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OTRAS VIRGENES DE LA ESTRELLA X) LA PATRONA DE ENCISO (LA RIOJA) por Rafael Agüera Espejo-Saavedra Correspondiente de la Real Academia de Córdoba

La villa de Enciso, situada en la margen izquierda del río Cidacos, entre dos alturas denominadas “Guillera” y “San Juan”, aparece citada en la Alta Edad Media en el voto del Conde Fernán González y fue un lugar amurallado con fuerte castillo que perteneció a la Orden de Calatrava y que, posteriormente, pasó a la jurisdicción del Ducado de Medinaceli. Por su término, punto de comunicación entre el valle del Ebro y la Meseta, discurría una de las antiguas rutas cabañeras por la que transitaban los rebaños de la Mesta lo que contribuyó a constituirla en un importante centro ganadero y textil. Perteneció a la provincia de Soria hasta que, por Real Decreto de 30 de noviembre de 1.833, fue incorporada a la de Logroño, actual Comunidad Autónoma de La Rioja. Su población ha ido decreciendo con el paso del tiempo, y coincidiendo con la decadencia de la ganadería y la transformación de la industria textil, y, así, de contar con 1.237 habitantes en el año 1.900 ha pasado a 172 en la actualidad. En cualquier caso son muchos los encisanos que conservan sus casas en la localidad hasta el punto de que durante el periodo estival esta cifra suele elevarse a más de 600 residentes. Merece especial mención la circunstancia de que en Enciso tiene su punto de origen y de destino la denominada “Ruta de los Dinosaurios”, famosa por sus excelentes icnitas o huellas de dinosaurios, yacimientos que gozan de gran notoriedad tanto a nivel nacional como internacional.


La Leyenda: La devoción a la Virgen de la Estrella, que se venera en el altar mayor del templo parroquial, tiene un origen legendario conservándose dos tradiciones diferentes. En un documento fechado en 1.641 se relata que en el siglo VIII, siendo Rey don Rodrigo, la invasión musulmana provocó la retirada de muchas imágenes y reliquias de los altares de Castilla, que se guardaron en León y Asturias. Entre ellas parece ser que se encontraba una imagen que se veneraba, con gran devoción, en el santuario de la Virgen del Camino, próximo a León, la cual fue posteriormente regalada por los reyes a un capitán, natural de Enciso, por los buenos servicios por él realizados, quien mandó trasladarla a su villa natal por medio de esclavos y criados suyos. En el transcurso del viaje intentaron robarles la imagen y se vieron obligados a caminar durante la noche, siendo guiados por una estrella, razón por la cual la talla recibió el nombre de Virgen de la Estrella. Según otra tradición, la Virgen fue un regalo que recibió un militar natural de Zarzosa, en siglo XVI, después de la conquista de Oran, el cual la llevaba hacia su pueblo transportándola en una mula que decidió pararse en el lugar donde hoy se levanta la Iglesia en que se la venera y como durante todo su viaje de regreso fue acompañado por una estrella, la imagen recibió el nombre de Virgen de la Estrella. Ambas leyendas tienen en común la llegada milagrosa hasta Enciso de la talla, guiada por una estrella, pero nada puede comprobarse de su autenticidad toda vez que en el primer caso se menciona el santuario de la Virgen del Camino que no existía en el siglo VIII, ya que fue construido en el siglo XVI, y, en el segundo, no existe base documental ni bibliográfica que la fundamente. La Imagen: La Virgen de la Estrella de Enciso es una talla de estilo hispano-flamenco, del siglo XV, policromada, lisa en su parte posterior y de una altura aproximada de 1,50 metros. Se halla en posición sedante y sobre su rodilla izquierda reposa el Niño, colocado de frente, dejando libre su mano izquierda mientras que con la derecha sostenía un pajarillo, del que apenas nada se conserva en la actualidad. Su indumentaria se compone de un hábito holgado, de escote redondo, ceñido en la cintura y con amplias mangas que se recogen en el brazo derecho. Encima del sencillo hábito se dispone un amplio manto que envuelve a la figura, con grandes pliegues, sujetándolo la Virgen alrededor de su brazo izquierdo. El Niño viste con una túnica, amplia y de anchas mangas, que se abre


en su parte delantera dejando al descubierto las piernas y parte del cuerpo desnudo, abrochándose en el pecho con unas cintas

