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EL CAMINO DE LAS PALABRAS Francisco Gonzáles (*)

Dejo estas líneas escritas, salen mudas, silenciosas, no valen para el analfabeto que no las podrá descifrar. Palabras buenas, palabras malas, palabras que hieren, que odian, palabras que alaban, ensalzan, pero siempre palabras. ¿No daríamos mejor un pan en vez de cada palabra? O una palabra con pan, palabra útil, palabra alimenticia, sea el camino de la palabra. (*) Éste es un sencillo homenaje al conmemorarse 90 años de su nacimiento.

Fotografía: Franklin Angeles Z.

Edición Nº 12, enero de 2012

/ Huaraz - Perú

Periodismo, arte y literatura


Francisco Gonzáles POESÍA

ESPERA

Te he esperado Agonizando hora tras hora, Mirando siempre en lontananza Hasta donde mi vista alcanza. Te he esperado; En mi soledad desoladora, mirándome si fe , con delirio el alma transida de martirio. Te he esperado; te seguiré esperando en infinito mar de inagotable esperanza mientras mi vida avanza. Te espero; sin medida, sin tiempo, ausente de dicha, sin pesar, aunque me traigas a flor de boca la amarga palabra que me condena y me enferme siempre de pena. Te espero; como ayer, destruyendo siempre lo mejor de mis obras y mis días, sin pensar en tu abandono, ni desprecio que muestras cual bella ofendida que a otro ya su amor convida. Te espero; sin rencor, sin palabras, si vacío, con blancas paredes y oscuro techo, el piso que tiembla, la puerta que espía, pero con esa fe de siempre tenerte aunque sea solo para poder verte.

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Alejandro Mautino Guillén (*) POESÍA

CORTOMETRAJES

la cinta corre lenta fugitiva corre lenta y fugitiva prisionera en su equilibro la cinta lenta corre fugitiva y prisionera corre lenta la cinta la cinta…

sobre la cotidianidad he entrado a esta tumba como a tu cuerpo y he sido la tortuga y su monólogo sobre la seducción en el hilo de nuestras voces penden dos arañas lascivas cuyo tacto no duerme sobre los fantasmas cierro los ojos para encontrarme no puedo hallar más fantasmas mi fuga hallaría mi cuerpo sobre cuerpos blancos de repente un rayo fugitivo muerto transparente me quedo inmóvil

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sobre el hastío la silla está clavada en el cementerio sin embargo la carne se resiste a la fatiga sobre el egoísmo sea el primer hombre en todos los infiernos todos los silencios le llaman y le nombran sobre la concupiscencia el cuchillo está clavado sobre el amor y la cama permanece vacía e inútil sobre el lenguaje de los ciegos y la palabra fue un artefacto de la ciencia una ilusión detenida por la ausencia de los moribundos sobre la pasión y de repente el silencio estorba la noche es un caballo entre dos orillas sobre ilusiones humanas un único abismo en el corazón del hombre la luna es solo un elefante celeste

(*) Primer premio en el Concurso Nacional de Poesía “Libro verde, Garza Blanca” (2011) con el libro Breve anatomía de la sombra y mención honrosa en el “Concurso Nacional de Poesía José Watanabe” (2011) con el poemario Diálogo de los silencios.

Director: Franklin Angeles Z. Editor General: Luis Apolín Montes Fotografía: Franklin Angeles Z. Impresión: Francisco Díaz N. Colaboradores: Alejandro Mautino Guillén Carlos Maguiña Villarreal Luis Apolín Montes Omar Robles Torre Telf.: (043) 429542 Cel.: 943955024 Independencia - Huaraz

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Luis Apolín Montes POESÍA

RELACIÓN DE ESPÍRITU DE SANGRE (Primera ucronía)

