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w w w . r l c . f ao . or g Febrero 2014

Editorial

En esta edición: Ad portas de la erradicación

Proyecto Ed. Sanitaria 2 Alianza FAO - OIRSA

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Reunión Trinacional

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Reunión Bolivia

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Foro FAO FEDEGAN

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Taller Cartagena

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CODEGALAC

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Rabia Paralítica Bovina 9 Congreso Zoonosis

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Después de tres años de iniciado el proyecto FAO para apoyar el control de la fiebre aftosa en los países andinos, la región está más cerca que nunca de lograr su erradicación. Este optimismo se fundamenta en los impresionantes logros alcanzados por los servicios veterinarios de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela en este período, a partir del compromiso de los gobiernos y del apoyo de FAO y otros organismos de cooperación internacional. Las cifras no Tito Díaz, Oficial Principal Salud y Producción dejan ninguna duda, al iniciarse el proyecto FAO Animal, FAORLC se presentaba un promedio de 200 brotes anuales de fiebre aftosa en la región andina y, Ecuador, Venezuela y Bolivia eran países endémicos. A la fecha los 3 países han logrado quebrar el endemismo y avanzar en forma segura hacia la erradicación, logrando un record histórico de más de 24 meses sin brotes de fiebre aftosa. Para lograrlo siguieron una hoja de ruta para el control progresivo, diseñada por la FAO en conjunto con los servicios veterinarios, con metas ajustadas a las realidades epidemiológicas e institucionales de la región, y contaron con el acompañamiento permanente de FAO para el mejoramiento de sus capacidades técnicas y de gestión. Así mismo, con el apoyo técnico del proyecto, Bolivia, logró la certificación de nuevas zonas libres de fiebre aftosa y Perú alcanzó el estatus de país libre de la enfermedad por la OIE. Entre tanto, Colombia que ya tenía el estatus de país libre al inicio del proyecto, consolidó el mismo y redujo significativamente los riesgos de reintroducción de la enfermedad por vecindad ante los enormes progresos alcanzados en Ecuador. La región andina cuenta hoy con un mecanismo de coordinación del programa subregional fortalecido a nivel de la CAN, que permitió armonizar la normatividad, triplicar el número de acciones conjuntas en fronteras y aplicar estrategias comunes de vigilancia, control y educación sanitaria para mejorar la gestión de riesgos a nivel regional. El programa subregional andino para la última fase y su hoja de ruta están diseñados con el apoyo del proyecto FAO y la región está lista para emprender la ruta final hacia la erradicación. Este logro que algunos miraban con escepticismo por tratarse de países con elevado número de pequeños productores y no exportadores de productos pecuarios, está hoy más cerca que nunca. FAO está orgullosa de su contribución, felicita a los servicios veterinarios de los países andinos por el avance logrado, agradece la contribución económica de las agencias de cooperación de España e Italia al proyecto que termina en mayo próximo e invita, a estas y otras agencias, a vincularse al nuevo proyecto en gestión para finalizar esta tarea en beneficio de la seguridad alimentaria y el bienestar de miles de pequeños productores y familias rurales de la región. No hay duda, estamos ad portas de la erradicación y no se puede bajar la guardia. Todos los socios y aportes son bienvenidos. Tito Díaz, Médico Veterinario y Zootecnista, PhD Oficial Principal de Salud y Producción Animal para América Latina y el Caribe

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Boletín # 13 Fiebre Aftosa FAORLC

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En trámite nuevo Proyecto de FAO contra la pobreza El equipo del Proyecto Regional para el Control Progresivo de la Fiebre Aftosa de la FAO ha diseñado un sólido proyecto orientado a mejorar la sanidad y la inocuidad de la producción pecuaria de pequeña escala como elementos centrales para alcanzar una producción sostenible, y así superar las limitaciones de productividad y competitividad que frenan el desarrollo de estos sistemas productivos familiares. La intervención permitirá no solo elevar los niveles de productividad, sino proteger la salud pública y mejorar el acceso a los mercados, incrementando el nivel de ingreso económico de las familias vulnerables. La iniciativa que actualmente surte el trámite para concretar la apuesta de recursos de la cooperación internacional para su desarrollo, prevé el fortalecimiento de los sistemas productivos pecuarios de pequeña escala, mediante la generación de conocimientos, habilidades y destrezas en el productor rural, conducentes a la adopción de buenas prácticas pecuarias que favorezcan la gestión del riesgo sanitario de enfermedades prioritarias, así como de agentes patógenos causantes de enfermedades de transmisión alimentaria en su origen animal. El planteamiento busca lograr mediante el uso de metodologías educativas participativas la generación de un aprendizaje colectivo, activo y continuo, que está basado en el aprender haciendo y en el intercambio de experiencias, que permiten la construcción de conocimientos en conjunto y de acuerdo a su propia dinámica y realidad social, productiva, cultural y económica.

