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ENCUESTA SOBRE EL SISTEMA PREVISIONAL “Magnitud, caracterización y rotación de las personas que poseen un sistema de previsión para la vejez”. FICHA TECNICA     

Técnica: Encuesta Telefónica. Muestra: 600 casos en 34 comunas de la Región Metropolitana y en 9 grandes ciudades de la I, II, IV, VIII y IX Región. Universo: Hombres y mujeres jefes de hogar mayores de 18 años. Nivel de precisión: Se estima en +/-5% considerando varianza máxima. Recolección de datos: Efectuada entre el 29 y 30 de octubre de 2005.

Diciembre 2005

Fundación Chile 21 www.chile21.cl


MAGNITUD Y CARACTERIZACIÓN POR SEXO Y EDAD DEL TRABAJADOR DEPENDIENTE / INDEPENDIENTE. 1. Existe un porcentaje mayoritario de personas que se autocalifica como trabajador dependiente. Los datos muestran que el 70% de las personas encuestadas afirman ser trabajadores dependientes, en tanto el restante 30% se califica como trabajador independiente. (Gráfico 1) 2. Por sexo, existe un porcentaje levemente superior de mujeres que se califica como trabajador dependiente. El 72,7% de las mujeres afirma ser trabajadora dependiente, cifra 4,7 puntos porcentuales superior a los hombres (68.2%). En otras palabras, existe un porcentaje levemente superior de hombres que se califican como trabajadores independientes, correspondiendo al 31.8% de ellos, en tanto en las mujeres esta cifra es de 27,3%. (Cuadro 1) 3. Por grupos de edad, a pesar de ser mayoritario el porcentaje de trabajadores dependientes, en las personas de 62 y más años la cifra disminuye, siendo levemente superior a la de aquellos que se califican como trabajadores independientes. A través de los distintos grupos de edad, el porcentaje de trabajadores dependientes es mayoritario. Sin embargo, la cifra comienza a disminuir a partir de los 51 años (60,5%), para llegar a constituir 10 años después sólo 5,8 puntos porcentuales superior a la cifra de aquellos trabajadores independientes: 52,9% y 47,1% respectivamente. (Cuadro 2) En tanto, el grupo de edad comprendido entre los 18 y 28 años son quienes presentan el mayor porcentaje de trabajadores dependientes (75.4%). I.

MAGNITUD Y CARACTERIZACIÓN DE LAS PERSONAS QUE POSEEN PREVISIÓN SEGÚN SEXO Y EDAD. 1. La mayor parte de los trabajadores declara poseer previsión y de estos, el porcentaje es levemente superior en el caso de los hombres.

El 83% de las personas encuestadas señala poseer previsión, sea AFP ó INPCajas. El restante 17% declara no poseer previsión. De aquellas que declaran poseer previsión el porcentaje es levemente superior en el grupo de hombres, 84,4% frente al 81,4% de las mujeres. (Gráfico 2 y Cuadro 3).

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2. Se observa que a través de los distintos grupos de edad, sobre el 80% de las personas posee previsión, con excepción de los jóvenes entre 18 y 28 años de edad. Con excepción de los jóvenes entre 18 y 28 años de edad, en los restantes grupos de edad el porcentaje de trabajadores con previsión supera el 80%. En tanto, en el grupo más joven la cifra es de 78,8%, existiendo un quinto de ellos que se encuentra sin previsión. (Cuadro 4). II.

TIPO DE PREVISIÓN SEGÚN SEXO Y EDAD. 1. De las personas que declaran poseer previsión, la mayor parte de ellas se encuentra inscrito en una AFP.

