Page 1

GACETA Año: 37 Edición No. 77 Febrero 2012

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

La verdad con ética y estética Por Juan Gossain

Antonio Nariño, el periodista fantasma Por Enrique Santos Molano

¿Quien mata la libertad de Prensa? Por Javier Dario Restrepo

Anne Sinclair, la dignidad detras de Strauss-Kahn Por Flor Romero

Algo andaba mal en la TV Por Gustavo Castro Caicedo


El Círculo de Periodistas de Bogotá exalta la vinculación de las instituciones y empresas presentes al Premio CPB, sin la cual habría sido imposible realizar La Noche de los Mejores


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Publicación del Círculo de Periodistas de Bogotá, CPB. Edición No. 77 – Febrero 2012 circuloperiodistas.cpb@hotmail.com ISSN en trámite Bogotá, Colombia

Director William Giraldo Consejo Editorial María Victoria Torres Carlos Piñeros Junta directiva CPB William Giraldo - Presidente Carlos Piñeros - Vicepresidente Ricardo Peláez - Secretario general Germán Mejía - Fiscal Gladys Patricia - Contreras Tesorera Rosario Fernández - Secretaria de capacitación Gloria Vallejo - Secretaria de bienestar Juan Carlos Mora - Secretario comisión de ética Maria Victoria Torres - Secretaria de comunicaciones Jesús Muñoz - Secretario de asuntos internacionales Diagonal 33ª bis No. 16 – 56 Tels: (1) 3400883 – 2825573 www.circulodeperiodistasdebogota.com circuloperiodistas.cpb@hotmail.com

Contenido 5

EDITORIAL: Una amenaza en camino

6

Ética y estética: la verdad bien contada

8

¿Quien mata la libertad de prensa?

12 “Si yo tuviera hambre, pediría medio pan y un libro”: García Lorca 13 Antonio Nariño, el periodista fantasma 17 Algo andaba mal, y ahora “Algo andara bien” 20 Pasajes del Idioma, tómelo con calma 22 Las amenazas contra la libertad de expresión no tiene fronteras 25 ¡Ojo: la ruina entierra al cementerio! 27 Microlingotes 28 Anne Sinclair: Mujer de Cabeza y dama de corazón 30 Así iniciamos el Premio CPB 33 Píldoras de Sabiduría 34 El nuevo salario mínimo real: $ 998.787 35 La otra cara de Bolívar

Diseño, Diagramación e impresión La Imprenta Editores S.A. Carátula: (VFXOWXUD(O6DFULÀFDGR Maestro Arenas Betancourt

36 El reportero ciudadano no es el nuevo periodista 38 Ofelia Romero de Wills, una vida ejemplar 42 Acoso sexual y laboral en los medios 45 489 años de un Espectador Colombiano en Tiempo Catolico

4

Edición No. 77


Editorial

GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Por: William Giraldo – Presidente CPB

UNA AMENAZA EN CAMINO

U

na oscura noche se cierne sobre los trabajadores colombianos con la reforma pensional en salmuera, que apunta a que todos “ahorren” para financiar el lucrativo negocio de los administradores de la gran torta de la “seguridad social”. De espaldas a la masa laboral y a sus electores, los legisladores y el gobierno perfeccionan mecanismos para marchitar el régimen de pensiones de prima media, alimentada durante 44 años con aportes de empleadores y trabajadores. Los aportes para salud y pensiones de los trabajadores se repartieron durante ese lapso entre la burocracia del Instituto de Seguros Sociales, ISS, la construcción y dotación de clínicas, el crédito que distribuyó el otrora Instituto de Fomento Industrial, IFI, para incentivar el desarrollo empresarial, y una menor porción fue a inversiones que supuestamente asegurarían la vejez y la invalidez de los afiliados. Se extrajeron entonces más de $ 60 billones de las reservas

del ISS y los gobiernos nunca honraron la cuota-parte que les correspondía de la trilogía acordada para garantizar la estabilidad del sistema pensional. Cumplieron los patronos y los trabajadores, y ahora nadie da razón por lo extraído ni por sus intereses ni por las cuotas del Estado ni por sus intereses a lo largo de 44 años. Los expertos del Departamento de Planeación Nacional descubrieron en los años 90 que el sistema de seguridad social no era financieramente viable y copiaron de otras latitudes la “panacea” de los Fondos de Pensiones. Se anuncia para las próximas semanas la entrada en funcionamiento de Colpensiones: un embeleco que ya se gastó $30 mil millones de la “seguridad social” en burocracia, automóviles y oficinas, según el sindicato de trabajadores del ISS. Los gobiernos administraron los recursos de la seguridad social desde que se estableció el sistema, se lucraron de él, pero tampoco han explicado las razones por las cuales transfirieron a particulares la propiedad de las clínicas, de oficinas y el patrimonio general del ISS. Tampoco debe ocultarse la responsabilidad que les cabe a las centrales obreras en se-

mejante evasión, pues ellas integraron siempre los consejos directivos del ISS en representación de sus afiliados. Los trabajadores de salario mínimo, que son la mayoría, ¿tienen la capacidad para ahorrar los $130 millones que necesitan para que los fondos de pensiones les reconozcan esa prestación económica para solventar los cinco o diez años de vida que les quedará después de cumplir los requisitos de pensión? Según cuentas del sindicato del ISS, después de 20 años de funcionamiento los fondos privados han pensionado a muy pocos de sus aportantes. Aunque el ISS se ha caracterizado por contar con directivos y funcionarios “mañosos”, al menos tiene una nómina que bordea el millón de pensionados. Si algo hay que pedirle a este gobierno y a los legisladores es que no acaben el régimen de prima media, para que los trabajadores tengan la esperanza de lograr una pensión de vejez, aunque cada vez más lejana en la edad y en las semanas de aportes, que les imponen en un país con más del 60 por ciento de habitantes pobres.

Edición No. 77

5


GACETA

Por: Juan Gossaín

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

ÉTICA Y ESTÉTICA: LA VERDAD BIEN CONTADA “La verdad es la ética del oficio. Pero hay también un arte para contarla. La verdad también tiene su estética”

Fue García Márquez quien

tuvo la mala idea de repetir una vieja frase, según la cual “el periodismo no es más que literatura hecha a la carrera”. Quién dijo miedo: los estragos comenzaron en ese preciso momento. La peste se propagó como un incendio. Peligrosa comparación. Maligna como una epidemia

6

Edición No. 77

porque desde entonces no hay reportero colombiano que no sueñe con la ilusión de que el periodismo lo lleve, como si fuera un tren de paso, a la estación de la literatura. Y, mientras avanza el viaje, lo que va saliéndole es una mezcolanza de ambas cosas: literatura mala con cara de periodismo. Periodismo impreciso con ínfulas de literatura.

Vamos por partes. ¿Se ha preguntado usted por qué en el periodismo los protagonistas de las noticias se llaman personas y en la literatura, en cambio, se llaman personajes? Porque en las noticias de cada día los seres humanos son gente de carne y hueso, sometidos a una realidad, pero en la ficción, por lo contrario, se les fabrica con lo que quiera su autor. Lo mismo pasa con los hechos, los lugares, las fechas. Reporteros y redactores Una cosa distinta es la gracia del periodista para contar el cuento. Sigo creyendo que el verdadero periodismo está en la reportería, en la búsqueda de la verdad, en la destreza para hallarla. Sin em-


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

bargo, no basta con la sagacidad del reportero: hay que contar la verdad bien contada. La verdad es la ética del oficio. Pero hay también un arte para contarla. La verdad también tiene su estética. A ello se debe que algunos de los periódicos más respetados del mundo, como “The New York Times”, tengan un formidable equipo de reporteros sueltos en las calles del mundo entero, husmeando, preguntando, insistiendo. Pero tienen también unas mesas de redactores que se encargan de escribir lo que ellos encuentran. Contar el cuento La crónica es la sal que se le pone al periodismo, y la pimienta también, si se quiere, pero los ingredientes están guardados en la despensa de los reporteros. La magia radica en la manera de mezclarlos, que es el secreto de las buenas cocineras. A nada sabe la carne de faisán si no se le pone una pizca de la mostaza apropiada. La mejor lechona tolimense no es la que come tres veces al día sino la que está bien aliñada.

En el periodismo, como en la literatura, todo se reduce a contar el cuento bien contado. El problema radica en que el único deber de un escritor es escribir bien; el periodista, en cambio, tiene el doble compromiso de escribir bien y escribir la verdad. Por eso es que resulta mucho más complejo escribir una crónica que escribir una novela. (No he dicho más difícil: he dicho más comprometedor). Cada vez que los colegas más jóvenes que yo --lo cierto es que a esta edad todos mis colegas son más jóvenes que yo-- me piden que les ponga un ejemplo de lo que llamo “contar el cuento bien contado”, ellos esperan que les hable de García Márquez. No lo hago porque el mejor ejemplo es Rafael Escalona. El novelista dispone de cien páginas, o de mil, para echar su cuento. El compositor de música popular, en cambio, tiene que atenerse a las cuatro estrofas de una canción. Y en ellas debe contarlo todo, con salero, con detalles, con garbo, con pelos y señales. Por eso es que nada se parece más a una buena crónica que los cantos de Escalona.

No le tuerzas el pescuezo: acarícialo Don José Salgar, el mejor formador de periodistas que ha existido, le aconsejó un día a su discípulo García Márquez, en la redacción de “El Espectador”, que le torciera el pescuezo al cisne de la literatura y se dejara de estar revolviéndola con el periodismo. Por fortuna, aquel muchacho soñador no le hizo caso y, más bien, le llevó la contraria: despescuezó el periodismo para dedicarse a la literatura. Si un principiante de hoy me pidiera mi opinión, yo le sugeriría, hablando acá, en la cocina, que siga de periodista, pero que le eche un poco de maíz a la gallina literaria. Es decir: que cuente el cuento bien contado. ¿O es que acaso se pierde algo con escribir bien?

“.. el único deber de un escritor es escribir bien; el periodista, en cambio, tiene el doble compromiso de escribir bien y escribir la verdad”.

Edición No. 77

7


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Por: Javier Darío Restrepo

¿QUIÉN MATA LA LIBERTAD DE PRENSA? Un hecho sorprendente: la participación de ciudadanos en atentados contra periodistas. Si usted pregunta por los otros 199, habrá dado en el clavo: la impunidad es la nota común en las muertes violentas de periodistas y una de las causas de la multiplicación de los casos de asesinato. Cuando un tribunal colombiano llamó a juicio al político Ferney Tapasco, acusado como autor intelectual de la muerte del columnista Orlando Sierra el 30 de enero de 2002 en Manizales, su caso pudo ser clasificado como excepcional. Es uno de los seis procesos en el mundo que han llegado hasta los que urden y ordenan la muerte de periodistas. ¿De dónde procede esa inquina asesina contra unos profesionales que, por definición, solo esgrimen las armas de la inteligencia y las ponen al servicio de los otros?

La impunidad es la nota común en las muertes violentas de periodistas en América Latina. Pero también la prensa gratuita, Internet, los Gobiernos y nosotros mismos estamos aniquilando la prensa en esta región

P

ara la Sociedad Latinoamericana de Prensa (SIP), 2011 ha sido el año más trágico para los periodistas en dos decenios. En un informe, el periodista Tyler Bridges señala que entre 1995 y 2010 fueron asesinados en el mundo 258 periodistas, y de los 40 asesinados este año, 22 son latinoamericanos. Sin embargo, en los tribunales solo existen 59 procesos. ¿De dónde procede esa inquina asesina contra quienes solo esgrimen las armas de la inteligencia?

