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Vol.10 • Núm.1 • 2007

con movimiento libre (10, 12). Pilat muestra una serie de cri-

sacro aproximadamente. La mayor o menor curvatura de este

terios anatómicos presentes en la articulación que inclinarían

arco delimita, según Delmas (3, 13) un morfotipo más diná-

la balanza hacia una concepción sinovial de la articulación

mico o estático del raquis [Figura3B].

(anfiartrosis):

La configuración del morfotipo estático se relaciona más con

- Cavidad articular presente con líquido sinovial en su interior.

un sujeto masculino con poca movilidad. Las facetas articu-

- Existencia de huesos adyacentes con soporte ligamentoso. - Presencia de cápsula articular fibrosa. - Existencia de superficies cartilaginosas (Según Brooke, 1924).

lares y las curvaturas vertebrales se encuentran aplanadas, y el sacro verticalizado. La configuración del morfotipo dinámico (femenino) presenta una mayor movilidad. Las facetas articulares son curvas,

Las superficies articulares tienen forma de croissant, de “C” o

presentando un aumento de la lordosis por las curvaturas ver-

semiluna, que por su parecido a un pabellón auditivo se les

tebrales acentuadas, y el sacro horizontalizado.

denomina auriculares [Figura3]. Poseen dos brazos: el verti-

Una característica importante que define las controversias en

cal, más corto, y el horizontal, más largo, unidos por el itsmo

la movilidad de la articulación es la gran irregularidad de sus

sacro. El conjunto articular está incurvado, formando así un

superficies articulares. Miralles Marrero afirma que las asime-

arco cuyo centro está situado a nivel del primer tubérculo

trías entre ambas articulaciones son frecuentes, y no resulta raro encontrar ASI accesorias (6). Netter explica que las elevaciones y depresiones complementarias de estas superficies confieren las características de antirrotación y fijación de las ASI y que, junto con los fuertes ligamentos dorsales, el sacrotuberoso y sacroespinoso, confieren una articulación sumamente estable. Si no fuera por los ligamentos dorsales, el sacro podría caer hacia delante de la pelvis (3, 6, 14, 15). Estas irregularidades constituyen un sistema de engranaje conformado según las solicitaciones requeridas; las superficies aparecen aplanadas en el niño y aumentan en sus elevaciones y depresiones con el crecimiento. Interesante es el hecho de que en el hombre (centro de gravedad más ventral), más que en la mujer, cuyo centro de gravedad está mas cerca del sacro, precisa una adaptación de las ASI con más irregularidades para obtener una mayor estabilidad (6). En cuanto a su inervación hay también controversias, pero parece atribuirse a ramas del nervio glúteo superior, ramas sacras dorsales S1 y S2, y nervio obturador. Estudios recientes demuestran la inervación sensitiva de la cápsula articular, por lo que explicaría los patrones de dolor referido ante una patología articular inflamatoria (16).

Figura 3.

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SISTEMA LIGAMENTARIO.

Fisioter calid vida.2007;10(1): 21-35

FYCV Volumen 10 nº1  

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