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Guía MISIONERA

2013

“No podemos callar lo que hemos visto y oído”


Secuencia del Espíritu Santo Ven, Espíritu Santo, y envía desde el Cielo un rayo de tu luz. Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz. Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma, suave alivio para el hombre. Descanso en el trabajo, templanza en las pasiones, alegría en nuestro llanto. Penetra con tu santa luz en lo más íntimo del corazón de tus fieles. Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente. Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, cura nuestras heridas. Suaviza nuestra dureza, enciende nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos. Concede a tus fieles, que en Ti confían, tus siete sagrados dones. Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría. ¡Amén. Aleluya!


Índice Guía del Misionero u Sección 1: Envío y formación del misionero ..................... 3 ●Oración de Benedicto XVI ............................................... 5 ●Carta del Obispo de Salto ................................................ 6 ●Carta del P. Provincial SJ .................................................. 7 ●Carta del coordinador de la RJI ........................................ 9 ●San Francisco Javier ...................................................... 13 ● Nuestro lugar de misión: Diócesis de Salto

................... 15

●Ser misionero ............................................................... 20 ●Un día en la misión

....................................................... 25

u Sección 2: Guía para la Oración del misionero

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●Algunas recomendaciones a tener en

cuenta en la Oración ..................................................... 33 ............................................................. 35 ●Itinerario ...................................................................... 37 ●Examen del Día

u Sección 3: Pautas y ayudas para la misión externa ●Talleres

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....................................................................... 51 ............................................... 53 ●Ayuda para las casas ..................................................... 55 ●Ayuda de textos bíblicos ............................................... 70 ●Metodología de talleres

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Secci贸n 1: Env铆o y formaci贸n del misionero


Discípulos y misioneros tuyos Señor Oración de Benedicto XVI al inicio de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Aparecida, 2007. Señor Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre, enciende en nuestros corazones el amor al Padre que está en el cielo y la alegría de ser cristianos. Ven a nuestro encuentro y guía nuestros pasos para seguirte y amarte en la comunión de tu Iglesia, celebrando y viviendo el don de la Eucaristía, cargando con nuestra cruz, y urgidos por tu envío. Danos siempre el fuego de tu Santo Espíritu, que ilumine nuestras mentes y despierte entre nosotros el deseo de contemplarte, el amor a los hermanos, sobre todo a los afligidos, y el ardor por anunciarte al inicio de este siglo. Discípulos y misioneros tuyos, queremos remar mar adentro, para que nuestros pueblos tengan en Tí vida abundante, y con solidaridad construyan la fraternidad y la paz. Señor Jesús, ¡Ven y envíanos! María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros. Amén.

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Carta del Obispo ¡GRACIAS, MISIONEROS! Jóvenes misioneros, Están en su casa. Algunos ya conocen el terreno, otros no tanto. Igualmente pisan tierra amiga, con gente hospitalaria, corazones con una ventana abierta y un huequito en el corazón que espera a Jesús. Aunque no lo sepan, ustedes sí lo saben. Traen las mochilas con lo indispensable para unos días exigentes. Cama dura, menú sobrio, sin mucho tiempo para darse algunos gustitos, como una ducha larga y refrescante. Pero regalan tiempo, sonrisas y energías. Y buscan la forma de llegar a chicos y grandes. Entran en cada barrio, casa o capilla. Preguntan, sonríen, dejan traslucir algo misterioso que los trajo. Saben que Jesús vive y puede curar tristezas, secar lágrimas, encender esperanzas, lavar miserias y agrandar el corazón. ¿Y quién no tiene algo de esto? Tendrán que olvidarse de ustedes y llegar así nomás, decir buenos días y sacar conversación sobre las vacaciones de los hijos o lo que sea; presentarse, decir por qué están en el barrio. Y esa presencia abrirá probablemente puertas. Y si no, al menos dejará rumiando inquietudes. Recen desde hoy por las personas que van a encontrar. Para que el Espíritu Santo les abra la puerta de la fe. Y puedan salir de los laberintos que los tienen enredados. Escuchen mucho y pongan una semilla en el surco de sus vidas. Vengan a contagiar su fe. Los necesitamos…

+Pablo GALIMBERTI, obispo de Salto Misión San Francisco Javier Salto, febrero 2013 6


Carta del Padre Provincial Buenos Aires, febrero de 2013 Queridos jóvenes misioneros: Acabo de asumir en diciembre pasado este cargo de Provincial al servicio de mis hermanos jesuitas de Argentina y Uruguay, y mucho me alegra poder animarlos y enviarlos a la Misión joven, en su último año del ciclo de Salto. Siendo yo mismo uruguayo, y desde mis cargos anteriores como rector de los Colegios San Javier de Tacuarembó, y Seminario de Montevideo, pude seguir de cerca la planificación y el entusiasmo con que cada año jóvenes de la Red se lanzan a la Misión, confiando en el Espíritu Santo que guiará sus pasos. Entre las prioridades que nos hemos fijado para estos años, en lo que llamamos el proyecto común de provincia, están la opción por los pobres y la opción por los jóvenes. Y una actividad como la Misión San Francisco Javier ciertamente reúne ambas prioridades, ya que los jóvenes (junto a otros jóvenes de otros países y de los propios lugares que se visitan) hacen de puente con el mundo de los pobres que lamentablemente está muy presente en los lugares adonde somos enviados. En este Año de la Fe me parece muy importante su presencia misionera en tantos lugares de Salto, para llevar la Buena Noticia y consolidar espacios de Fe viva y profunda entre tantas comunidades que sólo esperan eso, un diálogo fraterno con otros bautizados que se animan a venir y a compartir la Fe en Jesús, en Iglesia, entre todos. 7


Que el Señor bendiga vuestra generosidad y conceda sus frutos abundantes en esta Misión 2013. ¡Mucho ánimo y muchas gracias a todos!

P. Alejandro TILVE, SJ Provincial Provincia Argentino-Uruguaya de la Compañía de Jesús

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Carta del coordinador de la Red Juvenil Ignaciana Naveguen mar adentro y echen las redes (Lc 5, 1-11)

Esta es la invitación que también hoy nos hace el Señor de cara a esta nueva Misión San Francisco Javier en Salto, con la que cerramos este ciclo de tres años. Como Pedro y los otros pescadores, también nosotros en este tiempo previo hemos venido escuchando sus enseñanzas, sus palabras; nos hemos dejado ganar por esa autoridad con la que habla, con la que “nos” habla. Jesús también con nosotros se las ha tenido que ingeniar para que lo escuchemos, para que le prestemos atención, para que nos dejemos llamar por él, para que nos dejemos interpelar por su mensaje, por su anuncio. Así como con los que estaban en la orilla del lago tuvo que pedir una barca y tomar cierta distancia para poder hablarles, así también con nosotros ha venido atrayéndonos con distintos momentos de “espiritualidad, formación y servicio”. A algunos a través de retiros o de la experiencia de los Ejercicios Espirituales; a otros en alguna de las eucaristías dominicales, en alguna Misa con Tiempo o en alguna otra celebración importante; a otros a través de algunos de los talleres que se fueron dando mes a mes; a algún otro le habló más claro al tomar distancia de la propia casa y dejarse conducir hasta el EJI en Resistencia o la JNJ en Maldonado; algunos de nosotros lo pudimos encontrar en experiencias de servicio como las ollas, en las abuelitas del Borro, o en los mismos gurises a quienes coordinamos. A todos, Jesús se nos ha mostrado como ese maestro que tiene algo que enseñarnos, algo que mostrarnos, 9


una misión para darnos. Y ahora a cada uno de nosotros nos dice también “remá mar adentro”, animate a más; nos anima, en definitiva, a compartir con la gente de tu grupo de misión todo aquello que Él te viene enseñando y mostrando; y también, con ellos, a brindarte a la gente del lugar donde te toque llevar el anuncio: visitar las casas, llevar adelante los talleres, celebrar la Eucaristía, testimoniar la Vida. Y para que podamos experimentar la abundancia de la pesca venimos con nuestras REDES; redes que hemos venido tejiendo tanto en Uruguay como en distintas regiones de Argentina como para ir conformando una RED JUVENIL IGNACIANA de la Provincia Argentino-Uruguaya de la Compañía de Jesús. Detrás de este esfuerzo de trabajar en red hay un Equipo de Pastoral Juvenil y Pastoral Vocacional, y también cantidad de otros jesuitas, otras religiosas, sobre todo Hijas de Jesús, Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús y Hermanas del Sagrado Corazón, y otros jóvenes que hemos hecho la apuesta de poner en común nuestra energía y creatividad. Está bueno que sepas que la Misión San Francisco Javier ha sido desde los inicios de la RJI “la experiencia” común; aquí hemos ido uniéndonos los jóvenes que conforman los distintos núcleos de nuestra RED, y ha sido una experiencia tan gozosa que se han ido uniendo, además de los chilenos, gran cantidad de argentinos que han enriquecido enormemente esta propuesta. Los “encuentros de referentes” llevados a cabo en Córdoba han sido espacios en donde hemos podido hablar de la gracia de esta MSFJ y donde hemos podido ir invitando a más jóvenes; el último EJI terminó siendo también un espacio de re-encuentro de muchos argentinos y uruguayos que gozosamente lucían sus 10


