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Entrevista a Montserrat Castelló Badía

Págs.

8-9

Por una cultura

ciudadana democrática

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13

Los mejores en

educación 2012

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Árbol de tinta

Año XXVI No. 195

Febrero 2013

Distribución gratuita

ISSN 1900-592X

San José

Especial

concertificación del ICONTEC

Escritura en la

universidad La escritura académica se ha constituido como uno de los procesos centrales en la formación universitaria debido a que facilita el desarrollo de habilidades cognitivas complejas. De ahí que la universidad deba asegurar, de manera adecuada, tanto la enseñanza como el aprendizaje de los géneros discursivos académicos en todos sus programas. Por lo anterior, dedicamos esta edición al abordaje de esta temática.

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3

Yokomo,

una empresa familiar

hecha a pulso

Págs.

4-7 Pág.

16

Los 10 mejores

de cada programa Págs.

10-12


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Editorial

Febrero 2013

La importancia de la escritura en la universidad Para esta primera edición del 2013 Árbol de tinta presenta, entre su colección de textos, algunos escritos cuyo tema central gira en torno a la escritura en la universidad: ¿Qué implica escribir en la universidad? ¿Qué relación se establece entre la escritura y la subjetividad? ¿Qué procesos podrían desarrollarse para llevar a cabo planeaciones de textos académicos? ¿Qué papel cumple la ortografía en la producción escrita? ¿Cómo es la naturaleza discursiva de las escrituras realizadas a través de las redes sociales y de qué manera afecta los textos académicos? ¿Cuáles son los principales desaciertos escritores de los estudiantes? son algunas de las preguntas que orientan las reflexiones que aquí se presentan. Comprender la importancia de la escritura en la universidad implica no solo pensar este proceso como indispensable para el aprendizaje de los estudiantes en sus ciencias y disciplinas, así como para la construcción de conocimiento, sino que, además, requiere posicionarlo como una herramienta

fundamental para los procesos de enseñanza, es decir, la escritura debe hacer parte indispensable de la reflexión que los docentes hacen de su quehacer pedagógico y didáctico. Es por ello que los maestros debemos integrar los procesos escritores tanto en la investigación como en la docencia. El propósito de estos artículos sobre escritura, también tiene que ver con la idea de emplear los textos, y en general nuestro periódico, en el trabajo de clase, por lo que esta edición invita a los maestros de todos los campos de conocimiento a que integren las escrituras que se presentan, edición tras edición, en Árbol de tinta. Estos escritos conforman discursos de variados temas relevantes para las labores de formación tanto disciplinar como humanística; de ahí que esto haga que de manera más general preguntemos: ¿De qué manera se integra la escritura con los propósitos de nuestras asignaturas? ¿Qué transformaciones positivas puede generar la escritura a los procesos de evaluación? ¿De qué manera

contribuye este proceso al desarrollo de competencias en los estudiantes? ¿Cómo superar las representaciones excluyentes de la escritura en algunos programas universitarios?, entre otras. En suma, estos textos de variados géneros discursivos conforman un interesante compendio de información, visiones y posicionamientos que contribuyen a la apertura de espacios polifónicos entorno a la idea según la cual la formación de los estudiantes también de estar mediada por el desarrollo del lenguaje y el pensamiento a través de los procesos de escritura, lectura y oralidad.

Guillermo Hoyos: La filosofía como ejercicio ético y político Nidia Chaparro Cuervo*

Tomada de internet

El pasado 5 de enero falleció en Bogotá, Guillermo Hoyos Vásquez, quien fuera uno de los filósofos más reconocidos en Colombia y América Latina; profesor de las universidades Nacional y Javeriana, director del Instituto Pensar de esta universidad, decano de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional, asesor de Colciencias y del Icfes, miembro de la Comisión Nacional de Doctorados y Maestrías, del CNA, de la Comisión de Paz en el gobierno de Belisario Betancur, del Comité Académico de la En-

Árbol de tinta

ciclopedia Iberoamericana de Filosofía y de numerosas comisiones en los campos de la educación superior, la democracia, la ciudadanía y los derechos humanos, en nuestro país. Su reflexión se nutrió, fundamentalmente, de la fenomenología de Husserl, en particular, de su concepto de mundo de la vid, del pensar crítico y de la idea de sujeto kantianos y de la teoría comunicativa de Habermas, referentes conceptuales desde los cuales elaboró sus planteamientos sobre la educación, la universidad, la ciencia, la ética y la política, la democracia y los derechos humanos, temas recurrentes en sus libros, artículos, conferencias y clases. Un acercamiento a su pensamiento filosófico, que alguna vez él mismo calificó de “exiguo en producción de libros aunque prolífico en artículos y en aportes para libros colectivos”1, puede hacerse a través de libros de su autoría, como Los intereses de la vida cotidiana y las ciencias o Derechos humanos, ética y moral; de libros en coau-

toría con Germán Vargas Guillén, La teoría de la acción comunicativa como nuevo paradigma de investigación en ciencias sociales: las ciencias de la discusión; en coedición con Ángela Uribe, Convergencia entre ética y política. Como un homenaje a su pensamiento y obra, el libro La responsabilidad del pensar, editado por Alfredo Rocha de la Torre, compila artículos de reconocidos académicos nacionales y extranjeros, sobre los principales planteamientos del profesor Hoyos Escribió, también, numerosos artículos sobre educación superior y sobre distintos aspectos de la institución universitaria, considerada en general, lo mismo que sobre la universidad colombiana, artículos entre los cuales se destacan: Educación y autonomía, La idea de Universidad; El ethos de la universidad, en el que identifica la argumentación, como esencial a la vida universitaria; Ciencias sociales y humanas: por la renovación de la idea de universidad; Educación para la ciudadanía; Mundo de la vida y Comunicación. La fenomenología en diálogo con las cien-

cias; Las creencias religiosas en la sociedad postsecular; Tolerancia y democracia en una política deliberativa; Ciencia y ética desde una perspectiva discursiva, entre otros. Su fallecimiento ha motivado numerosas expresiones de aprecio y reconocimiento al intelectual, y, sobre todo, al ser humano que fue Guillermo Hoyos: cálido, respetuoso con sus alumnos y colegas, con gran sensibilidad social, compromiso ético y coherencia entre el pensar, el decir y el actuar. En palabra de Oscar Mejía Quintana, uno de sus discípulos de la Universidad Nacional, “Hoyos nos enseñó a ser modernos en el mejor sentido del término: a ser tolerantes, a escuchar, a respetar y a reconocer al otro, a dialogar para no imponer las razones por la fuerza o por las balas”2 *Vicerrectora 1 HOYOS VÁSQUEZ, Guillermo (2011). Los intereses de la vida cotidiana y las ciencias (Kant, Husserl, Habermas), Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 2ª edición, 2011. 2 MEJÍA QUINTANA, Oscar. “Nos enseñó a escuchar, a ser tolerantes y a respetar al otro”. El Tiempo. 19 de enero de 2013, pag. 19

*Presidente del Consejo Superior Luis Enrique Orozco * Rector Alfonso Reyes Alvarado * Comité Editorial Nidia Chaparro Cuervo, Luz Ángela Castaño González, Fadhia Sánchez Marroquín, Andrés Felipe Giraldo López y Franciny Espinosa Osorio * Comité de Redacción Oscar Iván Londoño, Marien Alexandra Gil Serna y Alexa Bajaire Lamus * Dirección Fadhia Sánchez Marroquín * Redacción y Edición Franciny Espinosa Osorio *Fotografía Archivo Comunicación Institucional, Gabriel Valbuena, Internet, homenaje a la serie Las Lectoras de Pablo Picasso. Tomado de internet * Diseño y Diagramación Julio César Morales *Impresión Editorial Aguasclaras *Contacto comunicacioninstituciona@unibague.edu.co 2709432 ext. 419


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Academia

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Universidad de Ibagué

Certificación del icontec

para el Centro San José Carlos Fernando Bahamón, director regional centro y sur oriente del ICONTEC entrega la certificación de Calidad ISO 9001:2008 a la directora del Centro técnico y tecnológico San José, Gloria Esperanza Manrique.

