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Índice Editorial A los maestros de antaño Artículos de ex alumnos Crónicas Don Pascual Baburizza Soletic Andrónico Luksic Abaroa Desde las cenizas Hugo Guerra y Rosa Squella

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El fútbol, pasión de multitudes El instituto de ayer y de hoy La historia nuestra del instituto

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Mejores condiciones de trabajo Capital humano en la agricultura Continuidad a futuro Trabajadores del agro Homenaje a Andrónico Luksic Los de ayer y los de hoy Los muchachos de entonces La generación de los años 60 Revolución digital Una forma de agradecer Opinión de don Andronico Vida social Himno del instituto

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Editorial La Serena 11 de Mayo de 2012 Tomó dos años y tres meses desde el momento que tuvimos la idea de reunir a nuestros compañeros. Comenzamos un largo peregrinar entre internet, facebook. Ocupamos el correo, para aquellos que no están al alcance la tecnología y nos apoyamos en los celulares, que en nuestros tiempos solo era cosa de imaginación y fantasía. Viajamos por Regiones en búsqueda de algunos y fue el tiempo que nos impidió viajar por país.El entero en sus búsquedas, así como los recursos siempre tan necesarios. Algunos, por propia iniciativa tomaron contacto. Otros colaboraron para encontrarnos nuevamente y algunos sobresalieron en su intento por ubicar a viejos compañeros o compañeros viejos, que nunca habían vuelto desde los años sesenta al Instituto. Con un espíritu de solidaridad y fraternidad inigualable se donaron a ayudar económicamente con el mural, solidarizando además con los más desvalido de los nuestros a los que la vida no les deparo lo misma suerte que otros, de manera de concretar este evento para donar la obra de arte elaborada por un artista chileno como los es Daniel Palominos y consagrado a nivel Nacional. Como lo expresáramos al ex director Lepe, “no ha sido fácil de ubicar a todos los que ingresaron el año 1962” menos lo fue, ubicar a toda una generación de los años sesenta. Por ello, habiendo comprendido que eran mucho los que deseaban adherirse, nos abrimos a captar compañeros que habían estado en el Instituto en esa década, en que se le dio el ultimátum al Instituto y a la Fundación Baburizza que con tan especial cariño y siguiendo la orientación de Don Hugo Jordán y la petición de su esposa la Sra. Rosa Squella, Don Pascual Baburizza Soletic se inclino a disponer de su cuantiosa fortuna en bien de los jóvenes que sentían vocación por la agricultura, como lo señalara en su testamento.Los que hemos tenido la oportunidad de darnos cuenta del beneficio que con tanto amor lego a Chile y el espíritu con que algunos profesores se entregaron a nuestra formación,

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así como el bagaje de conocimiento que nos dieron, hemos vuelto para agradecer a Dios, dejando en sus muros las huellas de todas las generaciones que han pasado por sus aulas este año cumplen 71 años desde su Fundación. De la misma forma hemos querido expresar el sentir en el mural de las nuevas generaciones; y en especial a Don Andrónico Luksic Abaroa, quien lo rescato desde las cenizas y con quien tuvimos la suerte de conocer en su momento, ya enfermo en el año 2005, nos conto haber conocido en la casa de sus padres a Don Pascual, Croata, admirado de sus compatriotas y en quien le impacto su personalidad austera, correcta y dedicada al trabajo. “Nunca imagino- nos señalo-que el al igual que Don Pascual iba ser premiado por la fortuna”, y añadió: “también fui Presidente del Banco de Chile, en su momento dueño del Hotel Carrera como él”, y agrego, “he sido atraído por la educación a nuestra gente. Me interese, señalo, en su obra y en su legado, por la enseñanza que la Fundación había dado”, recalcándonos, “espero que prosigamos ahondando en los conocimientos necesarios de los estudios y técnicas agrícolas superiores; la investigación y la formación de profesionales que la Fundación Baburizza abandono, por parte de quienes tuvieron la responsabilidad de incrementarlos, me aseguraré que conmigo no me pase lo mismo”. Nosotros los de ayer y los de hoy, esperamos que así sea. Tenemos la convicción que están dadas las condiciones para que exista una Universidad en la ciudad de Los Andes, dedicada a la agricultura, donde se impartan todos los niveles profesionales del agro y que lleve el nombre de quien rescato el Instituto Baburizza, el que debe ser la piedra angular, pues se lo merece, ya que él, en su momento, supo entender que una obra como la que Don Pascual Baburizza S. que dio inicio era la mejor forma del desarrollo de un país, como lo es la educación. Esperamos que ello tarde o temprano sea una realidad.

El Editor.


A LOS MAESTROS DE ANTAÑO

CON CARIÑO

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odos tenemos recuerdos de ellos, hasta hoy nos parece ver cruzar el patio trasero al profe Jeria, o divisar silbando, haciéndole honor a su nombre al Profe Carlos Silva con su Slak, tenida americana de trabajo que siempre usaba y su corte casi a ras al estilo “mariner”. Los Silva se repetían en nombre y apellido, y atentos por la ventana de las salas de clase lo veíamos venir con sus pasos erguidos ambos, su jóquey y sus sombreros de paja, luciendo su camisa siempre abotonada hasta el cuello, Carlos Silva, el agrónomo y director del instituto era flaco, el otro un poco más grueso, los dos impenetrables, adustos y de rostro serio como concentrados en su que haceres. Por cierto que aun guardamos en la retina al “papi” Canelo el de las hortalizas y jardines, el “profe” de las prácticas de campos y los quehaceres de mantención de la jardinería en el Instituto, el que preparaba las exposiciones florales y nos llevaba a la exposiciones de la Fisa en Santiago, siempre con sus pantalones de huaso y sus camisas de colores, parecía estar eternamente dispuesto al trabajo, tenía salidas siempre jocosas y muy oportunas. Fruncía sus bigotes cada vez que algo no le gustaba, sus ojos se le achicaban y entonces había que atenerse al huracán que venía, ponerse a resguardo, lejos de su mirada y de sus decisiones. El profe Guillermo Friter con su voz ronca y profunda, era como si nos hablaran de las frutas desde la ultratumba, circunspecto, se

notaba que era un hombre docto en su especialidad, siempre lo veíamos hacer como un triunvirato con los profes Fernández y Lauridos, ambos eternos viajeros, pues venían desde Santiago, donde según decían eran profesores de la Escuela de Agronomía de la Chile para hacernos clases de Viticultura y Suelos, también se desempeñaban como profesores de Cultivos y Vinificación. Conocedores de sus materias, buena pedagogía, excelentes en sus expresiones y atentos a que uno captara lo que trasmitían. En su dicción, siempre nos recordaban a Armando Calderón, el querido “Tucho”, profesor de apicultura, quien se desempeñaba como Secretario del Instituto, conocedor de las abejas, a veces suplía a los inspectores y en otras se le podía ver serio haciendo de maestro de ceremonia en algunos eventos del Instituto. Sin embargo, hay uno que por sus peculiaridades todos lo recordamos, el Chico Zamora, profe múltiple, pues en sus clases a parte de fumar mucho, y de contar anécdotas y chascarros, enseñaba matemáticas cuando veía que se le acababan las horas de clase. Por cierto que sabía de la ciencia de las aritméticas, pero su pedagogía, la que era muy básica, lo llevaba a desenvolverse en medio de nosotros como si hubiese estado obligado a hacerlo. Dicharachero, conocedor de su pueblo, pues era Andino, siempre tenía presente múltiples historias, mitos y cuentos sobre Don Pascual Baburizza, las que consumían las horas de matemáticas.

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ArtĂ­culos de ex alumnos

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Historia de un Pascualino

en la mitad del mundo

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l haber estudiado y graduado en el Instituto Pascual Baburizza de Educación e Investigación Agrícola, salió de las fronteras chilenas, cuando un vecino radicado en el exterior me contactó y con contrato laboral se me invitó a trabajar en una hacienda ganadera en Ecuador, ubicada en la Región Sierra, a 2800 mts. sobre el nivel del mar; no era mi especialidad, estaba convencido que con las enseñanzas sabias y generosas de experiencias vividas, en mis 7 años escolares en las aulas y trabajos prácticos en la Hacienda San Vicente, estaba preparado para enfrentar este desafío. Como ya tenía superado el problema de la supervivencia, pues mi sueldo corría desde el primer momento que llegué al Ecuador, dediqué por completo a mi nueva actividad: “Técnica Administrativa Ganadera”, de una hacienda lechera de gran extensión. Por cosas del destino, el tiempo y los plazos corrieron más veloces que las deudas contraídas por los propietarios de la hacienda y me liquidaron a los 4 meses de mi llegada. Con ese capital empecé a trabajar en la agricultura en Ecuador, poniendo en práctica todos mis conocimientos y técnicas para realizar excelentes cosechas de papas, choclos y maíz duro, incrementando aún más mi capital de trabajo, llegando a adquirir mi primera camioneta con la cual viajé desde Ecuador hasta Viña del Mar (6000 Km.) en 7 días de ida y el mismo tiempo de regreso a Ecuador, total 14 días de carretera Panamericana sin inconvenientes.

Pasadas estas experiencias me dediqué a mi especialidad la “Agroindustria” y recordando mis tiempos escolares realicé estudios de factibilidad técnico económicos de una planta de deshidratación de frutas y legumbres, llegando a la culminación con éxito de la construcción y funcionamiento de mi empresa: “Frutaseca Cía.Ltda”, procesando cebolla de rama verde y blanca, cebolla roja y blanca, perejil, cilantro, apio en hoja entre otras. Por desavenencias con los socios se liquidó esta floreciente empresa con 9 años de trabajo. También me desempeñé en una gran planta exportadora de brócoli con línea de congelación. Actualmente me encuentro desarrollando un proyecto de factibilidad técnica económica para paletizar melaza, como suplemento alimenticio para el ganado, en la planta piloto. Todas estas actividades las he podido realizar gracias al apoyo incondicional de mi esposa que me ha permitido formar un hogar muy sólido, procrear tres hijos maravillosos, con su esfuerzo y espíritu de superación, mantenemos una situación económica estable y apacible.

Artículos

Todos los conocimientos teóricos y prácticos impartidos en nuestra querida “Escuela Agrícola” fueron base fundamental de mi fortalecimiento del saber y haciendo patria en país extranjero, me siento orgulloso de ser un ex alumno PASCUALINO, en la mitad del Mundo, durante 37 años hasta el día de hoy.

Juan José Uriarte Araya

generación de 1962 Ecuador, mayo del 2012.

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Artículos

Siempre Agradecido

“Agradecer a todos quienes aportaron, para que el sueño de un niño se transformara en una realidad a nuestras familias y a la gente de campo que nos enseñó su vida sencilla. Y dar gracias a Dios y a la vida que nos ha dado”

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uál un día Juan Salvador Gaviota, siendo un niño camino a la adolescencia, emprendió vuelo tras alcanzar sus sueños y comenzó a volar, por una ruta ignota”… y su vuelo lo llevó a posarse en un lugar de Los Andes, en la Hacienda de San Vicente y un día 29 de Marzo de 1962, lleno de los temores propios de lo desconocido, bajó sus alas y cruzó el dintel de entrada del IAPB con la esperanza de dar forma a su vocación por la tierra. “La vida nos da sorpresas, sorpresas nos da la vida” y a poco andar los temores desaparecieron y comenzó a descubrir un mundo nuevo donde la amistad, el compañerismo, el rigor, la disciplina, los estudios y el trabajo en el campo, fueron transformando el carácter y con el tiempo nos transformó de adolescentes en hombres preparados para enfrentar la vida y entregar lo mejor de sí, en beneficio de nuestras familias y de la sociedad. Hoy los niños de ayer convertidos en abuelos y con la tranquilidad del deber cumplido y a 50 años de su ingreso a su alma mater, sólo les queda agradecer lo recibido. Agradecer, por haber tenido la posibilidad de vivir el sueño de un hombre también agradecido “ Pascual Baburizza “ de la patria que lo cobijó, agradecido de sus profesores que se esmeraron en la formación profesional, docente y valórica de sus educadores y de todos nosotros como apóstoles de un conocimiento que llevamos en nuestros corazones. Agradecer a todos quienes aportaron, para que el sueño de un niño se transformara en una realidad a nuestras familias y a la gente de campo que nos enseñó su vida sencilla.

Y dar gracias a Dios y a la vida que nos ha dado tanto. Agradecer, desde lo más profundo de mis sentimientos a Juan, un ami go extrañable, Ricardo con quien he compartido en el Norte, Javier que aun estando tan lejos siempre todos lo recordamos con cariño, Fernando quien a viajado por tantos lugares y aun su alma inquieta no para de trabajar, Eugenio a quien aprecio por su calidad humana, Miguel con quien hemos compartido tantas horas en los días del exalumno y quien al igual que nuestro amigo Nortino Ricardo han querido hacer lo mejor por todos los exalumnos siempre sin ambages y sin dobles intereses, a Moisés mi huaso querido que vive sumido en su trabajo y siempre optimista de la vida y añorando justicia social y a tantos otros que se me haría largo nombrar. Serán siempre mis eternos compañeros, cuya amistad conservamos hasta el día de hoy, como el más preciado de los tesoros y que los llevo en el corazón hasta el fin de sus días. Gracias IAPB, que sigas por siempre en el camino de la excelencia que otros te vean como en su momento se lo imaginó Don Andrónico Luksic y te proyecten tu futuro, para que en tus aulas abriguen el desarrollo y la investigación por el agro, la preparación de profesionales en todos los niveles del que hacer agrícola, conservando siempre el espíritu que animó a su Fundador y a quien los rescató de las Cenizas”

José Rivera Nielsen Técnico Agrícola Generación 1962


Mi mente determinó

mi futuro

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ue cuando recién cumplí los 12 años y en mi casa paterna, mi amigo de barrio Roberto Zenteno me comentó del Instituto de Los Andes en donde estudiaba, y entre otras cosas, del criadero de vacas lecheras, de los caballos y de los tractores que allí habían,- que mi mente determinó mi futuro educacional, profesional, laboral y pasional. Mi decisión fue espontánea y determinante. Por fin veía con claridad donde y como podría hacer realidad mis sueños de niño: ser un “arreador de vacas”, tal como esos personajes que veía en los añejos álbumes fotográficos que atesoraba mi madre, del fundo de mi abuelo en Chillán, y que se transformaban en mi entretención predilecta, cuando me enfermaba con cada una de las pestes por las que obligatoriamente pasábamos todos los niños de mi época. Y tal como soñaba, a partir de ese instante y durante los 7 años posteriores, el Instituto me fue entregando todas las herramientas básicas y las oportunidades de ir realizando mis sueños: conocer, estudiar y especializarme junto al mejor ganado Holstein Frisian del país de aquella época, ser asistente de los profesionales y profesores que manejaban los registros genéticos, las cruzas, el manejo, el control de enfermedades y su alimentación, además de lograr realizar el estudio de progenie, de los 3 principales sementales de origen americano, que fueran el pilar genético de ese importante plantel lechero y de muchos otros. Pero también me dio tres cosas tanto más valiosas: Una veintena de grandes compañeros, convertidos hoy en mis grandes amigos; un impulso en el estudio, para ir más allá, especializarme en la Industria Lechera en la Universidad Austral, estudiar y trabajar junto a destacados especialistas durante un año

en Dinamarca, formar parte del grupo que forjó las bases de esa especialidad en INACAP (aún en manos semi-estatales), y la experiencia y audacia suficientes, para aceptar crear y encabezar por 14 años, el Departamento de Asistencia Técnica del mayor complejo de la Industria lechera del Brasil, la CCPL, con más de un centenar de Agrónomos, Veterinarios y Técnicos Agrícolas. Pasado ese período, la presión familiar por retornar al país no me dio alternativa para no aceptar el ofrecimiento de mis excompañeros y directivos de Inacap, e integrarme como Director de Corpride, entidad que durante 15 años fuera importante ejecutor del Programa de Transferencia Tecnológica de Indap; de un extenso Programa de Capacitación Agrícola y Laboral de SENCE; y Administrador de una docena de Liceos Técnico-Profesionales de MINEDUC, a lo largo de Chile, situación que me llevó por otras áreas y especialidades, y que me brindó el placer de reencontrarme con una cantidad impensada de grandes amigos y compañeros del IAPB, repartidos por Chile. Por eso quiero tanto al Instituto. Por eso lo llevo tan dentro de mi corazón y, junto a él, a todos y cada uno sus maestros y directivos, pasados y actuales, a mis compañeros de la época de los años 60’s, a todos quienes me precedieron en sus aulas, y todas esas generaciones posteriores y del presente, -quienes se nutren hoy de la misma savia “baburizziana”, contribuyendo -día a día- a mantener tan en alto el nombre y prestigio del I.A.P.B.