Mejorar la sanidad y la inocuidad de la producción pecuaria en países de Centroamérica y de la región Andina, con altos índices de pobreza en las zonas rurales, es el gran propósito de un nuevo proyecto diseñado por FAO cuya estrategia es educación sanitaria y la innovación tecnológica para la agricultura familiar

Las premisas de la iniciativa se fundamentan en que no es sostenible el logro de los objetivos sanitarios sin una comunidad ganadera vinculada y comprometida con las acciones sanitarias, situación que se transforma en un gana-gana ya que por un lado el pequeño productor posee un bajo acceso a los servicios veterinarios y de salud pública, enfrentando serios riesgos para la salud de sus animales y de sus familias, y por otro, las estrategias sanitarias sin el apoyo y activa participación de las comunidades no son sostenibles en el tiempo. De esa forma, programas educativos diseñados para el pequeño productor ganadero, permiten enlazar la disciplina científica y técnica con las comunidades rurales, y así desarrollar sistemas sanitarios integrados. Es fundamental en este proceso la articulación de los Servicios Veterinarios con otras entidades públicas y privadas dedicadas al fomento productivo y desarrollo rural, en particular a nivel del territorio, ampliando así la oferta integrada de servicios de apoyo al productor y avanzando hacia un desarrollo rural con enfoque territorial. Una de las herramientas para lograr esa articulación intersectorial es la formulación y despliegue de los programas de educación sanitaria de manera participativa e integrada con los programas y servicios de desarrollo rural a nivel del territorio. "La educación sanitaria es una herramienta clave para el abordaje de los programas sanitarios nacionales pues permite, a través de una metodología participativa, mostrar al productor la forma como él puede aportar al proceso de prevención, control y en casos particulares de erradicación de enfermedades y a su vez asumir un compromiso cada vez más decidido frente a la inocuidad de los alimentos", señaló Leopoldo del Barrio, Oficial Nacional del Proyecto Fiebre Aftosa.

La ejecución de este proyecto permitiría brindar un apoyo importante a la agricultura familiar, ya que en Centroamérica la actividad ganadera ocupa el 30 por ciento de las tierras y son, al menos, diez millones de cabezas que componen la población bovina. Las naciones beneficiadas son El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. El proyecto incluye a dos países de la región Andina, Ecuador y Bolivia, en donde, como en Centroamérica, la población rural es notoria y está abocada a numerosas problemáticas de índole alimentario.

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Se consolida Alianza FAO - OIRSA La FAO y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), que agrupa a los países de Centroamérica y la República Dominicana, se encuentran formulando un Acuerdo Estratégico de Cooperación que permitirá consolidar una alianza estratégica en asuntos de sanidad animal y salud pública veterinaria. La primera acción conjunta será dar impulso al desarrollo de un Proyecto Regional formulado por la FAO, cuyo objetivo es mejorar la calidad vida de las comunidades involucradas a través de una producción pecuaria sana a partir de la aplicación de buenas prácticas ganaderas y utilizando como base la comunicación para el desarrollo. El Director Técnico de Sanidad Animal, del OIRSA, Abelardo de Gracia, avaló integralmente el proyecto presentado por los funcionarios de FAO que expusieron el diseño técnico de la estrategia. El acuerdo protocolizado facilitará la consolidación de una alianza internacional e interinstitucional para sacar adelante el proyecto.

Quedó de manifiesto, la necesidad de fortalecer a los Servicios Veterinarios en sus capacidades en educación sanitaria, que permitan un mayor acceso de los pequeños productores a los servicios sanitarios, permitiendo mejorar la gestión de los riesgos y estructurar un sistema sanitario basado en la comunidad.” El proyecto identifica las principales enfermedades que afectan y amenazan la producción en las especies bovina, porcina y avícola. Adicionalmente, la estrategia incorpora la herramienta de Diagnóstico Rural Participativo para poder identificar y priorizar las limitantes sanitarias que estén afectando las comunidades más vulnerables, muchas de las cuales están muy ligadas a situaciones de pobreza y aislamiento. El conjunto de enfermedades serán abordadas a través del diseño de un programa educativo. Según el Oficial del Proyecto, Leopoldo del Barrio, el desafío está en implementar y desarrollar acciones bajo un enfoque de cadena de valor, que considere los diferentes roles de la sanidad agropecuaria y la salud pública, en articulación con los otros actores y sectores que dan valor a la producción. “Los programas sanitarios deben propender a su articulación con estrategias de fomento productivo y desarrollo rural”, enfatizó.

El OIRSA es una entidad especializada en Sanidad Agroalimentaria, que brinda cooperación técnica a los Ministerios y Secretarías de Agricultura y Ganadería de sus nueve Estados miembros. La reunión en la que fue presentado y discutido el proyecto intitulado “Programa de educación sanitaria e innovación tecnológica para el fomento de la sanidad e inocuidad alimentaria a nivel de la producción pecuaria familiar”, contó con la participación de especialistas de FAO, delegados de todos los países involucrados en la propuesta y los representantes de OIRSA y del IICA. En esa reunión, los participantes lograron total comprensión sobre la problemática, las intervenciones de solución y las inversiones que se requieren para proporcionar herramientas a los pequeños productores para la inocuidad de las proteínas cárnicas y lácteas mediante un manejo sanitario integral, que garantice seguridad alimentaria y mejoren los ingresos de las familias campesinas.

