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sumario 3.Editorial. 4.Alquileres: Cada día más caro 6.Cortito y al pie. 7.Niñez: El estigma de la calle. 9.Risas que curan. 10.Juventud y política. 12.Memoria y medios de comunicación. 14.Anuncios y publicidad

Editorial El sentido común suele predicar que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Pero nada dice del tiempo que lleva desandar el camino. Más bien, nuestra raíz hispana nos advierte sobre los contratiempos del tránsito. “Del dicho al hecho hay mucho trecho”, “mucho ruido y pocas nueces”, “haz lo que digo, pero no lo que hago”, se inscriben en esta tradición. Lo mismo podríamos argumentar desde un notable conjunto de leyes. Por caso, tomaré el artículo 4 de la Declaración de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente: “El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados” Lo mismo podríamos argumentar desde un notable conjunto de leyes. Por caso, tomaré el artículo 4 de la Declaración de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente: “El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados” Lo mismo podríamos argumentar desde un notable conjunto de leyes. Por caso, tomaré el artículo 4 de la Declaración de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente: “El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados”. El sentido común suele predicar que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Pero nada dice del tiempo. El sentido común suele predicar que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Pero nada dice del tiempo Fernando Ríos . Director Publicación mensual de interes general, Diseño: Zero, La otra historia. Publicidad: Ester Obelar (02324-15523350). Comentarios: zerorevista@gmail.com. NOVIEMBRE 2008

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Inquilinos en situación límite Por eso la conducción del propio Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata llamó a hacer una buena lectura del difícil escenario que se afronta y aplicar subas que no superen el 10% con respecto al verano último. Pinamar tomó similar decisión. Precios más bajos y mayor ocupación parece ser la consigna por seguir.

MAR DEL PLATA.- No fue fácil el verano que pasó, con resultados inferiores a los esperados. Y mucho menos parece serlo este que está cada vez más cerca y tiene como prólogo una crisis financiera internacional de dimensiones inéditas e impactos aún por descubrir en el escenario local. Es el contexto en el que los operadores inmobiliarios y titulares de unidades en alquiler de la costa atlántica bonaerense comienzan a dar forma a la oferta de temporada estival, que da primeras señales desde las vidrieras y avisos con subas de hasta un 20% en el sector. A causa de la tendencia marcada de los dueños a compensar costos acordes con los niveles de inflación real que ha sufrido el país en lo que va del año, aparece pronto y evidente un esfuerzo muy grande de las cámaras del ramo para poner freno a eventuales excesos. Es que destinos cercanos como Uruguay y Brasil se volvieron más accesibles y competitivos para el mercado local.

Lo propio han hecho operadores de otros balnearios de la zona como Cariló o Mar de las Pampas, donde sólo justifican incrementos de hasta el 20% siempre y cuando las propiedades hayan recibido algún tipo de mejoras. Se aguarda que el próximo fin de semana, ideal para escapadas a la costa gracias al corrimiento del feriado del Día de la Raza, sirva para que los turistas se acerquen a las playas, evalúen el mercado y en la medida de las posibilidades puedan cerrar contratos para sus vacaciones de verano. “Cuando hay ocupación plena es cuando se puede llegar a una buena y mejor rentabilidad para el propietario”, afirma el titular del Colegio de Martilleros de Mar del Plata, Miguel Angel Donsini, que reconoce los efectos adversos de valores sugeridos que no se respetaron el verano último. Aun en pleno enero, cuando la ciudad solía tener picos de capacidad completa, hubo buena cantidad de inmuebles sin ocupar. “La lección se aprendió y los propietarios fueron partidarios de esta suba propuesta de hasta un 10%”, dijo. La entidad lanzó valores de referencia para alquileres de departamentos en enero. Pero con más de 300.000 plazas extrahoteleras, Mar del Plata garantiza unidades para cada bolsillo. Donde el mercado ya se puso en marcha es en Cariló. Se advierte mayor cautela y reflexión a la hora de definir dónde alojarse y cuánto pagar. “La demanda es paulatina y tenemos reservas sobre el 30% del paquete total de temporada”, asegura Carolina Barral, de la inmobiliaria Constructora del Bosque. De estos primeros contratos cerrados se desprende una mayor elección de enero con respecto al año anterior, cuando los clientes eligieron febrero para sus vacaciones, momento del verano que implica precios más accesibles. Pero reconoce que en algunas propiedades se advertirán incrementos de hasta el 20% resRevista Zero / Página 4


