Page 1

3陋

Edici贸n


El ladr贸n de peras


Primera Edición: Febrero 2013 (Ed. Origami) Segunda edición: Mayo 2013 (Ed. Origami) Tercera Edición: Abril 2016

Fotografía portada por Julia D. Valázquez Fotografía solapa por JR. Vega Prólogo por Gsús Bonilla

Reconocimiento - NoComercial - SinObraDerivada (by-nc-nd): No se permite un uso comercial de la obra original ni la generación de obras derivadas.


Prólogo Entre la cosas excepcionales que me turban en el mundillo de la poesía está la de que un poeta amigo me encargue un texto para su próximo libro; y una particularidad es, que me cuesta horrores establecer cierta distancia, entre lo que es el milagro de la amistad y lo que es el discurso poético, del colega en cuestión. A veces ocurre que tu colega es un mal amigo pero, sin embargo, un excelente poeta; otras veces, el desasosiego apremia, cuando el pésimo escribidor es el mejor de tus amigos; y muchas veces más, no pasa ni lo uno ni lo otro, simplemente no pasa nada.

Yo lo tengo claro, o creo tenerlo:

Cuando se me presenta cualquiera de estas situaciones, busco mi agujero en la tierra y meto la cabeza en él, como un atemorizado avestruz; es, con esta falta de luz, como accedo a las peticiones de mis congéneres: les contesto con un rotundo sí cargado de desconfianzas e incertidumbres y acepto la petición.

Yo a esto lo llamo ser todo un valiente.

Por el contrario, con el poeta y sin embargo, mi amigo, Felipe Zapico, fui todo un cobarde y casi que tuve que ser yo, al leer la primera versión de EL LADRÓN DE PERAS, el que le solicitase escribir este prólogo; pues uno, cuando se trata de un caramelo, se comporta antojadizo y descarado como un muchacho chico. 5


Cuchufletas aparte, y al margen de cualquier otra simpatía, he de decir que no sabía muy bien como enfocar el principio de este texto o prólogo. No tenía muy claro como exponer una serie de razones, que me han supuesto la lectura de la versión final de EL LADRÓN DE PERAS, para concretar y sostener que éste es un excelente poemario, sin parecer un panegirista de todo a cien. Aunque no sé por qué, se quiera o no, siempre sucede lo contrario de lo que no se pretende; de cualquier modo, a estas alturas del prólogo, también me resbala un poco. Así que, tanto el tema como el asunto es que al poeta leonés Felipe Zapico, hastiado y hostiado por la vida, le acompañó la paciencia de los caracoles y desde el año 2007 hasta hoy, lleva dotando a su alma de un desfile de poemas y coleccionándolos bien cerquita del corazón; a veces tan cerca que, si abriésemos un orificio en esa parte del tórax y con el empeño de curiosear en las profundidades del otro, bien se podrían ver, clavados allí, cientos de manuscritos en una muchedumbre multicolor de cabezas de alfiler, como si se tratase de libélulas hojalatadas como hechas de papel y aluminio; siempre fue así en el suplicio de escribidor en la poesía, desde tiempos inmemoriales: un cuerpo duro clavado sobre una superficie blanda. Y eso, se quiera o no, debe de doler. Y como las cosas que suceden inesperadamente, que parece que sea una burla del destino, por qué no la pera ha de ser un corazón, golosina y tesoro, una ventaja y una gracia; si esto es así, en la medida de este interrogante, digo yo que para el privilegio siempre habrá un delito y su correspondiente bandido. Ah, también ocurre que entre los hechos excepcionales que me emocionan en este mundo de 6


poetas tuertos y patas de palo está el de ser testigo presencial en la elaboración o confección de un poemario o libro de poemas; ya que uno se entusiasma cuando presencia el proceso creativo de un artesano como trabajador del verso y la palabra, y se complace hasta llegar a lo febril, si la evolución llega a lo casi que inesperado y el resultado se transforma en esta montaña rusa de ironía y buen humor, de corazón y vida, que es EL LADRÓN DE PERAS, independientemente de lo transcendente que en ocasiones se torna la poesía de Felipe en éste, su tercer libro poemas publicado. Es el apunte referido a la sorna en el tono, que además es de dominio del autor, el que no quería dejar de destacar en este punto del prólogo, pues el mismo me acompañó en cada uno de los apartados de este libro. He de apuntar también, para quien no tenga el gusto, que decir Felipe Zapico es decir libertario y polifacético; es decir espléndido y desinteresado; tal es la generosidad de este hombre, que en EL LADRÓN DE PERAS nos encontraremos seis cuadernos de poesía en uno, cada cual con su propia polifonía y nervio; aunque si tengo que destacar un matiz concreto en estos seis cuadernos subrayo la propia perspectiva de un único libro como conjunto, que nos abrirá también un extenso abanico de posibilidades dentro del lenguaje y el propio discurso poético; abrazados todos y cada uno de estos cuadernos a un grito demoledor, como denominador común: la voz de un poeta que reclama a la vida sus migajas de libertad; a una vida ladrona y de robo manifiesto; la que nos otorgaron nada más nacer, en la que seguimos inmersos, sin remedio; entonces, como recurso para el propio auxilio, está el reivindicar esas menudeces comunes y reconocibles; las que sean, muchas o pocas, grandes o pequeñas, pero las únicas que te quedan 7