Artículos

“El Instituto me fue entregando todas las herramientas básicas y las oportunidades de ir realizando mis sueños: conocer, estudiar y especializarme”

Miguel A. Garetto Expresidente Centro de Ex alumnos 2002 - 2004 Generación 1961

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Artículos

DE MIS RECUERDOS “Desarrollamos nuestra adolescencia en esos breves años, que recordamos con cariño por lo que nos dieron y de cómo nos formaron, gozamos de la tranquilidad necesaria para estudiar “

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i padre fue periodista formado en la Universidad de la Vida, éramos 11 hermanos, vivía preocupado de los ingresos familiares. Por el año 1961 quedo cesante, su preocupación era darles a todos sus hijos hombres, al menos, una educación para enfrentar la vida. Habíamos vivido en el Norte, en la ciudad de La Serena, desde donde la familia emigro a Valparaíso, buscando nuevas oportunidades. En el verano de 1962, por una casualidad creo que divina, llego a mis manos el diario El Mercurio de esa ciudad, donde publicitaba el llamado de la Fundación Baburizza a dar examen a la Universidad Católica de ese puerto. Sin decir nada, partí trás la búsqueda de mi destino, pues desde la niñez me relacione con el campo del valle de Elqui. En Marzo me notificaron de mi aceptación en el Instituto y mi padre que en un principio no quería aceptarlo, pues no conocía a nadie en Los Andes creía que no debía permitírmelo. En Marzo ubicaron a un amigo del Norte, radicado en Los Andes por ser funcionario público y el día 29 estaba ingresando al Instituto. Medio asustado, medio incierto, con muchos temores, pues estaba saliendo a temprana edad de mi casa paterna, sin saber lo que me depararía el futuro. Todo me era desconocido, sin embargo sentía un deseo terrible de pasar por la experiencia de vivir y estudiar en el campo por el cual sentía una atracción especial. Para entonces la ciudad de Los andes se encontraba lejana a la Hacienda San Vicente y Calle Larga, aún era un sector rural. Vivíamos como aislados. Desarrollamos nuestra adolescencia en esos breves años, que recordamos con cariño por lo que nos

ron y de cómo nos formaron, gozamos de la tranquilidad necesaria para estudiar, conocimos la labor ardua de la tierra y los cambios en el campo con el devenir de cada estación. Hicimos amistades entre sus trabajadores, empleados y gente arraigada por años a sus tierras, muchos dedicados por familias a labrarla, unas 26 mil hectáreas, que servían de sustento al Instituto y permitían realizar como lo había dispuestos su benefactor el Señor Baburizza, educarnos en las tareas más simples hasta aquellas más complicadas, en las técnicas más sencillas, como aquellas que precisaban de investigación, acuciosidad, y observación constante de la naturaleza. Tuve la suerte de ir a estudiar Prácticas agrícolas a los Estados Unidos por el Instituto, gracias a una beca de la California Farm Bureau Federation y la Sociedad Nacional de Agricultura. Al regresar continúe estudiando en la Universidad, en razón que me enseñaron en el Instituto a perseverar y a superarme, cualquiera que fueran los obstáculos en la vida, la que no es fácil, para enfrentarla con dignidad. Hoy, doy gracia a Dios y a la vida por la oportunidad que se me brindo y la educación que me entregaron con tanto esmero y excelencia, lo que me ha permitido ser un pequeño emprendedor en la agricultura del Norte Chico.

RICARDO SEPULVEDA MUÑOZ Generación 1962


¿QUÉ ES UNA VIDA?

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s nacer, desarrollarse y morir. Con estas etapas se cumplen el ciclo de todo ser humano. Sin embargo, para tener buena o mala vivencia, hay que ir por la vida tomando decisiones. Todos en la vida, hemos tomado decisiones, sean ellas buenas o malas, pero al fin de cuenta son decisiones que nos marcan, que nos dejan recuerdos de todo tipo e incluso recuerdos inolvidables como fue el paso por el Instituto Baburizza. Debo decir que mi vivencia en el Baburizza fue la mejor de mis vivencias. Y aunque he tenido en la vida, buenas y malas decisiones, debo decir que la que tomé al decidir ir al Instituto, fue una de mis mejores decisiones; cuando postulé a ser becado como alumno regular de la Escuela Agrícola; cuando acepte dejar que la disciplina del colegio me mostrara el camino correcto. Me corrigiera y me diera buenos hábitos, buenas enseñanzas y me orientara a ser un buen hombre. Aprendí con el tiempo en que duró mi enseñanza a ser tolerante, tener paciencia y por sobre todo a valorar a mis semejantes. Aprendí a tener buenas amistades. A levantarse cuando uno cae, a perseverar en mis objetivos, aprendí a perdonar los errores propios y los del prójimo, porque todos hemos sido perdonados y por ello también debemos perdonar.Puedo decir del Instituto en especial de mis profesores, que fueron e hicieron su mejores esfuerzos para educarnos, estuvieron lo máximo y dieron lo que más pudieron: de mis compañeros, que todos fueron únicos e incambiables, tan así que a lo largo de mi vida los recuerdo y pido bendiciones para ellos. De la alimentación, que nos dieron, fue completa, fortificante y en abundancia. Que el deporte fue mi mejor pasatiempo, me ayudó a tener más amigos. Con el deporte nació mi afición

a subir cerros, a realizar grandes caminatas y entre ellas me queda como un grato recuerdo el viaje al refugio que todos los terceros hacían a la cordillera, paseo inolvidable. Puedo decir de los sobrenombres que todos nos poníamos, que solo fueron chiquilladas que perduran hasta hoy. Hablar de esos tiempos, de mis anécdotas, tendría materia para escribir un libro; Hablar de los ídolos de aquel momento, donde sobresalían los cantantes, los grupos musicales y los jugadores de fútbol es largo de contar y es una cuestión del recuerdo. Eso si, nunca hablamos de política y no recuerdo a ningunos de mis compañeros hacer hincapié en ello, prácticamente no la comentábamos, sabiendo que existía, éramos ingenuos, para nosotros no existían ni blancos, ni azules, ni rojos, negros, o amarillos… Todos éramos verdes como la insignia del IAPB. Reflexiones puedo hacer muchas, decir que con las enseñanzas del Instituto, en un momento de nuestras vidas se nos permitió volver a nacer en el tiempo, emerge de la dormancia que las raíces de nuestra niñez nos dieron y despertar en la adolencia a un nuevo mundo, gracias que el Instituto nos formó y nos hizo madurar mientras estuvimos bajo su alero. Después hemos seguido madurando hasta nuestros días. Y puedo decir, 50 años después que fue mi mejor enseñanza. Ahora solo nos queda esperar dignamente que el Todopoderoso nos llame. A mis compañeros de ruta les deseo lo mejor y que Dios les bendiga

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“Reflexiones puedo hacer muchas, decir que con las enseñanzas del Instituto, en un momento de nuestras vidas se nos permitió volver a nacer en el tiempo”

Gastón Guerra Ferrer Generación 1962

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MI TESTIMONIO

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“Las experiencias prácticas y apoyo tanto en nuestras necesidades e inquietudes juveniles, como especialmente por el amor al trabajo de la tierra.”

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ebo ser sincero, al solicitarme Ricardo Sepúlveda, que diera mi testimonio para la Revista que se editara al cumplirse 50 años de la Generación del año 1962, creí que no me correspondía hacerlo, habida consideración que soy de una Generación un año anterior a la del “62” y fundamentalmente porque creo que hay muchos “Pascuales’’ con mayor mérito para manifestarlo. Sin embargo, consciente que el sentimiento que embargó y motivó a Ricardo al cumplir su Generación 50 años de su ingreso al Instituto y efectuar el homenaje a Don Pascual Baburizza y a Don Andrónico Luksic, es el de gratitud a todos aquellos que hicieron y hacen posible la “Formación Baburizzana” (cuyas virtudes estoy cierto que tanto Miguel Garetto como Jorge Medina lo han resaltado en su testimonio), he decidido efectuarlo en dicho contexto. En primer lugar, dar “Gracias a Dios” por todo lo que me ha brindado en la vida. En segunda instancia, entregar mi reconocimiento a mi Profesora de la “Instrucción Primaria”, la Srta. María Baeza Gajardo, quién siempre tuvo la preocupación que sus alumnos que terminaban 6ª Preparatoria (de esa época), pudieran seguir una Educación Profesional. Situación que igualmente influyó en el ingreso al Instituto de otros colegas como Juan Flores y Jorge Medina, quienes a su vez nos informaron de las bondades del Instituto. A los Trabajadores y sus Familias de la Ex Hacienda San Vicente. Asimismo, a los colegas de mi Generación y de las que me precedieron, como también de las posteriores, ya que “solo” con la formación adquirida en el Instituto se abrieron paso en la vida con las competencias pertinentes para desempeñarse como profesionales o empresarios de excelencia, dejando en evidencia por todo el país e incluso en el extranjero el prestigio del I.A.P.B.

Finalmente, en lo personal agradecer a todo el Equipo de Rectores, Directores, Profesores, Inspectores y Auxiliares que contribuyeron a mi formación ética y profesional, especialmente a quienes me inculcaron el “espíritu de superación”, el que me permitiera seguir superándome, hasta lograr una formación académica superior, llegando a asumir diversas responsabilidades empresariales y académicas, incluso ser por algunos periodos Profesor de Cátedra en el Departamento de Economía Agraria de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Chile.

Manuel Lagos León Generación 1961


LOS AÑOS INOLVIDABLES

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egué con mi familia el año 1957 a Los Andes, desde Valparaíso. Por entonces era un niño, mi padre era mi referente, quien me mostró un cariño que atesoro en mi mente. Era transportista, le llamaban cariñosamente “El Chileno”, pues provenía de emigrantes españoles avecindados en Mendoza, de donde pasaron a Los Andes. Falleció en un accidente en la cuesta de Chacabuco en 1958. Nuestra familia vivió en Los Andes hasta 1962, después nos fuimos a Santiago. Por esos años, supe del Instituto Baburizza, sin sospechar que en 1965 ingresaría a él, para realizar mi vocación por la tierra. Comencé a estudiar, éramos 53 muchachos, jóvenes inquietos, entre los 15 y los 17 años. Tenía compañeros de la ciudad y del campo desde Arica al Norte y Río bueno al Sur. Inquietos, sentíamos el peso de esa disciplina propia del Instituto y de su régimen de Internado, estricta y la responsabilidad por el trabajo de campo. El estudio y las tareas parecían duras. Solo teníamos salidas los sábados por la mañana; contábamos tan solo con un día de descanso, para volver a las tareas del Instituto, que moldeaba los espíritus y la mente en el trabajo, lo cual me ha sido de gran ayuda hasta el presente. Salíamos a nuestras casas o a la de nuestros apoderados. Otros, permanecían por meses en el Instituto. Habían algunos que iban una vez al año a sus casas y aún así debíamos hacer prácticas agrícolas de verano. La vida en el instituto era austera, regida por estrictas normas de conducta, entre las cuales nosotros debíamos hacer aseo del Instituto y cuidar jardines y parques.

Las prácticas de campo estaban normadas y se definían cada mañana. Teníamos brigadieres de trabajos, quienes no solo nos hacían “pelar el ajo” y nos cuidaban, más allá nos enseñaban a trabajar. Cultivábamos diferentes hortalizas, podábamos, regábamos, y hacíamos viveros de plantas ornamentales y almácigos, los que servían para que el Instituto nos alimentara. Las podábamos, regábamos, y hacíamos viveros de plantas ornamentales y almácigos, los que servían para que el Instituto nos alimentara. Era una noche de invierno donde a la carpa le sobraban hoyos por contar en su techo. Nosotros jóvenes e inquietos, viendo el momento más como un escape, que como una entretención, notamos que los artistas eran pocos. Hacían de todo, cortaban boletos, vendían maní, acomodaban, vendían turrones, hacían de payaso, eran los mismos que se desempeñaban sea como equilibristas y oficiaban de cantante. No eran más de cuatro, según mal recuerdo. Una, que se repetía, salió a cantar, lo hacía con esfuerzo y sin voz. Pensamos subirle el ego, para que siguiera cantando y comenzamos a gritar “otra, otra, otra”, fue entonces que ella en la mitad de su canto, paró y refiriéndose a nosotros, nos espeto: “me van perdonar, pero aquí no hay otra que cante a parte de yo” Lo que fue una sola carcajada de todos los Pascualinos presentes, y nos movíamos retorcijándonos de la risa, lo que provocó una algarabía que la galería se vino al suelo y con ello fue el término de la función de aquella noche. Fue una noche inolvidable, como los años que pasé en el Baburizza.

Patricio Torres B. Ex Secretario 2004-2005 Tesorero Centro de Exalumnos IAPB 2012 Generación 1965

Artículos

Las tareas agrícolas se hacían con esmero en las diferentes estaciones del año. Son muchos los recuerdos y anécdotas que recuerdo atraídos por esos años de una juventud inolvidable, las que nos formó al alero de Instituto lo cual agradezco. Recuerdo la de un circo muy pobre, que llegó a la cancha de fútbol, hoy convertida en olivar.

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Instituto fue excepcional

“Mi experiencia en el Instituto fue excepcional, la camaradería entre nosotros fue extraordinaria y tanto así, que hasta hoy día continua”.

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ntre al Pascual Baburizza el año 1960 gracias a una beca que me consiguió don Horacio Mena C, Rector del Instituto. El era el Gerente General de la Viña Santa Rita en la que mi padre era el Administrador General Cuando entre a clases en Marzo del 60, éramos alrededor de 120 alumnos, de los cuales quedamos 28 y nos graduamos de Práctico Agrícolas en 1964 Continuamos alrededor de 20, para sacar el titulo de Técnico Agrícola, finalmente fuimos aproximadamente unos 15 los que terminamos la carrera de Técnico. Fui Presidente del Centro de Alumnos por dos años y estuve a punto de ser expulsado en tres oportunidades. La primera, por sacar uva del parrón de la casa del Señor Zamora el Profesor de Matemáticas, sin su permiso. La segunda, por reclamar la existencia de gusanos en los huesillos que nos daban de postre y la tercera por no obedecer la orden del Inspector Rodríguez. Apodado el “Narigón”, en razón a que Dios quiso que respirara siempre profundo, una vez que estábamos en un paseo en la playa. Fui el primer Técnico Agrícola que se gradúo del Instituto Superior de Agricultura Pascual Baburizza de la clase del 66, seguido por Marcelo Duran de una clase anterior a la mía. Mi experiencia en el Instituto fue excepcional, la camaradería entre nosotros fue extraordinaria y tanto así, que hasta hoy día continua. Más que compañeros de clase, éramos hermanos, ya que estuvimos 7 años estudiando y trabajando juntos. Compartíamos las comidas extras que nos llegaban y nosguardábamos los secretillos de faldas y tomateras. Los bailes del Aniversario eran “ la fiesta” que todos

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esperábamos y los deportes, especialmente el football era una verdadera pasión. Poco después empecé a trabajar en la Corporación de la Reforma Agraria y después de algunos años, durante el Gobierno de Salvador Allende, asumí como Jefe de Área de la zona de Santa Cruz. En Septiembre 73, fui detenido por los militares y permanecí en la cárcel de San Fernando por casi dos años. Finalmente fui dejado en libertad sin cargos y salí como exiliado al Canadá con mis dos hijos y mi esposa. Después que aprendí el idioma, me enrole en la Universidad de Manitoba y después de dos años saque un Diploma en Agricultura. equivalente al curso de Técnico Agrícola de Chile. En Canadá nunca logre trabajar en agricultura. De tal forma que entre en el mundo de los negocios y me especialice en Preparación de Declaración de Impuestos al Ingreso de las personas y las Corporaciones. Hice cursos de Contabilidad para la Agricultura y de ahí salte a Bookkeeping (Contabilidad de Empresas) Mantención de libros. También entre al campo de la Computación lo que me ha permitido una vida holgada. Escribí y publique mi primer libro (To Humanity with Love) en Inglés en el año 2010. Continuo trabajando en cuatro obras más, entre otras, una autobiografía llamada “La Revolución de los Cobardes” la que será publicada en español el próximo año) Hoy a los 66 años de edad, continuo trabajando y dedicado a los negocios.

