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MANUAL DE FORMACIÓN PARA EL MONITOR DE OCIO Y TIEMPO LIBRE

Tema 15 PRIMEROS AUXILIOS Y PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Como profesionales del tiempo ocio y tiempo libre encontraremos en los primeros auxilios un aliado importantísimo al momento de tener que afrontar un evento inesperado que requiera de la aplicación de una técnica específica.

Trabajamos con personas y grupos de personas en diferentes ambientes. En entornos controlados, donde existen una serie de riesgos que pueden causar un daño (eléctrico, caídas por desniveles, etc.) y en entornos no controlados, como experiencias directas en espacios naturales, donde una persona puede sufrir una serie de accidentes, que en caso de aplicar técnicas especificas de ayuda, podremos reducir el riesgo que se produzca. Es nuestro deseo poder presentaros un conjunto de técnicas que se deben conocer para afrontar las situaciones más comunes de primeros auxilios que se le presentan al profesional del ocio y tiempo libre.

Muchos de los conceptos que aquí expresamos son similares a los que os presentaremos en el capítulo destinado a la prevención de riesgos laborales (riesgos, daño, prevención, etc.) no obstante en este capítulo no nos centremos tanto en la autoprotección del profesional, sino en la asistencia que podemos brindar al destinatario de la actividad que estemos coordinando.

La mejor técnica en primeros auxilios es saber que no debemos hacer para agravar una situación.

Podemos definir los primeros auxilios como “...las técnicas terapéuticas no profesionales urgentes aplicadas a una víctima de accidente o enfermedad


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repentina, en tanto llega el tratamiento especializado. Estas medidas tienen como objeto la atención primaria del enfermo o herido, para evitar su agravamiento, hasta el momento en que pueda ser atendido por un médico”.

Es por esto que debemos prepararnos para afrontar una situación inesperada. En el ámbito del ocio y tiempo libre podemos encontrar una serie de eventos que suelen repetirse de manera periódica en las actividades que organizamos, que están muy relacionadas con las edades de los destinatarios, como así también con la actividad que desarrollaremos. Por ejemplo si organizamos un campamento para niños de 10 con una dificultad media, las lesiones que más se pueden presentar son hemorragias, heridas, esguinces y contusiones.

En nuestro caso, que no somos personal sanitario, los primeros auxilios tienen un paso previo. Esto es la ficha médica que siempre debe completarnos los padres del menor antes de salir a la actividad o bien de iniciar una actividad y la existencia de un botiquín. Antes de continuar te damos una idea de lo que debe contener un botiquín de primeros auxilios.

Vendas 5 m. x 5 cm.

Alcohol de 90º

Vendas 5 m. x 10 cm.

Jeringas estériles de un solo uso

Vendaje triangular.

Smart (cinta de goma)

Compresas oculares.

Termómetro

Compresas de gas estéril pequeñas.

Compresa fría instantánea

Compresas de gasa grandes 50 x 100

Suero fisiológico

Compresas no adherentes.

Agua oxigenada

Venda elástica.

Solución de limpieza ocular

Esparadrapo. Tiras adhesivas. Algodón. Tijeras, pinzas, imperdibles. Entablillado.


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RECUERDA: EL BOTIQUIN NO DEBE CONTENER NINGÚN MEDICAMENTO. LOS UNICOS QUE PUEDEN PRESCRIBI MEDICAMENTOS S ON LOS MEDICOS

No debemos confundirnos y creer que esto debe existir solo en campamentos o actividades al aire libre. Si organizamos un Cuentacuentos y tenemos niños que son diabéticos o epilépticos y tienen una crisis sin saber sus antecedentes nos encontraremos ante una situación a la cual se nos hará muy difícil poder prestar ayuda. Además, cuando debamos notificar sus antecedentes por teléfono al 1-1-2 (poner atención en como lo hemos escrito) o bien al médico cuando llegue al lugar no tendremos elementos para guiarles. Conocer los antecedentes de una persona ayuda a que la asistencia sea más eficiente y eficaz. Es por esto que el concepto de primeros auxilios no debe ser algo ajeno a nuestra conducta sino debe estar presente en el ejercicio de nuestra labor. La prevención va asociada a los primeros auxilios. La primera es proactiva mientras que la segunda es reactiva. Siguiendo en nuestra intención de central en los destinatarios de nuestra actividad estos conceptos debemos aprender a realizar mapas de riesgos para reducir la probabilidad de que se produzca un daño.

Hace unos años realizamos un campamento. Cuando llegamos al predio, nos encontramos que en el centro del mismo había una torre de alta tensión. Unos días antes habíamos visitado el mismo y comenzamos a realizar nuestro mapa de riesgo. En el marcamos las zonas donde no realizaríamos actividades y además donde prestaríamos mayor atención para evitar que hubiese algún accidente. También hemos realizado actividades en colegios, en entornos controlados, e igualmente nos vemos obligados a elaborar mapas de riesgo. Encontramos zonas donde la propia arquitectura es un riesgo, pasillos solitarios, escaleras con poco uso, baños aislados. Lugares donde pueden suceder o bien problemas de acoso o accidentes que nadie puede asistir en poco tiempo por lo aislado del terreno. Con esto no queremos desviar el enfoque de


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nuestro tema central. Tan solo queremos afirmar que los primeros auxilios comienzan mucho antes de la puesta en marcha de la actividad. El inicio esta en la planificación misma de la actividad y en la prevención que hagamos de los posibles accidentes.

Ahora bien en nuestra profesión la seguridad total no existe. El abanico de actividades que podemos ofrecer en el campo del tiempo libre es tan amplio, que sería imposible evitar situaciones inesperadas. Es aquí donde entran en juego los primeros auxilios propiamente dichos. Os recomendamos que realicéis un curso presencial en alguna de las instituciones de prestigio que hay en nuestro país. Cruz Roja, Protección Civil y otras asociaciones tienen años de experiencia en este campo y tienen mucho que enseñarnos.

Los contenidos que te presentamos a continuación han sido realizados por expertos profesionales para el I.N.S.H.T.

Te recomendamos que la leas atentamente cada una de las fichas que componen esta guía. Por último recuerda que no basta con tener estos simples conocimientos de primeros auxilios. Te aconsejamos nuevamente que hagas un curso en alguna institución como la Cruz Roja y que siempre estés reciclando y actualizando tus conocimientos. Los primeros auxilios son técnicas en permanente revisión y cada cinco años el ERC (European Research Council ) realiza unas nuevas recomendaciones que usualmente son traspuestas a los protocolos de cada país de Europa.


NTP 246: Intoxicaciones agudas: primeros auxilios Intoxications aigües: premiers seccurs Acute poisoning: first aids Vigencia

Actualizada por NTP

Observaciones

Válida ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Vigentes:

Criterios técnicos Desfasados:

Operativos: Sí

Redactores: Dolores Solé Gómez Médico del Trabajo CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO Pedro Sanz Gallén Doctor en Medicina Departamento de Salud Pública y Legislación Sanitaria UNIVERSIDAD DE BARCELONA

Objetivos En la mayoría de procesos industriales se utilizan sustancias químicas que pueden ocasionar intoxicaciones agudas graves e incluso mortales. La presente NTP tiene por objetivos recopilar las principales sustancias químicas que pueden producir intoxicaciones agudas en el medio laboral, describir en qué procesos industriales son más utilizadas y enumerar las acciones tóxicas más importantes (ver Tabla 1) así como exponer a qué alteraciones clínicas más frecuentes e importantes deberá responder el personal sanitario en el medio laboral, cuando se produzca una intoxicación aguda.


Tabla 1: Contaminantes, principales fuentes contaminantes y principales características tóxicas de las intoxicaciones agudas en el medio laboral

Valoración médica Frente a una intoxicación aguda el médico debe valorar, inicialmente, las siguientes situaciones clínicas: ● ●

Parada respiratoria. Estado de shock.


● ● ●

Estado de coma. Alteraciones oculares. Alteraciones cutáneas.

El tratamiento general comprende: ● ● ● ●

Tratamiento sintomático. Evitar la absorción del tóxico y aumentar su eliminación. Administración de antídotos. Traslado del paciente a un Centro Hospitalario.

Mientras que el primero y segundo apartados se pueden aplicar en todas las intoxicaciones, el tercero únicamente se utilizará cuando se conozca el tóxico causante de la intoxicación (ver Tabla 2). Lo más importante del tratamiento sintomático consiste en mantener libre la vía respiratoria, así como una respiración y circulación eficaces. Evitar la absorción del tóxico tiene la máxima importancia en las intoxicaciones agudas por vía digestiva. En el caso del medio laboral, cuyas vías de entrada son fundamentalmente la respiratoria y la cutánea, lo más importante en este aspecto será la separación del intoxicado del lugar donde se ha producido dicha intoxicación, desnudándolo en caso de impregnación cutánea para evitar al máximo que el tóxico se absorba por vía dérmica. Seguidamente comentaremos las diferentes situaciones clínicas en que se puede hallar un intoxicado.

Tabla 2: Antídotos más utilizados en las intoxicaciones agudas en el medio laboral>

Parada respiratoria Es fundamental la rapidez con que se atiende a un paciente con paro respiratorio. El método más eficaz para tratar la apnea o la insuficiencia respiratoria es la ventilación mecánica (en su defecto utilizar el boca-boca), no sólo por el aporte de oxígeno que ello representa, sino especialmente para combatir la retención de anhídrido carbónico y la acidosis respiratoria. Previamente se deberá revisar que la vía respiratoria esté libre. Es muy importante también el mantenimiento de la función cardiocirculatoria; si el paro cardíaco se mantiene más de 5 minutos, cabe esperar la aparición de alteraciones cerebrales irreversibles. El masaje cardíaco debe pues instaurarse sin pérdida de tiempo.

Estado de shock La presencia de respiración rápida y superficial, taquicardia, hipotermia e hipotonía muscular hace sospechar que el paciente se encuentra en estado de shock. Son condiciones agravantes de dicho cuadro una temperatura ambiental muy baja o muy elevada, el cansancio y la colocación incorrecta del enfermo. Se le deberá poner sobre un plano rígido con las piernas elevadas y la cabeza baja. Se le administrará oxígeno y se le perfundirán líquidos lentamente, preferentemente expansores del plasma. Están contraindicados fármacos que actúen sobre la circulación periférica (éstos incidirán negativamente sobre la circulación renal). El transporte a un centro hospitalario ha de ser lo más rápido posible.


Estado de coma Hay muchos tóxicos que pueden ocasionar un estado de coma, tanto directa (organofosforados) como indirectamente (irritantes respiratorios, asfixiantes). Al paciente se le debe retirar rápidamente del lugar de trabajo donde se ha ocasionado la intoxicación. Cuando no se requieran maniobras de reanimación, se le deberá colocar extendido sobre un plano rígido con las extremidades flexionadas, evitando la posición supina o prona. La boca deberá estar abierta, girada hacia tierra y la cabeza extendida para evitar las broncoaspiraciones.

Alteraciones oculares Se intentará conocer lo más rápidamente posible la naturaleza del tóxico. Se lavará abundantemente con agua tibia o solución fisiológica, con los párpados abiertos (alrededor de media hora). El tratamiento se deberá realizar por dos personas: una logrará que los párpados se mantengan abiertos y la otra practicará el lavado mediante una gran jeringa sin cánula, evitando que la irrigación vaya hacia la córnea. Se lavará bien el saco conjuntival y se podrá utilizar un colirio anestésico. No deben emplearse sustancias neutralizantes ni pomadas. Debe remitirse al paciente a un oftalmólogo y, si se trata de sustancias caústicas, deberá hospitalizarse.

Alteraciones cutáneas Es muy importante conocer el tipo de tóxico responsable de la intoxicación. Se despojará rápidamente al accidentado de los vestidos y se lavará la piel afectada con abundante agua corriente, preferentemente tibia (alrededor de media hora) y no se frotará la piel afectada. Si el tóxico responsable es una sustancia fiposoluble (disolventes, derivados de petróleo, etc.), se deberá lavar con agua y jabón. Cuando el contacto se ha producido con sustancias de carácter ácido, utilizaremos una solución de bicarbonato de sodio al 10% y, si la sustancia es alcalina, ácido acético diluido con agua o una solución de jugo de limón. En el caso de desconocer el pH de la sustancia responsable deben emplearse siempre soluciones de bicarbonato al 10%. No utilizar nunca pomadas.

Bibliografía (1) D'ANTUONO, G. Il comportamento del medico nelle emergenze tossicologiche G. Clin. Med. 1986; 67, 73-83 (2) NOGUE XARAU, S. Bases del tratarniento de las intoxicaciones agudas Med. Clin. (Barc.) 1989; 93, 68-75 (3) MATTHEWS, G. Toxic gases Postgraduate Medical Journal, 1989; 65, 224-232 (4) SAARI, KM., LEIONEN, J., AINE, E. Management of chemical eye injuries with prologes irrigation Acta Ophthalmol, 1984; 161, 52-69 (5) NORKOOL, DM., KIRKPATRICK, JN. Treatment of acute carbon monoxide poisoning with hyperbaric oxigen: a review of 115 cases Ann. Emerg. Med. 1985; 14, 1168-1171 (6) MEREDITH, T., VALE, J.A. Carbon monoxide poisoning Br. Med. J. 1988; 296, 77- 79


(7) PEDEN, N.R., TAHA, A., McSORLEY, P.D. Industrial exposure to hydrogen sulphide: implications for treatment. Br. Med. J., 1986; 293-538 (8) TEPPERMAN, P.B. Fatality due to acute systemic fluoride poisoning following a hydrofluoric acid skin burn. J. Occup. Med. 1980; 22, 691-692 (9) BAKER, E.L., FINE, L.J. Solvent neurotoxicology J. Occup. Med., 1986, 28, 126-130 (10) CONSO, F. L'atropine au cours des intoxications par organophosphorés Concurs Méd., 1983; 105, 3537 (11) LAUWREYS, R. Toxicologie industrielle et intoxications professionnelles Ed. Masson. Paris, 1982; 367-373 (12) PRAT MARTIN, S., SANZ GALLEN, P. Aspectos toxicológicos de la exposición al óxido de etileno Rev. Saúde Públ., 1987, 21, 523-528 (13) SANZ, P., MONTERO, M., MARQUES, F., SOLE, D. Aspectos toxicológicos de la exposición al perclorometilmercaptano Salud y Trabajo, 1989; 73, 35-37 (14) CAMPANYA, M,, SANZ, P., REIG, R., NOGUE, S., OBIOLS, J., FREIXA, A., CORBELLA, J. Fatal hydrogen sulphide poisoning Med. Lav., 1989; 80, 251-253 (15) NOGUE, S., SANZ, P., MUNNE, P., REIG, R. Intoxicación aguda por disolventes clorados Rev. Clin. Esp., 1989; 185, 170-171

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NTP 247: Reanimación cardiopulmonar: primeros auxilios Ressuscitation cardio-pulmonaire: premiers secours Cardiopulmonary resuscitation: first aid Vigencia

Actualizada por NTP

No válida

605

Observaciones

ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Vigentes:

Criterios técnicos Desfasados: Sí

Operativos:

Redactor: José Luis Moliné Marco A.T.S. CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Introducción y objetivo La rápida actuación ante un accidente puede salvar la vida de una persona o evitar el empeoramiento de las posibles lesiones que padezca. Por EMERGENCIA MÉDICA entendemos aquella situación en la que la falta de asistencia sanitaria producirá la muerte del accidentado en minutos. El cerebro es el órgano más delicado de que dispone el ser humano. La falta de oxígeno ocasionará, en poco tiempo, lesiones irreversibles produciéndose la muerte en 8 - 10 minutos. Por lo tanto cualquier paro cardiorrespiratorio (fracaso de las funciones cardíaca y respiratoria, con la consiguiente incapacidad para hacer llegar sangre oxigenada a las células) es una situación de máxima urgencia ya que del tratamiento inmediato dependerá la vida del paciente. Esta NTP pretende ofrecer unas pautas de actuación ante un accidente y una técnica de reanimación cardiopulmonar para que, cualquier persona, sin conocimientos especiales en medicina, sepa qué debe o qué no debe hacerse ante una SITUACIÓN DE EMERGENCIA.

Secuencia de actuación En cualquier accidente debemos ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA. Para ello recordaremos la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones secuenciales para empezar a atender al accidentado:

La P. de Proteger Antes de actuar, hemos detener la seguridad de que tanto el accidentado como nosotros mismos estamos fuera de todo peligro. Por ejemplo, no atenderemos a un electrocutado sin antes desconectar la corriente causante del accidente, pues de lo contrario nos accidentaríamos nosotros también.

La A. de Avisar Siempre que sea posible daremos aviso a los servicios sanitarios (médico, ambulancia ... ) de la existencia del accidente, y así activaremos el Sistema de Emergencia, para inmediatamente empezar a socorrer en espera de ayuda.

La S. de Socorrer Una vez hemos protegido y avisado, procederemos a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales (ver cuadro 1): conciencia, respiración, pulso, siempre por este orden.


Cuadro 1: Actuación ante una emergencia>

Reconocimiento de signos vitales La secuencia de actuación para el reconocimiento de signos vitales se presenta en el cuadro 2.

Cuadro 2: Secuencia de actuación>

Conciencia Para saber si un accidentado está consciente le preguntaremos qué le ha pasado. Si contesta, descartaremos la existencia de paro respiratorio. El problema surge cuando el paciente no contesta. Entonces lo agitaremos levemente para observar sus reacciones (gemidos, apertura de ojos, movimientos de cabeza, etc ... ), si no existe ningún tipo de reacción significa que el estado de inconsciencia está declarado, por lo que inmediatamente y, en lo posible, SIN TOCARLO (pues puede ser un paciente traumático y existir lesiones óseas que agraven su estado) comprobaremos su respiración.

Respiración Pulso Si el accidentado está inconsciente, existen dos posibilidades: que respire o que no respire. a. Si RESPIRA: No hará falta seguir explorando sus signos vitales ya que el corazón funciona seguro, siendo el procedimiento a seguir, siempre que no sea traumático, el de colocarlo en una posición de seguridad para prevenir las posibles consecuencias de un vómito. Esta posición es la denominada en el argot del socorrismo como P.L.S. (fig. 1), que significa: Posición Lateral de Seguridad. En el caso de que el paciente respire pero sea traumático, NO LO MOVEREMOS. En ambos casos seguiremos a su lado vigilando sus signos vitales hasta que llegue la ayuda solicitada.