paldados por distintas mejoras o más servicios. “Hubo muchas inversiones para incorporar piscinas, jacuzzi y otros detalles”, expresa. En Cariló, destino favorito del segmento ABC1, hay propiedades en alquiler desde 9500 pesos hasta cifras que en casos excepcionales rondan los 40.000 dólares, por todo enero. Y otra vez es notoria y aún más marcada entre los clientes de este destino la tendencia de reducir las vacaciones y tomar contratos por períodos quincenales. Allí, los ajustes promedian el 15% con picos del 20%. Una casa con tres dormitorios y dos baños,

Barral destaca que las sugerencias para los propietarios son mantener valores de la temporada última o aplicar subas no superiores al 10%. a 200 metros del mar, se consigue a 6300 pesos por una quincena de enero contra 5300 pesos que se pagaba en igual período de la temporada última. Y Pinamar, que tiene un caudal turístico cautivo, no escapa a la tendencia y también ajusta precios de alquileres. “La propuesta es no aumentar o a lo sumo un ajuste de hasta un 10% si es que se hicieron mejoras al inmueble”, explica Silvia Valente, responsable de Valente Propiedades y participante de la reunión en la que esta semana las inmobiliarias y la Secretaría de Turismo de este balneario fijaron precios estimativos para el verano. Convencer a los dueños no les resultará difícil. Varios de ellos no lograron alquilar sus unidades en algún período del verano anterior y saben que a la hora de fijar valores les puede significar repetir la última mala experiencia. Toda la franja de playas estará de estreno. Más cerca o más lejos del mar, la mayoría de los balnearios presentará edificios, casas y complejos hoteleros flamantes, fruto de una fuerte inversión inmobilia-

ria que se mantiene en la zona desde hace más de cinco años. Mar del Plata presentó en sociedad, durante el verano último, sus primeras torres de alta gama en estratégica ubicación frente a las olas. Otras cuatro se verán ocupadas en esta temporada, además de una decena de edificios que tiene final de obra en el área céntrica. El auge de la construcción tampoco cesó en el distrito de Pinamar. A pesar de una pausa registrada en el primer semestre, como consecuencia de una crisis política en ese municipio, otra vez tomó ritmo la actividad y ladrillo sobre ladrillo crecen nuevas casas, hoteles , y otras yerbas. El auge de la construcción tampoco cesó en el distrito de Pinamar. mer semestre, como consecuencia de una crisis política ennto en la cabecera del partido como en Cariló. Y Pinamar, que tiene un caudal turístico cautivo, no escapa a la tendencia y también ajusta precios de alquileres. “La propuesta es no aumentar o a lo sumo un ajuste de hasta un 10% si es que se hicieron mejoras al inmueble”, explica Silvia Valente, responsable de Valente Propiedades y participante de la reunión en la que esta semana las inmobiliarias y la Secretaría de Turismo de este balneario fijaron precios estimativos para el verano. Y Pinamar, que tiene un caudal turístico cautivo, no escapa a la tendencia y también ajusta precios de alquileres. “La propuesta es no aumentar o a lo sumo un ajuste de hasta un 10% si es que se hicieron mejoras al inmueble”, explica Silvia Valente, responsable de Valente Propiedades y participante de la reunión en la que esta semana las inmobiliarias y la Secretaría de Turismo de este balneario Claudia Lucero, fijaron precios estimativos para el verano. Concejal Espacio SI Convencer a los dueños (Mercedes) no les resultará difícil. nidades en algún período del verano anterior y saben que a la hora de fijar valores les puede significar repetir la última mala experiencia.