Leandro Silva Generación 1960 Canadá


ARTÍCULO DE JORGE MEDINA

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arafraseando al gran poeta Amado Nervo: “ Amé y fui amado el sol acarició mi faz vida nada me debes vida estamos en paz“ con estas palabras quiero expresar mis agradecimiento a mi querido Pascual Baburizza que me acogió siendo un niño nutriendo mi alma y mi cuerpo para que fuera un hombre con una sólida formación moral y religiosa para crecer emocional y espiritualmente pudiendo soportar los vaivenes de la existencia y no claudicar jamás mis convicciones y ejercer un liderazgo en cualquier lugar que debía desempeñarme manteniendo siempre mis valores. Hoy puedo decir que no me aparté de los principios que mis recordados profesores inculcaron desde el primer día que tuve el privilegio de ser acogido Aprender a comprender que para vivir se necesita muy poco porque los grandes valores están dentro de uno y la única razón de nuestra existencia es ser feliz. Desde mi sencilla perspectiva creo que así debió pensar Don Pascual al legar su fortuna para otros niños y que estos fueran felices y pudieran lograr sus sueños. Con mucha satisfacción podemos decirle, gracias, por su generosidad y que hemos cumplido con su legado porque somos hombres honorables y agradecidos. Como no recordar las alegrías vividas y las enseñanzas recibidas que fueron el pilar fundamental para ejercer nuestra profesión y hacer un aporte a la comunidad donde estuvimos. Ayudar a otros que no tuvieron la oportunidad de tener una educación privilegiada, pero nosotros siempre cuidamos y defendimos la dignidad del campesinado porque la historia da cuenta de sus tristezas. El destino me llevó a la ciudad de La Serena previo concurso ga nado al igual que otros

compañeros de curso que fueron destinados a otros lugares.Esta era nuestra primera experiencia en el mundo laboral, un mundo desconocido, un mundo por descubrir que nos llenaba de inquietudes y desafíos. Sabíamos que teníamos una gran responsabilidad y no podíamos fracasar. Actuábamos confiados que sabríamos desempeñarnos y lo que ignorábamos hoy, mañana estaría aprendido por la disciplina recibida. Nos inculcaron el aprovechamiento del tiempo, manteniéndonos ocupados hora tras hora, día tras día, año tras año en nuestros estudios porque esa era nuestra herramienta fundamental para desempeñarnos en la vida. Nuestra juventud fue moldeada y estructurada para nuestro beneficio y saber aprovechar las oportunidades que suelen presentarse. En mi caso personal ingresé a la Universidad a estudiar Ingeniería de Minas cuando las posibilidades para nosotros que teníamos una formación técnica eran inexistentes, parecía una contradicción, pero no lo es porque seguía vinculado a la tierra y la naturaleza. Mi primer día fue impactante, ver a los otros estudiantes ingresar atrasados a clases, abandonar el aula sin autorización, demasiado murmullo, no respetar al profesor que estaba enseñando y que para nosotros era sagrada su presencia en nuestra escuela. No comprendía sus procederes. También te das cuenta que no tenía la formación requerida para comprender las materias, pero si sabía que por formación somos perseverantes ante las dificultades. El tiempo lo demostró al lograr un doctorado y dedicarme ahora a la enseñanza universitaria y capacitación de trabajadores. Son las tres de la madrugada cuando escribo estas líneas a petición de mi amigo Ricardo quién ha querido testimoniar nuestra gratitud por la educación recibida y que ha sido nuestra guía para desenvolvernos adecuadamente en el ambiente social, laboral y político. Porque esa es la vida, un constante desafío y una renovación permanente del saber.

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Quiero compartir con ustedes algunas vivencias de nuestra profesión que ha dado tantas satisfacciones desde su inicio hace muchos años hasta ahora porque la formación recibida hacía sobresalir ante nuestros pares cuando postulábamos a cargos que eran importantes y lograr el ingreso.

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Aprender a vivir juntos, aprender a vivir con los demás, aprender a conocer, aprender, hacer entender que la educación es el pasaporte de la vida en un mundo de ruídos y de furia, de grandes progresos económicos y científicos, pero desigualmente repartidos en donde la angustia se enfrenta con la esperanza la misma que tuvimos nosotros y que por la buena disposición de Don Andrónico Luksic y Familia ha permitido que permanezca una obra tan transcendental en nuestras vidas. Por último deseo contarles lo curioso que resultan los caminos inescrutables de Dios porque al final de mi vida llegué a prestar servicios profesionales a Compañía Minera los Pelambres ubicada en la Comuna de Salamanca en la Cuarta Región de propiedad de la Familia Luksic en donde capacitó a 36.700 trabajadores, profesionales y técnicos en cuatro años con el beneplácito de su Gerencia. Queridos colegas agradezco, el permitirme compartir algunas experiencias con ustedes y desearles muy sinceramente que vuestras vidas sean exitosas, próspera y no olvidar que es el maestro quien ha de transmitir al alumno lo que la humanidad ha aprendido de sí misma y sobre la naturaleza todo lo que ha creado e inventado de esencial. Un abrazo para todos.

DR. ING.JORGE MEDINA SANDOVAL. Generación 1960


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ue en 1988 cuando Don Carlos Urenda, entonces director de la Fundación Pascual Baburizza, invito a don Andrónico Luksic Abaroa a conocer lo que quedaba de la Hacienda San Vicente y del Instituto Agrícola Pascual Baburizza. Y desde ese día, para evitar que esta obra de don Pascual Baburizza desapareciera, a través de la Fundación que hoy lleva su nombre, personalmente se preocupo, de imprimirle un nuevo impulso, renovando su infraestructura y equipamiento, gestionando y financiando diversas actividades de interés educacional, con la finalidad de regresar al Instituto al sitial que tuvo en la década de los 60. Hoy vemos como se ha consolidado y fortalecido esta obra, en la que don Andrónico Luksic Abaroa, se involucro y esforzó personalmente, transformado su Fundación, en un puente, que unió y une a los que necesitan con los que tienen la inquietud de compartir y ser solidarios. Don Andrónico logro a través de este emprendimiento, y así lo manifestó en varias oportunidades, especialmente cuando presidía las ceremonias de licenciatura y titulación, uno de sus sueños más importante, que los jóvenes tengan mayores y mejores oportunidades en la vida, a través de la educación. Los grandes cambios implementados en el Instituto, desde que él se hiciera cargo, nos permiten ser hoy, una de las más grandes y una de las mejores Escuelas Agrícolas del país. Sin embargo, lo mas valioso e importante, son las personas, y gracias a Don Andrónico Luksic Abaroa, desde 1990, en promedio mas de 300 alumnos han asistido anualmente a clases y cientos, lo harán en el futuro. Más de 300 jóvenes se han titulado de Técnico Agrícola y se han diseminado a lo largo de agro chileno, como fecundas semillas del progreso, como mandos medios, microempresarios, o han continuado estudios y hoy son Ingeniero Agrónomos o Veterinario. Y detrás de cada uno de ellos, sus familias padres y madres, a quienes la fundación les ha permitido educar a sus hijos, lejos del hogar, sin costo, con gran tranquilidad y confianza.

Instituto Agrícola Pascual Baburizza Hacienda San Vicente, Calle Larga Los Andes Articulo extraído del internet


DON PASCUAL BABURIZZA SOLETIC Crónicas

Miembro de Número del Instituto de Chile, Académico de la Facultad de Medicina, pertenece a importantes corporaciones científicas de Europa y América. Caballero de la Legión de Honor francesa, distinguido político y hombre de vasta cultura, nos conduce a través de apasionantes páginas, al conocimiento de uno de los más genuinos representantes del espíritu yugoslavo: don Pascual Baburizza Soletic. Su personalidad vigorosa, inteligente, de sacrificio y tesón, se demuestra ya desde niño, cuando llegó en busca de nuevos horizontes a Iquique. Con esa visión propia dem los hombres que vienen de tierras donde la vida les es adversa, su tenacidad invencible lo llevó a alcanzar una de las posiciones más sobresalientes en la vida nacional. Hombre extremadamente cauteloso, jamás supo de debilidades ni flaquezas, difícil de comprender aún para sus íntimos, se rodeó siempre de una pétrea coraza que lo hacía parecer inaccesible. Sin embargo – y este es el gran valor de la obra que nos ofrece el -Dr. Guzmán, pues destaca en forma brillante este aspecto-, su corazón rebosaba una generosidad y espíritu altruista que queda de manifiesto en una frase de su memorable testamento, que no podemos dejar de leer con profunda emoción: “Quiero dejar

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ntre los episodios más apasionados de nuestra vida nacional está el de la inmigración yugoslava a las desoladas regiones magallánicas y a las áridas pampas nortinas. Falta, empero, destacar a algunos de esos pioneros que han contribuido con su valor, su energía y ese empuje vital que los caracteriza, a engrandecer la patria que los acogió. Y tal es la misión que cumple el autor de esta obra, el eminente cancerólogo Dr. Leonardo Guzmán. Nacido en Antofagasta, educado en modesta escuela pública, ha culminado brillantemente su carrera profesional.

testimonio de que la asignación que constituyo por la cláusula tercera, es de carácter preferente, pues en ella he querido depositar la expresión de mis agradecimientos al país en donde he formado mi fortuna al amparo de sus Instituciones, y de sus leyes y al cual me siento obligado a rendir un homenaje que después de mis días perpetúe esos agradecimientos”. Prefacio del libro El Instituto pascual Baburizza

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Andrónico Luksic Abaroa N

ació en Antofagasta el 5 de Noviembre de 1926, hijo de Policarpo Luksic, un inmigrante Croata, y Elena Abaroa, de origen Boliviano, estudio Derecho en la Universidad de Chile y luego se fue a Francia a estudiar Economía. Sin embargo, ya en esta época evidenció su interés por los negocios. Su agudeza y austeridad le permitieron hacerse allí de un pequeño capital, con el que posteriormente adquirió un porcentaje de la Concesionaria Ford, en Antofagasta. En esta empresa conoció a unos franceses, a quienes adquirió un porcentaje de una mina de cobre que luego vendió a inversionistas japoneses. Y así despertó su interés por la minería, afición que lo acompaño toda su vida. En los años siguientes se dedico intensamente a la exploración minera, salía -el mismo- a recorrer el desierto y los cerros, y en una entrevista señaló “muchas de las minas que poseo las encontré en los recorridos que por años efectúe en el norte de Chile”. Su seriedad y los ahorros que siempre se esforzó por reunir le permitieron acceder a créditos que

En la foto Don Andrónico recibiendo del presidente del Centro de Ex alumnos, Ricardo Sepúlveda Muñoz y al Secretario Miguel Garetto xx el galvano de reconocimiento a su labor como Benefactor del Instituto Baburizza

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invirtió en diversas empresas. La crisis de los 80 lo encontró con liquidez, algo que siempre procuro tener. Compro Madeco, Lucchetti y CCU, con un socio alemán. El gran empresario se despidió del mundo de los negocios el 5 de noviembre de 2004, justo al cumplir78 años abandonó la ultima presidencia que ocupaba, la de Antofagasta Plc, compañía que maneja el negocio minero de la familia. Fueron 55 años de intensa dedicación a un mundo fascinante para él, que encajó muy bien con su espíritu resuelto y “busquilla”, con su habilidad para adelantarse a los tiempos, para medir riesgos y descubrir oportunidades. Partió en los años ´50 distribuyendo vehículos Ford y llegó a formar un sólido holding con intereses en las áreas minera, financiera, alimentos y bebidas, telecomunicaciones, manufacturera e inmobiliaria, cuyo patrimonio conjunto actualmente supera los U$ 4.200 Millones, siendo el mayor grupo económico del país y uno de los principales de Latinoamérica. En su momento, el Centro de Ex Alumnos le rindió un sentido homenaje el año 2005, en reconocimiento de haber recuperado la historia del pasado del Instituto Superior de Agricultura Pascual Baburizza y su patrimonio, agradeciéndole a nombre de todas las generaciones de estudiantes, su emprendimiento por recuperar la educación agrícola en el país; oportunidad en que se converso con él, la idea de ahondar en los estudios superiores del Instituto y hacer del Instituto un lugar por excelencia para la educación e investigación agrícola. Don Andrónico Luksic Abaroa, falleció el 18 de Agosto de 2005 en su residencia de Santiago. Todos esperamos que su visión y comprensión por devenir de la enseñanza de la agricultura en el país, le dé tarde o temprano, el merecido reconocimiento que el tuvo por hacer de la educación el pilar de una industria que el país amerita para el sustento económico de la nación.


DESDE LAS CENIZAS... uando arribamos a principio de la década de los sesenta a la Hacienda de San Vicente, cuna del Instituto y razón de su origen, nadie presagiaba, lo que sucedería con ella a fines de esos años. En razón de los cambios que se aventaban en el país y la creciente demanda por una Reforma Agraria, los que por cierto no la dejarían al margen de las vicisitudes políticas. Las Reformas habían comenzado en el mundo a fines del siglo XIX, y fundamentalmente estaban dirigidas a romper con el sistema agrario que venía afectando el desarrollo humano, desde los tiempos coloniales. La Revolución Industrial exigía que las estructuras económicas se adaptaran a las demandas sociales, que cada día se hacían más fuertes y requerían mayor justicia en la distribución de los bienes. Los hombres de buena voluntad las exigían, los pueblos las requerían, los filósofos y los economistas la gritaban, los credos de todo el mundo las pedían por justicia, los políticos se hacían los sordos, los agitadores políticos se aprovechaban del vacío y recreaban formas de sacar oportunidad y tomar ventajas. De esa forma y por la creciente demanda los Gobiernos del mundo veían que era necesario hacer Reformas económicas, sociales y culturales; y a las estructuras, que veían como el medio con los que podían evitar hacer cambios profundos en la vida económica y en el desarrollo de los pueblos. De esta forma los más visionarios gobernantes en el mundo, como el Rey de Dinamarca, había ordenado 100 años antes, preparar a la gente de campo, para un cambio en las estructuras agrarias de su país, lo que a principio del siglo XX había dado buenos resultado y el ejemplo lo comenzaban a seguir los países europeos a partir de 1900. EE.UU. por desinflar la presión social creciente en America Latina y recomendaba a los países Latinoamericano ver la forma de redistribuir la tierra dentro

del marco liberal que siempre han pregonado. Chile fue uno de los primeros en hacer un débil intento de Reforma Agraria a fines de los años cincuenta, el que se profundizó a partir de los sesenta y ahondó en los 70. El problema fue y ha sido siempre el concepto con la que se concibió dicha Reforma y como es propio del país, en aquellos tiempos ideológicamente diferente y confuso, además de una cultura con valores distorsionados culturalmente y económicamente ambiguo, mantenía una economía cerrada e incapaz de abrirse a los cambios. Nadie se explica ahora que se dejaran fuera del beneficio de la tierra a los profesionales del Agro, Prácticos, Técnicos Ingenieros de ejecución, Veterinarios e Ingenieros agrónomos. Solo el campesinado tenía derecho a dicha Reforma, el concepto que la tierra es para el que la trabaja, fue excluyente e injusto y hoy retrospectivamente podemos decir que provocó un vacío innecesario al aporte que sus profesionales podían hacerle y una odiosidad por la injusticia en el procedimiento que a la larga repercutió en la productividad de la tierra. Los promotores del cambio fueron más bien la odiosidad que salía del corazón de los que la promovían la expropiación, que de la ley que señalaba estar inspirada en la justicia, por lo que la promoción de su desarrollo y el trabajo productivo de la tierra era una cuestión marginal. La educación que ello implicaba para revertir la estructura agraria injusta de su tenencia, provocaban a la larga una confusión la que afectaba la forma de trabajar la tierra y producir como fuente de riqueza que es. En agosto del año 1968, la Corporación de Reforma Agraria determinó la expropiación pactada de la Hacienda de San Vicente, perteneciente a la Fundación Baburizza, aunque había un concepto de que las organizaciones de beneficencia pública no se les expropiaba, el gobierno de Eduardo Frei Montalba,

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llegó a un acuerdo con los albaceas de Don pascual Baburizza Soletic y estos se vieron compensados económicamente al aceptar la expropiación del Estado de Chile. No hubo una sola voz que abogara en lo contrario. Solo existió un débil reparo de algunos pocos campesinos de la Hacienda de San Vicente, los menos, que conocían la obra, pero fueron acallados por los promotores; y ahogados con la promesa que serían dueños de la tierra. Curiosamente los Fundos de algunos de aquellos albaceas que se encontraban en la Comuna de Los Andes, no fueron tocados, y la Hacienda de San Vicente fue repartida. De ello han pasado 44 años, todo parecía que habían reducido a polvo la intención de Don Pascual cuando señaló en su testamento: “Es mi deseo el fundar un Instituto capaz de difundir en el país la Instrucción agrícola y promover el adelanto de las ciencias y las artes relacionadas con esta industria” y agregando “la enseñanza que se dará en los establecimientos de la Fundación, comprenderá desde los más altos hasta los más modestos estudios de prácticas agrícolas, desde la investigación científica y La otorgación de títulos profesionales, hasta la preparación de Labriegos especializados que a su salida de sus Establecimientos puedan llevar a las distintas zonas del país el bagaje de conocimientos teóricos y prácticos y el ejemplo de sobrias costumbres y verdadero amor a la tierra y al trabajo”. Lo expresado era un deseo que después de su muerte, los recursos de uno de los hombres más acaudalado del país y de América Latina en la primera parte del siglo XX del país, siguieran contribuyendo al desarrollo de la Patria que lo acogió y le permitió su fortuna.

