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que vas a tener enfrente es el hombre que más amó, más ama y más amará tu madre. Entonces le das un abrazo y las gracias porque por él estás en este mundo’. Y nos dimos un abrazo. Agoté todo mi

Casi en la misma madrugada de la muerte de Facundo, Óscar Chavez escribió:

odio y me sentí muy liviano. Era el último enemigo que me quedaba. Después lo seguí viendo, pero nunca hablamos del pasado. El pacto tácito era no hablar de esas cosas.

Salió de gira por la Argentina y el resto de los países de habla hispana. La narración de sus fabulosos viajes, el estilo bíblico de sus cuentos de pueblo, su discurso sencillo con mensajes humanistas, y su amistad con personalidades como la Madre Teresa, lo convirtieron en una especie de gurú, al que la gente acudía no sólo para oír cantar, sino también para que bendijera a sus hijos o les diera consejos. En los años 90 se asoció con su coterráneo Alberto Cortez, con quien grabó varios discos y recorrió numerosos países. En 1996 fue declarado Mensajero Mundial de la Paz por la Unesco, y estuvo a punto de entrar en la terna por el premio Nobel en ese rubro8. De aquella época data el libro Ayer soñé que podía y hoy puedo,9 que es una compilación de reflexiones y anécdotas personales. Cercano al sitio de su muerte (9 de julio de 2011), un anuncio decía: Facundo: como hacen callar a los humildes, a los indefensos, a los pobres, te han hecho callar/ Pero los muros, las calles, los bares, los parques, las cienes, los pies cansados, los ojos marchitos, los corazones: están vivos, tú los has hecho vivir. Guatemala.

Qué sucede pues, Facundo: esto de limpiar la casa, y darle brillo a la raza, es un quehacer furibundo que ya no respeta el mundo. Qué hacías en Guatemala qué se te dio, noramala, por buscar el mal y el bien, pa’ que te llevara el tren o te alcanzara una bala. Te alcanzó una bala pues, no sé qué decirte ahora, malhaya sea la hora que no sabe del después. Te lo canto sin ser juez: “crece un nudo en la garganta cuando muere alguien que canta, y que, sabiéndose muerto, va a cantar en el desierto, tal vez convertido en planta”.

8 Pues para ese fin lo propuso el entonces presidente de Costa Rica, Óscar Arias Sánchez. 9 Editorial Vergara, 1995.

Cada mañana es una buena noticia, cada niño es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos. Por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde. Facundo Cabral

Revista El Faro núm 8  
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Revista de temas jurídicos

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