Boletín Tukuy Rikuq nº 4

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ISSN 1994-2427 Julio 2007

BOLETÍN INFORMATIVO

Año 4, Nº 4

Tukuy Rikuq G RU P O K U N T U R Petroglifo de Toro Muerto, valle de Majes, Arequipa. (Tomado de Guffroy, 1999)

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Dibujo del estado actual del rostro antropomorfo del atrio del Templo Medio de Garagay (1400 a.C.), lamentable situación producto de la incuria, la indiferencia y el olvido. Dibujo José Luis Fuentes.


Contenido: Artículos

Pág.

Víctor Falcón Huayta

Garagay: La sombra del monumento. Carlos Campos Napán Los Guarco: tierras, edificios y entorno, una sociedad autónoma en la costa sur central peruana. Pieter Van Dalen Luna Palpin: Un asentamiento con arquitectura funeraria en el alto Fortaleza, Cajacay, Ancash. Renzo Ventura y Liana Quiros

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Copacabana. Un centro urbano de la cultura Lima en la costa central.

José Luis Fuentes Sadowski

Petroglifos en el Complejo Arqueológico Menocucho, valle medio de Moche.

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Boletín Informativo de aparición ocasional de Arqueología Año 4, Nº4 Julio 2007

43 GRUPO KUNTUR

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Editores: Carlos Campos, Alfonso Ponciano, José Luis Fuentes.

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Colaboradores en esta edición: Víctor Falcón,

Notas

Pieter Van Dalen,

Villcahuasi o Los Huacones: La otrora capital de la sociedad Guarco en peligro de desaparecer.

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María Montoya

Investigaciones arqueológicas en la cuenca del río Imaza (BongaráAmazonas).

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Renzo Ventura Ayasta

Algunos apuntes sobre la arquitectura y los materiales arqueológicos del Pueblo Viejo de Huayo en la provincia de Pataz.

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José Luis Fuentes Sadowski

Una litoescultura en Cerro Ñañañique, Chulucanas, Piura.

66

María Luisa Paredes Dávila

Estado actual del sitio de Cerro Paloma.

67

Carlos Campos Napán

José Fuentes: Huaca Concha: Historia de un arqueocidio. Alfonso Ponciano: Japaní. Katherine Zuzunaga: Restos arqueológicos en el sitio de La Venturosa, valle de Supe.

Alfonso Ponciano: Construyendo sobre el pasado: Sector 9.

María Luisa Paredes. Corrección y diagramación: José Luis Fuentes.

Carlos Campos: El Salitre: Un templo solar Inca en la esfera de influencia del santuario Ychsma-Pachacamac.

Patricia Valderrama: Un sitio Inca en Punta Centinela, Cerro Azul, Cañete.

Liana Quiros, María Montoya,

Nº 3 Contenido:

Juan Pablo Barandiarán: El valle medio del río Chillón: ejemplo de una interacción cultural entre sierra y costa durante el Intermedio Tardío.

Renzo Ventura,

Nº3: Junio 2006


Editorial A pesar que en los últimos años daría la impresión que ha cambiado el rumbo, las perspectivas y hasta la suerte de la arqueología peruana pensamos que esto es sólo un espejismo. La arqueología en el Perú sigue pasando por una profunda crisis, agravada en los últimos años por los problemas que pasan las instituciones involucradas en su conducción y por los irresolubles conflictos entre los mismos arqueólogos. Sigue existiendo, pese a la promulgación de leyes al respecto y de campañas para crear la conciencia entre los ciudadanos, el huaqueo, el saqueo de los testimonios muebles prehispánicos y su tráfico y comercialización en el mercado negro de piezas arqueológicas. Causa profunda indignación el hecho de que hayan estado en pleno proceso de subasta hace algunos meses atrás por la Casa Christi en Nueva York una serie de valiosas piezas arqueológicas peruanas, valiosas por el valor científico y por el valor de identidad que llevan dentro de sí, hecho que evidencia que los tentáculos del arqueotráfico no han dejado de manifestarse en el país.

GRUPO KUNTUR Miembros: -Carlos Enrique Campos Napán -Alfonso Rogger Ponciano Gonzáles -José Luis Fuentes Sadowski

Hecho el Depósito legal en la BN: Nº 2004-8913

Cualquier correspondencia enviar a: afodec_gk@hotmail.com grupokunturperu@yahoo.com

Otro de los graves problemas que sigue aquejando nuestra labor como científicos es la diaria destrucción del patrimonio arqueológico, debido al abandono de los sitios arqueológicos y por obras hechas al caballazo por municipalidades, gobiernos regionales y hasta por el mismo Estado. También ocurre esto debido al avance de la frontera agrícola, invasiones de sitios arqueológicos, explotación a gran escala por parte de mineras, petroleras, etc. Da la impresión como si en el Perú no pudiera hacerse nada sin tocar evidencias arqueológicas del vastísimo patrimonio heredado de las sociedades prehispánicas, pero creemos que es precisamente un reto de los peruanos de ahora el encontrar un equilibrio entre la construcción de un presente y un mañana fructífero y el respeto y protección a las evidencias y monumentos arqueológicos. Referido a esto nos causa profunda indignación las lamentables declaraciones del primer magistrado de la República, que hace unos meses declaró, debido al caso Puruchuco, que “el INC sólo busca poner trabas al desarrollo del país...intangibilizando incluso la zona por donde caminó Pachacútec” (¡!). Creemos que frases como esta evidencian una profunda ignorancia de la delicada naturaleza de edificar un Perú de ahora respetando en lo posible las evidencias del pasado, que también, valga la redundancia, son importantes para la construcción de nuestra nacionalidad, y también evidencia la poca importancia que tiene para los políticos que nos dirigen, tanto de ayer como de hoy, la preservación del patrimonio arqueológico. Creemos que siguen habiendo problemas graves en la arqueología peruana, fuera de la destrucción de nuestro patrimonio arqueológico están los problemas que pasan los estudiantes de arqueología en su formación como profesionales en las universidades, los problemas internos que tienen instituciones como el COARPE o el INC y los conflictos generacionales entre los arqueólogos. Acerca del primero creemos justa y necesaria la organización de una CONADEA más fuerte y que se desvincule más de las taras y prejuicios de los arqueólogos profesionales, además que es indispensable el fortalecimiento de los Centros de Estudiantes de Arqueología en cada una de las ocho universidades que enseñan esta sacrificada carrera. Los estudiantes tienen que ser los entes más críticos de los actuales problemas que azotan nuestra profesión. Acerca del segundo problema ambas instituciones, el INC y el COARPE, atraviesan por crisis semejantes, debido a la polarización de sus miembros, polarización que teóricamente debería dejar de lado a los bachilleres, egresados y hasta estudiantes de arqueología, pero lamentablemente es todo lo contrario. Éste problema está íntimamente vinculado al problema de los conflictos generacionales entre arqueólogos, sumado a otros problemas personales más recientes. Aunque parezca apresurado resaltar factores como éste que parecieran ser triviales pero creemos que afectan profundamente al desarrollo de la arqueología en el Perú: los irreconciliables conflictos entre los arqueólogos es uno de los más importantes factores para que la arqueología en el Perú este así, cayéndose a pedazos, sin un adecuado manejo teórico y con personas que sólo velan por sus intereses. Antes de terminar no queremos dejar de mencionar un problema muy grave que se viene: la ampliación de la Av. Venezuela, que afectará la base sur de la Huaca San Marcos, la edificación más importante del conjunto Maringa. Como se recordará ésta edificación ya fue afectada en 1923 por la construcción de la misma avenida Venezuela, demoliendo la plataforma 19. ¿Significará esta nueva ampliación el cercenamiento de una buena porción de la huaca, pero ésta vez abriendo un perfil desde la plataforma 5 hasta la base? Creemos que un hecho tan terrible como éste no debe pasar en una huaca tan importante para los sanmarquinos y para la arqueología en general, esperamos que este delicado problema se resuelva sin afectar la integridad de la ya socavada Huaca San Marcos. Esperando que el devenir sea venturoso para la arqueología en el Perú agradecemos infinitamente a todas las personas que colaboraron con nosotros y que permiten la aparición de éste nuevo número del Tukuy Rikuq. GRUPO KUNTUR


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ARTICULOS

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Copacabana. Un centro urbano de la cultura Lima en la costa central.(1) Víctor Falcón Huayta(2)

Introducción Este trabajo se plantea un reconocimiento integral del sitio arqueológico de COPACABANA (Pv46-20A), correspondiente a la Cultura Lima del Periodo Intermedio Temprano (ca. 200-650 d.C.). El sitio carecía de un examen de este tipo, aún en estudios recientes en los cuales aparece mencionado, los que si bien realzan su importancia no dan mayores elementos para tener una idea cabal de su extensión y complejidad, por lo tanto, no proporcionan una idea clara para su comparación con otros sitios de la misma cultura.

básicos para la delimitación de este asen- Chancay más hacia el norte, en donde se ubica el sitio arqueológico Cerro Trinidad. tamiento arqueológico La configuración urbana del sitio se orga- Todas son localidades cercanas al litoral niza en dos grandes sectores. El primero con asentamientos arqueológicos de la de ellos (Sector A) concentra las edifica- cultura Lima.

En segundo lugar, este asentamiento es uno de los más extensos, complejos e importantes de la cultura Lima en el valle bajo del río Chillón y de toda la costa central que aún queda relativamente libre de edificaciones modernas, puesto que hasta hace muy poco se encontraba completamente rodeado de campos de cultivo, y sólo recientemente está siendo sometido a un intenso proceso de urbanización que, como es característico de la ciudad de Lima, no considera los monumentos arqueológicos. Es indispensable que los programas de vivienda que colindan y/o afectan los restos arqueológicos de Copacabana tomen en cuenta esta situación. Los resultados de este estudio desean proporcionar elementos de carácter técnico

El sitio fue ocupado de manera continua desde por lo menos la fase Lima 4 hasta el período Nievería del Horizonte Medio, sustentando su desarrollo en el dominio de una amplia zona agrícola y el uso extensivo de sistemas de riego.

ciones más imponentes con estructuras que llegan a alcanzar los 35 metros de altura. El segundo (Sector B) se extiende inmediatamente al este del sector A, sobre una terraza natural que bordea los terrenos de cultivo del valle y en el que se ubican estructuras menores que alcanzan actualmente los cinco metros de altura; entre estos pequeños montículos se emplazaban estructuras al parecer más precarias.

Localización del sitio Copacabana se encuentra ubicado en la parte inferior de la cuenca del río Chillón, margen derecha y sobre el límite norte de los campos actualmente bajo cultivo, más allá de los cuales se extienden las denominadas “Lomas de Carabayllo”, extendidas sobre las planicies suavemente ascendentes de los últimos contrafuertes andinos. Sus coordenadas son: Latitud 8690650 N, Longitud 273500 E y su altura unos 200 m.s.n.m. Por ello, se encuentra estratégi-

Políticamente, Copacabana se emplaza entre los distritos de Puente Piedra y Carabayllo, departamento de Lima. Al parecer sus montículos más elevados sirven de hitos de referencia para esta demarcación distrital que, de acuerdo a informantes locales provenientes de los pequeños núcleos habitacionales que están comenzando a gestarse en sus alrededores, no se encuentra muy clara debido a las reivindicaciones que éstos presentan para que sus poblados sean considerados en uno u otro de estos distritos. De cualquier modo, el programa de vivienda “Villa Santa Rosa”, que afecta al sitio arqueológico tiene sus trámites y registro presentados ante la Municipalidad de Carabayllo.

El acceso al sitio se logra a través de una trocha carrozable que parte de la carretera Panamericana Norte a la altura del óvalo de Zapallal (ubicado aproximadamente un kilómetro después del “Óvalo de Puente Piedra”), en donde se encuentra el cementerio Municipal de Puente Piedra. Desde aquí parte una pista que se dirige hacia el este hasta el paradero denominado “entrada de la mina” que se ubica sobre la zona norte del asentamiento arqueológico, desde aquí se camina hacia el sur y, aproximadamente a un kilómetro de disFig. 1: Territorio y principales sitios de la cultura Lima con camente ubi- tancia, se encuentran los grandes montícucado como los del Sector A de Copacabana. la ubicación de Copacabana (Dibujo: E. M.). punto de enlace entre la Antecedentes amplia plani- El primero en dar cuenta del sitio Lima de cie irrigable Copacabana fue Max Uhle, quien lo mendel bajo Chi- ciona en una ponencia en el XVI Congreso llón y el im- Internacional de Americanistas realizado portante yaci- en Viena en 1908. La publicación de las miento ar- actas de este congreso se hace en 1910, queológico de aquí el artículo de Uhle aparece en alemán la cultura y con ilustraciones. Este mismo año se Lima deno- publica una retraducción –desde una verminado Playa sión en francés– en la Revista Universitaria pero sin las ilustraciones. AfortunadaGrande (Distrito de mente, ahora contamos con una edición Santa Rosa) y 1) Esta es una versión revisada e ilustrada del artícuAncón en lo Falcón, 2001. Copacabana ha sido declarado Patridonde, asi- monio Cultural de la Nación mediante las Resoluciomismo, se nes Directorales Nacionales Nº 233/INC del 27.03.02 registra pre- y Nº 452/INC del 28.03.06 Los últimos cambios y modificaciones a la configuración del sitio arqueolósencia de gico y sus alrededores no han sido incorporados en restos de esta este trabajo. El Autor. cultura, así como con el 2) Licenciado Arqueólogo de la Sub-Dirección de Investigación y Catastro, Dirección de Arqueología, valle del río Instituto Nacional de Cultura.


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completa de ese trabajo en español (Kaulicke, 1998). En este artículo Uhle se refiere sólo a dos montículos de Copacabana, probablemente aquellos denominados por nosotros como 7 y 8 del Sector A. Quizás por estar relativamente aislados del resto del conjunto no habrían permitido que se percatara de la mayor extensión y complejidad del sitio. Asimismo, lo ubica – desde estos tempranos tiempos del desarrollo de la arqueología en el país – en una posición Fig. 2 Foto aérea del Servicio Aerofotográfico Nacional (SAN), 1945. La flecha blanca indica el Norte. La línea blanca bordea los montículos arqueológicos del centro urbano de Copacabana. cronológica correcta, relacionándolo a otros importantes sitios de la misma cultura en el valle del Rímac; aún más, adelanta algunas hipótesis acerca de las bases económicas sobre las cuales podían construirse centros urbano-monumentales de este tipo. Hipótesis que ochenta años más tarde tendemos a confirmar (Uhle, 1998 [1910]: 246).

fundiría a casi todos los investigadores futuros, excepto a Thomas Patterson. Luego, Villar Córdova sugiere un significado para el nombre de Copacabana, descomponiéndolo etimológicamente en “Kopa” y “Kawana”, asimilándolos a su vez a parcialidades que “formarían una sola marca, con un régimen social autónomo...” (Ibíd.). Al respecto, pensamos que deducir organización social a partir de análisis etimológicos es metodológicamente precario, aún para sociedades del Periodo Intermedio Tardío (s. XII-XV d. C.) y no es posible hacerlo con aquellas del Periodo Intermedio Temprano.

En 1960 Fernández Sotomayor menciona haber recogido “fragmentos de cerámica genuina de Ayacucho... en Maranga y Copacabana (Chillón)...” y los clasifica dentro de su tipo “Maranga C” (Fernández Sotomayor, 1960: 246). Ilustra fragmentos de estilo Nievería y, conjuntamente con Patterson, es el único autor que menciona cerámica de este tipo en el sitio.

En 1935 el Padre Pedro Villar Córdoba lo En 1965 Hans Horkheimer menciona menciona en su Arqueología del Depardentro del sitio “Sapallar” un cementerio tamento de Lima, aunque su identificación con el sitio Lima de los Desarrollos y estructuras de adobón y adobes con cerámica “Tricolor y Chancay Propio... Regionales no es muy clara, pues dice: “al pie de un cerro que se desprende de las lomas de ‘Puente Piedra’ se encuen- Fig. 3: Plano de ubicación del sitio de Copacabana en el valle bajo del tran las ruinas de una población, con Chillón, costa central del Perú. arquitectura de tapial o paredes de una sola pieza, y un cementerio a base de “basurales”, como en Ancón,...” (Villar Córdova, 1982 [1935]: 170). Como se verá más adelante, no existe un cementerio formal y extenso en el asentamiento Lima al grado de ser comparable con aquellos de Ancón. Lo que pudo suceder es que Villar Córdova denominara Copacabana a un sitio que se encuentra muy cercano y ubicado entre el actual cementerio de Zapallal y el Complejo Lima de Copacabana y que en la foto aérea del Servicio Aerofotográfico Nacional (SAN) de 1945 aparece ya profusamente huaqueado. Este sitio, ahora desaparecido, estuvo compuesto de paredes, probablemente de tapial en medio de un extenso cementerio correspondiente a la Cultura Chancay y que años después Stumer identificara como “Zapallar” (Stumer, 1954: 178). Lo cierto es que la cercanía de estos dos extensos yacimientos con-


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Fig. 4 Detalle de la foto aérea de la Fig. 2, Copacabana.

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de cerámica para la cultura Lima, definiendo con los materiales recolectados su fase estilística de cerámica 6. Es el autor que mejor define la extensión del asentamiento y lo aísla de otros componentes y yacimientos cercanos, aunque sin entrar en mayores detalles en cuanto a su arquitectura, organización interna y complejidad. Lo denomina “Cerro Campana o Copacabana”, estableciendo la equivalencia de ambos términos, lo cual es pertinente toda vez que en nuestro trabajo de campo lo hemos comprobado; los lugareños denominan Copacabana a toda la zona y dentro de ella “Cerro Campana” a nuestro montículo 6 del Sector A (ver más adelante), debido a su altura y pendiente lo cual le asigna una forma acampanulada y destacada en el paisaje. Tal vez por todo ello y para salvar las confusiones previas le otorga la clave Pv46-20A (Patterson, 1966: 37,38), la cual usaremos en adelante para identificar el sitio. El hecho de que Patterson usara materiales provenientes de este sitio para definir su fase 6 no quiere decir que el sitio corresponda únicamente a esta fase como se podría creer. El mismo estableció una vigencia del asentamiento en un lapso que va desde la fase 4 hasta la fase 6 y dio cuenta de cerámica de una pequeña zona de cementerio (que veremos más adelante) correspondiente a sus fases 8 y 9, así como tiestos Nievería del mismo lugar. De cualquier modo, claramente dejó abierta la posibilidad de una ocupación continua para Copacabana desde la parte tardía de la época 6 del Periodo Intermedio Temprano hasta la época 1B del horizonte Medio (Ibíd: 108). Los resultados de nuestro trabajo confirmaron su propuesta.

que se agrupan sobre todo alrededor se mezclan dos zonas y dos componentes del Cerro de la Campana...Más al sur distintos. Es por ello que para referirnos al hay las modestas ruinas de Copacaba- sitio Lima de Copacabana no considerana, donde M. Uhle excavó probable- mos apropiado usar estas nomenclaturas. mente en 1909.” (Horkheimer, 1965: En 1962 Thomas Patterson realiza un 49). Nuevamente, existe una confusión reconocimiento y cateo de prueba en Codebido a que la zona no fue recorrida pacabana como parte de su trabajo de exhaustivamente, no se segregan com- tesis para establecer la secuencia maestra ponentes y yacimientos, y se usan los mismos nombres para lugares distintos puesto que actualmente “Cerro Cam- Fig. 5 Levantamiento aerofotográfico del centro urbano de Copacabana. Sectopana” es uno de los principales montí- rización y nomenclatura de sus montículos arqueológicos (Dibujo: E. M.) culos arqueológicos del sitio Lima de Copacabana. Por último, la visita de Uhle a Copacabana debió realizarse entre 1906 y 1908, años en los cuales se desempeñaba como Director del Museo de Historia Nacional de Lima (Hampe, 1998). Un año después Duccio Bonavia nuevamente reitera el error al consignar lo siguiente: “16 Cerro Campana. Cerro aplanado; construcciones de tapia y adobe; terrazas, patios y plataformas. Cerámica. Periodo Intermedio Tardío [sic]...” (Bonavia, 1966: 32). En otro acápite menciona: “20 Pampa Campana. Conocido también como Copacabana. Desechos de cerámica, conchas y materiales líticos. Periodo Intermedio Temprano y Precerámico (Complejo Luz). Sitio tipo para la fase 6 del estilo Lima...El sitio comienza a 200 metros al norte de Pv46-16 (Cerro Campana) y se extiende hacia el norte y el oeste...” (Ibíd). En esta referencia


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Fig. 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 16: Cerámica recogida de los diferentes montículos de Copacabana ordenadas según secuencia de T. Patterson (1966).


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Fig. 17: Sector A. Los montículos 2, 3 y 4 se ven como “espolones” que se proyectan hacia el valle, a la izquierda. Vista de este a oeste, desde la cima de M5 (Foto: V. F. H.)

Fig. 18: Montículo 6 del Sector A o Cerro Campana (Flecha). En primar plano las casas precarias del programa de vivienda Santa Rosa (Foto: V. F. H.)

Fig. 19: Montículo 1 del Sector B del centro urbano de Copacabana cortado por maquinaria pesada. Nótense los muros de tapia y adobitos, así como los rellenos y pisos arqueológicos de la estructura (Foto: V. F. H.)


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En 1988 un Inventario del Patrimonio Monumental Inmueble para los valles de Chillón, Rímac y Lurín ejecutado por la Universidad Nacional de Ingeniería da cuenta de tres sitos arqueológicos con la denominación de Copacabana, a saber: (a) Copacabana. El gran “Centro Ceremonial” Lima (Ficha Nº 41), en donde se registra parcialmente el asentamiento y – como veremos – se limita a nuestro Sector A. (b) Copacabana II: el sitio Chancay ubicado entre Copacabana y el cementerio de Zapallal, ubicado hacia el oeste y ahora desaparecido. (c) Copacabana III (Ficha Nº 172): un geoglifo recto de 25 metros Fig. 20: Plano de la zona detallada en la foto aérea de la Fig. 4. de ancho, probablemente del Formativo acuerdo a nuestra redefinición de la no- nente, por lo que constituyen las de maubicado hacia el noroeste de Pv 46-20A, menclatura para los sectores del asenta- yor volumetría y altura del conjunto. Fuetambién ahora desaparecido. miento que son A y B. Esta cerámica de ron enumeradas de oeste a este y de norte En 1992 Jorge Silva da cuenta de su visi- superficie, se describió y clasificó de a sur, de acuerdo a lo que se podía apreta al lugar realizada en 1987 denominán- acuerdo a la secuencia de Patterson ciar en la foto aérea del SAN (1945) a dolo “el complejo de Puente Piedra”, (Patterson, 1966). Además, se hizo un primera instancia. con “por lo menos seis montículos, desta- nuevo levantamiento aerofotográfico de De manera que nuestro montículo 1 se cando Huaca Campana...” (Silva, 1992: acuerdo a los resultados de nuestro trabaubica en el extremo oeste y esta notable396). Esta información es básicamente jo. La colección formada se encuentra mente aislado del resto del conjunto. Los repetida en su Tesis Doctoral, en la cual depositada en el Museo Nacional de Armontículos del 2 al 6 son en realidad un se designa como “The Copacabana Com- queología, Antropología e Historia del mismo cuerpo arquitectónico que por plex (Pv 46-20)”. Aquí se destaca su po- Perú. motivos de una mejor descripción y consición estratégica en relación a los sitios trol de los materiales que recolectábamos Descripción ubicados en el litoral y aquellos ubicados El asentamiento se emplaza sobre el lími- en superficie fueron segregados de manemás al norte, en el vecino valle de Chante norte de los terrenos llanos de la cuenca ra independiente. Asimismo, los montícucay. Asimismo, se enfatiza su relación inferior del Chillón actualmente bajo cul- los 7 y 8 constituyen estructuras que se con los extensos terrenos de cultivo del tivo – según ONERN alcanzan un área de edificaron sobre afloramientos rocosos. valle bajo del Chillón, los mismos que 2,500 Ha.– sobre el borde de una gran Los muros principales de todas estas sólo fueron productivos con la implementerraza natural formada por el arenamien- grandes edificaciones sostienen una tación de extensos sistemas de regadío, to y los últimos afloramientos rocosos que orientación promedio de 35º noroeste la tal y como lo había propuesto la vieja se desprenden del macizo cordillerano cual imprime, con ligeras variaciones, el hipótesis de Uhle. En la ilustración de su hacia la planicie del valle. Estos rasgos eje de alineamiento principal a todo el levantamiento aerofotográfico se establegeográficos parecen haber condicionado asentamiento. cen tres sectores, volviéndose a incluir el fuertemente la configuración total del El Cuadrángulo de Copacabana sitio Chancay cercano a Pv 46-20A como asentamiento y su estructura urbana y, de En la foto aérea de 1945 se apreciaba un “Sector I” (Silva, 1996: 144-145). Lo hecho, debido a ellos podemos segregar gran cuadrángulo de forma ligeramente cierto es que éste no corresponde al sitio dos grandes sectores en Copacabana. En trapezoidal en el extremo norte de este Lima, por lo que preferimos no usar esta el “Sector I”, definido por Silva, encontra- sector que se ubicaba en la cima del cerro sectorización. mos sólo cerámica de estilo Chancay en- que sirve de base a casi todas las estrucLa prospección tre los cortes dejados en la habilitación de turas del Sector A. Sus lados alcanzaban Durante nuestra prospección tuvimos calles y senderos aún no pavimentados, en unos 90 m como promedio. Este cuadráncuidado de contrastar los montículos apa- medio de “casas huerta” que literalmente gulo fue destruido, primero por una antirecidos en las fotos aéreas del SAN de han cubierto el sitio. gua explotación minera que realizó un 1945 con las evidencias presentes en la corte a tajo abierto que lo atravesó de este Sector A actualidad. El levantamiento de tiestos de Las estructuras que se edificaron en este a oeste y en este año se están construyensuperficie se realizó teniendo en cuenta sector se ubican hacia la mitad oeste del do instalaciones de una granja avícola su procedencia específica, es decir, se asentamiento y se caracterizan por haber que han cubierto el resto de su área. consideró el montículo o la zona sobre utilizado los afloramientos rocosos para En nuestro recorrido por el lugar no enlos que se encontraban, registrándolos de elevarlos y dar una impresión más impo-


Fig. 21: Plano general de Copacabana, ilustrando los diferentes sectores que componen el sitio.

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Fig. 22: Perfil de un corte expuesto en el Montículo 8 (Dibujo: E. M.). contramos fragmentería de superficie que pudiera darnos algún indicio sobre su filiación cultural, o restos de alguno de sus muros para indagar sobre su técnica constructiva. El terreno se encuentra literalmente limpio de restos culturales lo que nos induce a pensar que este cuadrángulo pudo datar de una fecha más temprana o estar dedicado a una función que, al momento, desconocemos. De cualquier modo, por los materiales de los alrededores pensamos que el cuadrángulo se logró por medio de la limpieza de su superficie interna y sus muros se habrían definido por el alineamiento de los grandes pedregones que abundan en los alrededores. Aunque creemos que no habría suficiente evidencia – al menos por ahora – para incluirlo en el conjunto urbano Lima de Copacabana, es de notar que sus muros tienen la misma orientación que sus estructuras. Montículo 1 (M1) Ubicado en el extremo oeste del asentamiento, se trata de un pequeño montículo con una depresión central que se distingue sólo en la foto aérea de 1945. Sus dimensiones aproximadas fueron 40 por 20 m. y debió tener unos cuantos metros de altura. Se decidió incluirlo por su cercanía y por el alineamiento de su eje mayor con el resto del conjunto urbano. Actualmente, el lugar en el que debió ubicarse se encuentra ocupado por construcciones modernas por lo que no pudo distinguirse en el campo, menos definir su filiación cultural.

del volumen principal hacia el valle en dirección sureste, emplazándose sobre los márgenes meridionales del mismo cerro sobre el cual se ubicaba el cuadrángulo. Las estructuras que se aglutinan en esta zona están edificadas en base a tapiales que constituyen recintos y plataformas cuadrangulares a diferentes niveles. Sus muros principales se orientan en sentido noroeste-sureste extendiéndose hacia el norte en niveles sucesivamente más elevados – de acuerdo a la topografía del terreno – alcanzando una altura aproximada de 25 m. sobre el piso del valle. Montículo 3 (M3) Conjunto de recintos cuadrangulares y plataformas elevadas elaborados en base a tapiales que conforman un cuerpo alargado de eje noroeste-sureste. Cubre un área aproximada de 6,000 m2 y alcanza una altura de 15 metros sobre el nivel del campo de cultivo. Entre este montículo y M4 se reconoció una zona de menor nivel, igualmente con evidencias de contener restos arquitectónicos, que al parecer también fue zona de entierros de la época por la abundancia de hoyos de antiguos huaqueos y cerámica fragmentada. Montículo 4 (M4)

Estructuras de las mismas características que el conjunto anterior. Esta vez se detectó la presencia de los característicos adobitos Lima muy cerca de la superficie en una zona huaqueada ubicada en el borde noroeste. En el centro del montículo se ubica un pozo de cateo cuadrangular que muestra un relleno de ripio en su interior, al parecer parte del afloramiento rocoso Montículo 2 (M2) Como ya se dijo, se denominó natural. Altura aproximada 18 m. “montículo” a las prominencias más nota- Montículo 5 (M5) bles formadas por las plataformas y recin- Uno de los montículos más elevados y de tos rectangulares que coronan las estruc- mayor grado de monumentalidad del turas que cubren toda el área y, al igual asentamiento. Muestra una planta rectanque los tres montículos siguientes, se des- gular de aproximadamente 170 por 120 tacan como espolones que se proyectan

m. con una orientación similar al resto de las estructuras, la misma que se mantiene con el lineamiento que forma con M7 y M8, vale decir proyectándose hacia el sureste. Esta orientación noroestesureste parece ser el eje maestro del conjunto urbano y, aparentemente, obedece al relieve de la zona y sus afloramientos rocosos. Presenta una gran depresión en su parte central cuyo origen no es muy claro, la misma que se abre hacia el este, dejando ver perfiles de muros de tapia y adobitos sin una superposición clara. Los adobitos presentes sobre los montículos de Copacabana son aquellos típicos de esta cultura, pero de los que tienden a ser cúbicos y hechos a mano, ninguno es exactamente igual a otro pero todos parecen haber sido hechos de la misma manera pues tienen huellas de los dedos de sus artífices en por lo menos dos de sus caras, pero en las superficies restantes se presentan lisos y uniformes. El montículo alcanza una altura aproximada de 35 m. y desde su cima se puede divisar todo el asentamiento y los alrededores. Hasta aquí la unidad arquitectónica y urbanística de los montículos 2 al 5 es clara, y conformaron un núcleo de edificios probablemente interconectados, pues por sus materiales constructivos todos parecen ser coetáneos. Además, al pie de los mismos (borde meridional) corre una de las principales acequias de la zona, que los separa de los campos bajo cultivo y que ha erosionado sus estructuras. En su cauce se encuentra gran cantidad de tiestos de la cultura Lima. Montículo 6 (M6) Debido a su singular perfil es conocido por los lugareños como “Cerro Campana” elevándose aproximadamente 35 m. y con una fuerte pendiente en su borde noreste. Es de planta ovalada y sus longitudes mayores son 150 por 110 m. con una orientación noroeste-sureste; la misma que sigue un conjunto de tres plataformas cuadrangulares sucesivas que se ubican en su cima y que descienden hacia el sureste. Este rasgo arquitectónico parece ser recurrente en casi todos los montículos del sector y se constituye en un indicio claro que podría denunciar la fachada principal de las estructuras hasta aquí descritas, es decir, el ingreso a


Fig. 23: Dibujo del Perfil A, ubicado en el Montículo 1, Sector B del sitio de Copacabana.

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ellas se habría llevado a cabo por accesos que daban hacia el valle. Se detectó la presencia de cabeceras de muros de tapial. Montículo 7 (M7) Se encuentra sobre la planicie del valle rodeado de campos de cultivo e igualmente aprovecha un afloramiento rocoso sobre el cual se edificaron estructuras en base a tapiales y adobitos las cuales siguen la orientación general del conjunto, al igual que el cuerpo alargado del montículo que alcanza una altura de aproximadamente 11 m. y una longitud de 200 m. por 120 m. de ancho. Los rellenos estructurales utilizaron, asimismo, el material rocoso sobre el cual se asentó el montículo. Una ocupación precaria reciente socavó parte de su superficie en un sector ubicado hacia el noroeste dejando amplios perfiles que delatan sucesivas remodelaciones que alternan tapiales y muros de adobitos. Montículo 8 (M8) Es el montículo más meridional del conjunto. Alcanza una altura de aproximadamente 15 m. y 220 m. de largo por 180 m. de ancho. Al igual que M7 se edificó sobre un afloramiento natural. Es de planta amorfa, pero se pueden distinguir dos ejes sobre los cuales parecen haberse dispuesto sus estructuras. El eje mayor sigue el alineamiento general del asentamiento, es decir noroestesureste, con lo que parece ser una gran rampa de acceso en su extremo meridional. Este eje es cruzado perpendicularmente por otro noreste-suroeste que, de acuerdo a la foto aérea del 45 y a lo observado en el terreno está coronado por plataformas cuadrangulares descendentes hacia el llano de cultivo. Se detectó la presencia de tapiales y adobitos. Zona A Denominamos así a una zona de límites inciertos pero con evidencias de contenido arqueológico monumental. Se ubica al norte de M6 ocupando los bordes inferiores del cerro en cuya cima se emplazaba el gran cuadrángulo. Es un terreno arenado y de suave pendiente en el cual se realizó una excavación antigua que reveló muros de adobitos y abundante fragmentería decorada de estilo Lima. Con bastante seguridad toda el área se encuentra cubierta de estructuras de este tipo. Al parecer, al igual que en tiempos pasados actualmente no se encuentra bajo cultivo. Sector B Se extiende hacia la mitad este del asentamiento sobre una gran terraza natural de suave pendiente que constituye el borde meridional de las denominadas “Lomas de Carabayllo” y que en tiempos del Periodo Intermedio Temprano no estuvo irrigada. Sola- Fig. 24, 25, 26 y 27: Reconstrucciones isométricas de la secuencia mente ahora los canales de riego han ganado constructiva (Dibujo: Héctor Walde). altura y con ello invadieron los terrenos en los cuales se emplazaron todos los montículos arqueológicos de este sector, destinándo-


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los a campos de algodón, parte de los cuales están siendo Montículo 4b (M4b) Es un cuerpo plano y ubicado adyacente y al noreste de M4a. Es urbanizados. de forma irregular y alcanza 1.5 m. de altura y unos 50 m. de De cualquier modo, debido a las suaves ondulaciones que longitud. Presenta huellas de huaqueos, los cuales han dejado al muestra el terreno y a la abundancia de fragmentos de cerádescubierto un muro de adobitos. mica en los antiguos surcos de los algodonales, pensamos que toda el área estuvo ocupada con algún tipo de estructuras Montículo 5 (M5) de la época Lima (esto se confirma con el hallazgo de muros Estructuras de planta cuadrangular distinguibles en la foto aérea de adobitos en el silo de una casa del “Programa de Vivienda del 45. Actualmente en su lugar se encuentran las ruinas de una Santa Rosa”). Los restos arqueológicos ahora presentes se antigua casa de campo edificada sobre una ligera elevación del limitan a ocho montículos, pero de acuerdo a la foto aérea del terreno. Sin embargo, en una zona inmediatamente al este de es1945 llegaban hasta once. Ninguno de los cuales llegaron a tas ruinas se percibe una estructura rectangular compuesta por alcanzar el grado de monumentalidad y la altura de aquéllos gruesos muros de piedra de campo, en cuyo interior se observan del sector A. Todo el Sector B pertenece al distrito de Cara- fragmentos de grandes cántaros de engobe naranja y una piedra de moler (batán). bayllo. Montículo 1 (M1) Ubicado en el extremo noroeste del sector se encuentra arrasado por maquinaria pesada en aproximadamente un 40% de su volumen, dejando perfiles de decenas de metros de longitud y cuatro metros de alto, que muestran hasta cuatro etapas constructivas en base a rellenos, tapiales y adobitos. De acuerdo a la foto aérea referida en su interior se disponían recintos cuadrangulares con la orientación general del asentamiento, alcanzando una altura de 4 m. y 200 m. de longitud por 110 m. de ancho. Se recolectaron abundantes tiestos de estilo Lima y algunos de estilo Nievería provenientes del gran corte. Montículo 2 (M2) Se encuentra aproximadamente 150 m. al sureste de M1, es uno de los montículos más pequeños que aún quedan en Copacabana alcanzando unos 3 m. de altura y 25 m. de longitud. Tiene planta amorfa y sobre su superficie se observa la cabecera de un muro de piedras angulosas de cerro. Este rasgo se detecta por primera vez en el lugar. Cabe recordar que este tipo de materiales constructivos también se registran en la arquitectura Lima en sitios como Media Luna, Cerro Culebra y Pachacamac. Y, por supuesto, se recolectaron tiestos Lima sobre su superficie. Fue rodeado de antiguos campos de cultivo y ahora se encuentra en venta en el “Programa de vivienda Santa Rosa”.

Montículo 6 (M6) En la foto del 45 se distingue como un montículo bajo y amorfo de aproximadamente 100 m. de longitud. A estas alturas ya no cabe describir la forma que adoptan las plantas de los montículos debido a la intensa deformación sufrida por la habilitación de los campos de cultivo que los han socavado hasta casi su mínima expresión, en el mejor de los casos, o simplemente los han desaparecido. En el caso de M6 sólo queda un remanente en el extremo norte, sin ningún indicio de arquitectura. El cuerpo principal del montículo se presenta como una ligera colina cultivada. Se recolectó cerámica Lima de su superficie. Montículo 7 (M7) Uno de los montículos que delimita el asentamiento hacia el este. En la foto del 45 se aprecia claramente una extensión mayor a la que actualmente no esta bajo cultivo, pero que se deja notar por la ostensible elevación de los terrenos circundantes. Se ubica unos 80 m. al este de M6 y su eje mayor se orienta de este a oeste con aproximadamente 115 m. de longitud y unos 4 m. de alto. Esta coronado por un cuadrángulo definido por cabeceras de muros de piedras angulosas de campo. Se recolectaron tiestos Lima y un solo tiesto de estilo Chancay. Montículo 8 (M8)

Ubicado una decena de metros al norte de M7 y, conjuntamente con éste, marcarían el límite del complejo urbano de Copacabana hacia el este. Asimismo, se observó la presencia de cabeceras Montículo 3 (M3) de muros elaborados con piedras de campo. Altura aproximada Ubicado a unos 130 m. al sureste de M2, tiene 40 m. de largo 3.5 m. y 40 m. de longitud. Afectado con ocupación moderna, por 15 m. de ancho con una altura de 6 m. aproximadamente. pero deshabitada actualmente. El montículo alargado tiene una orientación norte-sur. Pre- Montículo 9 (M9) senta el flanco este erosionado, dejando ver perfiles que muestran tapiales y adobitos con abundante fragmentería Es una estructura en forma de L que se ubica en la parte central Lima. Es notorio el suave ascenso que muestra la superficie del sector B y se constituye en la de mayor extensión con aproxien los alrededores de este montículo, el mismo que se en- madamente 200 m. de longitud en dirección este-oeste. Actualcuentra ceñido por un canal de riego. Lo más probable es que mente, se presenta como una ligera plataforma elevada, sobre la el montículo sólo exhiba una parte de las estructuras arqueo- cual se han construido casas de material noble, una de las cuales lógicas, las mismas que se encontrarían soterradas bajo los es de la compañía CIPINSA, inmobiliaria dueña del terreno del Programa de Vivienda Santa Rosa. Presenta cabeceras de muros campos de cultivo circundantes. arqueológicos en su esquina suroeste. Montículo 4a (M4a) Se ubica a unos 90 m. al noreste de M3 y conjuntamente con Las viviendas que están siendo habilitadas por la urbanizadora M4b formaban un solo cuerpo el cual fue dividido por el paso arriba mencionada ocupan el área que se encuentra entre este de una acequia matriz que permitió la irrigación de todo el montículo o estructura y el montículo 6 del sector A o Cerro Sector B. Alcanza una altura aproximada de 7 m. y 100 m. de Campana. largo por 50 m. de ancho; el cuerpo alargado del montículo Montículo 10 (M10) tiene una orientación norte-sur. De acuerdo a la fotografía aérea y lo observado en el terreno, su parte más elevada es la Montículo que estuvo ubicado muy cerca de Cerro Campana y mitad sur del montículo, el cual esta coronado por un recinto que actualmente se encuentra completamente desaparecido. De cuadrangular con la misma orientación que el resto del con- acuerdo a la foto aérea del 45 alcanzaba unos 80 m. de largo por junto. Otras cabeceras de muros, con ligeras variaciones, 40 m. de ancho. Alineado al eje general del conjunto, con una ostentan la misma orientación. Pero lo que es más significati- altura poco considerable tal vez de 5 m. Sobre su cima se destacavo es que presentan muros de doble cara que tienen como ban tres recintos o plataformas cuadrangulares siguiendo el eje material de construcción piedras angulosas, al igual que M2. principal del conjunto urbano.


