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LA JUVENTUD

en la lucha revolucionaria

Publicación de la LIT-CI (Liga Internacional de los Trabajadores - Cuarta Internacional)

ISSN 2179-1198

05 TERCERA ÉPOCA

JUNIO - 2011 - AÑO 2

LEA EN EL DOSSIER ESPECIAL Las movilizaciones en el mundo árabe, Europa y Latinoamérica Para ser libres hay que hacer la revolución socialista 1er Congreso de la ANEL en Brasil

Revolución y Contrarrevolución en el Mundo Árabe ESPAÑA

CUBA

ESTADOS UNIDOS

La juventud y el pueblo salen a la calle 33

Análisis del La lucha de Wisconsin VI Congreso del PC 18 y el ajuste de Obama 42


CORREO INTERNACIONAL N° 5

Presentación Correo Internacional es una publicación de Editora Lorca S.A. Rua Paulo Dias 53, CEP: 04109-060, Aclimação, São Paulo, SP, Brasil Impresión Proyeto IP Grafis Rua Dom Bosco, 70 CEP: 03105-020, Mooca, São Paulo, SP, Brasil Editor Responsable Alejandro Iturbe Proyecto Gráfico Victor Bud Diagramación Natalia Estrada Traducciones Marcelo Korman Marcos Margarido Fotografía de contratapa @João Belard, Licencia Creative Commons ISSN 2179-1198

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resentamos esta nueva edición de Correo Internacional en un momento en que la lucha de clases en el mundo parece haberse acelerado. En primer lugar, en el mundo árabe, donde la fuerza de la movilización de las masas ya se ha extendido con todo al pueblo palestino y golpea sobre las propias fronteras de Israel. Por supuesto que no se trata de una amplia “avenida de mano única” sino que debe enfrentar la acción contrarrevolucionaria del imperialismo, Israel y las burguesías nacionales, que buscan desviar, frenar y derrotar los procesos nacionales y el proceso revolucionario árabe de conjunto. Esos choques entre revolución y contrarrevolución, sus avances, retrocesos, impases e, incluso, derrotas (como en Bahrein) son los que analizamos en la extensa sección dedicada a esta región. Cruzando el Mediterráneo, la Unión Europea (UE), al igual que en 2010, sigue mostrándose como el eslabón más débil de la cadena de países imperialistas. Mientras continúa el impacto de la crisis económica internacional (en la que sólo Alemania parece “respirar” un poco pero a costa de perjudicar a todos sus socios), la situación fiscal de muchos de los países obliga a varios de sus gobiernos a durísimos planes de ajuste, ya sea para “sanear” las finanzas del Estado burgués o, incluso, para sobrevivir y no quebrar, como los PIG (Portugal, Irlanda y, especialmente, Grecia). Pero estos planes de ajuste originan una respuesta de lucha de los trabajadores y los jóvenes: allí están las nuevas huelgas generales en Grecia, la movilización de la Geração á Rasca en Portugal, medio millón en las calles de Londres, en Gran Bretaña, el 15-M y los indignados españoles… Al mismo tiempo, los planes erosionan y debilitan políticamente a los gobiernos que los aplican, lo que se expresa en las derrotas electorales de Zapatero y el PS, en España, y de Sarkozy, en Francia; en

la renuncia anticipada de José Sócrates, en Portugal; en el profundo desgaste de Berlusconi, en Italia, etc. Analizamos algunos de estos países en la sección Europa. Cruzando el Atlántico, en EEUU, con las luchas de Wisconsin y el ajuste de Obama, podría estar recorriéndose un camino que conduzca a una realidad similar. En ambos procesos: mundo árabe y luchas en Europa, la juventud trabajadora, estudiantil y desocupada está jugando un papel de primera línea. Esto se debe, en primer lugar, a que la juventud es la que más sufre la crisis y los ataques del capitalismo imperialista. En segundo lugar, a que, como sector generacional, no sufre el peso de las derrotas pasadas y es menor el control de las direcciones burocráticas o reformistas. Eso aumenta aún más la dinámica de lucha de una generación que se está jugando su futuro. O mejor dicho, luchando contra la falta de futuro. Por eso, dedicamos a la juventud el dossier especial de este número, que contiene también la propuesta de la LITCI a esta nueva generación. También dedicamos una sección al VI Congreso del PC cubano, donde se reafirmó la restauración capitalista en el país y el plan de ajuste, con más de un millón de despidos en el Estado, que viene llevando adelante la dirección castrista. En otro artículo, también realizamos una dura crítica al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, por la detención y entrega al gobierno colombiano del periodista Pérez Becerra y por el reconocimiento del gobierno golpista hondureño de Porfirio Lobo. Finalmente, en la sección Vida de los Partidos, podrá leer sobre el regreso del PST hondureño a la LIT-CI y la fundación de un nuevo partido, el PSTU, en Argentina, como sección de nuestra internacional. EL EDITOR


MUNDO ÁRABE

Revolución y contrarrevolución

en el

Mundo Árabe ALEJANDRO ITURBE

El domingo 16 de mayo, miles de palestinos exiliados en países limítrofes con Israel (Líbano, Siria, Jordania) marcharon, junto con simpatizantes de esos países, hacia las fronteras para cruzarlas y así reivindicar el derecho a retornar a las tierras de las que fueron expulsados en 1948. En Egipto, la movilización se hizo frente a la embajada israelí en El Cairo. 2

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uienes llegaron a las fronteras israelíes, fueron atacados por el ejército sionista, con un saldo de más de 15 muertos. En El Cairo, la represión corrió por cuenta del ejército egipcio que mató a dos personas. Es en ese marco que analizamos, en un artículo específico, el acuerdo de Al Fatah y Hamas en Palestina. Estos hechos expresan con mucha elocuencia el actual momento del proceso revolucionario en el mundo árabe. Por un lado, la fuerza de la movilización de las masas, que ya se ha extendido con todo al pueblo palestino y golpea sobre las propias fronteras de Israel, lo que es fundamental porque este es un punto que unifica todo el proceso de revolución árabe. Por el otro, la acción contrarrevolucionaria del imperialismo, Israel y las burguesías nacionales que buscan desviar, frenar y derrotar los procesos nacionales y el proceso revolucionario árabe de conjunto.

Las bases objetivas Después de sus primeros triunfos, en Túnez y Egipto, la revolución árabe continúa su curso. Pero no como una amplia “avenida de mano única” sino a través de avances, retrocesos, impases e incluso derrotas, como en Bahrein. Las bases objetivas de esta continuidad son muy profundas. En primer lugar, la lucha por lograr libertades democráticas contra regímenes dictatoriales sangrientos y corruptos que llevan décadas en el poder. En segundo lugar, la lucha contra la pobreza y la miseria, originada en el saqueo de las riquezas nacionales por parte del imperialismo asociado a las burguesías nacionales. Condiciones de vida durísimas que se vieron agudizadas con la crisis económica internacional que llevó a un salto del desempleo, con picos del 50% en la juventud, y al alza intolerable de los alimentos y productos básicos. CORREO INTERNACIONAL


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Y como un plano de fondo, que ahora reaparece con toda su fuerza, la amenaza permanente de agresión que representa el enclave militar imperialista del Estado de Israel y el puñal clavado en el corazón de los pueblos árabes que significa la tragedia del pueblo palestino, sobre la cual ese estado fue construido y se sostiene.

Egipto y Túnez En los países donde las masas obtuvieron un primer triunfo, como Túnez y Egipto, esta continuidad se expresa especialmente en el riquísimo proceso de reorganización que se está dando en el movimiento de masas, especialmente en la clase trabajadora y en juventud. En Egipto, vemos el surgimiento de numerosas comisiones de empresa y de nuevos sindicatos que reemplazan a las estructuras sindicales del viejo régimen. Es un proceso que se extiende incluso a sectores tradicionalmente poco propensos a organizarse, como los artesanos o los ingenieros petroleros. Es tan fuerte y dinámico que resultaron inútiles todos los intentos para controlarlo y “reglamentarlo”, y el nuevo gobierno optó finalmente por limitarse a crear una oficina gubernamental en la que el único requisito es que las nuevas organizaciones se inscriban. La juventud, por su parte, se organiza masivamente en las universidades (ver artículo específico). Juntos, trabajadores y jóvenes construyen nuevas coaliciones para luchar por sus reivindicaciones, enfrentar la represión y el “control” que quiere imponer el nuevo gobierno e intervenir políticamente. En Túnez, se expresa a través de un fortalecimiento de la UGTT (Unión General de Trabajadores Tunecinos), especialmente sus regionales y sindicatos más combativos. La central sindical ha ganado miles de nuevos afiliados, en especial de sectores renuentes a sindicalizarse, como las mujeres trabajadoras de las fábricas metalúrgicas. En estos meses, además, se han producido decenas de conflictos por aumento salarial y mejoras en las condiciones de trabajo. Aunque puede parecer limitado, es un proceso muy positivo. Habiendo logrado un primer triunfo con el derrocamiento de los dictadores, los trabajadores y jóvenes egipcios y tunecinos aprovechan las libertades democráticas “por abajo” que conquistaron con su movilización y se organizan para JUNIO DE 2011

continuar luchando por sus necesidades más inmediatas y construyen una sólida base organizativa para ello.

La contrarrevolución… El proceso revolucionario árabe enfrenta una acción contrarrevolucionaria del imperialismo, Israel y las burguesías nacionales árabes para salvar a los regímenes monárquicos y dictatoriales, o defender los intereses económicos, políticos y militares del imperialismo en aquellos países donde los dictadores han sido derribados, como en Túnez y en Egipto. Es una política contrarrevolucionaria que combina la acción militar propia o de otros países aliados, la represión interna y, donde esta acción militar o la represión ya no pueden ser el centro, busca aprovechar la crisis de dirección revolucionaria y las ilusiones de las masas en la democracia burguesa, es decir, procesos electorales y “reglamentación legal” de la acción de las masas. En Bahrein, la contrarrevolución militar, a través de la invasión de tropas de Arabia saudita, ha obtenido una victoria. En otros tres países, Libia, Siria y Yemen, este choque adquiere un carácter sumamente violento. Sobre los procesos de Libia y Siria hay fuertes polémicas dentro de la izquierda mundial, Por eso, los veremos en artículos aparte. El diario argentino Página 12 ironiza sobre el supuesto pacifismo de Obama.

Aquí nos interesa analizar un punto sobre Libia. Por las circunstancias que analizamos en ese artículo específico, la intervención militar del imperialismo es vista por los rebeldes que combaten a Gadafi como una “ayuda” y no como lo que realmente es (una agresión militar contrarrevolucionaria al país). Este es un triunfo político del imperialismo.

… y sus limitaciones La intervención de las principales potencias imperialistas en Libia todavía no consiguió quebrar el impase militar, aunque va demoliendo poco a poco la infraestructura de Gadafi. Esta “lentitud” se debe, en primer lugar, a la característica limitada de la intervención: a diferencia de Irak y Afganistán, el imperialismo no envió tropas terrestres sino que ataca con la fuerza aérea y con misiles lanzados desde navíos cercanos a la costa. Es necesario entender que no se trata de una acción contrarrevolucionaria “todopoderosa”. Por el contrario, el imperialismo y las burguesías nacionales deben actuar con un doble condicionamiento. Por un lado, la fuerza del propio proceso revolucionario de masas. Por el otro, se desarrolla en el marco de la situación mundial creada por las derrotas del proyecto Bush en la guerra de Irak y el curso cada vez más negativo de la de Afganistán, ahora transferido para Obama.

“El síndrome de Irak” En 1975, la derrota en el sudeste asiático creó el llamado “síndrome de Vietnam”. Es decir, el temor del imperialismo estadounidense a intervenir militarmente en el exterior, que duró varios años y recién fue revertido a partir del aprovechamiento que George W. Bush hizo de los atentados del 11 de setiembre de 2001. Ahora, la derrota en Irak y la casi segura derrota en Afganistán han creado un nuevo “síndrome”: evitar las intervenciones militares terrestres que acaban convirtiéndose, primero, en ocupaciones de largo plazo, y luego en guerras que llevan a un pantano militar sin salida. Por eso, el secretario de Defensa de Obama, Robert Gates, declaró que quien propusiera una nueva intervención con tropas terrestres en Medio Oriente debía ser “internado en un manicomio”. Un segundo impacto del “síndrome de Irak” es el profundo debate abierto en la burguesía imperialista estadounidense sobre qué países son y cuáles no de “in3


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terés vital” de los EEUU en el área. Para el imperialismo estadounidense, lo más estratégico es, por un lado, Arabia Saudita (la mayor productora mundial de petróleo y “garantía” de su abastecimiento internacional) y, por el otro, la existencia del enclave militar imperialista de Israel, ahora amenazada en todas sus fronteras, por la revolución árabe y por el reanimamiento de la lucha palestina. En ese contexto, se da la definición del gobierno de Obama fue dejar la “carga” de la intervención militar en Libia en manos de los europeos. Y hay voces importantes, como la de James Baker, ex jefe de gabinete de los gobiernos de Ronald Reagan y de Bush padre, que incluso proponen “pasar” la guerra de Afganistán a los nuevos “socios” (como Rusia, China, India y, hasta, Irán). Lo que arroja una luz diferente sobre el reciente asesinato de Osama Bin Laden. Ha sido sí un éxito del imperialismo, pero se trata de un éxito menor frente al impacto de la revolución árabe. Además, esta “victoria” sería utilizada para justificar, mediada a través de negociaciones con los talibanes, la salida de las tropas estadounidenses de Afganistán, sin que parezca que EEUU ha sido “derrotado” porque se habría logrado el “objetivo principal” de la guerra.

Una región estratégica Pero si, en 1975, Vietnam no representaba realmente una región estratégica para el imperialismo, la situación es totalmente diferente con el mundo árabe. Esta región posee el 60% de las reservas mundiales de petróleo, su control tiene un “interés vital” y el imperialismo no puede simplemente “irse” como hizo en el sudeste asiático. Históricamente, el imperialismo garantizó su control y su dominio a través de las monarquías y dictaduras nacionales, a partir de 1948, con la creación del enclave militar que representa el estado de Israel. Cuando, a partir de 1950, las burguesías nacionales tuvieron enfrentamientos con ese dominio, buscando negociar mejores condiciones, las enfrentó miliarmente con Israel. Luego, a partir de finales de la década de 1970, fue cooptando a la mayoría de esos regímenes que se transformaron también en dictaduras proimperialistas, como Mubarak en Egipto y Gadafi en Libia. 4

Ahora, la actual oleada de la revolución árabe amenaza la raíz de este “orden” y esta “estabilidad” imperialistas por su lucha contra los regímenes que son parte explícita de este dispositivo o contra aquellos que, más allá de cierta retórica, ayudan de hecho a mantenerlo Por eso, su política intenta mantener el control y recuperar la estabilidad de la región, con regímenes que garanticen el “orden”, la seguridad de Arabia Saudita y de Israel. En una serie de “círculos concéntricos de seguridad”, necesita también mantener los otros regímenes y, si no puede impedir que caigan, que sean reemplazado por otros que también garanticen esas cuestiones centrales y sean partes de un “juego ordenado”. Para eso, aplica cómo hemos analizado, diferentes tácticas según cada país. Así en Egipto apoya al nuevo gobierno de Tantawi; en Bahrein respaldó la invasión saudita; en Siria y Yemen apoya, por ahora, a los regímenes “malos pero conocidos” de Assad y Saleh, que se ven envalentonados para reprimir; en Libia realiza una acción militar aérea; en Palestina, al mismo tiempo que mantiene su defensa estratégica de Israel, readecua su táctica y deja correr el acuerdo FatahHamas…

Nuestra propuesta En varios artículos del Correo Internacional No 4, hemos afirmado que en el mundo árabe se desarrolla una “revolución socialista inconsciente” que, en la lucha por las libertades democráticas, por las condiciones de vida y por la liberación nacional del dominio imperialista, debe avanzar necesariamente a su desarrollo internacional y a la lucha por el socialismo. Decimos que la revolución en el mundo árabe es socialista por los enemigos que enfrenta (el imperialismo, Israel y las burguesías nacionales); porque las tareas que debe llevar adelante sólo pueden resolverse de fondo derrotando al imperialismo y al capitalismo y, finalmente, porque sus protagonistas, los únicos cuya lucha puede llevarla hasta el final, son los trabajadores y el pueblo. Para nosotros, la consecuencia central de ese “contenido socialista” es la lucha porque las masas árabes tomen el poder en cada país e impongan gobiernos obreros y populares que avancen precisamente en las medidas necesarias para resolver de fondo los problemas y los

objetivos más profundos de la revolución en curso. Las formas más concretas y los organismos de masas con que pueda darse estos “gobiernos obreros y populares” seguramente variarán con las condiciones y características de cada país. En Egipto, por ejemplo, podría basarse en la coordinación y centralización de los nuevos sindicatos y comité de empresa y las organizaciones de la juventud.

La conciencia y las luchas Pero decir que es una “revolución socialista inconsciente” significa, al mismo tiempo, tener claridad que la conciencia de las masas está atrás del significado más profundo de las acciones que realizan. En Egipto, por ejemplo, luego de la caída de Mubarak, se retiraron de la plaza Tahrir reivindicando el papel de ejército y llamando a la unidad con él. O en Libia, donde la base rebelde cree que la intervención militar imperialista es para ayudarlos. Es decir, existe una contradicción entre las perspectivas del proceso y la conciencia. Una brecha que intenta ser aprovechada por el imperialismo y la burguesía para maniobrar y engañar en medio de los procesos. Pero, al mismo tiempo, los trabajadores y los jóvenes continúan organizando, movilizándose y luchando por libertades democráticas, trabajo, salario, educación, contra Israel y en solidaridad con los palestinos... En esa lucha chocan con los gobiernos burgueses, con los patrones en las fábricas, con el imperialismo e Israel, con los ejércitos y policías que los reprimen… En este proceso de movilización independiente de las masas, y en los resultados de los choques con sus enemigos, se definen, por un lado, la relación de fuerzas y la dinámica de los procesos revolucionarios. Por el otro, es como resultado de esa movilización y de esa experiencia propia que las masas van avanzando en su conciencia y comprendiendo la necesidad de avanzar en su lucha más allá de lo inmediato. Por otro lado, para que sean realmente sólidos, esos avances en la conciencia de las masas deben expresarse en la construcción de partidos obreros revolucionarios. Partidos que ubiquen cada lucha parcial en la perspectiva más estratégica de la toma del poder en cada país, en el camino de la construcción de una Federación de Repúblicas Árabes Socialistas. CORREO INTERNACIONAL


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Siria…

¿Quién defiende al dictador? ALEJANDRO ITURBE

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emos dicho que el choque entre revolución y contrarrevolución se expresa de modo muy agudo en países en que los que los regímenes dictatoriales resisten con fiereza la acción de las masas. En el caso de Siria se abrió una intensa polémica dentro de la izquierda sobre qué posición adoptar en el enfrentamiento entre la lucha popular y el régimen de los Assad. Veamos, entonces, los hechos. La lucha del pueblo sirio contra la dictadura de Bashar el-Assad ya lleva más de dos meses. El régimen de los Assad es como una “dinastía”: el actual presiJUNIO DE 2011

dente heredó, hace diez años, el poder de su padre, Hafez, quien había gobernado desde 1971. Bashar inició su gobierno en 2000, prometiendo algunas “reformas democráticas”. Pero, frente al actual proceso de luchas, desató una durísima represión que, incluso, utiliza tanques contra civiles desarmados o ataca a las familias durante los funerales de las víctimas. Ya hay centenares de muertos y la cifra crece cada día. A estas víctimas se suman, además, miles de presos. A pesar de la represión, la lucha continúa extendiéndose: cada vez más ciu-

dades y sectores se juntan al proceso de lucha revolucionaria antidictatorial. Y ya aparecen las primeras noticias de divisiones en el partido Baath de gobierno y en el ejército.

Un antiimperialismo al que sólo le quedan los discursos Para los revolucionarios resulta clave definir dónde está la revolución y dónde la contrarrevolución imperialista-burguesa, en cada uno de los procesos del mundo árabe. Errar en esa definición lleva a dos políticas opuestas pero simétricamente criminales. 5


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Por un lado, capitularle al imperialismo, como hace un sector de la izquierda europea (ver artículo sobre Libia). Por el otro, la política de la corriente castro-chavista, que defendió a Gadafi contra las masas y ahora defiende a Bashar al-Assad, después de varias semanas en que el pueblo salió a las calles en forma pacífica y es masacrado diariamente por el gobierno. En declaraciones públicas, el presidente venezolano Hugo Chávez llamó al dictador sirio de “hermano” y afirmó que, en condiciones parecidas, él “haría lo mismo” (Agencia AFP, 25/04/2011). En el caso del dictador libio, esta corriente recordó el pasado antiimperialista de Gadafi, pero “olvidó” tanto su carácter entreguista actual como su acción genocida frente a la lucha popular. Después de la intervención militar de la OTAN, intentó justificar su apoyo al dictador diciendo que el centro era luchar “sólo” contra esa intervención y no enfrentar a Gadafi al mismo tiempo. En el caso sirio, también utiliza como argumento el discurso antiimperialista del régimen de los Assad y el partido Baath. Es verdad que este régimen enfrentó en el pasado, incluso militarmente, al imperialismo y a Israel, y llegó a ser considerado parte del “eje del mal” por Bush, en 2001. Pero lo cierto es que, desde hace varios años, es parte del “orden” en la región: traicionó varias veces la lucha de los palestinos y apoya la estabilidad y el régimen burgués en El Líbano. Lo más importante de todo, sin embargo, es que, desde hace varios años, mantiene en los hechos una situación de paz con Israel y

con el imperialismo. Por ejemplo, el gobierno israelí considera que su frontera con Siria es una de las más “tranquilas”, aunque aún mantiene en su poder, desde 1967, el territorio sirio de las colinas del Golán.

La política del imperialismo e Israel La corriente castro-chavista dice que la situación en Siria es el resultado de una provocación imperialista y las movilizaciones de masas contra Assad serían, en realidad, una acción contrarrevolucionaria para permitir un golpe o un ataque imperialista. Pero esto no tiene nada que ver tampoco con la actual política del imperialismo e Israel que, por ahora, apoyan el régimen actual y su represión. Ellos no quieren que caiga ese régimen porque prefieren quedarse con “lo conocido” (aunque no les guste del todo) antes que con una revolución triunfante y la “desestabilización” que representaría. El imperialismo repite lo que hizo en Egipto antes de la caída de Mubarak: aconseja “reformas”, presiona por “aperturas” pero no se juega a derribar el régimen. Rami Majluf, empresario y sobrino del presidente Bashar al Assad (es decir un hombre del riñón del régimen sirio) expresó con claridad esta necesidad actual del imperialismo y de Israel, en declaraciones a The New York Times: “No habrá estabilidad en Israel si no se logra la estabilidad en Siria”. Desde el lado israelí, lo expresó con claridad el general retirado Effi Eitan, expresidente del Partido Nacional Religioso y una de las personalidades más extremistas de la derecha israelí, en una en-

trevista radial,: “El actual régimen sirio es la mejor formación de gobierno posible para Israel” (Aljazeeratalk.net, 2/5/11). Hoy no hay en Siria una intervención imperialista como en Libia. Sin esta excusa, queda claro que la posición de fondo de la corriente castro-chavista es que apoya a esas dictaduras. Y justifica esa política en nombre de la supuesta “resistencia” que harían al imperialismo y a Israel. Pero ya hemos visto que eso es mentira tanto en el caso de Gadafi como en el del gobierno sirio.

La posición de Hezbolláh También están siendo puestos a prueba los movimientos de resistencia dirigidos por los sectores islamistas. En otro artículo vemos el caso de Hamas, en Palestina. En Líbano, Hezbolláh, que ganó un gran prestigio por haber infligido una derrota militar y política a Israel en 2006, ahora, ha salido en defensa de Assad. Alega los mismos motivos que el castro-chavismo: la revolución del pueblo sirio es, en realidad, una “conspiración” de políticos sunnitas libaneses apoyados por el imperialismo. ¿Por qué esta posición de Hezbolláh? Para nosotros está relacionada con sus compromisos con las burguesías siria, iraní y libanesa. Lo más grave es que usa la autoridad política ganada en la resistencia contra Israel para apoyar una dictadura que ya vendió varias veces la lucha palestina y del propio pueblo libanés. Y mete confusión en la cabeza de miles de activistas que miran con esperanzas las revoluciones populares buscando una nueva referencia de lucha.

No pasaron la prueba La revolución árabe somete todas las propuestas políticas a la dura prueba de la realidad. La corriente castro-chavista y Hezbolláh no han pasado la prueba. La defensa de los dictadores por parte de estas corrientes es realmente vergonzosa. Al mismo tiempo, es criminal en el terreno político porque lleva a apoyar su sangrienta represión frente a las movilizaciones revolucionarias de las masas árabes. Es decir, a ubicarse en el campo de la contrarrevolución. Llamamos a los miles de luchadores que en la región árabe y en el resto del mundo simpatizan con estas corrientes a que saquen sus conclusiones de estos hechos y procuren una verdadera alternativa de dirección revolucionaria. 6

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La revolución libia en peligro ALEJANDRO ITURBE

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a situación de Libia presenta características más complejas que en otros países árabes y esto tiene que ver con los violentos zigzags que Muhammad Gadafi dio a lo largo de su historia y los cambios de las políticas que el imperialismo tuvo hacia él. Durante varias décadas, Gadafi fue considerado un “enemigo”. Incluso, el gobierno de Ronald Reagan agredió el país con ataques aéreos, en 1982. Pero, en el siglo XXI, “hicieron las paces”: los capitales imperialistas, especialmente europeos, pasaron a controlar el petróleo del país y Gadafi comenzó a invertir sus “ganancias” en empresas imperialistas europeas, como la Fiat. El imperialismo pasó a apoyar su régimen y le entregó el moderno armamento con el que ahora masacra al pueblo libio.

La guerra civil Al estallar la revolución, en enero pasado, la lucha entre el movimiento de masas contra la dictadura de Gadafi, a partir de la crisis y de la división del régimen y de las fuerzas armadas, dio origen a una guerra civil. Los rebeldes organizaron comités populares que se armaron y tomaron el control de la región oriental del país, donde se encuentra la ciudad de Bengazi, mientras que las fuerzas de Gadafi se atrincheraron en la región de Trípoli, la capital, al occidente. Luego de ese avance inicial hasta las cercanías de Trípoli, mostraron ser débiles en el campo militar y no consiguen derrotar a las fuerzas leales a Gadafi. Éste, con tropas especiales mejor entrenadas y mucho mejor equipadas con las modernas armas que, en los últimos años, le había provisto el imperialismo europeo, comienza una fuerte contraofensiva. Las fuerzas de Gadafi obligan a un gran retroceso de los rebeldes, llegan hasta las puertas de Bengazi y parecían estar en condiciones de retomar la ciudad, infligiendo una derrota casi definitiva a los rebeldes. JUNIO DE 2011

La intervención imperialista Durante la primera fase de la guerra civil, el pueblo libio se opuso explícitamente a la intervención imperialista. Pero la difícil situación militar fue utilizada por el Consejo Nacional Libio para justificar su llamado a esta intervención. Y el imperialismo lo aprovechó (con la excusa de “salvar vidas” y “defender la paz”) para intervenir militarmente, con la “zona de exclusión aérea” avalada por la ONU. Por las condiciones en que se dio, cuando estaban a un paso de perder Bengazi, y por el propio llamado del Consejo Nacional, la intervención militar del imperialismo es vista por muchos de los rebeldes que combaten a Gadafi como una “ayuda” y no como lo que realmente es: una agresión militar contrarrevolucionaria al país. Este es un triunfo político del imperialismo, que consigue “camuflar” sus verdaderas intenciones y mostrar que es “bienvenido”. Es necesario que estos combatientes libios comprendan que sólo la lucha popular podrá liberar realmente el país y que la intervención militar imperialista busca poner nuevas cadenas.

El objetivo de la intervención Cuando estalló la revolución y la guerra civil, inicialmente, el imperialismo “dejó correr” para ver si Gadafi retomaba el control. Pero pronto resultó claro que, aunque Gadafi lograra predominar militarmente, su base social de apoyo, por lo menos en todo el oriente del país, es casi nula. Es decir, era prácticamente imposible que el país se ‘normalizara” con él en el poder.