Fig. 1: Posición lateral de seguridad b. NO RESPIRA: Si al acercar nuestra mejilla o el dorso de nuestra mano a su boca, comprobamos que no respira, en seguida y sin perder tiempo colocaremos al accidentado, sea traumático o no, en posición de decúbito supino (estirado mirando hacia arriba) abriendo las vías aéreas, mediante una hiperextensión del cuello (fig. 2) evitando que la lengua obstruya la vía de entrada de aire. En ocasiones, con esta simple maniobra el paciente vuelve a respirar. En caso contrario y no existiendo cuerpos extraños en su boca (dientes desprendidos, chicles, ... ), el paro es evidente, por lo que deberemos suplir la función ausente mediante reanimación cardio pulmonar, efectuando la respiración artificial BOCA-BOCA (apartado 3).

Fig. 2

Pulso Cuando el paro respiratorio está instaurado y ya hemos procedido a iniciar el boca-boca, es necesario comprobar el funcionamiento cardíaco mediante la toma del pulso carotídeo (cuello), por ser éste el último que se pierde ante una parada cardíaca y por el contrario el primero que se nota al activarse de nuevo el ritmo cardíaco (fig. 3).


Fig. 3: Toma del pulso carotíedo Caso de existir pulso seguiremos efectuando la respiración artificial, pero en el momento en que desaparezca este pulso deberemos iniciar sin demora el MASAJE CARDÍACO EXTERNO, acompañado siempre de la respiración boca-boca.

Técnica de la reanimación cardio pulmonar Si el paciente está inconsciente y no respira, se debe efectuar la hiperextensión del cuello. Si continua sin respirar se realizará la siguiente secuencia de operaciones: a. b. c. d.

Apretar la frente e hiperextender bien el cuello. Extraer posibles cuerpos extraños de la boca (dientes, chicles ... ) Girar la mano de la frente y pinzar la nariz. Colocar nuestros labios alrededor de la boca del paciente sellando totalmente su boca con la nuestra. Iniciar el boca-boca: 2 insufiaciones (1 cada 5 segundos) (fig. 4). e. Una vez se ha insuflado el aire se debe comprobar el funcionamiento cardíaco a través del pulso carotideo.

Fig. 4: Boca-boca Si hay pulso, pero no respira se debe seguir con la respiración artificial boca-boca, comprobando periódicamente la existencia del pulso. Si no hay pulso, debe iniciarse el masaje cardíaco externo.

Masaje cardíaco externo Es necesario acudir a su realización cuando el paciente está inconsciente, no respira y no tiene pulso; la figura 5 indica la posición que debe adoptar el socorrista y la localización del punto de compresión torácico. La secuencia de operaciones para la realización del masaje cardíaco es la siguiente: a. Colocar al paciente sobre una superficie dura. b. Localizar el tercio inferior del esternón y colocar el talón de nuestra mano sobre él. La otra mano se apoyará de la misma forma sobre la que contacta con el tórax. c. Con nuestros dedos estirados y los brazos perpendiculares al punto de contacto con el esternón, ejerceremos compresión directa sobre el tórax, consiguiendo que se deprima unos 3 o 4 cm y a un ritmo de compresión/relajación = 1/1.


d. El masaje cardíaco siempre irá acompañado de la respiración boca-boca.

Fig. 5 El masaje cardíaco se efectuará al siguiente ritmo: ●

1 socorrista:

2 insuflaciones (boca-boca) 15 compresiones (masaje cardíaco)

2 socorristas:

1 insuflación (boca-boca) 5 compresiones (masaje cardíaco)

NOTA: Todas estas maniobras son aplicables a personas adultas. Las utilizadas en lactantes y niños no son objeto de esta NTP.

Bibliografía (1) CRUZ ROJA ESPAÑOLA Curso de formación de Monitores 1988-89 Escuela Provincial de Socorrismo de Barcelona (2) PATRICIO, J.F. y MULERO, C. Manual del Socorrista Ed. Hogar del Libro. Colección Navidad, 1986, nº 78 (3) XIMENEZ VICENTE, L. Urgencias en Medicina, Cirugía y Especialidades Madrid, 1986, Tomo 1

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NTP 247: Reanimación cardiopulmonar: primeros auxilios Ressuscitation cardio-pulmonaire: premiers secours Cardiopulmonary resuscitation: first aid Vigencia

Actualizada por NTP

No válida

605

Observaciones

ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Vigentes:

Criterios técnicos Desfasados: Sí

Operativos:

Redactor: José Luis Moliné Marco A.T.S. CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Introducción y objetivo La rápida actuación ante un accidente puede salvar la vida de una persona o evitar el empeoramiento de las posibles lesiones que padezca. Por EMERGENCIA MÉDICA entendemos aquella situación en la que la falta de asistencia sanitaria producirá la muerte del accidentado en minutos. El cerebro es el órgano más delicado de que dispone el ser humano. La falta de oxígeno ocasionará, en poco tiempo, lesiones irreversibles produciéndose la muerte en 8 - 10 minutos. Por lo tanto cualquier paro cardiorrespiratorio (fracaso de las funciones cardíaca y respiratoria, con la consiguiente incapacidad para hacer llegar sangre oxigenada a las células) es una situación de máxima urgencia ya que del tratamiento inmediato dependerá la vida del paciente. Esta NTP pretende ofrecer unas pautas de actuación ante un accidente y una técnica de reanimación cardiopulmonar para que, cualquier persona, sin conocimientos especiales en medicina, sepa qué debe o qué no debe hacerse ante una SITUACIÓN DE EMERGENCIA.

Secuencia de actuación En cualquier accidente debemos ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA. Para ello recordaremos la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones secuenciales para empezar a atender al accidentado:

La P. de Proteger Antes de actuar, hemos detener la seguridad de que tanto el accidentado como nosotros mismos estamos fuera de todo peligro. Por ejemplo, no atenderemos a un electrocutado sin antes desconectar la corriente causante del accidente, pues de lo contrario nos accidentaríamos nosotros también.

La A. de Avisar Siempre que sea posible daremos aviso a los servicios sanitarios (médico, ambulancia ... ) de la existencia del accidente, y así activaremos el Sistema de Emergencia, para inmediatamente empezar a socorrer en espera de ayuda.

La S. de Socorrer Una vez hemos protegido y avisado, procederemos a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales (ver cuadro 1): conciencia, respiración, pulso, siempre por este orden.


Cuadro 1: Actuación ante una emergencia>

Reconocimiento de signos vitales La secuencia de actuación para el reconocimiento de signos vitales se presenta en el cuadro 2.

Cuadro 2: Secuencia de actuación>

Conciencia Para saber si un accidentado está consciente le preguntaremos qué le ha pasado. Si contesta, descartaremos la existencia de paro respiratorio. El problema surge cuando el paciente no contesta. Entonces lo agitaremos levemente para observar sus reacciones (gemidos, apertura de ojos, movimientos de cabeza, etc ... ), si no existe ningún tipo de reacción significa que el estado de inconsciencia está declarado, por lo que inmediatamente y, en lo posible, SIN TOCARLO (pues puede ser un paciente traumático y existir lesiones óseas que agraven su estado) comprobaremos su respiración.

Respiración Pulso Si el accidentado está inconsciente, existen dos posibilidades: que respire o que no respire. a. Si RESPIRA: No hará falta seguir explorando sus signos vitales ya que el corazón funciona seguro, siendo el procedimiento a seguir, siempre que no sea traumático, el de colocarlo en una posición de seguridad para prevenir las posibles consecuencias de un vómito. Esta posición es la denominada en el argot del socorrismo como P.L.S. (fig. 1), que significa: Posición Lateral de Seguridad. En el caso de que el paciente respire pero sea traumático, NO LO MOVEREMOS. En ambos casos seguiremos a su lado vigilando sus signos vitales hasta que llegue la ayuda solicitada.


Fig. 1: Posición lateral de seguridad b. NO RESPIRA: Si al acercar nuestra mejilla o el dorso de nuestra mano a su boca, comprobamos que no respira, en seguida y sin perder tiempo colocaremos al accidentado, sea traumático o no, en posición de decúbito supino (estirado mirando hacia arriba) abriendo las vías aéreas, mediante una hiperextensión del cuello (fig. 2) evitando que la lengua obstruya la vía de entrada de aire. En ocasiones, con esta simple maniobra el paciente vuelve a respirar. En caso contrario y no existiendo cuerpos extraños en su boca (dientes desprendidos, chicles, ... ), el paro es evidente, por lo que deberemos suplir la función ausente mediante reanimación cardio pulmonar, efectuando la respiración artificial BOCA-BOCA (apartado 3).

Fig. 2

Pulso Cuando el paro respiratorio está instaurado y ya hemos procedido a iniciar el boca-boca, es necesario comprobar el funcionamiento cardíaco mediante la toma del pulso carotídeo (cuello), por ser éste el último que se pierde ante una parada cardíaca y por el contrario el primero que se nota al activarse de nuevo el ritmo cardíaco (fig. 3).


Fig. 3: Toma del pulso carotíedo Caso de existir pulso seguiremos efectuando la respiración artificial, pero en el momento en que desaparezca este pulso deberemos iniciar sin demora el MASAJE CARDÍACO EXTERNO, acompañado siempre de la respiración boca-boca.

Técnica de la reanimación cardio pulmonar Si el paciente está inconsciente y no respira, se debe efectuar la hiperextensión del cuello. Si continua sin respirar se realizará la siguiente secuencia de operaciones: a. b. c. d.

Apretar la frente e hiperextender bien el cuello. Extraer posibles cuerpos extraños de la boca (dientes, chicles ... ) Girar la mano de la frente y pinzar la nariz. Colocar nuestros labios alrededor de la boca del paciente sellando totalmente su boca con la nuestra. Iniciar el boca-boca: 2 insufiaciones (1 cada 5 segundos) (fig. 4). e. Una vez se ha insuflado el aire se debe comprobar el funcionamiento cardíaco a través del pulso carotideo.

Fig. 4: Boca-boca Si hay pulso, pero no respira se debe seguir con la respiración artificial boca-boca, comprobando periódicamente la existencia del pulso. Si no hay pulso, debe iniciarse el masaje cardíaco externo.

Masaje cardíaco externo Es necesario acudir a su realización cuando el paciente está inconsciente, no respira y no tiene pulso; la figura 5 indica la posición que debe adoptar el socorrista y la localización del punto de compresión torácico. La secuencia de operaciones para la realización del masaje cardíaco es la siguiente: a. Colocar al paciente sobre una superficie dura. b. Localizar el tercio inferior del esternón y colocar el talón de nuestra mano sobre él. La otra mano se apoyará de la misma forma sobre la que contacta con el tórax. c. Con nuestros dedos estirados y los brazos perpendiculares al punto de contacto con el esternón, ejerceremos compresión directa sobre el tórax, consiguiendo que se deprima unos 3 o 4 cm y a un ritmo de compresión/relajación = 1/1.


d. El masaje cardíaco siempre irá acompañado de la respiración boca-boca.

Fig. 5 El masaje cardíaco se efectuará al siguiente ritmo: ●

1 socorrista:

2 insuflaciones (boca-boca) 15 compresiones (masaje cardíaco)

2 socorristas:

1 insuflación (boca-boca) 5 compresiones (masaje cardíaco)

NOTA: Todas estas maniobras son aplicables a personas adultas. Las utilizadas en lactantes y niños no son objeto de esta NTP.

Bibliografía (1) CRUZ ROJA ESPAÑOLA Curso de formación de Monitores 1988-89 Escuela Provincial de Socorrismo de Barcelona (2) PATRICIO, J.F. y MULERO, C. Manual del Socorrista Ed. Hogar del Libro. Colección Navidad, 1986, nº 78 (3) XIMENEZ VICENTE, L. Urgencias en Medicina, Cirugía y Especialidades Madrid, 1986, Tomo 1

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NTP 469: Primeros auxilios: hemorragias y shock Premiers secours: hémorragies et shock First aid: Haemorrhages and shock Vigencia

Actualizada por NTP

Observaciones

Válida ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Vigentes:

Criterios técnicos Desfasados:

Operativos: Sí

Redactores: José Luis Moliné Marco A.T.S. Mª Dolores Solé Gómez Especialista en Medicina del Trabajo CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Introducción y objetivo Las hemorragias son causa de emergencia médica (ver NTP nº 247.89), por lo que la actuación del socorrista debe ser rápida y decidida, de lo contrario la oxigenación de los tejidos se verá reducida o eliminada, produciendo la muerte de los mismos. Esta NTP pretende ofrecer unos conocimientos genera les sobre el Sistema Circulatorio y unas técnicas de actuación para detener la pérdida de sangre de cualquier trabajador que haya sufrido un accidente y en espera de la llegada de los equipos de emergencia.

El sistema circulatorio El sistema circulatorio tiene la función de transportar los nutrientes y el oxígeno a las células del organismo, también es el responsable de mantener la temperatura interna del cuerpo humano. Está compuesto por (ver fig. 1) el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre.

Fig. 1: Esquema de la circulación sanguínea en el organismo. Circulación pulmonar (oxigenación de la sangre); circulación general (distribución de la sangre oxigenada a todo el organismo


El corazón es un músculo que actúa de bomba, impulsando la sangre a través de los vasos sanguíneos. Los vasos sanguíneos son los conductos por donde circula la sangre. Existen tres tipos de vasos: (ver cuadro 1) ●

Arterias: son los vasos que salen del corazón.

Venas: son los vasos que van hacia el corazón.

Capilares: son los vasos más pequeños responsables del intercambio gaseoso en tejidos y órganos. Cuadro 1. Diferencias más importantes entre venas y arterias ARTERIAS

VENAS

SALEN DEL CORAZÓN.

VAN HACIA EL CORAZÓN.

LA SANGRE CIRCULA A MUCHA PRESIÓN.

LA SANGRE CIRCULA CON POCA PRESIÓN.

LA SANGRE CIRCULA A IMPULSOS.

LA SANGRE CIRCULA DE FORMA CONTINUA.

SON RÍGIDAS.

SON ELÁSTICAS.

LA GRAN MAYORÍA TRANSPORTA O2.

LA GRAN MAYORÍA TRANSPORTA CO2.

La sangre está compuesta por una parte líquida, llama da plasma (de color acuoso) y una parte sólida, formada por tres tipos de células: ●

hematíes: responsables del transporte de oxígeno.

leucocitos: colaboran en la defensa del organismo contra las infecciones.

plaquetas: favorecen el proceso de coagulación.

Concepto de hemorragia y clasificación Denominamos hemorragia a cualquier salida de sangre de sus cauces habituales (los vasos sanguíneos). Existen dos tipos de clasificaciones, una atendiendo al tipo de vaso que se ha roto, siendo ésta arterial, venosa o capilar y otra atendiendo al destino final de la sangre, o dicho de otra forma: ¿a dónde va a parar la sangre que se pierde?. Atendiendo a este último criterio, las hemorragias pueden ser: externas, internas y exteriorizadas. El objetivo del socorrista es evitar la pérdida de sangre del accidentado, siempre que ello sea posible. Existen casos en que siendo imposible controlar la hemorragia, la actuación consistirá en evitar el empeoramiento del estado de salud del lesionado, concretamente ante las hemorragias internas y exteriorizadas.

Hemorragias exteriorizadas Son aquellas hemorragias que siendo internas salen al exterior a través de un orificio natural del cuerpo: oído, nariz, boca, ano y genitales. Hemorragia de oído Las hemorragias que salen por el oído se llaman otorragias. Cuando la pérdida de sangre es abundante y previamente ha existido un traumatismo (golpe) en la cabeza, el origen de la hemorragia suele ser la fractura de la base del cráneo. En este caso la actuación del socorrista va encaminada a facilitar la salida de sangre de la cavidad craneal, pues de lo contrario, la masa encefálica sería desplazada o comprimida por la invasión sanguínea, pudiendo ocasionar lesiones irreversibles en el cerebro. Para facilitar la salida de sangre, se debe colocar al accidentado en Posición Lateral de Seguridad (P.L.S.), con el oído sangran te dirigido hacia el suelo y siempre que se dominen las técnicas de movilización de traumáticos, caso contrario es mejor no tocarlo. Control de signos vitales y evacuación urgente hacia un Centro sanitario con servicio de Neurología.

Hemorragias de nariz Las hemorragias que salen por la nariz se denominan epistaxis. El origen de estas hemorragias es diverso, pueden ser producidas por un golpe, por un desgaste de la mucosa nasal o como consecuencia de una patología en la que la hemorragia sería un signo, como por ejemplo en el caso de la hipertensión arterial (HTA). Es cierto que muchas personas consideran la epistaxis como un suceso normal, explicación que el socorrista no debe aceptar, pues el ser humano no está constituido para sangrar de forma habitual y «normal».


Para detener la hemorragia, se debe efectuar una presión directa sobre la ventana nasal sangrante y contra el tabique nasal, presión que se mantendrá durante 5 minutos (de reloj). La cabeza debe inclinarse hacia adelante, para evitar la posible inspiración de coágulos (ver la técnica en la figura 2). Pasados los 5 minutos, se aliviará la presión, con ello comprobaremos si la hemorragia ha cesado. En caso contrario se introducirá una gasa moja da en agua oxigenada por la fosa nasal sangrante (taponamiento anterior). Si la hemorragia no se detiene se debe evacuar a un Centro sanitario con urgencia.

Fig. 2: Técnicas para detener hemorragias de nariz (5 min.) Hemorragias de la boca Cuando la hemorragia se presenta en forma de vómito, puede tener su origen en el pulmón (hemoptisis) o en el estómago (hematemesis). Es importante distinguir su origen para así proceder a su correcto tratamiento, para ello hay que tener en cuenta el siguiente cuadro: (ver cuadro 2) Cuadro 2. Diferencias y actuación ante vómitos de sangre de origen respiratorio y digestivo. HEMOPTISIS

HEMATEMESIS

VÓMITO PRECEDIDO DE TOS.

VÓMITO PRECEDIDO DE NÁUSEAS.

SANGRE LIMPIA, CON OLOR A ÓXIDO.

SANGRE CON RESTOS DE ALIMENTO Y MALOLIENTE.

