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MUSICOTERAPIA EN LAS ALTERACIONES DE LA COMUNICACIÓN HUMANA Fga. Nidia Patricia Cedeño O.* Abstract: On having used the music-therapy as one of the tools inside the intervention in communication we find one of the ways complete, agile, dynamic, entertaining, determinant, that us brings over to our consultant, it he, or she allows us to report to us establishing linguistic bows (in comprehension, analysis, interpretation and production of the language) that allow us a satisfactory and preserved evolution. There are great the authors who guide in the music-therapy formation, Benenzon, Tomatis, and others, in the present article it is analyzed from the practice of the intervention in Communication, different aspects and different authors, without linking itself to anyone especially Resumen: Al utilizar la musicoterapia como una de las herramientas dentro de la intervención en comunicación encontramos una de las formas completa, ágil, dinámica, divertida, motivadora, que nos acerca a nuestro consultante, nos permite comunicarnos estableciendo lazos lingüísticos (en comprensión, análisis, interpretación y producción del lenguaje)que nos permiten una evolución satisfactoria y conservada. Son muchos los autores que nos guían en la formación musicoterapéutica, Benenzon, Tomatis, etc., en el presente artículo se analiza desde la práctica de la intervención en Comunicación, diferentes aspectos y diferentes autores, sin vincularse a alguno en especial. Key words: Musicoterapia, tono, intensidad, ritmo, técnica, aplicaciones Introducción: La musicoterapia es una técnica de intervención que se viene utilizando en diferentes disciplinas. La palabra se descompone en música y terapia, es una técnica mediante la cual se emplea la música con fines de ayudar, rehabilitar, habilitar aspectos que se encuentran comprometidos en nuestro consultante. Para nosotros en comunicación humana no debe ser desconocida, sino todo lo contrario muy afín por lo que implica el conocer los parámetros del sonido y manejarlos no solo en una evaluación auditiva, sino en una comprensión lingüística o una educación vocal. Según la OMS: "El uso de la música o de los elementos musicales, el sonido, el ritmo, la melodía, la armonía, por un músico terapeuta calificado en un paciente o grupo de pacientes para facilitar y promover la comunicación, la interrelación y el aprendizaje, la movilización, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes con el objeto de atender necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. La Musicoterapia apunta a desarrollar potenciales y/o a restablecer funciones del individuo para que este pueda emprender una mejor integración intrapersonal o interpersonal, en consecuencia alcanzar una mejor calidad de vida a través de la prevención, a través de la rehabilitación o el tratamiento.” Elementos del sonido – y su aplicación en musicoterapia Tono: A nivel de física del sonido sabemos que los tonos se miden en Hertz, que corresponde a la frecuencia de aparición de las ondas. Cuando hacemos reeducación vocal, manejamos los sonidos en vibraciones dadas por la cuerda vocal, igualmente en ciclos por segundo ocurriendo desde tonos graves a agudos.


