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EL AMOR CORTES LITERATURA MEDIEVAL CASTELLANA AMOR CORTES “FILOSOFIA DEL AMOR”.

INTRODUCCION

Concepción platónica y mística del amor total, sumisión del enamorado a la dama, transposición al amor de las relaciones sociales del “feudalismo” y el enamorado rinde vasallaje a su señora. La amada es siempre distante, admirable y un compendio de perfecciones físicas y morales. El estado amoroso es una especie de estado de gracia que ennoblece a quien lo practica. Los enamorados son siempre de condición aristócrata. El enamorado puede llegar a la comunicación con su inaccesible señora después de una progresión de estados, que van del suplicante al amante. Se trata frecuentemente de amor adultero. Por lo tanto el poeta oculta el objeto de su amor, no dando nombres de la amada. “El amor cortes” también se llama “amor absoluto” o “amor romántico”, utiliza la cortesía, son los poemas de los trovadores, (amor provenzal). Es un fenómeno literario. Es necesaria la cortesía, es incompatible con los malos modos. La dama no es una mujer real sino ideal. En términos morales se considera mejor incluso a la dama que al hombre, ya que consigue que este se supere, se haga mejor. Es la primera vez que se sitúa a la dama por encima del hombre. El amor cortes implica idea de servicio, subordinación. No es necesariamente adultero. Para los trovadores provenzales el amor incluye el matrimonio que es su culminación ¿erotismo ético?. Revalúa a la mujer y constituye una de las revoluciones culturales más notorias de la historia humana, logra divinizar a la amada al enaltecer el amor.


MESTER DE CLERECIA

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra “mester” tiene varias acepciones, 1º ant. Menester U en Salamanca, 2ºantg. Arte, oficio // de clerecía. Genero de literatura cultivada por los clérigos o personas doctos de la E.M., por oposición al de juglaría.//. Poesía de los juglares o cantores populares en la E.M. La poesía de carácter culto tuvo dos vertientes significativas en las literaturas románicas; de un lado, la poesía lírica, y de otro, la poesía clerecía. La lírica de carácter no se desarrolla de forma notable hasta finales de la E.M. Concretamente ocurre en el siglo XV con la poesía del cancionero. Durante este siglo se produjeron importantes acontecimientos políticos en Europa y en la península Ibérica. Europa se vio afectada por la guerra de los cien años (1337-1453) entre Francia e Inglaterra y por el Cisma de Occidente, que ocasiono una grave división en la Iglesia, Católica. Por otra parte Constantinopla capital del Imperio Bizantino cayó en poder de los turcos (1453). Los principales reinos españoles, Castilla y Aragón, vivieron crisis internas durante gran parte del siglo. La situación mejoro con el matrimonio entre Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, (los Reyes Católicos). Durante su reinado tuvieron lugar el descubrimiento de América y el fin de la Reconquista, con la toma del Reino de Granada en ese mismo año. Durante el siglo XV se rompió la convivencia entre judíos, musulmanes y cristianos, que había caracterizado a la Edad Media peninsular. A instancias de los Reyes Católicos se instauro en España la Inquisición para defender la fe y se promulgo el decreto de expulsión de los judíos. El desarrollo del comercio y el crecimiento de las ciudades provocaron la consolidación de una incipiente burguesía. La cultura se convirtió en un signo de distinción entre nobles y burgueses adinerados, a la vez que cortes y universidades iban sustituyendo a los monasterios como principales centros de cultura. No obstante todo lo dicho anteriormente esta lírica sí que se gesta con anterioridad en otras lenguas románicas. En el Sur de Francia (Provenza) se desarrolla en los Siglos XII y XIII en lengua provenzal un tipo de poesía culta que será el origen de las manifestaciones posteriores en otras lenguas, como el italiano, el gallego, portugués o el castellano. Cultivado por poetas de origen noble, los trovadores, esta poesía estaba escrita para ser cantada en la corte y su tema principal era el AMOR CORTES.