PUEDE TENER ASPECTO ESPUMOSO.

PUEDE ACOMPAÑARSE DE INCONSCIENCIA.

Actuación: a. Control de signos vitales b. Dieta absoluta c. Evacuar en posición de semisentado.

Actuación: a. Control de signos vitales. b. Dieta absoluta. c. Evacuar en posición de P.L.S.

Hemorragias del ano Atendiendo al aspecto en que se presentan las heces, podemos determinar el origen de estas hemorragias. Son de origen digestivo cuando las heces son de color negro (melenas) y de origen rectal cuando las heces se presentan con sangre normal (rectorragia). Tanto en un caso como en el otro se procederá a recomendar la consulta médica por personal especialista. Hemorragias vaginales Durante el período de gestación, la mujer no debe presentar ningún tipo de hemorragia vaginal (metrorragia). Su presencia podría indicar la amenaza de aborto, por lo que se debe conseguir un reposo absoluto (estirarla) por parte de la mujer y evitar que siga perdiendo sangre. Para ello colocaremos compresas externas sobre la vagina (sin introducir nada dentro) y cruzándole los pies los elevaremos en espera de su traslado en ambulancia a un Hospital.

Hemorragias externas Son aquellas en las que la sangre sale al exterior a través de una herida. Las hemorragias más importantes se producirán en las extremidades, ya que son las partes del cuerpo más expuestas a traumatismos de tipo laboral y es por donde pasan las arterias de forma más superficial. Los métodos que a continuación se explican, sirven para coartar cualquier tipo de hemorragia (arterial o venosa), aplicando cierta lógica según el método, la forma y el lugar en donde se produce. Así, por ejemplo, el torniquete sólo se aplicará en caso de hemorragias en extremidades. A fin de controlar y detener la emergencia (hemorragia), utilizaremos siempre tres métodos, de forma escalonada, utilizando el siguiente en caso de que el anterior no tenga éxito. Estos métodos son (ver algoritmo nº 1) la compresión directa, la compresión arterial y el torniquete.


Algoritmo 1. Cuando utilizar cada una de las técnicas para detener hemorragias externas Compresión directa Consiste en efectuar una presión en el punto de sangra do. Para ello utilizaremos un apósito (gasas, pañuelo...) lo más limpio posible. Efectuar la presión durante un tiempo mínimo de 10 minutos (de reloj), además de elevar la extremidad afectada a una altura superior a la del corazón del accidentado. Transcurrido ese tiempo, se aliviará la presión, pero NUNCA se quitará el apósito. En caso de éxito se procederá a vendar la herida y se trasladará al Hospital. (Ver la técnica en la figura 3)

Fig. 3: Compresión directa. Este método no se puede utilizar en el caso de que la hemorragia la produzca una fractura abierta de un hueso o existan cuerpos enclavados. Compresión arterial Cuando falla la compresión directa, se debe utilizar este segundo método. Es de mayor aplicación en hemorragias de extremidades, pues en el resto de zonas no es muy eficaz. Consiste en encontrar la arteria principal del brazo (A. humeral) o de la pierna (A. femoral) y detener la circulación sanguínea en esa arteria y sus ramificaciones. Con ello conseguimos una reducción muy importante (no eliminación) del aporte sanguíneo. (Ver la técnica en la fig. 4).


Fig. 4: Puntos de compresión arterial: a) arteria femoral; b) arteria humeral La arteria humeral tiene su trayecto por debajo del músculo bíceps del brazo, por lo que el socorrista comprimirá esta zona con las yemas de los dedos. La arteria femoral se comprime a nivel de la ingle o de la cara interna del muslo, para ello utilizaremos el talón de la mano o bien el puño en caso de comprimir en el muslo. La compresión debe mantenerse hasta la llegada de la ambulancia o el ingreso en urgencias hospitalarias. Torniquete Este método se utilizará SÓLO en caso de que los de más no sean eficaces y la hemorragia persista o bien cuando exista más de un accidentado en situación de emergencia y el socorrista esté solo. El torniquete produce una detención de TODA la circulación sanguínea en la extremidad, por lo que conlleva la falta de oxigenación de los tejidos y la muerte tisular, formándose toxinas por necrosis y trombos por acumulación plaquetaria. Condiciones de aplicación (ver la zona de colocación en la figura 5) ●

En la raíz del miembro afectado.

Utilizar una banda ancha (no cinturones, ni cuerdas).

Anotar la hora de colocación.

Ejercer presión controlada. La necesaria para detener la hemorragia.

NUNCA lo aflojará el socorrista.

Fig. 5: Colocación de un torniquete: a) en la raíz del miembro; b) NUNCA se aflojará

Hemorragias internas Son aquellas que se producen en el interior del organismo, sin salir al exterior, por lo tanto no se ve, pero sí que se puede detectar porque el paciente presenta signos y síntomas de shock (al igual que el resto de hemorragias).

Shock Definiremos al shock como el conjunto de signos y síntomas consecuentes a la falta o disminución del aporte sanguíneo a los tejidos,


debido a la pérdida de volumen sanguíneo o al aumento de la capacidad de los vasos. Esto implica la falta de oxigenación de los tejidos, por lo que si no se actúa con rapidez puede derivar en la muerte del accidentado.

Shock hipovolémico Es el producido por la pérdida de volumen sanguíneo (pérdida de líquido) y se origina a causa de hemorragias, quemaduras (lesiones por calor) o por deshidratación (vómitos y diarreas).

Shock normovolémico Producido por una detención de la circulación sanguínea (shock cardiogénico) o bien por un aumento de la capacidad de los vasos sanguíneos, lo que origina una pérdida o disminución de la presión necesaria para que la sangre llegue a oxigenar a los tejidos. Puede ser de varios tipos: shock séptico, producido por infección (ej. heridas); Shock anafiláctico, producido por alergias (ej. intoxicaciones, picaduras...); Shock neurogénico, producido por el dolor (traumatismos en general). Esto implica que cualquier lesión, si no se trata convenientemente, puede derivar en un estado de shock por parte del accidentado. Shock caracterizado por los siguientes signos y síntomas: ●

Alteración de la conciencia (no pérdida).

Estado ansioso, nervioso.

Pulso rápido y débil, a excepción del shock medular.

Respiración rápida y superficial.

Palidez de mucosas.

Sudoración fría y pegajosa, generalmente en manos, pies, cara y pecho.

Actuación La actuación debe ir encaminada a tratar en primer lugar la causa que ha producido el shock, evidentemente siempre que ello sea posible, pues hay causas que no podrá tratar el socorrista, como por ejemplo las hemorragias internas. No obstante, siempre debe actuar de la siguiente forma: ●

Control de signos vitales (Soporte Vital Básico. Ver NTP 247.89).

Tratar las lesiones (si es posible).

Aflojar todo aquello que comprima al accidentado, a fin de facilitar la circulación sanguínea.

Tranquilizar al herido.

Evitar la pérdida de calor corporal. Taparlo.

Colocar al accidentado estirado con la cabeza más baja que los pies (posición de trendelenburg) y siempre que sus lesiones lo permitan. (ver figura 6).

Fig. 6: Posición alternativa de trendelenburg o anti-shock ●

Evacuarlo urgentemente, controlando siempre los signos vitales, ya que la tendencia del shock siempre es a empeorar.


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NTP 250: Traumatismos oculares: primeros auxilios Traumatismes oculaires: premiers secours Eye injuries: first aids Vigencia

Actualizada por NTP

Observaciones

Válida ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Vigentes:

Criterios técnicos Desfasados:

Operativos: Sí

Redactor: Jordi Villanueva Aviñó D.E. CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Introducción El determinar cuales son las partes del cuerpo que con más frecuencia sufren los efectos de los accidentes de trabajo es una de las condiciones previas para establecer y valorar una adecuada y correcta prevención. Las lesiones oculares, como consecuencia de los accidentes de trabajo, justifican por su importancia y número la confección de la presente Nota Técnica de Prevención. La nobleza y delicadeza de la anatomía y fisiología del aparato visual explican las posibles, funestas y graves consecuencias que pueden derivarse de todo tipo de lesiones traumáticas en circunstancias laborales. Cuando la seguridad ha fracasado, tanto en la prevención como en la protección frente a los accidentes del trabajo oculares, sólo nos queda el recurso de aplicar técnicas de primeros auxilios con las que se intenta garantizar la pronta curación de las lesiones sufridas y también evitar la posible aparición de agravaciones y complicaciones. Los componentes de los Servicios Médicos de Empresa son, por razones obvias, los más calificados protagonistas en la correcta aplicación de estas técnicas.

Lugar de asistencia a accidentados En caso de lesión ocular lo ideal es prestar la primera asistencia de urgencia en dispensario o botiquín sea o no sea empresarial y a cargo de personal debidamente preparado. Dicha asistencia se limitará a un lavado ocular y aplicación de un apósito o pañuelo limpio hasta llegar al puesto de socorro más inmediato. Dada la especial estructura y delicadeza del órgano de la visión, es papel del personal del Servicio Médico de Empresa educar al personal de su Empresa para lograr el conocimiento exacto de lo que se tiene que hacer en caso de accidente, de ahí la imperiosa necesidad de formación continuada de socorristas.

Medios instrumentales El Servicio Médico de Empresa debe estar equipado con material suficiente para poder llevar a cabo una primera cura de urgencia material necesario es el siguiente: ● ● ● ● ● ● ●

Sillón reposacabezas. Luz adecuadamente intensa (100 W mate). Telelupas. Torundas de algodón impregnadas de suero fisiológico. Gasas y apósitos. Esparadrapo hipoalérgico. Lupa de +13 / +15 dioptrías.


Medios farmacológicos Es importante tener en cuenta, en la primera cura de urgencia, los distintos fármacos que pueden utilizarse, ya que la pronta administración de los medicamentos adecuados, puede beneficiar en gran manera al lesionado. De esta manera, la exploración de un ojo accidentado puede verse facilitada cuando se utilizan, por una parte, fármacos que disminuyen el dolor del paciente y, por otra, aquellos que permitan visualizar con mayor claridad la zona lesionada. En otros casos, es imprescindible aplicar fármacos que actúen directamente frenando la acción del elemento causante de la lesión e impidan que ésta adquiera mayores consecuencias. Finalmente la administración inmediata de fármacos profilácticos sirve de prevención de posteriores complicaciones.

Fármacos que facilitan la exploración Colirios anestésicos Su instilación elimina el dolor ocasionado por una lesión y permite abrir voluntariamente los párpados. Los colirios anestésicos deben ser utilizados con finos exploratorios, nunca terapéuticos.

Biosedantes Permiten calmar al accidentado que, a menudo, se halla excitado e impresionado en los primeros momentos.

Analgésicos Hay lesiones que desencadenan un dolor muy intenso (Causticaciones, heridas) haciendo imprescindible, en la cura de urgencias, el uso de estos fármacos por vía oral o parental.

Colirios Colorantes Evidencian la existencia de erosiones y causticaciones. Si se usa fluoresceína, se ha de tener en cuenta que al ser un perfecto caldo de cultivo, si la ampolla se ha dejado destapada largo tiempo o bien han transcurrido unos días desde su última utilización, es mejor tirar el frasco y empezar uno nuevo. Este problema no lo tendremos si disponemos de tiras de papel impregnadas con fluoresceína desechables.

Fármacos que mejoran el pronóstico Los más importantes son los neutralizantes de los cáusticos, de los que el más asequible es el agua; estableciendo una corriente logramos diluir y eliminar el cáustico a la vez.

Fármacos profilácticos Colirios antibióticos Toda herida en el globo ocular debe considerarse como presumiblemente infectada; por ello es imprescindible la utilización de antibiótico en forma de colirio, nunca en forma de pomada ya que, en el caso de herida penetrante, puede constituirse como un verdadero cuerpo extraño o, si el accidentado es remitido al especialista, este tipo de fármaco dificulta la exploración.

Antitoxina tetánica Administración por vía intramuscular o subcutánea a dosis de 1.500 a 3.000 unidades, supone una profilaxis eficaz.

Metodología de exploración Por tratarse de primeros auxilios, lo que se pretende es el llegar a un diagnóstico de presunción. Es importante establecer una sistemática en la exploración, de manera que siempre empecemos por un sitio y acabemos por otro. En párpados observaremos la posibilidad de erosiones. heridas, quemaduras o zonas contusionadas. Con los párpados abiertos, podemos explorar córnea, conjuntiva (superior, inferior, ángulos y fondo de saco) así como la pupila y su reflejo oculomotor. También son explorables la cámara anterior, el iris y la cara anterior del cristalino. Sólo no queda a la vista la conjuntiva tarsal superior, que puede observarse después de la eversión del párpado, tal y como nos muestra la figura 1.


Fig. 1

Localización de las lesiones Es interesante que cuando los componentes del Servicio Médico de Empresa evacuen a un lesionado a Centros Especializados, lo hagan acompañándolo de un parte en el que conste su actuación y la localización de la lesión. Para localizarla tomaremos como referencia la esfera de un reloj y para más exactitud, consignaremos si es central, paracentral o límbica (Ver fig. 2).

Fig. 2

Actuación del servicio médico de empresa delante de diferentes lesiones Contusiones SI:

● ● ●

NO:

● ●

Observación. Oclusión ocular. Traslado a Centro Especializado.

Compresión. Pomadas.

Heridas superficiales SI:

● ● ● ● ● ●

Observación. Lavado con suero fisiológico. Tinción con fluoresceína. Aplicación gotas anestésico. Oclusión si procede. Traslado a Centro especializado.


NO:

● ●

Vendaje compresivo. Corticosteroides.

Cuerpos extraños SI:

● ● ● ● ●

NO:

● ● ● ●

Observación. Lavado suero fisiológico. Aplicación anestésico. Extracción si el cuerpo extraño está en fondo de saco, párpado o ángulo lagrimal. Traslado a Centro especializado. Extracción de cuerpos extraños enclavados en córnea con torundas y sobretodo las confeccionadas con gasa estéril. Aplicación de corticosteroides tópicos. Pomadas. No oclusión compresiva.

Causticaciones SI:

● ● ● ● ●

NO:

Lavado agua corriente durante 15' en el mismo lugar del accidente. Tinción con fluoresceína. Oclusión no compresiva. Colirio antibiótico. Traslado a Centro Especializado.

Corticosteroides tópicos, si hay tinción.

Quemaduras SI:

● ● ● ● ●

NO:

Tinción con fluoresceína. Instilación colirio anestésico. Instilación colirio antibiótico. Oclusión no compresiva. Traslado a Centro especializado. Corticosteroides tópicos si hay tinción.

Fototraumatismos SI:

● ● ● ● ●

NO:

Tinción con fluoresceína. Instilación colirio anestésico. Instilación colirio antibiótico. Analgésico vía general. Traslado a Centro especializado. Corticosteroides tópicos si hay tinción.

Aconsejamos que el uso del anestésico, aunque sea una incongruencia, sólo para insensibilizar la zona y ahorrarlas molestias que el accidente ocasiona durante el traslado a Centro especializado. En otros casos no lo aconsejaríamos ya que su uso indiscriminado podría provocar una desepitalización de la córnea.

Traslado del accidentado Después de una rápida acción y un buen diagnóstico por el personal del Servicio Médico de Empresa, éste debe aconsejar como ha de ser el transporte del accidentado y por qué medios.

Medios propios


Pequeñas erosiones. Irritaciones. Cuerpos extraños.

Vehículo particular sin conducirlo el accidentado (Ocluyendo el ojo afectado) Heridas corneales. Extensas causticaciones o quemaduras. Contusiones (tener en cuenta que debe ir sentado en el asiento de al lado del conductor sin apoyar la cabeza. NUNCA en asientos traseros o con la cabeza apoyada).

Ambulancia (Oclusión bilateral) Heridas por la entrada de cuerpos extraños intraoculares. Grandes causticaciones o quemaduras.

Bibliografía ENFERMEDADES Y TRAUMATISMOS OCULARES (1) BOUJAT, J.P. Traumatismos oculares Seguranca, IV (13) 22-25, 1968 (2) CASANOVAS, J. et. al, Traumatología ocular y oftalmología ocular Edit. Alhacen, Barcelona, 1968 (3) ELKINGTON, A. KANSKI, J.J. The hammer and eye: Beware Brit. Med. J., 1 (5846) 156-157,1973 (4) ESPUÑA FIERRO, J.B. Problemática actual en traumatología ocular laboral Edit. Jims, Barcelona, 1979 (5) GREER, C.H. Ocular pathology Blackwell Scientific Publicat, Oxford, 1972 (6) PATO, N.D., GOLDBERG, M.F. Injuries of de Eye, the Lids and the Orbit. Diagnosis and management WB. Saunders Co., Philadelphia, 1969 (7) VEGA DIEGO, A.F., VEGA DIEGO, F. Cuerpos extraños oculares Rev. Seguridad, (43) 14-20, 1971 (8) ZARAGOZA, E. Eye injuries CD. C. Thomas PRIMEROS AUXILIOS (9) Eye injuries demand prompt first aid National Safety News, 108 (5), 62-63, 1973 PROTECCIONES PERSONALES


(10) Buyer's guide to eye, head and face protection Occup. Hazard, 37 (2), 43, 1975 (11) La protection des yeux en fonderie Cahiers de notes documentaires, (41) 458, 1965 (12) (12) OSHA ET Occupational Eye Protection Requiraments (13) Safety glasses Chem. Emg., 81 (17) 65, 1974 (14) DEUTSCHE NORMEN Verwendung von Sichtschreiben fur Augenschutzgeräte Norma DIN 4647, 1972 (15) HIGHATE, DJ. Contact lenses at work Occup. Safety and Health, 4 (2) 8-11, 1974 (16) HO.M.T. et al. Lunettes de protection. Bilan des essais. Critéres de choix por l'utilisateur Cahiers des notes documentaires, 77 (4) 499-520. Nota nº 924-77-74, 1974 (17) INSTITUT NATIONAL DE SECURITE La Protection des yeux Travail et Sécurité, Márs, 90-104, 1.963 (18) MARTHALER, E. La protección de los ojos Notas y documentos, (274), 5, 1968 (19) O'NEIL, J. Recent devolopments in eye protection: An expert voices concern Occup. Hazard, 37 (2) 44-46, 1975 (20) SANDER, H. Das Auge und sein Schrutz Die Berufsgenssenschaft, Sept, 343-347, 1973 PREVENCION Y PROTECCION OCULAR (21) HERRERO BOTAS Protección ocular de la industria siderúrgica Medicina y Seguridad del Trabajo, 20 (80) 35-39, 1972 (22) DYARZABAL, J.I. Prevención de accidentes oculares del trabajo Rev. Seguridad, (50) 45-46, 1973 (23) PISCUNOV, T.I. Povrezhdenia glaz y ij profilaktika u rabochi Ves. Ortalmol., SSSR, (1) 27-28,1974 (24) SMITH, V.H. The provention of ocular Injuries in industry Ophtalmológica, (158) 149-156, 1969 (25) WIGGLESWORTH, E.C. Occupational eye protection Occup. Safety and Health, 4 (4) 22-24, 1974 (26) YROCHE ORCAISTEGUI, I. Protección ocular Rev. Seguridad, (49) 43-40, 1973

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NTP 467: Obstrucción de las vías respiratorias: primeros auxilios Obstruction des voies aériennes: premiers secours Airway obstruction: first aid Vigencia

Actualizada por NTP

Observaciones

Válida ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Vigentes:

Criterios técnicos Desfasados:

Operativos: Sí

Redactores: José Luis Moliné Marco A.T.S. Mª Dolores Solé Gómez Especialista en Medicina del Trabajo CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Introducción y objetivo El sistema respiratorio está capacitado única y exclusivamente para aceptar elementos gaseosos. La introducción en el mismo de cualquier cuerpo sólido o líquido implica la puesta en funcionamiento de los mecanismos de defensa, siendo la tos el más importante. (ver fig. 1) La obstrucción de las vías respiratorias (atragantamiento) impide que la sangre de nuestro organismo reciba el oxígeno necesario para alimentar los tejidos, lo que implicará la muerte de los mismos.

