Issuu on Google+

No. 22

Tercera época

Guatemala, 30 de enero de 2011

2011:

DESAFÍOS DE UNA NUEVA DÉCADA

Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Sede Académica Guatemala, reconocida por el Decreto 96-87 del Congreso de la República, ratificado por el Ejecutivo en el instrumento de adhesión de fecha 29 de diciembre de 1987.


2011 DESAFÍOS DE UNA NUEVA DÉCADA*

C

on el 2011 se inicia la segunda década del siglo XXI. En diciembre de 2010 el Acuerdo de Paz Firme y Duradera cumplió catorce años. Hemos tenido cuatro gobiernos civiles electos en procesos electorales con la participación de todas las tendencias políticas.

persistencia de la impunidad. Las redes de corrupción, el tráfico de influencias, los privilegios de determinados sectores económicos, rebasan los pocos avances en materia de transparencia, la limitada acción de la auditoría social y mantienen la debilidad de control por parte del Estado.

El fin de la guerra interna promovió la finalización de la autoritaria intromisión militar en la política. Sin embargo, esta etapa de paz y democracia aún tiene muchas tareas pendientes: El Estado guatemalteco aún no es capaz de proveer de forma plena a la sociedad los bienes y servicios públicos básicos para un desarrollo económico y social equilibrado, sin las exclusiones y los niveles de desigualdad que la caracterizan. Las grandes debilidades en seguridad y administración de justicia han generado la

El balance es negativo. El Estado no puede resolver a fondo los viejos problemas ni enfrentar adecuadamente las nuevas amenazas y desafíos; su institucionalidad no está preparada para hacerlo.

* Documento de carácter institucional, aprobado por el Consejo Académico de FLACSO-Guatemala.

El Estado necesita más recursos. En Guatemala sucede este drama paradójico: la mayoría de sectores, con diferentes agendas, demandan la satisfacción de necesidades y aspiraciones; sin embargo, no apoyan las acciones para dotar al Estado de los recursos que le permitan hacer frente a dichas insuficiencias. Guatemala tiene una de las tasas tributarias más bajas del planeta (alrededor del 11.5% del pib en 20091 9.9% del pib en 2010) y la persistencia de esta debilidad fiscal es insostenible, hace inviable el futuro de la mayoría de la población y del país. El logro de la reforma fiscal sólo podrá alcanzarse con éxito si existe la fuerza política suficiente para llevarla a cabo. Y esta fuerza política puede venir únicamente de la sociedad civil. Un país donde no hay trabajo, educación e inversión en infraestructura, por lo tanto, con un crecimiento económico reducido,2 jamás puede ser un país con seguridad, justicia y bienestar. Hay que crear las condiciones para que se incremente la inversión, pero el crecimiento económico tiene un tope si no se basa en la reducción de las desigualdades, en la valorización del ser humano en una cosmovisión holística ambiental, que a la vez permita mejorar las “ventajas competitivas”.

requisito indispensable para alcanzar el desarrollo

Definitivamente, Guatemala necesita crecer más, un crecimiento con equidad permitiría que la renta del capital y la oferta de empleo aumenten y que se creen las condiciones para incrementar los ingresos fiscales y, por consiguiente, sea posible continuar las políticas sociales inauguradas por el actual gobierno; es decir, ofrecerle a más niños y jóvenes guatemaltecos alimentación, educación y salud. Los programas de Cohesión Social, en particular el programa de transferencias condicionadas, son considerados como un acierto de este gobierno y que prometen continuar todos los partidos y candidatos a puestos de elección popular, si son eventualmente electos. Estas políticas del Estado moderan, aunque sea de forma leve, la enorme desigualdad que existe en nuestra sociedad.

A pesar de la crisis económica mundial, del derrumbe del siste-

Guatemala ya ha alcanzado un nivel de desarrollo que permite la construcción de un Estado social. Hemos conseguido la categoría de país de ingreso medio por lo que estamos en condiciones de impulsar políticas sociales sostenibles sin depender de la cooperación internacional.3 Esto lo tiene que entender la clase media y

La carga tributaria se entiende como los ingresos fiscales del gobierno en comparación con el Producto Interno Bruto (pib). En Costa Rica dicho indicador fue del 15,9% en el 2008. La carga tributaria de Brasil alcanzó en 2009, el 38.5% del pib. Hay que comparar este dato con el promedio de los países de la oecd (un club de naciones mayormente desarrolladas), el cual fue del 34,8% ese mismo año. El promedio de la tasa de tributación en Guatemala de 1954 a 1996, fue del 7%. (http://www.indexmundi.com/). 2 En 2007 el crecimiento del PIB con respecto a 2006 fue de 6.3%; en 2008: 3.3%; en 2009: 0.5%; en 2010: 2.6%; para 2011 se espera un crecimiento del 3.1%.