En la Península gran parte de la poesía lírica culta se escribe durante estos siglos en gallego-portugués. Incluso los autores castellanos prefieren este lenguaje como medio de expresión lírica. En las composiciones de este tipo de poesía se aprecia la fuerte influencia de la literatura provenzal, que llega a través del Camino de Santiago. Frente al dominio del gallego-portugués en la lírica culta hasta el S. XV., la poesía castellana de carácter narrativo adquiere importante desarrollo. En el S. XIII, algunos autores crean una nueva forma de versificar basada en la utilización de una estrofa de cuatro versos monorrimos de catorce silabas cada una que riman en consonante, La cuaderna vía (AAAA). Este primer movimiento poético castellano recibe el nombre de “MESTER DE CLERECIA”, es decir “oficio de hombres cultos”. La palabra clérigo designa en la Edad Media a la persona instruida, especialmente a quien tiene estudios de latín. Las obras del Mester de Clerecía están escritas con una intención didáctica, ofrecen a la gente modelos de comportamiento. Por eso tratan con frecuencia temas religiosos, como las vidas de santos. No obstante para alcanzar esta finalidad didáctica, los autores buscaban entretener al público. Por eso, a menudo, los textos se acercan a los gustos del pueblo a intentar resultar amenos. Se emplean para estos, giros populares y formulas típicas de la poesía juglaresca, como son las llamadas de atención al auditorio. Esto hace pensar que, probablemente, muchas de ellas estaban destinadas a ser escuchadas y no leídas. Gran parte de las obras del Mester se basan en composiciones y textos anteriores, preferentemente la Biblia o libros de autores latinos, que se reelaboran y se adaptan al castellano para darlos a conocer al público. El Mester de Clerecía, que nace en S.XIII, se desarrolla también durante el S.XIV. En el paso de un siglo a otro, las características de los textos evolucionan a la vez que lo hace la mentalidad del hombre en el paso de la Plena a la Baja E.M.; los textos del siglo XIII muestran en general, una religiosidad más fuerte y una mayor abundancia de textos piadosos. La métrica, asimismo, es más regular. A medida que el siglo XIV avanza las composiciones del Mester de Clerecía mezclan con los textos religiosos algunos profanos y muestran un espíritu más vitalista. En este Siglo, las composiciones tienden a variar de métrica y son más frecuentes las irregularidades lo que contribuirá a la desaparición del género.


Los principales autores del Mester de Clerecía son Gonzalo de Berceo (siglo XIII) y Juan Ruiz, Arcipreste de Hita (siglo XIV). Entre la obra de estos autores se aprecia el cambio al que aludíamos en el párrafo anterior. El nombre de este movimiento poético se extrae de una de las estrofas del Libro de Alexandre, uno de los primeros textos escritos en cuaderna vía (1). Mester traigo hermoso, non es de yoglaría; Mester es sin pecado, ca es de clerecía; Fablar curso rimado por la cuaderna vía A silabas contadas, ca es grant maestría (1)4 versos alejandrinos (14 silabas) con una única rima constante (14 A 14 A 14 A 14 A)