Fig. 1: Trayecto normal de los alimentos y obstrucción de vías respiratorias El objetivo de esta NTP es presentar las técnicas de atención inmediata necesarias para desobstruir la vía respiratoria y así evitar la muerte cerebral, con ella finaliza la colección dedicada a la atención prehospitalaria en situaciones de emergencia médica (pérdida de conocimiento, paro respiratorio, paro cardíaco, hemorragias y obstrucción de vías respiratorias).


Obstrucción de vías en adultos Personas inconscientes La principal causa de obstrucción de la vía respiratoria en personas inconscientes es la caída de la lengua hacia la retrofaringe. (ver NTP Nº 247.89).

Personas conscientes Generalmente, en este caso, el motivo de obstrucción es la «comida», suceso conocido popularmente como atragantamiento y que puede ocurrir en los comedores de cualquier empresa. Esta obstrucción por cuerpo sólido se produce por la aspiración brusca (risa, llantos, sustos...) de la comida que está en la boca. En el momento de producirse la inspiración, la epiglotis (estructura anatómica que separa el tubo digestivo del respiratorio) deja libre el paso respiratorio introduciéndose el aire y la comida en la tráquea. La obstrucción puede ser de dos tipos: incompleta y completa. Obstrucción incompleta o parcial El cuerpo extraño no tapa toda la entrada de aire, por lo que se pone en funcionamiento el mecanismo de defensa y la persona empieza a toser. Actuación ●

Dejarlo toser (los mecanismos de defensa funcionan).

Observar que siga tosiendo o que expulse el cuerpo extraño.

NO golpear nunca la espalda, ya que se podría producir la obstrucción completa o introducirse más el cuerpo extraño.

Obstrucción completa o total En este caso la persona no tose, ni habla. Esto indica que no entra ni sale aire, pues las cuerdas vocales se mueven gracias a la vibración que produce el aire al respirar. Generalmente el accidentado se lleva las manos al cuello y no puede explicar lo que le pasa, emitiendo sonidos afónicos. Presenta gran excitación, pues es consciente de que no respira: tiene la sensación de muerte inminente. El objetivo de la maniobra de Heimlich es empujar el cuerpo extraño hacia la tráquea y, por ende, hacia la salida mediante la expulsión del aire que llena los pulmones. Esto se consigue efectuando una presión en la boca del estómago (abdomen) hacia adentro y hacia arriba para desplazar el diafragma (músculo que separa el tórax del abdomen y que tiene funciones respiratorias) que a su vez comprimirá los pulmones, aumentando la presión del aire contenido en las vías respiratorias (tos artificial). Actuación: 1. Actuar con rapidez. 2. Coger al accidentado por detrás y por debajo de los brazos. Colocar el puño cerrado 4 dedos por encima de su ombligo, justo en la línea media del abdomen. Colocar la otra mano sobre el puño. (ver fig. 2)

Fig. 2: Localización del punto de compresión abdominal 3. Reclinarlo hacia adelante y efectuar una presión abdominal centrada hacia adentro y hacia arriba, a fin de presionar (de 6 a 8 veces) el diafragma. De este modo se produce la tos artificial. Es importante resaltar que la presión no se debe lateralizar. Ha de ser centrada. De lo contrario se podrían lesionar vísceras abdominales de vital importancia. (ver fig. 3)


Fig. 3: Postura del accidentado (consciente) y del socorrista, ante la obstrucción completa 4. Seguir con la maniobra hasta conseguir la tos espontánea o hasta la pérdida de conocimiento. 5. En caso de pérdida de conocimiento, se coloca al accidentado en posición de S.V.B. (Soporte Vital Básico), con la cabeza ladeada, y se sigue con la maniobra de Heimlich en el suelo. (ver fig. 4)

Fig. 4: Postura del accidentado (inconsciente) y del socorrista, ante la obstrucción completa En esta situación (de inconsciencia) se debe alternar la maniobra de Heimlich con la ventilación artificial (boca-boca), ya que es posible que la persona haya efectuado un paro respiratorio fisiológico, por lo que tampoco respirará aunque hayamos conseguido desplazar el cuerpo extraño. Si se consigue introducir aire el los pulmones, se iniciará el protocolo de Soporte Vital Básico descrito en la NTP nº 247.89. (ver algoritmo nº 1)


Algoritmo nº 1. Secuencia de actuación ante la Obstrucción COMPLETA de vías respiratorias

Casos especiales Bebés En este caso no se puede aplicar la maniobra de Heimlich, por existir riesgo de lesiones viscerales importantes. La actuación va dirigida a extraer el cuerpo extraño por efecto de la gravedad atmosférica. Para ello lo mejor es colocar al lactante boca abajo y golpear secamente con la palma de la mano en la espalda (entre los omóplatos). En caso de no conseguir la respiración espontánea se alternará esta maniobra con la técnica del masaje cardíaco, para ello se deben seguir los siguientes pasos: 1. Colocar al bebé boca abajo y golpear, 4 ó 5 veces, secamente entre los omóplatos. (ver figura 5a) 2. Girarlo boca arriba. En la línea media del esternón, efectuar 4 ó 5 compresiones con dos dedos de una sola mano, a fin de deprimir el tórax aproximadamente 1,5 cm. (ver figura 5b)


Fig. 5 (A): Primera posición de un bebe en la maniobra de desobstrucción de vías. (B): Segunda posición (compresión torácica) de un bebe en la maniobra de desobstrucción de vías 3. Abrirle la boca y buscar el cuerpo extraño. 4. Repetir continuamente y por riguroso orden los pasos 1º, 2º y 3º, hasta conseguir la respiración espontánea o que la criatura pierda el conocimiento. En esta última circunstancia se debe seguir con el 5º paso. 5. Efectuar los pasos 1º, 2º, 3º y a continuación iniciar la ventilación artificial (boca-boca y nariz), insuflando poca cantidad de aire (el que nos cabe en la boca, no en nuestros pulmones). Caso de entrar aire, y si sigue sin respirar, se debe iniciar el protocolo de Soporte Vital Básico del lactante (es distinto al del adulto).

Obesos y embarazadas En ambos casos no se deben realizar presiones abdominales por la ineficacia en un caso y por el riesgo de lesiones internas en el otro. Por lo tanto esa «tos artificial» se conseguirá ejerciendo presiones torácicas al igual que lo hacíamos con el masaje cardíaco, pero a un ritmo mucho más lento. En caso de pérdida de conocimiento, iniciaremos el punto 5º de la actuación ante la obstrucción completa en el adulto.

Conclusión A diferencia del paro respiratorio fisiológico, en el que podemos iniciar de forma inmediata las técnicas de ventilación artificial y conseguir el mantenimiento de la vida cerebral, la obstrucción de las vías respiratorias es uno de los accidentes más graves ya que produce un paro respiratorio de tipo mecánico. Tenemos muy poco tiempo para evitar la muerte cerebral (4-8 minutos). Es un accidente típico en niños y ancianos (personal de guarderías, colegios, residencias...) unos porque siempre tienen objetos en la boca o comen riendo o llorando y los otros por alteración en el normal funcionamiento de la epiglotis. En el mundo laboral, este tipo de emergencia puede presentarse en cualquier tipo de incidente ya que la reacción del organismo ante un accidente inminente consiste en una inspiración profunda seguida de una contracción muscular que, en caso de tener algo en la boca (chicle, alimentos...), favorece la aspiración hacia vías respiratorias.

Bibliografía (1) MOLINÉ MARCO, J.L. NTP-247.89 Reanimación cardiopulmonar: primeros auxilios Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.1989 (2) MOLINÉ i MARCO, J.L. et al. Socorrisme. Tècniques de suport a l’atenció sanitària immediata Creu Roja a Catalunya. Editorial Pòrtic, S.A. Barcelona 1998 (3) PATRICIO, J.F. et al. Manual de socorrisme Creu Roja Catalunya. Ed.Griver, S.A. 1994.

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NTP 524: Primeros auxilios: quemaduras Premiers soins: brûlures First aid: burns Vigencia

Actualizada por NTP

Observaciones

Válida ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Criterios técnicos

Vigentes:

Desfasados:

Operativos: Sí

Redactores: José Luis Moliné Marco A.T.S. Mª Dolores Solé Gómez Especialista en Medicina del Trabajo CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Introducción La quemadura es el resultado del contacto de los tejidos del organismo con el calor. Suele ser de origen accidental, doméstico o laboral, y las causas principales son el fuego, los líquidos hirviendo o en llamas, los sólidos incandescentes, los productos químicos, las radiaciones y la electricidad. El cuerpo humano tolera temperaturas de hasta 40ºC; por encima se produce una desnaturalización de las proteínas y se altera la capacidad de reparación celular. De hecho, la piel se daña por un lado por la acción directa del agente causal y por otro por una isquemia cutánea secundaria. La piel es el órgano más extenso de nuestro organismo. Es una estructura especializada, compuesta esencialmente por dos capas: la epidermis (la más externa) y la dermis. La epidermis a su vez está compuesta por varias capas, siendo la más superficial la capa córnea cuya función es esencialmente protectora, impidiendo la pérdida de agua y la penetración de ciertos microorganismos. La dermis, que es unas 20-30 veces más gruesa que la epidermis alberga en su seno los vasos sanguíneos y linfáticos y ciertas estructuras nerviosas. Los folículos pilosos, las glándulas sudoríparas y sebáceas se encuentran también a ese nivel. La destrucción del estrato más profundo de la dermis conlleva la pérdida de la capacidad de regeneración de la misma, necesitándose de un injerto para cicatrizar la zona. (Fig. 1)

Figura 1. Anatomía de la piel Una rápida y acertada actuación frente a un quemado puede disminuir el tiempo de curación, prevenir las complicaciones o secuelas que puedan derivarse y, en casos extremos, incluso salvarle la vida.


Clasificación de las quemaduras cutáneas Las quemaduras cutáneas se pueden clasificar en función de la profundidad y la extensión de las mismas:

Según profundidad 1er Grado: De grosor parcial. Destruye solamente la capa superficial de la piel, la epidermis, produciendo un enrojecimiento de la zona lesionada. A esta lesión se le denomina ERITEMA. 2º Grado: También de grosor parcial. Destruye la epidermis y un espesor variable de la dermis. Se produce una inflamación del tejido o formación de ampollas llamadas FLICTENAS. La lesión es dolorosa y se dice que «llora» por la pérdida de líquidos del tejido y por la aparición de las ampollas. 3er grado: Llamada de grosor total. Afecta a todas las capas de la piel incluyendo la dermis profunda. Es una lesión de aspecto de cuero seco, blanca o chamuscada. No hay dolor debido a la destrucción de las terminaciones nerviosas. Técnicamente se le denomina ESCARA.

Según extensión En quemaduras poco extensas puede ser de utilidad considerar que la palma de la mano del accidentado corresponde a un 1% de la superficie corporal total. En el resto, se utiliza la denominada «Regla de los 9» de Wallace (Fig. 2). Para ello se divide la superficie corporal del adulto en 11 áreas, siendo cada parte el 9% o un múltiplo de 9. De forma que: ●

Cabeza y cuello son un 9%.

Cada extremidad superior: 9% (7% el brazo y 2% la mano).

Cada extremidad inferior: 18% (9% el muslo, 7% la pantorrilla y 2% el pie).

Cara anterior del tórax y abdomen: 18%.

Espalda y nalgas: 18%.

Genitales: 1%.

Figura 2. La Regla de los 9 La valoración de la gravedad de una quemadura se basará en la extensión de la superficie corporal quemada y el grado de profundidad de la misma. Sin embargo, no se debe olvidar en ningún momento que factores como la edad, el agente causal y ciertas localizaciones, como la cara, los pliegues y los genitales, influyen también de forma considerable en el pronóstico. La posibilidad de supervivencia en un quemado está directamente relacionada con la extensión y profundidad de la quemadura mientras que el pronóstico de las secuelas lo está con la localización. Se considera una quemadura de carácter LEVE cuando la


superficie quemada es inferior al 10% y su profundidad no rebasa el 2º grado. Entre el 10 y el 30% se considera GRAVE, independientemente de si la profundidad es de 2º o 3er grado. Entre el 30 y 50% es MUY GRAVE, y prácticamente mortal cuando supera el 50%. Se consideran graves independientemente de su extensión o profundidad, las quemaduras que afectan a manos, pies, cara, ojos y genitales así como todas las de 2º y 3er grado en niños, ancianos y accidentados con enfermedades previas significativas.

Norma general Qué hacer ante una quemadura La asistencia inmediata del quemado es muy similar a la de cualquier accidentado con la peculiaridad de que lo primero que se debe hacer, sin olvidar nuestra propia seguridad, es parar el proceso de la quemadura; es decir, ELIMINAR LA CAUSA. 1. Evacuar al individuo del foco térmico, apagar las llamas, retirar el producto químico del contacto con la piel, … todo ello para disminuir la agresión térmica. 2. Realizar una evaluación inicial y mantener los signos vitales. La existencia de quemaduras inhalatorias o de intoxicación por inhalación de gases como el Monóxido de carbono o productos de degradación durante un incendio debe detectarse lo antes posible. 3. Buscar otras posibles lesiones como hemorragias, shock, fracturas. Se tratará siempre primero la lesión más grave. 4. Refrescar la zona quemada: Aplicar AGUA en abundancia (20-30 minutos) sobre la superficie quemada evitando enfriar al paciente (riesgo de hipotermia). (Fig. 3) Quitar ropas, joyas y todo aquello que mantenga el calor. 5. Envolver la lesión con gasas o paños limpios, humedecidos en agua. El vendaje ha de ser flojo. 6. Evacuar a un centro hospitalario con Unidad de Quemados, en posición lateral, para evitar las consecuencias de un vómito (ahogo), 7. Se han de vigilar de forma periódica los signos vitales sobre todo en casos de electrocución, de quemados con más de un 20% de superficie corporal quemada o con problemas cardíacos previos.

Figura 3. Líquidos calientes

Qué NO se debe hacer ante una quemadura 1. Aplicar pomadas, cremas, pasta dentífrica,… sobre la quemadura. Sólo agua. 2. Enfriar demasiado al paciente, SÓLO la zona quemada. Si aparecen temblores o la zona quemada es superior al 20 % deberemos taparlo con una manta térmica. 3. Dar agua, alcohol, analgésicos... por vía oral. 4. Romper las ampollas, pues el líquido que contienen protege de la posible infección. Al romperlas abriríamos una puerta para la entrada de gérmenes.


5. Despegar la ropa o cualquier otro elemento que esté pegado a la piel. 6. Dejar sola a la víctima. En caso de tener que ir a pedir ayuda, la llevaremos con nosotros, siempre que sus lesiones lo permitan. 7. Demorar el transporte. En el lugar del accidente no podemos estabilizar clínicamente a la víctima y la posibilidad de que entre en shock aumenta cuanto mayor es la extensión de la superficie quemada.

Quemadura por fuego En este tipo de quemaduras es importante señalar que las llamas que queman a la víctima no se deben apagar con agua. Revolcaremos al quemado por el suelo o sofocaremos el fuego con una manta. Una vez apagadas las llamas, sí que aplicaremos agua, a fin de refrigerar las zonas quemadas. (Fig. 4)

Figura 4. En este caso aplicaremos la NORMA GENERAL, haciendo especial atención en el Reconocimiento de Signos Vitales y en concreto a la ausencia de respiración. La mayoría de los quemados por fuego han sufrido el accidente en un espacio cerrado por lo que, a las quemaduras cutáneas, se les pueden asociar quemaduras respiratorias o intoxicación por la presencia de gases o productos de degradación. Lo más frecuente son las intoxicaciones por monóxido de carbono y cuadros inflamatorios agudos de la mucosa de las vías aéreas superiores por lesión directa del producto químico o del aire a alta temperatura.

Quemadura química Se producen cuando la piel entra en contacto con sustancias químicas como ácidos o bases fuertes. La gravedad de la lesión dependerá no tan sólo de las características físico químicas del producto sino también de la duración del contacto y de la cantidad de producto. El manejo de estas lesiones se basará de entrada en retirar el producto químico de la piel del accidentado. Pautas de actuación: 1. Proceder al lavado generoso de la piel con AGUA en abundancia (ducha durante 2030 minutos). Hemos de tener especial cuidado con las salpicaduras que pueden alcanzarnos o con el contacto directo de nuestra piel con la sustancia química. (Fig. 5) 2. Durante la ducha se ha de proceder a retirar todos los objetos que estén en contacto directo con la piel: gafas, ropa, zapatos, anillos, pulseras, relojes y otras joyas. 3. Aplicar la NORMA GENERAL.


