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Bachilleratos Populares

PedagogĂ­a de la osadĂ­a


INDICE 1. Contexto de surgimiento de los bachilleratos populares de jóvenes y adultxs en Argentina 1.1. Antecedentes: la década neoliberal 1.2. Crisis y estallido social: los pueblos dicen ¡basta! 2. El Movimiento Popular La Dignidad (MPLD) 3. Proyecto político- pedagógico de los Bachilleratos Populares del MPLD 3.1. Educación popular 3.1.1. Equipos pedagógicos 3.1.2. Los espacios aula (materias) 3.1.3. La otra evaluación 3.2. Autonomía y Autogestión 3.2.1. Asamblea 3.2.2. Territorio 4. Red de Bachilleratos Populares 5. A modo de conclusión 6. Bibliografía


1. Contexto de surgimiento de los bachilleratos populares de jóvenes y adultxs1 en Argentina 1. a. Antecedentes: la década neoliberal Los bachilleratos populares son experiencias de educación autónoma, popular y emancipatoria, que surgen para resistir el vaciamiento educativo producido por las políticas neoliberales de los años ’90. Durante aquellos años, en Argentina se privatizan las empresas y servicios públicos del Estado, se profundiza la desindustrialización, financiarización y apertura económica que había comenzado con la última dictadura militar, y se aceleran las medidas de flexibilización laboral que dejan como saldo millones de desempleados y un avance catastrófico de la marginalidad y la pobreza estructural en todo el país. En efecto, hacia fines de 2001, la falta de trabajo aquejaba al 18,5% de la población, mientras que el 57,5% no podía siquiera acceder a la canasta básica de alimentos. La educación no estará exenta de este conjunto de medidas mercantilizadoras y excluyentes, ya que será objeto de una profunda reforma -con la sanción de la Ley de Transferencia Educativa (1992), la Ley Federal de Educación (1993) y la Ley de Educación Superior (1995)- que agudizará una crisis endémica y de larga data en el sistema. La descentralización de las escuelas al ámbito provincial eliminará la posibilidad de planificar una política nacional -integral, coherente y de largo plazo- para todo el país, promoviendo el aumento de la fragmentación y las desigualdades en todos los planos: construcción de escuelas, adecuación de contenidos, negociación de las condiciones laborales docentes 2. En paralelo, una nueva definición de la educación pública que, por primera vez, incluiría a la educación privada como parte de esta categoría -en tanto escuelas públicas de gestión privada-, implicará el velado avance de una política tendiente a la desviación de recursos hacia dicho sector, en detrimento de las escuelas gestionadas por el propio Estado, cada vez más desfinanciadas por los diversos gobiernos provinciales. De esta forma, la educación va dejando de ser un derecho universal, para convertirse en un servicio que puede venderse y comprarse. Asimismo, la desarticulación del tradicional nivel Secundario, que fue dividido en dos ciclos -la EGB3 primarizada y el Polimodal especializado-, favoreció superficialmente las estadísticas oficiales de cobertura educativa, pero no supuso un verdadero proceso de inclusión, sino la reiteración de situaciones que el sistema denomina oficialmente como “abandono” y “deserción”, a modo de eufemismos que ocultan los diversos mecanismos de expulsión reproducidos por la escuela tradicional en relación a los jóvenes provenientes de familias pobres, históricamente relegados por la Educación Media. En cuanto a la Educación de Adultos, el panorama planteado por la reforma educativa resultó aún más desalentador, considerando que se determinó el cierre de la Dirección Nacional de Educación del Adulto (DINEA), y que fue convertida en un “régimen especial” cuya gravitación dentro del sistema se tornó cada vez menos relevante. En definitiva, tal como afirman Sverdlick y Costas, “una aparente ausencia de políticas para este sector significó, en realidad, una clara decisión política, coherente con la desatención de las necesidades de los sectores populares”3.

1.b. Crisis y estallido social: los pueblos dicen ¡basta! La brutalidad y sistematicidad de las políticas neoliberales pro-mercado que fueron implementadas en todos los ámbitos de la vida, sumergieron a la sociedad argentina en una crisis orgánica sin precedentes en nuestro país. Como respuesta a la desestructuración económica, la descomposición social y la pérdida de legitimidad de las instituciones políticas, hacia 1996/97, comienza a gestarse una oleada de cortes de ruta y puebladas masivas en las zonas más postergadas del país que, inmediatamente, irradiarían a todo el territorio nacional. A partir de estas experiencias de rebeldía y organización, un semillero de 1

La X se utiliza como forma de romper con la dicotomía de género en el lenguaje, porque creemos que también a través del lenguaje se reproducen las formas de opresión que queremos destruir. 2 En efecto, una de las principales consecuencias de la reforma educativa fue el debilitamiento de los sindicatos del sector que, desde entonces, deben negociar sus salarios en el ámbito restringido de cada jurisdicción. 3

