Page 1

UN OASIS DE RELAJACIÓN EN SON CALIU El Hotel Son Caliu, ubicado en uno de los espacios más privilegiados entre Palma Nova y Puerto Portals, ha comenzado la nueva temporada con novedades. La más destacada, la completa renovación de 27 habitaciones con una elegante y cálida decoración. La principal virtud del Hotel Son Caliu son las facilidades, comodidades y el trato amable que ofrecen a sus huéspedes para que disfruten de una estancia agradable y relajada.

Relax El SPA Oasis, un espacio dedicado completamente al cuidado del cuerpo y la mente, ideal para sorprender a cualquiera, con un amplio circuito termal, una sala de fitness completamente equipada y un gimnasio donde se imparten clases individuales y colectivas de yoga, pilates, qi yong y otras técnicas que aumentan la relajación y el bienestar. El espacio también cuenta con un área de relajación con camas de agua caliente y una acogedora piscina climatizada con Whirl-

pool y relajantes chorros de agua. El circuito termal incluye baño turco de inhalación de hierbas, otro de inhalación de sales y un laconium. También podrán disfrutar de las duchas de sensaciones, una fuente de hielo o una sauna finlandesa. Además el SPA Oasis dispone de siete amplias cabinas individuales para disfrutar de de un amplio abanico de tratamientos de belleza y masajes. Un equipo de profesionales altamente cualificados, utilizando únicamente productos cien por cien naturales, le harán sentir un gran efecto de bienestar en su cuerpo, aliviándole del estrés de la vida cotidiana.

Fiestas temáticas El hotel Son Caliu ha preparado para esta temporada nuevas fiestas temáticas con tratamientos para todos los primeros viernes de mes. El próximo mes de Junio se celebra la “Noche Caipirinha, en julio la “Fiesta del Verano”, y en agosto la “Noche Caribe”. El primer viernes de septiembre se dedicará a la “Noche Española” y para octubre se preparará la “Fiesta de la Cerveza”.

¿Qué está ocurriendo con

los acogimientos familiares?

A

Así, los artículos 172 y siguientes CC.; la LO 1/96, 15 ene-

ños de críticas a situaciones de tantos menores que permanecían intemporalmente en centros de las entidades públicas, competentes en materia de pro-

ro, Protección Jurídica del Menor; la normativa autonómi-

tección de menores, dieron como fruto grandes avances

Acogimiento Familiar, Adopción y determinación de Idonei-

legislativos para evitar el desgaste que la prolongación sine

dad; Ley 17/2006, 13 noviembre, Integral de la Atención y

die de una situación de institucionalización produce en los

de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia de las Illes

menores que la padecen y en los profesionales que la so-

Balears; Ley 8/1997, 18 diciembre, de Atribución de Com-

brellevan.

petencias a los Consejos Insulares en materia de Tutela,

ca ad hoc, (Decreto 40/2006, 21 abril, Procedimientos de

José Díaz Cappa. Fiscal de la Fiscalía Superior de la Comunidad Autónoma de les Illes Balears. Vicecoordinador de la Sección de Menores. Delegado de Delitos Informáticos de la Fiscalía Superior de la C.A. de les Illes Balears. Profesor Asociado de Derecho Penal de la Universitat de les Illes Balears.

28 28 CULTURA

e spa@soncaliu.com

www.soncaliu.com

29


Acogimiento y Adopción de Menores) han consolidado un marco legal suficiente para poder abordar este tema con lógica jurídica y social. ¿Por qué hay menores institucionalizados por tiempo excesivo? La Administración debe implementar los recursos provisionales y finales necesarios para que el menor desamparado acabe cuanto antes derivado al recurso familiar definitivo más adecuado, y su acomodo paulatino y pausado de un estado a otro de estructura familiar. Y será también su responsabilidad la mala praxis en tal empresa y las consecuencias de las decisiones desacertadas o negligentes. Pero si esto no ocurre en unos plazos coherentes, se debe tener en cuenta que, en un elevadísimo porcentaje, no es responsabilidad de la Administración, sino de la propia familia del menor, de los pretendientes de acogimiento o de la propia Sociedad. Sí, no es gratificante oírlo, pero en muchos casos, un menor no tiene “salida”, como consecuencia del rechazo que a los posibles receptores del mismo producen, por ejemplo, su negativo bagaje psicológico producido por la falta de cariño; su comportamiento no adecuado a la normalidad social; la edad demasiado avanzada del menor; o la no coherencia con “lo que ellos esperaban” del chaval, lo que conlleva a veces -incluso en situaciones de adopción- a la “devolución” del menor. No debemos olvidar que las entidades públicas se hacen cargo precisamente de menores que no han encontrado en quienes tenían que ser sus referentes, la