Figura 5. Líquidos cáusticos Existen productos químicos que reaccionan al contacto con el agua produciendo más calor. Pese a ello, también en estos casos aplicaremos como tratamiento la DUCHA DE AGUA CONTINUA, pues la posible reacción inicial se neutralizaría por la abundancia de agua. Sólo algunas sustancias requieren de tratamientos iniciales distintos. El socorrista deberá conocer a priori estas excepciones mediante la búsqueda y estudio de las fichas de seguridad química de los productos existentes en la empresa y susceptibles de producir accidentes. En el caso de las quemaduras oculares los ojos deben irrigarse, manteniéndolos abiertos, durante 20 minutos como mínimo. La evacuación de estos accidentados se hará continuando dicha irrigación mediante peras de agua o frascos irrigadores.

Quemaduras eléctricas La corriente eléctrica puede dar lugar a lesiones, sobre todo a su paso por el interior del cuerpo. Los resultados de un accidente eléctrico en nuestro organismo pueden desencadenar una parada cardio-respiratoria, contracciones tetánicas, convulsiones… A nivel local la electricidad puede producir quemaduras cutáneas en los puntos de entrada y salida. La prioridad, como en todos los accidentes será el P.A.S. (Proteger - Avisar - Socorrer) La pauta de actuación será: 1. Cortar la corriente, en condiciones seguras, no sin antes prever la caída del sujeto. 2. Iniciar la evaluación primaria y en caso de parada cardio-respiratoria, iniciar el soporte vital básico. 3. Buscar otras posibles lesiones como hemorragias, shock, fracturas. Se tratará siempre primero la lesión más grave. 4. Poner sobre las quemaduras un apósito limpio y estéril 5. Evacuar, bajo vigilancia médica y de forma urgente, al trabajador que haya sufrido una descarga eléctrica, incluso si no presenta trastornos.

Conclusión Como resumen, diremos que las quemaduras son lesiones debidas a la acción del calor sobre la piel. La actuación correcta es la siguiente: 1. ELIMINAR LA CAUSA.


2. REFRIGERAR CON AGUA. 3. CUBRIR O TAPAR LA ZONA LESIONADA. 4. EVACUAR AL HERIDO A UN CENTRO MEDICO.

Bibliografía (1) MOLINE MARCO, J.L. et al. Socorrisme. Tècniques de suport a l’atenció sanitària immediata Creu Roja a Catalunya. Editorial Pòrtic, S.A.. Barcelona 1998 (2) NOTO, R.; HUGUENARD, P.; LARCAN, A. Medicina de catástrofe Masson, París, 1989 (3) HERINGTON, T. N.; MORSE, L.H. Occupational injuries: Evaluation, management and prevention Mosby, St Louis, 1995

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NTP 546: Primeros auxilios: fracturas, luxaciones y esguinces Premiers soins: Fractures, luxations et entorses First aid: Fractures, dislocations and sprains Vigencia

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Observaciones

Válida ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Criterios técnicos

Vigentes:

Desfasados:

Operativos: Sí

Redactores: José Luis Moliné Marco A.T.S. Mª Dolores Solé Gómez Especialista en Medicina del Trabajo CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO Esta NTP pretender ofrecer las pautas mínimas para atender lesiones sobre el sistema osteoarticular con el fin de no empeorar dichas lesiones y en espera de la llegada de equipos especializados.

Introducción El aparato osteomuscular está formado por los huesos, las articulaciones y los músculos. Sus funciones principales son las de: 1. Soporte del cuerpo (posición erecta). 2. Movimiento y desplazamiento (músculos y articulaciones). 3. Protección de los órganos internos (caja torácica, cráneo, columna).

Huesos Constituidos por un tejido muy duro, son los elementos rígidos y pasivos del sistema. Son las vigas y pilares de nuestro cuerpo en cuyo interior se encuentra la médula ósea y responsables del almacenamiento y producción de sustancias o elementos tan importantes como el calcio, el fósforo y los glóbulos rojos. Los huesos actúan a modo de palancas favoreciendo el movimiento e, incluso, amplificándolo. El conjunto de todos los huesos forma el esqueleto, que se puede dividir en 7 partes (Fig. 1): 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

Cráneo y cara. Columna vertebral Caja torácica: esternón y 12 pares de costillas. Cintura escapular: clavícula y omóplatos. Extremidad superior: húmero, cúbito, radio, carpo y falanges. Cintura pelviana: íleon, isquion y pubis (hueso coxal). Extremidad inferior: fémur, tibia, peroné, tarso y falanges. Figura 1. Esqueleto


Articulaciones Son el punto de unión de los huesos, pudiendo ser fijas (cráneo), semimóviles (columna) y móviles (codos, rodiIlas,dedos...). En general, cada articulación es una unidad funcional compuesta por dos huesos confrontados, unos cartílagos que cubren los extremos de aquéllos y una cápsula, con un revestimiento interior sinovial y otro externo conjuntivo-ligamentoso. Constituyen las juntas de los distintos huesos, permitiendo el movimiento de un segmento óseo con respecto al contiguo.

Músculos Son los elementos activos y contráctiles del sistema. El motor de los movimientos. El sistema de palancas y juntas formado por huesos y articulaciones requiere, para funcionar, de una energía que le proporciona la contracción muscular.

Tendones A modo de cables, unen los músculos a los huesos transportando la energía producida en el seno del tejido muscular hasta el punto de inserción (Fig. 2). Figura 2. Modelo articulación con nombres diferentes partes


Lesiones del sistema osteoarticular Los traumatismos osteoarticulares responden a dos tipos de mecanismos: ● ●

Traumatismos directos, los más frecuentes, en los que existe un choque directo contra un cuerpo duro u obstáculo fijo. Traumatismos indirectos, en los que la lesión se produce a distancia por efecto de palanca sobre un hueso largo, un movimiento brusco de hiperextensión o de hiperflexión...

Las lesiones derivadas de los mismos se pueden agrupar en fracturas, luxaciones y esguinces, principalmente (Cuadro 1). CUADRO 1. Resumen de las lesiones, síntomas y actuación LESIÓN

SÍNTOMAS

ACTUACIÓN Evitar movilizaciones. Dolor que aumenta a la palpación. Valorar pulsos FRACTURA Inflamación y amoratamiento. distales. Deformidad. Impotencia funcional. Inmovilizar. Evacuar. Dolor. Evitar movilizaciones. Inflamación y amoratamiento. LUXACIÓN Inmovilizar. Deformidad. Evacuar. Impotencia funcional. Aplicar frío local. Dolor. ESGUINCE Inmovilizar. Inflamación. Evacuar.

Fracturas Se denomina fractura a la rotura de un hueso o bien a la discontinuidad del tejido óseo (fisura). Los mecanismos capaces de producir fracturas son de dos tipos, uno directo que localiza la fractura justo en el punto de impacto del traumatismo y otro indirecto, fracturando a distancia del punto de impacto. Existen distintos tipos de fractura, pero que carecen de interés desde el punto de vista del socorrismo, pues la sintomatología será común y el diagnóstico diferencial se realizará a través del estudio radiológico. No obstante, de forma general, podemos clasificar a las fracturas en dos familias: las abiertas o complicadas, de especial gravedad ya que el hueso roto rasga la piel produciendo heridas y posibles hemorragias; y las cerradas o simples, menos graves, cuando no existe herida (Fig. 3). Figura 3.


Síntomas y signos De forma general, se puede sospechar la existencia de una fractura si el accidentado presenta varios de los siguientes síntomas/signos locales (dolor intenso que aumenta con la palpación, impotencia funcional, hinchazón y amoratamiento, deformidad más o menos acusada y/o acortamiento de una extremidad, existencia de una herida con fragmentos óseos visibles) o generales que son el reflejo de la existencia de una hemorragia o las repercusiones de los fenómenos de dolor (taquicardia, palidez...)

Actuación 1. Evitar movilizaciones (propias y del herido). 2. Exploración: Evaluación primaria: signos vitales. Evaluación secundaria, preguntando por sensaciones, dolor, posibilidad de movimiento, comparación de extremidades, acortamiento de las mismas, deformidades. etc. Valorar los pulsos distales (radial o pedio), para descartar la existencia de hemorragias internas. En el caso de una fractura abierta, aplicar sobre la herida apósitos estériles. Inmovilización Tapar al paciente (Protección térmica) Evacuación, manteniendo el control de las constantes vitales y vigilando el acondicionamiento de la fractura. ● ●

3. 4. 5. 6. 7.

Inmovilización Las razones para inmovilizar son múltiples. Si se consigue evitar el movimiento del hueso y de la articulación, conseguiremos: 1. 2. 3. 4.

Prevenir o minimizar las complicaciones por lesión de estructuras vecinas como pueden ser los músculos, los nervios y los vasos sanguíneos. Evitar el cambio en la estructura de la fractura (de incompleta a completa, de cerrada a abierta). Reducir el dolor. Evitar el shock (ver NTP-469.1997).

Para inmovilizar una fractura se deberán seguir las siguientes recomendaciones: ● ● ●

● ● ● ● ●

Tranquilizar al accidentado y explicarle previamente cualquier maniobra que tengamos que realizar. Quitar todo aquello que pueda comprimir cuando se produzca la inflamación (anillos, brazaletes...) Inmovilizar con material (férulas) rígido o bien con aquel material que una vez colocado haga la misma función que el rígido (pañuelos triangulares) (Fig. 4a y 4b). Almohadillar las férulas que se improvisen (maderas, troncos...). Inmovilizar una articulación por encima y otra por debajo del punto de fractura. Inmovilizar en posición funcional (si se puede) y con los dedos visibles. Nunca reducir una fractura (no poner el hueso en su sitio). Evacuar siempre a un centro hospitalario. Figura 4a. Pañuelos triangulares


Figura 4b. Material rígido (tablillas)

Fractura de cráneo La lesiones derivadas de un traumatismo craneoencefálico (cuadro nº 2) pueden dar lugar a la afectación de uno o de varios componentes de la caja craneal: desde el cuero cabelludo hasta la masa encefálica. La fractura de la caja ósea se produce por traumatismos de considerable intensidad sobre la cabeza, ocasionando la rotura del hueso y una posible lesión cerebral. CUADRO 2. Lesión, síntomas y actuación LESIÓN FRACTURA DE CRÁNEO

FRACTURA DE CRÁNEO (Lesión del sistema nervioso) FRACTURA DE COLUMNA

LESIÓN MEDULAR

Signos y síntomas

SÍNTOMAS Hematoma periorbitario o retroauricular. Salida de líquido cefalorraquídeo. Síntomas de fractura. Alteración de la conciencia. Amnesia retrógrada. Convulsiones. Reacción pupilar alterada. Vómito en escopetazo. Síntomas de fractura Sensibilidad y movilidad conservada. Hormigueos en extremidades. Pérdida de sensibilidad. Parálisis. Pérdida control de esfínteres. Alteración en respiración y pulso. Priapismo

ACTUACIÓN Control y garantía de signos vitales. Evacuación. Control y garantía de signos vitales. Control de vómitos. Exploración de síntomas. Evacuación. Evitar movimientos. Inmovilización en bloque. Evitar movimientos. Control de signos vitales. Exploración de cabeza a pies. Evacuación en plano duro y vehículo adecuado.


Locales Brecha ósea con salida de material cerebral o sin ella. Deformidad (hundimiento óseo) o inestabilidad a la palpación. Hemorragia exteriorizada (nariz-oído). Ver NTP - 4691997. Dolor localizado en el punto de fractura. Salida de líquido céfalo-raquídeo (L.C.R.) por nariz u oído. Presencia de hematoma detrás de la oreja o alrededor de los ojos. Generales Las lesiones cerebrales derivadas de los traumatismos craneoencefálicos, se acompañan de ciertos signos/síntomas generales, entre los cuales las alteraciones de la conciencia son los más frecuentes. No es necesario que exista fractura de cráneo para que se presente una lesión cerebral, pues existen traumatismos que sin romper el hueso del cráneo, impactan o afectan al tejido nervioso. En este caso presentará los siguientes signos o síntomas: ●

● ● ● ● ● ● ●

Alteración o pérdida de conciencia. La persona puede no ser coherente o incluso repetir continuamente la misma frase (amnesia retrógrada), lo que nos indica la existencia de lesión cerebral. Alteración del ritmo respiratorio y cardiaco. Aumento de la temperatura corporal. Posible presencia de vómitos sin náuseas, en escopetazo (como un disparo). Pupilas de los ojos de distinto tamaño, de reacción lenta a la luz o distinta velocidad de reacción. Falta de equilibrio, convulsiones, parálisis. Alteraciones de la conducta (signos aparentes de agresividad). Especial posición de manos o brazos.

Actuación 1. Exploración: Signos vitales. Explorar de pies a cabeza en busca de los signos descritos. 2. Socorro: Garantizar el mantenimiento de los signos vitales. Tratar las heridas. 3. Evacuación: En posición correcta (PLS, semi-incorporado.... ). Control continuo de signos vitales. Evacuar siempre, aunque no existan signos de lesión cerebral, pues en este tipo de traumatismos a veces tardan en aparecer los síntomas (intervalo libre).

Lesión de columna vertebral La columna vertebral es la estructura ósea que protege a la médula espinal, por lo que las lesiones que puede sufrir son las propias de los huesos únicamente o bien puede afectarse la médula, presentando una sintomatología distinta en ambos casos. Los mecanismos de lesión pueden ser de dos tipos: uno directo, el cual produce la lesión en el punto de impacto y otro indirecto, lesionando a distancia, por fenómenos de hiperflexión. Las lesiones van a depender del posible desplazamiento de fragmentos óseos, siendo en este caso las causas de lesión nerviosa por compresión o sección de médula espinal.

Síntomas Sin lesión medular Dolor a la compresión local y palpación. Heridas a nivel del raquis Sensibilidad y movilidad conservadas. Sintomatología típica de todas las fracturas. Con lesión medular Dolor. Hormigueos en extremidades. Pérdida de sensibilidad en extremidades. Parálisis. Alteración de la respiración incluso paro respiratorio. Pérdida del control de esfínteres. Priapismo no doloroso.

Actuación


Prioridad de actuación Evitar movimientos de flexo-extensión. Explorar completamente antes de actuar. Si hay que mover, respetar siempre el bloque de cabeza-cuello-cuerpo. Actuación concreta 1. Exploración: Signos vitales. Explorar de pies a cabeza, preguntando por sensaciones y comprobando la sensibilidad del paciente. 2. Socorro: Signos vitales (NO hiperextensión del cuello). Apósito protector, si existe herida. Inmovilización completa (en plano duro). Protección térmica. No girar el cuello en caso de vómito. 3. Evacuación: Vehículo adecuado. Camilla de tijera, plano duro (Fig. 5) Figura 5.

Luxaciones y esguinces Son lesiones articulares, bien de los ligamentos al producirse una distensión debida a un movimiento forzado, esto da lugar al esguince, o bien por la salida de un hueso de su cavidad natural, dando lugar a la luxación.

Síntomas Los síntomas comunes a ambas lesiones son el dolor, la hinchazón y el amoratamiento, existiendo en el esguince la movilidad conservada aunque dolorosa, mientras que en la luxación no hay movilidad pudiendo presentar deformidad en la parte afectada. El entumecimiento o la parálisis por debajo de la localización de la luxación debe alertarnos sobre la existencia de sufrimiento vascular o nervioso. En este caso, previa inmovilización, se deberá trasladar al paciente a un centro sanitario.

Actuación Inmovilización de la zona afectada En el caso de la luxación, NO intentar NUNCA colocar los huesos en su posición normal Evacuación

Bibliografía 1. MOLINÉ MARCO, J.L. et al. Socorrisme, técniques de suport a I'atenció sanitária immediata. Barcelona: Editorial Portic, 1998. 2. MOLINÉ MARCO, J.L. et al. Manual de Cruz Roja de Primeros Auxilios. Madrid: El Pais-Aguilar. 1999. 3. CRUZ ROJA ESPAÑOLA. Transporte sanitario: Auxiliar de transporte sanitario. Manual del alumno. 6ª ed., Madrid: Cruz Roja española, 1997 4. NOTO, R; HUGUENARD, P.; LARCAN, A. Medicina de catástrofe. Barcelona: Masson, S.A., 1989.

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NTP 568: Primeros auxilios: contusiones y heridas Premiers soins: contusions et plaies First aid: bruises and wounds Vigencia

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Observaciones

Válida ANÁLISIS Criterios legales Derogados:

Vigentes:

Criterios técnicos Desfasados:

Operativos: Sí

Redactores: José Luis Moliné Marco A.T.S. Mª Dolores Solé Gómez Especialista en Medicina del Trabajo CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO

Introducción Cuando ocurre un accidente las lesiones más comunes que se producen son las contusiones o las heridas, consideradas como urgencias médicas así como las fracturas, las luxaciones y los esguinces (ver NTP nº 546.00). Esta NTP pretende dar los conocimientos mínimos y necesarios para que cualquier trabajador, debidamente formado, pueda actuar ante este tipo de accidente.

Contusiones Son lesiones producidas por un golpe o impacto sobre la piel, sin llegar a romperla, por lo que no produce herida. Las contusiones se clasifican (médicamente) en distintos grados, pero es más sencillo para el socorrista clasificarlas en leves o graves, atendiendo a la profundidad del tejido que esté afectado.

Contusiones leves Son aquellas en que la afectación es superficial y se reconocen por el enrojecimiento de la zona contusionada o por la aparición del típico «cardenal» (rotura de pequeños vasos sanguíneos). Síntomas: ● ●

Dolor de intensidad variable ya que depende de la parte del cuerpo donde se produce la contusión. Puede existir inflamación de la zona.

Contusiones graves Se reconocen por la aparición del hematoma o colección líquida de sangre (en forma de relieve), producida por la rotura de vasos sanguíneos de mayor calibre que el capilar. En las contusiones graves la afectación del tejido subyacente puede afectar a músculos, nervios, huesos, etc. Síntomas: ● ● ●

Dolor manifiesto o incluso muy intenso. Inflamación evidente. Posible impotencia funcional o aumento intenso del dolor ante la movilidad.