Con gran orgullo el Centro Técnico y Tecnológico San José, como Institución de formación para el trabajo, recibió del ICONTEC las certificaciones de calidad ISO 9001:2008 y NTC 5555, así como el programa Técnico Laboral en Mantenimiento de Redes y Equipos de Cómputo, la NTC 5666, y los programas Construcción y mantenimiento de instalaciones eléctricas, residenciales, comerciales e industriales; Patronaje y confección de prendas de vestir; Comunicación gráfica publicitaria y Mantenimiento de automóviles a gasolina y gas, la certificación NTC 5581. Este logro fue producto del trabajo desarrollado por su directora Gloria Esperanza Manrique y su equipo del trabajo al cual en su intervención en la entrega de las certificaciones hizo un merecido reconocimiento. Las certificaciones entregadas por el icontec son una herramienta de gestión que certifican la calidad de la Institución. La ISO 9001:2008 es una certificación de connotación internacional la cual avala al Centro San José en 130 países del mundo como una institución que trabaja

por la calidad. En cuanto a las certificaciones NTC 5555, 5666 y 5581 certifican que el Centro cumple con los estándares de calidad y sus programas con una norma técnica colombiana la cual garantiza que las personas que se forman en la institución cumplen con los requisitos que exige el Ministerio de Educación Nacional, precisó Carlos Fernando Bahamón, director regional centro y sur oriente del icontec. “Una institución que no trabaje en pro de la calidad, que no cuente con un sistema de gestión, va a ser una entidad desordenada, sin claridad en los procesos que improvisa en su forma de actuar”, agregó el directivo del icontec. Estas certificaciones le permiten al Centro San José consolidar su imagen y presencia en la ciudad y le brindan respaldo para la presentación de proyectos a agencias de cooperación internacional. De igual forma, aseguran el cumplimiento de los requisitos de los usuarios, tanto internos como externos y aumenta el nivel de satisfacción

de sus necesidades y expectativas, proporcionando un mayor valor agregado a la Institución y a sus programas, a través de los procesos de mejoramiento continuo. En el acto de entrega de las certificaciones, la Universidad de Ibagué al igual que el Centro técnico y tecnológico San José hicieron un reconocimiento especial al padre Victorino Correa, quien fuera durante varios años director de la Comunidad Salesiana en Ibagué. La ceremonia realizada en el auditorio del Centro fue presidida por el Rector de la Universidad, doctor Alfonso Reyes Alvarado y contó con la presencia del arzobispo de Ibagué, monseñor Flavio Calle Zapata, al igual que del inspector provincial de la Comunidad Salesiana Inspectoría San Luis Beltrán de Medellín, padre Jhon Jairo Gómez. El Centro San José es el resultado del convenio realizado entre la Universidad de Ibagué y la Pía Sociedad Salesiana, que brinda beneficio social, mediante la preparación para el trabajo y la adecuada formación académica y espiritual del talento regional.

Los mejores en educación En el acto de bienvenida a profesores al semestre A de 2013, el rector de la Universidad de Ibagué, Alfonso Reyes Alvarado, entregó a los programas de Psicología, Ingeniería Civil, Mercadeo y Administración Financiera la Orden a la Educación Superior y a la fe pública “Luis López de Mesa”, conferida por el Ministerio de Educación Nacional. Esta orden fue otorgada por haber obtenido acreditación de alta calidad el año inmediatamente anterior. Este es un estímulo creado por el Ministerio con el cual se busca reconocer a las instituciones y a los programas que voluntariamente se sometan al proceso de acredi-

tación y para el efecto dispone la creación de una Orden especial que a la vez reconoce y recuerda a uno de los personajes colombianos que más ha influido en la formación de nuestra nacionalidad. La entrega de esta Orden se da con el ánimo de estimular la calidad de la educación superior y exaltar a los programas académicos de educación superior, que luego del proceso de autoevaluación, evaluación externa de partes académicos y sustentación ante el cna, han merecido recibir la acreditación.

De izquierda a derecha Alfonso Reyes Alvarado, rector de la Universidad de Ibagué; Erika Alejandra Patiño, directora del programa de Mercadeo; Carlos Ariel Naranjo, director de Ingeniería Civil; Jairo Trilleros, director de Administración Financiera y Laura Arcila Villa, decana de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales.


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Especial

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La ortografía: ¿Un dinosaurio en peligro de extinción? Violeta Molina Natera*

“La correcta escritura, el buen uso del léxico y el dominio de las reglas gramaticales constituyen los tres grandes ámbitos que regula la norma de una lengua”, explica la reciente edición de la Ortografía de la lengua española. Se dice que la buena escritura nos muestra como individuos cultural y profesionalmente competentes en el medio social, por lo cual debemos ser muy cuidadosos con nuestros escritos, que finalmente nos exponen al escarnio público. Todos hemos tenido la experiencia de encontrar terribles errores en textos donde se supone que no debería haberlos, como periódicos, documentos profesionales, correos electrónicos, por mencionar algunos. La sensación es de censura para quien cometió el error por su ignorancia o por la falta de cuidado al no verificar la ortografía antes de publicar el texto. Pero, ¿y qué pasa con nuestros propios textos?, ¿cómo nos aseguramos de no cometer este tipo de errores? En primer lugar, el mundo globalizado nos expone a más volúmenes de información que son consumidos cada vez en menos tiempo. Esto hace que no se preste atención a las formas adecuadas de expresión y lo que importe sea captar la idea esencial, dejando de lado el gusto por una escritura elaborada. De la misma forma, es necesario comunicar más información a través de distintos canales, como correos electrónicos, chat, documentos profesionales, entre otros, y en el afán olvidamos revisar la forma en la que producimos los mensajes. En muchos casos la información se genera en el procesador de textos Word, que cuenta con un sistema de corrección ortográfica para español, infalible para muchos. Sin embargo, este sistema simplemente es una base de datos que compara las palabras producidas con las que tiene

almacenadas, lo cual hace que desconozca las palabras nuevas o las producidas con una conjugación poco usual como “abríamosle” (la puerta). Para el caso de las tildes, es aun más evidente la dificultad del corrector ortográfico porque no modifica las palabras que se diferencian en su función por esta marca ortográfica. Un caso frecuente es el adverbio de cantidad “más” (Quiero más helado) que requiere tilde so pena de convertirse en una conjunción adversativa (Me duele, mas no me quejo). Y se podrían mencionar muchos más ejemplos similares. Por otra parte, los sistemas educativos actuales han desestimulado el cuidado de la expresión escrita, llegando casi a satanizar la enseñanza de la gramática y la ortografía que, en la mayoría de los casos, ha desaparecido de los pensum escolares. En los últimos años el análisis del discurso y la gramática textual hicieron su entrada a los cursos de español de educación básica, lo cual, sumado a otros factores, marcó la apresurada desaparición del estudio de los aspectos formales de la lengua. Es frecuente escuchar a los estudiantes universitarios justificar sus errores porque nadie les ha enseñado a escribir correctamente y porque en el colegio no se estudiaba ortografía. Sumado a lo anterior, estos mismos estudiantes encuentran la excusa perfecta al ingresar a un sistema educativo donde estos errores son pasados por alto, en procura de que “lo importante es el contenido”. ¿Será que los profesores no son conscientes de estos errores?, ¿será que no conocen (y por consiguiente no aplican) las normas de ortografía?, ¿será que consideran una pérdida de tiempo esta corrección?, ¿a quién le están pasando la responsabilidad de hacerlo?, ¿es responsabilidad de alguien en particular enseñarlo?

Obra de Pablo Picasso

Como si lo anterior fuera poco, en los últimos años el advenimiento de nuevas formas de comunicación como el chat o los mensajes de texto han provocado que la escritura se acerque o pretenda imitar al código oral. Ello se evidencia en la casi desaparición de las vocales, el uso de los emoticones para expresar estados de ánimo y la abreviación de las palabras con la consecuente violación de todas las normas ortográficas. La generalización de estos usos tiende a trasladarse a la norma estándar, por lo que es frecuente encontrar letras solas como “q” o “x” reemplazando una palabra (que y por, respectivamente) en escritos formales. Lamentablemente estos errores son tan frecuentes que los pasamos desapercibidos, y este es el principal problema. Por ejemplo, se ha vuelto común el abuso de las mayúsculas sin una causa distinta al criterio de quien escribe, como marcar el “Proyecto” o el “Informe”, que son sustantivos comunes, con mayúscula inicial solo porque para ese alguien son documentos muy importantes. Por más costoso que sea el presupuesto del proyecto o del informe, ambos no dejan de ser sustantivos comunes (y corrientes).

Esto pasa desapercibido y no es concebido siquiera como un error ortográfico, precisamente por el desconocimiento de la norma que indica que los sustantivos comunes no llevan mayúscula inicial. Cuando un error se generaliza (Mal de muchos, consuelo de tontos), la sociedad pierde un valor cultural que difícilmente puede recuperar. La ortografía es un valor cultural que forma parte de una esfera más amplia que es el idioma. Todas las lenguas buscan la unidad para favorecer la interacción entre sus usuarios, y, en nuestro caso, esa es la tarea de la Real Academia. Las lenguas son dinámicas, flexibles, variables e incluyentes, pero en tanto sistema no pueden ser un caos anárquico en el que todo sea válido por el simple capricho del usuario. Si nos comunicamos sin atender ninguna regla estaremos presentándonos de la manera que habremos censurado antes y también estaremos cercenándole la unidad al idioma y condenándolo a la lenta y agónica extinción.

