Por eso las regulaciones debieran ser las estrictamente necesarias para dar transparencia a los mercados y estimular la libre competencia, contribuyendo a eliminar o reducir las barreras de entrada a un sector económico, además de ser claras y estables en el tiempo. Por su parte, la supervisión sectorial debiera ser ejercida por organismos lo más autónomos y distantes posible del poder político del LOS REGULADORES DE SIEMPRE