Issuu on Google+

LOS PROGRAMAS DE TRANSFERENCIA DE INGRESOS Y ROL DEL ESTADO. PRINCIPALES ACIERTOS Y DESAFÍOS

Los programas de transferencia de ingresos y rol del Estado. Principales aciertos y desafíos Por Gabriela González Lic. En Ciencia Política

El siguiente ensayo tiene como objetivo analizar al Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, tomado como ejemplo de las políticas de transferencia de ingresos adoptadas en el país, con el advenimiento de una nueva concepción del rol del Estado y de las políticas públicas, desde el año 2003. El mismo es ejemplo de los principales aciertos de este tipo de políticas: el fomento y la promoción de la familia y el empleo (como instrumentos de la reconstrucción de la trama social) y la superación del paradigma de focalización, imperante en la década del ´90, para el tratamiento de los problemas sociales. También muestra dicho Plan, la capacidad de adaptarse al cambiante contexto y de progresar, permitiendo la participación de sus beneficiarios en otro Programa (el Programa Federal de Emergencia Habitacional) con el fin afianzar sus logros. Por último, nos permite reflexionar sobre los más acuciantes desafíos que no se deberían desatender en el mediano y largo plazo: la grave situación de los jóvenes pobres y la necesidad de alcanzar consensos políticos básicos para asegurar el cumplimiento de los objetivos de inclusión social del nuevo modelo de desarrollo.

Los programas de transferencia de ingresos y rol del Estado

Principales aciertos y desafíos Desde el año 2003 se comenzó a abordar de una nueva manera a la cuestión social. Luego de una década de implementación sistemática de políticas neoliberales se configuró un panorama social desvastador, reflejado en las cifras de los principales indicadores socioeconómicos: la tasa de desempleo alcanzó el 20,8%, el subempleo el 19,9%, la pobreza el 54,7% y la indigencia el 24,7%. La brecha existente entre los estratos más pobres y más ricos de la población fué del 39,4%, mostrando una regresiva distribución del ingreso.(1) ¿Qué fue lo que permitió salir de la grave situación económica, política y social en la cual estaba sumido el país desde la crisis del 2001/2002?: una nueva forma de concebir el rol del Estado y de las políticas públicas, y por ende, de encarar las problemática social. Desde el año 2003, se comienzan a desarrollar e implementar masivamente las llamadas políticas de transferencia de ingresos, las cuales adoptan un carácter estratégico central y cuyo propósito primordial fue y es atender la situación de pobreza extrema.

económico se concibió estrechamente vinculado al objetivo de inclusión social. (2) Desde la implementación de este nuevo modelo de desarrollo, la Argentina registró un fuerte crecimiento económico con un sostenido incremento del PBI (entre 2003 y 2010, según el INDEC, el PBI creció 75%), el cual, debido a un modelo económico que promueve el capital productivo y el trabajo, logró mejorar los indicadores de pobreza, indigencia, desocupación, subocupación y desigualdad social. (3) Teniendo en cuenta la meta primordial de inclusión social de todos aquellos argentinos que se encontraban en situación de extrema vulnerabilidad socioeconómica (consecuencia, como se mencionó, de las políticas neoliberales implementadas en los ´90), se adoptan en el país, durante el gobierno de Nestor Kirchner (y continuado por el actual), los programas de transferencia de ingresos, los cuales se caracterizan justamente por la búsqueda de una mayor equidad y participación en el ingreso de la mayor cantidad de argentinos posible, poniendo el foco en los sectores más excluidos, sumidos en la pobreza extrema.