Ahí es cuando define intervenir militarmente con la zona de exclusión aérea. Es decir, una alternativa contrarrevolucionaria (Gadafi) fue reemplazada por otra (la intervención militar limitada). Al mismo tempo, la OTAN se niega a proveer de armamento moderno y adecuado a los rebeldes porque no confía que esas armas en manos de los rebeldes no se vuelvan mañana contra ella. La acción militar imperialista tuvo un carácter limitado (sin invasión terrestre), por las razones que analizamos en el artículo principal de esta sección. Pero, inicialmente, detuvo el avance de las fuerzas de Gadafi sobre Bengazi y, luego, fue destruyendo la infraestructura de Gadafi. El objetivo político de esta ofensiva imperialista tiene actualmente un carácter “fluido”, determinado tanto por el curso de la situación militar como por el propio debate que se está dando dentro del imperialismo, entre las diferentes potencias de la OTAN, por un lado, y dentro de la burguesía de EEUU, por el otro. Una de las hipótesis, es la posibilidad de aplicar una propuesta del tipo que fue utilizada en Yugoeslavia, en la región de Kosovo, en la década de 1990: la división del país, entre la zona occidental (Trípoli), que podría quedar bajo control de Gadafi, y la oriental (con capital en Bengazi), transformada de hecho en un protectorado imperialista, con la presencia de tropas de la ONU vigilando las nuevas fronteras. La otra, es que la intervención militar obligue a Gadafi o a sus herederos políticos a negociar y compartir un nuevo gobierno con 7


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el Consejo Nacional Libio, sobre todo el territorio libio bajo la protección de tropas de la ONU o de la OTAN aceptadas como garantes del orden, lo que igual daría al nuevo gobierno un estatus de títere dependiente de las tropas de ocupación, como actualmente en Irak. En ambos casos, sería una derrota grave para la revolución libia, que influiría negativamente en todos los procesos revolucionarios del mundo árabe. Si el imperialismo entrase como “garantía”, quedaría un grave precedente. En Egipto y Túnez, las masas mostraron que pueden derribar a los odiados regímenes apoyados por el imperialismo; en el caso libio, se daría la señal de que el imperialismo terminó ganando peso al intervenir en un proceso revolucionario y obtendría una base política suya en un territorio estratégico.

El rol del Consejo Nacional Libio Pero esta política contrarrevolucionaria sólo podría ser exitosa porque la dirección del llamado Consejo Nacional Libio, asentada en Bengazi, le hace el juego al imperialismo: pide mayor intervención militar y negocia con los gobiernos imperialistas. Así permite que Gadafi use un discurso de “víctima” de la agresión imperialista. Este Consejo está formado mayormente por figuras que fueron parte del régimen gadafista, como su principal figura, Mustafá Abdul Jalil, ex ministro de Justicia, quien renunció para unirse las protestas, y el general Omar al Hariri, quien se había distanciado de Gadafi en 1975. La ausencia de una dirección revolucionaria en el campo rebelde hizo posible que estos ex gadafistas ocupasen ese espacio. Es claro, entonces, que para evitar la invasión de la OTAN y el surgimiento de un nuevo régimen pro-imperialista en Libia, al interior mismo de las fuerzas que combaten a Gadafi y en el curso de la lucha por derrocar al dictador, está planteada la urgente necesidad de cambiar esta conducción de Bengazi por dirigentes que real y efectivamente respondan a los intereses del pueblo.

La izquierda proimperialista Si el castro-chavismo defiende al dictador Gadafi, en el campo opuesto, se ubican figuras y corrientes de “izquierda” que apoyan y defienden la intervención militar imperialista en Libia. Es el caso de Ignace Ramonet, director de Le Monde Diplomatique (uno de los impulsores del Foro Social Mundial y su política de “otro mundo es posible” sin derrotar al capita8

lismo) y de Gilbert Achcar, principal referente del llamado Secretariado Unificado (SU) en las cuestiones de Medio Oriente. Ante la situación en Libia, Ramonet escribió “En este momento la ONU constituye la única fuente de legalidad internacional”, y Achcar, que: “sería moral y políticamente equivocado por parte de la izquierda oponerse a la zona de exclusión aérea”. Es una política criminal que apoya “por izquierda” el discurso imperialista de que las intervención es para “defender la democracia”. Con su posición, estas figuras y corrientes avalan los bombardeos y las víctimas civiles que producen, ayudan al

imperialismo a meterse con tropas en la región e ilusionan a las masas y activistas libios y árabes de que esa intervención militar va a favor de su lucha y es para apoyarla. No hay un imperialismo “malo” en Bahrein y uno “bueno” en Libia. Toda la acción del imperialismo en la región es contrarrevolucionaria, sólo que, volvemos a afirmarlo, se ve obligado a actuar con diferentes tácticas. Y es obligación de los luchadores combatir a la contrarrevolución, cualquiera sea su táctica o su “disfraz”.

¿Cuál es la alternativa política al problema militar?

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a revolución libia comenzó con grandes movilizaciones en distintas ciudades, incluso en Trípoli, y creando “consejos populares” en las ciudades que dominaba, especialmente en la región oriental del país. Pero el avance de los rebeldes chocó contra la mayor experiencia militar y el armamento muy superior de las tropas especiales leales a Gadafi, que estuvo a un paso de derrotarlas. Esta situación militar fue la excusa que usó el Consejo Nacional Libio de Bengazi para justificar su llamado a la intervención imperialista, y la que utiliza una parte de la izquierda europea para apoyarla, presentándola como una “ayuda” a la revolución. Desde la LIT-CI hemos denunciado el carácter contrarrevolucionario de esa intervención y criticado duramente a quienes la llamaron desde Libia y a quienes la apoyan en el resto del mundo. En este sentido, una primera tarea es la movilización de los pueblos de los países europeos y de los EEUU contra la intervención y por el inmediato retiro de las tropas. Sin embargo, es válido que cualquier luchador libio, del mundo árabe o del resto del mundo se pregunte cómo se puede derrotar a Gadafi, si las tropas que le son leales son militarmente superiores a las de los rebeldes, y al mismo tiempo combatir la intervención imperialista. Es un problema clave, de cuya respuesta depende la suerte de la revolución libia. Para nosotros, la respuesta proviene de la fuerza de la revolución árabe en su conjunto, para que desde allí provengan los hombres y las armas que puedan reforzar la lucha del pueblo libio contra Gadafi. En especial de Túnez y Egipto, países que, además de ser limítrofes, ya vivieron un primer triunfo de las masas. Es fundamental que allí se construya la solidaridad con los rebeldes libios. Que el pueblo tunecino y el egipcio comprendan que en Libia también se juega la suerte de la revolución en sus propios países. Y desde allí organizar brigadas internacionales, llamando de modo especial a la base y a la baja oficialidad de los ejércitos a organizarse para ir a combatir a Libia. Es una experiencia que el movimiento obrero realizó contra el fascismo, en la década de 1930, en la Guerra Española. Así también se puede conseguir moderno armamento, en especial en Egipto, cuyo ejército es abastecido, desde hace muchos años, por EEUU. Es un armamento que hoy se dirige contra el propio pueblo egipcio, o contra los palestinos para cerrar la frontera de Gaza. Exijamos que ese armamento sea puesto al servicio de las brigadas internacionales y de la lucha del pueblo libio contra Gadafi y el imperialismo. Es decir, con la fuerza de la revolución árabe será posible cambiar la situación militar que hoy amenaza a la revolución libia. Claro que esta alternativa chocará, en primer lugar, con la posición del Consejo Nacional Libio. En segundo lugar, con todas aquellas fuerzas que, en Egipto o en Túnez, quieren mantener el status quo y frenar la revolución árabe. Pero, precisamente, las revoluciones avanzan cuando los pueblos con su movilización rompen las reglas y las fronteras. CORREO INTERNACIONAL


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Invasión saudita a Bahrein

La hipocresía imperialista al desnudo MARCELO KORMAN (Brasil)

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n marzo pasado, 1.000 soldados del ejército de Arabia Saudita (con tanques y otros vehículos militares) y 500 policías de los Emiratos Árabes Unidos ingresaron a Bahrein para “restablecer el orden y la seguridad”. Es decir, para sostener el corrupto régimen monárquico del emir Hamad ibn Isa Al Khalifah, acorralado por las movilizaciones de masas y ante la posibilidad cierta de que pudiera ser derribado en muy corto plazo. Bahrein es un pequeño país insular del Golfo Pérsico, con menos de un millón de habitantes. Como otros países árabes de esa región, es gobernado por una corrupta petromonarquía, agente incondicional del imperialismo estadounidense y muy ligada al régimen saudí.

Un país pequeño pero importante A pesar de su pequeño tamaño, el país tiene una gran importancia geopolítica por su cercanía con Arabia Saudita, los Emiratos Árabes e Irán, en medio de la ruta de transporte petrolero marítimo más importante del mundo. No es casual que la V Flota de EEUU, la destinada a “controlar” el mundo árabe y el Asia Menor, tenga su base en Bahrein. La actual oleada revolucionaria de masas en el mundo árabe había prendido con gran fuerza en el país. Se expresaba en grandes movilizaciones de la mayoría chiíta de la población, oprimida por una minoría sunnita, de cuyo seno proviene la actual casta gobernante. Hubo movilizaciones de casi 100.000 personas, es decir más de 10% de la población, especialmente en la ocupación de la plaza principal de la capital, Manama. La feroz represión del gobierno no consiguió hacer retroceder el movimiento. El ejército y la policía de Bahrein se mostraban impotentes frente a la fuerza popular, y el régimen monárquico de los Al Khalifah estaba a un paso de ser derribado por la acción de las masas. JUNIO DE 2011

Una acción contrarrevolucionaria En ese marco, se produce el ingreso de los soldados saudíes y los policías de los Emiratos. Se trató de una verdadera invasión para sostener el régimen agonizante y reprimir al pueblo de Bahrein. En ese momento, los representantes de la oposición denunciaron la acción como una “invasión extranjera” para llevar adelante “una guerra contra los ciudadanos bahreiníes”. La represión produjo numerosos muertos y heridos y consiguió, por ahora, frenar el proceso revolucionario en el país, transformándolo en una gran cárcel. Como una cruel ironía, pocos días después de la invasión, Abdulatif ben Rashid El Zayani, ex jefe de la policía de Bahrein asumía la secretaría general del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (CCG) y agradecía la “ayuda recibida”.

La hipocresía imperialista El hecho demuestra la total hipocresía del imperialismo, especialmente el estadounidense, cuando habla de la “defensa de la democracia”. Durante décadas, el imperialismo sostuvo sangrientas dictaduras y corruptas monarquías para mantener el control político y militar de la región y sus inmensas riquezas petroleras.

Cuando estalló la actual oleada revolucionaria en el mundo árabe contra esos regímenes, el gobierno de Obama y otros gobiernos imperialistas pasaron a decir que “apoyaban la lucha de esos pueblos por la democracia”. Incluso han atacado a Libia, con una acción militar aérea contra Gadafi, utilizando el argumento de sus “crímenes contra el pueblo libio”. Pero la hipocresía de la “defensa de la democracia” se desnuda completamente en Bahrein. Las monarquías, de ese país, de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes, muestran que están dispuestas a todo, incluso a masacrar a sus pueblos, para defender sus privilegios y las gruesas migajas que reciben por garantizar el saqueo de sus riquezas o servir de bases militares al imperialismo. A pesar de que negó conocer la operación, es claramente el gobierno Obama el que estuvo por detrás de esta invasión. Resulta imposible pensar que gobiernos incondicionales como los de estos países hayan actuado sin autorización del “jefe”. Desde la LIT-CI expresamos todo nuestro apoyo a la lucha del pueblo de Bahrein y llamamos a rodearlo de solidaridad, especialmente en el mundo árabe. Una de las masivas movilizaciones que se realizaron en Manana, Bahrein, antes de la invasión saudita.


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La revolución árabe entró en Palestina GABRIEL MASSA (Argentina)

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srael conmemora el 10 de mayo como la fecha de su “independencia”. Es el aniversario del día en 1948 en que las Naciones Unidas, dominadas por Estados Unidos y el régimen stalinista de la Unión Soviética, decidieron la partición de Palestina en dos estados, otorgando el 54 por ciento del territorio a Israel. En ese momento más de 700.000 palestinos estaban siendo expulsados de sus tierras, en una ofensiva asesina, en la que decenas de aldeas y poblaciones fueron arrasadas por los masacradores sionistas. Los palestinos recuerdan esos eventos como la Nakba, el desastre. Y todos los años se producen actos convocados por organizaciones palestinas dentro y fuera de Israel. Pero este año se ha visto un gran salto en la movilización. Miles de palestinos marcharon sobre la frontera de Is10

rael en las alturas del Golán en Siria, el Líbano, Gaza y Cisjordania. La respuesta de las tropas israelíes fue brutal, asesinando a 21 palestinos e hiriendo a casi 200 según cifras de distintas agencias noticiosas. Un corresponsal del diario Clarín de Buenos Aires, Shlomo Slutzky, escribía desde Tel Aviv: “En la frontera con el Líbano, soldados israelíes dispararon contra cientos de refugiados palestinos que intentaban cruzar. Allí murieron diez manifestantes y cerca de un centenar resultaron heridos, según fuentes militares libanesas. Al menos otros cuatro palestinos perdieron la vida en enfrentamientos con el ejército israelí en la frontera con Siria, después de que entre 30 y 50 personas consiguieran colarse en Israel y entrar en el pueblo de Madj al-Shams, en los Altos del Golán. Algunos testigos hablaban de hasta 10 muer-

tos en este incidente y otro en Gaza. Al cierre de esta edición, la cifra total de víctimas mortales llegaba a 21. Para muchos palestinos, la violenta jornada de ayer fue ‘el comienzo de la tercera Intifada’, mientras que en Jerusalén los tomaron como un ensayo general –y fallido– para los eventos que deberá enfrentar a partir del casi seguro reconocimiento del Estado Palestino en la próxima sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre. “El hecho de que cientos de palestinos y sirios armados sólo con piedras hayan logrado derribar el alambrado de la frontera de Siria con el territorio controlado por Israel en la Meseta del Golán desde la guerra de 1967 reaviva los temores más secretos de los servicios de seguridad israelíes: no la bomba atómica iraní, no misiles químiCORREO INTERNACIONAL


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cos o biológicos lanzados desde Siria ni hombres bomba desde Gaza. El temor es a una masa de manifestantes desarmados que avanzan hacia las fronteras de Israel desde los países vecinos, o sobre las colonias y bases israelíes levantadas sobre tierras palestinas, en marchas masivas que Israel no se puede permitir dispersar a disparos de tanques. “Las autoridades israelíes temen el potencial de imitación del ‘éxito’ en el Golán por parte de cientos de miles de palestinos, que a partir de septiembre podrían estar respaldados por la comunidad internacional al pretender marchar hacia territorios del ‘Estado Palestino en las fronteras de 1967’, como lo reconocería la ONU.” También se dieron movilizaciones al interior del estado sionista. El 10 de mayo, como sucede desde hace 14 años, varios miles de palestinos participaron de lo que el Comité por los Derechos de los Internamente Desplazados en Israel llaman la “Marcha del Regreso”, entre los sitios donde se encontraban dos de las aldeas palestinas arrasadas, al-Damun y al-Ruways, en el norte de Israel.

Las movilizaciones de marzo El salto en las acciones en la conmemoración de la Nakba se da luego de que en marzo se produjeran masivas movilizaciones en Cisjordania y Gaza. El centro de los reclamos populares en aquel momento era la exigencia de que la conducción de la Autoridad Palestina que gobierna Cisjordania encabezada por el líder de Fatah, Mahmud Abbas y los dirigentes de la corriente islámica Hamas, que gobierna Gaza, terminen con sus enfrentamientos y se unan para enfrentar a Israel. El diario The Guardian de Londres narraba el 15 de marzo: “Decenas de miles de personas han participado en manifestaciones en Gaza y Cisjordania exigiendo el fin de las divisiones políticas y de la ocupación israelí. … Las mayores protestas en los territorios palestinos desde que comenzaron los alzamientos en la región a comienzos de año fueron convocadas por activistas de base a través de Facebook, Twitter y YouTube. “Las facciones políticas dominantes de Fatah y Hamas autorizaron las marchas, pero muchos activistas independientes se quejaron del intento de los líderes partidarios de controlar las protestas, para evitar que se impusiera una revuelta al estilo egipcio. JUNIO DE 2011

Estas movilizaciones dieron un resultado casi inmediato: obligaron a las direcciones de Fatah y Hamas a llegar a un acuerdo, lo que vino acompañado de la decisión del nuevo gobierno egipcio de abrir su frontera con Gaza (que había sido cerrada por la dictadura Mubarak en 2006, colaborando con el bloqueo israelí.) Como veremos, estos éxitos alentaron el avance de la movilización palestina.

La “reconciliación” de Hamas y Fatah Bajo los auspicios del gobierno transitorio egipcio, el 4 de mayo el jefe de Fatah, Mahmoud Abbas, y el líder del buró político de Hamas, Khaled Meshal, firmaron en El Cairo un “acuerdo de reconciliación”. Según distintas fuentes Hamas aceptaría que Abbas continúe como presidente de la Autoridad Palestina y que siga negociando acuerdos de seguridad con Israel. Abbas y la Autoridad Palestina han estado aliados desde hace años con Israel y Estados Unidos y han colaborado con el bloqueo y los ataques sionistas contra la Franja de Gaza controlada por Hamas. Hamas, por su parte, venía rechazando la perspectiva de un “estado independiente” negociado con Israel y Estados Unidos por Abbas y denunciaba a la Autoridad Palestina por su rol cómplice en el bloqueo a Gaza en conjunción con la dictadura egipcia de Mubarak. (ver recuadro “El estado independiente”). Junto con las movilizaciones de marzo en Gaza y Cisjordania, un factor impor-

tante que promovió la “reconciliación” sin duda ha sido la caída de Mubarak en Egipto. El gobierno de Mubarak ha sido muy importante para sostener la orientación de Abbas e Al Fatah de abandonar toda política de enfrentamiento y a entrar en las negociaciones de paz con Israel y Estados Unidos. Por otra parte, el bloqueo a Gaza por parte de Israel hubiera sido imposible si Mubarak no hubiese mantenido cerrada también la frontera de esa franja con Egipto. Pero al caer Mubarak, el nuevo gobierno egipcio, aunque ratificó el acuerdo de paz con Israel y el apoyo a la salida de un estado palestino en Cisjordania y Gaza, a fines de abril anunció que Egipto daría algunos pasos hacia la reapertura de su frontera con Gaza. Inmediatamente se citó la reunión de “reconciliación” de todas las facciones palestinas en El Cairo. Ante el acuerdo de reconciliación entre las fracciones palestinas, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, declaró: “La Autoridad Palestina debe escoger la paz con Israel o la paz con Hamas, no hay ninguna posibilidad de paz con ambos”. Por su parte el departamento de Estado de EEUU pareció adoptar una actitud más expectante y abierta, al declarar que “cualquier futuro gobierno palestino debe prometer renunciar a la violencia, cumplir acuerdos asumidos en el pasado y reconocer en Israel” (fuente: IPS).

Saludo entre Mahmoud Abbas y Khaled Meshal.

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Un acuerdo para controlar la revolución Como dijimos, la “reconciliación” fue vivida claramente como un triunfo por las masas palestinas. Y esto sin duda alentó la participación masiva en mayo en las marchas sobre las fronteras con Israel. Al mismo tiempo, el acuerdo entre Hamas y Fatah tiene un aspecto muy contradictorio. Noura Erakat, abogada palestina en el exilio, profesora del centro de estudios árabes contemporáneos de la universidad de Georgetown en Washington, DC, la capital estadounidense, e importante activista por los derechos humanos publicó un extenso artículo en el sitio Jadaliyya.com el 4 de mayo, que dice: “La reconciliación entre Hamas y Fatah puede representar la primera victoria del naciente movimiento juvenil palestino del 15 de marzo.” Pero “se podría decir que la formación de un gobierno de unidad es una táctica preventiva para tratar de contener el creciente descontento palestino y la creciente relevancia de las protestas juveniles, en una Primavera Árabe. De hecho, el día del anuncio (de la reconciliación), fuerzas de seguridad de Hamas dispersaron violentamente cerca de 100 jóvenes jubilosos que celebraban en la Plaza del Soldado desconocido en Gaza… Ibrahim Shikaki, un reciente graduado de Berkeley en Estados Unidos y organizador juvenil que actúa en Ramallah comentó que Hamas y Fatah han tratado de trabar los esfuerzos de los organizadores inhibiendo la cobertura de los medios, acusando a los líderes juveniles de recibir fondos del extranjero y cambiando el centro de las protestas hacia las divisiones faccionales, por temor a ‘perder control sobre el poder y la autoridad’. Si es así, el deshielo de las relaciones por sí solo no alcanzará para contener el movimiento naciente”.

Ali Abunimah, de la Red de Política Palestina –una ONG con sede en Estados Unidos, que promueve la reunificación de todas las fuerzas palestinas en la OLP y la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel– publicó el 9 de mayo un artículo titulado “Reconciliación vacía en Palestina” que va más lejos en la crítica a Hamas: “Es difícil entender los cálculos de los lideres de Hamas: (…) ¿Temen que la ofensiva de Abbas por lograr que la ONU reconozca un estado palestino en septiembre gane peso y ellos se quedarán afuera? ¿Reconocen que el ‘proceso de paz’ no logrará nada, pero esperan evitar que se les achaque la culpa y por esa vía heredar la conducción del movimiento nacional palestino de Fatah? “También hay mucha especulación respecto de que el contexto regional –especialmente el alzamiento en Siria y la inestabilidad actual en Irán– tiene a los líderes de Hamas lo suficientemente preocupados respecto de su propia situación que corrieron a abrazar y re-legitimar a Abbas (…)” Y agrega Ali Abunimah: “Lo sepa o no, Hamas puede estarse embarcando por el mismo camino que la facción de Fatah de Abbas: comprometerse a ingresar en un ‘proceso de paz’ controlado por EE.UU. sobre el cual los palestinos no tienen ninguna influencia ni tienen perspectiva de emerger de ahí con sus derechos. A cambio Hamas quizás espere tener un rol junto a Abbas en gobernar a los palestinos que vivan bajo permanente ocupación israelí en la Cisjordania y la Franja de Gaza. Lo sepa Hamas o no, en los hechos ha entrado en una coalición con Israel y Abbas para administrar los Territorios Ocupados, en lo que Hamas tendrá mucha responsabilidad, pero escaso poder…” Aunque no lo diga explícitamente todavía, por esta vía Hamas pierde el elemento

progresivo que aún conservaba: su resistencia a reconocer a Israel y su decisión de continuar la lucha por un estado palestino en todo el territorio de la Palestina histórica. En síntesis, la “reconciliación” entre Hamas y Fatah alentó la movilización de las masas palestinas. Pero estas direcciones están tratando de convertir este acuerdo en un instrumento para hacer aceptar a esas mismas masas palestinas un acuerdo que va en contra de sus propios intereses.

Hace falta una nueva dirección palestina Desde la LIT-CI seguimos sosteniendo que la única perspectiva para defender realmente los derechos del pueblo palestino es la que estaba inscripta en la bandera original de la OLP: la lucha por la destrucción del estado de Israel y la construcción de un Estado Palestino laico, democrático y no racista, en todo el territorio de Palestina. Los jóvenes que reclamaron la unidad de Hamas y Fatah ya están comenzando a ver que esas direcciones no ofrecen ninguna salida y que por el contrario solo buscan engañarlos y controlarlos. Para cumplir con sus aspiraciones, las nuevas generaciones de jóvenes activistas palestinos independientes que salen a la lucha bajo la influencia de la revolución árabe, tendrán que tomar en sus manos la vieja bandera de la OLP. Y para ello necesitarán indiscutiblemente construir una nueva dirección, que retome el camino de la lucha intransigente por la destrucción del estado sionista y la construcción de un estado palestino laico en toda Palestina que abandonaron tanto Fatah como Hamas. Tendrán para ello que enfrentar también el engaño, bendecido por EE.UU. y la ONU, de un pseudo-estado palestino en los territorios ocupados. Con esa perspectiva seguimos impulsando la campaña mundial de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel a la que adhieren centenares de organizaciones palestinas y no palestinas desde 2005. Aunque limitada en sus objetivos al no plantear la destrucción del Estado de Israel, esta campaña plantea objetivos muy progresivos, como el Derecho de Retorno para todos los refugiados palestinos y el fin de todas las agresiones israelíes y del bloqueo a Gaza. El primer ministro israelí, Netanyahu y el presidente norteamericano, Obama.

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EL MINI-ESTADO PALESTINO L

a posibilidad de que en setiembre la Asamblea General de la ONU de reconocimiento a un Estado Palestino independiente, asentado en Cisjordania y la Franja de Gaza, con capital en Jerusalén oriental, está despertando grandes expectativas en la población palestina y en quienes participan de la campaña mundial contra los atropellos de Israel. Compartimos el reclamo del fin de todos los atropellos sionistas y de un estado en el que los palestinos puedan disfrutar de sus derechos. Y reconocemos en el martirizado pueblo palestino una vanguardia histórica de la revolución árabe. Sin embargo, hay muchos elementos que confirman lo que venimos sosteniendo desde la LIT-CI: que esta salida a través de la ONU encierra una nueva trampa para desmovilizar al pueblo palestino. La agencia Al-Jazeera y otras fuentes difundieron documentos a comienzos de este año en los que se evidenciaba que, para lograr el reconocimiento de un estado palestino independiente en Cisjordania y Gaza con capital en Jerusalén oriental bajo su control, Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, había aceptado condiciones tales como la permanencia de colonias israelíes que ocupan la mitad del territorio de Cisjordania, que el nuevo estado palestino no tenga fuerzas armadas propias y que en su territorio se estacione una fuerza militar de la OTAN. Además los refugiados palestinos se verían obligados a renunciar definitivamente a su reclamo histórico de volver a las tierras que les fueron robadas por los sionistas cuando se constituyó el estado de Israel en 1948. Como muestra de su buena fe, la Autoridad Palestina ha colaborado con la represión y el bloqueo a la Franja de Gaza controlada por Hamas. Viendo la profundidad de la claudicación de la Autoridad Palestina, el gobierno de Obama ha presionado al gobierno de Netanyahu para que acepte el acuerdo, basado en las fronteras previas a la guerra de 1967. Aún así, las autoridades israelíes se resisten al mismo, temiendo que tal actitud lleve al estallido de la actual coalición gobernante, que incluye a representantes de las organizaciones sionistas más recalcitrantes entre las que ocupan colonias en Cisjordania y que

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no están dispuestas a aceptar ninguna limitación a su expansión. Frente a esto, el gobierno de la Autoridad Palestina con sede en Ramallah, Cisjordania, lanzó la ofensiva diplomática pidiendo el reconocimiento en la ONU para septiembre de 2011 de un nuevo “Estado Palestino Independiente”. Ya había logrado que varios países latinoamericanos, entre ellos Brasil y la Argentina anticiparan su reconocimiento. Al respecto, Haidar Eid, profesor de literatura en la Universidad Al-Aqsa de Gaza y asesor de la Red Política Palestina y Al-Shabaka, escribió en un artículo titulado “¿Un hogar independiente o un bantustan disfrazado?” (publicado el 4 de mayo en el sitio online The Electronic Intifada). Allí resumía muy bien los motivos para rechazar esta propuesta: “Una vez declarado, el futuro estado palestino ‘independiente’ ocupará menos del 20 por ciento de la Palestina histórica. Al crear un Bantustan y llamarlo un ‘estado viable’, Israel se deshará de la carga de 3,5 millones de palestinos. La AP gobernará sobre el máximo número de palestinos sobre el mínimo número de fragmentos de tierra, fragmentos que podemos llamar ‘El Estado de Palestina’. Este ‘estado’ será reconocido por decenas de países: los jefes tribales de los infames bantustanes de Sudáfrica deben sentirse muy envidiosos “Uno solo puede suponer que esta ‘independencia’ tan comentada y celebrada simplemente reforzará el mismo rol que la AP tuvo bajo los acuerdos de Oslo. A saber, adoptar medidas de policía y seguridad destinadas a reprimir los grupos de resistencia palestinos… “Así como los acuerdos de Oslo significaron el fin de la resistencia popular y no violenta de la primera intifada, esta declaración de independencia tiene un objetivo similar, a saber, terminar con el creciente apoyo internacional por la causa palestina desde la ofensiva de Israel del invierno 2008-09 contra Gaza y su ataque contra la Flotilla por la Libertad de Gaza en mayo pasado. Pero no da a los palestinos una protección y seguridad mínima frente a futuros ataques y atrocidades de Israel. … De últimas lo que esta ‘declaración de independencia’ ofrece al pueblo palestino es un espejismo, un ‘hogar nacional independiente’ que es un bantustan disfrazado. Aunque es reconocido por tantos países amigos, no provee a los palestinos su libertad y liberación”. 13


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“Vamos a volver a nuestra tierra” Entrevista con Soraya Misleh (periodista brasileña de origen palestino y participante del Frente en Defensa del Pueblo Palestino de San Pablo, Brasil).

