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EL EJERCICIO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN ESPECIAL AFROCOLOMBIANA Propuesta de condiciones o reglas del proceso organizativo étnico afrocolombiano para el ejercicio de la circunscripción especial en la Cámara de Representantes, en desarrollo de la Ley 649 de 2001 La invisibilidad política de las poblaciones afrocolombianas, su escasa presencia racial y su carencia de liderazgo representativo en las instituciones democráticas y los partidos políticos, son el resultado histórico de la despersonalización durante la institución de la esclavitud, con sus graves consecuencias conexas, la exciudadanía y exclusión social durante todo el proceso de desarrollo del Estado republicano y la sociedad colombiana. Las comunidades afrocolombianas conforman más del 45% de la nación, pero, en términos políticos, las élites dominantes, desde el colonialismo-esclavista español hasta la república actual, siempre la han ínvisibilizado o negado y la han considerado una población "insignificante", asignándole el estereotipo de minoría negra, minoría étnica y grupo vulnerable. Procurando remediar, en parte, la invisibilidad política de la población afrocolombiana, los constituyentes aprobaron el Artículo 176 de la Constitución Nacional que reconoce el derecho de diferenciación positiva a favor de las comunidades afros como grupo étnico, al crear una circunscripción nacional especial para elegir dos curules en la Cámara de Representantes del Congreso de la República, reglamentadas por la Ley 649 de 2001. La Ley 649/2001 no estableció condiciones étnicas especiales tanto para los aspirantes como para las organizaciones avaladoras, provocando en su implementación resultados contrarios a su espíritu y finalidad que generan una anarquía individual generalizada. El desorden con que se lleva el Registro Único de Organizaciones Afrocolombianas ha facilitado que cualquier grupo o asociación sin existencia real ni protagonismo social reconocido, con el solo requisito de estar inscrito en el Ministerio del Interior, a través de su representante legal y quizá único miembro, pueda avalar el candidato étnico de la población afrocolombiana, propiciando la compraventa de los avales y la designación de personas totalmente ajenas al proceso organizativo y sin ninguna competencia, legitimidad étnica ni compromiso con la causa histórica y ciudadana de la población afrocolombiana. Los partidos y movimientos políticos han terminado, usurpando la representación para asegurarse los votos en el Congreso, utilizando a personas afros con figuración pública nacional tales como artistas o deportistas. El proceso organizativo étnico afrocolombiano debe asumir el ejercicio correcto de las dos curules como una gran ventana desde la cual los líderes étnicos designados representen y sean voceros calificados de las aspiraciones comunitarias, en defensa de los derechos étnicos y por la superación del racismo,


la discriminación racial, la pobreza y la marginalidad en las condiciones de vida y relacionamiento con el resto de la población nacional. La implementación de la Ley 649/2001 y el ejercicio eficiente de las dos curules en el Congreso deben generar las siguientes oportunidades para la población afrocolombiana: 1.- El fortalecimiento, cohesión y unidad de las poblaciones afrocolombianas como una comunidad étnica con identidad nacional, organizada a nivel local, regional y nacional, y dirigida por una organización política autónoma, con un liderazgo legítimo y de amplio reconocimiento social. 2.- El reconocimiento pleno e implementación real de los derechos históricos, étnicos y ciudadanos de la población afrocolombiana como comunidad étnica, consagrados en la legislación nacional e internacional. 3.- La construcción alterna a las dos curules de un gran movimiento político étnico, que oriente la representación política e institucional, desarrolle y gestione los derechos comunitarios y movilice la participación electoral de las poblaciones afrocolombianas a nivel local, regional e internacional. 4.- El mejoramiento de las condiciones de vida y de desarrollo humano de las poblaciones afrocolombianas tanto en sus territorios históricos como en el conjunto del territorio patrio.

¿Cómo han sido ejercidas las curules? Tanto la circunscripción nacional como las dos curules han sido usurpadas por los movimientos políticos partidistas utilizando deportistas de gran reconocimiento nacional sin ninguna vinculación con el proceso organizativo étnico o el movimiento social afrocolombiano, y carentes de competencia y capacidad intelectual sobre el pensamiento, el protagonismo y las reivindicaciones históricas, étnicas y sociológicas del pueblo afrocolombiano. Los congresistas elegidos usurpando la circunscripción étnica afrocolombiana, asumieron las curules como una oportunidad personal a la cual creen tener derecho por poseer la piel oscura, evadiendo relacionarse y acompañarse del proceso organizativo étnico, y comportándose en el Congreso como cualquier politiquero, sin ningún mecanismo de dirección, coordinación y control político y ético con la población a quien suponen representar. La circunscripción especial y las dos curules han sido asaltadas sin ningún control político e intervención de las organizaciones afrocolombianas. Desde las organizaciones representativas y los espacios afros de unidad de acción nunca se han realizado pronunciamientos públicos rechazando el oportunismo individual y partidista y defendiendo el ejercicio correcto de la circunscripción y las curules


