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Publicació literària de Sant Andreu de la Barca

Primavera de 2013

Taller d’escriptura creativa Tànit Ajuntament Sant Andreu de la Barca

FORUM CULTURAL GASPAR DE PRESES


Lectura de creixement personal

EDITORIAL Revista: Full Tànit fulltanit@hotmail.com Fòrum cultural Gaspar de Preses fcgaspardepreses@gmail.com Direcció: Rosa de Santiago

El laberinto de la felicidad Álex Rovira Celma Francesc Miralles Es un relato breve, pero inspirador, conmovedor y para todos los públicos, fácil de leer pero no exento de profundidad, ameno, divertido y tierno. La crisis de valores éticos, la cultura fast, la falta de espacio y tiempo para el diálogo, la casi nula introspección, el fuerte ritmo de vida o el estrés nos llevan muchas veces a olvidarnos de lo más importante: vivir y procurar encontrar un sentido a la vida.

Coordinació i disseny: Asun Mellado Jaime López Col.laboradors: Grup d’escriptura Tànit Dima Anaboussi Esmeralda Berbel Rafael Cerrato Javier de Pilar Xosé Lois García A. F. Herrero Senés Dionisio Martín Grados Miguel F. Martín Jordi Milian Vicente Orós Espinosa Antonia Romero Bosco Soriano Montserrat Torra Tina Vallès Assessorament lingüístic: Magda Aragonès

El laberinto de la felicidad trata de enseñarnos que llegar a encontrarse a uno mismo, llegar a aceptarse y conocerse son los pasos previos y necesarios para llegar a ser feliz. Parábola que nos recuerda tanto a El mago de Oz como a Alicia en el País de las Maravillas y a El principito, nos cuenta el viaje de la protagonista por el laberinto hasta que llega tras diversas etapas y paradas a la salida, pues se ha encontrado a sí misma, se ha aceptado y ha decidido mostrarse tal y como es a los demás. La revista digital Full Tànit núm. 10 i els números anteriors es poden descarregar al blog del Fòrum cultural Gaspar de Preses: http://forumgaspardepreses.blogspot.com.es Ara també podem llegir-la en línia. Enllaç directe: http://issuu.com/fulltanit Ets aficionat a l’escriptura? Tens alguna cosa a dir? Vols publicar el teu escrit en aquesta revista? Vols coneixer-nos? Doncs escriu-nos.

fulltanit@hotmail.com Imatge de la portada: Montserrat Torra, pintora local. La revista Full Tànit no es responsabilitza dels diferents escrits ni de les opinions que puguin expressar els col.laboradors

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"Aseguró los grilletes de manos y pies, poniendo especial cuidado en que su piel no entrase en contacto con la del vampiro. A pesar de llevar guantes, toda precaución era poca. Levantó sus párpados para asegurarse de que seguía inconsciente. Le había dado suficiente veneno de rosa silvestre como para que durmiese durante muchas horas; sin embargo, sabía que aquel no era un vampiro como los demás. Su corazón latía desbocado. En los quinientos años que llevaba en el mundo se había enfrentado a incontables peligros, pero nunca había tenido aquella sensación agarrada a su estómago."

Antonia Romero Sánchez (1965) Nace en L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona, Funcionaria de carrera. En la actualidad trabaja en la Secretaría del IES “El Palau” de Sant Andreu de la Barca. Ha publicado en medios digitales como Letralia y Narrativas. Desde 2005 regenta un blog personal http://antoniaromero.blogspot.com.es/ Su primera novela, Peso Cero (2007) fue finalista en la cuarta edición del Concurso de Novela del Portal YoEscribo.com. Narra una valiente historia sobre la familia y su entorno.

Fragmento de su libro:

Reseñas de Los Diletantes

La tumba compartida (2010), su tercera novela, fue ganadora de la II Edición del Certamen Literario Imprimátur. También ha escrito Diario de una desconocida. Su última novela se titula: Reseñas de Los Diletantes

ttp://antoniaromero.blogspot 3


Rafael Cerrato Ha cursado estudios de Economía. Es escritor de ensayo y narrativa. Gran aficionado a la lectura. Vive en Sant Andreu de la Barca. Es miembro del Fòrum Cultural Gaspar de Preses de esta localidad. Colabora en la “Revista Hispano Cubana” que se edita en Madrid y se distribuye a todas las comunidades cubanas de los distintos países.

Hotel Atlántico

produciendo en el agua hilos de cobre viejo, en continuo movimiento. A mi izquierda, en la distancia se veía que solo se trataba de una tormenta pasajera, ya que tras los últimos grises, allá en la lejanía se adivinaban colores blancos, que se aproximaban veloces. Tras ellos rojizos matices a los que seguía el azul del cielo, presagiando un bello día. También se producían algunos relámpagos que, zigzagueantes como serpientes iluminadas a la caza de una víctima, todo lo alumbraban, y unos segundos después, una fuerte explosión que rompía los silencios de aquellas horas de la mañana y producía una desbandada general de las numerosas aves que, allí, en el parque genovés, pasaron la noche y huían asustadas, chillando y dispersándose en todas las direcciones posibles.

Relato contenido en su libro “Hojas de otoño”

Empezaba a amanecer cuando una fuerte sacudida del viento hizo estremecerse el cristal de la habitación con tal intensidad que, la fuerte vibración me despertó sobresaltado. Me levanté y me dirigí hacia el balcón. El cielo estaba plomizo y cubierto de nubes que avanzaban a gran velocidad, empujadas por un fuerte viento y formando todo tipo de figuras algodonosas que se deshacían y transformaban en otras con rapidez. Como por arte de magia, un cordero gigantesco se convertía rápidamente en elefante y este a su vez en camello o jirafa. Era como si un Eolo juguetón e infantil, modelara aquellas figuras con plastilina de tonos grisáceos, de las que no se sentía contento, y que rápidamente modificaba.

Asimismo, de cuando en cuando una cortina de agua torrencial se interponía ante el paisaje, lluvia que cesaba de repente, para unos segundos después volver a caer con igual o más intensidad.

De repente, sin saber cómo sucedió, me vi en una de aquellas. Estaba volando y transformándome a mi capricho en todo tipo de seres imaginarios, algo sin igual. Desde aquella altura contemplaba la Bahía, la base de Rota, el Puerto de Santa María. No se me escapaba ninguno de los detalles. Era como un sueño instantáneo, que desapareció con una sacudida de cabeza.

Abajo en el mar las aguas aparecían rizadas, con un copete de blanca espuma al toparse una ola con otra, y levemente rojizas, cuando algún rayo de sol escapado incidía en ellas iluminándolas. Varios barcos en la distancia cabeceaban, como los caballitos de cartón piedra en los que de niños jugábamos, juguetes que tenían sus patas policromadas, fijadas sobre un arco de madera,

De vez en cuando, entre las nubes se abrían pequeñas ranuras por las que se filtraban algunos rayos de sol matizados, 4


imaginándonos que corríamos al galope, a la conquista de un inexistente castillo.

“Mutis. El sabio de Cádiz” Figuró en los actos culturales conmemorativos del segundo centenario de la Constitución Iberoamericana de 2012.

Un bote con dos tripulantes que remaban a ritmo vivo, tal vez regresando de una noche de pesca, pasaba en aquellos momentos por debajo de donde yo estaba, camino de «la Caleta», buscando guarecerse ante aquella improvisada tormenta, distinguiendo con claridad los rostros morenos que no parecían preocupados, ya que los veía charlar y reírse, sin distinguir a aquella distancia de qué. Sin duda se trataba de dos expertos marineros que, no le temían a aquella tormenta pasajera por estar acostumbrados a situaciones como estas y tal vez peores.

El pasado 23 de mayo, tuvo lugar, en el Real Jardín Botánico de Madrid, la presentación el libro “Mutis. El sabio de Cádiz” de nuestro entrañable colaborador Rafael Cerrato. En dicho libro, pone de relieve la figura del gran científico Celestino Mutis.

Permanecí allí un buen rato, pensando que si los paisajes marinos son bellos en los días calmados y luminosos, no lo son menos en aquellos que la naturaleza se desata, aunque los sentimientos que en uno u otro caso transmiten al observador sean diferentes; unos de alegría y extrovertimiento, los otros de todo lo contrario, interiorización y recogimiento, a veces tan necesarios.

Al acto estuvieron presentes: el director del Real Jardín Botánico (CSIC), Gonzalo Nieto Feliner, y la ministra de Cultura de la Embajada de Colombia, María Leticia Ortega. Nieto Feliner recordó que el Real Jardín Botánico alberga "con responsabilidad y orgullo" la colección de dibujos (unos 7.000) resultante de la Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada que coordinó José Celestino Mutis durante casi 30 años; el archivo epistolar y científico de Mutis y la colección de los especímenes de herbario recolectados.

Todo acabó enseguida, pasaron las últimas nubes blancas y detrás apareció el azul del cielo, ahora más luminoso, con la atmósfera limpia y lavada y con un fuerte olor a ozono. El mar se tranquilizó de repente y pasó a estar como en un lago, totalmente en calma. En estos momentos me di cuenta de lo afortunado que había sido, por haber madrugado.

Destacó el interés del libro "Mutis. El sabio de Cádiz" porque "merece la pena adentrarse en una figura tan rica como ésta" de la que todavía no se conocen muchas de sus facetas. La ministra de Cultura de la Embajada de Colombia en España, María Leticia Ortega, calificó la obra de "interesante, humana y apasionante", y a Mutis como algo más que "un recuerdo del siglo XVIII" cuyo legado científico calificó como "un hito para las ciencias naturales". El autor, Rafael Cerrato, elogió el escenario de la presentación, y desgranó la elaboración del libro, revelando el afán científico de este sabio que nació en Cádiz y murió en Santa Fe de Bogotá, Colombia. Resaltó la figura humanística de este botánico, matemático, docente y sacerdote.

Rafael Cerrato en la presentación de su libro “Mutis. El sabio de Cádiz” junto a Gonzalo Nieto Feliner en el Real Jardín Botánico de Madrid.

www.RafaelCerrato.com http://www.gotasdeprimavera.com 5


E n t r e v i s t a

Esmeralda Berbel (17 de abril de 1961, Badalona). Estudió Filología Hispánica en la Universitat de Barcelona. Actualmente, dirige cursos de creación literaria en la escuela de escritura del Ateneu Barcelonès y demás centros públicos y privados. Es autora de los siguientes libros: El hombre que pagaba noches enteras, nalista del premio femenino de Editorial Lumen; Alismas, con varios relatos premiados por la Associació de Dones Montserrat Roig; el poemario Calma corazón, calma; y las obras de testimonio Trátame bien; De qué hablamos las mujeres cuando hablamos de lo que nos importa y Lo que piensan las adolescentes. Coordinó el libro del cual también es autora, 27 de septiembre. Un día en la vida de las mujeres, y el libro epistolar No se lo cuentes a nadie.

¿Cómo fueron tus inicios? Empecé a escribir a los doce años. Escribía cartas y un diario. Muy de vez en cuando escribía algo parecido a un relato y algo parecido a un poema. Vivía con mis padres en un barrio en el que no había ni una biblioteca ni una buena librería, así que mis primeras lecturas eran las que caían en mis manos, y las que de manera intuitiva compraba cuando iba a Barcelona. Me compraba los libros por los títulos. A los dieciséis años empecé a ir al Blume, mi profesor, Armando Blume era un gran lector, él y mis compañeras de gimnasia me empezaron a decir, lee esto, te gustará. Ahí descubrí a Anais Nin, Henry Miller, Jack Kerouac, Boukonski etc. Se me abrió un mundo, un universo literario. Desde entonces no he dejado nunca de escribir ni de leer.

¿Qué es para ti la escritura? Es, además de hablar, una de las mejores formas de expresión que conozco para poder contarme, para transcribirme y reconocerme. Me desordena para ordenarme cuando las palabras están a fuera, escritas, cuando las leo puedo –o eso creo- entender mejor lo que me pasa. Es un recurso para desahogarme a solas y hacer con el dolor y la alegría algo creativo. 6


¿Qué opinión te merecen los concursos literarios? Los concursos literarios son un gran estímulo para el escritor. He recibido numerosos premios por mis cuentos y poemas y cada uno de ellos me ha servido primero para acabar del todo un cuento, un poemario, un libro, y segundo para saber que igual no lo hago tan mal o para darme cuenta de que la tenacidad y la constancia tiene sus graticaciones.

