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La Ranam

de charca en charc La Ranamanca es un anfibio muy especial. Puede que sea porque, como dicen sus músicos, le falta una anca, o puede que sea porque de salto en salto y sin salir de Castellón, haya impregnado sus pies del aroma de La Habana en Cuba, de Tijuana en México, o de Cádiz, muy al sur de la península, donde las brisas más flamencas se mezclan con el aire caliente de Marruecos. Y es que, además de toda esta amalgama de influencias, la Ranamanca se divierte como si se remojara en las playas jamaicanas y se viste con la elegancia de un bailarín de tangos.

Texto: Ferran Alcácer Fotos:

A

todo esto se le puede llamar rumba-fusión si se desea, o rumba de La Plana como a sus componentes les gusta decir. Sobre lo que no hay duda es que crean, desarrollan e interpretan cada vez que se suben al escenario, muy buena música. Lo consiguen a base de trabajo, de horas y horas de ensayos y esfuerzos, muchas pruebas que repiten una y otra vez, para que el público lo pase genial en sus conciertos. A la Ranamanca hay que escucharlos dos veces. Una en casa, acomodado en el sofá, si consiguen no levantarse a bailar, y apreciar cada matiz, que corroborará lo escrito hace unas líneas. Sorprende cómo defienden cada palo que se mezcla en sus canciones. Gardel les bailaría y les estrecharía la mano encantado si

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El público se convierte en ranasmancas

Vicent, Juanki y Gabi pasaron por Radio Castellón para llenar el estudio de rumba


manca,

ca al son de la rumba de La Plana

La Ranamanca finalistas del Castellón en Vivo

Gabi es la voz que hace croar a la Ranamanca

La Ranamanca está llena de colores

Juanki al bajo es impecable

pudiera y Compay Segundo les invitaría a comer un arroz con plátano frito tras compartir guitarras y mojitos. La segunda escucha debe ser irremediablemente sobre un escenario, donde los nueve componentes de La Ranamanca lo dan todo. Alfonso, desde la Isla de San Fernando, y Antonio, el más veterano, rasgan, rompen y realizan arpegios según el ritmo de guitarra que necesite la canción. Aunque para ritmo el que marcan Franky al bajo, Lluís a la percusión y Juanmi a la batería. Se encargan de dictar los pasos del público, ellos deciden si saltamos o movemos los pies bailando. La fusión no

sería completa si no hubiera una sección de vientos. Omar al saxo, Juanvi a la trompeta y Vicent al trombón la componen. Como tres ranas hinchan sus carrillos y aportan el son. Melodías que beben del ska, del reggae, de la salsa... Se vacían los pulmones para que el público respire música. Esta Ranamanca tiene guasa, diversión, buen humor y un puntito canalla. Una rana que no habla, que canta, y lo hace a través de las cuerdas vocales de Gabi. Tendría aspecto de crooner si no fuera porque se contornea lo máximo permitido por la física. Conecta con el público, lo busca y lo encuentra y le interpela. Con su voz quebrada y su sonrisa callejera consigue h a c e rnos

sentir partícipes del espectáculo. Acaban de editar su primer EP, Sobre sorpresa toda una declaración de intenciones y una pista de lo que encontraremos en él. Temas como Rumba en vena, Canto o Me quedo sintigo forman parte de su charca. ¿Saltas con ellos?.

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La ranamanca ok