Sverdlick Ingrid y Costas Paula (2008) "Bachilleratos Populares en Empresas Recuperadas y Organizaciones Sociales en Buenos Aires-Argentina", en Ingrid Sverdlick y Pablo Gentili (comps.) Movimientos sociales y derecho a la educación: cuatro estudios, Buenos Aires: Laboratorio de Políticas Públicas, pp. 7.


movimientos sociales y políticos empieza a cobrar fuerza y visibilidad pública: asambleas barriales, fábricas recuperadas y movimientos de trabajadores desocupados. De conjunto, van a reivindicar el derecho al trabajo digno como principal demanda, pero también el derecho a la educación, la cultura, la vivienda y la salud universal y gratuita. Frente a la respuesta represiva y asistencialista del Estado, van a tomar en sus propias manos la construcción de alternativas populares en los barrios, a fin de responder a las necesidades urgentes de los sectores sociales abandonados por los sucesivos gobiernos, pero sobre todo con el objetivo de construir nuevas relaciones sociales emancipatorias, que permitieran ir prefigurando en el dia a día una sociedad sin opresiones de ningún tipo. Durante las multitudinarias jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, miles de personas recuperaron el espacio público marchando al ritmo de “piquete y cacerola, la lucha es una sola” y exigiendo “¡Que se vayan todos!”. En ese marco de sucesivas y masivas movilizaciones -tan espontáneas como destituyentes- fueron derribados cinco presidentes en menos de tres semanas. A la par que el orden neoconservador era cuestionados de raíz, se multiplicaban las experiencias de organización no convencionales -autogestivas, autónomas, horizontales- en todo el territorio argentino. Así, luego de una década regida por la disciplina de las políticas neoliberales, novedosas formas de pensar-hacer política se hicieron visibles, evidenciando una profunda crisis de acumulación y dominación generalizada. Junto a los cientos de cooperativas de trabajo, comedores populares, salas de salud y centros comunitarios que se fueron multiplicando en cada rincón del país donde hubiera una necesidad insatisfecha, surgieron los primeros Bachilleratos Populares de Jóvenes y Adultos en la Ciudad de Buenos Aires. Luego de su nacimiento en el año 2003, estos espacios educativos no dejarán de crecer durante toda la década. A lo largo de dichos años, el Movimiento Popular La Dignidad (MPLD), crea tres bachilleratos populares: “la Dignidad” (2007), “Barracas Sur” (2008) y “Villa Crespo” (2009), como parte de un proyecto de organización y lucha que busca transformar nuestra realidad. Hoy existen alrededor de 70 bachilleratos populares en todo el país, la mayoría tiene sede en la ciudad y provincia de Buenos Aires, pero cada vez más se abren en otras provincias como Córdoba, Neuquén, Mendoza y Santa Fe.