¿Tienes establecida una rutina a la hora de escribir? No tengo establecida ninguna rutina excepto cuando ya doy por terminado un libro y me pongo a corregir y darle forma, entonces reescribo y trabajo en ello todo el tiempo que puedo. Si me encargan un libro sí que establezco una disciplina porque tengo fecha de entrega. Si no voy muy lenta porque escribo cuando me apetece, cuando lo necesito y por supuesto cuando el tiempo me lo permite.

¿Qué autor u obra nos recomiendas? Los clásicos, siempre. Como escritor de relatos a Borges, Cortázar, Clarice Lispector, Merce Rodorera. En novela a Agota Kristoff, Margarite Duras…

¿Qué te sugiere Sant Andreu de la Barca? Sant Andreu de la Barca me sugiere entusiasmo, grupo, solidaridad. Escribir. 7


Gerardo diego (1896-1987) Santander.

Poeta i pianista. Ha estat membre destacat de la generació del 27. Doctor en filosofia i lletres. Des de 1920 va ser catedràtic de llengua i literatura a instituts de Sòria, Gijón, Santander i Madrid. A Santander va dirigir dues de les més importants revistes del 27, Lola i Carmen. Va ser un del principals seguidors de l’avantguarda poètica espanyola i en concret de l’ultraisme i del creacionisme. Des de 1947 va ser membre de la Reial Acadèmia Espanyola. El 1925 i 1956 va obtenir el Premi Nacional de Literatura. El 1979 se li va concedir el Premi Cervantes juntament amb l’argentí Jorge Luis Borges. Va morir el 8 de juliol de 1987, a Madrid, als 90 anys. A la seva poesia “d’expressió” destaquen llibres como Versos humanos (1925) i Nocturnos de Chopin (1963), on s’observa una influència simbolista i una tendència a traduir les sensacions originades per l’audició de la música. No obstant això, la crítica considera que la seva major importància resideix en la seva obra avantguardista com ara Evasión (1919). Imagen (1922) és un poemari on el poeta es dedica a la consecució d’una imatge complexa que no reflecteix res, només és aparença de si mateixa. Manual de espumas (1924), Fábula de Equis y Zeda (1932), Poemas adrede (1932) i Limbo (1951) el presenten com un poeta creacionista amb gran sentit del joc lèxic que suggereix uns plantejaments inquietants. En ells l’audàcia de les seves rimes no tenen comparació en la poesia en llengua espanyola, la seva puntuació crea climes desconcertants i la paraula poètica resulta absoluta, lliure i independent.

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La seva fecunda poesia sol dividir-se en dues tendències: la tradicional (romanç, dècima i sonet) i l’avantguardista (ultraisme i el creacionisme). El propi poeta dirà: “Yo no soy responsable de que me atraigan simultáneamente el campo y la ciudad, la tradición y el futuro; de que me encante el arte nuevo y me extasíe el antiguo; de que me vuelva loco la retórica hecha, y me torne más loco el capricho de volver a hacérmela —nueva— para mi uso personal e intransferible”. Amb tot, la seva obra adquireix un caràcter unitari entre poesia de «creació» i poesia d’«expressió» que es fonen en una aventura poètica de creació en plena llibertat

Otoño Mujer densa de horas y amarilla de frutos como el sol del ayer El reloj de los vientos te vio florecer cuando en su jaula antigua se arrancaba las plumas el terco atardecer El reloj de los vientos despertador de pájaros pascuales que ha dado la vuelta al mundo y hace juegos de agua en los advientos De tus ojos la arena fluye en un río estéril Y tantas mariposas distraídas han fallecido en tu mirada que las estrellas ya no alumbran nada Mujer cultivadora de semillas y auroras Mujer en donde nacen las abejas que fabrican las horas Mujer puntual como la luna llena Abre tu cabellera origen de los vientos que vacía y sin muebles mi colmena te espera. ESPERANZA ¿Quién dijo que se agotan la curva el oro el deseo el legítimo sonido de la luna sobre el mármol y el perfecto plisado de los élitros del cine cuando ejerce su tierno protectorado? Registrad mi bolsillo

Ahogo Déjame hacer un árbol con tus trenzas. Mañana me hallarán ahorcado en el nudo celeste de tus venas. Se va a casar la novia del marinerito. Haré una gran pajarita con sus cartas cruzadas. Y luego romperé la luna de una pedrada. Neurastenia, dice el doctor. Gulliver ha hundido todos sus navíos.

Encontraréis en él plumas en virtud de pájaro migas en busca de pan dioses apolillados palabras de amor eterno sin carta de aterrizaje y la escondida senda de las olas

Codicilo: dejo a mi novia un puñal y una carcajada.

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instituto madrileño, el Beatriz Galindo, que le recuerda con una placa que reza: “En este Instituto el poeta Gerardo Diego fue Catedrático de Literatura desde 1940 hasta 1966. El descascarillado latón fue puesto en 1996 de derecha poco moderada, Álvarez del Manzano. En el nº 34 de la Calle Claudio Coello pintor barroco que habría retratado a la perfección ese momento de reivindicación nacionalista y excelente profesor de Literatura.

¿Qué decir de un sujeto, que compartió Premio Cervantes con Borges en 1.979 y que tras haber recibido en 1.925 el Premio Nacional de Literatura glorificando el altruismo y el creacionismo, derrama su trabajo en la guerra civil escribiendo odas a los sublevados y a la División Azul?

En la calle Pio Baroja nos contempla ahora frío, desde su estatua de granito con un enrollado folio en la mano, dispuesto a leernos la nada que contiene una piedra y él sería capaz de narrarlo con interés.

Se podría contar que sólo un cántabro algo desmedido de cabeza y con el olfato poético más envidiable sería capaz de albergar la convivencia en un corazón de lo más contradictorio: una agudísima sensibilidad literaria y una deprimente lectura de la injusticia manifiesta de un régimen tan despiadado como torpemente garbancero en lo relativo a la cultura.

Si tuviera que recomendar una obra suya, sería sin duda “Manual de espumas”, si tuviera que elegir unos versos, aconsejaría un tópico bello y bien construido poema.

Tinina Calvo (Alumna de Gerardo Diego)

Seleccionó con acierro poco discutible las Antologías básicas de la poesía española, y con ello dio viabilidad a una generación del 27 exultante y creadora de la cual participó – con más gloria que pena-. Ese acierto le hizo más famoso y respetable. Universal en lo referente a las letras hispanas. Crítico musical con criterio y erudición, crítico literario entregado a causas por encima y por debajo de la propia Literatura. Florido crítico taurino y atrevido poeta vanguardista. ¿Qué más se le puede pedir a alguien que se gana la vida con la pluma? Él todavía era capaz de más. Daba cursos y conferencias literarias que hacían las delicias de la burguesía española, dictaba memorables cursos en las universidades españolas y extranjeras y se recreaba en la labor docente dando clases en un humilde

Licenciada en matemáticas. Estudió en Madrid y parte de su vida profesional también fue en León, donde nació. Ha sido profesora de Matemáticas durante 41 años en Sant Andreu de la Barca: CP. Joan Maragall, CP. Àngel Guimerà donde tuvo como alumno a Jordi Milian (periodista y colaborador en nuestra revista). Se jubiló en el Institut Montserrat Roig. 10


F1888-1935 ERNANDO PESSOA (Portugal)

El Camino Más allá de la curva del camino quizá haya un pozo, o quizá un castillo, o tal vez solamente la continuación del camino. No lo sé ni pregunto. Mientras voy por el camino antes de la curva miro sólo el camino antes de la curva, porque no puedo ver más. De nada me serviría mirar para el otro lado, para aquello que no veo. Lo importante es el lugar adonde estamos. Estar aquí y no en otra parte es belleza suficiente. Si hay alguien más allá de la curva que se preocupen otros por lo que hay, ése es su camino. Si tenemos que llegar allí, cuando lleguemos, sabremos. Por ahora sólo sabemos que allí no estamos. Aquí sólo hay el camino antes de la curva, solamente el camino sin curva. 11


La Llegenda dels

“Por lo cual así ha dicho Jehová el Señor: ¿Cuánto más cuando yo enviare contra Jerusalén mis cuatro juicios terribles, espada, hambre, fieras y pestilencia, para cortar de ella hombres y bestias?

Sin embargo, he aquí quedarà en ella un remanente, hijos e hijas, que seran llevados fuera; he aquí que ellos vendrán a vosotros, y veréis su camino y sus hechos, y seréis consolados del mal que hice venir sobre Jerusalén, de todas la cosas que traje sobre ella” Llibre d’Ezequiel 14:21 /14:22

Mojiteros

―Està bé, està bé, deixeu-me pensar... ... Diuen que abans del gran terrabastall que s’endugué tot el que hi havia sobre la pell de la Terra, hi havia persones per arreu, a la vora dels oceans, a les ciutats, i al capdamunt de les muntanyes. Un canvi de lloc on viure era freqüent, i entre tants, era molt fàcil perdre’s entre tot aquell mar de gent. ―I qui eren els mojiteros? ―Calla i escolta, que ara ve ―encengué la pipa pausadament―. Cada cosa al seu temps. Els mojiteros havien estat companys de petits, però el temps els allunyà, es formaren en altres llocs, prengueren parelles d’altres poblacions, i alguns viatjaren a d’altres continents. ―Eren persones o déus? ―Vols callar i escoltar! ―prosseguí xuclant i deixant anar unes volves espesses―. Alguns diuen que eren simples humans, d’altres que varen néixer amb el signe de la immortalitat. Després dels anys una d’ells, entesa en els misteris de la vida, en veure que en retrobar-se tots els mals se’ls curaven i retrocedien cap a la seva joventut, va decidir d’estudiar-ho. ―Quan de temps varem restar separats? ―Trenta-tres anys. ―Qui va organitzar la retrobada? ―Li deien, mmm... crec que li deien el Mestre Mojitero... sí, sí, el Mestre Mojitero. ―I què els va passar en retrobar-se el primer cop? ―Alguns havien estat una mica esgarrapats per les urpes de la vida, llavors,

En els temps que varen seguir a la gran erupció, quan el cel es confongué amb la Terra i les flames del maligne governaren les valls, les muntanyes i els deserts més inhòspits, minúsculs esgarraps d’humans vinguts de llocs llunyans, sobrevisqueren a la fatalitat. La cruesa de l’erm entorn els uní, i junts crearen un clan per afrontar les adversitats d’aquella terra cremada que res podia oferir. Malgrat l’estat de devastació, les cendres restants foren generoses i les seves necessitats mai no varen quedar desateses. Al matí, a trenc d’alba, sortien de la gran tenda que els protegia de les discussions aferrissades entre el cel i els vents, i el flaire del pa calent els conduïa a la gran pedra fosca, vinguda del melic de la Terra. Un dia hi trobaven ametlles, raïm, préssecs d’aigua, pa, panses i vi jove, d’altres, abrics per fer front al temps inclement i d’altres remeis per guarir els mals que els afligien. A la nit, un gran foc els acollia, i entre el crepitar de la fusta i el fred que esmunyia les flassades sobre les seves esquenes, parlaven, dansaven amb fruïció o escoltaven el saber dels vells, que els alertaven de perills incerts. —Xamà —suplicaren uns infants―. Explica’ns la llegenda dels mojiteros. ―Un altre cop? ―Sempre afegeixes quelcom de nou. ―Vaig fent memòria i cada cop me’n recordo de més detalls. ―Au va, vinga, abans que ens enviïn a dormir. 12


―Potser sí... però no ho ha vist mai ningú ―digué espolsant la pipa ja consumida―. I ara... au, vinga... a dormir!

tots junts es guariren les ferides antigues per sempre més, d’altres lamentaren no haver compartit les seves existències, però després de quatre plors efímers nasqué el germen del sentiment més pur i genuí, que tots compartiren. Quan un mojitero patia en sortien cinc a socorre’l, i si no, deu, o vint... , van veure que formaven un cercle perfecte, van veure que cadascú aportava al grup un component de la immortalitat. L’atzar i la ciència els van dur a buscar els ingredients per a destil·lar-ne l’ungüent de la vida eterna. Els components eren difícils d’aconseguir, però la seva gosadia no entenia de fronteres. Un va prendre un tros de núvol dels turmells del Creador, d’altres, la nacra rosa vigilada pel monstre dels ulls de vidre a les profunditats del Mar de les Tenebres, una altra, les trenes que conservava de petita i una altra, els acords màgics per a romandre “sempre joves”. ―I com ho saps? ―Perquè en conservo el llibre on és recollit tot. ―És aquest tant petit? ―Sí, és una agenda, una d’ells, molt espavilada, va recollir tots els codis que van permetre retrobar els mojiteros i al final de tot, a la Z, on només hi ha el d’un tal Zaragoza, hi ha el preparat amb les seves proporcions. ―Això no és màgia negra? ―Segur que sí, eren un secta que amb els segles va desaparèixer i només varen quedar algunes referències escrites molt vagues. Diuen que bevien uns preparats al·lucinògens amb herbes aromàtiques, neu de les muntanyes i destil·lats de la canya del sucre. ―I, com van sobreviure al cataclisme? ―L’ungüent els va fer passar a una nova dimensió que els protegeix de totes les forces externes. Són en el mateix espai que nosaltres, però no els podem veure. De vegades s’obre una escletxa i s’escolta música de fa molt de temps acompanyada del riure dels mojiteros. ―I per què després del solstici d’estiu hi ha un dia que no marxa el Sol? ―Perquè quan es van retrobar no va fer-se de nit, i així va repetir-se any rere any. ―Són ells els que ens donen tot el que necessitem?