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Lo propio han hecho operadores de otros balnearios de la zona como Cariló o Mar de las Pampas, donde sólo justifican incrementos de hasta el 20% siempre y cuando las propiedades hayan recibido algún tipo de mejoras. Se aguarda que el próximo fin de semana, ideal para escapadas a la costa gracias al corrimiento del feriado del Día de la Raza, sirva para que los turistas se acerquen a las playas, evalúen el mercado y en la medida de las posibilidades Por eso la conducción del propio Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata llamó a hacer una buena lectura del difícil escenario que se afronta y aplicar subas que no superen el 10% con respecto al verano último. Pinamar tomó similar decisión. Precios más bajos y mayor ocupación parece ser la consigna por seguir. Por eso la conducción del propio Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata llamó a hacer una buena lectura del difícil escenario La entidad lanzó valores de referencia para alquileres de departamentos en enero. Pero con más de 300.000 plazas extrahoteleras, Mar del Plata garantiza unidades para cada bolsillo. Donde el mercado ya se puso en marcha es La entidad lanzó valores de referencia para alquileres de departamentos en enero. Pero con más de 300.000 plazas extrahoteleras, Mar del Plata garantiza unidades para cada bolsillo. La entidad lanzó valores de referencia para alquileres de departamentos en enero. Pero con más de 300.000 plazas extrahoteleras, Mar del Plata garantiza unidades para cada bolsillo.

La entidad lanzó valores de referencia para alquileres de departamentos en enero. Pero con más de 300.000 plazas extrahoteleras, Mar del Plata garantiza unidades para cada bolsillo. Donde el mercado ya se puso en marcha es La entidad lanzó valores de referencia para alquileres de departamentos en enero. Pero con más de 300.000 plazas extrahoteleras, Mar del Plata garantiza unidades para cada bolsillo.

A causa de la tendencia marcada de los dueños a compensar costos acordes con los niveles de inflación real que ha sufrido el país en lo que va del año, aparece pronto y evidente un esfuerzo muy grande de las cámaras del ramo para poner freno a eventuales excesos. Es que destinos cercanos como Uruguay y Brasil se volvieron más accesibles y competitivos para el mercado local. Pinamar tomó similar decisión. Precios más bajos y mayor ocupación parece ser la consigna por seguir.

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MARGINACIÓN, CRIMINALIZACIÓN Y EXCLUSIÓN DE NIÑOS Y NIÑAS

En la actualidad, la situación de calle de chicos y chicas en los núcleos urbanos es una realidad masiva cuya estructuralidad se expresa en políticas públicas de las que estos grupos son objeto y en la discursiva oficial que nunca los olvida pero que se muestra contradictoria: de la actitud protectora, defensora respetuosa de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, a los discursos represivos de descenso de edad de la imputabilidad1. Así, la sociedad parece haberse hecho cargo de la existencia de estos grupos y decidido a ocuparse de ellos, sea por motivos de ciudadanía o bien para cuidarse de ellos, o por ambas cuestiones al mismo tiempo, buscando conocerlos, interpretarlos y recuperarlos –hay quienes hablan de “readaptarlos”- al ejercicio de una niñez y adolescencia definidos de manera genérica como “normal”. Revista Zero / Página 7


Por lo tanto, para la mirada social, es legítimo -y casi siempre legal- que se ejerzan controles sobre los chicos en situación de calle. ¿Qué hacen? ¿Dónde están? ¿Quiénes son sus familias?, parecen ser inquietudes legítimas de una sociedad que fluctúa entre la responsabilidad, la curiosidad, la morbosidad y el temor. Ahora bien, ¿Mediante qué mecanismos la sociedad controla los chicos y chicas en situación de calle? ¿Cómo construye la legitimidad del control social? ¿Qué connotaciones e implicancias tiene este control? ¿Cuáles son sus alcances? El presente artículo discurre en torno a La denominación alude a los niños, niñas y adolescentes que, por motivos diversos transcurren una importante parte de sus vidas trabajando o deambulando en las calles. Se trata de un concepto en