El ingreso per cápita de Guatemala puede ser considerado medio bajo, pues es de $5000 al año, el cual es bajo si se compara con Costa Rica, por ejemplo, que tiene $10800, o con Brasil ($9400). El Salvador tiene $6000, equivalente al de Guatemala, pero Estados Unidos tiene $46300 y Noruega $54900. El país con más alto ingreso per cápita es Liechtenstein con $118000. Para tener una representación adecuada del ingreso, hay que medir la concentración de la riqueza aplicando el índice de Gini. La distribución del ingreso por familia en Guatemala es de 55.1, Costa Rica 48, Bolivia 59.2 y los países escandinavos, los más igualitarios del mundo, 25. (http://www.indexmundi.com/).

1

El fortalecimiento del Estado:

ma financiero en los centros de poder, en América Latina esa crisis tuvo un impacto menor que en otras regiones. En ese contexto, Guatemala tuvo un crecimiento económico insuficiente pero que muestra signos de recuperación.

Consejo académico de flacso-guatemala

3

Virgilio Álvarez Aragón- director/Oscar López / Marcel Arévalo/Claudia Donis /Virgilio Reyes Simona V. Yagenova /Luis Raúl Salvadó/Edmundo Urrutia Secretario general de flacso Francisco Rojas Aravena San José, Costa Rica 2

No. 23 / enero 2011


la clase alta, formadas en los valores del individualismo extremo. Si bien es cierto que hay responsabilidad individual por lo que le sucede a las personas, es cierto también que hay responsabilidad social, que hay valores de fraternidad y solidaridad. De la colectividad depende el bienestar de los miembros individuales de la comunidad. La fórmula para el desarrollo y el crecimiento económico no es abstracta, surge de las condiciones concretas de cada sociedad, de su nivel de desarrollo, de la formación y capacitación de sus integrantes y de su capital físico, de la calidad de su mano de obra, del lugar que ocupa en la división internacional del trabajo, en su posición geográfica, etcétera. Por ello, no existe una receta que pueda aplicarse exitosamente a todas los casos. Guatemala tiene que encontrar su propio modelo, el cual no puede concebirse de manera aislada del resto de países de América Latina, sobre todo, de Centroamérica. Lo que ya no es aceptable es la imposición de un modelo que respondió a una teoría económica equivocada, concebida desde los intereses del gran capital internacional (elite transnacional), y que promovió el capitalismo financiero desregulado, ese modelo neoliberal que descansa en la

LATINOBARÓMETRO 2010 ¿ESTAMOS A LAS PUERTAS DE LA DÉCADA DE AMÉRICA LATINA

De izquierda a derecha: Dra. Marta Lagos, Dr. Daniel Zovatto, de Latinobarómetro, Dr. Virgilio Álvarez Aragón, director de FLACSO-Guatemala y el Lic. Julio Donis, representante del NDI-Guatemala.

asignación de recursos sólo en la dinámica del mercado y los actores económicos privados, quienes por su propia naturaleza aspiran siempre a la parte de león de lo producido socialmente, sometidos como están a la lógica implacable de la ganancia, y no del interés general. La mano invisible (que finalmente beneficia al conjunto) a veces es tan invisible que se pierde en la bruma de las abstracciones de la teoría económica. La experiencia de las últimas décadas ha vuelto a demostrar que no hay desarrollo y crecimiento económico exitosos sin un rol determinante del Estado en la asignación de los recursos de la sociedad. Como se puede constatar, si en Guatemala se aborda el tema del desarrollo, éste nos lleva al tema fiscal, y así con todos los temas: segu-