Hacia un nuevo modelo de desarrollo: la inclusión social

El Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados. Aciertos y desafíos

Las políticas de inclusión social son producto de una determinada forma de concebir el rol del Estado y del modelo de desarrollo que se adopte en el país. Desde el año 2003, el Estado en Argentina adopta un nuevo papel que Daniel García Delgado (2010) caracteriza como activo, presente, promotor, regulador y articulador, radicalmente diferente al llamado “Estado mínimo” del período neoliberal anterior, que suponía dejar todas las decisiones al mercado y retraerse a sus funciones básicas o elementales (defensa, seguridad, educación, justicia). Este nuevo rol del Estado, activo en lo económico y en lo social, impulsó y desarrolló un nuevo modelo de desarrollo de carácter productivo e inclusivo, en donde el objetivo de crecimiento

El Plan Jefes y Jefas de Hogar resulta un buen ejemplo de los principales aciertos de las políticas de transterencia de ingresos, del carácter evolutivo que estas pueden y deben tener para adaptarse a los cambios (políticos, económicos y sociales), y de los más acuciantes desafíos que no se deben desatender en el corto y mediano plazo para continuar acercándose al cumplimiento de los objetivos de crecimiento económico e inclusión social del nuevo modelo de desarrollo. El Plan Jefes y jefas de Hogas Desocupados (PJJH) fue creado durante el gobierno interino de Eduardo Duhalde en el año 2002, dentro del marco de la declaración de la emergencia alimentaria,

(1) Datos del INDEC con respecto al año 2002 y en base a la EPH. (2) Siguiendo a Daniel García Delgado (2010) este modelo se sustenta desde lo económico, ambiental y desde lo social, porque no sirve un Estado rico y un pueblo pobre. Por esto el carácter productivo del nuevo modelo de desarrollo, basado en el fomento de la economía real, el mercado interno, las exportaciones con mayor valor agregado y el empleo de calidad, va de la mano del carácter inclusivo, que no hace referencia solo a la política social sino a la articulación entre lo económico y lo social para lograr un modelo de desarrollo “para todos”, teniendo en cuenta el mediano y largo plazo.


LOS PROGRAMAS DE TRANSFERENCIA DE INGRESOS Y ROL DEL ESTADO. PRINCIPALES ACIERTOS Y DESAFÍOS

ocupacional y sanitaria y se dirigió al desocupado/a responsable de una familia en su condición de Jefa o Jefe de Hogar con hijos menores de 18 años a cargo, hijos discapacitados sin límite de edad a cargo o a los jefes de hogar cuya cónyuge, concubino o cohabitante se encuentre en estado de gravidez, no pudiendo ser beneficiario del Plan aquel desocupado que se encuentre participando al mismo tiempo en algún otro programa de empleo (nacional, provincial o municipal), ni quienes perciban prestaciones previsionales y pensiones no contributivas. Todo beneficiario titular percibe una suma mensual de $150 (en forma directa e individual) y a cambio debe realizar contraprestación para la cual deberá tener una dedicación horaria diaria no inferior a cuatro horas, ni superior a seis. No es el objetivo aquí analizar en forma exaustiva las características del Plan ni centrarse en las críticas o errores que muchos (funcionarios, académicos, analistas políticos, etc.) le atribuyen, pues este trabajo se centará en lo que considero los aspectos positivos más sobresalientes del mismo y los desafíos mas urgentes a ser tratados.

El empleo y la familia como ejes de la reconstrucción de la trama social Con más de la mitad de la población sumida en la pobreza extrema, con miles de personas en situación de indigencia, desempleo y precariedad laboral, junto con una acuciante desigualdad, la sociedad argentina mostraba, para el año 2002/03, un escenario propicio para la manifestación de múltiples escenas de violencia y conflicto social agudo. El PJJH adopta en este contexto un carácter central para el nuevo gobierno asumido en año 2003, cuyo objetivo de asegurar un ingreso mínimo a las familias carenciadas para poder cubrir sus necesidades mas elementales y a la vez motivarlas a cumplir con la obligación de la asistencia escolar y de salud de los menores a cargo (uno de los requisitos necesarios para ser beneficiarios del Plan), abogó por la revalorización, protección y promoción de la institución de la FAMILIA, como aspecto fundamental para impulsar la integración social, el desarrollo pleno de todos sus miembros (en cuanto a la salud, la calidad alimentaria, la educación y la