*Directora del Centro de escritura javeriano Pontificia Universidad Javeriana Cali


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Especial

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Universidad de Ibagué

Ideas para planear textos académicos Mg. Oscar Iván Londoño Zapata*

Gran parte de las prácticas escritoras en la universidad centran su atención en el producto final, es decir, en el escrito terminado, prueba de ello son las actividades académicas que desarrollan los estudiantes, así como las estrategias didácticas de los docentes que priman en la evaluación de la escritura únicamente la edición final. No obstante, ¿qué acciones realiza el estudiante cuando escribe? ¿es consciente de las actividades que desarrolla? ¿inicia la construcción del documento a partir de una planeación textual?, preguntas motivadoras que dan origen a este escrito con el propósito dar a conocer algunas ideas básicas para la planeación de textos académicos desde cuatro subprocesos: La identificación de generalidades, la construcción de la lluvia de ideas, la jerarquización de la información y la elaboración de una ruta textual. La identificación de generalidades permite al aprendiz determinar el tema, el propósito comunicativo –o la intención–, el tipo de texto, la importancia y el lector al que va dirigido el escrito. En ocasiones, los temas son tan amplios que difícilmente pueden ser desarrollados por los estudiantes; ante esto es pertinente que los tópicos se focalicen, así, por ejemplo, ante un tema general como el tratado de libre comercio, el alumno puede orientar su desarrollo hacia la manera como se ha llevado a cabo este acuerdo comercial entre países como Chile y Estados Unidos, por ejemplo. Incluso, dicha orientación del tema es pertinente en la construcción de un texto argumentativo. De igual manera, es relevante especificar el propósito comunicativo (o la intencionalidad) del escrito: exponer acerca del tratado de libre comercio en general, argumentar sobre las consecuencias negativas y/o positivas del tratado entre Chile y Estados Unidos para la economía y el comercio del país latinoamericano, entre otros. Establecer la intención del escrito se vincula directamente con la selección del tipo de texto: ensayo, texto expositivo, informe, artículo de opinión, entre otros. Es por ello que el estudiante debe reflexionar sobre cuál es el género discursivo más apropiado para desarrollar el tema y llevar a cabo su propósito comunicativo. Ahora, es pertinente que responda: ¿qué importancia tiene el tema sobre el cual pretendo escribir? Su respuesta presenta la importancia –o la justificación– del tópico. Finalmente, es relevante pensar a qué tipo

de lector va dirigido el texto: estudiantes, profesores, ciudadanos en general, participantes de un evento académico, entre otros. Lo anterior permite reflexionar acerca de la información que se va a presentar y sobre las estrategias discursivas y lingüísticas que se pueden empelar al construir el escrito, entre otros aspectos. Entre lluvia y rocío Realizada la identificación de las anteriores generalidades, el escolar procede a construir una lluvia de ideas. Esta lluvia, que en ocasiones puede ser un simple rocío, agrupa las ideas que el aprendiz posee acerca del tema de su texto: ¿Qué conocimientos tengo sobre el tema? ¿Qué otros aspectos necesito conocer?, por lo que es, precisamente, en este punto en donde los vacíos sobre el tópico emergen. Ante dichas necesidades conceptuales, el escolar debe iniciar la consulta bibliográfica que será el soporte teórico del escrito. ¿Cómo empezar? ¿Qué documentos consultar? Es importante que determine cuáles son las fuentes más confiables para encontrar información de calidad: libros –monográficos y editados–, artículos de investigación, blogs y páginas web, entre otros. Suele ocurrir en este punto que cuando el aprendiz realiza múltiples revisiones documentales, se satura de información: ¿Qué información es la más pertinente? ¿Cuál debo omitir? ¿Cuáles son las estrategias que se deben emplear para extraer los contenidos relevantes? Sin duda, existen múltiples formas para hacerlo y la ficha de resumen es una de ellas. Estas fichas constituyen herramientas empleadas para agrupar información acerca del tema del que se va a escribir. Lo importante, entonces, es que el estudiante seleccione los textos base de los que extraerá los contenidos más relevantes; tras una lectura compresiva y crítica de los documentos a través de estrategias de compresión (glosas, subrayados, identificación de macroestructuras), el aprendiz ubica en las fichas los enunciados que cree relevantes para la construcción del escrito. Lo interesante de este ejercicio es que estos enunciados –generalmente cortos– pueden operar como citas directas o indirectas –incluso como argumentos– cuando se construye un texto argumentativo. Después de seleccionadas las ideas, a través de ejercicios de lectura comprensiva

Obra de Pablo Picasso

y de estrategias como las fichas de resumen, el estudiante organiza y jerarquiza la información. En este momento de la planeación, denominado jerarquización de la información, el estudiante debe organizar y agrupar por subtemas las ideas que han emergido a través de sus conocimientos previos y de las consultas que ha realizado. Así por ejemplo, es posible que encuentre un grupo de enunciados que den a conocer qué es un tratado del libre comercio; otras podrían ubicar en la historia la firma del tratado entre Chile y Estados Unidos; es posible que encuentre información acerca de las consecuencias para los países del tratado en los campos de la política, la economía, la agricultura y el comercio, entre otros aspectos. Finalmente, todo este recorrido permite que el aprendiz proponga una ruta textual – entendida como la representación de la posible estructura del texto– con base en la selección y la jerarquización de las ideas que ha

realizado acerca del tema. Dicha ruta puede elaborarse a través de un mapa conceptual o un esquema mental, entre otras estrategias. De esta manera, la ejecución de los anteriores subprocesos contribuye a que el aprendiz no solo conciba la escritura como una actividad cognitiva y social que se planea, sino que logra que los estudiantes desarrollen estrategias de producción textual más apropiadas y acordes con las culturas escritas de sus disciplinas. Cabe decir, además, que aunque la propuesta es esquemática y tiende a presentar un formato para alumnos novatos, en la medida en que el aprendiz reflexione y asimile los subprocesos, estos se irán flexibilizando de tal manera que en el futuro no necesiten seguir una secuencia tan lineal.

*Docente de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad de Ibagué.


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Especial

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La web y las nuevas prácticas de la escritura Edna Constanza García Melo*

En nuestra experiencia como docentes nos hemos enfrentado a diversos cambios, que fundamentalmente apuntan a la implementación y uso de la red o internet, y se ha constituido como una de las herramientas con mayor impacto en la expresión escrita de los jóvenes y profesores. Esta manera de comunicarnos involucra la construcción e interacción con nuevos formatos, que constituyen el contexto cotidiano actual, frente a la manera convencional de escribir. Pero, ¿es esta legal o válida? ¿Qué hacen los chicos en los diferentes medios electrónicos? ¿Cuál es el nuevo concepto de comunicación que manejan los jóvenes? ¿Cómo se comunican en los cursos de la plataforma? ¿Estas formas de escribir pueden considerarse un nuevo lenguaje? ¿O es que no saben escribir? Son diversos los interrogantes que se generan a partir de la formalización del proceso de escritura donde varios autores ya están apuntando a validar esas nuevas formas de comunicación como procesos inequívocos que permiten la interpretación y comprensión al mismo nivel de otros formatos estructurados, diferentes a las construcciones convencionales. Por ejemplo: en las cartas se usan los saludos formales, las despedidas de rigor, etc., en lo correos electrónicos cada usuario lo configura de acuerdo a la necesidad o gusto. Otra característica de esta forma de escribir es que las cartas son pensadas, en cambio los correos están llenos de informalidad y economía, se prescinde de los protocolos que requieren otros documentos. Al respecto Daniel Cassany menciona: Algunos investigadores muestran la informalidad de los correos electrónicos es una elección voluntaria de los interlocutores. Danet (1996) encontró que muchos correos comerciales iniciaban el contacto con un estilo mucho más espontáneo que una carta impresa equivalente y que, a medida que avanzaba la interacción, la prosa electrónica incrementaba el grado de coloquialidad. Parece que autor y lector se sienten más cómodos con un estilo espontáneo, cercano al habla corriente, entre iguales y sin fórmulas vetustas. (Cassany, 2006, p.207) Son muchos los ejemplos en los que encontramos que el lenguaje se utiliza de forma diferente, pero en la comunicación en línea, la mayoría de los escritos son poco concretos y formales, se repiten letras para simular entonación; en otros ejemplos encontramos la relajación y reducción ortográficas, distintas a las normas generales, esto se conoce como la ortotipografía, que es la que

estudia la combinación de la ortografía y la tipografía.( Cassany,2006), hay simplificación de letras como la K por el dígrafo qu (kdd= quedaba), los rasgos que expresan emotividad y las interjecciones (Ufff!!!!). Estas faltas se dan por la espontaneidad, la inmediatez que ofrecen estos medios de comunicación asincrónica como son los foros, redes sociales, blogs. Emilia Ferreiro (2006) comenta al respecto: En efecto, aunque los jóvenes intentan inventar, un análisis de sus producciones muestra que, sin saberlo, están recurriendo a procedimientos que han sido utilizados por la humanidad a lo largo de la compleja y tortuosa historia de las escrituras, pero también están recurriendo, sin saberlo, a procedimientos que los niños inventan durante su proceso psicogenético de comprensión del sistema alfabético de escritura. Los más usados son:

XQ, Xq, xq (“porque” o “por qué”) Xeso, xeso (“por eso”) X1/2 (“por medio”)

En los chat también hay variados ejemplos de las nuevas formas de comunicarnos, del lenguaje formal no se utiliza mucho, además las respuestas son inmediatas y con varios interlocutores a la vez, por eso es normal que aparezcan abreviaturas, ausencias de palabras, emoticones, los cuales dan a conocer el estado de ánimo, o algún sentimiento que se pueda expresar (risa, tristeza, llanto, beso, etc.) o representaciones tipográficas de expresiones básicas de la cara. Unos ejemplos del uso informal son los signos de exclamación o interrogación que se colocan solamente al final de la frase, la h se vuelve invisible, no solamente muda. Estamos tan acostumbrados a ellas e inclusive, aceptamos las nuevas, por ejemplo, en las direcciones electrónicas los nombres de los países están abreviados, no siempre de la misma manera: España es es pero México es mx. También los nombres que inventamos para nuestros correos electrónicos son variaciones sobre el tema de las abreviaturas, así como las contraseñas, en las cuales frecuentemente se usan números junto con letras. (Ferreiro, 2006) De esta manera, la escritura genera un campo amplio para realizar investig ación, así mismo encontrar justificaciones a esas nuevas formas de comunicarnos y aclarar las dudas que tenemos frente a este proceso .Por lo anterior hay que replantearlas porque no es cierto que los usuarios de