Gonzalo de Berceo

Gonzalo de Berceo nació hacia finales del siglo XII, en Berceo, en los límites de la diócesis de Calahorra y el territorio de la abadía de San Millán de la Cogolla, lugar cuyo nombre ha pasado a la posteridad por haber sido la cuna de tan delicado poeta. Pasó sus primeros años en el vetusto monasterio de San Millán de Suso, en el año 1237, ya era sacerdote. Berceo está considerado como el máximo exponente de la poesía culta conocida como Mester de Clerecía y primer autor acreditado de la literatura en lengua castellana. Pertenece a la tradición de la literatura hagiográfica medieval inspirada en vidas de santos y milagros de la Virgen; versifica sus historias en la estrofa llamada Cuaderna Vía de cuatro versos alejandrinos (14 sílabas) con la misma rima. Aunque poseía una amplia formación cultural, utiliza la falsa modestia, al estilo de los juglares, lo que le hace aproximarse al pueblo llano al que quiere dirigirse y a la poesía popular. No dudará tampoco en pedir una sencilla y muy riojana recompensa por el recitado de sus versos al público. Muy conocida es la segunda estrofa de la Vida de Santo Domingo de Silos: Quiero fer una prosa en román paladino, en cual suele el pueblo fablar con so vezino; ca non so tan letrado por fer otro latino. Bien valdrá, como creo, un vaso de bon vino Lástima es que tanto acerca de tan eximio poeta como de tantos otros, se esté falto de datos precisos, pues los poquísimos que se tiene son deducidos de sus propias obras, en algunos de cuyos pasajes alude incidentalmente a sí mismo: Gonzalo fue su nombre, quien hizo este tratado, en San Millán de Suso fue de niñez criado, natural de Berceo, ond' san Millán fue nado La última referencia documentada sobre su vida es de 1267


JUAN RUIZ ARCIPRESTE DE HITA

Juan Ruiz, mejor conocido por el Arcipreste de Hita, vivió a mediados del siglo XIV. Fue un hombre inteligente y erudito, experto en derecho civil y canónico y con gran conocimiento de las Sagradas escrituras. Fue clérigo y ejerció de Arcipreste en Hita, provincia de Guadalajara, allí desempeñó el cargo de eclesiásticoArcipreste y más tarde el arzobispo de Toledo encomendó la dirección espiritual de los conflictivos monjes de Talavera. Escribió además el libro “De cómo clérigos e legos e fraile e monjas e dueñas e juglares salieron a recibir a Don Anno“, muy polémico, que provocó un destierro durante trece años al convento de San Francisco en Guadalajara. En el siglo XIV aparece en Castilla una impresionante obra literaria “El libro del Buen Amor” escrito en verso largo, del tipo de cuaderna vía, que muestra el temperamento del Arcipreste de Hita: exuberante, jovial, amigo de “judíos e moras” y de “escolares nocherniegos” el texto muestra una imagen galante del Islam y el Judaísmo. En su sacerdocio, Juan Ruiz, asumió los principios religiosos de la Iglesia aunque estimuló el goce de los placeres. Su poema, de marcado propósito doctrinal, muestra sin embargo, un espíritu burlón, incluso de sutileza con fines profanos. El libro del Buen Amor, mezcla elementos ascéticos y mundanos con notoria influencia musulmana, y tiene un lenguaje rico, lleno de sentido del humor


de refranes y modismos populares propios del habla coloquial de la época. El texto contiene, además testimonios relevantes sobre la guitarra morisca y latina, instrumento hoy casi desconocido. El Arcipreste escribió la obra más importante de lengua española de la época, el libro del Buena Amor considera también como una de las obras literarias más relevantes de la Europa medieval. De este poema se han extraído todos los datos biográficos disponibles sobre el Arcipreste, su nombre, su lugar de nacimiento y en la ciudad donde estudió, Toledo fue punto de encuentro de las civilizaciones musulmanas, judías y cristianas. El propio Arcipreste alimenta esta confusión entre pasión religiosa y la pasión amorosa habitual en la literatura popular de la edad media él proclama al comienzo del libro que este debe de ser “bien entendido”.