El oído es especialmente sensible a estas. Provocan activación – estimulación en su tono puro. Pero cuando se maneja con variables de melodía, de ritmo y duración pueden ser ideales para relajar, por ejemplo el trino de las aves simulado por un instrumento de viento. Las notas graves, por sus características vibratorias actúan sobre las zonas resonanciales de nuestro cuerpo. Si las usamos manejando parámetros de intensidad y duración pueden producir relajación, o asemejarse al ritmo cardíaco (los tambores a ritmo pausado y profundo) . Pueden disminuir el ritmo respiratorio, circulatorio y cardíaco. Pero a intensidades altas y tiempos o duración corta, obtendremos aceleración de los ritmos corporales. Intensidad. Tal vez uno de los factores que mas se ha demostrado afecta nuestra actividad en musicoterapia. Es decir podemos usarla para activar, llamar la atención, o podemos causar molestia, irritación. Altera nuestro ritmo cardíaco, respiratorio, nos activan, pero por períodos largos de exposición fartigan, desgastan. Si utilizamos tonos bajos a baja intensidad, pueden producir relajación, sedación, se pueden aplicar en pacientes con procesos crónicos, con alteraciones comportamentales, en DDAH, disfemia, etc. En alteraciones resonanciales podemos obtener la sensación de los resonadores posteriores – inferiores. Si por el contrario la intensidad es alta pero el tono es bajo (recordamos los grupos de rock) pueden llevar a activación circulatoria, dolores de cabeza si la duración es prolongada. Se puede utilizar en personas con disfonías psicógenas (para llamar su atención), cambios mutacionales, etc. Al tratar a la persona con música de intensidad baja y tono alto, tenemos algo muy agradable al oído que puede conllevar a relajación, paz, etc. Sonidos producidos generalmente por instrumentos de viento, clarinete, flauta y algunos de cuerda como la guitarra. Se pueden usar en intervención con niños, para conciencia deglutoria, para disfemia, trastornos del lenguaje, alteraciones del aprendizaje, DDHA, entre otros. Intensidad alta y tonos agudos, normalmente activa, sobre estimulan y pueden hacer que se descontrole una situación terapéutica. Se usa en disfonías hipotónicas, parálisis cordales, disfagia, etc. La Duración y el ritmo. Cadencia. Ritmos lentos producen relajación y ritmos rápidos activación. Debemos controlar muy bien este aspecto pues puede intervenir erróneamente en nuestro trabajo de terapia. Así entonces la musicoterapia se puede aplicar a A niños con: • Trastornos Específicos del Lenguaje, donde el analizador verbal se encuentre comprometido. • En niños con Trastornos del Lenguaje unidos a alteraciones en el procesamiento auditivo. • Alteraciones del habla en cuanto aspectos prosódicos, ritmo, fluidez, tartamudez y disfemia. • Dificultades en el aprendizaje y déficit de atención. • Problemas de conducta y emocionales. • Trastornos profundos en el desarrollo ( autistas) • Niños con deficiencia mental • Con baja autoestima • Con trastornos orgánicos crónicos y/o degenerativos (cáncer, cardiopatías, problemas de dolor, etc.)


Adultos: • Disfonías y procesos crónicos • Adultos Mayores • Con enfermedades degenerativas debido a la edad (ELA, Alzheimer Demencia senil, etc) • Daño cerebral debido a enfermedades o traumatismos • Incapacidades físicas debidos a enfermedades degenerativas o a accidentes • Problemas de dolor agudo o crónico debido a diversas condiciones (secuelas de accidentes, cáncer, etc.). • Cuidados paliativos. • Personas con enfermedades terminales Clasificación de la técnica: Dependiendo de lo que queremos lograr en nuestro consultante, podemos clasificar la musicoterapia: • Activante muscular. Donde utilizaremos aquellas melodías con predominio de tonos agudos, ritmo –cadencia- rápida, intensidad alta o con variaciones constantes, melodías alegres. • Sedativa muscular. Melodías tranquilas, ritmos - tiempos lentos, registros mixtos, y variedad de instrumentos, variabilidad en tonos buscando mas bien un equilibrio. Intensidad suave. • Persuasiva – Ejecutiva: Melodías con predominio de tonos graves que induzcan a acercamiento con la persona y a modificación de conducta. No son muy dinámicas rítmicamente, armonía musical con movimientos lentos, pausados y tranquilos. Intensidad moderada. • Activante de la función cognitiva: Dinamismo rítmico, equilibrio en tonos, intensidad baja. • Lingüística: Se emplearán melodías con ritmos marcados, tiempos moderados (que hilan una secuencia con otra como el lenguaje, tonos variables e intensidad moderada. Suele ir acompañada de expresión corporal y voz. Así mismo teniendo en cuenta la participación de nuestro consultante, puede ser: • Activa. Donde la persona participa en el dinamismo musical. Sigue un ritmo, un pulso o un acento. Se trabaja para lograr objetivos específicos, concentración en una actividad, preparación para una actividad que implique secuencialidad ya sea a nivel auditivo o visual, trastornos fonológicos, etc. • Pasiva. La persona normalmente escucha y la música persuade, o actúa en forma subliminal. Se trabaja generalmente con Trastornos del Aprendizaje, DDAH, algunos tipos de Parálisis, disfonías hipertónicas, etc. • Mixta. Incluye los dos aspectos anteriores. O puede estar acompañada de expresión corporal, voz, movimientos gestuales. • Contemplativa. Se escucha la música permitiendo un acercamiento emocional, hacia su yo interior, su conciencia. Su manejo es a nivel • Creativa. En esta la persona crea música a partir de ritmos, intensidades, tonos, puede utilizar o no la voz o instrumentos, o movimientos corporales. Permite una forma de expresar lo que siente respecto a ciertos temas. Se utiliza en Adulto mayor, personas con afasia, enfermedades degenerativas, cuidados paliativos, etc. Valoración musicoterapéutica. Recordando los principios que dicen que no todos los seres humanos somos iguales, que se debe conocer la técnica muy bien antes de aplicarla, que la constancia es la que logra los resultados y que no toda la música logra los mismos efectos, debemos realizar una valoración exhaustiva a partir de un inventario de habilidades de escucha, una evaluación de autoescucha o en su defecto la escala de