autopercepción de ciudadanos provistos de derechos) y la inclusión social. Este objetivo se expresa claramente en las declaraciones hechas desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (el cual forma parte de las autoridades de aplicación del Plan), las cuales sostienen que: “No son los individuos aislados quienes se encuentran afectados por la pobreza sino el grupo familiar es el que sufre las consecuencias de una situación social desfavorable. La familia, junto a la escuela y al trabajo, se constituye como ámbito fundamental para la organización y el desarrollo de la vida en comunidad”. (4) Junto con la valorización y promoción de la familia, como eje central de las políticas sociales, se encuentra la esfera del empleo, entendido éste como un derecho fundamental de la persona, no solo para garantizar la subsistencia de si mismo y de su familia, sino también como sinónimo de dignidad y como instrumento central para alcanzar las metas de la inclusión. ¿Cómo se vinculó el PJJH al objetivo de la promoción del trabajo genuino, es decir, a la real inclusión social del individuo y su familia a través del acceso al empleo formal?. Digo “real” porque no es mediante un subsidio o una prestación estatal de carácter asistencialista que el sujeto se siente verdaderamente partícipe de la sociedad y protagonista de su destino y el de su familia, sino que ello se logra mediante el acceso a un empleo de calidad (estable, que le provea un ingreso y cobertura social adecuadas, etc.). En este marco, desde el año 2003 hasta la actualidad, se implementa El Programa Federal de Emergencia Habitacional, política pública que busca solucionar la emergencia habitacional y laboral, a través de la participación de los beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar y desocupados, organizados en forma de Cooperativas de Trabajo específicamente creadas para la construcción de viviendas. Dichas cooperativas están formadas por 16 personas: cuatro desocupados y doce beneficiarios del PJJH, cada una de las cuales ejecutarán 4 viviendas sociales y cuyos integrantes recibirán un pago por el trabajo realizado y serán los primeros beneficiarios del producto final: la vivienda. Aquí el fomento del empleo y la familia resulta evidente. Los beneficiarios del PJJH son incluídos en este otro Programa, con el objetivo de

(3) Con respecto a la pobreza, al finalizar el primer semestre del año 2010 (según el INDEC), el índice retrocedió al 12% y la indigencia también bajó al 3,1%. En cuanto al mercado laboral, ese crecimiento sostenido contribuyó al aumento de la demanda de empleo reduciendo la tasa desempleo al 7,9. Hay que considerar que organismos privados ubican a la pobreza, con algunos dígitos de diferencia, en un 30% e igualmente registran diferencias en cuanto a los demás indicadores con respecto a los del cuestionado organismo oficial. (4) http://www.desarrollosocial.gov.ar/