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Montículo 11 (M11)

FERNANDEZ, SOTOMAYOR , José

Denominamos así a un promontorio que, de acuerdo a la foto aérea del 45, estaba ubicado al sureste de M10, con forma irregular y de similares dimensiones que éste. Su cima estaba igualmente coronada por una estructura cuadrangular con la misma orientación del conjunto. Contaba, asimismo, con una especie de plataforma irregular en su flanco oeste. Actualmente en su lugar se encuentra una casa de campo, pudiéndose observar que se asienta sobre un pequeño afloramiento rocoso.

1960

Conclusiones A la luz de nuestros resultados Copacabana (Pv 46-20A) se confirma como uno de los asentamientos más extensos y complejos de la cultura Lima en la cuenca del Chillón alcanzando una extensión de aproximadamente 86.3 Ha. Con dos sectores claramente discernibles tanto por su configuración en el contexto del relieve geográfico de la zona como por la volumetría alcanzada por su estructuras. El sector A ostenta las estructuras de mayor grado de monumentalidad y por los materiales empleados (uso masivo de tapiales, rellenos limpios y adobitos), el arreglo de los muros principales y rasgos arquitectónicos (el más importante de los cuales parece ser las plataformas o recintos cuadrangulares que coronan sus cimas) constituyeron el núcleo principal del conjunto urbano. Su frente daba hacia el valle y su eje de orientación principal (el cual siguió todo el asentamiento) parece responder a imposiciones y necesidades prácticas, es decir, daban frente a las zonas de campos de cultivo. El sector B contiene los montículos más pequeños pero no por ello menos complejos e importantes. Con nuevos materiales constructivos además de los ya mencionados y estructuras que parecen responder a otros arreglos arquitectónicos, y por lo tanto funcionales, contiene además estructuras soterradas que no alcanzaron mayor altura y por lo tanto fueron fáciles de nivelar por los campos de cultivo modernos. Lo más probable es que cubrían toda el área entre los cuales se disponen los pequeños montículos. Todo ello hace presumir que este sector estuvo destinado a actividades de la urbe distintas de aquéllas efectuadas en los grandes montículos del Sector A.

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Por la cantidad y distribución de la fragmentería recolectada al parecer el asentamiento en su conjunto estuvo vigente desde Lima 4 hasta Nievería, teniendo su época de mayor auge entre las fases Lima 6 y Lima 9. De acuerdo a lo observado en el Montículo 1 del sector B, Nievería (el impacto de Huari en la costa central) se presenta en las postrimerías de la vigencia de este centro urbano de la cultura Lima y se limitó a remodelaciones superficiales de algunas de las estructuras precedentes.

STUMER, Louis M.

Este asentamiento se ubicó en un lugar estratégico en cuanto a rutas de comunicación y dominio sobre una amplia zona agrícolamente productiva por medio del uso de sistemas de riego, lo cual permitió la acumulación del excedente necesario para su edificación.

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Garagay: La sombra del monumento José Luis Fuentes Sadowski(1) “Así, por ejemplo, la invasión de la huaca Garagay es, por donde se la mire, un abuso, una incultura y algo totalmente injustificable. No es posible que unas cuantas familias so pretexto de terreno para levantar sus viviendas se introduzcan en un resto arqueológico completamente cercado y resistan a la autoridad, apropiándose de un bien común de la sociedad. Hay cosas que parecen ocurrir únicamente en el Perú.”

Fig. 1: Vista del cuerpo central de Garagay. Foto José Fuentes. Mayo 2000. Introducción En Agosto del 2004 el suplemento dominical del diario La República, Domingo, publicó un informe acerca del estado del sitio arqueológico de Garagay, importante sitio del período Formativo ubicado en el distrito de San Martín de Porres en la ciudad de Lima, mencionando que el techo que allá por el año 1975 se colocó cubriendo un ambiente especialmente acondicionado para proteger los valiosos y únicos frisos formativos del montículo principal del sitio se había desplomado, para ser más exactos, el día domingo 2 de Agosto de ese año. El informe Patrimonio por los suelos ilustraba en sus primeras páginas una desgarradora fotografía en la cual se observa en toda su dimensión, no sólo la estructura de caña colapsada sobre el muro que alguna vez hace algunos años ostentó una de las mejores muestras del arte mural prehispánico, sino a nuestro juicio los grados de desidia e irresponsabilidad a que ha llegado el ente que es el primer responsable de la protección de los vestigios arqueológicos en nuestro país, y bajo el cual estaba como custodia desde mediados de los setenta Garagay: el actual INC, el Instituto Nacional de Cultura. Pero aunque suene increíble el INC de alguna manera estuvo advertido de que algo así podía pasarle al ambiente acondicionado en la pirámide principal del sitio, ya que sólo hace 10 años, en Agosto de 1997, se desplomó parte del techo que cubría el ambiente acondicionado cubriendo parte de las excavaciones y los frisos situados en el denominado “Montículo A” o brazo derecho del templo en U. En esa oportunidad un equipo del INC reparó los daños y en su informe final recomendó tomar medidas para reforzar el ambiente que protegía en la pirámide principal los frisos del atrio de Garagay (Casareto, 1998), recomendaciones que nunca fueron escuchadas y que 7 años después provocaron el desastre, pero sería ingenuo creer

Jorge Samamé Martínez, estudiante universitario. Tomado de El Comercio, 2 de Junio de 1987.

como afirma la nota de Domingo que el muro (y por ende los frisos) del atrio de Garagay fueron destruidos el día 2 de Agosto de 2004 por la caída del techo del ambiente. En verdad la destrucción de esos frisos ha sido un proceso constante desde al menos finales de los ochenta, poco tiempo después de que una turba de invasores asaltara el área arqueológica, en un contexto de desórdenes sociales y promesas electorales que nunca llegaron a cumplirse. La historia que vamos a narrar en este artículo revela el grado de irresponsabilidad, desidia y deshonra al que ha llegado, no sólo el INC, sino también el Estado Peruano y de alguna forma también la sociedad peruana en su deber de preservar un invalorable legado de nuestros antepasados: el sitio arqueológico de Garagay el cual hasta ahora clama por una digna situación. Primeras investigaciones en el sitio Garagay es un sitio arqueológico ubicado en el actual distrito de San Martín de Porres, provincia de Lima. Hasta hace unos treinta años rodeado de un paisaje rural actualmente su entorno se encuentra totalmente absorbido por la megápolis de Lima Metropolitana, estando rodeado por las urbanizaciones El Pacífico y Los Libertadores. Cronológicamente está asignado al Período Inicial (1800-800 a.C.) o también al Formativo Temprano (1800-1200 a.C.) y Medio (1200-800 a.C.). Garagay es uno de los sitios emblemáticos de los templos tempranos de la costa central con planta en U, patrón arquitectónico definido por el arquitecto Carlos Williams (1971, 19781980) y que junto con Condevilla, La Florida, Pampa de Cueva, Las Salinas, El Golf de San Isidro, Azcarruns, San Antonio, Yanacoto y Ricardo Palma conformaron los diez templos en U definidos para el valle del Rímac. A pesar de la monumentalidad de las estructuras que lo conforman el sitio paso prácticamente desapercibido para los investigadores del pasado andino desde el siglo XIX hasta mediados del siglo XX, confun-

diéndose sus tres estructuras como montículos naturales. Fue hacia finales de la década del cincuenta, exactamente el año 1959, en que recién pudo repararse en la naturaleza arqueológica de los montículos. Este “descubrimiento” de la naturaleza arqueológica de Garagay se debió a que la propietaria de la Hacienda Garagay Alto (donde se encontraba el sitio), la Sra. Rosa Valle de Forzoni Accolti (Ravines e Isbell, 1975:273) solicita un permiso para poder explotar industrialmente los montículos, con el fin de extraer piedras de éstos (Mejía, 1978:507) (Un caso similar ocurrió para Huaca La Florida en 1955). Es entonces que el Patronato Nacional de Arqueología comisiona a Manuel Ontaneda y Aquiles Ralli para realizar excavaciones de prueba en el sitio (Ravines, 1975:9), aunque vale decir que esta primera evaluación del sitio estuvo bajo la responsabilidad de Jorge C. Muelle y que trabajó también José Casafranca (Ravines e Isbell, 1975:255). En un informe que Manuel Ontaneda (10/08/1959) dirige al Ingeniero Jefe de la Sección Exploración y Conservación de Ruinas y Monumentos Arqueológicos hace mención que los trabajos en Garagay se realizaron desde el 21 de Julio al 3 de Agosto de 1959, realizándose 7 unidades de excavación: dos cateos y cinco cortes, al parecer todas realizadas en el montículo principal del sitio (o cuerpo central del templo en U). Éste informe fue publicado como apéndice del artículo de Ravines e Isbell Garagay: sitio ceremonial temprano en el valle de Lima publicado en el tomo XLI de la Revista del Museo Nacional del año 1975. Datos adicionales a ésta primera intervención en Garagay los da Mejía Xesspe, quien visitó el lugar el 14 de Julio de 1961 y quien no sólo tomó apuntes en un cuaderno de campo, hoy en el Archivo Mejía Xesspe en el Instituto Riva-Agüero de la PUCP, sino también los 1) Bachiller en Arqueología, UNMSM. E-mail: condor_de_fuego@hotmail.com


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publicó en el artículo Importancia prehistórica de la “Huaca Florida” en el valle de Lima en las actas del III Congreso Peruano del Hombre y la Cultura Andina publicadas en 1978. Al parecer primero se hizo una excavación en la cima del montículo principal (el Cateo Nº 1 del informe de Ontaneda) en donde debajo de un relleno de canto rodado y de tierra arcillosa se encontró un piso de barro, con 3 troncos clavados en él (Ravines e Isbell, 1975:273). Al parecer en este mismo cateo (o probablemente en una ampliación de éste) se descubrieron “los vestigios de muros de piedra angulosa y de adobes cónicos, así como, una pared estucada con arcilla y paja” (Mejía Xesspe, 1978:507)(2). Otro sector del montículo donde se hicieron excavaciones fue “en el flanco NE de una gran depresión al pie del poste” (Mejía, 1978:507) (una obvia referencia al atrio del cuerpo central) donde con seguridad fueron excavados los cortes 1 y 2 del informe de Ontaneda, descubriendo las paredes enlucidas, pintadas de diversos colores y con figuras en alto relieve (bajo relieve señala también Mejía (1978:508)). Éstos cortes se hicieron al parecer en la misma zona donde en 1974 Ravines e Isbell excavaran y encontraran los famosos frisos polícromos, pero los primeros frisos encontrados por Muelle correspondieron a la tercera y última fase de remodelación del edificio (Templo Tardío), mientras que los descubiertos en 1974 fueron del Templo Medio (Ravines e Isbell, 1975:264). Lamentablemente en 1974 éstos primeros frisos se habían completamente desintegrado y como bien lo dicen Ravines e Isbell no pudieron ubicar (ni nosotros hasta la fecha) cualquier dibujo, fotografía o descripción de éstos primeros frisos(3). Mejía menciona también que los muros que soportaron éstos frisos estuvieron construidos por piedras y adobitos hechos a mano (en forma de bolsas) de 10 a 15 cm. de diámetro (también los denomina “en forma de bola o semiesféricos” (AMX-IRAPUCP)). Vale la pena mencionar una información que Ludeña da a conocer en 2) En su cuaderno de campo que consigna datos de la salida que tuvo a Garagay (14/07/1961) Mejía Xesspe menciona que los adobes cónicos eran dos, y formaban parte del muro junto con las piedras angulosas, infiriendo correctamente que al parecer originalmente conformaron una construcción anterior, para luego ser reutilizados allí, sus medidas fueron: 50 cm. de alto, 25 a 30 cm. de diámetro en la base y 5 a 10 cm. en el vértice (Archivo Mejía Xesspe, IRA, PUCP). 3) Muelle les encuentra una similitud con los relieves del templo de Cerro Blanco en Nepeña (Ravines e Isbell, 1975:273), Mejía Xesspe los compara con los de Moxeke en Casma (1978:508) y también con los de Punkurí (Archivo Mejía Xesspe, IRA, PUCP). Con Punkurí también Muelle hace una comparación (según Ontaneda (1959)) en Ludeña (1973:148).

Fig. 2: Colapso del ambiente protector del atrio de Garagay. La República, suplemento Domingo. Foto C. Salazar (08/08/2004). su tesis de Bachiller Investigaciones arqueológicas en el sitio de Huacoy: valle del Chillón aprobada por la UNMSM en 1973, allí hace mención de unos frisos descubiertos por Casafranca en Garagay pero en un extremo del brazo derecho (Montículo A) (para 1973 ya destruidos) con lo cual pensamos que fueron frisos totalmente distintos a los que descubrió Ravines en la cima de éste montículo. No sabemos si éstos frisos fueron descubiertos en el tiempo de las excavaciones de 1959 o en un momento posterior, esto podría ser la prueba que también se intervino en 1959 el brazo derecho, aunque pudo ser un descubrimiento casual. Ludeña aparte de esto da un dato importante más: Ontaneda realizó un dibujo de los frisos o relieves de barro que excavaron en las “Terrazas de Garagay” y se encuentra en sus notas de campo, y que éstos frisos tenían entre las incisiones y las figuras los colores blanco, amarillo y rojo (Ludeña, 1973:148), hace alusión de un informe de Ontaneda hecho en 1959 (no creemos que se refiera al presentado como anexo en el artículo de Ravines e Isbell) en el cual al parecer se informan de todos

INC. También en las inmediaciones del núcleo del cuerpo central se excavó el corte Nº 5, donde se encontraron paredes de piedra escalonadas, siendo al parecer éstas a las que refiere Mejía como “terrazas angostas adosadas a otras bien construidas y enlucidas” y cuyo “empastado con arcilla o barro presenta mezcla de grama o paja, como en los morteros de tipo Chavín o Cavernas de Paracas y Ocucaje” (AMX-IRA-PUCP). Se excavaron tres unidades más en 1959, que sólo llegaron a encontrar relleno (Ravines e Isbell, 1975:273). Después de éstos descubrimientos se desestimó el pedido de la propietaria del fundo de explotar industrialmente los montículos, cubriendo Muelle sus excavaciones, sobre todo de forma cuidadosa las que revelaron los frisos polícromos (AMX-IRAPUCP) (Casareto, 1998). Lamentablemente, quizás poco tiempo después, manos inescrupulosas desenterraron los frisos destruyéndolos para siempre. Mejía Xesspe, como hemos mencionado ya, visita Garagay y las excavaciones practicadas allí el 14 de Julio de 1961 (Mejía, 1978:507). En su visita realiza

éstos detalles y de más; es importante esto ya que constituye la evidencia que éste técnico sí realizó un registro de los frisos y que probablemente se conserve todavía en su cuaderno de campo o en su informe. Aunque es curioso que Ravines siendo funcionario del INC cuando realizó su proyecto no llegara a ubicarlos hay la posibilidad que se encuentren en algún archivo olvidado del Fig. 3: Vista de Garagay en 1965. Tomado de Kauffman, 1968.


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campos agrícolas producto de la limpieza de éstos por los agricultores o por que sus antiguos ocupantes, antes de abandonarlos definitivamente los “cubrieron” de éstos (algo así como un entierro ritual, del cual se han dado varios ejemplos en los Andes, como Kotosh). Es interesante mencionar que para la fecha de la visita de Mejía Xesspe al sitio las excavaciones de Ontaneda, Ralli y Casafranca Fig. 4: Vista de la excavación y techado del atrio del cuerhallan seguido po central de Garagay. Tomado de Ravines e Isbell, 1975. una serie de apuntes en un cuaderno de campo ahora conservado en su archivo, conservado en el Instituto Riva-Agüero (Libreta Nº 7 (1961-1963), tmx-519), entre ellos un croquis de la zona arqueológica. Es interesante que Mejía Xesspe en el croquis que realiza de Garagay asigna a cada montículo una letra (Montículo A para el brazo derecho, Montículo B para el cuerpo central y Montículo C para el brazo izquierdo, igual a la sectorización que Ravines e Isbell realizan en 1974) siendo el primer arqueólogo que realiza una sectorización del sitio. Para el Montículo A le asigna 50 m. de longitud en un eje N-S, 20 a 30 m. de ancho y 4 a 6 m. de alto, menciona que en la fecha de su visita exhibía unas excavaciones clandestinas en su lado occidental producto de los trabajos de extracción de piedras y desmonte, lo que había desenterrado algunos muros de piedra angulosa y barro, observando que sus bases se hallaban a mayor profundidad que el piso natural del valle. El Montículo B tenía unos 200 m. de longitud en un eje E-O, 100 m. de ancho y 10 a 20 m. de alto, compara de forma acertada este montículo con el cuerpo central de Huaca La Florida y menciona para ese entonces la presencia de una torre de alta tensión en su cima. Para el Montículo C sólo señala que también presenta una abundante acumulación de piedras rodadas, sobre éste último punto realiza algunas conjeturas, preguntándose si la amplia presencia de cantos rodados cubriendo los tres montículos se debiera al arrojo a través de los siglos de las piedras de los

abiertas (2 años después de efectuadas) lo que nos hace pensar que después de la temporada de 1959 que Ontaneda menciona en su informe debieron realizarse otras, en las cuales con seguridad se ampliaron las excavaciones hechas (muchas de las observaciones hechas por Mejía no son mencionadas en el informe de Ontaneda). Si prosiguieron las excavaciones hasta esa fecha desconocemos las razones. Otro dato curioso es que para la fecha de visita de Mejía ya se estaba explotando el brazo derecho para extraer piedras y desmonte. Sabemos que para este mismo año la Compañía Constructora Dos de Mayo, encargada de construir la pista al aeropuerto Jorge Chávez, señaló el sitio como un lugar idóneo de donde extraer desmonte y grava, destruyendo parte de un montículo lateral (¿el brazo derecho?) (Ravines,1975:9). Otra cuestión importante fue que ya Mejía observó en su visita una torre de alta tensión en la cima del montículo principal, aunque Ravines (1975:9) mencionara que fue en 1963 que las Empresas Eléctricas Asociadas instalaron la torre Nº 2005-2006, abarcando un área de más de 40 m2 y excavando una profundidad de 4 a 5 m. para la base de la torre (con el consiguiente daño a las estructuras arqueológicas del montículo) pero el dato de Mejía contradice esto. Aunque Cock (1998:55) menciona que alrededor de 1961 se colocó ésta torre en una nota anónima de El Comercio (17/11/1992) se menciona que la fecha inicial de instalación de ésta fue 1954. En 1968 Federico Kauffmann publica en el Nº 1 de la serie Arqueología peruana en imágenes denominado Imagen de Chavín cuatro fotografías de Garagay tomadas en 1965 (Kauffmann, 1980:283), mencionándolo como “Garagay Alto” y que los tres

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montículos del sitio se disponen como las ruinas de Chavín de Huántar: una estructura principal y dos estructuras laterales que flanquean una plaza ceremonial. Las fotos son mudos testimonios del paisaje que rodeó Garagay hasta los setenta (Kauffmann, 1968). Podemos decir que uno de los primeros atentados de gran envergadura que sufre el sitio de Garagay se dio en 1970. Ese año la Cía. Ladrillera San Martín prácticamente destruyó la plaza central del sitio, al extraer arcilla de esa zona para la confección de ladrillos. Si uno visita actualmente el lugar puede observar hasta ahora los numerosos y regularmente profundos boquetes que dejó la explotación de arcilla, en casi toda ésta área el piso que existió más otras evidencias arqueológicas quedaron totalmente alteradas (Ravines, 1975:9). Al parecer ésta ladrillera era propiedad de Bernardo Forzoni Accolti (al parecer el esposo de la señora que solicitó la explotación industrial de Garagay), ya que el INC lo multó por R.D. Nº 002718 con S/.100,000 el 14 de Enero de 1976 como lo atestigua el Memorando Nº 007-OAJ-INC-76 (aunque se menciona que el Director Gerente de ésta compañía era Hugo Forzoni Accolti). El mismo año de 1970, Harry Scheele, un discípulo de Thomas Patterson, presenta su Tesis Doctoral en la Universidad de Harvard la que se titula The Chavin occupation of the central coast of Peru en la que hace alusión de los principales sitios formativos de la costa central del Perú, entre ellos Garagay, denominándolo PV47-19 (según la nomenclatura del sistema Rowe). Lo interesante es que Scheele fue el primero en reparar que la planta del edificio (cuerpo central y montículos aledaños) adoptaba una planta en U. Menciona las excavaciones de Casafranca en el sitio (asignándole erróneamente la fecha de 1958) y también excava un pozo en el lugar, cerca de la pirámide principal. En la secuencia que elabora para el Formativo de la costa central asigna Garagay a su fase intermedia (Middle) que fecha entre los 1200 a 500 a.C. (que es precisamente para él el período de introducción de los templos con planta en U en la costa central). Finalmente en la parte de los apéndices incluye un croquis de Garagay, en el cual asigna al brazo izquierdo la letra A, al cuerpo central la letra B y al brazo derecho la letra C, croquis elaborado por él mismo el 27 de Agosto de 1968 (Scheele, 1970). También en Junio de 1970 sale publicado el artículo de Hugo Ludeña San Humberto, un sitio formativo en el valle del Chillón en el Nº 2 de la revista Arqueología y Sociedad editada por el Museo de Arqueología y Etnología de la UNMSM. En éste artículo Ludeña compara acertada-


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mente el sitio de Garagay al de San Humberto (ahora Huacoy) que es analizado en su artículo, mencionando que más allá de que ambos comparten materiales constructivos semejantes (piedras canteadas y adobitos hemisféricos) es en las dimensiones, orientación y disposición de los edificios (edificio central, dos brazos laterales, gran campo rectangular (plaza) y orientación del conjunto hacia el noreste) en que ambos sitios se asemejan más(4) (Ludeña, 1970:44). El artículo incluye un plano o croquis de Garagay y también un dibujo en tres dimensiones de las terrazas de un montículo de éste sitio.

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cantos rodados, debajo de las cuales encontró basura y ceniza, pensando que pudieron ser viviendas de planta circular o depósitos (Ludeña, 1973:148). Menciona también que el año de Conviene mencionar que en 1971 el ar- 1970 recodel quitecto Carlos Williams publica en el lectó Fig. 5: Vista de dos frisos del atrio de Garagay, contiguos a la brazo dereNº 1 de la revista Apuntes Arqueológicos esquina este. Tomado de Ravines, 1984:34. un pequeño artículo en el cual define el patrón arquitectónico de templos en U cho de Garagay un corpus de 757 fragmen- arqueológica sino también su puesta en para la costa central, Centros ceremonia- tos de cerámica con la finalidad de hacer valor, se inició así el período más fasles tempranos en los valles del Chillón, una comparación con el material que había tuoso de Garagay, que fue de 1974, en Rimac y Lurín fue un artículo pionero ya recuperado en Huacoy (preparando un breve que se iniciaron las investigaciones, que fue la primera vez que se definió informe sobre esto) encontrando semejanzas hasta 1985 en que el sitio fue invadido y este patrón arquitectónico para un con- pero también diferencias, definiendo siete empezó su postración, destrucción y junto de sitios monumentales de la costa tipos de cerámica para Garagay, mencionan- abandono. central, entre ellos Garagay. Junto al do que el material presenta todas las formas Es probable que sería demasiado redunartículo Williams presenta el primer pla- de Huacoy: sobre todo ollas sin cuello, tazo- dante y abigarrado detallar los trabajos no topográfico del sitio (Williams, nes y platos, fundamentalmente de los tipos que se realizaron en ésta época y los negro fino y gris pulido de Huacoy. Curio- resultados de éstos, vale decir que casi 1971:1-4). samente de la muestra recogida apenas 12 Hugo Ludeña en su tesis de Bachiller fragmentos eran decorados: 2 ollas sin cue- todo esto fue publicado por Rogger RaInvestigaciones arqueológicas en el sitio llo, 6 cuencos y 4 platos, los motivos eran vines en diferentes artículos y publicade Huacoy: valle del Chillón aprobada aspas incisas, puntillado grueso, puntillado ciones: Garagay, un viejo templo en los por la UNMSM en 1973 hace una serie en zonas, hemicírculos realizados probable- andes en la revista Textual, Nº 10 del de menciones acerca de Garagay ya que mente con la uña, estampado, líneas parale- INC (Octubre 1975); (junto con Wicompara éste sitio con Huacoy. Fuera de las, etc. Termina diciendo que en Garagay lliam Isbell) Garagay: sitio ceremonial los datos acerca de las excavaciones de al parecer no hay diseños con rasgos chavi- temprano en el valle de Lima en Revista del Museo Nacional, Tomo XLI, INC Muelle y Casafranca en 1959 y de los noides (Ludeña, 1973:152-153). (1975); Garagay como arqueología frisos descubiertos en esa oportunidad menciona que tanto en Huacoy como en Al parecer ya para 1974 la progresiva urba- experimental en Arqueología Peruana Garagay encontró adobitos hemisféricos nización del distrito de San Martín de Po- (Compilación de Ramiro Matos) (1979); y estructuras circulares conformadas por rres había alcanzado Garagay, construyendo Panorama de la arqueología andina en sus alrededores las urbanizaciones El (1982); (junto a Helen Engelstad, Victo4) Ludeña hace mención de una curiosa semejanza Pacífico y Los Libertadores. Fue en ese ria Palomino y Daniel Sandweiss) Mamás entre ambos sitios: “sectores laterales con entonces que la Dirección General de Desa- teriales arqueológicos de Garagay en muchas piedras en la superficie , que nos hace rrollo Urbano, del Ministerio de Vivienda, Revista del Museo Nacional, Tomo pensar en restos de casas derruídas hace mucho mediante Resolución Directoral Nº 0115- XLVI, INC (1982); Sobre la formación tiempo y que no han sido removidas, por lo que se ha asentado en la superficie un musgo verdoso.” 74-VI-DU del 11 de Julio de 1974 autorizó de Chavín: imágenes y símbolos en el (Ludeña, 1970:44) situando éstos “sectores latera- la independización de un terreno de 177,052 Boletín de Lima, Nº 35 (Setiembre les” en la “parte baja” de los sitios (junto a la m2 del fundo Garagay Alto, terreno en el 1984), y Garagay: un centro ceremoplaza). Probablemente éstas evidencias pudo ob- cual se encontraban los tres montículos de nial del período formativo en Los Incas servarlas Ludeña en Garagay antes que la ladrillera Garagay más su plaza (Ravines, 1982:138) y el Antiguo Perú 3000 años de Historia San Martín deprede el sitio en 1970. (5) . Realizado esto el Departamento de In- publicado por el Centro Cultural de la 5) Disponemos de otra “versión” del progresivo vestigación del Patrimonio Monumental, del Villa de Madrid en 1991. reconocimiento de Garagay como zona intangible, información dada en una carta que Augusto Neyra, Centro de Investigación y Restauración de Hasta donde sabemos Ravines excavó Presidente del Asentamiento Humano 12 de Agos- Bienes Monumentales del Instituto Nacional en Garagay 3 zonas o sectores: en el to dirige al Jefe del INC Pedro Gjurinovic de Cultura inició el Proyecto 7.1.11 (21/10/94) en el cual se menciona que: el Patrona- (Ravines, 1975:9) de investigación, delimi- atrio del montículo central, en buena parte del brazo derecho o montículo A y to Nacional de Arqueología toma un acuerdo en la sesión del 21 de Diciembre de 1971 por el cual el tación y conservación de la Huaca Garagay el pozo circular hundido situado frente a área intangible de Garagay era de 177,050 m2, (Ravines e Isbell, 1975:255) dirigido por el éste. La excavación en el cuerpo central acuerdo que comunica Federico Kauffmann por jefe del mismo: Rogger Ravines. Éste proOficio Nº 177-SDCPC-71. Posteriormente el terre- yecto fue el responsable del descubrimiento fue una excavación en área de 20 x 20 m. aprox. en la cuarta parte del área del no es inscrito en el Registro del Ministerio de Vivienda y Construcción el año 1973, autorizado de los más valiosos frisos polícromos que se atrio (lugar en donde se ubicó la esquina por Resolución Directoral Nº 0250-73-VI-DU. hayan descubierto en un sitio formativo de este del mismo) excavación en donde Este terreno también se inscribió en el Registro de la costa central del Perú, y también contemPropiedad Inmueble de la Provincia de Lima con pló no sólo la delimitación y cerco del área limpió los muros y pisos que definieron los atrios de los templos Tardío y Medio ficha Nº 107731.


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Fig. 6: Dibujo de la “procesión mítica” de frisos en el atrio del cuerpo central de Garagay. Dibujo José Fuentes. (no llegó a despejar estructuras del templo Temprano, de hacerlo hubiera desmantelado los muros del templo Medio con los frisos). Ravines observó que el atrio tardío encontrado en las excavaciones de Muelle de 1959 y sus frisos estaban casi a ras del suelo, y prácticamente casi todo se había desintegrado (Ravines e Isbell, 1975:259). Sus excavaciones se concentraron en despejar el atrio medio y dieron resultados sorprendentes: fue la primera vez que se excavó el atrio de un templo en U en área y pudo descubrirse un área ceremonial, con una superficie conformada por tres pisos a diferente nivel, el inferior situado al centro del atrio, semejando una pequeña plaza cuadrangular y los dos siguientes elevando sucesivamente su altura hacia el muro sureste. Los dos últimos con hileras de grandes pozos circulares, una de las hileras con restos de postes de madera enlucidos de barro y también con ofrendas. Lo más impactante fue despejar los muros noreste y sureste del atrio, donde se descubrió la “procesión mítica” de figuras, que al parecer se iniciaba junto al ingreso exterior al atrio. Éstas imágenes y figuras mostraron una iconografía algo familiar para los conocimientos de la época pero sin duda correspondieron a la primera gran muestra de iconografía formativa de la costa central (con rasgos chavinoides y cupisnicoides). Se despejó también el inicio de una escalera que comunicaba el atrio con la parte superior de la pirámide. Al parecer toda esta zona fue una de las primeras en ser intervenidas cuando se inició el proyecto en Julio de 1974. Mejía Xesspe visitó las excavaciones de Ravines e Isbell el 29 de Noviembre de 1974, como lo consta en otro cuaderno de campo suyo conservado en su archivo en el Instituto Riva Agüero (Libreta Nº 12 (tmx-522) AMX-IRA-PUCP). Visitó el sitio junto a los Dr. Barreto, Bonavia, Fernández,

de Rosas, etc. y algunos estudiantes de Ravines, tomando apuntes de las excavaciones. Curiosamente pudo reparar en el perfil de un muro expuesto del atrio (sobre el cual estaban los frisos) y anotó que estaba constituido por cuatro “capas” sucesivas de material: a) la superficial: el enlucido o capa de barro, b) una hilera de adobitos de “tierra vegetal” en forma de “quesillo serrano”(6), c) muro o hilera de piedra angulosa semi trabajada y d) relleno del muro: piedras mezcladas con barro gris claro, semejante al del piso del valle, lo que hizo pensar a Mejía en un origen aluvial del mismo. Ofrece después un boceto o dibujo de los frisos situados sobre éste muro, que fueron al parecer los frisos que inician la procesión de imágenes; también da un boceto de la cabeza antropomorfa que en ese preciso instante estaba todavía en proceso de limpieza, dibujando lo descubierto hasta esa fecha y hasta imaginando una probable reconstrucción de la misma. En 1974 también Carlos Milla Villena entrega al INC un catastro de las cuencas del Rímac y Santa Eulalia denominado Inventario, Catastro y Delimitación del Patrimonio Arqueológico del Valle del Rímac y Santa Eulalia en el cual Garagay es denominado 25i-14L-2, siendo la ficha descriptiva Nº 83 la que da una serie de datos bastante puntuales para el sitio. Lo interesante de este catastro es que la foto Nº 247 del mismo es del atrio de Garagay en pleno proceso de excavación, la foto tiene como fecha Diciembre de 1974 y es de la esquina este del atrio, con las figuras contiguas a medio despejar (Milla Villena, 1974:243). Para Setiembre de 1975 ya toda la porción del muro y del piso habían sido despejadas y se había iniciado la construcción del ambiente techado destinado a proteger éstos valiosos vestigios (que se desplomó en Agosto de 2004). Al mes siguiente la revista del INC Textual sacó en portada la foto en colores de la gran cabeza antropomorfa, anunciando a viva voz el gran descubrimiento a la comunidad científica. Al año siguiente apareció en el Tomo XLI

de la Revista del Museo Nacional el artículo de Ravines e Isbell en el cual detallan los resultados que el proyecto tenía hasta ese momento. Aparte de la excavación en el cuerpo central del templo en U iniciaron la excavación del brazo derecho o montículo A, allí en un principio sólo fueron desenterrando las diferentes estructuras y muros de contención del cual se compone éste, encontrando poca evidencia de frisos y también una cara humana modelada en calcita, mencionando también que éste montículo tiene cierta semejanza con el Templo Viejo de Chavín de Huántar. Fuera de éstas dos áreas de excavación ya se había iniciado la excavación del pozo circular hundido situado frente al montículo A (el Área 107). En una fotografía que publican Ravines e Isbell (Foto 11) del pozo circular hundido para Setiembre de 1975 puede distinguirse una gran excavación en área (de unos 25 x 25 m. aprox.) que ya había desenterrado las cabeceras de los muros que delimitan el pozo y de tres de los cuatro accesos que al parecer tuvo. Al centro, en el interior del mismo, puede observarse dos trincheras cruzadas (en forma de x) que pensamos 6)Las medidas de éstos adobes fueron: 0.10 a 0.15 cm. de diámetro en la base, 0.10 cm. de ancho mayor y 0.08 a 0.10 cm. de altura. 7)A éstas cuatro áreas de excavación posiblemente podríamos añadir una “quinta” más, que sería la escalera principal que permitía el acceso del vestíbulo al atrio del cuerpo central. Pensamos esto por la forma cómo Ravines e Isbell describen la misma: “Los escalones tienen un promedio de 40 cm. de alto por 30 cm. de ancho. La buena conservación de su enlucido indica que el tránsito por ellas fue mínimo.”(El resaltado es nuestro) ¿Se excavó parte de la escalera o simplemente se hizo una limpieza de parte de la misma? 8) Sin embargo doce años después de publicado éste artículo Ravines pareció retractarse de lo dicho: “No cabe tampoco detenerse en calcular los días/hombre necesarios para la edificación de estas estructuras monumentales, ni el origen de la mano de obra. De la misma manera resulta poco convincente analizar determinados aspectos del procedimiento empleado, no porque carezcan de interés, sino porque los datos recogidos aún son insuficientes.”(Ravines, 1991:221-222).

Fig. 7: Dibujo del estado de conservación actual de los frisos, según fotos de La República (2004). Dibujo J. Fuentes


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Fig. 8: Friso de uno de los guardianes con escudo. Montículo A de Garagay. Tomado de Ravines, 1984 poco a poco bajaron hasta el nivel del piso del pozo. Casi junto a donde estuvo el acceso noreste se distingue la estructura ¿metálica? de una especie de torre (¿torre para la toma de fotografías?). El acceso sureste por su posición está alineado en un mismo eje con la escalera principal que permitió el acceso a las plataformas del montículo A. Posiblemente hubo o hay en Garagay un pozo circular hundido más frente al brazo izquierdo, pero es probable que la acción de la ladrillera lo halla destruido (siendo una suerte que el Área 107 no halla sido tocada). A éstas tres zonas de excavación podríamos agregar una más, que estuvo en la cima misma del cuerpo central (la zona que soporta la torre de alta tensión) donde Ravines e Isbell mencionan “nuestras excavaciones han empezado a revelar una plataforma ahora muy dañada. Ésta estructura que tiene forma rectangular, o quizá también en U, y de frente a la gran plaza siguiendo el eje central del sitio, parece ser análoga al ushno incaico” (1975:258) aunque también pudo ser una prolongación de la excavación en área del atrio(7). Rogger Ravines publicó en 1979 en la compilación Arqueología Peruana un interesante artículo denominado Garagay como arqueología experimental donde señala una serie de experimentos realizados con sus obreros sobre acarreamiento de material y transporte, para así calcular un estimado del tiempo que se necesitó para construir Garagay y la cantidad de hombres que intervinieron en ello. Llega a la conclusión

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que su edificación demandó 5 y medio millones de días-hombre, en un tiempo no mayor de 200 años, estimando 28,000 horas-hombre por año. Éstos cálculos si bien discutibles son interesantes, ya que nos dan una idea acerca de la cantidad de población y el tiempo que emplearon para construir este monumento (otro asunto es la manera de cómo los que dirigieron la construcción de Garagay “convencieron” a la población del valle para erigir el edificio ¿persuasión? ¿coacción?). Thomas Patterson ya había realizado un cálculo similar para La Florida: un mínimo de 6 736 670 días-hombre, al parecer para pocos monumentos prehispánicos se han hecho esta clase de cálculos.(8) Al año siguiente apareció el artículo del arquitecto Carlos Williams Complejos de pirámides con planta en U, patrón arquitectónico de la costa central en el Tomo XLIV de la Revista del Museo Nacional. En éste analiza con mayor profundidad todos los casos de sitios que han presentado éste patrón arquitectónico junto con las últimas investigaciones realizadas sobre los mismos (toma bastante en cuenta los descubrimientos de Garagay). Sobre éste anota una serie de datos (Azimut: 30º , área de la plaza : 13.5 Ha.) y elabora una cronología relativa para los templos en U de la costa central, situando Garagay en la Fase 4 de su Segundo Período (posterior a La Florida y anterior a San Jacinto en Chancay). Al asignar la función de complejos agrario-religiosos para estos templos menciona que algunas excavaciones realizadas por Ravines en Garagay en áreas alejadas de las construcciones laterales sólo arrojaron tierra limpia y capas de lodo y piedra, más no estructuras, lo cual indicaría que Ravines excavó más unidades que las cuatro o cinco que habíamos deducido en un inicio (Williams, 1978-1980:109). Éste mismo año el mismo Williams publicó un brillante informe sobre la arquitectura prehispánica andina titulado Arquitectura y urbanismo en el Antiguo Perú en el Tomo VIII de la colección de Historia del Perú que editó Juan Mejía Baca. En el capítulo 2 dentro de los ejemplos de arquitectura monumental temprana menciona a Garagay ofreciendo algunos datos de la arquitectura (todos tomados de Ravines) pero haciendo alusión a los restos de pintura roja que cubren los enlucidos de los muros de piedra de la pirámide principal (Williams, 1984 [1980]:435).

