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CONOCIMIENTO CIENTÍFICO EN EL DESARROLLO DE LA ECONOMÍA Por: Jesús Gerardo Delgado Rivas En la actualidad, se identifican ciertas condiciones que impactan en la competitividad de las organizaciones, en donde el requisito indispensable es la obtención de buenos resultados como una exigencia para sobrevivir. Lo anterior, en virtud de que el sector productivo se está enfrentando a cambios importantes en el entorno, como una competencia más aguda, la sofisticación de la tecnología, los cambios económicos y la globalización de la economía, por mencionar algunos. Como antecedente más cercano, se puede identificar que desde finales del siglo XX la economía ha sufrido transformaciones radicales que la diferencian significativamente de la era industrial que le antecedió. Motivo por el cual, al hacer una revisión a la literatura, se identifica que hace unas décadas se consideraba que el crecimiento de un país iba de la mano de la acumulación de factores productivos tales como capital y trabajo, sin embargo, en la actualidad se identifica que la principal característica acorde a dicha evolución sobre la actividad económica es la participación del conocimiento como un activo intangible que otorga una fuente de creación de valor en las organizaciones y en el desarrollo de las naciones. El analizar el desarrollo territorial, se observa un nuevo paradigma en donde los elementos claves se encuentran representados por la interconexión y la interactividad, la acción colectiva, el conocimiento y las innovaciones con una escala geográfica reducida y alcance virtual más amplio. Por lo tanto, la denominada tecnoglobalización, pretende una globalización del conocimiento, la cual debe presentarse a niveles regionales que permita enfrentar a los factores de impacto que atentan el proceso de innovación y consecuentemente la competitividad. Para cualquier propuesta de desarrollo económico regional, se hace imprescindible un análisis que genere confianza y nuevas formas de creación de capital colectivo, en donde el tema del conocimiento y la competitividad en el campo del sistema productivo y social se articulen de manera eficiente, con estructuras y propuestas de desarrollo formuladas a nivel de regiones. Otro elemento clave de competitividad para la articulación entre la gestión del conocimiento y el tejido empresarial lo constituyen las políticas públicas, las cuales han de priorizar la implementación de nuevos esquemas de negocios en los diversos sectores de la producción, que permitan a las empresas un mejor posicionamiento en los mercados nacionales e internacionales a partir del desarrollo de las competencias centrales que tienen alguna participación en los procesos productivos, industriales y de comercialización, lo anterior con la estrecha vinculación con universidades e institutos de investigación que coadyuven al sector empresarial en la Mesa 2: “Conocimiento científico en el desarrollo de la economía”

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identificación de competencias para transformarlas en capacidades como una fuente generadora de ventaja competitiva. Para transitar hacia una economía dinámica y competitiva, se considera la necesidad de trabajar en la elaboración de un conjunto de estrategias y planes de acción dirigidos a activar la capacidad de innovación y los procesos de aprendizaje, que permitan convertir al conocimiento en la principal fuente de generación de valor para las organizaciones y el territorio. Por lo tanto, la aportación de la gestión del conocimiento a partir de su sinergia con el tejido empresarial y gubernamental constituirá una espiral de crecimiento que permitirá promover el desarrollo económico de la región y en consecuencia del país, son estas las innovaciones de procesos organizativos y tecnológicas el referente para un mejor posicionamiento y expansión de la actividad económica al vincularse con las capacidades que permitan la optimización de los recursos que se posean como eje central para aumentar la productividad y la competitividad. Por lo tanto, la mejora de la competitividad se fortalece en el hecho de compartir ciertos recursos y capacidades externos a cada organización, generados por la cooperación entre ellas y por pertenecer a una localización geográfica concreta. Se podrá argumentar, que el crecimiento competitivo de la empresa dependerá de la eficiencia tanto de sus recursos como de sus capacidades, no de otro tipo de factores considerados como fortuitos. Sin embargo, la pertenencia de una amplia diversidad de recursos no representa una garantía competitiva, se requieren de ciertas habilidades y capacidades que permitan gestionarlos y utilizarlos para satisfacer las demandas de los mercados. En la medida en que las empresas aprovechen eficientemente las habilidades y capacidades, adoptando innovadores procesos o esquemas organizativos que sean valiosos, complejos de imitar y que se materialicen en productos y servicios que sean capaces de responder al cambio y al dinamismo del entorno, entonces se podrá acceder a un mejoramiento competitivo. PROPUESTA Al considerar que el mapa económico está dominado por masas críticas ubicadas en determinado lugar con ciertas características homogéneas, a las cuales se denominan clusters, mismos que podrán representar una estrategia para hacer frente al obstáculo en el costo de los insumos dando origen a la generación de una competitividad mucho más dinámica, en donde las empresas que lo integran puedan mitigar tal desventaja a partir de la proximidad geográfica, vinculando sus actividades con una serie de agentes económicos considerados como factores clave, dando Mesa 2: “Conocimiento científico en el desarrollo de la economía”

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como resultado la creación de un sistema de valor debido a tal conglomeración, caracterizándose por el surgimiento de eventos subsecuentes y complementarios al desempeño del sector a partir de infraestructura, la integración de una amplia red de proveedores de insumos y servicios especializados con participación nacional e internacional, capital humano, organismos de financiamiento, gremios, gobierno en sus distintos niveles, universidades y centros de investigación, es decir, el desarrollo de acciones conjuntas caracterizadas por llevarse a cabo en forma planeada y consiente. En conclusión, el aporte esencial hacia un desarrollo económico deberá estar sustentado en la gestión del conocimiento en sinergia tanto con el tejido empresarial como con las instituciones de carácter público, lo que permita crear células competitivas según el vocacionamiento de cada región, mismas que contribuyan hacia una economía promotora del desarrollo a nivel nacional. Es decir, considerar al trinomio Universidad-Gobierno-Empresa como la clave para mejorar el desarrollo económico y social a partir del emprendimiento empresarial, en donde la universidad funcione como la fuente generadora de conocimiento, innovación y tecnología, el gobierno como facilitador de la estabilidad en las interacciones y la empresa como la fuente generadora de empleo y productividad.

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JESÚS GERARDO DELGADO RIVAS - CONOCIMIENTO CIENTÍFICO EN EL DESARROLLO DE LA ECONOMÍA