Actuación Como norma general cabe destacar que la actuación ante las contusiones va encaminada hacia la aplicación de frío (compresas, hielo...) y reposo de la zona afectada (ver fig. 1a). Ante una contusión grave es importante no vaciar los hematomas y si es preciso, se debe inmovilizar la zona y evacuar al herido, en condiciones idóneas, a un centro hospitalario (ver fig. 1 b).


Es importante reseñar que, ante la duda, siempre se atenderá sospechando la peor lesión. Figura 1a Contusiones: aplicar frío local

Figura 1b Contusiones graves: inmovilizar

Heridas Se denomina herida a toda discontinuidad de un tejido (generalmente la piel) y debida a un traumatismo. Este, además de lesionar la piel, puede afectar a otras estructuras subyacentes como huesos, vasos sanguíneos, etc... . Las heridas pueden dividirse en leves y graves, atendiendo a una serie de factores que hay que tener en cuenta a la hora de la clasificación.

Factores de gravedad ● ● ● ● ● ● ● ● ●

Extensión de la herida. Profundidad de la herida. Localización de la herida (cara, periorificios, abdomen, tórax...). Suciedad de la herida. Afectación de estructuras. Edad del herido (edades extremas). Estado general de salud del herido. Objeto causante de la herida. Complicaciones de la herida.

Complicaciones de las heridas Complicación local: ● ● ●

Afectación de estructuras (nervios, tendones, huesos, etc.). Infección de la herida. Problemas en la cicatrización.

Complicaciones generales ● ● ●

Hemorragias. Infección generalizada (tétanos). Presencia de shock.

Heridas leves Clasificaremos a una herida como leve cuando no reúna «factores de gravedad». El tratamiento irá dirigido a prevenir la infección, para ello se seguirán las siguientes pautas de actuación (ver fichas resumen): 1. Evitar que el socorrista contamine la herida (ver fig. 2a):


Figura 2a Higiene del socorrista ante las heridas

Lavarse las manos (agua y jabón). Usar guantes estériles. ● Uso de material estéril o lo más limpio posible. Es recomendable el material desechable. 2. Desinfección de la herida ● ●

● ● ● ●

Dejarla rezumar un poco. Dejarla visible (recortar pelo, cabellos...). Limpiar la herida con agua y jabón y siempre desde dentro hacia afuera de la herida (ver fig. 2b). Se pueden utilizar antisépticos no colorantes, el más recomendado es la povidona yodada. Figura 2b Forma correcta para desinfectar una herida leve

3. Vendaje ●

Si el ambiente no es agresivo (no hay riesgo de infección) es conveniente dejar la herida al aire libre, pues así se favorece la cicatrización. En caso de sangrado o de ambiente contaminante, lo mejor es taparla con una gasa estéril, fijada con bandas de esparadrapo (ver fig. 2c), y cuando sea posible dejarla al aire libre. Figura 2c Forma correcta para tapar una herida leve


4. Prevención de la infección tetánica El tétanos es una enfermedad grave poco frecuente pero de alta letalidad (mueren entre un 30-90% de todos los que presentan la enfermedad) siendo imposible evitar la exposición al agente infeccioso ya que se trata de un microorganismo ampliamente distribuido en el medio ambiente. La prevención del tétanos se basa en la vacunación de la población cuya cobertura en la edad adulta es inferior al 20-30% por lo que, ante una herida o quemadura se debería recomendar la posibilidad de una profilaxis tetánica si el accidentado no recuerda si está vacunado o si ha recibido menos de tres dosis o, si la última dosis recibida hace más de 10 años (heridas limpias leves) o más de 5 años (heridas anfractuosas, punzantes y/o contaminadas con polvo, heces, tierra, etc.) 5. Que es lo que NO HAY QUE HACER (ver fichas resumen): ● ● ● ● ●

Utilizar algodón. Quitar cuerpos extraños enclavados. Manipular la herida. Utilizar antisépticos de color como la violeta de genciana o el mercurocromo. Utilizar polvos, cremas, pomadas, etc.

Heridas graves Son aquellas que reúnen uno o más factores de gravedad. Este tipo de heridas suelen llevar una patología asociada más grave que la propia herida, por ello el socorrista sólo debe realizar la primera atención para que posteriormente sea tratada en un Centro Asistencial. Actuación del socorrista (ver fichas resumen) 1. 2. 3. 4.

Evaluación Primaria (control de signos vitales). Evaluación Secundaria (coartación de las hemorragias, inmovilización de fracturas, etc ... ). Cubrir la herida con material estéril o lo más limpio posible. Evacuar a Centro Hospitalario.

Heridas de especial gravedad Herida penetrante en el abdomen Son aquellas que comunican el interior del abdomen con el exterior, siendo las complicaciones más graves de este tipo de heridas las lesiones viscerales, las hemorragias internas y la infección de la cavidad abdominal (peritonitis). Síntomas ● ● ●

Dolor abdominal. Presencia de una herida que comunica el interior del abdomen con el exterior; es posible visualizar los intestinos. Presencia de signos y síntomas de shock (hemorragia, dolor e infección).

Actuación del socorrista 1. 2. 3. 4. 5. 6.

No extraer ningún objeto clavado. No reintroducir las vísceras. No dar nada por vía oral (agua...). Tapar la herida con un trozo «grande» de tela limpia humedecida. NO utilizar gasas pequeñas, pues se pueden introducir en el abdomen. Abrigar al herido. Trasladarlo urgentemente en posición de decúbito supino con las piernas flexionadas (ver fig. 3). Figura 3 Posición de transporte ante una herida penetrante en el abdomen.


7. Controlar constantemente los signos vitales.

Herida perforante en el tórax Este tipo de heridas pueden producir el colapso pulmonar, debido a la entrada de aire ambiental en la cavidad torácica con la inspiración y a la salida de aire de la cavidad pleural con la espiración (ver fig. 4). Pueden estar producidas por objetos punzantes o por fracturas de costillas. Figura 4 Herida perforante en tórax

Síntomas ● ● ● ● ●

Dificultad respiratoria por afectación del pulmón. Tos, que puede acompañarse de hemoptisis. Dolor torácico en caso de afectación ósea. La herida puede presentar «silbido» por la entrada y salida del aire a través de ella. Presencia de shock por insuficiencia respiratoria y cardíaca.

Actuación del socorrista 1. No sacar ningún objeto enclavado. 2. Tapar rápidamente la herida con algún material que no transpire (ej: el plástico de la bolsa de las gasas), a fin de evitar el colapso pulmonar. 3. Trasladar urgentemente a Centro Hospitalario en posición de semi-incorporado y ladeado hacia el pulmón lesionado (ver fig. 5). Figura 5 Posición de transporte ante una herida perforante en el tórax.


4. Controlar constantemente los signos vitales.

Ficha resumen HERIDAS LEVES EVITAR LA CONTAMINACIÓN

Actuación Lavarse las manos Usar guantes Usar material estéril

Dejarla rezumar

● ● ●

DESINFECCIÓN DE LA HERIDA

HERIDAS LEVES

Que NO hacer ● ●

Dejarla visible

Limpiar con agua y jabón

Aplicar antiséptico

● ● ●

VENDAJE DE LA HERIDA

Utilizar algodón Quitar cuerpos extraños enclavados Manipular la herida Utilizar antisépticos de color Utilizar polvos, cremas, pomadas, etc...

En ambientes limpios: ●

HERIDAS GRAVES

No vendar

En ambientes contaminados: ●

Actuación del socorrista

Tapar con gasa y vendar

1. 2. 3. 4.

PREVENCIÓN DE LA INFECCIÓN Recomendar vacuna antitetánica

Bibliografía 1. MOLINÉ MARCO, J.L. y SOLÉ GÓMEZ, M.D. "Reanimación cardiopulmonar: primeros auxilios". NTP-247. INSHT. 1989. 2. MOLINÉ MARCO, J.L. y SOLÉ GÓMEZ, M.D. «Primeros auxilios: hemorragias y shock». NTP-469. INSHT. 1997. 3. CREU ROJA A CATALUNYA "Socorrisme, técniques de suport a I'atenció sanitária immediata". Editorial Pórtic, S.A. Barcelona. Marzo 1998. 4. CRUZ ROJA ESPAÑOLA "Manual de Cruz Roja de Primeros Auxilios" Editorial El País-Aguilar. Madrid 1999.

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Control de signos vitales Exploración: hemorragias, fracturas, etc. Cubrir la herida con material estéril o lo más limpio posible Evacuación urgente


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3 En esta ocasión, la sección de Notas Prácticas trata el tema de las heridas en primeros auxilios. Se incluyen los siguientes apartados: un conjunto de recomendaciones que constituyen el cuerpo teórico del tema; un caso práctico; una serie de actividades didácticas que pueden desarrollarse a partir de dicho caso y un apartado de legislación. Las propuestas didácticas son orientativas y tienen como finalidad el que puedan ser utilizadas por el profesorado como herramientas de apoyo a la hora de abordar la enseñanza en temas de prevención.

PRIMEROS AUXILIOS. HERIDAS Iniciamos el tema de los primeros auxilios laborales tratando la organización de estos servicios en los centros de trabajo (ver Erga-FP nº12). En ediciones posteriores se explicaron las normas básicas de actuación sobre las quemaduras (Erga-FP nº15), las hemorragias (Erga-FP nº20) y las lesiones oculares (Erga-FP 26). En esta ocasión, trataremos los primeros auxilios relacionados con las heridas. En las normas básicas expuestas a continuación, en primer lugar definimos lo que denominamos herida, después se destacan los factores que ayudan a un socorrista a distinguir su gravedad y, por último, se describen las normas de actuación en los casos de accidentes que presenten heridas leves o graves.

MAS BÁS NORMAS BÁSICAS

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1 Se considera herida a una sección o ruptura de la piel producida por un traumatismo (lesión de los tejidos ocasionada por agentes externos) y que puede o no afectar a otras estructuras subyacentes como son los huesos, vasos sanguíneos, etc. El socorrista debe saber distinguir la gravedad de las heridas para ofrecer la asistencia adecuada a la persona accidentada. 2 Valorar la importancia de las heridas, teniendo en cuenta los factores de gravedad siguientes: extensión, cuanto mayor sea la herida más probabilidades hay de que se produzca una infección y de que tarde en cicatrizar; profundidad, las heridas serán más o menos graves según afecten a la capa interna de la piel o a otros tejidos u órganos internos; localización, se consideran graves las que afectan extensamente a las manos, a los orificios naturales (ojos, boca, nariz y genitales) o las heridas incisas en tórax, abdomen o articulaciones; suciedad, las heridas que presenten cuerpos extraños en su interior como tierra, vidrios, astillas, tienen más probabilidades de infectarse o agravarse. 3

Heridas leves. Afectan sólo a la capa más externa de la piel y en ellas

no interviene ningún factor específico de gravedad. El tratamiento de estas heridas está dirigido a prevenir la infección siguiendo las pautas de actuación detalladas a continuación.

4 Evitar la contaminación. Antes de tocar la herida hay que lavarse las manos con agua y jabón y limpiar el instrumental que se va a utilizar. Hay que emplear guantes y material estéril, a ser posible que sea desechable, o lo más limpio posible. 5 Desinfectar la herida. En primer lugar, hay que dejar que sangre un poco la herida y que quede visible (recortar pelos o cabellos). Después, hay que limpiarla con agua y jabón, siempre de dentro de la herida hacia fuera. Por último, aplicar un antiséptico no colorante (pavidona yodada) que permita distinguir una posible infección de la herida. 6 Vendar la herida. Si la herida se produce en un entorno limpio, en el que no existe riesgo de infección, es mejor dejarla descubierta porque se favorece la cicatrización; en ambientes contaminados, hay que tapar la herida con una gasa y sujetarla con esparadrapo.

7 Prevenir la infección. Hay que re-

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comendar la aplicación de la vacuna antitétanica. Igualmente, hay que recordar que no se debe usar algodón para limpiar la herida (pueden quedar filamentos en su interior) ni tampoco se deben quitar los cuerpos extraños que hayan quedado enclavados en ella.

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8 Heridas graves. Son las que reúnen uno o más factores de gravedad enunciados en el punto número dos. Suelen llevar una patología asociada más grave que la propia herida, por lo que el socorrista sólo debe realizar la primera atención a la persona accidentada para que, posteriormente, sea tratada en un Centro Asistencial. Las pautas de actuación se detallan a continuación. 9 Controlar

los signos vitales. Identificar las situaciones que supongan una amenaza inmediata para la vida mediante un reconocimiento de la consciencia, la respiración y el pulso.

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Explorar la herida. Buscar en los puntos dolorosos síntomas de contusiones, fracturas o hemorragias. Actuar siguiendo los criterios establecidos en primeros auxilios para cada caso: control de la hemorragia, inmovilización de la fractura, etc.

Cubrir la herida con material estéril. Colocar un apósito o una gasa húmeda más grande que la extensión de la herida. También se puede realizar un vendaje con un pañuelo o un trozo de tela que estén limpios. Evacuar urgentemente al herido. Trasladar a la persona herida a un centro sanitario, controlando su estado general y los signos vitales.

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Heridas penetrantes en el tórax. Pueden perforar el pulmón (se nota un “silbido” en la herida, debido a la entrada y salida del aire pulmonar por ella). Hay que tapar rápidamente la herida con material no transpirable (por ejemplo, las bolsas de las gasas), mantener a la persona herida en posición semisentada y trasladarla urgentemente a un centro hospitalario.

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Heridas penetrantes en el abdomen. Son las que comunican el interior del abdomen con el exterior. En estos casos hay que tapar la herida con un trozo grande de tela limpia humedecida (las gasas pequeñas pueden introducirse en el abdomen) y trasladar al herido urgentemente a un centro hospitalario en posición de decúbito supino con las piernas flexionadas.

CASO O PRÁCT PRÁCTICO

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Descripción:

Aquella mañana el grupo más avanzado de estudiantes de carpintería de la escuela San Martín tenía ganas de divertirse. Juan, David, Verónica y Rosa estaban en el taller de prácticas y, aprovechando la ausencia del profesor, decidieron gastarle una broma a su compañero Carlos. Le quitaron de la mochila el bocadillo que traía para desayunar y empezaron a pasárselo de mano en mano. En medio de grandes risas, especulaban con quién sería el primero en hincarle el diente. Carlos, muy digno, hacía como si no le importara, pero el asunto no le resultaba nada gracioso. Para animar un poco más el juego, David hizo un largo lanzamiento hacia el extremo opuesto del aula donde había arrinconado un montón de herramientas y maderas viejas. Juan, con la mirada puesta en el bocadillo volador, salió corriendo para atraparlo. En su alocada carrera tropezó con un tablón de madera que sobresalía del estante inferior de una de las mesas de trabajo. Después de golpearse con fuerza la pierna, cayó al suelo y se desplazó varios metros hasta que el montón de trastos viejos frenó su trayectoria. El choque fue espectacular y los jóvenes enmudecieron de golpe. Se acercaron hasta Juan para ver qué había pasado. El chico, sentado en el suelo, se Alc

oho

l

quejaba de la pierna y Verónica se agachó para atenderle. Juan tenía roto el pantalón por la rodilla y presentaba una enorme zona enrojecida en ella. La piel estaba levantada y, aunque la herida no sangraba mucho, estaba muy sucia de serrín. Verónica hizo una mueca de asco –no le gustaba ver aquello- y se apartó. Rosa, que estaba junto a ella, comentó que no había para tanto; la herida era muy fea pero, por lo que se veía, sólo era superficial. Rosa quitó importancia al accidente y animó a Juan para que se levantara. Al chico le dolía mucho la pierna pero, ante la insistencia de sus amigos, se incorporó y se dirigió renqueando hacia donde estaba el botiquín. Rosa localizó en su interior una botella de alcohol y le echó un buen chorro sobre la herida. Después, cogió un trozo de algodón y limpió la sangre que todavía rezumaba por la herida dando pequeños golpecitos sobre ella. A Carlos le picaba un montón la herida y David sugirió que había que vendarla para que quedara más protegida. Sin embargo, Rosa insistió en que era mejor dejarla al aire libre para que cicatrizara con mayor rapidez. Los cinco compañeros, más relajados, volvieron a sus labores de prácticas y, para evitarse problemas, pactaron no comentar el accidente con el profesor. Enric Mitjans


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Caso práctico. Factores de riesgo Efectuar las curas sin lavarse previamente las manos con agua y jabón. Norma básica 4

Dejar al descubierto la herida; el entorno en el que se ha producido el accidente (taller de carpintería) está sucio y contaminado (polvo, serrín, pinturas, etc.). Norma básica 6

Valorar incorrectamente la importancia de la herida, sin tener en cuenta factores de gravedad como son la extensión de la herida y la suciedad que se halla en la misma. Normas básicas 1 y 2

No comunicar el accidente a los responsables del centro escolar, cerrando la posibilidad de que la persona accidentada sea atendida correctamente de forma inmediata. Norma básica 8

Desinfectar la herida de forma incorrecta (utilizar alcohol en lugar de lavar la herida previamente con agua y jabón, usar algodón…)

No valorar la necesidad de la vacuna antitetánica.

Norma básica 5

Norma básica 7

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Desarrollar un principio de protocolo de primeros auxilios en heridas después de identificar y clasificar las que se producen con más frecuencia en el lugar de trabajo. Propuesta: Para realizar esta actividad, el grupoclase se dividirá en grupos de cuatro o cinco personas, como máximo. El profesorado establecerá un itinerario de salida para cada grupo, dirigiéndolos hacia los lugares donde se atienden a los trabajadores cuando sufren alguna lesión (centros médicos de las mutuas laborales, servicios de urgencias de hospitales, etc.). Una vez allí, los alumnos observarán y recogerán toda la información que sea posible referente a las heridas, la cual quedará incluida en una memoria. En esta memoria deben constar los distintos tipos de heridas existentes (extensas, superficiales, incisivas, etc.), los niveles de gravedad, etc., así como los protocolos de intervención que son necesarios aplicar. El profesorado recogerá las distintas memorias y, de forma aleatoria, volverá a dividir a los estudiantes pero, esta vez, en dos grandes grupos. Después, repartirá a un grupo la información referente a los tipos de heridas que son más frecuentes en el contexto laboral y, al grupo restante, los protocolos de intervención existentes para cada una de ellas. Seguidamente, se establecerá un debate-concurso, donde el profesorado actuará como mediador. Finalmente, en la pizarra se anotará cada clase de herida (características y nivel de gravedad) que se debatirá junto al protocolo y mecanismo de intervención correspondiente.