Estos interrogantes, explorando los mecanismos a través de los cuales se consolida y legitima este control en el contexto social. debate y reconstrucción teórica. El consenso en su uso radica en considerarlo teóricamente más adecuado que la denominación popular de chicos de la calle, que proviene de la traducción literal de la designación brasileña: menhinos da rua. Tal noción es discutida por estigmatizante de los chicos y chicas, dado que concentra la mirada en la situación actual y desconoce las historias personales. Los chicos de la calle aparecen como pertenecientes a la calle y condenados a ser parte de ella. La noción de situación de calle denota en cambio, un estado temporal e incorpora un enfoque procesual2 de las trayectorias de vida, sin estigmatizar quienes designa y contemplando la historia personal/familiar de los mismos previa a la calle como explicativa de la situación de calle y como clave para la construcción de un futuro fuera de ésta. La trayectoria de la marginalidad a la exclusión En la exploración de los mecanismos de legitimación del control social sobre chicos en situación

de calle se ha considerado necesario incorporar el núcleo conceptual del trabajo, en cuanto para la modernidad el trabajo mercantilizado se asocia a la autorreproducción de las propias fuerzas de trabajo, y el no trabajo al tránsito de trayectorias de marginalidad y a la caída en la exclusión. De hecho, diversas conceptualizaciones de la exclusión, hablan de exclusión del trabajo, del mercado y del consumo3. Por cierto, los chicos en situación de calle, no serían trabajadores en los términos en que desde la modernidad se entiende esta categoría. Sin embargo, ellos y sus contextos familiares y grupales entienden como trabajo sus prácticas de autosubsistencia orientadas a la obtención de dinero, de comida o de recursos de diversa índole. Los marginales generan en la sociedad un movimiento ambivalente: hasta hace muy poco, “ellos” formaban parte del “nosotros social” con una participación que distaba de ser plena en cuanto a ciudadanía se refiere, pero que no impedía el reconocimiento del “nosotros” de la sociedad. Así, el marginado es aún uno de “nosotros”, pero se ha desplazado a la periferia y esta periferialidad lo deslegitima, lo deprestigia, lo aisla, lo estigmatiza. La trayectoria de la marginalidad a la exclusión En la exploración de los mecanismos de legitimación del control social sobre chicos en situación de calle se ha considerado necesario incorporar el núcleo conceptual del trabajo, en cuanto para la modernidad el trabajo mercantilizado se asocia a la autorreproducción de las propias fuerzas de trabajo, y el no trabajo al tránsito de trayectorias de marginalidad y a la caída en la exclusión. De hecho, diversas conceptualizaciones de la exclusión, hablan de exclusión del trabajo, del mercado y del consumo3. Por cierto, los chicos en situación de calle, no serían trabajadores en los términos en que desde la modernidad se entiende esta categoría. Sin embargo, ellos y sus contextos familiares y grupales entienden como trabajo sus prácticas de autosubsistencia orientadas a la obtención de dinero, de comida o de recursos de diversa índole. Por Pablo Rodriguez (Sociólogo)

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Al principio era un dicho popular: “Cada vez que el hombre ríe, añade unos días más a su vida”. Se podía sentir que la risa “hacía bien”, pero no había un fundamento científico. Los hospitales, responsables de velar por la vida, poco tenían de alegres. Todo lo contrario. Ante tanto dolor y muerte, ¿quién podía reír allí dentro? Pero llegaron unos médicos audaces y apasionados artistas de la salud. Llenos de entusiasmo y pasión, se animaron a sustituir el delantal blanco por un disfraz de colores y una peluca. Combinaron el universo del circo con el de la medicina y se animaron a cambiar la nostalgia y la tristeza del dolor por la risa sana. La historia más conocida fue la de PatchAdams, inmortalizado en un film protagonizado por Robin Williams, y muchos se opusieron a su método. Pero finalmente la ciencia comprobó que un estado de ánimo optimista favorecía mucho a la cura de enfermedades. “Un paciente con buen ánimo se cura más rápido y se enferma menos”, afirma el Dr. José Pellucchi, que hoy no lleva nariz de payaso, ni peluca y parece un hombre serio. Mucho antes de conocer la historia de Patch Adams, José, médico con especialización en terapia intensiva, diagnóstico por imágenes y psiquiatría, además de actor de teatro, clown y artista, ya realizaba teatro en hospitales y había formado un grupo llamado “Los Ribas”, dedicados a la prevención a través del teatro. Además estaba haciendo teatro independiente y yendo a festivales internacionales. “Para una obra, muy tierna, empecé a ensayar con los pacientes en terapia intensiva. Como estaba de guardia, tenía tiempo”, recuerda. Después se le ocurrió proponer a su grupo de teatro la idea de actuar para los que estaban internados y así nació “Hospiteatro”.