ridad, educación, salud, vivienda, alimentación, infraestructura. Un desarrollo con equidad: esa es la meta. La cuestión social fue paulatinamente borrada de la agenda nacional desde 1954. En la década revolucionaria (1944-1954) se estaban sentando las bases de un Estado social e impulsando u n mo d e lo d e d e s a rro llo equitativo. Fue f ru s t rad o , d e c a p i t a do. Años después hubo una mo d e rn iz a c ió n c o n servadora de la economía, que dio como resultado un dinámico crecimiento económico, pero no desarrollo. La diversificación agrícola de los años 50, el mercado común centroamericano de los años 60, la promoción de la exportación de productos no tradicionales y la maquila en los años 80 han constituido un motor de crecimiento, que se ha traducido en un nuevo sector medio urbano y rural, que es evidente sobre todo en la ciudad de Guatemala. Pero el derrame hacia la mayoría, como pronosticaron los heraldos del neoliberalismo, no se dio. Como lo han demostrado las trayectorias de desarrollo, el Estado tiene que ser el vehículo para la rea-

E

l jueves 27 de enero, con la participación de Marta Lagos (Chile) y Daniel Zovatto (Argentina), dos de los responsables del estudio “Latinobarómetro 2010 ¿Estamos a la puerta de la década de América Latina”, se llevó acabo una reunión con académicos invitados, en la que se expuso y discutió sobre los resultados más sobresalientes de dicha investigación. Esta actividad contó con el apoyo del Instituto Nacional Demócrata (National Democratic Institute –NDI–) y FLACSO-Guatemala. lización de ese derrame. En un modelo concentrador y excluyente la única forma de contrarrestarlo es la acción del Estado. Convertir las políticas sociales como políticas de Estado es un tema que ya no se puede postergar. Las condiciones de vida de la población campesina y rural, de los trabajadores urbanos, de la población de los barrios populares y marginales tienen que recibir la atención de un Estado social activo y solidario. Fenómenos como las maras, la delincuencia común, la migración, con todas sus consecuencia en la vida familiar y comunal, son resultado de haber dejado al margen de las prioridades nacionales al bienestar social. No puede haber integración social sin el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores y sin la dotación de empleo a miles de jóvenes. Si hay algún camino que retomar, este es el que nos fue arrebatado en 1954.

El reto de la seguridad Desde la firma de la paz se han perdido valiosos años y oportunidades en el área estratégica de la seguridad, cuyos elementos

PROFESORES E INVESTIGADORES EMÉRITOS FLACSO-GUATEMALA Dr. Gabriel Aguilera - Lic. Edgar Balsells Conde - Dr. Santiago Bastos - Dr. Víctor Gálvez Borrell Dr. Alfredo Guerra Borges - Lic. Mario Aníbal González - Dr. Jorge Solares No. 23 / enero 2011

3


centrales se encuentran en la Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad. Se ha hecho poco y lento. A pesar de que esta Ley es la única con posibilidades reales de contener el nefasto crecimiento de la capacidad de las bandas de crimen organizado, cuyos primeros efectos apenas estamos comenzando a visualizar. Por ello, fortalecer la nueva institucionalidad y transformar la antigua, debiera concentrar los principales esfuerzos del Estado y de toda la población del país. Hay que abandonar las medidas coyunturales y cosméticas, más dedicadas al hambre mediática y electorera que a resolver de fondo la problemática de la seguridad. Se requiere que el Estado con el apoyo de las organizaciones de la sociedad civil elaboren la política nacional de seguridad enmarcada en el concepto de seguridad democrática del Tratado Marco del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), con una visión estratégica, de largo plazo e interés común. El fortalecimiento institucional de las fuerzas de seguridad –la Policía Nacional Civil, los aparatos de inteligencia civil-, es la única garantía de que el Estado sea capaz de brindar ese bien tan preciado como es la seguridad de los ciudadanos, condición para que haya inversión y crecimiento económico, paz y creación de riqueza, y florezcan la cultura y las artes. Ya hay indicadores que señalan que, a pesar de la inestabilidad por los cambios en la cúpula de las autoridades de seguridad, 4 No. 23 / enero 2011

se vislumbra una posible salida. Debe ser prioridad del Estado afirmar su monopolio de los aparatos de seguridad e inteligencia.

