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LOS HEROES DE LA ESQUINA

Sergio Pravaz - 2000


Dedicado a Miguel テ]gel Bustos, Haroldo Conti, Francisco Urondo y Rodolfo Walsh.

a mi padre y su decente vocaciテウn por la vida.


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PAIS Alguna vez tuvimos un país. Cuando recuerdo, entre brumas, me parece mentira. Pero tuvimos un país, una limpia manera de respirar el aire, el viento solidario y las mañanas con luminosas ganas de vivirlas. Cuando recuerdo, entre la noche, me parece mentira, tal vez un cuento que me contó mi padre o el País de Alicia entre las Maravillas. Un país que se parecía mucho a la alegría, como un viejo contento. Pero, para que recordarlo si con lo que tenemos ya es suficiente para el sufrimiento. Hamlet Lima Quintana


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PRETEXTO Entablar una relación con las palabras no es tarea sencilla, contienen su dureza y no se entregan con facilidad aunque con el tiempo aparezcan brillantes y hasta muy sofisticadas. En realidad, son seres de una enorme sensibilidad; muy complejos y singulares hasta que uno logra entablar algún tipo de relación con ellas, lo que las torna más especiales aún; a partir de ese instante comienza a funcionar un gran hechizo, denso y embriagador que las cubre ocultando sus zonas más erógenas; ellas manejan esa aptitud con inigualable destreza desde el inicio de los tiempos, por cierto que siempre a su favor. Sólo de manera alternada, quizás producto del azar, o tal vez, cuando la eternidad se agota de tanto esperar nuestra madurez, las podemos tomar por sorpresa, agarrarlas distraídas o medio desorganizadas, o quien sabe, con ganas de permitirnos algún romance, y de esa manera alcanzar (o creer ingenuamente que alcanzamos) una pequeña victoria que nos permite un alumbramiento momentáneo. Sus ojos son anchos y son generosos; nos pueden otorgar visiones que difícilmente logremos capturar en otro sitio; nos permiten conocer de costado y a lo lejos todos los estados que nuestra finitud nos impide reconocer como materia propia y tangible; son capaces de sostener nuestra fragilidad a través del tiempo y de la historia, del dolor del acero a la satisfacción de las estrellas, del canto colectivo que nos hace mejores y nos purifica, a la mezquindad del rascacielos que nos aísla y nos empobrece; ellas pueden devolvernos esa cuota de nobleza que nos corresponde y que hemos aprendido con tanto esmero a perder por el camino. Hay un sueño grande que se encuentra habitado y que puebla cada espacio de nuestro ser; ese sueño nos permite alejarnos de alguna manera de la perversa convención de salirse de uno mismo, que es como decir evadirnos de nosotros, de nuestros yo plurales, de esa red de contención que necesariamente construimos para cobijarnos, para acariciarnos, para mirarnos y decirnos, para confiarnos y creernos; para crecer y alejar lo más posible la idea de permanecer en soledad. Se sufre y se goza a la vez pero somos más de lo que nos imaginamos; somos más de lo que se imaginan aquellos que ejercen la burla y la muerte; los que desprecian y desoyen el llamado que permanentemente nos hace la raíz de un espíritu extendido que tiene a la tierra por madre, al cielo por padre, y a todas las gotas de la lluvia por hermanos, por hermanas, por amigos y por cómplices. Debo decir a estas alturas que creo a pie juntillas en la existencia de un magismo inmemorial que hace que el hombre se permita nombrar y crear desde su condición de ser libre más allá de su propia circunstancia y razón; esto implica mirar su poesía para entrar de lleno en el espejo de sus aspiraciones, esas que ignoran con valor la imprecisa barrera que dicen separa lo que se supone real y lo que se supone imaginario. Estos versos tienen la peregrina intención de ingresar al fondo más oscuro de ese corazón colectivo que nos contiene a todos, aún a aquellos que nada saben, o nada quieren saber. Conservan el deseo de suponer que todavía se puede hacer uso del derecho a construir un espacio a partir de la memoria; un discurso de intensidad humana que indague en nuestro imaginario, desde su complejidad, desde su riqueza, desde su simpleza; ellos quieren jugar su juego para asegurar la aventura verbal entera y con tropiezos- más allá de cualquier categoría de análisis; no desde una acción voluntarista sino desde el convencimiento de reconocer un territorio común por el que transitan las manifestaciones del ser humano; una zona esencial donde se potencia la realidad a partir del lenguaje a fin de reconocernos. En definitiva, ellos dicen -y yo creo que está bien, tienen su razón- que una cantidad de interrogantes


