Issuu on Google+

Nueva época, No. 73

Guatemala, febrero de 2009

Ese poder paralelo llamado “televisión guatemalteca”


Gustavo Berganza*

EL PODER IMAGINADO DE LA TV El sociólogo francés Pierre Bourdieu1 afirma que es posible acumular cuatro tipos de capital:

E

n los últimos tiempos se ha hecho más evidente el papel que juega Ángel González, no sólo como actor político, sino como un verdadero centro de poder paralelo al que establece la institucionalidad guatemalteca. Entre y él los políticos guatemaltecos se realiza un tráfico constante de influencias. Los políticos acuden a González en busca de apoyo para sus campañas y actuaciones, y a cambio le otorgan a González privilegios, que van desde rebajas en tasas tributarias, extensiones automáticas de uso de frecuencias hasta privilegios que lo protegen de competidores. La razón de esta ascendencia de González y del papel central que juega como poder paralelo radica en el control que ejerce sobre los cuatro canales de la banda de VHF y sobre la cadena radial noticiosa más grande y, además, de la creencia de parte de los políticos, que sin el apoyo de este emporio mediático no podrían sobrevivir en el panorama nacional. La finalidad de este ensayo es explorar las razones que fundamentan esa relación entre Ángél González y los políticos, su validez y algunos de los efectos perversos que tiene sobre el funcionamiento del sistema político guatemalteco. * Guatemalteco. Sociólogo, periodista y catedrático universitario. Es autor de varias investigaciones y consultorías sobre el papel e influencia de los medios de comunicación en el sistema político guatemalteco. Recientemente, fue víctima de una campaña de hostigamiento y desprestigio lanzada por los cuatro canales de la TV abierta a consecuencia de una serie de artículos publicados en elPeriódico, en los que criticó la aprobación por parte del Congreso de la República de dos leyes que favorecían a las empresas de Ángel González.

1. económico 2. social 3. cultural, y 4. simbólico. El económico lo constituyen los bienes que pueden ser valorados en dinero; el social se constituye con las relaciones que las personas van estableciendo a lo largo de su vida en los diferentes ambientes en los que se desenvuelven; el cultural lo comprende el conocimiento adquirido y la habilidad para utilizarlo en las interacciones cotidianas; y el simbólico, la legitimidad y prestigio que el individuo adquiere ante su grupo social. En muchos sentidos, la búsqueda del poder político implica la utilización de tres de esos cuatro capitales: el económico, el social y el simbólico. La construcción de un partido político requiere de redes de relaciones que sumen personas que, a su vez, integren sus relaciones y las traduzcan en organización y apoyo para difundir las ideas de un partido y candidato, y puedan movilizar los votos necesarios para elegirlo. El capital económico cae de su peso: sin financiamiento la 1 Bourdieu, P. (1989). “Social space and symbolic power”. Sociological Theory 7: 14-25.

Publicación mensual de FLACSO-Guatemala y elPeriódico Secretario general de FLACSO Francisco Rojas Aravena San José, Costa Rica CONSEJO ACADÉMICO DE FLACSO-GUATEMALA Virgilio Álvarez Aragón- director Oscar López / Marcel Arévalo Aura Cumes/Claudia Donis / Virgilio Reyes Simona V. Yagenova/Edgar F. Montúfar Luis Raúl Salvadó/Edmundo Urrutia Coordinación y diagramación: Hugo de León P. 2

No. 73, febrero 2009

viabilidad de un partido es imposible. Pero también los partidos buscan que tanto ellos como organizaciones y sus dirigentes como candidatos sean percibidos como honrados, trabajadores, creativos y eficaces. Es decir, como personas con las cualidades que la ciudadanía imagina deben tener los líderes nacionales. Para construir esta percepción es necesario acceder, ganar el favor y, si es posible, controlar a los medios de comunicación de masas, que son entendidos como los principales distribuidores de capital simbólico en las sociedades. Un trato favorable en las coberturas informativas, o por lo menos neutro, y una presencia continuada en la programación, ya sea por la vía de los mensajes propagandísticos o en la inclusión noticiosa, es para los políticos imprescindible para acumular ese capital simbólico que los legitima ante los votantes.