Saber controlar y sopesar un supuesto vínculo de apego, sabiendo aportar las dosis suficientes de cariño y comprensión, a la vez que forjar solo los lazos precisos atención mínima necesaria, y por ello precisan la ayuda de la Administración para recuperar los sentimientos negados. En los supuestos de las llamadas familias canguro (como acogedores para edades de 0 a 3 años) se añade otro problema actual, que conlleva en ocasiones el abuso del sistema en fraude de ley, pues la adopción de esos menores es la horquilla más solicitada por los demandantes de adopción, y asimismo, el supuesto de mayor complicación para su consecución en cuanto precisa de mayores y exhaustivas valoraciones, condicionantes y requisitos. Con ello, la apuesta por participar en la bolsa de familias canguro, abre a los acogedores mediante esta fórmula, una opción de contacto familiar con menores de dichas edades en los que, la buena o no tan buena intención inicial, permite -más allá de las obligaciones legales y emocionales contraídas- la búsqueda de un apego especial que luego sirva de argumento a la solicitud administrativa o judicial posterior de convertir, irregularmente, un acogimiento simple y provisional en un vínculo consolidado de mayor consistencia y más difícil de obtener por otros cauces jurídicos. Así, las familias canguro se deben reconocer como uno de los remedios más operativos para proporcionar a los meno-

res hasta los 3, años un hogar provisional en tanto se reconduce definitivamente su situación, evitando la institucionalización no deseada, como es su cometido. Han de cuidar a los menores, como es su compromiso aceptado, en tanto el tránsito a la familia definitiva se produzca, colaborando con la Administración y la nueva familia en la consecución de tan altruista y generoso objetivo en favor del niño. Si tales aspectos se alteran, manipulan o contradicen, ocurriría que: primero, se doblegaran torticeramente las bases jurídicas mínimas del acogimiento; segundo, se entorpeciera la labor de la Administración en la búsqueda de la derivación más adecuada del menor; tercero, se condicionara y ralentizara, con clara invasión de derechos y sentimientos ajenos, la participación de los futuros adoptantes; cuarto, se menospreciara el trabajo de tantos y tantos profesionales intervinientes; y, finalmente, se jugara alegremente con el interés superior del menor, quien al fin y al cabo será el verdadero perjudicado por la situación.

No se puede poner en entredicho el fondo de sentimiento natural que este tipo de situaciones producen. Que nadie dude del reconocimiento de la dificultad y grandeza de la labor de los acogedores canguro, en tanto es necesario saber controlar y sopesar (en modo alguno forzando) un supuesto vínculo de apego, sabiendo aportar al menor las dosis suficientes de cariño y comprensión; a la vez que debiendo forjar solo los lazos precisos, para no confundir el necesario vínculo de apego del menor con el que el adulto pueda querer o desear.

30 30 CULTURA

Tampoco es aconsejable una posible “flexibilización de los procesos sobre medidas de protección de menores”, pues, por seguridad jurídica, dice entre otras cosas la Sentencia de AP de PM Sección 4ª de 7 de febrero de 2012 “…no está al alcance de los órganos jurisdiccionales la creación, modificación o consolidación de afectos y sentimientos por profundos que sean o así lo consideren las partes, sin perjuicio del fundamental principio del “favor minoris” que, por supuesto, representa el norte y orientación final de sus decisiones, lo que está expresamente recogido en la normativa aplicable al respecto, y sin que la misma se pueda subvertir ni flexibilizar, según los criterios particulares”. Las consideraciones que introduce la Sentencia del TS de 31 de julio 2009, no sirven tampoco de argumento para otra interpretación, pues en la misma (recomiendo su lectura) no se ampara la consolidación de situaciones nacidas de actuaciones irregulares -o al menos manifiestamente inadecuadas y realizadas con abuso de confianza. La referida STS, no aduce nada nuevo que una familia de acogimiento simple no deba compartir con los menores acogidos; y desde luego, en modo alguno ampara la preferencia de una situación de acogida trasmutada en otra diferente de forma unilateral para vencer el superior interés del menor contrastado por quienes tienen la obligación legal y el derecho de hacerlo. Será necesario, quizás, revisar de nuevo los criterios de selección de los acogedores, o innovar respecto de las exigencias y preparación de los mismos para tan difícil función; pues de otro modo, habrá que volver a empezar.

31

¿Qué está ocurriendo conlos acogimientos familiares?  

Años de críticas a situaciones de tantos menores quepermanecían intemporalmente en centros de las entidadespúblicas, competentes en materia...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you