Tomada de internet

los chats, correos, y demás herramientas de la web no sepan escribir, lo que ocurre es que nos enfrentamos a otras estructuras, válidas en la medida que contextualicemos la situación. En conclusión, la implementación de la red en nuestra vida personal y académica, está cambiando las prácticas de la escritura y la lectura en diversos planos lingüísticos. Este nuevo mecanismo ofrece otras alternativas que rompen con lo tradicional y surgen géneros discursivos con estructuras distintas y nuevas como estrategias comunicativas. *Docente de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales

Referencias bibliográficas

Cassany, D. (2006). Análisis del chat. En Tras las líneas (pág. 207.208). Barcelona: Anagrama. Cassany, D. (2006). Tras las líneas. Barcelona: Anagrama. Cuba, M. C. (6 de Diciembre de 2012). Red de docentes de América latina y del Caribe. Obtenido de http://www. reddolac.org/profiles/blog/show?id=2709308%3ABlogPost%3A262856&xgs=1&xg_source=msg_share_post Ferreiro, E. (2006). Alfabetización de niños y adultos – Textos Escogidos. Nuevas tecnologías y escritura. Revista Docencia del Colegio de Profesores de Chile, pp.46-53, pp.289-297.


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Especial

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Universidad de Ibagué

La escritura como escritura de sí mismos Marien Alexandra Gil Serna*

“Mi objetivo como escritor es desaparecer dentro de la voz de mi historia, convertirme en esa voz”. Michael Dorris

¿Qué está en juego cuando escribimos? ¿Qué ponemos en debate? Quiero proponer que lo que está en juego en nuestros escritos es tanto un saber, como una experiencia de sí. Al escribir nos exponemos a sí mismos, escribimos desde nuestras visiones, posturas y el conglomerado cultural que vamos acumulando en nuestra experiencia vital. Lo que anima la escritura es, ante todo, una pulsión subjetiva, una búsqueda personal que se torna intelectual o académica. La escritura, más que un camino hacia el saber, es también una experiencia que nos pone en cuestión, que tiene que ver directamente con lo que somos. Aquí saber y existencia se entrelazan, se mezclan, se vuelven casi uno. La escritura no sólo se relaciona con lo que el escritor sabe, sino con lo que el escritor es. Es allí donde la escritura no solo es flujo de saberes, sino también un exponente de subjetividades, en cuanto presenta una experiencia de sí. Entiendo por experiencia lo que nos pasa, o mejor lo que nos traspasa. La experiencia no es algo ajeno, tiene que ver directamente con nosotros y con nuestra producción de sentido. Sería pertinente recordar a Larrosa (2009) cuando plantea que: Durante siglos el saber humano ha sido entendido como un páthei máthos, como un aprendizaje en y por el padecer, en y por aquello que a uno le pasa. Ése es el saber de experiencia: el que se adquiere en el modo como uno va respondiendo a lo que le va pasando a lo largo de la vida y el que va conformando lo que uno es. Ex-per-ientia significa salir hacia afuera y pasar a través. (p. 34) Asumir la escritura como experiencia, es reconocer que cada que escribimos un texto, más allá de sus finalidades intelectuales y académicas, estamos haciendo una escritura de sí mismos. El saber configurado a través de la escritura no es una pieza aislada del escritor, es más bien un componente íntimo del escritor mismo. Me es difícil pensar en una escritura que no nos modifique, que nos deje intactos. Por ello me uno a Larrosa para decir que la escritura como experiencia es algo que nos atraviesa, que nos pone afuera, en la medida en que es el resultado de una introspección, de un hundimiento en sí mismos. Desde esta mirada, la escritura es una producción de sentido que responde a nuestra esencia, a nuestro sí mismo. Cuando la escritura se hace pública, se hace público también un ser, un sentido. Nos ponemos en evidencia, uno mismo en el otro, en el otro que es el lector y a la

Femmes Lisant (Deux Personnages) de Pablo Picasso

vez nos pone en evidencia ante sí mismos, en cuanto la escritura configura una lectura de sí. La escritura como lazo: Sí la escritura es una experiencia de sí, entonces hay en los textos una presencia del escritor. Dicha presencia es el lazo que tejemos entre sí mismos, entre los escritos que producimos y entre el otro como lector. Giraldo (2009) afirma: “Escritura y lectura se encuentran en el intersticio del mundo y las palabras, pero se diferencian en su intención: en la escritura hay una forma peculiar de la entrega y en la lectura hay deseo de recepción” (p. 47). La escritura como lazo hace referencia a la experiencia de la escritura como dialéctica de la entrega y la recepción; y toda entrega es necesariamente, entrega de un pedazo de sí. No hay entrega sin involucramiento, sin puesta en cuestión y en exposición. No hay entrega posible que no sea a la vez un desprendimiento y una experiencia de sí. En la entrega construimos, como escritores, un lazo a veces mágico y hasta místico, con un lector invisible y anónimo con quien nos une un texto que contiene un fragmento de sí.

Hoy, les entrego este texto que es una invitación a repensar la escritura como algo íntimamente ligado a lo que somos, que devela en sus líneas, en sus intenciones, en sus temas una configuración de subjetividad. La escritura no solo como objetividad, no solo como saber científico, sino también como experiencia de sí. Los dejo con el poema Escritura de Octavio Paz:

Yo dibujo estas letras como el día dibuja sus imágenes y sopla sobre ellas y no vuelve *Docente de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales

Referencias: Giraldo, L.M. (2004). Escribir: leer con todo el cuerpo. En Colombia: la alegría de pensar (pp. 41-53). Bogotá: Universidad Autónoma de Colombia. Larrosa, J. (2003). La experiencia sobre la lectura. Estudios de literatura y formación. México: Fondo de cultura económica.


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Entrevista

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La escritura en la universidad: Un proceso colaborativo Entrevista a Montserrat Castelló Badía

Mg. Oscar Iván Londoño Zapata*

Reflexionar acerca del rol que cumple la escritura en la universidad requiere de una revisión profunda tanto de las prácticas sociales y educativas como de los discursos que se (re)construyen acerca del proceso en la escena escolar. Sobre esto, múltiples autores –desde diferentes ciencias y disciplinas– han dedicado años y décadas en investigar el complejo fenómeno de la escritura y sus relaciones con el desarrollo del lenguaje y el pensamiento, así como sus dimensiones sociales, culturales e históricas. En esta entrevista, la doctora Montserrat Castelló Badía, profesora de la Universitat Ramon Llull (España) y una de las investigadoras más prominentes sobre los procesos de lectura y escritura en Hispanoamérica, aporta –a través de sus respuestas–a la discusión acerca de los usos estratégicos de la escritura en la universidad. Oscar Iván Londoño Zapata (OILZ): ¿Cómo lograr que la escritura en la universidad sea funcional? Montserrat Castelló Badía (MCB): A la luz de los estudios realizados en los últimos veinte años sobre la escritura en la universidad, podemos destacar como fundamentales cuatro grandes competencias de escritura que la convierten en funcional y que tienen que ver con: 1) concebir y utilizar la escritura como herramienta de aprendizaje y pensamiento; 2) conocer y regular las actividades implicadas en el proceso de composición de textos académicos; 3) conocer la comunidad científica y dialogar con otros textos académicos y 4) escribir desde y para una comunidad discursiva de referencia.