Fig. 9: Friso poco conocido de red de pescar. Montículo A de Garagay. Tomado de Ravines, 1984:35. nar que antes de los análisis de material Ravines hace unas breves referencias acerca del proceso de intangibilización del área arqueológica (poligonal) de Garagay, del cómo antes de iniciar el proyecto en 1974 se cedió la parcela del área que estaba en pleno proceso de urbanización, luego de cómo se delimitó el área arqueológica (con un polígono de 8 lados) para dar después una breve descripción del lindero. El área total de la zona arqueológica de Garagay definida en este artículo fue de 25.2940 hectáreas y el perímetro de la poligonal fue de 1,686.50 m. Adjunta a todo esto un plano del sitio, enmarcado entre las urbanizaciones El Pacífico y Los Libertadores, rodeado de calles y jardines, señalando los ocho vértices de la poligonal junto con la silueta del cerco del área arqueológica (perímetro de la poligonal) más algunas instalaciones de la puesta en valor que ya pensaba hacerse del sitio. Como se sabe sí se llegó a construir en parte el cerco del sitio, que aún puede verse en algunos sectores del viejo perímetro. Es importante remarcar todo esto ya que Garagay tuvo alguna vez un cerco protector que delimitó de forma tangible su área arqueológica, y que fue un proyecto arqueológico en plena puesta en valor de sus evidencias cuando el cerco y el área arqueológica fueron violentados por una turba de invasores la madrugada del 12 de Agosto de 1985, hecho por lo demás ilegal, atentatorio y condenable que hasta ahora no se ha solucionado. Sobre la cerámica del sitio Ravines menciona que se recuperó más de 4000 fragmentos y que, a pesar de que su contexto

Fig. 10: Friso denominado “La Gran Imagen”. Atrio del cuerpo Fig. 11: Detalle de uno de los frisos central de Garagay. Tomado de de rostro sechinoide, Montículo A de Ravines e Isbell, 1975. Ravines publicó un artículo más de Garagay Garagay. Tomado de Ravines, 1984. en el Tomo XLVI de la Revista del Museo Nacional publicado en 1982 junto con Helen Engelstad, Victoria Palomino y Daniel Sandweiss titulado Materiales arqueológicos de Garagay, voluminoso artículo en el cual se hace una descripción y análisis de la cerámica, textiles, restos botánicos y material malacológico del sitio, junto a otros datos y comentarios. Es importante mencio-


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Fig. 12: Plano de las estructuras excavadas por Ravines en el Montículo A de Garagay, brazo derecho del templo en U. Plano de Dante Casareto, 1998. mayormente fue los rellenos de las estructuras arquitectónicas, pueden servir para darnos una idea de la ubicación cronológica del sitio. Reconoce cuatro estilos principalmente: Curayacu, Colinas, Ancón y Huachipa. Divide también la cerámica en base al acabado de la superficie y la decoración en 6 alfares y 33 categorías (Ravines, 1982:141). El material textil lo revisa Helen Engelstad, mencionando que la muestra consta de alrededor de 3000 fragmentos de textiles, la mayoría procedentes de tumbas saqueadas de un cementerio situado en la cima del montículo principal de Garagay, pero algunos procedentes de la esquina este del mismo. Este cementerio fue al parecer un cementerio posterior al uso ceremonial del sitio, y por las características del material textil puede fecharse hacia el Horizonte Medio 1B o 2A. Victoria Palomino y Ravines analizan los restos botánicos, encontrando los restos de una serie de plantas, provenientes al parecer no sólo de las áreas agrícolas que los antiguos habitantes de Garagay tuvieron, si no también de los humedales y pantanos que muy posiblemente circundaron el área en el período Formativo (encontrándose muchos restos vegetales en el lodo que conformó la argamasa de la construcción, que al parecer provino de éstos pantanos), siendo común el maíz, lúcuma, maní, calabaza, etc. Finalmente Daniel Sandweiss analiza los restos malacológicos encontrando 17 especies de moluscos (entre Thais chocolata, Crepipatella, Choromytilus chorus, Argopecten purpuratus, etc.) procedente de tres zonas ecológicas: fondo arenoso, fondo rocoso y farallones y fondo pedregoso. Sobre el posible origen de los restos menciona que al parecer todos los moluscos de Garagay están en un contexto secundario, ya que originalmente fueron depositados en los basurales que los pobladores tuvieron contiguos a sus aldeas,

siendo posteriormente estos desechos con los restos de conchas transportados al centro ceremonial para servir de relleno a las construcciones. De todas formas la extracción de estas especies al parecer se realizó en todo el litoral entre las desembocaduras del Rímac y del Chillón. Un hecho interesante es que Sandweiss menciona la presencia de algunas valvas de Choromytilus chorus con restos de un pigmento rojo en su interior (¿cinabrio?) que al parecer fueron usadas en algunas ceremonias, agregando que valvas parecidas han aparecido en otros sitios arqueológicos como La Paloma, Chao y Morro de Eten (Sandweiss, 1982:224). Aparte de estos cuatro tipos de materiales Ravines hace una breve descripción de objetos de arcilla, de piedra, de concha, de hueso y ovillos. Éste mismo año Rogger Ravines publica el libro Panorama de la Arqueología Andina, un manual de historia arqueológica prehispánica de Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, en el cual hace algunas referencias de Garagay (y también de sus fechados radiocarbónicos). También en 1982 Lucy Salazar y Richard Burger publican el artículo La araña en la iconografía del Horizonte Temprano en la costa norte del Perú en el Tomo 4 de la revista Beiträge zur allgemeinen und vergleichenden archäologie, dando interpretaciones iconográficas de algunos íconos de Garagay, los cuales según los autores representarían arañas como algunos íconos de la cultura Cupisnique. Antes de producirse la invasión del sitio en agosto de 1985 Ravines hace una publicación más en el Boletín de Lima Nº 35 de Setiembre de 1984 titulado Sobre la formación de Chavín: imágenes y símbolos, en el cual al margen de dar una serie de argumentos de cómo los logros culturales de los pueblos de la costa central del período Formativo junto con los de la costa norte (Cupisnique) contribuyeron al surgimiento del estilo conocido por nosotros como Chavín (haciendo para ello algunas comparaciones entre los íconos de Garagay con los

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Cupisnique y Chavín) y también al margen de un debate con Lucy Salazar y Richard Burger acerca de la identificación del ícono conocido como la “La Gran Imagen de Garagay” que es un friso ubicado en la procesión mítica. (Identificado por Ravines como la langosta marina y según Salazar y Burger sería una araña (1982: 234)) da a conocer nuevos datos acerca de la arquitectura y los hallazgos ubicados en la pirámide A o brazo derecho de Garagay. Menciona que ésta pirámide también se compone de tres templos o estructuras superpuestas pero que la fase o templo más temprano sería contemporáneo al templo medio del montículo principal de Garagay (menciona eso por encontrar en el primer templo del montículo A el friso de una red de pescar flanqueado por imágenes que pueden reconocerse como la “Gran Imagen de Garagay” (Ravines, 1984:35)) y que lo que vendría a ser el segundo templo en el montículo A sería contemporáneo con el templo tardío del Montículo B. Por la información que Ravines detalla en el artículo puede seguirse de alguna manera la continuación de los trabajos de campo en el sitio (que al parecer continuaron hasta 1983 o quizás 1984): en los años siguientes a 1975 por alguna razón (creemos por razones de conservación de los frisos) se dejó de excavar el atrio del cuerpo central para concentrar las excavaciones en el Montículo A y en el pozo circular hundido. La cantidad de estructuras despejadas que puede verse actualmente en el Montículo A es prueba que continuaron las excavaciones allí después de ese año, revelando la arquitectura casi totalmente en su flanco norte y en su frontis principal (noroeste) revelaron la fachada del edificio y la escalera que permitía el acceso al mismo, que se alinea con una de las entradas al pozo circular hundido. En éstos trabajos encontró más frisos: del templo más antiguo el friso de la red de pescar (único y poco conocido) y del templo intermedio los frisos de dos guerreros portando escudos, situados flanqueando el ingreso a lo que parece que fue la cámara más importante del templo, y en una pared que tuvo seis nichos u hornacinas tres frisos de rostros antropomorfos, uno de ellos bastante semejante a las cabezas que aparecen en Cerro Sechín y otros semejando a las cabezas clavas de Chavín (no da mayores referencias del templo más tardío, sólo que al construírselo se destruyó la parte superior del friso de los guerreros) (Ravines, 1984:35-37). Para ésta época ya estaba edificado el ambiente y cobertizo que se hizo para proteger éstas nuevas evidencias, estructura que se desplomó sobre los frisos y estructuras en Agosto de 1997 (Casareto, 1998). Lamentablemente Ravines no llegó a publicar un


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plano detallado de las estructuras despejadas de éste edificio, cosa que sí llegó a realizar Dante Casareto en 1997, y que incluye en su informe de intervención a la estructura protectora colapsada. Este plano, aunque suene increíble decirlo, es el único plano planimétrico de una estructura de Garagay (fuera del dibujo en planta del atrio del cuerpo central publicado por Ravines e Isbell en 1975) que hemos podido consultar, ya que en ninguna otra publicación de los responsables de las excavaciones en el sitio figura un plano detallado de la arquitectura que se expuso (casi todos son planos topográficos). Este plano levantado por Casareto es interesante ya que muestra como se distribuían los diferentes niveles, escaleras y ambientes de la pirámide. Puede notarse un cuerpo central, flanqueado en ambos lados por unas plataformas, la norte que fue excavada casi totalmente y la sur que aún permanece cubierta de tierra y piedras (y en la cual figura el inicio de una escalera). El cuerpo central es una estructura de planta cuadrangular, de tres plataformas superpuestas, la primera presenta en su frontis principal una escalera que permitió el acceso desde el exterior, dando a una especie de terraza o patio, que estuvo flanqueado por ambos lados por prolongaciones de la segunda plataforma, la que tuvo una planta en U. La segunda tuvo también una escalera que permitió el acceso desde el patio o terraza de la primera plataforma y que se alinea en un mismo eje con la primera escalera. Otra escalera igualmente alineada permite el acceso a la tercera plataforma en la cual estuvo el cuarto o ambiente principal de la pirámide, en el cual probablemente estuvo la imagen o deidad principal (Ravines (1984:36) menciona que esta imagen estuvo hecha en bulto, apoyada sobre tres escalones ¿semejante a la de Punkurí?). Flanqueando esta escalera las paredes latera-

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les tuvieron los frisos de los guerreros con los escudos. El frontis de este ambiente tuvo al centro el ingreso o escalera y a ambos lados filas de tres hornacinas cada una, en medio de las cuales estuvieron los otros frisos de rostros sechinoides y chavinoides. En el plano de Casareto se pueden distinguir otras escaleras que comunicaron éstas plataformas con los ambientes de la plataforma norte. Llama la atención que la escalera principal de acceso a la pirámide se alinea en un mismo eje con el ingreso al ambiente principal situado en la cima de la plataforma 3, y que a su vez todas éstas escaleras se Fig. 13: Plano de Garagay. Trazado de la poligonal alinean con un ingreso original y visión de cómo originalmente iba a ser su al pozo circular hundi- entorno. Tomado de Ravines y otros, 1982:137. do. Ravines menciona que los basamentos de las plataformas, escaleras y muros estuvieron enlucidos y pintados de colores brillantes y soportaron en algunos casos frisos en bajo relieve. Al parecer hubieron o hay en esta pirámide más frisos de los reportados hasta la fecha, sólo esperamos que no hallan sido destruidos. Sobre el pozo o plaza circular hundida Ravines en su último artículo de Garagay titulado Garagay: un centro ceremonial del período formativo (1991:226) menciona que éste se sitúa 90 m. al oeste del escalón de arranque de la escalera principal de la pirámide A, que el pozo o plaza tiene un diámetro de 20 m. y 1 m. de profundidad y posee dos accesos laterales (pero en los planos y croquis anteriores se distingue 3 accesos, y se insinúa

Fig. 14: Plaza circular hundida de Garagay, cuatro uno más). Interesante que días después de invadido el sitio. Foto El Comercio, el fechado radiocarbónico CU-09 (PUCP-09) de 780 16 de Agosto de 1985. +- 70 fuera de una muestra procedente del pozo (Ravines, 1982:140) y también que se encontrara evidencia que el lado norte del mismo fue destruido en épocas prehispánicas por un gran aluvión. Los muros de la plaza circular estuvieron revocados y pintados de rojo. Habría que agregar que por una fotografía publicada por El Comercio el 16 de Agosto de 1985 puede distinguirse que al medio de la plaza circular hay

tres poyos o estructuras cilíndricas, es interesante esto ya que no conocemos de otras plazas circulares que hayan tenido, in situ, una estructura, huanca u otro objeto en el centro de las mismas. Actualmente apenas quedan rastros de una de ellas. Vale la pena mencionar que también en 1984 el arquitecto Santiago Agurto Calvo publicó Lima Prehispánica en el cual da algunas referencias para Garagay, mencionando que: en la comarca de Lima es el monumento Chavín más importante, que el núcleo del cuerpo central se conforma de “seis cuerpos sobrepuestos que se escalonan dando lugar a un juego de terrazas y plataformas” (Agurto, 1984:72) y que cada ala se compone de tres cuerpos escalonados. Además repara que los brazos son “extrañamente asimétricos” y que el mayor tamaño del izquierdo pudo deberse a que el derecho estuvo en proceso de construcción en momento de abandonarse el sitio. El artículo de Ravines y el libro de Agurto salieron publicados un año antes que el sitio fuera víctima de una invasión de pobladores, buscando un terreno donde vivir. Lo que pasó con Garagay desde Agosto de 1985 hasta nuestros días es propio de países como el nuestro, donde las fantasías y pesadillas surrealistas más increíbles y alucinantes son, lamentablemente, realidad. Invasión del sitio y desidia del Estado En toda la historia de la República podemos decir que ha existido siempre un descuido y una actitud poco considerada


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donde ahora son los distritos de los conos de Lima, y se enmarcan dentro de problemas mucho más complejos en los que se involucran muchos aspectos del país. Las causas de éstas fueron muchísimas, pero siempre han gravitado la pobreza, el hambre, la ínfima probabilidad de conseguir un lote de terreno de una forma legal y planificada.

Fig. 15: Plaza central de Garagay invadida, al fondo el cerro Mulería. Foto El Comercio, (01/09/85). hacia nuestro patrimonio arqueológico, uno de los factores más destructivos fue y es la expansión urbana: sea ordenada o desordenada, ocupó, destruyó y arrasó zonas arqueológicas a lo largo y ancho del país, siendo la zona en que se dio este fenómeno más devastadoramente Lima Metropolitana a todo lo largo del siglo XX, debido a su descontrolada expansión. Sin embargo, desde la década de los cuarenta la modalidad de invasión de tierras fue también una forma de expansión de la ciudad, un fenómeno que a pesar de los esfuerzos de las autoridades fue imposible controlar. Éstas invasiones fueron la ocupación forzada de terrenos agrícolas, baldíos, eriazos y hasta arqueológicos en distintas zonas de los alrededores de la capital. Los casos de invasión de zonas arqueológicas para la construcción de viviendas no sólo se han dado en Lima (como Chan Chan en Trujillo) pero creemos que los casos dados en la capital han estado dentro de los más patéticos de todo el país: Pachacámac, afectado por el A.H. “Julio C. Tello” (¡!); Armatambo, prácticamente destruido en los años 80, subsistiendo actualmente sólo las pirámides; Huaquerones en Ate, invadido a finales de los años 80; los geoglifos de Canto Grande, progresivamente barridos por la expansión del distrito de San Juan de Lurigancho; el complejo Cerro Culebras y Pampa de los perros en Ventanilla, Pampa de Cueva en Independencia, Cerro Pro en Los Olivos, etc. Éstas invasiones a zonas arqueológicas se dieron a la par de invasiones mayores

Fig. 17: Invasión de Garagay. Foto El Comercio, (14/09/1985).

Dentro de este fenómeno se dio la invasión de la zona arqueológica de Garagay a mediados de los años ochenta. Pero a diferencia de los casos mencionados anteriormente creemos que este caso fue especial y de una gravedad mucho mayor, puesto que la mayoría de zonas arqueológicas antes mencionadas se localizaron en zonas marginales de la ciudad, siendo parte de un paisaje desértico y agreste, todas sin una barrera física que las delimitase (cerco de protección) y pocas con algún letrero o cartel que indicase su importancia histórica. Pero Garagay, en medio de modernas urbanizaciones, con un cerco protector en buena parte del perímetro de su poligonal, siendo un proyecto arqueológico de puesta en valor y con hallazgos tan espectaculares sufrió la misma suerte, no fueron éstos detalles suficiente impedimento para evitarlo. El asentamiento humano que actualmente bordea en casi su totalidad la zona arqueológica de Garagay lleva el nombre de 12 de Agosto. Fue este día del año de 1985 que en horas de la madrugada alrededor de 800 personas aprox. ingresaron de forma ilegal a la zona arqueológica, pero los diarios de la ciudad sólo informaron del hecho cuatro días después.

Fig. 16: Invasión de Garagay. Foto El Comercio, 16 de Agosto de 1985. gicos como de la infraestructura construida allí para proteger las evidencias arqueológicas materiales para la construcción de sus viviendas, los tres guardianes del INC poco pudieron hacer, sólo pudieron impedir la inmediata destrucción de los frisos policromos ya que fueron amenazados de muerte si impedían el ingreso y la ocupación de toda la plaza del sitio(9). Lo increíble fue que los vecinos de la Urb. El Pacífico mencionaron que la mayoría de los invasores poseían viviendas en urbanizaciones aledañas, así como en el complejo habitacional “Santa Rosa”. La policía tenía información que los instigadores de las invasiones habían sido el Presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Vivienda “César Vallejo” Teófilo Tello y su socio Telmo Culquicóndor(10). El día sábado 17 de Agosto El Comercio informa que siguieron llegando pobladores a Garagay provistos de palos y esteras. Dos días después menciona que la policía había descubierto que las invasiones habían sido promovidas por un numeroso grupo de comerciantes dueños de tiendas, restaurantes y ferreterías que aprovechaban la ocasión para vender fierros, esteras, alambres, etc. (19/08/1985). Es curioso que al día siguiente el mismo diario mencione que no sólo los invasores habían pedido un plazo de 15 días para abandonar los terrenos y ser reubicados en otro lugar sino que los propietarios de otros terrenos invadidos y también el INC

Pero la invasión de la zona arqueológica de Garagay fue una de las muchas invasiones que se dieron ese mes en el cono norte de Lima, fue parte de una oleada de invasiones que al parecer empezaron el 1 de Agosto de 1985 en las cercanías de Fiori, distrito de San Martín de Porres y que se prolongaron en las semanas siguientes, invadiéndose el Parque Naranjal, la Ciu- 9) En la misma nota de El Comercio se menciona que el hijo de uno de los invasores propietario de la dad Guadalupana, la Cooperativa de Tra- cebichería “Tres pescados” en la urbanización Los bajadores de Garagay, las urbanizaciones Libertadores se apropió de varias piezas arqueológiGaragay Alto, Santa Rosa y Juan Velasco cas (suponemos material o vasijas que se encontraAlvarado y también (para variar) la Huaca ban en el gabinete situado en medio de la plaza) para su venta (¡!). Palao. Éstas invasiones estuvieron alentadas por personas que traficaron con la ven- 10) Culquicóndor aclaró en una nota enviada a El (23/08/1985) que él no tenía nada que ver ta de los lotes invadidos y que cobraron Comercio con las invasiones. por “derechos de ocupación” en beneficio propio (El Comercio (23/08/1985) pág. Fig. 18: Invasión de Garagay. Foto El A11). Comercio, 3 de Octubre de 1985. El día viernes 16 de Agosto de 1985 El Comercio informa que se habían producido las invasiones de la zona arqueológica de Garagay y del parque zonal Mayta Cápac. En Garagay hace alusión que para ingresar los invasores rompieron los cercos de alambres, ladrillos y adobes, sacaron tanto de los tres montículos arqueoló-


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habían estado solicitando a la Prefectura la inmediata intervención para el desalojo de los invasores. Sabemos que algunas de éstas solicitudes llegaron a ser atendidas, pero nunca para Garagay, donde a la entrada permanecía estacionado un camión de placa WI-7323, abasteciendo de esteras a los invasores (20/08/1985). El sábado 24 de agosto El Comercio daba a conocer que a pesar de las muchas solicitudes hechas por el INC para el desalojo de los invasores, ninguna de las autoridades hacía algo al respecto. Mientras tanto los invasores seguían llegando, y sus cabecillas en reuniones nocturnas les aseguraban que nadie los desalojaría, y que de darse el caso las autoridades “a través del partido”(11) los reubicarían en terrenos del Estado. El domingo 1 de Setiembre el mismo diario mencionaba en una nota que “De los tres mil invasores a los terrenos privados de la ex hacienda Garagay solamente unas 500 personas necesitan realmente una vivienda por haber sido desalojados o estar perdiendo juicios de desahucio.”(Pág. A6). Es curioso que al día siguiente el mismo diario informara que los invasores de parques y zonas arqueológicas “esperan la reubicación” mencionando para Garagay que crecía el numero de invasores, a la vez de los que huaqueaban y desmontaban adobes y material constructivo arqueológico para sus viviendas.

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fijado un plazo de 48 horas para que lo hagan pacíficamente (para el día 11), pero dos días después tampoco pasó nada. El sábado 14 de Setiembre aparte de mencionar que el Ministro de Vivienda Luis Bedoya anunciaba que todos los invasores iban a ser desalojados y reubicados El Comercio informaba que los invasores de la zona arqueológica de Garagay empezaban a construir viviendas de adobe, piedra y ladrillo, seguros de su indefinida permanencia en la zona. Al día siguiente el mismo diario informaba que el desalojo de los invasores quedaba en manos de la II Región de la Guardia Civil, al cumplirse los pasos legales hechos por el Ministerio Público y por el 28º Juzgado de Instrucción para el desalojo de los invasores. Estos pasos se habían iniciado el 28 de Agosto con la orden de desalojo decretada por el juez Quezada. En una nota publicada por El Comercio el martes 24 de Setiembre, en la cual fuera de saber que aún la Guardia Civil no se había movilizado para desalojar a los invasores se lee lo siguiente: “Dijeron que están (los invasores) dispuestos a colaborar con el Instituto Nacional de Cultura en la protección y preservación de la huaca que existe en ese lugar, a cambio de que se les permita quedarse en las zonas aledañas. Por último, manifestaron que en caso de que las autoridades les permitan quedarse en este lugar construirán además un muro de adobe de dos metros y medio para preservar la huaca.” (¡!) Creemos que reparar en esta información es importante, ya que al parecer fue el inicio de un diálogo de los invasores de la zona arqueológica de Garagay con el INC, hecho que se confirmó dos años después con el acuerdo entre ambas partes de desalojar el área de la plaza del sitio para conformar las manzanas ahora conocidas, formando el cinturón que actualmente rodea la zona arqueológica. Además el eufemismo “quedarse en las zonas aledañas” en verdad significa quedarse dentro de la misma zona arqueológica, no importando si se ocupa el perímetro interno de la poligonal. El jueves 3 de octubre El Comercio volvía a mencionar los reclamos del INC por el inmediato desalojo de Garagay, a pesar de estar solicitándolo desde el día siguiente a la invasión (13 de agosto) siendo evidente que eran desoídos por las autoridades, por razones inexplicables.

El viernes 6 de Setiembre El Comercio informaba que el juez del 28º Juzgado de Instrucción, Dr. Raúl Quezada Muñante había cursado notificaciones judiciales a los invasores, en las cuales se les informaba que tenían 24 horas para desocupar las áreas invadidas. En la nota se da a entender que se refería a todos los terrenos invadidos de la ex hacienda Garagay (lo que involucraba la zona arqueológica y urbanizaciones aledañas), reparando El Comercio que era la primera resolución de desalojo dada por el Poder Judicial desde el inicio de éstas invasiones. Dos días después el mismo diario señalaba que “No urge mandato judicial para detener invasiones” (Pág.A7). A pesar que el día 6 se había informado que los invasores serían desalojados en 24 horas (el día 7) no ocurrió nada. El lunes 9 de Setiembre El Comercio volvió a mencionar que los funcionarios del 28º Juzgado de Instrucción, presidido por el juez Queza- Al día siguiente, viernes 4 de octubre, El da, aceleraban las investigaciones para el Comercio y los diferentes diarios de Lima desalojo de los invasores, y que se había informaron acerca del violento desalojo que se realizó de diez hectáreas invadidas 11) Se referían al Partido Aprista Peruano, el que situadas entre las Av. Perú, Faucett y Tohacía menos de un mes había asumido el gobierno más Valle en el Callao, terrenos que se del país. Garagay no fue la única invasión que sumaban a los invadidos en el cono norte, reclamó protección y cumplimiento de “promesas fue una batalla campal entre la Guardia electorales” al PAP, ya que casi todas las que ocurrieron en el cono norte lo hicieron, inclusive bauti- Civil y los invasores, que terminó con un zando los nuevos asentamientos humanos con los muerto por parte de los invasores según El nombres del Presidente de la República, la primera Comercio (La República daba mención de Dama, dirigentes del PAP, etc.

más muertos por los invasores, además de muchos violentados de forma abusiva por la policía). Fue curioso que de todos los terrenos invadidos (incluida la zona arqueológica de Garagay) fuera el único que fue desalojado, siendo terrenos de dos empresas que planeaban urbanizar la zona y de la Municipalidad del Callao. El día lunes 7 de Octubre El Comercio informaba que las obras de urbanización de esta zona desalojada se habían reiniciado, y que los invasores de la zona arqueológica de Garagay se habían inscrito o empadronado ante los funcionarios del Ministerio de Vivienda “adelantándose a la acción de desalojo de que serán objeto por mandato judicial.” (Pág. A5). Al día siguiente el mismo diario mencionaba que varios de los invasores desalojados del Callao venían a las áreas libres de la huaca Garagay a quedarse. Quizás la sorpresiva visita que hizo al ex fundo Garagay el Presidente de la República, Alan García, y sobre todo sus declaraciones de que “esas tierras serán para quienes las necesiten”(El Comercio (09/10/1985) Pág. A5) dio de alguna forma un respaldo a la ocupación de la zona arqueológica, además de mencionar que el Ejecutivo había enviado al Parlamento un Proyecto de Ley para expropiar ese fundo y la hacienda Bocanegra (¡!). El lunes 14 de Octubre El Comercio informaba que el Ministro de Vivienda, Luis Bedoya, dijo que todavía “demorará” la expropiación del fundo Bocanegra para entregarlo a los invasores desalojados, que primero tenía que aprobarse el Proyecto de Ley de expropiaciones y después investigarse si los actuales propietarios del fundo tienen los documentos saneados y tienen la valorización de sus tierras. En pocas palabras, era un asunto que tenía para rato y al cual podían perjudicar las aceleradas declaraciones del Presidente. Por nuestras investigaciones el asunto al parecer dejó de ser atendido por la prensa local durante el resto de 1985, evidenciando que después del violento desalojo del 3 de Octubre a los invasores del Callao no se produjeron nuevos disturbios, quedando en un estado latente el desalojo de los invasores de la zona arqueológica. Antes que finalizara el año, el martes 31 de Diciembre en el diario El Nacional el arqueólogo Hernán Amat se pronunció sobre lo sucedido en una nota titulada Garagay, grandeza y depredación en la cual protesta por la invasión del sitio y enfatiza que está en manos del INC el concretar una acción decidida para salvaguardar estas valiosas evidencias. Es conveniente indicar que este mismo año de 1985 se publica el artículo de Carlos Williams A Scheme for the Early Monumental Ar-


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Figs. 19 y 20: Fotos aéreas tomadas por el SAN: 6513-3-7-84, 24 (13/01/1984) (izquierda) y 400-87-A, 3684 (03/05/1988) (derecha). Nótese las manzanas de 12 de Agosto en todo el perímetro. chitecture of the Central Coast of Peru en la compilación Early ceremonial architecture in the andes publicado por la Dumbarton Oaks, siendo el editor Christopher Donnan. En este artículo hace un recuento de las características de los templos en U de la costa central y elabora una secuencia arquitectónica para estos monumentos: dos períodos y seis fases, las dos primeras estarían dentro del primer período, y las cuatro siguientes conformarían el segundo. Garagay lo ubica en la fase 4 en el segundo período, contemporáneo a Huacoy, Chocas, Miraflores y Cuyo; siendo posterior a La Florida (Fase 3) y anterior a San Jacinto (Fase 5) (Williams, 1985:230-231). El INC también publicó un inventario de los sitios arqueológicos de la ciudad de Lima (lo que equivaldría a decir del valle bajo del Rímac) titulado Inventario de monumentos arqueológicos del Perú. Lima metropolitana (primera aproximación). La redacción de este inventario y su publicación estuvo a cargo de Rogger Ravines y para Garagay le asigna el Nº 4, mencionando que el área actual (para 1984) era de 160,000 m2 y dando una muy breve reseña del mismo. El INC elaboró una estrategia para solucionar en parte el problema que se había suscitado al invadir los pobladores la zona arqueológica, en este caso el área de la plaza principal del sitio. Llegó al parecer a un acuerdo con los invasores: no los desalojarían (por el momento) del sitio arqueológico pero tendrían que abandonar el área de la plaza principal para instalarse (temporalmente) en toda la periferia del sitio, en todo el borde interno del cerco que limitaba el área del mismo. Ésta reubicación empezó al parecer en 1986, participando en ello autoridades judiciales, gubernamentales y el INC (Cock, 1998:48). Es curioso

que antes de producirse la reubicación a las nuevas áreas donde se instalarían los invasores éstas fueron “evaluadas” por personal del INC y de la Corporación Departamental de Desarrollo del Callao para verificar que éstas áreas no “contuvieran” vestigios arqueológicos. Según Cock (1998:48) ésta primera evaluación del sitio dio como resultado que las nuevas áreas destinadas para ser ocupadas temporalmente por las manzanas del Asentamiento Humano 12 de Agosto no contenían restos arqueológicos, dando origen al concepto de “cerco vico” (¡!), y es más curioso todavía que ésta conclusión haya sido desmentida por el propio Cock cuando realizó éste la segunda evaluación 11 años después en el sitio. Una vez hecha ésta primera evaluación los invasores fueron reubicados en las manzanas que existen hasta la actualidad, al parecer de las 800 familias que habían invadido el sitio en Agosto de 1985 sólo quedaban alrededor de 550 de ellas, pero por referencias de los mismos invasores la drástica reducción del número de personas a reubicar se produjo por que antes de producirse ésta un buen contingente de invasores (las referencias van desde sólo una cuarta parte hasta más de la mitad) decidió por libre voluntad trasladarse a Ventanilla, debido a que allí podían acceder a servicios como agua y desagüe (cosa que en Garagay no han conseguido hasta la fecha, sólo electricidad y teléfono). La Asociación de Propietarios y Residentes de la Urbanización El Pacífico (en adelante APRUP) conserva un expediente de las acciones y reclamos efectuados por ellos por la invasión del sitio de Garagay, desde que ésta se realizó en 1985 hasta la actualidad. Es un expediente muy valioso, ya que no sólo conserva documentación enviada por ellos al INC o a la Municipalidad de San Martín de Porres, sino también las respuestas de éstos entes, además de

documentación de los mismos. Así por una notificación conservada en el expediente de la APRUP (01/08/1988) sabemos que el Poder Judicial a través del 34º Juzgado de Instrucción emitió una sentencia de desalojo de fecha 27 de Mayo de 1986, a la cual apelaron los invasores y que fue vuelta a confirmar por el fallo de Julio de 1986, en el cual se ordenaba la desocupación de los terrenos invadidos (Exp. Nº 225-86-4 cursado por el 6to Tribunal Correccional). Quizás ésta sentencia y fallo se refieran a la desocupación de la plaza principal del sitio y la reubicación de los invasores en el perímetro interno. El 30 de Octubre de 1986 El Comercio informaba que el Director Ejecutivo del INC César Urueta mencionaba que para desalojar a los invasores de Garagay se necesitaba de una comisión multisectorial, que estuviera conformada por el Poder Judicial, el Ministerio de Vivienda y las Municipalidades de Lima y de San Martín de Porres. Es curioso que este funcionario del INC mencionara que los invasores desconocían en esos momentos las sentencias de desalojo formuladas por el Poder Judicial, también menciona que gracias a la campaña periodística desplegada por El Comercio los invasores abandonaron las mediciones y los trazos que hacían en el sitio (al parecer en la plaza) con el objeto de urbanizar el lugar. La nota termina mencionando que el guardián del sitio, Pedro García, fuera de ser el único que protege las evidencias excavadas no puede evitar las constantes agresiones que reciben los ambientes construidos para proteger los invalorables vestigios por parte de los invasores (arrojo de piedras, etc.). Es así como para 1987 ya se habían reubicado a buena parte de los invasores de Garagay en la periferia del sitio, al término de ésta y del proyecto de evaluación el INC elaboró una nueva delimitación de


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Garagay (que alteró la poligonal establecida por Ravines (1982:137)), que contempló dentro de su perímetro las manzanas de 12 de Agosto(12). Ésta nueva delimitación de Garagay se cristalizó al confeccionar el INC en Marzo de 1987 el plano Nº T-03-87 (Resolución Jefatural INC Nº 020 del 19 de Enero de 1994), de escala 1/500 y que tuvo una Memoria Descriptiva. Según Cock (1998:48) la delimitación, declaración e inscripción de Garagay se realizó en 1987 con la aprobación de éste plano, pero esto no es del todo exacto, ya que la orden de inscripción del sitio de Garagay en los Registros Públicos y en la Superintendencia de Bienes Nacionales recién se dio con la Resolución Jefatural Nº 020 del 19 de Enero de 1994 expedida por el Jefe del Instituto Nacional de Cultura Pedro Gjurinovic Canevaro. Según Cock a pesar de ésta reubicación con el paso del tiempo los pobladores fueron desplazándose casi imperceptiblemente hacia los montículos arqueológicos (como en la zona oeste del brazo izquierdo y en la zona posterior del cuerpo central). También refiere que la ubicación de la Manzana I se hizo en una zona en la que la primera evaluación no detectó la presencia de estructuras enterradas pertenecientes al brazo derecho (Cock, 1998:48).

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dido zonas arqueológicas en Lima a partir del 15 de Agosto y que iban a tomar las medidas pertinentes para su retiro definitivo (menciona los sitios de Garagay, Maranga, Armatambo, etc.) (25/05/1987). Al día siguiente El Comercio publicó en primera plana una noticia por demás indignante: después de una larga fiesta que concluyó en la madrugada del lunes 25 a altas horas de la noche una turba de invasores (posiblemente enardecidos por el alcohol y por la furia) atacó el gabinete construido por el proyecto de Ravines localizado en el centro de la plaza central del sitio, ingresaron rompiendo las puertas y ventanas y arrasaron con todo lo que pudieron en el interior. Robaron y destruyeron cerámica, fardos, planos arqueológicos y documentación, además de llevarse bidones y tablones (no pudiendo hacer nada el guardián Luis Pérez para contenerlos). Por las crudas imágenes que publicó El Comercio pensamos que éste fue uno de los golpes más terribles que sufrió el proyecto y el sitio arqueológico de Garagay, debido a que por este acto delictivo perdióse mucha información, se descontextualizó muchísimo material (como la fragmentería de cerámica, etc.) que estaba en sus respectivas bolsas con sus etiquetas, además de otros vestigios arqueológicos y documentación del proyecto. Y por si fuera poco, y no contentos con el terrible daño que infringieron se dirigieron a los ambientes construidos por el proyecto de Ravines para proteger los frisos, ingresaron a ambos ambientes y destrozaron doce enormes lunas que el proyecto del mismo había colocado como protección de las figuras polícromas, afectando en parte a algunas de ellas. Creemos que la destrucción de éstos vitrales y su olvidada reposición fueron la principal causa para el rápido deterioro de los frisos, y su casi completa destrucción a inicios de la presente década; una triste, patética e indignante muestra de la enorme hostilidad y absoluto desprecio que tienen estos invasores hacia el sitio invadido.

Aunque a primera impresión la medida de reubicar a los invasores fue una medida acertada, ya que hubiera sido una mayor calamidad si continuaban en la plaza central, el hecho de que el INC halla llegado a un acuerdo con gente que violentó un sitio arqueológico, lo depredó y que a vista de toda la comunidad cometió un delito flagrante fue desde nuestro punto de vista una medida que a la larga fue desacertada. Ésta reubicación fue pensada en un inicio sólo temporalmente, cosa que se ha convertido en permanente con el tiem- Conviene mencionar que en el Volumen 52, po transcurrido. Nº 2 de la revista American Antiquity, coPara el 6 de Mayo de 1987 El Comer- rrespondiente a 1987, Robert McK. Bird cio informaba que “Actualmente, con publica un interesante artículo denominado el esfuerzo de las autoridades del INC, A postulated tsunami and its effects on culquedan sólo 12 familias en su área tural development in the peruvian Early sobre las cuales pende dos dictámenes Horizon en el cual postula que el principal judiciales de desalojo” refiriéndose al factor por el cual se abandonan los centros área de la plaza central. Días después el ceremoniales de la costa central y norcentral mismo diario mencionaba que el Muni- fue debido a un gigantesco tsunami ocurrido cipio de Lima no daría títulos de pro- hacia el año 900 a.C. y que tuvo entre sus piedad a los invasores que hayan inva- consecuencias el hecho que se consolidaran los centros ceremoniales en la sierra. Men12) Por la nueva delimitación tanto el área del ciona que los hallazgos hechos en Garagay sitio como el perímetro cambian, la poligonal de por el proyecto de Ravines son pruebas de Ravines encerraba un área de 252,940 m2, mientras que en la nueva delimitación el área se redu- éste hecho catastrófico, como el que los jo a 228,000.10 m2 . El perímetro de la poligonal montículos del sitio estén cubiertos de grande Ravines es de 1,686.50 m. mientras que el des cantos rodados, que el flanco sur del perímetro de la nueva delimitación es de cuerpo central y del brazo derecho muestren 1,825.33 m. Éste plano Nº T-03-87 puede consultarse en el Informe Final del proyecto de huellas de enorme erosión y la estratigrafía descubierta en la excavación hecha en la evaluación de Cock (1998) (Plano 4).

Fig. 21: Saqueo del gabinete de Garagay. Foto El Comercio, (26/05/87). plaza circular hundida, que muestra gruesos estratos aluviales sobre la ocupación de la plaza (Bird, 1987:287,291). La foto aérea del SAN 400-87-A Nº 3684 del 3 de Mayo de 1988 es un documento visual que nos muestra contundentemente cómo cambió el aspecto de la zona arqueológica de Garagay. Puede distinguirse las viviendas de los invasores, ya de considerable tamaño, congregadas en manzanas en los cuatro flancos de la poligonal, siendo curioso que mientras las manzanas A, B, C, D, E, I y J estaban casi ya constituidas las F, G y H recién empezaban a conformarse. Otra cosa que llama la atención es que frente a las que son ahora las manzanas B y J estuvieron otras dos manzanas en el área de la plaza central; quizás fueron las viviendas que por presión del INC fueron desalojadas o se mudaron a la parte posterior del cuerpo central. Es curiosa la información que nos da un documento del expediente de la APRUP: una notificación de un abogado Valderrama a los pobladores de los sectores II y III del Asentamiento Humano 12 de Agosto (01/08/1988) refiere que aunque el fallo de desocupación emitido en Julio de 1986 no se había cumplido hasta la fecha éste estaba facultado para ejecutarlo, recordándoles además que por Resolución de Alcaldía Nº 037 de fecha 12 de Enero de 1988 los invasores habían sido reubicados en otro sector de San Martín de Porres. Esto nos hace pensar que el fallo de 1986 quizás no se refirió a la reubicación que hubo, o que se refirió a la reubicación conjuntamente con el posterior abandono definitivo de la zona arqueológica, cosa a la que debe estar relacionada la resolución del Municipio de San Martín de Porres, lamentablemente a

Fig. 22: Saqueo del gabinete de Garagay. Foto El Comercio, (26/05/87).


