Issuu on Google+


EL MUNDO HA CAMBIADO Nuestra portada es una vista de nuestro planeta a cierta distancia: una imagen global. Más que una visión, es nuestra realidad, pero incluso esa realidad cambia de forma muy acelerada, especialmente desde que se inició la actual crisis económica. De momento, el eje económico del planeta se ha desplazado al océano Pacífico y China y Estados Unidos son los motores protagonistas para una ansiada recuperación económica, así que hemos pasado de hablar del Extremo Oriente, a formar parte del “Extremo Occidente”.

Tras la portada, en el interior de este número, se incluyen testimonios de antiguos alumnos cuya experiencia vital está vinculada a esa realidad global, en diferentes ejercicios profesionales. Ya sabemos que la amplitud del mundo no es exclusiva de un espíritu misionero, o explorador, cada día es más fácil que nuestro trabajo o nuestro compromiso se ubiquen a miles de kilómetros de distancia. La visión positiva de Teilhard, se empaña cuando algunos ejemplos admirables de este compromiso vital con el mundo global nos abandonan; como en los casos de de Manuel García Rendueles, Julián Campo, José Santino Manzano o, el último en dejarnos: Juan Carlos Estébanez que fue entrevistado en el pasado Polar nº 11. Sus pérdidas sacuden nuestra conciencia, en este mundo complejo y necesitado de sus valores.

4-5-6

El personaje: Luis Abril D. Dobarco - Enrique Glez. Santos - J. Zamanillo

7

Juan Carlos Estébanez: Un ejemplo de vida Ignacio González de Santiago

8

Trayectorias Abel de las Heras, s.j.

9-10

Desde la costa californiana Mariano López López

10-11

Un viaje al pasado, desde Venezuela Juan Manuel Alonso Dos Santos

12

Viviendo muchas vidas, desde Brasil Juan José Buitrago

13-14

Togo, la riqueza de un país pobre Enrique Ovejero

15

Desde Winnipeg (Canadá) Jesús Ángel Miguel García

16-17

Las operaciones de paz hoy Julio Javier Cardero Escós

18-19

Por el sudeste asiático en bicicleta Pedro Mediavilla

20-21

Liberia & Sierra Leona Jesús A. Zamanillo

22

Inundaciones en Pannur Asociación Proyecto Índia

23

Graduación curso 2008/09 Raúl Fernández Herreros

24-25

25 años Promoción 1983/84 Raúl Urbina Fonturbel

26

A los 16 Bartolo, a los 16 Antonio Domingo

27

Sobre Astronomía y ladrillos Fernando Sáinz Pereda

Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio de la Merced y San Francisco Javier - Jesuitas - de Burgos

28-29

Sobre la libertad Pedro García Cuartango

30-31

Un paseo por Gredos Ignacio Álvarez Santidrián

www.andestas.com 32

La importancia de las Marías Eduardo Yartu

REVISTA POLAR Depósito Legal BU-481-2004

Viajes, vidas: Imágenes Raúl Urbina Fonturbel

29 C/ Molinillo 3 • 09002 Burgos Teléfono 947 26 62 50

33

Tierra Santa: De la pedagogía a la lógica del amor Beatriz González Mena

Diseño y maquetación • Luis Portilla C/ Santa Cruz 7 - 665 813 455 luis.portilla@andestas.com

34-35

Andanzas Enrique González Santos

35 Publicación con la colaboración del Instituto Municipal de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Burgos

2009

Pierre Teilhard de Chardin, paleontólogo, filósofo y jesuita, desarrolló un pensamiento evolucionista que durante muchos años le creó problemas eclesiásticos para publicar sus obras. La vitalidad de los años sesenta y el Concilio Vaticano II permitieron su reconocimiento pero, posiblemente se adelantó a su tiempo y volvió a ser olvidado. Su obra es muy compleja y es heredera de Darwin, del Big- Bang y de Oparin y su concepción del desarrollo desde los elementos hasta las moléculas pesadas, pero no vio únicamente al hombre en el contexto de la evolución, sino del medio Divino y su objetivo fue demostrar que ambos son realmente uno; una teoría científica que evita el dualismo entre materia y espíritu y que necesita una ciencia globalizadora para interpretarlo: la Hiperfísica. Así que para Teilhard la evolución avanza hacia la complejidad y ésta se asocia a la consciencia, como consecuencia inevitable. Tal vez estos conceptos empiezan a resultarnos más actuales y, en algunos casos, esa consciencia desemboca en compromisos personales.

sumario

Buen provecho Jaime Manrique

36

Música David Dobarco

37-38

Ecos de la asociación Javier Angulo, s.j.

Nº 13 DICIEMBRE

El Mundo ha cambiado y el “futuro ya no es lo que solía ser”. En 1970 cuatro grandes corporaciones (dos norteamericanas, una japonesa y una alemana) se plantearon cómo sería el mundo el año 2000; cuando las abrieron, treinta años después, no habían acertado casi nada. Desconocían todo el desarrollo informático, ni de las telecomunicaciones, ni de la biogenética, etc.; no supieron predecir que existiría “la red”, ni la telefonía móvil, ni la oveja Dolly… Tampoco que fuera a aparecer un oscuro ayatollah Jomeini, que iba a resucitar el fundamentalismo religioso, o la caída del “bloque” oriental o comunista, o el ataque a las Torres Gemelas… El mundo es evidentemente más complejo e incierto, incluso parece más peligroso. Existen muy pocos visionarios de las transformaciones futuras: Henri Lefebvre habló de la “Revolución Urbana”, Marshall Mc Luhan avanzó el impacto de los medios de comunicación masivos… pero hay pocas visiones de alcance, y muchas menos optimistas. Necesitamos una nueva conciencia ante lo que nos rodea.


Luis Alfonso Abril Pérez Promoción 1965

“Príncipe” y banquero Luis Alfonso (“Foncho”) Abril Pérez pertenece a la tercera promoción del Colegio, donde estuvo desde su fundación hasta que se fue a estudiar Derecho y Ciencias Empresariales en la Universidad de Deusto, en 1965. Terminada la carrera brillantemente y tras un breve período docente, que era su objetivo inicial, fue “fichado” por Pedro Toledo para el Banco de Vizcaya; de este modo inició una carrera continuada en el BBV, Banesto, Santander Central Hispano y tras abandonar la Banca, finalmente, Telefónica. Luis ha sido testigo, en primera persona, de los principales acontecimientos de la Banca Española entre 1974 a 2002 y, obviamente es un experto cualificado para “husmear” un futuro de incertidumbre, que le resulta familiar, y ante el que mantiene su confianza en la naturaleza humana y el trabajo como herramienta indispensable para resolver problemas.

Este es un resumen de una conversación distendida en la que participamos Enrique Santos, Jesús Zamanillo y David Dobarco, que evoca el camino entre un “Príncipe” del Colegio y un singular profesional de la Banca.

« Luis, tú siempre has sido un excelente estudiante y, personalmente, recuerdo las dificultades para ponerte la banda de Príncipe del Colegio en tu despedida. ¿Qué recuerdo guardas de los años del Colegio y del bachiller Sansón del Frasco Carrasco? No recordaba lo de la banda, pero si es cierto que estaba más “fuerte” entonces que ahora. La verdad es que nunca me he considerado muy listo, sino muy trabajador. Del Colegio guardo sólo buenos recuerdos, la amistad como principio y mucha unión entre los compañeros, claro que habíamos estado juntos durante muchos años casi los mismos, con la división entre ciencias y letras a los catorce; yo elegí ciencias. El bachiller Sansón del Frasco Carrasco era el seudónimo de nuestro grupo de amigos, los cinco: Arturo Linás, Paco Sánchez Tejerina, Pepe Tajadura, Quicorro y yo, lo usábamos en la revista del Colegio, entre otras ocasiones. De los curas recuerdo especialmente al P. Varona y al P. Adúriz, que siempre confiaron en mí.

polar

4


EL PERSONAJE « Como “Príncipe” dabas un perfil atípico, alejado de la imagen de empollón y estabas embarcado en diversas actividades; te recuerdo tocando el “laúd electrificado” y, muy metido en el tema taurino. Siempre me gustaron los toros y es verdad que propusimos hacer una capea en las fiestas colegiales, naturalmente sin éxito. Pertenecía a la rondalla, pero más acorde con los tiempos formé parte de “Los Seven Boys” que actuamos en algunos actos colegiales, pero no llegué a engancharme en el tema de grupos. En realidad me gusta mucho la música, tengo muchos discos, incluso un cuarto en casa para tocar (guitarras y teclados). Sí es cierto que hicimos alguna que otra locura pero, en todo caso, nuestras aspiraciones podían ser las de unos “crápulas bondadosos”. « ¿Cómo aterrizaste en la “Comercial” de Deusto y qué recuerdo guardas? Yo no tenía ninguna idea concreta sobre qué carrera estudiar y fue el P. Adúriz quien me embarcó, por lo que le estoy agradecido. Allí el nivel de estudio era elevadísimo, ya que los estudiantes eran números uno de sus cursos. Con orgullo puedo decir que pertenezco a la ”gloriosa” promoción que inició sus estudios el año “65”. Entre mis compañeros están Joaquín Almunia, Fernando Almansa y muchos más, con Mario Conde coincidí pero sólo en Derecho. Mis estudios eran costosos para mis padres, así que lo que recuerdo es mucho trabajo; en un sitio como ese, qué iba a hacer un chico de Burgos, hijo de una maestra y de un militar, que había estudiado en los jesuitas de Burgos, pues… ¡Trabajar! « Al finalizar la carrera querías dedicarte a la enseñanza, como muchos estudiantes. Sí y me iba a Estados Unidos a hacer un Máster, bajo la tutela del profesor Arthur Stonehill. La esposa de mi tutor era noruega y él aceptó una invitación de la Universidad de Oslo, en la “NEMI Business School”. Arthur me ofreció quedarme en Estados Unidos o seguirle a Oslo. Naturalmente, elegí lo segundo y es-

La intervención del Banco de España se produjo el 28 de diciembre de 1.993. El día 31 me llamaron al llegar a casa a las nueve de la noche y tal como llegaba, con la gabardina, me quedé sentado sin reaccionar hasta las dos… ¡ni uvas, ni nada!. Pero el resultado fue bueno, en seis meses funcionó el plan de saneamiento. tuve dos años. Noruega también era otro mundo y, en aquella época, empezaban a ser ricos porque habían descubierto su petróleo. « ¿Cómo fue tu paso de la Universidad a la Banca? Yo estaba muy contento con mi trabajo docente en la Universidad y existían contactos con los Bancos. Mi Tésis Doctoral, como desarrollo de mi experiencia en el Máster, trataba sobre “Los Determinantes de la Estructura Financiera de la Empresa” y planteaba entre otros casos la necesidad de la liberalización de dividendos en los Bancos. No parece excitante pero, no sé por qué debió llegarle a Pedro Toledo y se abrió la puerta de la colaboración y, posteriormente, habló con Bernaola, el jesuita Director de la Comercial y me fichó directamente. Fui colaborador directo suyo hasta que falleció. « Como director de Privanza, banco de gestión de patrimonios particulares, te viste envuelto en la fusión del Banco de Bilbao y el de Vizcaya. ¿Cómo se vive un proceso de esas características en las “alturas”? Yo estoy muy satisfecho de mi actuación en Privanza, fui fundador y me fui tras cinco años, los mismos que tardó en desaparecer… Toda fusión implica siempre una dura lucha por el poder, ya que hay menos puestos que candidatos; Pedro Toledo prefirió dejarme en un segundo plano y me evitó confrontaciones más directas. « Luego formaste parte del equipo de Alfredo Sáez para reflotar Banesto, tras la intervención que acabó con la etapa de Mario Conde, una auténtica “patata caliente”.

« En 1.999 llegaste al Banco de Santander, con la fusión del Santander- Central – Hispano, cómo fue esta experiencia. No tan bien como las anteriores. Además de lo que antes he dicho, en las fusiones suele fallarse en la expresión de las intenciones, de lo que verdaderamente se quiere, lo que complica más una situación de por sí compleja. Aunque creo que hice lo que debía, no siempre las cosas resultan bien, así que si en otras ocasiones salí por la puerta grande, en ésta lo hice por la de la enfermería. De modo que dejé la Banca en 2.002, tras 27 años de trabajo. « …Y “aterrizaste” en Telefónica. La verdad es que me surgieron varias ofertas de trabajo muy interesantes, pero la que más me atrajo fue la llamada de César Alierta de Telefónica. Estoy muy contento de lo vivido, porque la expansión de Telefónica ha sido espectacular: Telefónica se ha triplicado en siete años. Somos el tercer operador mundial. Actualmente un 10% de la población mundial tiene que ver con Telefónica. Esto es muy tremendo. « Os ha favorecido no tener una imagen vinculada al poder de las viejas compañías de telecomunicación. Pienso que nos ha favorecido hacer las cosas bien; hemos hecho los deberes cuando otras empresas más asentadas, anteriormente, no supieron ver lo que venía. Empezamos por una visión estratégica adecuada, César Alierta tiene mucho que ver con ello, y continuamos con asumir una responsabilidad corporativa; no es cuestión de ganar mucho, sino de ganarlo bien… por propia conveniencia.

5

polar


EL PERSONAJE: Luis Alfonso Abril Pérez

« En un mundo global, con una crisis financiera también global, lo que dices parece no haberse considerado mucho. El problema es que el beneficio se puede convertir en la palanca del delito, al no existir limitaciones, corporativas o simplemente razonables. Insisto en la responsabilidad individual o corporativa, duermes mejor.

« ¿Qué juzgas más determinante en un mundo tan brutalmente competitivo? Puede parecer tonto y existe cierta confusión, pero los fundamentos son siempre los mismos, por eso vale la receta de “volver a lo básico”. Concretaría tres principios: 1º.- Mucho talento en saber qué se quiere hacer. Hay que saber hacer algo mejor que los demás, por-

que es nuevo o porque mejora lo que se hace. No tiene sentido hacer peor lo que otros hacen bien, tampoco hacer más caro lo que otros hacen más barato, etc 2º.- Conocer el objetivo y no despistarse. Aquí recuerdo las palabras de Eloy Varona cuando nos advertía, repetídamente, de que si vas a Madrid y el autobús se para en Boceguillas no debes quedarte allí, no debes olvidarte de que vas a Madrid. 3º.- Responsabilidad de la Excelencia. Las cosas se deben hacer bien y nuestra aspiración debe ser mejorarlas. Eso requiere esfuerzo y ese esfuerzo supone responsabilidad. « Te has reconocido como trabajador y además responsable. ¿Te gusta trabajar? Y después de todo lo que has vivido y vives ¿A qué conclusiones llegas? A mí lo que me gusta es estudiar, lo que hacía en la Universidad. El trabajo es una maldición divina y dependes de él, así que no me puede gustar; lo que sucede es que uno es responsable y procura hacerlo lo mejor que puede. Después de todo, al final, crees en la bondad de la naturaleza humana.

¡No podemos pedir más! Nuestro amigo “Foncho” venía de Bilbao y la entrevista se ha alargado más de la cuenta, pero le esperan en Madrid y, tras unas fotos apresuradas, retoma su viaje. El lunes irá a Londres, etc. Hemos vuelto a ver a un buen “príncipe”, responsable y con confianza en sí y en los demás. Agradecemos su visión de un mundo global como paisaje atractivo para la excelencia, donde el ser humano evita el papel del depredador de la selva y que permite un margen para la esperanza. «

DISEÑO GR GRÁFICO ÁFICO - PR PROYECTOS OYEC CTOS DE AR ARQUITECTURA QUITECTURA

Calle C alle SSanta anta Cruz Cruz 7 - Bajo - 09002 Bur Burgos gos - 665813455 polar

6


Un ejemplo de vida MURIÓ JUAN CARLOS ESTÉBANEZ (promoción de 1980) Ignacio GONZÁLEZ DE SANTIAGO Promoción 1981

El pasado 9 de octubre nuestro compañero Juan Carlos Estébanez falleció, con tan sólo 47 años de edad. Su lucha contra el cáncer, ejemplar en muchos aspectos, no pudo con el avance de una enfermedad que le fue restando fuerzas de manera lenta pero inexorable. Algunos, además de antiguos compañeros de colegio, fuimos sus amigos. En mi caso se daba la circunstancia de que fue compañero de trabajo durante los últimos nueve años.

De la faceta laboral de Juan Carlos se ha escrito mucho durante los días posteriores a su muerte: doctor en filología, fue un exquisito intelectual que, sin alardear jamás, demostró con sus publicaciones y trabajos ser un gran profesional de las artes y la literatura. Conocía como nadie los campos de su investigación en literatura, especialmente centrados en la Generación del 98, con trabajos definitivos sobre Francisco Grandmontagne y María Teresa León. Tras diez años en la enseñanza media, dedicó parte de su tiempo a la docencia universitaria, hasta que la enfermedad se lo impidió. Además, desde su puesto de técnico de cultura del Ayuntamiento de Burgos, en el Instituto Municipal de Cultura, desarrolló una intensa, constante y fructífera labor en pro de las letras burgalesas. Prácticamente puso en marcha el servicio de publicaciones, mostrando además de una gran sensibilidad literaria, un exquisito trato con el mundo de las letras y un profundo conocimiento del trabajo editorial. Hombre trabajador y riguroso, todo encargo que caía en sus manos llegaba a buen puerto, con calidad y solvencia. Pero hay una faceta de nuestro compañero Juan Carlos, además de la laboral, piedra de toque de su valía humana, que es la referida a su trabajo por los más desfavorecidos. Un viaje de juventud a Perú, acompañado por la que luego sería su esposa, Mari Carmen, en el que constató la necesidad de educación de los niños de aquel país fue el germen de una inmensa labor. Allá donde no llega el asfalto, allí donde no hay nada, se propuso poner una escuela. Junto a su gran amigo Carlos de la

© LP

Su inmensa personalidad, su bondad sin fisuras, su fe inquebrantable –que mantuvo hasta el final pese a la crueldad de la enfermedad– , hacen de Juan Carlos alguien muy excepcional, querido, admirado como pocos, como quedó de manifiesto en su impresionante funeral.

