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Elena Villanueva Cuesta EL BOSQUE EN EL NORTE DE ESPAÑA: COMPARACIÓN ENTRE DOS TIPOS DE USOS

Resumen El principal objetivo de esta monografía es el de establecer un marco comparativo entre dos tipos de usos de masas forestales en le Norte de España y evaluar las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos. Por una lado, se describe un tipo de bosque centrado en fines productivistas, y por otro un tipo de bosque autóctono con un tipo de explotación tradicional. El abandono de tierras de cultivo, está llevando a que diversos autores apunten al cultivo de especies arbóreas de crecimiento rápido como alternativa para estas tierras. Paralelamente al establecimiento de este tipo de bosque con fines productivistas, surge una nueva demanda del bosque como recurso socialambiental. En primer lugar, para hablar del bosque como recurso productor se ha tomado como ejemplo las plantaciones de monocultivos de eucaliptos en la Cornisa Cantábrica, debido a que ocupan una parte importante de la superficie arbolada. El eucalipto es una especie originaria de Australia, y que en la actualidad representa el 3,6% de la superficie arbolada de nuestro país. Su principal uso es la producción de pasta de papel. Según diversos autores, este tipo de plantaciones tienen consecuencias negativas para el medio en que se instalan, ya que presentan elevados consumos de nutrientes y agua, contribuyen a la acidificación del suelo y afectan de manera importante a la biodiversidad del medio. Por otro lado, hay que señalar la disminución de la rentabilidad del monte debido, entre otros, a la dificultad en la mecanización, a la baja productividad de algunas

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especies y a las fuertes oscilaciones en la oferta que presenta el mercado de la madera. En segundo lugar, para hablar de los bosques naturales como recurso socialambiental, se ha tomado como ejemplo La Selva de Irati, situada en el Norte de Navarra. Los bosques naturales están sometidos a una dinámica de mortalidad y regeneración de árboles que provocan la existencia de distintos estadíos que dan lugar a la existencia de diversos hábitats en los mismos, lo que contribuye a que exista una gran riqueza biológica en estas áreas. La Selva de Irati constituye un ejemplo representativo de este tipo de bosque, en el que además la explotación forestal del mismo está combinada con usos agrícolas-ganaderos, y turísticos, manteniendo el equilibrio del ecosistema. Finalmente, tenemos que considerar que los bosques y las áreas de montaña juegan cada vez un papel más importante en la sociedad moderna y que por lo tanto, una visión “moderna” del bosque ha de tener en cuenta las distintas funciones que desempeña, tales como: función económica ó productiva, función ecológica, función cultural y función social.

Abstract The main objetive of this document to stablish a comparison between two kinds of forest management in the North of Spain. Firstly a forest based in production is described in front of another natural one, with a traditional management. The abandonment or agricultural lands is driving many authors to propose the cultivation of forestry species as an alternative of use for this lands. In a parallel way, a new demand of forest is emerging nowadays, the forest use as an eviromental-social resource. For the first type, we have chosen monocultures of eucalyptus situated in the Cantabrica Chain, as an example of productive woodlands, due to they represent an important percentage of forest in that area. The eucalyptus is an original specie from Australia. At present, it represents the 3,6 % of the total forestry surface of our country. Its main use is in paper industry. Many people have argued that monocultures of this specie have negative consecuences for the enviroment, because they present high levels in water and nutrients consumes, they have an important role in soil acidification and affect biodiversity in an important way. Appart from this, we have to point that, in general, forestry explotation profits, have decreased due to the difficulties on machinery for them, the low productivity of some species and the strong fluctuations of the offer in wood market. For the second type of forest, we have chosen The Selva of Irati, as an example of natural forest, situated in the Notrh of Navarra. Natural forest have a regeneration and mortality dynamics that make them have different habitats inside. That fact

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make them contribute to the existence of a biological richness in these areas. The Selva of Irati is a representative example of this kind of forest in which traditional agricultural uses are well combined with wood management and the new turistic uses, always maintaining an environmental equilibrium. Finally, we have to consider that forest and mountaining areas have each time a more important role in modern society, and that makes that a “modern� vision of forest must have in mind the different functions of it, like: eonomycal or productive function, ecological function, cultural function and social function.