En los años 70, el establecimiento decayó por las fuerzas de la Reforma Agraria que lo redujo a 25 de las 26.000 hectáreas que la Hacienda de San Vicente tenía; lentamente, por sus patios, casas de administración, de profesores, maestranza, lechería y capilla, así como su casa patronal y su posta de auxilio comenzaron a rondar fantasmas y a deteriorarse. No había cuidado, ni preocupación por el Instituto, los albaceas de Don Pascual olvidaron su deber contraído y la asquisencia se apoderó de una de las iniciativas más loables, solo comparable a la de Domingo Santa María a principios del siglo XX y a la de Adolfo Ibáñez posteriormente con la Universidad que lleva su nombre. El Instituto vivió los días más aciagos hasta los años ochenta y solo gracias a la iniciativa del Gobierno de Aylwin permitió que el instituto Baburizza no terminara desapareciendo. La oferta de hacerse de la Fundación Baburizza y de su Instituto, permitió que Don Andrónico Luksic se hiciera de las 25 hectáreas y de sus edificaciones, interesado en la iniciativa de don Pascual como la suyas de darle a los jóvenes del país con vocación por la agricultura el formarse en sus aulas y de esta forma traspasar la oportunidad de un devenir mejor. Hoy el Instituto consta con 500 hectáreas recuperadas de la ex hacienda San Vicente y su aulas vuelven a tomar preponderancia en el ámbito de la educación agrícola con la fuerza de esa idea que Don Pascual lo concibió y la visión de un hombre como don Andrónico Luksic que lo rescató de las cenizas.


HUGO JORDAN GUERRA Y SRA. ROSA SQUELLA

uando ingresaron a estas aulas las generaciones de los años 60’, la labor y gestión de quien fuera el Primer Administrador de la Hacienda San Vicente de Los Andes y Primer Rector del Instituto Agrícola Baburizza, ya era una leyenda. Don Hugo quien había estudiado sus humanidades en el Instituto Inglés de Santiago, tenía una rica experiencia en agricultura, por haberse formado en las ciencias agrarias, en los Estados Unidos, en el Iowa State College of Agriculture, habiéndose titulado el año 1914, como Agrónomo en ese país. A su regreso, se desempeñó en diversas actividades agrícolas en la zona central, hasta llegar a Los Andes, como administrador de la Hacienda San Vicente, la cual fue adquirida en los inicios de la década del 30, por don Pascual Baburizza Soletic, fundamentalmente para dar crianza a un fino rebaño lechero que él había adquirido en los Estados Unidos, tras no aclimatarse al clima de Antofagasta, donde originalmente estaban destinadas, dando con ello origen al famoso Criadero San Vicente y su enorme Lechería. Donde años más tarde se iniciara la Industria de Leche Nestlé Su gestión como administrador de la Hacienda San Vicente, cargo en el que fuera confirmado por el nuevo propietario, permitió acrecentar su visión sobre cuáles eran las fortalezas y la orientación productiva de esta enorme propiedad agrícola, de poco más de 26 mil hectáreas, por lo que su voz y su sabios consejos eran escuchados con profunda devoción por su mandante. Su actividad lo llevaron gradualmente a percatarse de la necesidad de dar formación al campesinado chileno, surgiendo la idea de una Escuela Primaria para los hijos de los obreros y empleados de la Hacienda, y luego una Escuela de excelencia agrícola, inquietud que traspasó gradualmente a Don Pascual, donde pudiera la gente de campo preparar a sus hijos y educarlos en las técnicas agrícolas de

forma práctica, de modo de mejorar la calidad de vida del trabajador agrícola y darle una nueva perspectiva para enfrentar de mejor forma la vida que le daba la tierra de la cual obtenían su sustento. Fue así entonces, que al momento de producirse el debilitamiento de la salud de don Pascual Baburizza, quien encontrándose afectado de una Tuberculosis fulminante, vino a refugiarse en la vecina Hacienda Santa Rosa, Don Hugo Jordán reunió a sus socios y albaceas, y dio forma a lo que sería el Testamento Final de don Pascual, hoy de todos conocido, que sentó las bases de lo que sería este Instituto Superior de Agricultura. A comienzos de 1941, correspondió a don Hugo Jordán, iniciar los trabajos de construcción del edificio donde está cobijado, y que hoy reconocemos como nuestro querido Instituto Agrícola. El tesón puesto en la construcción del Instituto, su infatigable trabajo y su inquietud por hacerlo realidad, traspasaron las fronteras de la Hacienda San Vicente, y con ello, el nombre de su Sra. Rosita Squella de Jordán, su infatigable colaboradora, compañera y esposa. Esta meritoria labor y su vasta experiencia y conocimientos, llevaron al Consejo de Administración de la Fundación Baburizza, en 1941, a nominarlo Administrador General de la Hacienda San Vicente y Primer Rector del Instituto Agrícola Pascual Baburizza, el que demoró cuatro años en construirse, con posterioridad a la muerte de Don Pascual, abriendo sus puertas a la enseñanza agrícola en el año 1945. Don Hugo, hombre de carácter y dueño de una personalidad cuyo sello fue su inteligencia y bondad, así como el amor al prójimo, lleno de principios sólidos cristianos y de un perfil propio de la gente formada en las nobles tareas del campo, se preocupó desde un comienzo en imprimir un sello especial a la educación que el Instituto impartía.

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Su especial preocupación y los beneficios de la fortuna que dispuso para implementarlo, permitieron imprimir un sello especial a la formación de los jóvenes que llegaron por primera vez a este Establecimiento, como a las sucesivas generaciones alumnos que le sucedieron. Impregnándolas de una disciplina y amor por los estudios agrícolas, y enseñando con su ejemplo, la dedicación al trabajo, el amor por la tierra y por las tradiciones del campo, la rectitud para actuar en la vida y a ser amantes del trabajo, sello que se traspasaron de generación en generación, más allá de su fallecimiento en el año 1957. Don Hugo Jordán, fue un hombre observador, muy responsable y preocupado. Velo por cada detalle para darle una impronta al Instituto, lo que fue reconocido rápidamente en todo el país, no tan sólo por la calidad de su educación, sino que también por las formas de explotación de la Hacienda, que permitía darle sustento al plantel educacional, amparado en su sólidos conocimientos de agricultura y en la honestidad de su administración. Don Pascual Baburizza, sin duda, supo entender las ideas don Hugo Jordán Guerra y encontró en él a un gran aliado y colaborador, para hacer que su riqueza se transformara en un agradecimiento eterno para con la Patria, que le permitió formar un patrimonio tan grande como el que destino para su fundación. Don Hugo, siempre destacó en el servicio a los demás, siendo elegido por sus dotes personales, primero, Regidor de Calle Larga, y posteriormente, Alcalde de la Comuna donde se encuentra inserta la Hacienda San Vicente. En su momento además, destacó como miembro de la Sociedad Nacional de Agricultura de la cual fue uno de sus directores en los años 50 Presidente de la Asociación de Agricultores de Aconcagua, y Presidente del Rotary Club de Los Andes. Por cierto, todo lo que fue y logró don Hugo, contó siempre con el respaldo de su querida esposa, la Sra. Rosa Squella de Jordán, quien además de apoyarlo en su iniciativa, fue siempre su bien dispuesta colaboradora. Mujer de una bondad natural, alegre y servicial, se preocupó desde un comienzo a respaldar los trabajos que dieron vida al Instituto y colaboró estrechamente en la acción social que se desarrollaba en la Hacienda San Vicente, particular

mente con los más necesitados, a quienes dedicó gran parte de su quehacer, así como con los niños, a quienes enseñó -por años- las primeras letras, los primeros números, velando además por su alimentación y el cuidado de su salud. Sin duda, es por todo ello, que la Sra. Rosa, es recordada hasta el día de hoy, por la Escuela Primaria, que vecina a nuestro Instituto, ayudó a fundar y que lleva su nombre. Don Hugo y la Sra. Rosa, fueron queridos y admirados, no tan sólo por los jóvenes que se formaron en la Escuela, bajo su mandato, si no que –mayoritariamente- por todos y cada uno de los integrantes de las familias y gentes de trabajo que se desempeñaban en las Plantaciones, en los Huertos, en el Criadero, en la Lechería, y en cada rincón de esta maravillosa Hacienda de San Vicente, quienes hasta el día de hoy, les recuerdan con especial cariño y afecto. Los recordamos con agradecimiento a Dios, por su carisma que ha traspasado de generación en generación, por haber dejado una enseñanza de servicio, dedicación, honestidad y amor por el trabajo, digno de ser imitado.

Ricardo Sepúlveda Muñoz Ex Presidente Centro de Ex alumno 2004-2005


EL FÚTBOL,

PASIÓN DE MULTITUDES. Crónicas

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uando me solicitaron la semana del 11 de marzo del presente, que colaborara con algunas letras a la revista, nunca imaginé que me encontraría con la foto del equipo Hilton de aquellos años del Baburizza en el baúl de mis recuerdos. Ese día prendí el televisor y justo jugaba el club de Deportes La Serena con el Colocolo. En realidad los amigos y vecinos me decían que el famoso “Indio” ganaría, y me apabullaban por ser el único hincha de la Serenita. Al término de los 90 minutos, los veía a todos sumidos en el silencio, pues en el Monumental, los del norte le ganamos por dos goles a cero al “Cacique”. Buena lección, ello me inspiró y me llevó a recordar esos días del Instituto, donde había gran cantidad de Colocolinos. Por entonces el fútbol estaba de moda en razón al Mundial del 62 y nos llevó a muchos a gustar del fútbol que es pasión de multitudes. Se me vinieron a la cabeza los buenos jugadores que teníamos en el curso y que descollaban frente a los demás, busqué una foto del año 1963 y me puse a rememorar aquellos de entonces: Uriarte, con sus cachañas y sus arremetida por llegar al arco; Bernal, con su sonrisa a flor de labio haciendo de las suyas con la pelota, Simonetti el gámbero, que tenía un driblen con el deAlexis Sánchez,

Jugo después por Coquimbo Unido; Cerda que daba miedo como defensa, se iba con todo el cuerpo encima, aprovechando su gran contextura hoy está jugando en el cielo; “El Loco” Marín, que le gustaba jugar como buin izquierdo y corría y corría; El ”huaso Aireo” como le decían a Moisés Sagredo, que pucha que le hacía empeño por darle a la pelota y que cuando lo hacia, Dios me salve; El pelado Fernández que tenía visión del campo, pero algo indeciso para patiar al arco, pero lo que más gustaba era sus empeño; El “guatón” Galilea, que jugaba porque le gustaba competir y creía que estaba jugando en los potreros de sus tierras sureñas, gastaba sus kilitos en su afán; el “chico” Chávez, que era tan bueno con la pelota como con los caballos en el rodeo y patiaba como mula; El “mula” gatica que le decían hacia porque hasta el día de hoy muchos lo recordamos por sus “piececitos de niño”;el “conejito” Estay que EPD, era tan tierno, que en vez de chutear la pelota, le hacía cariño al balón; y por último el famoso “Catrutro” Vivar, que jugaba al arco y que tenia cierto estilo como arquero, no obstante que no era mucho lo que atajaba. Así y todo, ese año salimos Campeones.

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El Instituto Crónicas

de ayer y de hoy

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a Fundación de Beneficencia Pública denominada Instituto Pascual Baburizza de Educación e Investigación Agrícola fue creada en octubre de 1941 con el objeto de difundir en el país la instrucción y promover el adelanto de las ciencias y de las artes relacionadas con la industria agrícola, según lo expresado por don Pascual Baburizza Soletic en su Testamento, a través del que dejó disponible los recursos necesarios para la construcción, mantención y funcionamiento de una Escuela Agrícola, el actual Instituto Agrícola, dotándolo de la infraestructura necesaria para cumplir con la tarea de dar formación técnica a jóvenes chilenos. En 1945 se incorporan los primeros alumnos y desde 1950 egresan al mundo del trabajo agrícola, los primeros técnicos, cumpliendo con reconocida eficiencia una variada gama de funciones, lo que se ha traducido en un enorme prestigio a lo largo de todo nuestro país. En los años 70 el Instituto se vio afectado por diversas situaciones, que le provocan una disminución significativa de la superficie agrícola, que sustentaba hasta esa fecha los costos de la educación gratuita impartida originalmente, viéndose enfrentada a problemas económicos y financieros que casi acaban con su existencia a fines de los 80.

En 1990, para evitar que esta obra, a través de la cual don Pascual Baburizza quiso testimoniar su afecto y agradecimiento a Chile, desapareciera, se hace cargo de lo que quedaba de la Hacienda San Vicente y del Instituto Agrícola, don Andrónico Luksic Abaroa, a través de la Fundación Andrónico Luksic A., imprimiéndole un nuevo impulso al Instituto, apoyándolo para mantener la infraestructura, renovar el equipamiento y financiar diversas actividades de interés educacional, con la finalidad de regresarlo al sitial que tuvo. En el año 1994, la Fundación delega la administración Académica del Instituto a la Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura CODESSER, entidad con vasta experiencia en el desarrollo de proyectos educativos en el área de la enseñanza Técnico Profesional Agrícola. En el año 1996 se inicia la ejecución de una serie de obras de infraestructura y equipamiento que permiten aumentar la matrícula de 85 alumnos en 1990 a 400 y mejorar significativamente la calidad de la educación y formación impartida. Estas inversiones han sido posibles gracias a los aportes económicos hechos por empresas ligadas a don Andrónico Luksic A., que se han acogido a la Ley 19.247 de Donaciones a la Educación. El Instituto en la actualidad es un establecimiento Particular Subvencionado que imparte educación en la modalidad de Educación Media Técnico Profesional Agropecuaria, donde se entrega una formación de excelencia en lo académico y se desarrolla en el estudiante habilidades y destrezas prácticas, brindando atención y fortaleciendo los valores espirituales y morales del alumnado. Dadas las características propias de la formación impartida por el Instituto, que debe dar respuesta a una triple exigencia: mantener el compromiso con una formación valorica integral, facilitar la integración efectiva al


En el aspecto profesional, nuestros egresados se caracterizan por poseer los conocimientos teóricos y prácticos que les permiten desarrollar con eficiencia y efectividad las labores que desempeñarán en el transcurso de su vida laboral. La matricula proyectada es de 400 alumnos, en 10 cursos, de los cuales 330 tendrán la calidad de internos. Jóvenes de nuestra patria que gracias a la iniciativa y visión de dos Chileno-Croatas, primero don Pascual Baburizza S. y ahora don Andrónico Luksic A. tiene y tendrán mayores y mejores oportunidades para enfrentar la vida

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campo laboral y suplir el ambiente familiar, son focos de preocupación del Instituto, la calidad de enseñanza, el nivel de producción y la calidad de vida, permitiendo así que sus egresados se transformen en gestores del desarrollo del país y gocen de los beneficios del progreso. Los Planes y Programas de Estudios que se aplican, son los aprobados para todas las Escuelas Agrícolas de la Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura CODESSER. Para el desarrollo de sus actividades educativas, el Establecimiento cuenta con más de 6.500 m2. edificados, en los que se ubican dieciséis salas taller de clases, un auditorio, una sala de proyección, dos laboratorios para química, física y biología, una biblioteca, dormitorios, servicios higiénicos, cocina, comedores, camarines y otras dependencias administrativas, todas de acuerdo al numero de alumnos que atiende el Instituto. Para la ejecución de actividades prácticas, el Establecimiento cuenta con un predio agrícola de 35 hectáreas, en el que se desarrollan una variada gama de actividades productivas, necesarias para realizar un adecuado aprendizaje de competencias practicas, en las especialidades agropecuarias del Instituto Para las actividades deportivas el Instituto cuenta con un gimnasio, una multicancha, una cancha de tenis, una piscina semi olímpica y una cancha de fútbol. En el plano humano, se brinda una formación valórica enmarcada en los principios de la sociedad cristiana occidental, con énfasis en la familia, como pilar sobre el que se funda una sociedad sana y progresista.