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Fig. 23: Viviendas dentro del cerco construido en 1982 para Garagay. Foto El Comercio,(22/07/1990). pesar del tono amenazante de la notificación no se realizó ningún desalojo a pesar que la Municipalidad de este distrito ya había ordenado su reubicación, esto nos demuestra la persistencia de los invasores a quedarse en el sitio. Este documento nos deja con la duda de a quién representaba éste abogado Valderrama, posiblemente a la Municipalidad del distrito, o a los vecinos de las urbanizaciones aledañas, o al INC. El 24 de Noviembre de 1988 salió publicado en El Peruano una nota sobre Garagay, que menciona que “El INC., a través de la Procuraduría General de la República denunció a los invasores ante la Autoridad Judicial correspondiente.” y que “Concluidas las acciones legales, queda únicamente la ejecución de sentencia de desalojo – ordenada por el Juez Instructor y confirmada por el Tribunal Correccional -, de los pobladores precarios de los Sectores 2 y 3 del Asentamiento Humano “12 de AgostoGaragay”, en vista que el Sector Nº 1 fue reubicado en un terreno designado por la Municipalidad de Lima.” La nota termina diciendo que una vez libre el sitio el INC demolerá las viviendas que aún permanezcan dentro del perímetro y que acondicionará los gabinetes y el cerco destruido por los invasores. A pesar del tono optimista de ésta nota pensamos que se refiere a los moradores que aún quedaban en el área de la plaza central, ya que el resto estaba acordonado en todo el perímetro interno. Una prueba de cómo el gobierno municipal de San Martín de Porres apoyó a los invasores lo prueba el Oficio Nº0186-89/A-MDSMP mandado por el alcalde José Miranda al INC el 6 de Febrero de 1989, en el que se hace mención que el 6 de Enero de ese año éste alcalde presentó al INC el Of. 0019-89 en el cual solicitaba que liberara el terreno que ocupaba el Sector 3 de 12 de Agosto (15,000 m2) porque a criterio del municipio se encontraba a una distancia considerable que sobrepasaba la indispensable técnicamente (¡!). Fue por estos años, probablemente durante 1988, 1989 o 1990, que se produjo

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un hecho impactante en la zona de Garagay y que pudo ser aprovechado para salvaguarda del patrimonio arqueológico: Sendero Luminoso dinamitó la torre de alta tensión ubicada en la cima del cerro Mulería que mira precisamente hacia la Av. Universitaria y Garagay. Ésta al desplomarse tensionó tan fuertemente los cables que ocasionó el desplome de la torre ubicada en los jardines que divide las vías de la Av. Eduardo Barnard, torre que se ubica entre la torre del cerro Mulería y la torre ubicada en la cima del cuerpo central de Garagay. Al desplomarse la segunda torre, según versión de un vecino, los cables chicotearon libres en la pista, pudiendo haber electrocutado a todo peatón que haya estado en la vía. Debido a esto la torre situada en la cima del montículo principal de Garagay también doblóse por el peso de los cables(13). Aunque es algo execrable destruir infraestructura energética del Estado fue una buena oportunidad para reubicar de una vez por todas la fatídica torre de alta tensión ubicada en Garagay. Pero por mas increíble que parezca esto no se produjo: Electro - Lima volvió a instalar una nueva torre de alta tensión en la cima del cuerpo central, situada unos metros más al sureste de la antigua ubicación, la segunda semana de Noviembre de 1992 (El Comercio 17/11/1992), siendo hasta ahora visibles las antiguas bases de la primera torre. En vista de ello el INC multó a la Empresa Electro - Lima con mil unidades de referencia tributaria (URT) ( 1’040,000 nuevos soles), pero el asunto quedó nuevamente como estuvo hasta nuestros días(14). Lamentablemente por todos los problemas y acontecimientos suscitados desde 1985 el Proyecto de Investigación, Delimitación y Conservación de la Huaca Garagay quedó prácticamente congelado en el tiempo, paralizándose los trabajos efectuados por el INC y también sumergiéndose las evidencias expuestas en una postración y abandono que a durado hasta nuestros días. Tanto el atrio con los frisos en el cuerpo central, las evidencias arquitectónicas con los frisos del brazo derecho y la plaza circular hundida quedaron a merced no sólo de los invasores, sino del tiempo y del abandono. A pesar de estar techados los primeros ambientes no impidió su progresivo deterioro, es que el INC tuvo una actitud terriblemente irresponsable al abandonar, prácticamente a su suerte, las valiosísimas y únicas evidencias que se descubrieron en este sitio(15). Es importante reparar que por las informaciones periodísticas de El Comercio desde Agosto de 1985 refieren la presencia en el sitio de 3 guardianes del INC: Pedro García, Luis Pérez y Bernabé Chipana. Por el informe de Dante Casareto de Febrero de 1998 refiere que en 1996 había fallecido el último de éstos tres

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Fig. 24: Vista de una de las manzanas de 12 de Agosto en Garagay. Foto El Comercio,(22/07/1990). guardianes, el Sr. Bernabé Chipana. Al parecer los otros dos a lo largo de estos años por alguna razón dejaron de ser guardianes (16). El 30 de Marzo de 1990 El Comercio informaba en una amplia nota del estado del sitio de Garagay, menciona que Carlos Guzmán Ladrón de Guevara, funcionario del INC, hizo alusión que en Setiembre de 1989 la Procuraduría General de la República dictó una sentencia de desalojo pero “por razones que desconocemos ha sido suspendida”. Además de ello denunció que empresas como Sedapal instalaron a los invasores agua y desagüe: en 1987 dos pilones y a mediados de 1989 dos pilones más, y que a pesar de la protesta del INC nada se pudo hacer para impedirlo. También Electro Lima iba a instalarles luz pero el INC lo impidió. Termina diciendo 13) Según otras versiones la torre situada en la cima del montículo principal también fue dinamitada, junto con la del cerro Mulería. Según Cock la torre situada en el cuerpo central de Garagay fue destruida dos veces por atentados terroristas (Cock, 1998:9). 14) Algunas referencias nos mencionaron que por irónico que parezca fue la única vez que el INC multó a una empresa por depredar el patrimonio y que llegó a hacerse efectiva la multa. Con el dinero recaudado el INC pudo comprar un par de camionetas con lo cual engrosó su logística. 15) Una actitud responsable hubiera sido, previendo que el problema legal de desocupación sería largo, el tapado de los frisos con barro protector, tal como se ha hecho con los frisos de Huaca de Los Reyes en el valle de Moche. Irónicamente este hecho si ha sido hecho por el INC en Garagay después de Agosto de 2004… después del desplome del ambiente y la casi total destrucción de los frisos polícromos. 16) Escuchamos una versión increíble de la salida de éstos dos guardias, o de al menos uno de ellos, que dice que hacia finales de los ochenta o principios de los noventa el INC realizó una evaluación de su personal, evaluando también a los guardianes de las zonas arqueológicas de Lima…en la cual evaluó tomando exámenes de razonamiento matemático y verbal (¡!), para personas adultas, varias de estas que a lo mucho sólo sabían leer y escribir, es increíble creemos nosotros el grado de absurdo criterio con que se puede evaluar al escaso personal de una institución precisamente encargada de velar por la protección de nuestro patrimonio, y a gente anónima que en muchos casos son los defensores inmediatos del patrimonio, poco valorados y recordados en la arqueología peruana.


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que quedan aún 500 familias en el perímetro del sitio y que la Municipalidad de San Martín de Porres en vez de buscar una solución al problema no hace nada por éste. El 22 de Julio de 1990 el mismo diario siguió informando del lamentable estado de abandono del lugar, de los maltratos que vienen recibiendo los guardianes del sitio (Rosa Herrera, su esposo Luis Pérez y Bernabé Chipana) además de interesantes declaraciones del alcalde de San Martín de Porres, Marcelino Morales, que mencionó “hay cosas que no están claras como cuál es la zona arqueológica propiamente dicha.” (¿?) y también “que lo que debe quedar en claro es que a la municipalidad no le corresponde conservar y mantener el patrimonio arqueológico, ya que para ello está el INC, el cual parece no cumplir bien su tarea, pues hay abandono y por ello ocurren estas invasiones.” (¡!), a lo que habría que agregarse que “la política del gobierno municipal no es erradicar, más bien consiste en dar vivienda a quien la necesita.” Termina la entrevista insistiendo que el INC “aclare” si el área invadida es arqueológica o no, como se ve, es obvia la actitud parcializada del alcalde en pro de los invasores; la nota también incluye unas declaraciones de la Directora Ejecutiva del INC, Laura Bozzo, que descartó cualquier tipo de acuerdo entre los invasores y el INC, y que éste insistirá en el desalojo definitivo del área arqueológica. Por la Resolución Directoral Nacional Nº 949 del 29 de Diciembre de 1999 firmada por Luis Repetto Málaga sabemos que el 26 de Setiembre de 1991 la Comisión Nacional Técnica Calificadora de Investigación y Conservación de Monumentos Arqueológicos por Acuerdo Nº 030 acordó reafirmar la declaración y reconocimiento de la intangibilidad de la zona arqueológica de Garagay, y ratificó la validez del plano de delimitación Nº T-03-87. Esto mismo fue vuelto a ratificar por la Comisión Nacional el 12 de Noviembre de 1993 mediante el Acuerdo Nº 072. Éste

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mismo año de 1991 salió publicado en Madrid el último artículo de Rogger Ravines sobre el sitio, titulado Garagay: un centro ceremonial del Período Formativo en el libro Los Incas y el Antiguo Perú 3000 años de Historia publicado por el Centro Cultural de la Villa de Madrid. El 17 de Noviembre de 1992 El Comercio menciona que el INC multó a Electro Lima por la instalación de la torre de alta tensión nuevamente en la cima del cuerpo central del sitio, después del atentado terrorista perpetrado. Electro Lima mencionó que la torre fue reinstalada en el mismo lugar de acuerdo a un “programa de reparaciones previstos para casos de atentados terroristas” sin que el hecho fuera de conocimiento de la directiva de la empresa, pero la protesta del INC no sólo se refiere a eso, ya que denuncia que la semana anterior la misma empresa empezó a dotar de electricidad a 12 de Agosto.

12 de Agosto sea considerado “cerco vivo” “con los cuales le daríamos una solución novedosa digna de ser imitada en el resto del país con similar problema.” (¡!). El 19 de Enero de 1994 con la Resolución Jefatural Nº 020, en la cual se hace alusión del Acuerdo Nº 072 del 12 de Noviembre de 1993, el INC vuelve a ratificar la intangibilidad de la zona arqueológica de Garagay, con el perímetro de 1825.33 ml. y el área de 22 hectáreas + 8,000.10 m2. Se aprueba el plano de delimitación Nº T-03-87, de escala 1/500 con su respectiva Memoria Descriptiva y se ordena la inscribción como bien inmueble de propiedad del Estado integrante del Patrimonio Cultural de la Nación en los Registros Públicos y en la Superintendencia de Bienes Nacionales. Es curioso que en sólo tres años (de 1991 a 1994) el INC haya ratificado tres veces un mismo tema, cosa que llama más la atención debido al cambio de actitud hacia este mismo tema que tuvo en los años siguientes y a los hechos que sucedieron después.

Este año de 1992 Richard Burger publicó el libro Chavin and the Origins of Andean Civilization en el cual hace una síntesis del período Formativo de los Andes Centrales. En el capítulo correspondiente a las sociedades del Período Inicial dedica varios párrafos a Garagay, que junto con Cardal eran los dos Es importante mencionar que en 1994 templos en U mejor conocidos para esa fe- Editorial Brasa publica la colección Historia General del Perú y en el Tomo I cha. El Informe Nº 177-93-INC/OAJ (07/12/93) (denominado “Los orígenes”) Peter Kaumenciona la opinión jurídica sobre el Pro- licke publica un interesante estudio aceryecto de Ley Nº 962-93-CCD presentado ca de las sociedades precerámicas y formediante Oficio Nº 240-93-CFI/CCD por el mativas de los Andes (denominado Los Ingeniero Demetrio Patrias, Presidente de la orígenes de la civilización andina). En el Comisión de Energía e Infraestructura del capítulo II dedicado al Formativo Kaufujimontesinista Congreso Constituyente licke hace una detallada síntesis de las Democrático. Éste Proyecto de Ley propone investigaciones hechas sobre éste períose declare intangible un área de 22 Ha. más do, y hace una serie de menciones acerca 800 m2 de Garagay y que se cree un “Área de Garagay, que ubica en el período Forde Protección” ó “Lindero Integrado Vivo” mativo Medio (1000-650 a.C.) y del cual constituido por las manzanas de los sectores afirma que junto con Cardal son de los 1,2 y 3 de 12 de Agosto, así los habitantes de pocos sitios monumentales de la costa éste asentamiento humano se convertirían en central que ayudan a clarificar en algo el los “defensores” contra futuras invasiones panorama de la arqueología de ésta zona (¡!). Como puede verse, fue la primera refe- para éste período. También este año aparencia a la posterior inmoral denominación reció el Inventario del Patrimonio Mode “cerco vivo”. Posteriormente en el Oficio numental Inmueble – Lima. Valles de Nº 164.JD 94 (03/01/94) dirigido al Ingenie- Chillón, Rímac y Lurín, trabajo que rearo Humberto Sambucetti Pedroglio, Congre- lizó la Universidad Nacional de Ingeniesista de la Comisión de Educación, Cultura y ría en los valles bajos de éstas respectiDeporte los invasores presionaron para que vas cuencas (inventariándose patrimonio

Figs. 25, 26 y 27: Fotos del rostro antropomorfo, de Ravines e Isbell (1975) (izquierda), de El Comercio (05/08/1995) (centro) y de El Comercio (29/07/1998) (derecha). Se aprecia el deterioro gradual y constante a lo largo de esos años.


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públicamente el INC no hizo nada por remediar la conservación de los frisos hasta el 2004 cuando el techo de este ambiente colapsa. En la foto tomada por La República en su nota de Domingo puede observarse como este forado situado junto a la Gran Imagen habíase extendido destruyendo parte del rostro de esta figura y de la división geométrica colindante, ampliándose hasta el límite superior del muro, una destrucción ya advertida en 1996 y contra la cual no se hizo nada para remeFig. 28: El guardián de Garagay, Bernabé Chipana, diarla en su debido momento. Es interefallecido en 1996. Foto El Comercio (05/08/1995). prehispánico, colonial y republicano), en el Tomo III hay una ficha para Garagay con el código 15-1278, dando datos bastante puntuales para el sitio arqueológico. Es importante recalcar que menciona que el sitio no tiene ni un saneamiento legal ni está oficialmente declarado monumento. El 5 de Agosto de 1995 El Comercio volvió a publicar otra nota de Garagay, mencionando que la reportera Alessia di Paolo sólo encontró como guardián del sitio al señor Bernabé Chipana, de 79 años de edad y que con dos perros cuidaba el sitio, con un sueldo de 300 soles mensuales dados por el INC. Posteriormente el mismo diario el domingo 9 de junio de 1996 publica una visita hecha por los redactores de El Comercio y por el conservador Boris Márquez al sitio, en la cual comprobaron que de los 15 frisos desenterrados por el proyecto de Ravines entre 1974 y 1985 sólo quedaban seis. Aunque fue un dato exagerado por los redactores del diario evidencia de un modo el grado de abandono que por entonces sufrían los frisos. Publican una foto en la cual puede distinguirse un tremendo forado en la zona inferior de la Gran Imagen del atrio, en la zona situada casi debajo de la cabeza de esta imagen voladora, desde el suelo hasta casi la altura del inicio del rostro y que había comprometido parte de la división geométrica situada en la dirección que siguen las imágenes hacia la escalera que sube del atrio a la plataforma superior. Lo increíble de todo esto es que habiéndolo denunciado El Comercio

sante que en esta nota se haga alusión a que el INC contemplaba la posibilidad de enterrar nuevamente los frisos como medida de protección (o quizás de cubrirlos de un barro protector), cosa que como sabemos todos no llegó a hacer. El 16 de Octubre de 1996 la guardiana del INC de Garagay Rosa Herrera Arias informó mediante una carta al Director del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia otro hecho inaudito: el 15 de Octubre de ese año a las 8:00 p.m. un grupo de invasores destruyeron adobes cerca al almacén perjudicando el ingreso a éste depósito, agredieron verbalmente a los guardianes y dijeron que el lugar les pertenecía y que por ningún motivo iban a desocuparlo. El 21 de Octubre vuelve a enviar otra carta mencionando también que el techo del ambiente protector del brazo derecho se había desplomado parcialmente. Continuó por estos meses la presión de 12 de Agosto por buscar una solución “legal” a su permanencia indefinida en el sitio, así por un documento enviado por los invasores al Director del INC Luis Arista (07/11/96) sabemos que los pobladores de las manzanas D y E de 12 de Agosto se denominaron “Asociación de Vivienda 31 de Enero” y refieren a un Exp. de fecha 22 de Marzo de 1996 y a un convenio entre el INC y el asentamiento humano. Posteriormente por el Informe Nº 028-96-CTA/INC (15/11/96) enviado por Guillermo Cock, Presidente de la Comisión Técnica de Arqueología (CTA) al Director del INC Luis Arista menciona que: la CTA no tiene conocimiento de ningún convenio entre el INC y 12 de Agosto, que según el Art. 2

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inciso “a” de la Ley 24513 y Resolución de Alcaldía Provincial de Lima Nº 2169 de 3 de Noviembre de 1986 prohíben el reconocimiento de Asentamientos Humanos ubicados en zonas arqueológicas que constituyen Patrimonio Cultural de la Nación (Ley 24513) y que los ocupantes de Garagay fueron declarados reubicables (Acuerdo 2169), mencionando además que la orden de desalojo fue suspendida por el mismo INC (¡!). Sobre la situación de Garagay menciona que: “A diferencia de otros sitios arqueológicos donde es posible redelimitar o de realizar arqueología de rescate con la finalidad de liberar ciertas áreas a ocuparse por la población en el caso de Garagay es imposible reducir el “área intangible” y, por el otro lado, cualquier proceso de “liberación” encontraría serias críticas por parte de la comunidad académica, debido a la importancia del sitio” y “Una solución intermedia de tipo “cerco vivo” implementada en Garagay, antes de tener alternativas “modelo” para sitios de diferente importancia, podría tener como consecuencia el crear un precedente que dificulte el desalojo de invasiones en otros sitios, ya que prácticamente todos pedirían soluciones a la de Garagay.”. Como puede observarse, un celo defensor que Cock posteriormente cambio de forma radical. Llama la atención que el 28 de Noviembre como consta en un Acta de Entrega el mismo Cock entregara al Secretario General de 12 de Agosto 42 postes de concreto para que sean utilizados para la culminación del cerco perimétrico del sitio (suponemos que después el INC verificó que estos postes se usaron para tal fin). Finalmente el acercamiento de Cock hacia los invasores queda confirmado por el Oficio Nº 142/J/D/C/96 (13/12/96) dirigido a Guillermo Cock por el cual los pobladores de 12 de Agosto lo invitan a una gran chocolatada artístico bailable. Quizás los antecedentes del proyecto de evaluación de Cock se encuentran en una serie de trámites efectuados por 12 de Agosto ante el INC: el Oficio Nº 11-J-DC-97 (10/02/97) menciona que 12 de Agosto solicitó su saneamiento físicolegal, señalando que viven aquí 2500 familias; el Memorando Nº 050-97-INC/ DGCPCMI INC (11/02/97) señala que la Dirección General de Conservación del Patrimonio Cultural Mueble e Inmueble recibió una queja de la Asociación de Vivienda 31 de Enero, que hace 6 años presentó su Exp. 4764 con fecha 26 de Noviembre de 1991 con sus respectivas fichas registradas, demostrando que el área que ocupa se encuentra fuera del área intangible, pidiendo ésta Dirección que la Dirección de Conservación de Bienes Culturales Inmuebles verificase la existencia de dicho expediente y el trámite segui-


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do hasta la fecha. El 27 de Febrero de 1997 se produce la respuesta de la Dirección de Conservación de Bienes Muebles con el Oficio Nº 078-97/INC/ DCBI en el cual se dice que el INC nunca firmó un convenio con 12 de Agosto y que el Oficio Nº 427-91DGCPC respondió al Exp. 4764-91 (13/12/91) en donde se les comunica a ADV 31 de Enero que se encuentra dentro de los linderos de Garagay, delimitado por el Plano T03-87. Antes de mencionar con más detalle todo esto quisiera decir que visite la zona arqueológica de Garagay por primera vez en Abril o Mayo de 1997. En esa oportunidad pude observar que en los interiores de los ambientes acondicionados por el proyecto de Ravines para la protección de las evidencias a pesar del completo abandono y de la basura acumulada aún se conservaba buena parte de los frisos. En el montículo A o brazo derecho se conservaban casi todos o todos los frisos, mientras que en el atrio del montículo B algunas partes de las figuras habíanse derruido, yaciendo ignominiosamente en el suelo los pedazos de barro polícromo de las figuras. Había un tremendo forado en la pared de ladrillo del ambiente protector que daba hacia el interior de la pirámide por el cual ingresaban drogadictos. No pude creer que tan valiosas evidencias se encontrasen en ese estado. Posiblemente haya sido una de las últimas personas que vio erguido el ambiente protector del montículo A, ya que desplomóse en agosto de ese mismo año. Por el Informe Nº 423-98-INC/DGPADC presentado por Dante Casareto a Lyda Casas, Directora General de Patrimonio Arqueológico, el 10 de Febrero de 1998 sabemos lo sucedido con este asunto: la sobrina del guardián Bernabé Chipana, fallecido en 1996, informó al INC en Agosto de 1997 que el techo del ambiente protector del montículo A se había desplomado. Este techo por la descripción que da Casareto se conformaba para ambos ambientes de una mezcla de caña chancada, esteras amarradas con soguilla y unos 17) Creemos que hay cierta ambigüedad en este punto ¿Quiso decir “límites” de la arquitectura monumental o límites de las evidencias arqueológicas? Recuérdese que los centros ceremoniales conocidos como “Templos en U” no solamente se conforman de los montículos y de la plaza, sino también de todas las evidencias arqueológicas que rodean éstos montículos, la mayoría de las veces evidencias domésticas. Recuérdese las investigaciones hechas por Muelle en La Florida (1957), Burger en Cardal y Mina Pedida (19851990), Lucénida Carrión en San Jacinto (1993), todas arrojaron que en las zonas exteriores colindantes existen importantes vestigios arqueológicos que forman parte del sitio arqueológico, tipificado como “templo en U”.

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10 cm. de torta de barro, añadiéndose para el ambiente del atrio un armazón de fierro. El desplome de estos ambientes fuera del abandono se produjo también por haber sido elaborados mal. Al llegar al lugar Casareto constató que del techo del ambiente en el montículo A se había desplomado el 40 % de éste, lamentablemente sobre los frisos, mencionando que la mayor parte de las vigas y viguetas estaban dobladas, rajadas o a punto de colapsar. De Diciembre de 1997 a Enero de 1998 se procedió al retiro no sólo del techo colapsado sino del que aún quedaba en su lugar, mencionando que casi todas las estructuras estaban apolilladas o quebradas. Luego se cambió toda la estructura de cañas y se confeccionó un nuevo armazón de madera, para finalmente colocar un nuevo techo de calaminas de fibraforte, techándose 290 m2 que es el área del ambiente del montículo A a dos aguas. Casareto mencionó que quedaba pendiente elaborar los sistemas de drenaje para las excavaciones situadas exteriormente al área techada, para lo cual realizó el plano planimétrico de las estructuras excavadas en el montículo A, drenaje que debía hacerse para el caso de lluvias torrenciales que podía traer el Fenómeno del Niño que se estaba dando en esos años. Para el montículo B menciona que aunque el techo es de similares características aún se encontraba en pie pero estaba pandeándose por falta de vigas transversales, recomendado su urgente intervención, cosa que fue desoída completamente y que siete años después ocasionaron el desplome de ésta cobertura. Menciona también que el 40 % de los frisos han sido destruidos. El informe termina recomendando no sólo la intervención del ambiente del atrio, sino que se implemente todo un nuevo proyecto de puesta en valor del lugar, junto con un Museo de Sitio y vigilancia, para realizar así un plano definitivo de la zona arqueológica para su declaración formal y su respectiva inscripción en los Registros Públicos. Del 26 de Noviembre de 1997 al 3 de Enero de 1998 Guillermo Cock llevó a cabo el “Proyecto de Prospección y Evaluación Arqueológica en el área ocupada por el AA.HH. 12 de Agosto, dentro de la Zona Arqueológica delimitada de Garagay” (Cock, 1998:13). Fue el segundo de los tres proyectos de evaluación realizados en el sitio arqueológico. Este proyecto de evaluación se realizó por interés de los pobladores de 12 de Agosto de buscar una solución legal a su permanencia en la zona arqueológica, realizándose éste proyecto casi a la par de los trabajos de reconstrucción del ambiente del montículo A. El proyecto tuvo como objetivo “evaluar el contenido arqueológico del área donde se ubica el AA. HH. y servir como herramienta técnica para dar una solución definitiva a la problemática desatada tras la ocupación

de algunos sectores del área delimitada de Garagay.” (Cock, 1998:7) Los objetivos específicos de la evaluación (reconocimiento sistemático con excavaciones) fueron: evaluar la existencia de vestigios arqueológicos en las áreas ocupadas por 12 de Agosto y calificarlos cualitativamente, exponer propuestas de tratamiento para las áreas ocupadas por 12 de Agosto que contengan vestigios arqueológicos, realizar una propuesta de tratamiento para el sitio arqueológico y, finalmente, proponer reubicar pobladores cuyas viviendas se encuentren sobre zonas que serían contempladas para un futuro plan de desarrollo del sitio (Cock, 1998:7). Pero más adelante menciona que el estudio de evaluación arqueológica (fase exploraciones y excavaciones) tuvo como objetivos: definir los “límites” del templo en U(17) (a nuestro parecer se refirió a los límites de la arquitectura monumental), centrándose para esto en el extremo suroeste del montículo A o brazo derecho y en la parte posterior (suroeste del cuerpo central o montículo B) y también determinar qué zonas de 12 de Agosto se encontraban sobre estructuras o restos arqueológicos (enfatiza en contextos primarios) y constatar la naturaleza e importancia de éstas zonas para preservar la integridad del monumento (Cock, 1998:13-14). Cock realizó 25 unidades de excavación en los cuatro “lados” que conforman los alrededores del conjunto (21 cortes de 2 x 2 m. y 4 trincheras) y en cuanto a ellas fueron sus objetivos: para los cortes “la finalidad de obtener el maximo de información sobre la existencia de restos arqueológicos y su calidad” (¿?) y para las trincheras “obtener información sobre la ubicación de los paramentos externos del monumento” (Cock, 1998:14). Cock sectoriza el área evaluada en 4 sectores: Sector A colindante con el perímetro noreste del sitio, lado norte de la plaza central, Sector B colindante con el lado sur y suroeste del brazo derecho, Sector C colindante con el lado suroeste del cuerpo central y Sector D colindante con el lado noroeste del brazo izquierdo. En el Sector A ubicó 8 cortes (o cateos): 22 y 21 en la calle que separa las manzanas A y B de 12 de Agosto y 14, 13, 12, 10, 9 y 20 a lo largo de toda la calle que se sitúa entre las manzanas B y J y el espacio vacío de la gran plaza (en ambas calles las unidades estuvieron dispuestas en orden correlativo de noroeste a sureste). En todo éste sector Cock ubicó en todos los cateos (menos en el 10) evidencia de un piso que con seguridad fue la superficie de la gran plaza de Garagay (Cock, 1998:50), piso que tuvo una base de arcilla amarillenta que se asentó directamente sobre el estéril. Sobre este piso en casi todas las unidades se observó deposiciones de arena y tierra producto de fenómenos aluvionales (o de


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empozamiento de agua). Es quizás la evidencia más contundente para refutar la hipótesis de chacras sagradas de Williams. En el Sector B ubicó 3 cortes o cateos: 11 (en la base noroeste del montículo A o brazo derecho), 6 (en la zona suroeste del mismo) y 2 (en el flanco noroeste del extremo suroeste del montículo A)(18). Éstas tres excavaciones tocaron estructuras arquitectónicas enterradas del brazo derecho, así en el corte (o trinchera) 11 pueden distinguirse dos (o hasta tres) remodelaciones del frontis noroeste del extremo norte del brazo, lo que Cock define como Muro B (y hasta posiblemente el A) estuvo asociado a un piso que en el extremo de la trinchera hacia la plaza está cubierto de sedimentaciones fluviales. Según Cock este piso sería el mismo que exhibe la plaza o pozo circular hundido (Cock, 1998:30). El corte (o trinchera) 6 despejó un muro en el extremo noroeste de la misma, al cual se adosó por su flanco sur un piso y un muro que contuvo su relleno, más al sur encontraron vestigios de un canal relativamente moderno y al extremo sur de la trinchera los estratos de tierra agrícola bajo los cuales encontraron el estéril (posiblemente sea evidencia que no continuó el brazo derecho más hacia el sur). El corte o trinchera 2 evidenció un muro colapsado y sepultado (que Cock denomina Muro A) que se proyectó desde el frontis noroeste del Montículo A, asociado a un piso bien preparado, el cual al ser remodelado se le cubrió aparentemente de cantos rodados (a manera de empedrado), siendo los únicos vestigios dos líneas de cantos, casi a manera de zócalo del Muro A (Cock, 1998:18). De todas formas la evidencia es importante y comprueba que éste piso fue remodelado al menos dos veces, piso que Cock considera el mismo que el de la trinchera 11 y el de la plaza circular hundida. Según Cock la mayor parte de la fragmentería cerámica recogida de éstas trincheras corresponde a tazas, cuencos, botellas y ollas sin cuello, muchos conservando rastros de hollín sobre la superficie. Termina diciendo también que las evidencias encontradas en el corte 2 comprueban que las bases del brazo derecho se proyectan más al suroeste de lo que superficialmente puede observarse, corriendo por debajo de la Manzana I de 12 de Agosto (Cock, 1998:51). En el Sector C Cock realiza 7 excavaciones: las trincheras 1 y 8, 1 en la parte baja del talud sureste del ala derecha del cuerpo central y 8 en el talud suroeste del núcleo del cuerpo central, 3 entre la Manzana H y el ala derecha, 4 cerca del término en el llano de la trinchera 8, 5 entre la Manzana G y el núcleo, 7 entre la Manzana G y el ala izquierda y 25 entre la Manzana F y el

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ala izquierda. Son interesantes las trincheras 1 y 8 ya que estuvieron emplazadas en el talud del cuerpo central. En la trinchera 1 prácticamente no hubo estructuras arquitectónicas desenterradas y sólo en el lado sur de la trinchera se ubicó un piso, que probablemente pueda ser el mismo ubicado en el cateo 2 al pie del muro de contención del Montículo A. Al no encontrar estructuras en esta zona (sobre todo en el llano) Cock pensó que sería la prueba que el cuerpo central y el brazo derecho no estuvieron articulados (Cock, 1998:50). En cambio la trinchera 8 despejó parte del frontis posterior del núcleo y al menos encontró restos de 5 ó 6 terrazas, evidencias de tres muros de contención y dos superficies o pisos de éstas. En el segundo piso en altura Cock encontró la osamenta de un cóndor adulto (Hallazgo 1), depositado como ofrenda probablemente al construir la terraza. Sobre un muro más bajo en el talud encuentra el Hallazgo 2, que consiste en una figurina. Más abajo del muro encuentra dos hallazgos más (3 y 4) que consisten en “piedras vestidas”, encontrando junto al Hallazgo 3 un fragmento cilíndrico de madera, pintado de azul claro, rojo, blanco y negro, formando diseños ondulantes. Es interesante también que encontrara al excavar esta trinchera fragmentos de estuco (barro pintado) probablemente pertenecientes a frisos o superficies pintadas, los colores fueron rojo oscuro, blanco, rosado, verde, amarillo y negro (Cock, 1998:52). De las demás unidades la 3 y 4 fueron estériles, sólo encontrando en la 3 una capa de sedimento aluvial sobre el nivel estéril. En cambio en la 5, 7 y 25 se encontró un piso, similar a los ubicados en otras unidades excavadas y con toda probabilidad asociado al cuerpo central (en los cateos 5y 7 sobre el piso se encontró fragmentos de cerámica y carbón). Es interesante que en las unidades 7 y 25 sobre éste piso Cock hallara evidencias de terrazas o rellenos de terrazas que fueron ampliaciones del ala izquierda y que sellaron el piso. Y en la unidad 25 asociado a éste piso encontró los restos de un fogón circular de aprox. 1 m. de diámetro, delimitado por una hilera doble de cantos rodados y que tuvo una tovera orientada al norte, Cock refiere que fogones similares halló Burger en el centro de las plazas circulares de Cardal (Cock, 1998:46) por lo que insinúa que probablemente en este lugar se encuentre una enterrada. Finalmente en el Sector D ubica 7 unidades de excavación: 15 casi en la “esquina” sureste del brazo izquierdo, 16 en la planicie, entre la Manzana C y el brazo izquierdo; 17, 18 y 19 en todo el borde o pie del lado norte del brazo izquierdo, ubicadas consecutivamente de este a oeste, entre las manzanas D y E y el brazo; y 23 y 24 en las inmediaciones del extremo oeste del brazo, cerca del punto de confluencia con el ala izquierda del

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cuerpo central. Es interesante que en la 15 se halla encontrado los vestigios de un piso asociado a una intrusión de relleno (¿relleno arquitectónico del brazo izquierdo?) cubiertos por tierra agrícola moderna, encontrándose también en la 16 un piso sobre el estéril y sepultado por tierra y arena. Es interesante este piso por la ubicación, puesto que probaría que el brazo no se extendió más allá del talud noreste actual. La unidad 17 fue estéril mientras que en las 18, 19, 23 y 24 se encontró la evidencia de capas de tierra y cantos rodados que formaron parte de un relleno de una terraza, que se asentó directamente sobre el estéril. Cock piensa que ésta terraza sería la misma evidenciada en las unidades 25 y 7 (Cock, 1998:53), incluso cree que ésta terraza pudo ser como una terraza paralela al brazo izquierdo, similar a la ubicada al sur del brazo derecho de Cardal, donde se emplazaron las plazas circulares hundidas. El informe de Cock finaliza con un resumen de la información proporcionada por las excavaciones hechas en cada sector (la cual “categoriza”), dando una serie de recomendaciones para los mismos. Para el Sector A manifiesta que “los pobladores de las manzanas del sector están sobre el apisonado que constituye el nivel de ocupación cuando el sitio estuvo ocupado. Sin embargo, eso puede afirmarse también sobre la población que está fuera del área delimitada en una extensión no determinada. Por ello, no se encuentran afectando material cultural prehispánico que atente contra la integridad del Templo en U.” (¡!) (Cock, 1998:54). Sobre el Sector B recomienda que de excavarse y ponerse en valor el Montículo A o brazo derecho (y sobre todo despejar su proyección hacia el suroeste) tendría que desalojarse a algunos pobladores de la Manzana I. Sobre el Sector C menciona que por su proximidad al cuerpo central algunas viviendas de la manzana G deben ser reubicadas y que deben excavarse más los alrededores de la unidad 25. Y sobre el Sector D piensa que aparentemente es un área donde poder reubicar algunos pobladores de otras manzanas y que algunas viviendas de la manzana E deberían ser reubicadas, sumado a que debería profundizarse las excavaciones en el flanco noroeste del brazo izquierdo. Después de éste resumen da una serie de recomendaciones, desde nuestro punto de vista válidas, en lo que concierne a la reubicación de la torre de alta tensión (variar el tramo, construyendo una nueva torre en medio de la Av. Universitaria y desviar por allí el tendido para que vaya por Universitaria hasta la Av. Angélica Gamarra y de allí se una a su 18) Cock (1998:50) incluye al corte 1 en este Sector, pero nosotros pensamos que sería más adecuado ubicarlo en el Sector C, puesto que evaluó una parte del cuerpo central.


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trazo original en la Av. Los Próceres, incluso da un trazo más de alternativa) (Cock, 1998:56)(19). Finalmente propone realizar un Plan de Manejo para el sitio arqueológico, mediante el cual se formalizaría (llámese “legalizaría”) la ocupación del sitio por los pobladores de 12 de Agosto, contemplándose en este plan el “reordenamiento espacial de la población, el papel que ellos van a cumplir en la preservación y conservación del sitio y del monumento, planes de desarrollo que contemplen la investigación y puesta en valor de sectores del Templo, susceptibles de ser visitados por turistas, áreas de servicios, etc.” (Cock, 1998:56-57). Lo más increíble de todo esto puede leerse en éstos párrafos “Como se ha expuesto en la Introducción a este Informe, pensamos que si el Asentamiento Humano 12 de Agosto no hubiese estado alrededor del sitio y se hubiese constituido en una barrera o cerco, Garagay estaría destruido. La reubicación realizada hace más de una década y los acuerdos pactados entre las instituciones gubernamentales, poder judicial, INC y los pobladores, han tenido un éxito que no tiene muchos otros ejemplos con los que se pueda comparar este caso. Si se desalojasen a los pobladores hoy día, tenemos la certeza que el sitio sería completamente invadido en un plazo muy corto de tiempo y, creemos, esta vez no habría el espacio ni las condiciones para lograr una solución integral. Por ello, pensamos que, la mejor manera de solucionar el problema de Garagay es la de oficializar el concepto del cerco vivo o anillo de protección alrededor del mismo. La formalización de los pobladores del Asentamiento 19) Es importante mencionar que refiere también del pésimo estado de conservación del gabinete del INC situado en medio de la plaza central, en el cual extrañamente se depositó material arqueológico no sólo de Garagay sino de excavaciones hechas por la Expedición Japonesa en Cajamarca (Huacaloma) y también de excavaciones hechas por el INC en Ancón, Santa Felicia y Nazca. Refiere que todo este material está completamente saqueado, las bolsas rotas, la cerámica completamente desperdigada y las etiquetas rotas y dispersas. El local mismo está en total estado de abandono, con los techos colapsados y usados los ambientes como letrinas y fumaderos de pasta básica (Cock, 1998:10). Nosotros nos preguntamos ¿A tanta irresponsabilidad llegó el INC?. 20) Esta conjetura evidencia la poca voluntad del INC de, en caso de desalojo de los invasores, cercar nuevamente el área y rehacer el proyecto de puesta en valor del sitio, truncado por la invasión de 1985. Poner a los pobladores de 12 de Agosto como los paladines de la defensa y preservación de Garagay, después de los atropellos y ensañamientos hechos contra el sitio a lo largo de su tiempo de permanencia allí, es el colmo de la desidia, del cinismo y de la desvergüenza.

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Humano 12 de Agosto pasa por una serie de procedimientos técnicos y legales que debieran implementarse a la brevedad posible.” (Cock, 1998:56)(20). Para hacer realidad este plan de manejo implicaría “categorizar” nuevamente el sitio y además realizar una zonificación de la zona arqueológica, en la cual se emplearía las siguientes categorías: zonas intangibles, zonas del Estado bajo cultivo o reforestación de especies nativas, zonas de servicios, zonas arqueológicas de reserva científica, zonas biológicas de reserva científica, zonas bajo investigación prioritaria, zonas de uso intensivo, zonas de conservación permanente, zonas de uso restringido, zonas de vivienda particular (que contemplaba las variables de “arquitectura tradicional” y “arquitectura libre/controlada”) y zonas en recuperación (Cock, 1998:57-58). Como podrá apreciarse en el Informe Final del Proyecto de prospección y evaluación arqueológica en el área ocupada por el AA. HH.12 de Agosto, dentro de la zona arqueológica delimitada de Garagay, distrito de San Martín de Porres, Dpto. y Prov. de Lima presentado por Cock al INC en Enero de 1998 el resultado final es beneficioso para la permanencia legal e indefinida de las personas que un 12 de Agosto de 1985 violentaron y depredaron un sitio arqueológico, resultado final que contrasta enormemente con sus opiniones hacia algo más de un año, en Noviembre de 1996, en las cuales critica la solución de “cerco vivo”. También en 1997 Lorenzo Rosselló publicó su importante libro Cantogrande y su relación con los centros ceremoniales de planta en “U”. En esta publicación fija su atención en el ahora prácticamente arrasado (debido a la expansión del distrito de San

Juan de Lurigancho) campo de geoglifos de Canto Grande, asignados para el Precerámico Tardío y al Período Inicial, relacionándolos directamente con los templos en U, mencionando en el libro varios datos acerca de Garagay. Es importante señalar que durante 1998 el gobierno de Fujimori dio una serie de dispositivos legales que atentarían de forma irreversible contra el patrimonio arqueológico. Relacionados con el tema de Garagay están que el 7 de Mayo de 1998 sale promulgado el Decreto Supremo 017-98 P.C.M. con el cual se crea la Comisión Calificadora de Zonas Arqueológicas ocupadas por Asentamientos Humanos, aprobándose su reglamento y facultándola para aprobar los proyectos de evaluación arqueológica, siendo ésta comisión la que a partir de la fecha categorizaría y delimitaría los sitios arqueológicos ocupados por asentamientos humanos. Relacionado con esta ley se promulga el 13 de Noviembre de 1998 el Decreto Supremo 046-98P.C.M. que modifica el Reglamento de la Comisión Calificadora de Zonas Arqueológicas ocupadas por Asentamientos Humanos, agravando los procedimientos violatorios de todo principio de conservación, pasando todas las instancias de decisión a manos de la Comisión de Formalización de la Propiedad Informal (COFOPRI) como única instancia que determinaría los casos en que se requiere la reubicación de invasores. El Comercio el 29 de Julio de 1998 denunció que por el abandono en que se encuentran los frisos de Garagay éstos están destruyéndose irremediablemente. Los periodistas del diario fueron acompañados al

Fig. 29: Vista del total abandono en que se encontraba el gabinete de Garagay. Foto El Comercio, (29/07/1998).


