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Bichos raros Sillas de ruedas para perros. Existen.

Ferran Padrรณ 679296863 ferrancastellpadro@hotmail.com


Al año de ser adoptada Mel sufrió una hernia discal. Se operó de urgencia y se hizo todo lo posible para su recuperación. Quedó inválida. Pasados 6 meses desde la cirugía se le compraron las ruedas. Las patas traseras rozan con el suelo. Los primeros días llegaba a casa con heridas, motivo por el cual se complementó la silla con unos botines de caucho.


Ketty se encuentra en una casa de acogida a la espera de ser adoptada. La cuida Isabel, que forma parte de una asociaciĂłn dedicada a animales con discapacidad. Ketty tiene silla, pero ĂŠsta se encuentra en el local de la entidad. Para llegar allĂ­ Isabel utiliza una mochila para transportarla.


Plaza de parking.


Con la silla pueden correr como cualquier otro perro, pero no pueden subir y bajar escaleras.


Paseando por el barrio de GrĂ cia (Barcelona).


Mel tiene a Carme como referente. Siempre estรก pendiente de sus movimientos.


Hodgi fue adoptado por Marta, fisioterapeuta canina de profesión. Estuvo dos meses en una jaula para intentar soldar una fractura con afectación medular. Se lo encontraron en una carretera. Se soldó pero le dejó secuelas. A menudo aprovechan para mantener el tono muscular con diferentes técnicas. Aparato de ultrasonido.


Cinta de correr acuรกtica. Entre paciente y paciente Marta y Hodgi se zambullen.


Herramientas que compensan una dificultad. Ruedas y manos ajenas.


Alrededores de PolinyĂ  (Barcelona).


Marcha simbólica y de sensibilización en el Canicross de Gavà.


En casa Hodgi debe llevar botines para no rayar el parquet y paĂąal para evitar escapes.


A Mel hay que vaciarle la vejiga tres veces al dĂ­a. Tiene incontinencia. A veces hay pĂŠrdidas que requieren un tiempo de aseo.


Dan, dedican mucho, pero reciben tanto o mรกs.


Ser diferente es algo comĂşn.


Ferran Padrรณ 679296863 ferrancastellpadro@hotmail.com


Bichos Raros. Sillas de ruedas para perros. Existen.