como hombre, Ser y humano... Y qué coño, que son tuyas. Dicho lo anterior y antes de seguir encaramado al árbol de la elocuencia vayamos al desglose de EL LADRÓN DE PERAS, siempre bajo la subjetividad que recojo en unas cuantas notas propias y al margen: Resúmase el todo en este bellísimo cuaderno de amor y duelo: OPÉRCULO SOBRE TUS PÁRPADOS, donde el autor hace de la facultad de recordar un ejercicio sano, que por experiencia propia -aunque con otras connotaciones- sé que necesario, establece un diálogo poético permanente con la ausencia y la pérdida; el desbarajuste emocional que produce la muerte, su dolor. Por un ser muy querido por él. Ejercitarse en las lecciones más duras de la vida y empezar a ser amable con uno mismo, respetando tus propios ritmos y estados vitales, es tan fundamental como el hidratarse o respirar. Oxigenarse, como cuando se lucha por la memoria de quien más quisiste una vez. La evocación y su coloquio son de una importancia suprema para el decurso del libro, de manera que es importantísimo que este primer cuaderno abra EL LADRÓN DE PERAS porque en él, o a partir de aquí, parece decirnos, susurrándonos lo más alto que puede, que no hay atajos para el dolor, que hay que aceptar los trances ásperos y las emociones intensas que nos depara la existencia para seguir viviendo; por ello, y por ella: Eva, su mujer, como un acto libertador a todas luces, la necesidad y 8


el atrevimiento de empezar a caminar de nuevo. Dar los pasos más difíciles, a pesar de la insoportable carga de la punzada y la pena. Si bien conseguí entenderle, en algún discurso o cruce de e-mails, no lo recuerdo, que la felicidad no le estimula tanto como para ofrecerse artista en cualesquiera de sus facetas creadoras, que son muchas; se me antoja pues, que DE PERAS, DESAMPAROS Y ESPEJOS es el cuaderno más macedónico de los seis, por polifacético; donde percibimos un desasistido ser que nos habla, entre otras cosas, de amores mal correspondidos a veces, y otras tantas, de tornasoles; de pretextos y disfraces, pero también de sinceridad y verdad. Yo, que elijo éstas últimas como las más destacables por su falta de impostura, cuando se hacen desde el reflejo que roza el desafecto, donde Felipe Zapico toma distancia y saca a relucir, como una angustia en nuestros días, el poeta. Es éste quien entiende que la luz no podrá insistir en la continuidad de la piel para la sombra y el frío, y es ahí, en este espacio, cuando se establece una campaña de desobediencia, donde salir ileso no es del todo reconfortante, de manera que la misión se torna harto compleja y es entonces cuando se han de recoger las palabras quebradas y sus pedacitos e introducirlas en el bol del lirismo, la belleza, la desbelleza y los repámpanos; los viejos mugrones de la poesía, en definitiva. El cuaderno tres, LIBÉLULAS EN MI OMBLIGO, se me antoja como la larva carnívora de la libélula que vive en las aguas estancadas de la cotidianidad; es aquí donde el poema se traga con ansia el día a día, crece a trompicones y muere escrito, cualquier día, al caer el sol. 9


No es casualidad que en este espacio también se dé el ciclo vital de un poeta, que en algunos de los poemas de este cuaderno propone y utiliza un nuevo recurso para transmitir, comunicar y de paso emocionar, que nunca está de menos. En un ejercicio de síntesis limpio y cristalino se devora la palabra innecesaria para dejar a la intemperie el crudo del mensaje; la señal, el signo y el símbolo. 21 poemas, que como un ejército volante de insectos que sobrevuelan a ras del pellejo que protege el estómago. Es en esta zona que queda, en todo caso, en el puto centro del vientre, donde se nos marca para toda una vida, desuniéndonos de un tajo todo lazo con la pureza del Ser, su limbo e inocencia.

He ahí una cicatriz para los restos.

Será con VERSOS ORSINI, en orden el que hace el número cuatro de los seis cuadernos, donde el poeta desatará a la bestia expresiva que le acompaña, cualidad ésta que se puede comprobar en cualesquiera de los recitales o lecturas, donde se le puede encontrar fuera de la casualidad, pues a Felipe Zapico no es raro verle en algunos de los muchos festivales poéticos que se celebran a lo largo y ancho de la península; digo entonces que de este cuaderno no quiero pasar por encima uno de sus poemas, el cual nos marcará la pauta de mi verdad en tal afirmación y, de paso, me servirá como ideal de socialización de la poesía, donde el poema DAMASCO LEJANA Y SOLA alcanza tal nivel fónico, que él mismo dota a este cuaderno de una expresividad descomunal, clara e intencionada, donde se invita a la reflexión a través de la denuncia, cuando no, a obrar en consecuencia e intervenir. 10