El 93% de las personas señala poseer AFP, frente a 7% que declara estar inscrito en el antiguo sistema INP-Cajas. (Gráfico 3) 2. Por sexo, no se observan diferencias considerables en el tipo de previsión que declaran las personas, sea AFP, INP-Cajas, FF.AA y Dipreca. Siendo mayoritario el porcentaje de personas que señalan poseer AFP, la cifra no presenta diferencias importantes por sexo, siendo en el caso de las mujeres un 92,7% frente al 93,2% de los hombres. Igual situación ocurre en los restantes sistemas de previsión. Es así como en el Sistema INP-Cajas se ubica un 6,4% de las mujeres y un 6,0% de los hombres, en tanto son un 0.9% de las mujeres que declaran previsión FF.AA y Dipreca, frente al 0.8% de los hombres en igual situación. (Cuadro 5). 3. Hasta los 50 años de edad casi el 100% de las personas que poseen previsión están inscritos en una AFP. Sin embargo, a partir de los 51 años la cifra comienza a disminuir para llegar a los 62 años y más a ser sólo un 42,9%. En este grupo de edad, el porcentaje de personas con previsión en el sistema INP-Cajas supera el 50%. Hasta los 50 años de edad, sobre el 95% de las personas que poseen previsión están inscritos en una AFP. Y se observa que es a partir de los 51 años en donde la cifra de personas con previsión INP-Cajas comienza a aumentar. Es así como en el grupo de personas que posee previsión y que su edad supera los 62 años de edad, el porcentaje con previsión en el sistema antiguo es del 57.1%, 14 puntos porcentuales superior a la cifra de aquellos inscritos en una AFP. (Cuadro 6).

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III.

AFP A LA CUAL SE ESTÁ AFILIADO SEGÚN SEXO Y EDAD.

1. Las 2 AFP que concentran una mayor cantidad de afiliados, son Provida y Habitat. Próvida y Habitat son las 2 AFP que concentran una mayor cantidad afiliados: 33,0% y 29,1% respectivamente. Les sigue con aproximadamente 15 puntos porcentuales de diferencia AFP Cuprum (14,7%). Luego se ubicarían AFP Summa Bansander y Santa María con 8,6 y 8,2% respectivamente. Porcentajes inferiores presentan las AFP Plan Vital, ING y Colmena. (Gráfico 4). 2. Respecto a las 2 AFP que concentran mayor cantidad se afiliados, no se observan diferencias importantes según sexo. Un 33,6% de las mujeres que se encuentran afiliadas a una AFP se encuentra inscrita en AFP Provida, en tanto el 32,4% de los hombres se encuentra en la misma situación. Las cifras para AFP Habitat son de 31,3% de las mujeres y un 27,1% de los hombres. En donde se observan diferencias de sobre 4 puntos porcentuales, según sexo, es el caso de AFP Summa Bansander (6,0% de las mujeres que posee AFP frente al 10.9% de los hombres que posee AFP) y Santa María (11,1% de las mujeres que posee AFP y 5,7% de hombres que posee AFP). (Cuadro 7) 3. A través de los distintos grupos de edad, las AFP que concentran mayor cantidad de afiliados son AFP Próvida y AFP Habitat, con excepción del grupo de personas mayores de 62 años, los cuales además de AFP Habitat mencionan AFP Santa María. En todos los grupos de edad, sobre el 60% de las personas que poseen AFP mencionan estar inscritos en AFP Próvida y Habitat, con la excepción de aquellos mayores de 62 años, los cuales sobre un 66% se encuentran inscritos en AFP Habitat (33,3%) y AFP Santa María (33,3%). (Cuadro 8) IV.

AÑOS DE TRABAJO V/S AÑOS DE COTIZACIÓN Y PERÍODOS DE INTERRUPCIÓN. 1. En promedio, existe un diferencial de 2 años y medio entre los años que las personas declaran llevar trabajando y los años de cotización.

Con un mínimo de 3 meses y un máximo de 55 años trabajando, las personas encuestadas poseen, en promedio, 17 años trabajando (Cuadro 9). En tanto los años de cotización promedio son de 14.5, siendo 48 años el máximo de tiempo que se declara estar cotizando. (Cuadro 10).

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2. Más del 50% de las personas que cotizan lo han hecho en forma interrumpida. Por sexo, la cifra es levemente superior en los hombres. Y por edad, las personas mayores de 62 años son quienes mayormente han interrumpido sus cotizaciones. El 52% de las personas que cotizan lo han hecho interrumpidamente (Gráfico 5). Asimismo, existe un porcentaje levemente superior de hombres que se encuentran en esta situación (53,2% y 51,5% respectivamente). (Cuadro 11). Por edad, se observa que son los mayores de 62 años quienes declaran principalmente haber cotizado en forma interrumpida (78.8% de las personas de este grupo de edad). Luego, aparece el grupo de edad entre 29 y 39 años (57.7%) y posteriormente el grupo que va entre los 51 y 61 años (51.4%). (Cuadro 12). V.