remeras verdes de la Misión y recordaban lo compartido en el último mes de febrero; y la JNJ en Maldonado, junto con toda los jóvenes de la Iglesia uruguaya, también nos permitió lucir esa camiseta verde, llena de esperanza, que identifica nuestra misión y nuestra red. Todo esto para decir que esta Misión, en gran parte, es un signo distintivo de nuestra RED y símbolo de lo que queremos vivir y transmitir. Esta es una RED que se mantiene viva a través de las redes sociales con las que hoy contamos y con las que también nos mantenemos informados, pero que se va consolidando por los esfuerzos humanos de “atar bien los nudos”, “cambiar los tientos rotos”, “limpiar de distintas suciedades y pesos”, “tensar lo distendido” y “distender lo tenso”. Muchos de estos esfuerzos se mantienen ocultos, se llevan adelante en distintas reuniones: desde las de los asesores y las de los referentes, hasta los de la Comisión de Formación y Liturgia de la MSFJ pasando por infinidad de reuniones de voluntarios de los distintos movimientos y de los distintos servicios. En definitiva, todos estos esfuerzos son para ser un mejor instrumento a la hora de la pesca, del trabajo, de la misión. Ponemos lo mejor de nosotros sabiendo que el Señor también nos dirá cómo usar bien esta red, si tirarla a la derecha o a la izquierda, si hacerlo ahora o esperar para más adelante. Estamos listos, hemos venido hasta aquí, muchos una vez más, otros por primera vez. Estamos seguros de Quién es el que nos llama, tenemos la certeza de que sus palabras nos han ido ganando el corazón y nos han ido haciendo crecer en confianza, y ahora queremos ir mar adentro y arriesgar nuestras redes: adentrarnos en esta experiencia de misión… compartir en grupo… rezar juntos… visitar casas… invitarlos a la Casa de 11


Dios… y ahí también rezar juntos, formarnos, jugar, cantar, reír, compartir. En una semana nos veremos nuevamente y compartiremos la abundancia de nuestras redes cargadas de peces, de alegría, de rostros, de proyectos. Será el momento de plantearnos cómo compartir algo de lo mucho recibido en cada uno de nuestros núcleos, en la propia red local, en definitiva: en la misma Iglesia de Cristo.

P. Ignacio Rey Nores, SJ Coordinador de la Red Juvenil Ignaciana Director de Pastoral de la Universidad Católica

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San Francisco Javier -Patrono de las misionesFrancisco Javier nació en 1506. Es miembro de una familia noble de Navarra. Siguiendo la tradición de sus antepasados, fue enviado a París para estudiar en una de las universidades de más renombre de su tiempo, empezando así una carrera notable. Compartiendo habitación con Pedro Fabro, un tercer compañero vino a habitar con ellos y sacudir su vida: Ignacio de Loyola. Tras meses de repetirle la pregunta evangélica: “¿De qué te sirve ganar el mundo si pierdes tu alma?”, Ignacio consiguió romper la coraza del navarro, y le conquistó para la causa del Evangelio. Siendo parte del grupo inicial de los jesuitas, Francisco pasó muy poco tiempo en Roma, hasta que fue enviado a Lisboa para embarcar hacia la India, en respuesta a la petición del rey Juan III de Portugal. El monarca quería que los jesuitas se encargasen de la evangelización de los indígenas y promoviesen una conducta moral entre los colonos portugueses, empeños que Francisco asumió con radicalidad. Trabajó sin descanso durante los años siguientes, llevando el Evangelio a muchos pobladores de aquellas tierras (como los pescadores de perlas paravas) y avanzando hacia Oriente, de Goa a Malaca, a Sri Lanka, a Indonesia y hasta el lejano Japón. En una carta apasionada escrita a Roma, que se copió y difundió por toda Europa, urgía a sus compañeros más acomodados a ofrecerse por la misión, de tal modo que nuevas almas fueran ganadas para 13


Dios. Murió, entre fiebres, agotado en 1552, cuando estaba a punto de entrar a China, un sueño largamente esperado que para él quedaría incumplido. El magis de Francisco Javier estaba presente en cada aspecto de su vida. Al sentir que eso era lo que Dios le pedía, se entregó con una intensidad única a la misión, recorriendo distancias inimaginables en aquel tiempo, anunciando, en palabras y obras, el amor de Dios en pequeñas villas pobres a lo largo de las costas de Asia, y exigiendo justicia y conversión en las casas de los gobernadores y gente acomodada. Su misión estaba profundamente enraizada en el amor de Cristo, y a menudo se le encontraba rezando, cerca del sagrario, durante la noche, incluso días agotadores y largos viajes. Y a pesar de la distancia y la soledad, a veces mordiente, sabía que no estaba solo, sino cerca de sus compañeros jesuitas, cuyas firmas mantenía guardadas en un medallón que llevaba colgado en su cuello. Tomado de Manual del Peregrino MAGIS 2011. Pag 48-49. Mensajero-Sal Terrae-.

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Nuestro lugar de misión Diócesis de salto Plan pastoralDesde el año 1985 la Diócesis ha encarado su trabajo pastoral desde la Planificación Pastoral. Esta es una técnica que consiste en partir de una lectura de la realidad socio-cultural- económica- religiosa de la zona, realizada por la misma gente desde sus comunidades para llegar a la formulación de un diagnóstico, fruto de esa lectura. Por otro lado la búsqueda de un marco que desde lo doctrinal ayude a dar pautas para el trabajo de evangelización. En estos momentos estamos en la etapa 2008 a 2013. En ella nos proponemos: Revitalizar nuestro encuentro con Cristo Vivo para ser, desde la Palabra, una Iglesia como María, discípula misionera, fraterna y comprometida con los pobres, la familia y la sociedad. Esto que llamamos el Objetivo General Diocesano, es el elemento dinamizador de le acción pastoral de la Diócesis en este tiempo. Junto a este Objetivo cuatro prioridades nos movilizan en campos concretos. -Una primera que denominamos prioridad transversal y que, por lo tanto, ha de estar presente en todas las actividades y momentos es LA PALABRA DE DIOS; La formulamos de esta manera Animar nuestra vida de discípulos misioneros desde la Palabra de Dios, escuchada y rezada personal y comunitaria.

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-Luego otras tres a las que llamamos prioridades pastorales que son: •LA FAMILIA: buscando potenciar la familia de acuerdo al Plan de Dios sobre ella. •LA PASTORAL SOCIAL: promover una cultura de solidaridad desde el encuentro con Cristo en los rostros de los pobres. •LA PASTORAL DE ADOLESCENTES Y DE JÓVENES: acompañar a los jóvenes en su proyecto de vida, acorde a la vocación cristiana.

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Barbieri- Capilla San Cayetano

Capilla Nuestra Señora de Luján – Barrio El Ceibal-

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Capilla Santa Teresita –Barrio Salto Nuevo hacia Horacio Quiroga-

Lorenzo Geyres -estación Queguay-

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Capilla San Eduardo –Barrio la Humedad y Colonia Osimani

Capilla Cristo Obrero – Constitución

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SER MISIONERO Lo somos porque Dios quiere, es como su “detalle” para con nosotros. Él es el que nos atrae y seduce, el que nos llama por nuestro nombre, nos llama -“vocare”- (vocaciónllamado-“vocado”) a seguirle junto con otros (con-vocados). Él nos da el Espíritu para ir en su Nombre y testimoniarle ante cualquier persona, familia, grupo, etc., en todo rincón de la tierra. Somos buscadores de Dios Padre-Hijo-Espíritu, le seguimos en Jesús nuestro Señor Jesucristo. Él nos envía para colaborar en su misma misión. Nos da el Espíritu que nos orienta en su mismo “estilo” de misionar, que nos entrega la fuerza, la alegría y la paz para cada encuentro con quienes Él ponga en nuestro caminar. Somos necesitados de los siete dones del Espíritu: “sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios”. Le rogamos al Espíritu, que habita ya en las personas que nos encontraremos y que nos habita a nosotros, que se dé una relación humana, verdadera, sencilla, que nos ayude a reconocernos amados de Dios, sus hijos, y que Él haga brotar la confianza mutua como signo de nuestra confianza en Él. En la tradición católica, son frutos de la acción del Espíritu: “caridad, gozo, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad” (Cfr. YOUCAT, nº 311; Gal 5, 22-23).