OILZ: ¿Qué implica concebir la escritura como una actividad colaborativa y dialógica? MCB: Desde una perspectiva sociocultural, se concibe la escritura como una actividad colaborativa y dialógica, debido a que se entiende como un instrumento mediador de los planos inter e intramentales, instrumento que permite exteriorizar los propios pensamientos pero también negociarlos con otras voces, habitualmente presentes en la comunidad de referencia. Desde el punto de vista educativo, convertir la actividad de escribir en una actividad colaborativa y dialógica requiere permitir a estas voces negociar y discutir sus respectivas posiciones, generar lo que algunos autores como Olga Dysthe (1996; 2000) han denominado aulas multivocales. No solo se trata de facilitar que los estudiantes escriban en grupo de forma colaborativa –y no simplemente sumativa y acumulativa, como suele ser el caso– sino de enseñarles también a gestionar este proceso. Para escribir de forma colaborativa resulta imprescindible compartir los objetivos y la representación acerca del texto que se va a escribir. Es preciso que los co-autores, en tanto que escritores del mismo texto, compartan cómo quieren que sea este texto, qué información debe contener, cómo va a presentarse esta información y por qué. Además, puesto que la propia actividad de escribir acostumbra a aconsejar cambios en la planificación inicial, conviene que los co-autores puedan conocer de forma fácil e inmediata estos cambios. Finalmente, las sucesivas revisiones pueden no ser lineales, lo que requiere negociar y activar las representaciones sobre el texto y sus sucesivas

transformaciones. Por otra parte, la dialogicidad se logra también en situaciones de escritura –supuestamente– individual en las que se alude a otras voces mediante las citas y las alusiones al conocimiento compartido o a trabajos previos. Como nos recordara Bajtín, cualquier texto es dialógico en tanto se escribe en respuesta a otros textos anteriores y espera a su vez ser contestado en el futuro. OILZ: ¿De qué manera define usted los textos académicos y qué papel cumplen en la formación universitaria? MCB: Este es un tema complejo sobre el que, a pesar del interés que suscita, no hay todavía un acuerdo en la comunidad de investigadores que se ocupa del tema, sobre todo cuando se pretende trazar las fronteras entre lo que puede ser considerado texto académico, científico o profesional y los géneros que les son propios. Siguiendo algunas propuestas recientes, una definición que parece resolver la cuestión de forma aparentemente sencilla, es la que afirma que los textos académicos son aquellos que producen los miembros de la comunidad universitaria y tienen sentido y significado en esta comunidad. Esto implica muchos y variadísimos géneros (administrativos, docentes, de divulgación, de aprendizaje, entre otros) pero no incluye algunos tan relevantes como, por ejemplo, las tesis tanto de grado, como de maestría o doctorales que acaban siendo publicadas o los informes técnicos, frutos de trabajo de investigación que sirven para justificar un proyecto. En estos casos, como en algunos otros, los textos supuestamente académicos son híbridos y tras-


Febrero 2013

Entrevista

9

Universidad de Ibagué

cienden –y esta es precisamente su finalidad– la comunidad universitaria. Se trata entonces de textos que son a la vez académicos y científicos, dado que comparten características de ambos, a pesar de que no encajan en una única de estas dimensiones. Este es pues un tema candente y son muchas las clasificaciones al respecto. OILZ: ¿Cuáles son las principales dificultades que poseen los estudiantes universitarios frente a la escritura de textos académicos? MCB: Tal como hemos argumentado en otras ocasiones, las dificultades de los estudiantes cuando se enfrentan a la escritura académica pueden agruparse en tres grandes bloques: Desconocimiento de la naturaleza del proceso de composición escrita. La mayoría de estudiantes durante sus estudios de secundaria solo tienen que enfrentarse a demandas que exigen escribir únicamente para demostrar lo que se ha aprendido. Por otra parte, en la mayoría de centros de secundaria se incide poco en enseñar a escribir los textos específicos de las diferentes disciplinas. Lo más frecuente es que se reduzca la enseñanza de la escritura a los contextos de enseñanza de la lengua y la literatura. Esto conlleva a que el conocimiento por parte de los estudiantes que acceden a la universidad de lo que es y lo que supone escribir textos académicos sea escaso y superficial. Desconocimiento de las características estructurales y funcionales de los textos académicos. Igualmente, muchos de los estudiantes que llegan a la universidad tampoco conocen las características funcionales y estructurales de los textos académicos y de las estrategias útiles para producirlos. Así, desconocen las diferencias entre un ensayo y un comentario personal o entre una revisión bibliográfica y una síntesis. A menudo sus profesores tampoco les aclaran el sentido de estos términos y los textos que sirven para un profesor pueden resultar inadecuados para otro, con lo que aumenta la confusión. De igual manera, como hemos comentado, los estudiantes que ingresan en la universidad han tenido muy pocas ocasiones de aprender a utilizar los recursos lingüísticos y formales que caracterizan a los textos académicos. Así, por ejemplo, es frecuente que no sepan cómo gestionar las citas y, más allá de cuestiones formales, desconocen las diversas funciones que cumplen en el texto o la forma de utilizarlas de manera personal. Tampoco dominan los recursos lingüísticos que ayudan a presentar el propio punto de vista en un texto académico sin que resulte coloquial (como por ejemplo, el uso de verbos en primera persona o frases nominales). La creencia más extendida es la que mantiene que los textos académicos abundan en el uso de impersonales, frases largas y vocabulario rebuscado. Este falso academicismo, fruto de confundir léxico espe-

cializado y preciso con vocabulario rebuscado o de suponer que la necesidad de una estructura textual reconocible implica escasa presencia del autor, conlleva muchos desaciertos en la producción textual de los estudiantes que no se solucionan con la mera exposición a buenos modelos ni la repetición. Falta de familiaridad con las demandas y con los objetivos de las tareas de escritura. Otra fuente de dificultades tiene su origen en los cambios en las demandas y objetivos de las tareas de escritura al llegar a la universidad. En secundaria, como ya hemos comentado, es frecuente que los estudiantes hayan aprendido a escribir para demostrar lo que saben de las diferentes materias y que, además, hayan asociado la escritura al aprendizaje de habilidades lingüísticas, comunicativas y metalingüísticas. Deben ahora ajustar estas habilidades a las restricciones discursivas de cada disciplina, integrando información de diversas fuentes y yendo más allá de la síntesis de la información. Las demandas se complican y exigen integrar información, sistematizarla y ofrecer el propio punto de vista fundamentado con argumentos de otros autores o con datos. Todo ello se acostumbra a producir sin que nadie le explique al estudiante que cada disciplina académica posee su propio método para organizar el conocimiento y sin que se le enseñe que las formas específicas de escritura en cada área de conocimiento son parte inherente de la propia disciplina. Se espera nuevamente que el estudiante descubra, a través de la exposición a los textos disciplinares, estas formas específicas de escribir. Algunos estudios ponen de manifiesto que tales exigencias son concebidas por los docentes como si se tratara de un conocimiento proveniente del sentido común y, por tanto, comunicadas a través de términos como si tuviesen un significado transparente. Todo ello conlleva a que a menudo los estudiantes no sean capaces de representar adecuadamente las tareas de escritura que les piden y de disponer de objetivos personales y de estrategias para resolver aquello que no conocen. OILZ: Finalmente, hagamos referencia sobre la toma de apuntes. ¿Qué papel cumple esta actividad en los procesos de escritura de los estudiantes universitarios? MCB: La toma de apuntes es un género específico que, como cualquier otro, se desarrolla de forma situada. Esto implica que puede servir para aprender o puede simplemente ser un ejercicio de copia y/o dictado. La investigación pone de manifiesto que la variable más relevante para el estudiante a la hora de decidir cómo tomar apuntes es el tipo de evaluación a la que va a ser sometido; le siguen el formato interactivo que el profesor promueva en sus clases o la existencia de libro o materiales de referencia así

como el tipo de discurso que el profesor ponga en marcha (más o menos estructurado). En un estudio realizado en varias universidades españolas, encontramos que más del 80% de los estudiantes pueden ser considerados copistas aunque aquellos estudiantes que tomaban apuntes de forma estratégica eran los que obtenían mejores calificaciones en materias en las que el profesor tenía un discurso poco estructurado y proponía exámenes que requerían ir más allá de la memorización y la repetición de contenidos, como por ejemplo solicitando ejemplos, promoviendo análisis de casos, entre otros. Una de las conclusiones de este estudio es que se requiere modificar el contexto, sobre todo el tipo de clases y el sistema de evaluación, para promover que los estudiantes elaboren sus apuntes y los utilicen de forma estratégica; pero también conviene enseñarles estrategias de toma de apuntes que les permitan optimizar sus recursos.

*Docente de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad de Ibagué.


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Los 10 mejores

Febrero 2013

Los mejores la Universidad entregó Matrícula de Honor a los estudiantes que obtuvieron el más alto promedio académico en sus programas. A continuación les presentamos los 10 mejores.

Matrícula de Honor por su desempeño deportivo Dairon Estivent Quiceno Rincón, de programa de Psicología