VILLANCICOS

Se entiende por villancico la armonización, a menudo polifónica, de la estrofa típica de la lírica castellana de los siglos XV y XVI. El nombre del villancico alude probablemente a su carácter popular. En los Cancioneros del siglo XV aparece ya configurada la estructura definitiva del villancico. En el siglo XVI adquiere un mayor cultivo, como canción lírica en poesía (Juan del Enzina), teatro (Gil Vicente) y novela pastoril (J. De Montemayor) etc., de los temas religiosos merecen citarse los de Sor Juana Inés de la Cruz en sus nocturnos y J. Iglesias de la Casa a quien pertenece el siguiente ejemplo: Llévame a Zarguen de esta quien yo quiero. Anda acá, llévame carretero. De mi bien ausente, muero en esta aldea; quien no me lo crea, la llaga reciente sienta que otro siente y muero cual muero. Anda acá, llévame carretero. El villancico aparece como la forma lírica predominante dentro del cancionero español de los Siglos XV y XVI ya sean éxitos musicales o bien exclusivamente literarios. El número de composiciones que responden a la plantilla de la “canción del villano”, o villancico, resulta ser más superior que el de las composiciones pertenecientes a otros géneros, como el de la canción ó al menos dentro de la lírica cancioneril castellana, también el del madrigal. Así como la estrofa poética del villancico se caracteriza por su origen “villano” o popular, también la música que acompaña en los cancioneros a este tipo de estrofas suele tener como procedencia alguna melodía extendida entre el “vulgo”. A lo largo del periodo en el que el villancico alcanzo su mayor esplendor va diferenciándose dos corrientes, una más sofisticada, inspirada en la escuela “neerlandesa”, que cuenta con Juan Urrede, y otra más austera en cuanto a sus planteamientos que resultan comunes a la cultura del Renacimiento Castellano.


Nos encontramos con el Marqués de Santillana conocedor de la poesía italiana de Dante y Petrarca, en la guerra intrépido y osado pero extraordinario a la hora de cultivar sus estudios.

Dentro de esta segunda corriente destaca la figura del compositor Juan Del Enzina, poeta además de músico.


MARQUES DE SANTILLANA – (1388-1458)

Dn. Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, nació en Carrión de los Condes (Palencia) en 1388. Como los grandes caballeros de su tiempo tomo parte en la política de aquella época. Participo en varias batallas, y por su esfuerzo en la batalla de Olmedo obtuvo el título de Marqués de Santillana y conde de Manzanares, se retiro a su palacio de Guadalajara donde murió en 1458. El Marqués además de buen político y guerrero, fue muy culto. Poseía una de las mejores bibliotecas de su tiempo. Se le puede considerar como el primer poeta del siglo XV. Conocido por sus encantadoras “serranillas”, “decires” y canciones o sea por poesía de arte menor. Es aquí donde se puede observar, su inspiración poética, la sencillez y el encanto de este poeta castellano.

Serranilla – Villancico que hizo el Marqués A tres hijas suyas.

Por una gentil floresta de lindas flores, e rosas vide tres damas hermosas que de amores han requesta. Yo, con voluntad muy presta me llegue a conoscellas. comenco la de una de ellas Esta canción tan honesta. Aguardar a mi; nunca tales guardas vi. Por mirar su hermosura destas tres gentiles damas, yo cobrime con las ramas metime so la verdura la otra con gran tristura comento de suspirar el decir este cantar con muy modesta mesura; La niña que los amores ha sola, ¿Cómo dormirá?


JORGE MANRIQUE (1440-1479)

Yo callé males sufriendo... Yo callé males sufriendo y sufrí penas callando, padescí no meresciendo y merescí, padesciendo los bienes que no demando. Si ell esfuerço qu'e tenido para callar y sofrir tuviera para dezir, no sintiera mi beuir los dolores que ha sentido.

De Jorge Manrique solo se conservan 48 poemas, la mayoría de los cuales son de tema amoroso inspirados en el Amor Cortes, sin embargo su obra más importante es de tema lírico-filosófico “Las coplas a la muerte de su padre”