Un acuerdo internacional de cooperación se encuentra en preparación entre los organismos referentes de sanidad agropecuaria de Centroamérica para desarrollar mejores competencias y aunar esfuerzos que permitan encaminar a las comunidades más pobres en mejores resultados de su producción pecuaria.

De igual manera se abordó el alcance de las Buenas Prácticas Ganaderas (BPG) en un contexto de programa educativo ya que actúa como marco técnico de referencia y se enfatizó sobre la necesidad de un trabajo articulado entre entidades públicas, el sector privado, la agroindustria, los gobiernos locales, entre otros a nivel del territorio. De igual manera se profundizó en las metodologías educativas participativas para compartir conocimientos. Cecilia Ballesteros, Consultora en Comunicación para el Desarrollo destacó la importancia del saber cómo insumo fundamental de desarrollo, acotando que el saber científico es imprescindible pero no suficiente para generar desarrollo. En el encuentro también participó el experto de Bolivia Erick Eulert, quien abordó un enfoque de salud basado en la comunidad, teniendo como antecedente que las condiciones propias de un territorio en el cual se desarrollan los ecosistemas productivosreproductivos y comerciales pecuarios, determinan las condiciones epidemiológicas para la presentación de enfermedades.

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Brasil, Perú y Bolivia “Unidos por la sanidad animal” En plena selva del extenso Amazonas, Brasil, Bolivia y Perú comparten límites fronterizos. Es una línea seca cuyas características hacen que el monitoreo y vigilancia epidemiológica no sea una tarea sencilla, lo que facilita el paso permanente entre las ciudades y no la deja exenta de los riesgos que implica la movilización ilegal de animales, productos y subproductos. Es una zona tripartita compuesta por los estados de Acre, Brasil; Madre de Dios, Perú; y Pando, Bolivia. La actividad ganadera es importante, clave en el desarrollo comercial de la zona y de subsistencia de miles de personas. En esa región de influencia, más los estados limítrofes a los mencionados, se estima que viven, al menos, 20 millones de cabezas de ganado. Si bien, el aspecto sanitario de los animales es bueno, se ha llamado la atención para aumentar los niveles de información con el fin de garantizar una producción libre del virus de la Fiebre Aftosa. La región de Madre de Dios, Perú, tiene un estatus libre sin vacunación; Acre, Brasil, libre con vacunación y, Pando, Bolivia, no tiene reconocimiento, pero esta no presenta focos de Fiebre Aftosa. Recientemente se realizó una reunión en esa zona de triple frontera para revisar el acuerdo MAP, por las siglas de los estados que intervienen. El Consultor Subregional proyecto Fiebre Aftosa de la FAO, Carlos Peñaranda, asistió al encuentro que contó con la participación de representantes de los Servicios Veterinarios de los tres países y otros actores de la cadena ganadera de las regiones comprometidas.

Según el funcionario de FAO, la zona es estratégica ya que se ha construido una carretera que une los océanos Atlántico y el Pacífico desde Brasil hasta Perú y por lo tanto el tráfico de personas y de productos aumenta cada día. “La reunión fue muy participativa. Se establecieron compromisos para intercambiar la información sanitaria y de catastro ganadero. Como Proyecto Regional consideramos de gran importancia todas las acciones que se realicen, especialmente en zonas de frontera, para reducir el riesgo de presencia de la Fiebre Aftosa”, dijo el Consultor de la FAO. Es necesario, según se acordó en la reunión, aumentar los controles, así se trate de medidas restrictivas, pero se trata de fronteras secas que son muy vulnerables. La FAO mantiene su compromiso con la erradicación de la Fiebre Aftosa de la región Andina, lo cual será un gran beneficio para toda Suramérica, manifestó Deyanira Barrero Coordinadora Regional del Proyecto Fiebre Aftosa, quien además informó sobre el trabajo que viene adelantando la organización para apoyar a los Servicios Veterinarios de América Latina y el Caribe en la consolidación de otros programas sanitarios y que son de gran importancia para garantizar la seguridad alimentaria de los pequeños productores pecuarios de la región.

En la línea fronteriza que une a estos tres países, FAO ha acompañado el proceso de fortalecimiento de la gestión en materia sanitaria. Se acordó el intercambio de información y la atención permanente para preservar la región libre de Fiebre Aftosa.

“Es necesario atender esta zona que no está considerada en los proyectos que ya se han desarrollado en el Altiplano y Valles de Bolivia o en el norte de Perú. El objetivo es avanzar en la gestión del riesgo. Aunque no hay focos de la enfermedad, los riesgos son permanentes por las características del área. A pesar de estar prohibido el tránsito de animales, se trata de fronteras permeables, con vías alternas, zonas de alto riesgo por la facilidad que el terreno muestra para la movilización ilegal de animales", afirma Peñaranda.