Llamo a la memoria, a fin de alcanzarle esta breve relación de sucesos que en su magnífica y gloriosa complacencia, espero que considere como reales, ¡oh!, gran y poderoso amo del cosmos, centro del mundo, gran Inca, quien encomendó a este su fiel comandante y piedra mayor de castigo para estas difíciles circunstancias que me llevaron a creer que el mundo que conocemos y amamos acabaría. A continuación está la relación de lo sucedido con el explorador enviado desde sus tierras para gloria y bien del divino gobierno. Uno. El guerrero, nombrado por el amor de sus padres como Espíritu de sangre fue, como bien su grandeza conoce, enviado al lugar que los

invasores del norte llaman Yucatán a fin de averiguar las intenciones de estos bárbaros Aztecas con respecto a nuestro imperio.Este pueblo, según nos informó el enviado, está marchando sin prisas desde sus frondosas selvas y tristes desiertos hacia nuestras tierras, animales, lágrimas de sol y mujeres. Dos. Espíritu de sangre regresó hace un mes, luego de varias cosechas y siembras de ausencia, hablando una lengua extraña y difícil, pero sin olvidar aún el Runa Simi con el que nos contó que en los primeros meses de su caminata halló un grupo de Aztecas en marcha decidida al sur, para no ser atrapado se hizo pasar por un loco que pedía limosna y lo dejaron en paz, dice que hasta le dieron algo de comida y

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En su relación de cosas nos narró las maravillas de sus palacios que no se comparan a los que tenemos entre las montañas,...

fue esa la forma en que aprendió su lengua. Tres. Su explorador nos contó que los Aztecas buscan las regiones en las que sus ancestros inmortales e incluso su grandeza, han conquistado de extremo a extremo, expulsando a los llamados Españoles hace tantos años atrás. Según Espíritu de sangre, vienen en compañía de unos aliados llamados tlaxcaltecas quienes les ayudaron también a echar de sus tierras a un tal Cortez no hace mucho tiempo. Cuatro. Muchos de estos grupos ya han llegado a Quito en donde aguardan a las demás fuerzas que s u e m p e r a d o r Cuauhtémoc está enviando desde una lejana capital conocida como Tenochtitlan y que fue construida en medio de un lago de aguas poco profundas. Cinco. Espíritu de sangre lograba congelar el ánimo de nuestros guerreros al contarnos sobre sus salvajes armas, su brutal manera de sacrificar a los enemigos en pirámides que se convierten en serpientes en extraños días del año y su culto profano a nuestro Inti a q u i e n l l a m a n

Huitzilopochtli y a nuestra killa a quien llaman Coyolxauhqui. Además, nos narró que sus armas aparentan ser más duras y efectivas, incluso dicen que manejan las lágrimas de la luna para hacer cuchillos indestructibles y que no conocen la compasión, muy semejantes a los sanguinarios Chancas, aunque nuestros guerreros, le aseguro, están igual o mejor preparados que ellos. Seis. En su relación de cosas nos detalló las maravillas de sus palacios que no se comparan a los que posee usted en el oculto monte de los a n d e s , d e s u conocimiento del tiempo, de sus estatuas de piedra, de sus cenotes donde los cuerpos de mujeres y niños sacrificados reposan en sus aguas al igual que nosotros depositamos ofrendas en las pakarinas, nos contó de sus misterios y de sus malignos dioses, de cómo tuvo que huir por varias semanas en busca de

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alguna ruta que lo trajera de vuelta a la serranía. Él dudaba de que este pueblo fuera capaz de llegar a las alturas del Cusco o de Cajamarca, que lo más probable es que se pierdan en las estribaciones andinas y sean aniquilados por fieros Waras o que el atroz frío se encargaría de sus almas.

sacerdotes. Ocho. Espero que los designios del gran sacerdote se cumplan y que la fuerza de los espíritus y dioses Aztecas inclinen la balanza del triunfo de nuestro lado, aunque debo admitir, gran soberano del ombligo mundial, que no estoy muy seguro de lo que afirma el sacerdote pues Espíritu de sangre no estuvo tanto tiempo bajo los amaneceres de esas tierras, así que dudo que esos dioses se hayan posesionado de su fuerza.

Siete. Pero cuando Espíritu de sangre descansó de su relato, consultamos con el gran curaca sacerdote del campamento y nos dijo que para ganar el favor de los nuevos dioses que vienen a nuestro encuentro, debemos hacer un sacrificio final, una donación de sangre, pero no cualquiera, tendría que ser la del explorador Inca que estuvo en contacto con ellos, es decir de la fuente de vida de Espíritu de sangre quien no solo llevaba el nombre para la ocasión, sino era quien los había visto y cuyo corazón ya estaba plagado por los espíritus de aquellos nuevos dioses, por lo que su cuerpo sería entregado en sacrificio a nuestros propios bravos guerreros a fin de que puedan alimentarse de él. En un principio, Espíritu de sangre se mostró triste pero luego comprendió que todo triunfo requiere de sacrificios y, ¿qué mejor inmolación que el darle la oportunidad a su pueblo de triunfar sobre los dioses? Su cabeza fue llevada al Cusco por lo que le envío, gran hacedor de lluvias, esta carta y la cesta en la que hallarás no solo la cabeza del sacrificado sino también un extraño documento llamado códice que los Aztecas usan para comunicarse y que Espíritu de sangre logró robar a uno de sus