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inquisidores apenas si tienen alguna chance de constituir una pequeña actitud frente al gran territorio de vida y de palabras que acuñó el hombre a lo largo de su historia. Para sostener una vez más que el hechizo más hondo para el ser humano -por sobre el horror y las miserias- sigue siendo el verbo, su belleza y su verdad.

El autor


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“Muchos han muerto. Otros hemos vivido. Todos estamos heridos. El mundo pesa por su dolor”. Nikíforos Bretaccos


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CUANDO EL SOL PARTIO Tuve un terremoto entre mis manos respiraba por mis dedos su densidad era notable tal vez porque era de mi talla o de mi gusto Lo cierto es que tuve un terremoto entre mis manos... lo encerré dentro de mis puños y disfruté como sólo lo hace el tigre en su edad Un día lo dejé partir


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UN TAJO A LA RAIZ Muchos puños se levantan hasta el estómago del cielo algo deben pedir... por el gesto por la voz por su dureza Un puñado de golfos los golpea por detrás los corta al ras secamente y sin pudor bien parejo y bien abajo como queriendo matar


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EL VUELO DEL JARDIN El camión antidisturbios es inmenso para el jardín recién plantado Las bestias se sacuden un orgasmo embrionario y arremeten... Los jilgueros se desbandan pero sus voces aún caminan en la plaza rota


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UN AGITADOR EN LA CORNISA Se despertaron temibles las estrellas cuando supieron de la muerte del maíz Aborrecieron por años a los espectros y juraron no brillar en los trayectos de la masturbanda ¿Aún el amor es posible entre la niebla y la muerte...?


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LA MASTURBANDA El arco iris sangra sobre una avenida que exhibe sus miserias Sus maderos inventados gritan una piel que se oculta en el vacĂ­o La masturbanda circula contaminando a los perseguidos a los sufrientes de una ciudad sable que agoniza que no huele a playa ni a sierra y que estalla por su carne


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“Fui desviada como un río, el agua corrió en un lecho extranjero”. Anna Ajmátova


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TROZOS DE SOL Muchos quedaron en los sótanos con olor a viaje cubriendo las paredes de vergüenza Yo debo cargar trozos de sol sobre mis hombros para alumbrar tu sueño y apartar el frío de mi sangre Debo llagar mis manos sobre la corteza de un recuerdo suspender la credulidad de mis días... este encuentro furtivo con el mundo y todos sus pedacitos de memoria para alimentar una esperanza para creer que el hielo no derrite y finge su temor ante la llama Para reanudar la existencia tras los mares tras los muros


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DEL OTRO LADO Dolor no de golpe no de herida no de grito subterrรกneo tal vez mรกs lejos como de fronteras muy adentro... Enroscado entre arterias/ pulmones/nervios/piel y el alma como guano en el medio de un desierto Dolor no de ofensa no de rayo violento entre las piernas mรกs profundo mรกs lejos como de otro suelo


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HEREDEROS Y TESTIGOS Sueño con un cuchillo escondido en mi memoria Miento con un reloj que atraviese de un salto el tercer mundo Canto con una rosa de metal que hiere las palabras Río sobre los escombros de un país de naipes y tahúres Sostengo con piolines una jauría desatada Estorbo insurrecto en los jardines colgantes de tus pechos Duermo sobre los restos de tu oración más repetida Navego indiferente por una avenida de sotanas Desclavo con unción a un amigo muerto de tristeza ... maldigo al sol por su certeza