Peña, compañero de las Comunidades de Vida Cristiana, y con las ayudas que iba recabando aquí y allá, nació la primera escuela. Fueron tiempos de trabajar mucho, de complicarse la vida y convencer a los demás, de arriesgar. Luego llegaría el trabajo institucional y las subvenciones y se vieron obligados a convertirse en organización: así nació Entreculturas, que poco a poco, a la manera de Juan Carlos –callada, constante, pertinaz– y en estrecha colaboración con Fe y Alegría, se convirtió en la esperanza de educación, y de muchos otros bienes, para incontables niños peruanos. Hoy más de cincuenta aulas funcionan gracias a esta labor. Juan Carlos volvió a Perú en el verano de 2007. Esta vez le acompañaba toda la familia: su esposa Mari Carmen y sus hijas María y Cristina. Quiso que ellas vieran de primera mano lo que se puede hacer por los más desfavorecidos, y en un acto de valentía al que no daba importancia (hacía creer a todos que era lo más natural) las vacaciones familiares de ese año fueron eso: ayudar. Pienso sinceramente que esa es una de las grandes enseñanzas de Juan Carlos: sin darse importancia, sin buscar reconocimientos, con rigor y seriedad, trabajó siempre por los demás; por los que están lejos, por supuesto, pero también por los que tuvimos la suerte de compartir un trecho de nuestra vida con él. A todos nos hizo el mundo mejor, más fácil, desde el motor de su corazón, alimentado por su fe y su alegría, como los colegios que hoy existen gracias a él.

7

polar


Trayectorias Abel DE LAS HERAS, s.j. Profesor

Recibo un correo del P. Javier Angulo; me remite otro de Antonio Domingo que tiene un cierto aire de apremio y de invitación: “Intenta convencer al P. Abel para que escriba algo... El tema, para Polar 13, me parece que puede ser el de la visión, desde la otra parte, de alguien que ve a un antiguo alumno aparecer en las noticias, o al tener conocimiento de sus andanzas por terceros. Sus alegrías, sentimientos, dudas, expectativas, su aportación a esa persona”. No sé si lo que ha hecho el P. Angulo ha sido “intentar convencerme” —ya sé que soy algo reacio a dejarme convencer— o simplemente decir “ahí va eso; haz lo que puedas”. Trataré de elaborar algo basándome en diferentes experiencias que he vivido. Como educador, me hubiera gustado haber podido seguir la trayectoria de mis varios miles de alumnos. Tarea inabarcable y más en mi caso: he desarrollado mi actividad educativa ¡en siete Centros diferentes! Esa ruptura de la continuidad tiene sus ventajas, personales e institucionales, pero arrastra también otros inconvenientes. Para un jesuita esta disponibilidad para el cambio es componente fundamental de su vocación y entrega. Una primera constatación, referida al camino seguido por aquellos de los que tienes noticia directa o indirecta: las “sorpresas”o rutas “inesperadas/imprevistas” no son demasiadas. Muchas de ellas en sentido positivo, como el vino de mayor solera, y esto me da pie para una gran satisfacción interior. Dos casos me vienen a la memoria: 1) En 2º de BUP un año realicé una encuesta/sondeo sobre lo que cada uno quería ser en el futuro. Alguien escribió: arquitecto. Apreciaba mucho a aquel muchacho, pero le dije, como así pensaba, que le costaría ese camino. Pues ¡es arquitecto! y yo disfruto al verlo contento y me alegra haberme equivocado como pronosticador. Ambos nos sentimos amigos cuando nos contamos la anécdota. 2) Tomaba café a media mañana en Coruña. Entra una pareja y él se me da a conocer y me saluda con alegría. Recuerda “cosas”del colegio con agrado y satisfacción evidentes. ¡Y yo que le suspendía habitualmente en Literatura...! Me llenó de gozo reencontrarme con él y palpar que aquellas calificaciones mías, que entonces le costaba aceptar, no habían supuesta una “frontera” de separación entre nosotros. Me pareció un mérito suyo. La noticia de que un antiguo alumno llega a un puesto destacado, en cualquiera de los niveles o grupos sociales, es un acontecimiento que, indudablemente, induce un aura de satisfacción. Comprobar que las expectativas de entonces se han ido plasmando en realidades. Algo ha participado uno en esa “construc-

ción”, pero en general tiendes a atribuirte más intervención de la que puedas haber tenido. Es como si una pequeña parte de esa situación te perteneciera. Tampoco se trata de someter una cuestión tan “humana” a unas medidas de precisión exactas. Algunos lo denominan legítimo orgullo, aunque lleve aparejado su halo de vanidad excusable. Por un conjunto de coincidencias que no vienen al caso, me tocó hacer la presentación de un libro-homenaje que la Universidad y la Diputación de Salamanca dedicaban a un jesuita ya fallecido. El Rector de la Universidad había sido alumno mío en el colegio de Valladolid durante sus dos últimos cursos de bachillerato. Alumno excelente. No dejó de sorprenderme cuando, traspasando el límite de lo protocolario de un acto académico oficial, en su intervención dedicó una buena parte de tiempo a los recuerdos que guardaba de su profesor de Literatura y del colegio en general. Lo que sentía yo en aquel momento era algo más que vanidad; sentía un cierto pudor, a pesar de que el noventa por ciento de los asistentes al acto en el aula de la antigua y famosa Universidad no me conocían de nada. Por cierto que de las promociones de los cuatro años pasados en aquel colegio salieron cuatro Rectores de Universidad. Fue un caso curioso y llamativo. En una de la asambleas de Antiguos Alumnos reunieron a los cuatro Rectores para una animada “mesa redonda” de temas y recuerdos colegiales. Cuando hojeo el diario ABC, inevitablemente una de las primeras páginas que busco es la que recoge la colaboración habitual de un antiguo alumno mío. cuando yo era un joven “maestrillo” en Carrión de los Condes en los 50. Durante dos cursos fui profesor suyo de Historia Contemporánea y de Filosofía. Ya sobresalía por sus cualidades literarias. En los años de la Transición política, tuvo una clara militancia en un partido de izquierdas y, con motivo de una charla suya en una de las Aulas de Cultura de Burgos, tuve la oportunidad de volverlo a saludar y abrazar después de más de 20 años de ausencia. Debo reconocer que leo con especial interés sus colaboraciones en forma de columna marginal. El hecho de tratarse de un antiguo alumno mío contribuye a ponerle un “plus” de interés y de comprensión, aunque no siempre comparta sus opiniones. Hace un par de años, cuando ya mi residencia era este pequeño pueblo de Villagarcía de Campos, me cogió de sorpresa una llamada/invitación del Canal 4 TV Castilla y León. Estaban preparando un reportaje sobre Juan Vicente Herrera,

“Juanvi”, y querían dedicar una parte de él a su tiempo de estudios en el colegio. Fue una carambola, empujada desde el colegio, pues precisamente yo llegué a Burgos cuando su promoción acababa de terminar el entonces llamado PREU. Fui profesor de sus hermanos pequeños y, evidentemente, tenía bastante trato con la familia. A través de esos recuerdos y de las noticias indirectas reconstruí su paso por La Merced. Aunque nos conocíamos por habernos saludado en algunas ocasiones señaladas, a pesar de no haber sido alumno “mío”, por una connatural extensión me parecía que formaba parte de “mi” familia colegial de La Merced. Mis excusas no sirvieron. Al encargado del reportaje le parecía que era un testimonio significativo. Así que me presentó como profesor y educador del Presidente de la Autonomía. Una sensación similar tuve al leer en un suplemento semanal un amplio reportaje, entrevista y fotos, de una ex-alumna que ejerce como médico forense en Madrid. La conocía del colegio, aunque no recuerdo exactamente si asistió a mis clases, aunque sí lo hicieron otros hermanos suyos. Recojo ahora este recuerdo porque, cuando uno vive con intensidad la vida colegial, ésta se percibe como una gran familia ya que se establecen lazos de relación humana especial. Hay un último aspecto que me gustaría destacar antes de cerrar este nuevo capítulo de recuerdos. Los Centros Educativos y en general toda organización grupal pone de relieve y como en primera fila a aquellos que, por lo que sea, han destacado más o se han hecho famosos en alguno de los campos o sectores de la sociedad. Por ahí iban también las “pistas” que me daban los que me pedían esta colaboración. Cuando repaso las fotos o los nombres de los antiguos catálogos colegiales, noto como un hueco o vacío en mi memoria ante muchos ex-alumnos cuya huella has perdido o cuyos destellos luminosos no han llegado a mi retina. A veces me debato conmigo mismo para tratar de recordar perfiles individualizantes sin lograr atrapar datos convincentes. Otras muchas, tengo que realizar un esfuerzo para aceptar que, por mil circunstancias y limitaciones personales o institucionales, la tarea de querer evocar tal cantidad de nombres y recuerdos me sobrepasa y desborda. También la memoria empieza a resquebrajarse... Epílogo: con esta colaboración quiero rendir un homenaje de recuerdo y aplauso a tanto ex-alumno “anónimo” que, sin ruidosos ecos sociales, llena honestamente su hueco en el tablero público y aporta la contribución de su grano de arena para construir el “Edificio de una Sociedad cada vez más justa y solidaria”. Desde Villagarcía con un abrazo para todos, P. Abel

polar

8


Desde la costa californiana

Mariano LÓPEZ LÓPEZ Catedrático de lengua española en California Promoción 1976

Cuando en aquellos días de 1976 me preparaba junto a mis compañeros de clase del Colegio de La Merced para pasar las pruebas de selectividad y me hacía cábalas, no sin cierta inquietud, de lo que habría al final del trayecto que prestaba a emprender, en ningún momento se me habría pasado por la imaginación que un día iba a poder trabajar y residir en un lugar tan alejado de Burgos como la costa californiana.

Tampoco entraba dentro de mis proyectos dedicarme a la enseñanza, aunque nunca me pasó inadvertida la extraordinaria labor pedagógica y el entusiasmo y profesionalidad de algunos de los profesores que tuve la suerte de tener en el bachillerato y cuyas clases siguen permaneciendo nítidas en mi memoria. Cómo olvidar las lecciones de literatura del Padre Abel de Las Heras y los poemas que íbamos leyendo en la pantalla del proyector acompañados de la música de Serrat envueltos en la magia de la oscuridad, como en un cine de puras imágenes verbales; o la energía contagiosa con que el profesor Estrada nos animaba a adentrarnos en el fascinante mundo de una lengua y culturas extranjeras que para los de mi generación era el francés; o la meticulosidad, limpieza y claridad con que el profesor Isidro Valdivielso iba desentrañando en la pizarra con rotundidad lógica y tono apodíctico los misterios de las fórmulas matemáticas y químicas. Y todos ellos creyendo en lo que hacían y en la importancia de lo que enseñaban. Viéndome ahora enfrente de mis estudiantes no puedo menos que pensar muchas veces que quizá el que me inclinara en un momento dado de mi vida a ser profesor y a ver esta profesión y vocación con buenos ojos se lo deba en parte a ejemplos como los suyos. Aunque lleve más de treinta años fuera del país y alejado de la ciudad en la que me crié y formé como persona nunca he dejado de regresar puntualmente cada verano para gozar de la compañía de la familia y amigos que por suerte todavía viven allí y para re-

cuperar parcialmente un ritmo de vida y un sentido del espacio muy diferente del que tengo el resto del año. Cada día me toca desplazarme en coche en turnos de mañana, tarde y noche entre los cuatro diferentes centros educativos donde enseño lengua, literatura y cultura de los países hispanohablantes (dos Colleges públicos, y dos universidades privadas, una católica y otra luterana), llevando a cuestas casi literalmente todos los pertrechos de trabajo debidamente distribuidos en sendas carteras. Llegar a Burgos es para mí recuperar el placer del poder ir a pie y pasear sin rumbo marcado de antemano por calles en compañía de otras personas con gustos similares. Es todo un cambio que sólo se aprecia en toda su dimensión cuando se carece por completo de tal posibilidad. Aquí en California no se pasea sino que se corre, se anda o se monta a caballo en espacios naturales para hacer ejercicio o para que lo hagan los animales domésticos; se sube y se baja del coche o se deambula de un lado para otro en los innumerables centros comerciales o “plazas” como las llaman aquí, pero siempre con un propósito claro y que se piensa beneficioso o útil, nunca como un fin en sí mismo.

Llega un momento, sin embargo, que después de los años uno se adapta sin dificultad a los dos ritmos de vida y los considera como oscilaciones armónicas de un todo en el que las diferentes escalas vitales varían según el lugar y la perspectiva que se adopte. Lo mismo me pasa, pero en direccion opuesta, cuando paso del trato diario con gentes de lenguas, religiones, costumbres y orígenes tan diversos como los que se encuentran en California donde la heterogeneidad y la mezcla es la regla, al mundo más uniforme de la vieja Castilla, cuyos cambios en la composición de la población son más lentos. Me gusta volver a sentirme en comunión con gentes con las que comparto un origen semejante, pero echo de menos también el reto que supone el tener que redefinir mi identidad en cada encuentro con aquellos que siendo como nosotros en tanto que ciudadanos son muy distintos por cultura o creencias. En un radio de no más de 100 kilómetros, la composición de los estudiantes de las clases que tengo varía enormemente atendiendo a la zona en la que esté ubicada la universidad y al flujo migratorio que haya sido preponderante allí por razones económicas, sociales o re9

polar


Añoranzas de un exalumno, desde Venezuela

ligiosas. En unas clases predomina el alumnado de origen asiático (japonés o chino continental o insular, vietnamita o coreano); en otras los estudiantes de origen hispano son mayoría (mexicanos y centroamericanos), y cada vez va habiendo más hijos de emigrantes indios o paquistaníes, iraquíes o iraníes. Esta diversidad exige un enfuerzo por parte de uno para adaptarse a diferentes maneras de entender el proceso educativo y a las espectativas que genera en los diferentes grupos. En la interacción del día a día hay que tratar de comprender sus diversas idiosincrasias para obtener el mejor resultado. Lo bonito de esto es que uno se sabe parte de un proceso transformativo de largo alcance que va a cambiar de una manera radical nuestras sociedades, y California es no sólo un caldo de cultivo donde pueden observarse de cerca estos cambios y anticipar los que acaecerán en breve o medio plazo en el resto de los estados, sino en otros países también, y España no va a ser ninguna excepción. Por lo demás, vivir aquí es estar siempre sometido a agudos contrastes que van de gozar de espléndidas mañanas soleadas durante la mayor parte del año al infierno de los fuegos que siempre vuelven amenazantes año tras año y que sabes que tarde o temprano tocará evacuar el área en que vives, como me pasó a mí este año hace pocas semanas; o el tener que contar con la permanente espada de Damocles de los terremotos. Al poco tiempo de residir en Camarillo (condado de Ventura, sur de California), allá por 1994, tuve el primer bautismo de fuego con uno de una fuerza respetable (6.4), el cual hizo oscilar la casa como si una mano poderosa la estuviera meciendo pero sin dejar que se volcara o venciera a un lado determinado. Resultaba fascinante ver la masa de agua de la piscina desplazarse de derecha a izquierda y de izquierda a derecha hasta el borde como cuando agitamos un líquido en un cuenco sin derramarse una gota y sin que el fondo o la estructura resultaran dañados. Misterios de la dinámica de las ondas sísmicas y de la resistencia de terrenos y materiales. Ahora cada vez que percibo una leve oscilación sospechosa que mueve la silla donde me siento o la mesa donde como, el cuerpo y la mente encienden el piloto de alerta para salir de estampida. Ni que decir tiene que ahora en la mayoría de los casos establecerse en otro país no conlleva ruptura alguna o no lo hace de una manera dramática como en las generaciones pasadas. Las radios y periódicos digitales me permiten participar en tiempo real de lo que acontece en los lugares que me eran conocidos o en los que solía encontrarme. Los que hemos pasado largos periodos de nuestra vida en países distintos (en mi caso antes de venir a los EEUU, en Suiza), no podemos evitar proyectar sobre nuestra vida actual aquella otra que hubiéramos podido vivir de no haber cambiado de aires, y ello sin nostalgia, sino como secuencias de una misma película que ilumina la pantalla de nuestra memoria. Es como vivir más de una vida al mismo tiempo. Y una de esas vidas futuribles a buen seguro ha quedado transcurriendo subterráneamente desde aquel lejano verano burgalés de 1976 con la esperanza de aflorar de nuevo, aguas abajo, cerca de la desembocadura, enriquecido su caudal con el aporte de las que hasta entonces circulaban a plena luz del día. Y por esas corrientes seguimos dejándonos arrastrar hasta donde lleguen las fuerzas. Hasta pronto.

polar

10

Una foto del colegio cuando se encontraba todavía "crudo". En el ala de la derecha, la planta baja correspondía a entrada al edificio (frontal y del patio), sala de lectura y salones de clase. El resto de las plantas correspondían a los dormitorios de los estudiantes. En el piso superior se encontraban 12 dormitorios separados por un pasillo central. Cada dormitorio daba cabida a 5 literas dobles (10 estudiantes por habitación, 120 estudiantes en total). Una planta más abajo, los dormitorios de los alumnos de cuarto año (4 estudiantes por habitación, en camas individuales). En la planta sobre las aulas, habitaciones individuales para los estudiantes de sexto año. En el ala de la izquierda, en la planta baja, el comedor, la sala de juegos, salones de clase, y una mini-capilla. Más arriba, la enfermería y los dormitorios de los padres jesuítas. Como puede verse, para el momento en que tomé la foto, el patio donde fueron ubicadas las canchas deportivas aún no había sido acondicionado.

Una foto que alguien (creo que fue uno de los padres jesuítas) tomó frente a la pequeña capilla/iglesia del convento de las hermanas Carmelitas Descalzas, ubicadado muy cerca del colegio. Yo me encuentro justo en el centro de la foto, estirando el cuello para asegurarme de que aparecería en la foto. Además puedo reconocer a algunos compañeros: Julio Baena, el otro venezolano (de Caracas) en el colegio (primer plano, camisa a cuadros); a la izquierda, al mismo nivel, un compañero cuyo apellido me parece recordar que era Hernández (no estoy seguro); y junto a mí, a la izquierda, con anteojos, un compañero cuyo apellido creo recordar que era Rivilla (o Revilla). ¡QUÉ TIEMPOS AQUELLOS!


Un viaje al pasado

Jamás podrán llegar a imaginar lo que siento al escribir estas líneas. Lo que siento al entrar en contacto con quienes, sin saberlo, son parte, hoy día, de lo que una vez fue parte de mi vida. Tal vez la más importante, en mi formación como persona, como lo que he sido desde que por vez primera crucé la puerta principal de la vieja sede del colegio, al lado de la iglesia, un día de septiembre de 1966

Fue muy corto el tiempo que pasé allí, ocupando los dormitorios ubicados en los pisos altos del viejo edificio. Las instalaciones de la Quinta estaban casi listas, y casi de inmediato nos mudamos, pero mis compañeros y yo debimos pasar algún tiempo caminando de una sede a la otra: clases en el viejo, comer y dormir en el nuevo. Pero para los internos aquello era estupendo. En el 68 quedamos definitivamente instalados en el nuevo colegio, y sólo asistíamos al viejo para oír misa los domingos por la mañana, o los sábados por la tarde a ver las películas de turno en el viejo cine del colegio. Fue grandiosa la primera vez que vi nevar. Estaba en clase, en una pequeña aula ubicada al fondo del patio del colegio viejo. El profesor de geografía vio lo que sucedía, me dijo que mirara afuera, y me permitió salir para que pudiera ver y tocar la nieve que rápidamente comenzó a depositarse en el suelo.