étnicas afros. Han mantenido silencio ante el desorden del Registro de Organizaciones que lleva el Ministerio del Interior, así como ante la compraventa de los avales y la incompetencia y carencia de legitimidad étnica de los aspirantes y candidatos. El proceso organizativo étnico ha pecado por omisión al haber permitido "el dejar hacer y el dejar pasar" frente al ejercicio de la Ley 649/2001 y las consecuencias que ha provocado, al no haber establecido el mecanismo para la selección y entrega del mandato a los candidatos, los perfiles y calidades que la comunidad espera de los mismos, el tipo de organizaciones que deben avalarlos y los procedimientos y control político durante el desempeño legislativo de las curules.

Para los congresistas que fingen ejercer la representación y vocería étnica de las poblaciones afrocolombianas, su desenvolvimiento en el Congreso ha sido dramático, vergonzoso y reaccionario a los intereses comunitarios, sus compañeros congresistas no los respetan, los ridiculizan y los menosprecian al no reconocerlos o legitimarlos como líderes, representantes genuinos y voceros de los derechos, ideales y aspiraciones históricas del pueblo afrocolombiano. ¿Cómo debe ser ejercida la circunscripción especial por mandato del proceso organizativo étnico de las poblaciones afrocolombianas? El proceso organizativo étnico afrocolombiano tiene la responsabilidad histórica y social de establecer las reglas o requisitos que regulen y controlen el ejercicio responsable y eficaz de la circunscripción nacional y el desempeño de las dos curules étnicas en el Congreso. Los requisitos que deben exigirse a los aspirantes a ser avalados como candidatos y a las organizaciones avaladoras son los siguientes: •

De las personas aspirantes:

Quienes aspiren a ser candidatos de las comunidades negras o afrocolombianas para ser elegidos a la Cámara de Representantes por la circunscripción especial deberán cumplir con los siguientes requisitos, además de los contemplados en el Artículo 176 de la Constitución Política y el Artículo 2° de la Resolución 071 expedida por el Consejo Nacional Electoral, reglamentaria de la elección de Representantes a la Cámara, así: 1.- Ser miembros de las comunidades afrocolombianas. 2.- Ser miembros activos de una organización afrocolombiana con dos años mínimo de afiliación a la fecha de la inscripción de la candidatura y en ejercicio de liderazgo reconocido comunitariamente. 3.- Ser persona competente intelectualmente, con clara conciencia y discurso sobre la plataforma ideológica y reivindicativa de las poblaciones afrocolombianas,


y no tener impedimento o rechazo comunitario, debidamente justificado y comprobado, de una o varias organizaciones afrocolombianas o las consultivas nacional y departamentales. • De las organizaciones afrocolombianas avalantes Podrán avalar candidatos a la Cámara de Representantes por la circunscripción especial todas aquellas organizaciones con cobertura nacional y las federaciones departamentales o regionales, certificadas por el Ministerio del Interior y socialmente reconocidas por sus programas de reivindicación y desarrollo de los derechos étnicos, ciudadanos y políticos de las poblaciones afrocolombianas. Ninguna organización nacional o federación departamental o regional podrá avalar más de dos candidatos. Finalmente, es hora de actuar responsablemente ante la historia para asegurar un presente y futuro dignos para nosotros y las generaciones jóvenes. El proceso organizativo étnico afrocolombiano debe convocarse inmediatamente a estudiar, aprobar y asumir la implementación de esta propuesta, planteándole al país, que quienes pretendan suplantar o usurpar la circunscripción y la representación política afrocolombiana descartando las reglas aprobadas, serán declarados personas no gratas e indeseables, contrarias y traidoras a los ideales históricos y la lucha por los derechos del pueblo afrocolombiano. Quienes pretendan utilizar los derechos étnicos para imponer sus intereses personales y politiqueros pisoteando los derechos e intereses comunitarios serán rechazados y condenados al desprecio público.

El ejercicio de la circuscripcion de las comunidades afrocolombianas  

Para aportar mas fundamento al debate contextual.

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