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A partir del caso práctico expuesto, y junto a la información obtenida en el ejercicio anterior, esta actividad consistirá en leer el caso práctico e iden-

LEGISLACIÓN Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, Cap. III, art. 20 (BOE 10.11.1995). Real Decreto 39/1997, de 17 de enero. Reglamento de los Servicios de Prevención. (BOE 31.1.1997). Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo (BOE 23.4.1997).

tificar los errores que cometen los protagonistas de la historia cuando auxilian al accidentado. Propuesta: Una vez leída, analizada e interpretada la información que emana del caso práctico, el alumnado se dividirá en pequeños grupos de cuatro o cinco personas, como máximo. Cada grupo tendrá que esclarecer y señalar las actuaciones de carácter erróneo que se describen en la historia cuando se aplican los primeros auxilios al accidentado. Seguidamente, cada representante del grupo expondrá a la totalidad del alumnado el resultado de sus interpretaciones y, de forma abierta

Todos los ejercicios pueden resolverse a partir de la discusión en grupo y de los comentarios de los alumnos.

y democrática, se debatirán en clase las actuaciones incorrectas. Después, se procederá, con ayuda del profesorado, a exponer soluciones de procedimiento a tales actuaciones.

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Practicar de forma periódica simulacros de accidentes laborales en los que los trabajadores sufran lesiones con heridas (graves, leves, especialmente graves, etc.), con el objetivo de no olvidar los conocimientos adquiridos en primeros auxilios y también mantenerlos actualizados. Propuesta: Los estudiantes se dividirán en grupos de seis o siete personas, como máximo. Cada grupo escribirá en un papel el nombre de una profesión. El profesorado recogerá de cada grupo su escrito y, de forma aleatoria, los volverá a repartir, asignando a cada uno de ellos una profesión. Cada grupo elaborará el guión de una pequeña historia con personajes y funciones, siempre con relación a la profesión que les ha sido otorgada. A partir de aquí, se deberá simular un accidente en el que se produzcan lesiones con heridas, por lo que deberán poner en marcha un proceso de primeros auxilios. En función de este simulacro, el profesorado valorará la actuación planteada por los estudiantes y corregirá los actos incorrectos cometidos. Para finalizar, cada grupo recogerá en una memoria toda esta información y, lo más importante, el desarrollo por escrito de un protocolo de intervención en primeros auxilios sobre heridas que incorpore todas las apreciaciones o correcciones hechas por

Edita: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Redacción y Administración: INSHT–Centro Nacional de Condiciones de Trabajo. Dulcet, 2-10 08034 Barcelona. Teléfono: 93 280 01 02 - Ext. 2313 / Fax: 93 280 00 42 - Internet: htp/www.mtas.es/insht / e-mail: cnctinsht@mtas.es NIPO: 211-02-006-3 – Depósito legal.- B-14411-96 – FD 2342

el profesorado y un apartado con la interpretación de lo sucedido en el que quede bien especificado la valoración del tipo de herida y su nivel de gravedad, así como la posterior solución al problema.

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Elaborar un listado con todos los productos que debe contener un botiquín de primeros auxilios y, posteriormente, confeccionar un protocolo de utilización de cada uno de los productos. El objetivo de esta actividad es formar y familiarizar al alumnado con el material utilizado en primeros auxilios. Propuesta: La clase se dividirá en grupos de 4 o 5 personas. Cada grupo recogerá información sobre los productos utilizados con más frecuencia en las curas de heridas (guantes, desinfectantes, pinzas, gasas, etc.). A continuación, cada grupo razonará la utilidad de cada uno de estos productos y la necesidad de que estén disponibles en el botiquín. Mediante consenso, los alumnos elaborarán una lista definitiva del material que creen que es necesario tener disponible y prepararán un protocolo de utilización de cada uno de los productos. Una vez finalizada la actividad, el profesor recordará la parte final del caso práctico formulando preguntas, o aportando comentarios sobre la actuación.

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Realizar un debate que sirva para identificar distintas profesiones en las que el desorden y la suciedad puedan ser un detonante de accidentes y reflexionar sobre la importancia de mantener limpio y ordenado el lugar de trabajo. Propuesta: Los alumnos, en grupos de tres, elaborarán una lista de profesiones donde el orden y la limpieza acostumbren a «brillar por su ausencia”. La lista resultante puede ser muy extensa. Después, el profesorado propondrá una actividad de debatecoloquio sobre la importancia del orden y la limpieza en la prevención de accidentes. La clase se dividirá en dos grandes grupos, uno de ellos defenderá la opinión de mantener «un lugar para cada cosa» y el otro se opondrá argumentando que «el material, las herramientas, etc., deben estar lo más cerca del trabajador para desempeñar con más agilidad las diferentes tareas». El profesor actuará como moderador y anotará los comentarios más relevantes. El profesorado también incidirá en la necesidad de mantener limpio y ordenado el lugar de trabajo, así como en no dejar el material en lugares no dispuestos para ello.

Director de la Publicación: Emilio Castejón Vilella. Redacción: Rosa Mª Banchs Morer, Antonio Burgos García, Marta Cañete Romero, Mª Pilar González Villegas, Jaime Llacuna Morera. Diseño y maquetación: Guillem Latorre Alcoverro, Enric Mitjans Talón. Composición e impresión: Centro Nacional de Condiciones de Trabajo PAPEL 100% RECICLADO


Primeros Auxilios: Actuación frente a las lesiones oculares Hay accidentes o enfermedades que surgen de manera inesperada y que requieren de nosotros respuestas rápidas y seguras. Cuando hablamos de Primeros Auxilios nos referimos al conjunto de conocimientos, actitudes y habilidades necesarios para reconocer la naturaleza de estos accidentes o enfermedades, evaluar su gravedad y dar el apoyo adecuado.

El art. 20 del cap. III de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (BOE n°- 269, de 10 de noviembre de 1995) señala como obligación del empresario el análisis de las posibles situaciones de emergencia, así como la adopción de las medidas necesarias, entre otras, en materia de Primeros Auxilios.

El ojo es uno e los órganos del cuerpo más vulnerable y más expuesto a las agresiones externas; se han de extremar, por tanto, las precauciones ante su manipulación y tener presente que hay que acudir siempre a un especialista en caso de que haya sufrido cualquier tipo de lesión.

En el caso de quemaduras por hidrocarburos, antes de proceder a limpiar el ojo con agua hay que retirar las partículas del producto, ya que en contacto con el agua pueden llegar a alcanzar temperaturas muy elevadas. • Si a pesar de haber limpiado los ojos con agua persisten las molestias, hay que taparlos con gasas húmedas y dirigirse a un centro sanitario. • No utilizar nunca colirios. • Si las molestias son importantes, habrá que tapar los do ojos para prevenir los daños que el movimiento del ojo no lesionado pueda provocar al paciente.

LESIONES CAUSADAS POR CUERPOS EXTRAÑOS, HERIDAS Y QUEMADURAS

Un cuerpo extraño en un ojo se puede apreciar, en ocasiones, a través de una simple observación. Otras veces, bien por las reducidas medidas del cuerpo extraño o porque éste se ha adherido a la parte interior del párpado, nada más se puede apreciar su existencia por la sintomatología que presenta el ojo. Las heridas en los ojos no siempre se aprecian con una observación directa, pero podemos deducir fácilmente su existencia si se ha sufrido previamente un pequeño golpe, arañazo, rozadura, etc. Una de las lesiones más habituales que puede sufrir el ojo de manera accidental es la quemadura por productos químicos. Las lesiones por productos cáusticos son especialmente graves y pueden dejar secuelas importantes.

a) Síntomas • Dolor intenso, lagrimeo, imposibilidad de abrir el párpado, enrojecimiento, posible inflamación del párpado.

b) Actuación • Limpiar el ojo con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos. • En el caso de las quemaduras, siempre hay que evitar el uso de neutralizadores o cualquier otro producto químico mezclado con agua. Se recomienda que la duración del lavado sea entre 10 y 20 minutos.

CONTUSIONES OCULARES

Las contusiones directas en el ojo pueden afectar a las zonas que rodean al globo ocular (cejar, párpados, etc.) o exclusivamente al globo ocular; esta última lesión es típica de los golpes por pelotas o puñetazos.

a) Síntomas • Hematoma en el ojo, visión borrosa, manchas o zonas de visión negras.

b) Actuación • Limpiar el ojo con agua abundante. • Aplicar compresas de agua fría o hielo. • Tapar el ojo con gasas húmedas y dirigirse urgentemente a un centro sanitario. • No utilizar ningún tipo de colirio. • si las molestias son importantes, tapar los dos ojos para prevenir lesiones más graves producidas por el movimiento del ojo sano.

Para la elaboración de este apartado se ha utilizado documentación del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo y el libro "Socorrisme. Tècniques de suport a I'atenció sanitària immediata". Creu Roja a Catalunya, Barcelona, 1998.

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3 En esta ocasión, la sección de Notas Prácticas trata el tema de la señalización de las quemaduras en primeros auxilios. Se incluyen los siguientes apartados: un conjunto de recomendaciones que constituyen el cuerpo teórico del tema; un caso práctico; una serie de actividades didácticas que pueden desarrollarse a partir de dicho caso y un apartado de legislación. Las propuestas didácticas son orientativas y tienen como finalidad el que puedan ser utilizadas por el profesorado como herramientas de apoyo a la hora de abordar la enseñanza en temas de prevención.

Notas Prácticas

QUEMADURAS. PRIMEROS AUXILIOS Continuando con el tema de los Primeros Auxilios en la empresa iniciado en el Erga-FP nº12, en esta ocasión dedicamos la sección de Notas Prácticas a las quemaduras, considerando como tal toda herida o destrucción de tejido producida por una exposición excesiva al calor. Es importante destacar que, en el campo de los primeros auxilios, la quemadura es una de las pocas lesiones en que el socorrista puede actuar, además de sobre la herida ya originada, sobre la causa que la está produciendo (fuego, productos químicos, electricidad, etc.), de tal manera que el resultado final sea menos grave de lo que habría sido si no se hubiera intervenido.A continuación, en primer lugar, describimos unas normas básicas de actuación que pueden aplicarse en general a todo tipo de quemaduras y, seguidamente, otras medidas específicas que dependen de la causa que ha originado la quemadura.

MAS BÁS NORMAS BÁSICAS MEDIDAS PREVENT

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1 La primera acción que debe realizar un socorrista es suprimir la causa que produce la quemadura: apagar las llamas, eliminar los ácidos, etc.

2 Mantener los signos vitales (en muchos incendios, las personas quemadas pueden presentar síntomas de asfixia debido a la inhalación de humos). 3 Examinar el cuerpo de la persona accidentada: comprobar si, además de quemaduras, se han producido hemorragias, fracturas, etc. y tratar la lesión más grave.

4 Aplicar agua en abundancia en la quemadura para enfriarla y reducir el dolor (de 20 a 30 minutos), quitando ropas, joyas y todo aquello que mantenga el calor. Si aparecen temblores, tapar a la persona herida con una manta.

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Cubrir la lesión con un vendaje flojo y húmedo (sábanas, pañuelos, camisetas, etc.) y poner al herido en posición lateral de seguridad, si las lesiones que presenta lo permiten. El objetivo es evitar la bronco-aspi-

ración del vómito y la obstrucción de las vías respiratorias por caída de la lengua hacia la retrofaringe, en el caso de que pierda el conocimiento.

6 Tratar la quemadura solamente con agua. Nunca se aplicará otro tipo de sustancias como pomadas, mantequilla, aceite, vinagre, etc. que puedan ensuciar, infectar o encubrir la herida. El médico debe examinar las lesiones limpias.

7 Evitar darle a la persona accidentada líquidos o sólidos por vía oral (agua, alcohol, analgésicos); podría producirse un vómito y complicar más la situación. Igualmente, ante la posibilidad de que el tratamiento final sea de tipo quirúrgico, debe mantenerse su estómago vacío.

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Mantener intactas las ampollas que se producen en la piel después de una quemadura, ya que el líquido que contienen protege de una posible infección. Tampoco hay que desprender nada que esté pegado a la piel (ropa, plásticos, etc.) porque podrían producirse lesiones más profundas.

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Permanecer en todo momento junto la persona accidentada y no demorar el transporte a un centro hospitalario. En el caso de que el herido perdiera el conocimiento, otros contratiempos (obstrucción de las vías respiratorias) podrían producirle la muerte, si no es atendido rápidamente.

10 Frente al fuego: sofocar las llamas con una manta que no sea acrílica. Si no se dispone de otro medio, hacer rodar por el suelo a la persona accidentada hasta apagar el fuego y, como último recurso, utilizar un extintor adecuado. Después se aplicará agua en la zona quemada para refrigerar.

12 Frente a los productos químicos (lejía, ácido clorhídrico, etc.): aplicar agua abundante en la quemadura (de 20 a 30 minutos) procurando no salpicar otras partes del cuerpo. Nunca emplearemos pequeñas cantidades de agua: su mezcla con ciertos cáusticos puede aumentar el efecto de la quemadura. Mientras se pone el agua, hay que quitar la ropa impregnada, zapatos, joyas, etc. 13 Frente a sólidos incandescentes (herramientas, recipientes, etc.): separar el objeto causante de la quemadura del cuerpo de la persona accidentada y mojar con agua la zona afectada.

11 Frente a la electricidad: empe-

14 Frente a líquidos inflamables

zar siempre desconectando la corriente, salvo que la persona electrocutada ya no toque el conductor eléctrico. Si esto no es posible, hay que separar el conductor eléctrico del accidentado mediante un material aislante como puede ser un palo de madera. Después, hay que mantener las constantes vitales y trasladar a la víctima a un hospital.

(alcohol, gasolina, benceno, etc.): nunca utilizar agua para apagar el fuego porque lo extendería. Hay que sofocar las llamas con una manta o un trozo de ropa que no sea sintética (chaqueta, bata, etc.) o hacer rodar a la persona herida por el suelo; en último caso, se puede recurrir a un extintor adecuado (polvo convencional o espuma física).

CASO O PRÁCT PRÁCTICO

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Descripción: Fermín estaba cambiando el aceite del motor de un camión en un taller de reparación de vehículos. Cuando terminó de vaciar el depósito, apartó del camión la lata de recogida del aceite que estaba en el suelo y continuó con su trabajo. Este recipiente había sido utilizado antes para recoger la gasolina de un coche. En la parte trasera del camión se encontraba Lucas, otro operario completamente ajeno a la operación del cambio de aceite. Estaba puliendo con una desbarbadora portátil una soldadura hecha en el depósito del camión. Las partículas incandescentes proyectadas por la desbarbadora fueron a caer sobre el recipiente del aceite, en el que también había gasolina, y se incendió rápidamente. Fermín se encontraba muy cerca y, al ver el fuego tan localizado, intentó apagarlo con el pie; sin embargo, lejos de conseguirlo, las llamas prendieron en las perneras de su pantalón debido a que estaban muy sucias de grasa y pintura. Sus compañeros, Leo, Carmen y Lucas, se quedaron atónitos frente al accidente: Fermín saltaba, chillaba y se golpeaba con las manos las piernas envueltas en llamas. No sabían qué hacer. En un primer momento se plantearon usar el extintor para apagar el fuego, pero no llegaron a hacerlo por temor de intoxicar a Fermín...(él continuaba saltando y dando ala-

ridos). Por fin reaccionaron; lo lanzaron al suelo y, arrancándole violentamente la ropa del cuerpo, acabaron con las llamas. Al mismo tiempo, el incendio se había extendido por una parte del taller, por lo que Lucas se quedó atendiendo al herido en una zona segura y Carmen y Leo fueron a sofocar las llamas con ayuda de dos extintores. Cuando lograron apagarlo, acudieron junto a sus compañeros. Fermín estaba solo, estirado en el suelo boca arriba y con la cabeza apoyada sobre unas ropas; tenía la cara muy pálida y se quejaba de fuertes dolores en las piernas. En aquel momento, Lucas llegó corriendo con un vaso de agua en la mano. Se lo acercó a Fermín y le dio de beber a pequeños sorbos. Lucas, muy nervioso, les explicó que veía muy mal a Fermín y que había ido a telefonear para pedir ayuda. De paso, y ante la insistencia del herido, había traído el agua. Leo y Carmen se encontraban más tranquilos, calmaron a Lucas y, mientras esperaban la asistencia médica, intentaron hacer algo más por Fermín. Recordaron que en el botiquín había una pomada anestésica que calmaba el dolor. Fueron en su busca y, con un pañuelo limpio, se la aplicaron en las quemaduras. Poco después, llegó la tan deseada ayuda y evacuaron al herido a un centro hosE. Mitjans pitalario.


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Caso Práctico. Actuaciones indebidas Lanzar violentamente al suelo al accidentado y arrancarle la ropa encendida. Normas básicas 10 y 8

No aplicar agua en abundancia en las zonas afectadas por las quemaduras. Normas básicas 4 y 10

Poner a la persona accidentada en una postura insegura para su salud. Norma básica 5

Dejar a la persona accidentada sola y expuesta a quedar sin auxilio en el caso de otro contratiempo. Norma básica 9 Aplicar un tipo de tratamiento incorrecto poniendo pomada en las quemaduras. Norma básica 6

Proporcionar al herido agua para beber. Norma básica 7

UDA PARA PAR ACTIVIDADES DEMEDIDAS AYUDA EL PROFESORADO PREVENTIVAS

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A partir del caso práctico expuesto, detectar los errores cometidos por los protagonistas de la historia en relación con los primeros auxilios en quemaduras y, posteriormente, indicar las diferentes alternativas a dichos errores.

para tratar quemaduras producidas por productos caústicos.

caron los primeros auxilios y sus propias conclusiones.

Una vez que los grupos hayan realizado su listado, lo expondrán al resto de la clase para comentar las conclusiones a las que han llegado.

Los casos más significativos se comentarán con toda la clase.