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Nos acercamos a cada persona con humildad, sabiendo que son un misterio en su profunda dignidad, que merecen todo respeto a sus vidas, historias y procesos (de fe, sea como sea su fe, o de no fe); están habitadas por el Espíritu aunque nunca lo hayan pensado o expresado así. Nuestra intención y deseo son los del Señor: comunicarles que Dios le ama, les comprende, les acompaña. Que siempre es así Él, y no se desdice, ni falla: es fiel a sí mismo. Como Él es amor incondicional, todo Él y lo suyo nos los entrega gratis. El perdón es gratis, pues surge de su mismo ser Amor; cuando lo acogemos, hay gran alegría en su corazón; cuando perdonamos -es el mismo Espíritu actuando- hay gran alegría en Dios. La intención y el deseo del Señor es que amemos como Él lo hace con nosotros. No somos misioneros sin la vivencia de su mucho Amor incondicional. Tampoco somos misioneros sin la vivencia de su tantísimo -siempre sobreabundante y excesivo- perdón. Ante quien sea, queremos ser testigos de ello. Testigos de la promesa de Jesús-Cristo: “No los abandonaré nunca”. Somos misioneros portadores de muchas memorias de salvación y de libertad de parte de Dios en nuestras vidas. También podemos ayudar a otros a que encuentren o reconozcan cuánto Dios les ha dado y ha hecho por ellos. Somos misioneros “cauces”, canales, del mismo Dios que quiere -es su voluntad- llegar a través de nosotros a otras 21


personas; por nuestros cauces va Él con toda su vida, su compasión, su fuerza, su solidaridad, su alegría y paz. Por medio nuestro, Él quiere entregarse a cada persona que se relacione con nosotros; somos testigos de esto, e instrumentos del Señor que siempre va por delante. A donde vayamos, Él ya está esperándonos, pues habita en esas personas, en esos lugares. El Espíritu puede perfectamente lograr el mejor diálogo y profundidad en el encuentro, pues habita en la otra persona y en mí (como testimoniaba el P. Pancho Zaragozí, S.J.). Puede darse la escucha, la comprensión, la compasión y la ayuda mutuas. Todos aprenderemos unos de otros: los que vamos itinerantes y los que viven en su localidad. Jesús-Cristo nunca nos quiso a nadie de clientes, de número, de hinchada. Nos quiere conscientes, libres, entregados para amar y perdonar, consoladores, realistas, resistentesperseverantes, servidores sin buscar intereses ni réditos, y de inmensa esperanza. Esto lo podemos vivir gracias al vínculo de la oración (no cualquier oración, sino la que nos descentra de nosotros mismos para centrarnos y confiarnos a Él), de la Eucaristía (que nos hace agradecidos), y del servicio desinteresado y muy humilde. No vamos de “algo” al encuentro de las personas (nunca jamás de más listos, ni de más creyentes). Vamos sencillamente “buscadores” de Dios en toda persona y en todo. Este aprendizaje -dura toda la vida- nos lo guía, alienta (viento) y sostiene el mismo Espíritu. En Él ponemos la 22


esperanza de toda posibilidad nueva y de todo fruto. A Él se lo dedicamos y encomendamos todo. A Él nuestro reconocimiento; y todo, a su mayor gloria. ¡Resucitado! El hecho nuevo y sorprendente es que Dios ha resucitado a Jesús de entre los muertos. Dios lo resucita y lo hace visible en le fe de quienes eran sus discípulos. El Resucitado derrama el Espíritu sobre los discípulos. Jesús es el mismo, tiene las mismas llagas, hace los mismos gestos. Pero es distinto, y se manifiesta de una manera nueva. La resurrección de Jesús es un acontecimiento que tiene que ser anunciado y escuchado. No puede ser demostrada. No es la consecuencia de la tumba vacía. El resucitado -en la fese hace ver, se manifiesta y se aparece; y cambia la actitud de los discípulos. Los discípulos han tenido en la fe la experiencia de una nueva forma de Presencia de Jesús. El itinerario pascual (incluido Pentecostés) consiste en el progresivo reconocimiento de la persona de Jesús Resucitado, ese mismo que anduvo por Galilea y Jerusalén, el condenado y clavado en una cruz fuera de Jerusalén. Los encuentros de los discípulos -en la fe- con Jesús Resucitado transforman sus vidas radicalmente y para siempre. Entienden, y no dudan, la promesa de su Señor, Señor universal, de que no les abandonará nunca, y estará siempre con quienes crean en Él. 23


Si algo nos falta por decir, ¿no será porque nos falta algo por hacer, o algo por “ser”? ¿Cómo hacerlo (y luego decirlo en coherencia) si no estuviera el Espíritu entre nosotros, en nosotros? Conversión, volver a Jesús-Cristo, girarnos a Él, mirarle a Él, adorarle a Él, entre los muchos ídolos que se nos proponen (y parece que uno queda mal si no los hace reverencia); ídolos que nos tientan con engaños gruesos o sutiles, y a través de nuestros mismos auto-engaños. Era menos problemático para un cristiano el diálogo con un increyente en Dios y crítico de los ídolos, que con los creyentes en dioses falsos, ídolos sin derribar o derrocar).

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UN DÍA EN LA MISIÓN Oración de la mañana Es muy importante ponernos en presencia de Dios cuando comienza nuestro día en la misión. Dedicarle ese tiempo de oración y reflexión antes de salir a visitar las casas para caer en la cuenta de por qué estamos allí. Vamos a anunciar a Jesús, ¿cómo hacerlo si no volvemos a la fuente? Esa fuente que nos da fuerza y nos envía para lo que será el resto del día junto con la comunidad. Por eso es muy importante que se disponga del lugar y del tiempo para hacerlo. Tenemos cada día un tema que será lo que guíe nuestra actividad de la jornada en el trabajo personal y con el grupo de misioneros y también en el trabajo con la comunidad. Este año cada tema está centrado en las acciones de Jesús mediante las que contemplaremos distintos rasgos de su persona. Encontraremos, una sugerencia de cómo entrar en presencia de Dios en cada oración, una gracia a pedir y luego algunos textos del Evangelio seguido por un comentario que junto con las preguntas que nos ayudarán a rezar en torno al tema del día, orientadas a nuestra vivencia y nuestro quehacer como misioneros. También hay una lista de cantos sugeridos que podremos además retomar en las actividades del resto del día. Como cierre, tendremos las palabras de vida, pequeños fragmentos del Evangelio o de algún otro texto afín cuya idea es que cada misionero pueda tomar alguno que le llegue especialmente y le ayude para el resto del día. 25


Visita a las casas Este será el momento de salir de donde estemos e ir, de a dos o de a tres, a las casas del pueblo o barrio que nos haya tocado. Dispuestos de la mejor forma, saldremos al encuentro con las personas, nos presentaremos, les contaremos qué estamos haciendo y los invitaremos a las actividades que tenemos planificadas para la tarde en la capilla. Con el corazón abierto y el oído atento nos dispondremos a escuchar a cada persona, a cada familia y allí intentaremos anunciar al Jesús que nos envió, a cada uno, desde lo que somos y lo que es nuestra propia experiencia de Él. Nos encontraremos con un Dios que ya está allí. Esta instancia puede generar muchos miedos o inseguridades, pero con la confianza puesta en Él y quizás con la ayuda de un misionero que ya haya vivido la experiencia iremos animándonos a “tocar la puerta” y al encuentro. La mayoría de las veces vamos a misionar a un pueblo o barrio en que la Iglesia, por diversas razones, no está tan presente. Es nuestra misión, entonces, en este compartir de modo sencillo la vida de fe, una fe que nos llena de alegría, acercar nuevamente la Iglesia a las personas que viven allí. Los invitaremos a su vez a los talleres y las celebraciones que realizaremos en la tarde en la capilla. Talleres y Celebración Los talleres serán los encuentros en la tarde para compartir, mediante distintos juegos y dinámicas la vivencia de la fe que le da sentido a nuestro estar allí como parte de esta Iglesia viva. En los mismos, trabajaremos para que luego 28