vestigar y encontró casos parecidos en otros países, pero más relacionadas con artistas y no con médicos. “Después vi la película de Patch Adams y empecé a estudiar la técnica del clown. Más tarde conocí a Andrea Romero, una psicóloga del Hospital de Clínicas que había estado en Europa y había visto cómo trabajaban los clowns, nos reunimos y empezamos a trabajar juntos. Ahí se formó Payamédicos en el 2003: mitad payasos, mitad médicos”. José, médico con especialización en terapia intensiva, diagnóstico por imágenes y psiquiatría, además de actor de teatro, clown y artista, ya realizaba teatro en hospitales y había formado un grupo llamado “Los Ribas”, dedicados a la prevención a través del teatro. Además estaba haciendo teatro independiente y yendo a festivales internacionales. “Para una obra, muy tierna, empecé a ensayar con los pacientes en terapia intensiva. Como estaba de guardia, tenía tiempo”, recuerda. Al principio era un dicho popular: “Cada vez que el hombre ríe, añade unos días más a su vida”. Se podía sentir que la risa “hacía bien”, pero no había un fundamento científico.

A partir de allí, empezó a in-

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Estudios recientes sobre la juventud reflejan que el 60% de los jóvenes argentinos no tiene ningún interés por la política. Esta actitud no es ajena al devenir del país: décadas de gobiernos autoritarios, corruptos e ineficientes generaron en los jóvenes descreimiento por la política, desvalorización por los partidos, desconfianza en el Estado y, en consecuencia, un debilitamiento de la República. Largos años de recesión, desempleo, decadencia de lo público, cargaron el horizonte de muchos jóvenes de frustración, empobrecimiento y exclusión, que los alejó de la participación política como motor de las verdaderas transformaciones sociales. La política se transformó en una mala palabra. Tanto es así, que muchos de los encuestados se autodefinen como “apolíticos”, con el ánimo de aparecer “incontaminados” de ese mal que es la política. Por otro lado, la condición de joven, el hecho de pertenecer a la juventud merece actualmente reparos para el resto de la sociedad. Para algunos, los jóvenes, como principales exponentes de la sociedad de consumo, han sido educados en un modelo cultural en el que priman pautas individualistas carentes de preocupación social, ideales altruistas y voluntad de cambio. La política es una práctica social y cultural im-

prescindible. En la democracia, “política” significa presencia del pueblo en las decisiones sobre su presente, su destino y la interpretación correcta de su pasado. Todos ejercemos, en mayor o menor medida, una diversidad de acciones políticas que inciden en nuestro contexto, esto es: en la vida de la polis , que es la vida en comunidad. Pero las sociedades complejas necesitan hombres y mujeres que perciban las realidades de lo social y que se dediquen a trabajar en eso como actividad principal. Se necesitan políticos profesionales que profesen la política. Y, más que nada, profesionales que hagan de la política un ejercicio de fe y un ejercicio efectivo por el bien común. Por otro lado, el interés por la política presupone un afán por cambiar la sociedad en la que vivimos e ideales que motoricen ese cambio. Como Arturo Jauretche sostenía, “los procesos de cambio siempre han sido realizados por la juventud”. Y este concepto sigue vigente: en la juventud, hoy igual que siempre, está el motor del cambio. En medio de esta mala fama de lo político, y el desprestigio de la juventud, muchos jóvenes hemos decidido comprometernos y ser parte de Revista Zero / Página 10


un proyecto de construcción nacional permanente, gracias al cual la palabra “política” recupere su significado como herramienta para promover el bienestar general, la conciencia ética y el desarrollo del pueblo.