8

Edición No. 77

En el enfrentamiento más común, el de periodistas y gobernantes, la inquina nace como una reacción del funcionario ante un fiscal que no ha sido nombrado y que, sin embargo, sigue todos sus actos con severidad implacable, en nombre de la ciudadanía. En una inusual declaración recogida por la PNUD en su informe de 2004 sobre la democracia en América Latina, presidentes de la región califican a la prensa como “contrabalance del poder presidencial”, “medios hostiles”, “servidores del gran capital”, “obstáculos para la gobernabilidad”, “dueños de un poder total con responsabilidad cero”. Desde ese punto de vista son explicables las leyes de desacato de que echan mano los funcionarios para presionar a los periodistas y medios que, según ellos, han desafiado o desacatado su autoridad. Es solo uno de los medios con que un presidente latinoamericano


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

puede pasar a la ofensiva contra los medios. La realidad muestra muchos más. En Bolivia, el año 2009 se contaron nueve agresiones contra periodistas en nueve meses, mientras en Nicaragua las turbas oficialistas se han encargado de acosar a la prensa con asaltos y golpizas; la campaña persistente del presidente Correa contra la prensa ha dado resultados. Su reiterada acusación a la prensa corrupta ha calado y es perceptible una extendida desconfianza hacia los periodistas. En Venezuela uno de los llamamientos presidenciales es a apagar televisores para tener la mente limpia. No es necesario leer periódicos. Por su parte, el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, sitia económicamente a los medios de la oposición y promueve un acoso judicial contra periodistas incómodos para el gobernante. Los informes de las últimas semanas dan cuenta de otro hecho sorprendente: la participación de ciudadanos comunes en los atentados contra periodistas. En Honduras fueron miembros de una facción política los que amenazaron a la prensa por sus críticas al golpe de Estado. También en Bolivia, en el Alto, un locutor de radio fue atacado y apuñalado, tras ser amenazado. En México se cuentan 10 ataques contra los medios en este año y en Argentina una estación de radio fue incendiada y silenciada, según su propietario, por razones políticas. ¿Ha dejado de ser el periodista esa figura emblemática en la que la gente confiaba cuando perdía la fe en las demás instituciones? Los narcotraficantes, como sucede en México, muestran su poder al silenciar a periodistas, o intimidan a los medios que osan denunciarlos, o imponen silencios y desconfianzas en las redacciones en que los periodistas miran a sus pares como posibles infiltrados de las poderosas mafias. Sume a estos hechos el de la vinculación de periodistas y medios a políticos de imagen turbia, y la implicación de la prensa en campañas de

imagen de empresas de sospechosa catadura, los silencios interesados o no sobre hechos de escándalo, que los lectores interpretan como complicidades, y tendrá usted los factores que producen la baja credibilidad de los medios y el desmoronamiento de una influencia que parece ir a la par con la desaparición de medios de comunicación. Nadie parece lamentar la desaparición de estos medios porque el sustituto, las noticias por Internet, resulta satisfactorio. La participación de este medio en las audiencias mundiales ha pasado del 4% al 22% y sigue creciendo. Una reciente encuesta, en Medellín, Colombia, fue reveladora: la mayoría de los lectores, el 42,26%, utiliza el periódico para leer las tiras cómicas y, mientras le dedican 3.2 horas día a la televisión y 3.1 horas al día a Internet, leen periódicos durante 21 minutos de promedio. Este declive de la influencia y del peso moral de la prensa ocurre al mismo tiempo que arrecian los ataques desde el poder y se intensifica la guerra de narcotraficantes y delincuentes contra la prensa. En un artículo dedicado al análisis de esta situación el periódico The Nation señalaba las causas: - Los Gobiernos que toleran la impunidad, que fue el hecho emergente en el foro promovido por la SIP en Ciudad de Guatemala, en donde al cabo de la exposición de casos de periodistas asesinados en América y el mundo, se impuso la conclusión de que, con excepciones, todos esos ataques se mantenían impunes y de que esa impunidad pasaba a ser otra causa del problema. - En el mismo artículo de The Nation había otro apunte: los directores y gerentes de medios suelen considerar que los mecanismos de seguridad para sus periodistas no son parte de su responsabilidad, de modo que, como sucede en México, las reclamaciones de los reporteros para disponer de un chaleco antibalas, o un seguro de vida que les garantice que sus familias no quedarán desamparadas, son de-

Edición No. 77

9


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

innecesarios, acotaciones gratuitas y alegres de periodistas de radio que improvisan para dar cuenta de los hechos antes que sus competidores, afectan a grupos poderosos que por ser delincuentes no son menos sensibles a las acusaciones públicas, sobre todo cuando son inexactas. Una información responsable y documentada reduciría la frecuencia y la gravedad de los atentados, dijo. Fue el tema tratado en el foro Eurolatinoamericano, promovido por la Fundación Nuevo Periodismo y la Asociación de Periodistas Europeos en Asunción, recientemente. Se planteó que ante el acoso judicial, promovido por gobernantes o por entidades o personas afectadas, el periodista que esgrime pruebas de sus afirmaciones puede cambiar el rumbo de un proceso. En cambio, las acusaciones sin pruebas se vuelven contra el medio y el periodista, que pierden en los estrados judiciales y ante la opinión pública. En el caso concreto del periódico El Universo de Guayaquil se ha llegado a decir que lanzó “una acusación hipotética, debatible, grave, que hay que demostrar, pero sin intención delictiva”. - Como la justicia no debate sobre intenciones sino sobre hechos, cada uno de estos adjetivos sobra y termina por afectar sobre todo a quien los sostiene. mandas que las empresas consideran extravagantes, excesivas y fuera de la órbita de sus obligaciones. - The Nation lo sugiere, pero los hechos le han dado solidez a este otro punto: los propios periodistas han contribuido al agravamiento de su situación por la ingenuidad y el exceso de confianza con que se exponen al peligro, como si su carné de periodista pudiera detener las balas o los machetes. Más grave aún fue la denuncia que hizo ante la directiva de la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia un antiguo fiscal general de la nación. Al informar sobre las investigaciones sobre periodistas amenazados y asesinados, aseveró que había encontrado que algunas amenazas y muertes se habrían podido evitar. Acusaciones hechas a la ligera, adjetivos

10

Edición No. 77

- The Economist se preguntaba en un informe especial: ¿quién es el asesino de la prensa? Y se respondía señalando a la prensa gratuita, a Internet, a los Gobiernos. Sería desconcertante pero probable que, como en las buenas novelas policiacas, la indagación llegara a decir que somos nosotros mismos los que estamos aniquilando la prensa. Por lo visto esta es la hipótesis posible Tomado de TRIBUNA: JAVIER DARÍO RESTREPO 27/12/2011.


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

“SI YO TUVIERA HAMBRE, PEDIRÍA MEDIO PAN Y UN LIBRO”: GARCÍA LORCA libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

Aún está fresca la celebración de los 80 años transcurridos desde cuando Federico García Lorca inauguró la primera biblioteca de su pueblo, Fuente Vaqueros, Granada, en septiembre de 1931, pero no menos frescura exhalan sus reflexiones de entonces sobre el alimento del espíritu frente a la necesidad de calmar el hambre del cuerpo, acaso vigentes hasta que la civilización reconozca y aplique la dignidad de cuanto significa el respeto al hombre y la solidaridad para su evolución. - “Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea –inició García Lorca--, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. - “Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin –siguió--, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión. - “Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos

12

Edición No. 77

compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada. - “No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. - “Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. - “Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social. - “Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos

- “¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. - “Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». - “Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. - “Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. - “Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz”.-


GACETA

Por: Enrique Santos Molano

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

ANTONIO NARIÑO, EL PERIODISTA FANTASMA ran que responder los periodistas fantasmas; en los tiempos inaugurales de la república, la libertad de opinar fue amplísima, hasta llegar en no pocas ocasiones a la difamación y la injuria, detalle que aconsejaba mantener un prudente anonimato. La ley de prensa sólo exigía a los redactores dejar sus nombres en poder del impresor, quien no estaba obligado a revelarlos, salvo orden judicial.

Los

primeros setenta años del periodismo colombiano (1785-1855) están poblados de fantasmas. Los redactores de los periódicos eran invisibles. No aparecía, en las publicaciones que llegaban a manos del público, nombre de director responsable, ni los artículos llevaban firma. En la colonia, porque no había en absoluto libertad de expresión; en las primeras décadas de la república, porque la libertad de expresión era absoluta. Es decir, que como no se podía opinar, ni decir cosa alguna sin la autorización expresa del “superior gobierno”, no se escribía en los periódicos coloniales nada inconveniente de lo que tuvie-

El primero de los fantasmas del periodismo colombiano, y el más ilustre, fue Antonio Nariño, nacido en Santafé de Bogotá el 9 de abril de 1765, en las postrimerías de la colonia, y muerto en Villa de Leiva, el 13 de diciembre de 1823, en los albores de la República, de la que fue partero. También fue el partero mayor del periodismo colombiano. Cuando el investigador está frente a esas hojas impresas que nacieron con el nombre de “gacetas” (gazetas, en la ortografía española de la época), por ejemplo el Aviso del Terremoto ocurrido en la Ciudad de Santafé de Bogotá el día 12 de julio de 1785, la inquietud preliminar es ¿quién las hacía, o quiénes? Con el impresor no hay problema. Figura al final de la edición, invariablemente. ¿Y los editores?

Ahí es donde los fantasmas asustan. ¿Quién escribía las gacetas? ¿Quién ordenaba los textos? Al producirse el sacudón cuasi devastador del 12 de julio, que tumbó un tercio de la ciudad, más por la mala calidad de las construcciones que por la fuerza del sismo, el joven comerciante de veintiún años, Antonio Nariño, tenía apenas tres meses de haber contraído matrimonio con Magdalena Ortega. La documentación de la vida de Nariño anterior a la fecha del terremoto nos informa que a los diecisiete años había militado en el exclusivo batallón de Los Caballeros Corazas, compuesto por los jóvenes distinguidos de la capital del reino, y uno de cuyos capitanes era José María Lozano, hijo mayor del marqués de San Jorge, y muy buen amigo de Antonio Nariño. A los Caballeros Corazas se les encomendó en 1781 la tarea hiperbólica de defender Santafé ante la posibilidad inminente de un ataque por parte del ejército rebelde de los Comuneros, acampado en Zipaquirá. Sin embargo, al padre de José María Lozano, y a otros dos caballeros de la nobleza criolla, don Francisco de Vergara, regente del Tribunal de Cuentas, y don Francisco Antonio Vélez, los proclamaron capitanes del Común y se exigió su presen-

Edición No. 77

13


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

cia en Zipaquirá para participar, del lado de los rebeldes, en las negociaciones de paz que adelantaban con el Arzobispo de Santafé, don Antonio Caballero y Góngora. Si bien el marqués de San Jorge y sus dos compañeros juraron haber aceptado el cargo de capitanes del Común con la única mira de colaborarle al arzobispo en el arreglo pacífico del conflicto, y alejar el peligro que amenazaba a las autoridades virreinales, se les sometió a vigilancia estricta por parte de los espías del Arzobispo y de la Real Audiencia.

rea y delataron a tiempo la conspiración. José Antonio Galán, por su parte, obtuvo notables victorias militares sobre las tropas del Rey, llegó a ponerlas en jaque, mas no consiguió recuperar el ánimo comunero, ni pudo reunir más de cincuenta hombres. Su posición se hizo difícil y comenzó a batirse en retirada hacia los Llanos. Los propios generales del Común, don Juan Francisco Berbeo y don Salvador Plata, le ofrecieron al arzobispo de Santafé financiar un grupo armado que persiguiera a Galán, y se comprometieron a cazarlo. En efecto, lo cazaron.

Mientras duraron las conversaciones (iniciadas el 26 de “Nariño concibió en Existe una connotación, sutil y entre los sucesos del mayo) y hasta la firma preciese momento (1785) estrecha, año 81 y el nacimiento del pepitada de las capitulaciones el 8 de junio, se fraguaba una la idea de una publi- riodismo colombiano cuatro años después. Antonio Nariño, conspiración a dos bandas cación con noticias testigo de le rebelión de los para derribar el régimen colonial, expulsar a los españoles del terremoto, que Comuneros, y un posible cómplice de los conspiradores del e instaurar un gobierno criocalmara la zozobra, 14 de junio, presenció el atroz llo. Las cabezas de la conspiración eran, en el campo, permitiera medir ajusticiamiento de José Antonio Galán y sus compañeros, el plebeyo José Antonio Galos daños y tomar en la Plaza Mayor de Santafé, lán, y en la ciudad la nobleza criolla. El plebeyo y los nobles las medidas necesa- el 1 de febrero de 1782. Paciente y discípulo del doctor José acordaron que Galán reuniría rias para la recons- Celestino, con su amigo Pedro un ejército de comuneros para de Vargas participó en derrotar las pocas fuerzas reatrucción de la capi- Fermín la Expedición Botánica. Amigo listas de que disponía la real tal y de las demás entrañable de José María LozaAudiencia, antes de que llegacompartió su indignación y ran los refuerzos enviados de ciudades y regiones no, su pena por la detención del Cartagena por el Virrey Flórez; y los nobles criollos darían un afectadas por el te- marqués de San Jorge en 1784 y su destierro y condena a prigolpe en Santafé, depondrían rremoto”. sión perpetua en las mazmola real Audiencia y asumirían rras de Cartagena por el delito el mando. A continuación Gade rebelión. lán, al frente de su gran ejército comunero, marcharía sobre Igualmente se solidarizó con sus amigos de la Cartagena a completar la liberación del Nuevo infancia, José María y Luis de Ayala y Vergara, Reino de Granada. por el destierro de su abuelo, don Francisco de Vergara. Con su concuñado, el doctor José AnEl golpe de los conspiradores de Santafé detonio Ricaurte y Rigueiros, creó Nariño una logia bería producirse el 14 de junio. Ese día se reumasónica que, disfrazada de tertulia literaria, se nieron setenta, armados de pistolas y cuchillos, reunía los sábados en la hacienda de El Chicó, en el atrio de la Iglesia de Nuestra Señora de propiedad de los Ricaurte. Allí se juntaban Rilas Nieves, donde los sorprendieron y los masacaurte, Nariño, el hijo mayor del marqués de craron los soldados de la Real Audiencia. Los San Jorge, los nietos de don Francisco de Verespías del arzobispo habían hecho bien su ta-

