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EQUISALUD MAGAZINE

Recomendaciones consumir. Para que un producto a base de probióticos sea eficaz, las bacterias deben estar en perfectas condiciones y ser activadas en su lugar de acción, aportando en cualquier caso la cantidad y variedad de bacterias necesarias para restablecer el equilibrio intestinal (25). Por otra parte, se ha demostrado que los probióticos que contienen múltiples especies son más eficaces que los que albergan una sola, puesto que cada bacteria actúa en múltiples niveles (mucosa de tracto intestinal, inmunidad, etc.), ayudando a restablecer en la microbiota el equilibrio primordial, alterado por una dieta no equilibrada, los viajes y el estrés emocional, a los que se suman los factores ya comentados Los probióticos combaten el crecimiento de bacterias patógenas ―el cual, dependiendo del tipo de patógeno, puede ocasionar problemas a corto o largo plazo― mediante la producción de ácido láctico y diferentes sustancias bactericidas. A continuación se incluye una lista de dolencias para las que los probióticos pueden ser útiles (26).

66 Diarreas infecciosas. 66 Diarrea del viajero. 66 Estreñimiento. 66 Diarrea asociada al uso de antibióticos. 66 Enfermedad de Crohn. 66 Colon irritable. 66 Infecciones del tracto urinario. Algunos mecanismos a través de los cuales los probióticos podrían modular esta respuesta son:

66 Inhibición de patógenos como medio de restaurar la homeostasis bacteriana. 66 Refuerzo de la barrera epitelial intestinal. 66 Modulación de la respuesta inmune. Dicho esto, hay que tener en cuenta que, para que un probiótico pueda funcionar, además de contener la variedad adecuada de bacterias, es importante

Los probióticos pueden facilitar una recuperación más rápida y duradera de nuestro intestino que pueda evitar ser destruido por la acidez estomacal. En este sentido, ciertos estudios realizados sobre determinados probióticos han corroborado que la combinación de prebióticos (elementos que nutren las bacterias) y probióticos permite que las bacterias puedan vivir más tiempo en el intestino y así actuar donde se necesite (27, 28). Para finalizar, y retomando la cita de Hipócrates, debemos concluir que nuestra salud depende en gran parte de la de nuestro intestino. Y aunque para tal fin la nutrición constituye el principal factor a tener en cuenta, sin embargo en muchos casos los probióticos pueden facilitar una recuperación más rápida y duradera de nuestro intestino y, por ende, de nuestra salud (29). 1

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19. Ib..

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