El avance en la lucha contra la

impunidad: un desafío trascendental De acuerdo con los principios y las reglas de nuestro régimen político, el poder debe ser ejercido exclusivamente por los tres organismos del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y las personas electas para dirigirlos. No obstante, el poder político en Guatemala radica con frecuencia fuera de la institucionalidad del Estado y sus autoridades ocupan una posición marginal o periférica en la estructura de poder. Esta es una paradoja de nuestra democracia, que termina por negar su esencia al dejar de tener vigencia la soberanía popular y la delegación en sus representantes. El poder no puede estar en manos de grupos económicos, civiles o militares, fuera del Estado o en estructuras paralelas. Sigue siendo un imperativo el desmantelamiento de aparatos de seguridad e inteligencia en manos de los grupos de poder. En este contexto, ciertas políticas y acciones puestas en práctica en los últimos tiempos avizoran cambios –aún insuficientes y reversibles – pero que señalan el

Han hecho historia Texto y fotos: Edwin Castro (Prensa Libre)

Un homenaje a cuatro guatemaltecas brindó la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO

C

omo parte de la celebración de 23 aniversario de fundación de esta sede académica, el reconocimiento consistió en dar el nombre de estas mujeres a igual número de salones de esta facultad. Las homenajeadas son: Julia Esquivel, educadora en religión y activista de Derechos Humanos; Fantina Rodríguez, madre y artista, integrante del Partido Guatemalteco del Trabajo, PGT; Margarita Hurtado, profesional en desarrollo sostenible, políticas públicas y sociología social, integrante del Ejército Guerrillero de los Pobres, EGP, y Martha Salguero, pionera en la profesionalización de la mujer y cofundadora de FLACSO Guatemala. Pronunciaron semblanzas de las homenajeadas: Laura Hurtado, Santiago Otero, Jorge Solares y Carlos Figueroa Ibarra. El homenaje concluyó con un concierto del grupo Na`ik Madera.


rumbo en la dirección correcta. La instalación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) de la Organización de las Naciones Unidas, y el nombramiento de las nuevas autoridades del Ministerio Público, se pueden calificar como las acciones más positivas en el ámbito de la administración de justicia y la seguridad, cuyos efectos ya se hacen sentir. El mandato de la CICIG significa un parteaguas en la historia de nuestro país. En la tarea impostergable de desmantelar los Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad (CIACS) al servicio de los poderes paralelos, el Estado guatemalteco encuentra en la CICIG un apoyo esencial, un instrumento auxiliar sin el cual la tarea se convierte en una misión imposible. La CICIG ha demostrado que la investigación técnica y científica, junto con la voluntad y la clara decisión de aplicar la ley, pueden determinar e identificar a los responsables de los crímenes y juzgarlos, además de tener un efecto disuasivo al asegurar que los crímenes cometidos no queden impunes. Al emprender la investigación y resolver casos relevantes de actos ilegales cometidos por ex funcionarios de gobierno, la CICIG ha sometido a la justicia a personajes centrales de estructuras de poderes paralelos, enquistadas o no en el Estado. Al juzgarlos e iniciar procesos judiciales contra ellos, ha tocado el sistema nervioso de grupos que han actuado en la total impunidad desde hace décadas, antes y después de los Acuerdos de Paz. No han tardado, sin embargo, en reaccionar y tratar de desprestigiar, deslegitimar y crear desconfianza hacia la Comisión. Creemos que por ahora se ha superado el riesgo de su politización, y como prueba de su legitimidad hoy tenemos CICIG por tres años más, que pueden, sin duda, prolongarse si la situación del país así la amerita. Esto

Una delegación de El COLEF visita FLACSO-Guatemala

E

Dr. Tonatiuh Guillén, Presidente de El COLEF.

l Director de FLACSO-Guatemala, doctor Virgilio Álvarez Aragón, recibirá el 7 de febrero de 2011, a representantes de El Colegio de la Frontera Norte, encabezada por el Dr. Tonatiuh Guillén, Presidente de esa institución académica mexicana. Le acompañan la Dra. Marie-Laure Cubès, coordinadora de la Encuesta sobre Migración EMIF SUR y EMIF NORTE y el doctor Eduardo González, responsable del Departamento de Estadísticas de las Encuestas. Esta visita es para fortalecer los lazos académicos entre ambas instituciones. La Facultad tiene, desde julio de 2009 un convenio con El COLEF por medio del cual ejecuta la EMIF SUR, un proyecto permanente de levantamiento de encuestas a los flujos de población migrante y deportada en las fronteras de Guatemala con México, Honduras y El Salvador y sus respectivos aeropuertos

El doctor Alfredo Guerra Borges distinguido como “Profesor e investigador emérito” de FLACSO-Guatemala

Foto: Dr. Alfredo Guerra Borges, Msc. Oscar López y Dr. Edelberto Torres Rivas.