Las horas de receso entre clases eran increíbles: el patio se llenaba por completo con estudiantes que de inmediato improvisábamos partidos de fútbol, basket, voleyball, pelota de mano en el pequeño frontón, las prácticas de hockey sobre patines por el claustro que rodeaba el jardín central. En el amplio patio del colegio de la Quinta incluimos partidos de tenis, o en invierno, en contra de las normas dictadas por el P. Bruno o del P. Cuadrado, echábamos agua en algunos puntos para que se congelara durante la noche y así tener pequeñas “pistas de patinaje” al día siguiente. El despertar de los domingos con ambiente musical y el desayuno con chocolate y churros. Las clases en las aulas que miraban al patio y las canchas a través de las amplias vidrieras de los salones. La sala de juegos con las mesas de futbolines, las partidas de damas y

Juan Manuel ALONSO DOS SANTOS Profesor de inglés en la Universidad de Yacambú Promoción 1973

ajedrez, la televisión. Las competencias deportivas en la Quinta. La biblioteca/sala de lecturas. Las innumerables excursiones que se realizaron fuera de la ciudad. Los compañeros de estudios, los profesores, los padres jesuitas. Tantas, tantas cosas que aún hoy después de haber dejado el colegio hace 39 años, están vivas en mi mente como si hubiera sido ayer. Había oído, y ahora veo y leo, que son muchas las cosas que han cambiado, pero no tanto como para no reconocer los lugares donde viví durante cuatro años. Reconozco en una foto la escalera que llevaba a los dormitorios, el radiador al que alguna vez traté de acercarme alguna obscura y fría noche de invierno, cuando llegué a ser castigado junto a algunos compañeros a permanecer de rodillas por un rato por ser sorprendidos en peleas de almohadas, o por jugarle alguna broma a algún otro compañero. Luego de convertirme en docente, profesor de Inglés, llegué a imaginarme dando clases en las aulas donde estuve como alumno. Realmente habría sido algo de lo que me habría sentido sumamente orgulloso. Perdonen que me extienda tanto. En realidad me gustaría disponer de más espacio para poder expresar muchas más ideas y recuerdos que se agolpan en tropel en mi mente tratando de salir a galope tendido. Me pregunto si alguno de mis viejos compañeros aún mantiene contacto con el colegio. Sería grandioso poder contactarlos de nuevo, aunque sólo sea a través de este medio. Hoy día me desempeño como profesor de Inglés para el departamento de Idiomas de la Universidad Yacambú en la zona metropolitana de Barquisimeto-Cabudare en el estado Lara, Venezuela. Si acaso alguien en el colegio quisiera contactarme, mi correo es: prmad@gmail.com Un saludo para todos y todas (veo que hoy día es un colegio mixto, que, en lugar de “San Luis Gonzaga” se llama “San Francisco Javier” , manteniendo por delante La Merced) y un gran abrazo con el calor de un venezolano desde estas cálidas tierras.

11

polar


Viviendo muchas vidas

Juan José BUITRAGO DE BENITO Ministro Consejero Embajada de España en Brasil Promoción 1981

Es verdad, es verdad. Es verdad que nuestra patria es la niñez y que mi niñez y adolescencia fueron burgalesas. Y mucho. Y gran parte de ese abrir los ojos hacia el cielo y echar raíces hacia la tierra fue, en aquellos años, inolvidables y decisivos, en el colegio de los padres jesuitas.

Para mí por tanto es un honor y una satisfacción profunda contribuir con estas líneas a la próxima edición de la Revista Polar. También quizá por esa necesidad de arraigo que necesitamos los que hemos elegido vivir en muchas sitios, estar en todos, no estar en ninguno. Porque los diplomáticos decidimos no tener una vida, elegimos más o menos conscientemente en ese momento temprano en que se toman las opciones, vivir muchas vidas, vidas distintas en el entorno, en las personas, en las culturas, en los idiomas y hasta en la función que desempeñamos en cada país. Decidimos y aprendemos a empezar de cero, de cero, cada cuatro o cinco años. Nadie que no lo haya vivido ya cinco o seis veces puede comprender plenamente lo que supone esa continua reencarnación en vida. Y todo eso te aporta muchas cosas y también te hace pagar algunos precios. No me quejo. Seguramente si se tratara de volver a empezar, yo creo que sería exactamente lo mismo. Lo que si sé es que estoy inhabilitado para permanecer mucho tiempo en el mismo sitio. He vivido ya en cuatro continentes y tenido cuatro hijos en tres de ellos, por cierto ninguno en Europa. El primero, el pobre, vino a nacer en un país invadido y de hecho inexistente: el Kuwait de agosto de 1990. Cuando las tropas iraquíes se zamparon Kuwait en pocas horas el 2 de agosto, a mi mujer, la calerogana María Victoria, no se le había ocurrido mejor cosa que estar embarazada de nueve meses. La situación, del todo caótica, impuso provocar ese parto e intentar evacuar luego a madre y criatura como se pudiera. Y así llegó Jaime Omar, entre tiroteos, en un hospital que se desmoronaba y prácticamente arrancado a la fuerza de su madre por un médico británico, Dios lo bendiga, amenazado y asustado, pero valiente, que a pesar de los requerimientos iraquíes de concentración en un hotel se vino a traer al mundo al que luego llamaron “el rehén español más joven de la Guerra del Golfo”.

polar

12

Luego vino el traslado a Bagdad de madre y niño en un vuelo iraquí con el bebé con cuatro días, un calor de 55 grados a la sombra, una madre que casi no podía andar y un intento de secuestro que abortaron las propias azafatas iraquíes por solidaridad de mujeres y madres. De todo me enteré semanas después cuando todo había pasado. Comparado con el primer precedente, los nacimientos del segundo y el tercero fueron bailes de salón. Llegaron en Guatemala, país tan extraordinariamente bonito como convulso y entrañable. Llevan, como todos sus hermanos, nombres locales, en este caso mayas: Marcos Ilom y Borja Balam, y a pesar de salir de Centroamérica muy pequeños, guardan con Guatemala una relación sentimental, un hilo invisible pero tangible que los vincula y que sin duda les hará volver al país bello y atormentado y que forma parte para siempre de nuestro ser. Pero la guinda fue el cuarto. Como se dice ahora, lo nacieron en Maputo, capital de Mozambique y además en el hospital público. Sin duda fue inconsciencia de los padres pero siendo el cuarto todo parecía ir bien. Y lo fue, excepcionalmente bien y rápido. Pero de haber ido mal o regular, el pequeño Rubén Kindzu (nombre zángana que siempre le recordará su origen) no hubiera salido de allí. Ha sido esa, y ha habido tantas, una de las experiencias de más impacto. Alquilamos una habitación, pero aunque privada en teoría, era compartida por otras señoras en igual actitud y trabajo que la mía. Y no protestes, que te dicen que todas han pagado. En el pasillo estaba, literalmente, dando a luz toda África. Decenas de mujeres medio desnudas dilataban y rompían aguas en cualquier lado, nadie atendía, no había suficientes médicos o enfermeras y lo más llamativo: el silencio, la tranquilidad con la que el africano llega al mundo, casi tanta como el estoicismo con el que se van. África te enseña la fragilidad y el conformismo con la vida, desde su mismo inicio.

Luego vino Madrid, que como destino es complicado para nosotros y después Washington, excelente ciudad, magnífico país que te enseña tantas cosas y ahora la futurista y algo alucinante ciudad de Brasilia, capital del emergente y prometedor Brasil, el gigante suramericano, construida de la nada y en la nada hace menos de cincuenta años y meca de la arquitectura mundial. Y a pesar de todo, el referente, que vuelve y vuelve, es Burgos. Burgos que me ha dado lo que soy, esa identidad sin la cual no eres nada, ni internacional, ni universal ni nada. Se precisa ser local para luego ser algo, se precisa amar lo propio, sentir el orgullo de ser español fuera y dentro de España, comprender que somos un gran país, con futuro y proyección, para poder desenvolverte en la arena movediza que es el entorno internacional. Os ahorro ahora los detalles de lo que es mi trabajo de todos los días, las gestiones diplomáticas, la promoción de nuestros intereses comerciales, mejorar la imagen de España, proyectar nuestra lengua y nuestra cultura, asistir a nuestras comunidades, proteger y ayudar a los españoles en apuros… Mientras redacto estas palabras nos preparamos para ofrecer la recepción que celebra nuestro Día Nacional, el 12 de octubre, al igual que lo hacen las decenas de Embajadas y Consulados de España en todo el mundo. A nosotros nos toca hoy hablar de vosotros en una ciudad tan alejada como esta. Saludos a todos y un fuerte abrazo.


Togo, la riqueza de un país pobre

Togo es un pequeño país de África del Oeste, considerado como una de las naciones sub-saharianas más pobres del planeta. Su territorio limita al este con Benin, al oeste con Ghana, al Sur con el Golfo de Guinea en el Océano Atlántico y al Norte con Burkina Faso. Con una longitud de unos 650 km y una anchura máxima de 150 Km, desarrolla una superficie total de 56.785 km2. Togo fué colonia alemana hasta 1918. Pasó a manos de Francia hasta el 27 de abril de 1960, fecha en la que alcanzó la independencia. Desde entonces el país está dominado por los militares de forma ininterrumpida desde el golpe de estado llevado a cabo el 13 de enero de 1967, a pesar de la apariencia de multipartidismo que tiene el país desde principios de los años 1990. El primer presidente fue Sylvanus Olympio (1901-1963) que fue depuesto en 1963 por un golpe militar, que impusieron a un civil, Nicolas Grunitzky (1913-1969), pero cuatro años después sufrió otro golpe de estado. Uno de los que dirigieron el golpe de 1963, Gnassingbé Eyadéma (1937-2005) ha sido presidente desde 1967 hasta 2005. Estuvo a punto de ser derrotado en las elecciones de 1998 por Gilchrist Olympio, hijo de Sylvanus Olympio. Eyadema fue reelegido en 2003. Antes de morir, Gnassingbe Eyadema modificó la Constitución para facilitar su sucesión por su hijo. Sin embargo, la presión internacional obligó a que se realizaran elecciones (2005) en las que oficialmente ganó de todas formas su hijo Faure Eyadéma. La transparencia de esas elecciones fue objetada por la oposición y las organizaciones de

observación. No obstante, finalmente se consideraron elecciones democráticas y desde finales de 2007, Togo es considerado como un país democrático, lo que le ha permitido levantar embargos económicos y comerciales, obteniendo al mismo tiempo importantes ayudas y subvenciones de organismos internacionales. Aunque los datos de población no son oficiales, Togo tiene una población de aproximadamente 5.400.000 habitantes. El 99% es negra y el restante 1% es blanca (europeos o descendientes). El idioma oficial es el francés, aunque existen dialectos diversos de distintas tribus en el interior del país. La esperanza de vida media es de 57 años. El promedio de hijos por mujer es de 4.9. El 51.7% de la población esta alfabetizada. Se calcula que el 5.1% de la población está infectada con el VIH (SIDA), siendo la mortalidad por esta enfermedad, muy alta, motivo por el que fluctúa de manera muy considerable la población. Cerca de 40 grupos étnicos forman su población, entre los que destacan los “Ewes” (46 %) por el sur y los “Kabres” (22 %) por el norte, que mantienen una fuerte enemistad. Este hecho es común en varios países de África, donde las desigualdades étnicas desembocan en constantes luchas. La densidad asciende a 95,04 hab/km². Togo ocupa un lugar bastante atrasado en el ranking de IDH elaborado por la ONU, ( Índice de Desarrollo Humano y que esta catalogado en función de: la esperanza de vida al nacer, la educación y un nivel de vida digno ) ubicándose 139° de 173 países analizados.

Enrique OVEJERO SALAS Promoción 1984

Es empresario español y desde hace un año también tiene una empresa en Lomé, Togo. Está constituyendo una Fundación de carácter humanitario para desarrollar ayuda social en el país africano, denominada Desarrollo Técnico Solidario.

Las ciudades principales son; la capital Lomé que aglutina aproximadamente 1.500.000 hab. El resto de capitales importantes son: Sokodé (49.000 hab), Palimé (28.000 hab) y Atakpamé con 27.000 habitantes. El resto de poblaciones son más inferiores, como Pagala con aproximadamente 5.000 habitantes y existe gran cantidad de diminutos núcleos de población que pueden oscilar entre 100 habitantes a grupos de 8 o 10 personas que se aglutinan en clanes familiares. En estos reducidos núcleos de población la vida se hace conforme a la luz natural, levantándose con las primeras luces del día y acostándose al caer el Sol, pues normalmente son núcleos sin energía eléctrica, que a lo sumo poseen un generador eléctrico de gasóleo, con una sola bombilla. Normalmente, estos clanes, tiene obediencia absoluta a sus patriarcas, cuya figura recae en las personas de mayor edad. La pobreza de estos pequeños grupos sociales es absoluta, sin medicinas, alimentos ni educación reglada. 13

polar


En las zonas más deprimidas, misioneros de distintas confesiones religiosas desarrollan una labor encomiable, ayudando en muchos aspectos de desarrollo, desde una formación que al menos les permita saber leer y contar, o bien formando en materia de agricultura y/o ganadería. La religión, para los togoleses de pequeñas poblaciones, es algo fundamental, pues supone un sentido a su vida y una garantía de que están haciendo lo que deben. La creencia más difundida, es sin duda, el animismo, que emana fundamentalmente de las decisiones del patriarca o de las personas que como consecuencia de su edad son los más respetados. El islamismo y el cristianismo aglutina al resto de la población con un 12% y un 26% respectivamente. Aunque para muchos europeos el animismo supone una creencia pagana con muchos riesgos sociales y un obstáculo para el desarrollo social, la realidad es

que el trato de los togoleses de estas zonas deprimidas, es muy humano, con una capacidad de ayuda hacia el semejante, que resulta muy llamativo para cualquiera de nosotros. El hambre es una situación muy generalizada, sin embargo la pandemia no es tan habitual, dado que aunque los alimentos son escasos, la capacidad de compartir permite que todos puedan comer algo. Normalmente se hace una sola comida al día y no se guarda nada para el día siguiente. Cada día hay que salir a cazar y a recolectar, con el fin de poder traer el sustento para la familia. Si alguna familia próxima, ese día no es capaz de traer nada, al caer el día - en el momento de la comida - se comparte toda la comida con la familia próxima que ese día no ha tenido tanta suerte. En el norte, el terreno se caracteriza por una suave sabana en contraste con el centro del país que se distingue por estar formado por colinas. El sur de Togo es por otro lado caracterizado por una meseta que alcanza la llanura costera con extensas lagunas y pantanos. Dada la relevancia del agua, la comida fundamental es el pescado y el arroz, y como fruta el mango, de manera llamativa. Esta humedad existente favorece de manera importante la aparición de insectos, siendo junto con el sida, la malaria, uno de los factores más importantes de mortalidad de lo togoleses. Su puerto, único de aguas profundas en la zona, permite que el trafico de camiones provenientes de otros países como Mali, Burkina Faso, Niger o incluso Nigeria, fortaleza el comercio y las transacciones. Como en gran parte de África el subsuelo es muy rico donde existen minas de oro, diamantes, mármoles y granitos en una alto porcentaje del terreno togoles. Pero curiosamente la mayor riqueza de estos habitantes de Togo es algo que nosotros hemos perdido por completo y que no esta bajo tierra sino en sus corazones y es la felicidad con la que se levantan y viven cada día. Ellos siempre sonríen a pesar de las calamidades y eso que no tienen ni lo más necesario para vivir. Pero es que ellos, no dan importancia a ese consumismo que a nosotros nos parece tan necesario y que nos impide sonreír. ¿No será que nosotros hemos perdido el verdadero horizonte? Es envidiable esa felicidad a pasar de no tener nada. Los niños sonríen

1JTDJOBTt%FQVSBEPSBT 3FDVCSJNJFOUPTFO17$ 'POUBOFSÓBt(BT $BMFGBDDJØO Rafael Gómez Vivar

620 20 16 26

polar

14

mientras juegan descalzos sobre las piedras al fútbol, y las personas mayores se ayudan los unos a los otros y cuando estás allí te das cuenta que no necesitas tantas cosas que aquí te parecen imprescindibles y que, desde aquí, las vemos como algo necesario sin lo que poder vivir. Muchos europeos opinan, que en África no se tiene apego a la vida. Quizás sea así, pero hablamos de asumir que en este mundo se nace y se muere cuando “toca”. En África la gente muere joven por una mala alimentación, por faltas de medicina, por no tener la posibilidad de refugiarse de las inclemencias. No esperan mucho más de la vida propia, sin embargo se preocupan mucho de la vida de sus semejantes, se ayudan entre ellos puesto que saben que es la manera de subsistir. Esta manera de plantearse la vida les da razones para pensar que si uno cae en el intento, probablemente eso ayudará al resto de sus familiares a subsistir. Para ellos los pequeños avances, son grandes conquistas. En uno de mis últimos viajes, el patriarca de Tchebebe, comentaba que ellos ahora estaban muy tranquilos con los animales, pues hacía ya más de tres semanas que ningún León había atacado a los niños, y que ya llevaban más de dos meses sin que hubieran bajado elefantes salvajes al poblado. Eso dicho, ante nosotros, con satisfacción y alegría por haber conseguido dominar una situación que hace poco era mucho más adversa, hace que nosotros “los europeos”, aprendamos lo que puede ser verdaderamente importante, y quizás así nos olvidemos de los egoísmos y nuestras necesidades de acaparar bienes, que muchas veces nada más tenerlos, nos olvidamos de que son nuestros. En realidad, descubres África cuando estás en esa tierra salvaje donde te cautiva su paisaje, pero sobre todo, sus gentes y, te sorprende, te engancha, te maravilla y es entonces cuando te sientes que estás en armonía contigo y con tu espíritu. Con muy poco esfuerzo, nosotros podemos ayudar a centenares de personas, que en aquellas tierras - a muy poquitas horas de avión - no tienen casi nada para subsistir. Ellos, a su vez, nos pueden ayudar a nosotros, a encontrar de nuevo sentido a la vida humana, por que a la mayoría de los togoleses, la solidaridad con sus semejantes, les sobra. La verdad; no sé quien, de las dos partes, enriquece más a la otra.