que termine la semana de misión, la comunidad pueda seguir profundizando en su vida de fe y que allí puedan sentir SU lugar de Iglesia, que puedan ellos mismos seguir construyéndolo. Para ello, el primer día nos dividiremos en grupos que se ocuparán de cada taller: un grupo para el taller de niños, otro para el taller de jóvenes y otro para el taller de adultos. Tomando como base el material con que contamos para los talleres de cada día y acompañado por el itinerario de oración que seguiremos como grupo de misioneros nos reuniremos, en la tarde (un buen rato previo a la llegada de la gente), a preparar los materiales para el taller y a prepararnos para recibirlos. En cada taller encontraremos distintas partes que serán explicadas más adelante en la guía. Terminaremos el encuentro compartiendo la Eucaristía o la Celebración de la Palabra con la comunidad, momento central que cuidaremos, prepararemos y compartiremos con alegría. Comunidad y cierre del día Al finalizar el día tendremos un momento para, de distintas formas, caer en la cuenta de lo vivido durante el día. Los asesores nos harán distintas propuestas pero lo importante será que, más allá del cansancio que tengamos, podamos dedicarle un ratito a compartir con nuestra comunidad de misioneros la experiencia que vamos teniendo y el proceso que vamos haciendo. Podremos cerrar el día con un examen ignaciano.

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Secci贸n 2: Gu铆a para la Oraci贸n del misionero


Algunas recomendaciones a tener en cuenta en la oración (Tomado del texto de Ejercicios Espirituales) PREPARANDO EL CORAZÓN - Es importante cuidar la corporeidad: buscar la posición que más ayude a entrar en presencia de Dios y alcanzar el objetivo de la oración del día (sentado, arrodillado,…). La quietud, intimidad y el silencio ayudarán al encuentro con Dios (Cfr. EE 76). - Intentar disponerse interiormente para la oración, de acuerdo al tema del día (Cfr. EE 78). - Procurar en el exterior un ambiente favorable para este encuentro (Cfr. EE 79). Buscar un lugar que me resulte apropiado, evitar distracciones externas. - Durante la meditación de un tema, en el punto en que se halla lo que uno quiere, allí hay que detenerse y seguir meditando sobre eso, sin ansia de pasar a otras reflexiones o textos que estén señalados (Cfr. EE 76). - Es conveniente tomar breves notas sobre lo meditado, para que me sirvan como recuerdo del paso del Señor. Para estas notas, tener en cuenta no sólo las ideas que vayan ocurriendo durante la oración, sino también, y especialmente, los sentimientos que estas ideas van suscitando.

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PASO A PASO EN LA ORACIÓN 1- Elige un lugar para tu encuentro con Dios, con privacidad y silencio, sé fiel a él. 2- Dedica un tiempo a serenarte, para que también tu cuerpo “entre” en oración. 3- Ponte en la presencia de Dios y pídele lo que deseas de este rato de oración. 4- Lee un texto de la Biblia o de un libro de espiritualidad y escoge el trozo que más resuene en ti, o algún hecho de tu vida. 5- Quédate en silencio y espera dejando que este texto llene tu corazón y surjan los sentimientos. 6- Deja hablar a tu corazón con Dios, con libertad y espontaneidad, como un amigo habla con su amigo. 7- Vuelve a hacer silencio para que puedas sentir lo que Dios quiere comunicarte: Él es el centro. 8- Para terminar despídete con un diálogo más íntimo con Él: dándole gracias, ofreciéndote… MIRANDO CÓMO ME FUE EN LA ORACIÓN 1- ¿Fui consciente de que iba a hablar con Dios y me preparé para el encuentro? 2- ¿Me ayudó el lugar, la postura, el silencio, el texto escogido? 3- ¿He tenido algún pensamiento constante que me ha dado más claridad? 4- ¿Qué he sentido en la oración: paz, alegría, confianza, me he sentido más libre…? ¡He sentido temor, inquietud, confusión, sensación de perder el tiempo o de no sentirme libre…? 5- ¿Qué me está tratando de comunicar el Señor? ¿A qué me he sentido animado a crecer? 6- Escribo brevemente lo más significativo… para que me ayude a recordar y hacer síntesis del camino que voy haciendo en estos ejercicios. 34


FINALIZAR EL DÍA Este es otro de los momentos claves en la Misión San Francisco Javier. En él se puede vivir un instrumento central de la espiritualidad ignaciana: el examen del día o pausa diaria. Vivirlo nos puede ayudar a ir siendo “contemplativos en la acción”, es decir, ir encontrando a Dios en todas las cosas. Pero también es cierto: es de los momentos más difíciles de integrar en la dinámica de un largo y movida día de misión. Suele suceder que en la noche es tentador quedarnos charlando con otros misioneros y disfrutar del encuentro gratuito; o simplemente irnos a dormir. ¡Ánimo! Los invitamos a “pelearle” unos 15 minutos a la noche para poder recoger el día con un espíritu agradecido y abierto. 1. Ponerme en Presencia de Dios 2. Le doy gracias por lo que he vivido hoy. Todo me puede ayudar a crecer: “¡Gracias Señor por todo!”. 3. Pido luz para reconocer las señales y la acción de Dios en este día. 4. Repaso el día en “clave de oración”, como si estuviera contándole a Jesús lo vivido. •Actividades, experiencias, encuentros, dificultades, 35


estados de ánimo... •¿Qué sentimientos han acompañado cada uno de los momentos? •¿A qué me he sentido invitado hoy por Jesús? Recordar las personas, situaciones, deseos. •¿Cuál ha sido mi respuesta? •Le pido perdón por mis faltas y omisiones, porque muchas veces me quedo a mitad de camino. •Le presento las personas con las que hoy me he relacionado, con sus necesidades y deseos para que Él las bendiga. 5. Sueño junto con Jesús como quiero ser y actuar mañana. Le renuevo mi amistad y mi deseo de “en todo amar y servir”.

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ITINERARIO Día 1 JESUS LUZ Presencia de Dios Señor, que mi corazón esté abierto a tu presencia para recibir y dar luz. Gracia a pedir Te pido la gracia de sentirme invitado a encender la llama de la luz para que guíe mi camino de misión y poder ayudar a otros a encenderla también. Evangelio Mc 10, 46-52 Comentario En este texto vemos a Jesús como Luz. El encuentro entre Jesús y Bartimeo hace que éste recupere la visión, abra los ojos y pueda ver… que haya “luz”. Se convierte en una experiencia llena de alegría, pues donde antes había oscuridad ahora hay claridad. Bartimeo responde al encuentro y sigue a Jesús por el camino. Es la experiencia con Jesús que nos devuelve la luz. Jesús se nos presenta como la llama que se enciende y nos ilumina en nuestros caminos y acompaña nuestro andar. Nos invita a recibir su luz y a compartirla con aquellos que carecen de ella.

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Ayudas para la reflexión •Reconociendo a Jesús como Luz, ¿qué sentido tiene la luz en nuestra vida? ¿En qué momentos he sentido que me ha faltado luz? •Nos identificamos con Bartimeo que abre los ojos y ve, donde había oscuridad ahora hay claridad… Recuerdo experiencias de oscuridad y luz. •¿Qué experiencia he tenido con Jesús que me ha devuelto la luz que me faltaba? •Así como Jesús nos invita a recibir su luz, que nosotros misioneros podamos compartirla con aquellos que les falta y sentirnos invitados a brindar luz a nuestros hermanos. Gesto Prendemos la vela como símbolo de la llama que se enciende en nuestros corazones y la presencia de Jesús que nos guía y acompaña en nuestro primer día de misión. Cantos sugeridos uAclaró uConsolad uNingún camino Día 2 JESÚS, BUEN PASTOR Gracia a pedir: señor te pido que ayudes a reconocer en nuestro camino y en este día de misión, ovejas que necesiten de nuestra ayuda, cuidado, protección, tal como tú lo haces con nosotros. 38