Jorge Manrique nació en Paredes de Nava (Palencia) en 1440. Hijo del Conde de Paredes, don Rodrigo Manrique y de doña Mencía de Figueroa, que falleció cuando Jorge era apenas un niño. Pertenecía a una familia de antiguo y noble abolengo castellano, era sobrino, hijo y hermano de poetas, Heredó de su familia dos vocaciones: las armas y las letras. Entre sus parientes literatos, se destacó su tío, Gómez Manrique, gran poeta y autor dramático A pesar de que su vida fue corta, la vivió intensamente. Fue señor de Belmontejo, miembro de la Orden de Santiago. Sus actividades militares se despliegan a partir de 1465, tomando parte en la guerra civil entre el rey Enrique IV de Castilla y los nobles. Siempre acompañó a este rey en su lucha contra la nobleza y también estuvo junto a Isabel, en su enfrentamiento con su sobrina Juana. Luchó con valentía y fiereza. En el año 1479, cayó herido de muerte, en defensa del campo de Calatrava, en Uclés, ante el castillo de Garcí Muñoz, y en ese mismo sitio le dieron sepultura. Su obra se caracteriza por un lenguaje sencillo, los recursos métricos de su poesía prefieren las formas pequeñas y preciosistas, La rima en ocasiones no está muy cuidada. No abusa del cultismo y prefiere un lenguaje llano frente a poetas como Juan de Mena y el Marqués de Santillana. El idioma español sale de la Corte y de los monasterios para encontrarse con el autor individual. El estilo de Jorge Manrique anuncia la claridad y el equilibrio renacentistas, y la expresión es llana y serena, acompañada de símiles, como es propio del sermo humilis o estilo humilde, el natural y común de la literatura didáctica. Hay incluso vulgarismos, que dan un aire de sencillez y sobriedad a su obra.


Sin Dios, y sin vos y mí Yo soy quien libre me vi, yo quien pudiera olvidaros, yo so el que por amaros estoy desque os conosci, sin Dios y sin vos y mi. Sin Dios porqu’en vos adoro, sin vos, pues no me queréys, pues sin mí ya está de coro que vos soys quien me tenéys. Assí que triste nascí, pues que pudiera olvidaros, yo so el que por amaros estó, desque os conoscí, sin Dios y sin vos y mí.

Jorge Manrique tiene además un misterio especial, un algo mágico que lo identifica con una época y una sensibilidad que nos parecen fijados de una vez y para siempre con la sola gracia de unos pocos versos. Sus coplas que han sido glosadas, imitadas y traducidas a otros idiomas, constituyen una de las obras poéticas más importantes de la literatura española de la Edad Media.


Juan del Encina (1469-1529) Es el compositor más representativo de la música profana española del Renacimiento. Artista polifacético, no solo es conocido como compositor sino también como poeta y dramaturgo. Su vida está llena de misterio, pues la mayoría de los documentos han desaparecido. Nacido en Salamanca hacia 1469, su apellido original es Fermoselle, que mas adelante cambiaria por el de Enzina. Estudio Derecho en la universidad de esta ciudad donde su hermano era catedrático de música. Probablemente fue el responsable de su formación. Fue capellán del coro de la Catedral en 1490, pero pierde ese puesto por carecer de condición sacerdotal. En 1492 entra al servicio del Duque de Alba, donde se encarga de organizar festejos para deleite del aristócrata. Desde el punto de vista creativo este periodo es el más importante en la vida de Enzina, durante este tiempo escribió la mayor parte de la obra que conocemos en la actualidad.

Villancico: No tardes, que me muero, Carcelero, ¡no te tardes que me muero! Apresura tu venida Que la fe no está perdida, Carcelero ¡no te tardes que me muero! La llave para soltarme Ha de ser galardonarme. Sácame de esta cadena Que recibo muy gran pena Pues tu tardar me condena Carcelero ¡no te tardes que me

muero!


GIL VICENTI (1465-1536?) Fue el primer gran dramaturgo portugués. Hay quien lo identifica también con “EL JOYERO”. Es el maestro del equilibrio y maestro de la retórica del rey Dn. Manuel. Autor de la custodia de Belén. Es considerado padre del teatro portugués y también del teatro español, ya que también escribió en castellano, compartiendo la paternidad de la dramaturgia española con Juan del Enzina, que influyo fuertemente en su primera fase de producción teatral. Su obra está considerada como el paso de la Edad Media al Renacimiento. VILLANCICO Cuando la Virgen bendita lo parió todo el mundo lo sintió. Los coros angelicales, todos cantan nueva gloria, los tres reyes la victoria de las almas humánales. En las tierras principales se sonó, cuando nuestro Dios nació.


