todo debía estar en orden, la cama debía estar sin una arruga, la ropa doblada, los zapatos limpios.

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Duré muchos días llorando y llegó el momento en el que las lágrimas no me salían. El día de su entierro 31 de octubre aparecieron personas de todas partes, muchos nos acompañaron. Ese año fue mi grado de bachiller pedagógica. Él debió estar ahí, ese día fue en cierto modo un día triste. A partir de ese momento todas las cosas cambiaron en mi vida, empeoró mi salud, y vivía con miedo a que si alguien de mi familia no regresaba, algo les había ocurrido. Todavía no entiendo como el Estado no se hizo responsable de lo que pasa a un servidor de la fuerza pública y más si es muerto en combate.

Él debió estar ahí

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Esa tarde estaban en un lugar llamado el Salao, él guiaba a un grupo de muchachos en una misión llamada “Halcón Negro”. Días antes de salir a la misión, un compañero había tenido un accidente y quedaron aturdidos; sin embargo nadie tuvo en cuenta su estado y los enviaron a esas montañas. Cuando un soldado va dirigiendo un grupo todos deber seguir sus pasos y eso fue exactamente lo que no hizo el segundo en línea del grupo. Quien iba detrás de mi hermano como consecuencia del accidente pasado, piso donde no correspondía, se salió de la fila y desafortunadamente se activó una mina. Un pedazo de esquirla entró al cerebro de mi hermano y durante toda la tarde estuvieron esperando que los encargados de recoger a los heridos llegaran, y no fue sino después de ocho horas que llegaron a recogerlos.

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Luego de varios meses el ejército trató de compensar el dolor de una familia, haciendo homenaje a mi hermano; lo llamaron “El Soldado del Año.” A mi madre le dieron cuadros, medallas, y la mandaron a Bogotá a participar de las palabras del Señor presidente y de los Generales. Todos los honores no alcanzarían para devolverle la vida a mi hermano. Luego de algún tiempo mi familia entabló una demanda contra el Estado por las negligencias que se presentaron y por daños psicológicos a lo cual este respondió sin consideración alguna. El ejército nos dijo que quienes debían responder por la vida de mi hermano era el grupo subversivo, ya que ellos fueron los que sembraron la mina en ese territorio.

Todos los honores no alcanzarían para devolverle la vida a mi hermano 17


Durante mucho tiempo estuve soñando con mi hermano, hasta tal punto que nunca voy a olvidar el día que soñé con él diciéndome: “No llore más que yo tampoco me quería morir.” Eso fue muy fuerte para mí.

“No llore más que yo tampoco me quería morir.”

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Esta desagradable experiencia de perder a un ser querido me marcó la perspectiva de la vida, las cosas primarias son realmente las más importantes, la familia está ante todo y no podemos dejar para mañana lo que podemos hacer hoy, porque si el mañana nunca llega, no tendremos que arrepentirnos por lo que no hicimos y dijimos a quienes hacen parte de nuestra vida. Es ahora el momento de estar y compartir con las personas que amas, es ahora el momento de hacer y decir lo que sientes, es ahora que debes amar, soñar, reír y luchar. Hazlo ahora. Por si mañana nunca llega.

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historia de vida