Tots entraren a la gran tenda, i els sorolls humans es varen anar adormint a poc a poc, llavors sota la infinita cúpula de l’Univers, la humitat del vent va anar apagant les darreres guspires. A principis d’estiu, com tants d’altres anys abans, passada la nit que no es fa fosc, una flaire exquisida, provinent d’unes xicres sobre la gran pedra negra, sura en l’aire i s’esmuny per sota la porta de la tenda anunciant la dolça aroma del cacau recent fet.

Albert Riudeubàs

Vaig néixer a Barcelona al 1965 i amb el temps em vaig llicenciar a la Facultat de Veterinària. La lectura ha format habitualment una part important del meu temps de lleure. Sóc membre del Taller d’escriptura creativa Tànit de Sant Andreu de la Barca.“Terra de Negú” la meva primera novel·la, està ambientada en la Catalunya medieval del s. XI, a les terres lleidatanes dels meus avantpassats, en la marca hispànica, quan aquesta era situada entre les terres d’Artesa de Segre i Àger.

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Herramientas para

Escritores @

Elisabet Hidalga nació en Barcelona y actualmente reside allí. Trabaja en una administración pública. Hace tres años dejó colgados los estudios de Informática de Gestión para opositar y poder consolidar su plaza de interina. En los ratos libres escribe una novela de fantasía. La idea de publicar esta sección surgió en un taller del grupo Tànit cuando descubrió que algunos compañeros desconocían algunas funciones del procesador de textos que pueden ser útiles para un escritor.

Ortograa y gramatica II: Como usar el corrector de textos. Siguiendo con la serie, explicaremos como utilizar el corrector de textos. En el menú principal, clicamos sobre la pestaña Herramientas. Seleccionaremos Ortografía y gramática. Tambien podemos acceder a ella apretando la tecla F7:

Al hacerlo, nos saldrá esta ventana:

 En rojo, quedará resaltada la palabra con el error ortográco. En la ventana inferior, el programa nos da sugerencias por si queremos sustituirla por otra de ortografía similar que gura en el diccionario del programa. A la derecha están las opciones que nos da el corrector:  Omitir una vez: no queremos cambiar la ortografía de esta palabra por esta vez.  Omitir todas: queremos que esta palabra esté escrita así en todo el documento.  Agregar al diccionario: la palabra, tal cual quedará agregada al diccionario, y no quedara más resaltada en rojo.  Cambiar: nos da la opción de cambiar solo esa palabra por la sugerencia que escojamos.  Cambiar todas: nos da la opción de cambiar todas las palabras por la sugerencia escogida.  Autocorreccion: el programa corrige según tenga guardado en el diccionario. Idioma del diccionario: nos indica el idioma del diccionario. Es importante asegurarnos que tenemos el diccionario que corresponde al idioma en el cual escribimos (Ej., si escribimos en español de España, que el idioma de nuestro diccionario sea ese). Cuando haya llegado al nal del texto, nos saldrá esta pantalla: 

#

Es importante recordar que la corrección comienza en el punto del texto en el que se haya seleccionado la opción, por tanto si se ha activado a medio documento, hay que tener este detalle en cuenta, y por tanto escogeremos la opción Si. 14


El verano, tras haberles destapado deseos, había conducido sus pasos al centro de la ciudad. Allí, él la buscaba antes de mirarla y ella lo miraba antes de buscarlo. Mauro hizo cómplice del encuentro al libro que leía Carmina y Carmina respondía a las preguntas retóricas sobre el libro del italiano con una cautelosa inquietud. La caída de la tarde invitó a Mauro a acompañarla a casa y Carmina, habiendo dejado algo de su cautela entre las hojas del libro, se dejó acompañar tanto por el atardecer como por el guiri.

Mauro hubiera deseado cantar otra canción para alargar la conversación pero giró y volvió sobre sus pasos esperando que el corazón de la ciudad los reencontrase. Tres días después, Carmina descendió a primeras horas de la tarde a la plaza de los sueños. Allí estaba Mauro. No estaba solo. Alrededor de él pululaba toda una corte de vagabundos, turistas bohemios, titiriteros, músicos callejeros, etc. Ella no sabía en qué rincón de esa “dolce vita” situarse. Mauro la ubicó enseguida y comenzó a familiarizarla con todo ese mundo.

Cuál no fue la sorpresa de la muchacha cuando en los primeros diez minutos del trayecto Mauro engalanó su custodia desplegando como pavo real una canción italiana que acarició la profundidad femenina de Carmina. Ante tales exhibiciones, ésta decidió bajar del cortejo pantomímico y subirse al autobús, que esperando al cambio de semáforo, pasaría en un minuto por la parada de autobús delante de la cual ya se encontraban.. -¿No vivías cerca?-le preguntó él en un italiano castellanizado con toques de francés. -Sí, pero es más tarde de lo que pensaba. -Claro, claro, mañana trabajarás ¿verdad? -No. Ya estoy de vacaciones pero he de irme. -¿Me darías tu número de teléfono? -¿Vas normalmente a la plaza donde nos hemos conocido? -Sí, yo ahora vivo por toda esta zona de la ciudad. -Vale, pues por aquí coincidiremos. -Ciao -Adiós.

Ana Cintora

Ana Cintora és llicenciada en filología hispánica. Va nèixer a Soria i resideix a Sant Andreu de la Barca. Forma part del Fòrum Cultural Gaspar de Presses i participa en les activitats culturals.

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JORDI MILIAN TINA VALLÈS i la realitat ccionada Els relats de Tina Vallès narren fets quotidians i actuals però aquesta realitat es converteix en cció un cop analitzats per l'escriptora catalana. Seguidora de l'obra de Rodoreda, especialment dels seus contes, Tina Vallès s'ha especialitzat en el relat, un gènere que domina i que seguirà utilitzant en el futur.

Entrevista a... El parèntesi més llarg (Proa) va rebre el premi Mercè Rodoreda 2012. Què suposa ser reconeguda amb aquest premi? Una bona empenta tant en el sentit econòmic, esclar, com en el de difusió i repercussió als mitjans. I un honor, perquè duu el nom d'una de les autores que més admiro i rellegeixo. A més, el tiratge d'aquest meu quart llibre ha estat més generós que el dels anteriors, primer perquè he publicat en una editorial de les considerades «grans» (i per tant amb més recursos, si més no econòmics) i després perquè és una obra guardonada. I ja anem per la segona edició! O sigui que crec que puc dir que el premi m'ha servit per fer nous lectors, per tant: doble premi i doble alegria! Anteriorment havies publicat L'aeroplà del Raval i Un altre got d'absenta. Què hi ha de diferent respecte dels anteriors? Més cció. I més llibertat creativa. Més cció perquè el que he escrit ara són contes. El que escrivia ns ara eren relats-retrats, retratava el barri, els veïns, el meu voltant, en feia la meva lectura, hi posava cció, però la base dels relats era la realitat que m'envoltava. Amb els contes d'El parèntesi sento que he fet un salt cap a la cció, invento històries, ja em sento capaç d'inventar històries de la primera a l'última paraula. I això lliga amb la llibertat creativa. Amb els tres primers llibres ara sento que estava agafant embranzida, seguretat i oci per llançar-me de cap a la cció, a inventar lliurement, sense lligar-me a res ni ningú. Sento que per primer cop he escrit el que realment volia, 100% el que volia. No sé per què no ho he fet abans, potser no

estava preparada, no em sentia prou segura. Res ni ningú no em lligava, només jo mateixa. I ara per  m'he deslligat. I estic contenta del resultat (i espero que els lectors també). Els teus contes narren situacions domèstiques i actuals. On trobes la inspiració per crear els teus contes? Veus, en aquest sentit no m'he deslligat de la realitat més immediata. Continuo beventne per inventar després. Tanco el llibre amb una frase que diu: «I qualsevol semblança amb la realitat és pura experiència.» Els contes, tot i ser cció, surten de mi, de la meva experiència vital, això no ho puc negar. Tots els personatges tenen algun tret meu, com a mínim un, el de perdre's voluntàriament o no dins dels seus pensaments ns a perdre el nord. A mi això em passa sovint. Un narrador de relats o contes ha ser molt observador? Jo no sé com ha de ser un narrador, només sé com sóc jo. Jo més que observar he de confessar que bado. O sigui, veig una cosa que m'interessa o em sorprèn i començo mirant-la, observant-la però després ja entra en joc la meva ment i ve quan bado i em perdo, com deia abans. No miro per aprendre'm de memòria el que veig, sinó que em serveixo del que veig per perdre'm després i trobar les meves pròpies imatges, històries, la meva pròpia realitat, que ja és cció.

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El parèntesi més llarg està format per disset contes diferents entre ells, però que tenen un punt en comú… Sí, tenen en comú la fugida mental que fan els seus protagonistes, que de vegades no és només mental, que poden arribar a passar a l'acció (penso en «Mali» o «Sardines» o «Crema depilatòria»). Per voluntat pròpia o obligats per un factor extern, els meus personatges pensen i pensen i arriben o bé al deliri o bé a una mena d'introspecció profunda que els fa ser sincers per primer cop en molt de temps (això passa a «Taxi», per exemple). I quan dic pensar, no vull dir reexionar i arribar a grans conclusions, sinó endinsar-se en els pensaments propis, refugiar-s'hi o quedar-s'hi tancat a la força, perdre de vista la realitat.

Amb quins ingredients hauria de comptar un bon conte? Ni idea. Et puc dir el que per a mi és més important: el to, la veu. O sigui, el com. És allò que diuen que ja està tot dit, d'alguna manera, i que per tant la feina dels creadors és trobar noves maneres de dir-ho. Els contes que recordo, d'altres autors, són els que m'han sorprès en aquest sentit, en el com, en el to, en la veu, o sigui, en l'estil. I això penso que serveix per als contes i per a la novel·la, i per al teatre i per a totes les arts en general.

A El parèntesi més llarg has volgut ccionar la realitat a partir d'uns parèntesis que ens evadeixen de la realitat…. Exacte. Però de vegades aquesta evasió no és volguda. A «Micos» no ho és, per exemple. A «Pardals» en part tampoc. Ens passem la vida buscant maneres de fugir de la nostra realitat, de la nostra rutina, i quan de cop i volta en fugim massa, o hi ha alguna cosa que ens força a fugirne, ens vénen unes ganes boges de recuperarla, de tornar-hi i assumir-ne tots els inconvenients. Per això la majoria de personatges només «fugen» mentalment, perquè avui dia hi ha pocs valents (o agosarats) que s'atreveixin a fugir de debò, a provocar canvis reals.

A més de contes, l'any 2011 vas publicar la primera novel·la Maic (Baula). El fet d'escriure contes et pot donar sucient experiència per escriure una novel·la? Aquesta pregunta no m'agrada. Ja dóna per entès que els contes són un gènere menor respecte de la novel·la. I jo no ho entenc així. Per a mi escriure contes no és un banc de proves per escriure després novel·les. Són dos gèneres diferents. Quan un autor escriu bons contes no es treu cap títol de contista i llavors pot matricular-se a un doctorat per ser novel·lista. Quan un autor escriu bons contes, escriu bons contes i potser si escriu novel·les li surten uns bunyols terribles o potser no. I el mateix al revés. Un novel·lista no escriu novel·les perquè domina tant l'art de narrar que el conte se li fa petit. Hi ha grans novel·listes que patinen estrepitosament quan assagen el gènere breu. Dit això, ara vull escriure contes. Maic era una novel·la breu, o un conte llarg. Per allò que deia abans de l'estil, de la veu o el to, m'agrada escriure contes perquè em permet començar de cap i de nou cada poques pàgines.