Los cuadernos cinco y seis son otra cota más en el conjunto de EL LADRÓN DE PERAS y que nos instan a alcanzar una nueva altura dentro de la propia universalidad del mismo libro; por ejemplo, en POEMAS PARA EL CASCO, el autor recupera de tiempo atrás unas colaboraciones para la revista-objeto El Casco, multidisciplinar y de temática impredecible, y en cierto modo, localizable la misma en el casco antiguo de la capital de Badajoz, donde nuestro Felipe reside gran parte del año. Es con estos poemas, requeridos para temas tan dispares como “cítrico” o “coco” o la percepción del mismo casco antiguo de la capital pacense, cuando el poeta consigue el grado de analista anacrónico. Con este propósito nos convoca a ser testigos de una perspectiva nueva, propia de quien interioriza el hábitat conformista de la realidad en la que vive, como vengo observando, en otros poemas, a lo largo de todo este poemario. La circunstancia se da, cuando se digiere cuidadosamente, asimilando los fluidos acomodaticios que genera esta clase pusilánime de máquinas aletargadas a las que el autor encausa; y que como ciudadanos que aún viven entre nosotros, con los que nos cruzamos a diario por las calles y avenidas, de nuestros pueblos y ciudades, cualesquiera que sean, el escribidor excreta, como una oda en verso, otra visión bien diferente de los pobladores desconcienciados que nos acompañan a diario en los quehaceres comunes; es el poeta quien les señala y apunta con el dedo; es a él a quien no le tiembla el pulso, el que dispara. La punta del lapicero humea alegre cuando sabe que acertó con el objetivo. Y es, con LAS CUATRO ESTACIONES DE BIVALBI, el último de estos cuadernos, el que cierra 11


esta circunferencia de entorno propio pero de contorno vecino y comunitario, reconocible siempre, donde Felipe Zapico reconquista definitivamente el lenguaje poético en la misma frontera, donde se funde el arte plástico con la literatura; de manera que, a través de lo visual y lo verbal, y, mediante cuatro poemas visuales de puñetazo en el ojo, rescata de la marginalidad poética toda la esencia precisa para EL LADRÓN DE PERAS, donde bien podría residir el ideario sociopolítico y humano de este poeta multi(di)verso y de gran tamaño, dicho esto último intencionadamente, en la totalidad de los sentidos y en todos los ámbitos de los mismos: Inmenso. Gsús Bonilla, noviembre 2012

12


El ladr贸n de peras Felipe Zapico

Editorial Origami


Iniciado el 17 de marzo de 2007, en el Jard铆n del Cid (Le贸n).


OPÉRCULOS SOBRE TUS PÁRPADOS


Le pusiste ruedas al mundo, también instalaste unas ruedas en el baúl del bisabuelo. Contaron también con sus ruedas la televisión y el frigorífico. Intentaste ponerme ruedas a mí pero me movía demasiado. Te pusiste ruedas tú y te fuiste tan lejos tan deprisa para un rato.

19


Tiempo de intemperie Es tiempo de intemperie desolaciĂłn cierzo en la memoria cenizas. Una pĂ­ldora para matar el abatimiento. Es tiempo de abatimiento y ya no estĂĄs nunca vas a estar, ni te olvido ni lo intento.

20


Verano Ampollas en los pies el alma y en la cabeza. Ampollas dolorosas sombra lejos de los manglares trenecillo turĂ­stico soledad armarios vacios hojas con versos hasta septiembre.

21


El Palmar Salitre perfecto entre las palmas y un viento fresco que acaricia el cerebro y otras parte de mí. Olas que se descomponen risueñas y un opérculo que no aparece.

22


La Bahía de las Libélulas Acudí buscando toneladas de arena y conchas para tapar el enorme hueco que me habita y a veces me circunda. Busqué unos opérculos para las grietas más pequeñas pero no quedaban. La argamasa marina fraguó momentáneamente y un silbido del Adriano me cortó la respiración. En la Bahía de las Libélulas me espera una bandada de ellas y se aparean a la vista de todos como nosotros ya nunca lo haremos.

23


100 hormigoneras para ti persigo 100 hormigoneras para ti cuando un corazón, flotando bajo las nubes, atraviesa la carretera acometiéndome la nostalgia hacia el lado derecho. Un corazón flotando, 100 hormigoneras, tu mano enlazada a la mía, un murmullo angosto 100 hormigoneras y tu aliento es cálido que no helado.

24


Paso de perfil casi de puntillas escor谩ndome en lo posible para que la devastaci贸n no haga presa en mi garganta y tus palabras tus fotos tu ausencia, tan presente, no me precipite me dictamine me diga sayonara baby.

25


Tengo un tatuaje en la cara oculta de mi corazรณn tengo un tatuaje de lodo y arcilla de henna y barro poroso de la ribera. Tengo un tatuaje con tu nombre otro con mi z y un poco mรกs allรก tengo un tatuaje que te espera.