Desde Winnipeg (Canada) Jesús Ángel MIGUEL GARCÍA Promoción 1986

Decía san Ignacio de Loyola que el amor se debe poner más en las obras que en las palabras. Mis obras son las palabras. Vivo para y de nuestra lengua; un seguro para la vida, y un pasaporte para la eternidad

No escogí ser profesor de español; me enamoré de esa profesión gracias a algunos de los maestros del colegio de «La Merced». Un profesor puede cambiar la trayectoria vital de un hombre. Tal vez la vocación me viniera por ese ansia de emular y seguir la exhortación ignaciana: «Alcanza la excelencia y compártela». Hice Magisterio en Burgos, de cuyos catedráticos guardo innolvidables recuerdos, a los que tanto debo y a los que tuve el privilegio de contar como mentores y amigos: Timoteo Riaño, Carmen Aja, María Jesús García de la Mora y José Antonio Gil Caballero. En 1990 fui a Valladolid para hacer mi licenciatura en Filología. El curso lo pasé en la Residencia Universitaria «Menéndez Pelayo», estupendamente llevada por los jesuitas que nos supieron guiar y formar como futuros hombres de bien. Fue una experiencia inolvidable. Un año más tarde, una beca Erasmus me llevó hasta Newcastle (Inglaterra). Después de la licenciatura vino un máster y mi carrera como profesor universitario y director de lenguas en la Open University. Fueron doce felices años, muy involucrado en la vida de la universidad, del barrio y en la parroquia, una iglesia llena de universitarios que veníamos de varios países. El P. Colm Hayden, irlandés de pro, fue un verdadero modelo, un gran padre espiritual que dejó huella.

Ser burgalés en Canadá, en tanto que profesor de español y director del Instituto Español de Winnipeg, puede ser motivo de paroxismo, si acaso lingüístico y cultural, máxime cuando se tiene a honra el haber sido alumno de los jesuitas y se cosechan notables éxitos pergeñando en aras de nuestro acervo: Premio «MTS (equivalente a la Telefónica) al Negocio Pionero», Premio «Estrella de la Ciudad», medalla de la Orden de Rizal... Los medios de comunicación locales presentan al Instituto como el balaurte y el líder de la lengua y cultura española en Winnipeg. En mi haber hay: conciertos, exposiciones, recitales, conferencias, artículos (uno de ellos encargado por el Instituto Cervantes para su Enciclopedia del español en el mundo)premios, 130 cursos de español, más de 5.000 alumnos y 450 menciones y entrevistas en prensa, radio y televisión. «Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos», decía Ortega y Gasset.

rra, salvando las lógicas variaciones culturales y de acento, hay muchas diferencias. El clima es realmente extremo: de —26 ºC en pleno invierno pasamos a +26 ºC en verano. Yo suelo bromerar y digo que en Canadá no hay mal tiempo sino gente mal abrigada. Por otra parte, y valga el retruécano, Canadá nunca te deja frío; la gente es calurosa y muy cordial, al tiempo que la diversidad de gentes es grandísima. A fin de cuentas, todos somos emigrantes o descendientes de emigrantes en estos yermos.

Todo cambio presenta retos. Cambiar de ciudad (de Newcastle a Winnipeg), de país y de continente cuesta y lleva tiempo. A pesar de que aquí hay una iglesia y un colegio regentado por los jesuitas —algo con lo que uno se puede identificar, por lo familiar que resulta— y se habla la misma lengua que en Inglate-

Parafraseando al poeta zamorano León Felipe, los grandes profesores no tienen biografía, tienen destino. El mío parece estar ligado a tierras, consagrado a la enseñanza y promoción de nuestra lengua, «para mayor gloria de España», cual misionero de la lengua fuera. Sé que moriré extranjero.

Si ancha es Castilla, Manitoba lo es más. Con una superficie de 649.950 Km2, es decir, más grande —en extensión, que no en importancia e historia— que España (540.030 Km2), está situada en el centro de este enorme país (el segundo del mundo). Winnipeg, capital de Manitoba, tiene unas 600.000 almas. Al igual que Burgos, está en la confluencia de dos ríos, emperor muy caudalosos.

Los años huyen arrebujados en los pliegues del tiempo. Un alumno mío me presentó en Newcastle a quien terminaría siendo mi esposa. Dicen que el amor lo conquista todo, y así, en octubre de 2002 nos vinimos a vivir a Winnipeg (Canadá), su ciudad natal. En 2003 fundé el Instituto Español en Winnipeg (The Spanish Institute) para promover la lengua y cultura española, a través de cursos, actividades culturales y un servicio de traducción e interpretación. Algo sin parangón por estos lares. 15

polar


Las operaciones de paz hoy Julio Javier CARDERO ESCÓS Promoción 1981

En el mundo actual la mayor parte de los conflictos no se producen entre Estados, sino dentro de ellos. Esta característica marca la fisonomía de las operaciones en las que el objetivo final no es sólo terminar con la situación de enfrentamiento armado, sino también crear las condiciones para el restablecimiento de las instituciones básicas, tutelar el desarrollo de los Estados de acuerdo con las normas del Derecho Internacional y del Derecho Humanitario, apoyar el desarrollo sostenible de un tejido económico mínimo y prestar ayuda humanitaria a las poblaciones que sufren las consecuencias de estas situaciones.

España empezó su participación en las operaciones de paz de la ONU, coincidiendo en el tiempo con una nueva solicitud de la Organización para participar en una Operación en Angola. De esta manera, el inicio de nuestra participación fue doble, ya que casi simultáneamente, medios y personal de las Fuerzas Armadas españolas fueron enviados a dos misiones en África: UNAVEM I en Angola y UNTAG en Namibia.

veles similares hasta 1999 en el que nuestra contribución en Kosovo elevó la cifra hasta unos 2.800 hombres. Fue en el año 2003 cuando se alcanzó el máximo histórico de nuestra participación en el exterior 3.600 efectivos en cuatro escenarios diferentes (Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Afganistán e Irak), lo que obligó a nuestras Fuerzas Armadas a un esfuerzo suplementario al previsto en ese momento.

En conjunto, desde el año 1989, más de 100.000 militares han participado en más de 50 misiones internacionales y de ayuda humanitaria, en cuatro continentes. .

Estas nuevas necesidades marcan la organización, objetivos y procedimientos de las actuales operaciones de paz y las hacen más complejas y exigentes para la comunidad internacional, que debe empeñarse, no sólo con fuerzas militares y policiales, sino también con contingentes civiles y recursos financieros.

El 3 de enero de 1989, tras la autorización del Gobierno, las Fuerzas Armadas españolas iniciaron una nueva andadura, la participación en las Operaciones de Paz. Esta fecha supone la incorporación española a este mecanismo, sumándonos por primera vez a decenas de países que durante cuatro décadas habían dado cumplimiento a mandatos de las Naciones Unidas, ya fuera con la participación de observadores, fuerzas de mantenimiento de la paz, mixtas o de apoyo.

Nuestros soldados han desarrollado en esos lugares una amplia gama de labores, que han abarcado la desmovilización y desarme de fuerzas contendientes, la interposición entre ellas y el control del alto el fuego, la vigilancia y embargo aéreo, marítimo y fluvial, el desminado y destrucción de explosivos, la supervisión de procesos electorales, el asesoramiento en materia de orden público y seguridad, la evacuación de víctimas, el levantamiento y organización de campos de refugiados, la escolta y distribución de ayuda humanitaria, la asistencia sanitaria o la ayuda a la reconstrucción de zonas devastadas por la ira de los hombres o de los elementos.

En los primeros momentos de una operación, cuando los enfrentamientos armados están todavía presentes o continúan desarrollándose, adquiere la mayor importancia el componente militar cuyos objetivos básicos son el obtener el cese de las acciones armadas en la zona, proporcionar seguridad (a la población y a las agencias de asistencia) y apoyar las acciones de asistencia humanitaria y de desarme. Conforme la situación evoluciona, el componente militar disminuye sus capacidades de combate y aumenta las de apoyo al civil y de asistencia. Por su parte, el componente civil adquiere un mayor protagonismo y desarrolla las acciones dirigidas a la reconstrucción, la asistencia a las estructuras política y social y la ayuda humanitaria. La decisión del envío de fuerzas militares a una operación por parte de un gobierno, tiene como consecuencia inmediata la involucración de los estamentos del estado, ya que en ella se ven envueltas las fuerzas militares, los estamentos políticos, las instituciones y organismos de cooperación y las organizaciones no gubernamentales de asistencia humanitaria que actúan en el país. La participación oficial de España en misiones de Naciones Unidas se inició en el año 1989, si bien con anterioridad a esta fecha ya se había participado, aunque con carácter muy esporádico, en operaciones similares a las que hoy denominamos “Operaciones de Paz”. polar

16

A una moderada presencia española en este tipo de misiones en los primeros años le siguió un incremento sustancial en el año 1992, motivado por nuestra participación en la Fuerza de Protección de Naciones Unidas en Bosnia, momento en que nuestros efectivos desplegados aumentaron hasta 1.500. Este número se mantuvo en ni-

En estos momentos, nuestras Fuerzas Armadas tienen presencia con unidades en Bosnia-Herzegovina, Afganistán, Líbano y aguas de Somalia y mantienen observadores en diversas misiones de Naciones Unidas, con un total de militares próximo a los 3000 efectivos. He tenido la suerte de participar en diferentes


operaciones en tres ocasiones, con diferentes puestos y misiones, colaborando con otros Ejércitos. Al mismo tiempo, al trabajar dentro del marco multinacional podemos comparar nuestra actuación con la de los soldados de otros países. No se trata de una competición sino de un intercambio constructivo de información y opinión, que es una cosa muy positiva en las misiones de paz. Cuando estuve en Bosnia tuve oportunidad de recorrer el país en una misión de desarme de las diferentes partes o etnias, observando la situación en la que quedaron muchos pueblos después de la guerra y la poca confianza que tenían de vivir en paz durante mucho tiempo sin la presencia de personal militar o civil de otros países para vigilar la aplicación de los acuerdos sobre el control del conflicto (alto el fuego, separación de fuerzas). Me llamaba la atención en este proceso de

entrega de armas (Harvest), aparte de lo grande que eran todos y lo que imponían, que casi todos disponían de un arma que habían comprado o conseguido con mucho esfuerzo y de la que no querían desprenderse por esa desconfianza en que no hubiera una nueva guerra o conflicto entre ellos dentro de unos años, repitiéndose así el proceso histórico. En mi última misión en el Líbano durante los años 2007-2008, participé en un operativo internacional junto con fuerzas nepalíes, indias, indonesias, malasias, polacas y chinas, y cuya misión consistía principalmente en supervisar el cese de hostilidades entre el grupo chiita Hizbulá e Israel. En esta misión, he tenido la suerte de ocupar un puesto en el tenía que viajar mucho y a muy diferentes horas, y aunque tenía que sufrir las carreteras y a sus conductores, disponía de un vehículo propio para moverme con relativa libertad

por las carreteras autorizadas. Tenía la misión de ocuparme de todas las relaciones con el personal del aeropuerto y del puerto, en todo lo referente a la entrada y salida de personal y mercancías a través de estas plataformas, SPOD y APOD (puntos de desembarco marítimo y aéreo) lo que me permitió conocer a mucha población del Líbano, su forma de vida, trabajo , costumbres, e infraestructuras, que en muchas cosas y casos me recordaban a nuestra forma de vida en España hace 25 años, (hacía tiempo que no veía a 5 personas en una moto pequeña, por supuesto sin casco, competiciones de caballitos en moto por la carretera, subir y bajar del autobús en marcha y en cualquier sitio, en el taxi ir recogiendo gente que va a diferentes sitios y que no conoces de nada, 25 personas en la parte de arriba de una furgoneta sin ningún tipo de protección ni asientos…). También me permitió conocer parajes inhóspitos todavía sin explotar del Líbano, comer comida libanesa y beber mucho café turco, que aunque no me gustaba mucho, no podías decir que no lo aceptabas, así como los tres besos entre hombres, ya que es una costumbre de amistad. El sacrificio y la abnegación de nuestros soldados, aun a costa de un doloroso tributo, han sido reconocidos por numerosos estamentos internacionales, en la que la profesionalidad, el buen talante y la actitud afectiva y humana de los militares españoles han dejado, invariablemente, una estela de cariño y gratitud hacia su trabajo y hacia España entre aquellos a quienes ayudaron. Una estela que ha tenido, como triste contrapeso, el alto costo de vidas, desde el comienzo de nuestra participación en operaciones lejos de España, 149 militares han caído en acto de servicio en misiones en el exterior.

17

polar


POR EL SUDESTE ASIÁTICO En la sociedad actual cada vez viaja un mayor número de gente a países lejanos y exóticos. Normalmente, y sobre todo los españoles, elegimos los viajes organizados, en grandes grupos. Viajes cortos, con destinos, horarios, y guías predeterminados, en los que prima la seguridad sobre la sorpresa.

Pedro MEDIAVILLA Promoción 1983

Pues bien, la crónica de este viaje poco tiene que ver con eso, ya que se basa en las sensaciones de un antiguo alumno del Colegio, (Pedro Mediavilla), y su mujer (Ana Mugarra) quienes desde las ruedas de una bicicleta, a la velocidad de las mariposas y con todos los sentidos abiertos al aprendizaje, viajaron hace unos años por Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya y Myanmar.

Ciento veinte días con el privilegio de hacer rodar a nuestras queridas bicicletas por el Sudeste Asiático, y el simple objetivo de conocer una vida y una cultura lejana y diferente a la nuestra. Comenzamos en Bangkok, sin rumbo fijo, decidiendo sobre la marcha la dirección a tomar. Las primeras pedaladas, acompañadas por el monzón de septiembre, nos llevaron al norte de Tailandia; zona verde y montañosa, con gran variedad de etnias de origen tibetano y maravillosas orquídeas. Los primeros templos, Budas, monjes y muestras del budismo, nos impresionaron gratamente. Es fascinante rodar por ciudades como Ayutthaya, o hacer “biciperegrinaje” en busca de los templos mas recónditos de la montaña; compartiendo la devoción que muestran estas gentes por imágenes y reliquias de Buda. Siguiendo al norte, cruzamos la emblemática región del Triángulo del Oro, donde confluyen tierras de Birmania, Laos, Tailandia y China, popularmente conocida por el cultivo del opio. Seguidamente un pequeño barco nos permitió cruzar las aguas del río Mekong y entrar en el norte de Laos; visitando Luang Prabang, su capital cultural. Aquí nos sorprendió la quietud que se respira entre sus calles, la ausencia de coches y su orografía tan sinuosa. Es una región en la que aún hay serios conflictos entre el gobierno central y guerrillas de etnias minoritarias. Así que, de camino al centro del país, a cada golpe de pedal adelantábamos, mirando por el rabillo del ojo, a grupos de hombres con armas en mano y serio semblante. Ya en la capital, Vientiane, el azar quiso que coincidiéramos con el festival de la luna llena de octubre. Miles de personas abarrotan sus coloridas calles con ofrendas para Buda y las aguas del río se llenan de canoas adornadas con velas y guirnaldas, respirándose un intenso olor a incienso. Continuamos hacia el sur tomando la decisión de buscar tierras vietnamitas. Gracias a ello, conocimos otros pueblos laosianos alejados de las rutas más transitadas por los rostros occidentales. Vietnam resultó un gran conpolar

18

traste, ya que empezamos a pedalear entre miles de motos y bicicletas, que sin atenerse a ninguna regla de circulación, invaden todos los caminos.

adrenalina está por las nubes. En esta ciudad se puede encontrar de todo, desde zonas lujosas y comerciales, a pestilentes barrios sobre cloacas.

Reino del claxon, de los sombreros cónicos, de los mercados flotantes, los vietnamitas tienen muy presente la cercana huella de su conflicto bélico Norte-Sur. Esto ahora se ha convertido en un triste recurso turístico muy frecuentado por ciudadanos norteamericanos.

Después de Vietnam entramos en tierras de Camboya. El primer impacto, es el de transitar por sus deplorables carreteras, en las que hay tantos agujeros y baches sobre un firme sin asfaltar, que tras pocos kilómetros de pedaleo, todo tu cuerpo se convierte en batido de papaya. Pero es tal la simpatía de sus gentes y la belleza de sus jardines de nenúfares y flores de loto, que en pocas horas quedas prendado.

El mejor pasatiempo en Vietnam es tomarse un buen café observando el caos circulatorio. ¡¡Es tanta la variedad de ciclos y mercancías que transportan...!! Pedalear por la antigua Saigón, ahora conocida como Ho Chi Ming, nombre del líder de la revolución, es todo un desafío para el cicloviajero. A izquierda, derecha, adelante y atrás, un batallón de motos y bicis culebrean y se entrelazan. Milagrosamente, apenas hay percances, pero la tensión y el nivel de

En su bella capital, Phom Penh, disfrutamos deliciosas jornadas bicicleteras entre sus fascinantes palacios y templos. Camboya ostenta el triste record de ser el país con mayor número de minas antipersona ocultas bajo su suelo. De hecho, no es raro tropezar con mutilados que muestran sus muñones pidiendo caridad. No


EN BICICLETA en vano, el cruel y sanguinario régimen de los jemeres rojos, liderados por Pol Pot, ocasionó un devastador genocidio, que hoy se puede rememorar entre las minúsculas celdas de la cárcel-museo de los horrores. El mejor exponente del extraordinario legado arquitectónico del reino Jemer se encuentra en los templos de Angkor. Patrimonio de la humanidad, es uno de los lugares más cautivadores del mundo, y para nuestra dicha, muy accesible en bicicleta. Son miles de templos, esculturas y laberintos de piedra trabajados por el hombre, semidevorados por la jungla, a cada cual más impresionante. Y como guinda del viaje, nuestro último país a visitar fue la antigua Birmania, hoy conocida como Myanmar. Es un país al que no se puede acceder por tierra con la bicicleta y es inevitable un vuelo. Desgraciadamente está regido por una dictadura militar, intervencionista y cruel con sus ciudadanos, que impide la libertad de movimientos y provoca el miedo entre sus pobladores por expresar sus ideales políticos. De hecho, fueron encarcelados o asesinados muchos de los líderes políticos de la Liga Nacional Democrática, partido que ganó las elecciones quince años atrás y al que nunca dejaron gobernar. Pero esta situación, no impide que el pueblo birmano sea uno de los más sonrientes y encantadores de todo el Sudeste Asiático. Ancestrales métodos de cultivo, ganadería y pesca, artesanías en bronce y madera, cientos de doradas pagodas, pueblos y mercados flotantes, espectáculos de marionetas.... Todo ello al alcance del cicloviajero, a pesar de la severa limitación de acceso a amplias partes del país. Viajar por este país en bicicleta no es tarea fácil, ya que sólo es posible alojarse en contados lugares que disponen de un permiso especial del gobierno. Además, la presencia de extranjeros que viajan de forma independiente fuera de las rutas turísticas está oficialmente prohibida. Yangon, Bago, Lago Inle, Mandalay, Bagan, Pyay..., son algunos de los más bellos destinos que nuestras sufridas bicicletas han ido recorriendo. Pero las ciudades, los monumentos y el paisaje, son simplemente el adorno del viaje, ya que la esencia la encontramos en la vida cotidiana de las gentes de cada lugar: su comida, vestimenta, música, costumbres, formas de trabajo, inquietudes, pensamiento, y también, ¿por qué no?, sus miserias” Ana Mugarra y Pedro Mediavilla. Septiembre – Diciembre 2003

19

polar


Liberia & Sierra Leona (antecedentes)

Ambos estados fueron fundados para establecer esclavos liberados de ahí le viene su nombre a Liberia, y también tiene el mismo origen la capital de Sierra Leona (Freetown), de hecho Liberia es un estado desgajado de Sierra Leona. En cada uno se aprecia la influencia de su metrópoli en Liberia americana, y en Sierra Leona británica. También los dos países han sufrido recientes guerras civiles, concluidas en este Siglo XXI. Sus consecuencias se viven de forma palpable en el presente. La población no quiere nuevos conflictos. Las heridas se palpan en todas sus vertientes: físicas, psíquicas y morales.