El fet d'aturar-se i fer un parèntesi com els que descrius al llibre ens pot ajudar a entendre moltes coses. Ho practiques habitualment? Aquests parèntesis que recullo al llibre no són gaire terapèutics, en línies generals. Alguns («Vista perduda» o «Bugada», per exemple) són tan sols una eina per fer més interessant una realitat avorrida. I n'hi ha que serveixen per aturarse i poder prendre la decisió que fa mesos que espera tanda («Pinter»). En la majoria dels casos, però, el parèntesi no «es practica», sinó que ve. O sigui, no el busques, et troba, o més ben dit: t'hi trobes quan ja hi ets. Tu no obres el parèntesi (és el que deia abans de badar), com a molt pots decidir tancar-lo, i de vegades ni això. Els parèntesis —se m'acut ara— són badar cap endins. I sí, jo bado molt cap endins.

La literatura catalana ha destacat per la presència de bons contistes. Pere Calders, Monzó, Rodoreda… Quines serien les teves inuències? Les meves inuències vénen de tot arreu. De grans autors com els que esmentes (hi afegiria Moravia, Calvino, Perec, Henry James…) i també de la música i del cinema i de la televisió i dels textos que corregeixo i tradueixo. De tot arreu.

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SEIENT DE TRIBUNA ―Per mi no hi ha cap problema senyor, sempre que el seient no estigui assignat. Si ve un passatger que té aquest seient i no li vol cedir, vostè haurà de tornar al seu. ―És que, miri, jo tinc una petita dificultat a l'oïda i em marejo. M’assec aquí al davant, i així no em marejaré.

En Pere Mata també utilitza els transports públics. Després de passar una setmana a la Costa Brava amb la seva dona, en un apartament que han llogat la filla i el seu marit, ha arribat l’hora de marxar. L’empresa d’autocars que cobreix el servei de línia regular fins a Barcelona adjudica els seients per ordre de compra, i aquesta norma és explicada molt clarament en cartells a les taquilles i als vehicles. Però en Pere Mata sap que les úniques regles que val la pena de seguir són les que li permeten complir estrictament amb la seva voluntat, mentre que la resta, de tan absurdes, no cal ni tenir-les en compte. Així doncs, després d’acomiadar-se de la família al peu del vehicle, recorre les fileres de seients fins que arriba al que té assignat, segons li marca el bitllet. Poc satisfet amb l'elecció, gira cua ignorant les dèbils propostes de la seva esposa i el daltabaix en la filera de passatgers embarcats darrera seu. Carregant-se de paciència amb la colla de gent que pretén avançar en contra direcció en un lloc tan petit, finalment aconsegueix arribar fins al conductor, que està ocupat amb la burocràcia.

―Sí, si jo l’entenc. El que passa és que si puja un passatger que té aquest seient assignat, jo no hi puc fer res. ―És clar, és clar, però, sap què passa? Que jo tinc una petita dificultat a l'oïda i per culpa d’això em marejo. Per això m’assec aquí, per no marejar-me. Oi que m’entén?

―Jo només haig d’aturar-me a Palamós. Si allà no puja ningú que s’assegui aquí, el seient és seu, ja no parem fins arribar a Barcelona. Està clar? -Sí, sí. És que jo tinc una petita dificultat a l'oïda, l'oïda és dintre de l'orella i em marejo, em roda el cap, tinc basques, sí? Ara m’assec aquí, aquí, al costadet seu i així veig venir la carretera, i els altres cotxes, de cara. I com que els veig venir de cara, no he de girar el cap, i què passa? Doncs que no em marejo! Veu que bé?

―Miri jove, jo tinc una petita dificultat a l'oïda i això em provoca marejos. Així que m’assec aquí davant. Veient la carretera de cara no em marejaré.

-Faci el que li doni la gana. Collons amb l’avi! -Ai, gràcies jove, és molt amable.

Jordi Martí És un gran lector, molt aficionat a la novel·la negra. Va viure a Corbera de Llobregat i així va començar a assistir als tallers d’escriptura que es realitzaven a la llibreria Tànit a Sant Andreu de la Barca. Durant aquest temps va començar a escriure la seva novel·la Culleres de vora esmolada, primera de les protagonitzades per l’inspector Artur Ferriz. Actualment es troba treballant en la segona de la sèrie, encara sense nom. 18


manojo de promesas en el suelo. Despejó su cabeza. Abandonó el sombrero sobre el sifonier. Corrió las cortinas. Abrió la ventana. Respiró.

Sònia Melús Vaig néixer l'any 1974. Visc a Abrera. Sóc llicenciada en Ciències de l'Educació i en Antropologia Social i Cultural. Des de que tinc us de raó estimo la música (sobre tot gaudir-la en directe). Els llibres formen part de la meva vida des de sempre i la lectura des del mateix moment en que vaig aprendre a llegir.

Se desnudó a poquitos. Sin prisa. Sin pausa alguna. Sintiendo el leve roce del vestido al recorrer su piel. Sobre el sofá descansaba ahora la ropa que hace un breve instante cubría su cuerpo. Se quedó en paños menores. Volvió la vista hacia la ventana. Una luna de pastel iluminaba el cielo y dibujaba dulces sombras en el suelo. Sobre el asfalto miradas vacías. Sordas risas evocando tiempos mejores. No puedo hacerlo, dijo él. No quieres seguir adelante, le reprochó ella. No puedo. No podemos ¿Es qué no quieres entenderlo? Insistía él. Quiero, pero no puedo. Adiós le dijo, no sé si él o ella. Ya os lo he dicho, hace demasiado tiempo de aquello.

El Thyssen está casi vacío. Apenas se escuchan ya pasos perdidos. Susurros a lo lejos de un snob explicando a su acompañante Soir bleu… “el cuadro representa una escena crepuscular en la terraza de un café de París, es una alegoría de la vida moderna”. ¡Fantasma!

Se observaba frente al espejo. De costado. Resiguiendo con la vista su perfil. Evitando alzar las manos y acariciarse.

Sigue caminando y se detiene frente al cuadro. Habitación de hotel lo tituló el pintor. Lo observa detenidamente y siente esa sensación que produce ver por vez primera un original tantas veces visto en los libros. Es pura psicología, lo sabe. Bien podría ser una copia, una burda imitación… Da lo mismo. Está allí, frente a ella. Y entonces lo siente, la soledad salta del lienzo para adentrarse en su mirada.

Se sentó sobre la cama. Entre sus manos un horario de trenes. Mañana partiría hacia Nueva York y subiría al recién inaugurado Empire State Building. Desde allí arriba seguro lo vería todo mejor.

Habitación de hotel. Edward Hopper, 1931

Cindy ha muerto y con ella su olvido. Cindy ha muerto y es ahora cuando conocemos su historia. Todo empezó y acabó aquella noche tibia, de olores cálidos y ambarinas brisas. Aquella noche en la que él la dejó y empezó su nueva vida. ¿O fue ella quién se marchó sin mirar atrás? Hace ya mucho tiempo, no lo recuerdo bien. Aquella noche de su mano derecha colgaba una maleta ligera, llena, en su día, de promesas vanas que fue perdiendo por el camino. Hoy guarda el olor a olvido y el tacto perdido.

Sarah aprieta entre sus dedos los delgados dedos de Cindy. Ésta la mira y sus ojos vidriosos llenos de orgullo dibujan una sonrisa. Llueve en la Gran Manzana. Era un cobarde, dice. ¿Quién?, pregunta Sarah. Tu padre. Sarah susurra, mi padre murió antes de yo nacer. Quizás puedas algún día perdonar mi olvido. No sé si tu padre está vivo o está muerto. Sólo sé que fue un cobarde.

Cindy le habla entonces de aquella noche tibia, de olores cálidos y ambarinas brisas. De aquella noche en que yo no recuerdo quién dijo primero adiós. De aquella noche en que sintió que todo acababa y todo empezaba de nuevo.

Subió a la habitación de hotel. Se paró en el quicio de la puerta abierta. Sin girarse la cerró tras de sí. Sin soltar el equipaje cruzó la alcoba. Reposó el 19


Ciencia i ficcio Javier de Pilar

La máquina del tiempo —¿Sólo una oportunidad? –Entorné los ojos mientras valoraba el dato. —Sí, sólo una y sin posibilidad de volver a repetir –el delegado de la NASA levantó las cejas en un gesto evidente de impotencia. Me pregunté por qué me habían elegido a mí. Tenían a su disposición a cientícos, a valientes militares, a eminencias en todos los campos y contrataban a un trompetista fracasado. Además, yo ya no era joven y los resultados de mi test de inteligencia dejaban mucho que desear. —¿Al pasado o al futuro? –Mi ronquera de músico mal alimentado imprimió fuerza a la pregunta. —Al pasado. No hemos conseguido avanzar ni una mísera hora hacia delante, imposible. Einstein no solo se peinaba como un idiota, era un idiota. Su armación de que únicamente es posible viajar al futuro nos ha confundido durante años –el delegado de la NASA sonrió satisfecho de su atrevimiento. Estiré el cuerpo tratando de ocupar algo más de espacio, la envergadura física de aquel hombre trajeado me hacía sentir incómodo. Sus ojos de notario parecían levantar acta de mis miserias, de mis adicciones inconfesables. ¿Sabría lo que había llegado a hacer a cambio de una copa? No podía negarme, pagaban una cantidad vergonzosa por mi colaboración y yo sólo era un tipo incapaz de cumplir con su trabajo sin vomitar sobre el escenario. —Bien. Vamos a concretar. Atravieso esa puerta, ingiero un suero y me proyectan a través del

tiempo… ¿a dónde? —Usted viajará en nombre de la humanidad, tendrá cuatro opciones y estará en su mano la que elija, nosotros no nos ponemos de acuerdo. La primera, ver a Jesús de Galilea y entregarle un mensaje. La segunda, visitar la desaparecida biblioteca de Alejandría y microlmar sus archivos. La tercera, aparecer en la habitación de un niño y darle muerte. —Frene, frene… se ha confundido conmigo, puedo ser un despojo, una piltrafa, pero no soy un asesino –ni hablar, pensé, de haber sido capaz de matar ya habría acabado con mi agonía hace tiempo. —Ese niño se convertirá en Hitler y exterminará a seis millones de inocentes a sangre fría, yo no tendría el más mínimo reparo. —¿Y la última opción? —Se trata de una palanca manual que le llevará al punto de la historia que usted desee, pero no le podremos hacer regresar. Atravesé la sala y me senté ante un panel con tres botones y una palanca metálica. Ingerí el suero de un trago, sin respirar, había bebido brebajes peores. Mientras hacía efecto, valoré las alternativas. ¿Qué contendría el pergamino que debía entregar a Jesús? A saber, nada bueno. Además, si le veía, estaba seguro de que se me escaparía: “mejor sálvate tú, ¿no ves que no tenemos arreglo?”. Matar a Hitler, ¿con qué n? Otro haría el trabajo del diablo en su lugar. Y lo de la biblioteca, la verdad, me parecía una tremenda chorrada en benecio de unos pocos intelectuales rancios. 20


—Se inicia la cuenta atrás. Veinte, diecinueve… Esa edad tenía Sara cuando la conocí. Se entregó a mí como una geisha, sumisa y sin condiciones, la humillé y me abandonó. ¿Qué paso después? Me lo sé de memoria. Cambió. Vendió su sonrisa a un mejor postor y me rompió el corazón en cinco mil pedazos y cada pedazo en otros cinco mil. Todo perdió sentido y la bebida terminó de pudrirme el alma. “¡Que les den!”, susurré, no pensaba perder esa nueva oportunidad. Agarré la palanca, retrocedí treinta años, y aparecí ante ella. El hombre de la NASA me había advertido que no podrían recuperarme y eso me facilitó la elección. La humanidad podría sobrevivir sin mi misión, pero yo no deseaba sobrevivir un día más sin su amor. El dueño del bar miró al escenario. Otra vez el trompetista, vencido sobre el micrófono de la cantante, soltaba una retahíla de tonterías: Jesús, Hitler, Sara, siempre Sara… Se lo habían avisado, después de la segunda copa le desaparecía el talento y repetía ese nombre de mujer hasta caer inconsciente.