Mercadeo

Administración Financiera

Ingrid Yulieth Guillen Rubio

4.86

Mónica Alejandra Echeverry Salguero

4.43

Luis Felipe Silva Bermúdez

4.65

María Camila Carrillo Velandia

4.30

Heidy Tatiana Espinosa Vargas

4.53

Juan David Doncel Santos

4.24

María Daniela Guaqueta Bríñez

4.53

Lina María Cortés Galvis

4.20

Crysthiann Alejandro Tovar Gómez

4.52

José Daniel Cabezas Reyes

4.18

María del Pilar Segovia Borray

3.89

Jhon Jairo Rojas Talero

4.16

María Alejandra Portela Rodelo

4.47

Ingrid Paola Yate Vela

4.12

Hernán Darío Chacón Pineda

4.41

Anne Mari Tuominen

4.11

Magda Lilian Sandoval Sánchez

4.40

Ana María Salazar Duque

4.09

Miguel Ángel Perdomo Mendoza

4.36

Eli Daniel Sierra Hernández

4.08

Administración de Negocios Internacionales

Contaduría Pública

Ricardo Andrés Duarte Barrera

4.58

Leidy Lorena Rojas Sandino

4.84

Natalia Espinosa Rodríguez

4.53

Paula Andrea Londoño Ramírez

4.74

Leidy Johanna Martínez Garzón

4.47

Johan Andrés Tique Uribe

4.67

Andrés Felipe Avilán Lozano

4.38

Tatiana Hernández Cifuentes

4.67

Paola Inés Gómez Ramírez

4.34

Yina Lisseth Mosos Díaz

4.66

Shara Gaviria Benjumea

4.34

María Isabel Leyva Núñez

4.63

Carlos Andrés Torres Ospina

4.33

Liliana Katalina Orozco Oviedo

4.63

Diana Fernanda Rodríguez Rodríguez

4.32

Michael Giovanny Serrato Galindo

4.62

Iván René Ortiz Maz

4.31

María Victoria Rodríguez Ávila

4.60

Leidy Katherine Montoya López

4.21

Andrés Felipe González Castillo

4.60

Ingeniería Mecánica

Economía

Deisy Catalina Calderón Quintero

4.52

Omar Eduardo Varón Álvarez

4.68

Diana Patricia Ávila Gutiérrez

4.49

Luis Felipe Guzmán Valencia

4.63

Luisa Fernanda Peña Naranjo

4.40

Néstor Felipe Rodríguez Ramos

4.43

Daniel Augusto León Moreno

4.37

Carmen Lizet Barrios Villareal

4.38

Yady Yulied Murcia Chavarro

4.28

César Humberto Pérez Valencia

4.37

María Camila Ocampo Plazas

4.24

Héctor Elías Mercedes Hazim

4.30

Camila Andrea Salcedo Arias

4.22

Sergio Andrés Cardozo Parada

4.27

Anggy Stefany Mosquera Poveda

4.19

Verónica Espitia Fonseca

4.26

Marilyn Rojas Alarcón

4.14

Juan Camilo Cática Buendía

4.24

María Juliana Moreno Reyes

4.13

Laura Alejandra Mora Rojas

4.21


Febrero 2013

Los 10 mejores

Universidad de Ibagué

Ingeniería de Sistemas

Ingeniería Industrial

Luis Felipe Mendivelso Osorio

4.83

Angie Marcela Ramírez Rubio

4.92

Anderson Enrique Rubio Quintero

4.79

María Helena Arango Medina

4.76

Luis Hernando Gaviria Roa

4.64

Ana Milena Atehortua Leal

4.73

Pablo Andrés Moreno Montalvo

4.56

Harold Alexander Cuellar Molina

4.72

Juan Sebastián Contreras González

4.39

Jhoann Mauricio Arenas Quimbayo

4.70

Néstor Alfonso Bravo Osorio

4.37

Germán David Garzón Hernández

4.63

Daniel Alejandro Bravo Torres

4.30

Laura Patricia Carranza Murillo

4.54

Alvar Elías Pájaro Torreglosa

4.29

Andrea Marcela Sánchez Salinas

4.52

David Flórez Méndez

4.26

Cristina Ortiz Hernández

4.48

Juan David Canal Vera

4.17

Julián Felipe Garzón Hernández

4.47

Ingeniería Electrónica

Ingeniería Civil

Dehyro Méndez Castro

4.61

Jorge Mauricio Núñez Cortés

4.67

María Camila Merchán Riveros

4.46

Juan Camilo Medina Arguello

4.64

Alejandro Rubio Reinoso

4.43

Daniela Sánchez Gutiérrez

4.63

David Alejandro Zambrano Prada

4.41

Jairo Andrés Hernández Sánchez

4.50

Kelly Daniela Morales Cruz

4.37

Daniela Stefania Galindo Sánchez

4.47

Michael Alexander Ramírez Sierra

4.28

Cristian Fernando Perdomo Buendía 4.44

Yamel Andrés Moreno Guzmán

4.27

Jair Camilo Galvis Ospina

4.43

Armando Iván Troncoso Lugo

4.26

María Lucía Ramírez Bonilla

4.37

María Camila Varón Poveda

4.22

Marly Daniela Losada Morales

4.34

Sergio Luis Miranda Rojas

4.20

Karol Brigith Romero Sánchez

4.33

Derecho

Ciencia Política

Carolina del Pilar Albarello Marulanda

4.88

Karen Viviana Morales Zambrano

4.47

Jaime Andrés Navarro Camargo

4.84

Carlos Mario Sánchez Medina

4.43

Ana María Lozano Lozano

4.76

Diego Andrés Perdomo Lesmes

4.43

María Camila Uribe Solanilla

4.69

Daniela Cuéllar Londoño

4.40

Wilman Fernando Gómez Martínez

4.65

María Camila Mejía Jiménez

4.38

María Alejandra Rengifo Villamil

4.62

Sebastián Gómez Dueñas

4.32

Edna Margarita Quiñones Álvarez

4.62

Gersain Díaz Mosquera

4.30

Ángela Gabriela Valencia Valderrama

4.62

Paula Andrea Martínez

4.17

Lina María Colonia Méndez

4.61

Laura Daniela Reyes Martínez

3.70

Yully Lorena Rodríguez Martínez

4.60

Mateo Torres Ramírez

3.41

Comunicación Social y Periodismo

Psicología

Mónica Lorena Moncaleano Meneses

5.00

María Alejandra Reyes Parga

4.65

Sandra Liliana Rosales Cardozo

5.00

Mónica Alejandra Pérez Barrero

4.63

Laura Ximena Torres Lozano

5.00

Jessica Tatiana Calero Polanco

4.59

Diana Milena León Mora

5.00

Laura Camila Aguirre Zuluaga

4.57

María Alejandra Quintana Leal

5.00

Wilson Geovany Corrales Rodríguez

4.47

María Alejandra Rojas Guarnizo

4.90

Margarita Rosa Torres Tarquino

4.46

Liz Yeraldin Sánchez León

4.90

Juan Nicolás Camargo Guzmán

4.43

Andrea del Pilar Roldán Delgado

4.90

Catalina García Calle

4.43

Leidy Johanna Cuéllar Ríos

4.83

María Katheryn Acosta Díaz

4.41

Irene Muriel Acuña

4.80

Margaret Alejandra Sánchez Tovar

4.40

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12

Los 10 mejores

Febrero 2013

Arquitectura

Juan David Velandia Reyes

4.68

Admon. del Medio Ambiente y los Recursos Naturales

Andrea Franchesca Vanegas Aguirre

4.55

Neidy Angélica Matoma Campos

4.52

Erika Julieth Leal Vásquez

4.53

Daniel Fernado Ospina Arias

4.26

Diana Carolina Esquivel Ortiz

4.46

Sebastián Felipe Zárate Arias

4.24

María Catalina Montealegre Monrroy

4.44

Daniela Cifuentes Serrano

4.24

Angie Katherine Zamora Albarracín

4.41

Felipe Barrios Ñungo

4.21

4.40

Jessica Andrea Valero Vargas

4.19

Luis Alejandro Escobar Gómez

4.38

William Andrés Walteros Ortiz

4.18

Valentina Molina Hernández

3.35

María Fernada Oviedo Cárdenas

4.16

4.34

Lina Paola Bermúdez Valderrama

4.15

Silvia Paola Pérez Salgado

4.15

Daniel Felipe Moreno Montalvo

Leidy Julieth Noriega Sastoque

Ingenierías por Transferencia

Tecnología en Sistemas

Juan David Sierra Mora

4.37

Yudy Gamboa Mora

4.48

Daniela Isabel Alzate Parada

4.21

Camilo Andrés Saldaña Padilla

4.30

Ximena Alexandra García Castillo

4.14

José Alejandro Manrique Mendoza

4.11

Julián Daniel Rueda Lozano

4.14

Geraldine Alexandra Arévalo Borrero

4.07

Andrés Felipe Mejía Ortiz

4.12

Dilmer Hernán Mayorquín Solórzano

4.04

David Ricardo Ortigoza Micolta

4.12

Oscar Andrés Castillo

3.95

Angélica María Montaña Contreras

4.12

Andrés Guillermo Paeres Garzón

3.91

Doris Estefania Ovando González

4.07

Giovanny Orlando Barrios Pérez

3.90

Angella Giancarla Hernández Pinilla

4.05

Johny Alexander Escobar Barrera

3.89

María Fernanda Girón Vélez

4.01

Miguel David Quintero Torres

3.88

Tecnología Industrial

Tecnología en Mercadeo y Ventas

John Edwin Urueña Martínez

4.09

Sisley Xiomara Gualtero Ramírez

4.56

Yulieth Daniela Ceballos Bonilla

4.17

Grecia Daniela Morales Suárez

4.43

Juan Sebastián Monroy Moscoso

3.89

Paulo Andrés Casas García

4.35

Christian Javier Serrato Barbosa

3.87

Diego Mauricio Ortiz Cañón

4.34

Luis Felipe Mejía Gastelbondo

3.84

Luisa Fernanda Lozano Artunduaga

4.34

Teófilo Santos Perea Rodríguez

3.83

Lina Fernanda Parra Manrique

4.31

Erika Julieth Romero Bedoya

3.81

Hainner Guzmán Ospina

4.26

Harold Andrés Oyola González

3.81

Mariana Andrea González Vásquez

4.15

Javier Hernando Marín Vásquez

3.75

Cindy Alejandra Sandoval M.