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EL CIELO QUE RIE Yo soy de un lugar donde maduran los otoños sin descanso donde el viento y su locura descubren cavidades de amapola entre mis huellas donde el tallo se deshoja en silencio y en su túnica donde el cielo que ríe arrogante en su gesto o acaso circunspecto muerde mis pasos y mis lluvias mis cetrinos ruegos a la mar Un sitio donde Dios descansa sus mañanas donde tiembla inabarcable su desierto su soledad estéril su poder Yo vengo de una tierra donde la noche te embrutece de belleza donde sus ojos extendidos afilan el placer una última sorpresa un eco


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ALGUN UMBRAL GASTADO Estoy ante ti para que conozcas mis espejos quiero ver el otro lado de tu vientre escuchar mi sangre... la posible si se mueve o silba en el pórtico de un mar musculoso nuevo a mis ojos serranos Saber si puedo dormir sobre tu espalda o tu historia preciso ciudad Sólo traigo versos palabras agrupadas sonantes y en manojos algún umbral gastado alguna idea más peregrina que acerada Solo eso no hay más Puedo recostarme tal vez entre tus piernas? oler la fresca mirar este mundo colgante de preguntas/ desconocer mis huesos que sonríen al desierto


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DESAMPARO Que hago con un idioma que no me sirve en la mañana que reclama continente en la penumbra que reviste antipatías por ausencias que seduce por las noches con las garras de un abismo aún cuando la lluvia nos revele sus secretos


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“Cuando un hombre mata a un tigre lo llaman deporte; cuando el tigre mata al hombre lo llaman ferocidad�. George Bernard Shaw


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LOS HEROES DE LA ESQUINA Soez con su apodo/ niño y puñal Cartucho/compadre/ un estandarte juntos fueron leyenda héroes de la esquina reyes del pillaje/ calles sin reservas/ todo aprendizaje días de la no guerra bala fácil ciudad sable gente que desaparece espíritu santo/ motivos subhumanos sucumbieron en la calle/ razón de estado pelota de trapo fueron de su tribu hubo miedo/ hubo sueños/ recuerdan sus nombres los suburbios descastados


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TE DARE UNA LANZA Te daré una lanza mi querido no hay problema Tu sangre será mía... igual yo voy a derramarla esparcirla en sus límites hasta que se mezcle en un solo pozo ya que la no guerra te haré sucia y desalmada desde el terror desde el estado


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“No habiendo logrado que lo justo fuese fuerte, hemos hecho que lo fuerte fuese justo”. Blas Pascal


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AGUAS NEGRAS El agua se ha vuelto negra de repente de un solo golpe nos invade Duele su mirada de odio programado obligatorio Los elementos cotidianos están mudos los días incomunicados nadie habla nadie dice nuestras lenguas son de yeso! La constitución no tiene boca el himno suena lejos y el cuadro del prócer gime en otro idioma amordazado en despachos olorosos El silencio es un gran señor que reparte culebras y salud aguas negras y derrotas


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MADRESELVAS EN OTOÑO Muchos son los campos que concentran el aroma más funesto ese que rechazan las madreselvas en otoño que hace huir a los cóndores en verano que desteje archivos en primavera y pequeñas almas durante el invierno La vida humea sobre violines tan sombríos que el propio aire teme asfixiarse de vergüenza


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NOCHE DE PURGATORIO Dónde encontrar un poema que me diga que el cielo se encuentra en el bolsillo de mi saco dónde una ventana para mirar un viento de hostias que fastidie el barro y haga joyas con los musgos Existirán todavía canciones que hurguen en el cemento hasta sacarle alas? Los peces seguirán jugando en mi mar que besa un río o partirán al horizonte amarillo de los barcos? Hay una cadencia que desprecia ángulos y esquinas la dureza del birrete en una noche de purgatorio Es Sarah Vaughan quien lame las llagas en mi vientre llega como un soplo aunque nos aparte la voz del carcelero