Javier de Pilar nació en el barrio barcelonés de Poble Nou y actualmente reside en Sant Andreu de la Barca. Durante más de quince años e j e rc i ó d e f u n c i o n a r i o público. Es un devoto viajero. Deportista. Fotógrafo aficionado. Lector empedernido. Ocasionalmente, ha actuado de jurado en un respetado certamen literario. “Generación Iglú. Barcelona 2012-2017”, publicada por Ediciones Dédalo, es su primera novela. En sus páginas, la trama se alimenta de personajes con “tara” y de una evidencia que la mayoría nos empeñamos en negar: “el futuro se ha desplomado sobre el presente y el aíre huele a tragedia… sólo unos pocos corren en la dirección adecuada”. Desde hace unos años, está comprometido con la labor del Fòrum Cultural Gaspar de Preses. 21


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resjunqueños para Dana

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Evilasio Moya

Evilasio Moya (Tresjuncos, Cuenca, 1944) publica con éxito desde 1985: Andaraje, Canto al desde, Anarquía lírica de las manos del hombre, Soliloquios con un abedul, Parcelas de organdí, Miedo y banderas de papel, Vehemencias y tropeles, Piropos a una novia, Vaivenes, Guiños de luceros, Espejismo en los pozos, Castellar de n’Hug, paz y luz, traducido por su hija Rosa Moya al catalán, y Navideños para Dana. Evilasio Moya se forma literariamente con los agustinos de El Escorial estudiando Humanidades y Filosofía. En 1965, ingresa como funcionario de carrera en el CNP. Impartió clases de latín y griego en el Colegio Virgen de las Nieves en La Molina. Es conocida parte de su obra en Estados Unidos, Argentina y México, y en la actualidad colabora en centros culturales y en programas radiofónicos. El poeta y escritor conquense fue finalista para el V Premio de Poesía CastillaLa Mancha (1989) y finalista del Premio Juan de Baños de Valladolid (1993), y obtiene en esta misma ciudad el prestigioso Premio Jorge Guillén (1995) con su obra Miedo y banderas de papel. Tresjunqueños para Dana es un libro artesanal y amanuense como Navideños para Dana, segundo eslabón de lo que pretende ser una hermosa e interesante trilogía con la próxima publicación de Reyes Magos para Dana. En la actualidad reside en Sant Andreu de la Barca.

TRESJUNQUEÑOS PARA DANA El nuevo título de Evilasio Moya, escritor y poeta de Cuenca afincado en Sant Andreu de la Barca, es un río caudaloso de inquietudes y sensibilidades. Tresjunqueños para Dana es un libro artesanal y amanuense, escrito íntegramente a mano, que brota de su estilográfica como una pequeña fuente armoniosa a través de la calidez de la sangre y del amor hacia la protagonista, la pequeña Dana, que lo recibe simbólica y metafóricamente como la mejor herencia. Los dibujos, las citas literarias y las curiosidades históricas del pueblo de Tresjuncos, en La Mancha, donde nació Evilasio Moya, reclaman curiosidad y atención. Son muy sugestivos los dibujos que salpican el texto manuscrito, fundamentalmente referidos a las cosas del campo, y que despiertan en el autor vivos recuerdos de su infancia y juventud. Se trata de una obra intensa y atractiva, no exenta de chispas de humanismo. En definitiva, un libro cordial y afectuoso que se suma a la larga lista de títulos de Evilasio Moya y que forma parte de una interesante trilogía que empezó con Navideños para Dana y que se verá completada con la próxima publicación de Reyes Magos para Dana.

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Universos Vaig néixer a Barcelona l'any 1934. Em resulta difícil de resumir en poques paraules el que signica la pintura per mi: diria que es la meva pròpia vida...,he pintat sempre. Jo crec que miro el món, com si fos un quadre, sempre a punt per donar-li color, llum, textures. Fa 24 anys que resideixo a Sant Andreu de la Barca i segueixo amb plaer la meva tasca artística.

Montserrat Torra 23


Consigna de trabajo del Taller de literatura Tànit, sobre el poema “Para que yo me llame Ángel González” Para que yo me llame Isabel Delgado, para que yo viera la luz, fue necesario que La Luna estuviera plena. Como luciérnaga en la noche, me ilumino encendiendo pasiones, perturbando emociones. Al llegar el alba, se apagan pensamientos desbordados, se apagan sueños inacabados. Yo no soy más, que el resultado de la caprichosa Luna, que maneja a su antojo la marea de mi ser, el ir y devenir de mi existencia. Esto que veis aquí, tan solo es: Una intención de proposiciones, encerradas dentro de elevadas intuiciones... Isabel Delgado

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Para que yo me llame Rosa, para existir aquí y ahora, entiendo que debieron ser necesarios hombres , historias y tiempos, vísceras , sangres y brazos, clara estampida de miembros, noches y conjunciones e inevitables milenios. Esos milenios que corren en cómputos de silencio. Amalgamas de mil huesos, vírgenes, hombres y niños y también ciertos espectros. Nacer, parir y morir, rostros cansados o tiernos, un viaje temprano de una carne conjugada con el verbo Yo no soy más que el resultado, un resto casual de todos ellos, y avanzo imparable un camino que resiste sin aliento, que invoco sin desaliento, que reclama a mis ancestros. Camino por este mar al igual que hicieron ellos, buscando la fuerza escondida entre mis genes de muertos. Me asisten imperturbables : verán mi inevitable deceso y aquí quedarán mis hijos testigos de todo mi tiempo Ellos repoblarán la tierra esperando mi encuentro. Rosa de Santiago

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Para que yo me llame Sònia Melús hubo un día en el que me remojaron el pescuezo, antes fue necesario escoger un nombre, aspirar a gritos, caminar a entas, sen r caer la noche sobre mis alientos, adivinar la música danzando en mi ombligo, tensar y enervar las pieles, perder abrazos, regalar besos, despertar en algún regazo, soñar sueños soñados, par r sabiendo que la meta es mi muerte, creer mi sino como el del holandés errante, sin puerto, sin rumbo, si horizonte alguno. Yo no soy más que el resultado, de amarrar un cielo y caer de espaldas sobre el suelo, de flotar entre risas, de saltar sobre los miedos, de nadar bajo lamentos, de guardar silencios, de olvidar deshonras, de tragar venenos, de ser con go, de estar sin , de estar conmigo, de vivir sin vivir en mi. Esto que veis aquí, tan sólo esto: perdida en la encrucijada de mi propia geogra a, sin dueño, sin señor, sin lacayo, sin esclavo, que yo soy todas esas cosas, y en mi soledad escogida sueño que no estoy loca. Sònia Melús 26


En mi geografía hay... bolsillos descosidos botones de colores cuellos a ganchillo… Y como un pespunte transito mi vestido dentro desnuda y fuera, llena de orgasmos que celebran mi retorno del exilio. Y entre ritmos las mariposa en mi ombligo, vacían mi vientre de sueños apocalípticos.

Asun Mellado Mis amaneceres, cerca del mar, son divinos… tanto, que muchas veces, ante tal maravilla el aliento se me corta. El sol, descendiendo l e n t a m e n t e... en busca del horizonte. Tan l e n t a m e n t e que da la sensación de hacerlo sin moverse, como si fuera el cielo el que lo hiciera… y esas nubes de color amarillo intenso, y al tiempo cálido entre azules y blancos y muchas veces rojizo, si el sol se pone en el horizonte y yo, embelesada lo contemplo una y otra vez y siempre mi alma respira paz… tranquilidad… viendo como el astro rey desaparece para volver mañana, como todos los días.

Emilia Solís 27


individuo se ajustó los guantes mientras ojeaba en todas direcciones, detuvo un momento la mirada sobre su esquina, su vieja pared. Se le retorció el estomago y un gruñido de tripas surgió sumándose a los ruidos lejanos. Por un momento la tensión fue máxima. El bulto en el suelo, la mujer parecía que se retorcía un poco y cayó de lado. El asesino la tomó por los pies y la arrastró hasta un rincón más oscuro aún. El hombre de la silueta ganchuda tiritaba, pensó en usar el móvil para dar aviso, pero la luz de pantalla le delataría y allí, la mínima voz sería como un estruendo. El tipo se agachó sobre ella e hizo algo confuso, hurgaba en el cuerpo tendido, cada instante se hacía enorme. “¿Debería hacer algo? Pero ¿Qué podría …? ¿Me juego la vida, ni la conozco? Pero es que lo veo todo y no hago nada. Si me ve estoy perdido, que mierda”. Como una pérfida sombra sobre la pared en ruinas, abducido por el aura gastada y mediocre de la pálida luz, la silueta ganchuda de rostro asomando bajo la visera pasó a ser un rasgo más del mundo de la sombra, una presencia apenas tangible para murciélagos y mariposas nocturnas. Desde allí lo vio todo, vio a la sombra del hombre alargarse como una montaña hasta el aura mortecina de la próxima luz; vio la silueta del amo de la sombra cargando un pesado bulto entrando más y más en el caldo espeso del callejón. “Ese bulto parece… es un cadáver. Estoy seguro… si, si, cuelga como un cuerpo”.

Un gato bajó por el tubo de desagüe, saltó sobre algo metálico y cruzó corriendo el callejón, todos permanecieron quietos, el tipo de los guantes, el perfil de la sombra, ella. El rostro, no había visto el rostro del presunto asesino. Lo escuchó pronunciar palabras seguidas como en un verso, como una letanía desoladora. El temblor de piernas se hizo insoportable, quería correr, olvidar, estar en otro lado. El presunto asesino sacó la mano del bolsillo, tenía algo, algo pequeño y puntiagudo, creyó verle asestando millares de mortales cortes y pinchazos sobre la pobre mujer, pero no fue así. El tipo se puso en pie, sacó algo del otro bolsillo y se agachó una vez más sobre el bulto. Algo parecido a un gemido de dolor le heló la sangre, juraría haber oido un grito apagado, el cerebro, pensamientos, ojos cerrados y ganas de vomitar cada vez más fuertes. El hombre se puso en pie, dijo algo en voz alta que no supo entender, aunque creyó oir : Me fuiste muy útil pero, ahí te quedas…he conseguido algo mejor, dio una patada al bulto y salió del callejón quitándose los guantes. El ángulo muerto de su ojo izquirdo contra la pared le

Tuvo que contener el aire cuando sintió el estruendo del cuerpo cayendo contra el suelo firme, le pareció sentir gemir de dolor o espanto…Parece una mujer ¿estará viva? el vacío…una mujer caía y caía sobre su corazón galopante, sabía que estaba oculto y él no podría verle, aun así las piernas por sí mismas estaban poseídas de una oscilación extraña, un abismo de fuego que encendió su estomago y supo que tendría que hacer algo o su propia crisis le delataría. El 28


impidió seguir el rumbo final del sujeto. Se escucho una tele con publicidad y un ladrido lejano. Dos voces discutían cerca de alguna ventana próxima. Apenas alcanzó a mover el pie derecho en dirección de la mujer cuando dos líneas de sombras se hicieron más largas, escuchó carcajadas, voces alejándose y vio las sombras desaparecer. Un momento después su pierna izquierda sin pensarlo dio un paso al frente y le impulsó hacia el otro lado de la calle donde una agonizante mujer podría aun estar viva. Corrió, cinco pasos y se detuvo, la negrura, el cadáver y apenas veía “no tengo las gafas” “¿Qué hago? ¿Primero llamo? ¿Voy a verla a ella?” Sus piernas decidieron, salió del callejón para ver donde estaba. Encontró el letrero de un hotel de mala muerte: el “ Visconde Témoris ” con una flecha roja despintada. Llamó a emergencias mientras miraba hacia donde estaba el bulto y trataba de controlar su pierna derecha que se movía de manera autónoma. ─ “Ya sale una patrulla para allí “ Corrió frenéticamente hasta ella, la observó. Que confuso y sin gafas, “debería auxiliarla” “mejor no tocarla” ¿Qué hago…? ─ ¿Está bien...? Señora… ¿Está bien? “─pero ¿cómo va a estar bien? idiota” se contesto ─ Señora, Oiga… ¿me oye?

─Atención falsa alarma, repito falsa alarma, código XX, confusión de posible victima de asesinato con bulto arrojado en la vía pública conteniendo colchoneta de látex puro marca Mimosin con un cartel que reza “En buen estado. Limpio” repito cartel y colchoneta. No hay cadáver. El denunciante está siendo atendido por los sanitarios, entró en estado de shock, creo que será trasladado a urgencias, cambio.