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1. INTRODUCCIÓN Debido a la actual tendencia de la PAC sobre el sector agrícola-ganadero, dentro del marco europeo y en concreto en lo que nos afecta a la parte española, y con motivo del establecimiento de cuotas de producción en el sector a fin de paliar los efectos de los excedentes en el mismo, algunos autores apuntan a la explotación forestal con especies de crecimiento rápido destinadas a la producción industrial, por una parte, como alternativa necesaria a los efectos de la política europea sobre la economía del sector agrícola-ganadero, y por otra, como uso de la tierra frente al abandono de la misma debido a la reducción de la superficie de producción agropecuaria (Martínez, P. , 1989). Sin embargo, esta no resulta una opinión generalizada y es por ello que numerosas corrientes ecologistas se han posicionado en contra de esta medida exponiendo las implicaciones ambientales y sociales de estos monocultivos forestales. Por otro lado hay que destacar la fuerte demanda social en cuanto a usos turísticos de los bosques, actualmente en fase de crecimiento, con actividades como el turismo rural, senderismo, montañismo, y otras muchas actividades relacionadas con este medio. La política forestal por la que se ha regido España en los últimos tiempos, fue diseñada en la época del franquismo, con el Plan Nacional de Repoblaciones, que debería estar vigente hasta el año 2025. Plan que por otra parte ha constituido un auténtico fracaso por tratarse de un programa fuertemente productivista que no atiende a las demandas ecológicas y sociales actuales (García, M.A., 1992). La sociedad se encuentra cada vez más concienciada de los efectos beneficiosos de los bosques. El mantenimiento de las masas forestales reportaría, según las organizaciones ecologistas, enormes beneficios a toda la sociedad. Según la Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO), los bosques españoles reportan beneficios de aprovechamientos ( de leña, setas, pastos, corcho), propios de los recursos del bosque, del turismo y de usos deportivos. El principal objetivo de este trabajo, es el de establecer un marco comparativo entre dos tipos distintos de usos de las masas forestales, una con fines puramente productivistas, y la otra con una acción combinada de producción, conservación ambiental, y cultural. Para ello se han elegido la producción de eucalipto en la cornisa Cantábrica como ejemplo de bosque productor, y la Selva de Irati, en Navarra, como ejemplo de bosque autóctono.

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2. EL BOSQUE COMO RECURSO ECONÓMICO. PRODUCTOR 2.1. Los bosques productores La demanda de madera para usos industriales a nivel mundial está experimentando un crecimiento intenso. Es por ello que numerosos países en vías de desarrollo están enfocando sus programas silvícolas en la implantación de especies no autóctonas de crecimiento rápido y múltiples usos. Entre estas especies aparecen chopos, pinos y eucaliptos como las más utilizadas para el establecimiento de plantaciones de monocultivos. Esta última, el eucalipto, constituirá objeto de estudio en el presente trabajo dada la importante presencia de la misma en diversas comunidades de la Cordillera Cantábrica. Las necesidades de madera para la industria nacional constituyen un punto importante dentro de la política forestal. La producción de madera en España aumenta lentamente, algunas de las razones que justifican este hecho son, que el monte no es rentable, ya que en general, la superficie forestal se caracteriza por la dificultad de su mecanización; además hay que añadir la baja productividad de algunas especies y que el mercado de la madera presenta fuertes oscilaciones en la oferta fruto de una mala planificación por haber poca superficie ordenada. No hay que olvidar que se tratan de inversiones de larga duración del ciclo productivo, y por lo tanto, los riesgos de perder la producción se ven incrementados, y que requieren una importante inversión inicial. A esto hay que añadir el fenómeno de los incendios forestales, ya que en algunos casos, las superficies anuales quemadas superan a las repobladas. 2.2.Descripción de la especie. El eucalipto es una especie originaria de Australia, que según se cree, fue introducida en Europa a finales del siglo XVIII. En un principio se utilizaron como árboles ornamentales y para desecar zonas cenagosas que eran fuente de numerosas infecciones. Existen más de 800 especies y variedades de eucaliptos de las que el más frecuentemente utilizado es el Eucalyptus globulus Labill. , el cual es un árbol planifolio, de hoja perenne que normalmente alcanza los 45 m aunque en nuestro país pueden llegar hasta 70 m y los 2 m de diámetro. Estas enormes dimensiones tan solo son alcanzadas por ejemplares aislados de avanzada edad, y no en los