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oraya estuvo en la región en mayo y las autoridades israelíes de ocupación le impidieron entrar en territorio palestino. Permaneció algunos días en Jordania, cuando se realizaron las manifestaciones por el derecho de retorno de los palestinos, en el aniversario de la Nakba, que enfrentaron a la policía y ejército sionista en las fronteras.

Correo Internacional: ¿Cómo fue la represión en su intento de entrar en Palestina? Soraya Misleh: Éramos un grupo de 4 brasileños de origen árabe: dos palestinos y dos libaneses. Cuando intentamos entrar normalmente por la frontera de Jordania con Palestina ocupada (Cisjordania), las autoridades de la ocupación israelí nos detuvieron, nos interrogaron y nos trataron como criminales. Nos aislaron unos de otros, hicieron presión psicológica todo el tiempo, durante las 7 horas separados… Nos hicieron preguntas absurdas como si "teníamos armas". También preguntaron de dónde nos conocíamos, detalles de la vida personal de cada uno de los otros, etc. Creo que ese tratamiento que recibimos es parte de la discriminación permanente que sufren los palestinos y los árabes en general de parte del estado de Israel. Este tratamiento discriminatorio se agrava cuando piensan que son activistas. A mí me preguntaron dónde nació mi padre. Yo dije: "cerca de Nablus". Preguntaron por mis parientes, padre, madre, tíos... Su preocupación es por el derecho de retorno de los palestinos emigrados y sus descendientes. Preguntaron 14

"cuál era mi relación con la Nakba" y si había estado allá antes y les dije que sí, el año pasado. Uno de nuestro grupo es diabético. Incluso habiendo sido avisados de ese problema, nos mantuvieron detenidos, sin acceso a alimentación por todo ese periodo. Nos amenazaban. Decían: "Sabemos todo sobre vosotros", "es mejor que no mintáis", etc., Insinuaron que había un espía ("muhabarat") que les había denunciado nuestra presencia. Fueron 7 horas, después nos liberaron, cerca de medianoche. Nos colocaron en un autobús cerrado, por dos horas más, hasta enviarnos de vuelta la Jordania. Sabemos que eso sucede hace 63 años. Tenemos que denunciar que los que ocu-

pan nuestro territorio ilegalmente persiguen y quieren borrar de la memoria la relación de nuestro pueblo con su territorio. CI: ¿Tuvo contacto con el movimiento que organizó la marcha del 15 de mayo (día de la Nakba)? SM: Sí, es un movimiento independiente, formado principalmente por jóvenes palestinos. Son exiliados palestinos que comenzaron a articularse a partir de una página de una red social sobre la revolución en Egipto, de Internet. A partir de ahí, organizaron la comunidad “Tercera Intifada” que llegó a tener, según ellos, 350.000 personas que adherían. Debido a ese éxito, los sionistas presionaron CORREO INTERNACIONAL


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hasta que el servidor derribó la página. Aún así, ellos decidieron mantener la propuesta de movilización para el día de la Nakba. De entrada, pensaron en hacerlo dentro de la Palestina y, desde ahí, pedir el apoyo de los otros países. Después cambiaron de orientación y resolvieron hacerlo de “afuera hacia adentro”. Es decir, desde los países fronterizos con la Palestina ocupada. Y ahí resolvieron hacer una marcha por el derecho de retorno en el aniversario de la Nakba de 1948. El resultado estuvo por encima de lo que todos esperaban: en los 4 países que tienen fronteras con el territorio histórico de Palestina, hubo marchas que enfrentaron la represión de los israelíes. Pero no fueron solamente los sionistas los que intentaron impedir la movilización: también tuvieron dificultades con los gobiernos árabes aliados de los sionistas, que los reprimieron y trataron de evitar que llegaran hasta las fronteras. Se sorprendieron con los que sucedió en Egipto, donde estaba llamada una marcha hacia la frontera con la Franja de Gaza. Pero fue necesario transferir la actividad a la Plaza Tahrir, en El Cairo, porque la Junta Militar no autorizó que se desplazaran hacia allí. En Jordania, hubo un debilitamiento porque las autoridades dificultaron y no permitieron que los autobuses se dirigieran desde las universidades y mezquitas (donde estaba llamado el inicio de la concentración) hacia la frontera. Varios fueron desviados en el camino, con una violenta represión de las fuerzas policiales y del ejército jordano. Las personas gritaban "Es pacífico", pero aún así fueron reprimidas con violencia. Pero, incluso así, se consiguió llegar a las 4 fronteras y entonces se produjeron los enfrentamientos con el ejército de ocupación israelí. En Líbano, francotiradores israelíes mataron 11 participantes de la marcha. En Siria, a pesar de la represión y los cuatro muertos, cinco palestinos cruzaron la frontera, y uno consiguió entrar sin ser capturado después. Los activistas jóvenes dicen que, pese a todos los problemas, el movimiento tuvo éxito y fue el "inicio de la Tercera Intifada". Dicen que van a continuar organizándose y programando nuevas marchas pacíficas. Ellos se inspiraron directamente en la revolución egipcia, tunecina, siria, etc. Van JUNIO DE 2011

a trabajar junto a todos los campos de refugiados y fortalecer la causa del Derecho de Retorno. Con el estímulo de las revoluciones árabes, cuentan superar el desánimo que podrían haber causado tantos años de espera. Esperan el apoyo de las comunidades árabes en el exterior, como aquí en Brasil. Además. ven como importante el movimiento por el Boicot de Productos y Servicios a Israel (la campaña BDS). Incluso que crean que puede funcionar mejor en los países europeos y América Latina. Hay que presionar fuertemente al gobierno brasileño para que rompa los acuerdos comerciales como los del Mercosur con Israel, lo que facilita el comercio entre los países miembros y el estado sionista, y la adquisición de tecnología militar. También hay que exigir la ruptura de relaciones diplomáticas. Finalmente, como mostró mi caso, cuando los brasileños intentan entrar en Palestina, si son de origen árabe o integrantes de movimientos sociales, tiene el acceso prohibido. CI: ¿Como ven los jóvenes los acuerdos de reconciliación entre Al Fatah y Hamas? SM: Ellos no están relacionados con esta cuestión ni con ninguna de las dos fuerzas, son independientes. Me contaron que esos partidos políticos no apoyaron su movilización. Había inclusive, según me informaron, una organización internacional conectada a la Administración Nacional Palestina (ANP) que llegó a participar en el inicio, pero fue aconsejada por los dirigentes a dejar de hacerlo y así lo hizo. Una cuestión importante es que los movimientos de juventud a los que me referí están articulados con movimientos semejantes de varios países. El apoyo del Frente en Defensa del Pueblo Palestino en Brasil es parte de esa coordinación. Lo que nos une es la defensa del Derecho de Retorno de todos los palestinos. Eso es inalienable e innegociable. La lucha por el boicot es articulada. Las revoluciones árabes inspiraron ese movimiento del 15 de mayo, hay un vínculo con la revolución egipcia. Los egipcios del movimiento han apoyado la Tercera Intifada, así como los sirios, libaneses, etc. A partir de la entrada de la juventud, la lucha pasó a ser de masas en todo el mundo árabe. Quería finalizar con una frase que Ben Gurion había dicho refiriéndose a la

Nakba: "Los viejos morirán y los jóvenes olvidarán". Yo creo que hoy la juventud palestina está probando que él estaba equivocado. Antes, los palestinos salían de su tierra porque pensaban que volverían inmediatamente. Hoy, ellos ya no salen y resisten. Incluso sufriendo una represión cada vez más dura. Dicen: si destruyeran nuestras casas, viviremos en una tienda. Los jóvenes del movimiento 15 de Mayo me comentaron que durante la Segunda Intifada cerca de 700.000 sionistas resolvieron dejar Palestina ya que no tenían ningún vínculo con el tema. Son ellos los que están saliendo, aunque nunca se haya oído decir a un palestino que no conviviría con la gente común que hoy está ahí. Pero la convivencia no es posible con ocupación, con opresión, con humillación, con muros con los puestos israelíes de control. Queremos una Palestina democrática, con derechos iguales para todos, un estado único y laico. Sólo tenemos una certeza: vamos a volver, a pesar de la intimidación y de la represión. ¡Vamos a volver a nuestra tierra!

El pasado 15 de mayo, el ejército sionista asesinó cerca de 20 palestinos que intentaban cruzar las fronteras.

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ACTUALIDAD

El asesinato de Bin Laden Un éxito limitado del imperialismo GABRIEL MASSA (Argentina)

ESTA ACCIÓN DE LA DIVISIÓN Seal de la marina de los Estados Unidos es una nueva expresión de la prepotencia imperialista. La misma con la que todos los gobiernos yanquis han actuado desde que robaron un enorme pedazo de territorio a México en el siglo XIX. Y viola una vez más la soberanía de Paquistán, con plena complicidad de las serviles autoridades de ese país.

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a justificación de que este crimen se cometió para vengar los atentados del 11 de setiembre de 2001 es de un cinismo extremo, teniendo en cuenta que, desde entonces, tropas estadounidenses han ocupado Afganistán e Irak, asesinando a millones de niños, mujeres y hombres inocentes. Esta acción comando, llevada a cabo a escondidas y matando a gente desarmada –concretada pocos días después de que el presidente de EEUU justificara las torturas al reconocer que se llegó a Bin Laden gracias a datos recabados bajo tormento– muestra para qué sirve el Premio Nobel de la Paz que le otorgaron a Obama en el comienzo de su mandato: para lavarle la cara a quien continúa con los crímenes imperialistas. ¡Por algo George Bush aplaudió el asesinato de Bin Laden como un gran triunfo contra el terrorismo!

Un éxito muy limitado Efectivamente, Obama puede presentar este acto como un triunfo en la guerra contra el terrorismo: ha terminado con la vida del hombre más buscado del planeta durante diez años. Y con ello asestó un fuerte golpe a Al Qaeda, aunque ésta no parece estar liquidada. El asesinato de Bin Laden le permite a Obama recuperar prestigio dentro de EEUU. Se trata de un presidente que estaba profundamente debilitado, con una gran caída de su popularidad, debido a una política que busca sostener y salvar a los banqueros y empresarios que provocaron una de las crisis más graves de la historia, profundizando la caída del empleo y el salario, y atacando conquistas populares básicas, como la educación y la salud pública, y los planes de ayuda a los sectores más pobres y desprotegidos. Al mismo tiempo, este acto terrorista de Estados Unidos es un intento de afirmar su autoridad en una región en la

que viene sufriendo graves retrocesos: derrota en Irak, empantanamiento en Afganistán, oleada de revoluciones en el mundo árabe –que derrocan o amenazan a dictadores que son piezas más o menos importantes del dominio imperialista–. Con la acción comando de la división Seal, Estados Unidos le muestra el puño a todos los que quieren terminar con la dominación yanqui en la región, diciendo que cuenta con la fuerza militar para intervenir donde quiera y en el momento en que se lo proponga.

La caída de la influencia de Al Qaeda y todas las corrientes islámicas Para analizar el peso y la importancia de este hecho hay que tener presente que tanto Al Qaeda como el conjunto de las fuerzas islámicas han visto caer notoriamente su influencia en la región. Esto se advierte en el hecho de que las revoluciones de Libia, Egipto y Túnez, tanto como las movilizaciones que se desarrollan en Palestina, Siria, Yemen y otros países, están encabezadas por fuerzas laicas. Las corrientes islámicas de más arraigo, como los Hermanos Musulmanes de Egipto, Hezbolláh en el Líbano, Hamas en Gaza, han estado al margen o, incluso, han intentado frenar las acciones de las masas. En Irán se han dado movilizaciones directamente en contra del régimen encabezado por los islámicos chiítas. Bin Laden y su organización no han cumplido ningún rol –por más mentiras que repita Gadafi sobre que Al Qaeda inspira la rebelión en Libia– en la actual ola revolucionaria que sacude el Medio Oriente. Esto confirma lo que siempre hemos dicho de Bin Laden y su organización desde la LIT-CI: representa una corriente burguesa, en un tiempo manejada por la CIA (cuando enfrentó la ocupación de Afganistán por la URSS, en los años ochenta). Aunque luego se volvió contra CORREO INTERNACIONAL


ACTUALIDAD

Estados Unidos –igual que otros líderes burgueses árabes y ex agentes yanquis como Saddam Hussein–, Al Qaeda es ajena y opuesta a los intereses de los trabajadores y los pueblos árabes y de todo el mundo. Y sus acciones terroristas siempre le han servido al imperialismo y sus aliados para justificar acciones represivas contra los pueblos.

¿Por qué ahora? Si Bin Laden y Al Qaeda no eran parte de la rebelión árabe –el principal peligro que enfrenta el imperialismo hoy en el mundo–, ¿por qué Obama eligió este momento para asesinar al líder terrorista? La explicación puede encontrarse en la búsqueda de una salida al menos “digna” a la guerra de Afganistán. George W. Bush metió a su país en la guerra contra el Talibán a principios de la década pasada, como luego lo haría en Irak, con el justificativo de la persecución al terrorismo y Al Qaeda, que supuestamente tenía su mayor santuario en la frontera entre Afganistán y Paquistán. En ese camino derrocó al gobierno de los Talibanes, a los que consideraba socios de Bin Laden. Pero al igual que sucedió en Irak, la ocupación de Afganistán se ha vuelto un pantano de sangre en el que Estados Unidos se hunde cada vez más, con enormes costos financieros y sin éxitos políticos ni militares, mientras el Talibán, lejos de estar vencido, controla amplias zonas del país. Los yanquis necesitan empezar a retirar de allí sus tropas empantanadas, así como redujeron y concentraron sus tropas en Irak, para evitar una derrota clara y abierta. Mantuvieron contingentes en bases que tratan de no intevenir directamente y mantenerse como reserva del imperialismo. Al mismo tiempo, el gobierno de Estados Unidos necesita terminar con esa sangría para poder concentrarse en contener la ola, hasta ahora imparable, de la revolución árabe. Por eso mismo, el gobierno Obama ya había anunciado que comenzaría en julio de este año la retirada de sus tropas de allí, aunque buscando un acuerdo negociado con los Talibanes y dejando bases militares, igual que lo hizo en Irak. Le faltaba encontrar la manera de evitar que se viera esa retirada como una nueva derrota militar de Estados Unidos. JUNIO DE 2011

El atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de setiembre de 2001, fue atribuido a la organización Al Qaeda, cuyo máximo dirigente, Bin Laden, pasó a ser conocido mundialmente. Al mismo tiempo, este hecho fue utilizado por George W. Bush para lanzar su “guerra contra el terror”.

El asesinato de Bin Laden le permite decir al gobierno yanqui que inicia la retirada porque ha triunfado, al liquidar al enemigo que fue a buscar allí. Está por verse, de todos modos, si el imperialismo logrará incluso el objetivo limitado de una salida negociada. Hasta ahora, el Talibán sigue a la ofensiva, controlando amplias zonas de Afganistán y no ha aceptado sentarse a la mesa con Estados Unidos.

Por otra parte, la acción comando estadounidense ha provocado una enorme crisis en el ejército y el gobierno de Paquistán, que se supone es la principal base de apoyo para el esfuerzo bélico de las potencias imperialistas en la zona. Es decir, contrariamente a su objetivo, el asesinato de Bin Laden puede profundizar aún más la crisis en la región Afganistán-Paquistán. 17


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El VI Congreso del PCC reafirma la restauración capitalista

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os titulares de los diarios de todo el mundo referidos al VI Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC) se concentraron en algunas medidas típicas de los planes de ajuste capitalista adoptadas por el mismo. En particular, resalta el plan de despido de 500.000 empleados públicos, como primer tramo de la eliminación de 1,3 millones de puestos de trabajo estatales. Según el plan, los despidos masivos en el Estado se verían compensados –como en los planes de ajuste de cualquier país capitalista– por la promoción de la actividad privada, con el otorgamiento de nuevas licencias para la creación de pequeñas empresas con autorización para contratar personal y la creciente inversión extranjera. Así lo dice la resolución 168 del documento de Lineamientos Económicos y Sociales aprobado por el Congreso: “Modificar la estructura del empleo, reducir las plantillas infladas y ampliar el trabajo en el sector no estatal: para ello se debe: Ampliar el trabajo en el sector no estatal, como una alternativa más de empleo, en dependencia de las nuevas formas organizativas de la producción y los servicios que se establezcan” (tomado de “Sobre el resultado del Debate de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución”, Mayo de 2011, site del PCC). 18

Según un cable de la agencia española EFE: “El Gobierno cubano emitió hasta finales de marzo 180.000 nuevas licencias para ejercer el empleo por cuenta propia que se añaden a las 157.000 ya existentes antes de octubre de 2010, fecha en que se autorizó la ampliación de esta modalidad de empleo a 178 actividades económicas.” (9/4/2011) Junto con esto, el Congreso resolvió la eliminación de la “libreta de abastecimiento”, el sistema por el cual la población tenía garantizados la mayor parte de sus alimentos y artículos de primera necesidad. Para cubrir los efectos de la eliminación de la “libreta”, se descargará sobre las ya agobiadas familias cubanas el sostén de quienes no puedan trabajar o no tengan jubilación. Y se mantendrá alguna forma de subsidio muy reducido para quienes no tengan ningún apoyo familiar: ”Eliminar las gratuidades indebidas y los subsidios excesivos, bajo el principio de compensar a las personas necesitadas y no subsidiar productos, de manera general” (Resolución 173 del documento citado). “Implementar la eliminación ordenada y gradual de la libreta de abastecimiento, como forma de distribución normada, igualitaria y a precios subsidiados” (Resolución 174). (…) “Eliminar prestaciones que pueden ser asumidas por las

Foto: Raúl Abreu.

GABRIEL MASSA (Argentina) personas o sus familiares y ajustar otras que hoy se brindan” (Resolución 165). A lo cual se agrega el cierre de los comedores obreros o su mantenimiento pero con precios no subsidiados: “Mantener los comedores obreros donde resulten imprescindibles, asegurando el cobro de sus servicios a precios sin subsidios” (Resolución 175). Además se reducirá el presupuesto estatal para jubilaciones, aumentando los aportes obreros: “Disminuir la participación relativa del Presupuesto del Estado en el financiamiento de la seguridad social, la que continuará creciendo a partir del incremento del número de personas jubiladas, por lo que es necesario seguir extendiendo la contribución de los trabajadores del sector estatal y la aplicación de regímenes especiales de contribución en el sector no estatal” (Resolución 154).

Raúl Castro reconoce el descontento popular El pueblo cubano tiene renuencia a hacer escuchar sus quejas en las reuniones oficiales, ya que todo el que critique al régimen se expone a severas represalias. Pero evidentemente los durísimos ataques contenidos en el plan de ajuste aprobado han provocado una enorme inCORREO INTERNACIONAL


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dignación que la conducción del PCC no ha podido ignorar. Raúl Castro en su informe central ante el VI Congreso del PCC (cuyo texto tomamos del sitio online de Granma, órgano oficial del PCC) tuvo que reconocer y dar respuesta a la indignación popular expresada en las reuniones preparatorias del Congreso, de las que, seg��n dijo, habrían participado más de 8 millones de personas: “La libreta de abastecimientos y su eliminación fue, sin dudas, el asunto que provocó más intervenciones de los participantes en el debate y es lógico que así fuese; dos generaciones de cubanos han pasado su vida bajo este sistema de racionamiento que, a pesar de su nocivo carácter igualitarista, brindó durante décadas a todos los ciudadanos el acceso a alimentos básicos a precios irrisorios, altamente subsidiados. (…) “A nadie en su sano juicio en la dirección de este país se le puede ocurrir decretar de golpe la eliminación de ese sistema, sin previamente crear las condiciones para ello. (…) En Cuba, bajo el socialismo, jamás habrá espacio para las ‘terapias de choque’ en contra de los más necesitados y que son, tradicionalmente, los que apoyan a la Revolución con mayor firmeza, a diferencia de los paquetes de medidas que se emplean con frecuencia por mandato del Fondo Monetario Internacional y otras organizaciones económicas internacionales en detrimento de los pueblos del Tercer Mundo e incluso, en los últimos tiempos, en las naciones más desarrolladas, donde se reprimen con violencia las manifestaciones populares y estudiantiles. “La Revolución no dejará a ningún cubano desamparado y el sistema de atención social se está reorganizando para asegurar el sostenimiento diferenciado y racional de aquellos que realmente lo requieran. En lugar de subsidiar masivamente productos, como hacemos ahora, se pasará progresivamente al apoyo de personas sin otro sostén. “Este principio conserva total vigencia en el reordenamiento de la fuerza laboral, ya en marcha, para reducir las plantillas infladas en el sector estatal, bajo estricta observancia de la idoneidad demostrada, proceso que continuará adelante, sin prisas, pero sin pausa y su ritmo estará determinado por nuestra capacidad de ir creando las condiciones requeridas para su total despliegue. “A ello deberá contribuir, entre otros factores, la ampliación y flexibilización JUNIO DE 2011

del trabajo en el sector no estatal. Esta forma de empleo, a la que se han acogido algo más de 200 mil cubanos de octubre del pasado año a la fecha, duplicándose la cantidad de trabajadores por cuenta propia, constituye una alternativa laboral amparada en la legislación vigente y por tanto, debe contar con el apoyo, respaldo y protección de las autoridades, a todos los niveles, al tiempo que se exija, con el rigor que demanda la ley, el estricto cumplimiento de sus obligaciones, incluyendo las tributarias”. Al afirmar que el gobierno “reducirá las plantillas infladas del Estado” y eliminará la “libreta”, pero “no dejará a ningún cubano desamparado” y que se pasará “al apoyo de personas sin otro sostén” y “la ampliación del sector no estatal”, es decir la promoción de las empresas privadas, lo que dice Raúl Castro, en coincidencia con el documento de Lineamientos Económicos y Sociales del VI Congreso que citamos más arriba, es que se están aplicando en Cub, justamente, los criterios que dictan el FMI y el Banco Mundial para todos los países capitalistas frente a la crisis mundial: un brutal ataque contra los trabajadores, con un durísimo ajuste del Estado, incluyendo despidos masivos y reducción de todo el gasto social, la promoción de las empresas privadas y algunas medidas mínimas de contención para los sectores más hundidos en la miseria. Vale la pena comparar este discurso de Raúl Castro con el de los gobernantes de otros países de América Latina, como Lula y Dilma Rousseff en Brasil, Cristina Kirchner en la Argentina, Evo Morales en Bolivia, Chávez en Venezuela: todos ellos aplican planes que siguen los lineamientos establecidos por el FMI y el Banco Mundial, que garantizan el saqueo de las riquezas de sus países por las multinacionales y la explotación de los trabajadores, junto con la destrucción de servicios públicos esenciales como los de salud y educación. Esos planes combinan los durísimos ataques a las conquistas históricas de la clase obrera –como lo son el pleno empleo y la “libreta de abastecimiento” en Cuba– con subsidios a los más necesitados (como los planes jefas y jefes de familia en la Argentina o la Bolsa Familia en Brasil), para evitar estallidos populares. Y tratan de ocultar esta defensa de los intereses de las grandes empresas capitalistas a costa del país y de los trabajadores con denuncias contra los “tratamientos de choque” que impo-

nen el FMI, el Banco Mundial y los gobiernos imperialistas. Este discurso populista para encubrir un terrible ajuste contra los trabajadores, tan similar a la política de otros gobernantes de América Latina, es una confirmación más de que, desde la eliminación de la planificación central de la economía y el monopolio del comercio exterior y las finanzas en la primera mitad de la década de 1990, Cuba volvió al capitalismo con todos los males que sufren los países latinoamericanos.

Al servicio de las ganancias y el pago de la deuda externa Cuba es uno de los países que más afectado se vio por la crisis en América Latina, con una fuerte baja de la tasa de crecimiento de su producto, que cayó de 4% en 2008 a 1,4% en 2009 y 1,9% en 2010. El déficit del Estado en 2010 fue de 3,5%. Además, Cuba se enfrenta a corto plazo con fuertes vencimientos de su deuda externa, que se estima en torno de los 20.000 millones de dólares. El brutal ajuste ratificado en el VI Congreso del PCC es una parte fundamental de la respuesta del gobierno castrista a esta situación. Tengamos en cuenta que esto se da en el marco de un plan, que viene desde hace muchos años, de reducción del sector estatal en favor del privado. Por ejemplo, en 1981, 91% del empleo era estatal y 9% privado, mientras que en 2000 el empleo estatal se redujo a 76% y el privado creció a 24%. Otra medida del achicamiento del sector público en favor de la actividad privada es dada por la reducción del presupuesto estatal, que pasó de representar 75,9% del producto bruto interno, en 2009, a 70%, en 2010. Justamente los 500.000 despidos anunciados, la eliminación de la libreta de abastecimiento, la reducción de los aportes estatales a la seguridad social y demás medidas de ajuste buscan continuar con el achique del Estado, reducir el déficit, garantizar el pago de la deuda externa y facilitar el desarrollo del sector privado. Todo esto, insistimos, en el marco de la crisis. Así lo confirmaba el ministro de Comercio Exterior cubano, Rodrigo Malmierca, en declaraciones publicadas el 2 de noviembre de 2010 en el diario El País de España: “El ministro confió en que las últimas reformas operadas en la economía de la Isla, cuyo Gobierno ha anunciado un importante recorte del sector 19


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público, que eliminará medio millón de empleos con el objetivo de impulsar la iniciativa privada, permitan mantener (el) crecimiento. (…) ‘Las reformas asegurarán un aumento sostenido de la eficiencia económica, ahorro sustancial de

recursos y un avance consolidado en la dirección de poner remedio a nuestras finanzas externas’.” En síntesis, la máxima demostración de que Cuba es un estado capitalista es, por un lado, cómo lo está afectando la

crisis mundial y, por el otro, el hecho de que para tratar de salir de la crisis aplica exactamente el mismo tipo de medidas que están tomando los países capitalistas más afectados por la crisis.

