Donald Sultan diseñó una técnica inédita que reúne el modelado y la pintura con materiales industriales convencionalmente no utilizados en estos oficios para articular un lenguaje diferente en la representación de la naturaleza muerta, los bodegones, las frutas y las flores. La notable plasticidad de su trabajo, así como la manera de abordar los grandes y contrastados planos de color que le acercan a la abstracción, dominan una limpia e impecable propuesta con elevados valores contemporáneos.
Este artista proporciona una visión completamente nueva con la que parece decirnos que el arte siempre ofrecerá maneras de pronunciar visualmente la palabra flor.