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LA HISTORIA

Historia

NUESTRA DEL INSTITUTO F

undado en 1941 de acuerdo al deseo póstumo de don Pascual Baburizza, el Instituto Agrícola Pascual Baburizza forma técnicos de nivel medio que aportan al desarrollo de la actividad hortofrutícola del país. Ubicado en la comuna de Calle Larga acoge a jóvenes provenientes de familias vulnerables de las regiones IV, V y Metropolitana. Desde el año 1990, la Fundación Luksic ejerce como sostenedor del Instituto Agrícola Pascual Baburizza. Durante el año 2010 la Fundación ha apoyado al Instituto en el desarrollo de un Plan Estratégico que le permita posicionarse como el mayor referente en Educación Media Técnico-Profesional del país.

EL PROPÓSITO

Formar personas autónomas y responsables, entregándoles una educación de excelencia, en un contexto productivo real y garantizando mayores y mejores oportunidades en sus vidas. El SUEÑO Ser el referente en educación media técnico-profesional para el país, reconocidos por la calidad valórica de nuestros alumnos y por nuestro aporte al sector educativo y productivo.

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EL PILAR HABILIDADES PARA APRENDER Y EMPRENDER El éxito de nuestros estudiantes no se basa sólo en los conocimientos adquiridos, sino fundamentalmente en las habilidades y actitudes que los ayudan a poner esos conocimientos en la práctica, al servicio de su propio desarrollo. Buscamos estudiantes capaces de aprender a lo largo de la vida y generar emprendimientos que les permitan ampliar sus oportunidades en el futuro. Para ello, complementa mos la formación académica con el desarrollo de la autonomía, responsabilidad, respeto, honestidad y laboriosidad.

EDUCACION MEDIA TECNICA-PROFESIONAL DE EXCELENCIA Entendemos la obtención del título técnico a nivel medio como un primer eslabón en el desarrollo personal y profesional de nuestros alumnos. Por ello, nuestra propuesta pedagógica debe preparar a los estudiantes para enfrentar los desafíos que la vida les pondrá por delante. Nuestro foco está en un fuerte desarrollo de competencias generales durante el primer ciclo de la enseñanza media, utilizándolas como base del conocimiento técnico específico en el segundo ciclo. Nuestro proyecto, basado en el aprendizaje a través de la experiencia, prioriza las competencias generales en lenguaje, matemáticas, inglés y tecnología y apuesta por una formación técnica en un contexto real, apoyada por un predio con altos estándares productivos y un activo consejo asesor empresarial.

MAYORES Y MEJORES OPORTUNIDADES PARA NUESTROS EGRESADOS. Buscamos generar una relación de largo plazo con nuestros estudiantes, manteniendo una comunidad de egresados y poniéndola en contacto con nuestros actuales estudiantes, el sector productivo y la educación superior. Queremos fomentar la continuidad de estudios durante los 5 años posteriores al egreso del Instituto Agrícola; generar una red de oportunidades laborales para nuestros egresados y desarrollar instancias de encuentro entre quienes forman parte de la comunidad del Instituto Agrícola Pascual Baburizza. Hoy contamos con becas de continuidad de estudios, y la oportunidad de que algunos de nuestros estudiantes realicen su práctica en EE.UU. seguiremos avanzando en esta senda.


Ofrecemos a nuestros estudiantes un espacio en el que pueden desarrollarse plenamente, a través de sus intereses y habilidades. Mantenemos un ambiente de aprendizaje amable y respetuoso, donde la satisfacción de nuestros estudiantes, sus familias y los miembros del instituto es el foco. Cambiamos la mirada desde el internado al Hogar Estudiantil, que ofrecerá a los estudiantes una experiencia que fortalece su aprendizaje y su desarrollo intelectual, social y emocional.

GESTIÓN PARA LA EXCELENCIA

Gestionamos el IAPB enfocándonos en resultados y procesos, seleccionando aquellas actividades de mayor impacto en nuestra propuesta y centrando nuestros esfuerzos en desarrollar con excelencia. Vivimos una cultura de excelencia, respeto y autonomía. Reconocemos el valor de cada miembro de la organización en el desarrollo de nuestros estudiantes, y sumamos a todo el equipo en la enorme tarea de apoyar el desarrollo de nuestros estudiantes. Ofrecemos a nuestro equipo oportunidades de desarrollo profesional, a través de perfeccionamientos y pasantías a destinos que han incluido EE.UU, Suiza, Israel y España; siempre en pro de los aprendizajes de nuestros estudiantes.

Nuestros ex alumnos

Serán reconocidos por ser hombres honestos, proactivos, amantes de la patria, capaces de superar sus propias limitaciones, dispuestos siempre al servicio de los demás y reconocidos como hombres de estudio y trabajo.

Historia

AMBIENTE QUE FAVORECE EL DESARROLLO DE NUESTROS ESTUDIANTES.

Antes...

El FUTURO

El trabajo de la comunidad del IAPB en la implementación de los 5 pilares nos pondrá en un lugar de privilegio dentro del panorama de la Educación Técnico-Profesional en Chile. Nuestro establecimiento será reconocido como el mejor lugar para la formación de Técnicos Agrícolas de nivel medio en el país, a través de un modelo escalable y factible de implementar en otros sectores productivos. Nuestros estudiantes y egresados serán reconocidos por su calidad como técnicos agrícolas, su espíritu emprendedor y su capacidad para desenvolverse con éxito a lo largo de su vida profesional. Nuestros trabajadores se sabrán parte fundamental del desarrollo de los estudiantes, desde el papel que cumplen en la organización. Desempeñarán sus labores en el mejor lugar para educar del país, en un ambiente laboral amable y centrado en la búsqueda de la excelencia. Nuestros colaboradores conformarán una red de trabajo en torno a la Educación Media Técnico-profesional, enfocada en generar oportunidades para jóvenes de todo el país a través de la colaboración entre los sectores educativos y productivos.

Ahora... 29


COMISIONES DE LA MESA NACIONAL AGRÍCOLA:

Crónicas

EN BUSCA DE MEJORES CONDICIONES DE TRABAJO PARA EL SECTOR C

ada día se hace más latente la falta de mano de obra en el agro. Una de las principales razones está en las precarias condiciones de trabajo en el rubro. La Mesa Nacional Agrícola conformó tres comisiones para mejorar esta situación: inmigración externa e interna en el agro; sistema de indemnización por años de servicio y seguro de cesantía; e informalidad en la contratación e incumplimiento en el pago de cotizaciones laborales. Mejorar las condiciones de trabajo en el agro es el principal objetivo de la Mesa Nacional Agrícola formada en marzo de 2010 por la SNA, y compuesta por dirigentes de diferentes organizaciones de trabajadores del sector. Actualmente uno de sus principales desafíos es terminar con la escasez de mano de obra, la que por las malas condiciones se ha alejado del agro, teniendo como consecuencia un alza en su valor de casi un 36%. Para esto será necesario hacer del trabajo agrícola una labor digna, de derechos y que a la vez garantice una mayor productividad a los empresarios.

COMISIONES DE TRABAJO

A mediados del año pasado, la Mesa presentó un proyecto de ley llamado Estatuto del Temporero Agrícola, que tiene como objetivo adecuar las normativas a la realidad del agro. El proyecto ya fue firmado por el Presidente Sebastián Piñera, y actualmente se encuentra en la cámara de diputados para su discusión. En paralelo, se formaron tres comisiones con el mismo objetivo de mejorar las condiciones laborales. De esta forma se ha logrado instalar en la agenda social la necesidad de desarrollar un sistema más justo, responsable y transparente, para así revertir la situación de escasez de mano de obra.

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COMISION PARA LA INMIGRACION EXTERNA E INTERNA EN EL AGRO

Con el objetivo de elaborar propuestas concretas sobre la problemática de los trabajadores inmigrantes, tanto internos como externos, hace unos meses se conformó esta comisión. Las iniciativas son presentadas a las autoridades, para luego buscar soluciones entre los representantes de los trabajadores y empresarios. Aunque los problemas de inmigración interna ya parecen estar cerca de un acuerdo gracias a las soluciones planteadas en el Estatuto del Temporero Agrícola, en inmigración externa la situación es diferente. “La ley está desfasada”. Los trabajadores extranjeros entran como turistas y terminan como trabajadores informales sin salud, sin previsión, sin ley laboral y muchas veces traídos por mafias, como se ha demostrado en informes turísticos”, asegura Orlando Contreras, vicepresidente del Triunfo Campesino. “Este es un tema complejo y nuevo. En 2011, medios internacionales mostraron cómo se trata a los trabajadores inmigrantes en Chile y no salimos bien parados, lo que le hace un tremendo daño a la imagen del país”, agrega. La escasez de mano de obra en algunas regiones hace necesario recurrir a trabajadores extranjeros, sin embargo, explica Contreras, es importante primero ocupar a los nacionales. “Los inmigrantes deben venir para faenas puntuales, con permanencia acotada, claridad de cuántas personas se necesitan y con un sistema transparente e informado. Además, los contratos y la remuneración no deben ser inferiores a los de la mano de obra nacional”, afirma. Y con la esperanza de pronto tener soluciones concretas, Contreras explica que el Ministerio del Interior está preparando un proyecto de ley que actualizará la normativa de la inmigración. “La comisión considera que esta es una oportunidad para trabajadores y empresarios, por lo que debemos estar presentes cuando se debata la ley en el parlamento con el fin de dar nuestra opinión sobre este tema”, concluye.


COMISION PARA EL SISTEMA DE INDEMNIZACION POR AÑOS DE SERVICIO Y SEGURO DE CESANTÍA. Héctor Humeres es abogado y miembro de esta comisión compuesta por 23 integrantes. Explica que el objetivo es desarrollar un nuevo sistema que permita a todos los trabajadores –permanentes, temporales, de plazo fijo, por obra o por faena- acceder a fondos para lograr mejores condiciones en caso de cesantía. Además, asegura, hay que idear una forma de financiamiento en que los empleadores puedan coadyuvar a su sustentabilidad, sin poner en riesgo a la empresa. En definitiva, buscan una fórmula que permita un mayor grado de cobertura y una mayor sustitución de los ingresos reales de los trabajadores afectados por la cesantía. “Debemos suceder paulatinamente el sistema de indemnizaciones por uno de seguro de desempleo modificado y establecer un fondo de indemnizaciones a todo evento”, explica. Humeres considera que el mayor problema es que el sistema no está dando una respuesta efectiva. “Según encuestas, sólo el 6,4% de los trabajadores cesantes pueden acceder a una indemnización por años de trabajo”, señala. En cuanto al seguro de desempleo, afirma que el tema está mejor resuelto. “Sin embargo, sólo puede responder a algunas personas, debido a los recursos que lo financian y a que tienen un tope de subsidio de $300.000”. Por otra parte, la comisión busca dar fin a lo que describe como el efecto perverso de la norma de indemnización, que paga al trabajador despedido un

Crónicas

La escasez de mano de obra obliga a recurrir a trabajadores extranjeros, quienes deberían tener los mismos contratos y remuneraciones que los nacionales, asegura Contreras.

monto proporcional al tiempo que estuvo en la empresa, con un tope de 11 años. “Los trabajadores pueden verse incentivados a que los despidan cuando cumplen este tiempo para cobrar su indemnización”, explica. A esto se suma que los empleados no quieran tener trabajadores por mucho tiempo para evitar pagar montos altos “Esto empobrece notablemente las relaciones laborales, sin que represente una ventaja para ninguna de las partes”, agrega.

COMISION PARA LA INFORMALIDAD EN LA CONTRATACION E INCUMPLIMIENTO EN EL PAGO DE COTIZACIONES LABORALES. Aunque aún no comienza a funcionar la comisión, ésta buscará definir qué se entiende por informalidad de contratación y cuáles son sus efectos, para así demostrar la importancia que tiene para el país. Además, tendrá como objetivo aclarar las causas de por qué este fenómeno se está introduciendo en Chile. “Esta informalidad está dada por el conjunto de empresas y trabajadores que operan fuera de los marcos legales, y que por lo tanto, están al margen de las cargas tributarias”, adelanta José Puñanco, secretario general FENASICAR y miembro de esta comisión. Sin embargo, esto también implica no contar con la protección y los servicios que el Estado puede ofrecer, “Cuando hay informalidad en la contratación no hay cumplimientos en los pagos de cotizaciones laborales”, aclara. “Esta condición se da especialmente en una masa laboral de bajo nivel educacional, a la que por lo mismo se les ofrece empleo en condiciones de trabajo precarias”, agrega Puñanco.

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Crónicas

CAPITAL HUMANO

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C

reciente presencia de la formación técnica en el agro. La presencia de ocupados con educación superior subió apenas del 2% al 6%, en 17 años. El progresivo aumento de trabajadores con estudios técnicos refleja la preferencia cada vez mayor por este tipo de educación, en especial entre los más pobres. EN CHILE, EL NIVEL EDUCACIONAL DE LA fuerza de trabajo ha aumentado sistemáticamente a lo largo de los años. Sin embargo, este avance no ha tenido la misma velocidad para todos. Para quienes trabajan en la agricultura, ha mejorado muy lentamente y se acrecienta la brecha con los otros sectores de la economía. En efecto, según la encuesta CASEN, en el año 1992 el 96% de los ocupados en la agricultura tenían un nivel educacional equivalente a enseñanza media o menos. 17 años después (2009), el 94% de los ocupados del agro mantenía esta condición. Por el contrario, en los otros sectores de la economía, el progreso se nota: en los mismos 17 años, el porcentaje de ocupados con enseñanza media o menos se redujo de 78% al 70% y, al mismo tiempo, la proporción de quienes tenían educación superior aumentó del 22% al 30%. En la agricultura, en cambio, la presencia de ocupados con educación superior sigue siendo ínfima y subió apenas del 4% al 6%. A consecuencia de esto, el 49% de los trabajadores del agro sigue formando parte del 40% más pobre (es decir, los quintiles 1 y 2) y su posición prácticamente no cambió en 17 años. Por el contrario, en el resto de los sectores, la presencia de trabajadores en los quintiles 1 y 2 se redujo sustancialmente, desde 49% a 26%. Un punto a destacar, es la creciente presencia de la formación técnica en los ocupados de todos los sectores, la que aumenta más rápido en el agro. Entre 1992 y 2009 la fracción de trabajadores agrícolas con formación técnica se elevó del 4,3% a 10,8%, esto es 2,5 veces, mientras que en los

Esto no es de extrañar. Entre 1992 y 2009, la matricula de enseñanza media técnico-profesional creció mucho más rápido que la científico-humanista (130% versus 16%) y la técnica superior casi se duplicó (93% más en Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales). Esto refleja la preferencia creciente de los padres por la formación técnica para sus hijos, principalmente entre los hogares más pobres. Así lo refleja la encuesta CASEN: en 2009 el 52% de los estudiantes de educación técnica de nivel medio y superior pertenecían a los quintiles 1 y 2, en cambio sólo el 23% de los estudiantes universitarios venían de dicho estrato. Un creciente apoyo estatal a la formación técnica, además del alto impacto redistributivo, permitiría a sus egresados una inserción más rápida al mercado laboral y con ello una más temprana generación de ingresos por parte de los jóvenes que pertenecen a los hogares más pobres del país, impactando más tempranamente en su bienestar.


La enseñanza Superior de Agricultura,

Continuidad a Futuro n Abril de 2010, hicimos la primer circular, nuestros intentos eran que todos nos reuniéramos bajo el alero de esa casona que alberga al Instituto Baburizza, señalamos entonces que muchos, no estuvieron hasta el final. Sin embargo recordamos a como uno más de la lista que hemos recopilado de esos años, algunos terminaron su formación en él y otros con muchos esfuerzos prosiguieron estudios de Técnicos o superiores en diferentes Universidades producto de sus inquietudes personales. Dijimos que de acuerdo a la Ley de la vida, algunos ya no están entre nosotros, pero igualmente los recordamos de sobremanera por los aspectos anecdóticos, como por haber compartido una enseñanza de calidad que nos marco como jóvenes. El Instituto que comenzó en el año 1941, ya tiene 71 años de vida y nosotros fuimos una de la generaciones de las sesenta y siete, que nos que nos hemos educamos en él. Decíamos, en esa primer circular que nos parecía un deseo utópico el que nos hemos habíamos propuesto.Primero porque algunos viven en el extranjero, como muchos y segundo porque teníamos la certeza que teníamos de muchos, ya habían partido al encuentro del Señor y terceros porque a más de alguno los recursos económicos deben pesarle.