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Desde diversos espacios, los jóvenes políticos soñamos con rescatar la política para rescatar también a la Argentina. Nos venimos capacitando para hacerlo; en su mayoría, somos hombres y mujeres trabajadores y profesionales, dispuestos a volcar, en favor de la gestión, el bagaje de conocimientos e información adquirido en nuestros años de estudio y militancia. Queremos ser parte de este proceso de desarrollo y consolidación democrática, sumando creatividad y capacidad transformadora a la experiencia de quienes nos preceden en esta tarea de fortalecimiento institucional. En las últimas elecciones han surgido para la función política muchos intendentes jóvenes en todo el país, muchos legisladores y legisladoras en el Congreso Nacional y en las legislaturas provinciales, como jóvenes propuestos para funciones ejecutivas, por ejemplo, figuras como Martín Lousteau, actual ministro de Economía de la Nación, de 36 años; en la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, flamante gobernador, de 50 años; Alberto Pérez, actual ministro de Gobierno, de 40, o Sergio Massa, intendente del partido bonaerense de Tigre, de 35, encarnan el recambio dirigencial que estaba esperando la sociedad argentina. Somos pares generacionales de ese sector que descree de la política y pretendemos servirles de ejemplo, abrirles el camino para que se incorporen para que, como dice nuestra presidenta, Cristina Kirchner, crean ahora más que nunca en los sueños. Pero las sociedades complejas necesitan hombres y mujeres que perciban las realidades de lo social y que se dediquen a trabajar en eso como actividad principal. Se Por Sebastián Ríos necesitan políticos profesionales que profesen la política. Y, más que nada, profesionales que hagan de la política un ejercicio de fe y un ejercicio efectivo por el bien común.

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La memoria ha sido abordada desde diversos puntos de vista durante los últimos años en el ámbito de las Ciencias Sociales. Frente a posiciones posmodernas acusadas de amnésicas, donde la historia es presentada sin espesor y sin conflicto, la memoria fue impuesta desde ciertos ámbitos como una voz obstinada, una forma de resistencia y una reivindicación política. De manera que cualquier reflexión sobre el lugar que ocupan las investigaciones sobre este tema en el campo de las Ciencias Sociales y aun en la sociedad (o sobre todo en ella), debe tomar necesariamente en consideración el lugar de legitimación que el discurso sobre la memoria conlleva en los países que han sido atravesado por fracturas políticas, sociales e institucionales, como es el caso de muchos países latinoamericanos donde se ha convertido en una bandera política, especialmente entre agrupaciones de derechos humanos.

La memoria frente al olvido propiciado activamente por los culpables de crímenes de lesa humanidad y también por sectores políticos que en nombre de la pacificación necesitan echar un manto de olvido sobre un pasado que podría presentar alternativas para el futuro. Estos discursos sobre la memoria se presentan como complementarios de aquellos provenientes de las Ciencias Sociales que tienen como objetivo la recuperación del punto de vista de los sujetos: la legitimación de voces ocluidas y la diversificación de las perspectivas desde las cuales se cuenta la Historia. Frente a los discursos totalizadores de la dominación, la historia oral, la microhistoria, la etnografía, así como los estudios culturales, han celebrado la incorporación discursiva para la interpretación de los procesos sociales, tanto como la legitimidad de la voz de los oprimidos. Sin embargo, el devenir

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de estas perspectivas teóricas supone una tensión implícita con el esfuerzo político por construir un discurso contrahegemónico, que deriva en una situación paradojal. Fragmentación y diferencia que no significan lo mismo en el plano político que en el plano cultural. ¿Dónde y cómo cruzar las reivindicaciones de género, las étnicas o las religiosas con las más literalmente políticas? Las respuestas pueden ser muy variadas, pero la pregunta parece reducirse en última instancia, tanto desde la problemática de la memoria, como probablemente desde cualquier ámbito de discusión en este campo, al nudo contemporáneo de los “límites para el relativismo cultural”, o qué hacer con los valores y particularmente con aquellos que nos constituyen, esto es, que forman parte de la identidad y que por eso mismo parecen soportar un plus de valor añadido. Mi intención en este trabajo es presentar algunos problemas ligados al modo en que ha sido tratado