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TRES CUERVOS El batir de sus alas sedujo a gran parte de las piedras... Pero la muerte fue llagando sigilosa y precisa hasta romper toda geografĂ­a Fueron dueĂąos extensos del dolor del burdo plan de hacer desaparecer el viento y su canto circular la lluvia y los dientes de su risa el mar... que como un gran ataĂşd conserva restos de memoria


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TIEMPO DE PAPIROS Solo algunas astillas objetan la raĂ­z de masturbanda Los papeles que circulan temerosos no salen de su asombro Las canciones trastabillan en la boca de hombres sin futuro Al sol... todavĂ­a se le ven heridas que chorrean su lamento


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CAZADOR PSIQUICO Van cerrando puertas en la cabeza sólo una claraboya empedrada echa luz de a ratos como en las videncias de Jaeb Cae redondo y estalla el sol! Un pensamiento de marfil sacude zonas más oscuras/ placeres/ temores enlatados/ los sueños que la vida bautizó Una agonía de reptiles recoge las imágenes que vuelan/ atacan y arden en los techos de la mente Sucumben en un tiempo que resta por nosotros


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CORAL PARA UN ESPACIO VACIO A ellos que supieron escupir mi corazón que nublaron mis canciones por impías arrojando en la vereda mis pupilas A ellos sacerdotes irrisorios de la vida real y de la muerte señores del tizón y la tiniebla de cólera fácil y tortura por insignia hacedores del miedo y dueños de un relámpago maldito capaz de ensombrecer la luz de todas las sonrisas A ellos que violaron el vuelo de las aves que comieron de sus vísceras debo negarles un espacio en mi olvido


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CIUDAD SABLE Pienso en los delatores y los soldados infeliz matrimonio que paga la gente con su temblor en los umbrales Pienso en los harapos de las cúpulas en sus hijos mendigos que se arrastran sobre tumbas repudiadas Pienso en el amor aún en la batalla en la oscuridad de la lágrima aún entre las balas y el miedo aún en los depósitos infieles de cadáveres aún en el amor cuyo fuego redime a los caídos a los olvidados de una ciudad sable que fagocita sus flores jóvenes y carga los pasos de las que sobreviven


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FAUCES Fauces de plomo asalvajado giran/miran/seleccionan La autoridad se eriza Un grito desborda su eco y raya la noche con una moneda usada El miedo ha instalado heridas en el lenguaje transpiran tiemblan se enroscan sobre sĂ­ las futuras cicatrices Muerden el mutismo lo beben lo incorporan se untan con ĂŠl Enceguecen las palabras enmudecen supuran


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UN CUERPO AJENO Aquí hubo sangre de todas las edades esbozada descripta contorneada dibujada diseñada en torrentes amarillos a cuadritos causales violentos Higiénica razón montaraz infame de ver la diferencia No hubo guerra y sobró la sangre digo... las esquirlas los pañuelos los azotes los balazos las tenazas los ungüentos las mordidas los baldes la infidencia el desatino el eslogan el temor los cañones los uniformes los cardenales.... el frenesí en el aliento de un Mefistófeles alzado sin sable corvo fronterizo de total fatalidad y error gángster incompetente que usurpó un cuerpo ajeno


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MEMORIAL SALVAJE Y los nervios... músculo ocular a la distancia y los sueños... trapecistas en el barro y el misterio... cantos gregorianos en el baño y el destino... todo el bronce en zapatillas y la magia... piel desnuda en un baldío y la nostalgia... soles de herrumbre en la mano y la muerte... un diente de loba en celo y el amor... dos profundidades en gestión y el dolor... multitudes en silencio y la vida... una porción oculta de memoria


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“Mira lo que te comes animal me dice el bello buitre�. Juan Gelman


