La presencia de enfoques diversos y especializados sobre la violencia y la criminalidad han generado un manejo inadecuado de estas categorías, por lo que se tiende a confundir conflicto con violencia, violencia con criminalidad y esta última con sensación de inseguridad, pero hay un elemento transversal: la necesidad de vincular al gobierno local en las tareas de prevención y control del delito. Sin duda la participación y el fortalecimiento de los gobiernos locales son requisitos para el desarrollo de políticas de seguridad multidimensionales.