2. El Movimiento Popular La Dignidad (MPLD) El Movimiento Popular La Dignidad es una organización social y política que lucha por la superación del capitalismo, el patriarcado, el imperialismo y el colonialismo. Entendemos que esa lucha debe librarse en todos los niveles en que este sistema opera y se reproduce. Esto significa crear organización popular en todos los ámbitos de la sociedad: cultura, educación, trabajo, salud, vivienda, etc. Por esto, como organización creamos diversos frentes para dar esta batalla: a través de medios de comunicación alternativos (FM La Caterva, En Movimiento Tv, Revista Nuestra Voz, Semanario Negro y Blanco), a través de la construcción comunitaria de espacios de salud (Centros Comunitarios de Salud: Bajo Flores y Retiro, Puentes Centro de Día, Formación de Promotorxs de Salud en los barrios, Laboratorio popular), haciendo del arte una herramienta transformadora (Tumbarrati Colectivo de Arte Popular), organizándonos como mujeres contra el patriarcado (Mujeres en lucha), construyendo espacios de educación contrahegemónicos (Bachilleratos populares, Jardines Comunitarios Populares, Espacios de juego, Primarias Populares de Adultxs, Escuela Popular de Oficios), generando asambleas comunitarias en nuestros barrios (Cabildos); prefigurando otras formas de organización del trabajo (Cooperativas de trabajo); apostando a la organización de lxs trabajadorxs (Ni Calco ni Copia agrupación de educadorxs, Sitraic Capital), organizándonos como estudiantes (La DIgnidad por Asalto); organizándonos en las villas (Corriente Villera independiente); peleando en contra de la privatización y mercantilización de nuestros bienes comunes (Colectivo Aymuray); pensando nuestra ciudad como un bien común (Ciudad Futura) Apostamos a construir conjuntamente con quienes se encuentran en la senda de las luchas del pueblo. Por eso formamos parte del Frente Nacional Pueblo Unido. Buscamos contener una matriz político-ideológica que sea capaz de nutrirse de las diversas tradiciones expresadas en el campo popular y en la cosmovisión de nuestros pueblos originarios portadores de una larga tradición comunitaria, forjando así una herramienta organizativa que potencie las luchas que nacen de los pueblos. Somos antimperialistas y anticolonialistas y por eso generamos instancias de articulación con organizaciones de América Latina y nos levantamos en la resistencia de todos los pueblos oprimidos, porque somos parte de esa América morena, de esa América mestiza, que luchó y lucha, por sus mundos sin opresión de ningún tipo y sin imperios que nos quiten nuestras tierras, nuestros hogares, nuestras vidas. Nos organizamos porque creemos que esa es la única manera de terminar con todos los tipos de opresión y explotación.Pensamos que nuestro aporte como organización social es, allí donde hay una necesidad, crear organización, resistencia, lucha y acción, y por eso apostamos, en cada espacio, en cada frente de lucha, a la construcción del poder del pueblo. Pensamos que para que esa construcción se consolide es necesario crear los instrumentos de participación y acción necesarios, como las asambleas, los encuentros barriales y sobre todo desinstitucionalizar las instituciones para convertirlas en herramientas del pueblo y no en instrumentos funcionales al poder de turno. Los aparatos estructurales de dominación del sistema capitalista: la familia, la propiedad privada, el Estado, la Iglesia y todo lo que de ellos se desprende operan como verdaderos “uniformadores” de las conductas y de las prácticas sociales. El papel de las instituciones es, entre otros, adormecer todo intento de rebelión y determinar el comportamiento y las relaciones sociales, creando fragmentación, división, individualismo, imposibilidad de elección y por supuesto anulando toda posibilidad de pensamiento crítico que pueda ser transformadora. Pero entonces ¿qué sentido tendría crear nuevas instituciones? El sentido fundamental radica en que debemos hacer todo lo que aquellas no hacen: crear las condiciones para la participación activa que invite a la reflexión y elección; unificar problemáticas, uniendo bajo un mismo objetivo las aspiraciones y necesidades del pueblo; construir los lazos humanos indispensables para una vida digna, solidaridad, compañerismo, entendimiento del otro, unidad, capacidad de lucha; para que no queden dudas de que es posible transformar las condiciones de existencia y para crear las bases de los organismos de poder popular necesarios para dicha transformación. En este sentido es que entendemos la construcción territorial, combinando en ella las necesidades, aspiraciones y capacidad organizativa de nuestro pueblo, con el objetivo de transformar la sociedad en la que vivimos y comprendiendo que las bases para dicha transformación hay que construirlas desde ahora y en cada lugar.


Es en el marco de este proyecto político de transformación, que desde el Movimiento Popular La Dignidad asumimos el desafío de crear espacios educativos. “La apuesta por la construcciòn de Bachilleratos Populares es parte de la construcciòn de poder popular y de participación real, elementos que consideramos fundamentales en la prefiguración 4 de la sociedad futura, en el camino por edificar nuevas relaciones sociales igualitarias, justas, solidarias, libres, antipatriarcales y anticapitalistas”. (Red de Bachilleratos populares 2011: 4). De modo que, nuestros Bachilleratos Populares son espacios en los que con organización, lucha y alegría vamos prefigurando, en nuestro presente, la educación que queremos.

Revista del bachillerato popular Barracas Sur “A puertas abiertas”. Diciembre 2011 Los estudiantes de primer año, entrevistaron a Gaby, una estudiante de tercero que egresa. PR: ¿Qué pensás del bachi? RT: Creo que el bachi fue el despertar de muchas cosas, como formas de ver la vida, pero sobre todo fue para mi despertar de una conciencia a la realidad que desarmó por completo una estructura irreal. Romper con los prejuicios y dejar de buscarme el ideal para encajar en un sistema injusto. Fue lo mejor que me pasó, así pude también aceptar con respeto a otros. PR: ¿Qué diferencias encontrás con la educación formal? RT: Creo que en la educación formal se enseña lo que es funcional al sistema capitalista,y que a nadie le interesa realmente formar personas íntegras en conocimientos y valores. En el bachi es justamente lo contrario. La contracara de la educación formal. PR: Nos podés contar alguna anécdota que recuerdes… PR: Lo más lindo que me pasó fue cuando íbamos a enseñarle a leer y a escribir a un grupo de 5 personas. Este grupo hoy está cursando la primaria que construimos desde el movimiento. Y sobre todo me emociona ver a una señora que no sabía ni leer ni escribir y que hoy sepa.

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“La autonomía como prefiguración: que vislumbra y practica hoy, las formas que sustituirán a las relaciones de dominio y explotación. Que critica la estrategia de cambio social aplazada hacia el mañana –después de la toma del poder- y radicaliza la estrategia de REVOLUCIÓN HOY, considerando que desde ahora funcionan y pueden operar relaciones humanas alternativas fuera de la lógica estatal y del capital, formas que prefiguran desde ya, un mundo otro.” JRA (2011) “Introducción”, en VVAA: Pensar las autonomías, México DF: Bajo Tierra Ediciones/Editorial Sísifo/BUAP.