4.15

María Claudia Riaño Acosta

4.14

Andrés Felipe Ramírez Aristizábal 3.74

Tecnología Mecánica William Javier Carrillo Melo Juan Javier Blanco Delgado

3.88 3.85

Edwin Marín Martínez

3.84

Carlos Eduardo Trujillo Díaz

3.78

Felix Mauricio Torres Rada

3.76

José Luis Escobar Doncel

3.70

Rubén Darío Zapata Jirigua

3.64

Luis Alejandro Bermúdez Rojas 3.63 José Lizardo Rodríguez Ávila

3.62

Juan Carlos Barragán Gaitán

3.58

Tecnología en Investigación Criminal y Judicial

Tecnología Electrónica

Wilmer Andrés Trujillo Becerra

3.92

Michael Damián García Vásquez

3.83

Javier Darío Soto Castrillón

4.74

Esteban Fernando Ramírez Cordon

3.82

Andrés Felipe Tinoco Ortiz

4.73

Liseth María Saavedra

3.79

Diana Milena Torres Espinosa

4.72

Efren Andrés Aguiar Salazar

3.75

Ruddy Margareth Rubio Giraldo

4.69

Luis Alberto Bazurto Pérez

3.73

Magda Consuelo Arango Lozada

4.62

Crhistian Haner Aguilera Aguilera

3.73

Nelson Fabián Rodríguez Ortiz

4.39

Jhonatan Becerra Díaz

3.72

Brandol Mauricio Quimbayo R.

4.39

Diego Armando Yate Vela

3.69

Jimena Figueroa Salazar

4.38

Germán Trujillo Oliveros

3.61

Gilberth Snneyder Alba Álvarez

4.37

Gillermo Arnulfo Nieto Cruz

4.34


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Ciencia Política

13

Universidad de Ibagué

Tomada de internet

Nos vestimos de negro porque estamos de luto por Colombia: John Jairo Uribe Sarmiento*

Existen diversas formas de entender la cultura ciudadana; una de ellas, la más citada, la entiende como cultura cívica, esto es el apego a una serie de comportamientos que garantizan una convivencia armónica entre ciudadanos. Este conjunto de comportamientos se hacen pasar como deseables bajo la idea de que garantizan la solidaridad y el cuidado mutuo; sin embargo, no son pocas las críticas que se hacen a este modo de ver las cosas. Diversos trabajos cuestionaneste tipo de normas porque consideran que se trata de un esfuerzo desarrollado por ciertas élites para mantener su prestigio al exhibir su estética (su modo de “presentarse” y de percibir el mundo) como un signo de urbanidad. En efecto, el “buen tono”, las “buenas maneras”, codifican una serie de comportamientos que permiten a diversos grupos “mantener las distancias”, de modo que la exhibición de esas “buenas costumbres”, terminan garantizando la continuidad de las fronteras sociales y con ello, el acceso inequitativo a la riqueza de una sociedad. Dichas críticas, permiten plantear la necesidad de entender la cultura ciudadana desde otra perspectiva: se trata de abordar la construcción y el desarrollo de un proyecto compartido de ciudad. Al entender la cultura ciudadana desde la perspectiva de la co-construcción del mundo en el que vivimos, se pone sobre el tapete otra cuestión: la del carácter siempre abierto de las dinámicas sociales. No se trata sólo de un conjunto de normas que unos u otros consideran como buenas y/o deseables, se trata de procesos de creación de reglas compartidas. En otras palabras,

importa tanto el conjunto normativo (el resultado del proceso), como la dinámica a través de la cual dicho conjunto se construye y reconstruye constantemente. En consecuencia, se es ciudadano no sólo por cumplir ciertas reglas de juego definidas por otros, sino por hacer parte del proceso a través del cual esas normas se re-inventan. Ahora bien, no todos participan de estos procesos y menos en igualdad de condiciones, ni apelando a las mismas lógicas. Aquí vale la pena referirse a una expresión que coloca en perspectiva lo mencionado: en una conversación sobre las expectativas juveniles en la ciudad de Bogotá, un joven (que se definía a sí mismo como “Metalero”) dijo: “nos vestimos de negro porque estamos de luto por Colombia”; una frase que permite señalar el importante vínculo entre ética y estética. Su modo de vestir, no sólo hacía referencia a un cierto gusto, sino que se constituía en una forma de hacer pública una reflexión, esto esde hacer un llamado a preguntarse por la forma cómo se vive en el país. Al interrogarle por el sentido de ese luto, él planteó que se trata de manifestar la necesidad de reconocer el dolor que produce la violencia, pues la gente ya no siente pena por lo que aquí pasa. Puesto que, con demasiada frecuencia (a pesar de muchos esfuerzos), las víctimas del conflicto armado colombiano son re-victimizadas por la ciudad (cuando se las margina y se las trata como potenciales delincuentes), tal vez sea una buena idea preocuparse me-

Preguntas por una cultura ciudadana democrática

nos por los espectáculos (reinados, deportes, concursos) y guardar un luto reflexivo. En otras palabras, la construcción de una cultura ciudadana demanda de nosotros la capacidad de compartir respetuosamente las experiencias de dolor que se tejen por la ciudad, pues de lo contrario, ella no sería el resultado de los esfuerzos colectivos, sino el efecto de la fuerza que impone el silencio, que prefiere que desviemos la mirada. ¿Es posible que esas estéticas juveniles, entre otras, se constituyan en un referente para construir ese proyecto colectivo de ciudad del que se habló atrás? ¿Se necesita re-construir una ciudad sensible al dolor de la violencia, capaz de acoger a las víctimas, es decir, de guardar silencio o de hablar cuando la prudencia frente a la pena lo requiere? ¿Es posible imaginar una urbe que reivindique a las víctimas en lugar de condenarlas a la oscuridad? La cultura ciudadana tiene el reto de expresar el sufrimiento y de proponer escenarios para desplegar un trato justo. Pero no podremos hacer esto si no cultivamos la capacidad de “escuchar” las lógicas disonantes, diferentes, las que se visten de negro, las que no se peinan o las que usan bastón para pasar la calle. Puede decirse que el principal reto de una cultura ciudadana democrática en el contexto colombiano de hoy es: ser capaz de acoger el dolor, es decir, ponerle un alto a los círculos que re-victimizan, que sancionan con la indiferencia y la desconfianza a quienes han sido expropiados, secuestrados, violados, mutilados, y tal vez, algunos jóvenes vestidos de negro estén dando ejemplo… ¿Usted qué piensa?

*Director del Programa de Ciencia Política


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Publicaciones

Febrero 2013

Yo recomiendo... Memoria por Correspondencia El libro cuenta una conmovedora historia sobre la niñez y pre adolescencia de dos niñas que vivieron en un barrio del sur de Bogotá, en Guateque y después en Fusagasugá. Nos relata también la tragedia de su internado en un convento en Bogotá, donde nuestra autora vivió luego, con su hermana, hasta el inicio de su adolescencia. Son 23 cartas que refieren episodios sobre el abandono, el maltrato y la falta de afecto que las pequeñas vivieron en un convento regentado por monjas duras y crueles, especialmente cuando se trataba de niñas “recogidas” que recibían castigos extremos por simples y pequeñas faltas. Su lectura produce sentimientos encontrados, por un lado, de angustia por la vida de dos niñas que no comprenden el trato que reciben, y de risa por la manera, las palabras, con las que la autora describe su tragedia. Emma Reyes, pintora colombiana que vivió en Francia y murió en el 2003, luego de

La luz difícil

Memoria por Correspondencia. Emma Reyes. Laguna Libros. Bogotá, 2012

escaparse del convento viajó a Argentina y, de allí, a Italia y Francia. En París fijó su residencia. El libro es una compilación de las cartas que ella escribió a su amigo Germán Arciniegas desde París y que fue dada a conocer al gran público a finales del año pasado. Luz Ángela Castaño González, directora de Publicaciones

Este libro hay que leerlo sin dolores en el corazón. La razón, toca las fibras más sensibles de la naturaleza humana: La cotidianidad, el amor de familia, el arte, la vida en un mundo extranjero pero adoptado, las angustias propias de los preludios de la muerte y por supuesto, el dolor que ello implica. Tomás González habla en primera persona para narrar una historia desgarradora, en la que cualquiera podría estar involucrado. La enfermedad insoportable de un hijo accidentado y la trama profundamente conflictiva sobre la eutanasia. Qué decisiones se toman y cómo se toman en el calor de un hogar compungido pero profundamente racional. Cómo cada personaje procesa la tristeza y la justifica desde órbitas inhóspitas. Aquello que podría suceder con un ser querido que baila con la parca. A esto se suma la lejanía del terruño patrio, al que se vuelve sólo para contar una historia y vivir otra. En fin, quizás esta reseña no aclare mayor cosa.