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sitio por la arqueóloga Marcela Olivas que reparó en los graves daños que los frisos venían sufriendo (en una foto sólo se conserva el 50% de la cabeza antropomorfa circundada por un medallón, además refiere que en Febrero de ese año una pared de uno de los ambientes protectores, probablemente del atrio del cuerpo central, había colapsado). Aparte de informar del total estado de abandono en que se encontraba el gabinete del sitio situado en medio de la plaza central la nota menciona que los principales alentadores de la destrucción progresiva del sitio son traficantes de terrenos que a todo costa quieren desaparecer los vestigios arqueológicos de Garagay. Al año siguiente en la sesión Nº 47 de la Comisión Calificadora de Zonas Arqueológicas ocupadas por Asentamientos Humanos (CCZAOAAHH) realizada el 26 de Octubre de 1999 se aprobó: el Informe técnico final de Cock y el Dictamen Nº 08-99-CTACCZAOAAHH del 21 de Octubre de 1999 con el cual se “desafecta” 39,373.11 m2 del sitio arqueológico de Garagay según el plano Nº 015CCZAOAAHH-99. Poco tiempo después Luis Repetto Málaga (entonces director del INC) saca la Resolución Directoral Nacional Nº 949 de fecha 29 de Diciembre de 1999 en la cual se aprueba la “remensura” (recorte) del plano Nº T-03-87 de Garagay, debido a que detectaron un “error material” en el perímetro del área intangible, en la Memoria Descriptiva y en el plano aprobado, siendo la Comisión Calificadora de Zonas Arqueológicas ocupadas por Asentamientos Humanos la que “utilizando métodos modernos” volvió a medir el área, reduciendo el área original del plano de 228,000.10 m2 a 227,963.67 m2 y el perímetro de 1825.33 m. a 1825.09 m. Ésta Resolución invalidaba la Resolución Jefatural Nº 020 (19/01/94) y reducía el área intangible del sitio. Sumado a esto se “desafectaba” (liberaba) del área intangible rectificada del sitio de Garagay 3 hectáreas y 9,373.11 m2 (39,373.11 m2) (el área ocupada por las manzanas A, C, D, E, F, G y H, quedando dentro de la nueva poligonal la manzana B y parte de la J e I, por lo que tendrían que reubicarse). Se mantenía la intangibilidad del área remanente de Garagay que quedaba reducida a unas 18 hectáreas 8,590.57 m2 dentro de un perímetro de 1771.40 (todo graficado en el plano Nº 016-CCZAOAAHH-99, en el cual la nueva poligonal estaba completamente rodeada por las manzanas de 12 de Agosto) y por último se daban las siguientes “condiciones” a los pobladores de 12 de Agosto que quedaron fuera del

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área intangible: cualquier remoción de tierra u obra que lo implique (desagüe, etc.) sólo podría hacerse con la supervisión y la aprobación del INC, las construcciones no podrían sobrepasar los 5.50 m. (2 pisos) y estaban prohibidas las obras de carácter subterráneo (a excepción de cimentaciones de poca profundidad). Como se ve, ésta Resolución Directoral, promulgada por el fujimontesinista INC de finales de los noventa iba a ser la sentencia final para Garagay. Increíblemente, y esto es algo que junto con la invasión de 1985 avalan nuestra opinión de que vivimos en una realidad surrealista, el dictamen de la Resolución Directoral Nº 949 no prosperó debido a la oposición de los propios invasores (¡!). Aunque parezca increíble, a pesar que oficialmente tenían ya en la mano los ansiados títulos de propiedad se negaron a acatar los dictámenes de ésta resolución, debido a las protestas de pobladores de las manzanas B,J e I, pero también debido a que les incomodaba terriblemente las condiciones que el INC había dado para su permanencia en el lugar(21). Es así como los habitantes de 12 de Agosto interponen un Recurso de Reconsideración contra la Resolución Directoral Nacional Nº 949/ INC, que fue dado antes del 24 de Noviembre del 2000. Fundamentaron su recurso impugnativo precisamente en el Proyecto de Evaluación de Cock (mediante el cual, según ellos, se prueba la inexistencia de restos arqueológicos bajo las manzanas B e I (¿?)), abogan por el rescate de los restos bajo la manzana J, mencionan que el INC no tomó en cuenta un plan de manejo realizado por los mismos pobladores y el hecho de que no tuvieron acceso al plano mediante el cual quedaban dentro de la zona intangible las manzanas B, J e I. El 24 de Noviembre del 2000 se emite el Informe Nº 048-CTA-CCZAOAAHH mediante el cual se refutan todos los fundamentos del Recurso de Reconsideración de 12 de Agosto, haciéndolo suyo la Comisión Calificadora de Zonas Arqueológicas ocupadas por Asentamientos Humanos el 29 de Noviembre del 2000. Posteriormente el 2 de Febrero del 2001 se emite la Resolución Directoral Nacional Nº 095 del INC mediante la cual se declara infundado el Recurso Impugnativo de Reconsideración interpuesto por 12 de Agosto y dispone el retiro de los pobladores de las manzanas B, J e I. Posterior a éstos hechos 12 de Agosto interpone un Recurso de Nulidad contra la Resolución Directoral Nacional Nº 949/INC, contra la Resolución Directoral Nº 095/INC y “contra los actos administrativos posteriores a la entrega del Estudio de Evaluación Arqueológica realizado por el Arquitecto Guillermo Cock Carrasco, argumentando la existencia de vicios insubsanables ocurridos en el pro-

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ceso.”(Resolución de Secretaría General Nº 539, Ministerio de Educación, 30/10/2001). Los habitantes de 12 de Agosto refieren todo un listado de razones y fundamentos por los cuales declaran irregulares y nulos los actos administrativos realizados por el INC, fundamentos que son expuestos en la Resolución de Secretaría General Nº 539 del Ministerio de Educación, de fecha 30 de Octubre del 2001, en el cual, entre otras cosas, se dice: “Que, el estudio elaborado por el Arqueólogo Guillermo Cock, no fue realizado por personal profesional preseleccionado y contratado por COFOPRI o el INC, además de no proponer el Plan de Manejo de la Zona Arqueológica, conforme dispone la normativa previamente referida. Que, de acuerdo al marco legal pertinente, el Plan de Manejo de la Zona Arqueológica constituye el instrumento que delimita las áreas que mantendrán la condición de Zona Arqueológica Intangible, y las áreas a ser declaradas libres o desafectadas, por lo que su inexistencia demuestra que la declaración de desafectación parcial efectuada por la Resolución Directoral Nacional Nº 949/INC, no se explicó conforme al procedimiento sancionado por ley.” Finalmente ésta nueva Resolución declara fundado el Recurso de Apelación interpuesto por 12 de Agosto contra la Resolución Directoral Nacional Nº 095 del 02/02/2001 expedida por el INC y declara nula la Resolución Directoral Nacional Nº 949/INC de 29/12/1999 y nulo todo lo actuado con posterioridad a la entrega del Informe Final de Cock. Ésta Resolución está firmada por Rosa Mavila León, Secretaria General del Ministerio de Educación. Como puede observarse los invasores de 12 de Agosto no pararon de pelearla hasta que consiguieron anular esas incómodas resoluciones del INC (sorprende el hecho que una esfera más alta como el Ministerio de Educación los haya apoyado en esto, lo que evidencia contactos influyentes incluso para gente a primera vista humilde). Es importante mencionar que este año 2001 apareció en el Nº 28 del Journal of Archaeological Science el artículo de Isabelle Druc, Richard Burger, Regina Zamojska y Pierre Magny Ancón and Garagay Ceramic Production at the Time of Chavín de Huántar en el cual hacen una comparación de los análisis de asambleas cerámicas provenientes de Ancón y Garagay, usando las técnicas de análisis petrográfico, fluorescencia de rayos X, microscopia electrónica y microanálisis por ra21) Estos hechos evidencian el grado de sinvergüencería y de “viveza” de la mayoría de los habitantes de 12 de Agosto, la consigna es simple: conseguir “todo” fácil, al menor costo posible… consigna habitual entre mucha gente deshonesta en nuestro país.


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yos X de energía dispersiva (SEMEDX). Los resultados de éstos análisis son comparados con análisis similares realizados con cerámica de Chavín de Huántar, Pallka, Huaricoto y los sitios PV31-312 y PV31-330 del valle de Nepeña, con el fin de verificar el intercambio cerámico entre éstos sitios. Para realizar éste análisis los autores usaron 73 fragmentos de Ancón y sólo 10 de Garagay. Es interesante mencionar que éstos fragmentos provenían del corte 2 del proyecto de evaluación de Cock, hecho en el lado sur de la ladera noroeste del montículo A o brazo derecho de Garagay, y el contexto en que fueron hallados los fragmentos fue encima del piso situado entre las capas V y IV (el piso asociado al Muro A, que también según Cock tuvo los rastros de un posible empedrado y que se asocia al piso que se ubica junto a la plaza circular hundida). Ésta asamblea de cerámica se compone de fragmentos de cuencos, “ollas” y de botellas, siendo interesante el planteamiento de los autores que el nivel en que fueron encontrados los fragmentos es contemporáneo con la fase Urabarriu de Chavín de Huántar (Druc, Burger, Zamojska y Magny, 2001:31).

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policía de placa KL-0472 (en otro dice KL-040272) bajo la jefatura de un Técnico apellidado Velarde, cuyo código personal era 30633393 (en otro dice 30633343), siendo el hecho denunciado por los vecinos en la Comisaría Sol de Oro en Los Olivos. Lo más increíble de esto es que con posterioridad a los hechos los vecinos de El Pacífico fueron a solicitar la constancia de la denuncia, encontrándose con la sorpresa que no había sido registrada. En verdad indignantes estos testimonios, viendo como el Municipio y la Policía actúan de forma irresponsable, beneficiando a los destructores del patrimonio arqueológico. El documento enviado a Luis Guillermo Lumbreras por la APRUP el 13 de Mayo de 2004, cuyo asunto es “Conservación del Patrimonio Arqueológico “Garagay””, presenta un triptico confeccionado por escolares del Centro Educativo San Columbano acerca de Garagay, además que informa de la preocupación de los vecinos de las Urb. El Pacífico, Antares, Los Libertadores y otras por la suerte del sitio arqueológico, quejándose por los malos olores de 50 silos excavados por los invasores en la zona arqueológica, informando del intento de demolición del brazo derecho por los invasores, informando también que se trató de coordinar con la Municipalidad de San Martín de Porres para refaccionar el cerco construido por el proyecto de Ravines “sufriendo el reproche por parte de los invasores, quienes manifestaron que cuentan con el respaldo legal del Instituto Nacional de Cultura, para actuar como propietarios de la Zona Arqueológica Garagay.”(¡!). Lo importante es que el documento solicita que el INC informe

sobre la situación del sitio arqueológico, alcance a la comunidad una copia del plano de delimitación y haga participe a los vecinos de las acciones que se hagan en bien del sitio. El día domingo 2 de Agosto del 2004, debido al estado de desidia y abandono en el que se encontraba, desplomóse el techo del ambiente que por el año 1975 el proyecto de Rogger Ravines había construido para proteger los frisos excavados en el atrio del cuerpo central. La República informó de lo sucedido el domingo 8 de Agosto, una semana después, en un informe titulado Patrimonio por los suelos, coincidentemente ese mismo día, 2 de Agosto, Guillermo Cock presentaba al INC el Plan de Manejo de la zona arqueológica de Garagay, con Expediente Nº 6303. Esto se menciona en el Oficio Nº1117-2004-INC/ DREPH/DA-D (27/09/2004) emitido por Ana María Hoyle a Oscar Calvo, miembro de la APRUP, en respuesta a sus documentos solicitando información del estado del sitio de Garagay. Menciona además que actualmente el plano Nº T0387 es el que define la zona intangible del sitio y que acerca de la solicitud de copia es necesario informar al INC de la finalidad del pedido.

En el archivo de la APRUP hay una serie El Oficio Nº 101-2005-APRUP de documentos que dan a conocer un (14/02/2005) enviado a Ana María Hoyle hecho infame, el primero en mencionarlo por la APRUP solicita que dentro del es un documento de fecha 13/05/2004 Plan de Manejo y Propuesta de Conservadirigido a Luis Guillermo Lumbreras ción, Protección y Delimitación de Gara(entonces Director del INC) por el Club gay se considere a la APRUP, puesto que de Investigación Geo Históricos del CEP son los vecinos de las urbanizaciones que San Columbano, el segundo es el oficio rodean el sitio arqueológico los más inteNº 101-2005-APRUP enviado el resados en la puesta en valor de Garagay 14/02/2005 a Ana María Hoyle y del desalojo definitivo de los invasores, (entonces Directora de Patrimonio Arqueológico) por el Presidente, Secretario Fig. 30: Vista de cómo quedaron los frisos tras el colapso del ambiente que y Delegado de la APRUP, y el tercero es allá por 1975 colocó el INC. Foto La República, Domingo. Foto C. Salazar un Memorial enviado al Presidente de la (08/08/2004). República Alan García Pérez el 18 de Agosto del 2006 firmado por varios dirigentes de la APRUP. En éstos tres documentos, fuera de otras cosas, se denuncia la intención de los invasores de demoler parte del Montículo A (brazo derecho del templo en U) con maquinaria pesada. Esto ocurrió una noche del año 2002(22), según los documentos de la APRUP un directivo de los invasores, un tal Sr. Ponce, con apoyo de una pala mecánica y dos volquetes de placas WI-2028 y XQ1686 pertenecientes a la Municipalidad de San Martín de Porres empezó la demolición del Montículo A a las 11:30 de la noche, hecho que fue impedido por los vecinos de la Urb. El Pacífico, viniendo a constatar los hechos un patrullero de la 22) El primer documento refiere 08/06/2002, el segundo documento menciona 18/06/2003 y el tercero 18/07/2002, a pesar de la poca concordancia de las fechas por referencias de los vecinos de la Urb. El Pacífico este hecho ocurrió el año 2002.


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ya que diariamente desde la invasión del sitio en 1985 no sólo han sido testigos de todos los atropellos hechos por los invasores al sitio arqueológico sino que han venido soportando hechos como: pandillaje, delincuencia, vandalismo, destrucción de parques, actitudes matonescas y groseras por parte de los invasores, venta de drogas, malos olores, etc. Informa también que la influencia de los invasores ha sido tal durante la década de los noventa que uno de ellos fue nombrado gobernador del distrito de San Martín de Porres. También menciona el intento de demolición del brazo derecho del 2002, la instalación por parte de EDELNOR de luz eléctrica con permiso del INC (mencionando que la Urb. El Pacífico sufre de constantes apagones debido a la sobrecarga de las matrices por instalaciones clandestinas), además de teléfono, Cable Mágico, etc. Mencionan que varios de los invasores no son gente tan pobre como han hecho creer, ya que poseen varias propiedades e industrias, quéjanse también de que el estado actual de la huaca no es propicio para la visita de estudiosos y turistas y que el Plan de Manejo actual sólo toma en cuenta a los invasores “ignorando a la población que se encuentra en el entorno de esta las urbanizaciones, quienes no solo adquirimos legalmente nuestras propiedades sino que sufrimos, las consecuencias de los problemas que los invasores ocasionan y a pesar de ser los únicos que verdaderamente hemos defendido la Huaca sin el apoyo de las autoridades competentes, pese a las gestiones que venimos haciendo ante el INC.” . Informa también que el 20 de Enero del 2005 fueron al INC y hablaron con el arqueólogo Fernando Herrera, quien les manifestó que sí existía el Plan de Manejo del sitio y que se encontraba en proceso de evaluación, pidiendo que regresaran en una semana. Regresaron el 27 de Enero pero no fueron atendidos ya que no se encontraba el encargado. Regresaron el 1 de Febrero y fueron atendidos por los arqueólogos Carlos Rea y María Gala quienes les mencionaron algunos aspectos del Plan de Manejo. También hablaron con la arquitecta Clorinda Orbegoso, representante de COFOPRI en la Comisión Calificadora de Zonas Arqueológicas ocupadas por Asentamientos Humanos, manifestándoles el INC que de querer participar en este Plan de Manejo deberán enviar una solicitud pidiéndolo. El 10 de Abril de 2005 la APRUP vuelve a enviar un documento al INC (Oficio Nº 117-2005-APRUP) en el cual vuelve a solicitar una serie de documentación referida a Garagay, refiriendo a la Ley Nº27806 (Ley de Transparencia

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y Acceso a la Información Pública), como: plano de la zona intangible de Garagay, Plan de Manejo del sitio presentado por Guillermo Cock, Expediente técnico de la inscripción de la zona intangible de Garagay en los Registros Públicos, etc. Mencionan que el INC sólo les ha alcanzado hasta ahora algunas resoluciones pero que no esclarece todavía la verdadera situación del sitio arqueológico “motivo por el cual nos esta causando gran preocupación e indignación al ver que a transcurrido aproximadamente 20 años a la fecha de la invasión y el INC y los Gobiernos de turno no se han manifestado al respecto, mostrándose indiferentes o teniendo una conducta negativa con relación al problema que afecta a nuestro Patrimonio Arqueológico,”. Lamentablemente por el Oficio Nº 1362005-APRUP enviado a Luis Guillermo Lumbreras el 10 de Agosto de 2005 sabemos que hasta esa fecha el INC no envió ninguna respuesta ni mucho menos ninguna información acerca de Garagay a la APRUP. Los vecinos refieren que se apersonaron al mismo INC a preguntar por sus gestiones, pero sólo fueron “peloteados” de un lado para otro. Solicitaron entrevistas con Ana María Hoyle pero nunca llegaron a tenerla. El Oficio Nº 2117-2006-INC/DREPHDA-D (07/08/2006) remitido como respuesta a la APRUP por parte de Alejandra Figueroa, entonces Directora de la Dirección de Arqueología, confirma que ante la problemática existente en Garagay el INC tomó la decisión de ejecutar mediante Decreto Supremo Nº 017 PCM el “Proyecto de Evaluación Arqueológica en el Área ocupada por el Asentamiento Humano 12 de Agosto – ADV 31 de Enero en el Complejo Arqueológico Garagay”, el cual fue aprobado por el Comité Técnico de la CCZAOAAHH (COFOPRI), mencionando que el proyecto está a cargo del arqueólogo Moisés Ríos y que hasta la fecha se vienen excavando alrededor de 50 unidades de excavación. Aclara a la APRUP que no debiera preocuparse por algún intento por parte de los invasores de destrucción de evidencias arqueológicas encontradas en este nuevo proyecto de evaluación y que el Plan de Manejo se desprenderá de los resultados de éste proyecto, pudiendo ser incluidos en éste, por lo que les menciona que el INC se comunicará con ellos en el breve plazo. Otra cuestión importante es que Figueroa confirma la inscripción de Garagay como inmueble de propiedad del Estado integrante del Patrimonio Cultural de la Nación en los Registros Públicos y en la Superintendencia de Bienes Nacionales con Ficha Nº 107731. Éste proyecto de evaluación se había iniciado el día 12 de Julio de ese año, y duró

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aproximadamente hasta el 15 de Setiembre del mismo, llegándose a excavar 108 unidades o cateos y 4 trincheras, a lo largo de los cuatro lados del área arqueológica de Garagay, colindante con las manzanas de 12 de Agosto. Debido al inicio de este tercer proyecto de evaluación de Garagay, esta vez efectuado por el mismo INC, la APRUP decidió enviar un memorial al mismo Alan García Pérez , con fecha 18 de Agosto de 2006, en el cual hacen un largo recuento de toda la situación que ha soportado el sitio de Garagay en éstos últimos 21 años, la indiferencia del INC y el diario malestar que los vecinos de las urbanizaciones colindantes al sitio han soportado a lo largo de éstos años por el Asentamiento Humano 12 de Agosto. El documento evidencia que la APRUP ve con profunda desconfianza la nueva evaluación de la zona arqueológica, debido no sólo a la anterior experiencia de Cock, sino por tener la impresión de ser un asunto casi hermético entre el INC y los pobladores de 12 de Agosto. También en todo este tiempo, debido al desplome del techo del ambiente protector del atrio en Agosto del 2004, el INC en la persona de la Sub-Dirección de Conservación y Gestión del Patrimonio inició una serie de acciones destinadas a salvaguardar lo poco que quedaba, a esas alturas, de los frisos de Garagay, ejecutando el “Proyecto de Puesta en Valor de las Estructuras excavadas en los años 70’s” todo ello con un presupuesto de S/. 111,000.00. Para finales del 2006 ya había completado una conservación preventiva, y para verano del 2007 había reconstruido los dos ambientes protectores, tanto del brazo derecho como del atrio, pero todavía sin iniciar un proyecto de restauración de los frisos, que será ejecutado en el futuro. Sabemos que el INC elabora a estas alturas un Plan de Manejo del sitio, y que dentro de poco se presentará el Informe final del proyecto de evaluación realizado el 2006. Sólo esperamos que ésta vez el resultado final sí contemple la recuperación integral del sitio arqueológico, la reubicación definitiva de los invasores y así Garagay deje de tener el penoso aspecto que actualmente ofrece. Breve discusión de nuestros conocimientos sobre el sitio Garagay es un sitio arqueológico perteneciente a la tradición arquitectónica de Templos en U (Williams, 1971:2) (Ravines, 1975:8) (Ravines e Isbell, 1975:257) (Williams, 1978-1980:95) (Williams, 1984 [1980]: 417) (Ravines, Engelstad, Palomino y Sandweiss, 1982: 135) (Ravines, 1984:29) (Williams, 1985:230) (Ravines, 1991:222) (Bonavia, 1991:197) (Burger, 1992:63) (Kaulicke, 1994) (Rosselló, 1997:36), tradición arquitectónica propia de la costa central y norcentral en el Perío-


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do Inicial, que Burger también denomina “Cultura Manchay”. Por los fechados radiocarbónicos que Ravines recogió del sitio determinó su período de ocupación de los 1500 a 600 a.C. (TK-178 – 3340 +- 70 (1390 a.C.)) (CU-49 – 3170 +- 80 (1220 a.C.)) (TK-177 – 3090 +-70 (1140 a.C.)) (CU-09 – 2730 +-70 (780 a.C.))(23). Recientemente hemos calibrado éstos cuatro fechados con el Southern Hemisphere Atmospheric de McCormac (2004) y los resultados son los siguientes (a un sigma): para (TK-178) un lapso de tiempo de 1660 a 1461 a.C.; para (PUCP-49) un lapso de tiempo de 1492 a 1268 a.C.; para (TK-177) un lapso de tiempo de 1402 a 1133 a.C.; y para (PUCP-9) un lapso de tiempo de 906 a792 a.C. (24) con lo cual el lapso de tiempo de ocupación de Garagay oscilaría entre los 1660 a 1133 a.C. (a un sigma 68.2%) y entre los 1738 a Fig. 31: Garagay, desde la cima del cerro Mulería. Foto J. Fuentes. Marzo 2007. 1052 a.C. (a dos sigmas 95.4%) (no considerando el fechado PUCP-9, que bajaría el límite inferior de ocupación hasta el 792 a.C. (a un sigma) y a 591 a.C. (a dos sigmas)). Éste lapso de tiempo está enmarcado en el Período Inicial de Rowe (1962), en el Período Inicial y comienzos del Horizonte Temprano de Lanning (1967), en el Formativo Inferior al Formativo Medio de Lumbreras (1974 y 1989), en el Período Inicial de Burger (1992), en el Formativo Temprano y Medio de Kaulicke (1994), en el Formativo Temprano y Medio Temprano de Elera (1997) y en el Formativo 23) Los fechados que figuran con el código “CU” son en verdad del laboratorio de radiocarbono de la PUCP mencionándolo una tabla de fechados radiocarbónicos que publica Ravines (1982: 164165). También dice lo mismo el libro Andes. Radiocarbon Database de Ziólkowski y otros. 24) Según la tabla de fechados radiocarbónicos publicada por Ravines en 1982 todos los fechados de Garagay son de carbón, a excepción de CU-09 (PUCP-09) que fue hecho de “conchas” (mencionando que todos estos fechados fueron hechos en 1977). Según el libro Andes. Radiocarbon Database de Ziolkowski y otros, las muestras hechas por el laboratorio “TK” fueron hechas con carbón, y las muestras hechas por el laboratorio de la PUCP fueron hechas con muestras botánicas (por lo que son menos fiables, además que el laboratorio de radiocarbono de la PUCP ha dado muchas veces fechados imprecisos). También es casi inválido el resultado dado por el fechado PUCP-9 ya que cae en el problema del “Plateau de Hallstatt”. 25) Es interesante ésta hipotética fecha de inicio de construcción de Garagay, ya que se produjo casi simultáneamente con el supuesto abandono de Huaca La Florida (1750 a.C.) (Patterson, 1985:65) y cuatrocientos años antes que supuestamente se abandone Cerro Sechín (Samaniego, Vergara y Bischof, 1985:182-184).

Temprano y Medio de Kato y Seki (1998). En pocas palabras, un lapso de tiempo de setecientos años de ocupación (o mil doscientos años considerando el fechado PUCP-9) (a dos sigmas) por las sociedades del Formativo de la costa central que lo usaron como un importante (sino el más) centro ceremonial del valle del Rímac y de la costa central. Pero es importante reconocer que no debió tener la misma envergadura desde el inicio de su construcciónocupación, sino que ésta fue creciendo paulatinamente, hasta llegar a su punto máximo al parecer poco tiempo antes que fuera abandonado. Por toda la información que tenemos hasta la fecha, por todas las investigaciones realizadas (sobre todo la de Ravines) coincidimos en asignar la función de un centro ceremonial a Garagay, función que al parecer tuvo desde los comienzos de su ocupación hasta su abandono. Fue uno de los diez templos en U del valle del Rímac, sólo superado en tamaño por uno: La Florida. Puede dividirse la historia de la ocupación de éste templo en U o centro ceremonial en las tres fases de remodelación (Templo Temprano, Medio y Tardío) que detectó Ravines en sus excavaciones. Suponemos que el Templo Temprano empezó a construirse hacia los 1700 a.C.(25) y probablemente tuvo la misma disposición arquitectónica que las otras remodelaciones: núcleo conformado por una pirámide troncocónica flanqueado por dos alas laterales más bajas, con un atrio emplazado en el frontis que da a la plaza central. Un dato resaltante de ésta fase es que al parecer los brazos (o con más seguridad el brazo derecho) aún no estaban

construidos, ya que la primera fase constructiva del brazo derecho se relaciona con el Templo Medio (Ravines, 1984:35). Tampoco sabemos si en la construcción de éste primer templo estaba ya emplazado el vestíbulo (aunque quizás éste se construyó cuando ya estuvo definido el espacio de la plaza central, por la construcción de los dos brazos laterales) pero esto en verdad son sólo conjeturas. La utilización de éste Templo Temprano duró unos 300 años aprox. ya que el Templo Medio se construiría hacia los 1400 a.C. (Ravines e Isbell mencionan que empezó a construirse el Templo Medio hacia el 1200 a.C. (1975:266), y con la actual calibración radiocarbónica ésta fecha retrocedería unos doscientos años aprox.). Ésta fase remodelativa de Garagay no sólo nos ha dado las mejores evidencias en lo que concierne a la excavación de su atrio y al hallazgo de sus espectaculares frisos, sino que es importante ya que al parecer fue recién en ésta etapa que el conjunto adopta la configuración en U. Se empezaron a construir los dos brazos (al menos el derecho) y el área cercada entre el cuerpo central y éstos dos nuevos montículos o brazos definió un nuevo ambiente que fue la plaza central del sitio. El período de ocupación de éste Templo Medio fue de 200 años según Ravines e Isbell (1975:266), pero quizás fue igualmente de unos 300 como el Temprano. La remodelación y ampliación del cuerpo central sumado a la construcción de los brazos y, sobre todo, a la nivelación de la


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plaza central del sitio demandó una gran concentración de mano de obra en el lugar, y sobre todo, su dirección. Creemos que esto puede significar un mayor control sobre la población por parte de los sacerdotes y sobre sus recursos. La iconografía de ésta fase de remodelación, tanto en los frisos del cuerpo central como en el brazo derecho muestra influencias cupisnicoides (la Gran Imagen) como también varios motivos iconográficos que son comunes con la iconografía Chavín de la fase AB de Rowe (1973). Es por ello que Ravines piensa que el origen de algunas de las convenciones iconográficas Chavín estuvo en la costa central (1984:44). La fase del Templo Tardío se inicia hacia los 1200 a.C. (Ravines e Isbell mencionan los 1000 a.C. (1975:266) lo cual hemos corregido con la calibración) y duró aprox. unos 200 años, hasta el 1052 a.C.(27). Durante ésta fase se remodeló el cuerpo central, construyéndose un nuevo atrio y dándole la configuración final que observamos en la actualidad. Los brazos se ampliaron, al menos en el brazo derecho Ravines detectó dos ampliaciones más. Relacionada con la segunda o tercera ampliación del brazo derecho estaría la plaza circular hundida, que quizás tuvo su contraparte simétrica frente al frontis sureste del brazo izquierdo. Aunque no quede prácticamente nada de los frisos del atrio de éste templo tardío (ni siquiera al parecer un registro de ellos) los frisos y la configuración arquitectónica encontrados por Ravines en el brazo derecho nos dan una idea de cómo debieron ser éstos frisos perdidos. Ravines encuentra en el brazo derecho una estructura conformada de tres plataformas superpuestas, la última de las cuales tiene una planta en forma de U (ver plano Casareto, 1998). La proyección de la escalera principal es la que lleva a la cima del montículo donde se encuentra un ambiente restringido donde según Ravines “se levantó el santuario que debió albergar la imagen principal, en bulto, apoyada sobre tres escalones.” (1984:36) ¿No recuerda ésta descripción acaso la imagen denominada “Felino Modelado en Bulto” que Tello halló en Punkurí en 1933? (VegaCenteno, 1995:58) ¿Y no es similar acaso la planta de la segunda plataforma del brazo derecho de Garagay en forma de “U” a la planta de la segunda plataforma de la fase de construcción A1 del sitio de Punkurí? (VegaCenteno, 1995:65) (Ver plano de Casareto, 1998)(28) Y es más interesante esto cuando se añade que Ravines encontró dentro de éste ambiente a dos frisos de guardianes puestos de perfil portando

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un gran escudo (frisos que como habrán indicado muchos investigadores se asemeja a los dos “guerreros” o “danzantes” de los petroglifos cupisniques de Alto de las Guitarras (Ravines, 1984:36)). Sumado a esto Ravines encontró seis hornacinas flanqueando el ingreso a éste ambiente, y en los espacios entre cada hornacina encontró los frisos de tres cabezas, una con rasgos sechinoides y las otras dos con rasgos de las cabezas clavas de Chavín (Ravines, 1984:37). Como se ve hay rasgos e influencias de varios focos culturales del Formativo de los Andes Centrales. Al parecer hubo una remodelación más en ésta pirámide y probablemente (debido a los datos encontrados en las Unidades 11 y 2 del proyecto de Cock) a ésta última remodelación se asocia el piso final de la plaza central del sitio, piso que se asocia también a la plaza circular hundida situada en el eje que marca la escalera principal de acceso al Montículo A. Es interesante que la cerámica que Cock halló sobre éste piso en la Unidad 2 haya sido clasificada como contemporánea a Urabarriu de Chavín de Huántar por Druc, Burger, Zamojska y Magny (2001:31). El sitio al parecer es abandonado hacia los 900 a.C. (la investigación de Ravines menciona 600 a.C.) por razones y circunstancias no claras. Rosselló señala la hipótesis de que hubo durante este período un “Gran sismo” en la costa central, que originó el cambio del cauce de los ríos Rímac y Chillón. Desaparecieron los dos brazos del Chillón (que transcurrían tanto al sur como al norte de Garagay) y el cauce se trasladó definitivamente al norte, mientras que el Rímac, que desembocaba más al sur, trasladó su desembocadura al norte del Callao (Rosselló, 1997: 55-56). Siendo el sismo y el cambio del cauce de los ríos lo que originó el abandono de varios de los templos en U, entre ellos Garagay y Cardal. Nos parece que es una hipótesis hasta cierto punto atractiva y sugerente. Si bien un gran sismo pudo ocasionar en la organización de sociedades tempranas algunos trastornos no creemos que por sí solo sea la causa de la extinción de un tipo de organización o cultura (en este caso, la “Cultura Manchay”). Sobre el cambio brusco de los cauces de los ríos si bien creemos que sí hay pruebas geológicas, topográficas y edáficas para probar que hubieron cauces de agua desembocando por Bellavista, al sur de Garagay y al norte del Cerro Mulería, pensamos que probablemente sólo fueron “brazos” (efluentes) de los cauces principales que al parecer siempre estuvieron en el cauce actual. Probablemente algún fenómeno climático causó el descenso de la descarga de ambos ríos, lo que ocasionó que dejara de transcurrir agua por estos cauces.

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De todas formas por las evidencias recuperadas en Garagay es palpable que en algún momento de su ocupación, quizá al término de ésta, sufrió el embate de una catastrófica inundación. En las excavaciones de Ravines y Cock es notorio los rastros de avenidas de agua, que en el caso del lado norte de la plaza circular hundida es evidencia de una avenida sorpresiva y lo suficientemente fuerte como para barrer con todo ese flanco de la plaza, por lo que no es tan descabellada la hipótesis de Rosselló (ilustrada en la Fig. 10, 1997) de una avenida de agua catastrófica que halla impactado en el flanco sur del brazo derecho (que hipotéticamente era semejante en proporciones al izquierdo) y que haya sido la responsable del actual estado del brazo. Y es lógico si uno revisa las curvas de nivel de esa zona, del flanco sur del ala derecha del cuerpo central y sobre todo, por la prueba empírica que arrojó la excavación de Cock en esa zona: los vestigios del brazo derecho se extienden inmediatamente al suroeste del mismo, por lo que probablemente alguna vez tuvo la envergadura del izquierdo. La pregunta sería ¿Qué clase de desastre natural pudo ocasionar esto? Dentro de estas teorías catastrofistas se incluiría la postulada por Robert McK. Bird sobre un gran tsunami hacia el año 900 a.C., que sería el responsable no sólo del aniquilamiento de la organización social en la costa central, sino que literalmente “barrió” el centro ceremonial de Garagay (por su cercanía al litoral) y que dejó entre otras evidencias los estratos aluviales que recubren casi toda o toda la extensión de la plaza, producto del agua en retroceso hacia el océano. Bird piensa que una ola capaz de semejante destrucción pudo medir más de 26) Éste es un detalle que acertadamente repara Williams (1978-80:109), intuyó que una buena parte de la mano de obra que erigió éstas colosales estructuras se empleó en “nivelar” las plazas centrales. Aunque se tenga la impresión que al erigirse éstos complejos en terrenos “llanos” no había necesidad de ésto, pensamos que eso es una apreciación superficial. El hallazgo de pisos en éstas plazas en Cardal (Burger, 1993) y en Garagay (Cock, 1998), es evidencia de que se “niveló” y se cubrió de un apisonado o piso una gran extensión de éste ambiente. 27) Podría ser unos 700 años si se considera el fechado PUCP-9, es decir hasta los 591 a.C. pero sería algo inconsistente ya que duraría más que el doble del tiempo de los dos períodos anteriores. 28) Aunque vale la pena aclarar que el “Felino Modelado en Bulto” de Punkurí aparece en una escalinata de la fase constructiva B1 de éste sitio (VegaCenteno, 1995:58). Aún así guarda alguna concordancia, ya que la hipotética “figura en bulto” del brazo derecho de Garagay está en la tercera plataforma, posterior a la segunda, que tiene planta en “U”. El hecho que la segunda plataforma del brazo derecho de Garagay tenga planta en U haría que sea un exponente más de lo que Vega-Centeno definió como “Estructuras con cima en forma de “U” (1995:63) patrón arquitectónico definido para construcciones del área de Casma y para las cupisniques del valle medio de Jequetepeque.


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70 m. de alto (Bird, 1987:295-296). Rosselló acopla la hipótesis de Bird a su esquema, mencionando que el tsunami fue producto del violento terremoto que ocasionó el cambio de cauce de los ríos (Rosselló, 1997:59). Nosotros pensamos que el abandono de los templos en U de la costa central, y la desaparición de la cultura Manchay, ocurren por la suma de una serie de fenómenos tanto humanos como naturales. Pero sospechamos que están íntimamente ligados al fenómeno ENSO (El Niño Southern Oscilation) que ocurrió hacia los 800-700 a.C., y que ocasionó el abandono de casi todos los templos monumentales costeños, cupisniques, casmeños y templos en U (Elera 1993, 1997; Onuki 1993; Kato y Seki 1998, Burger 1992). Creemos que este Fenómeno El Niño fue lo suficientemente fuerte como para golpear mortalmente la organización política, económica y social de los habitantes de la costa central durante éste período, lo que ocasionó el abandono de éstos colosales templos, cayendo la sociedad de la costa central en un período convulso, del que sólo se recuperó al emerger la sociedad Lima (200 d.C.). Rosselló (1997:38, 40-42)maneja una hipótesis sugestiva sobre la estrecha relación entre los geoglifos de la quebrada de Canto Grande y de otras quebradas cercanas en Lima y las orientaciones de los templos en U. Piensa que necesariamente para la construcción de cada templo en U se trazaron geoglifos que ayudaron en la orientación de los mismos. Así piensa que Garagay estaría relacionado con un geoglifo desaparecido ubicado en la “Pampa de Comas”, mencionando que en 1956 visitó el lugar con Mejía Xesspe y que hallaron cementerios a ambos lados del mismo en su punto de unión con el valle, y que en éstos ubicaron cerámica semejante a la encontrada por Ravines en Garagay. De todas formas llama la atención su orientación, y llama más todavía considerando que al trazarse su planta en U se integraron a ésta, en la perspectiva que uno tendría hacia esa dirección, las colinas o cerros cercanos. Si uno se coloca en la cima del cuerpo central mirando directamente hacia el noreste notará como ambos brazos del templo en U parecieran proyectarse y prolongarse en los cerros mismos, el derecho con el Mulería y el izquierdo con el Pro. Pareciera que al momento de elegir el lugar de edificación y construirlo integraron el mismo paisaje en la idea de una sola U gigantesca (Vega-Centeno, comunicación personal). Acerca de otros aspectos del sitio cree-

Fig. 32: Campeonato de fútbol de 12 de Agosto en la plaza principal de Garagay. Foto Samuel Bringas, 2005. mos que Garagay fue en su época el centro ceremonial más importante de su área (a pesar de existir a la redonda vestigios de varios otros templos en U, como Pampa de Cueva, Condevilla, Naranjal e Infantas), lugar al que convergieron los habitantes de las aldeas dispersas en las márgenes de los ríos, en el litoral y en las lomas. Tal como señalaron Ravines e Isbell (1975:266-267) al parecer Garagay no significa una forma temprana de urbanismo. No hubieron numerosos vestigios de montículos más pequeños alrededor del mismo, ni las excavaciones hechas han hallado contextos domésticos rodeando los montículos más grandes(29). Quizás, como dijeron éstos arqueólogos, sus edificadores vivieron dispersos por la comarca, pero los sacerdotes encargados del culto probablemente sí residieron en el centro ceremonial. Pero creemos para ésta discusión que la pregunta más difícil de ser contestada o resuelta es: ¿Qué mecanismos existieron para que se erijan éstas gigantescas construcciones? ¿Fue coacción por la violencia? ¿Fue coacción religiosa o ideológica? ¿O fue simplemente el resultado de un “acuerdo” entre los diferentes habitantes de la región? Creemos con toda sinceridad que éstas preguntas están muchísimo más allá de ser contestadas con los actuales conocimientos que tenemos del sitio. Ravines e Isbell mencionaron que Garagay es el resultado de la convergencia de poblaciones aldeanas y dispersas que buscaban interrelacionar diferentes grupos de parentesco en la construcción, en ciclos calendáricos, del centro ceremonial. A mayor participación de determinado grupo familiar crecía el prestigio social del mismo. Insisten también en que cumplió un rol muy importante en el cálculo y predicción de eventos

climáticos y astronómicos, como también un probable rol de centro de acumulación y redistribución de bienes. Silva y García (1997:26) piensan que los templos en U del valle del Rímac fueron construidos por sociedades que tenían un grado de organización política conocida como “Jefatura” en la cual son claramente diferenciadas la población común y la élite dirigente. Así, cada templo en U congregó a un grupo de aldeas que compartieron una misma zona geográfica, habiéndose iniciado con un templo en U “cabeza de serie” (en este caso el candidato más fuerte sería La Florida) que ocasionó “réplicas” de sí mismo a lo largo del valle. Al parecer según éstos autores Garagay y La Florida fueron los templos en U más importantes del valle: Garagay controlando la zona del litoral y La Florida la zona de valle adentro (Silva y García, 1997:27). Burger en cambio piensa que éstos asentamientos no estuvieron integrados dentro de sistemas políticos complejos, que hubo débil estratificación social y que en cambio las instituciones religiosas si tuvieron un mayor control de la sociedad (Burger, 1992). El hallazgo de cerámica Curayacu, Colinas, Ancón y Huachipa por las excavaciones de Ravines (Ravines, Engelstad, Palomino y Sandweiss, 1982: 136-138) es la evidencia pensamos de contactos e interrelación entre diferentes poblaciones ubicadas tanto al sur, este y norte de Garagay, aunque los análisis hechos con cerámica recuperada de la excavación de Cock (Druc, Burger, Zamojska y Magny, 2001:42) evidencien que la cerámica de Garagay fue fabricada en los mismos alrededores del sitio, y que no hubo un intercambio significativo con 29) Sin embargo en otros templos en U, como Cardal y La Florida, sí se han encontrado vestigios de viviendas de pobladores comunes rodeando el sitio.