Liberia & Sierra Leona — Enero 2009

Un tipo afortunado inicia su peregrinaje a África Oeste, arropado por Cruz Roja Española, y muy especialmente por su amigo Adolfo Cires delegado de esta organización en Liberia. Además ha recibido el apoyo de sus compañeros agrupados en Voluntas. La misión es colaborar en el inicio del Women Development Program en Monrovia, en su estado más embrionario. Inicio de un proyecto que en el mejor de los casos no tendrá fin en el tiempo y podrá colaborar con el desarrollo económico y social de este país a través de la figura de la mujer liberiana.

Los “niños de la guerra”hoy son jóvenes, que en gran parte de los casos, no tienen oficio. Se está recibiendo ayuda internacional para paliar daños, favorecer el desarrollo y evitar la generación de nuevos conflictos.

Consiste su trabajo en realizar un survey (como se llama en el mundo de la cooperación a una toma de información de campo) para el futuro desarrollo de forma atinada del proyecto.

WEST POINT

Es el primer barrio de Monrovia en que se desarrolló nuestro trabajo, viven allí 60.000 personas en el reducido espacio que forma una pequeña península. Su playa es un vertedero, llamado “Popo beach”. El nombre ya nos define su destino. El peregrino afortunado

La verdad es que nuestra visita para los niños fue una fiesta. Yo no sé muy bien porqué pero me adoraban… yo me veía torpe con el inglés, nada gracioso, vamos más bien tirando a soso. Pero lo cierto es que de forma inmerecida siempre estaba rodeado de niños.

J.P & Macintosh

Fueron mis dos primeros compañeros y colaboradores. Afortunadamente cometimos todos los errores posibles en nuestro trabajo. Eso nos sirvió para aprender y mejorar todos los días. En las entrevistas que realizábamos a mujeres en lugares estrechos, con poca intimidad y regalando globos a los niños. Todo era muy bonito, una gran fiesta pero nuestro trabajo no era efectivo. Cambiamos todo: • El diseño de las encuestas • La forma de hacer las encuestas • La proactividad del encuestador

La ayuda internacional

Esta fotografía en la que aparecemos Adolfo y yo, con unos cascos azules nigerianos, quiere representar la ayuda internacional que están recibiendo estos dos países, en particular Liberia. La Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) fue establecida por el Consejo de Seguridad en su resolución 1509 (2003), está formada por 16.000 personas, entre militares, policías y observadores. El fin esencial es la estabilidad para el desarrollo de este país. Pero la ayuda tiene una doble cara. Este esfuerzo realizado por gobiernos y organizaciones, en ocasiones, tiene como resultado indeseado que se limita la iniciativa de los receptores de la ayuda. El cambio y desarrollo de estos países tiene que depender de sí mismos, más de lo que podamos hacer los demás por ellos. El Women Development Program tiene como principal motivación que sean las mujeres liberianas las que lideren ese cambio económico y social.

polar

20


— Women Development Program Jesús A. ZAMANILLO Promoción 1982

Sierra Leona (las vacaciones activas)

Dentro del mes que estuve en África Oeste, disfruté de una semana “de vacaciones” en Sierra Leona. Mi trabajo verdaderamente se realizó en Monrovia (capital de Liberia), pero fue en Sierra Leona donde tuve la oportunidad de conocer el interior, poblados, misiones y otras organizaciones. En Sierra Leona tuve la oportunidad de: • Enseñar una poesía de Machado a escolares en un colegio de Aberdeen • Conocer el trabajo de Médicos del Mundo y Cruz Roja en Port Loko y Kabala• • Visitar la misión agustina Olé en Kamabai de José Luis Garayoa • Conocer ciudades como Lunsar y Makeni • Disfrutar del mar en una ciudad viva como es Freetown • Conocer a personas como Massimo Salvadori, José Luis Garayoa, el profesor Leight y Gabriel

El equipo de cruzrojeros en Monrovia

(trabajo en Logan, New Kru & Clara Town) Tres barrios que reúnen a 250.000 personas El equipo lo formamos 16 personas seleccionadas por la Cruz Roja Liberiana. Entrevistamos a 120 mujeres, puede parecer una pequeña muestra de la población que representan, pero la información extraída fue rica y sus resultados sirven para que el proyecto siga en desarrollo. Se entregó el trabajo tabulado con datos de renta, ingreso y gasto, ahorro y endeudamiento, iniciativa empresarial. Además de condiciones personales de vida.

Puesta de sol en Freetown

Freetown es una ciudad que vive de cara al mar. Monrovia, en cambio, vive de espaldas al mar. Las puestas de sol allí son impresionantes.

El trabajo (aprendiendo de nuestros errores anteriores)

Las niñas que están “haciendo el gamba” ante la cámara, por la mañana eran las escolares que aprendieron de carrerilla la poesía de Machado. Por la tarde vendían fruta y cacahuetes en la playa.

Las entrevistas las realizaban dos voluntarios por mujer, con las debidas condiciones de intimidad, con un desarrollo adecuado de la encuesta y consiguiendo que estuvieran representadas cuatro tipos de mujeres (condiciones no excluyentes) en las que estábamos especialmente interesados (Sex workers, Homeless, Ex combatants, Single mothers)

Freetown ha dejado en mí huella. Y estoy convencido que lo haría en cualquiera de vosotros que allí fuera.

Verdaderamente es más de reconocer lo que hizo Cruz Roja por mí, que lo que hice yo por Cruz Roja. Me dio la oportunidad de trabajar con una Organización que admite la libertad de sus cooperantes, puso a mi disposición medios. Es un grupo humano que trabaja con criterio y tiene una bien ganada reputación en estos dos países, en gran medida por la labor realizada durante los conflictos bélicos y por lo pragmática que es en la búsqueda de la mejora de las condiciones de vida donde realiza proyectos. Soy un tipo afortunado como dije al principio.

Tu vivienda a un

click

Accede a toda la información acerca de nuestras promociones en Burgos de forma rápida y sencilla. Planos detallados de la vivienda Precios y formas de pago Memoria de calidades Fotografías y videos Localización con Google Maps®

Visita nuestra nueva web

21

polar


Desde hace dos días el acceso a Pannur es totalmente imposible y está aislado del resto del mundo. No hay electricidad, agua potable, alimento ni refugio apropiado para su gente. Hasta hoy ningún organismo gubernamental se ha acercado o ha iniciado ningún programa de ayuda. Algunos jesuitas de Manvi, a 18 kilómetros, han conseguido llegar a pie andando durante tres kilómetros de difícil recorrido, llevando todo lo que podía ser trasladado sobre unos hombros. El Padre Ambrosse D’Souza, párroco de la misión de Pannur, está organizando las labores humanitarias en la zona tras estar dos días y medio encerrado en su casa debido al nivel del agua. En los alrededores la situación no es menos dramática. La vecina aldea de Huligunchi está completamente inundada, con 55 casas sumergidas en el agua. La gente ha escapado y está en los tejados pasando hambre. Como el agua de la inundación los rodeó de noche, solamente han tenido tiempo de salvarse a sí mismos olvidándolo todo. Han perdido todas las cabezas de ganado y tres hombres han muerto. Otras aldeas cercanas, como Ramathnal, Chitralli, Gonavara, Yadiwala, Hedignal, Yeddoldoddi, Chikalparvi, Iynoor, Pul Parmesh Dinni están bajo el peso de las aguas. El Gobierno en Karnataka está desbordado. Ningún alimento, ninguna agua, ninguna ropa, ninguna medicina ha alcanzado estos pueblos. Son pueblos con población principalmente intocable.

educa ci ón

Inundaciones en Pannur

Pannur es una aldea situada al Sur de la India, en el Estado de Karnataka. Es una región con un alto porcentaje de intocables (descastados en la sociedad india) y profundamente pobre. Su principal medio de subsistencia es el cultivo de arroz. Aprovechan las aguas del río Tunga Badra, que cruza el distrito de Raichur. Ha estado lloviendo intensamente en la zona, y las aguas del Tunga Badra se han desbordado. El nivel del agua ha crecido unos cuatro metros por encima del caudal del río, inundando por entero el pueblo de Pannur. La parroquia de los jesuitas está prácticamente sumergida, y las casas de los alrededores están gravemente dañadas. En todas las 212 casas de Pannur hay daños de distinta gravedad, y la gente se ha trasladado acampando en la parte alta del dispensario que se está construyendo en el pueblo. Lo peor al estar rodeados de agua es el riesgo de serpientes: ya son cinco personas mordidas por cobras, una de las cuales está en estado grave. Las aguas de las inundaciones se elevaron de noche a una velocidad vertiginosa, que causó el pánico en todas partes. La gente salió precipitadamente llevando todo aquello que podían transportar a una zona menos peligrosa. En el traslado han perdido la mayor parte de sus bienes, devastados por la fuerza de las aguas. La situación es especialmente grave en las mujeres y niños: no tienen ropa para cambiarse ni mucho menos alimento que sacie su hambre. En medio de tanta desolación, una mujer dio a luz a un bebé en una esquina del dispensario, que la gente del lugar acondicionó de la mejor manera posible.

polar

22

Esto es lo más grave y que dificulta su lucha por la supervivencia. El gobierno piensa o quiere dar la impresión de que nada serio ha ocurrido en estos pueblos. No ha dado ningún paso para evaluar las pérdidas económicas y humanas en la zona. Se necesita alimento, ropa y medicinas para esta gente. Todos los voluntarios disponibles están en la zona trabajando sin descanso, y algunos niños se les han unido en la tarea. El Padre Eric Mathias acampa con su equipo en Pannur para dar alguna esperanza a la gente y coordinar a los voluntarios. Las profesoras del vecino colegio de jesuitas de St. Xavier han donado sus propios saris y otros artículos para los damnificados por la catástrofe. La gente del pueblo alberga la esperanza de recibir ayuda desde España, pues todos los veranos viaja allí un grupo de voluntarios de la Universidad de Comillas. En ese sentido, cualquier aportación que usted mismo o cualquiera que usted conozca pueda hacer llegar será aceptada con gratitud y distribuida inmediatamente a la población local. Ahora mismo la ayuda que llega más rápido es la económica. La Asociación Proyecto India coordina la ayuda que se está enviando desde España. Si quiere realizar una donación, puede hacerlo en la siguiente cuenta: Entidad: Caja Madrid Titular: Asociación Proyecto India Nº de cuenta: 2038 1794 88 3001071114


GRADUACION curso 2008/09

Raúl FÉRNANDEZ HERREROS

El día 14 de Mayo era uno de los días más esperados de todo el curso, porque ya muchos con la mayoría de edad y otros a punto de cumplirla, quedaba cerca el final de curso y lo más importante teníamos por delante la fiesta de graduación y una noche clamorosa. Por la mañana estábamos todos un poco nerviosillos sobre todo las chicas, que si la peluquería, los tacones el vestido, etc. Según se acercaba la tarde y con el sol reinando todos fuimos dirigiéndonos hacia la Iglesia de la Merced. A las 19,00h comenzaba la Misa pero fuimos antes para realizar las fotos de Grupo. En todos los actos nos acompañaron, padres, hermanos, abuelos, tíos, etc. y los profesores que han compartido muchos años con nosotros.

A mí en especial me hizo mucha ilusión que profesores de infantil, primaria, y ESO estuvieran este día con todos nosotros acompañándonos. La Misa fue muy bonita y emotiva participamos todos, incluso algunos padres tanto en lecturas como en ofrendas. Finalizada la Misa, nos trasladamos al Salón de Actos del Molinillo, dónde nos iban a imponer las bandas, dándonos la bienvenida nuestra Directora TERESA BOMBIN. A continuación se hizo el tradicional discurso de los alumnos dirigido a profesores formidablemente realizado por ISABEL y ALEJANDRO. Se realizó una visualización de fotos de todos nosotros desde el comienzo en el colegio, teniendo en cuenta

Colegio Nuestra Señora de la Merced - Burgos

que muchos como yo llevábamos desde los 4 años, casi nada 14 años. Fue divertida pues había fotos estupendas, de disfraces, fiestas colegiales, en las aulas, en el patio, de excursiones, etc. apreciándose los enormes cambios que hemos ido realizando pasando de ser chiquillos a ser hombrecillos. A continuación el padre de FELIPE nos hizo una ponencia sobre lo que nos iba a deparar la universidad, la vida, etc. y las diferentes trayectorias que realizaremos cada uno de nosotros pero estando muy orgullosos por lo alcanzado aunque no sea ni mucho menos el final del camino. Para continuar hablando MANOLO en una exposición muy bonita. Siendo también su último año en el Colegio, por prejubilación. También en ese acto nos enteramos de que CASTAÑEDA se iba a Logroño creo que a todos nos día mucha pena. Luego continuamos con la imposición de las bandas por grupos y un montón de fotos, para pasar al polideportivo dónde nos esperaba un fabuloso vino español con nuestras familias invitadas y profesores. Los alumnos nos fuimos a cenar todos juntos al restaurante italiano Ponte Vecchio y para continuar la noche en un bar de copas llamado EPSILON. Reinó la unión y nos lo pasamos francamente muy bien, un poco cansados pues llegamos a casa “casi al amanecer”.

2º Bachillerato

Curso 2008/09

23

polar


18 de abril de 2009

Ayer, a las 11,25 de la mañana, viví una de esas situaciones en las que uno duda entre echar para delante o darse la media vuelta. A los pocos minutos y casi a la vuelta de la esquina, me iba a encontrar —como pocas veces lo había hecho en la vida— con mi pasado. Un pasado puro, duro y sin propósito de enmienda, un pasado que tenía la contundencia — por lo menos; ni más ni menos— de un cuarto de siglo. Se celebraban ayer los veinticinco años de que mi promoción del colegio atravesase por última vez la puerta de entrada del colegio para ser —ya definitivamente— la puerta de salida al mundo. A otro mundo. Como la vida, afortunadamente, suele dar la oportunidad de que el pasado sirva para algo, esa misma puerta de salida volvió a servir de entrada muchos años después. Ayer.

polar

24


25 años - promoción 83/84 Raúl URBINA FONTURBEL

http://www.urbinavolant.com/verbavolant

Cuando di la vuelta a esa esquina que tanto temía, me encontré con infinidad de caras que creía que iban a ser casi desconocidas. Pero, al instante, se me despejaron todas las dudas. Nosotros, los que ya no somos los mismos, éramos casi idénticos. Es verdad que fuimos unos jovenzuelos y ahora somos lo que un niño que nos viera por la calle, en su irreflenable sinceridad, definiría como «señores» (y «señoras»), pero no es menos cierto que, pese a haber cambiado tantas cosas en nuestras vidas, hemos cambiado poco. Relativamente. Hemos pasado de ser hijos a ser padres, de ser familia a tenerla, de ser el centro del juego a ser su periferia. De tener las caras surcadas por el acné a permanecer marcados por unas (pocas) arrugas, auténticos testigos de que el tiempo y sus inclemencias no han pasado en balde, testigos auténticos de que el sueño de la vida nos ha dejado las marcas de las sá-

banas que nos ha hecho despertar al sueño de nuestra experiencia. Todo un conjunto de personas esperaban a la puerta del colegio como quien no se atreve a entrar en el surco de nuestro pasado. Pero llegó el momento de revisitar los lugares por los que nos iniciamos en esto de la vida, de los amigos y de los juegos. Cada palabra de nuestras conversaciones empezaba a diluir el tránsito de los años para convertirse en algo que habíamos retomado hacía poco, con la familiaridad del que sabe que la risa que se avecina no es forzada, sino que continúa el chiste que había silenciado nuestras bocas durante muchos (muchos) años. Como la vida es la vida y somos muy difíciles de cambiar, porque somos casi iguales, el despliegue de horas y minutos empezó a escoger conversaciones y personas con un

estricto criterio de selección de las especies. Y empezábamos a sentirnos a gusto con las personas que siempre lo estuvimos, descubriendo que habíamos traicionado parte de nosotros mismos cuando olvidábamos las anécdotas y las vivencias que nos hicieron estar vivos durante tantos y tantos años. A lo largo del día, doblamos todos juntos muchas otras esquinas, las de nuestros recuerdos y las de los lugares en los que nos perdíamos para intentar ser nosotros mismos. Doblamos esas esquinas sin miedo, acompañados por nuestros amigos de toda la vida. Después, a altas horas de la madrugada, cada uno de nosotros tuvo que girar a la izquierda o a la derecha, para seguir otra vez el camino. Nos separamos de nuevo, pero seguro que no tardaremos otros veinticinco años en vernos. Ni de coña.

25

polar


A los 16 Bartolo, a los 16 Antonio DOMINGO

Tengo la intención de liderar una iniciativa popular para, conforme a la Ley Orgánica 4/2006, de 26 de mayo, recoger al menos 500.000 firmas y enviarlas a Cortes, con el fin de que nuestros legisladores presenten una proposición de ley que resuelva la mayoría de edad a los dieciséis años.