Los que han partido, estamos seguro que están con nosotros en su espíritu, todos los años se les recuerda en las eucaristías y en el homenaje que realizamos en el Cerro La Cruz. Señalábamos que los que viven en Chile, y también en el extranjero, muchos no han regresado al Instituto después que egresaron. Decíamos que dejaron en razón de sus exigencias, su enseñanza, no obstante siempre recuerdan los días en que vivieron en él, junto al resto de una pléyades de jóvenes, que estamos seguros que han sido parte de sus recuerdos de adolescencia que perdura en el recuerdo individual y colectivos. Así como las anécdotas que en su momento vivieron Entendemos sus ausencias se deben más al desconocimiento de la gran fraternidad que como hemos gozado por muchos años, cuando esa fecha cae el día sábado 12 o en su proximidad, como sucederá el 2012. Muchos se ausentan en razón a su situación económica, pero los más acreditan en la fraternidad Baburizziana, que nos dice que así como en su momento Don pascual o el Señor Luksic se donaron con sus grandes fortunas, nosotros, desde nuestra humilde posición es un deber moral hacerlo por quienes, por cuestiones de la vida no disponen del recurso necesario, y demostrar nuestra solidaridad a quienes Dios y la vida, no les deparado una mejor ventura. Es una forma de devolver la mano que en su momento los benefactores nos hicieron por cada uno y todos nosotros. Invitamos desde ahora a nuestros compañeros egresado, ha preocuparse por todos los colegas e invitarlos junto a sus esposas e hijos a dar siempre gracias a Dios por la enseñanza que recibimos, la cual gratitud a sus maestros es inolvidable como lo dijimos en la primera circular y lo hemos repetido a los largo de dos años, razón del mural que hemos puesto en su Portal, como testimonio para las futuras generaciones que en El se formen, lo que esta expresada en esta revista que modestamente dejamos como testimonio de ello.

Crónicas

E

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Crónicas Tenemos mucho que hacer por delante por trabajar y ubicar en un sitial especial del país la enseñanza del Instituto Superior de Agricultura Pascual Baburizza, estamos convencido que puede ser la “piedra fundamental”, para dar paso a una Universidad de la Agricultura por excelencia, y formar a los jóvenes de nuestra patria que sientan una real vocación por la tierra, exigencia fundamental para ingresar a ella, si lo comprenden a quienes corresponde, la que puede darse paso en la misma hacienda de San Vicente. Debiera ser una Universidad, que lleve por nombre Andrónico Luksic Abaroa, quien lo rescato al Instituto desde la cenizas y que se encariño con él y su hacienda de San Vicente, a tal punto de que su última voluntad fue descansar en la Paz del Señor en el cerro de la Cruz.Ese es el norte que proponemos a las nuevas generaciones. Como lo señaló en su testamento don Pascual Baburizza Soletic que tenga como “objeto difundir en el país la instrucción agrícola y promover el adelanto de las ciencias y las artes” cosa que bien comprendía Don Andrónico Luksic, cuando nos señaló en esa

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tarde primaveral del año 2005, que era su intención mejorar la educación agrícola en el pais que en él se daba. La patria, los hombres que nos formamos en él, capaces de hacer justicia a quien comprendió la idea, lo gradecerán. ARAMIZ


TRABAJADORES DEL AGRO

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INICIATIVAS PUBLICO-PRIVADAS HAN INCENTIVADO ESTUDIOS EN SECTORES RURALES: Trabajadores del agro con formación técnica se duplicaron en 17 años. Según cifras de la encuesta Casen, entre 1992 y 2009 el porcentaje de trabajadores agrícolas con estudios técnicos pasó de 4,3% a 10,8%. Sin embargo, el número de ocupados en el rubro con enseñanza media y educación superior se mantuvo estable en el mismo período, mientras que en los demás sectores de la economía la proporción subió ocho puntos porcentuales. LA FORMACIÓN TECNICO-PROFESIONAL lentamente ha logrado ganarse un espacio en la educación chilena, aumentando con mayor rapidez en el agro. Según cifras de la encuesta Casen, mientras la fracción de trabajadores con formación técnica en Chile, se elevó 1,6 veces entre 1992 y 2009, el porcentaje de ocupados del sector agrícola con estudios técnicos aumentó 2,5 veces en el mismo período, pasando de 4,3% a 10,8%. Incluso entre dicho periodo, la matrícula de la enseñanza media técnico-profesional creció con más fuerza que la científico-humanista: 130% versus 16%. “El gran dinamismo del sector y la imperiosa necesidad de mejorar la productividad constituyen un incentivo para contratar crecientemente a personal con mayores capacidades técnicas”, explica Arsenio Fernández, gerente de SNA Educa, filial educativa

de la Sociedad Nacional de Agricultura. Sin embargo, aclara que el sector agropecuario contaba con índices muy bajos en 1992, lo que facilita tener mayores incrementos. Por su parte, el ministro de Agricultura, Luis Mayol, afirma que “sin lugar a dudas, el incremento en el porcentaje de trabajadores con estudios técnicos al interior de nuestro sector agrícola es muy valorable, y obedece a una política público-privada que ha hecho esfuerzos sostenidos desde hace más de 30 años en educar a nuestros jóvenes rurales”. Agrega que este logro en particular, es posible gracias al compromiso de destacadas instituciones, como el Liceo Agrícola Adolfo Matthei de Osorno, liceos dependientes de la Fundación de Vida Rural de la Pontificia Universidad Católica de Chile – con presencia en la IV y VI región-, y la Corporación de Desarrollo Social del Sector Rural- CODESSER, hoy SNA Educa-, entre otros.

EL PLAN DEL GOBIERNO

El ministro Mayol asegura que la actual administración está trabajando eficientemente en incrementar el porcentaje de trabajadores técnicos y de nivel superior. Para ello, el Ministerio del Trabajo se encuentra ejecutando el programa de formación en oficios. Esta iniciativa busca insertar laboralmente a un trabajador vulnerable previa formación y capacitación en un oficio determinado que tenga demanda laboral.


EMPLEABILIDAD

Según datos de DUOC, la demanda por las carreras técnicas en el rubro se ha mantenido estable en los últimos años, debido a que tienen la empleabilidad suficiente para que sean consideradas atractivas. Es más, según cifras de mifuturo.cl, la carrera de Ingeniería Agrícola-impartida en Institutos profesionales-, tiene una empleabilidad de 71,1%. Asimismo, los ingresos de estos técnicos al primer año alcanzan los $426.324, monto que a los cinco años superan los $600 mil. En el caso de DUOC, anualmente se matriculan 80 alumnos en la carrera Técnico Agrícola en la sede

de la V región. “Ahí hay un núcleo productivo potente en horticultura, fruticultura y vides”, explica Waldo Hudson, director de la Escuela de Recursos Naturales de la entidad, quien además agrega que “en Santiago abrimos esta carreta en Puente Alto este año, llenamos la matrícula tempranamente y tuvimos que aumentan las vacantes nuevamente”. Sin embargo, comenta que hay otras regiones, donde el porcentaje de técnicos agrícolas es todavía bajo, lo que se traduce en menor productividad en los campos. Y es que la gran piedra de tope, a juicio de este experto, está demasiado atomizada, sin tener la capacidad de contratar gente con un mayor nivel de estudios.

TAREA PENDIENTE

“Para dar el salto hay que hacer uso de la tecnología con gente especializada. Las decisiones técnicas que se toman son las que aumentan la productividad”, asegura Hudson. Pero lamentablemente no todos los propietarios de terrenos agrícolas conocen la ventaja de utilizar tecnología. “La diferencia la hacen las empresas agrícolas, que sí tienen técnicos académicos y manejan lo suyo como negocio”, aclara. Otro problema que presenta el agro, es que aún permanecen costumbres ancestrales en la producción en Chile, lo que dificulta la incorporación de tecnología. “Y si llegaran a hacerlo, el traspaso les cuesta mucho. A veces se les instala riego tecnificado, pero después no hay quién sepa administrarlo. Frente a este panorama, DUOC ha desarrollado centros tecnológicos para sus alumnos orientados a la agricultura tecnificada, en ellos se contempla lo más avanzado en tecnología, incluido el riego. Nuestro siguiente proyecto será colaborar en enseñarle a los agricultores a regar”, afirma Hudson. Pese al alza de trabajadores con formación técnica en el agro, todavía uno de cada dos trabajadores del sector agrícola forma parte del 40% más pobre del país, índice que prácticamente no cambió entre 1992 y 2009, según datos de la encuesta Casen. Precisamente, en estos hogares los padres prefieren las formación técnica para sus hijos. Las cifras así lo demuestran: en 2009, el 52% de los estudiantes de educación técnica de nivel medio y superior pertenecían a los quintiles 1 y 2, en cambio sólo el 23% de los estudiantes universitarios provenían de dicho estrato. Mientras tanto, en el resto de los sectores productivos, la presencia de trabajadores en dichos quintiles se redujo sustancialmente de 49% a 26%. En paralelo, se acrecentó la brecha en el nivel de estudios entre el agro y los demás sectores.

Trabajadores del agro

El secretario de Estado explicó que dicho programa obtuvo un incremento sustancial en el Presupuesto 2012, lo que permitirá formar a más de 20 mil trabajadores el presente año. “Con respecto al sector agrícola, esperamos que al menos dos organismos técnicos de capacitación (OTECs) puedan incorporarse al registro de OTECs especiales, instituciones sin fines de lucro, autorizadas y fiscalizadas por SENCE para participar en este programa. Este hecho, que esperamos concretar este 2012, representará un hito muy importante para nuestro sector agrícola-rural, porque permitirá contar por primera vez con instituciones autorizadas a participar en este programa”, afirma Mayol. Junto a lo anterior, se destaca el fortalecimiento del programa de competencias laborales, liderado por Chilevalora, quienes mediante un proceso de postulación durante 2011 han adjudicado recursos para que diversos rubros productivos de la economía puedan organizarse y conformar organismos de competencias laborales. Los rubros que destacan al interior del sector agrícola corresponden al sector frutícola, vitivinícola, lechero, alimentos, hortalizas y agricultura familiar campesina.

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Trabajadores del agro 38

Y es que mientras en el primero el número de trabajadores con enseñanza media o menos se mantuvo prácticamente estable en 17 años, en los demás rubros la fracción de ocupados con estudios superiores experimentó un alza de 22% a 30%.

EL ROL DE SNA EDUCA

SNA Educa, recientemente lanzada, es la continuadora de la función educacional que durante 34 años realizó Codesser, institución que fue creada por la Sociedad Nacional de Agricultura con la finalidad de generar iniciativas de desarrollo social en el medio rural, siendo su principal actividad el desarrollo de proyectos educativos de carácter técnico. Este sistema educativo busca reforzar la formación de personas integrales por medio de un modelo de enseñanza de excelencia y calidad, que permite que más del 90% de los egresados de SNA Educa puedan incorporarse al mundo laboral. El objetivo es proveerles a sus alumnos mejores expectativas de futuro con herramientas efectivas de productividad o movilidad social para los más de 10 mil estudiantes de la red educacional. Actualmente gestiona 24 establecimientos de Educación Media Técnico Profesional en la especialidad Agropecuaria, cubriendo aproximadamente el 17% de la matrícula nacional de especialidad. A pesar de que hace una década existe una fuerte disminución del número de jóvenes de 10 a 14 años de edad que residen en el sector rural, y que constituyen el segmento poblacional que tradicionalmente privilegiaba la especialidad agropecuaria al elegir una carrera técnico profesional, se ha logrado mantener la matrícula. Se estima que este grupo poblacional se reduce a una tasa del 2% anual. Ante esta realidad y un menor interés de los jóvenes por la especialidad agropecuaria, SNA Educa están permanentemente analizando otras especialidades para ofrecerlas en el sector rural, lo que ha obtenido una acogida muy favorable.

Por otra parte, el cambio de denominación de la Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura de CODESSER a SNA Educa, no implicó un cambio en el modelo educacional, explica Arsenio Fernández, gerente de la entidad. “Muy por el contrario, compartimos y mantenemos la visión de hombre y sociedad que sustenta el modelo educativo de la Corporación desde sus inicios hace ya 34 años, y que nos impulsa a buscar cada día las mejores estrategias que permitan a nuestros estudiantes desplegar todos sus talentos para que tengan la libertad de elegir su destino. Para ello, disponemos de un currículo pertinente y actualizado en temas técnicos y académicos, estamos vinculados activamente con las empresas y efectuamos permanentes esfuerzos por ir a la vanguardia profesionalmente en todos los establecimientos de la Red SNA Educa a lo largo del país”, señala. ¿Cuáles son los desafíos de la nueva entidad? “Considerando el contexto nacional y mundial, y el avance tecnológico, retorna el desafío de formar jóvenes con las competencias técnicas requeridas por la industria, cada vez más compleja, con tareas cada vez más efímeras. A esta condición de innovación permanente, seguiremos respondiendo con políticas y estratégias proactivas, con un abordaje del currículum en el que paralelamente se fortalezcan las competencias básicas y genéricas, y se habilite a los estudiantes para desarrollar tareas asociadas a la tecnología vigente, cimentando una actitud de aprendizaje permanente que les permita mantenerse vigentes y competentes a lo largo de la vida”, dice Fernández.


Homenaje a

Andrónico

“N

o voy a leer nada, ni voy a mencionar ninguna de las cosas que ya se han dicho, porque se han dicho muchas. Pero quiero decir que fui una persona que lo conocí con cierta intimidad. En el tiempo del Presidente Allende me tocó negociar algunas empresas con don Andrónico. Tenía 27 años y don Andrónico tenía 45 años. Nunca había oído hablar de él. Yo era un provinciano de Talca; él un provinciano de Antofagasta. Por lo tanto, nunca nos habíamos encontrado. Y en las oficinas de la CORFO conocí a este señor, que me pareció raro y extraordinario. Me tocó comprarle empresas en situaciones no muy amistosas para él, y sin embargo nos hicimos muy amigos. Y nos hicimos muy amigos porque Andrónico me impresionó a mí con tres cosas que marcaron mi vida en muchos otros aspectos. Si tengo algo de empresario, tuve profesores, y uno de ellos fue él. La primera lección que me dio fue decirme: “Mire, lo más importante es el tiempo. Si vamos a hacer algo, hagámoslo rápido”, cosa que a veces aquí, en Chile, olvidamos. Segunda cosa que me dijo: “Mire, lo más importante son las personas que trabajan conmigo, no las fábricas que tengo. Entonces, deme una salida en que puedan las personas tener algo que hacer”. Y me recuerdo a los hermanos Radic, a varios otros. Y eso me impresionó mucho. Nunca había escuchado eso. Yo era un chico de Ingeniería que no sabía el valor de las personas en aquella época. Lo aprendí con él. Y la tercera cosa, me dijo: “Mire, yo no estoy a favor ni en contra de los gobiernos. Los gobiernos son para gobernar. Deme las reglas y en esas reglas déjeme operar”. Y, bueno, yo no era más que subgerente técnico de la CORFO, pero creo que ayudé a tener esas reglas.

Y digo esto porque después, con los años, me tocó transformarme en doctor en Filosofía y escribí libros sobre emprendimiento. Y en emprendimiento noté algunas cosas que vale la pena mencionar. Los grandes empresarios no son MBA. Y conozco varios. Acaba de estar aquí, en Chile, Carlos Slim, simple ingeniero. Andrónico Luksic, un simple estudiante de Derecho de la Universidad de Chile. Creo que no era muy bueno como abogado, tampoco. ¡Felizmente para él...! Sin embargo, tenían una cierta capacidad: sabían observar, y sabían observar los detalles. Y de los detalles eran capaces de sacar anomalías, y de las anomalías sacaban oportunidades, y tenían persistencia. Creo que ésa es la cualidad principal de un empresario emprendedor y no de un empresario propietario. Y, en el caso de Andrónico, lo que uno vio es un empresario emprendedor, no un propietario. Se convirtió en propietario. Es decir, que tuvo éxito. Lo he visto en Silicon Valley. La mayoría de los grandes empresarios parten con nada; simplemente con observar una anomalía. La tremenda calidad humana de Andrónico le permitía observar a las personas. Se los “cachaba”, como se dice en Chile, pero no guardaba rencores. No era inocente, pero no guardaba rencores. Y eso lo aprendí también. Así como su cualidad de mantener activo un mundo de relaciones. Me acuerdo que me contaba que él atendía a la gente de Anaconda, y cuando Anaconda se acabó, la gente fue fuente de oportunidades. Y lo hacía más allá de cualquier interés pecuniario. Encuentro que esa cualidad nosotros hoy la estamos perdiendo. Estamos teniendo malas relaciones. Andrónico cultivaba buenas relaciones. Por esa razón, creo que en el Gobierno militar no lo entendieron, porque el hecho de que hubiera tenido buenas relaciones con la Unidad Popular... ¡No, si tuvo relaciones con alguna gente, entre ellas conmigo, y lo digo con mucho orgullo!

