Page 1

http://confidenciasdeungerente.blogspot.com

Efrén Martín, gerente de

y profesor de www.fvmartin.net

Foto: Baharri

Hace décadas, en una fábrica de neumáticos, una operaria comenzó a trabajar como le habían indicado. Al finalizar la jornada, en su casa, la chica seguía pensando cómo hacer mejor su trabajo. Después de un tiempo sugirió una mejora al encargado, quien le dijo que no funcionaría y que hiciese las cosas “como siempre se habían hecho”. Al cabo de unos días se quedó atónita, cuando el mismo encargado le dijo que iban a cambiar los métodos y empezó a explicarle…su propia idea. Incluso negó que la solución fuese la misma que la chica había expuesto, cuando ella se lo recordó. Ese día la joven decidió que “nunca pensaría nada más para su empresa”; y no fue un caso aislado, pues años después la fábrica, ya obsoleta, tuvo que ser vendida.

Dicen que necesitamos innovación, pero no la crearemos menospreciando las ideas de los demás ni apelando a la autoridad, el temor, los ruegos o haciendo trampas. Hay que estimular el ingenio de los otros, pagando un precio. Si alguien nos da una idea –o parte de una ideahemos de reconocer al menos su mérito. No sería justo quedarnos con ambas cosas. Mi mejor profesor me dijo en cierta ocasión: “El individuo se agota en sí mismo”. A veces necesitamos recurrir al enfoque de otros, porque quien tiene el problema se bloquea y

no encontrará la solución, al menos de forma rápida y sencilla; mientras quien no lo tiene lo logrará con mayor probabilidad. Para descubrir tanto problemas como soluciones hemos de conquistar la mente de los demás y para ello el primer paso es emocional. Hay que ganarse su corazón: “Uno de mis alumnos se resistía a contarme las premisas de un ejercicio de creatividad que había despertado mi curiosidad, hasta que le di cierta satisfacción (prometí no cesar hasta solucionarlo, lo que es una venganza perfecta para aquellos a quienes obligamos a estudiar intensamente). Mis desvelos le resultaban tan gratificantes que aceptó explicarme el dilema sin su solución. Tras acabar la clase, me dirigí al aula donde tengo otro grupo de alumnos. Creé ambiente diciendo que no íbamos a dar materia, sino a hablar de creatividad y les desafié a resolver el acertijo anterior. Estaban encantados y, durante 10 minutos, 70 lúcidas mentes estuvieron pensando para mí sin saberlo. Cuando uno de los chicos encontró la solución, le pedí que lo explicase al resto de la clase. Ese día yo me quedé con la idea y él con la gloria. Después expliqué el método a ambos grupos y todos los años les exhorto a practicarlo”. Es muy desmotivador que otro se apropie de tu idea y, además, te la explique. Si alguien actuase así con nosotros, no le contaríamos nada relevante. No caigamos en ese error también nosotros. Reconocer las ideas ajenas es la mejor forma de activar que vuelvan a prestarnos su inteligencia en el futuro. Así, puedo afirmar con satisfacción que: La mayor parte de mis buenas ideas, las ha tenido mi mujer.

Publicado en: Observatorio de Recursos Humanos y Relaciones Laborales, Nº 47, junio 2010


47-ESTIMULACION INTELECTUAL Junio 2010  

Creatividad

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you