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Declaración de Ottawa sobre Derechos Humanos de 1987 Derechos Humanos: necesidad fundamental para la humanidad y requisito indispensable para el proceso y la estabilidad. Nosotros, Liberales de todas partes del mundo, reunidos en el Congreso de la Internacional Liberal en Ottawa, del 9 al 12 de septiembre de 1987, 40 años después de la adopción del Manifiesto Liberal y la Fundación de la Internacional Liberal, proclamamos que: - en calidad de hombres y mujeres nacidos libres, unidos y de igual valor, sin consideraciones de raza, color, sexo, orientación sexual, idioma, religión, opinión política o de otra naturaleza, origen nacional o social, títulos de propiedad, nacimiento u otra condición; - considerando que el respeto por la dignidad humana, los derechos humanos y las libertades fundamentales se remonta a las más antiguas y diferentes tradiciones históricas, culturales y religiosas; - considerando que la lucha en favor de los derechos humanos y las libertades fundamentales fue el origen y es y seguirá siendo la esencia del liberalismo; exhortamos, por lo tanto, a todos los hombres y mujeres de todo el mundo para que aunen esfuerzos en la lucha por la implantación, extensión y protección de los derechos humanos y libertades fundamentales a escala universal. La posicion liberal pasada y presente Nosotros, liberales: - recordamos que el liberalismo nació como un movimiento de libertad dirigido contra el absolutismo real, la falta de libertad espiritual, los privilegios aristocráticos y las reglamentaciones económicas, con el fin de proteger al individuo contra cualquier concentración y abuso de poder y, de garantizar su derecho a controlar el poder y participar en el gobierno, propugnando: - la libertad personal, garantizada por la independencia de la administración de la ley y la justicia, - la libertad de culto y la libertad de conciencia, - la libertad de expresión y de la Prensa, - la libertad de asociarse o de no asociarse; - recordamos que los liberales estàn siempre convencidos de que esos derechos y condiciones pueden lograrse únicamente a través de la verdadera democracia. La verdadera democracia es inseparable de la libertad política y está basada en el consentimiento conciente, libre e iluminado de la mayoría, expresada a través del voto libre y secreto, guardando el debido respeto a las libertades y opiniones de las minorías; - reconocemos que el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales fue reconocido constitucionalmente por primera vez a través de la Declaracíon de Derechos de Estados Unidos, la Declaración de los Derechos del Hombre de los franceses y la Constitución de Cádiz, emuladas más adelante en varias constituciones modernas, por ejemplo, la Carta Canadiense de Derechos y Libertades;


- reiteramos nuestra fe en la validez permanente de los principios liberales fundamentales definidos en el Manifiesto Liberal de Oxford de 1947, así como en la Declaración Liberal de Oxford de 1967 y la Proclama Liberal de Roma de 1981. - hacemos hincapié en la importancia universal de la Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, así como por los dos Convenios Internacionales sobre Derechos Civiles y Políticos, respectivamente, sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales adoptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1966 y, como consecuencia, la creación del Comité de Derechos Humanos; - lamentamos, no obstante, que los instrumentos e instituciones internacionales encargadas de proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales no estén debidamente facultados para hacer cumplir las medidas a los gobiernos nacionales en contra de las violaciones; - deploramos el hecho de que las dos terceras partes de la población mundial estén privadas de los derechos humanos básicos y las libertades fundamentales; - reconocemos que el desarrollo técnico está ofreciendo a la humanidad instrumentos necesarios y útiles para crear una vida mejor y más digna, pero también nuevas oportunidades para amenazar y violar los derechos humanos y las libertades fundamentales; - declaramos que el desarrollo de la sociedad en todas las naciones necesita que se prosiga la lucha en favor de la creación, extensión y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales; - enfatizamos que la lucha a favor de los derechos humanos debe ser no violenta. La violencia siempre amenazará la esencia de los derechos humanos y, por consiguiente, la permanencia de la sociedad democrática cuando se la coloca bajo una severa presión. Reconocemos, sin embargo, el derecho de las democracias a la defensa armada de su soberanía nacional