Estoy convencido que nuestros jóvenes de 18 años no son más sensatos ni más maduros que sus colegas dos años menores que ellos. ¡A ver! Que no se me enfaden nuestros núbiles mayores ni se me alboroten los púberes; El que a los dieciocho se presenta como maduro y sensato seguro que ya lo era a los dieciséis. Mientras que el que a los dieciocho es un desastre, ya lo apuntaba meses antes. Incluso suele ser normal perder la sensatez mostrada en una edad próxima a la docena más cuatro que cuando se supera la docena más seis. Por supuesto que existe una diferencia entre ambas edades pero un análisis pormenorizado nos demuestra que, mentalmente, no es tanta. Nuestros jóvenes de primero de bachiller, tienen criterios tan válidos como los de sus mayores y ya resuelven, solitos, los conflictos importantes de sus vidas. ¡Aquí me tenéis! ¡Ya tengo dieciséis! Tienen personalidad, sueños y ambiciones. Con estos mimbres toman sus decisiones. Y son decisiones pensadas, maduradas y con criterio. Quizás distintas a las que tomaría un cuarentón pero no muy diferente de la de su colega de dieciocho. Algunos botones de muestra: Ambos han de decidir, en sus respectivas edades, si quieren ponerse a trabajar y ambos pueden hacerlo, con el mismo reconocimiento y salario. Si, por el contrario, desean continuar estudiando, ambos deben decidir sobre su educación profesional e ir escogiendo, paulatinamente, su futuro. Ambos escogen sus gustos deportivos, musicales y lúdicos. Y sobre horarios, gastos y tiempo libre, desde pequeños andan pidiendo más y más. No digamos nada sobre su vestuario o forma de vestir. ¡Escucha Garzón, tenemos opinión! De sus amigos, a esas edades, mejor no discutir. Los han escogido ellos y son uña y carne. No importa si se afeitan o se depilan. No los hay mejores. Moralmente andan a la par. Conocen las diferencias entre lo que está bien y lo que está mal y saben qué pueden hacer y qué no. Luego, of course, hacen lo que quieren. Deciden sobre drogas, relaciones personales, creencias y actitudes. Y lo hacen con disparidad de criterios pero parecidos resultados, tanto si hablamos de 16 como de 18. Ahora, su semejanza alcanza al criterio de gestación, al considerarles, el Estado, únicos y capacitados para decidir, llegado el caso, la continuidad o no de su estado .....de embarazo. polar

26

ajeno, privado y público, fundamental y superfluo entonces hemos concluido que ya son mayores. Ya es hora de suprimir esta desigualdad tan manifiesta, esta discriminación tan palpable y otorgarles la categoría de responsables de la que, sin duda, se sienten merecedores y orgullosamente satisfechos. ¡Ni padre, ni madre ni tutor! ¡Con dieciséis ya soy mayor! La mayoría de edad a los dieciséis años no es una quimera. Nuestros jóvenes han realizado suficientes muestras como para merecerla. Más aun cuando nuestra legislación, al reconocerles capacitados para decidir sobre la continuidad o no de su embarazo, les otorga categoría de total madurez y emocionalmente preparados. ¿Cómo supone el ministro de turno que, después de esto, podemos castigar a nuestros “menores” por no recoger su habitación, vaciar el mueble bar o hacer una fiesta Toga en casa? Solamente apelando a su condición de adulto. Por lo tanto nuestros jóvenes con una cántara de años son merecedores de la mayoría de edad total. Esto es: tener los mismos derechos y deberes que los jóvenes de dieciocho, veinte o cincuenta años. ¡Por sincera y valiente! ¡Bibiana Presidente! Solo temo que, presentada esta proposición de ley, haya algún representante de la oposición que se plantee esta iniciativa como una maniobra gubernamental para captar el apoyo de los más jóvenes y, piense que, al ser nuestra juventud más proclive a las tendencias socialdemócratas, sea esta una maniobra para captar votos en capas que, todavía, pudieran confiar en ellos. O que, al estar agradecidos por permitirles votar, lo hagan. Oponiéndose al proyecto de ley alegando favoritismo electoral y oportunismo, en lugar de ver la bondad de esta iniciativa. ¡Esperanza, Rajoy, De La Vega, Zapatero! ¡Mayoría de edad, a los 16, desde enero! Apoya a nuestros jóvenes. Ganamos todos. © LP

Promoción 1977

¡La ley nos da la razón! ¡Es nuestra la decisión! Y ¿qué pasa con los deberes de los jóvenes? Pues según la UNESCO los deberes, salvo emancipados, consisten en obedecer, respetar y contribuir al levantamiento de las cargas familiares. Mismos deberes para dieciséis como dieciocho. Las cargas económicas, las extraordinarias, por faltas o delitos, toda vez que son insolventes y viven bajo nuestra potestad, son cosa nuestra y las paga el RCS (Responsable Civil Subsidiario). Así, la sanción por mear la tapia del colegio te supone 180 euros por tu chaval de 18 años y por el de 16 años, también. ¡Ni trato de favor ni ley del menor! ¡Somos consecuentes! ¡Nunca delincuentes! La sociedad, sin embargo, se encontraba desprotegida ante el vacío penal que suponía el delito perpetrado por un menor, dado que, hasta ahora, se argumentaba que un joven de dieciséis años carecía de la madurez necesaria para su cometido. Los jueces consideraban inmaduros a los jóvenes hasta los dieciocho años de edad. Pero eso se ha terminado. Si hemos concluido que son maduros para decidir en conflictos donde hay que conocer claramente conceptos como dedicación, esfuerzo, entrega, sacrificio, respeto; además de comodidad, bienestar, diversión. Si conocen sin dudar las diferencias entre propio y

Existe a disposición de todos los lectores que deseen colaborar con sus opiniones, ideas, comentarios, apoyos o rechazos sobre este artículo la siguiente dirección de correo electrónico: alos16@andestas.com


Sobre Astronomía y ladrillos

Fernando SAINZ PEREDA Promoción 1982

La UNESCO ha dedicado el año que termina a la divulgación y conocimiento de la Astronomía. Ha sido muy grato para mí el haber colaborado con el colegio y realizar varias actividades de las que quiero compartir mi recuerdo contigo.

Una charla sobre el sistema solar. En la que, fue curioso, mostré entre otras cosas una foto de la puerta de entrada al colegio, donde se veía el planeta Venus sobre ella, y que provoco que días después fuera asaltado a la salida del colegio, por un grupo de niños de primaria que, como buenos científicos escépticos, querían ver que realmente “Venus”, se veía sobre la puerta del colegio, y no se tratase de un apaño fotográfico. Quiero que trates de imaginar, querido compañero y lector, la cara de sus padres, “esperando” en una tarde de marzo, junto a la puerta, el atardecer, para ver: “Un lucero”. Fue también bonito el aprender junto a un grupo de niños de primaria, que en un día soleado, con una vara vertical, cinta métrica, ganas de hacer cosas, y un simple cálculo, es posible medir el tamaño de la tierra. Y nos salió bien. Nos dieron un diploma. Bueno a mi no. A los niños. Y por último en un maratoniano viernes de fiestas de colegio una observación solar en el patio y otra nocturna en el observatorio de Padilla junto con Astrónomos de Burgos. Acabo de citar las fiestas del colegio. El motivo del desfile de las fiestas fue la Astronomía. Chavales y profesores ataviados con los trajes espaciales que la NASA utilizó hace 40 años, disfraces de cometas, planetas, constelaciones, astrónomos famosos… Es muy agradable para un aficionado a la astronomía, pasear aún hoy por las primeras plantas del edificio del cole, y ver la decoración de aulas y pasillos de infantil y primaria, con estrellas, cúmulos, nebulosas, meteoritos...

Y es que estamos en un colegio de Jesuitas. Basta buscar un poco documentación para encontrar una larga lista de jesuitas astrónomos. Solo en la luna tenemos 35 cráteres con nombre de jesuitas. La Royal Society of London ha contado con 31 jesuitas entre sus miembros. Yo conocía por publicaciones de la Asociación Astronómica de Madrid la obra de Manuel Carreira, Jesuita español destinado en el observatorio Vaticano de Tucson (Arizona). Bastó “sugerir” (bueno, reconozco que me puse un poco pesado), a nuestros Jesuitas que sería buena idea invitarle y, voalá, en marzo dió tres conferencias a chavales y profesores y, no pocos antiguos alumnos, fuimos al viejo salón de actos del Molinillo a oír a un hombre de ciencia que, si te fijabas bien llevaba alzacuello. Dos telescopios ha regalado al colegio y desde aquí nuestro respeto y agradecimiento.

científicas de muchos de nosotros. Las navidades pasadas nos dejó el Padre Vela, el profesor de química de COU. Guardo muchos recuerdos del Padre Aduriz con que mantuve una relación especial como joven radioaficionado que fui por aquella epoca. Está fijo en mi memoria como si hubiera sido ayer como nos enseñaba a citar las unidades de medida en el resultado de la resolución de los problemas.

La Compañía de Jesús desde sus inicios en 1540 siempre ha destacado en el ámbito de la ciencia y su docencia. Ignacio de Loyola se rodeo de compañeros universitarios y llama la atención que en el año 1600 pasados apenas 60 años ya disponían de 245 colegios y denegaron 150 peticiones de poblaciones para crear otros nuevos. Todos hemos estudiado los teoremas de Descartes, o hemos oído hablar de Cassini, Torricelli, Moliere, Cervantes, Voltaire... Comparten con nosotros el haber estudiado en un colegio de Jesuitas.

P. Aduriz.-¿Once?, ¿Qué?, ¿Ladrillos? (Colocando sus manos en posición orante, esperando el milagro de una respuesta correcta).

Nuestro paso por el colegio nos permitió conocer otros hombres de ciencia que posiblemente hayan influido positivamente en las vocaciones

P. Aduriz.- …la velocidad de escape del cohete, es … Va el muchacho y dice … (señalando con la punta de dedo al primero que pillaba en las nubes, en este articulo queda mejor citar …en la luna), bajando la cabeza y dejando caer sus gafas sobre la nariz como si así le permitiera ver mejor). Alumno,- Pues yo creo que ¿once? (Contestaba no muy seguro el chico).

Alumno.- Once kilómetros por … ¿segundo? A lo que girándose y dando vuelo a su sotana que dejaba ver unas cómodas zapatillas de franela, para continuar con otra explicación u otro problema, y totalmente satisfecho decía… P. Aduriz.-. Que bonito es Barcelona.

El tema es que lo de los “ladrillos” quedo grabado seguro el la memoria del chaval y en la nuestra para siempre. ¿Tu te acuerdas? (continuará…)

27

polar


Viajes, vidas: IMÁGENES Raúl URBINA FONTURBEL Promoción 1984

http://www.urbinavolant.com Blog http://www.urbinavolant.com/verbavolant Fotos: http://www.flickr.com/photos/urbinavolant

Viajar es una palabra demasiado grande para expresar la afición de trasladarse hasta otros lugares para visitarlos y vivir nuevas experiencias. Siempre he envidiado a los grandes viajeros, de antaño u hogaño, que han vivido al límite, en el quicio de lo casi sobrenatural. Sometiendo su cuerpo y su alma a constantes sacudidas, aportando una nueva visión, más amplia, de nuestra estrecha concepción del mundo. Por eso, me es muy difícil hablar de mi experiencia como viajero, porque no me considero como tal. He visitado el trópico, pero a ritmo caribeño de resort, playa de postal y todo incluido. Me faltan dos continentes por conocer. Nunca he subido a una montaña tan alta como para sentirme orgulloso de ello, ni he vadeado corrientes fluviales, ni atravesado grandes espesuras. Me considero –eso sí– una persona que intenta aprender del viaje como experiencia vital. Intento que cada piedra, cada torre, cada atardecer, no sean totalmente trasparentes. Intento que la guía de viajes sea un medio para llegar, pero no un fin que me obligue a otear en mis travesías los grandes éxitos. Tengo una virtud y un defecto como “viajero”. Empezando por lo malo, soy un mal visitador de parajes naturales. Esto demuestra una gran ignorancia por mi parte y, pese al paso del tiempo, no aprendo. Eso me ha impulsado, sobre todo, a visitar ciudades. En alguna de ellas he vivido algunos meses por motivos académicos. En otras, he intentado pasar todo el tiempo que me permitía la billetera. En estas líneas me voy a centrar brevemente en unas pocas experiencias. Fez. Pese a que casi todo el mundo opta por Marrachech, para mí el largo deambular por Fez fue una de las experiencias más placenteras que he tenido en toda mi vida. La considero una ciudad auténtica y esencial. Más que un viaje en el espacio, hacia las entrañas norteafricanas, me da la impresión de haber realizado un viaje en el tiempo. Una ciudad medieval, abigarrada, en la que el contacto es permanente. Rudo quizá, pero sincero. Alborotada y ruidosa, como toda ciudad árabe que se precie. De vida en la calle al ciento por ciento, de zocos que van más allá del todo vale para el turista. En el ámbito de las confidencias, diré que una tarde me vestí con una chilaba. Moreno como soy, dando el pego (luego me enteré que muchos árabes de procedencia tunecina tienen los ojos azules), tuve por primera vez la sensación de estar fuera sin ser turista, sin sentirme observado como posible objetivo comercial. Fez es una ciudad de luz mágica, de contradicciones. París. Sigue siendo mi ciudad favorita. Mi Ciudad, a secas. Cuando empiezo a pensar posibles destinos para emprender la huida, descarto muchos de los posibles para repetir París. Fuera del polar

28

tópico, París me parece una ciudad monumental. Los franceses adolecen de grandeur porque saben –y pueden– tenerla. Entre otras, cosas, porque tienen a París y París nos encandila a todos. Viví allí un corto espacio de tiempo para hacer parte de mi tesis doctoral. Entonces y en otras muchas ocasiones he podido patearla, aunque París es una ciudad imposible de abarcar, demasiado profunda para conocerla de cabo a rabo. Embelesado por sus museos y fuera de lo obvio, me reconozco fanático de su Museo de Arte Moderno del Pompidou. Allí habitan algunos de mis cuadros favoritos, a los que vuelvo siempre entre las risas y los desprecios de los demás. He tenido la suerte de establecer ese diálogo solitario y mágico que, a veces, los autores nos susurran al oído. Por otro lado, se puede subir y bajar la torre Eiffel todas las veces que se quiera, pero quien no haya rebajado el paso para caminar por París se ha perdido la mejor de las experiencias. A fin de cuentas, viajar es mucho más que transportar nuestros cuerpos para lo de siempre. Los cafés, las calles que todavía aguardan con frenesí o con calma, según la zona o la hora del día. En París, los contornos son la sugerencia de todo lo que ignoramos y nunca alcanzaremos a comprender. Luxor. Con todas las ventajas de lo abigarradamente musulmán de hoy y su pasado esplendoroso. Aquí –lo reconozco– me dejé vencer por la monumentalidad, demasiado majestuosa para ser explicada. Luxor. Karnak. El Valle de los Reyes. Historia Antigua en vivo y en directo. Demasiado comercializada a golpe de espectáculos de luz y sonido, pero historia, al fin y al cabo. Todo un pueblo, ese sí, auténtico viajero, marcada en cada arruga el paso del tiempo. De su tiempo. Roma. A excepción de París, otra de mis favoritas. Al contrario que en Egipto, en Roma me impactó mucho más el ambiente que los monumentos. Por maravillosos que sean, me los esperaba. Aunque, pensándolo bien, revivir Vacaciones en Roma no tiene precio, aunque no avancemos a ritmo de Vespa con Audrey Hepburn. Me gusta de Roma el paso de todo a nada. El olor de las calles mojadas, en la incertidumbre de la penumbra paseando por el Trastevere. Alguien dijo que viajar, más que un placer, es un estado de ánimo. Enfrentados, en el mundo, a nosotros mismos. Más que una experiencia didáctica, viajar es también aprender una nueva forma de mirar y de mirarnos. Por trillado que sea nuestro destino, todavía encontramos en cada destino un territorio virgen, un hueco por el que se cuelan las vidas de los demás, sus palabras y sus silencios. Viajar es algo que comienza y nunca acaba. Ni siquiera acaba con nuestras vidas, porque siempre quedan las imágenes.


Sobre la libertad

Pedro GARCÍA CUARTANGO

Promoción 1972 Subdirector del diario El Mundo y responsable de la sección de Opinión

El problema con el que siempre se topa quien indaga en el interior del alma humana es el de la libertad. ¿Somos libres para decidir nuestras acciones? ¿Hemos elegido libremente nuestra vida? ¿Son nuestros valores la consecuencia de una opción personal o los hemos heredado de nuestro entorno familiar y cultural?

Cuando tenía 20 años creía que el individuo tenía una libertad casi absoluta para elegir su destino. Por ello viajé y me alejé de mi familia. Ahora que he superado los 50, tiendo a pensar que esa rebeldía no era más que una variante de aquello que me provocaba tanto rechazo y que en el fondo reafirmaba con mi distanciamiento. Pasados los años, descubro con inquietud que me parezco mucho al padre contra el que me rebelé, por repudio a sus ideas políticas. Aquella situación le hizo sufrir mucho más que a mí. Suelo leer de forma intermitente la Aethîca de Spinoza, un libro que me acompaña desde mi juventud, que contiene una interesante reflexión sobre la libertad de elección. Spinoza, nacido en el seno de una familia judía portuguesa que emigró a Holanda, creía que el ser humano no tenía posibilidad de elegir porque estaba condicionado por las leyes divinas. Pensaba que la conciencia humana y la realidad exterior formaban parte de un universo creado por Dios, integrado por una sustancia que lo llena todo. La filosofía de Spinoza se convierte, en última instancia, en un determinismo por el

que todos los seres humanos estamos condenados a actuar según la voluntad de Dios. Podemos sustituir a Dios por el código genético o por los comportamientos inculcados desde la cuna y tendremos una explicación igualmente determinista de nuestros actos. Tan determinista puede ser un comunista ateo como un católico ferviente. Lo que cambia es la causa final, pero, si se acepta una finalidad, la libertad ya no existe: nuestras decisiones son como una cadena de infinitos eslabones. Por ello, Spinoza creía que la libertad no era más que la asunción reflexiva de lo inevitable. Me pregunto si mi vida obedece a alguna elección consciente que formulé en algún momento o si he sido empujado por mi carácter a ser lo que ahora soy. Pero no tengo respuesta. Tal vez nuestra existencia sea una curiosa e imprevisible combinación de las leyes inexorables de un relojero universal -Dios o lo que sea- con el azar más absoluto. Tal vez Dios juegue a los dados, aunque nos parezca una contradicción insalvable. Estamos condenados a vivir en la angustiosa incertidumbre de no saber si somos libres.