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cultivos forestales para aprovechamiento maderero, en los que las dimensiones son bastante menores. Se caracteriza por su corteza, que se desprende en largas tiras, algo espirales y que después caen al suelo dejando en el tronco unas marcas blanquecinas o azuladopruinoso. Como todas las especies de Eucalyptus, este árbol presenta dos formas diferentes de hojas: hojas jóvenes opuestas, dentadas, glaucas y acorazonadas; y las hojas adultas, alternas, péndulas, ligeramente pecioladas, lustrosas y estrechas. Las hojas se agrupan agolpadas en los extremos de las ramillas, produciendo una copa de aspecto poco frondoso. Contienen abundantes aceites esenciales, usados en la industria química y farmacéutica y en confitería. Tiene una raíz muy poderosa y apresiva, que cuida muy bien el árbol frente a los agentes atmosféricos. Se trata de una planta muy sensible a la luz en el sentido de que soporta mal la cubierta o la competencia con otras especies, sobre todo en sus primeros estadíos. En cuanto al clima, prefiere zonas húmedas y sin heladas. Tanto es así que si las temperaturas bajan de –6ºC hasta -8ºC, es posible que el arbolado llegue incluso a morir. Las plantas jóvenes son especialmente sensibles a las heladas y la resistencia a las mismas aumenta cuando la planta alcanza los dos o tres años de edad. Sus limitaciones térmicas provocan que las plantaciones se sitúen principalmente en la franja costera, donde disfrutan de una mejor humedad relativa en el aire. En general, y debido al efecto del frío, los eucaliptos no soportan altitudes mayores de 500 m, y tampoco se obtienen buenos rendimientos en plantaciones situadas por encima de los 45º de latitud Norte. 2.3. El eucalipto como recurso económico Desde el punto de vista productivista, las repoblaciones forestales de nuestro país se basan, casi de manera exclusiva, en el pino insigne y el eucalipto, lo que pone de manifiesto el la importante influencia de las multinacionales de la pasta de papel sobre la dirección de los planes regionales de repoblación. En la Tabla 1, se presenta la serie histórica de repoblaciones forestales productoras y protectoras para toda España. Tabla 1. Serie histórica de repoblaciones forestales. Años 1992

Repoblaciones

Repoblaciones

protectoras (ha)

productoras (ha)

38.036

Total (ha)

24.068

62.104

6


1993

46.849

33.617

80.466

1994

35.715

28.910

64.625

1995

69.461

53.693

123.154

1996

101.633

24.207

125.840

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Anuario de Estadística Agraria 1997.

Según los datos mostrados en esta tabla, podemos observar el incremento experimentado en cuanto a la superficie forestal repoblada entre los años 1992 y 1996. Señalar que en los años 1995-96, la superficie repoblada prácticamente dobla a la de los años anteriores. Las causas de este repentino incremento pueden ser ,entre otras, las derivadas de la política comunitaria en materia agrícola. Tabla 2. Superficie de repoblaciones protectoras y productoras, 1995 (ha). Comunidades

Repoblaciones

Repoblaciones

Autónnomas

protectoras

productoras

Galicia

Total Repoblaciones (ha)

Superficie total arbolada (ha)

4.899

4.401

9.300

1.045.377

844

403

1247

368129

12

254

266

165.543

476

1.824

2.300

390.005

Navarra

2.702

330

3.032

372.468

La Rioja

695

421

1.116

128.917

3.233

537

3.770

1.185.532

Cataluña

445

641

1.086

1.394.074

Baleares

396

-

396

122.475

12.453

10.678

23.131

2.119.139

1.720

-

1.720

195.465

16.131

166

16.297

1.851.221

P. de Asturias Cantabria País Vasco

Aragón

Castilla y León Madrid Castilla-La Mancha

7


C. Valenciana

5.697

-

5.697

628.280

R. de Murcia

1.541

-

1.541

269.278

Extremadura

12.781

18

12.799

1.457.591

5.095

34.020

39.115

900.339

341

-

341

104.914

69.461

53.693

123.154

12.698.747

Andalucía Canarias España

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Anuario de Estadística Agraria 1997.