LA CRECIENTE PRESENCIA DE LAS MULTINACIONALES

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or si hiciera falta más confirmación del carácter de la economía cubana, el documento de Lineamientos Económicos y Sociales del VI Congreso del PCC en su capítulo sobre inversiones extranjeras reivindica la fórmula fundamental del modelo capitalista chino, que, por otra parte, ya estaba en la ley de Inversiones Extranjeras aprobada en 1995. En la resolución 96 el documento aprobado ahora, dice: Promover la creación de Zonas Especiales de Desarrollo que permitan incrementar la exportación, la sustitución efectiva de importaciones, los proyectos de alta tecnología y desarrollo local; y que contribuyan con nuevas fuentes de empleo. Y el artículo 99 agrega: Analizar, entre las alternativas de financiamiento mediante la inversión extranjera, aquellas industrias no exportadoras, pero que resultan indispensables para asegurar otras producciones esenciales de la economía o en la sustitución de importaciones. Aclaremos que la presencia de las multinacionales es desde hace muchos años un aspecto muy importante de la restauración capitalista en Cuba. Como es sabido, la hotelería y todo lo relacionado con el turismo ocupa un lugar fundamental en este sentido. Un artículo publicado en el sitio de Terra en Internet, hace un año, decía al respecto: “Cuba aplicará una nueva ley inmobiliaria para inversiones turísticas que desarrollen regiones vírgenes y proyectos como marinas y campos de golf, anunció este martes el ministro del ramo, Manuel Marrero (…) para poder desarrollar regiones vírgenes y esos “segmentos” de esparcimiento, de los cuales se avanza ya en 13 proyectos. La decisión coincide, recordó, con el 20 aniversario de la instalación del primer hotel con inversión extranjera en Cuba, inaugurado en el polo turís-

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tico de Varadero, 150 km al este de La Habana, en mayo de 1990. Desde entonces, precisó, en Cuba funcionan 66 hoteles, con 27.909 habitaciones administradas por 13 cadenas extranjeras, además de 5.500 habitaciones construidas en ‘asociación económica internacional’, una modalidad de inversión extranjera con el Estado. (…) En 2009 Cuba recibió 2,4 millones de turistas, 3,5% más que en 2008, pero el ingreso cayó en 11% y el año cerró con unos 2.000 millones de dólares. En el primer cuatrimestre de este año visitaron Cuba 1,05 millones de turistas, un cifra récord, según Marrero” (04/05/2010). Con relación al sector energético, en un artículo de 2005, “Cuba se abre a las multinacionales”, el periodista José María Triper decía: “Las concesiones más importantes se encuentran … en el área del petróleo, donde Repsol YPF obtuvo a finales de 2000 derechos sobre seis bloques de aguas profundas en la zona cubana del golfo de México. Los trabajos de análisis sísmicos y la perforación de pozos de exploración han permitido a la petrolera española identificar hasta cuatro posibles objetivos con una capacidad global de producción de crudo estimada en 6.116 barriles diarios. Un descubrimiento cuya importancia llevó al director de recursos de petróleo y gas de Cambridge Energy Resarch Associates, Robert W. Esser, a afirmar en The New York Times que ‘podría catapultar a Cuba a la categoría de otros países que están emergiendo como objetivos arriesgados, pero esperanzadores para el desarrollo del petróleo, como Mauritania, Senegal, Marruecos y Guinea-Bissau’.” (26/6/2005, tomado de: www.xing.com/net/cuba/news). La oficina comercial de la Embajada de España en La Habana, en un documento de abril de 2011, titulado “Inversiones extranjeras en Cuba”, destacaba la presencia de empresas de “Canadá en la

industria del níquel, Francia en la producción y exportación de ron, Venezuela en la refinería de petróleo de Cienfuegos, Suiza en producción de aguas y refrescos, Israel en sector inmobiliario y exportación de cítricos, etc.” Por otra parte, el diario La Razón de España, aportaba hace más de un año algunos datos significativos sobre la relación de Cuba con China: “La Isla (… ) ha acordado enviar a China 4.400 toneladas anuales (de níquel). (…) China extendió un nuevo crédito de cobertura, de 400 millones de dólares, para las exportaciones de infraestructura y desarrollo. (…) El níquel ocupa, desde el año 2000, el primer lugar de las exportaciones cubanas y es el sector que más ingresos en divisas ha proporcionado: 5.500 millones de dólares en 2008, a pesar del desplome de su precio por la crisis económica. (…) En sólo un año, de octubre de 2004 al mismo mes de 2005, el comercio bilateral pasó de 551 millones a 775,3 millones de dólares, lo cual movió al gigante asiático del cuarto al segundo lugar entre los socios comerciales de Cuba. Actualmente la cifra asciende a 2.700 millones de dólares. (…) La corporación china de gas y petróleo Sinopec, segunda compañía petrolera estatal y una de las 10 mayores del mundo, firmó en 2005 un acuerdo de producción compartida con la empresa estatal Cubapetróleo para la búsqueda y explotación de crudo” (“China se queda con el Níquel cubano”, sitio www.Larazón.es 17/10/2009). Como en el mundo, las multinacionales invierten en Cuba –en las empresas mixtas o las otras modalidades de asociación– no para “desarrollar su economía”, sino para saquear sus riquezas naturales, explotar a sus trabajadores, controlar las exportaciones y quedarse con las ganancias.

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Llamamos a rodear de solidaridad a los trabajadores y al pueblo cubano PUBLICAMOS UN EXTRACTO DE LA DECLARACIÓN DEL CEI DE LA LIT(CI), DEL 19 DE MARZO DE 2011

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rente a los salarios de 18 dólares mensuales, los despidos masivos, el deterioro de la salud y la educación y el peligro de una brutal represión los trabajadores, la juventud y el pueblo cubano —que protagonizaron la primera y única revolución socialista victoriosa en América— hoy viven una situación desesperada. Los trabajadores y el pueblo cubano pasan hambre, porque no consiguen sobrevivir con un salario de 18 dólares mensuales. Por otra parte, esta situación tiende agravarse en forma cualitativa, pues el gobierno ha anunciado, para los próximos meses, nuevos ataques a su nivel de vida, entre ellos el despido de un millón trescientos mil trabajadores estatales. Una parte de los trabajadores cubanos consigue sobrevivir a costa de algún familiar que le envía dinero desde el exterior. Pero la mayoría no tienen esa ayuda y por eso son obligados a humillarse frente a los turistas (dos millones y medio en 2010), a acosarlos pidiéndoles propinas por cualquier tipo de servicio (real o inventado), a vender los famosos habanos robados, a pedir un jabón, un champú o un simple caramelo, a la vez que crecen, en forma impresionante, dos flagelos que habían desaparecido con la revolución: la mendicidad y la prostitución. Hasta ahora, a diferencia de lo que pasó en los países del Este europeo, cuando los partidos comunistas restauraron el capitalismo, en Cuba no se han producido grandes movilizaciones contra el gobierno. El prestigio de la dirección cubana, por haber sido en el pasado quien estuvo a la cabeza de la revolución contra el capitalismo y el imperialismo, fue un importante freno a la acción de las masas contra el gobierno y contra el Partido Comunista. Pero la paciencia de los JUNIO DE 2011

cubanos parece estar llegando a su fin. El descontento con la situación y con el gobierno de los hermanos Castro, es actualmente generalizado y no está descartado que, a corto o a mediano plazo, se dé en Cuba una explosión similar a la que ocurrió en los países del Este europeo a fines de la década del ’80, o las que ahora estamos presenciando en los países árabes. El gobierno y el Partido Comunista Cubano saben de ese peligro, por eso no permiten que llegue, por medio de la televisión, o la radio (ambas controladas por el gobierno), cualquier tipo de información sobre lo que las masas están haciendo en los países árabes. Por otra parte, hay que recordar que el pueblo cubano no tiene acceso a Internet y que en Cuba no existen, ni diarios ni revistas (a no ser los del Partido Comunista) Sin embargo, frente a tanta explotación y humillación, es muy difícil que la censura del gobierno, para impedir que los cubanos sepan lo que está ocurriendo en el resto del mundo, tenga éxito. De una u otro forma, más tarde o más temprano, los trabajadores cubanos se

van a rebelar contra esta situación, y cuando esto ocurra, una nueva y gran amenaza se va alzar sobre sus cabezas: la represión. Por eso es que llamamos, desde ya, a “rodear de solidaridad a los trabajadores y al pueblo cubano”

Decir la verdad, por cruda que sea En Cuba, en 1959, las fuerzas guerrilleras, comandadas por Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara, derrotaron a las fuerzas del dictador Batista. Poco tiempo después la Revolución Cubana enfrentó a todos los capitalistas, nacionales y extranjeros, y puso sus recursos económicos al servicio del desarrollo del país. Para hacerlo se tomaron tres importantes medidas en el terreno económico: la expropiación y nacionalización de todos los medios de producción (fábricas, tierras, comercio, bancos etc.), el monopolio del comercio exterior y la planificación centralizada de la economía. Fue con base en esa medidas que los trabajadores consiguieron una serie de conquistas, la mayoría de las cuales no existían, ni existen en otros países del continente (ni siquiera en los EE.UU): el

Con la restauración capitalista volvieron lacras como la prostitución. 21


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La cadena de hoteles Meliá son una muestra tangible de la restauración capitalista en la Isla.

pleno empleo, vivienda para todos, medicina gratuita y de alta calidad (también para todos), el fin del analfabetismo, el fin de la prostitución, altos índices de escolaridad (hasta hoy el 50% de los trabajadores cubanos han realizado 12 años de estudios) y finalmente, pero no menos importante, los cubanos conquistaron el orgullo de ser un pueblo que fue capaz de mostrar, para los trabajadores de todo el continente, que al capitalismo y al imperialismo se lo puede enfrentar y derrotar. Sin embargo, esas tres medidas (nacionalización de los medios de producción, monopolio del comercio exterior y planificación centralizada de la economía), fueron eliminadas en los inicios de los años ‘90 por el gobierno y por la dirección del Partido Comunista, hasta tal punto que la propia Constitución del país fue cambiada para permitir la propiedad privada de los medios de producción. De esta forma los “derechos” del capital, que habían sido eliminados con la revolución, fueron restablecidos, y con la vuelta del capitalismo, las viejas lacras del periodo en que gobernaba Batista volvieron. Los defensores del gobierno cubano dicen que el capitalismo no fue restaurado, que simplemente lo que se ha hecho es permitir la actuación de empresas extranjeras en el país, pero respetando las leyes cubanas y que, por otra parte, el grueso de las empresas son del Estado, que continua siendo “socialista”. Todo eso no es así. Es verdad que las empresas extranjeras son obligadas a respetar las leyes cubanas, pero también es verdad que se aprobaron nuevas leyes, entre ellas la Ley de Inversiones Extranjeras, para posibilitar que las empresas extranjeras tengan muchos más derechos que los que tendrían, esas mismas em22

presas, en cualquier otro país del mundo. Por otra parte, el conjunto de las empresas que existen en el país, sean estatales, mixtas o de capital cubano o extranjero, no trabajan para una economía socialista (para un plan económico central), sino para el mercado nacional e internacional. También es necesario aclarar que los cubanos que trabajan en las empresas internacionales no tienen la protección del Estado “socialista” cubano. Por el contrario, el trabajador cubano no recibe el mismo salario que pagan esas empresas en otras partes del mundo. Los cubanos sólo ganan sus miserables 18 dólares mensuales, siendo que la mayoría de esas empresas son de propiedad mixta (asociadas con el Estado) ¿Cuál es por lo tanto el papel del Estado cubano? Garantizar no sólo los derechos del capital internacional para explotar cruelmente a los trabajadores cubanos, sino ser socio en esa explotación, que es cualitativamente superior a la que se llevan adelante en la mayoría de los países de América Latina y el mundo.

Falsos argumentos Quienes desde afuera de Cuba defienden el gobierno y el régimen castrista (adentro de Cuba es muy difícil encontrar alguien que lo haga), argumentan que el gobierno tuvo que abrir las puertas al capitalismo internacional para defender el “socialismo”, porque Cuba estaba aislada después del fin de la URSS y por lo tanto no tenía otra alternativa. Este argumento es doblemente mentiroso. En primer lugar porque no es verdad que el gobierno cubano apeló al capitalismo para defender el socialismo. Apeló al capitalismo internacional para restaurar el capitalismo. No fue para defender el socialismo que se acabó con la

propiedad estatal de los medios de producción, con el monopolio del comercio exterior y con la planificación centralizada de la economía, de la misma manera que no es una medida socialista echar a la calle a más de un millón de trabajadores, o desabastecer las farmacias populares para que los trabajadores tengan que comprar los remedios en las farmacias de los hoteles internacionales. En segundo lugar cabe preguntarse: ¿por qué Cuba estaba aislada cuando aún era un Estado obrero? ¿Fue porque los trabajadores y los pueblos del resto del continente y del mundo no luchaban o no hacían revoluciones? No. No fue por eso, sino porque la dirección cubana llevó adelante la misma política que tuvieron las direcciones de la URSS, China, Alemania Oriental, etc.: la coexistencia pacífica con el imperialismo, en lugar de revolución latinoamericana y mundial. Como muestra más evidente de esa política está el caso de la Revolución Sandinista en Nicaragua. La dirección sandinista, después derrotar al ejército de Somoza y tomar el poder, se dirigió a Cuba para entrevistarse con Fidel Castro y este les dio el siguiente consejo: “No hagan de Nicaragua una nueva Cuba”. Es decir, no expropien ni a la burguesía nacional ni al imperialismo. Y ahí está los resultados. Nicaragua actualmente, dirigida por el ex comandante guerrillero y actual multimillonario Daniel Ortega, es no sólo un Estado capitalista, sino uno de los países del mundo en donde reina la mayor desigualdad social. Fue justamente esa política, de coexistencia pacífica con el imperialismo en un mundo dominado por él, la que llevó a la crisis a todas las economías de los ex Estados obreros, y a todas las burocracias gobernantes a buscar, a fines de la década del ‘80, el apoyo de las potencias imperialistas para salir de esa crisis. No sólo en la forma de créditos, como lo habían hecho unos años atrás, sino con el restablecimiento de los derechos del capital para superexplotar a los trabajadores de esos Estados. Cuba, por ser dirigida por una burocracia, con intereses muy diferentes a los de los trabajadores de ese país, no fue ni podía ser una excepción.

La “democracia” en Cuba Los defensores del gobierno cubano, de fuera de Cuba, dicen que en ese país hay democracia. Que es verdad que no hay democracia para los gusanos pero que CORREO INTERNACIONAL


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hay democracia para los trabajadores y para el pueblo. Dentro de Cuba nadie dice eso porque quien lo hiciese estaría arriesgado, en el mejor de los casos, recibir como respuesta una sonora carcajada. Los que dicen que en Cuba hay democracia para los trabajadores tendrían que decir: ¿qué organismo de los trabajadores votó el salario de 18 dólares? ¿qué organismo votó que había que echar a la calle a un millón trescientos mil trabajadores? ¿qué organismo de los trabajadores votó que los cubanos no pueden leer ningún periódico?, a no ser que sea Granma, el órgano oficial del Partido Comunista. ¿Qué organismo de los trabajadores votó que el pueblo cubano no puede acceder a Internet? Pero sobre este tema de la democracia obrera también es necesario decir la verdad, por cruda que ella sea. Y la verdad es que nunca hubo democracia para los obreros y el pueblo cubano, ni siquiera en los momentos dorados de la revolución, cuando estaban expropiando a los capitalistas y al imperialismo, y eso explica mucho de lo que está ocurriendo en la actualidad. Cuba era un Estado obrero porque a partir de la expropiación de la burguesía fue eliminado el derecho del capital a explotar a los trabajadores, pero en Cuba nunca fueron los trabajadores, por medio de sus organismos, quienes controlaron los destinos de ese país. Lo que existía y existe en Cuba es un régimen idéntico al que existía en la exURSS y al que existe en China: un régimen basado en un partido único, el Partido Comunista, apoyado en las Fuerzas Armadas. Pero en realidad sería equivocado afirmar que el Partido Comunista dirigía o dirige Cuba. Quien está al frente del Estado cubano es un pequeño grupo en torno a Fidel y Raúl Castro, porque para que el Partido Comunista pudiese dirigir tendría que tener algún tipo de democracia interna y eso no existe. El partido Comunista Cubano prácticamente no realiza congresos. Ahora, en el mes de abril, van a realizar uno, después de 16 años, pero en realidad ese “Congreso” será una reunión de burócratas, pues los delegados, según informa Granma, serán elegidos por un plenario de secretarios generales. La restauración del capitalismo en la Isla, combinada con la total falta de democracia, ha dado como resultado la existencia de una dictadura muy similar a las peoJUNIO DE 2011

res y más sanguinarias dictaduras del mundo. En realidad, en algunos aspectos, se trata de una dictadura mucho peor que aquellas. Por ejemplo, durante la dictadura de Mubarak, en Egipto, había algunos partidos legales de oposición, había varios diarios sometidos a la censura, pero había. Había pleno acceso a Internet y había algunos pocos sindicatos independientes. Todo esto es impensable en Cuba.

¿No había ni hay otro camino? No es verdad que Cuba no tenía o no tiene otra alternativa distinta a caer en los brazos del capitalismo mundial. Los impresionantes recursos que brinda la industria turística, la producción y las reservas de níquel, la producción de azúcar, de café y de tabaco, si estuviesen nuevamente en manos del Estado, y si el Estado funcionase nuevamente con base en una economía planificada, sería suficiente, como mínimo, para que los cubanos tuviesen acceso a los alimentos y a los medicamentos. Claro que por más que expropie a la nueva burguesía nacional y a las empresas imperialistas, sería imposible que Cuba, en forma aislada, supere a los países capitalistas de la región y ni que hablar de las grandes potencias imperialistas. ¿Pero por qué Cuba, si expropia nuevamente al capitalismo, tendría que seguir aislada? Si explotaran decenas de revoluciones en todo el mundo contra el capitalismo. ¿Qué pasaría si la dirección cubana apoyase esas revoluciones para que triunfaran? Cuba no quedaría aislada. Por ejemplo, en Libia las masas están llevando a cabo una revolución armada contra el dictador Gadafi, muy similar a la que los cubanos llevaron adelante a fines de la década del ‘50 contra el dictador Batista. ¿Qué pasaría si la dirección cubana apoyase esa revolución? Las posibilidades de victoria serían muy superiores, y de esa forma Cuba quedaría cada vez menos aislada. Pero lamentablemente desde hace muchos años la dirección cubana no quiere nuevas cubas, por eso estuvo en contra de la expropiación de la burguesía en Nicaragua y en El Salvador, y ahora está en contra de la expropiación de los fabulosos bienes del Coronel Gadafi. Peor aún, en este caso está a favor del genocida. No es verdad que Cuba no tenía otro camino distinto a abrazar el capitalismo.

Quien no tenía otro camino es la dirección cubana por no haber defendido, desde hace décadas, el camino de la revolución internacional y sí el de la coexistencia con el capitalismo.

Rodear de solidaridad a los trabajadores y al pueblo cubano Llamamos a los obreros, a los campesinos, a los estudiantes y a los intelectuales, de América Latina y del mundo, a ser solidarios con un pueblo cubano que está aguantando hambre, soportando una brutal dictadura y que está siendo amenazado de ser masacrado cuando comience a levantarse contra sus explotadores y opresores. Esa solidaridad debe comenzar por conocer y divulgar lo que realmente pasa en Cuba. Ese conocimiento será una barrera importante para evitar que se acuse de agentes de la CIA a los futuros luchadores cubanos y con ese pretexto sean golpeados, encarcelados o fusilados como está haciendo el amigo de los hermanos Castro, el coronel Gadafi, en Libia. Extendemos este llamado al conjunto de las direcciones de las organizaciones de izquierda, inclusive a aquellas que son defensoras del actual régimen. Lo hacemos porque creemos que estas organizaciones, que están siendo cómplices de la brutal explotación a las que están siendo sometidos los trabajadores cubanos, aún no han manchado sus manos con la sangre de esos mismos trabajadores. Llamamos en especial a los miles de activistas honestos que en toda parte del mundo, sin conocer bien la realidad cubana, creen que Cuba es el bastión del socialismo. Puede ser que no confíen en lo que decimos, porque aunque siempre estuvimos del lado de la revolución cubana, nunca defendimos al régimen de los hermanos Castro. Pero los llamamos a que se informen por sus propios medios y que, si fuese posible, viajen a Cuba para ver cómo viven y qué piensan los trabajadores y el pueblo cubano, para así verificar si lo que estamos diciendo en esta declaración corresponde a la verdad o no. A partir de allí lo único que les pedimos es que cuenten la verdad a sus compañeros de trabajo o estudio. Comité Ejecutivo Internacional de la LIT-CI (Liga Internacional de los Trabajadores – IV Internacional) São Paulo, 19 de marzo de 2011 23


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La juventud en la lucha revolucionaria GLORINHA Y BADAUI (miembros de la SNJ del PSTU Brasil)

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yer éramos todos tunecinos, hoy somos todos egipcios. Mañana seremos todos libres.” La frase, entonada por una multitud de jóvenes durante los días que antecedieron a la caída del dictador Mubarak, expresa bien el fenómeno político que ganó la atención del mundo a inicios de este año. La juventud árabe tomó su lugar en la historia y, contrariando la propaganda neoliberal, probó que nada es imposible de cambiar. La actualidad no parece confirmar más aquella ideología “las revoluciones son imposibles” o “cosas del siglo pasado”, y que las “masas son incapaces de definir sus destinos”. Y, así, la presencia irrefutable de millones de jóvenes en acción es, hoy, característica definidora de las principales luchas sociales de inicios del siglo XXI, a nivel mundial. Para desaliento del imperialismo y de los gobiernos de todo el mundo, la generación posterior al mito del “fin de la Historia”1 está, ella misma, transformándose. Y cuando los ojos del mundo se vuelven al mundo árabe y a los conflictos en Europa, ven a esa juventud desfilar nuevamente por las calles, con combatividad y esperanza. Cuando esos chicos y chicas, jóvenes trabajadores y estudiantes, despertaron para retomar en sus manos el futuro, pudieron protagonizar enormes acontecimientos, de aquellos que, cuando acaban, cambiaron el mundo.

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Los jóvenes son el blanco preferencial de la crisis económica Desde la explosión de la crisis económica mundial, en 2008, el imperialismo y los gobiernos de todo el mundo intentan salvarse imponiendo al conjunto de la clase trabajadora el desempleo, la precarización del trabajo y la pérdida de derechos sociales. En todo el mundo, la juventud sufrió de forma más acentuada ese proceso. Los propios órganos de la burguesía admiten eso: el informe de la OIT (Tendencias Globales de Empleo para la Juventud, 2010) concluye que la tasa de desempleo juvenil alcanzó el mayor nivel ya registrado: a finales de 2009, 81 millones de jóvenes, entre 15 y 24 años, un 13% de los jóvenes económicamente activos. La tasa de desempleo en la juventud es dos veces más alta que en el resto de la población. Entre 1997 y 2007, la década que precedió a la crisis económica, el número de jóvenes desempleados aumentaba en una escala pequeña: una media de 191.000 por año. Pero entre 2007 y 2009, el ritmo se aceleró enormemente y, en esos años, se sumaron 7,8 millones de jóvenes desempleados. El estudio apunta, además, que, entre los jóvenes que tiene empleo, 28 % están en situación de extrema pobreza, sobreviviendo con 1,25 dólares por día. Las altas tasas de desempleo tienen efectos de largo plazo, una parte significativa de la juventud comienza a desistir de buscar empleo. La participación de los jóvenes en la fuerza de trabajo ya fue fuertemente afectada. En 56 países del

mundo, existen 1,7 millones de jóvenes que ya ni siquiera forman parte de los índices de desempleo porque han abandonado la búsqueda de su primer empleo. En el norte de África, la juventud tiene una enorme fuerza social: por ejemplo, en Egipto, 2/3 de los 80 millones de habitantes tiene menos de 30 años. Sin embargo, la economía está lejos de absorber ese ascendente crecimiento demográfico: el índice de desempleo llega a 50%. La participación de los jóvenes en el mercado de trabajo es la más pequeña del mundo. Entre aquellos que tienen empleo, las condiciones son muy malas: bajos salarios, pocos derechos sociales y ninguna organización sindical. El auxilio estatal a los desempleados, las pensiones y los derechos sociales sólo son garantizados a los funcionarios públicos. La mayoría de los nuevos empleos creados en el país son en el mercado informal. Por eso, muchos jóvenes con diploma universitario desempeñan funciones que nada tienen que ver con su formación profesional. La crisis económica dio a los jóvenes europeos muchos motivos para identificarse con los jóvenes egipcios. En España, la tasa de desempleo juvenil alcanza 40%, y el número absoluto de desempleados es el mayor desde 1976. Los países desarrollados fueron los más alcanzados por la crisis, estar “à rasca” (sin perspectivas) era, hasta hace algunos años, un hecho típico de la periferia del sistema capitalista pero no de los países imperialistas. La crisis aproximó las realidades: los países desarrollados son resCORREO INTERNACIONAL


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ponsables por sólo 10% de la fuerza de trabajo joven en el mundo, pero concentran 72% del aumento total del desempleo. Entre 2007 y 2010, el número de jóvenes desempleados en esos países aumentó 37%.

¿Una generación perdida? Basado en un pronóstico de que el impacto de la crisis económica va a ser duradero, el informe de la OIT alerta para el legado de “una generación perdida”, sin perspectivas de futuro y ninguna esperanza de garantizarse una vida mejor, o al menos igual, a la de sus padres. Ése es el proyecto que el capitalismo quiere imponer para la juventud. Pero los millones de jóvenes que vemos luchando en las calles, contagiados por la fuerza de la “primavera árabe”, saben qué quieren. Con la irreverencia y la vitalidad que les son características, la juventud trabajadora y estudiantil nuevamente entra en escena para decidir su futuro. En las plazas españolas exhiben sus carteles, ironizando con la frase típica del jefe del imperialismo: “Yes, we change” (Sí, podemos). La caída de las dictaduras, el cuestionamiento a los planes de austeridad y el redescubrimiento de su poder transformador por parte de las masas en movimiento, enfrentaron, de contenido, al imperialismo. Y los jóvenes de todo el mundo, que llegaron a tener expectativas en torno a la elección de Obama, ven ahora a quien recibió el premio Nobel de la Paz retomar la típica agenda de guerra del imperialismo. JUNIO DE 2011

A la vez, la enorme simpatía que generó en los pueblos oprimidos del mundo ver a aquellas multitudes transformar las plazas y calles en escenarios de revoluciones, puede ser el aliento definitivo para nuevas y poderosas luchas en la arena mundial. El día 6 de abril de 2008, probablemente, aquellos muchachos y chicas egipcios que comenzaron a reunirse para organizar un movimiento ni siquiera sabían lo que les reservaba el futuro, más allá de la solidaridad a las luchas obreras que se estaban produciendo. El 25 de enero llevó a millones de jóvenes mucho más allá: el inicio de una reorganización juvenil era ya el preanuncio del protagonismo de la juventud en las conmociones que estaban viniendo. Además de golpeada por la crisis económica y social, esa generación ya no podía ver sentido en el despotismo de sus gobiernos. Los pueblos árabes están enfrentando poderosas dictaduras y los europeos están lidiando con la “dictadura del mercado”. Aquéllos exigen libertades democráticas, éstos piden “democracia real”. Lo que está por detrás, en ambos casos, es el sistema capitalista, donde el más democrático de los regímenes es una feroz dictadura del capital.

La lucha de “cara nueva” La nueva generación de jóvenes luchadores fue, así, dando su imagen a los acontecimientos en que era una pieza clave. Tomemos como ejemplo la experiencia de los cuatro amigos que crearon una invitación a un “evento” en el Facebook, en Portugal. El llamado estaba destinado a los “desempleados, ‘quinhentoseuristas’2 y otros mal remunerados, esclavos disfrazados, subcontratados, contratados a plazos, falsos “trabajadores independientes”, trabajadores intermitentes, becarios, trabajadores-estudiantes, estudiantes, madres, padres e hijos de Portugal”. De ser un fenómeno en internet, la manifestación de la “Geraçaõ à Rasca” (generación sin esperanzas) se transformó en la mayor movilización en el país desde la Revolución Portuguesa, en la década de 1970. En España, las movilizaciones que llenaron las plazas de más de 60 ciudades utilizaron el Facebook. Igualmente, en el mundo árabe, las redes sociales y otras herramientas de internet, ampliamente

utilizadas por los jóvenes, se hicieron instrumentos de articulación de las luchas. Y el desdén de los “especialistas” que hablan del “fin del movimiento organizado” o de la “revolución virtual” no tiene sentido: la juventud se apropia de nuevos medios para retomar con fuerza la movilización callejera, el vigor de las consignas y el orgullo de ostentar sus carteles y banderas.