14

Edición No. 77


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

gara, los hermanos de Magdalena Ortega, el doctor Fray Diego de Padilla, Pedro Fermín de Vargas, y otros intelectuales criollos, a leer curiosidades, como los manuscritos de El Carnero, o gacetas que de tiempo en tiempo venían de Europa, con artículos ilustrados acerca de los avances de las ciencias, los experimentos eléctricos de Benjamín Franklin, la revolución industrial que se operaba en Europa, etc. Habiendo recorrido Antonio Nariño la ciudad los días 12 y 13 de julio, anotado detalladamente los estropicios causados por el terremoto, y observado la incertidumbre y angustia de los habitantes por lo que hubiera podido ocurrir en las demás provincias del reino, Nariño concibió en ese momento la idea de una publicación con noticias del terremoto, que calmara la zozobra, permitiera medir los daños y tomar las medidas necesarias para la reconstrucción de la capital y de las demás ciudades y regiones afectadas por el terremoto. La idea se cristalizó a una velocidad inverosímil. El día 13 Nariño les planteó la iniciativa a José Antonio Ricaurte, a Fray Diego Padilla y al impresor de la Imprenta Real, don Antonio Espinosa de los Monteros. El 14 Fray Diego Padilla solicitó el permiso del Superior Gobierno (en este caso la Real Audiencia, por estar el Virrey-Arzobispo residiendo en Cartagena) y lo obtuvo sin objeciones. Hasta el 14 se recogieron noticias minuciosas

de lo acaecido en Santafé y lugares circunvecinos; el 15 se compusieron los textos y se imprimió. El Aviso del Terremoto salió a las calles el 16. Tres números asombrosos, por la cantidad y la calidad de la información que recoge, publicó el Aviso, del 15 de julio al 15 de agosto de 1785. En el tercer número no participó Fray Diego Padilla. Viajó en esos días a España a completar unos estudios. Entusiasmados con el éxito del Aviso, los fantasmas Ricaurte y Nariño pidieron a la real Audiencia autorización (y la obtuvieron) para sacar una gaceta mensual, con el título de Gazeta de Santafé. Se publicó el 31 de Agosto, el 31 de septiembre y el 31 de octubre. Estando en preparación el número del 31 de noviembre, llegó de Cartagena la orden del Virrey-Arzobispo de suspender “por ahora” la Gazeta de Santafé. No sería equivocado extender la partida de nacimiento del periodismo colombiano en esas fechas del 15 de julio y el 31 de agosto de 1785, y reconocer a Antonio Nariño, a José Antonio Ricaurte y a Fray Diego Padilla como sus progenitores. Empero, es verdad que esas criaturas (El Aviso y la Gaceta) fueron un aborto. En consecuencia, es justo que se hubiese adoptado como el día del periodista el 9 de febrero, pues ese día de 1791 aparece el primer periódico colombiano que logra continuidad de más de cinco años y que publica cerca de trescientas ediciones.

El Papel Periódico de Santafé, que redacta otro fantasma, el cubano don Manuel del Socorro Rodríguez, es una hazaña del periodismo continental de su tiempo. En la creación del Papel Periódico de Santafé no resulta menos importante la participación de Antonio Nariño que en las dos gacetas anteriores. Era a la sazón el alcalde mayor de Santafé y convenció al Virrey don José de Ezpeleta de publicar una gaceta semanal que contribuyera a difundir las luces entre los habitantes del Nuevo Reino. Ezpeleta, Nariño, José Antonio Ricaurte, José Caicedo y José María Lozano aportaron los dineros para financiar el Papel Periódico, nombre sugerido por el bibliotecario de Santafé y periodista, don Manuel del Socorro, redactor del semanario. Antonio Nariño escribió numerosos artículos de análisis económico en el Papel Periódico de Santafé y, además, al presentarse una crisis por la fractura irreparable de la vieja máquina que servía a la Imprenta Real, importó una de Europa, que estableció en Santafé con el nombre de Imprenta Patriótica, y en la cual continuó imprimiéndose el Papel Periódico, después de cuatro meses de suspensión forzosa. Si buscamos artículos firmados por Antonio Nariño, en alguno de los numerosos periódicos que circulan en la Nueva Granada entre 1791 y 1823, no los encontraremos. Los fantasmas no firman lo que escriben, ni

Edición No. 77

15


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

pueden evitar que se les identifique por el estilo y por lo que dicen. Antes que otra cosa, Antonio Nariño fue periodista. Amaba ese oficio y lo ejerció con pasión en cuanto significaba para la libertad del ser humano. Preso en la cárcel de Santafé, escribió en el Correo Curioso (1801), de Jorge Tadeo Lozano y Luis de Azuola, y en el Redactor Americano (1806-1809), de don Manuel del Socorro Rodríguez. En los días de la Patria Boba fundó el periodismo político y de opinión con La Bagatela y la Gazeta Ministerial de Cundinamarca. En la cárcel de Cádiz escribió (1820) las Cartas de Enrique Somoyar, que le aportaron a la revolución de Riego, y a la lucha de Bolívar, un apoyo significativo. Con el seudónimo de Un Colombiano publicó en el Correo del Orinoco (1820-1821) una treintena de artículos, indispensables para comprender la compleja situación política que enfrentaban el Libertador Simón Bolívar y la independencia de América, y que ayudaron a frenar las intenciones de la Santa Alianza de enviar una poderosa expedición de reconquista de las antiguas colonias americanas. De regreso a su patria llevó un diario de su travesía por el Orinoco, extraordinario ejemplo de observación periodística. Los Toros de Fucha (1823) son el epílogo en la vida del periodista fantasma. Antonio Nariño ve con alarma cómo ciertas inclinaciones del gobierno del vicepresidente Santander amenazan la libertad de expresión, y levanta su voz para advertirlo. La alarma no fue en vano. Santander dio marcha atrás con sus proyectos represivos, y la libertad de opinar, ganada con tanto esfuerzo y sufrimiento, se mantuvo. Pero no podemos permitir todavía que el fantasma de Antonio Nariño descanse. Su presencia es más necesaria que nunca en los tiempos actuales, pues nunca como ahora han sido tan graves las amenazas contra la libertad de expresión (en todas partes) ni tan tenebrosas las fuerzas que quieren aniquilarla.

16

Edición No. 77


GACETA

Por: Gustavo Castro Caycedo

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

La salida de Ospina de RCN y la lleg gada de Pardo

“Algo anda mal”, escribió un

reputado crítico de televisión, luego de la dimisión de Clara Elvira Ospina a la dirección de noticias del Canal RCN, y agregó: “Ella es gente buena, buena periodista y mejor persona”. Le reconoció “responsabilidad y coraje”. Y anotó: “Clara Elvira Ospina es famosa por su rigor”, (rigor que algunos de sus periodistas denunciaban y llamaban “maltrato”, o mal trato, digo yo. No la conozco personalmente, pero le reconocí en una columna ser acertada comentarista de literatura, ágil entrevistadora y muy trabajadora; y seguramente deber ser “gente buena”. Tras lamentar la renuncia de Clara Elvira, el colega enfatizó: “Algo anda mal”. ¿Informado sobre todo lo que pasa en la TV, no sabía lo que ya era un secreto a voces? La verdad es que esa renuncia no fue sorpresa en el medio, como sí lo fue la del excelente profesional, Darío Fernando Patiño, del Canal Caracol. La de ella era esperada hace meses. Fueron dimisiones con causas muy diferentes, por ello no resultaba adecuado aplicarles la misma “lupa”. La observación plena de la ética periodística en la TV o en otro medio, es irrenunciable.

Los críticos especializados estamos comprometidos con la opinión pública, que confía en nosotros. Por ello, invocar las cualidades personales de un profesional, pero ocultar o no denunciar hechos reprochables, siendo esta nuestra obligación, como en el presente caso --que no fue de una renuncia sino de una petición de renuncia--, resulta por lo menos decepcionante.

“A veces, cuando nos critican a los periodistas, hay quienes dicen que “es un ataque a libertad de prensa”; pero la verdad es que privilegios, como el de dirigir un noticiero u otro medio, no presupone un derecho a ser “intocables”. El asunto no es si las presentadoras de TV son “bellas”, o los periodistas “buenas personas”, o si vayamos a misa, o que le demos plata a los pobres, no; no se trata de eso. Los periodistas tenemos obligaciones mayores, entre ellas dar buen ejemplo, ser transparentes, imparciales.

A veces, cuando nos critican a los periodistas, hay quienes dicen que “es un ataque a libertad de prensa”; pero la verdad es que privilegios, como el de dirigir un noticiero u otro medio, no presupone un derecho a ser “intocables”. Sobre el caso Clara Elvira Ospina hubo suficiente información. Los siguientes comentarios fueron publicados no solo por los medios que se citan, sino, además, reproducidos en redes sociales y algunos blogs y páginas web. El periodista Juan Paz, de El Mundo de Medellín, escribió en Septiembre pasado: “Algunos medios de comunicación han denunciado que el esposo de Clara Elvira Ospina, directora de noticias del Canal RCN, tenía millonarios contratos de ‘prestación de servicios’ con entidades públicas. ¿Es eso prenda de objetividad e inde-

Edición No. 77

17


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

pendencia para una directora de un medio tan prestigioso?” El mismo periodista dijo el 4 de Diciembre, sobre el “secreto a voces” que hizo carrera en los medios: “En los pasillos del Congreso se comenta que Juan Fernando Londoño será investigado por alguno de los contratos que firmó con el secretario privado (e) de la presidencia del Senado, Carlos Obregón González, por la suma de 17 millones de pesos mensuales por tres meses. Londoño, esposo de la directora del telenoticiero de RCN, Clara Elvira Ospina, no presentó ni un solo balance, informe o soporte de las actividades que desarrolló como contratista del Congreso. Es el mismo personaje que le hizo una revista a la Contraloría General de la República en época de Julio César Turbay Quintero y que costó la bicoca de 150 millones de pesos. La Contraloría General de la República anda detrás de estos contratistas del Congreso”. Semanas después (demasiado tarde, a mi modo de ver), Clara Elvira Ospina renunció a su cargo de directora de noticias del Canal RCN, al programa “Claramente” y a una sección llamada “Tiempo de leer”, en los que demostró ser una preparada comentarista de libros y, repito, ágil entrevistadora. Su forzada dimisión coincidió con la de Darío Fernando Patiño, director de noticias del Canal Caracol, pero por causas muy distintas. La

18

conocida

Edición No. 77

revista

virtual

“Cierto.com”, especializada en periodismo, dirigida por el veterano periodista José Absalón Duque, dijo hace 20 días: “Los ruidos de la renuncia de Clara Elvira Ospina, anticipados por Cierto.com, venían desde comienzos de 2011 cuando al mismo funcionario esposo de Clara Elvira se le otorgó un millonario contrato por la publicación de una revista oficial”. Y agregó: “Los medios periodísticos tenían en salmuera las publicaciones oficiales del tele-informativo”. El 23 Diciembre de 2011, en su columna “El Campanario”, el periodista “Tomás Nieto”, habló de “la caída de la periodista Ospina” y dijo: “Las suspicacias sobre preferencias informativas y la cercanía con el poder le hicieron perder credibilidad a la conocida comunicadora que estaba al frente del informativo”. No resulta coherente invocar la libertad de información cuando, gozando de ella y habiendo faltas contra la ética qué denunciar, no se haga. ¿Será que a pesar de nuestra responsabilidad ética fiscalizadora, pero debido a la solidaridad gremial (o de cuerpo) para “defender” el buen nombre del periodismo, decidimos tapar errores graves a algunos colegas? Hace pocos días, la respetada periodista Ana María Busquets de Cano, viuda del inmolado director de El Espectador, Guillermo Cano, en una entrevista en ese mismo periódico, opinando sobre el periodis-

mo que se hace hoy, dijo: “Se pueden decir más claramente las cosas, pero no siempre se dicen. Muchas veces uno quisiera que fueran más estrictos, más justos, o más valientes”. Según Joseph Pulitzer, “el eje del periodismo es la ética, la función pública y la independencia”. Saber la verdad y maquillarla, o callarla cuando la opinión pública debe conocerla, es una omisión grave”. Yo agrego: en especial, en una actuación periodística indebida, como la de desempeñarse como juez y parte. Los periodistas debemos responder por nuestros actos públicos y privados más que la inmensa mayoría de las personas. Que nos marquen nuestros errores es también un asunto propio de la libertad de expresión y de prensa. Nuestras actuaciones como periodistas deben ser ejemplo de transparencia ante la opinión pública a la que nos debemos y con la que tenemos compromisos éticos ineludibles. La misión del periodista no es solo la de informar, sino también la de fiscalizar, incluyendo, claro está, las actuaciones de nuestro propio gremio.