A nivel general, la superficie repoblada corresponde aproximadamente al 1% de la superficie total arbolada. Individualmente, por comunidades, hay que señalar que la comunidad andaluza repobló en 1995 un 4,3 % respecto de la superficie arbolada. El resto de comunidades, se sitúan mayoritariamente entorno al 1%, excepto comunidades como Cantabria, Aragón, Cataluña, Baleares y Canarias, cuyos valores oscilan entre el 0,1 y 0,3% de superficie repoblada respecto a superficie arbolada. Tabla 3. Superficie de repoblaciones productoras y protectoras por especies en 1995. Especies

Coníferas Chopo Eucalipto Alcornoque Otras frondosas

Repoblaciones

Repoblaciones

protectoras (ha)

productoras (ha)

Total (ha)

37.851

17.387

55.238

644

1.440

2.084

39

543

582

6.185

8.008

14.193

24.722

26.315

51.037

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Anuario de Estadística Agraria 1997.

A pesar de que para el año 1995, el eucalipto constituyó la especie con que menor superficie se repobló, actualmente el eucalipto representa el 3,6 % de la superficie forestal arbolada de nuestro país (448.000 ha). Es la especie forestal que presenta el mayor atractivo económico de cara a su posterior transformación industrial.

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Las principales aplicaciones o usos de la madera de eucalipto son: pasta de papel (83%); minería, postes (6%); tableros(6%); desenrollo (3%); serrería (1%); otros (1%). El hecho de que el uso principal de la madera de eucalipto sea la pasta de papel, se debe a que su madera es adecuada para la fabricación de celulosa por su alto rendimiento y calidad. El progreso del monocultivo de esta especie, a mediados de los 50, tiene una importante relación con la expansión de las industrias papeleras, ( ENCE, SNIACE,...). A pesar de esta expansión, la actual demanda de madera por parte de las empresas papeleras, provoca que la importación de madera de eucalipto de países de latinoamérica, como Argentina o Chile, sea importante. Debido a su atractivo económico unido a la crisis por la que actualmente atraviesa el sector lácteo en la cornisa Cantábrica, por causa, principalmente de las políticas comunitarias, especies forestales de crecimiento rápido, y en concreto el eucalipto, están surgiendo como alternativa de producción. En concreto en Cantabria, constituye la especie forestal de mayor importancia (Saiz de Omeñaca et al., 1994), y su cultivo queda restringido en la práctica a la franja costera. En plantaciones bien gestionadas, es posible obtener rendimientos elevados, de hasta 15 metros cúbicos por ha y año. En la Tabla 4, podemos ver el análisis provincial de cortas de pino radiata y eucalipto para el año 1995, en el que aparece Galicia como la principal comunidad productora de eucalipto (60% del total de cortas de eucalipto) seguida, aunque en menor medida, por Cantabria (12,5%), Andalucía (11%) y Principado de Asturias (10%). Tabla 4. Análisis provincial de las cortas de Pino radiata y Eucalipto en 1995. Comunidades Autónnomas

Total cortas de

Eucalipto

Pino radiata 3

madera

3

(m c.c.)

(m c.c.)

(m3 c.c.)

Galicia

575.364

2.343.384

5.585.120

P. de Asturias

119.626

398.473

725.497

38.925

491.648

535.154

1.566.198

33.590

1.738.990

Navarra

34.029

-

195.968

La Rioja

-

-

62.017

Cantabria País Vasco

9


Aragón

-

-

272.438

Cataluña

10.728

9.373

703.294

Baleares

-

-

10.443

1.806

1.073

1.167.868

Madrid

-

-

26.576

Castilla-La Mancha

-

8.087

502.109

C. Valenciana

-

4

157.666

R. de Murcia

-

-

7.404

Extremadura

-

197.708

300.120

Andalucía

-

430.319

705.950

20.750

453

21.299

2.367.426

3.914.112

12.717.912

Castilla y León

Canarias España

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Anuario de Estadística Agraria 1997.

2.4 Implicaciones ecológicas/ambientales de este monocultivo. Frente a la rentabilidad o alternativa de cultivo que suponen las plantaciones de eucalipto, existen opiniones contrarias a la implantación de esta especie. Una de las principales razones es su repercusión sobre el medio natural, no solo por el consumo de nutrientes o agua, sino además por las infraestructuras que conllevan este tipo de explotaciones, tales como, creación de pistas y caminos que faciliten el acceso de vehículos a las parcelas, movimientos de tierras, etc. Por otra parte, las plantaciones forestales guardan cierto paralelismo con las explotaciones agrícolas, así pues, están necesitadas de agua y nutrientes extras, y contribuyen a la desaparición de hábitats naturales para especies autóctonas tanto animales como vegetales. Es por esto que podemos resumir en que los principales efectos de las plantaciones forestales sobre el medio son: Elevado consumo de agua, Pérdida de nutrientes y acidificación del suelo, Baja diversidad de vida salvaje comparado con los bosques no explotados.

