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COMUNICADO DE PRENSA Para difusión inmediata Productores de Cine denuncian los verdaderos problemas de la recuperación económica del cine puertorriqueño 9 de septiembre de 2013 San Juan - La Asociación de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (APCA) reconoce el esfuerzo de la Corporación de Cine de Puerto Rico (CCPR) con la comunidad de productores y guionistas de la isla. Sin embargo, algunas de las declaraciones que hicieran el jueves, 5 de septiembre, el Sr. Alberto Bacó y el Lic. Demetrio Fernández en la presentación de la nueva convocatoria de la Corporación de Cine son motivo de preocupación. Entendemos que los siguientes asuntos deben ser contextualizados para madurar el diálogo y hacer de esta una gestión exitosa, en donde participe el gobierno y la ciudadanía. Anunciar la convocatoria del fondo cinematográfico con tan solo 22 días antes de que esta cierre no provee a los cineastas tiempo suficiente para preparar su propuesta. Esto no toma en consideración las realidades económicas y profesionales de la comunidad de cineastas puertorriqueños, que en su mayoría son “freelance”. Exigimos que en futuras ocasiones se anuncie la fecha de apertura y la duración del proceso de convocatoria, con al menos tres meses de anticipación como es la norma en las convocatorias realizadas a nivel mundial. Enfocar la convocatoria del fondo cinematográfico únicamente en la selección y curaduría de proyectos comerciales, como Que Joyitas, con la idea de “garantizar” la recuperación económica es una visión limitada que no considera el valor social del cine. Además, ignora los factores que impiden la recuperación económica de nuestras películas: Puerto Rico es un territorio comercial, limitado geográficamente (100x35 millas), con un aproximado de 3.7 millones de habitantes y 300 salas de cine bajo el monopolio de un solo exhibidor, Caribbean Cinemas (CC), que además se queda con el 70% de la ganancia en taquilla. Las salas a su vez están monopolizadas por el cine Hollywoodense que cuenta con el brazo fuerte de la Motion Picture Association of America (MPAA) que apoya a los grandes distribuidores a garantizar que por cada “blockbuster” que interesa exhibir Caribbean Cinemas (CC) se exhiben un promedio de 5 películas más.


En más de una ocasión se han sacado de las salas películas puertorriqueñas que estaban haciendo buena taquilla, por la presión de los distribuidores sobre el exhibidor para poner sus películas. Este fue el caso del film puertorriqueño Under My Nails, “nos sacaron del cine una semana antes de concluir nuestro acuerdo de exhibición, para repartir nuestras 3 salas a otras películas, por ejemplo darle una sala adicional a la película Paranormal Activity que ya contaba con 4 salas en los cines de Plaza las Américas,” denunció Arí Maniel Cruz, director de dicho largometraje. Por cada dólar que una casa productora estadounidense invierte en la producción de una película, invierte lo mismo o la mitad en publicidad, promoción y mercadeo a nivel nacional e internacional. En comparación en los últimos años, nuestras películas han contado con presupuestos totales de entre $150,000 a $900,000 dólares para todo: la producción, la publicidad y la distribución. Ni siquiera la película Broche de Oro, que estuvo en salas 9 meses y costó aproximadamente $500,000, pudo recuperar la totalidad del préstamo otorgado por la CCPR. La mayoría de los fondos de apoyo cinematográfico de países como Argentina, Francia, México, Colombia y Venezuela, por mencionar solo algunos, otorgan sus ayudas como subvenciones por entender el valor social y cultural del cine nacional más allá de su valor “económico”. La razón por la que la mayoría de los países alrededor del mundo subvencionan su cine es para proteger su identidad cultural ante la hegemonía del mercado cultural de Hollywood y su aparato publicitario. Por ejemplo, grandes industrias Iberoamericanas como España, Argentina y Brasil tienen un promedio del 27% de sus salas exhibiendo películas nacionales y aún así esto sólo representa, en promedio, el 11% del total de espectadores que visitan sus cines. Debido a este desbalance, las Comisiones de Cine concentran sus planes estratégicos en asuntos como la creación de audiencias, la inversión en infraestructura y el desarrollo e incubación de proyectos. La recuperación económica forma parte de sus criterios para el desarrollo del cine nacional, pero no es el eje central de estos esfuerzos. Por otro lado, la idea de recuperación económica está basada en la especulación, ya que el cine es una inversión de alto riesgo y su éxito es imposible de predecir, inclusive para los grandes estudios de Hollywood, quienes enfocan su negocio en el volumen de la producción de películas. Un estudio realizado por Paul Kagan y Asociados reveló que una dentro de cada 25 películas resultaba en un éxito comercial con ganancias suficientes para cubrir los gastos de las otras 24. La producción nacional cinematográfica debe promover la diversidad en la creación de contenidos que reflejen la complejidad socio-cultural puertorriqueña. La presencia del cortometraje no comercial Mi Santa Mirada, del director Álvaro Aponte, en la sección de competencia de cortos del prestigioso Festival de Cannes en el 2011 prueba que nuestras historias sí son de interés para el público