TIEMPO QUE DEJÓ DE COTIZAR Y MOTIVOS SEGÚN SEXO Y EDAD. 1. El promedio de años sin cotizar corresponde a 2 años y 4 meses, siendo la cesantía el principal motivo en ambos sexos y en todos los grupos de edad.

Luego de la cesantía, (48,9% de las menciones) se señala haber dejado de cotizar por las siguientes razones: cambio de trabajo (9,5%), ser trabajador independiente (6,8%), poseer un trabajo a honorarios (6,9%) y falta de dinero para cotizar (3,4%). Las restantes motivaciones poseen porcentajes iguales o inferiores a 3%. (Cuadro 13 y Cuadro 14). Por sexo, se observa que la cesantía influiría mayormente en las mujeres al momento de explicar sus motivaciones para dejar de cotizar (51,2% frente al 46,9% en los hombres). Otras motivaciones que reflejan un diferencial importante por sexo son las siguientes: trabajo independiente (mencionado por un 10,5% de los hombres y sólo un 2,5% de las mujeres), trabajo a honorarios (8,3% de las mujeres lo señalan como motivación frente al 5,6% de los hombres), ser mamá o la presencia de hijos sólo es mencionado por las mujeres (6.6% de ellas lo menciona). Asimismo, los trabajos temporales también serían señalados mayormente por las mujeres (2,5% de las mujeres versus el 1,4% de los hombres). En tanto, las motivaciones para dejar de cotizar en donde las cifras son superiores en el grupo de hombres son: falta de pago del empleador, viajes al extranjero y estar estudiando, todas ellas con porcentajes inferiores al 3%. (Cuadro 15). En todos los grupos de edad se menciona la cesantía como la principal motivación para dejar de cotizar. Sin embargo, en los jóvenes entre 18 y 28 años de edad se señalan, además, como motivación para dejar de cotizar el cambiar de trabajo (20,3%). Por otro lado, en las personas mayores de 62 años se agrega la falta de dinero para cotizar

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(18,2%), lo cual se refuerza con el 9% de adultos mayores que por decisión personal dejan de cotizar. (Cuadro 16). VI.

ROTACIÓN EN EL SISTEMA PREVISIONAL Y MOTIVACIONES SEGÚN SEXO Y EDAD. 1. La permanencia en el sistema o AFP caracteriza a aquellos que poseen previsión.

Respecto a las veces en que las personas han cambiado de sistema o AFP, el 85% señala no haber cambiado nunca y permanecer siempre en una AFP. En tanto el 6% menciona que nunca ha cambiado de sistema y que siempre ha estado inscrito en el sistema INP-Cajas. Sólo el 7% reconoce haber cambiado de sistema, y el movimiento se produjo desde INP-Cajas a AFP. (Gráfico 6). 2. Por sexo, sólo existe diferencia porcentual respecto al tránsito desde INP-Cajas a AFP, en donde los hombres presentan una rotación levemente superior. Respecto a la permanencia, tanto en AFP como en el sistema INP-Cajas no existe diferencia considerable en el comportamiento de hombres y mujeres. En el primero de los casos, las cifras son de 85,3% de mujeres y 85,2% de los hombres. En tanto, para el segundo caso los datos señalan un 5,6% de mujeres y un 5,7% de hombres. Sin embargo, con relación al tránsito desde el sistema INP-Cajas a AFP, la cifra por sexo es 1,5 punto porcentual superior en el caso de los hombres, representando el 8% de este grupo. (Cuadro 17). 3. A partir de los 40 años se observa un aumento en el porcentaje de personas que han transitado desde el sistema INP-Cajas a AFP. Hasta los 39 años, un 95% de las personas declaran haber estado siempre inscrito en una AFP. Sin embargo, a partir de los 40 comienza a disminuir esta cifra ascendiendo el porcentaje de personas que cambiaron desde el sistema INPCajas a AFP. Es así como en el grupo de 40 a 50 años de edad esta situación se presenta en un 7,8%, aumenta a 26,4% entre los 51 a 61 años y corresponde al 21,4% de las personas mayores de 62 años. Acompañado de esta situación, se observa que a partir de los 51 años aumenta el porcentaje de quienes siempre han formado parte del Sistema INP-Cajas, siendo este tipo de sistema previsional el mayormente declarado por las personas de 62 y más años (50% versus el 21,4% que siempre ha estado inscrito en una AFP). (Cuadro 18).