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Gobierno, gremios y prensa de Bolivia acuerdan sobre importancia de fortalecer el SENASAG Bolivia requiere continuar trabajando en la generación de políticas públicas que fortalezcan su sistema de sanidad agropecuaria, como herramienta para garantizar la seguridad alimentaria con soberanía. Esa fue la conclusión del Encuentro Nacional de Sanidad Agropecuaria y Seguridad Alimentaria con Soberanía, realizado durante el mes de Agosto. "Debemos seguir trabajando en la promulgación de normas que den sustento a la gestión técnica en materia de sanidad pecuaria y que garanticen nuestra diversidad. Otro objetivo es lograr la articulación público - privada para garantizar el éxito de los programas de sanidad animal que emprenda el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria, SENASAG", dijo Miguel Murillo Illanes, Delegado del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras de Bolivia, MDRyT, al concluir el Encuentro Nacional.

Los periodistas que también fueron llamados a participar en este encuentro concluyeron que los temas relacionados con la inocuidad y la sanidad son de gran importancia para la comunidad y manifestaron su compromiso para divulgarlos y ubicarlos en sus agendas mediáticas. Hicieron además un llamado a que la prensa sea un actor mucho más activo en este proceso y que además de informar puedan tener acceso a una mayor formación sobre los aspectos técnicos de la sanidad animal y la inocuidad en los que trabaja el SENASAG. "De esta manera podemos dar una mayor visibilidad a estos temas", manifestaron. Por su parte el Director del SENASAG, Christian Fernández, señaló “que la institución requiere seguir fortaleciendo su capacidad técnica y operativa para atender las necesidades de los productores y así reducir los riesgos sanitarios a los que el país está expuesto”. La FAO ofreció apoyar este compromiso y propuso la construcción de una agenda común para avanzar en este propósito. La Organización hizo un llamado a que las políticas públicas apunten a

El funcionario reiteró que la articulación con los productores es parte del compromiso del Gobierno Plurinacional, a lo que el sector privado respondió con una manifestación de interés por participar activamente en el proceso de fortalecimiento del SENASAG. Los productores presentes, entre ellos pequeños productores y máximos dirigentes de la Confederación de Ganaderos de Bolivia, CONGABOL y FEGABENI, entre otros, reiteraron su compromiso con el SENASAG y la disposición para gestionar un trabajo colaborativo que redunde en beneficio de una producción inocua para garantizar la seguridad alimentaria con soberanía y buscar nuevas alternativas de mercado tanto internas como en el exterior.

mejorar la calidad de vida de los pequeños productores y a promover una mayor integración entre las instituciones responsables de la sanidad animal y las encargadas del desarrollo rural y la prestación de servicios ganaderos", así lo reiteró Deyanira Barrero, Coordinadora del Proyecto Regional para el Control Progresivo de la Fiebre Aftosa. El Representante de la FAO en Bolivia concluyó que otro tema fundamental para lograr avances reales en este proceso se requiere dar énfasis a la educación de los productores y de los consumidores. " No es imposible reordenar un sistema agroalimentario si los consumidores no tienen el deseo de consumir alimentos sanos y aquí los medios de comunicación juegan un papel muy importante, debemos trabajar muy fuerte en este tema", puntualizó Crispim Moreira, Representante de la FAO en Bolivia.

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Participación del sector privado, clave para la sostenibilidad de logros contra la FA en la región Andina Un diálogo con los ganaderos, actores clave en la prevención y control de la Fiebre Aftosa y en el mantenimiento del estatus de país libre de la enfermedad, se adelantó en poblaciones fronterizas con Venezuela y Ecuador.

La erradicación de los focos de Fiebre Aftosa en caso de que se presenten en el país, los riesgos que existen ante la nueva aparición de la enfermedad, los controles fronterizos y la experiencia asimilada en los últimos tres años en cuanto al control progresivo de la enfermedad en la región Andina, son algunos de los temas que se abordaron en los foros convocados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO y la Federación Nacional de Ganaderos de Colombia, FEDEGAN, en las poblaciones fronterizas con Venezuela como Maicao, Arauca, Cúcuta y limítrofes con Ecuador como es el caso de Ipiales y Puerto Asís. Colombia ha mantenido su condición de país libre de Fiebre Aftosa con vacunación. Este logro fue posible porque detuvo la aparición de focos y luego, la circulación viral. En los países vecinos, aunque no se presentan focos de la enfermedad, aún debe ser determinada la ausencia de circulación viral en las poblaciones bovinas para lograr el estatus sanitario de país libre con o sin vacunación. Mientras la situación epidemiológica en los países vecinos de Colombia se mantenga sin reconocimiento internacional, es necesario que la comunidad ganadera trabaje en torno al programa de prevención de Fiebre Aftosa con vacunación, y el Servicio Veterinario fortalezca estrategias para una detección oportuna de una eventual incursión de virus de Fiebre Aftosa desde los países vecinos. El objetivo esencial de los foros, liderados por la FAO, fue entregar resultados sobre las acciones iniciadas hace tres años y promover la sostenibilidad de las metas alcanzadas. A través de estos foros FAO ha destacado la importancia de la interacción entre todos los actores de la cadena ganadera, para enfrentar los desafíos y reforzar la coordinación y el aprendizaje mutuo. “La participación de FAO en estos foros ganaderos permitió dar a conocer parte de la experiencia recogida, entregar resultados y difundir nuevos conceptos y orientaciones a los gobiernos regionales, locales y al sector productivo, para promover la sostenibilidad de los logros alcanzados y un mayor compromiso de los productores a fin de mejorar el desarrollo de los programas sanitarios. Este fue un compromiso que adquirimos tras una evaluación de nuestro Proyecto", explicó Deyanira Barrero, Coordinadora Regional del Proyecto Fiebre Aftosa de la FAO. El consultor para la gestión de riesgos de enfermedades transfronterizas de la FAO, Alejandro Rivera, quien representó a la FAO durante los Foros, considera que los países, como Colombia, que están libres de la enfermedad no deben bajar la guardia en la prevención.