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En cuanto al elevado consumo de agua, la absorción de agua por parte del eucalipto ha podido ser comprobada desde los primeros usos que se dieron a esta especies, cuando se utilizaban para la desecación de zonas pantanosas. Las plantaciones de eucaliptos jóvenes, consumen más agua y no regulan tan bien el caudal hídrico como los bosques naturales, debido, entre otros factores, a su rápido crecimiento, con el consiguiente perjuicio para las capas freáticas próximas y la desecación de manantiales. Por otro lado, si las plantaciones reemplazan a la vegetación corta, puede esperarse que el consumo de agua aumente. Las fuertes raíces superficiales de los eucaliptos, hacen que estos árboles puedan competir con la vegetación rasante y con los cultivos vecinos cuando el agua escasea, que acaban por desaparecer. Esto trae consigo un aumento del riesgo de erosión por la falta de vegetación superficial. La corta de eucaliptos a breves intervalos de tiempo, especialmente si se suprime toda la biomasa, origina un rápido agotamiento de los nutrientes del suelo. Ello es una consecuencia directa de su rápido crecimiento. Además la cubierta muerta del eucalipto, no se descompone con tanta rapidez como la de los bosques autóctonos, esto es en parte consecuencia de los aceites esenciales que contienen sus hojas y que con su acción antiséptica contribuyen a la desaparición de los microorganismos del suelo, que son los responsables de la transformación de la materia orgánica. La objeción mas común a las plantaciones en materia de conservación de suelos, es que mantienen una baja diversidad con respecto a los bosques naturales situados en el mismo lugar. La transformación de un bosque con varias especies a un monocultivo en el que los árboles tienen la misma edad, provoca importantes cambios en la diversidad de hábitats. El eucalipto, pro su forma característica, impide además el establecimiento de nidos para muchas aves, por lo que presenta una importante barrera en el mantenimiento de diversas especies avícolas. Las plantaciones de eucalipto suelen desplazar a los ecosistemas existentes anteriormente. Por último, tenemos que señalar que la capacidad recreativa de las plantaciones de eucaliptos es escasa, ya que únicamente tiene valor para la caza, debido a que actividades como excursionismo, recolección de frutos, setas, etc., tienden a realizarse en otro tipo de bosques, principalmente autóctonos y no dedicados a explotación.

3.

EL

BOSQUE

COMO

RECURSO

SOCIAL-

AMBIENTAL 3.1. Los bosques autóctonos.

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Los bosques naturales están sometidos a una dinámica de mortalidad y regeneración de árboles que provocan la existencia de diferentes estadíos de desarrollo tanto de flora como fauna y, por lo tanto, de hábitats que conviven dentro del sistema forestal. Es por esto que los bosques contribuyen significativamente al mantenimiento de la capacidad productiva de la biodiversidad y a la salvaguarda de la variabilidad genética de la fauna y flora. Las masas forestales, juegan asimismo un papel importante en la recarga de acuíferos, y en la mejora de la calidad del agua al favorecer la infiltración e impedir el arrastre de materiales edáficos. Incluso en los tramos bajos, los bosques de ribera actúan como filtro verde al absorber nitratos y fosfatos procedentes de las prácticas agrícolas. Otro de los papeles importantes que podemos atribuir a los bosques es el de fijadores de CO2, que por otra parte, se traduce en producción de biomasa y que con una adecuada gestión, esta capacidad de retención del dióxido de carbono, podría incrementarse sensiblemente Los bosques autóctonos contribuyen a la calidad de vida ya que además de aportar riquezas materiales, como las referentes a explotación forestal, es también una importante fuente de bienes ecológicos y sociales. No hay que olvidar, que los bosques constituyen un recurso cultural y paisajístico, especialmente en la actualidad, donde nos encontramos con un sociedad que demanda paisajes no urbanos. Uno de los ejemplos más representativos de bosque autóctono en el que se combinan explotación y riqueza ecológica, lo constituye la Selva de Irati en el Pirineo Navarro. 3.2. La Selva de Irati. Situación: Considerada como una de las mayores masa boscosas de Europa, la Selva de Irati constituye un ejemplo representativo de integración económica social y ambiental en cuanto a los usos de los bosques. Se extiende sobre los territorios de Navarra y Zuberoa, en el departamento francés de Pyrénées Atlantiques. Abarca desde el monte Ori (2.021 m), en su extremo oriental, hasta Orbaiceta y el collad de Organbidexka, al norte. Por el sur limita con los pastizales de las cumbres de Abodi, jalonados por un rosario de dólmenes que certifican su pastoreo ancestral. El territorio de Irati en conjunto abarca unas 17.000 hectáreas. En la zona perteneciente a la comunidad de Navarra, Irati comprende, de Este a Oeste, desde el barranco de Mintxate hasta Burguete, Roncesvalles e Ibañeta; y de Norte a Sur desde la frontera francesa a Oroz-Betelu,

