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Luis Miguel García Hernández

Terapia manual para aumentar la movilidad en el tobillo

2. El pie cavo sería el caso contrario, con un aumento de la

a solicitaciones excesivas o a tracciones en mala postura o

concavidad del pie.

mala dirección. La más frecuente es la tendinitis del Aquiles.

3. En el pie equino existe asociada una flexión plantar forza-

Se origina por esfuerzos excesivos que, normalmente, se rea-

da que levanta el talón y verticaliza el pie.

lizan en una dirección inadecuada. La inclinación del tendón

4. El pie zambo es la asociación de un pie cavo-equinoaducto.

hacia fuera en el caso del talo valgo o hacia dentro en el del talo varo, provocan ese tipo de tensión. También se produce cuando un desarrollo excesivo del calcáneo, como ocurre en

5. Las desviaciones axiales de los dedos y todas las deformi-

el mal de Hagelund, empuja el tendón hacia atrás. En el

dades en dedos y metatarsianos (hallux valgus, dedos marti-

punto de fricción con el zapato, puede acompañarse de bur-

llo, exostosis) son tratadas de forma conservadora con ele-

sitis, por inflamación de la bursa que, como en otras zonas

mentos correctores como plantillas y ortesis. Cuando se pro-

protruyentes del organismo, protege en este caso la protru-

duce una deformidad avanzada, se debe recurrir a la cirugía.

sión del talón.

En este campo los cambios introducidos en los últimos años con la llegada de la cirugía percutánea del pie, ha supuesto un avance muy notable. Es un método de intervención quirúrgica mucho menos agresivo que el tradicional, con tiempos de recuperación menores y eliminación de procesos muy dolorosos en el postoperatorio inmediato. (6, 7) Lesiones del cartílago En las articulaciones de tipo sinovial, los huesos en contacto están cubiertos de una capa de cartílago que evita la fricción. En el tobillo, la lesión más habitual es la que afecta al cartílago de la cúpula astragalina. En el joven, el cartílago de la

Para corregir la tendinitis ha de procurarse en primer término, la eliminación de la causa, compensando el varo o el valgo con plantillas adecuadas, y operando el Hagelund cuando falla el tratamiento conservador (9). Los esguinces Son roturas parciales de los ligamentos. Según la cantidad de fibras rotas y el grado de inestabilidad que provoquen, se pueden clasificar en grados I, II y III. Cuando la rotura es muy extensa y los huesos pierden la continuidad articular, hablamos de luxaciones.

zona interna del astrágalo en contacto con la tibia, se despe-

Cuando se produce un esguince, la zona rota es sustituida

ga del plano óseo, conformando una osteocondritis disecan-

por un tejido cicatricial. Generalmente quedan secuelas por-

te. El resultado de la intervención quirúrgica mediante artros-

que el nuevo ligamento no está tan tenso ni es tan resistente

copia tiene muy buen resultado. Se retira el fragmento de car-

como el primitivo. Por ello, cada vez es más fácil torcerse un

tílago que esté despegado y se practican perforaciones en el

tobillo cuando se van repitiendo los episodios traumáticos.

hueso para cruentarlo y favorecer la revascularización de la

También es cierto que cuantos más esguinces sufre una arti-

zona, que llega a cubrirse de un neocartílago. En el adulto, el

culación, menos inflamación se produce y es cada vez más

tratamiento tiene un resultado mucho más incierto. En el

tolerable (10). [Figura 6]

caso de artrosis avanzadas de tobillo, con gran destrucción

Dependiendo del ligamento lesionado, los esguinces de tobi-

de la superficie cartilaginosa, está indicada la artrodesis. Al

llo podemos clasificarlos en:

soldar las superficies de tibia y astrágalo, se hace desaparecer el dolor, aunque se pierde la movilidad del tobillo (6-8).

1. Esguince lateral, si se rompen fibras del ligamento lateral externo. El más frecuente es una torsión del tobillo en inver-

Las tendinitis

sión y flexión plantar que tensa el ligamento lateral externo.

Cualquiera de los tendones de la zona puede irritarse debido

Si la tracción es muy fuerte puede afectar a otros ligamentos

Fisioter calid vida.2007;10(1): 05-20

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FYCV Volumen 10 nº1  

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