Dice Rivera que, “el gremio ganadero debe promover en los productores la actitud de alerta en sus asociados y de comunicación del riesgo de forma oportuna, porque ello sin duda, reducirá el impacto y la magnitud de una emergencia sanitaria”. Según el experto, las zonas fronterizas son muy sensibles en el proceso. “Desde el año 2005 la región sudamericana ha experimentado un patrón de presentación esporádica de focos, los cuales se han localizado en zonas de frontera. Este patrón ha sido claramente observado en Colombia, con la aparición de focos de Fiebre Aftosa tanto en los territorios que son vecinos a la frontera con Venezuela así como con Ecuador". Dado que en las zonas fronterizas la gestión sanitaria es responsabilidad compartida de dos Servicios Veterinarios, es imperativo, que sea armonizada para que tenga efecto en la detención de la circulación viral. La ausencia de armonización, por ejemplo en las fechas de vacunación, posibilita que las poblaciones animales adquieran una inmunidad parcial y no uniforme, lo que en presencia de circulación viral, permite la aparición de brotes clínicos de enfermedad. Por ello, la gestión sanitaria para prevenir la re-introducción de virus, debe realizarse con un programa específico para las zonas fronterizas. Por su parte el Presidente Ejecutivo de FEDEGAN, José Felix Lafaurie, expresó su preocupación sobre el riesgo que, en su concepto, representa el contacto con ejemplares vivos, productos infectados y vehículos mecánicos que puedan viabilizar el virus a través de las fronteras con Venezuela y en menor probabilidad por la frontera con el Ecuador. Según Lafaurie, la sinergia entre el sector público y privado es necesaria, pues la región está a solo seis años del cumplimiento del objetivo trazado por el PHEFA y considera que esto es posible si Venezuela inicia desde ya ciclos masivos de vacunación y Bolivia y Ecuador siguen avanzando. Por otra parte hizo un llamado para que acciones y decisiones en torno a la Fiebre Aftosa en la región contemplen la participación activa del sector privado. Afirmó que "las acciones se deben definir con el sector privado y no solamente a través de mesas de trabajo entre los sectores oficiales y las entidades internacionales". Catalogó el trabajo realizado entre la FAO y FEDEGAN como un primer paso en el camino a alcanzar metas comunes para beneficio de la región y afirmó que "debemos continuar realizando eventos conjuntos con FAO, sector privado, sector oficial en forma de talleres y simulacros a nivel de campo y con la implementación de material divulgativo dirigido a los ganaderos".

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Alinaza contra el Hambre, propósito de FAO que gana aliados En el marco del Taller Cooperación Internacional: Contribución del Sector Pecuario a la Mitigación de la Pobreza y la Seguridad Alimentaria en América Latina y el Caribe, quedó claro que fortalecer la producción pecuaria es una estrategia sostenible que genera réditos en favor de las economías regionales y mejora la calidad de vida de las familias campesinas y por lo tanto es “urgente” abrir espacios de concertación.

Familiar: Pieza Clave del Desarrollo Rural Sostenible; Biogás, energía que da impulso a la Producción Pecuaria Sostenible; recuperación de pasturas: una Inversión rentable y sostenible; alianzas entre productores y Servicios Veterinarios para el control de enfermedades transfronterizas; estrategias de E-learning para el sector pecuario con capacitaciones para los pequeños empresarios. Tito Díaz, Oficial Regional de Desarrollo Pecuario de FAO RLC, hizo un llamado sobre la necesidad consolidar el trabajo que resultó del taller y conjugar esfuerzos públicos y privados para promover el fortalecimiento de la producción pecuaria familiar, como eje clave para combatir la desnutrición crónica infantil. Compromiso del sector privado y de la cooperación internacional

La inseguridad alimentaria en los países del área es una problemática generada en la inequidad social y en la desigualdad económica. El Subdirector General y Representante para América Latina y el Caribe de la FAO, Raúl Benítez, expuso que, “en seis países, al menos, una de cada cinco personas pasa hambre.”

