Una sociedad no puede vivir sin leyes, leyes que protejan al más débil frente a la prepotencia del más fuerte. Leyes que ayuden a regular la vida de los ciudadanos y que establezcan los límites para el derecho de unos de manera que no invadan los derechos de los demás. Las leyes además establecen los deberes de los ciudadanos, que deben entender que el cumplimiento de los deberes va por delante que la exigencia de los derechos.
El observador de la naturaleza puede percibir claramente la existencia de leyes que los científicos a lo largo de los años han ido descubriendo. Desde la facilidad de comprender la ley de la gravedad hasta la complejidad de hacerlo con las leyes de la herencia, el genoma humano y muchas otras más, podemos extraer que la conclusión que la naturaleza se rige por leyes es evidente.
Es interesante notar que quienes aceptan de buena gana las leyes de la circulación de automóviles en la carretera o la ciudad, con sus regulaciones y prohibiciones (semáforos...