Publicaciones

La luz difícil. Tomás González. Colección: Literatura Hispánica

Y no es caprichoso que así sea. También poder acertar en los mil sentimientos que despierta este magnífico libro se encuentra una “luz difícil” que sólo puede ser direccionada a medida que se pasan las páginas. Muy recomendado. Andrés Felipe Giraldo López, docente de Ciencia Política

Notas Universitarias

Libros

Obras completas Jaime Giraldo Ángel. ISBN Obra Completa: 978-958-754-063-5

Tomo 1 Metodología y técnica de la Investigación Jurídica. ISBN: 978958-754-064-2

Tomo 3 Reforma Constitucional a la Justicia – La Ética en el Derecho. ISBN: 978-958-754066-6

Tomo 2 Metodología y técnica de la Investigación Sociojurídica – Investigación Bibliográfica. ISBN: 978-958-754065-9

Investigación de Operaciones I. Tercera edición. Francisco Alfonso Chediak Pinzón. Facultad de Ingeniería. ISBN: 978-958-754077-2

Tomo 4 Problemas insolutos de la Justicia en Colombia – Mecanismos alternativos de solución de conflictos-la justicia comunitaria. ISBN: 978-958-754067-3

Manual de Teoría general del proceso. Fundamentos jurisprudenciales y doctrinales. Segunda edición. Jenny Escobar Alzate. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. ISBN: 978-958-754075-8

Lecciones de introducción al Derecho. Hernando Hernández, Olga Lucia Troncoso, Gentil Gómez y Cristina Solano. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. ISSN: 1794-1997 Manual para el diseño, redacción, elaboración y aplicación de instrumentos para recolección de información en investigación de mercados. Gustavo Garzón Cabrera. Facultad de Ciencias Económicas y administrativas. ISSN: 1794-1997 El Cheque. Marcos Román Guio Fonseca. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. ISSN: 1794-1997


Febrero 2013

Cultura

15

Universidad de Ibagué

El sol que moja Cuento

Andrés Felipe Giraldo López*

Alargó el brazo izquierdo como siempre al caer la tarde, tirado en esa esquina plagada de peatones que salían del trabajo para la casa. Extendió los dedos sucios de uñas negras para que cayeran en su mano monedas de la caridad. Una gota gorda le pegó en la palma y sin dudar un segundo maldijo a la lluvia. Miró su mano salpicada y se quedó refunfuñando entre dientes, porque ahora le tocaría pararse a buscar refugio debajo del techo de un paradero de bus, en donde tendría que fajarse a muerte por un lugar con los demás indigentes de la zona, con los que ya tenía broncas.

Esperó un instante a que fuera sólo una gota de “lluvia aislada y pasajera”, de esas que se inventan los meteorólogos cuando no saben en dónde ni a qué hora va a llover. Otra gota lo golpeó casi en el mismo lugar. Con la mano derecha limpió esa gota con rabia y ahora maldijo su vida. Miró al piso y lamentó su rebeldía alocada, las peleas con su madre, esa vez en la adolescencia, hace muchos años ya, en la que tiró la puerta con fuerza y juró no volver a casa, los días de vagancia, las noches de juerga, los mil vicios que se volvieron adicciones, su abandono, su dolor, el vacío que sentía cada despertar entre la contaminación, la dureza del piso y el ruido de la ciudad.

Nátaga,

música para la comuna Seis El pasado 15 de febrero de 2013 se realizó la socialización del proyecto Nátaga, iniciativa a través de la cual se busca que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de la comuna Seis de Ibagué aprendan a construir los instrumentos musicales autóctonos del Tolima, a fin de consolidar y fomentar su uso, valoración, apropiación e interpretación. Con el proyecto se busca formar a 280 niños y jóvenes entre los seis y veinte años pertenecientes a la comuna en mención, en la elaboración de instrumentos autóctonos del Tolima llamados en conjunto como Cucamba (tampora, esterilla, chucho, cien pies, puerca, carrasca, quiribillo y carángano), para ser apropiados, conocidos e interpretados. Luego de la culminación de los talleres se tiene previsto realizar una feria exposición de instrumentos elaborados y muestras artísticas de su uso. El proyecto será desarrollado por la Universidad de Ibagué con el apoyo de la Fundación Bolívar Davivienda y Corpodic-6.

Una gota más en su mano abierta y sintió tristeza. Miro sus zapatos rotos y extrañó. Sí, extrañó a su madre, por supuesto, que luchó tanto por él y que le dio el cariño que pudo a pesar de que sonreía poco, porque la vida se le daba difícil. Extrañó su cama, que aunque dura, era más blanda que el suelo del andén. Extrañó su casa, que aunque humilde, al menos tenía techo que no debía pelear con nadie más. Extrañó su hogar, que eran su madre y él viendo una novela frente a un televisor viejo de mala señal. Cayó la última gota antes de caminar presuroso para huir de la lluvia y pelear su refugio.

Se preguntó, sin comprender, por qué nadie corría para resguardarse. Por qué nadie sacaba el paraguas, ni se cubría la cabeza. Parecía que sólo le llovía a él. Pensó que su mala suerte, como en las caricaturas, incluía una nube propia posada en la cabeza. Levantó un poco la mirada para ver esa nube que mojaba su mano. Frente a sus ojos, el sol se escondía en el horizonte y dibujaba una silueta. Era la silueta de su madre llorando sobre él. FIN. *Docente de Ciencia Política.


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Graduados

Febrero 2013

Perseverancia, la clave del éxito Marcela Ramírez Triana*

Creatividad, innovación y perfeccionismo son las cualidades que definen a Liliana Galindo, de 28 años, graduada como tecnóloga de Mercadeo y Ventas en la Universidad de Ibagué. Es una mujer emprendedora, comprometida con su empresa y su familia; trabaja en Yokomo, empresa familiar fundada en 1994 que ha ampliado su mercado y crecido de manera significativa. Yokomo fue constituida con el fin de producir y fabricar achiras y alimentos de calidad. “Inicialmente teníamos un negocio de venta al público, pero luego decidimos ser fabricantes. Comenzamos a soñar en grande fue así como iniciamos el proyecto con la intención de cumplir y satisfacer nuestros sueños, no solamente a nivel económico sino para producir con calidad”, comentó Liliana. Actualmente la microempresa cuenta con un único punto de fábrica en Ibagué, con distribución local y nacional, en donde los distribuidores independientes más grandes están en Bogotá, Popayán, Cali e Ibagué. La achira, producto bandera de la empresa, ha llegado a nivel internacional, por lo que trabajan en la forma de expandir el mercado y así dar a conocer los productos fuera del país. “Estamos en el proceso de cumplimiento de los estándares de calidad necesarios para exportar el producto; sin embargo, para nosotros, los microempresarios, es un tema delicado porque es difícil recibir apoyo” agregó. Liliana empezó a trabajar en la empresa desde que inició sus estudios en la universidad, inclinada por el compromiso con la familia y con ella misma de hacerla crecer y generar nuevos mercados con los conocimientos adquiridos en la academia. Fue así como puso en práctica los conceptos aprendidos en clase, los cuales contribuyeron para que innovara y buscara nuevas oportunidades para dar a conocer el negocio. Para no olvidar Una de las más gratas experiencias que vivió durante sus años de estudio, fue haber participado en el V Concurso Gerencial realizado por el Grupo Editorial Norma, en el año

2008. Compitió con más de 350 estudiantes de universidades reconocidas a nivel nacional y ocupó el segundo lugar. El concurso buscaba que los estudiantes desarrollaran habilidades escritas sobre conceptos de estrategia corporativa; el fin de la competencia era fomentar el desarrollo integral con la intención de motivar a los jóvenes a aplicar los conceptos de gerencia en la vida real. “El haber participado me ayudó a implementar estrategias de casos de la vida real a mi negocio, así como el tema de franquicias. Fue una experiencia muy agradable que viví durante mi formación académica”, aunque también recuerda desilusionada, que tuvo la posibilidad de ganar, pero por no dar el 100% no lo consiguió, lo que le dejó de enseñanza la frase que la identifica y aplica en su vida cotidiana “si va hacer algo, hágalo bien”. Extraña los momentos que pasó en la Universidad, la vivencia del día a día en el campus con sus compañeros y el contacto con los profesores; todo esto le ayudó a formarse como una mujer proactiva en donde los conocimientos recibidos han sido de ayuda en seguir adelante con el negocio familiar. Valora el crecimiento de la Universidad de Ibagué y resalta como un buen logro el fomento de la investigación en todos los programas. Su experiencia en la Institución fue muy interesante y acogedora; siente que los espacios físicos ofrecen tranquilidad para estudiar y permiten hacer las cosas libremente; además, resalta la calidad humana que ha caracterizado a la Universidad. Perseverancia, amor e innovación Esta ibaguereña acepta que crear empresa y mantenerla es una de las tareas más difíciles de realizar, porque se debe estar abierto a los cambios y a los obstáculos que se presentan en el camino.

Un consejo que da a las personas que desean ser empresarios es ser perseverantes, amar lo que hacen y ser flexibles a los cambios, pues estos tres retos son fundamentales para hacer realidad el sueño. “El conocimiento y la educación son importantes, pero debe haber un conjunto en donde la persona debe crecer interna y mentalmente para adaptarse a los cambios que se generan al iniciar con una empresa”, aseguró. De esta manera, junto con la colaboración de cada miembro de su familia, ha hecho que la empresa no solo se mantenga a flote sino que además, crezca y se posicione en el mercado local y nacional, un buen reto que ha logrado con perseverancia, amor e innovación. *Estudiante de Comunicación Social y Periodismo

Árbol de Tinta. Febrero de 2013  

Árbol de Tinta. Periódico institucional de la Universidad de Ibagué. Edición: febrero de 2013

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