Nueve. Quisiera recomendarle, gran señor del universo, que parta a las fortalezas profundas que están más allá del Sacsahuamán, en donde hallará refugio si las oleadas de bárbaros Aztecas nos invaden. Diez. Algunos guerreros cogieron la sangre del sacrificado y se pintaron la cara y las manos con ella antes de partir a Quito en donde están estos pequeños grupos, creo que también lo haré yo. Once. Espero que esta relación le llegue a tiempo pues fue enviada por el más veloz chasqui del lugar y aguardo que, en su poder y misericordia divina, interceda por nosotros y nos brinde la dicha de una victoria con su bendición. Orillas del río Virú, cosecha de frutas de 1528

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Carlos Maguiña Villarreal POESIA

21 de agosto

imaginé sus labios moverse, en tus momentos de alegría y en tus momentos de tristeza, cuando la luz ilumine nuestro hogar, o cuando la niebla entre por los resquicios de las puertas y las ventanas. Dé el segundo paso, era la noche y nosotros desnudos, sea mi compañía fiel, el lugar donde me salve del horror de mi vacío. He de seguirte siempre, qué ingenuo era, antes cruzamos los arrecifes y luego subimos por los montes, de la mano, hasta que no quedó techo. Dé el tercer paso, y rocé con mis manos su cabellera, ámeme a mí y a todos, déme su cuerpo y su alma, y solo después recueste su cabeza. Yo he de vivir en tu pecho y comer de tu mano, se acercó a mi, lejano, torpe, si te sangras yo sangraré y si te cercenas los brazos y piernas yo me cercenaré, somos uno en la vida y uno en la eternidad. Dé el cuarto paso,

Usted me impone un final. A pesar de que nuestras manos se busquen y se aprieten, todo debe ser nuevamente ordenado, sé que tanto usted como aquél que me dicta al oído, tienen la necesidad de elevarse. Ésta es una frívola película, dice, he ahí a Presorá, el ángel rojo (y pienso si en la puerta de la fe no he de tomar el querido camino incorrecto) y lleno de lágrimas, creo ver que el sol cae sobre un río inmenso que confundo con el mar, pero es un río, lo sé, y no es otra cosa que gotas de sal, también. Usted rodaba por las escaleras, nos acostamos en la cama manchada por tinteros destruidos. (Se quedó dormido entre mis muslos). Dé el primer paso, pensé que oía, sea la aurora de mis días, la tibieza de la sangre en su cuenca. Yo soy la que te cuidará,

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contesté nervioso y horrorizado, viaje conmigo por nuestro obsceno suburbio, conozca cada hogar y abrace a cada quien. Este es mi lugar y yo te seguiré, respondió borracho y casi inconsciente, pues yo lo quiero. Prenderemos los faroles que une este cuarto de cabaret con el otro y al final de nuestros días seremos libres. Dé el quinto paso, murmuré conmovido, haga de mí algo suyo, haga que mi alma, piel y corazón le pertenezcan, haga que no viva sino a través de sus ojos. Aprovecha cualquier cosa detrás de la manga en la que escondo mis negras cartas y que común resulta decepcionarme de aquellos que suelo engañar pues juntos su boca y la mía, dijo excitado: yo te tomo belleza entre las bellezas, aroma entre los aromas. Dé el sexto paso, vivamos como amigos, dije y lo alejé. Yo seré siempre tu amiga, tu mejor amiga, tu compañera y confidente. Porque tu eres mi bien, hermano mío, tu eres mi señor.

todo fue una escena inocente y llena de patetismo, casi gestual, el reflejo del espejo en frente mío me descubre una imagen de terror y fascinación, me he dicho: no sentir nada, no tener nada, me he reído ante la verdad. Me desnudo y veo mi cuerpo devastado ¿Hasta cuando los cambios de piel? Sigo sus líneas, las reacomodo; y ahí, al otro lado, la lámpara proyecta una fotografía que se refocila en no sé qué lodo de mis endemoniadas esposas, y en humo blanco, reencarnado de la nada, en todo su esplendor, brilla. Sea yo un necesitado, si los caminos de la locura, no me conducen a nada, es mejor que deje todo detrás. Desde el fondo de un abismo, las flores lilas te descubren un lugar en este mundo para todos, cuanto me entristecen las noticias, usted nunca más estará solo, respiramos el mismo aire.