Homenaje

En la sesión, el Senado se rindió un homenaje póstumo a Andrónico Luksic, fallecido el pasado 18 de agosto 2006.

Luksic

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Homenaje

La otra cosa que me llama la atención de Andrónico era su inmenso cariño por los lugares a los cuales pertenecía. Creo que estos países no se mantienen si no hay lugares, no hay gente con amor. Y era un provinciano con inmenso cariño por Antofagasta. Hornito era el lugar más bello del mundo cuando él lo contaba. He ido a Hornito un par de veces. ¡Nunca lo encontré tan bello, pero cuando él lo contaba era bello! Asimismo, tenía inmenso amor por Croacia. Y también sentía amor por Bolivia. Y sé que sus relaciones con el Gobierno militar se arreglaron cuando él vio una oportunidad estratégica en la adquisición del ferrocarril de Antofagasta a La Paz. Pero sólo él podía ver lo que parecía una empresa de tercer grado, una tremenda oportunidad. Otra característica de un gran empresario. Y lo último que quiero decir, que lo he visto en muy pocos casos, y los hay, un gran empresario hace de su gran familia, de su familia, una familia de empresarios, que tampoco tienen estudios magníficos en escuelas empresariales, sino que más escuela que su propia conversación con su padre, que hacían mención algunos de los Senadores anteriormente. Por eso quiero decir que -estoy hablando a nombre de mi colega Roberto Muñoz Barra, a nombre de mi familia- nosotros supimos de la amistad y la generosidad de Andrónico, que visitó a mi esposa cuando me encontraba preso durante esos tres años. Muy poca gente se atrevía a hacerlo. Por todas esas cosas, quiero decir que me siento orgulloso de un país como Chile, que produce gente como Andrónico Luksic. Si tuviéramos cinco Andrónicos Luksic, este país sería un país desarrollado. Por eso quiero decirle a Iris, a Paola, a Gabriela, a Andrónico, a Guillermo, Jean Paul, ustedes tienen el privilegio de haberlo tenido, y ahora tienen la responsabilidad de honrar su memoria. Muchas gracias”.

La ceremonia estuvo encabezada por el Presidente de la Cámara Alta, Sergio Romero, y contó con la presencia de la familia del empresario, el embajador de Croacia, Boris Maruna, y Humberto Lepe, director de la Escuela Agrícola Pascual Baburizza.

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LOS DE AYER y LOS DE HOY Los de ayer y los de hoy

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n 1941 ingresaron los primeros estudiantes del Instituto, la mayoría de ellos eran provenientes de la zona y gente de la misma Hacienda de San Vicente. Posteriormente comenzaron a llegar jóvenes de todo Chile. Y con los años, comenzó una diversidad de muchachos que venían de diferentes estratos sociales, mayoritariamente gente de campo y gente de la ciudad, hijos de trabajadores, empleados y de obreros, que se sentían atraídos por su vocación por la agricultura. Algunos eran “Baquedano” en las cosas de la tierra, sabían de aperos y monturas, conocían el trabajo de campo y lo que éste demandaba. Otros se encontraban por vez primera con el paisaje, su entorno y la tierra, era toda una necesidad de adaptación con el medio. Los que estaban con el espíritu dispuesto a superarse, sobresalían y se mantenían en sus aulas, muchos se marchaban.

De la generación del 62, solo egresaron 14 de 53 y entre todos se armaron lazo de férrea amistad, lo menos se perdieron en el tiempo. Después de años muchos vuelven a estos muros a recordar, habiéndose recibido o no, ello principalmente, porque se vivió en el cómo en una gran familia, donde todos y cada uno se conocieron dentro de una disciplina, que les permitió formar carácter y valores propio de la gente de campo, lo que les sirvió para ganarse un puesto en la sociedad chilena. Sub CENTRO DE EXALUMNOS Zona norte Mayo de 2012.

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Los muchachos de entonces...

LOS MUCHACHOS DE ENTONCES…

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ngresaron 53 al primer año en 1962, los anales del instituto señalan que fue un día 29 de Marzo arribaron 53 muchachos al Instituto. Algunos llegaron acompañados por sus padres y otros por parientes, los menos por amigos de la familia y otros simplemente solos. Desde un comienzo no hubo diferencia alguna, todos lucían overoles tipo jardinera que los proporcionaba el Instituto. De un comienzo, se notó que la disciplina era una forma de vida y que el trabajo de campo, no era una cosa sencilla. Se encallecieron las manos, luego se pusieron cuerazeas y más tarde negras con la cosecha de nueces y la tarea de pelarlas. No fue difícil comprender que la tarea de campo no era una labor sencilla, sentíamos que era esclavizante, pero digna y que todos los días mostraba que no era cosa sencilla, que la vida es bella y digna de ser vivida, y que sin embargo era necesario empeñarse para realizar el trabajo que demandaba y realizarse en la mejor forma con dignidad. La simple tarea de mostraba que el campo estaba lleno de responsabilidades por hacer de las tareas agrícolas un desempeño laborioso, en cuyas exigencias se debían todos abocar dando lo mejor de sí. Tarea que es, como caminar por dentro de una exigencia tan propia de la naturaleza que no duerme, ni descansa para dar el fruto que el hombre demanda y necesita de ella, única forma de sacar provecho de su tarea biológica. Se conocen sus principios, pero no su final. Solo la naturaleza sabe si el hombre se empeña con su afán y coloca lo mejor de sus esfuerzos para compensar su empeño, así y todo, son muchos los factores que determinan el éxito de su trabajo en la tierra. Los muchachos de entonces, estábamos llenos de inquietudes, algunos se veían abrumados con el desafío que la madre naturaleza mostraba al con-

Los muchachos de entonces, estábamos llenos de inquietudes, algunos se veían abrumados con el desafío que la madre naturaleza mostraba al contacto primario con ella por delante, cuando recién se comenzaba a vislumbrar en la simple tarea de pelar un par de nueces las dificultades y el desafió de una simple tarea de campo. Por cierto las manos negras que dejaba su tinte de la cáscara que se partía en nuestras manos juveniles, no era grato, provocando en los que ya habían vivido la experiencia, ese hazme reír de quienes nos afanábamos por limpiar la negrura que imprimía la tarea de pelar nueces en nuestras manos. Los muchachos de entonces, lo veíamos como una cosa terrible, sin darnos cuenta que a la larga ello, nos moldeaba nuestro carácter juvenil, y nos prepara para otras tareas de mayor dificultad con la tierra. Con los años nos recordamos de aquellas primeras tareas, por cierto nada de grata, sucia la que sin embargo nos comenzaba hablar de los desafíos y tareas del campo que como obligación debíamos asumir para saber sacarle el provecho necesario a la madre tierra y gozar de sus frutos. La moraleja hoy es que no existe tarea en el campo, sea esta de cualquier naturaleza que no nos obligue a superarla y dar lo mejor de si para que la tierra que tan generosamente da sus frutos, no nos amilane para superarla.


LA GENERACIÓN

de los AÑOS 60

ué una década de cambios y de temores, tiempos de gran fanatismo y momento de grandes dudas, años marcados por cambios en el mundo y en el país, tiempos de desencuentros, sectarismos y fanatismos. Y el deseo que sucediera lo imposible. Una sociedad más fraterna y solidaria. Muchos crecieron con sus miedos y desconfianzas, otros se afanaron por superar sus propias limitancia, algunos miraron las cosas con idealismo en un mundo lleno de miserias, cuyas esperanza jóvenes siempre son buenas y en esto se destacaron las generaciones que durante esa época pasaron por el Instituto Baburizza. La guerra fría se acrecentó, con la elección del presidente más joven de los Estados Unido John Fisgeral Kennedy, quien tuvo que enfrentar “la crisis de los Misiles”, como se dio llamarle. La alianza para el progreso de su predecesor con América Latina, hizo que el país por primera vez escuchara las palabras de Reforma Agraria y el Mundial de Fútbol efectuado en el país en el año 62, hizo a todos esos jóvenes gozar de un deporte arraigado en la cultura de nuestro pueblo y que es pasión de multitudes. Aparecen los Beatles en Inglaterra y con ellos un cambio musical a nivel mundial, música que alegro los patios y pasillo del Instituto. Paradójicamente, los años 60 marcan el surgimiento de tendencias que hoy persisten (la informática, la sociedad de consumo, la televisión, entre otros ejemplos) y a la vez son claramente “un mundo que ya no existe”, el mundo que acabamos de abandonar. Como contenido escolar los años 60, son una fuente inagotable de casos, procesos y figuras, que condensan fuertemente cuestiones artísticas, sociales y políticas de una etapa de profundas transformaciones a nivel mundial. Violeta Parra con sus canto “Gracias a la Vida” lleno d esperanza y de un testimonio a la falta de solidaridad Llega la televisión a Chile, la que comenzó a funcionar en la

Lizama y Vivar – 1964 Universidad Católica de Valparaíso, para extenderse lentamente a todo país. Uno de los ejes que motivaron los años 60, es el estudio de personalidades de diferentes ámbitos, protagonistas de esta época, cuyas trayectorias personales y profesionales pueden ser objeto de estudio y análisis hasta el presente. Nacen movimientos extremistas de diferentes tendencias ideológicas, la sociedad chilena, comienza a temer los cambios y el proceso de Reforma Agraria se profundiza, provocando un mudanza, no solo en la tenencia de la tierra, sino que más allá de ello en la educación. Las escuelas técnicas y agrícolas, logran tener gracias a la Reforma Educacional el equivalente a los estudios humanísticos, abriendo la posibilidad de estudios superiores a todos los jóvenes que tenían una muralla muy alta que saltar para proseguir estudios superiores. Martín Luther King, irrumpe como conductor del conflicto racial que se mantenía por más de dos siglos en los Estados Unidos el método de la lucha NO Violenta de Mahatma Gandhi, por la liberación y recuperación de la dignidad humana, opuesto al liderazgo de violencia y sectarismo nacido en la Cuba de los 30. Alejandra Pizarnik, poeta expresa la vanguardia porteña del siglo XX, mientras Julio Cortázar,

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La generación de los años 60 44

como escritor comienza hacer el faro del campo intelectual argentino de esa década del siglo XX. Gabriela Mistral y Pablo Neruda estilizan en sus letras la pobreza de todo un pueblo y sus miserias. La década del 60 es un momento en que las manifestaciones simbólicas se vinculan profundamente con su contexto y con los hechos políticos, sociales, y culturales que marcaron la mitad del siglo XX en el país hasta el presente. Hubo por entonces movimientos y tendencias que miraban desde la perspectiva histórica llevaron al país a un espiral de contradicciones que desunió a la sociedad chilena. Si bien las exigencias y necesidades de cambios eran evidentes, en razón a la mentalidad y cultura de un país anquilosado por la falta de educación, oportunidades y justicia social, no era menos cierto que existían pequeños esfuerzos que hacían la diferencia, como lo fue el sentido y disposición del Señor Baburizza, así como otros ya lo habían hecho, por darle oportunidad de educación a los hijos de quienes trabajaban la tierra. Para esta época hay que tener en cuenta en qué escenario tenían lugar las diferentes manifestaciones artísticas, sociales o políticas. Hechos tan disímiles como el surgimiento del rock nacional, el golpe de Estado en Argentina en 1966 o las historietas de Mafalda, o el golpe de Estado de Joa Gular en Brasil,

cobran su sentido en relación con lo que posteriormente y en su momento debió sufrir el país. Algunos nos decían que padres, abuelos, vecinos y familiares, pueden ser fuentes interesantes para analizar esta época. Por cierto que todos tienen en mente la carrera espacial y la llegada del hombre a la luna en 1969. La historia reciente mira los hechos de la década del 60 como algo del pasado de hace años, para muchos de nosotros la historia aún no pasa y todos los que cuenten de está, se encuentra incompleta. Para la generación actual, las cosas son fácilmente “apropiable” y criticable, la historia oral ha desarrollado una forma de abordarla recogiendo los testimonios que se pierden en la mente de cada uno, la que hoy hemos venido en estos muros a recuperar parte de ella, como confirmación de esos hechos para las generaciones futuras sirvan de ejemplo y lección de vida.

PAPIRO


REVOLUCIÓN

DIGITAL

Los expertos coinciden en que es hora de dar el primer paso para integrar los beneficios de la revolución tecnológica en la agricultura, y así lograr la innovación del sector. La tecnología y los nuevos medios de comunicación son herramientas concretas para convertir a nuestro país en una potencia agraria. EL JUGO DE LA MANZANA ES PELIGROSO PARA LA SALUD, ya que contiene cerca de diez veces el nivel de arsénico permitido en un producto. Asi lo aseguró el Dr. Oz en su programa de televisión en Estados Unidos. Lo escribió también en su blog y cuanta de Twitter. Luego, distintos medios de publicaron la historia sembrando el pánico en la población. Incluso un sitio web llamado U.S Food Safety publicó un documento –no oficial- donde se culpaba a los pesticidas chinos del arsénico y se decía que se estaba investigando el mercado chileno. Pero la realidad es que existen dos tipos de arsénicos, y la manzana contiene del orgánico, que no es dañino. Sin embargo, por la falta de una información oficial con buen alcance, en Twitter persistió la paranoia por el arsénico venenoso. Este caso fue presentado por Leo Prieto, experto digital y pionero desarrollador web que creó la red de comunidades Betazeta. “Las voces oficiales muchas veces tienen poca potencia. Les falta estar más conectados para escucharse mejor”, afirmó. Y es que hoy la diversidad de medios es tal, que hay que saber y decidir dónde se quiere estar, qué se opina y qué acciones hacer. Esto, explicó Prieto, es muy simple y es lo que llama “el pulpo”. “Hay que ver dónde está la audiencia para saber dónde enfocar los esfuerzos y qué medios utilizar. Y no basta con una sola vía, hay que usar varias”, señaló. Porque hay tres cosas que no se pueden evitar: estamos hiperconectados; cuando un medio falla otros toman su lugar; y cuando no hay información oficial otro la entrega, lo que puede ser peligroso.

EL MUNDO ESTA CAMBIANDO Sin duda, estamos insertos en una revolución digital que es cada vez más fuerte, y según los expertos, es hora de que el agro se sume a esta importante tendencia para lograr la reinvención que nos convertiría en una potencia agroalimentaria. “Innovar para ganar” es la apuesta de Raúl Rivera, presidente fundador de ForoInnovación, quien propuso que en se desafío de reinventarse, el agro debe sumarse a la revolución tecnológica. “El que innova gana y el que no, pierde”, aseguró ene l Encuentro Nacional del Agro. “Hoy tenemos dos alternativas: o somos protagonistas de los cambios o sólo espectadores. Pero si queremos ser una potencia alimentaria, debemos asumir lo primero. Hay que lidiar el cambio”, sentenció. Para esto, propone usar la informática para saber cómo operar en el mundo agrícola. “Hay que hacer un cambio a otro nivel, mayor de lo que se ha venido haciendo. Todo lo que procedimos está cambiando y hay que saber usar las ventajas de lo que viene”, explicó.

Revolución digital

LA REVOLUCION DIGITAL EN LA REINVENCIÓN DEL AGRO

¿COMO ESTA CHILE HOY?

Un claro ejemplo de innovación local, expuesto por Rivera en su presentación es el caso de Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons y las gigantescas piscinas de aguas cristalinas como las de San Alfonso del Mar, en Algarrobo, y Las Brisas de Santo Domingo. Con su innovación y tecnología ha logrado el éxito internacional, construyendo lagunas en Dubai, Egipto, Panamá, Jordania y China, entre otros. Fischmann ha sido premiado en diversas ocasiones en nuestro país, lo que refleja el incentivo que se quiere dar a este tipo de proyectos. Fraunhofer es otro ejemplo que abrió hace pocas semanas una filial en Chile. Se trata de la principal institución de investigación aplicada de Europa que tiene uno de los mayores centros de biotecnología aplicada. Cómo usar esto en el campo o en la industria, fue la pregunta que dejó planteada el expositor.