Según Delsa Moreno, Gerente Agroindustrial de MAPRE Seguros en Colombia, en la lucha contra el hambre y la pobreza no pueden trabajar por un lado los gobiernos y por otro el sector privado. "Si nos unimos todos bajo una directriz, como FAO ha podido demostrar, podemos entre todos mitigar los factores de pobreza, algunos con tecnología, otros con mecanismos financieros, los bancos con créditos y podemos, entre todos, lograr que el continente salga de esa brecha entre el campo y la ciudad"

Agregó que, “en la región se ha demostrado que es posible derrotar el hambre”. Sin embargo, llamó la atención al expresar que, falta “camino por recorrer. La FAO no podrá sola contra el hambre, los gobiernos y las agencias de cooperación tampoco podrán hacerlo solos, por eso necesitamos la unión en torno a esta problemática". Según información revelada durante el Taller, el cual tuvo lugar en la ciudad de Cartagena, Colombia, el sector pecuario de América Latina aporta más del 46% del Producto Interno Bruto agropecuario de la región, sustentando directamente a cerca del 65% de la población dedicada a la agricultura, además de proveer a incontables millones de latinoamericanos de proteínas claves para su desarrollo y bienestar.

Por su parte, Miguel González Gullón, Coordinador de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo, AECID, en Colombia, destacó la alianza que mantiene con la FAO en los procesos de cooperación y reiteró el compromiso de su gobierno con el fortalecimiento de la producción pecuaria familiar en América Latina y el Caribe.

Durante el Taller se presentaron variadas propuestas estratégicas y, los gobiernos, las agencias de cooperación y las empresas privadas, identificaron oportunidades de vinculación para aportar a la lucha contra el hambre.

Durante el evento se escucharon propuestas de voceros de las agencias de cooperación de Brasil, Chile, Colombia y México.

Los participantes tuvieron la oportunidad de discutir sobre dichas propuestas, planteadas y dejadas sobre la mesa para evaluar su implementación y ejecución en la región, resultando una gran demanda sobre los siguientes temas: Pequeños Productores Pecuarios:

"La Cooperación Internacional es fundamental en este proceso. Por esta razón trabajamos en la región en diferentes proyectos que buscan generar la fortaleza del sector pecuario", dijo.

Las conclusiones del taller muestran la importancia de trabajar unidos en torno a las prioridades en la lucha contra el hambre la necesidad de fortalecer el desarrollo rural territorial, generar políticas públicas inclusivas y diferenciadas y procesos de capacitación y educación que apoyen a los pequeños productores a mejorar su producción, entre otras.

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La ganadería es pilar fundamental para la alimentación en América La Comisión de Desarrollo Ganadero para América Latina y el Caribe, CODEGALAC, se reunió en diciembre de 2013 en la XII versión y, como conclusión fundamental de ese encuentro, se acordó adelantar procesos de mejora continua del sector en los países que integran la región de Mesoamérica. Así mismo, se presentó el Proyecto de FAO contra la pobreza que pretende mejorar la sanidad y la inocuidad de la producción pecuaria en naciones de Centroamérica y de la región Andina. Los Ministros de Agricultura de México, Panamá, Honduras, Nicaragua y los Directores de Ganadería de los Ministerios de Cuba, Belice, Costa Rica y República Dominicana, asistentes al encuentro, manifestaron que es necesario fortalecer las estrategias que garanticen que la ganadería se mantenga como pilar de la seguridad alimentaria en la región. “Para incrementar de manera simultánea los niveles de competitividad y sostenibilidad del sector, se deben fortalecer los servicios de apoyo a la producción y el acceso de los pequeños productores a la asistencia técnica y los mercados, los servicios veterinarios nacionales, establecer programas de trazabilidad, invertir en adaptación al cambio climático, fomentar sistemas agrosilvopastoriles y desarrollar alianzas estratégicas entre los actores de la cadena”, explicó Tito Díaz, Oficial de Producción Pecuaria de la FAO. A su turno, el Ministro de Desarrollo Agropecuario de Panamá, Oscar Osorio, manifestó que fortalecer los sistemas pecuarios familiares a través de la asociatividad generará oportunidades de desarrollo para este sector productivo. La reunión de CODEGALAC dejó en evidencia que la mayor parte de las explotaciones ganaderas de Mesoamérica son fincas de pequeña escala y que, por lo tanto, es una prioridad impulsar ese motor de desarrollo como una estrategia para reducir los niveles de inseguridad y pobreza en los campos de los países.