3. Nuestro proyecto político- pedagógico “Apostamos a la construcción de espacios educativos en tanto espacios autónomos de construcción de nuevas concepciones político educativas y de poder popular. Asumimos la perspectiva de la educación popular, ya que entendemos la práctica educativa como acción política y postulamos una concepción del conocimiento como herramienta para la lucha y para la construcción de una nueva sociedad.”5

3.1. Educación popular ¿Qué es la educación popular? Para nosotros y nosotras esta pregunta está sumamente ligada a otras, como por ejemplo:¿qué es la política?, ¿cuál es el protagonismo popular en los procesos de cambio? ¿qué es el poder popular y cómo se construye?. La educación popular desde nuestra perspectiva se inscribe en el proyecto, el enorme proyecto, de una sociedad sin explotadores, ni explotadxs. Por eso atraviesa transversalmente todas nuestras prácticas y no se restringe sólo a los espacios denominados educativos: es un eje en nuestros centros de salud, rescatando y valorizando los saberes populares y aportando a la organización del barrio; la hallamos en nuestros medios contrahegemónicos de comunicación, en donde se escuchan las voces de nuestro pueblo; la encontramos en las asambleas barriales (cabildos) que son lugares en donde desde la organización, la formación, el debate y el encuentro con lxs vecinxs, se va creando colectivamente poder popular... Por eso pensamos la educación popular como una “Construcción colectiva basada en descubrir y compartir los saberes en un proceso conjunto de enseñaje, superando los intereses individuales. Es una práctica contrahegemónica de la clase trabajadora para romper con las estructuras de opresión y construir saber popular. A partir de instancias de organización por la lucha, y para la lucha, en tanto verdaderos espacios educativos”.6 Creemos que la educación popular no es una técnica, es una praxis, que tiene un propósito emancipatorio. Se caracteriza por ser: dialógica, horizontal, no dogmática, democrática, participativa, no discriminatoria. Es un proceso permanente y necesariamente colectivo, que implica juntarnos, organizarnos para ver el mundo y transformarlo. En este proceso nos transformamos todos y todas. Este intercambio y construcción colectiva de saberes nuevos nos permite ir construyendo y prefigurando en un proceso constante la sociedad que pretendemos forjar. Al tomar la educación popular como eje transversal, apostamos a la potencia antihegemónica de los bachilleratos populares, en tanto espacios autónomos de construcción de nuevas concepciones político educativas y de poder popular, porque creemos que los bachilleratos populares son la oportunidad de construir algo lo más parecido a lo que querríamos que fuera la educación en el mundo que soñamos.

3.1.1. Equipos pedagógicos En nuestros Bachilleratos Populares nos basamos en la idea de que todos y todas tenemos saberes y conocimientos. En ese sentido, estamos convencidxs de que todos y todas tenemos muchas cosas para enseñar y muchas cosas para aprender. Y, por eso, rompemos con el paradigma de la educación “bancaria” y tradicional que propone al docente como único sujeto de saber y al estudiante como un objeto vacío al que hay que llenar de conocimiento. Por el contrario, consideramos que si bien lxs educadorxs –quienes trabajan en parejas pedagógicas para cada materia- tienen un rol coordinador y facilitador en las clases, el conocimiento se construye de forma dialógica, colectiva y con el aporte de todos y todas quienes conformamos la comunidad educativa. “Valoramos el trabajo en equipo como dispositivo para la construcción colectiva del conocimiento, entonces valoramos el trabajo en pareja pedagógica porque entendemos que de esta forma se construye una mirada hacia la tarea y una práctica cotidiana que se enriquece en la pluralidad, el intercambio y la reflexión permanente. Creemos que lxs 5 6

Cuadernillo de formación política del Movimiento Popular La Dignidad n°10 Definición de “educación popular” construida colectivamente. Jornada de formación, 2012


educadorxs no son simples técnicos que llevan adelante la planificación de un diseño establecido de manera externa, sino por el contrario son desarrolladores de una práctica creativa y potencialmente transformadora. Por esta razón consideramos la tarea pedagógica en una relación dialéctica entre la planificación, la reflexión y la acción.”7