LOS PROGRAMAS DE TRANSFERENCIA DE INGRESOS Y ROL DEL ESTADO. PRINCIPALES ACIERTOS Y DESAFÍOS

que obtengan un ingreso a cambio de su trabajo (a través de las cooperativas) junto con la posibilidad de mejorar sus condiciones habitacionales a través del acceso a una vivienda digna, para el buen desarrollo y progreso de sus familias, en pos de una mejor calidad de vida. Los cooperativistas reciben capacitación en cuanto a los principios y formas de trabajo en un sistema cooperativo como asi también en el oficio de la construcción, pudiendo obtener, luego de finalizado el trabajo en el Programa, otro empleo relacionado con lo aprendido. La Federación de Cooperativas de Florencio Varela (FECOOTRAN) es ejemplo de la inserción en el mercado formal de trabajo que posibilita este tipo de políticas. Las mismas fueron contratadas por empresas para construir otros edificios y viviendas, re a l i z a r p a r q u i z a c i o n e s , c o n t r u c c i ó n y mantenimiento de veredas, etc. (5) Existe actualmente un horizonte de recuperación económica y un mejoramiento paulatino de la estructura de distribución del ingreso. La situación de emergencia originaria se ha superado, aunque aún persiste gran cantidad de población sumida en la extrema pobreza, indigencia y precariedad laboral y las condiciones de desigualdad al día de hoy no se han resuelto. Estamos inmersos en un nuevo contexto político, económico y social y es necesario continuar con la evolución y las modificaciones necesarias de los Planes y Programas de transferencia de ingresos, para adaptarlos a la nueva realidad nacional en pos del logro de los objetivos del modelo de desarrollo productivo e inclusivo adoptado en el país: el crecimiento económico con inclusión social. Otro elemento positivo de las políticas de transferencia de ingresos, ejemplificadas en el PJJH, es la visión integral de los problemas sociales. En la etapa neoliberal de los ´90 se asistía de manera focalizada a los sectores sociales que se sumergían en la pobreza (paradigma de focalización), donde operaba una concepción disociada entre política social y política económica. (Ma. Cristina Ruiz del Ferrier y Jorge Tirenni, 2006). Mientras se desmantelaba el Estado y se producía la apertura económica y la desregulación de la economía, en el plano social se trataba de contener a los cada vez más pobres y excluídos con paliativos, planes dirigidos a situaciones particulares o parciales que no tenían en (5) Esta Federación trabajó para una empresa mexicana: ELECTRA, y se ha convertido en la actualidad en una pequeña PyME. (6) Durante el período neoliberal, se pretendió subsumir la política a la lógica del mercado y se forzó negativamente la relación entre política y sustentabilidad social, ya que se buscaba legitimar la democracia política pero escindida de lo económico y aceptando las proposiciones económicas de la ortodoxia. (García Delgado, 2010).

cuenta el largo plazo ni las reales dimensiones de los problemas sociales. La promoción de la familia y del empleo de calidad, la reconstrucción de los lazos sociales mediante la asistencia a los grupos socioeconómicamente más vulnerables -los niños (Asignación Universal por Hijo Para Protección Social, Plan Nacional de Seguridad Alimentaria), los ancianos (pensiones no contributivas), los desocupados (Plan “Manos a la obra”), etc.-, teniendo en cuenta el mediano y largo plazo, han permitido alcanzar importantes mejoras sociales en busca de un país más igualitario y equitativo.

A modo de propuesta ¿Qué retos o desafíos actuales deberán enfrentar las políticas de transferencia de ingresos para no desviarse del mencionado objetivo de crecimiento económico con inclusión social, imperante desde el año 2003?. Hay dos cuestiones a tener en cuenta en el mediano y largo plazo, la primera de las cuales ha sido motivo de debate y reflexión entre los principales referentes académicos y sociales de la actualidad: la situación de los jóvenes de entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan que viven en un constante estado de “ausencia de futuro” que los hace propensos a caer en el flajelo de la drogadicción y la delincuencia. El desarrollo e implementación de políticas públicas dirigidas a este grupo social, que busquen la pronta mejora de la situación de los jóvenes en cuanto al acceso a la educación (poniendo hincapié en la reducción de los niveles de deserción escolar) y al aprendizaje de un oficio que les permita acceder a un trabajo digno, se logrará con medidas tales como la generación de ámbitos educativos específicos que les permitan adquirir los conocimientos básicos y prácticas en los diferentes oficios, así como también incentivar la oferta de trabajo promoviendo (el Estado) el desarrollo de actividades en distintas empresas que empleen jóvenes, para que adquieran la experiencia laboral necesaria con opción a un contrato futuro. Existirán seguramente, muchas maneras de cumplir este objetivo de inserción laboral y social de los jóvenes sin futuro, si se cuenta con la necesaria voluntad política por parte de los gobernantes. Sobre esto último surge el otro desafío: lograr la Revista COPPPAL 2011