Evangelio: Lc 15, 1-7: el buen pastor Comentario: en esta parábola vemos a Jesús como pastor, guiando a las ovejas por el camino. Pero una de ellas se pierde, y él toma la decisión de ir en busca de esta para protegerla y cuidarla. Nosotros somos esas ovejas de las que él cuida, nunca nos abandonará y se seguirá arriesgando por nosotros. También nos invita a ser pastores, y quiere que salgamos en busca de esas ovejas que necesitan de nuestra ayuda por estar perdidas y desamparadas. Una vez más nos muestra un gesto de sacrificio y entrega al otro. Preguntas para la reflexión: •Reconociéndonos como ovejas del rebaño de Jesús, ¿en qué momentos de mi vida sentí que me encontró y me cargó en sus hombros? ¿en qué momentos sentí su alimento, su protección y cuidado? •También nos debemos reconocer como pastores de otros, ¿De quienes? ¿por qué tuve que salir en búsqueda de estas personas? •Para el día de misión que tengo hoy, ¿he conocido alguien que necesite que yo salga a su búsqueda? ¿Quién necesita hoy de mi palabra, mi escucha, mi cuidado, etc.? Gesto: escribir en un papelito el nombre de cada uno de los misioneros. Meterlos todos juntos, mezclarlos y por ultimo cada persona que saque un nombre. Ese nombre que toca es la persona que por ese día de misión será mi oveja, a quien tenga que cuidar, atender, como si fuera su pastor. Mi oveja 39


puede saberlo o no, seremos como una especie de ángel para él. Canciones sugeridas: •El señor es mi pastor •El que bebe del agua •El que muere por mi •Nadie te ama como yo DIA 3 JESUS SEMBRADOR Presencia de Dios: Señor, que mi corazón pueda estar en tu presencia para disponerse y responder a Tu amor. Gracia a pedir: Te pido la gracia de sentirme profundamente invitado a sembrar en otros tu Palabra, y sentirme a la vez fortalecido por tu compañía. Evangelio: Mt 13, 1 – 9 Comentario: La semilla que se siembra es la Palabra de Cristo. En este pasaje, Jesús nos transmite cómo debemos interpretar sus parábolas, no se trata de quedarnos con el significado aislado de sus palabras, sino de bajarlas a tierra, a nuestra propia vida, y pensar cuántas veces las transformamos en acciones, cuántas veces somos esa tierra fértil que recibe la 40


semilla y da fruto. Jesús siembra con su mensaje, y esa semilla es su herramienta para cambiar nuestras realidades. Nos invita a ser sembradores predicando y viviendo lo que predicamos, y nos asegura que no estaremos solos, que Él será nuestra compañía por más que no todas las semillas caigan en tierra buena. Preguntas para la reflexión: •¿Cómo ha sido la siembra de Cristo en mí? ¿A través de quiénes Jesús ha ido sembrando en mí? •¿Qué tierra he sido al momento de recibir el mensaje de Jesús? ¿Cómo ha sido mi actitud frente a lo que Jesús me invita a vivir? •Como sembrador de esa semilla, ¿he sabido acogerla, cuidarla y transmitirla a otros corazones? ¿Cómo ha sido mi siembra? ¿Cuánto pesa saber que me voy a encontrar con rechazos y desprecios por tratar de contagiar las enseñanzas de Jesús? •¿Cómo estoy correspondiendo a Su llamado? ¿Cómo lo estoy haciendo parte de mi propia vida? ¿Qué aspecto veo que necesito seguir trabajando para dar el fruto más abundante? Cantos sugeridos: •Quiero caer en tierra •Señor que nuestra vida sea •Mi Reino es un grano de mostaza

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Gesto: Después del tiempo de oración, elegir una canción para ser cantada en grupo, y luego que cada uno comparta una frase de la canción que le haya llegado especialmente. Día 4 JESÚS PAN DE VIDA Presencia de Dios: Me hago consciente de mi pequeñez, y de lo mucho que Él me ama de todas formas. Me siento acogido, acompañado… Gracia a pedir: Jesús dame la gracia de sentirme necesitado de ti. Déjame comprender que eres Tú el único que puede llenar mi vida por completo. Evangelios sugeridos: •Mt 26, 26-29 La última cena. •Jn 6, 48-58 Pan de Vida Comentario: Jesús se nos presenta como Pan de Vida, el único capaz de saciar nuestras necesidades y animarnos en el camino que nos toca vivir. Es por esto, que desde nuestro lugar de cristianos estamos invitados a valorar la Eucaristía como lo que verdaderamente significa, un acto de amor donde el mismo Dios continúa entregando su vida por cada uno de nosotros. El pan y el vino son el Cuerpo y la sangre de Cristo… de ahí su importancia de acogerlo en cada Eucaristía. 42


Somos responsables de preparar el corazón para este encuentro, y principalmente, de no ser indiferentes después de este. Nuestra gran misión es poder trasmitir la alegría de recibirlo. Ayudas para la reflexión: •¿Me siento necesitado de Cristo en mi día a día? En los distintos ámbitos... Con las diferentes personas… •¿Soy consciente de que sólo junto a Él logro ser constante en mi camino? •¿Valoro la Eucaristía como la entrega que realmente significa? ¿La vivo siendo coherente con mi vida cotidiana? ¿Me preparo en la semana para ella? •Si pienso en la comunidad o grupo al que pertenezco, ¿cómo me estoy comprometiendo a vivir la Comunión desde la participación en la Eucaristía? •¿Estoy comprometido a compartir a este Jesús Pan de Vida? ¿Cómo? Canciones: •Haciéndote Pan (Eduardo Meana) •Milagro de Amor Gesto: Se divide al grupo misionero en 5 subgrupos, a cada uno de estos se les da una frase para comentar en oración. Luego se comparte en comunidad lo que quedó resonando, o nos llegó más.

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Frases: 1. “La Comunión es el centro de la vida cristiana como Cristo es el centro del cristianismo... Cristianismo sin Cristo, es como concierto sin músicos... y cristianismo sin Comunión, es permanecer en la pura región de las ideas, es como un amor sin presencia, una amistad sin confidencias, una caridad sin donación: cristianismo sin comunión es palabra hueca, vacía de sentido...” San Alberto Hurtado 2. “¿Queremos solucionar los problemas del mundo? Acerquémonos a la Eucaristía. El mundo está mal, porque falta amor; la Eucaristía es puro amor, amor que se inmola, amor que se anonada.” San Alberto Hurtado 3. “Después de la comunión quedar fieles a la gran transformación que se ha apoderado de nosotros. Vivir nuestro día como Cristo, ser Cristo para nosotros y para los demás. Eso es comulgar.” San Alberto Hurtado 4. "Cuando miras al crucifijo, comprendes cuánto te amó Jesús. Cuando miras a la Eucaristía, comprendes cuánto te ama hoy" Madre Teresa de Calcuta 5. "La Palabra se hace carne otra vez y habita entre nosotros, bajo las especies de la Eucaristía; el mismo Jesús, nacido hace dos mil años como un pequeño niño en Belén, está verdaderamente, realmente, físicamente y personalmente presente para nosotros en el Santísimo Sacramento." Madre Teresa de Calcuta

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Día 5 JESUS BUEN SAMARITANO Presencia de Dios: Me dispongo ante el Jesús compasivo que se detiene, sana y acompaña; y que nos invita a tener la misma actitud ante los demás. Gracia a pedir: -Dame Señor, la gracia de reconocer en el Buen Samaritano, el modo de obrar que Tú nos llamas a vivir cada día. Evangelio: Lc 10, 29-37: El buen samaritano. Comentario: Jesús quiebra los prejuicios de sus oyentes y les invita a abrir los ojos, la bondad puede estar presente allí donde menos se la espera. Amar al prójimo no es fácil, porque requiere donarse a los demás, y el donarse cuesta, porque no tratamos o queremos de la misma manera a todas las personas. Se esconde un misterio de valiosa dignidad en el que sufre y en el que se le acerca. Ahí se descubre que cada hombre vale no por las cosas que tiene, sino por lo que es, porque es inmensamente amado por Dios. Jesús crucificado se halla misteriosamente presente en toda persona que sufre. Dios nos ha dado el ejemplo al vivir su propia doctrina: "no hay amor más grande que el que da la vida por sus amigos", pero Él no la dio solo por sus amigos, sino también por sus enemigos. Y el mismo Jesús, mediante todo discípulo suyo 45


que vive el Evangelio de la misericordia, quiere seguir acariciando con su amor compasivo a cada persona que sufre. Preguntas para la reflexión: •¿Qué heridas de mi vida debo dejar sanar por Cristo? •Reconozco las actitudes de las personas que pasan, ¿quiénes actúan como buen samaritano en mi vida? ¿quiénes tienden su mano para sacarme de los momentos de debilidad? •¿Qué necesidades he observado en estos días de Misión? En las personas del lugar, en mis compañeros de grupo, en quienes me rodean… ¿cómo he respondido? •En nuestra vida diaria, ¿qué es lo que me anima a sanar, acompañar a quienes lo necesitan?; y ¿qué me impide ser como el buen samaritano? Gesto para compartir: Cada uno escribe en su papel lo que Dios le pide (actitudes, gestos) para estar más atentos a las heridas de los demás. Luego pega el papel, que será una venda, en un corazón grande de cartulina. De esta manera, nos comprometemos como comunidad a sanar el corazón herido. Canciones sugeridas: •Grande es tu amor •Amarte a Ti Señor •El que muere por mí •Quien pierda su vida por mí