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ENTRE LOS CHARCOS Hay una bandera que duele en esta tierra ya no le queda voz para llorar en la orilla de su cielo sobre su belleza decapitada entre los charcos La dejaron ahĂ­ en el lugar donde mĂĄs fuerte grita el trueno a dos pasos de nosotros tan lejos... A veces pienso que su sol quiere mudarse de morada


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“El fin llega. La muerte es una estría: borrará el sol, el dios, la voz, la hondura pero no tu pasión, nunca la mía”. Horacio Armani


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PETALOS SOBRE FUSIL Puedo reconocer una mirada en el momento del derrumbe un acercamiento en la noche con un solo gesto de la luna Puedo aspirar tu aliento esperar tu mano mensajera y acordar con los ojos de este pĂĄramo una pizca de tu sexo entre mis cejas Puedo ofrendar entonces mi gesta y mi sombra los golpes de mi voz subiendo la montaĂąa A la hora en que los higos abran sus bocas de diamante yo estarĂŠ llegando sin fusil de un lugar del que nunca he partido


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COMO TACTO DE MUJER Aquí donde todo fue barrido donde el viento entregó con furia su cansancio donde la esquina de los héroes fue lavada con vinagre/con acero y con grandes cantidades de silencio yo vengo a encontrar la primavera a soñar con el jugo de tus venas entre bombas/entre humo/entre escombros con los ojos enrojecidos de tanto lamer las grietas de mi mundo yo quiero esconderme entre tus piernas dejar mi lugar en la vanguardia y saciar mi piel en tu desierto


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EL CIELO LIBERADO El fuego es un lĂ­quido que escupen los diarios y temprano es mi temor de hallarte hinchada entre palabras... de no poder surcar imprevisible tu sendero cuando golpea hasta cubrir de camelias y de fresias mi piel de furia mis arrebatos de canalla Solo espero encontrarte con tus pechos alerta sobre un mar ausente de la sangre llegar a la cima mĂĄs profunda y reclamar nuestra porciĂłn de cielo liberado


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CADA LUNA Y CADA FUEGO Tu tiempo dice que juguemos sobre una azotea abandonada sobre cables de alta tensi贸n Sobre nuestras sombras al abrigo de ojos soplones Sobre el miedo nos besaremos y nos entraremos celebrando los colores y la tierra olvidando la llovizna y los golpes Sobre cada luna y cada fuego quiero ver tu ropa en tus tobillos tu desnudo cuerpo liberado de sus armas y tu boca ahuyentando las palabras


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TAL VEZ EL AMOR Aún con el odio subiendo a golpe de combate habrá muslos agitados que arrojen su luz y su relámpago ¿Quien somete a las estrellas hasta arrancarles una canción feliz? ¿Se tiraron por la borda de algún buque mercante? ¿escucharon el orgasmo de las liebres? ¿mordieron una menta en el desierto o los tocó una nube para estar tan contentos? Tal ves sean los únicos testigos de sus dones los del mundo/la patria tal vez el amor


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EN PENUMBRAS Apoya tus dedos aqu铆 debajo de mi vientre y reconoce los bordes de aquella explosi贸n que nos uni贸 en la batalla Arroja por un instante tu saco de la no guerra para ver hermoso en la penumbra Levanta un cerco que intimide y arremete veloz que el enemigo no demora


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“Al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos en las esplĂŠndidas ciudadesâ€?. Arthur Rimbaud


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ODA SOBRE AUSENCIAS Hoy se desploma sobre el mundo una fiesta de jilgueros apedreados Se arrojan odas sobre ausencias que no hallan un lugar para el descanso Se nada en cĂ­rculos sobre plazas derruidas que ofrecen su conciencia su mĂĄs temprano riesgo en un tiempo en el que Dios duerme en su morada


