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Según un documento1 de la OCDE se puede dar una definición de RIS3 ( de las siglas en inglés para Estrategias de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente) como una serie de estrategias integradas para la transformación económica adaptadas al territorio y con las 5 características siguientes: 1) Que concentre los recursos públicos en las prioridades de desarrollo basadas en sus propios conocimientos, necesidades y retos. 2) Diseñe medidas que estimulen las inversiones en la investigación y el desarrollo tecnológico privados. 3) Basarse en las capacidades, potencial y ventajas competitivas del teriitorio dentro de la cadena de valor global o europea. 4) Potenciar la involucración de todos los actores en una estructura de gestión innovadora. 5) Incluir un sistema de monitorización y seguimiento basado en pruebas del desarrollo obtenido. En otro documento de la Comisión Europea (Guía RIS3 en la dirección http://s3platform.jrc.ec.europa.eu/s3pguide) se establece que los países miembros y las regiones habrán de tener implantadas sus estrategias de especialización inteligentes como condición para poder optar a determinados fondos de cohesión. Concretamente a dos de las once temáticas de los FEDER no se podrá acceder sin este requisito, la temática de “Potenciación de la I+D+i” y la de “Acceso y servicios avanzados de las Tecnologías de la Información y Comunicación”. Incluso los fondos de Agricultura y Desarrollo Rural, han incluido esta condición para su temática “Potenciación de la transferencia de conocimiento en agricultura y el medio forestal y rural”. Y la razón es simple y fuerte a la vez: para optimizar el resultado de los fondos públicos en el sentido de conseguir más crecimiento económico y más empleo, hay que saber en qué somos buenos en esta región y tratar de incentivar las iniciativas innovadoras de esos campos, especialmente cuando los recursos públicos van a ser más escasos. Lógicamente, si tienes poca agua para regar y tres plantas en medio de un erial, echas el agua en las plantas, no encima de tres piedras, por mucho que otras regiones famosas del planeta hayan sido capaces de sacar de esas piedras. Intentar copiar lo que San Francisco sacó del Silicon Valley, dando recursos desproporcionados al sector del software, en una región que nunca ha destacado por sus iniciativas, empresas, servicios, etc sobre las regiones que la rodean, es un error típico de las administraciones públicas. No se pueden establecer las prioridades temáticas de una política de la innovación mirando los titulares de Science o Nature, tienes que mirar a tu región y saber de qué mimbres dispones. Otro peligro en política de desarrollo es el de sucumbir a la presión de los lobbies locales: un departamento universitario influyente, una asociación profesional (1) Smart specialization in global value chains: Designing and assessing smart specialization strategies. Questionnaire on Governance: regional level by the TIP Working Party on Innovation and Technology Policy


fuertemente conectada a la Administración, una institución erróneamente lanzada en el pasado por la Administración pero cuyo objetivo original ya hace tiempo que ha sido sustituido por el de “simplemente sobrevivir”. Todos estos actores pueden hacer que la estrategia S3 que se trata de diseñar salga con una “falta de nacimiento” un “defecto congénito” que en esta jerga se define como “picking winners” ( ganadores predeterminados). Lo típico, aunque no se tenga nada destacado de nanotecnología en la región, ni de espacio ni de computación cuántica, se meten como prioridades tecnológicas olvidándose de las tecnologías medioambientales (tratamiento de aguas, residuos), Tecnologías Químicas, Energéticas, Turismo o de Agricultura Avanzada donde la región puede que tenga una larga experiencia y sólida posición en la cadena de valor europea y mundial. Copiar lo que hacen en Silicon Valley solo sirve para perpetuar el liderazgo de Silicon Valley dándoles otra “región seguidora”, mientras se drenan estos recursos de las iniciativas innovadoras de los sectores donde somos buenos, debilitándolos. La piedra angular sobre la que pivota la teoría de la especialización inteligente es el concepto de Procesos de Descubrimiento Empresarial. Pongo mejor un ejemplo en vez de una definición rimbombante.