Pero nada, los oídos parecían estallarle tratando de oír alguna señal de vida, el temblor de cuerpo por momentos se detenía y en otros lo invadía en rachas que le paralizaban, el estomago se comprimía de casi sueño y los parpados se apretaban hasta doler. Poco a poco fue asumiendo el control de su cuerpo y logró agacharse un poco, se frotó la vista y forzando los ojos buscó en sus globos oculares la posición de ojos que le permitiera ver con claridad hasta que vio… El perfil de la noche de golpe fue blanco turbado diatónico. Paralizado de miedo, de estruendo mental, de chispas encontradas desatando su cerebro, comisuras de labios temblando de vacío y sorpresa, escalofrío imposible “pero…”” Si yo…” “Pero entonces…”

Nací en Argentina hace medio siglo. La “Causalidad” le concedió a mi Madre el deseo de que naciera el día de la Virgen; lo anheló durante todo el embarazo y así fue, salvo por un pequeño detalle…

Mario Fénix Participa activamente en los talleres literarios de Sant Andreu de la Barca.

Ella esperaba a una María y le llegó un Mario. Fénix, es la Belleza que surge de la más mínima ceniza; consume con paciencia la escoria, y desde una pequeña llama crea su propio Paraíso. Cada vez más cerca de la verdad. Aprendí a volar; descubrí que es grande y ancha la Madre Tierra y hermosa por donde se la mire y ya no pude estarme quieto. Hace más de diez años que arribé a Catalunya, hoy mi querido hogar. Mi primera incursión conocida al mundo de las letras fue a los nueve años, decía: “El elefante no cabe aquí, el recuerdo del elefante sí. Todo lo que siento no cabe aquí ¿O sí? ”

Las luces de la patrulla y la ambulancia convirtieron al callejón lúgubre en una especie de sala de baile nocturna. Vinieron las preguntas, los comentarios, los desaires. 29


El internauta

ilustrado

La gran biblioteca digital de Europa. Obras digitalizadas, mayormente de dominio público, en todas las lenguas ociales de la Unión Europea. Any Espriu 1913/2013

www.europeana.eu

Pàgina ocial que commemora el centenari del poeta català, on trobareu material de l’autor, calendari d’actes ocials, material biogràc i bibliogràc.

www.anyespriu.cat Jaime López L'Ateneu Barcelonès acompanya des de fa més de cent cinquanta anys la societat i la cultura catalanes amb la voluntat de ser present en el debat intel·lectual i de participar activament en la promoció i el desenvolupament del país.

Poeta, colaborador de Radio Sant Andreu, habitual en los talleres de literatura Tànit y co-diseñador de esta misma revista. Titulado en Informática y Diseño Multimedia. Autor de los blogs literarios: Las Fronteras de Babia y La Huella Intacta

www.ateneubcn.org

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Literatura y cine ¿Cuántas veces no hemos escuchado que “el libro es mejor que la película”? Y en ocasiones un servidor ha escuchado como a dicha frase se le añade la coletilla de “cómo siempre”. Tengo la sensación de que hay una corriente de opinión, muy extendida, que proclama la superioridad artística de la novela frente a su adaptación cinematográfica. Y no seré yo quién niegue que hay adaptaciones infumables, pero, ¿que hay de todas las películas basadas en libros que han sido obras maestras? ¿Qué hay de Los santos inocentes, Blade Runner, Forrest Gump, El planeta de los Simios, El padrino o La naranja mecánica? Por citar sólo una minúscula muestra.

Nacido en Martorell en 1986. Reside en Sant Andreu de la Barca y participa de sus actividades culturales: club de lectura, taller de escritura… Para este estudiante de filología hispánica la literatura en todos sus géneros y expresiones es una gran pasión. Allá donde haya un libro, habrá alimento para este letrófago. Aunque como no sólo de pan vive el hombre, tampoco le hace ascos a un café en buena compañía, a una sesión de cine o al paseo de una tarde de sol.

Son muchas las películas basadas en libros que se han convertido en grandes joyas cinematográficas, algunas de las cuales, por cierto, sin ser excesivamente fieles a la obra original. Y es que esa es otra: ¿por qué tanto respeto al dogma de la fidelidad? Algunos rizan el rizo hasta extremos insospechados, y se quejan por cosas como que el protagonista tenga el cabello más largo o más corto que como se describe en el libro. Por no hablar cuando ralentizan o aceleran alguna parte de la novela. Pero es que cuando se hace una película el lenguaje que se usa debe ser el cinematográfico. Y esto que digo es una obviedad como un templo, evidentemente, pero algo falla cuando nos vemos obligados a repetirla una y otra vez. Si fuéramos totalmente fieles en todos los aspectos a la novela las películas sencillamente no se podrían concebir. Algunos me dirán que hago trampa, porque me estoy refiriendo a joyas del cine, y estas joyas son la excepción que confirma la regla. A ese argumento se le responde con una sencilla pregunta: ¿Cuántas de las películas que se ruedan y que no están basadas en ninguna obra literaria son grandísimas películas? ¿Acaso obtenemos una cifra elevada? No veo la confrontación entre literatura y cine por ningún sitio. Cuando leo una novela que me gusta y me entero de que tiene su versión cinematográfica me pica la curiosidad por verla. Y viceversa. Me gusta comparar ambas versiones. Y es que un arte te lleva a otro. Así que por favor, pido más películas basadas en libros. 31


L’art m’inspira El arte de la escritura El arte forma parte de nuestra vida, la creación artística está en nuestro entorno desde tiempo inmemorial. Los expertos sitúan las pinturas rupestres a una distancia de más de 40.000 años y afirman que muchas de ellas tenían una intención mágico-religiosa para propiciar la caza pero, otras, un carácter puramente ornamental. Constituyen la primera expresión artística de la humanidad y contemplarlas produce una intensa escriba sentado de la imagen, hallado en la emoción. necrópolis de Saqqara, mide 53 cm de altura. En museos y galerías podemos tener el Fue tallado en piedra caliza y privilegio de admirar, además de El escriba sentado (2480-2350 policromádo después. El torso creaciones modernas, el arte de a.C.) Museo del Louvre erguido, viste una sencilla falda otras épocas, vestigios del corta, (shenti), sobre la que pasado que, rescatados de las sostiene el rollo de papiro y sus entrañas de la tierra, han manos muestran con detalle sobrevivido a guerras, saqueos y unas cuidadas uñas. Pero lo terremotos. Es de ese arte del que destaca es el rostro, vivaz que quisiera hablar hoy. De ese la mirada, debido a la arte de la antigüedad, muchas incrustación de cristales de roca veces anónimo, que ha servido pulidos; grandes orejas y labios para desvelar conocimientos y finos. El artista ha logrado formas de vida. plasmar en el gesto la tensión Confieso que siempre me ha de quien está atento a escribir al fascinado la figura solemne del dictado. Escriba, sin sus conocimientos En el fragmento de un papiro, no hubiera sido posible la un escriba se dirige a su hijo, construcción de las pirámides y aprendiz en una escuela de los templos. escribas y, preocupándose por Está atento, escribe cuando se lo su porvenir y el de su casta, le ordenan, escucha y calla. Es más dice: poderoso que el faraón, aunque “…El trabajo manual es este nunca lo sabrá. Su poder violento: entrega tu corazón a está en el saber. Preparado las letras…. He visto al herrero y al metalúrgico desde la infancia para ser escriba en las ante el horno encendido: sus dedos son como la llamadas escuelas de sabiduría, conoce los piel del cocodrilo y huelen peor que los huevos secretos de la escritura, matemáticas, de pescado…El hombre que conoce el arte de geografía, textos sagrados e incluso idiomas escribir es superior a los demás. …Un día que extranjeros. pases en la clase es mejor para ti que una En el antiguo Egipto, hace más de 4500 años, el eternidad fuera de ella; los trabajos que hagas escriba era la persona más importante de la allí perdurarán como las montañas…” corte, puesto que de él dependía el buen Algunas veces lo que surge del artista es funcionamiento de la administración. Es además simplemente bello, otras puede llegar a ser un artista con el cincel y con el cálamo. Por ello, sublime, solo es necesario mirar con atención. aunque se sienta humildemente a los pies del Puede estar en una gran pieza de mármol o en el faraón, su rango social es elevado y se le respeta detalle de un balcón, en un mural o en una en toda su valía. pequeña pieza de orfebrería, en una catedral o Una prueba de su importancia está en las bellas en la decoración minuciosa de un sarcófago. esculturas encontradas por los arqueólogos. El 32


Autors Oblidats Caroline Blackwood

Sarcófago de Henutmehyt (Museo Británico)

Caroline Blacwood va néixer el 1931 a Anglaterra. Filla d'un compte i d'una hereva de l'imperi Guinness, va escandalitzar la clase alta amb les seves tres bodes, la primera amb un pintor, net de Sigmund Freud, compaginat els matrimonis amb la tasca de “mussa” i mecenes d'artistes de tot pelatge. Algunes biografies atribueixen als suposats abusos patits durant la infantessa, la rebel·lia i l'adició al alcohol, però aquesta relació causa - efecte mai va ser confirmada ni desmentida per ella. La seva obra literària –almenys la traduïda al castellàes un catàleg de les tortures que una ment femenina es pot infligir a si mateixa. Mentre que els homes son mers comparses del destí, o directament no apareixen a escena i tant sols se'ls cita de passada, les protagonistes tenen en comú l'art de malgastar la pròpia vida suportant voluntàriament tota mena de patiments, incomoditats i privacions en una mena de bola de neu d'auto odi, del que tant sols esperen sortir-ne amb l'ajut de la mort.

“La literatura amplia el nostre univers i ens mostra una altra manera de gaudir de llocs mai no visitats, de persones desconegudes i de sentiments no experimentats. M'agrada regalar i recomanar llibres perquè penso que donen una nova dimensió a les nostres vides. Crec en l'amor i en l'amistat i m'apassiona viatjar per conèixer altres cultures, el mar, la música, les postes de sol i contemplar la lluna. ” -Freqüentment, a la nit em desperto estremida i m'enfonso

Àngels Nachón

en la repugnància per mi mateixa.(...)M'encantaria creure que soc massa afectuosa, massa decent per intentar mai venjar-me d' Arnold fent de la seva filla l'objecte de la meva venjança. La fillastra Malgrat que no hi apareix un sol personatge que sigui capaç de cultivar la felicitat, recomano la seva obra. Te la capacitat de fer-nos riure, plorar o angoixar-nos nomes quant ella ho vol, i aquest no es un do que estigui a l'abast de tots els escriptors.

Jordi Martí 33


través de las incontables amenazas de toda índole que recibía. La actividad agrícola a la que se dedicaba gran parte de la población hispana, llevada a la práctica con medios rudimentarios y primitivos, con la inestimable ayuda de los animales, imponía que los pueblos rurales dispusiesen de abrevaderos para ellos. Por lo general, se construían fuentes, algunas de las cuales se conservan hoy como monumentos, donde los vecinos acudían para llenar sus cántaros. El agua sobrante se almacenaba en pilones, a los cuales los arrieros llevaban las caballerías para que éstas calmasen su sed. Tales recipientes públicos, sirvieron, en las ocasiones que las circunstancias lo

(Última part)

–El impuesto que exigimos a los mozos forasteros que se llevan alguna de nuestras mozas. – ¿En que consiste el pago? –Convidar a todos los mozos del pueblo. – ¿Cuánto hay que pagar? –Eso depende de usted. Nunca hemos obligado a nadie a pagar algo que no haya podido. Tradicionalmente vino. Un par de arrobas. (Una arroba de vino: 16 litros). Páguelo en cualquier taberna y nosotros lo recogeremos. El trato quedará cerrado frente al mostrador del bar o taberna, tomando los dos hombres –el novio y el representante de los mozos– en perfecta armonía, una copa de vino en señal de buena amistad. El segundo dará la buena nueva a la sedienta parroquia. A partir de este momento, nadie volverá a molestar al forastero por razones amorosas. Se sabe, y se cuenta, que antaño acontecieron episodios, francamente, brutos. Cuando el novio forastero se cerraba en banda, negándose a cumplir la tradición y, por ende, a pagar el piso, mostrándose altanero y fanfarrón, la cosa podía acarrear desagradables consecuencias. El asunto, encarado de esta forma, no podía arreglarse sin hacer uso de la violencia. Evidentemente, el forastero se enfrentaba, minoría, aunque no faltasen algunos amigos que saliesen en su defensa, contra todos los mozos del pueblo. Teniendo en los hermanos de la novia, con frecuencia, los enemigos más acérrimos y, por consiguiente, los más interesados en doblegarle. No obstante, la agresión física nunca figuró en el programa de presión previsto por los reclamantes, aunque así llegase a entenderlo el forastero enamorado, a

aconsejaban y requerían, como potro de suplicio para obligar a los forasteros a ceder en las exigencias de los mozos locales: cobrar el piso. Téngase en cuenta que, antes de recurrir a tal estratagema, al joven se le preguntaba una y mil veces: – ¿Pagas piso? Si no se obtenía la respuesta afirmativa, como se deseaba, reducido por la fuerza de varios mozos, era transportado hasta el borde del pilón lleno de agua, por supuesto, donde nuevamente era interrogado y advertido de lo que ocurriría si se mantenía firme en su postura negativa. Sujetado fuertemente, un miembro de la cuadrilla, asiéndole con acritud por los pelos posteriores de la cabeza, le levantaba ésta para que otro miembro, mirándole retador y desafíante a los ojos, le volviese a preguntar 34