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Jaurrieta, Ezcaroz y Uztarroz. En esta área tienen especial importancia los Valles de Salazar y Aezcoa, aunque en la parte oriental se llega hasta el Valle de Roncal (término de Uztarroz) y en la occidental se incluyen Roncesvalles y Burguete. Población: En cuanto a la población hay que señalar que la zona se ha visto sometida, desde principios de siglo, a un descenso paulatino de la población. Nos encontramos en Irati, monumentos megalíticos, calzadas, así como la torre romana en la cima del monte Urkulu, que constituyen una muestra de la ocupación histórica de estas tierras, que por otra parte, las dota de un enorme atractivo. Minería: La actividad minera no tuvo gran importancia, por tratarse de minas de poca entidad, aunque en algún momento se extrajo cobre y hierro, se trataba de una minería de filones, la mayoría de los cuales se encuentran ya agotados. Clima: El clima de la zona de Irati está determinado por su situación geográfica y por la topografía. La cercanía del Cantábrico, a unos 60 km y sin obstáculos montañosos notables, hace que la influencia oceánica sea muy grande, con la llegada de numerosos frentes nubosos del ONO que descargan en las montañas de la divisoria y desbordan hacia el sur; estas precipitaciones son abundantes y a menudo acompañadas de nieblas, pero van disminuyendo hacie el sur y este. Posiblemente la línes de isoyetas de 2000 l/m2 recorre toda la parte septentrional de Irati, de oeste a este, enlazando Quinto Real y Alto Roncal, donde este volumen está comprobado. Hacia el sur las precipitaciones descienden hasta unos 1200 l/m2/año en la parte oriental y unos 1300 l/m2/año en la occidental. Estas precipitaciones son bastante regulares en otoño, invierno y primavera, para descender en verano, acentuándose esta disminución en el sureste. La influencia de la altitud se hace notar en unos inviernos fríos, en los que el número de días con helada en cotas cercanas a los 1000 m supera los 100 en el año, entre los meses de septiembre y mayo, debido al descenso de la temperatura media con la altura, no sería de extrañarque en Ori los días de heladas superen los 200 anuales. Hidrología: En cuanto a la hidrología de la zona, hay que señalar los numerosos arroyos existentes, originados por las abundantes precipitaciones en conjunto con la orografía de la zona. La mayor parte de la red hidrográfica de la zona descarga en el Aragón, que como es sabido, es uno de los afluentes del Ebro.