26


Aspiro a poco, o tal vez a mucho, contrastar las estaciones, disfrutar de los ciclos lunares, si estoy en el mar deleitarme con el sinfĂ­n de las mareas. Otra luna llena de agosto, esta vez no naciĂł roja de sangre atrasada, sobre las cinco de la maĂąana iluminaba el huerto, el seto, los arcos de los rosales, iluminaba tanto que hasta creĂ­ verte.

27


Esperanza de vida Unas vidas se agotan casi antes de comenzar otras van tan deprisa que uno casi no se entera de su fin. Algunas esperanzas no tienen vida muchas vidas no tienen esperanza. El color de las recetas alarga la monocronomía de algunas vidas. Hay aparatos ortopédicos del alma que ayudan a dilatar la cosa a que dure como las pilas del conejito. Hay vidas que se apagan hay vidas que se arrastran hay vidas que no sabemos qué hacen aquí. Hay vidas que se fueron pero están tan cerca que su aliento a veces te roza la nuca.

28


Dos colchas amarillas Tus colchas amarillas han permanecido acampadas un mes y medio han arropado a los valientes han arropado a los luchadores han arropado una ilusión. Desalojada la acampada, a la mañana siguiente veo sobre un banco una de tus colchas amarillas y la emoción me indigna al ver colchas tan dignas tan honradas tan discretas perseguidas por policías pero arropando hasta el final y un poco más a mis compañeros acampados indignados. Si puedes lanza un rayo a esos que tú y yo sabemos.

29


Corazones y soldados Poema sobre un sueño de Julián

Corazones y soldados sobre un sofá rojo cayendo intermitentes aterrizando sin consigna ni equipaje esquivando el olvido y un sueño de Julián hoy te hace presente como ayer como esos días de visita hospitalaria que tanto me desazonan y ya no tengo a quién explicar. Después siguieron fumando como si tal cosa.

30


Hay días Hay días sin Corpus y sin Christi. Hay días de naufragio indisoluble precipitado indeleble. Hay días en los que no te sacas la pena ni a hostias. Hay días que se te atragantan y si te asalta su declaración de amor cuando casi se libra de la muerte entonces sólo puedes llorar tan desconsolado como te deje el entrever los radares los radares de la puta guardia civil caminera o carretera. Hay días en que de pronto todo se viene abajo y desde 31


ahĂ­ desde abajo tan abajo las chispas acaban por dejarte aletargado pensando en el nuevo seguro para los muertos preparando mi funeral y por supuesto dejĂĄndolo pagado.

32


DE PERAS, DESAMPARO Y ESPEJOS


Me someto a la impericia en asuntos de labios ajenos de senos escurridizos y dobleces en las almohadas. Por otra parte la rotundidad de las palabras agudas contrasta con la efĂ­mera existencia del final de las llanas. AsĂ­ amor, camiĂłn y divĂĄn vencen claramente a salmo, libro y paradoja.

35


Hormigueo en los labios Sigo igual carente de carácter sólo pensar en el viento norte el hormigueo en los labios se hace patente indómito alborotado. Él me contó que ella tuvo un tremendo temblor de labios cuando se besaron. Por favor el último que apague la luz.

36


Carrete Ella me quiere eso dice al menos pero no sé si estaré preparado para amor sin melodramatismo que tanto me gusta sin literatura sin tremolar de corazones. Me cita y descita me espera y me ocupa y mientras sólo quiero ahogarme en sus ojos aferrarme a su cuello abrazarla hasta la inanición. Como se puede observar soy un damnificado de la literatura occidental, la oriental se dedica más al tiqui-taca y no pierde el tiempo en folletines desgarros ni lamentos. Definitivamente creo que voy a demandar a los herederos de Sthendal.

37


Murmuro tu nombre a retazos. Murmuro tanto que tardo y tan despacio que tardo varias semanas en terminar tu nombre aunque seguramente la impaciencia por olvidarte me haga recordarte en una tortita con nata.

38


Desván A Ingrid

Un desván para nuestros desvelos un desván donde ocultar nuestro amor. Un desván con una cama renqueante donde desatar la pasión. Un desván lleno de recuerdos palabras y amor. Un desván oculto con placeres dolor encuentros y amor. Un desván para los cachivaches para nosotros…

39


Saliva en tu vientre estupefacto saliva en tu nuca inconsciente y un mordisco un poco mĂĄs abajo. Hasta llegar allĂ­ donde tanto te gusta.

40


Sentí su mirada como rescoldos de fuego pero supe de su miopía años después operada, sus ojos me atraviesan de deseo pero ya no es tiempo.

41


No eres un clavo ardiendo pero me abrasas. No eres una tabla de salvaci贸n pero me reflotas. No eres la fuente de la vida pero me sacias la sed tan lejana, tan antigua. No eres una gata pero me arrullas. No eres tantas cosas, que las que eres me encantan, me salvan, me enamoran.