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Día 6 ORACIÓN DE CIERRE DE LA MISIÓN •Nos ponemos en Presencia de Dios. •Pedir la gracia del “conocimiento interno de tanto bien recibido para que enteramente reconociendo podamos en todo amar y servir” (San Ignacio de Loyola). •Canto: Acuérdate N° 79. •Vamos a recolectar todos aquellos momentos en los cuales sentimos a Jesús presente durante estos días de misión: -De qué maneras pude experimentarlo como luz, pastor, sembrador, pan de vida, buen samaritano… -Hago memoria, reconozco y doy gracias. -Elijo la imagen de Jesús que me transmita la fuerza que necesito para continuar esta misión evangelizadora el resto del año. ¿Qué me dice? ¿A qué me invita? ¿Cómo me ayuda en la misión de cada día? -Compartimos entre todos nuestra oración. Si me ayuda, elijo un gesto, palabra, estribillo, etc, que exprese lo que fueron para mí estos días de misión. •Padre Nuestro Terminamos cantando. (Sugerencias: Alma misionera N° 107, Tres cosas tiene el amor N° 100, Confiados N° 67)

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Secci贸n 3: Pautas y ayudas para la misi贸n externa

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TALLERES “Al estilo de Jesús que se nos da como Luz, Buen Pastor, Sembrador, Pan de Vida, Buen Samaritano…” Imágenes de Jesús – Misión Salto 2013 Queridos misioneros: La idea detrás de los objetivos para cada día en los Talleres, es mantenernos unidos en una misma misión, a pesar de las distancias entre nosotros, y sin perder de vista las inquietudes y necesidades que nos han transmitido desde cada una de las zonas de misión de Salto. Como podrán ver, para cada día hay una premisa, una “idea fuerza”, que busca ordenar y organizar la propuesta del día. Este año, esas premisas corresponden a “Imágenes de Jesús” con las que queremos profundizar su modo de ser y actuar y su invitación a que ser y hacer “a su estilo”: “Al estilo de Jesús que se nos da como Luz, como Pan de Vida, como Buen Pastor…”. Queremos poner el énfasis en la dimensión de “respuesta”: Respuesta al encuentro – LUZ / Respuesta de conversión BUEN PASTOR / Respuesta en el seguimiento – SEMBRADOR / Respuesta en Comunidad – PAN DE VIDA / Respuesta misionera: capacidad, decisión de ir a otros - BUEN SAMARITANO. 51


San Ignacio, en sus Ejercicios espirituales, nos invita a “conocer internamente a Jesús, para amarlo y seguirlo”. En los talleres de cada día, buscaremos acercarnos a Jesús con la gente del lugar, contemplando junto con ellos las imágenes a través de las cuales Jesús se nos da a conocer. Para cada día, en función del tema del día que son las distintas Imágenes de Jesús, se sugiere un pasaje del evangelio. A su vez, de estos textos evangélicos, surgieron los objetivos que se proponen para cada día. Éstos no son más que grandes ambiciones; no pretendemos que hagan de todas ellas sus metas para cada día, sino que corresponde a cada grupo misionero, considerar las características y las necesidades de la comunidad del lugar donde están y en función de esto, discernir cuál o cuáles de estos objetivos resultan pertinentes para orientar los talleres de cada día. A su vez, comenzar el trabajo con objetivos claros, permitirá al grupo misionero que luego de realizada la propuesta, puedan examinar y evaluar lo vivido. Unidos en Cristo, COMISIÓN DE FORMACIÓN Y LITURGIA

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Metodología de talleres Queridos misioneros: Los talleres son parte importante de la misión y queriendo ofrecerles toda la ayuda posible para que nuestra misión en Salto sea la mejor que podamos ofrecer, les dejamos algunos puntos para tener en cuenta en la preparación y durante los talleres. 1- Experiencia central Antes de comenzar el taller hay que tener claro cuál es la experiencia central que se quiere comunicar. Discernir entre los objetivos propuestos y localizar el mensaje central a trabajar. Será, como la petición en los ejercicios, lo que nos marcará el rumbo de cada día de taller. 2- Cómo trabajar esta experiencia Para ello nos preguntamos: ¿cómo trabajar esta experiencia central? Proponemos varias actividades, habrá que elegir la/s adecuadas que ayuden a entrar. Con los niños se partirá de alguna actividad dinámica o juego. Con los adultos se buscará también un disparador que ayude a hacer el enganche con el mensaje del evangelio. A este momento lo llamamos Actividad – Motivación. 3- Personalización Buscar conectar con la vida, las experiencias, las relaciones, etc. Se une con el momento anterior. Darnos cuenta de lo que tiene que ver con nosotros esa dinámica o motivación. 53


Este paso es muy importante. El partir de la propia vida, hacer propio el tema, el mensaje que se trabaja. 4- Iluminaci贸n La Palabra de Dios viene a iluminar ese mensaje que se ha personalizado. Y que ya vimos que tiene que ver con la vida de cada uno. Siempre en clave de buena noticia. Se sugieren ayudas para profundizar en esa Palabra seg煤n las edades. 5- Cierre Luego se sugiere buscar alguna manera de cerrar. Oraci贸n, actividad que recoja lo vivido y que busque resaltar la experiencia central que quisimos comunicar.

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“CONOCER A JESÚS ES LO MEJOR QUE NOS PASÓ EN LA VIDA, DARLO A CONOCER ES NUESTRO GOZO” (Aparecida, 29) Para rezar con la gente Otorgar Bendición “Una persona que vive en la Gracia, que está bendecida, esté donde esté, derrama bendición. Si somos conscientes de las bendiciones recibidas, nos resulta sorprendentemente fácil bendecir a los demás, augurarles lo bueno y hablar bien de ellos, como así también despertar su belleza y su verdad. Los bendecidos siempre bendicen a los demás. Y los hombres aguardan ser bendecidos. Se ve por doquier. Las blasfemias, los chismes, los reproches o las imprecaciones no resultan alentadores para la vida de nadie. Mucho de ello tiene lugar a nuestro alrededor y sólo provoca oscuridad, destrucción y muerte. Así, sintiéndonos “bendecidos”, podemos transitar por este mundo y otorgar bendiciones. No necesitamos de mayor esfuerzo para ello. Naturalmente, depende de nuestro corazón. Si en nuestro corazón escuchamos la voz que nos llama por nuestro nombre y nos bendice, la oscuridad ya no podrá confundirnos. La voz que nos llama “hijo amado”, “hija amada”, también nos brinda palabras de bendición para los demás. Entonces, podemos abrirles los ojos al hecho de que no están menos bendecidos que nosotros.” Extractado de "El lenguaje del corazón. Un camino hacia tu interior" de Henri Nouwen. Pag 81-82. Edit Bonum 2005 55


Consagración de la familia al Sagrado Corazón Sagrado Corazón de Jesús, esta familia cristiana renueva hoy ante Ti sus vínculos de amor y comunión. Delante de Ti, nuestras voces se unen para pedirte: que reines en nuestro hogar; que día a día experimentemos Tu presencia ente nosotros, y que así podamos seguir creciendo en el amor mutuo, en la mutua comprensión, y se consolide más nuestra unión familiar. Asimismo, te pedimos que presidas nuestras vidas, y que nos enseñes a encarar cristiana y solidariamente: todas nuestras alegrías, preocupaciones y tristezas, fracasos y triunfos. Haz que tu mandamiento de amor esté siempre presente en nuestra familia, especialmente en los momentos difíciles, en las divisiones, incomprensiones o distancias que puedan ocasionarse. Procura también que siempre tengamos un trabajo digno para sostener nuestra casa, y que nunca nos falte el pan sobre la mesa. Especialmente, Señor, te pedimos hoy por nuestros hijos, para que puedan crecer en un hogar cristiano y experimentar el Amor, la comprensión y la PAZ. Haz, Señor, de nuestro corazón un corazón igual al tuyo, Amén.