Los jóvenes tienen el mundo a ganar La juventud, que incorpora los medios más modernos, también lucha sin el peso de los viejos aparatos y de las direcciones traidoras. Los jóvenes no tienen nada que ver con las derrotas que encabezaron las direcciones de las generaciones anteriores. Las revoluciones en el Este europeo les quitaron a los stalinistas la autoridad de hablar en nombre de la Revolución de Octubre. El espacio para las reivindicaciones democráticas y el fuerte sentimiento antiburocrático presentes, tanto en España como en Egipto, son fuertes expresiones de que ni el stalinismo ni el fundamentalismo islámico capitalizan globalmente los anhelos de la juventud. Y eso les permite a los jóvenes ir más allá. Desde el punto de vista programático, por más que la realidad (en su conjunto) dicte límites a la conciencia de la numerosa vanguardia juvenil mundial, la decadencia de los aparatos abre espacio para la construcción de una alternativa revolucionaria frente a esas luchas. La burguesía y el imperialismo van a intentar todo tipo de maniobras para frenar y desviar esas luchas. Hasta ahora, la más eficaz de ellas ha sido incorporar, cooptar, absorber lo nuevo que surge para adentro del régimen democrático burgués. En su contenido, el conjunto de esas movilizaciones chocan con el capitalismo. La única solución estratégica para las tareas planteadas es la ruptura con el sistema. Pero quien no sabe contra quién lucha no puede vencer. Por eso, es preciso dar una fuerte batalla política e ideológica para que esta generación abrace la lucha por el socialismo. 1 En 1992, poco después de la caída de la URSS, el politicólogo estadounidense Francos Fukuyama escribió el libro El Fin de la Historia, en el que expone la tesis de que el devenir histórico habría terminado con el triunfo del capitalismo sobre el socialismo. 2 ‘quinhentoseuristas’: aquellos que ganan el salario mínimo portugués de 500, totalmente insuficiente para sustentar una familia.

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¡Para ser realmente libres hay que hacer la revolución socialista! RONALD LEÓN (Paraguay)

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a juventud es la llama de la revolución. Evocando a las generaciones pasadas de luchadores/as obreros/as y socialistas, la juventud nuevamente irrumpe en la escena política mundial con la energía, osadía e indomable irreverencia de quienes, consciente o inconscientemente, luchan por derribar un sistema que les roba su presente y su futuro. La base de la juventud obrera y empobrecida del siglo XXI no se cree el cuento del fin de la historia. Dos décadas después de la caída de los regímenes stalinistas en la ex URSS y de la restauración del capitalismo, la juventud no cree o, mejor dicho, no siente la tan propagada superioridad del capitalismo sobre el socialismo que tanto cacarearon los propagandistas a sueldo del imperialismo. Es esta una de las razones por la cual la juventud estudiantil, trabajadora y desempleada no sólo participa activa-

mente sino que, en muchos casos, está a la vanguardia del actual proceso revolucionario en el mundo árabe y en las luchas contra los planes de ajuste de los gobiernos europeos. En otros artículos de este dossier, analizamos las causas estructurales profundas que alimentan la participación de la juventud en esos procesos y cómo estos son dinamizados con su irrupción en la escena política, por no llevar en sus espaldas el peso de las derrotas pasadas ni ser controlada por las viejas organizaciones burocráticas. ¿Cuál es el camino que debe seguir la lucha de la juventud para avanzar por un sendero revolucionario? ¿Cuál es, en tal sentido, la propuesta de la LIT-CI a las y los jóvenes luchadores? Para responder a estas cuestiones, nos parece necesario abordar, de modo crítico, dos concepciones de lucha que han ganado espacio entre los jóvenes en este período reciente.

Las limitaciones del “gandhismo” A partir de los procesos revolucionarios en Túnez y en Egipto, apareció con bastante fuerza la reivindicación del “gandhismo”. Esta concepción de lucha fue formulada por Mahatma Gandhi, líder de la rebelión por la independencia nacional de la India del imperio inglés, en la primera mitad del siglo XX. Gandhi proponía una movilización masiva, continua y pacífica que no respondiera a la represión con violencia. Por tal motivo, su posición fue conocida como “resistencia pacífica”. Para él, la fuerza y continuidad de la movilización de masas, y la justeza de sus reclamos, terminarían garantizando la victoria. En una primera visión, sus concepciones

habrían triunfado porque la India conquistó su independencia en 1947. En los procesos tunecino y egipcio, si bien no pueden ser calificados de “pacíficos” (hubo varias centenas de muertos), las caídas de Ben Alí y Mubarak no fueron precedidas por enfrentamientos violentos de carácter generalizado. Podría concluirse, entonces, que esta concepción resultó triunfante, al menos parcialmente. En esta referencia al gandhismo por parte de muchos jóvenes, hay un aspecto que compartimos plenamente: la reivindicación de la fuerza de las grandes acciones autónomas de masas como método de lucha frente a la acción de “aparatos esclarecidos”. Es decir, las revoluciones son hechas por las masas movilizadas. Otro aspecto que compartimos con ellos es la reivindicación de la necesidad de la más amplia democracia al interior de los procesos de movilización y lucha. Sin embargo, es una ilusión atribuirle a Gandhi y a su organización (el Partido del Congreso) la defensa de una “democracia de masas”. Tanto él como su partido eran burgueses, por lo tanto se preocupaban especialmente de controlar a las masas a través de un “aparato verticalista”, cuyas decisiones se tomaban en la cúpula, sin debate en la base. De modo especial se preocupaban por evitar que el movimiento obrero se movilizase de modo autónomo. Por ejemplo, en 1921, se desarrollaba una huelga general de los trabajadores indios contra el dominio colonial, que se radicalizaba cada vez más, con crecientes choques con las tropas británicas. Gandhi inició una huelga de hambre, en Delhi, llamando a “pacificar” el movimiento y, de hecho, para dividirlo. CORREO INTERNACIONAL


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Un marco excepcional Veamos ahora, el tema del triunfo “pacífico” de la lucha de Gandhi. Este hecho sólo puede ser entendido en el marco absolutamente excepcional en que se dio. Por un lado, Inglaterra vivía, en la primera mitad del siglo XX, un gran retroceso como potencia imperialista. Buscaba recomponer sus dominios dejando de lado el viejo sistema colonial y aceptaba el surgimiento de países semicoloniales formalmente “independientes”, como hizo en Medio Oriente. Era un cambio de táctica frente a una nueva realidad. Por otro lado, EEUU, como emergente potencia imperialista hegemónica, al mismo tiempo que se aliaba con Gran Bretaña para derrotar a los nazis, bregaba por desplazar la influencia inglesa en Asia y, por eso, alentó y fortaleció la protesta gandhista. Sin esta combinación excepcional, hoy prácticamente irrepetible, hubiese sido imposible un triunfo de la “resistencia pacífica” en la India. Otro aspecto que criticamos duramente al gandhismo es que, por ser un movimiento burgués, no avanzó hacia la expropiación de las grandes empresas que dominaban el país. A pesar de lograr la independencia formal, la India pasó a ser una semicolonia dominada por el imperialismo. De esa forma, se mantuvieron los altísimos índices de pobreza y miseria que caracterizan al país, que subsisten hasta nuestros días a pesar de que ha tenido un fuerte desarrollo económico y se lo considera dentro de las llamadas “potencias emergentes”.

¿Qué pasó en Egipto? Lo ocurrido en Egipto también tiene un carácter bastante excepcional: la cúpula del ejército decidió que las fuerzas armadas no participaran directamente de la represión a las movilizaciones y eso facilitó las cosas para las masas. Esta actitud de la cúpula militar no se debió a ninguna “vocación democrática”: era la misma institución que había sostenido por décadas a la dictadura de Mubarak y que, financiada por EEUU, se armaba para ayudar a Israel contra la resistencia palestina. Tampoco se debió a que la “fuerza moral” de los reclamos de las masas la hubiera convencido, sino a un peligro muy concreto. El contacto constante y la confraternización de los soldados y la baja oficialidad con los manifestantes planteaban el riesgo real de que, ante una orden de represión masiva, el ejército se dividiera frente a la JUNIO DE 2011

El gandhismo nos dice lo contrario (ninguna respuesta violenta) y, en ese sentido, sólo llevará a durísimas derrotas. Marx decía que “la violencia es la partera de la Historia”. Con esto quería expresar que todos los grandes cambios políticos y sociales se ven precedidos y acompañados por choques violentos entre los sectores sociales que luchan por avanzar en contra de aquellos que defienden el status quo.

Sobre la lucha por la “democracia” En varias movilizaciones juveniles recientes se vio una reivindicación de la resistencia pacífica.

fuerza revolucionaria del pueblo egipcio y la situación empeorara para sus intereses. En esas condiciones, el imperialismo y la burguesía egipcia optaron por aceptar la caída de Mubarak para mantener la unidad del ejército, formar un nuevo gobierno y recomponer un régimen político que les permitiera mantener el control del país, usando el prestigio que conserva en la población. Hoy, las nuevas movilizaciones, las huelgas y la solidaridad con los palestinos contra Israel son duramente reprimidas, lo cual demuestra que la violencia está y estará presente toda vez que las masas luchen por lograr sus aspiraciones.

¿Y el resto de los países árabes? Ni las masas ni los revolucionarios escogeríamos voluntariamente los choques violentos o las guerras porque, para nosotros, representan duros sacrificios y sufrimientos. El problema es que no se trata de un “libre albedrío”: el imperialismo y las burguesías nacionales están dispuestos a todo para defender sus intereses y privilegios, incluida la más despiadada violencia contra los pueblos. Esto queda absolutamente claro en el proceso revolucionario árabe. La sangrienta invasión saudita a Bahrein, la feroz represión de los regímenes de Siria y Yemen, la guerra civil en Libia y la intervención militar imperialista en este país, son una muestra de ello. Frente a estos ataques de la contrarrevolución no queda otra alternativa que una respuesta violenta de las masas que, cuanto más extendida y organizada sea, incluso en el terreno militar, más posible hará el triunfo de la lucha.

En las movilizaciones del mundo árabe, y en otras partes del mundo en que la juventud está interviniendo, tiene un peso muy importante la lucha por las libertades democráticas y por la “democracia” en general. Es una lucha muy correcta, que compartimos e impulsamos. En primer lugar, porque muchas de ellas se dirigen contra regímenes dictatoriales o bonapartistas que eliminan totalmente, o restringen, esas libertades. En segundo lugar, porque esas libertades democráticas son muy necesarias para que los trabajadores y los jóvenes se puedan organizar y luchar mejor. Por eso, es totalmente correcto luchar por ellas y defenderlas cuando se consiguen y son amenazadas. Sin embargo, es necesario avanzar en este análisis: bajo el capitalismo nunca habrá verdadera democracia para las masas. Incluso en un régimen democrático burgués más completo, esta democracia siempre será mucho más de forma que de contenido. Esto se debe, por un lado, a que, cualquiera sea la opinión política de las masas, quienes dominan la economía y dictan las “reglas del juego” son las grandes empresas y los bancos. ¿Quién votó, por ejemplo, las gigantescas ayudas a los especuladores financieros y los durísimos planes de ajuste? Por el otro, como consecuencia de eso, esta democracia burguesa no garantiza derechos democráticos de “contenido” para los trabajadores y los jóvenes, como empleo, salario digno, salud y educación públicas, gratuitas y de calidad, etc. En una verdadera democracia, deberían ser las masas trabajadoras las que controlasen la economía y ésta respondiese a la satisfacción de sus necesidades más urgentes y no a la de los capitalistas y sus ganancias. Pero los capitalistas y sus representantes políticos jamás van a aceptar esto. 27


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Los capitalistas dominan la sociedad por una doble vía. Por un lado, son los dueños de las fábricas y los bancos. Por el otro, controlan el Estado burgués, a través de los partidos a su servicio (aunque se presenten “ideológicamente” enfrentados). Y si, por causa de un recrudecimiento de la lucha de clases, la cosa se pone más complicada, aparecen las fuerzas armadas, la represión, los golpes de Estado, etc. Es en este sentido que Marx expresaba que incluso la mayor democracia burguesa sigue siendo una “dictadura del capital”. Por eso, esa verdadera democracia política y económica, a la que aspiran jóvenes y trabajadores, no se podrá lograr por el camino de “expandir” o “reformar” la democracia burguesa. Es necesario cambiar de raíz las bases económicas capitalistas y el Estado burgués que defiende tales bases. No hay forma de avanzar hacia una “democracia de contenido” (tener empleo, salario, salud, educación y verdaderas libertades democráticas) sin destruir este sistema de dominación. Es decir, sin que la clase obrera y el pueblo tomen el poder político, destruyan el Estado burgués y su “columna armada”, reemplazándolo por un Estado obrero, de nuevo tipo. Y sin que, a partir de ahí, se expropien las grandes empresas y se coloque toda la economía en función de satisfacer las necesidades populares. Esto no es otra cosa que la revolución socialista, la única vía “real” que la historia ha demostrado para conquistar una “democracia real”. Fuera de esa alternativa, las aspiraciones de “cambiar el mundo” sin destruir al capitalismo se han demostrado como meras ilusiones. Es muy importante señalar que la propuesta de revolución socialista que defendemos y proponemos no tiene nada que ver con la caricatura nacionalista y burocrática que el stalinismo preentaba como el “socialismo real”. Nuestra propuesta es internacional y apunta a lograr y garantizar las más amplias libertades para los trabajadores y el pueblo. ¿Proponer como orientación estratégica la lucha por la revolución socialista significa que los procesos de lucha concretos por las reivindicaciones más sentidas, incluyendo las libertades democráticas, no tienen importancia? No, al contrario: impulsarlos e intervenir en ellos es imprescindible. Por un lado, porque en ese proceso de movilización independiente de las masas, y en los resultados de los choques con sus enemigos (triunfos o de28

rrotas), se define la relación de fuerzas y la dinámica de los procesos revolucionarios. Por el otro, es como resultado de esa movilización y de esa experiencia propia que las masas van avanzando en su conciencia, comprendiendo que ya el capitalismo no está dispuesto a dar nada y que, si se logra alguna conquista, ella será efímera si no se avanza hacia la revolución socialista.

Juventud y revolución En esa revolución, la juventud tiene un papel de primera línea. Así fue en la Revolución Rusa de octubre de 1917 y en otros procesos como en España en los años 30, en la Cuba de 1959, en el Portugal de 1974 o en el Mayo Francés. Con la misma fuerza y decisión participa en la actualidad, al frente de la “primavera árabe” y en las luchas actuales en Grecia, Francia, Portugal, Inglaterra y España. Por su histórica capacidad de lucha y rebeldía, la juventud es un factor decisivo en la definición de cualquier proceso revolucionario. Nuestra propuesta para esta juventud combativa es que se sume de modo consciente a la lucha por la revolución socialista como una referencia estratégica que guíe sus combates actuales.

La unidad con la clase obrera En este camino hay un primer paso imprescindible: la unidad de los jóvenes con la clase obrera. Como en Egipto, donde una de las organizaciones juveniles más activas se llamaba “6 de abril” porque comenzaron a funcionar en apoyo a una lucha de los obreros textiles de Mahallah. También comienza a expresarse en Europa, en la lucha común de jóvenes y obreros. Es una unidad estratégica porque el futuro de las nuevas generaciones depende de la posibilidad de cambiar este sistema y esto depende centralmente de la lucha de la clase obrera. Las nuevas generaciones sólo pueden esperar mejores días si el proletariado cumple su misión histórica de destruir al capitalismo imperialista y construir el socialismo a nivel internacional. Es un camino difícil, pero jamás imposible. Cualquier otra alternativa políticoideológica, como aquellas que pretenden “reformar” o “humanizar” el capitalismo no pasa de ser una utopía reaccionaria, porque acaban creando ilusiones en él y dándole una sobrevida cada vez más costosa para la humanidad.

¡Organizar a la juventud estudiantil y trabajadora para la revolución! Junto con esta firme ligazón con la clase obrera, desde la LIT-CI planteamos la necesidad de construir partidos revolucionarios en cada país, como secciones de un partido revolucionario internacional. Sostenemos que sin una herramienta de este tipo, es decir, sin una dirección revolucionaria consciente que se proponga impulsar y dirigir esas luchas hasta sus últimas consecuencias, el heroísmo y el sacrificio de las masas en sus luchas se disiparán, y el poder se mantendrá en manos de los mismos explotadores de siempre. La historia está llena de grandiosas revoluciones derrotadas o desviadas por no contar con una dirección revolucionaria capaz de encauzar la toma del poder político del Estado o extender y defender ese triunfo a nivel internacional. Por eso, llamamos a los mejores activistas estudiantiles, obreros, campesinos y de sectores populares a sumarse a esta tarea. Sólo la revolución socialista puede dar un futuro a la humanidad y, especialmente, a la juventud. De la misma forma, sólo la militancia en un partido obrero, revolucionario, socialista e internacionalista puede sacar a miles de jóvenes de la alienación a que los condena el capitalismo, al ofrecerles una justa, imprescindible y necesaria causa por la cual luchar y entregarse por entero. Desde la LIT-CI sostenemos que enfrentar los problemas de la juventud conduce inexorablemente a una lucha anticapitalista sin cuartel, una lucha por el socialismo y por la construcción de una herramienta poderosa para esa liberación social definitiva: el partido revolucionario de tipo leninista. Reivindicamos plenamente el papel histórico de la juventud dentro de la liberación del proletariado mundial que expuso Trotsky, en 1938, al afirmar que: Un partido revolucionario debe necesariamente basarse en la juventud. Inclusive, se puede decir que el carácter revolucionario de un partido puede ser juzgado, en primer lugar, por su capacidad de atraer a la juventud de la clase trabajadora para sus banderas. El atributo básico de la juventud socialista –y tengo en mente la juventud genuina y no los viejos de 20 años– reside en su disposición para entregarse total y completamente a la causa socialista. Sin sacrificios heroicos, valor y decisión, la historia en general no se mueve hacia adelante. CORREO INTERNACIONAL


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Portugal

La “Geração à Rasca” MANUEL AFONSO (Portugal)

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ientras escribimos, miles de trabajadores, estudiantes y desempleados acampan en la Plaza del Sol, en Madrid, y su ejemplo es seguido en el resto del país y de Europa. Protestan contra la ley electoral española, pero también contra los planes de ajuste, expresando la rabia por una crisis que es pagada por los que no la crearon y por la desilusión con una democracia fraudulenta. El “acampe” de la Plaza del Sol nos recordó las manifestaciones del 12 de marzo, en Lisboa y Oporto, otra gigantesca movilización que llenó las principales ciudades del país, convocada en nombre de la “Geração à Rasca” (GaR) o “generación perdida”. Como en Madrid, esta protesta no fue convocada por las centrales sindicales ni por muchos partidos de izquierda –que la despreciaron–, sino por tres jóvenes, a través de las redes sociales. Los más optimistas creían que algunos miles se juntarían en Lisboa y en Oporto. Pero el día 12, una marea humana llenó las calles de Lisboa (200.000 personas) y de Oporto (80.000). La combatividad, la cantidad de carteles y la imaginación de las consignas hicieron recordar a los más viejos, que también comparecieron, el 1º de Mayo de 1974, en el inicio de la Revolución de los Claveles. Se sintió una rabia enorme con algunos de los fundamentos económicos y políticos del régimen, como la precariedad, los bajos salarios, el desempleo, y también contra la alternancia en el gobierno de los dos principales partidos: “PS y PSD es la crisis que se ve”, se cantaba. La indignación popular tenía un blanco: el primer ministro del Partido Socialista (PS), José Sócrates, quien gobierna el país desde hace seis años, criticado e insultado por toda la manifestación.

Poco después, Sócrates renunció. Astutamente, no asumió que lo hacía debido a las manifestaciones y escenificó una comedia sobre la votación de otro plan de ajuste, postergando su salida. Así, una victoria estruendosa de las masas no fue asumida por nadie. Ni la mayoría de la izquierda se preocupó por explicar los verdaderos motivos de la caída del gobierno, pues en clima electoral no le conviene decir que las soluciones vienen de la lucha y no del voto.

La continuidad de la lucha y el “apartidismo” Tras el 12 de marzo, una reorganización molecular se inició en la vanguardia. En diversas ciudades se organizaron núcleos de la GaR. Sin embargo, la inexperiencia, los prejuicios y la acción de la izquierda reformista la estancaron temporalmente. La protesta se clasificó desde el inicio como “apartidaria”, lo que sirvió para alimentar los más preocupantes prejuicios que acompañan esta oleada de luchas: la desconfianza hacia los partidos,

los sindicatos y, muchas veces, hacia todo el tipo de organización estructurada, alimentando un espontaneísmo que debilitó el movimiento y lo hizo manipulable. La culpa de este prejuicio es de los partidos del régimen, inclusive del Bloque de Izquierda (BE) y del Partido Comunista (PCP). Porque la vanguardia sólo ve dos tipos de partidos: los que gobiernan contra los trabajadores y los que los representan de forma conciliadora, pensando que no son posibles otros proyectos partidarios diferentes. Pero no es sólo eso: tras el sobresalto del 12 de marzo, esta izquierda se apresuró a desmontar la lucha. El PCP continuó despreciando el movimiento; el BE, más astuto, insertó sus dirigentes en la cúpula del movimiento que se comenzaba a esbozar, defendiendo ahí que no se debía constituir un movimiento nuevo y que los núcleos de la GaR no se debían basar en asambleas, pues ese sería terreno fértil para la infiltración de los partidos, alentando aún más este prejuicio... La debilidad relativa de los que defen29


DOSSIER JUVENTUD

dían, como Ruptura/FER, un nuevo movimiento nacional, contra la precariedad, el costo de vida y el desempleo, basado en las luchas callejeras y en la democracia de base, hizo que la línea del BE y del PCP imperara y el movimiento se dispersase. Dos meses después, los promotores convocaron una asamblea “no resolutiva” y comparecieron sólo 50 personas. Es un ejemplo de que el principal problema de las luchas no es la “pasividad inherente a la juventud”, sino la pasividad inherente a la izquierda reformista, que no tiene pudor en alimentarse cínicamente de los prejuicios antipartidarios de los jóvenes. De este modo, el movimiento que dio origen a la manifestación fue influenciado (naturalmente, digamos) por las ideas de los partidos de la izquierda parlamentaria (particularmente el BE). Como dijo Chico Louçã en la VII Convención del BE: los activistas no deben hacer y preparar “nuevos 12 de Marzos” sino transformar el próximo 5 de junio, día de elecciones legislativas, en un… referéndum. Tampoco nadie lo oyó decir que las elecciones no van a resolver nada y que sólo las manifestaciones del tipo 12 de Marzo pueden hacer cambiar la situación política en un sentido más positivo. Louçã, líder de uno de los partidos que más influencia tiene dentro de los activistas que dirigieron la manifestación, sugirió el ‘voto’ como el instrumento de “cambio”, o sea… más votos y diputados para el BE. Tal vez eso explique porque, desde el 12 de Marzo, no hubo nuevas manifestaciones. Todo el país fue encaminado conscientemente hacia la trampa electoral. Los activistas, incluso los de izquierda, pueden no gustar de los partidos, y tienen razones para eso. Pero, en realidad, no dejan de estar bajo su influencia ni tienen como huir de esa realidad. Entonces la resolución del dilema no está en rechazar todo lo que ‘huele’ a partidos o sindicatos sino en levantar alternativas.

Una dirección nueva para una nueva oleada de luchas Una oleada de luchas de la juventud trabajadora y estudiantil recorre Europa. Atenas fue su primer escenario. Inmediatamente se hizo sentir el poderoso “octubre francés”, en que los jóvenes cerraron las escuelas y se unieron a las huelgas. Más tarde, se expandió a Italia e Inglaterra. Ahora, irrumpe con fuerza en España y Portugal. 30

Sus causas profundas son los planes que la burguesía europea tiene para superar la brutal crisis que vive. Durante décadas, amplios sectores de la clase trabajadora europea, sobre todo de los países centrales, tuvieron garantizados derechos, inimaginables para los trabajadores de los otros continentes. Esos derechos nacieron de duras luchas de la clase, que amenazaron al capitalismo en el centro de la Europa y lo derrotaron en el Este. Para controlar estas luchas, el stalinismo y la socialdemocracia pactaron con la burguesía: los trabajadores (o por lo menos sus direcciones) abdicaban de la lucha revolucionaria y, en compensación la burguesía garantizaba que una parte de la plusvalía era canalizada para el “Estado Social”. Así fue también en Portugal, Grecia y España, después del derrumbe de las dictaduras fascistas, en los años ’70. Pero con la brutal crisis económica que explotó en 2008, y que arrastró a Europa hacia la “crisis de las deudas soberanas”, la burguesía, que ya venía desmontando el “Estado Social”, rasgó finalmente el pacto y dio un salto profundo en la explotación. Por un lado, ataca los derechos que mantenían las generaciones más viejas. Por otro, hace que las generaciones más nuevas no puedan ni soñar con ellos. Las direcciones reformistas continúan cumpliendo con el pacto, como si la otra parte no lo hubiera roto. Como las direcciones tradicionales no salían a la lucha, los trabajadores y la juventud salieron sin ellas, inspirados en las revoluciones árabes. Así llegamos a las huelgas generales griegas, a los enfrentamientos en las calles de París y Roma, a los campamentos en la Plaza del Sol y a las manifestaciones de la “GaR”. Este ascenso, y la reorganización que presupone, exigen una reflexión a los revolucionarios. Salvando las diferencias, podemos comparar la situación que despunta en Europa con las luchas que barrieron el continente tras la Primera Guerra o después de Mayo de 1968. También en esos momentos había inestabilidad de las instituciones burguesas, que intentaban aplicar duros planes contra los trabajadores, y una disposición de lucha de éstos, que contrastaba con la capitulación de sus direcciones. Son esos los momentos en que, incluso en crisis, la burguesía se organiza, centralizada e internacionalmente, y las direcciones reformistas, por más laxas que

parezcan, nunca abdican de sus partidos para defender sus programas de derrotas “encapotadas”. En ese proceso, se alimentan de las más variadas mentiras. Hoy, se alimentan de un sentimiento progresivo de la juventud (el repudio a los partidos tradicionales y su papel conciliador) pero lo vuelven contra la vanguardia, incentivándola a no organizarse, a ser “espontánea” y “autónoma”. Usan el fantasma de la “manipulación” para manipular mejor. ¡Llegamos al punto en que vemos dirigentes partidarios alertando contra la “infiltración de los partidos” en los movimientos, y organizando a sus militantes para defender esa política! ¿La izquierda reformista estará tan senil que hace política contra sí misma? No lo creemos. Alimentando el “apartidismo”, los partidos que crecen a la sombra de las instituciones burguesas intentan ahogar a los activistas en desconfianzas, empujándolos al individualismo. Por otro lado, la burguesía y el reformismo saben muy bien que sólo fueron derrotados por los ascensos de masas liderados por fuertes partidos organizados y disciplinados, y que el régimen capitalista mundial sólo estuvo en disputa con la victoria del partido bolchevique en Rusia, en 1917. “Si luchan no se organicen; si se organizan, que no sea en partidos; si fuera en partidos que no sea con un programa revolucionario; y, si construyen partidos revolucionarios, que no sea a escala mundial”. Este es el mote del régimen y de su izquierda para “deseducar” a quien lucha. La apuesta de los revolucionarios es la opuesta: por más masivas y combativas que sean las luchas que hoy se libran en Europa, no serán victoriosas si no asumen un programa revolucionario, socialista e internacional. Y para defender ese programa hay que seguir las enseñanzas de la historia: no hay programa revolucionario sin partido revolucionario y no hay partido revolucionario que no sea parte de un internacional. Está a la orden del día ganar miles de activistas para este proyecto en Europa. De lo contrario, acabarán manipulados y desmoralizados, las luchas serán derrotadas y las jóvenes generaciones estarán condenadas a la miseria y al desempleo, obligados a recomenzar sus luchas de cero.

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Máximo dirigente del Bloco de Esquerda (BE). CORREO INTERNACIONAL


DOSSIER JUVENTUD

Articular y fortalecer las luchas de la juventud en Brasil y en el mundo CAMILA LISBOA (Juventud del PSTU - Brasil)

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ntre los días 23 y 26 de junio de 2011 vamos a asistir a un hito en la consolidación de una alternativa de organización independiente para el movimiento estudiantil brasileño. En Río de Janeiro va a reunirse el 1er Congreso de la Asamblea Nacional de los Estudiantes – Libre, con cerca de 1500 delegados proveniente de más de 15 estados del Brasil. Habrá también invitados de organizaciones políticas y sindicales de Brasil, y delegaciones estudiantiles y juveniles de Latinoamérica y el mundo. Los delegados y delegadas estudiantiles van a atravesar el país para debatir temas relacionados con la coyuntura nacional e internacional, educación, opresiones, trabajo de base, concepción y funcionamiento de la entidad, entre otros asuntos también relacionados con la vida de la juventud, como el transporte, la violencia, la legalización de las drogas, el medio ambiente, la cultura y la prensa, etc. Tampoco van a faltar actividades culturales en el Congreso, en que los jóvenes estudiantes podrán compartir, al son de un buen samba brasileño, las experiencias de lucha que viven en cada región del Brasil y del mundo.

coyuntura internacional será uno de los principales momentos del Congreso. El objetivo es retratar de forma viva la lucha de los pueblos árabes y la presencia significativa de la juventud trabajadora y universitaria en esas revoluciones. Por eso, es probable que el Congreso cuente con la presencia de un compañero/a egipcio/a, que va relatar el proceso revolucionario y el derrocamiento de Hosni Mubarak, así como analizar las conquistas que se obtuvieron en ese proceso de lucha. La ANEL está acompañando con mucha atención la evolución de esos acontecimientos, desde su inicio. Durante los días de la ocupación de la Plaza Tahrir, en El Cairo, la ANEL envió un mensaje de apoyo a los luchadores, mensaje que fue leído en plena plaza. El mismo día que Mubarak cayó, la organización realizó un acto de apoyo a la victoria de la revolución egipcia frente al consulado de ese país, en la ciudad del Río de Janeiro.