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4. La mayor parte de aquellos que están inscritos en una AFP no han cambiado nunca entre otras AFP (48,5%). Y en promedio, el 30% ha rotado entre 1 y 2 veces, siendo la principal razón el hacer un favor a un amigo. (Cuadro 19 y Cuadro 20). En tanto, el 9,3% ha cambiado 3 veces de AFP, registrándose incluso un 0,6% de quienes han cambiado 10 veces. Entre las motivaciones más frecuentes que se mencionan al momento de cambiar de AFP se ubica en primer lugar hacer un favor a un amigo / captador (20,2% de las menciones), obtener una mejor rentabilidad (17,3%), mejor propuesta de nueva AFP (6,3%), cambio de trabajo o empresa (5,9%) y porque se le ofrecieron regalos y/o dinero (5,4%). Cabe señalar que sólo un 3% señala haber cambiado por error o poca información. No obstante ello, más adelante se verá el importante porcentaje que se declara desinformado respecto al funcionamiento de su AFP. 5. Son los hombres quienes mayormente declaran cambiar de AFP por hacer un favor a un amigo/captadador, en tanto las mujeres tendrían como motivación principal el buscar una mayor rentabilidad. Es así como el 25,2% de los hombres menciona cambiar de AFP por hacerle un favor a un amigo/captador frente al 14,0% de mujeres que señala esta motivación. Éstas últimas tendrían como motivación principal para cambiar de AFP la búsqueda de una mayor rentabilidad, 20,6% versus el 14,5% de hombres que señala la misma motivación. (Cuadro 21). Otra motivación que por sexo establece una diferencia porcentual considerable, dice relación con el ofrecimiento de regalos y/o dinero, en donde el 8,4% de las mujeres lo reconoce frente al 3,1% de hombres. 6. En los más jóvenes, la principal motivación para cambiar de AFP es la búsqueda de una mayor rentabilidad, en el grupo de 29 a 39 años se agrega en igual medida el hacer un favor a un amigo, siendo ésta última la principal motivación en el grupo que va desde los 40 a 61 años. A partir de los 62 años, además de hacer un favor a un amigo se agrega en la misma magnitud la aceptación de una mejor oferta y a cambio de dinero. Se observa que hacer un favor a un amigo es la principal motivación para cambiar de AFP en los siguientes grupos de edad: 29 a 39 años (20,0%), entre 40 y 50 años (22,1%), entre 51 y 61 años (14,6%) y más de 62 (25,0%). La búsqueda de una mayor rentabilidad es la motivación principal del grupo de edad entre los 18 y 28 años (28,6%), así como también lo es del grupo entre 29 y 39 años (20,0%) y de los mayores de 62 años (25,0%). (Cuadro 22).

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VII.

NIVEL DE INFORMACIÓN RESPECTO A LA RENTABILIDAD DE AFP Y APORTES PERSONALES, SEGÚN SEXO Y EDAD.