– ¿Pagas piso? –No. – ¿Pagas piso? –No. – ¿Pagas piso? –No. –Al pilón. Y con la cabeza metida en el pilón terminaba el desventurado, si no se bajaba del burro, manteniéndole con la cara sumergida en el agua el tiempo suficiente para que comenzara a sentir ahogo. Izándole con rapidez y energía, sin darle tiempo para que llenase los pulmones del aire que había echado a faltar, zumbaría en sus oídos, nuevamente la fatídica pregunta. – ¿Pagas piso? –No. De bruces, otra vez al agua. Iterándose la operación tantas veces como fuese necesario. Hasta que el joven se diese por vencido y cediese a las presiones a las cuales se veía sometido, sin que a nadie le importase un bledo la temperatura del agua. O mejor dicho: cuanto más fría, tanto mejor, sobre todo si el hecho sucedía durante la época invernal. Obtenido el botín, con la garrafa de vino a cuestas, los mozos recorrerán el pueblo hasta agotar el vino regalado, razón por la que más de dos... y más de tres... –como cantara Pepe Blanco– terminarán agarrándose una más que importante pea. Eso sí: el grito de guerra piso, piso, piso, se oirá por todo el pueblo. Las viejas preguntarán para conocer quien es la moza.

Biblioteca Aigüestoses: Club de lectura: 3r dissabte no festiu d’octubre al juny, 11hores.

Cursos de narrativa amb Javier de Pilar, a partir de març, divendres19h. (A l’Ajuntament vell)

Certamen literari de prosa i poesia del Fòrum cultural Gaspar Preses, consultar bases al web: http://forumgaspardepreses. blogspot.com.es

Dionisio Martín Viu a Sant Andreu de la Barca. Ciutadà inquiet i compromès amb la cultura en general. És gran lector i assidu al club de lectura de la nostra localitat. També és aficionat a l’escriptura, participa en els Tallers d’escriptura Tànit i a través dels seus texts ens acosta a la cultura rural i en especial a la del seu poble, “Casas de Millán” (Cáceres), on va néixer i gaudir de la seva infantesa.

Xerrades d´escriptors: consultar bases al web: http://forumgaspardepreses. blogspot.com.es

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Igor Stravinsky LA CONSAGRACIÓN DE LA PRIMAVERA Ballet en dos actos de Igor Stravinsky 1ª parte, la adoración a la Tierra Se levanta el telón, y nos muestra una gran explanada campestre, llena de vegetación y colorido, varios jóvenes rodean a una anciana a la que escuchan atentamente. Es la más vieja de la tribu, ella conoce los secretos de la naturaleza y les inicia en sus misterios. Del cercano río llegan unas doncellas, alegres danzan juntas en un ambiente muy primitivo; pronto la danza se transforma en una acción salvaje, los jóvenes se apoderan de las muchachas y se las llevan, se produce una lucha entre tribus rivales, pero aparece un cortejo guiado por los ancianos con el santo y sabio gran Chamán al frente, el temor invade a los jóvenes que se quedan inmóviles. El Chamán con los brazos abiertos se postra en tierra y la bendice; lentamente todos comienzan a moverse rítmicamente en una danza de adoración.

2ª parte, el sacrificio. Anochece, las muchachas rodean al Chamán junto al fuego, una de ellas habrá de ser víctima del sacrificio a la Primavera, Electra es la elegida. La tierra de su entorno es purificada y consagrada, tras una danza misteriosa, ella, se encuentra sola en el centro de la escena. Jóvenes y muchachas de la tribu la rodean en círculo, desencadenando a su alrededor una danza de delirio y frenesí, Electra se une a ellos, la danza cada vez es más violenta, en un total desenfreno de movimientos, Electra cae agotada y muere. Los hombres la llevan a la piedra sagrada, todos se prosternan ante ella con los brazos en alto. El ritual de la consagración a la Primavera está cumplido. 36

Igor Stravinsky nació un 18 de junio de 1.882 en Lemonosov, población cerca de San Petesburgo. Hasta los 17 años permaneció en Rusia, posteriormente alternaba su residencia entre Inglaterra, Francia y Suiza. Murió en Nueva York el 6 de abril de 1971. Durante muchos años, la música de Stravinsky suscitó diversas controversias, desde el más enconado antagonismo, al mayor de los elogios. Gran amigo de Rimsky-Korsakoff, a su muerte, compuso un Canto fúnebre en el que cada instrumento de la orquesta tocaba su propia melodía, como en un cortejo funeral hacia el sepulcro del maestro. EL 25 de junio de 1910 estrena en París, El Pájaro de fuego, acogido con gran entusiasmo en todos los sectores. De la noche a la mañana el nombre de Stravinsky se hizo célebre, a pesar de la extrañeza y novedad de su lenguaje musical. Algunas de sus obras más conocidas son, La Consagración de la primavera, El Pájaro de fuego, Petruchka, Pulcinella, Edipux Rex, El beso del Ada… a parte de los ballets, compuso música de cámara, sinfonías, comedias musicales, conciertos orquestales con instrumentos solistas, cuerda viento y piano; muy logrado el Concierto de Ébano, para clarinete y orquesta, no puedo terminar esta pequeña sinopsis biográfica sin hacer mención a los Fuegos Artificiales, magnífica, impresionante obra orquestal.

Montserrat Torra És pintora, pianista, poeta... una fidel enamorada de l’art, de la música i de les lletres. Resideix a Sant Andreu de la Barca i participa de les seves activitats culturals. Es membre del taller d’escriptura Tànit i del Fòrum Cultural Gaspar de Preses.


sin

Mentir es de valientes.

Es el comportamiento lúcido el que dejará entrever algo de complicidad. Un cerrar de ojos, un roce plausible de manos, una mirada indecorosa, una palabra indispuesta... o el carraspear atropellado de la garganta al intentar evocar el "no pasa nada pero sí pasa"... pero sí pasa... Y entre tanto, regocijarnos en el tiempo de los besos y las caricias, tentar al anónimo futuro, y contemplar parte de la ignominia humana que cursa desde el lápiz hasta el cerebro, evocando en el papel sinsentidos con etiquetas y precios mal puestos. El corazón jamás debería estar de rebajas... pero lo está. Y "no pasa nada"... pero sí pasa. Prefiero que llueva en el retal de mi bolsillo a tener que jurarle al sol cada mañana.

Mirar nos Autor de la pintura:

Damián Andrade

Dima Anaboussi http://dimaenseptiembre.blogspot.com

Dima Anaboussi de Santiago: catalanopalestina llicenciada en Odontologia per la Universitat Internacional de Catalunya el 2006. Aficionada al teatre i a la lectura, sobretot amb aquella literatura que té relació amb la filosofia i l’antropologia, descobreix la seva passió per escriure d’adolescent, als 16 anys quan en les reunions amb els seus amics els demanava sempre una paraula dita a l’atzar per improvisar un poema a la seva vella llibreta de paper mat. Des de llavors sempre ha estat la paraula escrita la forma de llibertat més sincera i captivadora que ha trobat. Des de 2009 té un blog en el qual va publicant textos, reflexions i historietes per aquells a qui interessi els puguin anar llegint.

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L'illa d'en Jordi Milian Nascut a Sant Andreu de la Barca, realitza tasques periodístiques i culturals. Actualment dirigeisx la web literària www.illadelsllibres.com, tasca que combina amb la direcció del programa magazine Via Directa a Ràdio Sant Andreu. Col·laborador també en d’altres mitjans com RADIO 4 realitzant un espai literari.

David Vann abandona el clima fred per la càlida Califòrnia a 'Terra' L'autor de Sukkwan Island continua amb les relacions familiars explosives. La vida de David Vann no ha estat gens fàcil. Quan tenia tretze anys, el seu pare li va proposar que passessin junts un any, en una petita i inhabitada illa d'Alaska anomenada Sukkwan. L'escriptor no va acceptar la proposta i quinze dies després el seu pare es va suïcidar. Durant tota la seva vida es va preguntar si podria haver evitat aquest suïcidi anant amb el seu pare a Sukkwan i va ser llavors quan va decidir escriure la novel·la Sukkwan Island.

interessada en heretar els diners de la seva mare i Jennifer una cosina disposada a possar-lo c a l e n t e n t o t m o m e n t . El retrat que ofereix de la familia a mida que avança el relat és dur, punyent i al mateix temps c a p t i v a d o r . Les baralles per una possible herència familiar i els estira- i-arronses entre els membres de la família, afegit a una tortura sexual per part de la cosina, fan que el protagonista no pugui digerir correctament la pressió.

El suïcidi o l'assassinat formen part de la seva biograa i aquest patiment els trasllada també a les seves novel·les.

Per Vann sempre existeix una espurna que acaba amb tota relació. Com a escriptor, un cop més, demostra la seva habilitat literària i va omplint de benzina les pàgines de les seves novel·les. Al mateix temps que domina a la perfecció el moment clau on haurà d'encendre el llumí per acabar amb tot.

A Vann li va costar trobar un editor interessat en la novel·la però nalment es va publicar i temps després es convertiria en un èxit internacional i l'any 2011 aconseguiria el premi Llibreter, La història es repetiria a Caribou Island on David Vann compartiria escenaris freds amb un nal prou dur i contundent. David Van canvia a 'Terra' el clima fred d'Alaska per les terres càlides de Califòrnia, però en canvi no deixa de banda les dures i explosives relacions familiars de les dues anteriors novel·les. El protagonista és Galen un jove de vint-i-dos anys, que viu una vida aparentment normal interessat pels llibres de meditació de Gibran o Richard Bach i la música de Kitaro. El seu pare es va suïcidar uns anys abans i comparteix casa amb la seva mare. La relació de tots dos es normal malgrat un cert control p e r p a r t d e l a m a r e . A poc a poc aquest clima de tranquil·litat va canviant a mida que anem coneixent altres membres de la família; una àvia amb alzheimer que viu en una residència, Helen una tieta 38


Pesca

Dia de

El viatge fins la pesquera era el primer gran plaer del dia. Veure sortir el sol des de be enmig del mar és meravellós, estàs situat en el centre d’una gran esfera, el cercle central és el mar, la semiesfera que t’envolta el cel, tranquil·litat absoluta, la companyia, altres barques que surten, soroll, el rum rum del motor, i si vas a vela el xiuxiueig del vent que ens empeny. Ja hem arribat al lloc desitjat, és l’hora de preparar els ormejos per pescar, picaran?, som al bon punt?. Posa’m l’esquè al peu i llença’m el volantí al mar, sembla què hi ha correntia, el fil corre molt, no pescarem bé, per fi he arribat a baix, piquen?, sembla què han picat, es belluguen molt, serà una aranya, o bé he fet una calada múltiple. I axis entre bromes, bon humor i rialles, anem passant el matí. Això si, fem un petit descans per esmorzar, galetes d’Inca, el pa dels marines. Justament ara que picaven!.

Francisca Artigues

Son quarts d’una, hora de tornar a casa per no fer esperar massa a la mare per dinar. Ha estat un dia profitós, portam uns dotze quilos de Peix. Peix de roca, molt bo per fer una sopa o un arròs, donzelles boníssimes per fregir, serrans, torts, esparrais, vaques, variades ......

Quants records! Quantes emocions! i què divertit. El pare tenia una barca li agradava anar a pescar i jo també m’hi vaig aficionar. El diumenge tocava matinar, i jo, que sempre he estat molt dormilega, matinava en molta il·lusió per anar a pescar. A quarts de sis ens llevàvem, preníem únicament un cafè i unes galetes, fora llet ja què la llet ajuda a marejarse, i anàvem a comprar l’esquè. Unes gambetes molt petites gaire bé transparents.