E

l jueves 27 de enero, en la sede de esta Facultad, se llevó a cabo un acto académico y de reconocimiento al doctor Alfredo Guerra Borges, a quien por sus múltiples méritos como investigador social y su prolífera producción intelectual se le distinguió con el nombramiento de “Profesor e investigador emérito ‘Dr. René Poitevin’”. En dicho acto la maestra María Castro dictó la conferencia “Política fiscal en Centroamérica y la coyuntura actual” y el doctor Edelberto Torres Rivas presentó la semblanza del homenajeado. La distinción consta de un botón de oro con el escudo de la Facultad y el derecho a que el académico distinguido disfrute de un fondo financiero para la realización, conclusión o publicación de un ensayo de su autoría.

No. 23 / enero 2011

5


debe quedar claro para todos, siendo necesario el reparo de la comunidad internacional. Si la Misión de las Naciones Unidas para la verificación del Acuerdo Global de los Derechos Humanos en Guatemala (MINUGUA-1994) contribuyó a poner fin a la impunidad en la lucha contrainsurgente, la CICIG ha frenado y puede poner fin, junto con el Ministerio Público, a la impunidad de las elites y los grupos del crimen organizado, herederos de las estructuras contrainsurgentes. Tras años de actuar y resolver conflictos al margen y por encima de la ley, con la complicidad o la omisión de las autoridades judiciales, el recurso al sicariato o al uso de la violencia se convirtió en un acto reflejo de los grupos de poder. Si la instalación de la CICIG fue un acierto, lo es más el nombramiento de las nuevas autoridades del Ministerio Público (MP), en particular el nombramiento de la nueva Fiscal General, pues hace ya muchas décadas que no era designado en ese puesto una figura independiente de los intereses de los grupos de poder. Es por ello necesario impedir que los cambios derivados de las elecciones vulneren este nombramiento. Durante el conflicto armado interno, la Fiscalía General fue cómplice activo o pasivo de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas contrainsurgentes. Después de la firma de la paz, se convirtió en un instrumento directo de los grupos de poder que hoy se disputan de manera violenta el gobierno del Estado. Sin duda, que habrá medidas y acciones dirigidas a neutralizar a un Ministerio Público en cuya cabeza se encuentra ahora una profesional del Derecho con las credenciales éticas y técnicas para luchar a la par de la CICIG contra ese flagelo que ha azotado a los guatemaltecos desde hace décadas: la impunidad. Una forma de debilitar a la nueva institución podría darse por medio de la asfixia financiera. El movimiento social por la justicia, la seguridad y derechos humanos en Guatemala tienen 6

No. 23 / enero 2011

una gran responsabilidad de apoyar a las nuevas autoridades del MP, por lo que deben encabezar la demanda de un presupuesto adecuado a las necesidades y los objetivos de la nueva fiscalía. La lucha contra la impunidad es la llave para la primacía del Estado de Derecho.

Un año electoral que evidencia rezagos en la cultura,

la institucionalidad y los partidos políticos En nuestra estructura institucional de democracia liberal, la política no expresa adecuadamente el interés general ni busca como debiera el bien común, como lo establece claramente nuestra Constitución. En este contexto, la sociedad demanda la renovación ética de la política, su fortalecimiento institucional, el logro de su autonomía estructural para que su accionar tenga como horizonte la patria de todas y todos, ladinos e indígenas, jóvenes y viejos, habitantes de la ciudad y del campo. La sociedad política se encamina este año al sexto proceso de elecciones generales nacionales de nuestra historia reciente. Un cuarto de siglo en el que se ha tomado distancia formalmente de los regímenes autoritarios y militares, con procesos electorales organizados por instituciones que han garantizado durante más de veinte años el respeto de la voluntad popular en las urnas. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) sigue disfrutando de una gran legitimidad, la ciudadanía y las organizaciones políticas y sociales confían en su capacidad de asegurar que el proceso electoral se realice de acuerdo con lo establecido en la ley; es decir, garantizar que las autoridades y representantes electos sean resultado genuino del sentir y pensar de los ciuda-