3.1.2. Los espacios aula (materias) Desde las distintas materias, espacios-aula, se promueve el preguntar, el criticar, el crear; nos proponemos la construcción de saberes que puedan contribuir a una vida libre y autónoma. Posibilitando la reflexión, la relación dialéctica entre la experiencia y su conceptualización. Creemos que la educación no debe servir para normalizar y disciplinar. Es por eso que intentamos que los contenidos de las materias aporten a una construcción liberadora, mediante una búsqueda grupal que promueva la reflexión autónoma, la desnaturalización del sentido común y la interrogación permanente a los discursos dominantes que se nos presentan como incuestionables. Por ejemplo desde “historia” y “sociología” se busca recuperar la memoria colectiva de luchas y resistencias de los pueblos a lo largo del tiempo, entendernos protagonistas y partícipes de la historia; desde “filosofía” se apunta a generar la actitud de preguntar sin detenerse en los supuestos, desde una actitud crítica, cuestionadora de lo establecido, de lo instaurado, de lo verdadero, de lo legítimo; desde “literatura”, “comunicación”, “radio”, se crean herramientas, artes, medios alternativos de comunicación, para producir, volcar, expresar ideas, palabras, visiones, símbolos de los que nos rodea, antagonizando con el discurso hegemónico de los medios masivos de comunicación; con materias como Organización Popular se articula y trabaja con organizaciones sociales y políticas del territorio, se discute la coyuntura y pone en perspectiva para la reflexión acerca de la propia organización (MPLD y Bachi) En el Bachillerato Popular Barracas Sur la materia “Organización Popular” incluye estudiantes de los 3 años. Esta modalidad nos pareció interesante para poder quebrar la idea de que cada año es un lugar estanco, y poder pensar el conocimiento de forma más dinámica. En el contexto de este “espacio aula” hicimos junto con el grupo “Iconoclasistas” un mapeo colectivo del barrio. Compartimos su impresión sobre nuestro recorrido en la materia: “En el marco de la materia, armaron “encuentros de charla, reflexión y cuestionamiento sobre la forma de organización, producción, reproducción, etc, en torno al trabajo, la vivienda, la salud, la educación, la cultura”, dando inicio a un ciclo de encuentros con otras organizaciones (...). Así fueron generando un espacio de fuerte intercambio de saberes y experiencias de empoderamiento y articulación popular. Y sobre este suelo nutricio, nos propusieron cerrar los encuentros con un taller de mapeo colectivo que le diera forma y materialidad a estas charlas, proyectos e intervenciones. Comenzamos proyectando un power point para introducir a la práctica con los mapas, profundizando en la importancia de las representaciones del poder, la visibilidad de los relatos insurgentes, el relevo de las rugosidades del paisaje, la reconstrucción de las memorias populares. Luego pasamos al ámbito del trabajo en el taller con mapas de la zona (...) e íconos con temáticas y problemáticas que lxs compas nos transmitieron como inquietudes principales a ser señalizadas.”8 La elección de las materias de nuestros bachilleratos es dinámica, y las elecciones que hacemos se construyen a partir de análisis que vamos realizando año a año teniendo en cuenta el territorio específico en el que nos encontramos y las propuestas de lxs estudiantes. Por eso no son idénticos los espacios de nuestros bachis. Más allá de cada materia en particular, en el bachi en general se brinda el espacio y el tiempo para el intercambio recíproco y sincero de saberes y experiencias. El aprendizaje no puede disociarse de la solidaridad, la organización y la participación. Por eso, apostamos a la creación de lazos afectivos y comunitarios entre los y las integrantes del Bachillerato Popular, donde cada persona importa, donde los problemas y logros de uno, son también los de todos 7

Jardines comunitarios populares del Movimiento Popular la Dignidad, Prefigurando un proyecto político popular, comunitario y transformador de las relaciones sociales 8

www.iconoclasistas.com.ar


y todas. Y como somos una comunidad, nos organizamos de manera horizontal y autogestiva, para debatir y tomar las decisiones de nuestro espacio y nuestras prácticas cotidianas. Vamos aprendiendo todos y todas a practicar una libertad colectiva a la par que se pelea por mantenerla y ampliarla, vamos prefigurando la sociedad que soñamos al ir armando, desarmando y rearmando la educación que queremos.

Sensaciones sobre la experiencia del Bachillerato Popular La Dignidad en Villa Soldati. Francisco, egresado 2012 El primer día (...) entré y vi mucha gente. Estudiantes con mucha vergùenza, muy tímidos, inconexos...llamativo. Luego de no encontrar el por qué durante meses llegué a la conclusión de que buena parte de los estudiantes estaba encarando la difícil tarea, hercúlea, de recuperar años de deudas pendientes, de no haberse compenetrado con el conocimiento, de no sentirse enamorados de él.(...) A partir de que empezamos a tomar más confianza todo cambió. Un constante ida y vuelta entre profes y estudiantes, compartir mates, sonrisas y bizcochos, mirar documentales (aunque las tv estaban a la miseria), bancarnos los fríos y también bancarnos temores que venían de la educación formal: la prueba, el cumplimiento del trabajo práctico, la desazón por momentos difíciles y de poca responsabilidad por parte de algunos, etc. (...) La experiencia en el bachi representa un cambio en las relaciones sociales instaladas en la realidad, donde el individuo está por encima del colectivo social. Desde el bachi, a través de la participación de todos, desde un lugar de igualdad, se generan aperturas a la participación colectiva, enamoramiento por el conocimiento y, en muchos casos enganche con el movimiento social y lo que pasa. Los estudiantes somos concientes de que pasa esto aunque es difícil involucrarse debido a que cada uno está complicado con su vida cotidiana, que justamente a veces esa complicación se aminora gracias a que el bachi es un lugar de contención.