Tel. PBX (502) 24147444 Fax: (502) 24147440 Correo electrónico: flacsoguate@flacso.edu.gt Página web: http://www.flacso.edu.gt Esta publicación es posible gracias al apoyo financiero de ASDI/SAREC Las ideas expresadas en esta publicación no necesariamente son compartidas por FLACSO-Guatemala y su patrocinador 30,000 ejemplares


sos y nuevos medios, como el internet. La pantalla y las bocinas, los titulares y las fotos sustituyen al activista del cual los partidos carecen, para dar al partido y lo que los dirigentes, candidatos, diputados, alcaldes y concejales realizan.2

El diseño del sistema de partidos políticos en Guatemala es un factor que refuerza la percepción de relevancia de los medios como actores sine qua non para acceder y gestionar el poder. Nuestro sistema es minimalista en el sentido de que la ley electoral no exige a los partidos tener organización en la totalidad de departamentos y municipios. Tal como está la legislación actualmente, los partidos políticos para poder ser reconocidos y funcionar como tales necesitan acreditar filiales en sólo 12 departamentos y 50 municipios del país. La mayoría de los partidos existen legalmente ateniéndose a esos requisitos mínimos, lo cual, para éstos, no deja de tener sus ventajas. El tener una organización restringida al mínimo legal, le da a los consejos ejecutivos nacionales la potestad de nombrar a los candidatos a alcaldes y a diputados de los sitios en donde no hay organización municipal y departamental, porque la Ley Electoral y de Partidos Políticos está concebida de tal forma que no limita a las organizaciones políticas a presentar candidatos sólo en donde tengan filiales. Y por otra parte, debido a que el financiamiento que el Estado otorga a los partidos es marginal en relación a lo que se requiere para funcionar en tiempos normales y de campaña, a los partidos no les conviene tener numerosas filiales, porque esto implica grandes desembolsos a la hora de realizar asambleas. En un ambiente que estimula este minimalismo organizativo no existen, entonces, estructuras extensas de afiliados que difundan los mensajes y expliquen la ideología y planes de los partidos y sus candidatos. La comunicación cara a cara, que suele ser más persuasiva, aunque muy costosa en términos de esfuerzo y tiempo utilizado, ha sido reemplazada en la política por la comunicación de masas a través de la TV, radio, medios impre-

En Guatemala, a partir de la restauración constitucional de 1985, se ha ido abriendo cada vez más la brecha entre los estilos de cobertura periodística que se producen entre los telenoticieros de la televisión en VHF y los diarios impresos y algunos programas informativos de radio. La prensa impresa y la radio suelen asumir posturas más críticas frente al desempeño de los políticos. Los telenoticieros se limitan a cultivar un estilo más fáctico en la presentación de la información política, en la que no es raro que sean los propios actores quienes están a cargo producir las historias noticiosas que difunden sus mensajes, obviando de esa manera el trabajo de mediación que se da en la prensa impresa. En la televisión, los mensajes políticos se difunden casi como los emiten las fuentes, y no es usual que presenten fuentes que contradigan al informante ni que pongan en perspectiva el significado y alcances de sus afirmaciones, como sí ocurre frecuentemente en los medios impresos y algunos radionoticieros. Durante la campaña electoral de 2007, la observación de medios realizada por DOSES para Mirador Electoral identificó en la cobertura periodística mensajes, que si bien es cierto

guardaban la apariencia de ser noticia, su estructura daba únicamente voz a una fuente y con la intención manifiesta de difundir características positivas y mensajes favorables a los candidatos y partidos. Este tipo de mensajes, al que se les llamó infomerciales, eran un tipo de propaganda producida por los propios equipos de divulgación de los candidatos y partidos. Estos mensajes propagandísticos fueron entremezclados con las demás notas informativas, sin que los noticieros de televisión hicieran notar que era propaganda. En la primera ronda electoral, estos informerciales difundidos por los telenoticieros de la TV abierta, calculados a precio de mercado, hubieran costado a los partidos Q 9,474,929.97. Entre los políticos guatemaltecos, entonces, la televisión adquiere una gran importancia no solo por su alcance sino por la manera de cubrir la información política, sin crítica ni contraste alguno, como un recurso para neutralizar lo que consideran una acción destructora de periodistas de radio y periódicos, que deslegitima la política y a sus actores.