Barral destaca que las sugerencias para los propietarios son mantener valores de la temporada última o aplicar subas no superiores al 10%. el discurso de la memoria desde distintos marcos de análisis, sin pretensión de sistematización o exhaustividad, sino con el objetivo de extraer algunas conclusiones acerca de las posibilidades de trabajo en la relación memoria y medios de comunicación. Para ello voy a presentar, en segundo lugar, dos casos en los que la memoria ocupa un lugar central para la investigación en este campo, con la convicción de que esta relación todavía no ha sido suficientemente trabajada y que, a partir de las preguntas que suscitan las investigaciones podríamos llegar a plantear algunas cuestiones de interés. I. Historia, memoria y olvido La relación entre Historia y memoria tendría muchas aristas posibles, entre las cuales me interesa abordar aquí el hecho de que supone dos concepciones historiográficas distintas. No parece necesario discutir todavía la concepción de la Historia como ciencia objetiva de los hechos ya que, desde hace mucho tiempo, innumerables historiadores han logrado consenso en torno a su imposibilidad, sino, en todo caso, revisar el modo en que se ha presentado la relación Historia y memoria desde los abordajes de la Historia cultural que han primado en los últimos años. En este sentido, creo que hay dos ejes centrales desde los cuales se ha articulado esta relación: la recuperación de la subjetividad, es decir, la valoración del punto de vista de los sujetos

y su consideración en tanto agentes de los procesos históricos, por un lado, y la concepción de la Historia en tanto discurso o narratividad. Respecto del primer punto, hemos mencionado antes el peso que la Historia oral, por un lado, y la Microhistoria, la Etnohistoria, o la Historia de los sectores populares ha tenido en este sentido. Es decir, que la recuperación de la subjetividad supone así la fragmentación de discursos totalizadores o el énfasis en lo microsocial antes que en lo macro. No voy a profundizar aquí en este punto que ha sido motivo de innumerables debates en distintos ámbitos disciplinarios: la relación entre lo micro y lo macro, la validez de un paradigma indiciario o la posibilidad de generalizar dentro de lo particular. Pero sí me interesa apuntar cómo este debate se reproduce de manera invertida cuando lo que se discute es el concepto de “memoria colectiva”. A pesar de que el clásico trabajo de Halbachs ya ha cumplido 50 años, el concepto de memoria nunca deja de estar completamente anclado en la psicología individual. Sin embargo, ese pasaje de la memoria individual a la memoria colectiva resulta clave para nuestro trabajo ya que se fundamenta en la capacidad de la memoria para la constitución de la identidad del sujeto. La memoria garantiza la continuidad temporal de la persona desde el presente vivido hasta los acontecimientos más lejanos de la infancia y funciona como soporte para la infinidad de recuerdos diferenciados. Mi intención en este trabajo es presentar algunos problemas ligados al modo en que ha sido tratado el discurso de la memoria desde distintos marcos de análisis, sin pretensión de sistematización o exhaustividad, sino con el objetivo de extraer algunas conclusiones acerca de las posibilidades de trabajo en la relación memoria y medios de comunicación. Para ello voy a presentar, en segundo lugar, dos casos en los que la memoria ocupa un lugar central para la investigación en este campo, con la convicción de que esta relación todavía no ha sido suficientemente trabajada y que, a partir de las preguntas que suscitan las investigaciones podríamos llegar a plantear algunas cuestiones de interés. Mi intención en este trabajo es presentar algunos problemas ligados al modo en que ha sido tratado el discurso de la memoria desde distintos marcos de análisis, sin pretensión de sistematización o exhaustividad, sino con el objetivo de extraer algunas conclusiones acerca de las posibilidades de trabajo en la relación memoria y medios de comunicación. Para ello voy a presentar, Por Roberto Lamarque. Revista Zero / Página 13


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Zero, La otra historia  

Revista de interes social

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