danos. Pero, esta vez, se ciernen sobre el proceso electoral riesgos que deben conjurarse, comenzando con las dificultades que ha tenido el Registro Nacional de Personas (RENAP) para cumplir con su mandato de dotar a la ciudadanía del llamado Documento Personal de Identidad (DPI), problema técnico que parece haberse resuelto permitiendo el uso de dos documentos para ejercer el voto, el DPI o la cédula de vecindad. Esto implica ajustes y medidas especiales, como la dotación de documentos de identidad a los jóvenes que recién han llegado a la mayoría de edad y, por lo tanto, carecen de cédula. Tal como se presenta la contienda electoral, aparece otro riesgo en el panorama político: los signos de una polarización creciente que puede llevar a la violencia exacerbada y perversa entre las fuerzas contendientes. Hay indicios de actos de violencia que son producidos deliberadamente y tiene todos los rasgos de una guerra psicológica con el propósito de que los guatemaltecos nos sintamos desprotegidos, vivamos con miedo y, por consiguiente, anhelemos un régimen represivo. Que esto no suceda es una demanda de la sociedad. El Estado debe ser garante de la paz en este año electoral. La seguridad no debe ser un simple eslogan de campaña. La seguridad, como la administración de la justicia, son temas de Estado que deben trascender la coyuntura.

El TSE tiene la responsabilidad de que cada ciudadano ejerza su derecho a votar libremente y sin coacciones, así mismo, de salvaguardar el principio democrático de que: cada ciudadano representa un voto.

Para que esto se cumpla, el TSE debe contar con el decidido apoyo del Ejecutivo y el Legislativo, así como de los partidos políticos y de la ciudadanía en general. Necesita de un presupuesto adecuado, que debe ser garantizado por el Congreso de la República, así como de los instrumentos punitivos para aplicar con rigor la Ley Electoral. Es indispensable exigir transparencia financiera a los partidos políticos y garantizar el acceso equitativo a los medios de comunicación. Las juntas electorales departamentales y municipales que han sido administradas por representantes de grupos de interés deben dar oportunidad de participación a mujeres, indígenas y jóvenes sin importar su estatus social o condición económica para que su composición sea más plural y representativa. Esto podría ser el primer paso para la desprivatización de la política. Aplicar la Ley Electoral al proceso que se avecina es parte de un desafío más general de la administración de justicia: hacer que la política se ajuste estrictamente a lo que dicta la ley. El anterior es el complejo panorama sociopolítico guatemalteco que, con todas sus dificultades y retos, nos coloca ante una nueva década de expectativas.


UNAM, HOGAR FRATERNO DEL PENSAMIENTO LIBRE LATINOAMERICANO Dr. Alfredo Guerra-Borges, en el acto de inauguración de la Primera Feria del Libra de Ciencias Sociales Agradezco a los organizadores de esta primera Feria del Libro de Ciencias Sociales, dedicada a Libros UNAM, con motivo del Centenario de la Universidad Nacional Autónoma de México, haberme invitado a transmitirles los sentimientos que abrigamos ambos en ocasión de esta fecha singular. Estamos conmemorando la realización de los sueños del gran inspirador de la UNAM, don Justo Sierra, y con ese motivo, el Rector de la UNAM, doctor José Narro, hizo recientemente la siguiente constatación: “A un siglo de distancia, nuestra Universidad puede decirle a México: (…) misión cumplida (…) nuestra Universidad es verdaderamente nacional por la herencia de más de 450 años, por los lazos indisolubles con todos los sectores del país, por el arraigo que tenemos en la sociedad, por formar un mosaico representativo de nuestra realidad (…).” En el transcurso de esos cien años muchas generaciones han entregado lo mejor de sí con ejemplar perseverancia, con tenacidad, con vocación de excelencia académica, con ideales y una gran sabiduría para sortear con éxito las situaciones conflictivas, más de una, que como toda institución viva ha encontrado en su camino la UNAM, para hacer de ella, junto a la Universidad de Sao Paulo, Brasil, una de las primeras doscientas universidades del mundo, según el ranking de World Universities de la Universidad de Shanghai Jiao Tong, principalmente desde la perspectiva del impacto internacional de la investigación producida en su seno. Sin embargo, no es de lo objetivo que todos pueden constatar que se me ha confiado hablar, sino de algo que desde la subjetividad de los nacidos en otras tierras tenemos que contar, qué decirle al mundo ahora que sus ojos y oídos están puestos en México y la (UNAM). Ese algo se llama gratitud porque la UNAM ha sido siempre, como lo reza el en-