En Fm La Caterva, el Bachillerato de Villa Crespo tiene su programa radial “Vamos por todo”.

3.1.3. La otra evaluación No creemos en las evaluaciones numéricas y estandarizadas, sino que entendemos la evaluación como un proceso cualitativo –que incorpora la autoevaluación como un


componente esencial- y que no busca generar comparaciones ni sanciones, sino una instancia de balance personal y colectiva sobre lo aprendido, que sirve para repensar objetivos, sistematizar saberes, reconocer problemas y buscar soluciones de cara al futuro. En este sentido, los criterios de qué se evalúa, quién evalúa y cómo se evalúa son construidos colectivamente en asamblea. Acuerdos construidos en una asamblea del Bachillerato Popular VIlla Soldati, año 2012.

• Nuestros criterios de evalución tienen que ser coherentes con nuestra concepción

de educación. En tanto nuestra educación no es la tradicional, bancaria, nuestros criterios de evaluación tienen que ser diferentes de los de la educación bancaria. • La evaluación a veces sirve para separar a "los que saben" y "los que no". Eso en nuestro bachi no hacemos eso. El saber lo tenemos todxs porque todxs podemos enseñar algo y construir colectivamente. La horizontalidad genera cosas nuevas. Todxs venimos a aprender, profes y estudiantes. • A los compas que no vienen ayudarlos a que sigan con nosotras/os • Compromiso. • La evaluación la decidimos entre todxs para que no sea arbitraria, como estamos acostumbrados. • La nota numérica para nosotros no es importante, ya que la construimos día a día. Nos interesa la nota conceptual, que tenga en cuenta el aprendizaje, la participación, la asistencia, el compañerismo. • Hay muchas generaciones en el bachi, cada unx tiene su proceso, y hay que respetar esos procesos de aprendizaje. No hay buenos y malos alumnos. • Los profes también tienen que ser parte de la evaluación. También su rol tiene que ser evaluado. • Autoevaluación. Lugar para una autoevaluación (no sólo estudiantes!) • tener en cuenta lo individual y lo grupal • El conocimiento atraviesa todos los ejes anteriores.

3.2. Autonomía y autogestión Nos pensamos y construimos autónomamente. Autónomos del Estado en tanto aparato ideológico en la medida en que, asamblearia y autogestivamente, nos vamos organizando, gestando nuevas relaciones sociales y produciendo conocimiento. “Ganar autonomía, por ende, es ganar en la lucha por un sistema social distinto. Es no someterse pasivamente a las reglas de juego impuestas por los que dominan para su propio beneficio. Es pensar y actuar con criterio propio, es elegir estrategias auto-referenciadas, que partan de los propios intereses y valoraciones. Es preciso volver consciente la explotación, comprenderla, para imaginar un horizonte autónomo, que contemple los intereses mayoritarios y no los de quienes nos someten.”9 Esto es un proceso, una construcción difícil y cotidiana que parte de la dinamicidad de practicar formas nuevas de participación, de autodeterminación, de organizarnos para fines concretos mediante asambleas, de autogestionar los programas, las clases, el conocimiento y también autogestionar los recursos materiales. Tomamos el relato de lo que significa la autogestión económica para el Bachillerato Popular Barracas Sur: “Nuestra forma de autogestión también fue cambiando a lo largo de estos años, desde la venta de pollos, hasta productivos que se vendían en el barrio, ferias de ropa, bingo, 9

Thwaites Rey, Mabel (2004) La autonomía como búsqueda, el Estado como contradicción, Buenos Aires, Prometeo Libros


quermeses para los chicos, rifas, y fiestas populares. Éstas las organizamos colectivamente, proponiéndonos entre nosotrxs cosas para hacer; se hacen una vez por mes, y siempre hay artistas invitados (...). El momento de autogestión e intercambio de trabajo y alegría sostiene gran parte del proyecto, no sólo la necesidad de la moneda, sino que nos encuentra a todas y todos laburando en conjunto, nos encuentra compartiendo el esfuerzo en la sonrisa10.” La autonomía es también, y ante todo, fruto de la lucha y la organización. La autonomía nos la ganamos, en las calles, por ejemplo peleando por nuestros títulos oficiales. Los títulos oficiales que cada estudiante se lleva al finalizar su proceso educativo fueron una victoria que logramos peleando codo a codo, día a día, marcha a marcha, en nuestras calles.