Supongamos que en la figura adjunta una de las prioridades escogidas para la estrategia S3 de Andalucía fuese el sector aeronáutico y que, después de hacer el análisis de la región, una de nuestras fortalezas fuese la agricultura. Si una empresa o un particular lleva años desarrollando una idea innovadora de aplicar aviones no (1) Smart specialization in global value chains: Designing and assessing smart specialization strategies. Questionnaire on Governance: regional level by the TIP Working Party on Innovation and Technology Policy


tripulados a la fumigación, o a los servicios de obtención de información avanzada del estado de las cosechas con cámaras multiespectrales a bordo de un avión no tripulado. Esta iniciativa encaja perfectamente en el sistema óptico de la figura. Debería prestársele atención, estudiar el mercado y darle sentido o desecharla, como iniciativa a potenciar con recursos públicos. La idea de S3 potenciando estos procesos de descubrimiento empresarial es que alguno de ellos pueden “dar en la tecla” iniciando un nuevo subsector o llegando incluso a reconvertir totalmente un sector maduro en otro nuevo. Son estos procesos de descubrimiento empresarial los que, sumando iniciativas, confieren a la economía de una región la competitividad y dinámica necesarias para que funcione el motor de la creación de empleo. Como se puede imaginar el lector, además de los peligros ya comentados sobre “picking winners”, a la hora de poner en práctica esta metodología aparece otro problema: ¿Quién se lee el proyecto de nuestro emprendedor de aplicar los UAVs a la agricultura y decide que tiene potencialidad? La clase de conocimientos que hay que integrar para tener criterio a la hora de valorar un proyecto no es solo técnica, hay que conocer el mercado, sus precios y servicios, los principales empresarios, etc. Así como tender puentes o expandir las fronteras de unos campos a otros (del conocimiento o de actividad). Solo el empresario o el emprendedor (una gran empresa, un centro tecnológico o un profesor universitario, según el caso) han madurado su idea hasta incluir todo ese conocimiento que le permite valorar su iniciativa en relación a su potencialidad. Así, siguiendo con nuestro ejemplo, el centro tecnológico puede resolver problemas técnicos pero no conoce a nadie en la Comunidad de Regantes, no conoce la competencia que está ya dando servicios de fumigación, no conoce a los agricultores ni los costes que estos soportan para valorar la bondad del UAV fumigando o haciendo fotos multiespectrales. La integración de todo este conocimiento no es trivial y es lo que caracteriza al emprendedor y a este proceso de descubrimiento del emprendedor. Es aquí donde los clústeres pueden jugar un papel importante como una de las partes interesadas que representa y reúne los conocimientos, los contactos personales y la visión estratégica necesarios para emitir la evaluación de algunos aspectos del proyecto que necesiten “aportación de criterio”. La Administración, además de empezar por el comentado análisis de nuestras fortalezas, debe poner en marcha una estructura de gobierno innovadora, donde participen todas las partes interesadas, multisectorial y que contenga elementos de la cuádruple hélice de la innovación: empresas, universidad, administración y ciudadanía. Reunir todos estos elementos en una organización virtual, dotarla de procedimientos, consensuar una visión unitaria de hacia dónde quiere dirigirse la región, objetivos e indicadores de seguimiento. Hacer todo esto bien no es tarea fácil para los responsables de la innovación, desde el sector aeronáutico le brindamos toda nuestra colaboración sin que por ello se nos prejuzgue como uno de esos ganadores predeterminados. (1) Smart specialization in global value chains: Designing and assessing smart specialization strategies. Questionnaire on Governance: regional level by the TIP Working Party on Innovation and Technology Policy


SIMÓN VÁZQUEZ AGENCIA IDEA Sector Aeronáutico

(1) Smart specialization in global value chains: Designing and assessing smart specialization strategies. Questionnaire on Governance: regional level by the TIP Working Party on Innovation and Technology Policy


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