INFLUENCIA REAL DE LA TELEVISIÓN El gran poder político de los canales se origina, entonces, del minimalismo funcional que fija la ley electoral a los partidos políticos, del limitado financiamiento público que los hace pedir aportes en especie a los canales, traducidos en forma de coberturas favorables e infomerciales. Como hemos dicho, la ausencia de redes partidarias nacionales sumada al crecimiento de los medios de comunicación ha intensificado la mediatización de la política y acrecentando el deseo de los partidos de

2 En las elecciones pasadas se vio el caso de la Alianza Nueva Nación y el de la URNG. Mientras el primero realizó una gran inversión en propaganda en medios y recibió cobertura de parte de telenoticieros, el segundo tuvo que realizar una campaña más basada en interacciones personales y mitines. El primer partido fue cancelado, porque no logró el mínimo de votos para mantener su registro ni elegir un solo diputado en tanto que el segundo logró elegir dos representantes al Congreso de la República. Véase Berganza, Gustavo. (2008). “Los medios y la izquierda guatemalteca en las elecciones presidenciales de 2007”, en Álvarez, Virgilio y Sáenz de Tejada, Ricardo (editores). Izquierdas y construcción de orden democrático en Guatemala. Una aproximación a las elecciones de 2007. Guatemala: Friedrich Ebert Stiftung/FLACSOGuatemala.

No. 73, febrero 2009

3


Fuente: Siete claves para el cambio. Análisis técnico, político y normativo del proceso electoral. Guatemala 2007.

acceder a la TV como el medio más fácil de promoverse. Ahora bien, ¿es justificada esa relevancia de la televisión como fuente primordial de distribución de capital simbólico, tal como la consideran los políticos guatemaltecos? ¿Es Ángel González un actor del cual no se puede prescindir para ganar elecciones y propiciar la gobernabilidad?

Sin embargo, esa influencia adquiere un matiz más atenuado cuando se le define explícitamente como un factor que pudo haber influenciado la decisión de votar por un determinado candidato. Aquí, ya 1 de cada 3 guatemaltecos se declaran inmunes a la acción de los medios y una proporción similar le asigna un peso limitado al influjo mediático. (Gráfica 3)

el acontecer nacional. Es válido pensar, y así lo han confirmado innumerables investigaciones empiricas, que la influencia aumenta o disminuye en la medida en que las audiencias accedan y presten atención a los medios.4 En nuestro país, la mayoría dice acceder de manera cotidiana a los medios, fundamentalmente a la televisión y a los medios impresos. Ello sería un indicativo de que la televisión, siendo el medio que es más visto todos los días, tendría una gran relevancia como formador de percepciones sobre poítica y temas públicos. Ello, en el supuesto de que la gente le prestara gran atención a los telenoticieros (en el caso de la TV) y a las secciones políticas (en el de los medios impresos), que son las franjas y secciones donde se difunden informaciones sobre los problemas nacionales, el desempeño del gobierno y de los políticos y las iniciativas ciudadanas para debatir temas de interés público. Los estudios realizados por el autor de este artículo hacen ver que en Guatemala la ciudadanía no le presta a la política y a los temas públicos un interés constante, sino más bien esporádico (gráfica 4). Como puede verse en la gráfica 4, es menos de la tercera parte la que dice seguir los asuntos gubernamentales con frecuencia. La mayoría, o los atiende de manera esporádica o simplemente, como sucede con uno de

La evidencias que arrojan las investigaciones realizadas por el autor de éste ensayo cuestionan la validez de las percepciones de los políticos. Es cierto, sí, que la principal fuente de la cual se informan los guatemaltecos la constituye la comunicación mediatizada, y dentro de ésta la televisión, tal como puede verse en la gráfica 1, construida a partir de la encuesta realizada realizada por Aragón & Asociados para DOSES, como parte del estudio 7 claves para el cambio.3 Un análisis superficial, sin considerar otros factores que pueden incidir en la influencia de los medios, como la frecuencia de uso y el nivel de atención prestado a los temas políticos y de interés público, puede llevar a la conclusión errada de que la TV nacional tiene ese peso que suelen asignarle los políticos. En efecto, un gran porcentaje de ciudadanos y ciudadanas le asigna a los medios, y entre éstos a la televisión, una gran influencia en las decisiones electorales en general, como puede verse en la gráfica 2.