Algo anda bien

La llegada de Rodrigo Pardo García-Peña a la dirección de noticias del Canal RCN fortalece al periodismo valiente y respetuoso, profesional, como lo practican hoy los medios dirigidos por Darío Restrepo Vélez --City TV y ET--, Cecilia Orozco --Noticias Uno-- y Yamid Amat --CM&--.


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Rodrigo Pardo, quien denunció el triste caso de Agro Ingreso Seguro, es un periodista honesto, decente, sensato, estructurado, con carácter y con una trayectoria brillante. Se ha destacado por invitar a la “reflexión sobre la responsabilidad del periodismo y los medios frente al terrorismo, al sensacionalismo y a la información sobre la violencia”, y por adelantar una campaña de responsabilidad periodística entre los medios, desde la revista Cambio. Todo eso es garantía de que con él el noticiero del Canal RCN será lo que debía ser. Muy acertada, la decisión de Carlos Julio Ardila y Gabriel Reyes al contratar a Rodrigo Pardo. Su llegada significa el cambio radical que todos esperábamos. El amarillismo que le dejaron como una mala herencia, las “notas con charcos de sangre” y las tragedias de los colombianos convertidas en show, serán cosas del pasado desde este mes, cuando Pardo, con el apoyo de María Elvira Samper y otros comunicadores verdaderamente profesionales, se apersonen de ese noticiero, dándole un periodismo de mayor profundidad. Estamos seguros de que Pardo está de acuerdo --como nosotros--, con los planteamientos del Padre Alfonso Llano Escobar, S. J., hechos en reciente columna de El Tiempo, que tituló: ¡Guerra a los ‘morticieros’, la cual ha impactado a la opinión pública, que la ha “replicado” profusamente, y al periodismo colombiano, en la cual pide un cambio de actitud en la TV, diciendo: “los canales nacionales se han especializado en narrar muertes y asesinatos, en dar noticias sensacionalistas y amarillistas; están de moda las ‘balas perdidas, los choques aparatosos, con buena cuota de muertos; siguen las violaciones de menores, escándalos, espeluznantes crímenes pasionales y casos de dementes que violan o torturan a mujeres y menores, en cualquier municipio’, dejando al margen los hechos importantes en el orden nacional e internacional”, ocultando muchas cosas positivas. El Padre Llano pide a la audiencia sintonizar los noticieros de buena calidad, y cierra su columna, diciendo: “Si no se tiene en cuenta la ética, apaga y vámonos”.-

Edición No. 77

19


GACETA

3RU5XÀQR$FRVWD5

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

PASAJES DEL IDIOMA Tómelo con calma Hace poco, por la vía de las redes sociales, un joven practicante de periodismo advertía que “habemos algunos”, para señalar que él hacía parte de una especie de cofradía, un grupo de excepción, en el que la idea era equivocarse lo menos posible en los asuntos del oficio.

Al anotarle, con sutileza, que ese giro del auxiliar haber es incorrecto, un plural imposible, no pareció aceptarlo de buen grado, y nos mandó al sitio más alto del mástil. “No se crea tan pluscuamperfecto”, fue su expresión. Esperamos, al menos, que le haya quedado la inquietud para no volver a pisar la cáscara. Hay que tomarlo con calma y…tratar de aprender, porque el periodista tiene excusas para todo menos para desfigurar la verdad y maltratar el lenguaje. El episodio, con sello de anécdota, sirve como abrebocas de estas notas desapacibles, dedicadas a los avatares de la lengua cervantina, sin el propósito de emular a los llamados cazagazapos, que en el país hacen carrera y valioso aporte. En espacios radiales como el de Acord Bogotá (Antena 2, RCN), y en otros que nos brinda la red (Verbienmagazin), solemos trajinar sobre el terreno de los resbalones comunes en los que caemos al momento de hablar o escribir. Ahora veremos algunos ejemplos.

Valor del diccionario. El académico Juan

Gossaín, embelesado por el ruido de las olas del mar caribe en Cartagena, recordó en una estupenda nota para El Tiempo, que hace un

20

Edición No. 77

poco más de 400 años a un fraile de la época se le ocurrió decir que el diccionario, acabado de inventar, no tendría futuro y se convertiría en el cementerio de las palabras. El colega, compañero en El Espectador de otros tiempos, escribió para reafirmar que el diccionario, uno de sus grandes amores, sigue vivo y ni siquiera le hacen cosquillas los embates modernos de la tecnología. Es el amigo siempre al alcance de la mano.

Términos deportivos. La cultura deportiva del país podría tomar mayor impulso si en los medios de información se dejara la tendencia de mantener los términos originales en inglés de algunas disciplinas, a pesar de que desde hace rato tienen su equivalente en español. Para el caso del tenis, por ejemplo, hablan de tie-breaker cuando podrían decir simplemente desempate. Tal parece que el esnobismo gana la partida. No tiene voz pasiva. La Fundación del Español

Urgente, que funciona en el país con la asesoría de la Academia Colombiana de la Lengua, recordó que la frase “fue abusada”, de uso común en los medios cuando se habla de delitos sexuales, es incorrecta, porque el verbo abusar no tiene voz pasiva. La entidad recomienda el empleo de la voz activa (abusó), aunque en realidad, para efectos prácticos, lo mejor sería que nunca hubiera que utilizarla.

Sonrojo de notariado. Es una pena escuchar

frases con la expresión “han habido”, en boca de personajes del periodismo, gobierno, fuerzas castrenses, política, farándula y otras esferas. Son cada vez más frecuentes, y desde lue-


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

go notorias, las patinadas con el uso del verbo haber, sin que por lo visto nadie se sonroje. Ni el superintendente de Notariado y Registro. La manía de agregar la ene, para hacer un plural imposible, parece tener la fuerza de un huracán. No ha habido forma de evitarlo.

Ciento por ciento. Se escuchan las diversas

propagandas sobre productos y campañas y persiste la costumbre de hablar del cien por ciento, en lugar del ciento por ciento. Tal parece que los creativos de la publicidad decidieron olvidarse de las normas básicas del idioma español para seguir quizás la viciada costumbre popular. Ciento por ciento equivocados.

Comenzar en el olvido. No se sabe cuándo

empezó la guerra del desuso contra el verbo comenzar. El hecho es que los comunicadores de hoy solo hablan de iniciar, sin preocuparse por su correcta conjugación (casi siempre necesita complemento). Ahora nada comienza o empieza: todo inicia. Aquí ocurre un verbicidio parecido al de colocar por encima de poner. Gajes de los desvíos idiomáticos, y de la falta de control de calidad de los medios.

Oportunidad en las redes. Con el crecimiento de las redes sociales en los medios electrónicos, tipo Twitter, Facebook y similares, se les presenta a los cultivadores del idioma español una excelente ocasión para lograr los objetivos de brevedad, claridad, sencillez y pulcritud en el uso de la lengua vernácula. No hay que caer en la trampa de la inmediatez para justificar errores imperdonables.

“El periodista tiene excusas para todo menos para desfigurar la verdad y maltratar el lenguaje”. Cosas de eufemismos. Desde cuando entramos en la línea de los eufemismos o del estilo alambicado, ya nadie quiere llamar las cosas por su nombre. Los términos originales les abrieron paso a los elegantes. Por eso el ladrón ya no es tal sino un amigo de lo ajeno, y en Bogotá si alguien compra algo pide que se lo regalen. Esguinces lingüísticos de cuello blanco.

Al cerrar este vistazo por los vicios del idioma en los medios y en la comunidad en general, no sobra reiterar que nada pretendemos distinto de atraer la atención sobre la necesidad de comunicarnos dentro de la más castiza forma posible. Cervantes y don Rufino J. Cuervo lo agradecen. A quienes se interesen por los asuntos del idioma, les recomiendo el libro Laberintos del Lenguaje, una recopilación de las mejores notas sobre español del maestro Gonzalo González (GOG), una verdadera autoridad en la materia. Se puede obtener como impreso o electrónico en la dirección www.libreriadelau.com.

Demasiado es exceso. Se pretende instituir como colombianismo el adjetivo demasiado, en el sentido positivo de mucho, muy o bastante, cuando lo cierto es que tiene connotación negativa. Cuando se afirma que algo es demasiado bueno, como para ponderarlo, en realidad quiere decir que se pasa de la raya, cae en el exceso, y por lo tanto resulta todo lo contrario. Por eso nunca más apropiada la frase aquella de que es demasiado bueno para ser verdad.

Edición No. 77

21


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

3RU)DELR&DOOHMDV5DPtUH]

LAS AMENAZAS CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN NO TIENEN FRONTERAS “Hay unos límites donde no puede intervenir ni el Estado ni la prensa, y son el respeto a la intimidad del individuo como persona de su domicilio y de su familia”.

Mientras se acaba de congelar la ley

SOPA (Stop Piracy Act) en el Congreso de Estados Unidos, luego de un candente debate --advertido por analistas de que podría dar pie a una cacería de brujas en la era de la Internet--, en Colombia se revive la polémica por las implicaciones de la injuria y la calumnia. Medios internacionales destacan que el proyecto Sopa provoca, desde que salió a la luz pública en octubre pasado, reacciones contrarias emitidas por los defensores de la libertad de Internet y compañías de Internet, como Google, Yahoo y Facebook, que previenen sobre el riesgo de que esta norma pueda frenar la innovación y suprimir la libertad de expresión. En informe reciente de El Espectador, Alvaro Corzo reporta desde Nueva York que Terry Lus K, una de las mil voces apostadas en Manhattan para protestar contra el proyecto de ley, defiende a rajatabla la libertad de la Internet. Unas 70 mil páginas de la misma red bloquearon sus puertas de acceso para protestar contra dos proyectos de ley que buscan cerrarle el paso a la piratería en la red,

22

Edición No. 77

no porque estén de acuerdo con la piratería, sino por el peligro que entraña su pretendida erradicación para la misma libertad de expresión. Los conflictos, internos y externos, atropellan a la prensa. Los apetitos políticos desbordados no se quedan atrás. Por donde se mire, hay problemas: en la vecindad: Venezuela y Ecuador, por ejemplo; en la lejanía: Irak, Irán, Siria, verbigracia. En Colombia, a propósito de la celebración del Día del Periodista, surgen de nuevo los interrogantes de si las denuncias contra periodistas por injuria y calumnia buscan, más bien, acallar a la prensa, en vez de corregir errores de los comunicadores. Periodistas, juristas y congresistas fijaron sus posiciones en diálogo con Gaceta, la revista del Círculo de Periodistas de Bogotá, CPB.

Fidel Cano, director de El Espectador, no considera que la injuria y la calumnia sean necesariamente pasos a la mordaza, pero admite que muchos intentan utilizarlas para eso.

“Esto es, el periodismo no puede sobrepasarse de unos límites; ni más faltaba que sí, pero la demostra-


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Edición No. 77

23


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

ción de esa injuria o esa calumnia debe ser muy rigurosa. Creo, por ejemplo, que es mandatorio comprobar la “real malicia” del periodista para determinar esa injuria y esa calumnia”, dice. Si esa rigurosidad se respeta, agrega, no cree que haya mordaza, sino la valoración de derechos que no son absolutos, como el acceso a la información, la libertad de prensa y de opinión, el buen nombre. “Lo que sí es inevitable es que la gente utilice las demandas por injuria y calumnia para amenazar periodistas o denigrar de ellos, haya o no realmente ese delito. Allí claro que existe la mordaza, pero no es por culpa de que exista el delito de injuria y calumnia” concluyó.

Juan Manuel Galán, senador liberal y miem-

bro de la comisión primera del Senado, afirma que la protección del buen nombre y la libertad de expresión son dos principios liberales que, en ocasiones, entran en conflicto. “Los delitos de injuria y calumnia han sido la forma tradicional de resolver esta tensión, a la cual se ha sumado una interpretación exigente de parte de las Cortes y el carácter querellable de aquellos”. La exigencia de literalidad, según Galán, desconociendo el contexto, hace que sean ineficaces, pues se olvida que la injuria y la calumnia se dan dentro del acto comunicativo en el que la interpretación de los términos no se hace aislada del momento, del entorno ni de la forma de enunciación. “Por lo anterior, se deben explorar nuevas formas de resolución de estos conflictos, que den cuenta de la complejidad de los actos del habla”.

Héctor Helí Rojas, jurista liberal y actual vice-

presidente del Parlamento Andino, encuentra aquí un problema histórico que genera tensión entre el derecho de los ciudadanos a informar

24

Edición No. 77

y a ser informados de manera oportuna y veraz, y el derecho a la honra al buen nombre, a la intimidad de los individuos. “Es la tensión entre lo que debe ser la prensa, lo que deben decir los comunicadores y los derechos fundamentales de los ciudadanos, pues históricamente ha sido algo que no se ha podido resolver sino sobre las bases de un comportamiento ético del comunicador, que debe saber que hay unos límites donde no puede intervenir ni el Estado ni la prensa, y son el respeto a la intimidad del individuo como persona de su domicilio y de su familia”. El dirigente político se opone a despenalizar el delito de la injuria la calumnia, y dice que hay muchos remedios para cuando el periodista abandona el deber ético de preservar y respetar la honra y el buen nombre. “Cuando el periodista no informa de manera oportuna y veraz, queda sometido a unas sanciones que, en nuestro régimen, no son la censura”.