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Al oeste, en la zona de Burguete, una serie de arroyos forman el río Urrobi, que se unirá al Irati, en Itoiz. En el extremo oriental el río Uztarroz recoge las aguas caídas más allá del puerto de Lazar y las lleva al Esca. La verdadera arteria de la zona es el río Irati; formado por la conjunción de los ríos Urbeltxa y Urtxuria, en el corazón del bosque de Irati, se embalsa en Irabia, para más tarde recibir al río Legartza que procede de la Fábrica, y posteriormente discurre hacia el Aragón. El Irati es uno de los ríos navarros más aprovechados desde el punto de vista hidroeléctrico. Todo su recorrido está jalonado de presas, canales, tubos y centrales eléctricas. El primer aprovechamiento se sitúa en el embalse de Irabia, que se encuentra integrado en el paisaje de la zona, tiene una central al pie de su presa, con una potencia de 1.207 Kw y una producción bruta anual de unos 6.000 Mwh. Es interesante señalar la presencia de dos fuentes termales, que en tiempos tuvieron sus pequeños balnearios, la de Mintxate y la de Arive. Vegetación y Fauna: La mayor parte de la superficie boscosa está ocupada por hayedos, que en la zona Sur, van siendo sustituídos por robledales, y hacia el este pro el pino albar. El los bosques de hayas, podemos encontrarnos, aunque no con mucha frecuencia, otras especies como el olmo de montaña, tejo, servales y tilos. En los contactos con otros bosques, las hayas se asocian con robles y pinos entre otros. Las especies arbustivas, encuentran dificultades para prosperar en estos bosques de hayas debido a la penumbra creada pro las mismas. Es por esto que estas especies arbustivas suelen desarrollarse en los límites del bosque. La vegetación herbácea también escasea dentro de los hayedos, predominando los helechos y plantas con bulbos y rizomas. La humedad de los hayedos, crea un amb9iente idóneo para el desarrollo de musgos y líquenes, así como de diversos anfibios. En los hayedos más maduros y bien estructurados, encontramos diversas especies orníticas entre las que hay que destacar al pico dorsiblanco, por presentar una subespecie endémica en la zona. Entre los mamíferos, el topillo rojo es característico del hayedo, pero cabrían citar también al lirón gris, al turón y al gato montés, también encontramos jabalí, ciervo y corzo. En Irati se dan los hayedo-habetales más extensos de la Península Ibérica. El mamífero más característico de este tipo de masas boscosas es la marta, que junto con la ardilla, se encuentra en mayor proporción que en los bosques de hayas.

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En cuanto a los robledales, se presentan sobre todo en la zona sur, y en ello se combinan diversas especies del género quercus sp.. Los pinares naturales de pino albar, se extienden por la zona sur y este de la sierra de Abodi. La fauna que habita en este tipo de bosque no varía respecto a la que podemos encontrar en otros ambientes de la zona. En ocasiones, para conseguir cubierta forestal de una forma rápida, se ha recurrido a repoblaciones forestales con especies no autóctonas, y que aparecen salpicadas por toda la zona, con una estructura característica en hileras. En la zona también nos encontramos con zonas desarboladas, cubiertas de vegetación básicamente herbácea, cuyo principal aprovechamiento es la ganadería extensiva. Estas zonas incluyen helechales y landas dominadas por brezos y argomas, pastos con matorral en baja densidad y pastizales con árboles dispersos a los que no se puede calificar como bosques. 3.3. Usos y actividades Desde el punto de vista económico, las principales actividades de la zona son la agricultura, la ganadería y la explotación forestal. La agricultura se presenta como una actividad tradicional de la zona, ya que se trata de un área rural. Los principales cultivos son patata, cereales de invierno, que se van rotando en los mismos campos, y hortalizas en los huertos cercanos a los pueblos. Los campos de cultivo se extienden por los fondos de los valles, por mesetas y rellanos de las laderas de las montañas, donde el suelo presenta ciertas condiciones, sin que la altitud sea una limitación importante. Las praderas de siega, pueden ser tanto naturales como artificiales. La ganadería es una de las bases de la economía para estos valles pirenaicos, y se centra en ovejas, vacas y caballos. La disminución general de la población ha traído como consecuencia un descenso de la ganadería, sobre todo de la ovina por los inconvenientes de la trashumancia. Los rebaños de distintos pueblos o valles, comparten pastos en los que se denominan “facerías”. Las dos principales razas de ovejas que se crían en la zona son, la lacha, en zonas de montaña y enfocada a una aprovechamiento lechero, principalmente para la fabricación de queso; y la rasa, criada en buena parte de la cuenca del Ebro y destinada a una aprovechamiento cárnico. La mayor parte del ganado bovino de la zona pertenece a la raza pirenaica, suelen permanecer en libertad en los pastos de los puertos entre mayo y diciembre, el resto del año en los establos. Los caballos permanecen gran parte del año en libertad. En cuanto a la explotación forestal, dentro de la zona de Irati, existen zonas que no se habían explotado hasta hace pocos años. Antiguamente, el aprovechamiento de Irati, se basaba en la ganadería, leña y excepcionalmente en alguna saca de