3

Siete claves para el cambio. Análisis técnico, político y normativo del proceso electoral Guatemala 2007. (2008). Guatemala: Fundación Soros, NIMD, National Democratic Institute for International Relations, ASIES, DOSES, FLACSO.

4

No. 73, febrero 2009

Fuente: Siete claves para el cambio. Análisis técnico, político y normativo del proceso electoral. Guatemala 2007.

Sabemos que los medios informativos para que tengan influencia deben ser accesibles para sus usuarios. Si alguien no ve televisión nacional, no escucha noticieros de radio o no lee diarios impresos, pues es lógico que no se enterará de lo que éstos divulgan y, en consecuencia, los medios no tendrán la oportunidad incidir de manera directa sus percepciones sobre la política y sus opiniones sobre

cada diez ciudadanos, se mantiene apartado de esos temas. 4 Ver por ejemplo: Haller, H. B y Norpoth, H. (1997). “Reality Bites: News exposure and economic opinion”, The Public Opinion Quarterly, Vol. 61, No. 4. (Winter, 1997), pp. 555-575 y McCombs, M. (2001). Estableciendo la agenda. El impacto de los medios en la opinión pública y en el conocimiento. Barcelona: Paidós.


a la que consideran como receptora acrítica de los mensajes mediáticos y a merced de éstos. La escasez de investigación empírica y el poco interés en apoyarla impide que se desarrollen más recursos para desmitificar las bases sobre las que se funda la perversa codependencia de los políticos y el magnate de la televisión abierta. En este caso, la ausencia de conocimiento sobre el papel real que juegan los medios en general y la televisión en particular ha hecho de Ángel González un poder paralelo que influye desmedidamente sobre nuestras instituciones políticas.

Fuente: Siete claves para el cambio. Análisis técnico, político y normativo del proceso electoral. Guatemala 2007.

Es decir, los datos empíricos confirman de manera tajante la idea predominante entre los políticos sobre el gran poder que ejercen los medios en modelar las conciencias de los guatemaltecos y sus juicios sobre los partidos y las instituciones del Estado. Lo que sucede, tal como lo documentó Susan Herbst en su estudio sobre las relaciones entre los medios y la legislatura del estado de Illinois,5 es que los políticos tienden a confundir la opinión pública con lo que los medios difunden. De ahí su deseo de persuadir y presionar para que los periodistas les tomen en cuenta y, de ser posible, les den una cobertura favorable. Verse reflejados en los medios de manera positiva es para los políticos un signo del gran capital simbólico que, según ellos y ellas, les otorga la ciudadanía. Algo que ya vimos, no necesariamente es siempre cierto.

dida también la tiene, como dijimos, la estructura legal que regula el sistema partidista.

LA CODEPENDENCIA GONZÁLEZ-POLÍTICOS El mito de la televisión poderosa, de la acción imparable y automática de los medios en el modelaje de la conciencia de las masas, es lo que ha mantenido el poder de Ángel González sobre los políticos guatemaltecos. Este poder sobre las audiencias no es real, como puede inferirse de los datos empíricos que presentamos, sino imaginado y es alimentado por el afán de los políticos en “verse bien” en los medios, en acumular por la vía mediática el capital simbólico que no pueden obtener debido a su precaria red partidista y a sus problemas de desempeño como agentes del Estado. Mucha de la culpa de la influencia desme5

Herbst, S. (1998). Reading public opinion: Political actors view the democratic process. Chicago: University of Chicago Press.

Fuente: Siete claves para el cambio. Análisis técnico, político y normativo del proceso electoral. Guatemala 2007.