29

polar


Un paseo por “Gredos” Ignacio ÁLVAREZ SANTIDRIÁN Promoción 1994

LAGUNA GRANDE DEL CIRCO DE GREDOS Antes de empezar a describir la ruta, me vais a permitir el reconocer y agradecer el esfuerzo de la gente que estáis en la junta directiva de la asociación; ya que gracias a vuestra labor se va consolidando algo que hace unos años, cuando empezó, todos recelábamos de que no se consiguiera mantener en el tiempo. En esta ocasión he elegido animaros a visitar el Parque Regional de Gredos, declarado Parque Regional por las cortes de Castilla y León el 20 de Junio de 1996. En el parque vais a poder encontrar paisajes de una belleza sin igual, además de poder observar muy, pero que muy de cerca al mamífero más representativo de la zona; la cabra montesa “Capra Pyrenaica Victoriae”. La Sierra de Gredos forma parte del Sistema Central y se extiende como la línea dorsal de la Península Ibérica; el pico más alto de la sierra es el Almanzor con 2.591 metros de altitud. El pico debe su nombre al mítico caudillo musulmán; ya que según cuenta la leyenda fue el primero en subir a la cumbre. Distancia (m.) Altura (m.) Desnivel (%)

polar

30

0 1720 Plataforma

500 1780 12

1000 1855 15

La entrada al parque se encuentra en el pueblo abulense de Hoyos del Espino y desde allí la carretera AV-931 tras 11 km nos deja en la Plataforma. La ruta que esta vez os propongo parte de la Plataforma de Gredos (1.720 m) y culmina en el refugio de Elola (1.948 m) situado a orillas de la laguna de origen glaciar y a los pies del pico Almanzor. Una vez que dejamos el coche en el aparcamiento de la Plataforma el camino empieza a subir paralelo al río Prao Puerto. Durante esta primera parte del camino el suelo se encuentra empedrado y muy bien limitado e indicado. En este tramo se hace duro el ir pisando por empedrado, pero os animo a ser respetuosos con las normas del parque, ya que somos muchos miles de visitantes a lo largo del año y se trata de dejar la menor huella posible. Una vez pasada la primera zona de rampas llegaremos a un área plana y herbosa llamada Prado de las Pozas. 1500 2000 1935 2050 16 23 Puente río Pozas

2500 2120 14

3000 3500 2175 2150 11 -5 Los Barrerones

A kilómetro y medio de la salida tenemos que cruzar un puente de cemento que nos permite pasar el río Pozas sin tener que arriesgarnos a darnos un buen chapuzón en unas aguas bastante frías. En este punto conviene detenerse un momento para poder contemplar las llamadas Paredes Negras y el transcurrir del río, así como para poder recuperar un poco la respiración. El camino continúa serpenteando sin dejar de ascender para acabar llevándonos otro kilómetro y medio después a la fuente de los Cavadores . 4000 2050 -20

4500 2030 -4

5000 1970 -12

5500 1948 -4,4 Laguna


Dejamos atrás la fuente y a pocos metros caminando entre piornos empezamos un suave descenso. Ya hemos pasado las subidas más duras y de aquí hasta el refugio vamos a ir descendiendo suavemente. En esta zona aprovecharemos para hacer otra parada y poder contemplar las impresionantes vistas que despliegan ante nuestros ojos desde el mirador de la Peña del Rayo. Desde este punto, se nos muestra el circo glaciar en todo su esplendor y con unas vistas de una belleza tal que nos hará recordar las típicas postales alpinas que alguna vez hemos contemplado (al menos en la tele). Continuamos descendiendo y al poco nos encontramos otra fuente; el descenso se va volviendo más pronunciado hasta llegar a un lugar llamado la majada de Adrián donde se cruza el arroyo del Morezón. En breve alcanzamos ya la orilla de la laguna. El camino continúa bordeando la laguna hasta acabar por fin nuestro recorrido en el refugio de Elola. El refugio se encuentra abierto a diario entre los meses de Junio a Octubre y el resto del año sólo los fines de semana y festivos. Por el tema del alojamiento no hay muchos problemas ya que los pueblos de la zona ofertan numerosas posibilidades entre hostales, albergues, casas rurales incluso un parador nacional por si alguno quiere darse un pequeño homenaje. Como despedida animaros a salir a disfrutar a la montaña; siempre siendo conscientes de nuestras limitaciones y sin ponernos en peligro. NOS VEMOS EN EL BOSQUE

Laguna Gr Grande rande del Cir Circo co de Gr Gredos edos Desnivel: Dificultad: Distancia: Tipo T ipo de camino: Época recomendada: Cartografía: Car tografía:

455 455 metros Media-Alta (Primavera(Primavera-Verano-Otoño) -V Verano- Ottoño) Alta-Muy Alta (Invierno) 1 11 1 Km (ida y vuelta) PR-AV 17. Sendero señalizado P R-A AV 1 7. Primavera. Mapa topog topográfico ráfico Excursionista S Sierra de Gredos 1:25.000 1:25.000 Ediciones Alpina.

Perfil P erfil de la ruta

31

polar


La importancia de las Marías Eduardo YARTU SAN MILLÁN Promoción 1982

Esta es la población de Qikiqtarjuaq

Corría el mes de Octubre de 2006, era viernes y me encontraba en un pueblecito inuit llamado Qikiqtarjuaq que está ubicado en la isla de Baffin, en el océano Ártico, junto a otros dos españolitos. Ese día volábamos a la capital nunavut (nunavut es una provincia de Canadá dentro del polo norte, siendo sus habitantes los inuit) llamada Iqaluit, para desde allí coger otro avión que nos llevaría a la ciudad de Yellowknife para allí pernoctar volando al día siguiente a la ciudad (más o menos unos 1000 habitantes) de Cambridge Bay en la isla Victoria donde estaríamos hasta el martes para empezar el regreso a casa. Llegamos al barracón que hacía las veces de aeropuerto bajo una nevada escandalosa para nosotros, para esa gente quizás no tanto, y encontramos a un personaje que nos recoge las maletas para facturarlas con destino Iqaluit haciendo escala en la población de Panniqtuuq. Hasta ese momento todo correcto, en el barracón había otras 2 habitaciones donde se facturaba para otra compañía aérea que hacía los mismos vuelos que el que teníamos contratado. Pasadas un par de horas y sin tener noticias me dirijo al muchacho para preguntarle acerca de nuestro vuelo y me dice sin despeinarse que se había cancelado y que no hay otro vuelo hasta el domingo. Creo que si en ese momento me miro al espejo me hubiera visto igual que lo que veía por la ventana, blanco. Preocupado me dirijo a la otra habitación donde hablo con los encargados de la otra compañía que hacía los mismos vuelos que teníamos contratados nosotros. A todo esto, me comunico con ellos en inglés, entre lo que poco que sé yo y lo mal que lo hablan ellos (los inuit o esquimales para nosotros), y no por lo mal que lo hablan sino por las pocas ganas que tienen que se les entienda. Bueno el caso es que me dicen que no hay plazas en el avión, que no hay nada que hacer. Tratando de hacer que nos echen una mano me doy cuenta que les importa un pimiento que no cojamos el avión y por su parte no nos hablan más. En esos momentos veo que el avión de la otra compañía aterriza (no me explico cómo, había una cuarta de nieve y además caía lo que le daba la gana). Vuelvo a preguntar y obtengo la misma respuesta que es nada. Insisto y ….nada. No sabía que hacer, (me veía en ese pueblecito de 500 camas (allí los pueblos se cuentan por camas donde dormir la población autóctona) donde hay un hotel con 6 habitaciones dobles, y que si vas acompañado no hay problema, pero si vas solo puepolar

32

des dormir con cualquiera que te metan en la habitación, fijaos hasta qué punto que tu ocupas la habitación y si sales con los inuit a dormir en cualquiera de las “casetas” que tienen desperdigadas, esa habitación que has ocupado puede ser ocupada por otra persona mientras tú estas fuera, la verdad es que es la monda (me estoy desviando); aterriza el avión de la otra compañía y entran en la habitación donde me encontraba junto a los inuit correspondientes, los dos pilotos de la aeronave. Les oigo que hablan con los del barracón en inglés y por supuesto no me hacen ni puñetero caso, PERO, cuando acaban de hablar con el personal de tierra se ponen a hablar entre ellos en francés, el piloto y el “azafato” (hacía las veces de todo). Increíble, en francés, ésta es la mía pensé y me dirigí a ellos en su idioma. Me trataron estupendamente, me hicieron caso y conseguí que nos hicieran un sitio en el pájaro y llegamos a Iqaluit sin más problemas. En el tiempo que estuvimos volando estuve pensando en cómo habíamos montado en ese avión y habíamos conseguido salir del polo norte. Pasados unos años se me brinda la oportunidad de escribir un artículo en la revista Polar, que ya en el nombre tiene coincidencias. Os preguntaréis por qué el título de este relato. ¿Qué asignaturas eran las marías cuando éramos chavales e íbamos al colegio?, seguro que os acordáis, música (y ha habido gente que se ha dedicado a ello), di-

bujo y por supuesto el francés. Yo soy de la época en que se daba francés, en verano nos íbamos a Bressuire el mes de julio y durante el año teníamos la asignatura de francés que nos tomábamos a risa. El inglés se empezaba a estudiar, pero eran los menos, sólo lo daban los “empollones de la A” (sin ánimo de faltar), bueno pues gracias a esos profesores que recuerdo quizás sólo por el apodo, “la sueca” mi primer profesor de francés en mis primeros años de colegio”, “la Pilar” a la que la tomábamos el pelo lo que podíamos o algo más, “la René” que tenía más genio pero que nos volvía locos y todos aquellos que la conocieron me darán la razón, “el Angulo que iba con nosotros a Francia, “el mini” con sus canciones de Jacques Brel y como último profesor “el Cayo” que también iba a Bressuire. Lo repito, gracias, por haberme enseñado un idioma que 30 años después me sirvió para salir del polo norte, y que creo puede servir de orientación para que la gente se tome más en serio las asignaturas Marías que tienen hoy en el colegio. Espero que este relato sirva para dar un poco más de importancia a aquellas asignaturas que siempre se han tenido en poca consideración y que luego pasados los años nos pueden ayudar en ocasiones tan dispares como ésta que he relatado. Gracias Polar por brindarme esta oportunidad.


Beatriz González Mena Promoción 1996

De la pedagogía del desierto a la lógica del amor Segunda parte, sí, pero esta vez desafía el dicho y ha sido otro viaje inolvidable, que a la fuerza tengo que compartir, así que aquí estoy, gracias a Polar, para contaros lo que ya se anunciaba el año pasado. En agosto volví a Italia. Estuve entre el Véneto y el Valle de Aosta, lugar este último privilegiado a los pies de los Alpes italianos, disfrutando de una fiesta regional, de una extraña batalla de vacas llamada “Batalla de las Reinas” y de la espectacular acogida de viejos y nuevos amigos. Terminada la primera parte de las vacaciones partí con mi amiga Simone hacia Israel, donde nos esperaban ya algunos de los compañeros del año pasado. Estuvimos cuatro días visitando Tel Aviv, San Juan de Acri (AKKO) y Cesarea Marítima, disfrutando de las playas y haciendo turismo, mientras recordábamos el viaje que nos había unido y nos preparábamos para la nueva experiencia que íbamos a vivir. Llegado el 17 de agosto salimos todos de Jerusalén, empezaba la peregrinación por Tierra Santa 2009. La primera noche la pasamos en el desierto: Arad, igual que en 2008. Si el año pasado había sido una experiencia terrible en el inicio, sin maleta, la tienda llena de palomas y sus restos orgánicos, y casi no dormir por los ruidos de los animales, este año en cambio nos pareció estar en un hotel de 5 estrellas: la tienda estaba

Tierra Santa (2ª parte) apartada del campamento, no había palomas y los “beduinos” nos habían preparado una cena que bien podía definirse como opíparo banquete. Francesco nos decía que cogiéramos fuerzas y no nos pensáramos que iba a ser así todo el viaje, y efectivamente al día siguiente volvimos a nuestro querido humus en pan de pita, fruta fresca de temporada y vegetales varios propios de la dieta del peregrino.

En todas las meditaciones vividas en esta última peregrinación surgía la lógica del amor: no es que Jesús tuviera súper-poderes y a su paso todos eran curados y convertidos, sino que iba allí dónde no iba ninguno, se acercaba a los excluidos, les miraba como no les había mirado nadie jamás: de igual a igual, y ahí estaba el misterio de su curación: en el simple hecho de poner amor en las obras.

Los siguientes 7 días nos asentamos en el Priorato San Pietro. Los Franciscanos tienen una casa y una pequeña iglesia, a parte de un espacio para los peregrinos, que consta simplemente de una despensa, unos baños, tres duchas al aire libre y unas mesas para comer. Lo más impresionante: que está a orillas del lago Tiberíades, el Mar de Galilea, donde Jesús encontró a sus discípulos, donde caminó sobre las aguas, y, justo al lado del Priorato, en Taghba, donde se vivió el milagro de los panes y los peces. Despertarme al amanecer y bañarme en el lago, o contemplar las estrellas en el baño a media noche son dos recuerdos que me quedarán para siempre, y que no tienen precio. Dentro del lago todo se ve diferente, y te enseña muchas cosas.

Tras lo vivido en el lago y alrededores: Nazaret, Monte de las Bienaventuranzas, Monte Carmelo, Monte del Precipicio, Betsaida, Massada, Gamla, Río Jordán..., volver a Jerusalén se nos hacía cuesta arriba, teníamos la sensación de ser los discípulos que le decían a Jesús “basta ya con eso de que tienes morir... estamos aquí estupendamente, ¡quedémonos!”.

El desierto me enseñó a fiarme de los demás y a sobrevivir. Este año el lago ha confirmado todo lo aprendido allí para abrirme los ojos a lo más sencillo del por qué de las cosas: el amor.

Pero en Jerusalén estaba una vez más el recuerdo de aquella pedagogía del desierto: morir para nacer; y con el paso por los pasajes del Evangelio, nos esperaba una muerte y una resurrección que sólo tenían una lógica, un por qué: el Amor. Ambas cosas, muerte y resurrección, nos iban a estar esperando también a la vuelta de nuestra peregrinación, que no ha terminado sino que continúa en nuestro día a día, en España y en Italia, en nuestros barrios a dónde nadie quiere ir, con nuestros iguales a los que nadie quiere mirar.

33

polar


Andanzas Enrique GONZÁLEZ SANTOS Secretario de la Asociación  Promoción 1965

Aventuras y (“mayormente”) desventuras de cinco peregrinos a Santiago por el camiño portugués

Imbuidos de nuestro incombustible y masoquista espíritu peregrino, el día veintiuno de octubre de este año de gracia de dos mil nueve, a las tres de la tarde salimos en dirección a Tuy (Pontevedra), ciudad fronteriza con el norte de Portugal, los antiguos alumnos Jesús Magariño, Juan Martínez, José Manuel Saiz y el que esto suscribe, junto con el bueno de Calencio (Miguel Angel Martínez), padre del antiguo alumno Juan, citado en segundo lugar. Después de un plácido viaje en el monovolumen de Jesús, llegamos a Tuy, naturalmente lloviendo, como es lo normal que suceda en Galicia y más por esta época, y una vez aparcado el coche convenientemente, pues íbamos a dejarlo abandonado durante una semana, nos dirigimos al albergue, situado a la vera de la Catedral, hermoso edificio de diferentes estilos, románico y gótico, dedicado a Santa María, para que, después de una no muy copiosa cena, y de ver el segundo tiempo del Madrid contra el Milán, nos acostáramos, dispuestos a comenzar nuestra andanza por el camino portugués rumbo a Santiago. Jueves día veintidós de octubre, y hora de las 7’30 de la mañana aproximadamente, nos levantamos y, una vez desayunados y hechas las fotos de rigor, emprendemos el camino, con una lluvia intermitente pero pertinaz, camino de Redondela, que será el final de la primera etapa. Decir que dejamos atrás una ciudad señorial, Tuy, marcada por la frontera a lo largo de los siglos, y de un sabor histórico y arquitectónico fuera de duda, con un trazado magnífico y una construcciones en piedra que denotan su antañón esplendor. Atravesando una zona boscosa, nos vamos acercando a Porriño, alcanzando el tramo más demencial del camino portugués, que trascurre a lo largo de todo el polígono industrial de dicha ciudad, y calándonos poco a poco, puesto que la lluvia no nos ha abandonado en ningún momento del trayecto, atravesamos en linea recta dicha zona industrial, llegando al casco urbano de Porriño sobre las dos del mediodía, donde, después de reponer fuerzas, continuamos camino, siempre subiendo y bajando hasta llegar sobre las seis de la tarde a las afueras de Repolar