En el marco de la XII reunión de CODEGALAC se presentaron dos grandes proyectos regionales de FAO contra la pobreza. Se trata de iniciativas orientadas a mejorar la sanidad y la inocuidad de la producción pecuaria de pequeña escala como elementos centrales para alcanzar una producción sostenible, y así superar las limitaciones de productividad y competitividad que frenan el desarrollo de los sistemas productivos familiares. La gestión de estos proyectos buscará adicional a elevar los niveles de productividad, proteger la salud pública y mejorar el acceso a los mercados, incrementando el nivel de ingreso económico de las familias vulnerables. Para su ejecución se requieren recursos de la cooperación internacional para lo cual avanza en los procedimientos establecidos. Uno de los proyectos se orienta a la generación de procesos de educación sanitaria e innovación tecnológica para el productor rural, como herramienta clave para el fomento de la sanidad e inocuidad en explotaciones pecuarias de pequeña escala. Desde los Servicios Veterinarios la apuesta es generar las competencias necesarias para elaborar y desplegar en campo estrategias educativas y de extensión rural que permitan por un lado viabilizar los programas sanitarios de enfermedades prioritarias del ganado, y por otro lograr un mayor acceso de los pequeños productores a los servicios veterinarios de manera integrada con los otros servicios de apoyo a la producción a nivel local. El otro proyecto presentado corresponde al control progresivo de la Brucelosis Bovina, enfermedad altamente contagiosa y que genera importantes pérdidas económicas y que es posible de controlar y erradicar en Centroamérica. La iniciativa cuenta con el interés y apoyo de los Ministros de Agricultura y la participación del sector privado. En estas propuestas de proyectos se plantea el diseño y desarrollo de programas educativos diseñados de manera específica para el pequeño productor ganadero, que sirven de puente para enlazar la disciplina científica y técnica con las comunidades rurales y así desarrollar sistemas sanitarios integrados.

Los funcionarios asistentes coincidieron en que la ganadería es un subsector trascendental en lo económico, social y ambiental en Mesoamérica. Las prácticas agropecuarias aportan significativamente en el Producto Interno Bruto de cada país y generan empleo rural. Sin embargo, se dejó sobre la mesa la propuesta de solicitar a los respectivos gobiernos el aumento del gasto orientado al sector agropecuario, ya que aún es reducido frente a las posibilidades productivas que se observan.

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Rabia Paralítica Bovina en la mira en Centroamérica y la región Andina La Rabia es una enfermedad zoonótica que cobra la vida de por lo menos unas 55 mil personas anualmente alrededor del mundo. La mayoría de los casos ocurren en zonas rurales y afectan a niños. Se considera una enfermedad ampliamente generalizada, poco notificada y desatendida de las poblaciones vulnerables. Estas cifras superan de manera considerable las estadísticas de muerte ocasionadas por otras enfermedades que se transmiten de los animales al humano como es el caso de la Encefalopatía Espongiforme Bovina o enfermedad de las vacas locas y la Influenza Aviar. La rabia presenta dos ciclos epidemiológicos, uno urbano en donde su principal transmisor es el perro y otro silvestre y selvático cuyo vector es el murciélago vampiro (Desmodus rotundus). El vampiro a causa de factores de órden ambiental ha generado la presentación de nuevos patrones de la enfermedad poniendo en riesgo áreas que en el pasado no fueron afectadas. En América Latina los casos de rabia urbana han reducido gracias a la gestión de las autoridades de salud pública y animal, pero sigue siendo una prioridad. La Rabia Silvestre, mantiene su impacto en niveles altos y ocasiona pérdidas por la mortalidad del ganado y la disminución de la producción de carne y leche y pérdidas indirectas por la aplicación de las restricciones para la comercialización de animales y productos, y por la adqusición de los insumos necesarios para su control. Bajo el concepto de "Una Salud", desarrollado por FAO, OIE y OMS, la participación de los servicios veterinarios, de salud pública y los responsables de medio ambiente, es fundamental para generar una estrategia eficaz de control de la enfermedad, por lo que la Regional para América Latina y el Caribe de la FAO trabaja en la consolidación de un Proyecto titulado Fortalecimiento del sistema de prevención y control de Rabia Paralítica Bovina, mediante participación comunitaria bajo el enfoque “Una Salud", el cual beneficiará a Bolivia, Guatemala, Honduras, Perú.