30


LOS PROGRAMAS DE TRANSFERENCIA DE INGRESOS Y ROL DEL ESTADO. PRINCIPALES ACIERTOS Y DESAFÍOS

capacidad de construir consensos y acuerdos mutuos entre las distintas fuerzas políticas, para cumplir los objetivos de las principales políticas sociales. Los años electorales y las aparentemente irreconciliables diferencias ideológicas, políticas y procedimentales de los principales referentes políticos, hacen peligrar la continuidad de los Planes y Programas destinados a paliar la pobreza extrema, la marginalidad y la exclusión que aún persiste en el país. Se propone entonces, revalorizar un concepto que ha sido rescatado del olvido con el advenimiento del nuevo rol del Estado y del modelo de desarrollo productivo e inclusivo adoptado desde el año 2003: la POLÍTICA, concebida como el ámbito generador de espacios para la discusión de propuestas que conduzcan a acuerdos entre los diversos actores políticos y sociales, a fin de lograr consensos en torno a las prioridades de la sociedad. Un acuerdo general entre las distintas fuerzas políticas sobre los lineamientos básicos de las políticas de inclusión social, basado en propuestas consensuadas de mediano y largo plazo, permitiría darle continuación a los objetivos de desarrollo económico con integración social, para que, sin importar quiénes estén en el gobierno (quién gane las elecciones), se pueda seguir un “rumbo” fijado de antemano, un “hacia dónde queremos ir” como país.

La promoción de los Derechos de los Adultos Mayores desde la Argentina: un nuevo desafío Por Marcela Bordenave Coordinadora de Proyectos de Integración Social de la chancillería Argentina. Miembro de la comisión de asuntos sociales de la COPPPAL.

“… Estamos presenciando un cambio de paradigma, liderado por Argentina junto a otros países de la región, en el que se busca revertir la mirada hacia las personas mayores”.

Actualmente, la población mundial experimenta un cambio demográfico inédito e irreversible que la conduce hacia el envejecimiento, lo que ha modificado las concepciones acerca de la vejez y la mirada respecto de los desafíos que supone la inversión de su estructura etaria. Alrededor de 700 millones de personas en el mundo tienen más de 60 años, y se estima que ese número crecerá hasta alcanzar mas del 20% de la población en los próximos 40 años, llegando a superar, por primera vez en la historia, la cantidad de adultos mayores sobre los niños a nivel mundial. Por eso no podemos negar la gravísima situación que atraviesan nuestros abuelos desde hace años. La desatención, los maltratos y abusos, la discriminación y la privación de sus Derechos reflejan las desigualdades con respecto al resto de los ciudadanos, dejándolos en un lugar de invisibilidad. Sin embargo, estamos presenciando un cambio de paradigma, liderado por Argentina junto a otros países de la región, en el que se busca revertir la mirada hacia las personas mayores. Comenzar a verlos como poseedores de derechos y no como simples receptores de asistencia social. Se propone superar la simplificación que asocia la vejez a las pérdidas, concibiéndola, junto con el envejecimiento, como conceptos construidos socialmente. La velocidad con la que se produce el cambio demográfico en contextos de desigualdad ha instado a la comunidad internacional a elaborar instrumentos para asegurar los derechos de las personas de edad avanzada. En los casos en los que mecanismos de derechos humanos han puesto el Revista COPPPAL 2011