Este mes de junio, enviamos una dirigente de nuestra entidad para acompañar la Conferencia de los Movimientos Sociales en El Cairo y establecer relaciones más próximas de nuestra entidad con este importante proceso que cuestiona de conjunto las dictaduras, la política del imperialismo norteamericano y las consecuencias de la crisis económica en el país y en la región. También estamos canalizando esfuerzos para garantizar la presencia en nuestro Congreso de un representante de la lucha palestina. Creemos que esa heroica resistencia, que se renueva y se fortalece con la fuerza de la juventud, también debe ser parte de la actuación y de la solidaridad internacionalista de la ANEL.

Por la unidad latinoamericana La primera gran campaña política internacional que la ANEL organizó, luego de su creación, fue la solidaridad con el pueblo haitiano que sufrió con la trage-

En el Congreso van a soplar “vientos árabes” El 1er Congreso de ANEL va a tener la presencia de estudiantes que están inspirados y orgullosos con las luchas de los pueblos árabes, que están enfrentándose con dictaduras de décadas y con las consecuencias del capitalismo en los países del norte de África y de Medio Oriente. Es con ese escenario internacional y por la concepción de tipo de organización por la cual ANEL está siendo desarrollada, que el debate sobre la 31


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dia del terremoto, en enero de 2010. Los estudiantes brasileños organizados en la ANEL, junto con los trabajadores de la CSP-Conlutas, organizaron una amplia campaña política y financiera para dar solidaridad concreta a las organizaciones obreras de Haití. Otro momento importante fue la participación activa de la ANEL en las luchas estudiantiles argentinas que, el año pasado, cuestionaba la política global del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para la educación en su país. Una dirigente de ANEL estuvo presente en asambleas, en las cuales saludó y apoyó la lucha, en tomas de facultades y en movilizaciones callejeras. El establecimiento de esta relación más orgánica con este proceso de lucha profundizó aún más la compresión de que la organización necesita desarrollar el principio del internacionalismo en las filas del movimiento estudiantil brasileño. Cualquier semejanza no es mera coincidencia En lo que concierne a América Latina, en particular, es cada vez más clara la consonancia de los proyectos educacionales implementados por todos los gobiernos de la región. Durante el proceso de luchas estudiantiles de Argentina, la ANEL participó de un debate, articulado y organizado por El Viraje, organización estudiantil presente y activa en el ascenso argentino del año pasado. Esa discusión demostró que el Plan del Banco Mundial para la Educación en toda América Latina sigue la misma lógica de privatización y desmantelamiento de las escuelas y universidades, 32

y la misma lógica de que el acceso a la enseñanza superior no necesita ser garantizado universal ni gratuitamente para la juventud. Un principio orientador de los proyectos educacionales contenido en el documento del Banco Mundial sobre esta cuestión, de 1995, es la diversificación de las “formas de financiación” que no deben restringirse sólo a la responsabilidad del Estado, sino incluir también el cobro de aranceles en las universidades públicas y el aporte de empresas, que pasan a intervenir en la vida universitaria. Esa orientación, seguida por los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff, en el Brasil, ha significado que, mientras los organismos internacionales sugieren destinar un 10% del PIB a la educación pública, esa cifra es sólo de 3,5% en nuestro país. Una orientación que también es seguida por el gobierno de Cristina Kirchner en Argentina, que destina sólo 6% del PIB, o el de Rafael Correa, en Ecuador, que aplica sólo 5%. La implementación de esta política ha atacado frontalmente el principio de la “autonomía universitaria”, tan caro al sentido histórico de las universidades en todo el mundo. En países en que la lucha por la autonomía tiene una tradición fuerte, como la Argentina (que vivió la gran lucha de los estudiantes de Córdoba, en 1968), este ataque no es hecho de forma explícita, sino garantizado por los pocos recursos y por la formación de “comisiones” que controlan totalmente las universidades. En el Brasil, donde la defensa de la au-

tonomía tiene menos tradición, el ataque a este principio es frontal, como ocurrió en 2007 con los “decretos” de José Sierra, entonces gobernador del Estado de San Pablo. Este proceso generó la ocupación de la rectoría de la USP (Universidad de San Pablo), una de las mayores luchas recientes del movimiento estudiantil brasileño, parte del fenómeno de luchas que dio origen a la ANEL. Chile es uno de los países donde el proceso de privatización de la educación es más avanzado. Eso fue promovido por los sucesivos gobiernos que siguieron a fondo esas orientaciones, que significaron la transformación de la autonomía universitaria en “autonomía financiera”, para obligar a salir a captar recursos, sobre todo en la iniciativa privada. Esa es la base de ataques que generó la llamada “rebelión de los pingüinos” (como se llama en Chile a los estudiantes secundarios). Proceso de lucha muy importante que también inspira la búsqueda de articulación internacional por parte de ANEL. Ese proyecto educativo global impulsado por el imperialismo tiene como consecuencia un acceso extremadamente restricto de la juventud a la enseñanza superior y expresa, en el campo de los proyectos educacionales, qué tipo de futuro reserva el capitalismo para la juventud del Cono Sur. Un futuro que es marcado por la existencia de 11 millones de jóvenes en toda América Latina que viven con 1 dólar por día y más de 27 millones que viven con 2 dólares diarios.

Articular y fortalecer las luchas en el Congreso del ANEL La unidad y la consonancia con que se dan los ataques y cómo se consolida la situación de miseria, la falta de empleo y de educación para la juventud de nuestro continente debe ser el estímulo para que también hagamos de este Congreso de la ANEL un espacio para avanzar en la articulación de luchas y campañas conjuntas. La situación debe impulsarnos a hacer el esfuerzo político y financiero necesario para que estén presentes en el Congreso el mayor número de compañeros de América Latina y de todo el mundo, con saludos e intervenciones, para construir, articular y fortalecer el enfrentamiento global a las consecuencias que el capitalismo tiene para la juventud brasileña, argentina, egipcia, palestina, haitiana, europea y de todo el mundo. CORREO INTERNACIONAL


EUROPA

Estado Español

La juventud y el pueblo salieron a la calle y tomaron las Plazas LA UNIÓN EUROPEA (UE), al igual que en 2010, sigue mostrándose como el eslabón más débil de la cadena de países imperialistas. Mientras continúa el impacto de la crisis económica internacional (en la que sólo Alemania parece “respirar” un poco pero a costa de perjudicar a todos sus socios), la situación fiscal de muchos de los países obliga a varios de sus gobiernos a durísimos planes de ajuste, sea para “sanear” las finanzas del Estado burgués o, incluso, para sobrevivir y no quebrar, como los PIG (Portugal, Irlanda y, especialmente, Grecia). Pero estos planes de ajuste originan una respuesta de lucha de los trabajadores y los jóvenes: allí están las nuevas huelgas generales en Grecia, la movilización de la Geração á Rasca en Portugal, medio millón en las calles de Londres, en Gran Bretaña, el 15-M y los indignados españoles… Al mismo tiempo, los planes erosionan y debilitan políticamente a los gobiernos que los aplican, lo que se expresa en las derrotas electorales de Zapatero y el PS, en España, y de Sarkozy, en Francia; en la renuncia anticipada de José Sócrates, en Portugal; en el profundo desgaste de Berlusconi, en Italia, etc. Presentamos a continuación artículos sobre España, Portugal e Italia.


EUROPA

“Lo llaman democracia y no lo es” El movimiento 15-M decidió en asamblea seguir en la Plaza por una semana más, como mínimo, hasta definir un plan de acción. El sábado 21 era el día de “reflexión” de las elecciones del día 22. La justicia había votado la prohibición de que el movimiento 15-M continuara en la Plaza de la Puerta del Sol, en Madrid y en las demás Plazas del Estado Español. Pero esta prohibición no tuvo la fuerza para usar la policía contra los manifestantes, porque el pueblo acudió en masa a las Plazas. En la Puerta del Sol resulta difícil decir cuanta gente pasó por allí durante todo el día. La Plaza estuvo a rebosar desde la noche del viernes hasta la madrugada del sábado y muy llena todo el domingo electoral. De los trenes y del metro durante todo el día llegaba y se iba gente, viejos, jóvenes, madres con niños, desempleados, trabajadores, jubilados... todos a apoyar el movimiento 15-M aunque fuera por un par de horas. La impresión es que la mitad de Madrid pasó por ahí en distintos momentos. Al final del día una enorme pancarta, donde se leía “ Abajo el régimen. El Pueblo sin miedo” se colgó de un edificio y fue saludada por los manifestantes con su consigna principal “lo llaman democracia y no lo es... Oe, Oe, Oe... lo llaman democracia y no lo es”, que encadenaron con otra de sus favoritas: “que no, que no, que no nos representan”. En la tarde del sábado una columna de militantes de Corriente Roja, de Cobas y de muchos activistas que hacen parte de sindicatos y organizaciones que se oponen a la burocracia sindical de CCOO y UGT, incendiaron la Puerta del Sol con otras consignas también de su arsenal, como “viva la lucha de la clase obrera”, o una canción en contra de la monarquía, muy ovacionada, que nombraba a los yernos del rey y a la hija del príncipe heredero o a la propia reina que dice: “Urdangarín, Urdangarín, a trabajar al Burguer King. /Marichalar a trabajar al Pizza Hut/ y la Leonor a trabajar al Hipercor / y la Sofiía de cajera en el Día”. También se exigía: “aquí hace falta ya una huelga, una huelga, aquí hace falta una huelga general”. El domingo, en asamblea se votó seguir con el movimiento y la acampada en la Plaza por una semana más como mínimo, hasta que se organice la conti34

nuidad y extensión del movimiento y la definición de un plan de acción. La continuidad ya se había votado en la Plaza Catalunya, en Barcelona. Las demás Plazas del Estado pedían a Sol que buscase coordinarse con los demás, por miedo de que ahí se decidiese la desocupación. Las elecciones del domingo dieron un voto de castigo al PSOE, y el presidente Zapatero tuvo que reconocer que su partido y su gobierno fueron, en sus palabras, “ampliamente derrotados”, porque hay un tremendo descontento con la situación. La verdad es que a la crisis, el gobierno, el FMI, la UE, le hacen pagar a los trabajadores y a la juventud el paro, las hipotecas, los recortes sociales, el pensionazo, mientras se benefician los banqueros y capitalistas.

La juventud salió al frente... El 15 de mayo, la plataforma denominada “Democracia Real, Ya”, formada unos tres meses antes a través de las redes sociales, de internet, y también por otros medios, llamó a una manifestación bajo el lema: “Democracia Real, Ya. No somos mercancías en manos de políticos y banqueros”. Los mismos organizadores se quedaron sorprendidos con la dimensión del movimiento, que tuvo su epicentro en Madrid, y donde 40 ó 50 mil personas, en su mayoría jóvenes, ocuparon las calles en una gran manifestación, que fue de Cibeles a Puerta del Sol. Pero si Madrid realizó la mayor manifestación, no es poco lo que pasó en al menos otras 50 ciudades, empezando por Barcelona y Sevilla, que reunieron respectivamente 15 y 6 mil personas en la calle. Si parte de los organizadores apuntaban como su objetivo un programa democrático radical, la gente ahí estaba en contra de toda la situación y por ir a la lucha. Mostraban toda su indignación con el gobierno, con el régimen, con el PP y el PSOE, con la Monarquía, con la burocracia sindical de CCOO y UGT, con el sistema capitalista, centrando su odio especialmente en los banqueros. La manifestación transbordaba fuerza y alegría. La gente estaba alegre por ver que podían, que tenían fuerza, que sí era posible una respuesta colectiva a la crisis, y de forma casi natural cantaban la mayoría de las consignas que el movimiento obrero de izquierda y antiburocrático viene adoptando desde hace tiempo.

La gente no se cansaba de gritar: “Psoe y PP. La misma mierda es”; “ banqueros a prisión”, “contrato de un día para la monarquía” , “la crisis que la paguen los capitalistas”, “donde están que no se ven, CCOO y UGT”, “televisión, manipulación”... Al final, la propia plataforma “Democracia Real, Ya” fue desbordada. Todo un sector optó por “tomar la Plaza” y hacer una acampada en la Puerta del Sol, extendiéndose después las acampadas a todas las ciudades más importantes del Estado Español. La policía, a petición del ayuntamiento, por la noche fue a desalojar la plaza violentamente, deteniendo a 24 manifestantes.

....el pueblo entró en la lucha La represión causó el efecto contrario. El lunes por la noche, la Plaza fue tomada por miles y miles de manifestantes. El pueblo acudió a La Puerta del Sol en defensa de la juventud, sumándose a la movilización, expresando su indignación. En los siguientes días las acampadas se fueron afirmando y ganando protagonismo político, eclipsando las elecciones, convirtiéndose en la portada principal de los periódicos y medios de comunicación; se fue masificando este movimiento, que era el tema principal en todos los bares, barrios, transportes, vecinos, locales de trabajo y de estudio. La juventud siguió en las Plazas y a la cabeza del movimiento, que, entretanto, ganó un componente popular, al galvanizar al pueblo y atraer para a la movilización a los inmigrantes, sin papeles, jubilados, vecinos, desempleados, trabajadores... Las acampadas en las Plazas, a su vez, iban teniendo aires del mayo del ’68 en su irreverencia... Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir, decía uno de los miles de carteles en la Plaza... El componente antiburocrático es otro trazo distintivo. Y es emblemático que CCOO tuviera que cerrar las puertas de una de sus sedes, por miedo al odio de los manifestantes. A la vez, una conciencia internacionalista en contra del sistema también está muy presente, desde la reivindicación de las movilizaciones y revoluciones de Egipto, Grecia e incluso Islandia, que contradictoriamente se presenta como una referencia de “revolución”, porque suspendió el pago de la deuda... y, parte CORREO INTERNACIONAL


EUROPA

Una oradora se dirige a los ocupantes de la Plaza Catalunya, en Barcelona.

de los organizadores de Democracia Real defienden Islandia como un modelo de sociedad, supuestamente un “capitalismo con rostro humano”... Pero, en la gente hay una tendencia anticapitalista, aunque esa conciencia sea difusa. En Barcelona, la Plaza Catalunya, para organizar mejor la acampada, fue “dividida” en tres Plazas, así denominadas: Tahrir, Palestina e Islandia.

Para seguir adelante es necesario unirse a l@s trabajador@s... Es muy importante y progresivo el impulso de autodeterminación, la disposición de lucha, el sentimiento antiburocrático y las tendencias claramente anticapitalistas del movimiento. Son también muy buenos muchos de los puntos del programa que hasta el momento han sido votados en las asambleas, como la defensa de empleo para todos; 35 horas semanales manteniendo los salarios y subsidio indefinido a los parados mientras no se garantice el empleo; vivienda para todos y todas; educación pública; defensa de la sanidad pública y no al copago; suspensión del pago de la deuda; nacionalización de la banca; fin de la monarquía y de los privilegios de los políticos; entre otros. Pero para seguir adelante es preciso lograr la unidad con los trabajadores y para eso, además de incorporar a las organizaciones que quieren luchar, se hace necesario un plan de lucha unificado. El próximo sábado 28 de Mayo será un día de asambleas en los barrios y pueblos de Madrid y seguramente será algo que se puede extender, lo que está muy bien. Pero, a ejemplo de lo que definió la asamblea de Barcelona, será necesario definir un día de manifestación que vuelva a tomar las calles, incluyendo a los sectores en lucha y del movimiento obrero. Es preciso también ir planteando la necesidad de que toda movilización pudiera confluir en una huelga general para echar abajo los planes de ajuste y imponer las reivindicaciones de movimiento en relación con el empleo, la vivienda, la salud, la educación, y también en relación con las demandas democráticas, en contra de esta democracia que no lo es. JUNIO DE 2011

Problemas y puntos débiles en el movimiento, que deben ser superados para que se pueda avanzar Lo primero es que sectores de los organizadores, que incluso, hacen parte de organizaciones políticas varias –autonomos, altermundistas, anarquistas, incluso anticapitalistas– apoyándose en el sentimiento antiburocrático del movimiento que es progresivo, de rechazo a la burocracia sindical y a los partidos del sistema, alientan prejuicios “anti” toda organización sindical y política. Y esto se convierte en un problema para lograr la unidad con la clase obrera y con todos los trabajadores, porque no aceptan que sus organizaciones de lucha, antiburocráticas y de base, se puedan expresar y participar del movimiento, o sea, rechazan que los trabajadores participen de forma organizada y colectiva de la lucha. Y esto simplemente debilita la lucha y la unidad. Esto es también un problema con respecto a la democracia, porque una cosa es asegurar la autonomía y que la burocracia no cope el movimiento, lo que está muy bien, y otra es cohibir la libertad de expresión de corrientes políticas y sindicatos que hacen parte de la lucha. Esto es anti-democrático, dificulta la unidad para luchar y fomenta la burocracia porque, al final, corrientes políticas, sin decir que lo son, se adueñan de la dirección y, peor todavía, impiden a otros sectores que se expresen y hasta que participen.

Los trabajadores pueden con su acción parar al capital y echar abajo estos planes antiobreros, el régimen y a los gobiernos que los aplican. Es por eso que la burocracia de CCOO y UGT fue al Pacto, para ayudar al gobierno, al PSOE y al PP a hacer recaer la crisis sobre los trabajadores, para mantener el sistema. Para romper las amarras de la burocracia y luchar, los trabajadores necesitan de organizaciones, democracia y unidad. Por eso, para que se sumen a este movimiento las luchas obreras es necesario que se unifique a tod@s los que quieran luchar, por lo tanto, todas las organizaciones que llamen a la lucha tienen no sólo que poder participar y defender sus puntos de vista, deben ser convocadas a sumarse al movimiento. Hay un segundo debate, de otra naturaleza, que no impide que luchemos todos juntos ahora mismo. Pero que puede y debe ser hecho, que es acerca de la estrategia o de qué mundo defendemos. Sectores de los compañeros de Democracia Real Ya y de los organizadores defienden que otro mundo es posible sin destruir al capitalismo. Nosotros creemos que un capitalismo humano y solidario es imposible. Nosotros defendemos un mundo socialista, sin capitalistas y sin burocracia, con democracia obrera.

MARIUCHA FONTANA (desde España) 35


EUROPA

Portugal sólo saldrá de la crisis de la mano de los trabajadores

Un país agotado MANUEL AFONSO - GIL GARCÍA (Portugal)

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a última revolución en Europa Occidental fue en Portugal. Desde ahí, la burguesía realizó una contraofensiva y recuperó lo que había perdido en 1974-75. Para eso, se apoyó en la integración en la Unión Europea (UE), que impuso al país un papel en la división internacional del trabajo que destruyó su tejido productivo, aunque hubo un cierto crecimiento económico, y consiguió una seria desmoralización de la clase trabajadora. Hoy, la situación se revierte: la primera década del siglo XXI fue de estancamiento y recesión, los trabajadores y las clases medias están cada vez más empobrecidos y la UE cada vez más desacreditada. Al mismo tiempo, regresan dos fenómenos ausentes durante 30 años: la intervención del FMI, por un lado, y la movilización masiva y continuada del movimiento de masas, a pesar de sus altibajos. Si en 1975 se hubiera presentado el retrato actual del país a un trabajador, preguntaría si el país fue víctima de una catástrofe natural o si las conquistas arrancadas por la revolución fueron profundamente afectadas y, muchas de ellas, destruidas. La última hipótesis es la correcta. El desempleo está oficialmente en 12,4% (28% en los jóvenes). El 54% de los desempleados no recibe subsidio de desempleo. El salario medio y el salario mínimo son los más bajos de la zona euro (777 y 485 euros, respectivamente). Según datos oficiales, 23% de los trabajadores están precarizados (en realidad son más). La inflación de 4,1% es la más alta en años. Portugal es hoy el único país de la zona euro en recesión, con una contracción de 2,2%, en el último semestre. El Banco de Portugal es honesto en su in36

forme anual, donde alerta que el ingreso de las familias sufrirá una “contracción sin precedentes” y que la recesión “de magnitud elevada persistirá en 2012”.

¿Cómo llegamos a este punto? Con los gobiernos de José Sócrates, la burguesía intentó recuperarse, a costa de los salarios directos e indirectos de la crisis de 2001, de la cual Portugal nunca salió, y luego de la de 2008. Sería complicado compilar todos los ataques contra los trabajadores durante estos dos gobiernos. Podemos resumirlos en dos fases: una primera, en que el gobierno atacaba un sector por vez, bajando salarios a través del desempleo y de la precariedad, y recortando los fondos usados en derechos sociales. En una segunda fase, inyectó en la banca los millones que durante años había retirado a los trabajadores. Ahí desequilibró el déficit público y duplicó la deuda estatal. Entonces, fue imposible atacar un sector cada vez: aprobó en pocos meses tres planes de austeridad que subían los impuestos, reducían los subsidios sociales, congelaban pensiones y cortaban salarios, además de recortar aún más en salud y educación. En estos años, Sócrates se ganó un odio popular inédito, que resultó en las mayores movilizaciones en décadas, con los profesores a la vanguardia, seguidos por los funcionarios públicos, los enfermeros, los camioneros, los ferroviarios y por varios sectores populares. Fueron usuales las manifestaciones con más de 100.000 personas en Lisboa. El descontento se vio también en las urnas: el Bloque de Izquierda (BE) y el Partido Comunista consiguieron sumados cerca de 20% en las elecciones legis-

lativas de 2009. Durante este ascenso hubiera sido posible derribar el gobierno, radicalizando y unificando las luchas, cosa que la CGTP, la central sindical mayoritaria dirigida por el Partido Comunista (PCP), nunca quiso. Sólo después de varias manifestaciones multitudinarias, huelgas sectoriales, tras tres planes de austeridad, convocó, a finales de 2010, una huelga general.

Tiempos de revuelta A inicios de 2011, las medidas de ajuste comenzaron a hacerse sentir. Las huelgas en los transportes se sucedían. Influenciado por las revoluciones en el Magreb, el país hervía. El 12 de marzo, con la manifestación de la “Geração à Rasca”, el descontento popular explotó: 300.000 personas salieron a la calle, en una enorme revuelta contra el gobierno y las medidas de austeridad. Se reveló que el descontento popular y la voluntad de luchar eran inmensos. Esta manifestación expuso la crisis de un régimen que no consigue detener la revuelta popular ni a través de concesiones materiales –que la situación económica no permite– ni a través de la burocracia sindical o de la izquierda reformista que, durante años, consiguieron canalizar la revuelta hacia las urnas. La medida inmediata de la burguesía fue llevar el descontento a las elecciones, a través de la renuncia de Sócrates. Si la convocatoria de elecciones anticipadas fue eficaz para congelar temporalmente la situación, la verdad es que no CORREO INTERNACIONAL


EUROPA

pasa de un paliativo. Se prevé un gobierno del Partido Socialista (PS) o del Partido Social-Demócrata (PSD) sin mayoría parlamentaria, que tendrá que lidiar con una situación económica terrible, amenazada por indicios de una nueva crisis en el sector inmobiliario, que tuvo pérdidas de 20% en abril. Aunque el PSD venza en las elecciones y se una a los demócrata-cristianos (más a la derecha), consiguiendo una mayoría absoluta, éste será un gobierno frágil. Quién venza tendrá que profundizar una guerra de austeridad contra los trabajadores en difíciles condiciones, en un escenario de inestabilidad total.

La crisis de la deuda Al tanto de esta situación, llegó al país la llamada “troika” (el FMI, el BCE y la UE), para negociar una “ayuda” de 78.000 millones de euros, que servirán para recapitalizar la banca y pagar los intereses de la deuda. El gobierno, surfeando la inestabilidad, consiguió aguantar varios meses sin este recurso, evitando la carga de esta política sombría. Por eso, renunció y llamó después a la “troika”, pasando la responsabilidad del acuerdo a la oposición. Ya fueron anunciadas las medidas exigidas por el FMI y por la UE, supuestamente para tres años. Pero en el país todos saben que estas medidas, que incluyen privatizaciones, cortes en las pensiones, subas de impuestos, facilitación de los despidos y recortes en la salud y educación, son la punta del iceberg. La prensa ha ido dando indicios de las “preocupaciones” de la troika, como el hecho de que Portugal tenga un mercado inmobiliario demasiado “rígido”, una justicia “lenta” (en el que toca a los negocios de la burguesía) y, sobre todo, la falta de competitividad de la economía, que pretenden resolver con más precariedad e, incluso, con una reducción del ya miserable salario mínimo. Estos no son planes para tres años sino para una década o más. En este proyecto, la deuda pública externa es, por un lado, un pretexto. Pero, sobre todo, es un mecanismo de transferencia inmensa de plusvalía al capital, recuperando las tasas de ganancias afectadas por la crisis. El proyecto estratégico que se esconde por detrás de esta

deuda, que por ser impagable será permanente, es el de profundizar la dependencia del país con Alemania y Francia, y el nivel de explotación de la clase trabajadora. No será una resolución temporal para la crisis, sino una tentativa de la burguesía de evitar crisis semejantes en las próximas décadas, trabando la caída de su tasa de ganancia.

El no pago de la deuda Contra este plan, el no pago de la deuda es una necesidad estratégica. Ésta y otras medidas de relanzamiento de la economía, como la recuperación de los sectores productivos, no son sólo necesidades de la clase trabajadora, sino del conjunto del país. Sin embargo la burguesía portuguesa hace mucho que se muestra incapaz de defender la producción nacional, optando por una vía rentista y especulativa, y por alguna exportación de capitales, a nivel de los servicios. Sólo la clase trabajadora puede tomar las medidas necesarias para su propia supervivencia y el relanzamiento de la economía. Sólo los trabajadores pueden impedir la sangría que es el pago de la deuda pública, usando ese dinero para crear empleo, aumentar salarios e invertir en salud y educación. Incluso la tarea de reorganizar el tejido productivo nacional fue abandonada por la burguesía; cabe a los trabajadores tomarla en sus manos. Para eso, necesitan nacionalizar la banca y las empresas estratégicas, sin indemnización y bajo su control, y sacar al país de la UE y de la zona euro. No vale la pena creer que eso

será hecho dentro del proyecto burgués de la UE o por cualquier sector “productivo” de la burguesía...

Un momento de oportunidades Lo más trágico es que el BE y el PCP cierran los ojos a estas cuestiones. Rechazan unirse en la perspectiva de la construcción de un gobierno de los trabajadores y capitulan al proyecto de la UE. Estos partidos defienden confusamente una renegociación o una reestructuración de la deuda, lo mismo que parte de la burguesía. Eso significa reconocer la deuda y la necesidad de pagarla, atacando sólo los “intereses usurarios”. Sin embargo, éste es también un tiempo de oportunidades. En las elecciones presidenciales de enero se vio un sector del país entrar en ruptura con los partidos de centro, lo que no fue capitalizado por la izquierda reformista. La manifestación de la “Geração à Rasca” también refleja ese fenómeno en las calles. La reciente convención del BE, en la que su ala revolucionaria, Ruptura/FER y sus aliados, obtuvo poco más de 14% en las elecciones internas para delegados (con resultados entre de 20% a 70% en 8 importantes ciudades del país), muestra que parte de la base social de este partido tiende a volcarse hacia la izquierda. Todas éstas son señales del espacio que existe para construir una dirección revolucionaria que apunte a una salida socialista de la crisis, que sea seguida por sectores significativos de la clase. Ese es el desafío que plantea la situación política portuguesa.