Simón Gaviria, presidente de la Cámara de Representantes y actual director del Partido Liberal, sostiene que “no hay que permitir ni el más mínimo intento de coartar la libertad de expresión y de información. El mayor riesgo para una democracia es que los medios de comunicación no puedan desarrollar libremente el ejercicio de informar a los ciudadanos”.-


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Por: María Victoria Torres

¡OJO: LA RUINA ENTIERRA AL CEMENTERIO! das y 8 selladas sin saber qué guardan. De 41 cuerpos se ha podido encontrar dolientes en 5 familias. Del resto no hay la información que se requiere para darle buen uso. Procederá, entonces, el desalojo, que se toma unos 6 meses. Los espacios bajos podrán recuperarse para los osarios.

R

odeado de comercios, industrias, consultorios, oficinas, talleres de mecánica y hasta casas de lenocinio, entre reformas inciertas del Programa de Ordenamiento Territorial (POT) --que incluye la ruidosa avenida 26 que lleva al aeropuerto--, se destaca desde 1825 el emblemático Cementerio Central y, en él, mausoleos de connotadas personalidades, y en medio de ellos está el de los periodistas, que también está por colapsar.

La restauración exige una inversión no superior a 10 millones e incluye la cubierta, las culatas, la fachada, el cielo raso hoy anidado por palomas; las tejas de barro, la esterilla, sellado, pintura, pisos, impermeabilización, etc. Ver cuadro detallado. La situación urge la presencia de la tradición de solidaridad que acompaña a estos gremios, más temprano que tarde, para ejecutar los trabajos de recuperación, antes de que la devastación se encargue de derrumbar el mausoleo.

La ciudad del… ¡olvido!

Casi 100 personas mueren en Bogotá cada día y, de ellas, por lo menos 50 cuerpos son depositados en los cementerios del Distrito. La Administración no ha identificado a los dolientes de gran mayoría de tumbas y bóvedas. De casi 8 hectáreas y más de 30 mil bóvedas del Cementerio Central solo se ha identificado el 20% de sus propietarios y son miles las bóvedas abandonadas, sin lápida. La desidia en el cuidado de un espacio que guarda el cuerpo de connotados protagonistas de la historia de los últimos dos siglos –próceres, políticos, empresarios periodistas y símbolos, en fin, de la nacionalidad--, se refleja en el deterioro del campus y sus panteones. El Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, IDPC, inició trabajos de recuperación en 2002 y los

Este monumento nacional, de reconocidos valores histórico y arquitectónico, demanda una solución, pospuesta por decenios: su conservación con la dignidad propia de la memoria que alberga o su discutida y rediscutida reubicación. El CPB no escapa a la indiferencia en la necrópolis. Su mausoleo (data de 1950) tiene 50 bóvedas: 42 ocupa-

Edición No. 77

25


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

dos planes básicos contemplan la consolidación estructural del muro perimetral de osarios, que agrupa a familias de escasos recursos, y mejoras generales que, inclusive, llamen el interés de propios y extraños como núcleo de cultura histórica y arquitectónica.

“Es tal el abandono que solo se ha encontrado dolientes del 20% de los cuerpos depositados en las tumbas. El cementerio se convierte en una ciudad… del olvido”.

Aquí se encuentran los cuerpos de ilustres personajes, entre muchos otros, como los de Francisco de Paula Santander, Gonzalo Jiménez de Quesada, José Asunción Silva, Enrique Olaya Herrera, Gustavo Rojas Pinilla, Rafael Uribe Uribe, Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro, Jaime Pardo Leal. El respeto a la historia y la cultura de otros lares, como Francia, por ejemplo, debería tocar a los urbanistas colombianos y es así que el cementerio más grande de París (el Père-Lachaise) aparece en las guías para los turistas. Allí reposan los restos de Honorato de Balzac, Miguel Ángel Asturias, María Callas, Camus, Prust, Oscar Wild. Así como los periodistas velamos por el bien común de la sociedad y por el respeto a la vida y sus valores culturales, mal podemos tener azadón de palo en casa. Debemos asumir la restauración del columbario del CPB antes de que la decadencia termine por enterrarlo.-

PRESUPUESTO DE MANTENIMIENTO MAUSOLEO ITEM ACTIVIDAD UNIDAD Lavado de piedra 1 m2 Demoliciòn entramado superior de cubierta. Incluye retiro de 2 m2 escombros y disposición final. DesmonteTeja de Barro. Incluye retiro y disposición final 3 m2 Reforzamiento de cubierta, inc. Sum. E inst. 4 m2 Suministro e instalación de Esterilla bajo teja de barro, e= 4,0 cms de 5 m2 placa Suministro e instalación de Teja de Barro 6 m2 Encorazado teja de barro 7 ml Suministro e instalación de madera para cielo rasos. Inc. pintura en 8 ml esmalte color caoba Cieloraso en esterilla, y Pañete e= 2,0 cms., inc. Sum. E inst. 9 m2 10 Pintura de cieloraso tipo 1, 3 manos., inc. Sum e inst, m2 11 Pintura de muros tipo 1, 2 manos., inc. Sum e inst, m2 Pelado, lijado, aplicación de anticorrosivo y esmalte negro mate (puerta 12 m2 2 caras) 13 Impermeabilización piedra (mate) m2

Edición No. 77

V. UNITARIO $ 10.000,00

V. TOTAL $ 910.700,00

17,50

$ 15.200,00

$ 266.000,00

17,50 17,50

$ 11.876,00 $ 41.000,00

$ 207.830,00 $ 717.500,00

17,50

$ 65.000,00 $ 1.137.500,00

17,50 12,43

$ 44.570,00 $ 7.600,00

$ 779.975,00 $ 94.468,00

12,43

$ 53.800,00

$ 668.734,00

17,50 7,81 20,26

$ 61.000,00 $ 1.067.500,00 $ 29.570,00 $ 230.941,70 $ 23.090,00 $ 467.803,40

6,60

$ 17.860,00

$ 117.876,00

91,07

$ 10.850,00

$ 988.109,50

14

Demolición baldosín en cemento. Incluye retiro y disposición final

m2

7,81

$ 23.300,00

$ 181.973,00

15 16

Suministro e instalación de baldosín con alistado Destruncado, pulida, sellado y brillado de piso

m2 m2

7,81 7,81

$ 46.800,00 $ 28.500,00

$ 365.508,00 $ 222.585,00 $ 8.425.003,60

TOTAL

26

CANTIDAD 91,07


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

3RUÐVFDU$ODUFyQ1~xH]

MICROLINGOTES Ahora El Tiempo tiene aval ....... Hay que contratar un chamán para que mejore El Tiempo ........ Ese periodista ya no fuma, no bebe. Como quien dice, colgó los hábitos. ....... Es una novela tan mala que el héroe es el editor. ........ Carlos Marx ¿ganaría un Capital con su obra? ....... Las Farc tienen la guerra como un paz.. a tiempo. ....... Solo Cafam sabe lo que es el Éxito. ......... Cuando muere un locutor lo mejor es guardar un minuto de silencio. ..... ¿Por qué llaman prensa amarilla a la que publica crónica roja? ....... Lo peor que le puede pasar a un periodista es que muera de una enfermedad crónica. ……… En Cartagena acaban de inaugurar la Discoteca Gossa In ........

Escribe mucho para cancelar letras. ........ Es una periodista tan habladora que al marido lo llaman oidor. ......... Aconsejar es perder un amigo por las buenas. ..... Para muchos es mejor una mujer bien formada que una bien informada. ........ Fernando Barrero está feliz en España con Amparo, su mujer, porque todo es paella. …….

Edición No. 77

27


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Por: Flor Romero*

ANNE SINCLAIR: MUJER DE CABEZA Y DAMA DE CORAZÓN Asomo a una tragedia íntima tras las denuncias contra el ex director-gerente del Fondo Monetario Internacional por violación.

La imagen de Anne Sinclair,

presentadora de televisión francesa, segura, profunda, gran profesional, fenómeno de popularidad quedó grabada en mi memoria, con sus magníficos programas dominicales 7 Sur 7 (la más importante de las emisiones políticas de la televisión francesa de su época, con l2 millones de telespectadores), y Questions a domicile que realizaba en T.F.I, para volver a recordarla a raíz del sacudimiento de la opinión pública del 14 de mayo de 2.011, cuando su marido Dominique Strauss-Kahn, director General del Fondo Monetario Internacional y próximo a anunciar su candidatura presidencial de Francia, fue acusado de violar a una camarera en el hotel Sofitel de Nueva York. Un par de periodistas franceses, Alain Hertoghe y Marc Tronchot acaban de publicar en la Editorial Calmann-Levy una biografía (autorizada pero no aprobada) de esta periodista impactante, catalogada como bella, ardiente, niña consentida, exasperante, objetiva, única en estilo y tono.

28

Edición No. 77

El libro es el recuento de una existencia excepcional, con sus pasajes de luces y sombras. Considerada como una periodista pionera, ejemplar, ícono de las estrellas de televisión por sus amistades entre las cuales se contaron Francoise Giroud (directora del semanario LÉxpress), la actriz Simone Signorée, Simone Veil, Marie-Claire Mendes France, y numerosos periodistas y escritores, marcó una época a fines del siglo XX. De ascendencia húngara, su abuelo Paul Rosemberg, judío, instaló su galería en París y Londres y fue un gran coleccionista de obras de arte de Monet, Cezanne, Renoir Pisarro Toulouse-Lautrec, Bonnard, Gauguin, Van Gogh, Leger, Modigliani, Braque, Matisse, Anne aparece en brazos de su madre en un óleo de Picasso (Retrato de mujer y niña). Lleva en sus genes el gusto de la cultura-dicen sus biógrafos-. Bella y elegante, quienes la admiramos en sus programas sabíamos que, ante todo, era su personalidad lo que contaba más en la pantalla. Una bella voz, inteligible, sin afectación del lenguaje, sintaxis perfecta, rico vocabulario por lo que concierne a la forma y por lo que se apreciaba de fondo, una personalidad femenina a todo dar y una gran madurez. Sin declararse feminista, su rol en la televisión marcó una etapa y fue ejemplar, a tal punto, que mereció comentarios en Le Monde sobre el sitio de las mujeres en la media, para destacar su talento y la verosimilitud de sus entrevistas, que se vuelven más creíbles que las de muchos hombres. Ganadora de varios premios por sus programas en televisión, comienza su vida con las mejores perspectivas. Hija del perfumero Schwartz, que cambia su apellido por Sinclair, combatiente de la II Guerra Mundial y con ancestros argelinos, Anne, a los 63 años, después de una brillante carrera, que abandona por motivos de ética, para permitir el desarrollo del futuro


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

político de su segundo marido, ha confiado los las novelas, la bella y competente periodista secretos de su vida familiar, de sus estudios de ha pasado del cuento de hadas a la tragedia letras y ciencias políticas, de su trayectoria pegriega. Aparece entonces el suspenso de esta riodística, de sus amores, sueños y decepciones tormenta mediática (en vísperas de cumplir 20 a los periodistas franceses que realizaron cerca años de vida matrimonial con DSK). Sus colede 70 entrevistas para tejer gas confían en que ella ha el relato, ceñido a la deonde sobrellevar con talento y Anne abandonó el petología de esta periodista corazón tan difícil situación. admirable con amplios riodismo por motivos * Presidenta de UNEDA (Unión de conocimientos enciclopéEscritores de América) de ética, para permitir dicos de historia, arte, cultura, y vasta capacidad de el desarrollo del futuro análisis. “La música, la lecpolítico de su marido. tura, el arte, son elementos indispensables en mi vida, Una lealtad sin reciy luego, cuando las cosas procidad. van mal, ellos apaciguan las tormentas”, confiesa.