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ANGELES Y CHACALES Dibujaron sus mejillas con sopletes de odio encapsulado Les gritaron su mandato su boleto estudiantil sus lecturas de carey Descargaron cientos de rencores y humillaron y mataron su adolescencia Sobre ojos inocentes hundieron lรกpices en la niebla y acallaron el temible encanto de un tesoro Los tiraron finalmente donde las aguas no se animan


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UN PEDAZO DE PIEDAD Soez aún busca los retazos de su sombra luego de una sesión en la esquina de su barrio Su cara fue barrida por uñas de hierro y anclas de alquitrán su puñal brilla solitario en el pecho de un damasco Los postes de bengala sostienen su humanidad en silencio Nadie se acerca para arrojar un pedazo de piedad en esta noche


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COMO BARCA LOCA El viejo cartucho viaja por la orilla de un río Jamás ha navegado pero él va cantando sin su voz Le roba fealdad a la ribera y se hace compadre de los peces Declama por la aguas que indiferentes lo llevan y lo traen como barca loca y pluvial


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UN SUEÑO TRIBAL Cuando la fiesta de los goles concluya su jornada de cuarteles cuando su noción de alegría se pierda entre la espuma y la sirena entre los gestos de un junio temeroso es seguro que el dolor retorne a su tarea de obituario la lujuria de nidos lisiados entre penitentes y mirones ilusión trizada con mármoles y antorchas entre las manos sin respuesta


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EL ALBA DEL DIA Iba caminando por la calle rumbo al alba del d铆a La niebla viajaba sobre mis pasos o yo en su interior espeso cuando desde la garganta del puente un mont贸n de ojos luces y fusiles sali贸 a mi encuentro... todo el aire llor贸 desde el horror


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FUTURO VACIO No escriban en las lápidas para que el sol brille sobre los poetas y el mar glorifique con su rabia el verso que huella entre sus olas Es en la tierra donde queda el silbo el canto nutricio del viento la pelambre sonora es la sombra encerrada tras el arco quién viste un sueño alrededor de las garras Hay esperma sobre la espalda de los pájaros colgajos y cruces arrebatan las tizas de un futuro vacío Un talón caído del jardín observa las caras de la lira es el diamante oscuro del torturador


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UN FISGON EN LA TRASTIENDA Cuando cierro mis ojos tu vuelo se acerca y me convida ya sabe lo que soy o lo que queda de mi después de tanta fiesta ensangrentada de tanto pasillo silencioso sólo roto por el berrido tribal de mis dolores Igual tu vuelo me conduce a otra forma de batalla más cerca de la espuma de mis golpes vírgenes de rostros sobre un paraíso que detenga el tiempo en un solo acto y filtre el aire o la luz o la imagen de ese fisgón en la trastienda Pero ya no importa ha comenzado a relajar el huracán de mis temores tu vuelo me contiene me abriga... Ustedes podrán hallarme lejos donde el hierro no alcance


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AFUERA LAS NUBES allá en lo alto en el techo de un sueño Yo se de ellas y su peregrino celo de viento las he visto/rodar/saltar/reír/caer y también las he visto marchar como el ejército rojo/ a un solo pié Yo he osado detener su marcha y he visto las sombras detenerse agazapadas a temer sobre la estepa El suicida agradece su caricia su mandoble y se lanza Yo he visto a Dios en su celaje soplar su odio y su amor al universo hasta limar la región más escondida de sus labios Por la noche vigilantes... siento que descansan como el tiempo en su frontera Afuera las nubes... siempre


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“Miren como los libros se convierten de luz en humo triste, y en humo triste todo lo que existe y la belleza y la verdad”. Raúl González Tuñón


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CADAVER EXQUISITO Los verbos carecen de sentido... el fuego decolora sus costillas y una bocanada de tristeza canturrea por las noches Alzan vuelo las metĂĄforas los dichos entre el humo y la desdicha encuentran su pesar Se tensan las iguanas se despiertan indomables sobre sus gargantas Gritos... un collage repica en la pantalla del lenguaje/ el otro Hoy el mar descansa en sus puĂąos... los libros bellamente abandonan la vanguardia