Avui la tornada ha estat molt emocionant. Ens ha acompanyat un dofi, magnífic!. De sobte ha sortit el dofí dels fons i ha vingut una bona estona al nostre costat, entrant i sortint del mar, ara a babor, ara a estribor, impresionant!. He de dir què estava una mica asustada, la barca era petita i el mamífer molt gran.

La compra de l’esqué era el primer divertiment del dia, jo era l’única nena en aquell bar on venien les gambetes, ja tot hom en coneixia, i los bromes típiques entre pescadors no es feien esperar.

Ja veig la bocana del club! Estem arribant. Entra’m, amarra’m la barca i sortim tots contents en la nostra pescada. Una bona quantitat de socis ens esperen per veure el que hem fet i comparar amb les altres pescades.

Ja teníem el menjar pels peixos, i per tant estàvem a punt per poder llevar amarres i sortir mar endins.

És hora de tornar a casa, dar-se una bona dutxa dinar i desprès fer una bona migdiada.

Ara havien d’anar al lloc per poder pescar, a les bones pesqueres que el pare coneixia i que localitzàvem mitjançant unes fites situades a les roques de la costa i als edificis que es veien al llarg de la badia.

Quans bons records papà, gràcies per tot el que m’has ensenyat i los bones estones què m’has fet passar. 39


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tranquilicé un poco. Eran casi las tres de la madrugada y mis ojos posiblemente ya no podían percibir con claridad los detalles que habían creído ver. Emprendí el camino de retorno a mi confortable asiento cuando un nuevo detalle me llamó la atención: la vieja máquina de café que siempre había existido en aquel rincón ahora humeaba. Nunca supe cómo había llegado hasta allí, pues no tenía razón de ser, pero yo la utilizaba a menudo. La miré fijamente y percibí que el humo pertenecía a una de las velas cercanas que acababa de apagarse. Respiré aliviado y me senté exhausto... Abrí los ojos tres horas más tarde, aturdido, desorientado. Los relojes revelaban que eran las seis poco más o menos. A mi izquierda, el poema filosófico del universo de Allan, dormitaba en el suelo abierto por una de sus páginas al azar, en la que aparecía un sello circular, que indicaba su pertenencia a alguna institución anterior. Froté mi cara para desperezarme, con aquellas manos ásperas y descubrí una incipiente calva que me sacó del letargo repentinamente. Había perdido gran parte de mi pelo mientras dormía y mi vista centelleaba con alguna que otra laguna visual. Retomé el estado de ansiedad de las horas anteriores y un escalofrío cruzó mi espina dorsal para clavarse en el orinal que apareció, junto a mí, sin previo aviso. Noté también que una manta de color marrón cubría mis piernas y hasta que mi ropa había cambiado. Incrédulo volví a mirarme las manos, más temblorosas, más antiguas, si cabe, que hacía unas horas… por el dorso, por la palma y esta vez no había lugar para la duda. Estaba ocurriendo y era tan real como la angustia que me invadía, como la pesadilla que nunca nadie quiso tener y que fructificaba, implacable e inexorablemente, en mi efímera sustancia.

Nace en Molins de Rey (Barcelona) en 1965 en el seno de una familia humilde con raíces en Granada y Málaga. Se traslada a la localidad de Pallejà donde cursa sus primeros años de escuela y en la que lleva viviendo toda su vida. Su carácter polifacético hace de su biografía un mosaico de experiencias singulares que, en la actualidad, son el pilar donde se asientan las temáticas de sus libros y sus proyectos futuros en el arte de escribir.

Me levanté y dejé que Poe volara por los aires, exaltado, atónito, evitando mirar y escudriñar mi cuerpo. Procuré calmarme y obviar lo evidente como si nada pasara. Lentamente conduje mis pasos hasta la jarra de agua que se encontraba sobre la mesilla y bebí sin prisas. El líquido enjuagó mi juicio e imaginé que posiblemente se trataba de una ilusión provocada por el cansancio y por la poca luz de la estancia. Miré hacia la pared norte, de un extraño blanco inmaculado y vi por enésima vez la colección de relojes que se hacinaban en un espacio relativamente pequeño pero muy significativo. Escuché el circular de sus agujas, que no revelaron nada extraño. Todo seguía igual, impertérrito. Me

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El cajón de las orejas Le habían crecido unas greñas horrorosas a los ojos de su madre, muy chulas en su opinión, al estilo de los antiguos guerreros, o como le había dicho la chungona de su abuela, como un león después de una pelea, sin aclarar si vencedor o perdedor. Era cuestión de visitar a su amigo Andrés, el peluquero de cabecera de toda la familia. Un personaje singular; “para echarle de comer aparte”, en palabras de su madre. Le saludó efusivo, haciendo las consabidas menciones al cambio experimentado desde la última vez, seis meses atrás. Miguel se acomodó en el sillón de toda la vida, acordándose de cuando Andrés, tras pelar a Carmelo, su padre, pasaba un cepillo por el asiento y a continuación ponía un taburete como suplemento para el chavalín. Ahora sin embargo, el peluquero se veía forzado liberar el pedal del elevador para incluso bajarlo un poco, de tanto como había crecido el mozo. Como era de rigor, dándole ya la categoría de persona mayor, le hizo la pregunta de cortesía, santo y seña de esta peculiar peluquería: “¿Conversación; prensa; o el señor echará una cabezadita?”. Miguel, sonriendo ante la media broma de Andrés, contestó que la noche de antes había

descansado poco, por lo que estaba seguro no le iba a aguantar ni dos frases. Todo ello dicho, con la misma sensación extraña de siempre, al hablar frente al gran espejo del salón a quién tenía justo pegado al cogote. Andrés, abarcando toda la pelambrera con sus dos manos le avisó que había tajo para rato. Al despertarse de su cabezadita, le chocaron dos cosas: el montón de pelo ya recogido en el balde y que, en el pelao que acababa de hacerle su amigo había algo extraño. “¡Coño, Andrés! ¿Qué has hecho con mis orejas?”, le dijo volviéndose para tenerlo frente a frente, sin intermediarios. “¡Vaya, otra vez me ha pasado! Lo siento chico. Ahora lo arreglamos.” Le contestó con pachorra. Abrió entonces un cajón lleno de apéndices auriculares -orejas- y se lo mostró sin más, dándole a elegir. Miguel le dijo que por qué no las suyas, señalando con la mirada al balde de los pelos. Recibiendo como respuesta que, claro, estarían manchadas de pelos y que podía resultar complicado el pegado. Cuando terminara la jornada y recogiera todo, las pondría a limpiar, quedando al día siguiente listas para ir a parar al cajón de las orejas.

VICENTE JOSÉ ORÓS ESPINOSA 56 años. Vivo y ejerzo de médico en Sant Andreu de la Barca. Me gusta subir montañas y luego bajarlas. Jugar al frontón. Bucear. Nadar en el mar. Correr por el monte. Me gusta respirar a pleno pulmón. Cuando escribo me siento utilizado, me siento instrumento de los personajes, y me gusta. Aunque siento no ofrecerles el suciente arte y ocio para su realce. Quizás cuando sea mayor.

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Mr. Scrug y la pesca del salmón Y fue entonces cuando creímos enloquecer. Todo se revolvió en la estancia desatándose un caos de objetos voladores, cucharas desbocadas, la recia mesa ascendiendo vertiginosamente hasta el techo y nuestros asientos deslizándose en orden inverso al natural para acabar arracimados junto a ella, ya suspendida arriba de forma inverosímil. Y a l l á m i s m o f u e d o n d e m r. S g r u g n o s p r o p u s o parsimoniosamente tomar el té, iniciando una formal conversación acerca del tiempo en los últimos días y de los decepcionantes resultados de la pesca en Escocia. Nosotros nos hallábamos literalmente en las nubes. Entiéndase bien, en las nubes de aquella estancia vuelta del revés donde todo, absolutamente todo permanecía suspendido en el aire y donde el techo se podía tocar con los dedos y el suelo permanecía a metros de distancia. Cuadros, alfombras, muebles y lámparas habían desaado de forma pasmosa la ley de la gravedad, un abandono de las leyes físicas rayano en el absurdo. Mis compañeros y yo, hombres talludos en la física experimental y el raciocinio más puro producto del materialismo decimonónico, no acabábamos de entender ese fenómeno en el que estábamos inmersos hasta las trancas. Pero, al mismo tiempo, avezados a la novedad y apasionados por descubrir los límites marcados por la ciencia, nos dejamos llevar por esta inverosímil situación. Hans platicó durante unos minutos con mr. Scrug sobre la necesidad de demorar las semanas en Escocia con el n de obtener mejores resultados en la pesca del salmón, mientras que William tanteaba con las posibilidades de su taza, plato y cucharilla sosteniéndolos a la altura de sus ojos y tratando de soltarlos intermitentemente, no negaré que constituyendo un cómico cuadro de juego de manos de acionado. Llegué a sentirme bien, parecía formar parte de un todo organizado milimétricamente, y la desconcertante situación me fue ganando hasta alcanzar una pasmosa seguridad al mantenerme en el aire. Alguien llamó entonces a la puerta, era nuestro amigo Robert que, después de una rápida mirada en su derredor, atinó a alzar sus ojos hasta donde nos encontrábamos y, cuando mr. Scrug lo invitó a acompañarnos al té con su habitual cortesía victoriana, ascendió soberbio en su apostura de gentleman sin permitir que ni uno solo de sus cabellos o gestos se alterara por tal situación. 42


Al n, la cita se desarrolló por los cauces esperados: sin dejar el tema escocés ni los tipos de anzuelo, comentamos con mr. Scrug las últimas novedades de los laboristas en el Parlamento y la excentricidad de lord Welton al volver de la India acompañado de una bellísima ama de llaves de piel aceitunada. Llegada la hora de partir, mr. Scrug llamó al mayordomo tocando la campanilla que a tal efecto pendía de su lado y con una parsimonia casi teatral fuimos descendiendo hasta el suelo, posándonos delicadamente sobre la exquisita madera de roble que recubría la sala, al mismo que tiempo que las preciosas alfombras, las lamparitas, butacas y demás objetos decorativos se posaban en sus lugares respectivos. El mayordomo entró silenciosamente y nos acompañó hasta el vestíbulo donde distribuyó nuestras capas y guantes, amén de bombines y paraguas. Pues fue aquel un día como tantos en Londres, un día de lluvias intermitentes y frío calmo, un día que nunca olvidaré no tanto por la escalofriante experiencia aérea sino porque ninguno de nosotros acertó a decir una palabra al respecto, tal era nuestro desconcierto, y, simplemente, desandamos Lexington Sreet en dirección a Picadilly recordando con fruición el último verano en las Highlands y los hermosos ejemplares de salmón entonces capturados.

Rosa de San ago Filòloga, especialitzada en escriptura crea va. Coordina el club de lectura de la biblioteca Aigüestoses i el grup d´escriptura Tànit. És professora de batxillerat.

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Club de lectura

-de la BIBLIOTECA AIGÜESTOSES de Sant Andreu de la Barca

Recomana... John M Coetzee

John Maxwell Coetzee (1940) Este escritor sudafricano en lengua inglesa, nació en Ciudad del Cabo el 9 de febrero de 1940. Cuando tenía ocho años, su familia se trasladó a Worcester, en la provincia de Karoo, una zona casi desértica. Allí transcurrió su infancia, alejado de la urbe y sus sofisticaciones. Su identidad étnica nunca le resultó demasiado clara: en su familia inmediata se hablaba el inglés, pero con otros parientes pesaba más el lado afrikáner, de cuya cultura, sin embargo, Coetzee se sentía muy alejado. Su filiación religiosa fue muy diáfana, pues su familia no era practicante y creció entre compañeros protestantes, católicos y judíos.

Andrés i Andreu

Una mujer madura, condenada a muerte por un cáncer de huesos, escribe una larga carta a su hija, quien vive en Estados Unidos alejada del infierno en el que se ha convertido su país natal y residencia de su madre: Sudáfrica, un escenario escabroso bajo el régimen del apartheid. El día en que la protagonista regresa del médico con pésimas noticias, descubre a un vagabundo negro refugiado en su cobertizo, y así da comienzo una relación íntima y ambigua. Ni amigos ni amantes, ambos personajes se acompañan en una etapa personal e histórica especialmente dura. Este es el hilo conductor que sirve a J. M. Coetzee para denunciar la violencia de una sociedad y sus consecuentes miserias humanas, y lo hace a través de una narrativa elegante y afinada, propia de un gran escritor.

Guió i dibuixos: Albert Riudeubàs

“La edad de hierro”

Full tànit nº 11  

Revista Literária de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) 29 - 06 - 2013

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