internacional. Es importante además destacar los logros de películas como I’m a Director y Under my Nails, producciones estrenadas en 2012 que no contaron con el apoyo económico de la CCPR para su producción. I’m a Director viajó a Egipto al Cairo International Film Festival y Under my Nails fue comprada por HBO, además de presentarse en festivales en Estados Unidos, Francia, Guatemala, Bélgica y Suiza, y ser premiada en los festivales de Santo Domingo, Cuba, Nueva York y Puerto Rico. Esto por mencionar solo dos ejemplos de los éxitos de nuestro cine no comercial. Karen Rossi, directora del documental Isla Chatarra, resaltó: "Yo quiero vivir en un país donde se apoye oficialmente una diversidad de voces, historias, géneros y visiones en nuestro cine nacional. Enfocarse exclusivamente en la posibilidad de recuperación económica limita enormemente el desarrollo de nuestra industria." La formula de otorgar préstamos a los productores, en un territorio donde la recuperación es casi imposible, más que apoyo al cine representa el endeudamiento de nuestros cineastas que apenas consiguen hacer, con suerte, una película en sus vidas. “Es una visión muy contradictoria, por un lado se crea la campaña Puerto Rico La Isla Estrella para subir la autoestima a los puertorriqueños y por otro lado, se trata como deudores non gratos a nuestros cineastas, mientras se invierten $50 millones en créditos contributivos para atraer producciones extranjeras,” aseveró Toño Betancourt, de Resonancia PRMEX. Por otra parte, la productora Ilia Vélez resaltó: “la Campaña de Puerto Rico La Isla Estrella es un buen ejemplo de que el gobierno entiende que hay inversiones que se recuperan en ganancia social. Sin embargo, esta campaña costó $2 millones de dólares, más de la mitad del total con el que cuenta el fondo cinematográfico para todo nuestro cine, que es $3.5 millones de dólares. Según el Sr. Bacó, la campaña no recupera dinero, se recupera en levantar la autoestima del país. Sin embargo, el cine es una herramienta de recuperación social mucho mas poderosa, pues ofrece taller de trabajo para nuestros creadores, expresa nuestras realidades sociales, instruye sobre nuestras historias y sirve de embajador de nuestra cultura a través del mundo cuando se presentan nuestras películas en festivales y nuestros directores se dan a conocer.” Hay que reconocer que en los últimos años se ha documentado un aumento de nuestra presencia cinematográfica en las salas de exhibición locales, aunque todavía no hemos resuelto el problema de la recuperación económica. Un laboratorio de guiones (gestión que valoramos) es solo uno de los eslabones en una cadena mucho más compleja de iniciativas necesarias para promover el cine local y el fortalecimiento de nuestra audiencia. Podemos construir realidades o podemos seguir vendiendo sueños como el triunfo de Benicio del Toro, quien emigró para convertirse en actor, ya que aquí no hay suficiente taller para nuestros actores.


Si verdaderamente queremos evitar que nuestros mejores talentos profesionales y artistas sigan emigrando en busca de trabajo, tenemos que crear las condiciones para que se desarrolle el potencial artístico y económico de nuestra comunidad cinematográfica. Esa es la misión de APCA y la razón por la que luchó para que se estableciera la Ley de Cine de Puerto Rico. Quisiéramos que la Corporación de Cine contará con nuestro insumo y apoyo para lograr ese fin. El cine aporta al sentido de pertenencia de los ciudadanos al permitirles verse proyectados en las historias que se presentan. Contactos de prensa: Leandro Fabrizi Presidente Cel: (787)245-8469 email: lfabrizi@gmail.com Arí Maniel Cruz Secretario Cel: (787)536-7535 Email: arimaniel@gmail.com

APCA - Comunicado de prensa  

Productores de Cine denuncian los verdaderos problemas de la recuperación económica del cine puertorriqueño