42


Rasante un puto vuelo rasante de tus pesta帽as me dej贸 acribillado en la cuneta.

43


Ten cuidado cariño al secarte la pintura de las uñas los dedos pueden salirse de sus órbitas.

44


Se me manc贸 el amor y no hubo curandero que lo compusiera.

45


Aquel invierno las moscas no invernaron permanecieron al acecho de nuestro amor tumefacto.

46


Aspaviento y no digo nada. Grito y me callo. Ausencia lloro. Digo que me voy te encoges de hombros me voy y no vuelvo.

47


Te significo que te he amado con desorden incluso con orden. Te he amado con orden incluso con desorden. T煤 mirabas desde tus preciosos ojos verdes, tornadorados, c贸mo me iba hundiendo en el sof谩 hasta que casi acab贸 por engullirme.

48


No sé si te prometí amor eterno o sólo hasta el amanecer. No sé hasta dónde llegó el amor no sé si amanecí a tu lado. No sé si el amor durará o no pero ahora bésame y no dejes de abrazarme hasta el amanecer amor.

49


454 han preguntado a 453 mujeres sobre sus fingimientos sus mentiras sus jadeos de metrónomo sus éxtasis pensando en la quinta planta de el corte inglés pero a mí sólo me importan los fingimientos de la 454 de mi 454 pero por favor, no me digas la verdad o miénteme o mejor aún olvida la pregunta olvídate y no recuerdes por qué a partir de hoy te voy a llamar 454.

50


Fingía al marido fíngía al amante, en lo del amor, se fingía a ella fíngía y a veces se desenfocaba.

51


LIBÉLULAS EN MI OMBLIGO


Un fortín en las estrellas tendido en la hierba así lo veo. Un fortín que es un depósito de agua un fortín que sirve para escribir. Un fortín desde el que nunca se dispara. Y las estrellas no se ven, es de día, y por la noche no hay fortín.

55


Domingo Un domingo distinto castaĂąas de fragmentaciĂłn salpican mis pasos. Un pobre con silla plegable y mirada al infierno. Y mujeres endomingadas persiguiĂŠndose.

56


Navidad Me despierto y salgo a la helada soledad desayuno entre tipos solitarios lloro desconsolado a continuaci贸n miro a ver c贸mo van las descargas escribo un sms a mi amor hablo con ella soy feliz. Paseo la ciudad perros y viejos.

57


Nep Tuno Evaporaciรณn condensaciรณn, precipitaciรณn captaciรณn, transporte facturaciรณn y desguace.

58


Visita a una Sirena Rezuma la Sirena actividad y efervescencia la Sirena es agua y efectos especiales y afectos también. La Sirena concentra la mirada mientras su cuerpo huye. La Sirena está serena la Sirena…

59


Escribo corto escribo concreto escribo cortante. Pero escribo corto porque tengo hojas cortas.

60


Me tengo miedo Por supuesto a Bufha

Me dice Xen que me tengo miedo y pienso qué cabrón cómo lo sabe y me dice que se conoce. Y me tengo miedo miedo de llamar a esa puerta y decir al marido que vengo a hacer feliz a tu mujer sólo un rato un momento pero feliz. Y me tengo miedo de cantar las cuarenta de decir todo lo que no digo todo lo que me acelera la bilis me tengo miedo de decir me tengo miedo de sentir me tengo miedo de querer perder los estribos y no volver a ponérmelos jamás. 61


De todo eso me tengo miedo y de todo lo que no puedo decir.

62


Una mañana Una mañana vi que alguien me había leído desde Corea, sí, desde Corea. A los pocos meses aparecieron dos señales en las profundidades de USA y allí quedé. Pero hace poco y después de haber desaparecido de Moscú y otros sitios apareció una señal en San Petersburgo, Leningrado, Petrogrado. Y a la mañana siguiente fue el Bronx el lugar el sitio. Y si cuento la de Andorra (me lee un evasor) y un jardinero fiel de París, se cierran las señales de los lugares no hispanos.

63


Muchas horas al aĂąo soy un tipo callado. Soy un tipo callado pero con sentido almaceno y agradezco siento y perpetĂşo. Quiero saldar mi deuda y por eso grito aquĂ­ para todos para romper tanto silencio.

64


Consejos contra la gripe humana No beses si no amas. No des la mano si no sientes afecto. No des la espalda ni a tu padre.

65


A Lola L贸pez-C贸zar

Los nudos los lazos unen y separan amagan y estrangulan.

66


Aprendí a morderte las uñas una tarde cualquiera en la que había marcado el rojo en mi rostro mi espalda mi glúteo derecho.

67


El Perro Andaluz Hay bares de noche que por el dĂ­a huelen a rayos. Hay bares de noche que al amanecer se marchitan. Hay bares, hay noches hay ausencias y ambientadores que nunca podrĂĄn con la nicotina.