música de Hedden, la escala caracterológica musical (ver anexo 1), escala de los efectos psicológicos de la música (ver anexo 2), y una prueba de valoración de la capacidad musical. Esta última no implica que volvamos a la persona un músico, sino que hace referencia a la capacidad para seguir ritmos, tonos, secuencias, control de intensidades, etc.


Aplicación a la patología en comunicación. Definir específicamente melodías para una persona es difícil pero si se pueden establecer algunas sugerencias: Mala coordinación neumofónica: Marcha nupcial de Mendelssohn El Danubio azul Sinfonía # 7 de Bethoven Don Juan, minueto de Mozart o la flauta mágica, obertura, Mozart. Disfonías hipocinéticas Ave maría de Schubert Barón Gitano, Obertura, Strauss Allegro presto, sinfonía # 9 en re menor Bethoven Disfonías hipotónicas Adagio, Albinoni Concierto para violín de Bethoven La suite Karalia, Sibelius Guillermo Tell, Obertura de Rossini Serenata de cuerdas Tchaikovski Rigoletto, Verdi Afasias Aida . Verdi Vals del Emperador de Strauss Para Elisa Bethoven Serenata, Toselli In Paradisium, Faure Problemas de ATM o disfonías con alteración de aritenoides: Guillermo Tell, Obertura de Rossini La traviata, Preludio, Acto III Verdi Musica acuática de Andel Canto Indio, Rimski – Korsakov Alteraciones Mutacionales Las cuatro estaciones de Vivaldi Sueños de Schumann Preludio en la mayor Trastornos del Aprendizaje Sinfonía 40 de Mozart Concierto para trompeta de Haendel Himno al sol Rimski – Korsakov Sueño de amor de Lizst Con problemas comportamentales: Para Elisa, Bethoven Romeo y Julieta, obertura, Tchaikovski


Disfagias, y otras alteraciones deglutorias: Ave María de Schubert Concierto de flauta, Vivaldi Conzha eslava Tchaikovski Sinfonía # 5 en do menor, Bethoven Sinfonía # 9 , Schubert La flauta romántica, Zamfir Disfonías hipertónicas y Disfemia Concierto de Aranjuez de Rodrigo Las cuatro estaciones de Vivaldi La sinfonía Linz, k425 de Mozart El rey Gnomos, Schubert Sueño de amor de Lizst Sinfonía Júpiter, Mozart Las cuatro estacione. Vivaldi Serenata # 13 en sol mayor, Mozart Sinfonía # 35 en Do mayor, Mozart Sueños, Schumann La serenata nocturna, de Wolfgang Amadeus Mozart, El Adagio Para Cuerda, de Samuel Barber, Trastornos específicos del lenguaje Aida . Verdi Vals del Emperador de Strauss Para Elisa Bethoven Serenata, Toselli In Paradisium, Faure Conclusión: Con este artículo podemos observar algunos parámetros generales de la musicoterapia que nos pueden orientar un poco sobre el trabajo del Profesional en Comunicación Humana para alteraciones específicas y que sirven como coadyudantes, herramientas dentro de nuestro proceso rehabilitador. Ya que normalmente tenemos estas ayudas orientadas más hacia aspectos de comportamiento, que hacia la Comunicación. Partiendo desde aspectos que son conocidos para nosotros como la intensidad, el tono, el ritmos, la duración y que hemos manejado con nuestros consultantes desde nuestra práctica clínica. Además, es importante recalcar que una buena valoración sobre la sensación, el procesamiento auditivo, la percepción musical nos puede llevar a una buena orientación de nuestra terapia y favorecer la rehabilitación – habilitación de nuestro paciente. Así entonces, se les invita a utilizar la musicoterapia a vivirla, trabajarla, investigarla y experimentarla en nuestro quehacer Profesional, a seguir profundizando en las alternativas de intervención con las diferentes composiciones musicales, y exploraciones combinadas con la expresión corporal. Bibliografia Barcellos, Lia Rejane. Cuadernos de Musicoterapia 1. Rio de Janeiro, Enelivros, 1992.a


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