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Ancón (que produjo al parecer su propia cerámica) y tampoco con otros centros formativos como Pallka, Nepeña y el mismo Chavín de Huántar. De todas formas creemos que un centro ceremonial de la importancia y envergadura de Garagay debió tener un prestigio y una influencia que repercutió más allá de la misma costa central. Creemos que falta mucho por saber acerca de la organización política, social, económica, religiosa, estrategias de subsistencia, iconografía, etc. de este alucinante sitio arqueológico ubicado en medio de nuestra triste ciudad capital, datos e información invalorable que perderemos totalmente si dejamos que Garagay siga abandonado a su suerte. Reflexiones finales Lo sucedido con Garagay es un hecho que pueda parecer común que suceda en el Perú: invasión de una zona arqueológica. Pero aunque parezca exagerado decirlo fue y es un caso casi único de desidia, irresponsabilidad, abandono y olvido de la sociedad, el Estado y el INC hacia con el patrimonio arqueológico de todos los peruanos. Nosotros coincidimos con Cock cuando tipifica el caso de Garagay como un trauma pero discrepamos profundamente de su parecer cuando inmediatamente lo considera una paradoja, la “paradoja” de que precisamente por la invasión de 1985 es que Garagay ha podido preservarse hasta nuestros días (¡!). Vale la pena transcribir éstos párrafos de Cock: “Sin embargo, a pesar de haber estado ocupado desde 1985, Garagay se ha conservado prácticamente completo y en el mismo estado en el que se hallaba en 1985” (1998:4) y también “La PARADOJA está en que, si no fuese por la población que está hoy día asentada en el sitio, éste hubiese sido invadido y destruido, como ha sido el caso de prácticamente todos los sitios arqueológicos que han atravesado por este proceso.” (1998:5) ¿Qué podemos pensar de semejantes afirmaciones? ¿Revelan en verdad un conocimiento cabal de lo que ha significado para el sitio de Garagay la invasión de 1985 y sus repercusiones en todos éstos años? ¿Es cierta ésta “paradoja” enunciada por Cock? Nuestra modesta opinión es que nunca ha existido, y que su enunciado reveló las verdaderas intenciones de éste investigador: legalizar la posesión de los pobladores de 12 de Agosto en el sitio. Nosotros, modesta y humildemente nos preguntamos ¿Contribuyeron a la conservación del sitio los pobladores que lo invadieron una madrugada del 12 de Agosto de

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1985, ocupando la plaza central del sitio y amenazando de muerte a los guardianes? ¿Contribuyeron a la conservación del sitio éstos pobladores que abrieron zanjas en plena zona arqueológica, extrajeron piedras, barro, tierra y adobes de los montículos arqueológicos para la construcción de sus viviendas y que inclusive huaquearon en el sitio? ¿Contribuyeron a su conservación éstos mismos pobladores que la madrugada del lunes 25 de Mayo de 1987 saquearon el gabinete ubicado en la plaza del sitio y luego destrozaron los vitrales con que se protegían los invalorables frisos ubicados en el atrio y en el brazo derecho, hecho que determinó la progresiva destrucción de los mismos? ¿Contribuyeron a su conservación éstos pobladores que una madrugada de Julio de 2002 intentaron, con maquinaria pesada prestada del Municipio de San Martín de Porres, demoler el brazo derecho donde se encuentran expuestas evidencias arquitectónicas y sobre todo una serie de valiosos frisos? ¿Contribuyeron a su conservación éstos pobladores que en éstos veintidós años han abierto silos, han hostilizado a los guardianes del INC, han convertido algunas áreas en botaderos de basura y se han autoproclamado reiteradas veces los “dueños” de la zona ? Por todo esto nos parece totalmente absurda la “paradoja” de Cock. Nosotros sabemos perfectamente que el país ha pasado por agudas crisis en los últimos treinta años, la subversión, la crisis económica, la falta de empleo, el hambre, la miseria, etc. empujó a miles de pobladores a asentarse en cinturones humanos alrededor de las principales ciudades (sobre todo Lima) y que muchas zonas arqueológicas fueron perjudicadas, pero aún así Garagay reviste un caso especial: fue un sitio en pleno proceso de investigación y puesta en valor, que tuvo un cerco perimétrico parcialmente construido cuando se produjo su ocupación. Nosotros nos preguntamos: ¿Cuál sería nuestra reacción, o nuestra indignación si nos enteramos que una madrugada invadieron y ocuparon sitios como Pucllana en Lima o Huaca de la Luna en Trujillo? ¿Acaso no reclamaríamos una inmediata reacción de las autoridades? ¿Por qué no pasó eso en Garagay? Nos llama la atención que junto con la invasión de Garagay se produjo en Agosto de 1985 numerosas invasiones en el cono norte de Lima, y una realizada en terrenos de propiedad privada colindante con las avenidas Perú y Faucett fue desalojada brutalmente por la policía un mes después de producida ¿Por qué en un país como el nuestro sí funciona la ley ante los intereses de un particular y no para el patrimonio de todos los peruanos? Después de producida la invasión del sitio, el INC presionó reiteradas veces ante las autoridades, por varios años después de producido el incidente ¿Por qué esa indiferencia? ¿Por qué ese

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desinterés pleno, incurioso y malsano de las autoridades? ¿Por qué ese desinterés del Poder Judicial y de las fuerzas policiales, evidenciado cuando se produjo el intento de demolición del brazo derecho el 2002, y la policía no hizo ningún registro de eso? ¿Por qué ese colaboracionismo interesado con las expectativas de los invasores por parte de las autoridades municipales del distrito, como el caso del alcalde Marcelino Morales en Julio de 1990? ¿Por qué esa demagogia derramada por los políticos de turno, alcaldes, parlamentarios y hasta presidentes, para con las expectativas de los invasores? (véase García en 1985 y Fujimori en la década de los noventa) ¿Por qué esa falta de reacción, de criterio y de sentido común por parte del INC para proteger los frisos y la arquitectura expuesta antes que sean destruidos? ¿Por qué la sociedad peruana dejó que ocurriese un hecho tan lamentable como éste?. La pobreza no es justificativo para que ocurran atentados tan graves contra el patrimonio cultural, pero analizado con mayor frialdad el caso de Garagay evidencia a una turba desesperada de pobladores que fue manejada hábilmente por traficantes de terrenos, que aprovecharon la coyuntura de cambio de gobierno para negociar con las necesidades y angustias humanas. Evidencia también un aferramiento casi patológico por parte de la mayoría de los pobladores que han permanecido allí, a pesar de no tener servicios básicos como el agua y el desagüe, servicios que podrían haber tenido si se trasladaban a otro lugar. Nosotros creemos, con toda la buena fe del mundo, que si puede llegar a solucionarse el caso de Garagay. Creemos que el INC, que ha tenido desde 1985 hasta hace poco una gran irresponsabilidad por no tomar medidas idóneas de emergencia para conservar las extraordinarias evidencias de Garagay (sobre todo los frisos), aún puede reivindicarse en su esencial papel de principal protector del patrimonio arqueológico nacional: podría coordinar con el gobierno, las autoridades municipales, el Ministerio de Vivienda, etc. para llegar a un acuerdo con los actuales pobladores de 12 de Agosto para que puedan ser reubicados en otro lugar, donde sí puedan tener una vida digna, con todos los servicios básicos, y creemos que puede ser viable ya que por referencias de algunos pobladores no todos se aferran de forma desesperada y radical al lugar. Pensamos que ésta reubicación debería ir de la mano de un exhaustivo estudio hechos por trabajadores sociales para determinar qué pobladores en verdad no tienen propiedades fuera de 12 de Agosto y qué pobladores en verdad no tienen recursos, ya que por referencias que tenemos sabe-


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mos que como hay gente humilde y hon- Bibliografía rada hay también gente deshonesta, que tiene propiedades fuera de su casa en la AGURTO CALVO, Santiago invasión y que posee más recursos que 1984 Lima Prehispánica. Municipalidad de lo que uno imagina, queriendo siempre Lima, Finanpro Empresa Financiera, Lima. encontrar una salida fácil a todo esfuerzo o sacrificio que tantas personas asu- ÁLVAREZ, Juan men hidalgamente en su vida. 2004 Patrimonio por los suelos. Domingo Hace pocos meses América Televisión trasmitió en el programa “Cuarto Poder” un reportaje titulado “Las Historias de Huaca Garagay” (Domingo 6 de Mayo del 2007) en el cual se da una visión completamente parcializada con los invasores del problema de Garagay, poniéndolos como “víctimas” del “intolerante y abusivo” INC que no los deja tener sus títulos de propiedad ni servicios básicos. Nosotros nos preguntamos ¿Quién en verdad fue la víctima aquí? Pero al margen de eso revela las influencias que tienen los pobladores de 12 de Agosto, y también la poca seriedad con que un medio de prensa informa sobre un problema tan delicado para el patrimonio del país. Interesante también las declaraciones de pobladores desesperados, exigiendo el cumplimiento de la promesa hecha en campaña por el actual mandatario de tener en seis meses solucionado su saneamiento legal. Como se ve, actitudes políticas y demagogia que vuelven a repetirse, inexorablemente, como una maldición cíclica en el país.

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Aceleran investigaciones sobre invasión de tierras. El Comercio Año 146, Nº 78,119. Pág. A5. Lunes 9 de Setiembre. Lima.

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Los invasores de terrenos depredan restos arqueológicos. El Comercio Año 146, Nº 78,120. Pág. A3. Martes 10 de Setiembre. Lima.

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Invasores de ruinas de Garagay serán desalojados y reubicados. El Comercio Año 146, Nº 78,124. Pág. A12. Sábado 14 de Setiembre. Lima.

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Invasores destruyeron valiosos restos de templos chavinoides. El Comercio Año 146, Nº 78,095. Pág. A7. Viernes 16 de Agosto. Lima. 1985

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Invasores se enfrentaron en parque Mayta Cápac. El Comercio Año 146, Nº 78, 096. Pág. A10. Sábado 17 de Agosto de 1985. Lima. 1985

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Comerciantes promueven las invasiones. El Comercio Año 146, Nº 78,098. Pág. A1. Lunes 19 de Agosto. Lima.

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Invasores piden plazo de 15 días para abandonar terrenos. El Comercio Año 146, Nº 78,099. Pág. A5. Martes 20 de Agosto. Lima.

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Invasores de tierras se retiran lentamente. El Comercio Año 146, Nº 78,102. Pág. A11. Viernes 23 de Agosto. Lima.

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Se multiplican los invasores en zona ar1985 queológica “Garagay”. El Comercio Año 146, Nº 78,103. Pág. A8. Sábado 24 de Agosto. Lima.

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Fiscal confirma la participación de trafi1985 cantes de terrenos en invasiones. El Comercio Año 146, Nº 78,104. Pág. A1. Domingo 25 de Agosto. Lima.

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Matones atacan a denunciantes de los 1985 invasores profesionales. El Comercio Año 146, Nº 78,106. Pág. A6. Martes 27 de Agosto. Lima.

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Sólo 500 de los 3 mil invasores de Gara1985 gay necesitan vivienda. El Comercio Año 146, Nº 78,111. Pág. A6. Domingo 1 de Setiembre. Lima.

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Agradecimientos: Quisiera agradecer la ayuda 1985 desinteresada de Samuel Bringas, vecino de la Urb. El Pacífico, que amablemente me facilitó consultar el archivo de la APRUP.

No urge mandato judicial para detener invasiones. El Comercio Año 146, Nº 78,118. Pág. A7. Domingo 8 de Setiem- 1987 bre. Lima.

Garagay espera justicia, justicia para con las evidencias de incalculable valor de un templo de nuestros antepasados, justicia para con un sitio que aún guarda valiosísimos conocimientos científicos, justicia para con un sitio monumental que abierto al turismo sería una razón más para sentirnos orgullosos de nuestro extraordinario patrimonio arqueológico. No dejemos que siga así esta triste realidad, triste “orden establecido” para con la arqueología peruana y salvemos a Garagay, de una vez por todas, de la incuria de la indiferencia y del polvo del olvido. “¡Cómo, hermanos humanos, no deciros que ya no puedo y ya no puedo con tánto cajón, tánto minuto, tánta lagartija y tánta inversión, tánto lejos y tánta sed de sed! Señor Ministro de Salud: ¿qué hacer? ¡Ah! Desgraciadamente, hombres humanos hay, hermanos, muchísimo que hacer.”

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Desalojo en huaca Garagay no requiere orden judicial. El Comercio Año 146, Nº 78,143. Pág. A8. Jueves 3 de Octubre. Lima. Enfrentamientos en desalojo de terrenos dejaron un muerto. El Comercio Año 146, Nº78,144. Pág. A1. Viernes 4 de Octubre. Lima. Veinte mil invasores chocan con la GC en violento desalojo. El Comercio Año 146, Nº78,144. Pág. A7. Viernes 4 de Octubre. Lima.

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Comunicado sobre desalojo en “Garagay”. El Comercio Año 146, Nº 78,145. Pág. A4. Sábado 5 de Octubre. Lima.

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Reinician obras de urbanización en predios que fueron invadidos. El Comercio Año 146, Nº 78,147. Pág. A5. Lunes 7 de Octubre. Lima. Los usurpadores de terrenos recibieron 40 notificaciones. El Comercio Año 146, Nº 78,148. Pág A5. Martes 8 de Octubre. Lima. El primer mandatario visitó fundo “Garagay”. El Comercio Año 146, Nº 78,149. Pág. A5. Miércoles 9 de Octubre. Lima. Invasores desalojados se dividen en 2 grupos. El Comercio Año 146, Nº 78,153. Pág. A11. Domingo 13 de Octubre. Lima. Demorará mucho expropiación del fundo Bocanegra. El Comercio Año 146, Nº78,154. Pág. A1. Lunes 14 de Octubre. Lima. Los cabecillas reunieron 100 millones. El Comercio Año 146, Nº 78,161. Pág. A8 y A9. Lunes 21 de Octubre. Lima. Los invasores destruyen Garagay. El Comercio Año 147, Nº 78,535. Pág. A1. Jueves 30 de Octubre. Lima. Comisión multisectorial debe solucionar el caso de Garagay. El Comercio Año 147, Nº 78,535. Pág. A8. Jueves 30 de Octubre. Lima. Más colaboración municipal pide INC. El Comercio Año 148, Nº 78,718. Pág. D1. Viernes 1 de Mayo. Lima. Garagay con doce familias invasoras. El Comercio Año 148, Nº 78,723. Pág. D1. Miércoles 6 de Mayo. Lima. Invasores tendrán que dejar áreas arqueológicas. El Comercio Año 148, Nº 78,742. Pág. A1. Lunes 25 de Mayo.


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Acerca de los Guarco, sus tierras, sus edificios y su entorno: una sociedad autónoma en la costa sur central peruana Carlos Campos Napán(1) Fig. 1: El mar de Cañete, medio natural ampliamente conocido por los Guarco. Foto Carlos Campos. Enero, 2007. Introducción

Entorno geográfico

Recientemente se han realizado numerosas investigaciones en la costa sur -central del Perú, focalizándose los estudios a los periodos tardíos, observándose un notable interés por entender la problemática concerniente a la ocupación local y a las características de la dominación política, administrativa y religiosa por parte del estado imperial inca en esta parte del Tawantinsuyu; (V. g. Ángeles,2004; Baca,2004; Campos,2006; Coello,1998;Noriega,2000; Tantaléan y Pinedo, 2004). Sin embargo se ha dejado del lado en estos últimos años la investigación en el valle de Cañete en lo que concierne a este periodo anterior a la llegada de los incas a la Costa Central (1100 d. C. a 1470 d. C.). Si bien es cierto contamos con fuentes históricas, excavaciones y/o datos arqueológicos provenientes de la zona de Cañete creemos que aún falta mucho por saber de la ya famosa sociedad de los Guarco. Este artículo pretende ser un balance de la información obtenida, y por otro lado busca entablar algunos hilos conductores que lleven a conocer, entender y comprender las diferentes manifestaciones culturales de esta formación social.

El valle del río Cañete se extiende 139 Km. al sur de la ciudad de Lima. En éste la vida del hombre se desarrolló desde tiempos muy remotos gracias a la gran cantidad de agua transportada por el río del mismo nombre que nace en las altas cordilleras de los departamentos de Junín y Lima, en la laguna de Ticllacocha a una altura aproximada de 4600 msnm. (ONERN, 1970:24), generando que el vastísimo valle de Cañete provea de gran cantidad de productos agrícolas a las sociedades pretéritas.

Los estudios etnohistóricos y arqueológicos en el valle bajo de Cañete nos han revelado la presencia de un grupo social que se desarrolló durante el periodo conocido en la arqueología peruana como Estados Regionales (1100 d. C. – 1470 d. C.), un periodo anterior a la llegada de la avanzada expansiva incaica a la Costa Central Peruana. Esta sociedad es conocida por los investigadores como Guarco.

El clima predilecto, el agua abundante y la gran cantidad de habitantes de la esplendorosa sociedad Guarco fueron factores determinantes en la explotación de tierras de cultivo a gran escala. Los Guarco, expertos conocedores de su medio geográfico, destacaron por la creación de un sistema de canales de irrigación altamente sofisticado que les permitió desarrollar una alta producción agrícola y tener un desarrollo autónomo. Para defender estos canales los Guarco edificaron fortalezas en lo alto de colinas ubicadas estratégicamente donde pudieran observarse el flujo de personas y/o ejércitos (V. g. a Ungara y Cancharí).

93), señala la presencia de ciénagas y juncos en las cercanías y contornos de Cerro Azul. De cronistas, viajeros e historiadores Como es bien sabido son varios los cronistas de los siglos XVI y XVII que hacen diversas referencias acerca de las fortalezas, palacios y templos de los Guarco; así como de sus enfrentamientos militares con los Incas y algunos datos que nos han servido para caracterizar esta sociedad. Cabello de Valboa [1586] (1951:338-339) señala que la palabra Guarco se impuso al valle luego de la represalia cusqueña sobre los nativos de este lugar y que su significado tendría que ver con el término nativo que significa peso o balanza. Señala además que el Inca ordenó “colgar” en las murallas de la fortaleza a los “rebeldes” locales. Etimológicamente Guarco significaría los colgados o ahorcados, en alusión directa a la matanza realizada por los incas. Francisco de Jerez ([1534] 1968: 249) nos relata lo siguiente:

“… A este pueblo (Pachacamac) vinieron los señores comarcanos a ver al capitán con presentes de lo que había en su tierra y Esta sociedad además de dedicarse a la agri- con oro y plata… El señor de Malaque, cultura también se dedicó a la pesca especia- llamado Lincoto, vino a dar la obediencia lizada identificando las zonas de extracción a su majestad, y trujo oro y plata; el señor

de tal o cual especie Fig. 2: El río Cañete, uno de los más caudalosos de la marina. Además de ello, Costa Peruana, vista tomada desde la Fortaleza de se ha podido determinar Ungará. Foto Carlos Campos. Octubre, 2006. a partir de excavaciones el consumo de cuyes (Marcus: 1987a, 1987b, La sociedad Guarco extendía sus dominios Marcus et. al., 1999). desde el litoral hasta la zona conocida hoy como Ungará (o Hungara) en el valle bajo Los Guarco además obde Cañete, con una extensión aproximada tuvieron productos de de 120 km² (Marcus, Matos y Rotswo- los llamados ihuancos, rowski: 1983-1985:126). Este era un pue- que no son otra cosa que blo guerrero a decir de las crónicas, que una especie de bofedales fue el único en oponer resistencia a la con- de agua salobre que les quista inca en esta parte de la costa perua- ofrecía una serie de rena (Castro y Ortega Morejón: 1968, cursos naturales tales como la totora, el junco p.467). y algunos otros más. 1) Licenciado en Arqueología UNMSM. E-mail: Midddendorf (1973:92punchaocancha@yahoo.com


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Tukuy Rikuq Año 4, Nº 4 curaca de "Malla" y Cuismanco curaca de hechos y goberna"Conchucos" (en el callejón de Huaylas, ción… Segunda Parte de la Crónica quien se alió con el Chimu Cápac). del Perú. Cap.LIX, Por otro lado es Waldemar Espinoza Soriap.161 [ 1 5 5 1 ] no quien analiza un importante informe: El 1968). primer informe etnológico sobre Cajamarca. Año de 1540 (1967), en el que transcribe Por otro lado, el e interpreta la Primera Visita General de los conocido cronista Curacazgos Andinos. Corresponde a la semestizo Garcilaso gunda visita -de por lo menos siete- que se de la Vega, quien hicieron en el siglo XVI al reino de Cajaa p a r e n t e m e n t e marca, con la finalidad de conocer la realicopió y retocó dad socio-económica de los pueblos indígeparte de lo que nas y establecer así la tasa tributaria que Cieza de León debían aportar. En él señala que:

Fig. 3: Vista Panorámica de Norte a Sur de 5 montículos había escrito, añaGuarco del complejo arqueológico Cerro Azul. Foto de que los Guarco “Asistieron siete curacas de waranca, uno de los cuales, el de Cuismancu o CiuzmanCarlos Campos. de Hoar, llamado Alincay, hizo lo mesmo; el señor de Gualco, llamado Guarilli, asimismo trujo oro y plata…” (el paréntesis en negrita es nuestro).

se unieron a los Runahuanac (Lunahuaná), Mala y Chilca en una Confederación dirigida por un solo señor llamado Chuquimancu, quién ante la penetración de tropas De esta información, se infiere que el incaicas al valle de Guarco opuso fiera probable nombre del Señor de Guarco a la resistencia. (Garcilazo de la Vega. Comenllegada de los españoles a Pachacamac fue tarios Reales de los Incas. Libro Sexto, Cap. XXIX, pp.390-391. [1609] 1991). Guarilli. Por su parte, el más insigne de los cronistas, Pedro Cieza de León destaca que los Guarco se juntaron y rechazaron los ataques de los Incas por lo cual fueron severamente castigados y aniquilados:

A decir de Rostworowski (1978-1980) este es el único cronista que señala esta aseveración y no es reproducida en ningún otro documento de los siglos XVI y XVII. Esta información ha sido varias veces cuestio“Tres o cuatro años tardaron los inkas nada e incluso se ha logrado demostrar su en vencer a los yungas. Durante los inconsistencia. meses de estío suspendían sus guerras En otro acápite Garcilaso menciona que: por no resistir los ejércitos serranos el calor del verano. Con el tiempo se debi- “Sujetado el Rey Chuquimancu y dada la litó la resistencia de los Guarco, y cre- orden en el gobierno, leyes y costumbres yendo en los ofrecimientos de paz, sa- que él y los suyos habían de guardar, palieron de sus fortalezas y se rindieron. saron los Incas u conquistar los valles de Sin más pensar el Inka: ...mandó a sus Pachacámac, Rímac, Chancay y Huaman, gentes que los matasen a todos y ellos que los españoles llaman la Barranca, que con gran crueldad lo pusieron en obra, todos estos seis valles poseía un señor y mataron a todos los principales y poderoso, llamado Cuismancu, que tamhombres más honrados dellos que allí bién como el pasado presumía llamarse estaban, y en los que no lo eran, tam- Rey, aunque entre los indios no hay este bién se ejecutó la sentencia, y mataron nombre Rey, sino otro semejante, que es tantos como hoy día lo cuentan los des- Hatun Apu, que quiere decir; el gran secendientes dellos y los grandes monto- ñor”. (Garcilaso de la Vega. Comentarios nes de huesos que hay son testigos”. Reales de los Incas. Libro Sexto, Cap. (Pedro de Cieza de León. El Señorio de XXX, pp.391-392. [1609] 1991). los Incas Yupanquis y de sus grandes

cu, era al mismo tiempo el jefe de los seis restantes. [...] quien en 1540, no era otro que el mismo de 1535: Carwarayco. [...] De acuerdo al estricto orden jerárquico del régimen señorial de Cajamarca, al jatuncuraca Carwarayco y a la waranca de Cuismancu, le seguía la waranca de Chuquimancu, cíe extensos territorios y con diez pachacas y pueblos “(Espinoza, 1967: 1517). De aquí se desprende que las dos principales warancas (o guarangas) de la Wamani de Cajamarca (llamada luego por los españoles, provincia) eran las de Cuismancu y Chuquimancu. En tercer lugar estaba la waranca de Chonta, y le seguían Pampamarca, Caxamarca, Pumamarca y una última integrada por mitmas o indígenas no oriundos de la zona. Los nombres similares relativos al mítico personaje "Chuquimancu" están registrados entonces, puntualmente en este documento, para la zona norte en Cajamarca, y no para la costa central.

Estas informaciones respaldarían la versión que desmiente la existencia de Chuquimancu en el valle de Cañete, pues Garcilaso al escribir sus crónicas ya de avanzada edad, lo haría recordando lo que alguna vez escuchó, y queda la posibilidad que le haya faltado mayor información o pueda haber confundido los nombres. En todo caso, lo cierto es que aún no tenemos el nombre o los nombres de quienes dirigieron el ya famoso enfrentamiento contra los Incas, Se observa en el relato que hay mención de queda pues una tarea pendiente.

Asimismo, el Padre José de Acosta ([1550] Fig. 4: Detalle de uno de los 10 montículos Guarco de dos nombres muy s i m i l a r e s : 1940, Libro 3, Cap. 15) nos relata que “… Cerro Azul. Foto Carlos Campos. “Chuquimancu" y los pobladores de Guarco resistieron al “Cuismancu”.

Inka, y que él fingiendo deseos de paz, aceptó la celebración de una solemne pesca, y con ese fin los costeños se adentraron con sus balsas. Mientras tanto las tropas incaicas aprovecharon para entrar sigilosamente y adeñuarse del valle; para luego castigar duramente a los rebeldes quedando despoblada desde aquel entonces esta hermosa tierra…”

Por su parte Pedro Villar Córdova (1935: 281) indica que estos dos nombres corresponderían a dos personajes, jefes simplemente de pequeñas comunidades y no de reinos o Años más tarde, el Padre Bernabé Cobo c o n f e d e r a c i o n e s . ([1653] 1956), siguiendo la información del Chuquimanco sería Padre Acosta, nos relata la visita del orejón


Año 4, Nº 4 Tukuy Rikuq Apu Achache, quien estuvo encargado de realizar una visita a este valle. En aquel entonces era señora del valle una curaca que no quiso consentir que el Inka se aseñoriase de sus dominios. Al oír la Coya la noticia solicitó que la dejase someter a la rebelde, a lo que accedió el soberano.

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puesto que ha sido destruido y en gran parte ignorado por los pobladores que La Coya envió una embajada a la curaca viven a los y le hizo saber el deseo del Inka de de- alrededojarla en su señorio y de la conveniencia res). de celebrar una solemne ceremonia en Por otro honor del mar para confirmar la paz. La lado en el curaca creyendo en las palabras de la Tomo II embajada enviada por la Coya ordenó de su libro los preparativos para la fiesta, y el día Historia y señalado todo el pueblo se embarcó. ArqueoloCuando los Guarco se hallaban en pleno gía (1935), Fig. 5: Estructura D de Cerro Azul excavada por J. Marcus en 1984, mar, lejos de la costa, entraron sigilosa- el hacen- vista isométrica tomada desde el SW (Fuente: Marcus, et. al.:1999). mente los ejércitos incaicos y se adueñaron del valle; ante esto los Guarco no dado y reconocido diplomático, Eugenio sitios de Cerro Azul y Cerro del Oro (1937), tuvieron otra opción que rendirse (Cobo Larrabure y Unanue le dedica gran cantidad realizando excavaciones someras en lo sitios de páginas al estudio del Señorio de Guarco, mencionados. Los datos obtenidos por Kroe[1653] 1956: T III, p. 203). desarrollando descripciones particulares ber han permitido a otros investigadores contiFray Martín de Murúa ([1611] 1962: T. sobre “Cerro Azul”, “Cancharí”, nuar con los trabajos iniciados en Cerro Azul II, cap. LXXXVII: p. 6) nos señala un “Villcahuasi”, “La Fortaleza de Chuquiman- (V. g. a Marcus, Matos y Rostworowski:1983importante dato a considerar: el que la cu o Hungará”, el Palacio de Herbay, y la 1985). El aporte más significativo de Kroeber fortaleza de Guarco fue mandada a cons- Muralla del “Huarcu”. De particular impor- a la arqueología del valle de Cañete es sin truir por los capitanes Apu Mayta y Vill- tancia son sin lugar a duda los pequeños duda su secuencia estilística que sigue siendo ka Kiri por orden expresa del Inca. croquis de ubicación, que elabora este autor la más utilizada para el valle bajo de Cañete El destacado historiador Domingo Angu- de las zonas arqueológicas más importantes (Middle Cañete y Late Cañete). lo publicó en 1921 algunos documentos del valle de Guarco. L. Stumer en 1941 es el segundo en elaborar referentes a la fundación española de la Larrabure y Unanue conoció el valle en el una secuencia cronológica para el valle bajo villa de Cañete el 20 de abril de 1556, siglo pasado y señala que el número de de Cañete, realizada principalmente en base a en el valle de Guarco, por el entonces estructuras prehispánicas en este valle era la arquitectura y cerámica. Durante su recorrivirrey del Perú Antonio Hurtado de inmenso. do, este arqueólogo constató la existencia de Mendoza. Angulo nos relata lo siguiente: hasta 40 complejos arqueológicos y calculó “...ni bien los conquistadores ocuparon Investigadores del siglo XX algo más de 110 montículos arqueológicos el valle e implantaron en él, el régimen Hacia 1933 el arquitecto Emilio Harth- Te- (huacas en palabras de Stumer) (Stumer, comendatario la población indígena rré publica un estudio acerca del valle de 1971: 25) si los contamos de manera indivicomenzó a decrecer rápidamente y la Cañete denominado Incahuasi. Años antes dual. Considera además que el estilo cerámico desolación llegó a tanto, que cuando el había publicado otro articulo denominado más antiguo de Cañete está en asociación con Marques de Cañete acordó fundar la La Fortaleza de Chuquimancu (1921), sien- el uso de adobes hechos en forma de grano de villa que nos ocupa, no se encontraron do el de 1933 bastante parecido al primero. maíz (Época del Formativo). Posteriormente más de 70 u 80 personas entre caciques, En el articulo de 1933 destacan las descrip- ubica el desarrollo del adobe típico de Cañete: principales e indios que tenían sus ran- ciones del pueblo de Guarco, el Palacio de hecho a mano casi cúbico (Época del Florecicherías en esta zona...” (Angulo: 1921, Cancharí, La Fortaleza de Hungará y exten- miento Regional). Solo tardíamente se generap.25). samente el Palacio Inca en Lunahuaná. Lo lizaría el uso de la tapia (Época Fusional, ÉpoAsimismo, hacia finales del siglo XIX, más valioso de la obra de Harth-Terré sin ca de Reinos y Confederaciones). algunos viajeros “científicos” visitaron y duda lo constituyen los planos del sitio de Otro dato importantísimo señalado por Stumer recorrieron este valle, describiendo sus Incahuasi, del “Palacio de Canchari” y de es la forma de las tumbas elaboradas por la “ruinas” o vestigios arqueológicos más La “Fortaleza de Chuquimancu” (Fortaleza cultura Guarco, éstas:”… son en su mayoría de Ungara). importantes. circulares, usualmente con un diámetro de 60 Entre ellos habría que mencionar a Ernst Es el arqueólogo norteamericano Alfred L. a 85 cms. y con una profundidad de más o W. Middendorf, quién en el Tomo II de Kroeber el primero en efectuar trabajos ar- menos 1.50 m. Se nota la presencia de techos su obra Perú, dedicado a la Costa descri- queológicos en el valle, sobre todo en los be el valle de Cañete y sus asentamien- Fig. 6: Estructura 9 de Cerro Azul excavada por J. Marcus en 1985, vista isotos arqueológicos más notables, apoyán- métrica tomada desde el NE (Fuente: Marcus, et. al.:1999). dose sobre todo en las versiones del cronista Pedro Cieza de León. George Squier, reconocido diplomático norteamericano y acucioso viajero (1863-1865), es otro de los personajes que recorrió el valle. Dentro de sus aportes destaca la elaboración de un plano del sitio de Herbay Bajo, denominándolo el Palacio del Rey Inca (lamentablemente en la actualidad no queda mucho de este asentamiento,


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elementos de análisis arqui- Arquitectura Ceremonial: Que puede ser tectónico que encierran administrativo- ritual, edificios sagrados o templos, y presenta una arquitectura basestos tres conceptos: tante vistosa con características peculiaLa forma: res. -Forma física: morfología, Arquitectura Defensiva o de Protección: planimetría, tipología, y Aquí se encuentran los edificios denominados fortalezas y los palacios con “puestos de tecnología. vigía”.

-Forma espacial: proporción Arquitectura Funeraria: Cementerios, y percepción. Estructuras funerarias aisladas. La función: Obras de Acondicionamiento territorial: Aquí se encuentran los caminos, las obras -Función física y/ o psíquiFig. 7: Figurinas Guarco extraídas durante los ca: actividades o usos del hidráulicas, las terrazas además de los trabajos de excavación de Marcus en Cerro Azul espacio, e interrelación fun- depósitos y /o almacenes. Según todos los investigadores que han refe(Fuente: Marcus, 1987). de madera y cañitas y también de caña cional - espacial; percepción del espacio y brava y paja. Los enterramientos se en- jerarquización (tamaño, dirección , seguricuentran en forma de fardo con envoltura dad, bienestar, dominio). exterior de esteras…” (Stumer, 1971: 33). Hacia finales de la década de 1970 María Rostworowski publica un importante estudio etnohistórico sobre los señoríos de Guarco y Lunahuaná (1978-1980), haciendo una síntesis de los trabajos efectuados en Cañete, y sacando a la luz muchos datos obtenidos de fuentes históricas antes no consultadas. Posteriormente, entre los años 1983 y 1985, la arqueóloga Joyce Marcus de la Universidad de Michigan excavó 4 estructuras arquitectónicas en Cerro Azul. La estructura denominada 1, ubicada en el Cerro El Fraile, y la estructura denominada 3, en el Cerro La Centinela, correspondieron por la presencia de características estilísticas arquitectónicas a la arquitectura clásica Inca. Las otras dos estructuras fueron: la estructura D, denominada así por Kroeber (un importante conjunto construido de tapia y en palabras de Marcus un edificio residencial de élite) y la estructura 9, cercana a ella (una más pequeña a manera de depósito u almacén). Ambas habrían sido edificadas por los Guarco y posteriormente reutilizadas en tiempos de la ocupación Inca (Marcus, 1987a, 1987b). En los últimos años ha crecido el interés por esta sociedad y es de destacar el aporte de jóvenes arquitectos (V. g. Guzmán, 2003; Alvino, 2007). También ha crecido el interés por esta sociedad en las aulas sanmarquinas (V. g. Zavala, 1994; Ramírez, 2005, 2007).

La arquitectura como proceso productivo de construcción, socialmente definido en un espacio y tiempo determinados, podrá entenderse mediante los criterios de a) forma, b) función (con relación al del edificio arqueológico), mientras que por otro lado, la relación existente entre los objetos, los procesos y las ideas, implica un sistema que alude a la c) finalidad social del edificio. Así, mencionamos a continuación los

La finalidad:

rido a esta sociedad (Villar Córdoba, Kroeber, Stumer, Hyslop, Marcus) la arquitectura de los Guarco esta caracterizada por el predominio de la tapia, una técnica constructiva típica de los sitios prehispánicos de la Costa Peruana.

-Emplazamiento: lugar, paisaje, geografía, La forma general de los edificios nos señala orientación geográfica y distribución del que están levantados sobre plantas cuadranespacio. gulares o rectangulares. -Cosmovisión: modos culturales de perci- Los edificios no son de una sola pieza o bir la realidad, concepciones del espacio y cámara, sino son un conjunto de cuartos, a veces un verdadero laberinto de habitaciodel tiempo. nes, como si fuesen un conglomerado. La interpretación de la arquitectura ar- Algunos investigadores han logrado idenqueológica es bastante difícil debido a la tificar fortalezas, palacios, templos, etc., complejidad de ésta, puesto que no hay de acuerdo a las características visibles edificios dedicados exclusivamente a un que presentan. Nosotros a manera de hipósolo aspecto. En todo caso se habla del tesis presentamos los sitios Guarco más espacio (o los espacios) arquitectónicos y importantes y su posible función dentro las actividades que predominan en el sitio del aparato político, social y administratiarqueológico, el cual debe apoyarse nece- vo de esta sociedad: sariamente en otros (recurrencia). Por ello -El Centro Administrativo - Ritual de es prioritario excavar para poder confirmar Cerro Azul (llamado por algunos: Fortaleo negar una hipótesis de carácter arquitec- za de Guarco). tónico. -El Centro Administrativo - Ritual de Lo que tal vez podamos definir con mayor Villcawasi (o Los Huacones). claridad a nivel de análisis prospectivo son los conjuntos arqueológicos, asentamien- Fig. 8: Cántaro efigie, ejemplar tos o edificios distribuidos dentro de un diagnostico de la cerámica Guarco. sistema regional (que podría obedecer a un sistema de planificación del territorio y/o patrón de asentamiento). Clasificación de la arquitectura Guarco En general, no es sencillo establecer una clasificación arquitectónica de las sociedades del antiguo Perú. A pesar de ello las siguientes líneas trataran de esbozar una primera aproximación a la arquitectura de la sociedad Guarco: Arquitectura Residencial de Carácter Cotidiano: Pequeños edificios aislados, con habitaciones simples que existen, pero que son difíciles de encontrar o evidenciar por ser construcciones más factibles de haber perecido o haber sido sepultadas. Arquitectura Residencial de Carácter Elitista: Son grandes edificios con accesos restringidos, bastante bien acondicionados, y por lo general presentan elementos distintivos a los anteriores.