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madera para construcción o reparación de edificios. Todo esto se debía a que la madera no tenía valor comercial a lo que se sumaba la dificultad de acceso para la posterior extracción. Las sacas de troncos se iniciaron por troncos sueltos que bajaban flotando en el río Irati, mas tarde por medio de almadías. A pesar de estos aprovechamientos, a mediados del siglo XIX, Irati se podía considerar muy poco intervenido. En los últimos tiempos, la explotación de los bosques ha sido realizada conforme a unos planes, ya que se trata de montes ordenados. El método de explotación es el de clareos sucesivos uniformes, de manera que cuando los árboles tienen la edad prevista de máximo rendimiento, se van extrayendo en sucesivas cortas que aclaran la masa y permiten una regeneración natural del bosque. En cuanto a los usos sociales del bosque destacamos la caza y pesca y diversas actividades deportivas. La caza en la zona incluye distintos cotos, y la principal presa de caza menor es la paloma, cuyos puestos de caza salen a subasta y por ellos se pagan grandes cantidades de dinero; y en cuanto a caza mayor, el jabalí se presenta como pieza tradicional en la zona, a la que en los últimos tiempos se le ha sumado el ciervo. La pesca está centrada en la trucha, y al no existir cotos, supone una buena atracción para deportistas propios y foráneos en disposición de licencia. Las numerosas pistas y carreteras hacen que las ascensiones a las cumbres de la zona sean accesibles y apetecibles para muchas personas. La mayoría de los montes son de media montaña, aunque nos encontramos con algunos catalogados de alta montaña. En la zona también encontramos senderos balizados en los que están señalados los lugares de mayor interés, y que son utilizados para hacer senderismo o travesías montañeras. El esquí de travesía y de fondo, también aparecen como actividades frecuentemente desarrolladas en la zona. Además de todo esto también es común realizar paseos a caballo y en bicicleta.

4. DISCUSIÓN En los expuesto en este trabajo, se ha querido poner en entredicho la forma de explotación de nuestros montes. Una visión moderna del “monte”, ha de partir necesariamente de contemplar este concepto desde una perspectiva múltiple, teniendo en cuenta las distintas funciones que desempeña: función económica o productiva, por tratarse de una fuente de recursos con potencialidad y rentabilidad económica; función ecológica, en cuanto a que existen en él recursos naturales vitales y escasos que constituyen ecosistemas con considerables valores naturales, que contribuyen de manera decisiva al mantenimiento de la calidad ambiental, en relación con el agua, suelo o aire; posee función cultural, ya que guarda

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tradiciones y leyendas que han dado origen a la conciencia colectiva; y por último, asume una función social vinculada al desarrollo rural Por un lado se ha tratado de presentar un modelo de explotación centrado únicamente en la producción de madera; y por otro, un ejemplo de un modo de explotación en el que se combinan las actividades tradicionales de las zonas rurales (agricultura y ganadería), con la explotación ordenada de la madera del bosque, de forma que no se produzcan grandes desequilibrios ecológicos que causen estrés en el ecosistema; y todo esto combinado con un aprovechamiento turístico de la zona, actualmente en creciente demanda, en el que se dan actividades como la caza y pesca, el senderimo, el montañismo, el esquí, etc. Este último modelo se presenta como una alternativa sostenible para el medio rural, y por lo tanto, ejemplo a seguir o a adaptar a otras áreas de nuestra geografía.

5. CONCLUSIONES De todo lo expuesto en el presente documento podemos concluir: En primer lugar, aparece una clara necesidad de planes de ordenación y gestión de los recursos forestales, de manera que las plantaciones de monocultivos forestales se encuentren en equilibrio con las repoblaciones de bosques autóctonos y el aprovechamiento sostenible de las masas forestales naturales. La diversificación de actividades en el ámbito rural, en el que se combinen agricultura, ganadería y explotación de los recursos forestales, de una manera ordenada que contribuya por otra parte, al mantenimiento de los ecosistemas naturales, se plantee como posible alternativa para el mantenimiento de estas áreas. Los bosques y las áreas de montaña, representan un papel cada vez más importante en el sector turístico, debido a la creciente demanda social de estos ambientes. Debido a las importantes implicaciones ecológicas que suponen las plantaciones de monocultivos de eucaliptos, este tipo de plantaciones deberían restringirse a áreas pobres, desde el punto de vista del suelo, dedicando las zonas más ricas al mantenimiento de la flora autóctona o a otro tipo de usos agronómicos. Propondría la realización de estudios de crecimiento y rentabilidad de estos árboles en zonas de vertederos para la recuperación de los mismos.

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