Presidente Cavaco Silva y primer ministro renunciante, José Sócrates. JUNIO DE 2011

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Italia

La crisis del gobierno Berlusconi VALERIO TORRE (PdAC - Italia)

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n 2008, después de sólo dos años, el segundo gobierno de Romano Prodi (una coalición de centroizquierda) cayó debido a sus contradicciones internas y a la debilidad que lo había caracterizado desde su nacimiento. Las elecciones abrieron las puertas a Silvio Berlusconi, quien obtuvo una aplastante mayoría parlamentaria. Tres años después, una grave crisis política, en el marco de la crisis económica que sacude el sistema capitalista, está afectando este gobierno.

Un poquito de historia En 1992, la gran burguesía aprovechó el derrumbe de la llamada Primera República, vigente desde la segunda posguerra (arrollada por la corrupción y los escándalos), luego de la investigación judicial llamada “mani puliti” (“manos limpias”). Decidió que había llegado el momento de cambiar el cuadro de gran inestabilidad política y la rápida sucesión de los gobiernos que, por eso, tenían su acción limitada. Se necesitaban coaliciones de gobierno estables y duraderas que pudieran llevar adelante las “reformas” que le interesaban a los capitalistas (privatizaciones, eliminación del “estado social”, flexibilidad de los trabajadores, debilitación de la contratación colectiva, etc.). El sistema electoral proporcional hasta entonces vigente fue reemplazado por uno “mayoritario’, capaz de favorecer el nacimiento y la alternancia de dos polos burgueses que se disputarían el gobierno. En el curso de los años fueron introducidas algunas modificaciones para avanzar cada vez más hacia el sistema electoral mayoritario, marginando la cuota de proporcionalidad que quedaba en vigor, y se sucedieron varias leyes electorales. Efectivamente, el bipolarismo fue arraigándose en Italia, y fue “interiorizado” por la inmensa mayoría del electorado. 38

Este bipolarismo, basado generalmente en coaliciones heterogéneas de partidos, fue determinando un grado de estabilidad de los gobiernos que nunca se había visto antes. Pero reveló no estar a la altura de los proyectos de la burguesía. Entonces, los capitalistas vieron necesario perseguir el objetivo de una mayor estabilidad y gobernabilidad, no a través de “alquimias institucionales”, sino a través de una simplificación del cuadro político: dos grandes fuerzas, una de centroderecha y otra de centroizquierda, como producto de un proceso de descomposición y recomposición de los viejos partidos, a las que encomendar la tarea de gobernar alternativamente los intereses de la burguesía. La acabada evolución liberal de los herederos del viejo Partido Comunista favoreció el proyecto burgués de simplificación del cuadro político; y el nacimiento del Partido Demócrata (PD), como producto de la agregación de los viejos comunistas y los herederos de la Democracia Cristiana, representó la salida “natural” de ese proyecto: un único partido, expresión del “liberalismo democrático”, con sólidos “lazos” (es decir, control) con las grandes organizaciones sindicales del país. El nacimiento del PD representa un proyecto consciente, patrocinado por la gran burguesía financiera e industrial italiana.

La reagrupación de la derecha y la “anomalía” Berlusconi Por otro lado, en la derecha, también se fue desarrollando un proceso de agregación de fuerzas hasta entonces sólo ligadas en una alianza. Fue así que Forza Italia (partido de Berlusconi) y Alleanza Nazionale (el partido encabezado por Gianfranco Fini, actual presidente de la Cámara de Diputatos) se fundieron en un nuevo partido, llamado Il Popolo della Libertà (El Pueblo de la Libertad), y estipu-

laron un acuerdo muy estrecho con el partido xenófobo y racista Lega Nord (Liga Norte), encabezado por Umberto Bossi. Este es el cuadro general trazado por los capitalistas italianos: dos grandes polos compitiendo entre sí para la administración de los intereses de la burguesía. A pesar de la “perfección formal” de ese proyecto, siempre hubo un problema: la anomalía de Berlusconi, que nunca fue un personaje de confianza de la gran burguesía industrial y financiera. Más bien, el gran capital, al no confiar en él, siempre apostó a la centroizquierda, por su control del movimiento obrero, a través de las burocracias sindicales, y la “izquierda gubernamental”, aunque pequeña. Por ejemplo, los capitalistas nunca tuvieron miedo de la presencia en el gobierno de una fuerza como Refundación Comunista, porque la experiencia del primer gobierno Prodi (1996-1998) les enseñó a los burgueses más inteligentes que un partido que se reivindica “comunista”, pero que está dispuesto a ser el “ayudante” en un gobierno de los banqueros, puede ser un recurso precioso para frenar las luchas y engañar a los obreros al prometerles un programa de “reformas sociales” en cambio de la “paz social”. Así como en 1996, en 2006, los capitalistas, una vez más, apoyaron a Prodi en alianza con Refundación Comunista, y lo hicieron de forma teatral, haciéndose fotografiar cuando iban a votar en las elecciones primarias que coronaron a Prodi como líder de la coalición de centroizquierda.

La postura de la gran burguesía respecto del gobierno Berlusconi Después de la caída del segundo gobierno Prodi (2008), Berlusconi asumió el gobierno, apoyado por la pequeña y meCORREO INTERNACIONAL


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diana burguesía industrial del norte del país, las corporaciones profesionales y sectores mayoritarios de la lglesia Católica. ¿Los grandes burgueses y los banqueros estaban en contra de Berlusconi? ¡De ninguna manera! El gran capital aprovechó la aplastante mayoría parlamentaria de Berlusconi para lograr las medidas necesarias para defender sus intereses, es decir, se acostumbró a Berlusconi para sacar los resultados que se proponía. Esto le salió bastante bien hasta que estalló la crisis. Pero, desde hace algún tiempo, casi toda la actividad del gobierno es para “socorrer” a Berlusconi, para aprobar leyes que lo salven de los numerosos juicios e investigaciones en que está acusado. Mientras que los patrones quieren medidas más incisivas para descargar la crisis sobre los hombros de los trabajadores1. Sin embargo, la misma dinámica de la crisis hace que el gobierno no tenga mucho margen de maniobra. Por eso, fue la propia gran burguesía la que impulsó una ruptura en el partido de Berlusconi, encabezada por Fini2, lo que, en un primer momento, llevó a la crisis de la coalición. Fini representa un buen recambio para el gran capital, pues construye su perfil como líder de una derecha europea moderna y liberal. Por eso es de mayor confianza. Pero esa maniobra no tuvo un gran éxito porque los rupturistas no tuvieron el atrevimiento de profundizar la crisis política en el parlamento y permitieron que Berlusconi ganara tiempo para estabilizar su mayoría “comprando” algunos diputados.

La actual crisis del gobierno Berlusconi A pesar del resultado de esas maniobras, la realidad es que los capitalistas critican diariamente la política del gobierno, y sectores populares que lo votaron ahora le quitan su confianza, por su incapacidad de cumplir las promesas. Eso ocurrió en las recientes elecciones municipales que involucraron 13 millones de electores y eran un test político nacional. En todas las grandes ciudades (Turín, Milán, Nápoles, Bologna) la coalición gubernamental perdió. La derrota sufrida en la primera vuelta en Milán fue de gran trascendencia pues se concretó en la capital financiera del país, una ciudad que la derecha gobernaba desde hace muchos años, la ciudad del propio Berlusconi, y donde él fue candidato en apoyo del alcalde saliente. Con este fracaso electoral se ha abierto una fase de grandes contradicciones y de fuertes choques con la Liga Norte, cuyo JUNIO DE 2011

líder, Umberto Bossi, acaba de declarar que ellos “no se dejarán arrastrar al abismo”. En conclusión, como dicen los periodistas burgueses, “saltaron los tapones”: el gobierno Berlusconi puede todavía tener un tiempo de vida, pero llega a su final. Ahora, la gran burgesía sugiere encontrar una salida honorable para el premier, para que no estalle un choque político de larga duración si Berlusconi quisiera “resistir” y que agrave las posibilidades de un choque “social”. El miedo de los capitalistas es que el empeoramiento de la crisis económica se desarrolle en el marco de una profunda crisis política de resultado imprevisible. Sin embargo, la solución del “problema” pasa por el proprio Berlusconi, que tiene miedo que su salida de la primera fila de la escena política ponga en riesgo su libertad por los numerosos juicios en que está acusado; mientras que algunos sectores de su coalición serían favorables a que él se “escabullera” para salvar lo que queda de la experiencia del gobierno. Estas contradicciones agravan la situación.

¿Qué alternativa para los trabajadores? Entretanto, el PD se está preparando para las próximas elecciones nacionales (en 2013, si Berlusconi no cayera antes), construyendo una nueva trama para una coalición parecida a la del segundo gobierno Prodi, con los partidos de la “izquierda gubernamental”3. Pero, ya a partir de las recientes elecciones municipales, ha capitalizado el sentimiento “antiberlusconiano” que atraviesa amplios sectores populares. Se propone como “alternativa” a la derecha y aprovecha el afán de los tra-

bajadores de librarse de Berlusconi y así trata de hacer olvidar que ya gobernó en favor de los capitalistas, en contra de las masas populares4. Los revolucionarios sabemos que esas “alternativas” sólo sirven para confundir a los trabajadores y lo denunciamos en toda ocasión, también cuando nos presentamos a las elecciones. No será a través de las elecciones que se construya una verdadera alternativa obrera y popular que, en cambio, sólo puede salir de las luchas. Sólo con las luchas podemos expulsar a Berlusconi y a todos los gobiernos de los banqueros y los patrones sin reemplazarlo con los otros candidatos de la burguesía, amigos de la patronal.

1

Además, en su actividad de “autodefensa” de los jueces, Berlusconi choca cada vez más con todos los poderes de “garantía” del Estado (Presidente de la República, Corte Constitucional), y eso no le gusta a la gran burguesía. 2 Fini salió del partido con un pequeño grupo de diputados, fundando una nueva organización, Futuro e Libertà (Porvenir y Libertad). 3 Referencia a Refundación Comunista y el Partido de los Comunistas Italianos (hoy reunidos en una Federación de la Izquierda). También se incluye una nueva organización llamada Izquierda, Ecología y Libertad, una ruptura de Refundación. 4 Incluso en Turín, ciudad obrera y centro de la Fiat, Piero Fassino, dirigente del PD que se expresó en favor del plan de reestructuración de la empresa, ganó las elecciones municipales en la primera vuelta y asumió como alcalde gracias al voto obrero. 39


POLÉMICAS

Pacto con Santos a instancias del imperialismo

Denunciemos las traiciones de Chávez BERNARDO CERDEIRA (Brasil)

LA RECIENTE ENTREGA DEL PERIODISTA Joaquín Pérez Becerra al gobierno colombiano de Santos por parte de Hugo Chávez, indignó a miles de activistas de izquierda en toda Latinoamérica y el mundo, incluso a quienes se reivindican chavistas. Nos parece fundamental superar estas primeras reacciones, avanzar en extraer las conclusiones políticas y buscar las profundas raíces que explican el repudiable accionar de Chávez. Ayer se peleaba con Uribe En Colombia, impera un régimen bonapartista que actúa al servicio de la dominación del imperialismo norteamericano, garantizándole una plataforma política y militar dentro del Continente. Este régimen autoritario se consolidó en los gobiernos de Álvaro Uribe, período en el cual Colombia se convirtió en uno de los países con más alto índice de violaciones a los derechos humanos. En 2010, Uribe denunció a Chávez, ante la OEA, de amparar a miembros de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional. Chávez rompió relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia, reforzó militarmente las fronteras y anunció una “inminente” invasión colombiana con apoyo del imperialismo norteamericano, que acababa de firmar un acuerdo con Uribe para utilizar bases militares colombianas en la lucha “contra el narcotráfico y el terrorismo”. En medio de estas tensiones políticas, en agosto de 2010, asumió la presidencia colombiana Juan Manuel Santos, ex Ministro de Defensa de Uribe y, por tanto, ejecutor y cómplice de todas las atrocidades y entreguismo del régimen genocida. Chávez, 40

ante la elección de Santos, lo tildó de “mafioso”, de “señor de la guerra, el ‘pitiyanqui’ número uno de Colombia”. Anunció además su decisión de “poner distancias, reducir el comercio con un Gobierno que se declaró prácticamente enemigo de Venezuela y que amenazaba con agredirlo y que además le abrió de par en par el territorio de Colombia al imperio yanqui”. Anunció que, de ser electo Santos, “yo no voy a recibirlo”. Solucionada la crisis, a través de la mediación promovida por Néstor Kirchner, vía UNASUR, Chávez cambió drásticamente su posición respecto al nuevo gobierno de Santos. En agosto, instó públicamente a las guerrillas colombianas a negociar con él, declaró que si el gobierno de Colombia “propone el camino de la paz, la guerrilla también (...) debe hacerlo”. “Esa guerrilla debería manifestarse por la paz, pero con manifestaciones contundentes. Por ejemplo, podrían liberar a todos los rehenes. ¿Por qué una guerrilla va a tener rehenes?”. Su nueva política lo lleva a pisotear hasta su retórico rechazo a la instalación de bases militares estadounidenses en

suelo colombiano. Es evidente que éstas amenazan la seguridad de todo el Continente, pero Chávez afirma que “Colombia es soberana para establecer convenios con cualquier país del mundo”. En noviembre, el presidente venezolano declaró que se abrió una “nueva era” en las relaciones con Colombia y Santos opinó lo mismo: declaró que, desde el 10 de agosto, las relaciones con Chávez serían “radicalmente diferentes”. Destacó su colaboración en la captura y entrega de personas ligadas con las guerrillas colombianas. Santos lo dijo con toda claridad: “Se comprometió con el mundo y con Colombia y ha venido cumpliendo, nos ha venido entregando gente. Eso no tenía precedentes; nos ha venido entregando gente de las FARC o del ELN”. Reafirma su optimismo sobre Chávez: “Sí tengo que decirle qué pienso (...) que hay un avance y creo que va a haber avances todos los días, que es lo que esperamos. Y es lo que hasta ahora yo espero que siga, él ha venido cumpliendo”. Este cambio en el accionar de Chávez es producto de la efectividad que demuestra la renovada táctica de la reacción democrática que impulsa el imperialismo norteameCORREO INTERNACIONAL


POLÉMICAS

ricano. Obama representó un necesario “cambio de rostro” frente a la odiosa figura de Bush, Santos se presentó como el más indicado para sustituir a Uribe con un perfil “conciliador” y “más abierto” a dialogar con sus vecinos, y así ganar a Chávez y a Rafael Correa para su política de derrotar definitivamente a las FARC y estabilizar el área al servicio del imperialismo. Mediante esta nueva táctica, el imperialismo está logrando sus propósitos.

El caso Pérez Becerra En el marco de esta política de capitulación de Chávez, se dio la detención y entrega ilegal del periodista colombiano Joaquín Pérez Becerra, que huyó de su país, hace 20 años, para evitar ser asesinado, obteniendo asilo político en Suecia. La forma en que se lo entrega es repugnante; apenas pisa suelo venezolano es detenido, encarcelado, privado de toda comunicación y, en menos de 48 horas, deportado a Bogotá. Un hecho muestra el servilismo de Chávez hacia su nuevo aliado. Santos declaró al diario bogotano El Tiempo: “El sábado llamé al presidente Chávez y le dije que un tipo muy importante para nosotros de las FARC llegaba en un vuelo de Lufthansa esa tarde a Caracas y que si lo podía detener. No titubeó. Lo mandó capturar y nos lo va a entregar”. Chávez cumple la orden y la detención se ejecuta por considerar a Pérez Becerra el “cabecilla en Europa del frente internacional de las FARC”. En un comunicado oficial se explica que era “requerido por los órganos de justicia de la República de Colombia, a través de INTERPOL… por la comisión de los delitos de concierto para delinquir, financiamiento del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividades terroristas”. Increíble, viniendo de alguien que, meses atrás, decía que “las FARC y el ELN no son terroristas, son verdaderos Ejércitos y hay que darles reconocimiento (…) son fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político y bolivariano que aquí es respetado”. El propio Chávez reconocerá su directa responsabilidad: “El responsable de haber enviado a Colombia a Joaquín Pérez Becerra se llama Hugo Chávez, […] El que quiere criticarme, que me critique”. Chávez ha violado todos los principios democráticos. ¡No hablamos ya de principios socialistas revolucionarios (que nunca tuvo), sino de los básicos derechos a la defensa y al asilo político! Lo más grave es que el caso de Joaquín Pérez Becerra no es el JUNIO DE 2011

único. Se suma a la entrega de decenas de otros reales o supuestos miembros de las FARC, del ELN o de la ETA española.

El trasfondo de la colaboración con el imperialismo El telón de fondo de esta política consciente de colaboración con Santos y el imperialismo, lo encontramos, en lo interior, en la brutal crisis económica que atraviesa Venezuela, producto de la crisis mundial del capitalismo; y, en lo exterior, las presiones políticas del imperialismo. Venezuela fue el único país que cerró el 2010 con una recesión de -1,9%. La inflación anual acumulada es cerca de 30%. El desempleo subió del 6,5 al 8,7% en los últimos meses. El gobierno respondió a la crisis como todos los demás gobiernos capitalistas: descargando el peso de la crisis en las espaldas de la clase trabajadora y el pueblo explotado. Por ello, se privilegian las relaciones comerciales con Santos y se lo lisonjea. A cambio de ayuda comercial, Chávez embellece al otrora “mafioso” Santos y hasta está dispuesto a legitimar gobiernos golpistas como el de Porfirio Lobo, en Honduras, que ni siquiera era reconocido hasta ahora por la mayoría de los demás gobiernos del Continente.

El gobierno de Lobo El 9 de abril, en Colombia y a instancias de la diplomacia norteamericana, se realizó una reunión entre Chávez y Santos donde se acordó promover el reconocimiento internacional del gobierno hondureño heredero del golpe de junio de 2009 y su reincorporación a la OEA De esta forma, el gobierno golpista y la burguesía hondureña podrían acceder a préstamos de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo y beneficiarse de las condiciones ventajosas de financiación del petróleo venezolano. Chávez expresó esto con claridad: “Con mucho gusto he conocido al presidente Lobo (...) y los resultados son muy positivos (…) nosotros hemos hecho gestiones para tratar de ayudar a que Honduras se reintegre a todos los organismos internacionales y a los programas de cooperación con nuestros países”. Está dispuesto a blanquear un gobierno surgido de un golpe de estado y traicionar la lucha y la resistencia del pueblo hondureño. Este proceso vergonzoso ocurre con el aval del ex presidente Zelaya que el 19 de abril fue hasta Caracas para “aceptar la mediación” de Hugo Chávez en pos de la “la paz y la democracia en Honduras”.

No es correcto andar con rodeos. Llamemos las acciones de Chávez por su nombre: traición y entrega. Traición a las expectativas de las masas venezolanas y a todos aquellos luchadores y activistas honestos que, en todo el mundo, confiaron y confían en su figura como líder “antiimperialista” y “socialista”.

¡Construyamos una alternativa antiimperialista, obrera y socialista! Desde la LIT-CI denunciamos esta traición infame de Chávez y responsabilizamos a su gobierno por cualquier atropello a la integridad física de Pérez Becerra. Hay que denunciar las traiciones de Chávez y exigirle la ruptura de su pacto nefasto con Santos y el imperialismo. Sólo la organización y la movilización independientes de la clase obrera y el pueblo venezolanos, conjuntamente con el resto de los pueblos de Latinoamérica, podrá derrotar este pacto firmado con el que se garantiza la entrega de luchadores sociales y de izquierda al autoritario gobierno colombiano. Es necesario, además, que se profundice el análisis sobre el carácter de clase del gobierno de Chávez. Es urgente romper con la confusión que surge de identificar la defensa de la revolución venezolana con la defensa del gobierno de Chávez. Él no es la revolución, es su sepulturero. Chávez ha demostrado con creces ser un dirigente burgués de un sector de los capitalistas venezolanos que se enriquecen con las rentas del petróleo y todo tipo de negociados con el Estado. No es un líder socialista. Por su carácter burgués, nunca podrá ser un antiimperialista consecuente y, a pesar de su retórica y de ciertos roces con el imperialismo, mantendrá a Venezuela como país semicolonial. Una política de apoyo a este gobierno sólo debilita la posibilidad y necesidad de construir una salida independiente, clasista, socialista e internacionalista para la clase obrera venezolana, tarea en la cual estamos empeñados los militantes de la LIT-CI y otros revolucionarios en el mundo. Reafirmamos que ninguna burguesía o sector burgués nacional latinoamericano podrá cumplir un rol progresivo en la liberación de nuestro continente de las garras del imperialismo. Chávez no es ni será la excepción a esta regla demostrada por la historia. Es momento de hacer el balance y extraer las lecciones necesarias para la revolución socialista que nos libere de toda opresión y explotación. 41


PAÍSES

Estados Unidos

Wisconsin y el despertar de la clase obrera VOZ DE LOS TRABAJADORES (Estados Unidos)

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as movilizaciones de los trabajadores y estudiantes en Wisconsin, y las movilizaciones en Michigan, Ohio y otros estados mostraron que la clase obrera norteamericana es capaz de resistir e impedir que la derecha le quite su derecho legal de organizarse en sindicatos, así como no permitirá que los trabajadores paguen por la crisis económica. Estas movilizaciones, que fueron precedidas e influenciadas por las revoluciones en el norte de África (principalmente Egipto y Túnez), deben ser entendidas como un cambio en la conciencia política de la clase trabajadora en EEUU. Una cosa quedó clara: la acción de las masas puede impedir los ataques de la clase dominante e, incluso, derribar gobiernos. Esta gran movilización derrotó tanto el escepticismo arraigado sobre la “inutilidad” de las movilizaciones y acciones de masas, como también las formas cristalizadas de “organización” y de campañas de “arriba para abajo” realizadas por la dirección sindical. Fue, principalmente, un movimiento popular de masas emergiendo libremente de la base, organizado por trabajadores y estudiantes.

La razón de los ataques Los ataques del gobernador de Wisconsin, Scott Walker, a los sindicatos es un indicio de que la clase dominante intenta remover los espacios potenciales de organización histórica de los trabajadores: los sindicatos del sector público. Representan un ataque preventivo para limitar la capacidad de resistencia de los trabajadores contra las embestidas del gobierno Obama y de la burguesía de EEUU, en esta crisis. No son sólo ataques a los derechos de negociación, sino también una nueva ronda de cortes masivos de salarios, beneficios laborales y servicios sociales utilizados por la clase trabajadora. 42

Los dirigentes sindicales no respondieron a estos cortes y, hasta ahora, no tienen ningún plan nacional serio para combatirlos. Otros estados, como California y Nueva York, prosiguen con sus ataques a los trabajadores, a la educación pública y a otros servicios sociales. Es probable que ahí también veamos una respuesta de trabajadores y estudiantes.

El perjuicio de uno es el perjuicio de todos La burguesía expande conscientemente los ataques, y la resistencia de los trabajadores demuestra que ellos también son conscientes de lo que está sucediendo. El impacto de las movilizaciones en Wisconsin se extendió más allá de los límites de este Estado: alcanzó a todo el país con el mensaje de que ese ataque a los trabajadores fue un ataque a toda la clase trabajadora norteamericana. El 11 de marzo, el gobernador Scott Walker firmó el proyecto de ley que pretendía suprimir derechos de negociación colectiva y reducir 8% los salarios de los funcionarios públicos. La ley aún no fue aplicada (hasta el momento) porque un juez emitió una orden judicial impidiendo que entrara en vigor. La suspensión por tiempo indeter-

minado de la ley fue obligada por la mayor lucha realizada en la historia de Wisconsin. Más de 185.000 manifestantes tomaron las calles de la capital, Madison, el 12 de marzo.

El proceso Lo que la gran prensa no dice es que la revuelta social en Wisconsin fue mucho más allá de lo que los dirigentes sindicales de la AFSCME (Federación Americana de Empleados Estatales de Condados y Municipios) y el Partido Demócrata esperaban y “preparaban” para presionar a los republicanos. La protesta fue grande en números y también en la calidad y profundidad de la movilización. Desde el 16 de febrero hasta el 12 de marzo, el número de personas en las calles se sextuplicó y hubo protestas casi diarias (desde manifestaciones locales hasta acciones de masas) en casi todas las ciudades del Estado, involucrando a casi todos los sectores de la población. Por ejemplo, la tercera semana de febrero todos los autobuses del Estado estaban alquilados para ir a Madison, lo que llevó a las personas a protestar en sus propias ciudades.

En otros estados El ataque estratégico a los sindicatos CORREO INTERNACIONAL


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en Wisconsin es un paso al frente en el intento de la clase dominante de EEUU de hacer que los trabajadores paguen por la crisis económica causada por su élite financiera. Sin otra alternativa viable, el gobierno impulsó el astronómico rescate de los bancos y el crecimiento de la deuda federal, con el objetivo de mantener las mismas ganancias del inicio de la década. Ataques semejantes ocurrieron, desde entonces, en Indiana, Michigan, Ohio y otros estados, y causaron las mayores protestas de trabajadores de los últimos años. En Ohio, un proyecto de ley antilaboral (que prohíbe huelgas de trabajadores públicos, elimina el arbitraje vinculado y restringe la negociación colectiva de los 350.000 funcionarios públicos), incitó a semanas de protestas de trabajadores, con movilizaciones de más de 15.000 personas. En Indiana, más de 8.000 personas se reunieron frente a la Asamblea Legislativa, el 10 de marzo, contra diversos proyectos de ley que atacan la educación y los derechos laborales. En Michigan, el gobernador republicano está intentando recortar el presupuesto del sistema estadual de escuelas públicas primarias y medias, además de recortar la asistencia médica y la estabilidad en el empleo de los profesores. Al mismo tiempo, apoya la reducción de 1.800 millones de dólares en impuestos a las corporaciones. También está intentando extinguir la negociación colectiva para profesores primarios e ilegalizar sus huelgas. Florida, Arkansas, Washington y otros estados están preparando ataques semejantes.

Los líderes sindicales desmovilizan las protestas Los ataques están llevando a los trabajadores a organizar movilizaciones de masas. Mientras, la élite gobernante y la burocracia sindical intentan llevar a los trabajadores a las urnas para elegir a los demócratas en las legislaturas estaduales, aunque éstos no hayan utilizado su peso legislativo para impedir los ataques. En algunos casos, como en el reciente proyecto de ley aprobado en la Legislatura de Massachusetts, son los demócratas quienes lideran los ataques. En lugar de luchar para proteger los derechos y los salarios de los trabajadores, y aumentar la intensidad de las movilizaciones, la dirección sindical está apoyando los intentos de los demócratas de llevar los proyectos de ley a refeJUNIO DE 2011

rendo popular. Existía la posibilidad de una huelga general en Wisconsin, pero, en lugar de impulsarla, los demócratas y los dirigentes sindicales burocráticos desmovilizaron las protestas y está disipándose el poder que representa la acción directa de las masas. La AFL-CIO [Federación Americana del Trabajo – Congreso de las Organizaciones Industriales], principal central sindical del país, llamó a una movilización nacional el 4 de abril (“Nosotros Somos Uno”). Aunque atrajo a miles, sumando todas las ciudades, fue una mezcla de pequeños piquetes simbólicos y de grupos que agitaban consignas de apoyo a los demócratas. Sólo sirvió a su propósito de dejar que los trabajadores exteriorizaran su bronca para después enviarlos de vuelta al trabajo, como si nada hubiera sucedido en Wisconsin. Lo que necesitábamos era una movilización de masas, como el Primero de Mayo de 2006 (el “Día sin Inmigrantes”) en el que trabajadores, inmigrantes, negros y otras comunidades oprimidas pudieran demostrar el poder de una clase trabajadora unida para poner fin a los ataques de la élite dominante.