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-Las fortalezas de Ungará, Cancharí y Palo. Existen otros sitios Guarco, que venimos recorriendo como parte de un trabajo de mayor envergadura pero que no discutiremos aquí, si no en una posterior oportunidad. A continuación se describirán los sitios antes mencionados para conocer algunas de sus características: Cerro Azul Este asentamiento es bastante complejo y se compone de varios sectores. Está ubicado en el balneario de Cerro Azul. Hacia la línea de playa se divisan 2 peñascos adyacentes que encierran una costa acantilada. El farallón septentrional se llama Cerro del Fraile y se extiende hacia la bahía de Cerro Azul. El farallón meridional corresponde a Cerro Centinela, que hoy sostiene un faro.

Página 47 ra “D”, Marcus destaca la evidencia de depósitos para la conservación de pescado seco. Finalmente Marcus corrobora lo dicho por Kroeber al sostener que son edificios construidos y utilizados por los Guarco. En su más Fig. 9:Vista parcial del complejo arqueológico de Vilcahuasi o reciente arti- Los Huacones, véase los montículos, formando una plaza. Foto culo Marcus

Carlos Campos. Enero, 2007.

destaca el consumo selecto de especies de Al parecer Alfred Kroeber (1937) no in- pescado y cuyes, además del consumo ocavestigó las estructuras Inka existentes en sional de carne de camélido (Marcus, et. al.: 1999), e infiere las posibles interrelaciones las cimas de estos farallones. de los habitantes del litoral con los habitanTierra adentro se halla un cerro aterrazado tes del valle medio. en sus flancos llamado Cerro Camacho. Las quebradas que seccionan Cerro Cama- Villcawasi (o Los Huacones) cho, a decir de Kroeber, contienen entie- Ubicado cerca de las ex haciendas de San rros de la Cultura Cañete Tardío (1100 d. Pedro y Santa Cruz, se encuentra a escasos C.-1470 d.C.), es decir, entierros asignados 900 metros al Oeste del distrito de San Luis al Periodo Intermedio Tardío. de Cañete, rodeado por tierras de cultivo. Sobre los entierros, Ramírez (2007), señala entre sus conclusiones lo siguiente: “Existe una relación entre los cementerios y los centros ceremoniales administrativos por lo cual se infiere que estos entierros serían de la clase dominante.” (Ramírez, 2007:30). Esta última aseveración nos parece descabellada y falta de sustento, debido a que no se puede inferir esto hasta que no sean excavadas un gran número de tumbas y se tenga un corpus necesario e idóneo además de tener excavados no solo uno, sino varios asentamientos Guarco. Entre Cerro Camacho y Cerro Centinela se encuentra una depresión protegida no visible desde el mar, que contiene 10 edificios monumentales de muros de tapia. Kroeber asignó una letra del alfabeto a cada edificio o conjunto (A hasta la J), designando como ruinas pequeñas a los otros montículos. (Kroeber, 1937: 265). La estructura “D” denominada así por Kroeber, fue excavada como se señaló líneas arriba por Joyce Marcus, quien describe el edificio como una residencia de elite, en la que gran parte del espacio consiste en lugares de depósito y áreas dedicadas al trabajo controlado. Entre los espacios arquitectónicos excavados al interior de este edificio, destacan el hallazgo de 9 vasijas de gran tamaño con capacidad para almacenar de 700 a 2000 litros, y 2 grandes fogones capaces de dar cabida a una serie de ollas. Esto hace pensar que el edificio fue usado para la preparación de una gran cantidad de bebida y de alimentos.

Larrabure y Unanue (1941) lo describe como un extenso complejo arqueológico compuesto de numerosos edificios de tapia, en donde es posible identificar un Templo del Sol. El asentamiento es conocido hoy como Los Huacones (Williams y Merino, 1976). El sitio en la actualidad es un complejo arqueológico constituido por más de 20 montículos de adobe y tapia interconectados por plazas y edificios menores. A decir de Hyslop (1984) podría ser un candidato a ser llamado el centro de poder político de los Guarco. De acuerdo a nuestros recorridos y pequeñas pesquisas este sitio de carácter monumental posee un patrón ligeramente distinto al observado en otros sitios asignados a los Guarco, además de ello se han reportado adoquines de piedra en uno de los edificios principales, el cual viene siendo afectado al estar siendo utilizado como cantera para la elabo-

ción, recogida por Larrabure y Unanue basado en documentos históricos señalados por este autor. Vilcawasi guarda mucha información de la sociedad Guarco, sin embargo es muy poco lo que se sabe de él. Esperamos en un futuro no muy lejano poder sacarlo del anonimato para de esta forma ayudar a entender no sólo a esta sociedad, sino a gran parte de la cronología cultural del valle bajo del río Cañete. Ungara Este sitio está ubicado sobre una colina rocosa a 150 msnm., en la margen derecha del valle de Cañete. Esta maciza construcción está compuesta de dos grandes murallas que circundan la colina en su totalidad y de tres que la circundan de forma parcial en su lado Oeste, en donde es posible apreciar muros con cresterías almenadas, a manera de perfiles escalonados. Además de ello se pueden observar claramente barrios dispuestos en tres de sus flancos y posibles depósitos. En el lado Sureste se observa una gran cancha remodelada en tiempos incaicos, la misma que se encuentra delimitada por estructuras bastante bien elaboradas de tapia. Otra característica peculiar de este asentamiento y que es observada de igual forma en Canchari, son “puestos vigía” construidos en puntos clave del lado

ración de nue- Fig. 10: Vista de una plaza arqueológica cubierta por vegetavos adobes ción, en el lado SE del complejo arqueológico de Vilcahuasi. (Juan Mogro- Foto Carlos Campos. Enero, 2007. vejo: comunicación personal, 2006) (V. g. Nota de Vilcawasi en este número).

A nuestro parecer el sitio debe ser denominado Vilcawasi por ser esta su más En la estructura 9, colindante a la estructu- antigua acep-


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se proyectan diferentes orientaciones vinculadas al mar.” (Alvino, 2007: 19). Esta última aseveración nos parece fuera de lugar puesto que Canchari no es un edificio de carácter religioso. Se observa claramente su función militar, además si se pretende demostrar que ha sido construido por los incas las orientaciones de estos bastiones deberían emplazarse más bien en relación directa a los ciclos del sol (Punchao) o de la luna (Quilla). El sitio de Canchari fue construido de forma estratégica de manera tal que permitía observar el movimiento de personas en la quebrada aledaña de Pócoto. Un último comentario con respecto al articulo del arquitecto Alvino refiere a su afirmación de que: “… Los arquitectos yungas fueron los que diseñaron y construyeron Canchari, bajo lineamientos y directivas del Inca….” (Alvino, 2007: 23). Nos preguntamos ¿Arquitectos yungas? ¿No serían más bien “arquitectos quechuas”? Los arquitectos incas tuvieron que dirigir y adiestrar a las poblaciones locales en el manejo espacial y cosmogónico de las trazas inca, además recuérdese el exterminio de la población local Guarco a manos de los incas. En nuestra opinión Cancharí es una fortale-

Fig, 11: Plano del sitio arqueológico de Canchari según el arquitecto Harth- za militar por excelencia por la distribución Terré (1933). espacial del mismo, su fortificación perfecta Oeste. La técnica constructiva predominante es la tapia, aún cuando es posible observar algunos paramentos de tapia levantados sobre piedras del mismo cerro, unidas con argamasa de barro. Ungara fue la contraparte militar de Inkawasi al ser la principal fortificación militar del Señorio de Guarco (Hyslop, 1984). El asentamiento arqueológico esta situado cerca de las principales tomas de irrigación emplazadas en las riberas del río Cañete, que dan agua y vida a esta parte del extenso y rico valle agrícola. Por lo tanto Ungará fue edificado por dos razones: para protegerse de las incursiones de sus vecinos y para mantener y proteger las tomas de agua para irrigar sus tierras.

y la dirección de los bastiones hacia los el mismo punto. Sin embargo queremos puntos cardinales. Además lo hacen posible hacer algunos comentarios con respecto a la los depósitos cercanos a este y su inaccesiúltima publicación realizada sobre Cancharí bilidad, todo esto lo convierten en un fuerte (Alvino, 2007). imponente. El arquitecto Alvino quiere vertirnos sus ideas de la concepción formal del edificio Palo intentando establecer su filiación inca, utili- Se localiza al frente de Ungara, en la marzando el termino kallanka para algunos de gen derecha del río Cañete sobre un afloralas unidades espaciales localizadas en el miento rocoso. Se encuentra divisando los Sector Sur de Canchari. Sin embargo nos cerros de la quebrada de Topará al sur. El parece algo aventurado y desvirtuado de la sitio consiste en edificios de tapia bastante verosimilitud a pesar de que el autor señala similares a los de Ungara. Es probable que “…no se ordenan alrededor de un espacio, haya tenido muros circundantes, que hoy sino que debido a su forma rectangular alar- solo son posibles ver en fragmentos. Al gada se adosan lateralmente en su lado más igual que Ungara también tenía estructuras largo; esto obliga a un artificio para su ac- aisladas, depósitos y puestos vigía construiceso simul taneo e i ndependie n- dos a base de tapia. te…” (Alvino, 2007, 18). Lo concreto es Palo, Cancharí y Ungara se constituyen que no son estructuras tipo kallanka, puesto así en las obras militares de los Guarco, que esta estructura tipo se encuentra sólo en

Y adicionalmente fue el lugar que dio mayor cobijo a la población Guarco durante la guerra emprendida contra los cuzsitios Inka importan- Fig. 12: Vista panorámica del edificio principal del queños. tes, lo que Gasparini asentamiento arqueológico de Canchari. Enero, 2007. Cancharí y Margolies (1977), Este sitio ha sido catalogado como pala- señalan como arquicio por varios investigadores (Larrabure y tectura del Poder. Unanue, 1941; Harth –Terrë; 1933). SituaPor otro lado en sus do en la parte media del Señorio de Guarcomparaciones con co, es descrito como un edificio rodeado el edificio de Parapor elevadas murallas de tapia sobre una monga señala elevación natural. A sus pies se encuen“….En el edificio de tran dos canales de irrigación que en la Paramonga también actualidad son conocidos como María se aprecian bastioAngola y San Miguel. nes, los cuales en Al haber sido descrito minuciosamente Cancharí se han por el arquitecto Harth Terre (1933) no independizado del vamos a entrar en mayores detalles sobre cuerpo principal y


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que les permitieron enfrentar a sus ene- Los datos etnohistóricos nos han permitimigos y mantener su independencia. do conocer el impacto inca en la sociedad A manera de conclusión del presente tra- Guarco y acercarnos a algunas caracterísbajo podemos sostener que los Guarco ticas del valle luego de la invasión espafueron una pequeña sociedad estatal en la ñola.

hablamos cuando nos referimos a los Guarco. Es hora de hablar con datos arqueológicos y no solo con fuentes provenientes de la etnohistoria y con datos de carácter especulativo.

costa sur - central peruana que construyó grandes edificios donde se vislumbran espacios arquitectónicos de características peculiares, para lo cual se requería una gran cantidad de fuerza de trabajo, y su sustento se basó principalmente gracias a los productos marinos y a la agricultura. Sin lugar a dudas debió existir una especialización bien organizada al interior de esta sociedad.

Por otro lado damos a continuación algunos lineamientos de trabajo que ayudarán a un desarrollo sostenible de la investigación en este valle:

Los cronistas acertaron al señalar la valentía, bravura y tenacidad de los Guarco, puesto que estos pusieron en jaque al imperio más poderoso de los Andes, durante 3 o 4 años. Basta recordar que en memoria de la victoria obtenida sobre éstos, el Inca ordenó construir un hermoso Templo del Sol en el acantilado rocoso de Cerro Azul, y asesinó a los rebeldes a sangre fría, poblándolo luego con sus aliados (los Coayllo y los Chincha) Los edificios y espacios arquitectónicos y mitimaes (Mochicas) traídos de diversas en los sitios de Cerro Azul y Villcawasi zonas del Imperio. definidos como arquitectura ceremonial (administrativo - ritual) tienen su asidero El militarismo ha sido poco estudiado en los por cuanto se encuentran formando estruc- Andes y hay escasos territorios en los que turas de carácter público, en donde la po- pueda ser evidenciado a partir de la arquiblación participaba de manera dinámica, tectura, como identificando edificios con tanto en actividades de carácter reciproco, una función defensiva. Creemos que los como religioso. Asimismo estos sitios Guarco tuvieron fortalezas y con un fin basrepresentan el eje conductor de la sociedad tante claro, el cual debería ser investigado y analizado con mayor detalle. Guarco. Esto último se encuentra evidenciado de alguna manera por Kroeber (1937) al señalar que existe una gran plaza central de forma irregular en las estructuras Guarco de Cerro Azul. Además de las excavaciones efectuadas por Joyce Marcus (1987a, 1987b) en la estructura D (señalada por Kroeber) en este mismo sitio. Las fortalezas tienen su sustento por estar enclavadas en puntos estratégicos del territorio Guarco y servir de protección a las grandes tomas de agua construidas por esta sociedad. Por ejemplo Cancharí esta en el centro del territorio Guarco y a sus pies se encuentran dos bocatomas. Lo mismo ocurre con Ungara y Palo que defendían la parte este y sur del territorio Guarco.

a) La identificación de la sociedad Guarco, como grupo humano autónomo de la costa centro – sur peruana, durante el periodo conocido como Desarrollos Regionales y su posterior sometimiento al Tawantinsuyu, a partir de un adecuado manejo y conocimiento de la cerámica ( a partir de tipos y/o estilos). b) La reconstrucción de los modos de vida de la sociedad Guarco, a partir de un análisis distribucional de sus asentamientos en el valle bajo del río Cañete. c) Una comprensión del manejo de los recursos naturales y el espacio geográfico circundante por parte de esta sociedad.

La discusión acerca de su posible unión con otros pueblos (Confederación) para resistir la avanzada incaica no ha podido ser corro- Bibliografía borada, y por el contrario varias veces a sido ACOSTA, Fray José de cuestionada. La cerámica Guarco es un problema que aún falta por resolver, aún cuando contamos con una secuencia fiable para el valle de Cañete. En algo más de 100 años de iniciada la arqueología peruana solo han sido excavados científicamente dos asentamientos prehispánicos de la sociedad Guarco: Cerro Azul y Cerro del Oro.

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Palpin: un asentamiento con arquitectura funeraria en el alto Fortaleza, Cajacay, Ancash Pieter van Dalen Luna(1)

Fig. 1: Mapa político de la provincia de Bolognesi. Martín Rodríguez Huaynate, regresando relieve escarpado y abrupto de gran pendiente El presente trabajo esta referido a un a tomar datos a mediados del mes de y estrechas gargantas. El río Fortaleza o Paramonga nace en las alturas de las lagunas de reconocimiento superficial realizado Diciembre del mismo año. Huamblac y Macato, discurriendo sus aguas en el sitio arqueológico de Palpín, Ubicación anexo del mismo nombre, Cajacay, El sitio arqueológico de Palpín se en- por las quebradas de Upapampa y MoyocanAncash. Por su ubicación, a pocos cuentra ubicado políticamente en el cha, las cuales en su confluencia dan origen al kilómetros de la laguna de Conoco- anexo del mismo nombre, distrito de Ca- río Fortaleza. Este río es de régimen muy irrecha, la región de Cajacay era de gran jacay, provincia de Bolognesi, Departa- gular y torrentoso, presentando marcadas difeimportancia, constituyéndose en la mento de Ancash, a la altura del Kilóme- rencias entre sus descargas extremas. puerta de entrada a la cabecera del tro 52 de la carretera Paramonga – Hua- El sitio arqueológico se encuentra ubicado, ya Callejón de Huaylas y al Callejón de raz. Geográficamente se ubica en la mar- propiamente, en la Región Suni, de escarpado Conchucos por la pampa de Langas, gen izquierda del río Paramonga o Forta- territorio, rodeado de cerros de gran pendiente camino a la actual ciudad de Chi- leza, en la cuenca alta, a 3 589 metros y grandes afloramientos rocosos. El área cirquián. sobre el nivel del mar, en las coordena- cundante al sitio presenta una vegetación de La muerte en el Perú Prehispánico, das UTM: 8877380 N y 0236935 E tipo herbácea, conformada por plantas bajas, y era considerada como un fenómeno (Sistema WGS-84), en la parte media del vegetación arbustiva como algunas especies de cactáceas. El clima es frío, con presencia de gran complejidad, de compartida cerro Palpín. preocupación y un componente neta- El asentamiento se encuentra sobre una de fuertes vientos y precipitaciones pluviales mente social. La infinidad de caracte- plataforma artificial, excavada en la parte en los meses de lluvia. rísticas en el ritual funerario, estaba media de un farallón rocoso muy escar- Descripción de la arquitectura funeraria de en relación con las diferentes culturas pado y vertical, a 50 metros de altura con Palpín y naciones que ocuparon el territorio respecto al fondo, hasta donde llega la El asentamiento presenta 11 estructuras arquiandino, antes de la llegada de los ladera del cerro. La plataforma tiene 55 tectónicas de carácter funerario, se podría españoles. Se conoce, pues, que tras metros de largo en un eje este – oeste, decir, dispuestas alineadamente. Las estructula muerte de un individuo, y más si mientras que el ancho es de 4 metros en ras arquitectónicas identificadas son las sipertenecía al status dirigente, se suce- el lado oeste y 2 metros en el lado este, guientes: dían días de rituales para asegurar al en un eje norte – sur, en progresiva dis“difunto” una gran despedida y el minución mínima del espacio de la mis- Estructura 1: Se ubica hacia el lado suroeste asegurarle el paso al mundo de los ma. Para acceder a la plataforma se debe de la plataforma, a 1.63 m. de distancia de la pared oeste del farallón. Presenta 2 niveles. En muertos. escalar por zonas de gran pendiente. La presencia de este asentamiento con arquitectura funeraria nos puede Medio ambiente y eco- Fig. 2: Medio ambiente circundante al sitio arqueológico. Foto Pieter Van Dalen. Octubre 2001. dar algunas propuestas para dilucidar logía el problema de las manifestaciones La cuenca del río Fortaculturales prehispánicas en esta re- leza, perteneciente al gión, en la cual no se ha realizado sistema hidrográfico del ninguna investigación arqueológica, Pacífico, cuenta con un por lo que el presente trabajo se pre- área total de drenaje de 2 senta como pionero. Dicho reconoci- 348 Km2 y una longitud miento arqueológico se realizó en la de 111 kilómetros. Preúltima semana del mes de Octubre senta un curso sinuoso, del año 2001, en compañía de los en especial en la cuenca compañeros José Onofre Mayta y alta donde se caracteriza por presentar un paisaje 1) Licenciado en Arqueología, Universidad encajonado, de fondo Nacional Mayor de San Marcos. profundo y quebrado, un Introducción

Email:pvandalen2@hotmail.com


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nera de un tocado. El nivel 2 tiene 2.30 m. en el lado norte, 1.70 m. en el eje este–oeste y 1.10 m. de altura y al igual que el primero presenta una cubierta a base de lajas alargadas en el eje este–oeste.

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este, por lo que no es de forma cuadrangular propiamente, debido a que se adecua a la morfología de la pared interior del farallón. No es posible identificar la altura de este nivel debido a que se encuentra en pésimo estado de conservación, sólo se observa la acumulación de piedras producto del derrumbe de los muros. El nivel 2 por su parte esta superpuesto al primero, aunque se encuentra muy destruido, notándose solo amontonamiento de piedras producto del colapso.

Estructura 3: Se ubica a 0.30 m. de distancia de la estructura 2, hacia Estructura 5: Se ubica a 0.43 m. de disel lado este. Al igual tancia de la estructura 4, hacia el lado este. que las anteriores preFig. 3: Vista de detalle de la estructura Nº 3. Foto Presenta igualmente dos niveles arquitecsenta dos niveles arquiPieter Van Dalen. Octubre 2001. tónicos, los cuales son difíciles de identifigeneral la planta de esta estructura, o de tectónicos La planta de la estructura car debido al mal estado de conservación. su primer nivel, tiene 2.70 m. de largo y tiene 2.47 m. en el lado oeste, 3.10 m. en La planta de esta estructura es de 3.43 m. 2.22 m. de ancho. Este nivel tiene 1.24 m. el lado norte y 2.56 m. en el lado este, en el lado oeste, 3.13 m. en el lado este y de altura, sobre el cual se encuentra un por lo que no es de forma cuadrangular 2.72 m. en el lado norte, por lo que presenalero de 0.10 metros de alto, formado por propiamente, debido a que se adecua a la ta una forma irregular, adecuándose a las lajas alargadas que sirven de cubierta o morfología de la pared interior del fara- características del terreno. El nivel 1 tiene techumbre. Presentando además un vano llón. La altura del primer nivel es de una altura aproximada de 1.20 m., sobre el ubicado en la parte central y frontal de la 1.00 m. Sobre este nivel presenta una cual se encuentran colocadas las lajas de estructura de 0.43 m. de alto y 0.43 m. de cubierta similar a las de las otras estruc- 1.65 m. de largo, dispuestos en un eje este– turas, que lo separa del otro nivel. Pre- oeste, las cuales sirven de cubierta de este ancho. nivel. La altura del nivel 2 es de 1 m., aunEl segundo nivel tiene un largo de 2.47 senta un vano ubicado en la parte central que es posible que no sea el tamaño origim. de largo, un ancho de 2 m. y 1.28 m. del muro norte, el cual tiene 0.68 m. de nal debido a que se encuentra en pésimo de alto. El espesor de los muros en los alto, 0.55 m. de ancho y 0.50 m. de es- estado de conservación. dos niveles es de 0.41 m. El nivel 2 es de pesor. Este vano, al igual que los de las forma cuadrangular, con esquinas curva- otras estructuras, presenta muros dobles. Estructura 6: Se ubica a 0.40 m. de disdas y presenta también un vano de 0.38 El nivel 2 tiene 2.27 m. en el lado oeste, tancia de la estructura 5, hacia el lado este. m. de ancho por 0.40 m. de altura, ubica- 2.22 m. en el lado este y 2.80 m. en el Es de forma semi ovalada, con la base do en la parte media y frontal del mismo lado norte. Mientras que presenta 1.10 hacia el lado norte, en el cual presenta un y a 0.15 m. de altura con respecto a la m. de altura y al igual que el primero vano, de 1.15 m. de ancho, el cual no es presenta una cubierta a base de lajas muy identificable debido al mal estado de superficie del nivel 2. conservación de la estructura. En la parte El material constructivo son piedras la- alargadas en un eje este–oeste. media de la estructura, en el eje norte - sur, bradas de forma adoquinadas, de diferen- Estructura 4: Se ubica a 0.28 m. de la planta tiene una longitud de 1.70 m., tes tamaños de largo y de una altura distancia de la estructura 3 hacia el lado mientras que el muro norte que sirve de aproximada en promedio de 0.18 m. uni- este. Al igual que las anteriores presenta base tiene 1.88 m. La altura aproximada es das entre sí con argamasa de barro con dos niveles superpuestos. La planta de la de 0.72 m. Se observa un solo nivel, al inclusiones de algunas piedras pequeñas estructura, y por lo tanto del primer ni- parecer habría estado igualmente techado, o pachillas. Algunas piedras presentan vel, tiene 3.00 m. en el lado oeste, 4.25 debido a la presencia de una laja de 1.12 una coloración rojiza, debido a la aplica- m. en el lado norte y 2.67 m. en el lado m. de largo. ción de pintura roja. En el interior de la estructura se puede apreciar la presencia Fig. 4: Plano del sitio de Palpín. de abundantes restos óseos humanos, los cuales han sido huaqueados. Estructura 2: Se ubica a 0.20 m. de distancia de la estructura 1, hacia el lado este. Al igual que la anterior presenta dos niveles arquitectónicos. La planta de la estructura, y por lo tanto del primer nivel, tiene 2.30 m. en el lado oeste, 3 m. en el lado norte y 1.86 m. en el lado este, por lo que no es de forma cuadrangular propiamente, debido a la morfología de la pared interior del farallón. Este nivel tiene 1.20 m. de altura, sobre el cual se encuentra la techumbre a base de lajas alargadas. Presenta un vano de 0.43 m. de alto, 0.48 m. de ancho y 0.60 m. de espesor. En el interior del vano se puede observar un cráneo que presenta una tela llana (técnica 1x1) de color negro a ma-


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Estructura 7: Se ubica a 4.40 m. de distancia de la estructura 6, hacia el lado este. Presenta una planta rectangular. Tiene 2 m. de largo en el eje este – oeste y 1.07 m. de ancho, en el eje norte – sur. No es posible determinar la altura debido a que los muros se encuentran destruidos, sin embargo es posible que haya presentado una morfología similar a las otras estructuras descritas. Estructura 8: Se encuentra en un forado en el farallón, a 40 m. de altura aproximadamente, con respecto a la superficie de la plataforma, por lo que es inaccesible por las escarpadas paredes del farallón. Sin embargo se puede observar desde abajo que presenta una forma rectangular y la arquitectura es uniforme al resto del asentamiento. Es posible que sea la única estructura que no ha sido huaqueada, hasta el momento de las visitas, debido a su inaccesibilidad. Estructura 9: Se ubica en un forado del farallón rocoso, a 4.20 m. de altura con respecto a la superficie de la plataforma. Tiene 1.30 m. de largo en el eje este – oeste, pero no se puede determinar el ancho en el eje norte sur por encontrarse en el farallón. El acceso a la misma es difícil, sin embargo se encuentra en pésimo estado de conservación.

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Estructura 11: Se ubica a 1.15 m. de distancia de la estructura 10 y se encuentra igualmente destruida, por lo que no es posible definir con exactitud sus dimensiones espaciales. Ésta, al igual que la anterior, son las más destruidas del asentamiento. Se ubica en el extremo oriental de la plataforma,

Fig. 5: Ubicación del sitio arqueológico de Palpín. a 2.20 m. de distancia de la pared. Los materiales constructivos de todas las estructuras son piedras labradas de forma adoquinada unidas entre sí con argamasa de barro, con la inclusión de pequeñas piedras a modo de pachillas. Las caras planas de las piedras se encuentran dispuestas hacia los paramentos. El basamento de los muros es con piedras ligeramente más grandes y profundas. Las cubiertas por su parte están conformadas por lajas de aprox., y en promedio, 1.30 m. de largo y 0.20 m. de ancho, dispuestas todas en un eje este – oeste.

En el interior de cada estructura se han cavado niveles subterráneos para colocar mayor cantidad de contextos funerarios, corroborado por el elevado número de huesos y la gran profundidad del interior de las estructuras. Según como avanzaban las ceremonias funerarias, se aumentaba el volumen y el espacio de la plataforma Fig. 6: Acumulación de restos óseos mediante el picado de la pared del farahumanos, producto del huaqueo. Foto llón, para la construcción de las estructuras. Pieter Van Dalen. Octubre 2001. Las estructuras presentan muros rectos, a excepción de la número 6, por ser de forma semi ovalada. Sin embargo, no todas presentan esquinas rectas, hay muchas que las presentan curvas. Todas las estructuras presentan sus muros pintados de color rojo ocre, de igual manera que la Estructura 10: Se ubica a 19 m. de distancia de la estructura 7. Se encuentra en pésimo estado de conservación. Tiene más de 3 m. de largo, en el eje este – oeste y 1.80 m. en el eje norte – sur. En el lado norte llega a 0.20 m. de distancia del borde de la plataforma.

logía como “Tumbas tipo Chullpas en abrigos rocosos”. Ellos definen la presencia en esta zona del grupo Ocros, parcialidad de la nación Cajatambo, que se extendía por toda la parte norte del departamento de Lima en el Intermedio Tardío. Contextos funerarios Todas las estructuras arquitectónicas presentan en el interior abundantes restos de osamentas humanas, producto del huaqueo intensivo a que han sido expuestas. Es posible que dentro de cada estructura hayan sido enterrados entre 10 a 15 individuos (según la cantidad de cráneos y fémures identificados, así como las dimensiones de las estructuras) los cuales presentaban una red de ofrendas conformada por ceramios y tejidos. En el interior de la estructura 2, en el nivel 1, se pudo observar un cráneo que presentaba un tejido negro llano de 1x1 en la cabeza a manera de un tocado, por lo que se puede inferir que la mayoría de los contextos funerarios presentaban este patrón, ya que se ha encontrado abundantes restos de estos tejidos, asociados a las osamentas. No es posible definir el patrón funerario debido al mal estado de conservación de los mismos, pero en las partes altas del farallón se encuentran muchas estructuras en buen estado de conservación, las cuales a futuro pueden darnos a

parte baja de la pared Fig. 7: Vista de detalle interno de una estructura del farallón, posible- funeraria. Foto Pieter Van Dalen. Octubre 2001. mente como símbolo de status o como patrón decorativo de las áreas funerarias de la región (esto se podrá definir analizando otros sitios similares de la región). Melgar y Lázaro (2007:252-253) identifican estructuras similares en la vecina cuenca de Pativilca, en la localidad de San Pedro de Copa, definiéndolas en su tipo-


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asentamiento escaso material cerámico (10 fragmentos), de los cuales sólo uno era diagnóstico, correspondiente al borde de una olla de cuello recto. Los fragmentos corresponden a vasijas de pasta roja oscura, textura gruesa y con abundantes temperantes como mica, cuarzo y roca molida. Son vasijas utilitarias, ya que algunas de éstas presenFig. 8: Vista de detalle del estado de conservación de tan restos de hollín. las estructuras funerarias. Estructura Nº 4. Foto Camino prehispánico Pieter Van Dalen. Octubre 2001. conocer dicho patrón. Pierre Duviols (1986:452) describe el informe de una visita de sacerdotes de la Compañía de Jesús a la provincia de Lampas del corregimiento de Cajatambo (cerca al pueblo de Cajacay), en el año de 1619, con la finalidad de realizar la extirpación de idolatrías, en el cual se describe los rituales funerarios de la región : “...sus entierros que son vnas cueuas o bovedas grandes debajo de la tierra donde los ponen sentados las rodillas con la voca y las manos en la mejilla alli les ofrecen diversas vezes al año coca que es una oja de ciertos matorrales que los indios traen de ordinario chupando el sumo cebo de carneros de la tierra [camélidos] cuies y otros conejos de las indias vollos [...] de masa de mais chicha y mas cosas semejantes que es el ordinario sacrificio...” Refiere además que recibían ofrendas y ceremonias cada cierto tiempo:

La cuenca alta del río Fortaleza o Paramonga se encuentra surcada por numerosos caminos prehispánicos que se comunican con las regiones aledañas. El camino troncal es el que corría a lo largo de la margen sur del río, que unía la costa con la cabecera del callejón de Huaylas. Es posible reconocer sectores de este camino que se encuentran en buen estado de conservación y que pasan por debajo del cerro Palpín. Aunque en los últimos años (después de las visitas realizadas) se nos ha informado que ha sido totalmente destruido para construir encima la carretera de la Minera Antamina. La ubicación del sitio de Palpín en las cercanías de este camino muestra la importancia que pudo haber tenido. En los pocos tramos que se conserva se puede observar que el ancho es de casi 2 metros y presenta muros de contención en la parte baja y en la parte alta. El primero como base para el camino y el segundo para evitar el deslizamiento del cerro. Este camino comunica por el oriente con Conococha y la pampa de Langas, lugar donde se ramifica en dos: uno hacia Chiquián y Huánuco por Huayhuash, y el otro

hacia el Callejón de Huaylas. Esto revela la importancia de este camino y la función que habrían cumplido los asentamientos de la cuenca alta del Fortaleza, dentro de la compleja red comercial, funcionando como entes de interacción entre la costa y las regiones citadas. Además de este camino principal existen numerosos caminos menores intervalles. Así hay por ejemplo uno que comunica la cuenca alta de este valle con el de Pativilca y la zona de Cajatambo, mientras que otro se dirige hacia Ocros. Hay además otro camino secundario que recorre el largo del río por la margen Norte. En la época Tahuantinsuyo esta red de caminos se complejizó aún más. La fuente señalada líneas arriba demuestra mediante una fábula como los incas conquistaron la región, luego que los ayllus de la región de Cajacay y Lampas habían hecho una alianza con los Conchucos para poner una trampa a los cuzqueños, quienes descubrieron la trampa y derrotaron a los locales: “ ...dicen que en tiempo muy antiguo aun antes del gobierno de los Yngas todas las guacas eran hombres y mujeres como los de agora pero que salio del Collao que es en el Obispado del Cuzco otros dizen de la laguna de Chuquito en el obispado de la Paz que llaman Titicaca vn gran gigante Dios de aquella tierra llamado Huari Viraqocha que tenia barbas a cuia causa a los españoles por tenerlas llaman viracocha por parezerse en ellas a su Dios el qual por doquiera que pasaba convertia las huacas en piedras. Supieronlo los indios de esta provincia y juntaronse con los Conchucos y trataron de hacer entre si vna casa con cierta trampa y combidar

“ ...tenidolos en una casa con vaile y borrachera publica de todo el pueblo Fig. 9: Dibujo en planta de la Estructura Funeraria Nº 1. dos o tres dias y abiendoles puesto ropa limpia y hechotes muchos sacrificios los abian buelto a enterrar donde antes estaban (...) y tienen tan buena traza en disponer los cuerpos que no se comen de gusanos antes se secan y enjugan de suerte que se hallo cuerpos de mas de doscientos y trescientos años entre otros se hallaron dos de dos caciques antiquísimos vestidos de ropas muy ricas con los ojos de oro y mucha plumeria por todo el cuerpo de que hazen lindos vestidos y vnas como medias lunar que ponen en la cabeza a modo de diadema y otras cosas estas huacas y cuerpos muertos adoran y consultan en sus necessidades...” (Duviols, 1986:452) Material cerámico Se pudo observar en la superficie del

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a holgarse en ella al Huari y este entrando dar orden que caiesse en la trampa y muriesse en ella dispusieron las cosas para que este intento pero el Huari que era muy sabio entendio luego la maraña y disimulando hizo que se juntasen las huacas en el lugar señalado y alli las conuirtio a todas en piedras de varias figuras de leones, osos, etc. [...] y desde entonces todas quedaron hechas de piedras y esta casa es muy temida y tenida en gran veneracion y llamanla casa de las huacas y esta en Los Conchucos si bien hablaban y davan respuestas a sus hijos los hombres y cauesas de sus linajes que oy ai de indios en esta tierra lo qual duro hasta que los españoles llegaron a Cajamarca…”

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rias, se infiere que éste tenía un rango local, posiblemente haya sido el cementerio de un ayllu pequeño de los alrededores y que el entierro de personas en este lugar haya estado discriminado únicamente a aquellos que formaban parte de un status elevado dentro del mismo. Agradecimientos Se dedica un agradecimiento especial al señor Narciso Herrera, de la localidad de Palpín, quien colaboró con nosotros en el guiado hasta el sitio arqueológico y a su esposa por habernos acogido en su casa. Además a los colegas arqueólogos José Onofre Mayta y Martín Rodríguez Huaynate, quienes acompañaron y nos apoyaron durante el reconocimiento de campo.

(Duviols,1986:452–253) Estado de conservación del sitio de Bibliografía Palpín DUVIOLS, Pierre El sitio arqueológico de Palpín se encuentra en un mal estado de conservación debido principalmente al huaqueo y a la destrucción por los agentes climáticos. Muchas de las estructuras han colapsado de forma natural, notándose el amontonamiento de las piedras dispuestas naturalmente. Mientras que los huaqueros han terminado de destruirlas sacando las piedras con pico y barreta, depositándolas algo alejadas de las estructuras mismas. Además a pocos metros de distancia del sitio, en la parte baja se ha edificado una torre de alta tensión.

1986

CULTURA ANDINA Y REPRESION. Procesos y visitas de idolatrías y hechicerías en Cajatambo, siglo XVII. Centro de Estudios Rurales Andinos Bartolomé de las Casas. Cusco, 570 pgs.

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-La función de este asentamiento es únicamente funerario y ceremonial, sin embargo es posible que haya estado asociado con algún asentamiento doméstico y administrativo cercano, el cual no hemos podido identificar.

KAULICKE, Peter 1997 La Muerte en el antiguo Perú. Pontificia Universidad Católica del Perú. Fondo Editorial.

-Por las dimensiones del asentamiento y el escaso número de estructuras funera-

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-La ubicación del asentamiento en un lugar inhóspito y prácticamente inaccesible obedecería a su ideología religiosa y funeraria, como un lugar de descanso del cuerpo y morada de las almas.

1989 Chiquián y la Región de Lampas entre los siglos XVI y XVII: una hipótesis sobre el origen de las campañas de extirpación de idolatrías en el Arzobispado en Boletín del Instituto Riva Agüero, PUCP, No 16, pg. 21 – 54.

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-El asentamiento de Palpín presenta una arquitectura de carácter funerario, conformado por 11 estructuras, la mayor parte con dos niveles arquitectónicos.

-El asentamiento pertenecería a la tradición del Intermedio tardío local, la cual habría recibido una marcada influencia cultural de la región de Cajatambo.

PEREYRA PLASCENCIA, Hugo

HERNÁNDEZ PRINCIPE, Rodrigo

Conclusiones

-En base al análisis arquitectónico y de los escasos fragmentos cerámicos hallados en superficie se puede deducir que la tradición local guarda estrecha relación con la contigua región de Cajatambo.

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Petroglifos en el Complejo arqueológico Menocucho, valle medio de Moche Renzo Ventura(1) y Liana Quiros(2) hechos con la técnica del percutido super- te una línea recta de otros diseños que El Complejo Arqueológico Menocucho ficial y uno por percutido profundo y puli- forman un trazo complejo continuo. Pueden distinguirse cuatro puntos en la parte se ubica en la margen izquierda del valle do. medio de Moche, a una altura promedio Los motivos no parecen distribuirse de derecha de la piedra. El petroglifo fue de 350 msnm., y cerca a la confluencia de manera aleatoria sobre las piedras: su hecho mediante percutido superficial. Su los ríos Moche y Sinsicap (Figura 1). Los forma o una característica particular en orientación es N 20º E (Figura 3c). Introducción

petroglifos motivo del presente artículo no habían sido registrados anteriormente pese a que existen numerosas referencias sobre el sitio y varios aspectos de su arquitectura, cronología, secuencia ocupacional y función (Billman 1996; Campana 2000; Cherre 2001; Conklin 1990; Gutiérrez 1998; Watanabe 1976). Nosotros habíamos reportado una breve referencia del lugar (Hostnig 2003: 204205), así como una descripción más extensa y detallada de las nueve piedras con petroglifos que registramos en el sitio (Ventura y Quiros 2004). A continuación describiremos brevemente las principales características de este conjunto rupestre. Los Petroglifos Los petroglifos localizados dentro del Complejo Arqueológico Menocucho se encuentran hacia ambos lados de una pequeña quebrada estrecha, ubicados a unos 150 m. en dirección NE de dos edificios con esquinas curvas pertenecientes al Período Formativo Temprano del valle. Hemos registrado en total nueve piedras con diseños, dos de ellas se ubican en el lado norte y las siete restantes en el lado sur de la quebrada (Figura 2). El soporte pétreo utilizado para plasmar los diseños es un tipo de granodiorita. Se han contabilizado en total quince paneles con petroglifos, de los cuales, catorce están

ellas (sinuosidades, oquedades, visibilidad) parecen constituir en parte, criterios de selección para la realización de las figuras. Algunas imágenes sólo pueden ser vistas a determinadas horas del día, mientras que el estado de conservación de la mayoría de diseños es bastante malo. Descripción de los motivos Men-P1a Diseño casi circular con rayos, tiene 36 cm. de alto y 35 cm. de ancho máximo. Presenta un punto central y otros dos puntos ubicados en direcciones diagonalmente opuestas. El petroglifo ha sido hecho con la técnica del percutido superficial y presenta una orientación N 50º W (Figura 3a). Men-P1b

Men-P3a Motivo abstracto de 11 cm. de alto y 34 cm. de ancho. Dos trapecios unidos, el de la izquierda es más grande que el de la derecha, presenta además líneas rectas y curvas tanto al interior como al exterior de la figura. El diseño fue realizado utilizando la técnica del percutido superficial, su orientación es S 70º W (Figura 3d). Men-P4a Figura compleja de 55 cm. de alto y 80 cm. de ancho (Foto 1). Se compone de dos círculos, el más grande es un círculo concéntrico; el segundo presenta un punto central. Desde el círculo concéntrico hacia la izquierda se proyecta una línea ondulante que se une a un personaje antropomorfo que tiene aparentemente las extremidades extendidas. Hacia arriba de este círculo, otra línea ondulante se une al círculo con punto. En el extremo derecho, una vez más, una línea ondulante recorre una arista sinuosa de la piedra. Petroglifo hecho mediante percutido superficial, se orienta al oeste (W) (Figura 3e).