Con la ley tal como está, sin financiamiento público y sin normas que exijan a los partidos políticos tener organizaciones nacionales y que les limiten la posibilidad de inscripción de candidatos sólo en municipios y departamentos en los que tienen filiales, es lógico que los partidos dependan de la televisión para poder proyectarse a los electores en todo el país. Pero también parte de la responsabilidad debe ser atribuida a un importante sector de la intelectualidad guatemalteca, que sigue cultivando y diseminando la creencia de que todo lo que los medios difunden entra de manera automática en la mente de la audiencia, No. 73, febrero 2009

5


Próxima presentación: Miércoles 11 de marzo 17:30 horas Sede FLACSO-Guatemala 3a. calle 4-44 zona 10

MASAS, ARMAS Y ÉLITES. GUATEMALA, 1820-1982. ANÁLISIS SOCIOLÓGICOS DE EVENTOS HISTÓRICOS

L

os tres ensayos que componen este libro de Manolo Vela Castañeda se refieren a la violencia habida en Centroamérica hace un par de décadas, al papel desempeñado por las masas y los ejércitos como actores de un doloroso drama, a las ideologías que animaron y justificaron las luchas revolucionarias, la represión en Guatemala y en otros países de la región. Son un testimonio escrito del trabajo de uno de los más jóvenes y brillantes analistas guatemaltecos del siglo XXI. No son trabajos inéditos, pero sí desconocidos en nuestro medio; tocan diversos temas, pero les da unidad las referencias tópicas, el método de análisis, la pasión por la verdad, el lenguaje provocador que el autor despliega.

Edelberto Torres-Rivas

E

n estos trabajos se abordan coyunturas determinantes con ellos se trata de responder a algunas de las más importantes interrogantes de la historia de Guatemala. El análisis sociológico de los eventos históricos aquí desplegado, se basa en la explicación de cómo un conjuntos de factores se van entrelazando para dar forma a los eventos en cuestión. El motín de Totonicapán, en julio de 1820; la contrarrevolución de junio y julio de 1954; la rebelión indígena y campesina de 1981 y 1982; y, el golpe de Estado del 23 de marzo de 1982, más que hechos aislados son secuencias de eventos que se dieron en coyunturas fundacionales, que configuraron épocas. Son relámpagos en la historia de Guatemala. A pesar que el rayo dura apenas un instante, sus ecos tratan de aprehenderse en la memoria. Por segundos, su luz nos ilumina, hace que nos reconozcamos y seamos conscientes de dónde venimos, cómo somos y qué queremos. En la interminable historia de la dominación y de la resistencia en Guatemala, estos pequeños eventos constituyen piezas maestras.

PROGRAMAS SOCIALES 2004-2008 UNA MIRADA DESDE LO LOCAL. LOS CASOS DE CHISEC, SANTA MARÍA CHIQUIMULA Y OLOPA

L

as acciones gubernamentales para enfrentar la pobreza se iniciaron con los fondos sociales , continuaron con la aplicación de las estrategias de reducción de la pobreza (2000-2004) y con el programa Guate Solidaria Rural (2004-2008) . A pesar de ello, la reducción de la pobreza ha tenido pocos avances significativos. Los fondos de compensación social se aplicaron de manera aislada, sin poder articular una política global de desarrollo social ni coordinación con los gobiernos locales, lo que se tradujo en duplicidad de obras y distorsión de los presupuestos municipales. La falta de controles y fiscalización degeneraron en proselitismo político, prácticas clientelares, y situaciones de corrupción.

–Próxima publicación del Área de estudios de pobreza–

6

No. 73, febrero 2009


Noticias FLACSO EN IMÁGENES

Jueves 29 de enero: “A 29 años de la quema de la Embajada de España. Homenaje a las víctimas, con la participación de Egil Galindo, Rafael González, Orlando Blanco, Rigoberta Menchú y Julio solórzano Foppa

Lunes 9 de febrero: Lección inaugural “La crisisi del capitalismo global e implicaciones para América Latina”, impartida por William Robinson

Martes 17 de febrero: Mesa redonda “Guatemala: claves para analizar una sociedad diversa y desigual”. Participaron: Claudi Dary, Aura Cumes, Santiago Bastos y Mario Roberto Morales. No. 73, febrero 2009

7


AHORA CON NUEVO ESPACIO PARA LA LECTURA: “ENTRE LIBROS Y CAFÉ”


Diálogo 73 Nueva Época /Ese poder paralelo llamado“televisión guatemalteca”