1. El 52% de las personas encuestadas señala sentirse muy bien informado e informado respecto a la rentabilidad de su AFP comparativamente a otras AFP y sobre los aportes que realiza al sistema. En tanto, el restante 48% reconoce sentirse poco y nada informado al respecto. El 52% de las personas que poseen información se desglosa en un 38% que declara sentirse informado y un 14% que reconoce sentirse muy bien informado respecto a la rentabilidad de su AFP comparativamente a otras AFP y sobre los aportes que realiza al sistema. Por otro lado, un 30% menciona sentirse poco informado y un 18% nada informado. (Gráfico 7). 2. Por sexo, se observa que son los hombres quienes se sienten mayormente informados respecto a la rentabilidad de su AFP comparativamente a otras AFP y sobre los aportes que realiza al sistema. El 55,9% de los hombres se siente muy bien informado e informado sobre la rentabilidad de su AFP comparativamente a otras AFP y sobre los aportes que realiza al sistema. En cambio en las mujeres la cifra disminuye en 9,3 puntos porcentuales, siendo de 46,6%. Por otro lado, el 34,4% de las mujeres se declara poco informada frente al 26,9% de hombres en igual situación. La situación extrema que corresponden a personas que se sienten nada informadas se encuentran equiparada en ambos sexos. (Cuadro 23). 3. Los jóvenes serían aquellos que se sienten menormente informados respecto a la rentabilidad de su AFP comparativamente a otras AFP y sobre los aportes que realizan al sistema. Un 69,5% de los jóvenes entre 18 y 28 años de edad se sienten desinformados sobre la rentabilidad de su AFP comparativamente a otras AFP y sobre los aportes que realizan al sistema. Esta cifra se desglosa en un 39,1% que se reconoce poco informado y un 30,4% nada informado. Más del 50% de aquellos que poseen entre 29 y 61 años de edad se sienten mayormente informados respecto a la rentabilidad de su AFP comparativamente a otras AFP y sobre los aportes que realiza al sistema. Sin embargo, a partir de los 51 años comienza a aumentar la sensación de desinformación, existiendo un 35,6% de personas entre 51 a 61 años que declara poca información y un 28,6% de mayores de 62 años en igual situación. En este último grupo de edad, también se eleva el porcentaje de quienes se siente nada informado (28,6%). (Cuadro 24).

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VIII.

OBLIGATORIEDAD DE LA COTIZACIÓN PREVISIONAL.

1. La gran mayoría de las personas (87.5%) está de acuerdo con hacer obligatorias las cotizaciones previsionales, incluidos los trabajadores independientes. El 31,5% de las personas se declara muy de acuerdo y un 56% de acuerdo con hacer obligatorias las cotizaciones, incluso para los trabajadores independientes. (Gráfico 8). 2. No existe una diferencia considerable entre la opinión de hombres y mujeres respecto al hacer obligatorias las cotizaciones para trabajadores dependientes e independientes. La cifra es levemente superior en el caso de las mujeres. El 88,8% de las mujeres está de acuerdo y muy de acuerdo con relación a que las cotizaciones sean obligatorias, tanto para el trabajador dependiente como para el independiente. La cifra para los hombres es de 86,3%. (Cuadro 25). 3. En todos los grupos de edad existe acuerdo mayoritario respecto a hacer obligatorias las cotizaciones para trabajadores dependientes e independientes. Se refuerza esta opinión en los mayores de 62 años. (Cuadro 26). X.

OPINIÓN RESPECTO A LA EDAD DE JUBILACIÓN, SEGÚN SEXO Y EDAD. 1. La mayoría de las personas (60,4%) está de acuerdo y muy de acuerdo con relación a equiparar la edad de jubilación entre hombres y mujeres.

En tanto, el 34% afirma no estar de acuerdo y un 5,2% está muy en desacuerdo. (Gráfico 9). 2. Existe un porcentaje levemente superior de hombres que declara estar de acuerdo con equiparar la edad de jubilación entre ambos sexos. Un 62,4% de los hombres señala estar de acuerdo y muy de acuerdo con equiparar la edad de jubilación entre ambos sexos, frente al 58,1% de mujeres que opina lo mismo. De esta manera, el porcentaje de mujeres que se declara muy en desacuerdo es 4 puntos porcentuales mayor a los hombres (7,3% y 3,2% respectivamente). (Cuadro 27).