30


LA PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS DE LOS ADULTOS MAYORES DESDE LA ARGENTINA: UN NUEVO DESAFÍO

foco en la situación de los adultos mayores, el énfasis se ha puesto en un rango estrecho de derechos económicos, sociales y culturales, en particular, en los derechos a la salud, a la seguridad social, a la vivienda adecuada; con considerablemente menos atención a cuestiones de igual importancia en términos de derechos civiles y políticos tales como el trato inhumano y degradante en instituciones de cuidado, el acceso limitado a los recursos judiciales o las medidas para asegurar el reconocimiento de su capacidad jurídica. Las iniciativas y declaraciones, como la de la V Cumbre de las Américas, de Puerto España; a nivel interamericano; como así también las que se van alcanzando con la revisión del Plan de Madrid 2002, a nivel internacional, sumadas a las múltiples recomendaciones del Secretario General de las Naciones Unidas, la Estrategia regional de implementación para América Latina y el Caribe del Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, adoptada en 2003, y de la Declaración Brasilia, en 2007; ponen en evidencia el consenso progresivo al que se ha arribado para ampliar la protección de los derechos de las personas de edad. En diciembre de 2010, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se decidió establecer un Grupo de Trabajo de composición abierta, presidido por Argentina, en el que participan Estados Miembros de las Naciones Unidas y representantes de la Sociedad Civil. Su mandato incluye examinar el marco internacional vigente en materia de derechos humanos de las personas de edad y determinar sus posibles deficiencias y la mejor forma de subsanarlas, incluso, mediante el estudio de la viabilidad de nuevos instrumentos. A nivel interamericano y con la misma finalidad, se lleva adelante el Grupo deTrabajo de OEA, producto de la AG/RES. 2654 (XLI-O/11) PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS MAYORES, (Aprobada en la cuarta sesión plenaria, celebrada el 7 de junio de 2011). Tanto una Convención Interamericana como una Convención Internacional sobre los Derechos de los Adultos Mayores no sólo podrán poner a su disposición todos los recursos disponibles a nivel judicial para reclamar sus derechos, sino que además crearán un nuevo paradigma no discriminatorio que

“Tanto una Convención Interamericana como una Convención Internacional sobre los Derechos de los Adultos Mayores no sólo podrán poner a su disposición todos los recursos disponibles a nivel judicial para reclamar sus derechos, sino que además crearán un nuevo paradigma no discriminatorio que guíe a las políticas de Estado donde fuere”.

guíe a las políticas de Estado donde fuere. Recientemente en la conmemoración del Día Internacional de las Personas de Edad el Comité de ONGs sobre Envejecimiento organizó un evento en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York. Al finalizar se realizó una entrega de premios en la que se reconoció la labor y la contribución de la Argentina a la promoción de los derechos de las personas de edad. El Comité de ONGs señaló que la Comunidad Internacional abordó por primera vez la cuestión del envejecimiento en el ámbito de las Naciones Unidas a instancias de la Argentina y que las políticas de nuestro país, en el plano tanto interno como internacional, han visibilizado las necesidades y los intereses de los adultos. Desde el año 2003, la Argentina lleva adelante en el plano interno, políticas de inclusión social y de promoción y protección de los derechos humanos con el objetivo de devolver a todos los adultos mayores sin excepción el lugar que por derecho les corresponde, en el centro de nuestra vida social y comunitaria, convirtiéndose en sujetos de derecho y no objetos de atención.

AMÉRICA DEL SUR Y LA VITALIDAD DE LOS MOVIMIENTOS NACIONALES POPULARES Por Miguel Ángel Barrios Doctor en Ciencia Política y en Educación. Miembro del Consejo Académico del Instituto de Altos Estudios Juan Perón (IAEJP). Miembro del Consejo Académico de la Fundación para la Democracia y la Participación (FUDEPA).

La crisis del 2001 en la Argentina que llevó a la implosión al gobierno de Fernando De la Rúa, además de ser una crisis de legitimidad, significó para el capitalismo neoliberal lo mismo que la caída del Muro de Berlín para el marxismo: el sepultamiento definitivo de la doctrina que sostenía que el mercado autorregulaba la vida en comunidad, por lo que la política administra y el mercado gobierno, que emanaba del Consenso de Washington. La década perdida de los 80 y la década neoliberal de los 90, llegan a su fin, por este cambio estructural mundial de raíz político-histórica, y se inicia el siglo XXI en America del Sur con una oleada de gobiernos cuyos sellos, más allá de sus particularidades, son Movimientos Nacionales Populares. Esta aplicación no siempre es entendida por políticos e intelectuales de los centros de poder e incluso por la "intelligentzia" vernácula, pues no se asemejan a los nacionalismos totalitarios europeos, ni a los socialismos burocráticos, ya que con ese concepto pretenden identificarlos, en forma dogmática y histórica.