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Revolución digital 46

. “Se está buscando con quién desarrollar la biotecnología en nuestro país. Hay que aprovechar lo que tenemos. Contamos con las condiciones, usémoslas para levantar la mira, hacernos cargo de nuestro futuro y seguir avanzando por un camino que nos está llevando a un Chile tremendamente innovador, mucho más de lo que pensamos, pero mucho menos de lo que tenemos que ser. Es el momento de darnos cuenta de la magnitud del salto que vivimos y empezar a organizarnos para aprovecharlo”. Si tomamos estas herramientas, aseguró, podremos crear una identidad clara de nuestro país a nivel mundial. “Ser un país faro, desde donde salen las tecnologías en los ámbitos que nosotros elegimos para competir y ganar”, concluyó optimista.

Raúl Rivera, presidente fundador de ForoInnovación

Según Rivara, la aagricultura tiene dos alternativas: ser protagonistas de la revolución tecnológica, o meros espectadores,. Sólo con el primer rol se logrará hacer de Chile una potencia alimentaria.

UN RECORRIDO POR LA HISTORIA DE LA INNOVACIÓN. Raúl Rivera realizó un resumen de lo que ha sido la innovación a lo largo de la historia. Comenzó 60 millones de años atrás, cuando los dinosaurios que no supieron adaptarse desaparecieron del planeta. Rivera destacó cinco olas de innovación que marcaron la historia con importantes hitos: la revolución industrial, la máquina a vapor, el motor de combustión interna y la electrónica que hoy sigue cambiando el mundo. En cada uno de estos períodos, los países que lideraron las revoluciones se posicionaron como las grandes potencias del momento. Nuevamente la invitación fue a innovar, adaptarse, o simplemente perder.


UNA FORMA DE AGRADECER... eflexionando, algunos de nuestros compañeros del Instituto que nos hemos unidos por diferentes motivos, a lo largo de nuestras vidas, repasábamos, la razón por la cual nos había permitido la vida, formarnos en una disciplina tan exigente como es la agricultura. En la que hay descansos, debido a su naturaleza, cuya industria es un permanente desafío, que requiere estudios, investigación y escrutar los porque de su exigencia para innovar y sacarle provecho, pues depende de muchos factores y principalmente la del propio hombre, para comprenderla, cuidarla y dominarla. Una de ellas es el tiempo meteorológico, cuyas variaciones lo afectan directamente, y su medio ambiente ambiente, y la rigurosidad que demanda esta noble profesión, La otra es, los recursos y porque no decirlo, en especial el trabajos, que hay que comprenderlo y saber sacarle aprovecho. Nos preguntábamos porque existía, un común denominador en ello, que no es otro que el saber perseverar y enfrentar la adversidad. La iniciativa de emprender los desafío, la tenacidad, para soportar el rigor de la adversidad que otros no logran superar, y los recursos tan necesarios, así como el apoyo tan necesario para educarse y superar la situación económica y social en las que todos los jóvenes con vocación por la agricultura se encuentran la mayoría de las veces en nuestro país. Nos percatamos que ese común denominador, en gran parte se debía a la falta de oportunidades que existían, para moldear las vocaciones agrícolas, la falta de una institución que moldeara las disciplinas, así como un contacto permanente con la naturaleza, que enseñara y diera forma a la solidaridad y la fraternidad, tan necesaria por el medio ambiente, sus exigencias que nuestros profesores, y su particulares pedagogía, nos habían dado como expresión en la austeridad de su recinto, en una la moral que ha sido, el ejemplo de sus docentes y administrativos, como la enseñanza que recogimos en sus campos y la amistad sincera de muchos de sus trabajadores,

así como las vivencias tan propia de cada uno, y por otra no menos importante de lo que nuestros padres habían hecho para formarnos, a pesar de sus limitados recursos económicos. Nos preguntamos, la forma cómo había Instituto Superior de Agricultura Pascual Baburizza nos había disciplinado y exigido para hacer de nosotros hombres de carácter. Las respuestas fueron anecdóticas, y aleccionadora pues todas indicaban que el rigor de su enseñanza en el campo, desde la más pequeña tarea hasta las más difíciles, tenían unas respuestas, por cierto diametralmente diferentes una de otras. No era lo mismo cuidar animales, que cuidar una cementera o unas hortalizas, las flores y planta, así como los arboles ornamentales o los frutales y viñas. No era lo mismo una especie vegetal de otra animal. Los árboles frutales, requerían los mismos cuidados de uno ornamental, pero las gallinas no dejaban de poner y las vacas de dar leche, la naturaleza jamás duerme y su descanso es tan pacifico como la noche estrellada. El desarrollo y las técnicas de cada tareas agrícola eran y son diferente, y jamás paran, no obstante cada detalle hay que cuidar con el mismo esmero. Investigar no solo requiriere de paciencia, sino que además del cuidado natural a cada cosa que el suelo produce del cual depende la vida de otras especies y que lo más importante era cuidar que ellas sirvieran al hombre, lo alimentaran o les dieran regocijo.

Agradecer

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Agradecer

Cuando por primera vez pisamos los patios del Instituto Baburizza y la hacienda de San Vicente, no lo sabíamos y nos costaba comprenderlo. Después de muchos años, de experiencia y de su historia de la educación que nos impartió, de bien ganada reputación por la enseñanza agrícola, como nos lo señalo en un atardecer de primavera, la Sra. Iris Fontbona, esposa de Don Andrónico Luksic, recordamos en unos pocos segundos que la Hacienda de San Vicente y el Instituto Baburizza, nos había enseñado más que un disciplina, nos había educado en reconocer la forma de ser y vivir la vida del campo, el aspecto humano de su enseñanza. Nos regalo una oportunidad, única admirable, que nos ha permitido ganarnos la vida, formar familia y ser personas conocedoras de la agricultura,servir a la Patria y hoy tenemos que dar gracias a Dios de tan valiosa oportunidad, y a la vida la oportunidad de poder después de tantos años a agradecer. Enseñanza que hemos traspasado a nuestros hijos, a nuestros nietos y con quienes hemos compartido un trabajo y amistad.

Ricardo Sepúlveda Muñoz Generación del 62. Practico Agrícola IAPB Técnico Agrícola Ingeniero de ejecución agrícola MBA En Dirección Empresa

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n esta oportuna obra, Isabel Torres-Dujisin, se centra en comprender el verdadero significado de la vida de Pascual Baburizza Soletic. Recuerdo que un día me llamó por teléfono para concertar una entrevista porque le habían informado que yo era de las personas que más conocía acerca de su vida. Las narraciones y anécdotas oídas desde chico a mi padre y a mi tío Pedro Luksic, quien había sido un apoderado e importante ejecutivo de Baburizza, y que recodaban con una inmensa nostalgia sus días de pampinos en las oficinas salitreras de “don Pascual”. “Historia de un Croata: Pascual Baburizza Soletic”, es una obra amena e instructiva asociada a la minería del salitre y a los emigrantes eslavos del norte, específicamente en Iquique, ciudad donde el joven Pascual Baburizza llegó a los 17 años de edad. A mi cercanía emocional con este increíble hombre, se agregada otra razón para la autora, el hecho que su abuelo materno, también de origen croata trabajó en la organización de Baburizza; y creo que esa fue una de las causas que la motivaron a elegir este personaje tan misterioso, que llegó a tener una gran fortuna, que apoyó a mucha gente, que les dio trabajo y que después de su muerte no dejó descendencia directa y donó gran parte de sus bienes a las ciudades que lo acogieron y que fueron testigos, de alguna manera, de una vida llena de esfuerzos y éxitos, pero inmensamente solitaria.

Opinión de don Andronico

Opinión de Don Andronico

Citando una frase que leí hace muchos años y que se ha convertido en un axioma para mí: “Los hombres de éxito, los hombre que triunfan, no son el fruto de una casualidad, sino que la culminación de una vida de sacrificios y de actos, que aunque pequeños, a veces van tejiendo esa corona, que un día será colocada sobre sus sienes”. Realmente ha sido una experiencia muy gratificante leer este libro porque don Pascual fue un hombre visionario y emprendedor que realizó una exitosa actividad empresarial en Chile y pudo con justicia colocarse esa corona. A través del relato, se descubre que en su forma de ser y de enfrentar su día a día, hay una herencia importante para la gente joven, legado que perdura a través de sus obras. Cuando emprendí la realización de la biografía de Pascual Baburizza, su nombre lo asocié inmediatamente a la minería del salitre, a su época de gloria, a todos los restos que nos dejaron los pueblos fantasmales de las salitreras, a los emigrantes eslavos del norte-región a la cual también llegó la familia de mi abuelo materno, es decir, a una de las épocas más espectaculares de fines del siglo diecinueve e inicios del veinte. Esta época está muy cargada de magia, del surgimiento de las grandes fortunas nacionales, de las historias del inglés North, el rey del salitre del siglo XIX, y de sus extravagantes fiestas, del lujo de la época, es decir, de la “California nortina” con su “oro blanco”. Pensé que iba a encontrar en historias románticas y apasionadas, como amores despechados o imposibles, la razón por la cual Baburizza no se habría casado. Esperaba encontrar en las revistas del mundo social sus fotografías, partiendo o regresando de un viaje a Europa en los lujosos barcos de la época, en fiestas importantes,,, en suma, en todo lo que representaba el mundo de las frivolidades propias de los grandes capitalistas del país. Me sumergí en los archivos con esas expectativas, revisé prensa, revistas, álbumes de diferentes clubes sociales, archivos fotográficos… y no aparecía nada. Este misterioso hombre, cuyo nombre a todos sonaba, era como si no hubiese existido, no aparecían sus huellas como las de toda persona que, por su importancia, está condenada al ojo periodístico. Busqué ya no en las páginas sociales, sino en el mundo de los negocios y su nombre aparece escasamente.

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Opinión de don Andronico No hay fotos suyas en los actos de donaciones importantes, pues nunca se apersonó y muchas veces ni siquiera aparece su nombre o, simplemente, aparece confundido entre muchos otros. Encontré un par de fotos de estudio en que sale de medio cuerpo. Entre los descendientes de origen eslavo su nombre resulta familiar. Muchos de ellos lo asocian a que su abuelo o bisabuelo trabajó para él, y lo más probable es que así haya sido. Mis primeras expectativas se fueron desvaneciendo y su vida se transformó en una verdadera obsesión. Lo que era un trabajo de investigación histórica fue, cada vez más, acercándose a la búsqueda de pesquisas. Estaba segura que tenía que haber dejado huellas. Encontré pocos indicios de su lado humano y, en cambio, muchos más de sus actividades económicas. A medida que recolectaba la información me fue invadiendo una sensación de pena, al ir comprobando paulatinamente que estaba tratando con un hombre profundamente solo. Su vida en cifras está casi completa. Se han hecho estudios sobre su poder económico; en los archivos del Ministerio de Justicia se encuentra la formación de sus sociedades, están los archivos del salitre… Es decir, reconstituir lo que tuvo, fue relativamente sencillo; lo complicado

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fue llegar a saber quién fue realmente, y no sé si lo logré. Después de su muerte, como si la memoria se hubiese confabulado contra él, la gran mayoría de los gestos que realizó para la posteridad, ha sido cubierta por el manto del olvido o, peor aún, por el abandono. Sólo por nombrar algunas cosas: de la colección de pinturas que donó para un Museo de Valparaíso, de las que quedan, muchas se han perdido y otras están dañadas por los surcos de la lluvia y la dejación. A esto habría que agregar el Parque El Salitre, la Escuela Agrícola, su palacio…en fin, casi todo. Su vida tiene algo de los cuentos infantiles clásicos. Es la historia de un muchacho joven que llega a un país extraño y que lentamente logra hacer una gran fortuna. Sin embargo, todo lo que alcanza en riqueza no es suficiente, ya que permanece solitario entre sus tesoros. A su muerte, todos sus bienes comienzan a ser cubiertos por una maleza que crece, ocultándolos, hasta hacerlos desaparecer.


Vida Social

En diferentes etapas del Baburizza

Vida social

MIGUEL GARETTO, Humberto Lepe, Omar Lopez JUNTO A LA ESCULTURA DE ANDRONICO LUKSIC.

Generación de 1961 Pedro Navia y Ramon Lagos ex alumnos

GENERACIÓN EX ALUMNOS.

CARLOS EGAÑA, HUGO DIAZ, ANTONIO SOTO, RAMON LAGOS, JUAN LAGOS, BRAULIO MELLADO, JORGE PEREZ, MANUEL LAGOS, JOSE LAGOS

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Vida Social

En diferentes etapas del Baburizza

Vida social

JUAN LAGOS, MIGUEL GARETTO, BRAULIO LAGOS Y AMIGOS.

RICARDO SEPULVEDA, Ruben TORRES, OMAR CASTRO, JOSE RIVERA, GONZALO GALIELA Y AMIGOS.

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ESCARELLA.

GENERACIÓN EX ALUMNOS

FRANZ ADASME Y GASTON GUERRA.


HERMANOS Juan y Ram坦n LAGOS.

MIGUEL GARETTO, Jorge Brice単o Y AMIGOS.

ROMERIA A LA TUMBA CERRO LA CRUZ, EX ALUMNOS Presidente Omar Lopez

ALUMNOS IAPB 2011.

PATRICIO TORRES, Jorge Valdivia y Jorge Brice単o.

Vida social

ANTONIO POZO Expresidentes a単o 2010 - 2011

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Vida Social Vida social

DIA DEL EX ALUMNOS 2011, CERRO LA CRUZ

En diferentes etapas del Baburizza

JUAN LAGOS

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Patricio torres, jose rivera y amigos.

MIGUEL GARETTO, JOSE RIVERA, GASTON GUERRA, JUAN TANENBAUM, RICARDO SEPULVEDA Y JUAN URIARTE.

Generaci贸n ex alumnos


Ricardo Sepulveda M , Jorge Bernal y Gaston Guerra Ferrer

JUAN TANENBAUM y amigo.

JOSE RIVERA, RICARDO SEPULVEDA Y AMIGOS

Vida social

MIGUEL GARETTO, JUAN URZUA, “CHIMPILO” ROJAS, FREDDY IBAÑEZ, JOSE RIVERA, JUAN OTAROLA, NIBALDO MEZA Y AMIGOS.

CELEBRACIÓN DE CUMPLEAÑOS de Hugo Crespo EX ALUMNOS. Fredy Ibáñez EL Puma

MIGUEL GARETTO Y AMIGO.

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Vida Social

En diferentes etapas del Baburizza

Vida social

JOSE ABARCA Y LUIS FIGUEROA HIJO.

Profesor Luis Canelo y ex alumnos

Alumnos actuales colegio IAPB

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Gonzalo Galilea- Hector Vargas- Juan Carlos Orellana y Juan Pezoa

PATRICIO TORRES


EX ALUMNOS

Ex alumnas colegio IAPB.

Nibaldo Meza

Vida social

Miguel Garetto, Jos茅 rivera y Gast贸n guerra

Almuerzo ex alumnos, comedor colegio.

Generaci贸n ex alumnos

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Vida Social Vida social

En diferentes etapas del Baburizza

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JUAN TANENBAUM .

Jose rivera en discurso de Humberto Lepe director del IAPB año 2006 en dia de ex alumnos 2011

Eugenio Fernandez- Juan Pezoa- Ricardo Sepúlveda- Jose Rivera- Juan Uriarte- Gaston Guerra- Juan Carlos Orellana.

Juan Carlos Orellana – Juan Pezoa

Gaston Guerra-Ricardo Sepulveda – Franz Adasme


Raul Urzúa – Jose Rivera – Miguel Garetto, CARLOS EGAÑA, y COMPAÑEROS

GONZALO ARENAS Embajador de Chile en la Comunidad Economica Europea , Suddirector del IAPB , Ricardo Sepulveda

Jose Rivera - Juan Uriarte – “chimpilo” Rojas.

Vida social

Reunion ex alumnos dia de izamiento de la bandera 2011

Victor Otárola, HUMBERTO LEPE Director IAPB.

Dia ex alumnos 2011 – izamiento de la bandera, PRESIDENCIA DE OMAR LOPEZ.

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Himno

HIMNO DEL INSTITUTO AGRICOLA PASCUAL BABURIZZA

Instituto Baburizza, De pujanza, agraria, forjador, en ti canta el surco abierto, la esperanza verde de la flor. Eres Ciencia, Templo, Estrella, que enaltece al Patrio Tricolor, En tus aulas luminosas, florece airoso Chile Agricultor. Junto a la cordillera, nuestra alegre juventud estudia y canta, esculpiendo en el espíritu, la fe de don Pascual: “Adelante Agricultores, Esforcemos nuestro afán” Instituto Baburizza...(BIS)

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revista iapb  

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