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3. Hasta los 50 años se apoya mayoritariamente la idea de equiparar la edad de jubilación entre ambos sexos. Sin embargo, a partir de los 51 años comienza a acrecentarse la opinión contraria para llegar a constituir la opinión mayoritaria de aquellos mayores de 62 años. De esta manera, el 73,7% de las personas de 18 a 28 años está de acuerdo y muy de acuerdo con equiparar la edad de jubilación, el 62,2% de quienes tienen entre 29 y 39 años opina lo mismo , así como también el 57.3% de quienes poseen entre 40 y 50 años. La cifra alcanza el 50% en las personas de 51 a 61 años y desciende a 35,3% en los mayores de 62 años. (Cuadro 28). 4. La mayoría de las personas afirma no estar de acuerdo con establecer los 65 años como la edad de jubilación tanto de hombres como de mujeres. El 61,5% de las personas señala estar en desacuerdo con la afirmación y el 13,7% manifestó estar muy en desacuerdo. (Gráfico 10). La cifra restante se divide en 21,5% de personas que afirman estar de acuerdo y un 3,2% muy de acuerdo. 5. Por una leve diferencia, son las mujeres quienes estarían mayormente de acuerdo con establecer los 65 años como la edad de jubilación para ambos sexos. El 26,6% de las mujeres afirma estar de acuerdo y muy de acuerdo con la afirmación, frente al 23% de hombres que opina similar. El restante porcentaje corresponde a personas que no están de acuerdo con establecer los 65 años de edad como la edad de jubilación para ambos sexos, 73,4% en el caso de las mujeres y 76.7% en los hombres. (Cuadro 29). 6. En todos los grupos de edad se observa que sobre el 70% afirma no estar de acuerdo con establecer los 65 años como edad de jubilación para ambos sexos. Sin embargo, la tendencia es más marcada en el grupo de 51 a 61 años, en donde el 87,2% afirma esta posición. (Cuadro 30). XI.

CONOCIMIENTO Y POSESIÓN DE UN SISTEMA DE PREVISIONAL VOLUNTARIO.

AHORRO

1. Un 58% de las personas tiene conocimiento sobre el sistema de ahorro previsional voluntario. Esta cifra es 5,8 puntos porcentuales superior en el caso de los hombres. Por grupos de edad, aquellos mayormente informados son las personas entre 29 y 50 años (sobre el 60% en ambos grupos de edad).

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De esta manera, el 60,6% de los hombres conoce el sistema de ahorro previsional voluntario frente al 54,8% de mujeres. Por grupos de edad quienes poseen menor información son aquellas personas que poseen entre 18 a 29 años y en los mayores de 62 años. (Gráfico 11, Cuadro 31, Cuadro 32) 2. Sólo un 15% de las personas ahorra en el sistema de ahorro previsional voluntario, sin observarse diferencia por sexo. Aquellas personas que poseen este tipo de ahorro son principalmente mayores de 29 años. En promedio, el porcentaje de ahorro que se destina a este sistema es un 7,7% del ingreso personal. (Gráfico 12, Cuadro 33, Cuadro 34 y Cuadro 35). 3. Sueldos bajos es la principal razón que se menciona para no ahorrar en el sistema de ahorro previsional. Esta afirmación posee un 43.5% de respaldo, luego se menciona desinterés (9,4%) y desinformación (8,4%). (Cuadro 36). XII.

OTRAS FUENTES DE AHORRO PARA LA VEJEZ.

1. Sólo el 28% de las personas menciona poseer algún método de ahorro propio para la vejez. Por una diferencia de 3,1 puntos porcentuales la cifra al respecto es mayor en el grupo de hombres. Por grupos de edad, son los mayores de 62 años quienes mayormente poseen algún método de ahorro propio. Las cifras señalan que el 25,9% de las mujeres poseen algún método de ahorro propio para la vejez, frente al 29,0% de los hombres. (Gráfico 13, Cuadro 37, Cuadro 38). 2. Entre las opciones de ahorro alternativo para la vejez, se menciona principalmente poseer una cuenta de ahorro bancaria. Por otro lado, en promedio se destina un 10,8% de los ingresos para este tipo de ahorro alternativo. (Cuadro 40). Luego, se menciona contar con un seguro y muy por debajo, la inversión en fondos mutuos. (Cuadro 39).

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Encuesta sobre El Sistema Previsional