Los recortes de Obama Los recortes de Obama en los últimos meses de este año fiscal 2010-2011, que fueron acordados por demócratas y republicanos en el Senado, suman casi 38.000 millones de dólares (17.800 millones en educación y programas sociales). Los programas de educación, trabajo y salud sufrieron más de la mitad de los cortes (52%), a pesar de que estos programas son sólo una pequeña parte del presupuesto federal (28%). Ellos atienden a los trabajadores más pobres, en su mayoría comunidades negras. Pesquisas recientes mostraron que la mayoría de los norteamericanos preferirían recortes de gastos de defensa para reducir el déficit federal en lugar de quitar dinero de la jubilación y de programas de salud pública. Sin embargo, los gastos en defensa aumentaron y suman un total de 513.000 millones, con un adicional de 157.800 para financiar las guerras y misiones en curso con el fin de impedir el desarrollo de la revolución árabe. Además, el gobierno Obama amplió por dos años más los recortes de impuestos para los más ricos de la era Bush. Esto significa una reducción de 42.000 millones en los ingresos del presupuesto federal de este año.

EEUU aún está enfrentando su peor crisis económica desde la Gran Depresión de los años ’30, y la recuperación económica fue desigual. El sector financiero, que emplea como ejecutivos algunos de los ciudadanos más ricos del país, vio sus ganancias recuperadas. Los salarios pagados en el tope de las empresas financieras se multiplican, mientras los salarios de la mayoría de los norteamericanos están estancados. Obama y sus economistas burgueses argumentan que la combinación de recortes para los pobres y reducción de impuestos para los ricos es un “remedio amargo, pero tenemos que tomarlo”. Los propios números del Ministerio del Trabajo muestran que, en marzo pasado, casi 16% de la fuerza de trabajo estaba desempleada o subempleada (una de cada seis personas). A la vez, las mayores compañías norteamericanas (GE, Ford, Apple, Pepsi, etc.) y las compañías de petróleo están vanagloriándose de uno de los mayores beneficios obtenidos los últimos años.

Obama no cumplió sus promesas Aunque Obama se haya resguardado, al proclamar la necesidad de “comenzar” a gravar a los ricos, sus recientes declaraciones esbozan un plan de cortar 4 billones en los próximos 12 años, afectando la educación pública, transporte, infraestructura, jubilaciones, vivienda, bolsas de estudio y ayuda a estados y municipios, que ya están reduciendo sus presupuestos. Sus propuestas incluyen también un “gatillo” que cortaría el presupuesto del Congreso si los diputados no aprobaran las políticas para hacer que la deuda pública tome una trayectoria descendiente hasta 2014. Ahora él y la clase dominante están intentando usar el reciente asesinato de Osama Bin Laden para esconder la crisis económica doméstica y alimentar sus guerras internas y externas. Al final de cuentas, Obama y los demócratas se vanaglorian de sus intentos de obtener un “compromiso” con los republicanos para aplicar la misma política de derecha: recortes en los servicios públicos y baja de impuesto a los ricos y sus corporaciones. Nuestro papel, en estos tiempos, como socialistas revolucionarios es reconocer los ataques en curso y estar enraizados en las próximas luchas, con la política de impulsar las movilizaciones obreras y estudiantiles hasta alcanzar su potencial revolucionario. 43


PAÍSES

Uruguay

Un balance del gobierno del Frente Amplio IZQUIERDA SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES (Uruguay)

E

l director gerente del FMI, Dominique Strauss Kahn, llegó a Uruguay en los primeros días del mes de marzo y habló con José Mujica, presidente de la República, y con su vice, Danilo Astori. La charla fue sobre el progreso económico del Uruguay y las políticas tributarias que considera son adecuadas para el país. En una disertación ante universitarios, Strauss Kahn llamó a aprovechar los altos precios de los productos agropecuarios y el crecimiento económico de los últimos años. Se estima que la economía uruguaya crecerá más de 4% anual hasta 2014. En consonancia con lo anterior el empresario argentino López Mena organizó, por segunda vez desde que Mujica se

puso a la cabeza del gobierno del Frente Amplio, una reunión con altos empresarios nacionales y extranjeros. En ella el presidente volvió a asegurar que mantendrá su política económica y no cambiará las reglas de juego. Con ello se refería a los cambios que le pedían desde un sector del Frente Amplio que solicitaba gravar con algún porcentaje las inversiones extranjeras, que hoy tienen exoneraciones totales en sus impuestos. Con esa reunión con los empresarios, en el Hotel Conrad de Punta del Este, Mujica cerró la discusión: “no cambiará las reglas de juego”. “Pepe” Mujica y Tabaré Vázquez brindan con la cúpula militar uruguaya.

¿Qué les da el gobierno del Frente Amplio a los empresarios extranjeros? En una entrevista dada al diario “El Observador”, el actual vicepresidente, Danilo Astori, explica las facilidades que el gobierno del Frente Amplio está ofreciendo a los empresarios extranjeros para su instalación en el país, y lo beneficioso que a éstos les resulta. Astori señala que: “El nuevo sistema de incentivos que se puso en práctica a la luz de la nueva ley de inversiones, a partir de 2008, modificando y enriqueciendo las renuncias fiscales, las exoneraciones impositivas que Uruguay ofrece, en la medida que estén alineados a aspectos que al país le interese promover (…) (sic.) Hay todo un sistema de puntajes que permite llegar al 100% de la exoneración de impuestos a la renta empresarial (…). Uruguay nunca había tenido un sistema de incentivos para inversión tan potente como el actual. Si a ello se agregan otras ventajas, como la admisión temporaria –que es la posibilidad de importar sin impuestos mercaderías que luego se utilizan como materias primas de bienes exportados–, el régimen de aeropuerto libre y de puerto libre que es fundamental para tránsito (…) se completa un conjunto de incentivos muy importantes”.

Las condiciones de empleo, el reparto de la riqueza y la extranjerización del país En el acto del 1º de mayo la dirección del PIT-CNT debió reconocer en su discurso la realidad de estos temas: “Hay más uruguayos con trabajo, pero las condiciones laborales y salariales distan de 44

CORREO INTERNACIONAL


ACTUALIDAD

ser dignas (…). El país está mejor pero el 20% de los estratos más ricos se apoderan del 50% de la riqueza que nuestros compatriotas generan, y el otro extremo, el 20% más pobre debe sobrevivir con el 5% de la misma”. Juan Castillo, dirigente de la Central e integrante del Partido Comunista, también se vio obligado a reconocer otra realidad: “Porque los vecinos tienen que pagar religiosamente los impuestos so pena de multas, recargos y moras; algunos sectores que en cambio se han visto favorecidos en estos últimos años, los que más han crecido y ganado, están exonerados de impuestos. ¿Por qué los trabajadores pagamos impuestos por trabajar y los inversionistas –capitales trasnacionales– tienen varias exenciones aduaneras, fiscales y casi no pagan impuestos al patrimonio ni a las grandes ganancias?”, se preguntó Castillo. También afirmó que: “la matriz productiva esta basada en productos primarios, altamente concentrada, centralizada y de carácter trasnacional. Los segmentos principales de la economía, a saber, la tierra, las bocas de salida de las diferentes cadenas productivas, la industria frigorífica, el complejo forestal maderero, y el pulpero, la soja, el arroz, etc., no están en manos nacionales”, debió reconocer. Lo lamentable es que este dirigente (que es parte de la máxima dirección del PIT-CNT), y luego de este diagnóstico del gobierno, el país siga defendiendo las políticas de Mujica y Astori, y que aproveche su cargo, no para alentar las luchas de los trabajadores sino para frenarlas, como lo viene haciendo la mayoría de la dirección de la Central. Los trabajadores escucharon en el discurso del 1º de mayo, de la boca de la propia burocracia sindical, lo que ya no se puede ocultar. Este gobierno del Frente Amplio, como anteriormente los hicieron los partidos patronales, Blanco y Colorado, se coloca claramente del lado de los que más tienen, del lado de las multinacionales y el capital extranjero, brindando leyes y grandes beneficios para los poderosos y migajas para los obreros, jubilados y los sectores populares.

Comienza la crisis del Frente Amplio La crisis del Frente Amplio se había comenzado a manifestar en las elecciones municipales de 2010, donde hubo más de JUNIO DE 2011

10% de votos en blanco. La segunda alarma fue este año, en las elecciones de representantes de los trabajadores al directorio del Banco de Previsión Social. El PIT-CNT –de composición frenteamplista– presentó lista única en esta elección y hubo más de 50% de los votos entre anulados y en blanco. Pero la mayor crisis la estamos viviendo al escribir esta nota con el tema de los Derechos Humanos y la consigna pendiente de juzgar y castigar a los represores, torturadores y golpistas de la dictadura comprendida entre 1973 y 1984. Se tenía previsto para el día 4 de mayo, aprobar en Diputados una Ley Interpretativa sobre la Ley de Caducidad que permitió que no se juzgara a los militares y golpistas, salvo unas pocas excepciones, durante décadas. Esa Ley Interpretativa que ya ha sido aprobada en el Senado, comenzó allí con diferencias, que se hicieron públicas con la renuncia a su banca del ex tupamaro Fernández Huidobro (quien votó a favor por disciplina partidaria y renunció) y el voto contrario de Jorge Saravia, ambos senadores por el Frente Amplio. Luego de estos hechos, el propio presidente comenzó a declarar que él también era contrario a la aprobación de la Ley Interpretativa. La fecha del 4 de mayo era el día fijado para aprobar esa Ley en Diputados. Unos días después fue cambiado para el 20 de mayo por ser el día de las masivas marchas contra la impunidad. Horas después, un nuevo cambio adelantaba para el día 19 de mayo su aprobación en Diputados, “para evitar incidentes”. Ahora ya no se está seguro de esa fecha y, además, la misma Ley Interpretativa es cuestionada, y se plantea sustituirla por otra, del decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica, Martín Riso. La Mesa Política del Frente Amplio pasó a un cuarto intermedio, y la prensa abunda con las diferentes posturas. La crisis abierta hizo que un sector de intelectuales, Diputados y Senadores declarara, en una carta abierta y pública, que apoya la Ley Interpretativa, marcando diferencias con el Presidente de la República, José Mujica. Desde el gobierno de Tabaré Vázquez –a pesar de que fue bajo su presidencia que fueron procesados una decena de militares y un par de civiles– se intentó una política de reconciliación con las Fuerzas Armadas y “olvidar el pasado”, cosa que Mujica y Astori continúan y profundizan.

En estas semanas hemos visto también tomar relevancia las declaraciones de los militares. El jefe del Estado Mayor de Defensa, general José Bonilla, dijo que “no puede haber verdad, si hay justicia” porque “son palabras que una y otra no van unidas”. Militares activos y retirados, el Centro Militar y Policial, en el que se agrupan los más reaccionarios y nostálgicos golpistas, se pronuncian contra la anulación de la Ley de Caducidad, con una retórica que hace recordar los años de la dictadura. Dicen que los mandos están inquietos. “Hay un nerviosismo muy grande”, advirtió el comandante del Ejército, general Jorge Rosales, sobre la posible aprobación de la Ley Interpretativa. En una actitud inesperada vimos al presidente Mujica ir al Parlamento a presionar a los legisladores para que no voten la Ley. Danilo Astori y Tabaré Vázquez ahora también salen y respaldan la posición del Presidente para que no se vote. No estamos seguros de cómo seguirá este tema. La mesa política del FA pasa a cuarto intermedio y se acerca la posible convocatoria a un nuevo Plenario del FA para poder “acordar” y cambiar el mandato de votar esta ley. No hay duda de que la mayoría de la dirección del FA quiere “reconciliarse con los militares”, como lo mostró Vázquez en su gobierno y ahora José Mujica. Ellos no quieren juzgar y castigar a todos los golpistas y asesinos de la dictadura. Sólo quieren un puñado de milicos en cárceles de lujo, para engañar y decir que se está haciendo justicia. Pero lo cierto es que más allá de lo que suceda con esta ley, esta crisis abierta hará que el Frente Amplio no sea el mismo de antes para las amplias capas de trabajadores, estudiantes, jubilados y sectores populares. 45


VIDA DE LOS PARTIDOS

Honduras

Congreso del PST vota su vuelta a la LIT-CI LUEGO DE UNA SEPARACIÓN DE 17 AÑOS, el Partido Socialista de los Trabajadores de Honduras (PST) ha votado en el Congreso Extraordinario “Nahuel Moreno” su reincorporación a la Liga Internacional de los Trabajadores, Cuarta Internacional (LIT-CI).

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icho acto tuvo lugar en la ciudad de Tegucigalpa, los días 14 y 15 de mayo, con la representación de la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST) de El Salvador y del Movimiento al Socialismo (MAS) de Costa Rica, ambas secciones de la LIT-CI. A este hecho le antecede un proceso de acompañamiento y trabajo conjunto de varios meses y un proceso simultáneo de estudio y discusión de los documentos centrales de la corriente. En este Congreso se discutieron desde las “Tesis sobre la situación mundial” hasta los documentos sobre moral revolucionaria, elaborados por la LIT-CI, los cuales reflejan la tradición de la corriente dirigida por Nahuel Moreno, sobre cuyos principios hemos caminado durante todos estos años. Para el PST, que desde su fundación, en 1986, se vinculó a la LIT, esta decisión no es sino el “regreso a casa”, de donde nunca debimos salir, sin importar las dificultades de aquel momento en que el principal partido de la corriente (el MAS de Argentina) explotó. Desde aquel momento, nuestro partido ha venido desarrollando experiencias regionales cada vez más débiles hasta caer durante un breve período en el “nacional trotskismo”. Pese a todas estas dificultades, somos la única organización de iz46

quierda en el país –estructurada con prensa permanente– que superó la crisis de los noventa y, cuando el movimiento popular se reorganizó a lo largo de la década anterior, estuvimos en todo momento junto a las masas acompañando todos los esfuerzos, especialmente, en la organización de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular (CNRP), que se distinguió por su método de democracia interna e independencia de clase. Este espacio tuvo su mejor momento con la organización de los Paros Cívicos, a mediados de 2008, y fue la base organizativa del Frente Nacional de Resistencia Nacional FNRP. Hemos acompañado en todos los niveles las luchas magisteriales, obreras, estudiantiles y del sector campesino, lo cual nos ha dejado experiencias difíciles, como la muerte del compañero Edikson Lemus, dirigente de la Central de Trabajadores del Campo (CNTC), cuyo asesinato todavía sigue impune. En marzo del año pasado, asesinaron a un ex compañero, el profesor José Manuel Flores Arguijo, en su centro de trabajo, y actualmente tres de nuestros compañeros del sector estudiantil sufren la persecución del régimen en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, pretendiéndose su expulsión.

¿Por qué volvemos? Nuestro retorno a la LIT-CI significa fundamentalmente dos cosas. La primera y más importante es la muestra más palpable de que no estamos perdidos ni metodológica ni estratégicamente, que estamos claros en la necesidad de superar la crisis de dirección del movimiento obrero mundial, mediante la construcción de la Cuarta Internacional y movilizar a la clase trabajadora en su lucha contra el imperialismo, hasta el triunfo de la revolución socialista internacional y la implantación de la dictadura revolucionaria del proletariado. La segunda, la explica mejor un poeta centroamericano, el salvadoreño Roque Dalton, que escribe: “Gracias a ti, Lenin, aprendimos que los partidos se construyen a imagen y semejanza de los mejores hombres y cuando eso no es así, es necesario volver a empezar”. Por eso, para nosotros es también una reorganización, con una nueva cantera de jóvenes revolucionarios desde una experimentada corriente internacional; es una seria apuesta al futuro, que nos garantice dar la mejor respuesta a la situación que atraviesa la lucha de clases en nuestro país, en la región y en todos los rincones del mundo en donde nos construimos o tenemos influencia. Con esto, no dejamos dudas de nuestra CORREO INTERNACIONAL


VIDA DE LOS PARTIDOS

fuerza moral forjada en todos estos años, pese al relativo aislamiento internacional, y nos volvemos partícipes del gran ascenso que la LIT-CI experimenta en Centroamérica y en el mundo, lo cual coincide plenamente con la situación revolucionaria, caracterizada por la disposición de lucha de las masas.

Las luchas en el mundo El desequilibrio del sistema capitalista a nivel mundial sigue, y no hay política que lo estabilice. A ese episodio asiste el nuevo movimiento obrero que no se comió el cuento del fin de la historia: no hay punto del planeta en donde las masas no hayan dado la pelea. En todos los continentes, el fantasma del comunismo sigue rondando. Las razones son objetivas y, pese a la crisis de dirección, sus triunfos son notorios, la revolución en curso del mundo árabe es una gran muestra de ello. Asimismo, la región latinoamericana está despertando del trance de la reacción democrática, y vuelve a cerrar el puño contra los gobiernos populistas que mientras reparten las últimas sobras de su renta, entregan la riqueza a las transnacionales. El caso más emblemático es el castrismo, que hace una comedia del socialismo cuando la política votada por el VI Congreso del Partido Comunista, el mes pasado, es eminentemente capitalista por más que lo niegue el propio Raúl Castro. En la práctica, Cuba hace mucho tiempo abandonó el programa socialista; la pérdida de las conquistas de la revolución están a la orden del día y no hay fuerza que lo detenga. Definitivamente es la antítesis de lo que debemos entender por socialismo, y el mundo lo está viendo.

sector de la conducción del Frente Nacional de Resistencia. Lógicamente, con las elecciones del 29 de noviembre de 2010, la incorporación de algunos ex dirigentes populares en el gobierno y el reconocimiento tácito del propio Zelaya al gobierno espurio de Lobo, el programa real de la resistencia se limitó a buscar su cupo en la política de reacción democrática que impulsa el imperio y la propia burguesía hondureña. Lo cual deja evidenciado el rol contrarrevolucionario de un gran sector de la dirigencia del Frente Nacional de Resistencia. A esto se suma la vergonzosa colaboración del presidente de Venezuela, el populista Hugo Chávez, en contubernio con uno de los principales peones del imperio gringo en América Latina, el señor Juan Manuel Santos, presidente de Colombia. Todo esto no nos sorprende, porque siempre hemos sabido qué esperar de todos estos dirigentes y hemos dado la pelea política en todos los espacios, tanto de dirección, como de base.

La construcción de un partido revolucionario Ante tal realidad, nos permitimos reafirmar que nunca fue tan importante reivindicar la independencia de clase y la construcción de un partido revolucionario que oriente a las masas, para superar

la traición de los reformistas y burócratas estalinistas que han visto en esta maniobra la gran oportunidad de camuflar la política electorera –expresada en la exigencia de ser reconocidos como fuerza política– que no pudieron imponer en la gran asamblea nacional del FNRP, en aquel momento con la formación del frente amplio electoral. Desarrollada el 26 y 27 de febrero del presente año, votó la recuperación de la lucha en las calles, que se había convertido, después de las elecciones, en un calendario conmemorativo, inofensivo para el régimen. Nuestra tarea es la denuncia de esta traición y la propuesta de un programa revolucionario para la región, y sabemos que desde la Liga Internacional de los Trabajadores nuestro esfuerzo será prolífero. Tal vez para nosotros esto signifique un camino lleno de desafíos, pero será también una oportunidad de contribuir a la organización de la clase trabajadora mundial. Si esto es así, todo sacrificio será poco y la obra de Trotsky, Moreno y todos los revolucionarios que entregaron todo su esfuerzo para hacer realidad las enseñanzas del mejor momento de la Tercera Internacional, plasmados luego en el Programa de Transición, finalmente rendirá los frutos que la humanidad espera.

Continúan las luchas de los trabajadores hondureños contra el gobierno de Porfirio Lobo. En la foto, una movilización del sector de la salud.

La realidad hondureña En este momento, la resistencia vive una situación decisiva en su lucha contra el régimen golpista encabezado por Pepe Lobo, la que incorpora elementos de trascendencia latinoamericana, por la importancia que esta región tiene para el imperialismo, máxime en esta etapa en la cual los gobiernos frente populistas se tambalean ante las presiones de sus amos recolonizadores. Ese mismo papel ha jugado José Manuel Zelaya, al orientar desde el propio día del golpe una lucha pacifista que no pusiera en precario la institucionalidad burguesa, impidiendo así, a toda costa, un desborde insurreccional que se saliera de control, con la complicidad de un importante JUNIO DE 2011

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VIDA DE LOS PARTIDOS

Argentina

Nació el PSTU

H

a nacido un partido revolucionario en la Argentina. Se fundó el PSTU (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado) como sección de la LIT-CI. Luego de casi un año de debates, discusiones, acciones comunes y acuerdos, se dio la fusión de los militantes del FOS (Frente Obrero Socialista) y la COI (Corriente Obrera Internacionalista). Al mismo tiempo, se produjo el ingreso al PSTU de los compañeros de la agrupación Dignidad de Córdoba, otro gran triunfo. Hicieron llegar su saludo los compañeros de la Asamblea de Trabajadores por el Socialismo (ATS) de la localidad de Senillosa, en la provincia de Neuquén. La unidad se dio sobre sólidas bases programáticas, con el objetivo de implantarnos más en la clase obrera, ser más internacionalistas, con una moral revolucionaria y con un carácter centralizado para la tarea de luchar por el poder. Se fundó, en el marco de la revolución árabe, de las huelgas contra el ajuste en Europa, de las movilizaciones en Bolivia contra las medidas del gobierno populista, de los reclamos en EEUU contra los recortes. Se fundó para batallar y ayudar a los trabajadores y estudiantes argentinos en sus luchas por aumentos salariales, contra los patrones y la inflación; por mayores presupuestos en Educación y Salud, contra los recortes y las reformas del gobierno. También lo fundamos para dar una alternativa electoral. Por eso, nos integrarnos al Frente de Izquierda y los Trabajadores junto al PO, al PTS e IS, y nos sumamos con todas las fuerzas para derrotar la proscriptiva reforma electoral del kirchnerismo y demás fuerzas burguesas, que pretende quitarnos la posibilidad de votar luchadores obreros y estudiantiles y busca que no haya una opción clasista y de izquierda en las elecciones. 48

Emocionados para la lucha El nuevo partido, se planta para seguir construyendo la corriente que Nahuel Moreno desarrolló en la Argentina, continuando la tradición que nos enseñó nuestro fundador, tal como él siguió las enseñanzas de Marx, Lenin y Trotsky. “Como vos nos enseñaste viejo Nahuel… vamos a construir la Cuarta como hizo él… para tomar el poder”, cantamos con alegría y emoción, los delegados y militantes que asistimos al Congreso, cuando ya se había votado el nacimiento del nuevo partido. Estábamos todos muy emocionados y no faltaron las lágrimas y los abrazos interminables, cargados de sabor a triunfo. No era para menos, nos estábamos juntando después de años de divisiones y rupturas, que ahora estamos comenzando a revertir. Todas esas lágrimas y abrazos significaban la emoción por lo que estaba pasando, y también llevaban en su interior la fuerza militante que se multiplica para hacer cada día mas fuerte al PSTU y mirar hacia delante en la perspectiva del socialismo y una sociedad sin explotadores ni explotados. Por eso, a lo largo de todo el Congreso, cantamos: “Olé olá… somos las muerte del capital… somos el trotskismo, la Cuarta Internacional”.

Visitas internacionales Una importante delegación internacional estuvo presente en el Congreso. Llegaron, para compartir este momento histórico, los compañeros Flor del secretariado de la LIT-CI, Leo del PST peruano, Juan y Fede de la IST uruguaya, Fernando del PRT chileno (sección simpatizante de la LIT) y, por el PSTU brasileño, Cecília Toledo (autora de “Mujeres: El género nos une, la clase nos divide”), Natalia Estrada y Alejandro Iturbe (director del Correo Internacional).

La columna del nuevo partido se prepara para el acto del Primero de Mayo, en Buenos Aires.

También se recibieron muchos cartas y notas que mostraron el alcance de la LIT y sus más de 25 secciones en todo el mundo. Llegaron saludos de los camaradas del POI de Rusia, el PRT-IR de España, de Ruptura/FER de Portugal, de la ISL de Inglaterra, de la LCT de Bélgica, de la UOC de Ucrania, del PSTU de Brasil, de Izquierda Comunista de Chile, del PST de Colombia, de la UST de El Salvador y del PST de Honduras.

Un compromiso con la revolución El acto de cierre tuvo momentos llenos de emoción y compromiso militante. El discurso estuvo a cargo de Eduardo Barragán, dirigente del Hospital Larcade y del Sindicato de Municipales de San Miguel y miembro de la dirección nacional del nuevo partido. Con la mirada puesta hacia el futuro, expresó: “Me toca hacer el cierre de este congreso y, como todos ustedes, lo hago con mucha emoción, porque creo que hemos dado un pequeño pero gran paso, por el significado que tiene, no sólo para nosotros sino para el futuro de la dirección revolucionaria en Argentina, esta fusión y la existencia de este nuevo partido, y por las tareas que este proceso le deja al PSTU a partir de mañana mismo”. Finalizó diciendo: “Compañeros, salgamos con la frente alta, con el orgullo que nos ha dado este proceso y mañana mismo salgamos a militar por el Frente de Izquierda, para el Primero de Mayo, para meternos más en la clase obrera, para construir una gran juventud, en el camino hacia la toma del poder por la clase obrera en la Argentina. ¡Viva el PSTU! ¡Viva la LIT-CI!” CORREO INTERNACIONAL


ÍNDICE DE TEMAS

1

PRESENTACIÓN Presentamos el quinto número de la revista Correo Internacional.

presenta…

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MUNDO ÁRABE

ACTUALIDAD ¿Cuál es significado del asesinato de Bin Laden? ¿Qué repercusiones tendrá en la situación de Medio Oriente?

CUBA

La revolución árabe se extiende al pueblo palestino. Contra ella se desarrolla la acción contrarrevolucionaria del imperialismo y las burguesías nacionales.

18

POLÉMICAS

¿Por qué Chávez entregó a Pérez Becerra al gobierno colombiano y por qué reconoce al gobierno golpista hondureño de Porfirio Lobo?

El VI Congreso del PC reafirma la restauración capitalista y el plan de ajuste.

DOSSIER JUVENTUD

24

Presentamos un dossier sobre la participación de la juventud en las luchas del Mundo Árabe, Europa y Latinoamérica.

33

40

PAÍSES

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42 EEUU. La lucha de Wisconsin y el ajuste de Obama.

EUROPA

El viejo continente vive una realidad que combina la crisis económica, la respuesta de los trabajadores y la juventud a los planes de ajuste, y el desgaste de los gobiernos que los aplican. PAÍSES EN ESTA EDICIÓN Argentina Bahrein Cuba EEUU Egipto España Honduras

42

Italia Libia Palestina Portugal Siria Uruguay

URUGUAY. Un balance del gobierno del Frente Amplio.

46 VIDA DE LOS PARTIDOS • El PST de Honduras vuelve •

a la LIT-CI Argentina: Se fundó el PSTU

E

L A R EVOLUCIÓN T RAICIONADA

diciones Marxismo Vivo publicará próximamente una nueva edición de la obra de León Trotsky, “La Revolución Traicionada”. Escrito en 1936, este libro desarrolla el análisis más agudo de la profunda contradicción que representaba el carácter social de la Unión Soviética, en esos años. Por un lado, la Revolución de Octubre de 1917 produjo cambios tan profundos en las relaciones económico-sociales de Rusia que había generado un nuevo tipo de Estado, diferente de los países capitalistas: el “estado obrero”, cuyos avances y conquistas, así como sus limitaciones, Trotsky analiza cuidadosamente y reivindica frente al estancamiento de las potencias imperialistas, después de la crisis de 1929. Por el otro, una casta burocrática (el stalinismo) había expropiado y usurpado el poder de la clase obrera. Una burocracia que erosionaba diariamente las conquistas y avances de la revolución, y que impedía su imprescindible extensión internacional a los países imperialistas más desarrollados. El diagnóstico completo de Trotsky es, entonces: la URSS es un “estado obrero burocráticamente degenerado”. Basado en esta caracterización, Trotsky elabora el programa de la revolución política para la URSS: la necesidad de que la clase obrera soviética realizase una nueva revolución para echar a la burocracia del poder y recuperar el dominio político de su Estado. Al mismo tiempo, presenta un pronóstico: o la clase obrera realiza esa revolución y expulsa a la burocracia, o ésta, tarde o temprano, va a restaurar el capitalismo. Un pronóstico que, lamentablemente, se cumplió, varias décadas después, en su aspecto más negativo, en la ex URSS, China, Europa del Este y Cuba. Por todas estas razones, “La Revolución Traicionada” es un libro de lectura imprescindible para comprender los procesos políticos del siglo XX y la actual realidad cubana. Es, al mismo tiempo, una fuente de lecciones, también imprescindible, para las revoluciones presentes y futuras.


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