Propuesta: Despué de haber leído individualmente el caso planteado, el alumnado deberá analizarlo y tratar de averiguar qué errores han cometido los compañeros de trabajo de Fermín. Posteriormente, y en pequeños grupos, intentarán especificar cómo debería haber actuado cada personaje: qué medidas se deberían haber tomado en relación con los primeros auxilios realizados en el accidentado, cómo deberían haber apagado las llamas prendidas en su ropa, etc. A continuación, el grupo-clase establecerá un debate con el fin de comentar las diferentes ideas surgidas anteriormente en los pequeños grupos.

Para finalizar, a partir de los listados se realizará un documento, tipo cartel, para consultar en caso de necesidad.

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Elaborar un listado donde se relacionen productos cuya manipulación pueda ocasionar un incendio o quemaduras, si sucede un accidente, y anotar también las medidas de actuación oportunas. Propuesta: Se dividirá la clase en pequeños grupos. Cada uno de ellos se encargará de identificar los productos que con mayor frecuencia se utilicen en diferentes actividades de la escuela (laboratorio, talleres, etc.) y también en la propia casa. En la lista aparecerá, por un lado, el nombre del producto y la característica más destacable del mismo (inflamable, corrosivo, explosivo, etc.) y, por el otro, las medidas de actuación que se deberían poner en práctica en caso de accidente, remarcando aquellas actuaciones que NO deberían hacerse nunca; por ejemplo, utilizar agua para apagar un fuego producido por gasolina, o emplear pequeñas cantidades de agua

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Realizar un trabajo de investigación y reflexión sobre las medidas de actuación que se aplican en primeros auxilios en casos de quemaduras, basándose en experiencias y casos reales.

Todos los ejercicios pueden resolverse a partir de la discusión en grupo y de los comentarios de los alumnos.

Propuesta: En esta actividad se debe partir de una pregunta concreta, por ejemplo: ¿Por qué cuando una persona se está quemando debe utilizarse como último recurso un extintor para sofocar el fuego? ¿Por qué no debe dejarse sola a la persona accidentada? ¿A qué es debido que no pueda darse de beber a una persona quemada? ¿Por qué es incorrecto poner pomada, aceite o cualquier tipo de aplicación tópica en las quemaduras? A partir de aquí, los alumnos escogerán una pregunta como base del trabajo y, divididos en grupos, buscarán información general y también casos reales (bibliografía especializada, visitas a parques de bomberos, consultas a centros médicos de mutuas de trabajo, artículos de prensa, etc.). Posteriormente, presentarán un informe escrito en el que se incluirán los casos encontrados, una descripción de cómo se apli-

Realizar distintos simulacros de accidentes laborales donde se produzcan quemaduras y poner en práctica los pertinentes primeros auxilios. Propuesta: Los mismos grupos de la actividad anterior realizarán un simulacro de diferentes actuaciones en primeros auxilios dependiendo de la causa, tipología, grado, etc. de la quemadura. Cada grupo representará una sola situación, según las pautas dadas por el profesorado: actuación frente al fuego, electricidad, productos químicos, líquidos inflamables, etc. Una vez finalizadas las representaciones, se hará una puesta en común donde se establecerán aclaraciones y mejoras de cada simulacro.

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Identificar distintas profesiones con alto riesgo de contacto térmico, así como los equipos de protección individual que son más adecuados para cada tipo de trabajo. Propuesta: Los alumnos de dos en dos reflexionarán en torno a aquellas profesiones donde existe mayor riesgo de incendios y quemaduras (soldadores, electricistas, artesanos del vidrio, químicos, etc). Después, analizarán las posibles causas de accidentes propias de cada sector y las medidas o equipos de protección que deben utilizarse para prevenirlos. Para realizar esta actividad sería conveniente, en la medida de lo posible, realizar alguna visita a talleres, fábricas o laboratorios donde se lleven a cabo las profesiones seleccionadas por los alumnos.

LEGISLACIÓN Ley 31/ 1995 de Prevención de Riesgos Laborales, de 8 de noviembre. BOE nº 269, de 10 de noviembre.

ciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo. BOE nº 97, de 23 de abril.

ciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo a bordo de los buques de pesca. BOE nº 188, de 7 de agosto.

Real Decreto 39/1997, de 17 de enero. Reglamento de los Servicios de Prevención. BOE nº 27, de 31 de enero.

Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. BOE nº 97, de 23 de abril.

Real Decreto 485/1997, de 14 de abril. Disposi-

Real Decreto 1216/ 1997, de 18 de julio. Disposi-

Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. BOE nº 256, de 25 de octubre.

Edita: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Redacción y Administración: INSHT–Centro Nacional de Condiciones de Trabajo. Dulcet, 2-10 08034 Barcelona. Teléfono: 93 280 01 02 - Ext. 2313 / Fax: 93 280 00 42 NIPO: 211-99-004-2 – Depósito legal.- B-14411-96 – FD 2342

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3 En esta ocasión, la sección de Notas Prácticas trata el tema de la organización de los primeros auxilios en la empresa. Se incluyen los siguientes apartados: un conjunto de recomendaciones que constituyen el cuerpo teórico del tema; un caso práctico; una serie de actividades didácticas que pueden desarrollarse a partir de dicho caso y un apartado de legislación. Las propuestas didácticas son orientativas y tienen como finalidad el que puedan ser utilizadas por el profesorado como herramientas de apoyo a la hora de abordar la enseñanza en temas de prevención.

Notas Prácticas

PRIMEROS AUXILIOS. ORGANIZACIÓN De la rapidez y la eficacia con que se apliquen los primeros auxilios a una persona accidentada puede depender que su vida se salve. Lamentablemente, es un hecho el gran número de accidentes que se producen a diario en el trabajo, por lo que las empresas deben considerar como objetivo prioritario el disponer de una organización de primeros auxilios adecuada al número de personas empleadas y al tipo de actividad que realicen. Así también se entiende desde el punto de vista legislativo, dado que la ley señala como una obligación del empresario el análisis de las posibles situaciones de emergencia y la adopción de las medidas que sean necesarias en materia de primeros auxilios. En este número resumiremos los aspectos más básicos relacionados con la organización de los primeros auxilios en la empresa. En otros números de Erga-FP trataremos otros temas más concretos, como son la actuación frente a traumatismos, hemorragias o quemaduras.

MAS BÁS NORMAS BÁSICAS MEDIDAS PREVENT

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1 Estudiar a fondo la siniestralidad (accidentes e incidentes) y las características de cada empresa (actividad, número de empleados, tipos de tareas, factores de riesgo más habituales, etc.). Utilizar esta información para establecer los recursos, tanto humanos como materiales, que sean necesarios en materia de primeros auxilios. 2 Designar al personal encargado de poner en práctica los primeros auxilios, previa consulta de los delegados de prevención, y proporcionarles la formación que sea necesaria.

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El socorrista laboral será voluntario y deberá tener, además de los conocimientos básicos en primeros auxilios, una formación específica en relación con los riesgos existentes en la empresa. Igualmente, debe recibir periódicamente cursos de reciclaje y actualización.

4 Organizar las relaciones con los servicios exteriores de la empresa

(urgencias médicas, mutua, bomberos, etc.) para garantizar la rapidez y la eficacia de la asistencia médica de urgencias.

5 Informar a todos los empleados, mediante carteles, folletos, etc., sobre cuáles son las actuaciones esenciales que deben llevarse a cabo cuando sucede un accidente; en primeros auxilios estas actuaciones están estructuradas por orden en un método denominado PAS (Proteger, Avisar y Socorrer).

6 Proteger, en primer lugar. Significa que, antes de actuar, hemos de tener la seguridad de que tanto la persona accidentada como nosostros mismos estamos fuera de todo peligro. Hay que evitar que los daños se hagan extensivos a otras personas.

7 Avisar, en segundo lugar. Después de proteger, hay que llamar a los servicios sanitarios de emergencia y facilitar la máxima información: tipo de accidente; lugar donde

se ha producido; posición y síntomas de la persona accidentada; otras personas involucradas, etc. Para actuar con rapidez, cerca de los teléfonos o en la centralita debe haber un listado con los siguientes números: servicio médico de empresa; urgencias y ambulancias; responsable de la empresa; bomberos; policía; mutua de accidentes, etc.

8 Socorrer, en tercer lugar. Después de proteger y avisar, podemos atender a la persona accidentada empezando por reconocer sus signos vitales (primero, la conciencia; segundo, la respiración y tercero, el pulso). Como norma general, no hay que mover a las víctimas de un accidente y tampoco darles de beber.

9 Decidir el número de socorristas teniendo en cuenta: el número de trabajadores de la empresa, las tareas que se realizan, los riesgos específicos existentes, los turnos de trabajo y la distancia (tiempo) hasta los servicios médicos externos. Una

cifra orientativa para una situación de riesgo bajo (ejemplo: oficinas) sería de un socorrista por cada 50 empleados por turno. En todo caso, como mínimo, se debería disponer de una persona encargada de actuar en situaciones de emergencia en todas las empresas.

10 Disponer de un botiquín con el material preciso para realizar los primeros auxilios. El material tiene que estar ordenado y siempre reponer el usado.

11 Tener un local específico para primeros auxilios en los lugares de trabajo que consten de más de 50 trabajadores o en aquellos que tengan más de 25, teniendo en cuenta la peligrosidad del trabajo y las dificultades de acceso al centro asistencial más próximo.

12 Instruir a todos los empleados nuevos en relación con la organización de los primeros auxilios (método PAS).

CASO O PRÁCT PRÁCTICO

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La empresa Metalsa tiene 85 empleados en planDescripción: tilla y se dedica a la fabricación de elementos de sujeción metálicos (tuercas, tornillos, cojinetes, etc.). El horario que tienen establecido es de siete de la mañana a tres de la tarde. Juanillo tiene veintiún años y hace sólo una semana que trabaja en el almacén de esta empresa. En el momento del contrato, ya le advirtieron de que durante el primer mes tendría que hacer unas horas por la tarde, al igual que treinta compañeros más. Una tarde, Juanillo cargó la carretilla elevadora que conducía Paco con seis contenedores de cajas de tornillos, pero los dos últimos no quedaron bien colocados. Paco le comentó al respecto que no se preocupara, que él era un “carretillero experimentado”, y con una maniobra rápida recorrió los treinta metros que le separaban de las estanterías donde iban a ir almacenados los contenedores. Cuando Paco estaba terminando de subir la horquilla se dio cuenta de que los contenedores se habían desplazado y que el último estaba tambaleándose; no le dio tiempo de advertir a Martín, un compañero que estaba revisando material justo al lado de la carretilla , de que se apartara. El contenedor cayó sobre su cabeza y Martín se desplomó en el suelo. Paco, rápidamente, dejó la carretilla tal y como estaba y fue a ver lo suce-

dido. Martín estaba tendido en el suelo inconsciente y de su brazo derecho salía sangre. La primera reacción de Paco fue la de acercarse a la víctima y, gritando su nombre, intentar levantarlo. Juanillo y los otros compañeros, alertados por el ruido, se habían aproximado al lugar del accidente y miraban la escena sin saber qué hacer. Alguien dijo: ¡Llamad al médico de la empresa! Juanillo salió disparado hacia el teléfono, pero cuando llegó se dio cuenta de que no sabía el número del Servicio Médico y de que tampoco había ninguna lista cercana donde se indicara. Juanillo se vio obligado a gritar a pleno pulmón que alguien se acercara para ayudarle a solucionar el problema. Cuando por fin, gracias a un compañero, logró telefonear, resultó que no había ningún responsable del servicio médico porque su horario era de mañanas. Después de esto optaron por telefonear al servicio de urgencias del hospital que tenían en la zona y explicar la situación. Al terminar de hablar con ellos se dieron cuenta de que con las prisas se habían olvidado de mencionar que su compañero, además de estar inconsciente por el golpe, también se había herido en un brazo y perdía sangre. Cuando regresaron al almacén para anunciar que pronto llegaría ayuda, Martín ya había recuperado el conocimiento. Paco y otro compañero estaban junto a él, le habían puesto un pañuelo en la herida del brazo y lo estaban tranquilizando.


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Caso Práctico. Factores de riesgo No disponer de una persona responsable de los primeros auxilios en la empresa durante las horas de trabajo de la tarde. Normas básicas 1,2,3 y 9

Mover a la persona accidentada. Norma básica 8

Dejar la carretilla mal cargada en una posición peligrosa para el resto de los trabajadores. Norma básica 6 No proporcionar la máxima información sobre el accidente a los servicios de urgencias. Norma básica 7

Inexistencia de una lista de teléfonos de urgencia en el lugar de trabajo. Norma básica 7

No informar a todos los empleados sobre las actuaciones básicas en materia de primeros auxilios. Normas básicas 5 y 12

UDA PARA PAR ACTIVIDADES DEMEDIDAS AYUDA EL PROFESORADO PREVENTIVAS

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A partir del caso práctico expuesto, detectar los problemas organizativos de la empresa Metalsa en relación con los primeros auxilios y plantear las soluciones correspondientes. Propuesta: Después de leer el caso práctico, los alumnos, divididos en grupos de 4-5 personas, elaborarán dos listados. En el primero señalarán cuáles han sido los errores descritos en el caso práctico. En el segundo citarán las medidas que se deberían haber adoptado para evitar cada uno de los errores. Tras realizar este trabajo, se reunirá todo el grupo clase para poner en común las conclusiones.

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Realizar carteles sensibilizadores acerca del método PAS (Proteger, Avisar, Socorrer) de primeros auxilios descrito en las Normas Básicas de este periódico. Esta actividad permitirá a los estudiantes, al mismo tiempo, aprender el PAS (entender la información que seleccionen) y valorar la importancia que tiene el tratamiento de la información cuando se tiene intención de comunicar un mensaje (destacar frases, coherencia de las imágenes, lugar donde se expone la información, etc.). Propuesta: Se dividirá la clase en tres grupos. Cada grupo se encargará de la realización de un cartel sensibilizador sobre el método PAS. El primer grupo tratará el primero de los puntos básicos a la hora de auxiliar (Proteger), el segundo grupo se remitirá al paso del Avisar y el tercero, al de Socorrer. Aunque se realicen de forma independiente, los carteles se deben plantear pensando que deben colocarse siempre juntos. Para el diseño de estos carteles, y para conseguir mayor impacto, se pueden utilizar noticias relacionadas con el tema: fotografías, dibujos, frases conocidas, etc. Poste-

riormente, estos carteles pueden distribuirse en diferentes puntos del centro escolar para la sensibilización de los demás alumnos del centro.

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tuación de Paco, al darse cuenta del accidente? Con esta actividad se pretende que los alumnos reflexionen sobre la importancia del primer paso del método PAS, “proteger”.

Realizar “tarjetones” prácticos con los nombres y teléfonos de urgencias, y también otros que indiquen, a modo de recordatorio, toda la información que debe ofrecerse cuando se da aviso de un accidente. Estos “tarjetones” se pueden utilizar en los propios centros escolares y en los domicilios de los estudiantes.

Propuesta: Para realizar esta actividad hay que dividir la clase en dos grupos. Antes de iniciar el debate se asignará a cada grupo la postura que debe adoptar respecto a la actuación de Paco: un grupo lo defenderá y otro le acusará de haber actuado incorrectamente.

Propuesta: Los alumnos diseñarán, en primer lugar y de forma individual, una tarjeta en la que figuren datos con los números de teléfonos de urgencias, ambulancias, bomberos, policía y mutua de accidentes de su localidad. Esta tarjeta deberá ir colocada cerca de los teléfonos, por lo que debe pensarse en función de esta ubicación.

Antes de entrar en el debate, los alumnos de cada grupo deben analizar de forma individual la actuación de Paco y buscar argumentos para defender su postura. El debate se dará por acabado cuando los alumnos lleguen a un acuerdo sobre qué es lo que debería haber hecho Paco para actuar correctante siguiendo lo establecido en el método PAS.

Todos los ejercicios pueden resolverse a partir de la discusión en grupo y de los comentarios de los alumnos.

En segundo lugar, y esta vez divididos en grupos, los estudiantes diseñarán un pequeño cartel en el que figuren los datos que se han de tener en cuenta a la hora de informar en caso de accidente (tipo de accidente, lugar, síntomas, etc.). Igualmente, cada grupo se encargará de colocarlo cerca de los teléfonos de la escuela.

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Plantear un debate sobre lo que hizo Paco después de que ocurriera el accidente, respondiendo a la siguiente pregunta: ¿Fue correcta la primera ac-

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Analizar la organización de los primeros auxilios de la escuela y la información que tienen los alumnos y el profesorado sobre este tema. La finalidad de esta actividad es que los alumnos conozcan si existe en el centro una correcta organización de los primeros auxilios. Propuesta: En esta actividad se divide la clase en pequeños grupos. Cada uno de ellos elaborará una encuesta con los puntos básicos que se necesitan para organizar correctamente los primeros auxilios en una empresa. Después, los grupos se repartirán por la escuela y cumplimentarán dicha encuesta observando y preguntando a los alumnos y al profesorado. La información recogida puede utilizarse, posteriormente, para realizar propuestas de mejora.

LEGISLACIÓN Ley 31/ 1995 de Prevención de Riesgos Laborales, de 8 de noviembre. BOE nº 269, de 10 de noviembre. Real Decreto 39/1997, de 17 de enero. Reglamento de los Servicios de Prevención. BOE nº 27, de 31 de enero.

Real Decreto 485/1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo. BOE nº 97, de 23 de abril.

Real Decreto 1216/ 1997, de 18 de julio. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo a bordo de los buques de pesca. BOE nº 188, de 7 de agosto.

Real Decreto 486/1997, de 14 de abril. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. BOE nº 97, de 23 de abril.

Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre. Disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. BOE nº 256, de 25 de octubre.

Edita: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Redacción y Administración: INSHT–Centro Nacional de Condiciones de Trabajo. Dulcet, 2-10 08034 Barcelona. Teléfono: 93 280 01 02 - Ext. 2313 / Fax: 93 280 00 42 NIPO: 211-98-004-8 – Depósito legal.- B-14411-96 – FD 2342

Director de la Publicación: Emilio Castejón. Redacción: Isabel Albarrán, Rosa Mª Banchs, Pilar González, Jaime Llacuna, Mª del Mar Navajas. Diseño y maquetación: Guillem Latorre, Enric Mitjans. Composición e impresión: Centro Nacional de Condiciones de Trabajo PAPEL 100% RECICLADO

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