68


No olvidar apuntar en la palma de la mano que a efectos de concursos, antologías, premios y otras cosas variadas no soy ni de aquí, ni de aquí ni de allí. Tal vez fui de allí, y ahora sería de aquí si no fuese tan complejo prefiero no ser de ningún sitio, casi ni del mundo. Anotar que por efectos fisiológicos secundarios siempre he estado fuera de juego si fui joven, que lo sería creo yo, no había nada para los jóvenes ahora sí lo hay y se prima y se premia pero yo ya estoy esperando a que se premie la senectud, aunque creo que voy dado. Por otra parte quedo apartado por género que es indeterminado y desde luego en cuestión de sexo ya casi no tengo ningún orgullo que proclamar. Por no hablar de cuestiones de número en las que además de singular suelo avanzar solo y casi a oscuras. Otra cosa es la lengua que es similar a la de millones de personas pero ahora se llevan las lenguas pequeñas oblicuas raras y yo aquí con esta tan prosaica 69


aunque acaba de quedarse sin i griega. Para finalizar decir que tampoco podrĂŠ aceptar participar en cosas de delgados y comistrajos; ni insomes abstemios ni educados al volante, y mire usted de correctos polĂ­ticos.

70


Bárbaro del norte Soy nada más que un bárbaro del norte. Ni siquiera sé qué puede significar eso pero si hay algo que tengo claro muy claro casi lo único claro es que soy un bárbaro del norte.

71


Cortar después de la señal Por un azar de la telecomunicación inalámbrica tu supuesta ruptura de la relación quedó en un cruce de líneas una voz automática me dio diez segundos para responder y cuando iba a decir que te quería se suspendió totalmente la señal. Ya nunca más volviste a ponerte en contacto conmigo. Y aun hoy sigo sin saber exactamente cuál es tu aspecto.

Hang up after the signal Because of a wireless telecommunications blip your supposed ending of the relationship remained stuck on crossed lines an automatic voice gave me ten seconds to respond and when I was about to say I love you the signal failed completely. 72


You never again got in touch with me. And to this day I have no idea how exactly you look. [Traducci贸n Peter Zelaskowski y Ana Quintanilla]

73


Correos Espero en la oficina de correos a que llegue mi turno y recoger el certificado de hacienda que me dará otra vez un poco por el culo y miro esperanzado las puertas batientes por si Hank saliera y escupiendo me invitara a quemarlo todo las citaciones burofax multas embargos defectuosos productos de teletienda estafas médicas a desahuciados. Pero los marcadores electrónicos hacen patente, una vez más, mi derrota y Hank seguramente esta mañana estará de resaca o camino del hipódromo donde descansar un rato de tanta puta rutina. 74


Termino el poema y todavía tengo 13 números por delante y muchos más por detrás.

75


Circunnavegación Un autobús me ha circunnavegado el día en que se rompió la relatividad y me ha circunnavegado dos veces completas la última mientras se deshacía en 26 perfectas y enormes partículas mientras Einstein se guardaba la lengua.

76


Poema antes de la tormenta El afilador toca el chiflo y las nubes se van amontonando. Dos gotas han caído en mi muñeca izquierda. El sol se resiste y el afilador espera que le lleve dos cuchillos y unas tijeras. Y que le deje tu lengua, toda la noche hasta mañana para que ya no duela. (Para Manolo Ferreras en el día de su cumpleaños.)

77


Poema con chiflo a lo lejos Vuelve el afilador, su chiflo, hoy es en medio de la tormenta, otra tormenta, otra ciudad. Y me despojo de mi alma, o lo que sea y se la entrego pero ĂŠl me dice que no puede hacer nada que espere a que pase el hojalatero que tal vez me la pueda remachar.

78


Quedaron tus mu単ecas en casa de tu madre. Para que tu padre se abrace a ellas.

79


Bukowski Algunos descubren al poeta, al hombre que sabía amar, y escribía duro, cortante, tan romántico como una motosierra en Finlandia. Henry te adoro, me has contado cómo es la vida aunque yo no tenga ni puta idea de qué hacer con la mía. Y para el que no lo sepa escribía como los ángeles, del infierno, por supuesto.

80


VERSOS ORSINI


Domesticado Pasen y vean la función va a comenzar humilla tu cerviz y lo que es peor humilla tu inteligencia. Te domaremos rápidamente aunque la iglesia ya no nos sirva para ello tenemos la escuela y la universidad. También contamos con el deporte gran domesticador de masas. Las empresas os tenemos bien domados bien domesticados bien jodidos. Nos ponen en nuestras manos una bolsa vendida hasta el infinito y llevamos la bolsa para salvar el planeta y las cuentas caribeñas del puto dueño. 83


Y yo les doy mi dinero mi telĂŠfono mi vida y crĂ­o musgo entre los dedos de no pegarles un tiro de mierda.