cabezado de mi exposición, “hogar fraterno del pensamiento libre latinoamericano”. Es bien conocida la accidentada vida política de America Latina, aun limitándonos al último medio siglo. Recién surgidos a la democracia varios países latinoamericanos en el ambiente anchuroso de la posguerra, abruptamente la guerra fría congeló ese resurgimiento con dictaduras como la de Manuel Odría en el Perú. En Venezuela el golpe militar encabezado por el general Delgado Chalbaud clausuró la breve presidencia de Rómulo Gallegos y abrió paso al gobierno siniestro de Pérez Jiménez; en Paraguay se reafirmó por treinta años la dictadura de Alfredo Stroessner y en Guatemala un golpe militar auspiciado por Estados Unidos, obsesivamente inspirado en la guerra fría, puso fin al gobierno democrático de Jacobo Arbenz. Y desde mediados de los años sesenta, América Latina presenció abrumada la instauración de una serie de regímenes militares en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Guatemala. Posteriormente en los sombríos años ochenta una ola de violencia por su crueldad reeditó en EI Salvador y Guatemala los años de la conquista quinientos años atrás. De todos estos y otros países latinoamericanos el pensamiento libre democrático fluyó hacia diferentes destinos, pero más que todo hacia México y en éste hacia la UNAM, cuyos brazos se abrieron para acogerlos y brindarles un amplio espacio para desenvolverse, crear, educar e investigar. A nadie se le preguntó de qué color eran sus ideas y a ninguno se le coartó la posibilidad de editar publicaciones que dieran a conocer la situación de sus respectivos países. Todos, agradecidos, respetaron los asuntos que son exclusivos de México e hicieron una contribución en la docencia, el arte, la literatura y la ciencia que ha pasado a integrarse al acervo de realizaciones de la

UNAM. No debemos limitarnos a hablar de los latinoamericanos. Cuántos europeos se acogieron a la hospitalidad de México y la UNAM durante los años del fascismo y la guerra mundial, sin hablar del incomparable gesto de solidaridad que acogió masivamente a españoles republicanos cuando el fascismo se entronizó en España. Y cuántos norteamericanos en los lejanos años cincuenta, salvaron su integridad, abandonaron Hollywood y se salvaron del acosamiento del Comité senatorial encabezado por el senador Joseph McCarty. Con mucho acierto el embajador Luis Ortiz Monasterio, que mucho sabe de lo que estamos hablando, resumió en una oportunidad la experiencia del asilo en México: “A pesar de que México no ha tenido como política atraer nuevas migraciones, su experiencia histórica le ha permitido no cerrar sus puertas a aquellos perseguidos por la intolerancia, ya sean estos León Trotski o José Martí o los cineastas de Hollywood perseguidos por McCarthy .... “.1 Sin temor alguno de equivocarnos podemos decir que con excepción de los canadienses, se han acogido a la fraterna hospitalidad de México y la UNAM ciudadanos de todos los países del Hemisferio Occidental, desde Estados Unidos a la Patagonia argentina. No quiero abrumar a los presentes con una referencia al asilo guatemalteco, pero permítanme un par de párrafos para decir, en primer lugar, que posiblemente los guatemaltecos fuimos los pioneros del exilio latinoamericano en la primera mitad del siglo XIX. En 1838 el eminente jefe de gobierno del Estado de Guatemala, pues por entonces Guatemala era miembro de la República Federal Provincias Unidas de Centroaméri1 Luis Ortíz Monasterio, Refugiados guatemaltecos en México: un final feliz, artículo descargado de Google.