Cuando la adversidad Después del tsunami desatado por el episodio del la amenaza se refugia Hotel Sofitel, Elizabeth Baen la música, la lectura dinter dice que “Anne ha pasado de la pasión a la y el arte. pasividad”. Herida, humillada por este affaire que ha dado la vuelta al mundo, la presentadora no se ha quebrado. Sus amigos periodistas le aconsejan regresar a la televisión. Como en

Edición No. 77

29


GACETA

Por: Fernando Barrero Chaves*

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

ASÍ INICIAMOS EL PREMIO CPB El Premio Nacional de Periodismo CPB está cumpliendo sus primeros 32 años. Y a pesar de haber ganado yo el Simón Bolívar, siempre pensé, como presidente del gremio, que sin demeritar esa distinción, sería importante tener también un premio de los periodistas para los periodistas La propuesta sonó bien en la junta directiva del Círculo, y desde el principio recibió el apoyo entusiasta de Ofelia Romero de Wills, Nicolás Mora Dávila (q.e.p.d), Ismael Enrique Arenas (q.e.p.d), Luis David Peña (q.e.p.d) y Javier Darío Restrepo. Nos dimos entonces a la tarea de realizar el proyecto y constituimos la Fundación Premio Nacional de Periodismo CPB. Agotados los trámites formales de estatutos y el proceso jurídico, nos lanzamos a la aventura. Ofelia aceptó ser la coordinadora general; Javier Darío, el libretista del primer programa de televisión para la entrega de los galardones, y como jurados nos aceptaron: el inolvidable Alfonso Castillo Gómez, Lucy Nieto de Samper y Daniel Samper Pizano. Tengo frescos los recuerdos de personas tan importantes y entusiastas con la idea: Fan-

30

Edición No. 77

ny Mickey nos dio su Teatro Nacional de la Calle 71; Alejandro Montejo, director de Inravisión, nos proporcionó el espacio en el Canal Uno de Inravisión; Julio Sánchez Cristo, entonces el mejor productor de televisión y ahora uno de los mejores de la radio, nos ofreció e hizo la producción; Alfonso Castellanos nos aceptó ser el presentador de “La Noche de los Mejores”, como se llama aun el programa; Patricio Wills Romero, entonces vicepresidente de RTI, nos prestó sus oficinas y contactó a todos sus clientes para que pautaran con nosotros. Hoy, 32 años después, creo que sin esos aportes, sin esa voluntad ejemplar, y sin el apoyo de los directores de los medios de entonces, ese proyecto no hubiese tenido el despegue exitoso que tuvo y que ha sido interrumpido, lamentablemente, un par de ocasiones. El respaldo fue tal que nos permitió entregar $75.000 para cada modalidad del concurso, diploma, medalla de oro y trofeo.

Las distinciones fueron: una en prensa, una en radio, otra en televisión, una en fotografía y/o caricatura, y una mención a la mejor tesis de grado de periodista. El esquema básico aún se conserva. Veamos quiénes y por qué ganaron la primera versión del Premio Nacional de Periodismo CPB: PRENSA: Al equipo periodístico de El Heraldo de Barranquilla, conformado por José Cervantes Angulo, Horacio Brieva, Jaime Rueda, Manuel Pérez, Guillermo Martínez y Ricardo Bicenty, por la campaña sobre la epidemia de polio en Barranquilla.


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Edición No. 77

31


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

RADIO: Al equipo periodístico de Caracol dirigido por Yamid Amat, por el cubrimiento del golpe de Estado ocurrido en Bolivia. TELEVISIÓN: A Guillermo Aldana, del Noticiero 24 horas, por su trabajo sobre la suerte que corrió el avión de Aeropesca secuestrado por guerrilleros. FOTOGRAFÍA: John Jairo Alzate de El Tiempo, por las fotografías del fusilamiento del M-19 en el Caquetá. TESIS DE GRADO: La mención de Honor fue para Juanita Ardila Palacio y Edgar Cadena Madariaga, del INPAHU, por su tesis titulada: “Análisis comparado de siete días en la prensa colombiana”. Hoy, con un CPB rescatado de su estado de postración (provocada por una administración que no merece recordación), nos alistamos para un nuevo premio, con reconocimientos adicionales, como por ejemplo, el del mérito periodístico a toda una vida de ejercicio profesional, el de opinión, el bibliográfico y el de revelación. Y ahí va el Círculo, de notarios de la historia, haciendo historia. También debiéramos considerar trabajos inéditos, verbigracia de quienes se dedican al “free lance”. Se podría pensar, igualmente, en una distinción para el colega que, desde fuera de Bogotá, trabaja en medio de la confrontación entre grupos al margen de la Ley y el Estado colombiano. ¡Nadie sabe del sacrificio que representa el ejercicio profesional en esas regiones apartadas de la Patria! Y esos colegas necesitan muchas voces de aliento, estímulos a su tarea. Debo decir que una las mayores satisfacciones de mis 46 años de vida profesional es haber presidido el Círculo. Y siendo su presidente, haber sido Secretario de Prensa de la Presidencia de la República y luego Director de Inravisión. Desde allí promovimos la ley 42 de 1985 “Por la cual se transforma el Instituto Nacional de Radio y Televisión, Inravisión, en una entidad asociativa de carácter especial y se dictan otras disposiciones”.

32

Edición No. 77

Junto con dos ex presidentes del CPB, Germán Santamaría y Oscar Alarcón, jugamos un papel importante desde el Consejo Nacional de Televisión y se dieron los primeros pasos para profesionalizar el medio, conservando el sistema mixto. ¡Cómo pasan los años!, diría algún cronista, pero lo importante es que el Círculo sigue cada día más fuerte y grande. Sus premios son cada vez más anhelados y solo nos urge el debate sobre la calidad de periodismo que estamos ejerciendo. El periodismo debe ser el fiscal de la sociedad, pero no el juez. Cuando se confunden esos papeles, se cambia la filosofía del ejercicio profesional.*Presidente CPB 1978 - 1982

¡Nadie sabe del sacrificio que representa el ejercicio profesional en esas regiones apartadas de la Patria! Y esos colegas necesitan muchas voces de aliento, estímulo a su tarea.


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Por: Ricardo Peláez

PÍLDORAS DE SABIDURÍA El abogado y periodista Ri-

cardo Peláez cultiva la fascinación de observar y coleccionar “leyes extraordinarias” extraídas de expresiones del más variado origen.

8. Quien tenga paciencia podrá tener lo que quiera. (Benjamín Franklin, 1706-1790). 9. Todo llega si se tiene paciencia de esperar. (Benjamín Disraelí, 1804-1881).

Aporta para la presente edición las siguientes, de “Mis máximas preferidas”, obra del pastor americano Norman Vincent Peale:

10. Era uno que pensaba en el cómo, no en el si (anónimo). 11. Nunca me dijeron que no pudiera. (Tom Dempsey, 1947...).

1. Quien trabaja con ahínco no desespera nunca, pues todo lo realiza con diligencia y esmero. (Menandro, 343-291 a. c.)

12. Cada mañana tiene dos mangos. Puedes asir el mango de la angustia o el mango del entusiasmo. Según el mango que escojas, será el día. (anónimo).

2. Los que aspiran a grandes hechos han de sufrir grandemente. (Plutarco) 3. Los hombres nacen para salir airosos, no para fracasar. (Thoreau Henry David, 18171862).

13. Los poemas son hechos por los locos como yo, pero sólo Dios puede hacer un árbol. (Joyce Kilmer, 1886-1918).

14. Sólo en el carácter de unos cuantos está honrar sin envidia a un amigo que ha prosperado. (Esquilo, 525-456 a. c). 15. La mentira nunca vive hasta llegar a vieja. (Sócrates.469-399). ---

4.Convierte en peldaños las piedras con que tropiezas. (anónimo). 5. No hay que contar los pollos antes de que rompan el cascarón. (Esopo, 620-560 a. c). 6. Lo que comienza bien tiene la mitad del camino recorrido. (Artistóteles, 384-322 a. c). 7. Un gran hombre es aquel que no pierde su corazón de niño. (Mencio, 371-288 a. c).

Edición No. 77

33


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Por: Eduardo Pilonieta Pinilla

EL NUEVO SALARIO MÍNIMO REAL: $998.787 El salario mínimo legal mensual de quienes

laboran la jornada ordinaria diurna se reajustó en 5.806573% para el año 2012, a partir del 1º de enero, y pasó de $535.600 a $566.700, según Decreto 4919 del 26 de diciembre del 2011. El auxilio de transporte también se reajustó en 6,60378%, al pasar de $63.600 a $67.800 mensuales, y la base salarial mínima, es decir, la cantidad que debe cancelarse al trabajador, antes de descuentos, ascendió a $634.500 mensuales. A esta cantidad deberá agregarse: 8,333% mensual por concepto de cesantía, o sea $52.873; el 8,333% mensual por concepto de prima de servicio, $52.873; el 1% mensual por intereses a la cesantía, $6.345; el 7 % mensual para cubrir lo relativo a vestidos y zapatos de labor, $44.415 y el 4,165 % del salario, es decir excluyendo el auxilio de transporte, $23.603 por vacaciones, lo cual arroja un acumulado de $180.109. Además, por concepto de parafiscales deben cubrirse mensualmente las siguientes cantidades: al SENA el 2% del salario mensual, sin auxilio de transporte, $11.334; al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar el 3% de la misma base, $17.001, y para el Subsidio Familiar el 4% del salario sin incluir el transporte $22.668, para un total de $51.003, con lo cual el acumulado adicional se eleva a la suma de $231.038. A todo lo anterior deberá agregársele las siguientes sumas, que cancelará al mes el empleador exclusivamente: por Pensión de Vejez, el 12%, del solo salario, $68.004; por Salud el 8,5%, $48.170 y por Riesgos Profesionales una cantidad que depende de la naturaleza de cada empresa y que para este caso la hemos calculado del 3% del solo salario, $17.001, para un total de $133.175, lo cual eleva el acumu-

34

Edición No. 77

lado a la suma de $364.287 dando un salario mínimo real de $998.787 mensuales. Al trabajador se le descuenta: el 4% del solo salario, por concepto de Pensión de Vejez: $22.668 y el 4% del solo salario, por Salud: $22.668, para un total de $45.336, por lo que quien labore en jornada ordinaria diurna recibirá mensualmente $589.164 como mínimo, salvo otras circunstancias. El valor a pagar por el salario de un día de trabajo ordinario diurno sin transporte será de $18.890; de una hora ordinaria diurna, $2.361; de una hora ordinaria nocturna, $3.187; de una hora extra nocturna, $4.132 y de una hora extra diurna, $2.951. El valor de un día de transporte es de $2.260. Pero para el empleador los costos reales son los siguientes: Por un día de trabajo en jornada ordinaria diurna, $33.293; por una noche de trabajo en jornada ordinaria nocturna (8 horas), $44.982; por una hora ordinaria diurna, $4.162; por una hora ordinaria nocturna, $5.619; por una hora extra nocturna,$7.283 y por una hora extra diurna, $5202. pilonieta@intercable.net.co


GACETA

Por: Evelio Rosero

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

LA OTRA CARA DE BOLÍVAR “El mal llamado Libertador”.

Así se refiere el escritor Evelio Rosero a Simón Bolívar cuando escudriña en un pasado poco conocido. Habla del padecimiento de muchos compatriotas a manos del militar caraqueño. Penetra en la primera masacre de la historia ordenada por Bolívar, en Nariño, secundado por Sucre. Todo está en La carroza de Bolívar, quizá la novela más ambiciosa del autor, lanzada el pasado 28 de enero en Hay Festival 2012, de Cartagena, con presentación del periodista Gustavo Tatis, en el Teatro Heredia. Un trabajo llamado a levantar polvareda, críticas y comentarios encontrados, pues desde la historia novelada se levanta una voz que analiza los desafueros de quien naciera en Caracas, libertara cinco naciones y fuera a morir en Santa Marta. Rosero es silencioso y prudente, riguroso y cuidadoso, dicen sus críticos, que le vaticinan escalar peldaños encumbrados. “Con su literatura parece destinado a suceder a García Márquez como el novelista más importante de Colombia”, anticipó el Time Out New York antes de que escribiera La carroza de Bolívar. “Es imprescindible. Un descubrimiento deslumbrante”, opinó,

previamente también, la escritora española Lolita Bosch. “Un autor que tan sólo puede leerse como un clásico...Uno de esos pocos autores que se quedan para siempre en nuestra biblioteca de libros de referencia”. Evelio comenzó en 1979 con la poesía, siguió con el cuento, donde su obra “Ausentes” obtuvo el Premio Nacional de Cuento “Gobernación del Quindío”. Años después se ganó el Premio Iberoamericano de Libro de Cuentos Netzahualcóyotl. Lo siguió el Premio Internacional de novela breve La Marcelina, de Valencia, España. En 2006 recibió el Premio Nacional de Literatura. Hoy está nominado al IX Premio Nacional de Literatura Libros y Letras. Con la trilogía “Primera vez”, conformada por Mateo Solo, Juliana nos mira y El incendiario, publicadas entre 1984 y 1988, irrumpió en la novela. En 2007 obtuvo el II Premio Internacional de Novela Tusquets, con Los ejércitos, y su nombre se hizo visible entre críticos, periodistas, historiadores, escritores y lectores, que vieron en Rosero a un creador con proyección internacional. El jurado destacó entonces la singular elegancia y la maestría, no exentas de dramatismo, con que Rosero aborda un asunto no por habitual me-

nos difícil de tratar: la violencia arbitraria e irracional que asuela a un pueblo. “Más que explicar la situación de los diferentes ejércitos –el militar, el paramilitar, el guerrillero y el de los narcotraficantes–, quise abordar la otra cuestión, la humana, aunque deberíamos decir inhumana”, dijo el escritor colombiano. “Los ejércitos es la épica del sobreviviente, sin héroe y siempre provisional, la que intenta dar testimonio de la deriva demencial de un país caído bajo el fuego cruzado”, según Babelia, El País. Rosero alcanzó resonancia internacional con esta novela. Fue traducida a doce idiomas. En 2009 recibió el Independent Foreign Fiction Prize en el Reino Unido y en 2011, el ALOA Prize en Dinamarca. Tusquets Editores recuperó en 2009 su novela Los almuerzos, en la que el autor aborda la doble moral y los pecados de hombres de la Iglesia. “Cuando el lector haya avanzado en las 136 páginas de esta novela, de repente, casi sin darse cuenta, sentirá cómo una narrativa abrupta, brutal, vertiginosa lo arroja a un abismo en donde todos los personajes pierden el nombre y en donde la historia cobra un giro inesperado que devora cualquier suposición”, escribió El Espectador. Edición No. 77

35


GACETA

3RU&DUORV3LxHURV

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

EL REPORTERO CIUDADANO NO ES EL NUEVO PERIODISTA Hay razones para afir-

mar que erramos hoy al suponer que la revolución sociológica y cultural, provocada por el avance de la tecnología de la información, sustituye al periodista por el ciudadano reportero en las redes sociales de la Internet, en los medios tradicionales, o en los nuevos inclusive, de la comunicación y el periodismo. La ebullición descomunal de mensajes que circulan libérrimos por la vía electrónica está plagada de banalidad y, en mucho, embadurnada de vulgaridad, que nada aporta al desarrollo humano. A la opresión de un botón se encuentra fácil la prueba en los portales de la prensa, en las reacciones biliosas de los cibernautas a sus contenidos, por buenos que estos sean. El periodismo –sobra decirlo—no se limita al dominio de unas técnicas en el tratamiento de los temas, ni a su presentación adornada, dramatizada, resumida o dilatada, ni al sabroso empleo de unos géneros literarios, ni a transmitir hechos aislados, con contextualización o sin ella, ni a opinar con conocimiento, ni a proveer reportes de carácter general o especializado según el nicho de mercado destinatario de la respectiva publicación.