84


Damasco lejana y sola Damasco Damasco Damasco Damasco DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Bashar al-Asad DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Barak Obama DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Muamar el Gadafi y también Mohamed al-Magariaf DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO David Cameron DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Hosni Mubarak y también Mohamed Hussein Tantawi y también Mohamed Mursi DAM ASCO DAM ASCO 85


DAM ASCO Ben Ali y también Fouad Mebazaa y también Moncef Marzouki DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Nicolás Sarkozy y también Françoise Hollande DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Ali Abdullah Saleh y también Abd Rabbuh Mansur al-Hadi DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Silvio Berlusconi y también Mario Monti y también Enrico Letta DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Hamad ibn Isa Al Khalifah DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO José Luis Rodríguez Zapatero y también Mariano Rajoy Brei 86


DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Mohamed VI DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Abdalá II DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Ángela Merkel DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Mahmud Ahmadineyad DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Dmitri Medvédev y también Vladímir Putin y también Dmitri Medvédev y también Vladímir Putin DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Abdalá bin Abdelaziz DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Omar Hasan Ahmad al-Bashir DAM ASCO DAM ASCO 87


DAM ASCO Todos Todos Todos DAM ASCO DAM ASCO DAM ASCO Pobre Damasco, de los cuentos y maravillas Pobre mundo de las pesadillas.

88


Poesía indignada Primero nos engañaron (y nos engañamos) después nos pidieron sacrificios y más sacrificios a continuación cambiaron gobiernos con elecciones de excepción; donde la cosa no les ha quedado como quieren están dando golpes de estado aparentemente incruentos incluso avalados por presidentes comunistas. Un golpe de estado, de estados que nos pondrá de cara a la pared que nos pondrá de rodillas que nos pondrá la tarjeta bancaria entre los labios para pagar y sobre todo callar.

89


Basta de lamentos pilla un ladrillo del suelo basta de lamentos escupe a quien te oprime basta de lamentos rompe lo que puedas basta de lamentos desenchĂşfate basta de lamentos llena una botella de gasofa basta de lamentos tira una piedra y nunca, nunca escondas la mano tiĂŠndela a todos los hermanos pero por favor basta de lamentos.

90


Ya es otoño en las primaveras árabes Ya es otoño en la primavera árabe. Han cambiado a un sátrapa por un mariscal han cambiado a ladrones por barbudos han cambiado a locos por el botox por asesinos de sharía velo y poligamia (de momento). Ya es otoño en la primavera árabe y aún no han cesado los muertos. Ya es otoño en la primavera árabe y aquí quieren arreglarlo con una mierda de papeleta metida en una mierda de urna. Ya es otoño en todas las primaveras. Ya es otoño y ni las hojas amarillas nos resguardan.

91


AAA Una A sola y circunvalada indica rebeldía libertad solidaridad incluso amor. Pero si se repite va invirtiendo su significado y AA son unas pilas ni grandes ni pequeñas y el acrónimo de algunas aerolíneas. Lo peor llega cuando se tripite y se convierte en algo siniestro la AAA en Argentina mataba zurdos la AAA en España mataba a los distintos pero todavía no había conocido el auténtico terror la AAA financiera, bancaria que mata indiscriminadamente a países enteros.

92


El enemigo He conocido al enemigo mientras yo tomaba un nº3 ellos tragaban bocadillos a dentelladas manifiestas engullían sin pausa ni perdón. Lo peor llegó cuando tuvieron sus bocas vacías y empezaron a engullir obreros a lanzar dentelladas a la huelga a todos los trabajadores a los funcionarios por supuesto a todo lo que se movía. Después recogieron La Gaceta de la mesa se abrazaron en el parking y montaron en sus todo terrenos atestados de esquís y se fueron dispuestos a despedir a finiquitar a ERErizar a machacar a cuantos obreros apareciesen ante ellos el lunes.

93


SentĂ­ enormemente carecer de un buen kalashnikov a mano. Pero me he quedado con sus caras.

94


POEMAS PARA EL CASCO

(Revista artística editada por Aristas Martínez)


Vivos murientes Arrastran sus zapatillas bajo el peso del trankimacín y otras sustancias sosegantes idiotizantes. Aunque sonríen tontamente aún asoma su parte más salvaje aquella de aquellos años aquella de aquellos tiempos en los que fueron los reyes no del mambo sino del tinglado. Fueron los dueños de las noches y también de los días. Fueron temor y muerte asaltos y trincheras tras las rejas. Fueron quienes no perdonaban dictaminaban daban la muerte o la vida. Y hoy míralos pasar, los pocos que aún viven como vivos murientes tan despacio tan irreales tan indefensos aunque un colmillo retorcido asome tras sus labios de vivos murientes.

97


Frenadol cardiaco Rosa de sanatorio Bajo la sensación del cloroformo me hacen temblar con alarido interno, la luz de acuario de un jardín moderno y el amarillo olor del yodoformo. Ramón María del Valle-Inclán

Cítrico, ácido y amónico tu cariño renguea despavorido rolando al este más allá del sol saliente. Tu corazón tira a cuarzo feldespato ortosa mezclado con las valencias de las que tengo para dar y tomar. Valencias de aquí y de allá. De Don Juan y del Cid, valencias como enlaces a tu amor tu desprecio 98


tu sonrisa cítrica amónica tan ácida como un pomelo en ayunas de resaca, en martes santo o domingo de carnaval, fiesta de la patrona o finalmente una mascletá de aturdimiento que me reviente desbocado y aturdido lejos de tus brazos amónicos ácidos y cítricos.