34

dondela, y entonces, tras una bajada prácticamente en picado, plantarnos en el casco urbano de dicha Ciudad, que como todo el mundo sabe, es famosa por el aceite que se evapora sin que nadie sepa el procedimiento, y si no que se lo pregunten a los que vivieron esa curiosa historia en tiempos de la “oprobiosa”. Redondela es una villa muy típica del sur de Galicia, asimismo con un sabor clásico, y que tiene un magnífico albergue de peregrinos en el centro de la misma, donde nos hospedamos y topamos nada menos que con catorce peregrinos italianos, de todas las zonas de dicho país, con los cuales ya coincidiríamos prácticamente hasta llegar a Santiago. Viernes día veintitrés y hora aproximadamente la misma en que se tocó diana el día anterior, nos levantamos y después de desayunar seguimos ruta hasta Pontevedra, siguiente etapa, naturalmente lloviendo de forma incesante, aunque suavemente, con el típico “calabobos”, que se nos iba metiendo hasta los tuétanos, siguiendo un rato la vía del ferrocarril y posteriormente acercándonos a la ría de Vigo, llegando a contemplar la impresionante obra de ingeniería del puente de Rande, pasando a continuación por Arcade y Pontesampaio, atravesando el magnífico puente de piedra y continuando, sin que viéramos un solo lugar donde descansar hasta llegar a las afueras de Pontevedra. Más hete aquí que cuando nos encontrábamos absolutamente desfallecidos y con más hambre que el chiquillo del esquilador, vino en nuestra ayuda la Divina Providencia en forma de una tasca maravillosa, donde nos sacudimos un almuerzo de órdago a la grande a base de un pulpo estupendo y patatas con grelos. Para entonces, Juanito Martínez ya andaba renqueante, y al reanudar el camino tuvo que llegar al albergue, situado a tiro de piedra del mesón en que matamos la “gusa” transportado en automóvil, pues su rodilla se le había hinchado hasta el punto que al día siguiente no pudo seguir y se cogió el autobús para volver a Burgos. Esa noche pernoctamos en el albergue de Pontevedra acompañados por los italianos, unos portugueses que estaban haciendo el Camino en bici y que se lo tomaron a beneficio de inventario,

puesto que solo les quedaban unos sesenta kilómetros para llega a Santiago, y varios caminantes patrios. Día veinticuatro de octubre, salimos relativamente pronto de Pontevedra, lloviendo no demasiado, lo que no presagiaba lo que iba a ocurrir posteriormente, y pensando que se trataba de una etapa sencilla de caminar. ¡Cuán equivocados estábamos!. Para empezar, la etapa, que transcurría en su primer tramo siguiendo la vía del ferrocarril, y que se suponía que era llana, comenzó a hacerse abrupta como la que más, con continuas subidas y bajadas, y con el problema añadido que cada vez llovía con más intensidad, hasta el punto que en un momento determinado comenzó a transcurrir por una zona boscosa, arreciando la lluvia de tal forma que literalmente caminábamos por medio de un río, pues el sendero se convirtió en un riachuelo, donde (y servata distantia) estábamos emulando el milagro de Jesucristo caminando por encima de las aguas. Llegó un momento determinado que estábamos exhaustos, y atravesamos la vía del ferrocarril, llegando al único lugar habitado existente por aquellos inhóspitos parajes, en el que existía una tasca donde pudimos reponernos con unas latillas de “xoubas” (sardinillas), y continuar ruta. Cuando estábamos absolutamente calados hasta los tuétanos, encontramos una marquesina de la parada del autobús a la salida de un pueblo en que, lógicamente y con la que estaba cayendo no había un alma, y allí nos preparamos unos bocatas. Continuamos ruta y tuvimos la suerte de encontrar una gasolinera tres o cuatro kilómetros antes de llegar a Caldas de Reis, donde nos sacudimos unos lingotazos decentes (de centenario Terry) que fueron mano de santo para poder llegar, ateridos y calados de pies a cabeza, hasta el hotel (dado que en Caldas no hay albergue), con la inmensa fortuna de que pudimos poner la ropa a secar en el cuarto de calderas, y tenerla lista para el día siguiente. Día veinticinco de octubre, cambio de horario y nos quedamos “roques”, quizás por el cansancio acumulado, quizás por dormir en sábanas, el caso es que salimos de Caldas a las diez y media de la mañana, después de sacarnos las fotos re-


glamentarias en la fuente de aguas termales que existe junto al balneario. El día, bendito Dios, era espléndido, luciendo un sol radiante, sin nube alguna y transcurriendo la ruta por una zona boscosa junto al río, a la sombra, terreno totalmente llano, una auténtica maravilla entre tilos, robles eucaliptos y otras especies, solamente con el murmullo de las aguas, hasta encontrarnos con un lugareño nonagenario que nos preguntó si eramos de Teruel, pues él había estado allí en la guerra, contándonos una serie de entrañables “batallitas”. Seguimos el plácido camino hasta Pontecesures, donde antes de llegar paramos a comer en una especie de taberna-autoservicio, y por la tarde alcanzamos Padrón, donde según cuenta la leyenda fueron dejados los restos del Apóstol Santiago después de ser traídos por mar desde Palestina. Después de asearnos en el albergue, y oir misa en su impresionante iglesia junto a aquel, nos fuimos a cenar y a prepararnos para atacar la última etapa que nos llevaría a Santiago. Veintiséis de octubre, salimos del albergue con un tiempo magnífico y enseguida alcanzamos Iria Flavia, barrio de Padrón con un majestuoso cementerio y la casa de la familia Cela Trullok, donde está enterrado el premio Nobel, y que tiene un busto de D. Camilo. Seguimos ruta con un día espléndido y una zona boscosa hasta llegar a las afueras de Santiago, parándonos a comer en Milladoiro, y alcanzando nuestra meta a media tarde. Una vez sellada la Compostela y hecha la visita reglamentaria, nos dimos un garbeo por los alrededores de la Catedral, cenamos y a la cama, a descansar totalmente de las fatigas sufridas. Veintisiete de octubre, después de intentar oir misa, sin éxito alguno, tomamos el autobús para regresar a Tuy, donde comimos y volvimos en el coche de Jesús, que habíamos dejado aparcado una semana antes, llegando a Burgos por la noche sin más novedad. Resumiendo: un camino más duro de lo que pensábamos, y más por las condiciones atmosféricas, pero que tiene mucho encanto por lo general. De todas formas, para ir a Santiago merece la pena hacerse cualquier camino. Ultreia y ánimo a todos, los que estéis pensando en haceros el Camino.

Buen provecho Jaime MANRIQUE DEL RÍO Promoción 1980

En colaboración con José Antonio Cuesta (Asociación Micológica Burgalesa “Gatuña”)

Tapa de champiñones con turrón Picar los champiñones muy menudos y saltearlos 5 minutos con aceite y sal en una sartén. Reservar. Triturar en una picadora el turrón. Poner en una sartén a fuego lento el ajo, el pimiento y la panceta muy picados; así que estén hechos se sube el fuego y se añade el turrón. Revolver contínuamente hasta que el turrón esté un poco dorado.

Variante: Hacer todo lo anterior, pero añadiendo al ajo, pimiento y panceta los pies de los champiñones muy picados.

Los champiñones se hacen a la plancha, o cocidos (10 minutos con sal y un poco de limón) y se rellena con la masa. Luego si es preciso se calientan al microondas con un poco de perejil.

Añadir el vino blanco y reducir unos minutos.

Ingredientes:

Añadir los champiñones y verificar el punto de sal. Una vez que la masa tenga una consistencia adecuada se saca y se sirve en tartaletas, pan tostado, etc. con un poco de perejil espolvoreado.

250 gr (1 bandeja) de champiñon cultivado

Buen provecho.

½ tableta de turrón Alicante ½ pimiento verde de freir 1 diente de ajo 1 vaso (100 cc) de vino blanco 50 gr de panceta aceite, sal, perejil, tartaletas, tostadas, etc.

35

polar


Entre ayer y hoy David DOBARCO

La profesión musical permite la actividad hasta la última y definitiva jubilación, en muchos casos, según el tipo de música interpretado; John Lee Hooker trabajó hasta su muerte, como casi todos los “bluesman” americanos. En cambio, la supervivencia del artista pop es más difícil: la veterana Karina aguantó hasta que perdió la fuerza para disparar su arco de las flechas del amor. Trataré del último trabajo de algunos músicos reconocidos que, alejados de la sorpresa inicial, actualmente producen dignos productos de consumo, haciendo una referencia a su obra anterior más representativa.

ERIC CLAPTON & STEVE WIWOOD: Live From Madison Square Garden La novedad es un doble Cd en concierto, que rememora su participación hace 40 años en el grupo Blind Faith, de efímera existencia. Entonces, los “egos” de ambos jóvenes prodigiosos músicos chocaron y dieron al traste con el primer gran “supergrupo”; Steve Winwood procedía de Traffic y Spencer Davis Group y Eric Clapton de los Cream, Yardbirds y John Mayall, unos avales tremendos. Hicieron un buen disco y una pésima gira por Estados Unidos, así que se separaron y continuaron con interesantes trayectorias personales. Esta grabación demuestra que la mala gira del 69 fue un accidente, producto de la inmadurez, y el Cd suena muy bien, añadiendo a los temas de Blind Faith otras canciones conocidas de Winwood, Clapton y J.J. Cale, especialmente. No aporta sorpresas, pero se agradecen sus nuevas grabaciones. Como referencias anteriores citaré, por parte de Eric Clapton Wheells of Fire con Cream y Layla and Other Assorted Love Songs con Derek and the Dominos. Por Steve Winwood Traffic y Arc of a Diver, aunque se podrían citar muchos más ejemplos de ambos.

LEONARD COHEN: Live in London El pasado verano se recordará, además de la histeria mediática de la gripe “A”, por la amplia gira que realizó el venerable músico (75 años) por España. Junto con Bob Dylan, supone la cumbre de la madurez en la cultura del rock; aunque probablemente a ellos esta calificación les resulte indiferente, ya que su obra profundiza en lo intemporal de la condición humana, pero ubicado en el contexto de su tiempo. A pesar de haber ganado mucho dinero y ser judío, a Leonard también le ha afectado la crisis económica, bajo la forma de su administrador estafador y, ante la precaria situación en la que quedó, ha tenido que abandonar su retiro budista y volver al espectáculo; afortunadamente parece que le ha ido bien. En el Cd grabado en Londres se aprecia cómo mantiene esa seducción hipnótica que provoca su música y su voz, algo que pudieron apreciar quienes asistieron a sus conciertos. Su obra anterior es toda magnífica pero, personalmente, me resultan imprescindibles sus dos primeros discos: Songs of Leonard Cohen y Songs from a Room.

U 2: No Line in the Horizon Tal vez los U2 sean el grupo de rock más interesante surgido tras la “New Wave” de finales de los 70 (movimiento asociado a Police, Pretenders, Graham Parker, etc…), aunque nacieron en ella, su reconocimiento fue posterior. Bono y compañía han sido plenamente conscientes del poder mediático del rock, lo controlan como nadie, y lo han utilizado para defender causas comprometidas, lo que no ha impedido su éxito económico, lo que es raro y está muy bien. Además, siempre se han preocupado por evolucionar su música, atentos a las tendencias pero con resultados desiguales. La nueva entrega es una demostración de que los polar

36

U2 son los mejores haciendo la música de U2, aunque algunas veces se les olvidara, y lo aclaran desde el principio con el tema del título y Magnificent; es buen disco en la línea de regreso a sus orígenes, iniciada por los dos trabajos anteriores; así que vuelve a sonar la voz de Bono, con su habitual convicción dramática, escuchamos trenzados de guitarra de The Edge, o su dibujo sobre paisajes sonoros en Unknow Caller o Moment of Surrender, así como su poderosa sección rítmica en Get on your Boots y Stand up Comedy; el disco termina con una insomne Cedars of Lebanon, con la que Bono expresa su lejanía musical con el ocio despreocupado de la música habitual. Sin duda su mejor obra es el magnífico The Joshua Tree, seguido del Ratle and Hum, pero, tal vez, si hubieran entrado en esa línea, hubieran acabado encasillados en el R&B como los Rolling Stones. ¡Vaya dilema!

BRIAN WILSON: That Lucky Old Sun Brian siempre fue reconocido como el máximo talento de los Beach Boys y, lamentablemente es el únco superviviente de la familia, ya que Carl y Dennis, “sus queridos hermanos a los que echa de menos casi todos los días de su vida”, murieron hace años. Su disco de finales de 2008 ofrece todo el colorido optimista de los antiguos chicos de la playa, contando con la colaboración especial de sus amigos Van Dyke Parks y Scott Bennett. El disco está muy bien: lleno de momentos con sofisticadas instrumentaciones, recitados de Van Dyke Parks y las magníficas armonías vocales “de la casa”, como el tema que titula el álbum, y con los tópicos de siempre “forever she’ll be my surfer girl” (dedicado a su esposa), etc... En contraste con el pasado, debe destacarse entre su copiosa producción, tanto individual como colectiva, dos casos admirables: el álbum Pet Sounds, de influencia reconocida por los Beatles en el Sargent Peppers, pero la publicación de éste produjo un efecto negativo, ya que Brian estaba acabando el álbum Smile y se quedó tan impresionado que no pudo terminarlo, a su gusto, hasta casi cuarenta años después (a pesar de ello el grupo lo publicó y es uno de los mejores). Brian es uno de los grandes músicos pop, pero su vida ha sido bastante caótica, dada su personalidad bipolar, además de por sus excesos. Así que todos los discos de los Beach Boys y de Brian Wilson son recomendables, pero en este caso destacaríamos los álbumes referidos.

DIANA KRALL: Quiet Nights Todavía me pregunto por qué tengo unos cuantos discos de Diana. Cotizada pianista y cantante (“susurrante”) de Jazz, “famosa, rica y guapa” pareja de Elvis Costelo. En realidad, es una máquina de producir discos de música ambiental con “standards” de exquisita corrección política, que los convierte en ideales para relajar la espera en la sala del dentista o un ambiente “lounge” para públicos apaciblemente adultos. En esta ocasión, el hilo conductor es la bosanova, tomando el título del tema de Antonio Carlos Jobim; bajo esa agradable base rítmica desarrolla temas brasileños o de clásicos norteamericanos, que acaban siendo absorbidos por una envolvente orquestal de tiempo medio que los uniforma. Música sin sobresaltos, casi plana … para servir “on the rocks”, preferiblemente con un dry martíni. Para terminar, recordad que es muy fácil encontrar buena música y regalarla, a pesar de Ramoncín, Teddy y compañía; incluso la buena suele resultar casi siempre barata, ya que la mercadotecnia suele apostar por vender cara la basura. En cualquier caso, siempre nos quedará “Internet”.


LOTERÍA DE NAVIDAD

FIESTA DE NAVIDAD

59.429

Viernes 18 de diciembre de 2009 a las 20:30 en Molinillo 3

Podéis adquirir la lotería SIN RECARGO en la administración nº16 Avda. del Cid 20

Javier ANGULO, s.j.

TU CORREO ELECTRÓNICO

En memoria de Ignacio Ellacuría, una referencia para cualquier ciudadano del mundo. Coincidiendo con el motivo principal de nuestra revista, la experiencia de nuestros compañeros en el mundo, se conmemora el veinte aniversario del asesinato en El Salvador del Padre Ignacio Ellacuría, Rector de la Universidad Centroamericana (UCA). En el mismo atentado murieron también otros cinco compañeros, jesuitas españoles como él, y la cocinera

y su hija, que les atendían en la residencia del campus.

gociador del proceso de paz posterior.

Fue un ciudadano del mundo, firme en su misión y con una posición clarividente e inteligente por la paz, la justicia y la concordia.

Un hombre justo, sufrió la injusticia que muchas veces padecen los que se anticipan a su tiempo.

Lo que él propuso sólo unos meses antes de ser asesinado, fue premonitorio y sirvió, eso sí después de su muerte, para guía en el proceso ne-

No te lo puedes perder:

Honremos con nuestro recuerdo a estos jesuitas españoles. Sírvannos de guía su proceder y su búsqueda de justicia y solidaridad allá donde vayamos.

Ecos de la Asociación

Para facilitar las comunicaciones con todos los asociados os pedimos que enviéis un correo electrónico con el texto ANDESTAS a la cuenta de correo asociacion@andestas.com Esto nos facilitará actualizar vuestros datos y las comunicaciones con todos vosotros y os podremos avisar con agilidad de las actividades realizadas por la asociación

Consiliario de la Asociación 

20:30 Asamblea 21:00 Vino español

Su legado http://www.ensayistas.org/filosofos/spain/ellacuria/ http://www.foroellacuria.org/ http://www.centroellacuria.org/ Biografía http://www.jesuitas.es/pages/compaF1EDa-de-jesFAs/jesuitas/ignacio-ellacurEDa.php

37

polar


GALARDÓN DE TEATRO Carlos Contreras Elvira (Promoción 98), sobrino de José María y Laurentino García Elvira (Promoción 77) recibió el Premio de las letras Jóvenes de Castilla y León, en la modalidad de Teatro por la pieza titulada Ius Soli, que aparecerá próximamente en la antología que cada año publica la Junta de Castilla y León con los textos premiados en narrativa, teatro y poesía cuyos autores reciben además un premio de dos mil euros. Como ya ha salido varias veces en nuestra revista, Carlos es autor de otros muchos escritos también premiados. Actualmente alterna sus estudios de Dramaturgia con las últimas correcciones de su ensayo Cartografía del verbo. Desde la revista nuestra más sincera ENHORABUENA CARLOS.

Ecos de la Asociación

Y VA DE CARLOS Otro Carlos, este Carlos Frübeck Moreno (Promoción 94) ya conocido como poeta y ensayista, se estrena ahora en un relato con 9 cuentos repletos de “Fantasmas”. Ha publicado con Ediciones del Viento “La ceguera de los ciervos”, un libro donde los personajes viven acorralados por sus recuerdos. En su libro mezcla diferentes géneros, casi todos narrados en primera persona, pues como él mismo dice: “Tengo esa tendencia. Es arriesgado porque te pueden salir cosas inverosímiles, pero es donde mejor me muevo”. Sitúa las historias en lugares que le son familiares como Vietnam, Copenhague, Italia o Burgos. Carlos es autor de los libros Mi primera claridad, Retratos de alquiler y Caballos. NOTA de la REDACCIÓN: Esperamos de ti, Carlos, y de tu pluma colaboradora para esta revista que es también tu revista. Que tengas muchos éxitos como escritor. SUERTE. PREMIO El periodista de DB Álvaro Melcón Palacios (Promoción 1994) gana el premio a la Excelencia de Turismo. Obtiene el premio por el reportaje que publicó en Diario de Burgos el pasado 30 de agosto. Estos son mis argumentos daba las claves sobre las posibilidades y los requisitos que cumple o le faltan a Burgos de cara a la presentación del proyecto con el que poder optar a la capitalidad europea de la cultura en 2016. El jurado ha destacado, además de la calidad, el “optimismo que desprende el artí(Recogido del Diario de Burgos, jueves 12 de noviembre 2009) culo”.

Nuevos Matrimonios: Carmen de Arriba Alonso (Promoción 98) y José Luis Pérez Hernández 27 de junio de 2009 En la catedral nueva de Salamanca Irene Fernández-Mayoralas Cifuentes (Prom. 97) y David González Pérez 1 de agosto de 2009 En la iglesia de la Merced-Jesuitas, Burgos Jorge Tamayo Doncel (Promoción 96) y Jimena Rilova de la Hera 29 de agosto de 2009 En la parroquia de San Nicolás, Burgos Mario Santos Rodrigo (Promoción 94) y Sílvia Valle Martín 29 agosto 2009 En la catedral nueva de Salamanca Juan Vallejo de Lomas (Promoción 1996) y Verónica Izquierdo Rey (AA Ciclos Formativos) El día 14 de agosto de 2010 En la Iglesia de la Merced – Jesuitas (Burgos)

Fallecimientos: Jesús Gutiérrez Velarde, sj Profesor emérito de COU El día 24 de diciembre de 2008, en Villagarcía de Campos (Valladolid)

Luis Munguía Arlanzón Profesor emérito de 5º de Primaria El día 25 de diciembre de 2008, en Burgos

Juan Carlos Estébanez Gil Antiguo Alumno Promoción 1980 El día 9 de octubre de 2009

PROMOCIÓN DE ALUMNOS DE LA MERCED

CELEBRACIÓN

1984-1985 Se está preparando la reunión conmemorativa de los 25 años desde que dejamos el colegio. Facilitadnos la difícil labor de localizaros y enviad vuestros datos a la asociación. Os haremos llegar un boletín con información del programa y de la fecha de la celebración. La manera más sencilla de comunicarnos es a través del correo electrónico. Envíanos el tuyo a:

PRÓXIMA DE LOS

25 AÑOS

asociacion@andestas.com 5º A CURSO 1977/78

www.andestas.com

polar

38

EN NUESTRA PÁGINA WEB ESTÁN DISPONIBLES PARA QUE PUEDAS DESCARGAR LAS IMÁGENES QUE APARECEN PUBLICADAS EN ESTA REVISTA.


Nos une

una nueva cultura


Polar 13