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“Como una estrella colérica me levanto de mi cadáver y voy al encuentro del sol”. Alejandra Pizarnik


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JUNCOS APAGADOS Alrededor del fuego reunidos allĂ­ junto a las guitarras que suenan lentas como juncos apagados estamos nosotros Entre amigos dispuestos a arrojar las primeras lĂĄgrimas arropadas por el vino y por la historia Por los que hoy amasan sus montaĂąas sin apuro entre las nubes o entre la niebla como versos de un amor plural sin nombre


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UNA ORACION A MEDIA VOZ De cuantos libros se compone un hombre de cuanta herrumbre/cuanta sal cuanto tiempo transcurrido/ cuantas lágrimas/cuantos frutales De cuanto cielo se compone un hombre de cuanta espera/cuanta verdad cuanta pulpa embravecida cuantos huertos/cuanta trinchera De cuantos miedos se compone un hombre de cuanto desierto/cuanto límite cuanta angustia en la madera/ cuanta mentira sobre los ojos de un arroyo De cuanto tiempo se compone un hombre de cuanta maldad cuantas piedras/luchas/ dulces/espejos/viajes/dolor/ antípodas apenas un destello... una oración a media voz en la cumbre de su mundo


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EL FAUNO ENCANTADO Amor por las letras por las sierras por el mar lo siento fuerte aquí... entre las piernas de una armónica que vuela entre libros que giran como cilindros de un mensaje que no cesa Por los viajes que perturban la dormilera del corazón y nos ponen en el mundo Amor por las armas de un castigo que no llega y no abre un sendero para todos Por tu cintura de libar en mis noches de prisión Un amor para la calle y mi viejo recuerdo de utopías otro para el bosque y sus habitantes manifiestos yo hablo de una luz... de tierra fecundada una visión un río de carquejas Yo ofrezco pañuelos a su paso... yo cubro la desnudez de su alba con mi nombre


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LA SIRINGA DEL AFILADOR Enhiesto el sol recuerda al héroe de Lepanto aquél que encuentra su piel bajo las torres del encierro pero también alumbra los labios de estos suelos y su increíble poema de distancias su gesta olvidada... sus voces huecas su dolor sobre la calle El grito de la siringa que denuncia el afilador boca en mano trashumante Las razones de un arte para que tu carne pierda el desamparo de aquellos años de sed A veces un tajo a tiempo nos descubre otra realidad


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ACUARELA CON MIMBRES Un puñado de viento en el alma para extraviar el peso del olvido un río de luz en el cuerpo para no beber el agua del silencio una noche de sexo bravo para ofender al perdonador pecaminoso un pañuelo sucio de amor para los cancerberos del azote una voz limpia de odio para tanta eucaristía manoseada una acuarela con mimbres para suponer un final sin temores un canto tribal en la mente para comenzar a tejer nuestro aliento junto a tu ciencia y la noche tus temblores y los míos todos hoy


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PIES DESCALZOS Sudé al paso de botas rabiosas sin comprender demasiado Con frecuencia escapé de la bajeza y sus rasgos de indulgencia A veces mis zapatillas me condujeron a ninguna rebelión observé y supe que bien poco podía aún así siempre me gustó bailar con los fugitivos del fraude La liturgia de los imprudentes me visitó en ocasiones hasta caer a los pies descalzos de la poesía Recorrí la lejanía del naufragio y el sonido en la caverna los deseos de subir al techo a mirar los ojos de la estrella Desde entonces no temo la agitación de los mediocres


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LA MISMA MEMORIA Una cascada de hule baña la estepa de todos los miedos de todas las ausencias Hoy el dolor sin horizonte cae duro como el aroma del veneno Luego vendrán la poesía y las canciones otro tiempo la misma memoria

Los heroes de la esquina  

Libro de poesías de Sergio Pravaz, poeta y periodista patagónico.

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