Figura antropomorfa de 17 cm. de alto y 32 cm. de ancho máximo. Muestra una cabeza de forma trapezoidal ligeramente bipartida, cuerpo rectangular con un punto en la parte del vientre y las extremidades extendidas. El diseño ha sido realizado usando el percutido superficial, su orienMen-P4b tación es S 50º W (Figura 3b). Diseño antropomorfo, mide 47 cm. de Men-P2a alto con 52 cm. de ancho. Personaje con Representación compleja, tiene 45 cm. de cabeza perfectamente circular, presenta ancho máximo. Se compone de un espiral dos triángulos a modo de orejas unidos a y una figura sigmoidea separadas median- la cabeza por el ápice. Su cuerpo es casi rectangular con las extremidades extendiFig. 1: Mapa de ubicación del sitio de Menocucho, valle medio de Moche. das. La extremidad superior derecha de la imagen sostiene una figura cruciforme probablemente superpuesta. El motivo ha sido hecho mediante percutido superficial, su orientación es S 30º E (Figura 3f). Men-P4c

Representación compleja. El extremo superior derecho exhibe un círculo con rayos externos y punto central de 24 cm. de alto y 19 cm. de ancho. La parte central muestra una posible cabeza de 14 cm. de alto y 22 cm. de ancho. Finalmente, en la parte inferior izquierda existe un diseño abstracto del que se proyectan varios trazos. El petroglifo fue realizado mediante percutido superficial, su orienta1) Licenciado Universidad Nacional de Trujillo. Email: renzo_ventura@hotmail.com 2) Arqueóloga Universidad Nacional de Trujillo. Email: lianapeh@hotmail.com


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ción es N 10º E (Figura 3g). Men-P5a Figura en forma de U de contorno cerrado tiene 17 cm. de alto y 11 cm. de ancho. Presenta al interior dos líneas rectas que dividen el diseño en tres segmentos. Otras líneas se proyectan desde el borde externo de la figura y en la parte superior de la abertura de la U se ubica un punto. Unos 25 cm. más abajo alrededor de un hoyo natural en la piedra se ha diseñado una figura circular con rayos de 5 cm. de diámetro. Todos los motivos se realizaron mediante percutido superficial, su orientación es N 80º W (Figura 3h). Men-P5b Dos aves con las alas extendidas. La primera de ellas, con 25 cm. de alto y 15 cm. de ancho tiene el cuerpo con las alas hacia abajo, cabeza circular orientada hacia arriba, pico alargado y un ojo central circular. Inmediatamente a la izquierda, se encuentra una voluta cerrada en forma de ocho de 15 cm. de largo. La segunda ave de 15 cm. de alto y 29 cm. de ancho tiene pico corto, una cresta en la cabeza y un punto como ojo. Un poco más abajo existen trazos poco identificables. El petroglifo ha sido hecho mediante percutido superficial y se orienta al norte (N) (Figura 3i). Men-P6a Depresiones circulares o pocitos. Alrededor de 34 depresiones circulares de diferentes tamaños (2 a 3.5 cm. de diámetro) y profundidades (0.5 a 1 cm.). No parecen formar ninguna figura en especial. Las depresiones han sido hechas mediante la técnica del percutido profundo y pulido. Se orientan hacia arriba (cielo) (Figura 3j). Men-P7a Dos círculos simples, el más grande tiene 7 cm. de diámetro y el más pequeño 4 cm. Un poco más abajo, hacia la izquierda, hay un par de líneas curvas. El petroglifo fue hecho mediante percutido superficial. Se orienta al sur (S) (Figura 3k). Men-P7b Voluta cerrada de cuatro extremos, hecha con una doble línea continua que forma una banda o cinta que vuelve sobre sí misma. Mide 30 cm. de alto y 25 cm. de ancho máximo. Se ha realizado mediante percutido superficial, se orienta al oeste (W) (Figura 3l). Men-P7c Representación compleja. Una gran figura en forma de U que encierra otros diseños menores, tiene 40 cm. de alto y 90 cm. de ancho, sus extremos rematan en rectángulos. El rectángulo de la izquierda parece tener dos ojos, porque se superpo-

Fig. 2: Diseños de círculo concéntrico, círculo con punto central y línea sinuosa recorriendo la arista de la Piedra 4. Foto: RVA. ne al diseño de una voluta cerrada en forma de ocho de 13 cm. de largo. Esta voluta parece formar una unidad con el diseño de un círculo concéntrico y un ave con las alas extendidas. Dentro de la U y más a la derecha, aparece una figura antropomorfa con las extremidades extendidas. Fuera de

la figura hacia el extremo inferior izquierdo existen una serie de líneas curvas y otros trazos (Foto 2). Todos los diseños se han realizado con la técnica del percutido superficial. La figura del ave ha sido rellenada usando la misma técnica, todo el motivo se orienta al sur (S) (Figura

Fig. 3: Disposición de las piedras con petroglifos en la quebrada. Las letras en minúscula señalan la cara de la piedra que ha sido utilizada para plasmar los diseños.


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3m). Men-P8a La figura es un punto de 3.5 cm. de diámetro realizado mediante percutido superficial. El punto se orienta al norte (N) (Figura 3n). Men-P9a Motivos circulares con rayos opuestos simétricamente, el de la izquierda tiene 15 cm. de ancho y el de la derecha 12 cm. Están separados 35 cm. uno del otro y han sido hechos mediante percutido superficial. Se orientan N 60° W (Figura 3o). Comentario Los petroglifos de Menocucho descritos e ilustrados aquí, pueden servir de fuente comparativa para futuros estudios sobre iconografía del arte rupestre. Fig. 4: Motivo en forma de U realizado sobre una voluta en forma de ocho, La presencia de ocupaciones sucesivas más temprana en la Piedra 7. Foto: RVA.

Fig. 5: Diversas imágenes grabadas en Menocucho.

en el sitio, que van desde el Formativo Temprano hasta el Intermedio Tardío, complican la ubicación cronológica del conjunto. Sin embargo, en el corpus presentado se pueden advertir algunas representaciones vinculadas estilísticamente con la iconografía formativa, tal es el caso de la volutacerrada en forma de ocho sobre las Piedras 5 y 7 (Figuras 3i y 3m) y la voluta cerrada de cuatro extremos sobre la Piedra 7 (Figura 3l), sin que esto signifique que tal fechado relativo pueda aplicarse a todo el grupo (Ventura y Quiros 2004: 32). Ambos tipos de representaciones aparecen graficadas en otras estaciones petroglíficas de la costa norte, como la Piedra de la Compartición en el valle Chicama (Ravines 1986: 41, fig. 2; 1991: 31, fig. 1), y el Alto de las Guitarras en el valle de Virú (Disselhoff 1955: 66, fig. 21; Núñez Jiménez 1986: 368, fig. 598). Así como sobre otros soportes arqueológicos con ubicaciones cronológicas correspondientes al Período Formativo de los Andes Centrales (ver Figuras 4 y 5). Los más de 900 sitios de arte rupestre en cuatro modalidades, recientemente inventariados y reunidos en una publicación (Hostnig 2003) dan cuenta del enorme patrimonio rupestre que tiene el Perú, y de manera muy especial el departamento de La Libertad, con 24 sitios de pinturas rupestres, 33 de petroglifos y 5 de geoglifos conocidos actualmente (ibid: xix, Gráficos 1 y 2). Sin embargo, muchos yacimientos vienen siendo destruidos sin que se sepa de su existencia o se haya hecho previamente un trabajo de registro arqueológico adecuado. Urge entonces trabajos que recopilen información documental en esta clase de sitios para que no sean simples vestigios olvidados.


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Fig. 7: Voluta cerrada de cuatro extremos sobre petroglifos y otros soportes: a. Menocucho, Moche; b. Alto de las Guitarras, Virú; c. Botella estilo Tembladera, Jequetepeque; d. Mate de Puémape, Jequetepeque.

Fig. 6: Voluta cerrada en forma de ocho sobre petroglifos y otros soportes: a. y b. Menocucho, Moche; c. Alto de la Guitarra, Virú; d. Piedra de la Compartición, Chicama; e. Cerámica de Purulén, Jequetepeque; f. Cerámica estilo Ocucaje, Ica. GUTIÉRREZ, Belkys 1998

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NOTAS

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Villcahuasi o Los Huacones: La otrora capital de la sociedad Guarco en peligro de desaparecer Carlos Campos Napán(1)

Lo que escribo en estas líneas es algo que ocurre frecuentemente en el Perú. Parece ser que el patrimonio arqueológico de todos los peruanos es lo último que nos interesa y seguramente es así puesto que nadie hace nada para remediar la perdida de nuestro valioso pasado. Hace algunos meses atrás, visitamos el pueblo de San Luis de Cañete situado a 135 Km. al sur de la ciudad de Lima. El panorama que tuve ante mis ojos fue desolador. Uno de los sitios arqueológicos de mayor importancia de la provincia de Cañete se encuentra en peligro de desaparecer a expensas de las autoridades. Este es el sitio conocido hoy como “Huacones” (No tenemos una referencia exacta del porque o desde cuando es conocido con este nombre, sin embargo así es como la mayoría de personas lo conoce) .

(Williams y Merino, 1976) y se encuentra ubicado cerca de las ex Haciendas de San Pedro y Santa Cruz, a escasos 850 m. del pueblo de San Luis de Cañete . Villcahuasi es uno de los conjuntos arqueológicos monumentales más importantes de la provincia de Cañete, sin embargo es una lástima que hasta la fecha ningún investigador se halla preocupado en realizar algún trabajo arqueológico exhaustivo.

La destrucción del montículo con adoquines de piedra persiste, debido a la poca visibilidad del mismo desde el lado de ingreso de NW a SE. Sigue siendo afectado en su frente sur por personas inescrupulosas quienes destruyen el montículo para fabricar nuevos adobes, utilizando el monumento de cantera (El viernes 5 de Enero del año en curso fuimos testigos de la remoción de tierra y destrucción, éstas personas utilizan un camión para transportar el material a otro lugar donde realizan la nueva mezcla para la fabricación de adobes). Por otro lado hay varias plazas del complejo que vienen siendo rellenadas con basura moderna, transportada por camiones. (No hemos constatado el hecho, pero algunos lugareños nos señalan que es el mismo municipio de San Luis quien realiza este trabajo).

En palabras de Hyslop (1984), uno de los mejores investigadores del valle de Cañete para los periodos tardíos, Villcahuasi es el candidato más fuerte para ser considerado la capital y/o centro de poder político - administrativo del antiguo Señorío de Guarco. Y razones no le faltaron puesto que la altura de los montículos, su disposición, conjunción, interconexión y recreación de espacios de carácter público Nos parece que ha llegado la hora de La historia de la destrucción de Huaco- hacen suponer en la grandeza y maestría hacer algo por este complejo arqueológines no es reciente, data de hace ya algu- que los Guarco adscribieron al conjunto. co que no tiene nada que envidiarle a los nos años atrás, en que el Licenciado en Durante algunos recorridos que hemos conjuntos arqueológicos de la Costa NorArqueología Juan Mogrovejo Rosales efectuado en la zona se ha podido deter- te. Su localización, su peculiaridad arqui( 2001) denunció la destrucción de dos minar que la ocupación humana en este tectónica y su traza urbana, lo configuran montículos de forma tronco piramidal, conjunto arqueológico corresponde a más en un centro arqueológico que permitirá uno conocido como Los Chinos y el otro de un período. Sólo a nivel arquitectónico brindarnos importantes datos no sólo de al sur del complejo, destacando este últi- se observan adobes que podrían estar rela- la sociedad Guarco, sino sobre las demás mo por la peculiaridad de presentar ado- cionados con el Horizonte Medio, una sociedades pretéritas que se asentaron en quines labrados en piedra en uno de sus fuerte presencia de tapia ( Intermedio este valle. lados dispuestos a manera de escalones. Tardío o Guarco) y algunos adobes típicos ¿Donde están las autoridades para velar por nuestro patrimonio? (Llámese INC, Los pocos que quedaron después de la del Horizonte Tardío. destrucción, fueron recolectados y traslaCOARPE, PNP, Municipalidad, etc. ) dados al Museo de Arqueología , Antro- Los canales de irrigación, obras de gran La destrucción perpetrada a este asentapología e Historia del Perú (Juan Mogro- envergadura que rodean el conjunto ar- miento arqueológico sólo demuestra desqueológico, presenta similitudes formales interés, falta de respeto por el pasado y vejo, comunicación personal 2006). con el Complejo Maranga de Lima. la escasa importancia que le tomamos al Larrabure y Unanue (1941) escribió en su patrimonio cultural de todos los peruaEl sábado 9 de Setiembre del 2006, fuiya famosa Ruinas prehistóricas de Cañete, un capitulo dedicado a Villcahuasi. mos al sitio arqueológico acompañados nos . Ante todo mi preocupación se da En éste discute la localización de los edi- por un reportero de Cañete para denun- por el hecho de tratarse de un sitio excepficios y las tierras destinadas para el Inca ciar el hecho y hacer pública nuestra pro- cional ( una zona arqueológica monuen el valle de Guarco. Basándose en va- testa ante las autoridades locales. Sin em- mental ) con un incalculable potencial rios documentos coloniales, concluye bargo hasta el día de hoy el periodista en científico y turístico por explotar. que estos se localizarían dentro del terre- mención no ha escrito o publicado alguna Sin lugar a equivocarnos en este conjunno de los montículos o huacas llamados foto referente al hecho. No sabemos el por to arqueológico debe estar la clave para de Villcahuasi, en donde es posible iden- qué de su proceder pero nos ha causado reconstruir la cronología completa del tificar un templo del Sol y en sus alrede- bastante sorpresa y evidencia falta de valle bajo de Cañete, debido a las múltiples técnicas de construcción y a los madores un Acllahuasi o Monasterio de las compromiso con una causa justa. Escogidas. Creemos necesario denominar El complejo arqueológico ha sido decla- teriales arqueológicos observados en al sitio con este nombre en tanto es el rado Patrimonio Cultural de la Nación con superficie. Lo cual lleva a pensar en un estudio más antiguo con el cual se dio a el nombre de Huacones mediante Resolu- uso continuo en la época prehispánica. conocer la zona arqueológica. ción Directoral Nacional Nº 94/ INC del Espero que estas líneas llamen a la reEl sitio en la actualidad, es un complejo 4 de febrero del 2005. Sin embargo sabe- flexión y sirvan para que se detenga la arqueológico constituido por más de 25 mos que hasta la fecha el INC no ha ela- destrucción de este importante monumenmontículos artificiales construidos a base borado el Expediente Técnico correspon- to del pasado. de adobe y tapia interconectados por diente para su debida Inscripción en Re- 1) Licenciado en Arqueología UNMSM. E-mail: plazas y edificios menores. El asenta- gistros Públicos como Monumento inte- punchaocancha@yahoo.com miento como señalé líneas arriba es cono- grante del Patrimonio Cultural de la Nacido en la actualidad como Huacones ción.


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Vistas del sitio de Villcahuasi o Los Huacones, ubicado en el valle bajo de Cañete. Fotos Carlos Campos Napán, Enero 2007.


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pesar de la estratagema política realizada por los Chachapoya (narrada por los cronistas) fueron finalmente subyugados, sólo y luego del apoyo de fuertes refuerzos de contingentes de tropas Inca. Por las prospecciones arqueológicas que venimos realizando en la cuenca alta y media del río Imaza (que abarca además de la provinFig. 1: Panorámica desde el sitio de Miramayo en cia de Bongará, también los dirección a la desembocadura del rio Imaza distritos de Granada, Gon(Yambrasbamba, Bongará). cha, Olleros, Quinjalca y Los trabajos de investigación arqueológica que venimos realizando en la región Amazonas, en el marco del proyecto Qhapaq Ñan del Instituto Nacional de Cultura (Montoya, Díaz y Araujo 2003; Montoya y Luján 2004; Montoya y Zavaleta 2005), nos ha permitido constatar la riqueza arqueológica de la cuenca media del río Imaza. Esta es generalmente citada por los investigadores de la cultura Chachapoya como el límite norte del área territorial de este grupo étnico (Lerche 1983, 1995; Schjellerup 1997). En base a documentación etnohistórica se infiere que en la cuenca del Alto Imaza, habitaba uno de los mas aguerridos grupos étnicos Chachapoya, conocido como los Pomacocha. El área además adquiere gran significación histórica ya que fue escenario de la última batalla entre las tropas Chachapoya y las tropas Inca en tiempos de Huáscar. Los cronistas Cabello Valboa (1951) y Murúa (2001) relatan que el grupo de los Pomacocha se aunó a los grupos Honda, Chupat y a los Comacocha para repeler la invasión Inca en el territorio norte de los Chachapoya. Sin embargo, a

Fig. 2: Sitio San Mateo 1) Articulo publicado en Revista Identidad Cultural. Instituto Nacional de Cultura-Amazonas. Año 2006. Pp. 23-24. Chachapoyas. 2) Magíster María Montoya Vera E-mail: marianectandra@hotmail.com

Chiliquín de la provincia de Chachapoyas) y en correlación con la información etnohistórica obtenida, no existe aún un panorama claro sobre el dominio Inca en esta cuenca, en el sentido tal y como lo relatan los cronistas Cabello Valboa y Murúa, siendo además que sitios Inca han sido muy escasamente registrados. De los sitios arqueológicos, con ocupación Chachapoya, el sitio denominado Pomallajta (Montoya 2005) recientemente ubicado en el anexo Las Palmas del distrito de Jumbilla, es el asentamiento mas complejo y extenso (180 hectáreas), en relación a los otros sitios Chachapoya registrados en nuestras prospecciones: Rumiyacu, Copal, Miramayo, Huacapampa (Corosha), Shug, Comboca B, Comboca C (Florida), Iglesiapampa B, San Mateo B (Jumbilla), Purun Teata A, Gosmal, Mojóncruz B, Contamana B (Recta). Pomallajta debió ser una de las principales llajta que aportaría al contingente Chachapoya en el enfrentamiento con los Inca, aunándose a otras pertenecientes a los otros grupos étnicos (como los mencionados por los cronistas) de la cuenca media del río Imaza, quienes lucharon para repeler el ataque Inca. Otras llajta existentes en esta zona son las que debieron habitar lo que son hoy los sitios arqueológicos de Comacosh (Shipasbamba), Miraflores, Gualulo (Pomacochas), Quitaya (Chisquilla), Chivalta (Olleros), Llambashallca (Granada), etc. Todos estos sitios representan un potencial de investigación para conocer los hechos e implicancias históricas que tuvo el último encuentro entre los Chachapoya e Inca, así como el impacto en los primeros años de la Colonia. Ésta es sólo una de las varias problemáticas de investigación que seguirá guiando nuestros trabajos en la cuenca media del río Imaza las próximas temporadas de campo.

Figs. 3 y 4: Aterrazamientos, muros, caminos, etc. son visibles en el sitio de Pomallajta, luego de la tala indiscriminada de bosques por colonos foráneos.

Investigaciones arqueológicas en la cuenca del río Imaza (Bongará— Amazonas)(1) María Montoya Vera(2) Bibliografía CABELLO Valboa, Miguel 1951 MISCELÁNEA ANTÁRTICA una historia del Perú antiguo. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Letras. Instituto de Etnología. Lima. Pp. 559. LERCHE, Peter 1983 Los Sachapuyos bajo la dominación Inca. Informe preliminar. Kuélap. Nº 37. Pp. 1-8. Informativo Cultural Mensual del INC-Amazonas. Chachapoyas. 1995 Los Chachapoya y los Símbolos de su Historia. 133 p. Lima. MONTOYA, María, Rosío DIAZ y Weyner ARAUJO 2003 Informe Final Tramo Exploración: Amazonas-San Martín/Piura-Cajamarca. Instituto Nacional de Cultura. Proyecto Integral Qhapaq Ñan. Levantamiento de Información Sistema Vial Inca. Pp. 59. Lima. MONTOYA, María y Constante LUJÁN B. 2004 Informe Final del Tramo Exploración: Amazonas-San Martín. Instituto Nacional de Cultura. Proyecto Integral Qhapaq Ñan. Levantamiento de Información del Sistema Vial Inca. Pp. 108. Lima. MONTOYA, María y Gabriela ZAVALETA 2005 Informe Final del Inventario de Sitios Arqueológicos en las cuencas del río Imaza, y río Sonche, Región Amazonas. Proyecto Inventario Nacional de Sitios Arqueológicos. Programa Qhapaq Ñan. Instituto Nacional de Cultura. Pp. 134. Lima. MONTOYA Vera, María del Rosario 2005 "POMALLAJTA”: Asentamiento Chachapoya en la Cuenca del Alto Imaza. Provincia de Bongará, Región Amazonas”. Proyecto de Investigación para optar el título de Licenciada en Arqueología. Escuela de Arqueología de la Facultad de Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Trujillo. MURÚA, Fray Martín de 2001 (1611) HISTORIA GENERAL DEL PERÚ. Edición de Manuel Ballesteros. Crónicas de América. Primera ed. DASTIN, S. L. SCHJELLERUP, Inge 1997 Incas and Spaniards in the Conquest of the Chachapoyas, Archaeological and Ethnohistorical Research in the North-Eastern Andes of Peru. GOTARC, series


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Algunos apuntes sobre la arquitectura y los materiales arqueológicos del Pueblo Viejo de Huayo en la provincia de Pataz

Introducción El proceso cultural prehispánico de la provincia de Pataz es poco conocido a través de las fuentes arqueológicas. Esta carencia se debe principalmente a la falta de investigaciones en el área de su jurisdicción. La presente nota tiene como objetivo dar a conocer algunas de las características del sitio arqueológico Pueblo Viejo en el distrito de Huayo, con la intención de comenzar a esbozar la historia regional de la provincia.

Figura 2. Disposición de la arquitectura de recintos circulares en la parte superior del sitio. Dibujo: RVA. Huayo: Ubicación y antecedentes El pueblo de Huayo, capital del distrito del mismo nombre, se ubica en la sierra patacina del departamento de La Libertad, a una altura promedio de 2183 m.s.n.m. (Figura 1). El actual distrito fue creado como parte integrante de la Provincia de Pataz o Cajamarquilla, por el denominado “Reglamento Provisional” del General San Martín el 12 de Febrero de 1821 (García 1967:47). Su (1) Licenciado en Arqueología, Universidad Nacional de Trujillo. Email: renzo_ventura@hotmail.com

Fig. 1: Arquitectura de recintos Renzo Ventura Ayasta(1) circulares en el sitio Pueblo Viejo de del sitio en el mapa adjunto (Ibid.: 109) Huayo. Foto: RVA. constatamos que, en efecto, el sitio en creación tuvo como antecedente la preexis- cuestión se denomina también cerro Puetencia del anexo de Santa Magdalena de blo Viejo, sin embargo, se trata de una Huayo que pertenecía al curato de Chillia en montaña con el mismo nombre, ubicada el Partido de Patas o Cajarmarquilla hacia al sureste del sitio que nos ocupa y que 1776 (Bueno 1951:61-63). Políticamente el pertenece realmente al distrito de Chillia. distrito se divide en 10 anexos que son: Santa Cruz, Cucahuasi, Paucarmarca, Rangra- Sobre la arquitectura del sitio coto, Parcoycito, Amancay, Usca, Pucabam- El sitio esta conformado por un extenso ba, Callauto y La Deliciana. grupo de recintos de planta circular Este último lugar fue visitado por Julio C. acondicionados sobre varios niveles de Tello durante la expedición al Marañon del plataformas y aterrazamientos adaptados año 1937. En el camino entre Chillia y La a la topografía del terreno en la cima del Deliciana Tello inspeccionó las ruinas de cerro. Las estructuras se extienden en Wampu y al llegar a La Deliciana pudo re- dirección noroeste y hacia el sureste gistrar tres piedras esculpidas (dos felinos y desde la cumbre de la elevación. una antropomorfa) procedentes del Huayán La parte más alta del sitio presenta un en la puerta de la capilla de la casa-hacienda conglomerado de recintos circulares con (Tello 2004 [1937]: 297-299; 333). Actual- un diámetro fluctuante entre los 6.20 m. mente algunos bloques de piedra con repre- y 7.40 m. (Foto 2). Sus muros, construisentaciones de felinos se encuentran for- dos con piedra canteada y mortero de mando parte del contrapaso en el basamento barro, tienen un ancho promedio de 0.70 de ingreso y del altar mayor de la capilla. m. Una escalera corta de 0.80 m de anLuego, en 1949 una expedición financiada cho conduce desde este nivel a uno ubipor el Instituto de Antropología de la Uni- cado un metro más bajo, donde continúa versidad Nacional de Trujillo, dirigida por la arquitectura circular que se dispone el arqueólogo Philip Curtin y el Sr. Luis alrededor de un espacio cuadrangular a Gutiérrez recorrió varios sitios en la parte modo de plaza que tiene 5 m. por lado central de Pataz (Chillia y Parcoy) mencio- (Figura 2). nando a las ruinas del Huayán en el Huayo Hacia el oeste de este punto yace una como un conjunto arquitectónico muy im- pequeña terraza, elevada unos 0.40 m. portante e incluyéndolo en un mapa algo por encima del nivel de la plaza, que impreciso (Curtin 1951: 49-63), aún cuando presenta recintos circulares acondicionaeste sitio no fue visitado por la expedición. dos sobre ella. El espacio entre la terraza y el borde de la plaza define un corredor Pueblo Viejo de Huayo en forma de L de 1.80 m. de ancho que El sitio arqueológico del cerro Pueblo Viejo se dirige hacia otras estructuras ubicadas se ubica en dirección sur del distrito de al noroeste y suroeste de esta ubicación. Huayo, en las coordenadas UTM 0213139 E – 9110966 N y a una altura de 3850 m.s.n.m Los accesos de las estructuras son bajos (Foto 1). No existen referencias bibliográfi- y presentan bloques rectangulares de cas sobre el lugar, aún cuando en el Inventa- piedras canteadas planas, dispuestas perrio de Monumentos Arqueológicos del Perú pendicularmente al eje de los muros para (Zona Norte), Hoja 17-h, se consigna el conformar las jambas de puertas bajas sitio Nº 10 como: Cº. Pueblo Viejo – Centro que presentan umbral elevado de 0.10 m. Poblado – Distrito de Huayo (Ravines y Matos 1983: 110). Al revisar la ubicación Fig. 3: Mapa de ubicación del sitio Pueblo Viejo en el distrito de Huayo, provincia de Pataz. Fig. 4: Imagen Satelital de la sierra patacina con la ubicación del sitio Pueblo Viejo. Nótese su cercana ubicación al río Marañon. Tomado de Google Earth. Europa Technologies 2006.


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presenta en su interior un mortero de piedra hecho de arenisca roja o roca granítica conocido localmente como muchikay (Foto 5). Finalmente, encontramos en el sitio un bloque de piedra arenisca roja de forma rectangular con un petroglifo realizado en la técnica del percutido superficial sobre una de sus caras. El bloque mide 0.40 m. de largo, 0.25 m. de ancho y 0.13 m. de espesor. El diseño representa Fig. 5: Fragmentos de bordes. una figura serpentiforme bicéfala que tiene sobre una de las entradas de su cuerDibujo: RVA. po una circunferencia de 0.07 m. de diá- Fig. 6: Figurina de camélido. (Foto 3). La mampostería de las estructuras metro (Figura 5). Dibujo: RVA. es careada y la altura conservada de los Comentario final muros alcanza 1.10 m. en promedio. No se marco comparativo. Tentativamente observa ninguna clase de decoración orna- La arquitectura circular en el sitio presen- propongo que se trataría de un asentamental sobre los muros de la estructuras. ta una marcada tendencia hacia la aglome- miento tardío (¿Intermedio Tardío?) ración sobre los espacios aterrazados y vinculado con grupos de pastoresSobre los materiales arqueológicos plataformas. Sin embargo, estos espacios agricultores, aunque soy conciente de Hemos hallado sobre la superficie de las parecen organizarse alrededor de peque- que se necesita más evidencia para cohabitaciones circulares fragmentos cerámi- ñas plazas, mientras que la circulación rroborar tal hipótesis. cos correspondientes a vasijas finas y bur- interna se da a través de estrechos corredas (Foto 4). Los fragmentos de vasijas dores. Las figurinas de camélidos muy Como señalé al principio de esta breve finas corresponden a tazones o cuencos de comunes en el sitio son al parecer un ras- nota, existe muy poca información sopasta naranja y caolín. La parte externa e go distintivo de la región. Evidentemente bre la arqueología de la provincia de interna de estas vasijas ha sido alisada has- las actividades de tipo doméstico están Pataz. Ella esta circunscrita a unos pota obtener una superficie mate. La mayoría atestiguadas por la presencia de morteros para la molienda y por los fragmentos de cerámica sencilla (cántaros, ollas), aunque otro tipo de actividades no pueden descartarse dada la ubicación del sitio, dominando el paisaje circundante y las rutas de acceso a los valles de Huayo, Chillia y del Marañón. La ubicación cronológica del sitio y su filiación cultural son bastante complicadas debido a la ausencia de trabajos ar- Fig. 8: Fragmentería cerámica de Fig. 7: Dibujo a mano alzada del bloqueológicos en la zona que hayan estableque rectangular de arenisca roja con cido secuencias de cerámica que sirvan de superficie. Foto: RVA. el petroglifo serpentiforme percutido cos artículos y escasas referencias sobre en uno de sus caras. Dibujo: RVA. Bibliografía algunos lugares arqueológicos remarcables (por ejemplo Numamarca, YuracBUENO, Cosme de los fragmentos en el sitio corresponden yacu, Tamburco). Dos problemas sura vasijas domésticas predominando los 1951 Geografía del Perú Virreinal (Siglo XVIII). gen de esta carencia, por un lado el des[1774-78]. Lima. bordes de cántaros y ollas de pasta naranja conocimiento del carácter y la ubicaCURTIN, Philip y marrón (Figura 3). También hemos reción cronológica de los sitios, que impigistrado figurinas de camélidos en pasta 1951 A survey of new archaeological sites in cende la contextualización de los procesos naranja con engobe blanco en el dorso tral Pataz, Perú. Journal of the Washington Acadculturales en la región, como en el caso (Figura 4). Los camélidos presentan cuatro emy of Sciences Vol. 41 (2). Pp. 49-63. Washington D.C. expuesto; y en segundo lugar, y más orificios pequeños en el abdomen a modo grave, la destrucción rápida y silenciosa GARCÍA ROSELL, César de mamas y una incisión linear bajo la cola de los yacimientos arqueológicos sin evocando una vagina. Al parecer se trata- 1967 Distritos Creados en el Período Sanmartiniatener el más mínimo conocimiento de no 1820 – 1822. Boletín de la Sociedad Geográfica ría de representaciones de hembras de cade Lima. Tomo LXXXVI. Pp. 46-49. Lima. su existencia. mélidos hipotéticamente vinculados con la RAVINES, Rogger y Alejandro MATOS fertilidad de los rebaños. De modo general cada estructura circular

1983 Inventario de Monumentos Arqueológicos del Perú. Zona Norte. (Primera Aproximación). Instituto Nacional de Cultura. Lima. TELLO, Julio César 2004 Arqueología de Cajamarca: Expedición al Marañon – 1937. Obras Completas. Volumen I. Serie Clásicos Sanmarquinos. Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Centro Cultural de San Marcos. Museo de Arqueología y Antropología UNMSM. Corporación Financiera de Desarrollo. Lima.

Fig. 9: Vista del sitio. Foto: RVA.

Fig. 10: Mortero de piedra arenisca roja. Foto: RVA.


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Una litoescultura en Cerro Ñañañique, Chulucanas, Piura José Luis Fuentes Sadowski arqueológica y el cerro mismo de Ñañañique. La población del lugar había bautizado a la litoescultura como el “Lanzón de Chulucanas”. En Agosto de 2006 volvimos a visitar Cerro Ñañañique y constatamos que la litoescultura ya no se encontraba en el lugar que la viéramos en 1998, nos informaron que los pobladores la habían movilizado al local comunal del pueblo joven Mercado Jarrín, con el fin de protegerla, encontrándola en el patio de este local. Al parecer al trasladar la pieza lítica se fracturó uno de los extremos. La litoescultura mide aproximadamente unos 3.10 m. de largo, entre 0,6 a 0,7 m. de ancho y entre 0,15 a 0,35 m. de grosor. La mitad de su superficie está cubierta de relieves que por su forma de ejecución y estilo de decoración evidencian su clara filiación formativa. Mientras que la otra mitad no los tiene, dando la impresión ésta parte por su forma ojival que fue la parte que debió estar enterrada en el Fig. 1: Mapa del Departamento de Piura, suelo. La zona decorada con relieves debió prolongarse más de lo que actualmente puede percibirse, ya que su extremo está roto.

señalando la ubicación de Cerro Ñañañique.

El motivo de la presenta nota es informar acerca de la existencia de una litoescultura procedente del sitio arqueológico de Cerro Ñañañique, sitio del período formativo ubicado contiguo a la ciudad de Chulucanas, departamento de Piura. En Junio de 1998 visitamos por primera vez el sitio y constatamos la existencia de esta litoescultura, hallada al parecer el mismo año por unos peones entre los pueblos jóvenes Villa Canadá e Inmaculada Concepción en la zona denominada Loma Leonor, al norte del sitio arqueológico. Encontramos la pieza lítica sobre el suelo, protegida por un cobertizo improvisado y cercado por un alambre de púas. Al parecer las intensas lluvias del Ñiño de ese año o una excavación clandestina casual fueron las causales de su hallazgo. Aquella primera vez la piedra se encontraba muy cerca de la vía afirmada que rodea la zona

Fig. 2: Dibujo de la litoescultura. José Fuentes, Agosto 2006. Los relieves pueden notarse en una de las caras laterales y al parecer rodearon todos los lados de la litoescultura, lo que nos hace pensar que estuvo erguida en un lugar donde era visible por todos sus lados y que no se encontraba conformando parte de alguna estructura arquitectónica. Al parecer la naturaleza mineral de la piedra es granito.

Los motivos iconográficos partiendo desde el extremo roto se conforman de dos hileras de dos motivos con forma de “U” seguido de un solo motivo en forma de Fig. 3: La litoescultura en Junio de 1998. “U” en cuya “boca” hay otro motivo similar pero orientado en dirección contraFoto José Fuentes. ria. Le sigue tres motivos paralelos, teniendo los dos de los costados el extremo contiguo a la zona sin decoración doblados en direcciones contrarias, sólo contiguo a uno de los motivos hay el diseño de una “voluta” con ambos extremos doblados en direcciones contrarias. Por los motivos iconográficos pensamos que la pieza se relaciona a la fase Panecillo (600-400 a.C.) definida para el sitio de Cerro Ñañañique por el arqueólogo Jean Guffroy. Para finalizar esta breve nota instamos a las autoridades pertinentes (INC-Piura) tomar las medidas Fig. 4: La litoescultura hoy (Julio 2007). Foto correspondientes Carlos Campos. para la protección de ésta importante pieza lítica, único exponente hasta donde sabemos del arte lítico formativo piurano. Éstas medidas pueden ser el traslado de la pieza a un lugar techado (ya que el intemperismo la va afectando) en un lugar seguro, como puede ser un museo.


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Estado actual del sitio de Cerro Paloma Fig. 1: Desechos de plumas dejados por la granja que se encuentra cerca del Templo Rojo. Foto María Paredes. Mayo 2007. El sitio arqueológico de Cerro Paloma se encuentra ubicado en la cuenca de Chilca siendo sus coordenadas 12º 24' LS y 76º44' LO. Fue descubierto en 1961 por un estudio de reconocimiento del CIZA (Centro de Investigaciones de Zonas Áridas) de la Universidad Agraria, bajo la dirección de Fréderic Engel (1966, 1976), quien lo registró como 12b-VII-613. La excavación en la temporada de 1975 lo completó Bernardino Ojeda. En 1976 las excavaciones fueron llevadas a cabo por un equipo conjunto de la Universidad de Missouri bajo la dirección de Robert Benfer y el CIZA. Luego las demás temporadas fueron realizadas sólo por Robert Benfer y sus colaboradores.

Maria Luisa Paredes Dávila(1)

y hasta casi cuadrangular. En el sitio además se han encontrado entierros humanos en los vestigios de las viviendas. El número total de entierros hallados son 251. Actualmente el sitio de Cerro Paloma está descuidado y abandonado. El sitio es usado para prácticas de motocicleta. Existe basura al pie de los cerros y Fig. 2: Motociclista recorriendo el Cerro en la quebrada, donde se encuentran Calcarí. Foto María Paredes. Mayo 2007. los habitáculos. Además en medio de la basura se crían cerdos y ovejas que se alimentan de los desperdicios.

El Templo Rojo ha perdido muchas de las piedras que conformaban su estructura. Cerca del Templo Rojo se encuentra una granja de aves que usa como botadero de plumas y sangre a Se trata de una aldea precerámica este sitio, por lo cual abundan las que data del 5000 al 2500 a.C. Engel moscas y arañas. diferencia dos fases de ocupación. La Se espera una respuesta por parte de primera se compone de ocupaciones las autoridades ante esta situación de estacionales encontrándose habitácu- abandono del sitio de Cerro Paloma, los, pozos y bancales. La segunda como también se tome en cuenta las fase está representada por el Templo condiciones inadecuadas en que se Fig. 3: Ovejas en medio de la basura, en la Rojo (3000 a.C.), y también por crían los animales y su efecto negati- ladera del Cerro Pico Rayado. Foto María viviendas de planta ovalada, circular vo en el sitio. Paredes. Mayo 2007.

Fig. 4: Vista del Templo Rojo en Mayo de 1999 . Foto José Fuentes.

Fig. 5: Vista actual de l Templo Rojo. Foto María Paredes. Mayo 2007. Nótese que se han extraído casi todas las piedras que eran las caras de muro.

Fig. 6: Pozo precerámico, que se encuentra con basura en su interior. Foto María Paredes. Mayo 2007. 1) Estudiante de Arqueología UNMSM. E-mail: contigo501@hotmail.com


¡ALTO A LA DESTRUCCIÓN DE NUESTRO PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO!

Vista de un forado abierto junto al montículo de El Paraíso, valle del Chillón, Lima. Foto José Fuentes. Mayo 2005.

Vista de un huaqueo en Cerro Bandurria, valle de Chilca, Lima. Foto José Fuentes. Mayo 2000.

Trinchera clandestina efectuada en lado noreste de la Huaca Menocucho, valle de Moche, La Libertad. Foto Renzo Ventura. Junio 2006.

Vista de un socavón abierto en la pirámide principal de Dos Cabezas, valle de Jequetepeque, La Libertad. Foto José Fuentes. Mayo 2006.

Vista de un corte efectuado a una huaca en el valle medio de Huarmey, efectuado por la ampliación de la carretera. Ancash. Foto Wilbert Fuentes. Octubre 2003.

Vista de huaqueos efectuados en el sitio de Cerro de la Horca, valle de Fortaleza, Lima. Foto José Fuentes. Octubre 2002.

Vista del corte efectuado en uno de los montículos de Cerro Trinidad, valle de Chancay, Lima. Foto José Fuentes. Agosto 2001.

Vista de Garagay, con la torre de alta tensión en la cima. Foto José Fuentes. Mayo 2000.

Vista del sitio de Conchopata, Ayacucho, parcialmente lotizado por una Asociación de Vivienda. Foto José Fuentes. Octubre 2001.

Vista de Pucará en el valle medio del Chillón, afectado por la explotación minera. Foto Jorge Camara. Setiembre 2006.

Vista del felino en bulto en la escalinata de Punkurí, valle de Nepeña. Foto José Fuentes. Junio 1999

La amenaza latente: la ampliación de la Av. Venezuela y el cercenamiento de la Huaca San Marcos. Foto José Fuentes. Julio 2007.

El Tukuy Rikuq seguirá atento, siempre vigilante del patrimonio, denunciando cualquier atentado contra éste.