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DANIEL MAURICIO CUESTAS RODRIGUEZ CÓDIGO ETUDIANTIL:

200620276

INSTITUCION EDUCATIVA DISTRITAL PABLO VI -MUNICIPIO DE SOPO

INICIO DEL PROYECTO:

Llegué a Sopó lleno de entusiasmo por aportarle a estos jóvenes que hacen parte del futuro de nuestro país, me reuní con mi equipo de trabajo (mis compañeros de grupo) organizamos la agenda, iniciamos por apoyarnos con la secretaria de salud, la fundación “Génesis de Colombia” y e Bienestar Familiar, estas tres instituciones fueron el soporte de nuestro trabajo, ya que nos encaminaron en el conocimiento de la problemática que podría llegar a sufrir esta joven población de no encaminarlos y orientarlos a tiempo. Se habló entonces de prevención de la drogadicción y del alcoholismo ya que de llegar a caer un joven en cualquiera de estos dos hábitos, costumbres o “vicios” se le dañaría su proyecto de vida personal, familiar y social. Para conocer un poco a estos jóvenes, iniciamos por conocer a los directivos y profesores del colegio en donde debíamos realizar nuestro trabajo, así fue como arribamos a él, allí fuimos muy bien recibidos por el cuerpo docente, todos fueron cordiales, afectivos y muy solidarios para con nosotros y para con nuestro objetivo principal. Seguidamente realizamos dinámicas de integración con los estudiantes, a fin de propiciar un ambiente de empatía y confianza, primera meta que dimos por bien lograda, continuamos con las actividades trazadas por el grupo, mismas que fuimos desarrollando una a una, de manera eficiente pudiendo observar, sentir y comprobar


que se fueron logrando una a una, a la vez que se sentía la integración y participación de todos los estudiantes a nuestro cargo. Fue así como sentí una gran satisfacción al ver que estos adolescentes y jóvenes nos escuchaban a través de las actividades realizadas y de cómo iban recibiendo nuestros mensajes sin haber sido obligados a prender nada de memoria, como tampoco a nada que les llegare a parecer aburrido.

DESCENLACE DEL PROYECTO:

Ya casi terminábamos las actividades y cada vez sentía más satisfacción del deber cumplido y de haber sido capaz de aportarle a un grupo de jóvenes en el campo de la salud, específicamente en el campo para el cual me he preparado y pensando también que esta juventud el día de mañana serán padres de familia que muy seguramente le aportarán estos mismos conocimientos a sus hijos, sobrinos, nietos, entre otros. Lo que más me alegraba era ver y sentir el impacto que tenía en los estudiantes los temas tratados y trabajados, es decir, el beneficio que observaba por el cambio en la actitud mental del estudiante, entonces fue cuando dije: “Se cumplieron los objetivos, qué dicha” vine a este pueblito y algo les dejamos con mis compañeros de grupo, también pensé: “Vaya, no era tan difícil como al inicio lo imaginé” me di cuenta que trabajar con la comunidad no es una tarea difícil, solamente que es una tarea de vocación social, de querer servir a la comunidad, también entendí que nosotros no solamente nos preparamos para sanar, curar y salvar la vida humana , sino también para trabajar en la prevención de las enfermedades y problemas de la salud, especialmente los que agobian a los niños, adolescentes y jóvenes, ya que son quienes nos siguen y nuestro país va a quedar en sus manos. Como lo mencioné al inicio de este escrito, la fundación “Génesis de Colombia” fue una de las instituciones en que nos soportamos, allí encontramos un gran apoyo a través de sus psicólogos y demás profesionales, también del personal de Bienestar familiar, ello lo demuestran las fotografías que captamos, podría describir este paso como algo muy


enriquecedor en mi vida académica y personal, estas experiencias me han ayudado a crecer no solamente como profesional de la salud, sino como ser humano. Conforme a lo anterior puedo decir que entenderé mejor a los jóvenes cuando lleguen a mi consultorio a ventilar un problema de salud porque ahora conozco como piensan, como sienten, como actúan, qué quieren de un profesional de la salud, qué esperan de él y especialmente “Qué pueden recibir de él”. Es precisamente lo que debemos aportarles, todos los conocimientos que ellos necesitan para llevar una vida saludable y responsable para que así nos se le aniquile su proyecto de vida por una mala opción en sus hábitos de vida en general, es decir, de cómo cuidar su salud orgánica, alimenticia, mental, psicológica y demás. Para terminar concluiría diciendo que tengo el sentimiento del deber cumplido a cabalidad, es decir, que digo con tranquilidad que mi trabajo y el de mis compañeros se vio reflejado en un efecto favorable y que sería muy beneficioso si se implementaran programas de orientación para los jóvenes en los planteles educativos en temas de interés y de utilidad para ellos, tales como:

Prevención de las enfermedades de

transmisión sexual, de embarazos en adolescentes, del alcoholismo, del tabaquismo, de la drogadicción, entre otros, ya que en nuestro país se observan pocos programas de prevención, siempre se está atacando la consecuencia del problema, es decir, los resultados (la enfermedad), pero poco se ataca la causa, es decir, el problema o motivo que la está generando (la raíz del problema). Debemos por ello ser futuros gestores de programas y proyectos sociales de prevención de enfermedades en nuestros jóvenes, debemos apersonarnos de los problemas de salud de nuestra sociedad, ya que es “nuestra sociedad” y el país que estamos cultivando para nuestros futuros hijos y nietos. Mis agradecimientos por esta oportunidad de servicio y de crecimiento académico y personal.


bitacoraaa  

bitacora experiencia en la comunidad

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