ca, buscó asilo en México después de ser derrocado por una insurrección conservadora. Exilado por el gobierno conservador de Rafael Carrera en el siglo XIX. También se abrigó en México el poeta Juan Diéguez Olaverri y de hospitalidad en México gozó también el principal líder de la Reforma liberal guatemalteca de 1871. En los años de la dictadura de Jorge Ubico en los años 1930, México fue el hogar de numerosos intelectuales guatemaltecos; el pintor Carlos Mérida, el dramaturgo y novelista Carlos Solórzano, el periodista Clemente Marroquín Rojas, Jorge García Granados, quien al caer el dictador fue presidente de la Asamblea Constituyente de 1945, y el coronel Miguel García Granados, que al iniciarse la guerra civil en España, se enlistó como aviador para participar del lado de la República. También desde aquellos años se acogió a la hospitalidad mexicana el por muchas razones bien recordado Ernesto Capuano, quien durante la revolución guatemalteca volvió a Guatemala para participar en ella y al retornar a México en 1954, el presidente Adolfo Ruíz Cortines ordenó que se le diera toda la ayuda posible en sus gestiones por los numerosos guatemaltecos acogidos al asilo mexicano en aquellos años. De éste formaron parte escritores notables como Luis Cardoza y Aragón, Miguel Ángel Asturias, Augusto Monterroso, Carlos Illescas, Otto Raúl González, Mario Monteforte Toledo, Alaide Foppa, el historiador Severo Martínez Peláez, el educador Carlos González Orellana, que en México escribió la Historia de la Educación en Guatemala y el recientemente distinguido maestro en desarrollo urbano Manuel Ángel Castillo, entre otros, para no hacer mas extensa la relación, pero que han sabido igualmente corresponder la generosa acogida de la UNAM. En cuanto a mi persona quiero decirles que por casi 30 años he vivido la gratificante experiencia personal de todo lo que significa trabajar y soñar bajo el fraterno alero de México y la UNAM. Por todo ello permítaseme concluir expresando mis sentimientos con estas palabras que los resumen todos: en la ocasión de este primer centenario de su fecunda vida, ¡gracias, muchas gracias UNAM! No. 23 / enero 2011

7


Obispo Samuel Ruíz (1925-2011) ‘Jtatic’ “La semilla que sembró en Chiapas ya es un árbol grande y produce muchos frutos”

El obispo Ruíz “Ejerció su misión desde una Iglesia al servicio del mundo, no de una Iglesia al servicio de sí misma, que se protege, guarda silencio y hace arreglos con el poder. Fue un hombre libre.” Raúl Vera, obispo de Saltillo, México

3a. calle 4-44 zona 10 PBX: 2414 7444

ÚLTIMA PUBLICACIÓN

El problema de esta investigación ha girado en torno al profundo y acelerado proceso de cambio de Petén, principalmente a partir del proyecto estatal de colonización. La situación actual dista mucho de los propósitos y planes perseguidos por los dos proyectos impulsados por el Estado en la región. El interés del estudio; por lo tanto, fue conocer cuáles son los factores que han estado presentes y se han conjugado en la configuración de la región. En ese sentido, la investigación trata de responder tres preguntas: ¿Por qué los dos más grandes proyectos de intervención estatal en Petén no han logrado sus propósitos iniciales?, ¿cómo han sido percibidos y vividos estos proyectos por los diversos actores sociales de Petén y cómo han actuado frente a ellos?, y ¿por qué, a pesar de que las distintas localidades tienen historias y trayectorias de ocupación y poblamiento tan diferentes, van asemejándose en cuanto a los grandes problemas que enfrentan y las estrategias que impulsan para enfrentarlos? “Al revisar los estudios sobre el populismo lo que llama mucho la atención son las diferentes perspectivas con las que se ha estudiado este fenómeno político...” Q 120.00

Publicación mensual de flacso-Guatemala

30 mil ejemplares

8

No. 23 / enero 2011

Director: Dr. Virgilio Álvarez Aragón/Coordinación y diagramación: Lic. Hugo de León P. Tel. PBX (502) 24147444 Fax: (502) 24147440 Correo electrónico: flacsoguate@flacso.edu.gt Página web: http://www.flacso.edu.gt Las ideas expresadas en esta publicación no son necesariamente compartidas por FLACSO-Guatemala


Diálogo 23 Nueva Época; 2011: desafíos de una nueva década