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Oración por la paz en la familia Señor, Dios nuestro, tú que quisiste encarnarte en la persona de Cristo y tener también en este mundo una familia, concédenos la gracia de conformar una familia unida y pacífica como aquella Sagrada Familia que un día tú formaste junto José y María. Pon en nuestro corazón los mismos sentimientos de amor, de bondad, de humildad, de dulzura, de paciencia que tú supiste tener. Ayúdanos a sobrellevar los momentos difíciles, ayúdanos para que no reine jamás la división o la discordia en nuestro hogar. Que aprendamos a perdonarnos tal y como tú nos has perdonado. Haznos hombres y mujeres de bien, capaces de actuar siempre con amor, siempre dispuestos a ver lo mejor que hay en los otros, siempre dispuestos a colaborar en la unión familiar, en la paz del hogar. Amén.

Se invita, entonces, a darse como familia el saludo de la PAZ, diciendo: “Señor Jesucristo, tú que dijiste a tus apóstoles la PAZ les dejo, MI PAZ les doy, no tengas en cuenta nuestros pecados, nuestras sombras, nuestras divisiones, nuestros problemas, sino la FE de tu Iglesia, la fe de esta familia cristiana que quiere vivir CONTIGO y PARA TI, y conforme a tu palabra concédenos la PAZ y la UNIDAD. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos, Amén. La Paz de Cristo Resucitado esté hoy y siempre con todos ustedes, habite hoy y siempre en sus corazones y sea el sostén de esta familia. Podemos darnos fraternalmente la PAZ.

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Oración por los Difuntos Dios de misericordia y de amor, ponemos en tus manos amorosas a nuestros hermanos (NN.) En esta vida Tú les demostraste tu gran amor; y ahora que ya están libres de toda preocupación, concédeles la felicidad y la paz eterna. Te damos gracias por permitirnos compartir nuestra vida a su lado, te damos gracias por todo lo que aprendimos junto a ellos, por todo lo que vivimos en unión con ellos. Que nuestro recuerdo agradecido por la vida de todos estos hermanos no se borre jamás, y que podamos seguir experimentado que, más allá de lo físico, continúan siendo nuestros compañeros en el camino. Su vida terrena ha terminado ya; recíbelos ahora en el paraíso, en donde ya no habrá dolores, ni lágrimas ni penas, sino únicamente paz y alegría con Jesús, tu Hijo, y con el Espíritu Santo para Siempre. Amén.

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Oración para Dar Gracias (Comenzamos pidiéndole a las personas presentes que expresen en voz alta por qué le quisieran dar gracias a Dios. Cuando se han reunido todas las “acciones de gracias” decimos juntos:) Tenemos tanto por qué darte gracias Señor... Es maravilloso Señor: Tener los brazos abiertos, cuando hay tantos mutilados. Que nuestros ojos vean, cuando hay tantos sin luz. Que nuestras manos trabajen, cuando hay tantas que mendigan. Que tengamos salud, cuando hay tantos enfermos. Que tengamos seres queridos, cuando hay tantos solitarios. Que nuestra voz cante, cuando hay tantas que enmudecen. Que maravilloso Señor: Tener abrigo, techo y sustento, cuando hay tantos en la calle. Es maravilloso volver a casa, cuando hay tantos que no tienen adonde ir. Es maravilloso amar, vivir sonreír y soñar, cuando hay tantos que odian, lloran y se revuelven en pesadillas. Es maravilloso tener un Dios en quien creer, cuando hay tantos que no sienten consuelo ni tiene fe. Es maravilloso Señor...... sobre todo, tener tan poco que pedir y tanto que agradecer. Haz que todos los dones que de Ti recibimos los pongamos al servicio de Tu Evangelio, para que cada día más hermanos puedan reconocerte y darte gracias. Que nuestra vida, Señor, sea testimonio de tu presencia, de tus gracias y de tu amor... 59


Oración por los enfermos Jesucristo, Señor Nuestro, Tú que pasaste por este mundo sanando enfermos, acompaña hoy a nuestros hermanos (NN), que necesitan de Ti y quieren sentirse unidos a Ti especialmente en este momento de dolor e impotencia. Tú que conoces de Cruces y dolores, consuela y cura a nuestros enfermos. Ayúdalos a llevar con paciencia todo el tiempo que requiera su sanación. Sé para ellos una luz de esperanza, una roca de confianza, un recinto de amor, para que encuentren en ti la fortaleza que los ayude a salir adelante. Señor, Tú que siempre atendiste las necesidades de todos los que pasaron a tu lado, recibe hoy la oración de esta familia que te pide por sus enfermos. Dale la fortaleza y la paz para sobrellevar siempre unidos ésta y otras enfermedades que puedan venir. Señor nuestro y Dios nuestro, no pases junto a nosotros sin detenerte, no sigas adelante en este momento en que sentimos que anoche; VEN SEÑOR JESÚS, limpia nuestras heridas, y concédenos la salud que te pedimos para nuestros hermanos. Amén

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Oración de bendición de las casas Bendice Señor, esta casa, y a todos los que viven en ella. Bendice la puerta abierta como señal de bienvenida. Bendice el techo que nos protege de la lluvia, del frío y del calor. Bendice las ventanas, por donde entra la luz del día, y el resplandor de las estrellas. Bendice en especial a las personas que habitan aquí. Dales la salud del cuerpo y del alma. Que tengan el pan material de cada día, y el pan espiritual de tu Palabra y tu presencia. Que vivan unidos, en comprensión y fidelidad, en colaboración mutua y en mutuo perdón. Y te pedimos también, por sus seres queridos, los ausentes y los que ya han pasado a la Casa del Padre de los Cielos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

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EL ROSARIO María es Reina de las Misiones, porque ella fue la primera misionera, al llevarlo en su seno y darlo a conocer al mundo. Hoy, ella continúa dando a conocer a su Hijo a los hombres, y es guía y modelo de los misioneros, por eso es llamada también "Estrella de la Evangelización". “ Si Ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás si es tu guía; llegarás felizmente al puerto si Ella te ampara ”, San Bernardo. El Rosario no consiste en repetir Avemarías. El Rosario consiste en mirar los acontecimientos de la vida de Nuestro Señor Jesús a través de los ojos de la Virgen. Consiste en descubrir cómo dichos acontecimientos pueden motivarte a vivirlos en tu propia vida. El Rosario es una puerta que se abre para el encuentro con la Virgen que siempre trae al niño Jesús en sus brazos. Por eso la Virgen lo pide insistentemente en Fátima y en Lourdes ¡Recen el Rosario! Y especialmente récenlo en familia. Juan Pablo II, dirigiéndose a los jóvenes en España en el año 2003, nos decía: “Con gran acierto han querido en esta vigilia meditar los misterios del Rosario llevando a la práctica la antigua máxima espiritual: "A Jesús por María". Ciertamente, en el Rosario aprendemos de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor. Al comenzar esta oración, por lo tanto, dirijamos la mirada a la Madre del Señor, y pidámosle que nos guíe hasta su Hijo Jesús”. 62


¿Cómo rezar el Rosario? 1. Nos ponemos en presencia de Dios haciendo la Señal de la Cruz e invitamos a la gente a dejar de lado sus preocupaciones, a olvidar todo lo que nos rodea para poder vivir cada misterio y tomar la mano de María para que nos muestre la vida de Jesús. 2. Empezamos a meditar cada Misterio de la siguiente manera: a. Se introduce el misterio que se va a rezar (se puede referir directamente al texto bíblico al que hace referencia). b. Se reza un Padre Nuestro. c. Se rezan 10 Aves María. d. Se reza el Gloria. 3. Al finalizar la contemplación de los cinco Misterios del día, se reza un Padre Nuestro, tres Avemarías y un Gloria, todo ello por el Papa y sus intenciones. Se termina rezando La Salve.