36

Edición No. 77

El reportero ciudadano tampoco tiene por qué saber de la responsabilidad social ni ética del periodista; menos se preocupa por la historia, el respeto de los valores humanos, sociales o políticos de una comunidad a la hora de protestar, por ejemplo, contra algo que lee, ve y/o escucha en la red electrónica. Un temor silencioso invade numerosas salas de redacción, y se acrecienta cuando se vincula laboralmente personal sin formación, cuando se nota la ascendente frecuencia de colaboraciones externas de los reporteros ciudadanos y cuando “se baja” o se copia material ajeno de la Internet para los medios que, así, poco a poco, aligeran su rigor. Como todo en exceso aburre, por bueno o sabroso que sea, es probable que la mosquitera sobre tanta basura ahuyente a los cibernautas, acelere el desarrollo de su criterio y los conduz-


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

ca a satisfacer sus ansias de saber en portales, medios y fuentes de reconocida responsabilidad. También, es factible que los mismos portales opten por cuidar mejor sus contenidos y reacciones sin incurrir en censura, pero sin alejar a los buenos navegantes ni perder sus objetivos al permitir abusos de la libertad. Bienvenida, la participación ciudadana en el intercambio gigantesco y veloz de la información, pero con responsabilidad. Esa nueva presencia comunitaria ahonda la democracia participativa y tiende a revaluar el concepto tradicional de soberanía. Pero aun así, no reemplaza la responsabilidad del periodista. La Internet es herramienta extraordinaria para que este profesional cumpla su deber y estimule la profundización de los valores sociales y políticos. La rapidez en la obtención de conocimiento sobre la vida del mundo acaba de mostrar en Colombia una repercusión muy significativa: el estudiantado universitario logró con argumentos que el gobierno retirara del Congreso su proyecto de ley sobre la reforma educativa. La elocuencia de los jóvenes líderes, fundamentada en procesos semejantes que se han dado en otros países, y adobada con las aspiraciones de una nación joven que ve en la historia cómo se han pospuesto planes para salir del subdesarrollo, por casi un siglo, convenció a un gobierno

“Es factible que los mismos portales opten por cuidar mejor sus contenidos y reacciones sin incurrir en censura, pero sin alejar a los buenos navegantes ni perder sus objetivos al permitir abusos de la libertad”. “Viene ahora un debate ilustrado, como debieran serlo todos los que buscan soluciones estables y patrióticas a las grandes diferencias sociales y políticas de la nación”. demócrata de la procedencia de abandonar la reforma propuesta. Parece un milagro. Que no se habría logrado sin el acceso de los estudiantes al conocimiento por la Internet. Con un gobierno opresor, pues tampoco. Viene ahora un debate ilustrado, como debieran serlo todos los que buscan soluciones estables y patrióticas a las grandes diferencias sociales y políticas de la nación. Este es buen ejemplo de aprovechamiento de la red electrónica. La exhibición sexual –para seguir los ejemplos-- y la sobreexposición en las redes, por voluntad propia, no debieran alterar el derecho a la intimidad ni a la privacidad de quienes desaprueban esas extravagancias. Es natural que el reportero ciudadano no vea obstáculos para meterse en sábanas aje-

nas, lo que sí le está vedado al periodista responsable. La movilidad laboral internacional y la circulación de capitales demandan reglas nuevas de facilidad y protección. Eso explica la creciente formalización de acuerdos entre los países. Y vendrán en muchos otros temas de la vida diaria (la educación no se escapará), con lo cual veremos que la soberanía tendrá varios autores responsables de una y varias a la vez (por temas), no de una sola comarca si ella participa del intercambio en la aldea global. Entonces el concepto de civilización no se restringirá para la satisfacción exclusiva del dominante, pues sería tanto como su negación para otros relacionados. Como lo ha sido para los débiles en el atraso incomunicativo anterior a la Internet. La revolución que esta red trae apenas está en marcha. Nada cuesta soñar con el disfrute de la civilización del respeto de los derechos y la honra de los deberes, mientras los poderosos no sigan retrocediendo el humanismo con inventos de que hay armas – verbigracia-- de destrucción masiva donde no existen. Si no, ¿hablamos de cuál civilización?

Edición No. 77

37


GACETA

3RU12+5$3$55$

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

OFELIA ROMERO DE WILLS, UNA VIDA EJEMPLAR dignificar una profesión muchas veces demeritada, otras desviada de sus nobles fines y otras utilizada por el poder al cual, según sus propias palabras, hay que huirle o, por lo menos, guardar distancia. Meritorio, el trabajo de Ofelia por el gremio desde unas cuantas juntas directivas a las que perteneció y desde los comités de Ética, Capacitación, y uno muy especial, no institucional, el Comité de rescate del CPB, en una época de ingrata recordación, precisamente por el abuso del poder.

O

felia Romero de Wills y sus compañeros de junta directiva del Círculo de Periodistas de Bogotá, crearon hace 31 años el Premio CPB: de los periodistas para los periodistas, para ser entregado en La Noche de los Mejores, cada 9 de febrero, Día del Periodista en Colombia. Con la misma autoridad y emoción que los creó y los hizo realidad hace tres décadas, ella tiene todos los merecimientos para recibir el Premio al Mérito Periodístico Guillermo Cano, por la dedicación de su vida al periodismo y al trabajo gremial, constante, listo a defender y a

38

Edición No. 77

Con paciencia y mesura de cirujano y con la colaboración decidida de muchos colegas, se pudieron sanear los males y corregir los desafueros de una señora presidenta que, ilícitamente y a su antojo, manejaba los fondos de la agremiación en los años noventa. La casa de Ofelia se convirtió en sala de cuidados intensivos y con las iniciativas, aportes e intervenciones de cada uno de los socios, quienes además de los conocimientos periodísticos, los tienen en derecho, economía, teología, política y ética, se pudo, después de más de un lustro, rescatar y salvar de la agonía nuestra organización, que hoy goza de la mejor buena salud.

La vocación periodística Meritoria, también su carrera periodística, siempre en función de lo social.


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Edición No. 77

39


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Académica por excelencia, con un máster en matemáticas y física de la Escuela Normal Superior y un posgrado de la Universidad de Boston que terminó en 1949, hizo sus primeros pinos en el periodismo durante el bachillerato, cursado en el Instituto Pedagógico Nacional, creando artesanalmente un periódico con las noticias y los comentarios más sobresalientes de la vida escolar, casi siempre cargados de humor, propios entonces de su adolescencia. En 1957 se estrenó como columnista de opinión en el diario La República y fueron tan certeros sus comentarios y críticas sobre cine, que no tardó Guillermo Cano en invitarla a El Espectador a escribir diariamente una columna: “De esto y aquello”, que se convirtió en referente de la actividad política, social, económica, jurídica y religiosa del país, con énfasis en Bogotá. Así como podía reconocer los logros en materia de administración o desarrollo, no dudaba en cantarle la tabla al Estado, a las alcaldías o a los entes de control, bien por el desgreño administrativo, bien por falta de políticas sobre la protección a la mujer, a la niñez, a los homosexuales y las a poblaciones minoritarias campesinas e indígenas. Sin dejar su columna, Ofelia incursionó en la crónica, el reportaje, la entrevista y las encuestas no solo en el diario de los Cano sino en Cromos, Semana, Nueva Frontera y Diners.

40

Edición No. 77

Los acontecimientos revolucionarios que nacional e internacionalmente prodigaron las añoradas décadas de los años 60 y 70, están consignados en estos medios con su firma. Los micrófonos de las radios Sutatenza, Nacional de Colombia y Caracol, en Contrapunto Femenino, se abrieron a su voz para narrarles a los oyentes desde la divulgación de cartillas educativas para la alfabetización hasta la moderación de debates con especialistas sobre el diario acontecer.

Y entre unas y otras, Ofelia dirigió revistas institucionales como Comunicaciones, del ministerio del mismo nombre, del Colombo Americano, COLUSA, del Club del Hogar de Nestlé y Fuego, en su segunda etapa.

Familia, política y…

Académica y máster en matemáticas, su periodismo en prensa y radio fue referente de buena información y orientación para la basta sociedad bogotana.

Si en 1949, cuando Ofelia regresó a Bogotá de los Estados Unidos, no hubiera traído su ajuar de novia, habría empezado la más promisoria carrera en la enseñanza de las matemáticas y de la física, pues el doctor José Francisco Socarrás, rector de la Escuela Normal Superior, la esperaba con contrato en mano. Imposible. Su feliz noviazgo de cinco años con el escritor y periodista Gustavo Wills Ricaurte, (por entonces en El Tiempo y en la Universidad de los Andes), terminaba ese mismo año en el altar con la marcha nupcial de Mendelssohn.

Y como si fuera poco, por la misma época fue jefe de redacción de las revistas femeninas Laura e Ilusión de Cromos, corresponsal de la Agencia Interpress Service y profesora de redacción periodística de la Universidad de América.

Y al empezar la nueva vida de pareja, renunciaba a las ofertas laborales, pues la sociedad bogotana no veía bien que una mujer casada trabajara, porque quería decir que su marido no tenía con qué mantenerla.

Dejó la columna de El Espectador cuando Gloria Pachón Castro, como directora de las páginas Femeninas de El Tiempo, la invitó a colaborar con otras escritoras. Buscaba puntos de vista distintos a los de los comentaristas tradicionales, todos del sexo masculino.