99


Sacamantecas Hemorragia bonita de tierna chiquita, tumbada en la nieve, perdida en el monte, almendras en los brazos, en los brazos. Ladrada del afilador Corcobado

Miedo terror susto a espuertas, cicatrizante y paralizante. Sangre cocida con su cebollita y aduaneros corruptos un fin de semana antiguo y desmembrado. Sacamantecas ojeroso, y sucio, Sacamantecas que no te quiero Sacamantecas a los niĂąos gorditos rollizos ronrosados sacamantecas pelirrojo y cojo y mĂĄs sucio y tartamudo iletrado violado. Sacamantecas ven que te pegamos te arrastramos te vejamos te violamos. Sacamantecas tu triste mirada torva sucia y viscosa se diluye 100


como un silbido del Vampiro de Düsseldorf que sacia su sed con sangre hasta de ardillas. Pero Sacamantecas vive en el bosque en una cueva sin tele sin super coco sólo rodeado de cocos, de miedos, de susurros. Y mientras tanto desde el más acá ella te susurra “gordito relleno de pan y jamón” y el hombre del saco ya casi no tendrá qué echarse a las espaldas. Duérmete mi niño que viene el coco, a por los niños que duermen poco. Nana (Popular)

101


LAS CUATRO ESTACIONES DE BIVALBI


OH TO

テ前 105


INVIER

NOW NOW NOW

106


107


VER

ANO 108


Ă?ndice


Opérculos sobre tus párpados

17

Le pusiste ruedas al mundo............................................. 19 Tiempo de intemperie....................................................... 20 Verano . ............................................................................... 21 El Palmar ............................................................................ 22 La Bahía de las Libélulas................................................... 23 100 hormigoneras para ti.................................................. 24 Paso de perfil...................................................................... 25 Tengo un tatuaje en la cara oculta de mi corazón......... 26 Aspiro a poco....................................................................... 27 Esperanza de vida.............................................................. 28 Dos colchas amarillas........................................................ 29 Corazones y soldados........................................................ 30 Hay días............................................................................... 31 De peras, desamparo y espejos

33

Me someto a la impericia.................................................. 35 Hormigueo en los labios................................................... 36 Carrete ................................................................................ 37 Murmuro tu nombre ........................................................ 38 Desván ................................................................................ 39 Saliva en tu ........................................................................ 40 Sentí su mirada como rescoldos de fuego . .................... 41 No eres un clavo ardiendo .............................................. 42 Rasante ............................................................................... 43 Ten cuidado cariño ........................................................... 44 Se me mancó ...................................................................... 45 Aquel invierno ................................................................... 46 Aspaviento .......................................................................... 47


Te significo ...................................................................... 48 No sé si te prometí amor eterno .................................. 49 454 .................................................................................... 50 Fingía al marido ............................................................. 51 Libélulas en mi ombligo

53

Un fortín en las estrellas ............................................... 55 Domingo . ........................................................................ 56 Navidad . ......................................................................... 57 Nep Tuno. ........................................................................ 58 Visita a una Sirena . ........................................................ 59 Escribo corto ................................................................... 60 Me tengo miedo ............................................................. 61 Una mañana . .................................................................. 63 Muchas horas al año ...................................................... 64 Consejos contra la gripe humana ................................ 65 Los nudos ........................................................................ 66 Aprendí a morderte las uñas ........................................ 67 El Perro Andaluz . .......................................................... 68 No olvidar apuntar en la palma de la mano .............. 69 Bárbaro del norte ........................................................... 71 Cortar después de la señal . .......................................... 72 Correos ............................................................................ 74 Circunnavegación .......................................................... 76 Poema antes de la tormenta ......................................... 77 Poema con chiflo a lo lejos ............................................ 78 Quedaron tus muñecas ................................................. 79 Bukowski . ....................................................................... 80 Versos Orsini

81

Domesticado ................................................................... 83


Damasco lejana y sola ................................................... 85 Poesía indignada ............................................................ 89 Basta de lamentos .......................................................... 90 Ya es otoño en las primaveras árabes . ........................ 91 AAA ................................................................................ 92 El enemigo ....................................................................... 93 Sentí enormemente ......................................................... 94 Poemas para el casco

95

Vivos murientes . ............................................................. 97 Frenadol cardiaco . .......................................................... 98 Sacamantecas.................................................................... 100 Las cuatro estaciones de Bivalvi

103

Otoño ................................................................................ 105 Invierno ............................................................................ 106 Primavera ......................................................................... 107 Verano . ............................................................................. 108


El ladrón de peras. Felipe Zapico Alonso  

Tercera Edición de El ladrón de peras de Felipe Zapico Alonso con foto de cubierta de Julia D. Velázquez y prólogo de Gsús Bonilla.

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you