La talla de la Virgen porta sobre su cabeza una corona y una aureola de rayos y la del Niño solamente una aureola, alternando en ambos casos los rayos terminados en punta con los acabados en estrellas. El estado general de conservación de la Imagen no es bueno, presentando numerosas pérdidas de policromía debidos a la cera y, fundamentalmente, al incendio sufrido por el templo el día 2 de junio de 1.918. Esta circunstancia hace aconsejable no moverla de su emplazamiento, motivo por el cual no es procesionada por las calles de la localidad. El Templo: La Iglesia Parroquial de Santa María de la Estrella es un edificio de sillería que se comenzó a construir a finales del siglo XV, época de mayor esplendor de Enciso, y consta de nave de cuatro tramos más cabecera y bóvedas de crucería estrellada y de terceletes. La sacristía, obra de los artífices Juan Marín, Domingo del Campo y José de Faro fue edificada en 1.629 sobre la nave de la Epístola y finalmente, se reformó en el siglo XVIII para abrir un camarín en el retablo mayor donde quedó depositada la talla de la Virgen. Dispone de torre de dos cuerpos y de dos puertas de acceso; una principal, orientada al sur, en la parte baja de la torre, de estilo gótico, con tres arquivoltas molduradas y otra, de medio punto, situada en el último tramo del templo, también al sur. La Cofradía:


Se trata de una organización abierta a la que pertenecen todos los naturales de la población, de ambos sexos, desde el mismo momento de su nacimiento y en la que también tienen acogida los/las consortes de aquellos/as. Su objeto fundamental consiste en rendir culto a la Virgen de la Estrella, organizar todos los actos religiosos con motivo de su fiesta y recaudar fondos con destino a las necesidades de la Parroquia. La Fiesta: Tiene lugar el día 15 de agosto de cada año, día de la Asunción de Nuestra Señora, y está precedida de un solemne novenario. Al amanecer recorren las calles de la población unas alegre dianas anunciando el día grande de las fiestas patronales. A mediodía se celebra la Santa Misa, con asistencia de las autoridades locales y provinciales, a la que siempre concurre algún orfeón o grupo musical para dar mayor realce a la misma. Como ha quedado expuesto anteriormente no se saca a la Virgen en procesión. El día 16, festividad de San Roque, grupos de vecinos recorren el pueblo en petición de ofrendas que más tarde serán subastadas en el portal de la Iglesia de San Pedro, destinándose los beneficios obtenidos al mantenimiento y mejora del patrimonio artístico local. No faltan las degustaciones gastronómicas, juegos infantiles, toros de fuego, dinosaurios de agua, campeonatos de mus, futbol, frontenis, etc. y, tras las correspondientes verbenas, es típico que los jóvenes hagan “chuletadas” o “chocolatadas”, en la Plaza Mayor, para continuar la fiesta. Igualmente es tradicional que los jóvenes entren en las casas para voltear el colchón de los amigos que están ya acostados con objeto de despertarlos para que se unan a la celebración. A esto se le llama “dar el mantazo”. Como quiera que estas fiestas tienen lugar en pleno verano, cuando el pueblo está repleto de veraneantes, y a las mismas se unen los vecinos de los lugares próximos, es fácil imaginar la alegría y animación con que transcurren. BIBLIOGRAFÍA -“La Virgen de la Estrella de Enciso (La Rioja), por María Teresa Alvárez Clavijo ANEXOS -Fotografía de la Virgen de la Estrella, de Enciso -Fotografía de la Parroquia de la Virgen de la Estrella, de Enciso


RAFAEL AGÜERA ESPEJO-SAAVEDRA Nacido en Villa del Río (Córdoba) el 28 de julio de 1.934. Residente en Madrid. Historiador, Máster Universitario en Derecho Nobiliario, Genealogía y Heráldica, Académico Correspondiente de la Real de Córdoba, de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Hidalgo de España, Caballero Honorario de la Casa Troncal de los Doce Linajes de Soria, etc. Casado con Dolores Lizaso Mohedano, Señora Divisera del Ilustre Solar de Tejada. La vinculación de Rafael Agüera con la Virgen de la Estrella viene dada por el hecho de ser, también, la citada Virgen Patrona de su pueblo natal, Villa del Río (Córdoba), de cuya Cofradía es miembro, como lo fueron todos sus antepasados desde el siglo XVIII. Esto le ha llevado a iniciar una serie de estudios sobre esta devoción mariana que se vienen publicando en las Revistas editadas por las Cofradías del citado Villa del Río, Navas de San Juan (Jaén) y Los Santos de Maimona (Badajoz). El trabajo publicado este año en la de Villa del Río lo ha dedicado a la Patrona de Enciso (La Rioja) y, previamente, ha divulgado otros relativos a la Virgen de la Estrella, Patrona de Espiel (Córdoba), Sabiote (Jaén), Navas de San Juan (Jaén), Martínez (Ávila), Navalagamella (Madrid), Miguelturra (Ciudad Real), Casla (Segovia), Atienza (Guadalajara) y Los Santos de Maimona (Badajoz). Para próximos años tiene previstos otros estudios entre los que cabe citar los pueblos de San Pedro de Trones (León), Ribatajada (Cuenca), Pozal de Gallinas (Valladolid), Chucena (Huelva), Mosqueruela (Teruel) Belmonte del Tajo (Madrid) y Buenache de Alarcón (Cuenca) de todos los cuales es patrona la Santísima Virgen María bajo la entrañable advocación de ESTRELLA.

La Virgen de La Estrella  

Trabajo de investigación sobre La Virgen de La Estrella de todos los pueblos que la venaran