3.2.1. Asamblea Como apostamos a la construcción de embriones de poder popular que puedan ir prefigurando en el hoy la sociedad del mañana por la que luchamos, nuestros bachilleratos no contemplan estructuras jerárquicas ni prácticas autoritarias: no tenemos director/a, secretarios/as, ni preceptores/as; funcionamos a partir de parejas pedagógicas, y tanto los contenidos como las dinámicas cotidianas dentro y fuera de las aulas son elaboradas y consensuadas de manera colectiva, con el protagonismo no sólo de las educadoras y educadores populares, sino también de lxs propixs estudiantes. Una de las instancias más importantes en este sentido son las asambleas, que constituyen un espacio de enseñanzaaprendizaje integral, así como de elaboración y socialización de conocimientos y propuestas. “Una asamblea es una instancia de organización popular en la que nos encontramos para debatir, decidir, pensar, hacer colectivamente (...) Una asamblea es también un espacio (...) de organización y de lucha. Porque es desde allí desde donde inventamos una nueva manera de tomar decisiones, de asumir responsabilidades, de entender la política y los mecanismos de elección. Todo eso es cuestionar el ejercicio de poder hegemónico. Es el lugar en el que el poder está en nosotrxs, en ese pueblo allí reunido y no afuera, lejos, en otro lado, en otras manos.”11 Es en asambleas que llegamos a acuerdos de convivencia que ninguna autoridad le impone al resto, sino que reflejan el consenso de quienes participamos en cada encuentro. En cada uno de nuestros Bachilleratos Populares las asambleas se realizan con una periodicidad de aproximadamente un vez por mes y con la especificidad y originalidad de cada Bachillerato generamos espacios colectivos para poder pensar propuestas para llegar a cada una de esas asamblea. Consideramos la asamblea como un espacio muy importante de nuestra práctica y que debe ser pensado así como también pensamos nuestras clases diarias. En el Bachillerato Popular La Dignidad, por ejemplo, durante un año funcionó una comisión que tenía como tarea pensar propuestas, dinámicas de trabajo, para generar las condiciones para que las asambleas pudieran ser efectivamente espacios y momentos de debate, decisión, y organización.

“Mediante las asambleas se convoca a todos/as para resolver los temas, como pueden ser: limpieza, horarios, faltas, participación, etc. Se debate y se decide. Esta parte me gusta mucho, porque uno se siente parte del bachi y de lo que se decide entre todos/as con igualdad, autonomía y libertad” Ana, egresada del Bachillerato Popular Villa Crespo

3.2.2. Territorio Cada Bachillerato se va moldeando y redefiniendo en función del territorio específico en el que se enmarca, y a su vez va contribuyendo a una nueva territorialidad, ligada a la transformación de la vida cotidiana.

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Red de Bachilleratos Populares Comunitarios, Construyendo espacios autónomos y comunitarios, 2012 Cuadernillo de formación política del Movimiento Popular La Dignidad n°10


“Podemos definir a la territorialización como aquel proceso que tiende a la autoafirmación de diferentes actores sociales y políticos en un espacio no sólo físico sino además simbólico y cultural.”12 En ese sentido, nuestra práctica educativa se encuentra íntimamente ligada a las características particulares del territorio donde se desarrolla cotidianamente. Por lo tanto, además de aprender y enseñar dentro de las aulas, nos proponemos convidar nuestra experiencia en el barrio, la ciudad y el país, reflexionando acerca de las diversas problemáticas vecinales y sociales que nos rodean, acompañando las múltiples luchas populares que nos involucran, e interviniendo activamente para transformar la sociedad en su conjunto.

Mapeo Colectivo realizado en el Bachillerato Popular Villa Crespo.

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Ouviña, Hernán (2011) “Especificidades y desafíos de la autonomía urbana desde una perspectiva prefigurativa”, en VVAA: Pensar las autonomías, México DF: Bajo Tierra ediciones/Editorial Sísifo/BUAP.


4. Red de Bachilleratos Populares Los Bachilleratos Populares del Movimiento Popular La Dignidad forman parte de la Red de Bachilleratos Populares Comunitarios, instancia de articulación de diversos Bachilleratos Populares que concebimos como producto de un proceso basado en la escucha colectiva y el diálogo, y sobre la base de una práctica militante. En la Red de Bachilleratos Populares Comunitarios compartimos la necesidad de enmarcar nuestras construcciones dentro de un proyecto más amplio de transformación de la sociedad que busca cuestionar los mismos cimientos de las instituciones de la sociedad capitalista. Creemos que para pensar un proyecto político- pedagógico transformador y crítico, desde sus propias bases, que busque subvertir las relaciones de poder hegemónicas en su conjunto, no se puede partir de las reglas que el mismo sistema pretende imponer. Buscamos construir nuestra propuesta pedagógica con una lógica que confronte con -e intente ir más allá de- esas reglas. Por esto concebimos la red como un espacio de articulación para la lucha y también para la formación colectiva en esta construcción novedosa. A lo largo de estos años de lucha por el reconocimiento de los Bachilleratos, se fueron definiendo y redefiniendo diferentes normativas legales para encuadrar estas experiencias. El problema no es en sí mismo entablar un vínculo con el Estado, en tanto exigimos la garantía estatal en el otorgamiento de títulos oficiales de manera innegociable, sino que ese vínculo implique enmarcarnos en una estructura burocrática que no contemple la especificidad de nuestro proyectos, licuando así las vocación enmancipatoria que encarnan los Bachilleratos Populares en nuestro país. Como organizaciones sociales, territoriales y políticas, estarmos alertas frente a las formas concretas de ese vínculo y sus consecuencias en términos de nuestra autonomía.