POESÍA MEDIEVAL DE CANCIONERO 1360-1520

Desde la muerte del rey y poeta Alfonso XI (1312-1350) se da en las Cortes peninsulares una lírica culta heredera de la provenzal, a través de la cantiga de amor. Se expresa en lengua castellana, que inicialmente convive con la gallega. Utiliza la copla de arte mayor con doce sílabas, la copla de arte menor con octosílabo, la copla castellana de ocho octosílabos y cuatro rimas, la copla mixta y la copla real de diez octosílabos, la sextina, el terceto, la redondilla … Como género destaca la canción o poema didáctico para leer. Sus temas son: a) el amor cortesano, conceptista y sacroprofano en que el galán se somete a su dama mediante metáforas caballerescas, b) la alegoría filosófica – encarnación de ideas abstractas con idealización del paisaje y c) el doctrinal moral o político, que desemboca en lo religioso. Esta moda cuaja especialmente en las cortes de Juan II de Castilla (14051454) y Alfonso V de Aragón (1416-1458). Se recoge en casi quinientas obras-cancioneros manuscritos e impresos o libros de prosa con poemas. El origen provenzal de esta lírica consta en el “Arte de Trovar” (1433) de Enrique de Villena (1384-1434) hoy perdido. Cancionero de Baena Esta obra monumental (1426-1430) es recopilada por el converso Juan Alfonso de Baena (1375-1434) para Juan II. Incluye obras de 56 poetas. Su prologo elogia el valor de la palabra, aunando inspiración y estudio. Pero López de Ayala, Macías, Pedro González de Mendoza, y, especialmente, Alfonso Álvarez de Villasandino, Diego Hurtado de Mendoza- padre del Marqués de Santillana y Fernán Pérez de Guzmán, cierran con poesía amorosa el cancionero. Iñigo López de Mendoza Marqués de Santillana, escribió “Serranillas” “Lamentaciones de España” “El infierno de los enamorados” 68 coplas octosilábicas. Escribió endecasílabos castellanos por vez primera en cuarenta y dos sonetos. Juan de Mena, cordobés (1411-1456) llevó a su apogeo el estilo latinizante. Vivió en Florencia “Coronación del Marqués de Santillana” “Omero Romancado”. Se le atribuye un “Tratado sobre el amor” en prosa. En España ofrece a Juan II su “Laberinto de Fortuna” ambicioso poema alegórico y doctrinal en 297 octavas de arte mayor.


Su género participa de la tragedia, comedia y sátira. “Debate de la razón contra la voluntad”. Fue cronista real. Anticipa a Luis de Góngora (15611627) y funda la escuela poética andaluza. Cancionero de Estúñiga Corte de Nápoles (1460-1463) a iniciativa del poeta Lope de Estúñiga (¿1408-1480?) 162 poemas y treinta y nueve autores entre los que se cuentan Jorge Manrique y Juan del Encina. Leemos canciones, villancicos y glosas a romances cuya polifonía innovo la música española. Otras obras se leen en el Cancionero Musical de Palacio. Cancionero General Recopilado por Hernando del Castillo (Valencia 1511). Sus 233 folios presentan unos 240 autores en diversas secciones: Una primera, con poesía de devoción y moralidad, por Juan Tallante, Facedo, El Marqués de Santillana, Juan de Mena, Gomez Manrique, el Vizconde de Altamira, Diego lopez de Haro, El Comendador Roman, Lope de Sosa… Otras secciones incluyen obras de amores: canciones, romances con glosas, invenciones, villancicos, preguntas con respuestas. Se cierra con obras de burlas provocantes a risa.


Primer folio del Cancionero de Estúñiga


EL AMOR CORTÉS EN LA LÍRICA MEDIEVAL CASTELLANA