Sin embargo, mientras Gustavo se desempeñaba como secretario general de la recién fundada universidad de los Andes, a su lado y ad honorem trabajó en la Fundación liderada por Mario Laserna, en la consecución de fondos a través de cartas y llamadas telefónicas a las universidades


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

de Estados Unidos, especialmente. Cuando la vida les sonreía aún más con la presencia de sus dos bebés, Margarita y Patricio, en 1953 falleció Gustavo en un absurdo accidente automovilístico. Era editorialista y columnista de El Espectador. Ofelia se refugió en la crianza de sus dos hijitos, y en el cariño de sus padres, don Heraclio Romero y doña Soledad León, y de sus hermanos. Cuando creía que el dolor era superior a sus fuerzas, el cine la revivió. Era la mitad de la década de los cincuenta y la intelectualidad bogotana discutía la entrada de la cultura a la modernidad y una de las buenas tribunas era un Cine-Forum que dirigían el arquitecto Carlos Arbeláez Camacho y Leonor Carrizosa. No dudaron en invitar a Ofelia y nombrarla redactora de actas. Una de ellas fue su primera columna de opinión, publicada en La República. Desde entonces y sin proponérselo dio a conocer las claves de su éxito periodístico: criterio y redacción. Su pensamiento y su escritura se funden en notas ejemplares, gracias al dominio y manejo del idioma en un estilo directo, claro y sencillo.

periodista y cineasta Fernando Guillén y el fotógrafo Nereo López emprendió una riesgosa pero fascinante aventura por el Rio Magdalena: Mompóx, Cicuco y Barranquilla fueron sus destinos. También las selvas del Catatumbo. Con el periodismo y como activista política acompañó a Esmeralda Arboleda desde la Dirección del Partido Liberal en la lucha por la consecución del voto femenino y la promulgación de la Ley de Capacitación Civil de la Mujer. Y como socia fundadora de la Unión de Ciudadanas de Colombia y del Comité de Acción Ciudadana, compuesto por los más importantes sindicatos del país, luchó para que los programas que buscaban crear conciencia cívica en las mujeres para el goce de sus derechos, fueran aceptados por las mismas mujeres e incluidos en las agendas gubernamentales. Años más tarde, y como integrante activa del Nuevo Liberalismo, fue nombrada por Luis Carlos Galán en el Tribunal de Garantías. Méritos, todos ganados en su larga trayectoria de vida ciudadana participativa, que han sido y seguirán siendo ejemplo para las nuevas generaciones del periodismo colombiano.-

Engolosinada con el periodismo, no dudó en aceptar ser la guionista de un documental de cine para la Colombian Petrolium Company. Con los coautores, el escritor e historiador Carlos Delgado Nieto, el

Edición No. 77

41


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

3RU-26eÉ1*(/)216(&$&$'(1$ 

ACOSO SEXUAL Y LABORAL EN LOS MEDIOS -¿Y eso? --le repliqué--, ¿No dizque la comunicación social era tu vida? ¿No pensabas ser la mejor periodista investigadora de Colombia? “No --me respondió--. Eso quedó en el pasado”. -Bueno y… ¿por qué? Se quedó en silencio, y varias lágrimas humedecieron las mejillas de su bello rostro. Tras largos minutos de silencio, tomó aire y recuperó la palabra: “Me mamé de que a toda hora me lo estuvieran pidiendo para darme trabajo. Me mamé de la falta de oportunidades. Me canse de pasar más de un año sin recibir un solo peso, y de seguir viviendo a costillas de mi madre, como un zángano”. Relató el esfuerzo con el que había logrado hacer pasantías en un noticiero de televisión, en el cual apenas duró tres meses, agobiada porque su jefe inmediato se lo pedía constantemente y, como no accedía, le hacía el trabajo imposible.

A

sus veintiséis años, Claudia tiró la toalla. ¡Tanto tiempo dedicado a estudiar la carrera que idealizaba por sus inquietudes intelectuales y académicas, tanto dinero invertido, originado en muchos años de esfuerzos de su madre, para graduarse y ejercer por fin una profesión, para ver luego cómo todo se iba a la basura! Ni qué decir del tiempo de su vida ya perdido. El daño era irreversible. Exhausta de buscar empleo, una más de las miles de egresadas de las facultades de periodismo y comunicación social, no pudo soportar más su frustración. “Me cansé, me voy para Canadá”.

42

Edición No. 77

Ya con el título de profesional en mano, visitó al jefe de redacción de una revista, le entregó la hoja de vida, y la primera invitación que obtuvo fue a cenar. En la cena --lo que ella temía--, para ser admitida, simplemente, tenía que acostarse con él. La historia se repetía y se repetía. Cuando algo parecía concretarse, venía lo peor. Frustrada, escuchó a un amigo que regresó de vacaciones de Canadá, donde trabajaba tasajando reses, búfalos y cerdos. Devengaba tres veces más que el salario promedio de un periodista. La decisión de Claudia fue inevitable: estudiar en el Sena e irse. Hoy ya está en ese país, disfrutando de un trabajo estable y bien remunerado, aunque triste por no poder hacer lo que le nace y sabe: periodismo, producción de televisión, presentación de noticieros. Hay centenares de mujeres en la inopia por huirle al acoso sexual y que, además para no caer en verguenza pública, no se atreven a denunciar a sus perseguidores. Lo que la mayor parte de mujeres no sabe es que hay herramientas contra el acoso sexual: sanción penal por acoso


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

sexual y sanción legal por acoso laboral. Pero el primer gran poder contra estos atropellos es la mujer misma: su convicción, su ética, el respeto a sí misma, a sus derechos de mujer y trabajadora, para denunciar a sus potenciales victimarios. La Ley 1257 del 4 de Diciembre de 2008 tipificó en su artículo 29 el delito de acoso sexual al estipular que quien, “en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de su superioridad manifiesta o de su relación de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente, con fines sexuales no consentidos, a otra persona, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años”. Llamo la atención de los señores, empresarios de nuestros medios de comunicación, directores, jefes, colegas, compañeros y demás que pretendan aprovecharse, para recordarles que pueden verse involucrados en una investigación penal y ser sujetos de una sanción que, en mi opinión, debería ser más contundente. Hemos presenciado denuncias con resultados, a pesar de que los casos se decoren de alguna manera para evitar el escarnio público. Quisiéramos verlos todos denunciados y sancionados, como producto de una cruzada ética, de la toma de conciencia y de valor civil por el respeto a la dignidad de la mujer (también del hombre, porque hay casos contrarios), hasta acabar tanta persecución.

Jornadas infernales

Carolina, harta de que su esposo --contratado por un noticiero de nuestra televisión para cumplir un horario fijo--, tuviera que quedarse prácticamente todos los días doblando turno, y harta de que los fines de semana que tenía para descansar fueran interrumpidos constantemente para hacer trabajos extras, le sentenció: “O tú noticiero o nuestro hogar”. Él prefirió el hogar, pero la mayoría de periodistas en circunstancias semejantes no lo pueden hacer, por las necesidades económicas, y siguen sometidos a ese ritmo brutal, así su vida de hogar y de otros roles sea un desastre.

44

Edición No. 77

Otra vez: muchos desconocen la existencia de normas que sancionan el acoso laboral. La Ley 1010 definió éste trato agresivo, ofensivo e indigno del empleador, discriminándolo en varias conductas, desde la agresión física hasta la imposición de deberes ostensiblemente extraños a las obligaciones laborales, las exigencias abiertamente desproporcionadas sobre el cumplimiento de la labor encomendada y el brusco cambio del lugar de trabajo o de la labor contratada sin ningún fundamento objetivo referente a la necesidad técnica de la empresa. Hay que tomar conciencia sobre los límites de los derechos y deberes de empresas y dependientes, asegurar una ética social general, que los respete y haga respetar. Real y lamentable, pero en nuestros medios de comunicación se multiplican estos abusos, y las denuncias casi no existen.* Abogado y periodista

Quisiéramos ver sancionados todos los abusos sexuales y laborales, como producto de una cruzada ética, de la toma de conciencia y de valor civil por el respeto a la dignidad de la mujer. El primer paso es denunciar.


GACETA

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

Ligera historia de cuatro pioneros de un oficio:

489 Años de un Espectador Colombiano en Tiempo Católico

Don Fidel Cano Gutiérrez fun-

Por su reciedumbre ética fue asesinado su director, Guillermo Cano Isaza el 17 de diciembre de 1986, uno de los golpes más aviesos contra la libertad de prensa en Colombia.

Don Francisco de Paula Pérez fundó, a su vez, El Colombiano, el 6 de febrero de 1912, también en Medellín, con el propósito de revivir un diario del mismo nombre desaparecido en la Guerra de los Mil Días, cuyo objetivo era buscar la unidad nacional.

Para terminar de acallarlo fue bombardeado con dinamita el 2 de septiembre de 1989. Estuvo a punto de la quiebra y, pese a todo, sigue vigente con su lucha ardorosa por la democracia y la transparencia.

dó El Espectador el 22 de marzo de 1887 en Medellín y lo definió como un periódico político, literario, noticioso e industrial.

El más antiguo de todos los periódicos vigentes es El Catolicismo, fundado por el arzobispo Manuel José Mosquera el 1º de noviembre de 1846. Por eso se llama el “decano del periodismo colombiano”. Son 165 años de silenciosa constancia. El Congreso de Colombia aprobó dos proposiciones en homenaje a los dos primeros, con base en que se trata de diarios de carácter general, abiertos a la información, a la opinión y al debate, y promotores de la libre expresión y del periodismo. Destacó la imparcialidad de El Espectador, su apego a la verdad, su espíritu propositivo, su lucha contra el narcotráfico, la corrupción, y fuerzas armadas al margen de la ley.

En sus páginas quedó la impronta de plumas como las de Luís Eduardo Nieto Caballero, Alberto Lleras Camargo, Eduardo Zalamea Borda, Gabriel García Márquez, Eduardo Caballero Calderón, Antonio Panesso Robledo, Inés de Montaña, Alfonso Castillo Gómez y José Salgar y, desde la caricatura, de Hernán Merino, Pepón, Consuelo Lago y Osuna, entre otros. Desde el 1 de marzo de 2010 es el primer periódico del país que se imprime con tintas ecológicas, fabricadas con aceites derivados de la soya, prueba de su compromiso con la protección del medio ambiente. Y su destacada presencia en la Internet tiene amplia acogida internacional, inclusive. El Colombiano, a su vez, pasó su bandera de 1912 por la unidad nacional a la lucha global por la

democracia, al asumir en 1930 su orientación Julio C. Hernández y Fernando Gómez Martínez. El diario antioqueño ha desarrollado gran variedad de opciones informativas, desde la general hasta la especializada, con revistas y suplementos, así como con los productos en la Internet. Aboga por los derechos fundamentales de la persona, el pluralismo, la tolerancia, la equidad y la ética basada en la responsabilidad social civil y el fortalecimiento de la justicia. Consulta también con frecuencia el querer de los antiqueños, en procura de crecientes condiciones de convivencia y bienestar generales, y sus servicios se extienden igualmente vía Internet. El homenaje del Congreso a El Espectador y El Colombiano fue promovido por el senado Efraín Cepeda Sarabia, y aprobado por la plenaria del Senado.-

Edición No. 77

45


GACETA

Por: Jorge Yarce*

CIRCULO DE PERIODISTAS DE BOGOTÁ

SER PERIODISTA Es trabajar por la verdad, buscarla y aproximarse a ella por sobre los prejuicios. Es informar a la comunidad de los hechos que merecen ser convertidos en noticias. Es dar a conocer acontecimientos de interés público después de analizar y valorar bien los datos. Es tener prudencia de no precipitarse y averiguar bien la validez de las fuentes de la información. Es decir las cosas de forma que hablen los hechos sin notarse lo que piensa quien redacta la noticia. Es preferible escuchar mucho a hablar mucho: tenemos dos oídos y una sola boca Es no convertir en risa lo que es causa de dolor, ni en tristeza lo que es motivo de alegría. Es saber que la calumnia es acusación falsa y que difamar es atentar contra la honra ajena Es callar cuando con hablar los daños para las personas y la sociedad pueden ser peores. Es averiguar por sí mismo y no repetir las cosas oídas sin verificarlas. Es amar la exactitud y la imparcialidad en la noticia. Es hablar y escribir con claridad, brevedad y corrección. Es no mezclar nunca la información con las propias opiniones o emociones. Es respetar el derecho del público a ser informado verazmente.

46

Edición No. 77

Es procurar, al redactar las noticias, no usar adjetivos que pueden ocultar la objetividad. Es renunciar a la pasión política y a las emociones que enturbian la información. Es saber preguntar y saber recoger las respuestas sin permitir que la información invente o deforme. Es ayudar a clarificar problemas y no ayudar a crear más problemas. Es estar en actitud de aprender porque el estudio es el mejor respaldo para informar mejor. Es respetar a todas las personas cualquiera que sea su edad, condición o papel en la sociedad. Es no condenar antes de que lo hagan los jueces. Es procurar que el bien sea noticia. Es dominar la técnica del oficio y perfeccionarse en ella como un buen artesano Es poseer una cultura con un visión adecuada de la vida, el mundo y la sociedad. Es distinguir muy bien entre actualidad, novedad e interés de la información. Es no ceder a la tentación del poder de la información para someter o explotar a otros. Es aceptar las limitaciones personales y la ayuda de los colegas: cuatro ojos ven más que dos. Es luchar contra la vanidad de verse u oírse en letra impresa, en audio, en imagen o en texto virtual. Es guardar celosamente lo que se le confía en reserva.

Es no perder la costumbre de rectificar las equivocaciones cometidas. Es disciplinar constantemente la inteligencia, venciendo la pereza. Es tener como respaldo seguro una actitud ética con base en una conciencia cierta y recta. Es fomentar la curiosidad por cosas y personas y desarrollar un espíritu crítico con argumentos. Es no fiarse solo de la propia experiencia: siempre hay personas que saben más que uno. Es no despreciar el orden que, a veces, parece ser enemigo del oficio. Es no cerrar la puerta a los errores para no dejar afuera la verdad Es opinar, respetando siempre al lector y a quienes tienen opiniones diferentes. Es no invadir la intimidad ajena con preguntas sobre el fuero de la vida personal. Es amar y respetar la libertad de los demás para vivir con libertad la propia misión. Es facilitar la participación del público para comentar la información. En contribuir a crear una opinión pública al servicio de toda la sociedad y no de unos grupos. Es trabajar siempre más por el bien común más que por el interés personal. Es tener una pasión que dura toda la vida. * Instituto Latinoamericano de Liderazgo


Gaceta  

Gaceta Edición Febrero 2012 Círculo de Periodistas de Bogotá

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you