¨… impulsar la educación como el nuevo nombre de la justicia social y recuperación de la dignidad de la Patria Grande en la hora -más que de los bicentenarios-, de la Segunda Independencia.¨

En verdad, reflejan el renacimiento de los Movimientos Nacionales Populares cuyos parámetros son: restablecer la autoridad política del Estado y de la actividad política como

Revista COPPPAL 2011

30


AMÉRICA DEL SUR Y LA VITALIDAD DE LOS MOVIMIENTOS NACIONALES POPULARES

transformadora de la comunidad, recrear el mercado interno, diferenciar entre desarrollo y crecimiento. Desarrollo significa equidad y distribución de la riqueza, generar movilidad social ascendente donde el núcleo central sean los más pobres, impulsar la educación como el nuevo nombre de la justicia social y recuperar dignidad de la Patria Grande en la hora -más que de los bicentenarios-, de la Segunda Independencia. Esto se alinea en el legado de San Martín y Bolívar, Perón, Ibáñez y Vargas. Con Kirchner, Lula y Chávez tiene su momento de esplendor al rechazarse el ingreso al ALCA en Mar del Plata en el 2005, con la sumatoria luego de Correa, Morales, Lugo y Mujica. Estamos en el horizonte con la UNASUR que propone el Estado Continental industrial sudamericano, único tipo de Estado con capacidad de soberanía, en un sistema mundo de "orden" multipolar, que va tomando forma en el nuevo milenio. América del Sur posee potencialidad energética, acuífera, alimentaria, en recursos naturales y en biodiversidad que la tornan estratégicas en el Siglo XXI.

¨… America del Sur, surge vigorosamente vía sus Movimientos Nacionales Populares .Nacionales porque sus banderas son la Patria Grande de Ugarte y populares, porque lo Social está subordinado a lo nacional¨

La academia angloamericana insiste en tildarnos de "democracias sin República", "democracias i l i b e r a l e s " ,” p o p u l i s m o s t o t a l i t a r i o s e n contraposición a populismos republicanos". Nada más erróneo, en nuestra opinión, que esta clasificación o tipología dogmática y encapsuladora. En una situación en que el capitalismo casino mundial genera una "crisis estructural" desde los mismísimos centros de poder político financiero , por lo que, si en forma de ejercicio, aplicásemos sus categorías geopolíticas, podríamos denominarlos sin ningún problema Estados Fallidos o Republica Imperial Fallida, donde sus sistemas políticos no contienen a sus pueblos.Allí reside el movimiento de los "INDIGNADOS", nacido en Mayo en Madrid y llegó en setiembre a Nueva York. Son una reacción espontánea ante la prepotencia del sistema financiero y ante la funcionalidad de los Estados centrales con el sistema financiero en detrimento de sus pueblos. Raras formas de democracia en pleno siglo XXI. Y esto abarca desde la socialdemocracia europea a los republicanos-demócratas norteamericanos y a los

conservadores xenofóbicos. América del Sur, surge vigorosamente vía sus Movimientos Nacionales Populares. Nacionales porque sus banderas son la Patria Grande de Ugarte y populares, porque lo social está subordinado a lo nacional, es decir que no es un planteo social arcaizante y vacío. En la Hora de la Segunda Independencia, en este mundo occidental de fuerte escepticismo, se recobra el grito que en forma de interrogante lanzó el genial dominicano miembro de la Generación Latinoamericana del 900, don Pedro Henríquez Ureña: ¿Si la Utopia no se materializa en Nuestra America, donde encontrará asilo?".


1er Premio del concurso de ensayos "Alberto Methol Ferre"