Misterios • Misterios de Gozo: Se rezan los lunes y sábados. 1° misterio: La Anunciación El ángel Gabriel se presenta ante la Virgen María y le anuncia que ha sido elegida para ser la Madre del Salvador. Ella con humildad, da su Sí a Dios. 2° misterio: La visita de María a Isabel Pocos días después de la anunciación, María emprende un largo y difícil viaje para ayudar a su prima Isabel, que estaba 63


esperando a Juan el Bautista. 3° misterio: El nacimiento de Jesús Con María adoremos al niño Jesús, rey de los cielos, envuelto en pobres pañales sobre las pajas de un pesebre. 4° misterio: La Presentación en el templo María y José llevan al niño Jesús al templo de Jerusalén para presentarlo al Señor, obedeciendo a las leyes de su pueblo. 5° misterio: El niño Jesús es hallado en el Templo Jesús se ha perdido. Tiene 12 años. Durante tres días María y José lo buscan sin descanso. Finalmente lo encuentran en el templo de Jerusalén, encargándose de las cosas de Su Padre. • Misterios de Dolor: Se rezan los martes y viernes. 1° misterio: La oración en el huerto La noche antes de su muerte, Jesús sube al monte de los Olivos a rezar. Bajo el peso de nuestros pecados Jesús se llena de tristeza y suda sangre. 2° misterio: La flagelación de Jesús Jesús es condenado a muerte, lo atan a una columna y es cruelmente azotado. 3° misterio: La coronación de espinas Pusieron a Jesús una corona de espinas, lo abofeteaban y escupían. Jesús sufre en silencio para salvarnos. 4° misterio: Jesús camino al calvario Cargado con la cruz, Jesús marcha penosamente, ni una queja sale de sus labios. Con la Cruz a cuestas, entregando su 64


vida por amor a toda la humanidad, Jesús salvará a las almas que tanto ama. 5° misterio: Jesús muere en la cruz Cristo nos amó y padeció por nosotros. Padeció y murió en la cruz para conseguirnos la vida eterna. Y antes de expirar nos dejó a Su Madre como Madre nuestra. • Misterios de Gloria: se rezan los miércoles y domingos. 1° misterio: La Resurrección de Jesús Como lo había anunciado a sus discípulos, al tercer día después de su muerte resucita Jesús. 2° misterio: La Ascensión de Jesús Cuarenta días después de su Resurrección, estando con María y los apóstoles en el monte de los Olivos, Jesús fue elevándose hacia el cielo hasta desaparecer. 3° misterio: La venida del Espíritu Santo El Espíritu Santo descendió sobre María y los apóstoles y los llenó de fuerza y valor para difundir por todo el mundo las enseñanzas de Cristo. 4° misterio: La Asunción de María La Santísima Virgen es llevada en cuerpo y alma al cielo. Y estando junto a su hijo, intercede ante Él por todas nuestras necesidades. 5° misterio: La coronación de María En el cielo la Virgen María es coronada como reina del cielo y de la tierra. 65


• Misterios de Luz: se rezan los jueves. 1° misterio: El Bautismo en el Jordán Cristo entra en el agua del río, el cielo se abre y se oye: "Este es mi hijo, el Amado, este es mi elegido" y el Espíritu desciende sobre Él para investirlo de la Misión que le espera. 2° misterio: Las bodas de Caná Jesús transforma el agua en vino, abre el corazón de los discípulos a la fe gracias a la intervención de María, la primera creyente. 3° misterio: Jesús anuncia la llegada del Reino e invita a la conversión Perdonando los pecados de quien se acerca a él con humilde fe, Jesús inicia el ministerio de la misericordia que Él continuará ejerciendo hasta el fin del mundo. 4° misterio: La Transfiguración La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo en el Monte Tabor "Este es mi hijo, el elegido, escúchenlo". 5° misterio: La Institución de la Eucaristía Cristo se hace alimento con su cuerpo y su sangre bajo las especies del pan y el vino dando testimonio de su amor por la humanidad: "Los amó hasta el extremo".

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La Salve (Salve Regina) Dios te salve, Reina y Madre de misericordia; vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén

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El cristiano vive en el espíritu de las bienaventuranzas. Somos bienaventurados, dichosos, y esta dicha que nos inunda se desborda como don para compartir con otros. Por eso todo cristiano es misionero.

SOMOS DICHOSOS Somos dichosos porque fuimos llamados a la vida. Somos dichosos porque fuimos llamados a la fe. Somos dichosos porque Dios nos amó primero Somos felices porque tenemos un Dios mucho mejor del que nos imaginábamos. Somos felices porque, al resucitar, venció a la muerte. Somos dichosos porque sabemos que incluso el dolor es camino de resurrección. Somos dichosos porque él sigue estando con nosotros. Somos dichosos porque nos encargó la tarea de evangelizar. Somos dichosos porque, al ser él nuestro hermano, nos descubrió cuán hermanos éramos nosotros. Somos dichosos porque él perdonará nuestros pecados como perdonó el de Pedro. Somos dichosos peque él curará nuestra ceguera como la de Tomás. Somos dichosos porque él avivará nuestras esperanza muertas como las de los de Emaús. Somos dichosos porque él enderezará nuestro amor como el de Magdalena. Somos dichosos porque nuestros nombre están escritos en el reino de los cielos. Somos dichosos porque el reino de los cielos está ya dentro de nosotros. Somos dichosos porque nos ha nombrado testigos de su gozo, la más hermosa de las tareas, el más bendito de los oficios, la misión que debería llenarnos a todas horas los oídos de alegría. J.L. Martin Descalzo, Razones para la alegría 69


AYUDA DE TEXTOS BÍBLICOS ● Parábola

del sembrador Mt. 13,1; Mc.4,1; Lc. 8,4. de la mala hierba entre el trigo Mt. 13,24. ● Parábola de la semilla de mostaza Mt. 13,31; Mc. 4,30; Lc. 13,18. ● Parábola de la levadura Mt. 13,33; Lc. 13,20. ● Parábola del tesoro escondido Mt. 13,44 ● Parábola de la perla de mucho valor Mt. 13,45. ● Parábola de la red Mt. 13,47 ● Parábola de la oveja perdida Mt. 18,10; Lc. 15,3 ● Parábola del funcionario que no quiso perdonar Mt. 18,23 ● Parábola de los trabajadores del viñedo Mt. 20,1 ● Parábola de los dos hijos Mt. 21,33 ● Parábola de los labradores malvados Mt. 21, 33; Mc. 12,1; Lc. 19,11. ● Parábola del banquete de bodas Mt. 22,1; Lc. 14,15. ● Parábola de los talentos Mt. 25,14; Lc. 19,11. ● Parábola de la l��mpara Mc. 4,21; Lc. 8,16. ● Parábola del crecimiento de la semilla Mc. 4,26. ● Parábola del buen samaritano Lc. 10,25. ● Parábola de la higuera sin fruto Lc. 13,6. ● Parábola de la mujer que encuentra su moneda Lc. 15,8. ● Parábola del hijo pródigo Lc. 15,11. ● Parábola del mayordomo astuto Lc. 16,1. ● Parábola del rico y el pobre Lázaro Lc.16, 19. ●Parábola de la viuda y el juez Lc. 18,1. ● Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos Lc. 18,9. ● Parábola

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Otras citas bíblicas Eucaristía

Pan de vida

Jn 6, 35-59

Institución

Lc 22, 14-22

En la Providencia Lc 12, 22-34 Fe y confianza Tempestad calma Lc 8, 22-25 Camina sobre el agua Mc 6, 45-52, Jn 6, 16-21, Mt 14, 22-33 Mt 14, 13-21, Multiplica panes Mc 8, 1-9 Lc 17, 5-6 Poder de la fe Lc 18, 35-43 Ciego de Jericó Caridad

Primer Mandamiento Juicios Perdón ofensas Buen samaritano Perdón hermanos Familia Enemigos

Cansado

Mt 10, 28, Heb. 13, 5-6, Salmo 90, Gal. 6, 9-10

Con dificultad

Salmo 16, Salmo 31, Jn 14, 1-14

Triste, Sufrimiento

Mt 5, 4, 2 Cor. 1, 3-4, 1 Pedro 5, 6-7

Con miedo

Salmo 4 71

Mt 22, 34-40 Lc 6, 37-42 Mt 6, 14-15 Lc 10, 25-37 Mt 18, 21 Mc 3, 31-35 Lc 6, 37-42


Enfrentado a una crisis

Salmo 121, Mt 6, 25-34, Heb. 4, 16

Enfermo o con dolor

Mt 26, 39, Salmo 38

Necesitando paz Jn 14, 1-4, Jn 16, 33, Salmo 55, Mt 5, 11-12 Protección Envío Mt 10, 16-20, Salmo 121 Falta de fe

Mt 8, 26, Heb. 2

En oración

Jn 17, Salmo 4, Salmo 42

Desalentado

Salmo 23, Salmo 42, Salmo 55, Mt 5, 11-12

Necesitando la protección de Dios

Salmo 27, 1-6, Salmo 91

Pedir perdón

Rom. 12, 14-21, Lc 17, 3-4

Arrepentido

Salmo 50, Salmo 51 72


Anotaciones del misionero

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Anotaciones del misionero

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Anotaciones del misionero

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Anotaciones del misionero

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Anotaciones del misionero

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Guia Misionera 2013