“Cada vez pensaba menos en el título, sólo me interesaba aprender y ver de otra manera las cosas, las materias que en el otro colegio me aburrían. Me quedó como enseñanza que estudiar sólo por un título no sirve, el bachi me enseño que hay que estudiar para y por uno, para la vida”. Grecia, egresada del Bachillerato Popular “Villa Crespo”


5. A modo de conclusión Es necesario estar dispuestxs a transformarnos para poder transformar. A ser capaces de reconocer nuestros errores cuando los cometemos y modificarnos,a escuchar más que hablar, a ser solidarixs, a conmovernos ante toda injusticia, a intervenir, a despojarnos de la indiferencia, a comprometernos, a sentir el dolor ajeno como el nuestro, a construir una nueva manera de vivir, de sentir, para que se agranden y multipliquen nuestros sueños y entonces el horizonte de la revolución se acerque.”13 Los Bachilleratos Populares, lejos de constituir experiencias idílicas, están atravesados por múltiples contradicciones. No obstante, las diversas tensiones que caracterizan nuestra práctica cotidiana, lejos de atemorizarnos, nos impulsan a reflexionar y ensayar nuevas formas de resolverlas colectivamente, en un proceso que permanece siempre abierto, dinámico y creativo.. Pero a pesar de las dificultades, nos atrevemos a ensayar otra educación. Porque queremos mostrar que no sólo es posible, sino también que es necesaria y urgente. Porque no podemos esperar a que las condiciones estén dadas. Porque nos desespera ver a nuestrxs jóvenes, nuestras compañeras y compañeros de los barrios, constantemente vilipendiados, excluidos, relegados. Por eso nos juntamos, nos organizamos, y con descaro, faltándole el respeto a todo lo dicho y a todo lo hecho, inventamos día a día formas nuevas, conocimientos distintos, palabras que (de una vez por todas) nombren al mundo, lo signifiquen, y, por qué no, lo transformen. No somos expertas, ni técnicos, ni académicos, que saben cómo hay que hacer. Planteamos la osadía porque el mundo es un aprendizaje constante, que nos da la posiblidad de construir ese mundo donde quepan otros mundos y de extender la enseñanza y el aprendizaje por fuera de las fronteras de las aulas. Somos osados y osadas que nos animamos a hacer de los Bachilleratos Populares experiencias de prefiguración de la educación, que sean laboratorios y se multipliquen para cambiar la forma en que nos relacionamos, en que nos pensamos, en que decodificamos al mundo y en que lo habitamos. Para que, dentro de nuestros territorios, y hermanándonos con otras luchas, con otros pueblos y otras cosmovisiones, seamos un puño y una voz que grita rebeldía. Por eso construimos nuestra pedagogía de la osadía.

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Cuadernillo de formación política del Movimiento Popular La Dignidad n°10


6. Bibliografía -

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Cuadernillo de formación política del Movimiento Popular La Dignidad n°10 Jardines comunitarios populares del Movimiento Popular la Dignidad, Prefigurando un proyecto político popular, comunitario y transformador de las relaciones sociales JRA (2011) “Introducción”, en VVAA: Pensar las autonomías, México DF: Bajo Tierra Ediciones/Editorial Sísifo/BUAP. Ouviña, Hernán (2011) “Especificidades y desafíos de la autonomía urbana desde una perspectiva prefigurativa”, en VVAA: Pensar las autonomías, México DF: Bajo Tierra ediciones/ Editorial Sísifo/ BUAP. Sverdlick Ingrid y Costas Paula (2008) "Bachilleratos Populares en Empresas Recuperadas y Organizaciones Sociales en Buenos Aires-Argentina", en Ingrid Sverdlick y Pablo Gentili (comps.) Movimientos sociales y derecho a la educación: cuatro estudios, Buenos Aires: Laboratorio de Políticas Públicas Thwaites Rey, Mabel (2004) La autonomía como búsqueda, el Estado como contradicción, Buenos Aires, Prometeo Libros.

Páginas web www.iconoclasistas.com.ar www.mpld.com.ar www.bachicrespo.com.ar

Pedagogía de la Osadía  

Bachilleratos Populares. MPLD

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