Issuu on Google+

EN LA IGLESIA DE SAN ESTEBAN DE VILLAMOROS DE MANSILLA SE CONSERVA UN SAGRARIO DE LA ESCUELA DE JUNI Y DIFERENTES TABLAS DEL SIGLO XVI

n de San Simó En la iglesia aca el retablo dest en Nogales r, tural sin dora de madera na trón, y la pa su a dedicado onada. bóveda acañ

NOGALES Desde Villaverde de Sandoval el camino se dirige a la pequeña localidad de Nogales en la que se levanta la iglesia de San Simón del siglo XVI en la que lo más destacado es el retablo de madera natural sin dorar dedicado a su patrón y la bóveda acañonada. La siguiente parada de la ruta es Villamoros de Mansilla. VILLAMOROS DE MANSILLA Antes de alcanzar el pequeño enclave de Villamoros de Mansilla nos topamos, en las lomas de Villasabariego, con un importante yacimiento atribuido desde antiguo a la ciudad de los Astures: Lancia. De la que es considerada como la capital de los Astures Lancienses nos habla ya el historiador romano Plinio. Fue tomada tras una extraordinaria batalla en el marco de las luchas que enfrentaron a Roma contra Cántabros

y Astures. Los romanos la conservarán como ciudad estratégica entre los ríos Esla y Porma. Hoy podemos ver parte de sus ruinas merced a las excavaciones practicadas en una zona donde la cerámica o sigilata aparece con facilidad en las tierras del cerro. El trazado jacobeo constituye la calle principal del núcleo poblacional erigido en la orilla izquierda del río Porma. En su caserío sobresale la

llarente, Puente de Vi uas sobre las ag del río Porma.

127

I N F O R M AC I Ó N T U R Í S T I C A : w w w. t u r i s m o c a s t i l l a y l e o n . c o m • 9 0 2 2 0 3 0 3 0


iglesia parroquial de San Esteban en cuyo interior destacan diferentes tallas y tablas pintadas con las imágenes de Santiago Matamoros, la Anunciación y el Calvario, piezas todas ellas datadas en el siglo XVI. También se conserva un sagrario de estilo Juni.

LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA CULMINA EL CASCO URBANO DE VALDELAFUENTE

PUENTE VILLARENTE Se sale de Villamoros y tras poco más de un kilómetro cruzamos el río Porma por el célebre Puente de Villarente. Esta obra pontonera se corresponde muy probablemente con el que Aymeric Picaud señala que atravesó en 1139. Ha llegado hasta nuestros días con todo tipo de parches, aderezos y reconstrucciones, pese a lo cual sigue manteniendo su antiguo prestigio. Estos avatares hacen que sus dieciocho ojos, antaño contó con veinte, sean muy desiguales entre sí, llamando la atención por su extraña forma curvada. La localidad es un interesante núcleo de servicios dedicados a la atención de los peregrinos. Nada más salvar las aguas del Porma en época de crecidas nos encontramos con un paraje idóneo para un hospital de peregrinos. Posiblemente

128

existiese uno con anterioridad a este Hospital de Villarente que fundara en el siglo XVI el arcediano de Triacastela, que aunque es un pueblo lucense perteneció a la Diócesis de León y tuvo una antigua dignidad eclesiástica del cabildo leonés. El edificio actual, de noble aspecto, se encuentra nada más cruzar el puente a mano izquierda. Cuenta con una amplia puerta con arco rebajado en piedra y balcón. En su iglesia parroquial de San Pelayo podemos apreciar una talla del patrón del siglo XVI que aunque es de tipo castellano presenta cierta influencia flamenca. De lo que sí queda constancia en el recuerdo es de lo que hoy bien pudiéramos considerar como la primera ambulancia de la ruta; pues se sabe que un burro trasladaba a los peregrinos enfermos desde este hospital hasta León. El Camino para alcanzar a poco más de cuatro kilómetros las pequeñas poblaciones de Arcahueja, primero, y Valdelafuente, después, uial discurre a través de un itinerario Iglesia parroq en aría de Santa M que funde antigüedad con la más . ja ue ah Arc rechinante modernidad industrial. La proximidad de ambos municipios a la capital leonesa ha propiciado que en sus términos se hayan instalado numerosas empresas y naves industriales.

ARCAHUEJA En relación a Arcahueja su referencia documental más antigua se remonta al año 1180

EL C AMINO DE SANTIAGO

Castilla y León


Camino de Santiago - Capítulo 4 - León - Villamoros de la Mansilla