En reuniones técnicas celebradas con los Servicios Veterinarios de los países beneficiarios en Perú y en Honduras, se analizaron indicadores epidemiológicos y de gestión de riesgos de la enfermedad, lo que permitió de manera participativa la caracterización del problema a enfrentar mediante la identificación de puntos críticos del sistema de control y la validación de una estrategia de intervención que oriente el diseño técnico del proyecto en respuesta a las necesidades sanitarias e institucionales. Según Leopoldo del Barrio, Oficial Nacional del Proyecto FAO Fiebre Aftosa, " la Rabia es identificada como la enfermedad modelo para aplicar dicho Enfoque, y que debe ser incorporado como una oportunidad para validar la estrategia en la institucionalidad país, así como para apalancar recursos de la cooperación internacional para proyectos más globales y subregionales en materia de esta y otras zoonosis.”. Bajo este contexto y gracias el levantamiento particular de información de cada país, se identificó la estrategia que se debe aplicar, la cual estará orientada a fortalecer el andamiaje técnico y las capacidades para luchar contra la enfermedad, garantizando el compromiso de los productores y las comunidades rurales. El Proyecto fue planteado a partir de tres componentes técnicos: 1. Promoción intersectorial para Una Salud, 2. Vigilancia Epidemiológica y Control de focos y 3. Concienciación para productores pecuarios. El primero busca consolidar espacios de articulación intersectorial público-privado, para promover y fortalecer una gestión integrada del riesgo de Rabia Paralítica Bovina bajo el enfoque de “Una Salud” en cada uno de los países y la formulación de un Programa Subregional Andino y Centroamericano que permitan un control regional. . Con base en la vigilancia epidemiológica el segundo componente busca fortalecer los sistemas de vigilancia e información epidemiológica de la enfermedad, junto con mejorar las capacidades de respuesta frente a la aparición de focos. Finalmente, mediante procesos de concienciación y capacitación tendientes a alcanzar un sistema sanitario basado en la comunidad, el tercer componente propenderá por ampliar las capacidades de los países para el diseño de estrategias de concienciación y educación sanitaria que se apoyan en material de divulgación construidos con base en los conocimientos propios de cada comunidad.

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Boletín # 13 Fiebre Aftosa FAORLC

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FAO destaca las BPG como herramienta efectiva para consolidar el concepto Una Salud Destacó, así mismo, la necesidad de fortalecer la aplicación de las Buenas Prácticas Ganaderas para garantizar cumplimiento de requisitos de inocuidad y disminuir los riesgos para salud pública, temática que propició una discusión que llevó a concluir que los países deben redoblar los esfuerzos para avanzar en la implementación de BPG, principalmente en los pequeños productores, teniendo en cuenta que los Servicios Veterinarios Oficiales no tienen toda la capacidad para atender esta franja de la producción. Analizar los múltiples enfoques sobre las zoonosis persistentes, emergentes y remergentes, fue el objeto del Congreso Interamericano de Zoonosis, realizado en México en el mes de octubre de 2013. Según Deyanira Barrero, Coordinadora del Proyecto Regional de Fiebre Aftosa, representante por la FAO en esta reunión técnica de alto nivel que reunió especialistas de 12 países de 4 continentes, así como a las Organizaciones Internacionales OMS/OPS y OIE, el Congreso fue el escenario propicio para analizar la incidencia de la pobreza, el hacinamiento y la globalización sobre los procesos de control de las enfermedades zoonóticas. Durante su presentación en el marco del Congreso titulada Control de Zoonosis en Sistemas de Producción Pecuaria Familiar mediante la Aplicación de Buenas Prácticas Pecuarias, Barrero destacó la importancia del sector pecuario como proveedor de alimentos y bienestar de las comunidades urbanas y rurales en los países en desarrollo es cada vez mayor. "En 2011 fueron necesarios 21 billones de animales para alimentar a 6 billones de personas. La producción animal deberá aumentar en 50% para 2020 con el fin de garantizar el alimento para la población mundial", resaltó Deyanira Barrero al llamar la atención sobre la importancia de analizar el impacto de la producción pecuaria sobre la seguridad alimentaria a nivel global.

Las Buenas Prácticas Ganaderas son una herramienta que permite abordar el enfoque de Una Salud, porque son un eslabón clave de la transferencia tecnológica para este sector productivo y resultan esenciales para la salud, nutrición, el medio ambiente y el bienestar de las personas. La implementación de las buenas prácticas ganaderas en las fincas de pequeños productores asegura que la leche y la carne es producida por animales sanos, de manera responsable y sostenible desde el punto de vista social, económico y medioambiental. Adicionalmente la representante de la FAO ante el Congreso, participó en la mesa de trabajo sobre transparencia en la que hizo una revisión de las normativas nacionales e internacionales para la notificación de eventos agudos asociados al riesgo antropo-zoonótico y para la aplicación de mecanismos de alerta y respuesta por parte de diferentes sectores. De igual manera la FAO hizo parte del grupo de organizaciones constituido para la revisión de una propuesta para integrar una federación de agrupaciones vinculadas al tema de Una Salud, a través de la cual se busca la armonización y la sinergia entre los diferentes sectores.

La FAO planteó la necesidad de generar un trabajo conjunto para el fortalecimiento del concepto de Una Salud, buscando que los pequeños productores pecuarios mejoren el acceso a los servicios veterinarios, amplíen sus conocimientos sobre las enfermedades que afectan al ganado, tengan un mayor acceso a tecnología, financiación e incentivos y logren oportunidades reales en mercados formales. "Es importante establecer alianzas entre los entes del sector oficial involucrados en el concepto Una Salud con el sector privado al igual que con las universidades entre otros, para generar procesos integrales que redunden en el desarrollo de las comunidades más vulnerables", dijo Barrero

Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe


Boletín Fiebre Aftosa 2014