Debo descansar, dejaré de escribirle, debe de entender. 1:00 p. m. Acabo de envolverme en un tormentoso túnel, una mezcla de imágenes mediocres, carne querida y masturbada, y después,

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Carlos Maguiña Villarreal POESÍA

Si hemos de combatir, que Dios nos ubique en la mejor trinchera y en la batalla más justa. Carta de Marachel a Sábato.

11:15 a. m. 22 de agosto. Dos niños juegan a la pelota. Quisiera nacer nuevo, lo quiero y, sin embargo, tengo la plena certeza de que es imposible y aunque sé que en parte soy el culpable de mirar, erigir y tumbar, el temor de quedar sumido en una tibia nebulosa, me aterroriza. Y se hace necesario, perdonarle la naturaleza, si, deber perdonar a aquél que por primera vez logró tocarme sin que me pierda en necias culpas. Perdonarnos.

Frío el césped, que tocan mis manos, sin ese horrible guante, siempre falto de algo, y sus venas que soportan en el filo de las visiones inyectables líquidos para no dormir, brazos que rodean a los chicos en pos de la carrera y ahí usted, en la urgencia del espíritu, vuelto hacía la terraza del club, extrañándolo desesperadamente, jugando con Theo no sé q u é m a c a b r a triangulación de miradas y caricias. S i n o í d o s , l o suficientemente rico como para alquilar una cama y una noche, gestos, héroes exquisitos, algo me ha hecho entendernos y, en consecuencia, la intimidad es imposible.

Que todo amor sea permanencia brutal, que nadie espere que las personas no nos hagan demasiado daño. 1:25 p. m. …Mi vida era un festín en el que todos los corazones se abrían, en el que vinos de todas las clases fluían sin cesar. Una noche, senté a la belleza en mis rodillas. Y la… Rimbaud.

No detesto a los hombres, sólo tengo miedo de ellos. Strimberg.

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Omar Robles Torre NARRACIÓN

LOS ESPÍRITUS TEMEN A LOS GALLOS con el rezo, los espíritus se alejan. Y rezó en voz alta, el padre nuestro, el ave maría, el espíritu c o n t i n u a b a arremedándole, alistándose para hundirle la almohada que había rescatado de los escombros, parecía que no quería irse, pero de repente el gallo de su vecino empezó a cantar y el espíritu malo se alejó advirtiéndole que para la próxima vez volvería a llevársela. Mi madre nos relataba estas historias en la oscuridad cerca a un fogón preparando un rico shacui, los espíritus volverían a aparecerse en aquella improvisada carpa y luego en la casa de EMADI que el gobierno e n t r e g ó a l o s damnificados. Cuando mi padre volvía de sus trabajos en la mina, mi madre le contaba lo sucedido, él no le creía. Desde aquella vez mi madre, para mayor seguridad, decidió criar un gallo en la casa.

Después de aquel mayo aciago del 70 los espíritus de muchos caídos, empezaron a caminar junto a los sobrevivientes. Muchos los veían entrar a las improvisadas carpas donde vivían, otros los observaban descansar en las puertas de sus casas derrumbadas. Los damnificados empezaron a vivir con ellos, no se asustaban ni les daba temor de encontrarlos durmiendo en su cama o sentarse en su silla; pero como todo en la vida siempre existen espíritus buenos y malos. Una noche cuenta mi madre mientras descansaba se apareció uno de los espíritus malos vestido completamente de blanco, empezó a hablarle, recordaba que su voz era fina y de hablar rápido, le dijo que había venido a llevársela, agarró la almohada para asfixiarla, mi madre empezó asustarse, de inmediato recordó lo que un día mi abuela le contó:

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Agradecimiento a:


A Grietas 12