así como el derecho a la liberación armada contra la opresión y la privación de los derechos humanos cuando los medios pacíficos se hayan agotado y siempre y cuando estos actos no constituyan por sí mismos una violación de los derechos humanos. Realizaciones, amenazas y retos de hoy y mañana Nosotros, liberales: - acogemos con beneplácito que la protección y el desarrollo de los derechos humanos parecen haber sido reconocidos universalmente tanto por la codificación y el desarrollo continuo de los derechos humanos en los foros internacionales, por ejemplo, en las Naciones Unidas, y la referencia reiterada a los derechos humanos en las constituciones nacionales, aunque todavía son demasiados los gobiernos que en la realidad se niegan a cumplir con sus obligaciones; - acogemos la lucha popular auténtica en favor de los derechos humanos de acuerdo con los instrumentos internacionales mencionados anteriormente, que está creciendo y ganando respaldo tanto en el Oriente como en el Occidente, en el Norte y en el Sur; por ejemplo, Amnistía Internacional, Charter 77 y la Comisión de los Derechos Humanos en América Latina; - recordamos que durante el decenio de los setenta en Europea, los países de Portugal, España y Grecia regresaron a la familia de las naciones democráticas; - aplaudimos el hecho de que en varios países de América Latina se haya registrado el triunfo de la democracia liberal contra las dictaduras militares, si bien que el nuevo liderazgo está todavía lejos de haberse establecido firmemente; - felicitamos al pueblo filipino por su lucha valerosa y no violenta, bajo la dirección de la señora Corazón Aquino en contra de la dictatura del Presidente Marcos, la cual permitió que se establecieran la democracia y los derechos humanos.


Nosotros, liberales: - estamos, no obstante, preocupados de que los derechos humanos y las libertades fundamentales sean descuidados y violados tanto por los regímenes de derecha como de izquierda, teocráticos y militares, en todo el mundo, con demasiada frecuencia con el pretexto de garantizar el orden y la seguridad nacionales y el desarrollo social y económico; - nos sentimos inquietos con respecto al creciente fundamentalismo, en su mayor parte de carácter religioso, que viene surgiendo en todas partes del mundo y que a menudo rechaza abiertamente los valores liberales básicos, por ejemplo, la libertad individual, la libertad de pendamiento y de información y la sociedad abierta; - estamos profundamente preocupados ante la creciente ola de antisemitismo y neonatismo que como nos lo reveló la amarga experiencia del mundo en la historia reciente - constituye una grave amenaza para la existencia misma de la democracia y, tomaremos las medidas públicas efectivas cuando quiera que sea necesario en contra de esas tendencias, en todos los países del mundo, incluidos los nuestros; - estamos preocupados por el número creciente de personas perseguidas, detenidas sin causa legal, arrestadas ilegalmente, desaparecidas, torturadas, ejecutadas y forzadas a abandonar su país por sus respectivos gobiernos; - experimentamos así mismo gran inquietud ante el rechazo del derecho de salir de su país impuesto a ciudadanos privados y minorías de los estados totalitarios; - nos sentimos preocupados frente al hecho de que un número cada vez mayor de estados están cerrando sus fronteras a quienes buscan asilo, negando así a los refugiados el derecho de buscar asilo contra la persecución y la represión de los derechos humanos; - nos sentimos preocupados ante el racismo y la xenofobia crecientes en muchos países que culpan a los inmigrantes, refugiados y minorías, haciéndolos aparecer como responsables de la desintegración económica y social y los disturbios culturales y sociales; - condenamos todas las formas y actos de terrorismo y, aunque reconocemos los derechos y deberes de las sociedades y de la comunidad internacional para combatir el terrorismo, solicitamos a todos los gobiernos que deban tomar medidas en contra del terrorismo que lo hagan con un mínimo de restricción a los derechos humanos y dentro de plazos estrictamente limitados; - estamos preocupados ante las posibilidades del uso indebido de los logros del progreso técnico y la investigación, que amenazan así la privacidad y dignidad del ser humano, especialmente en áreas tales como el registro electrónico de datos y la ingeniería genética; - nos sentimos inquietos ante el posible conflicto entre el crecimiento económico y el derecho de la humanidad a vivir en un medio ambiente puro, donde el aire, el agua y el suelo estén protegidos contra el uso indebido de los mismos y contra la contaminación. Nosotros, liberales: - demandamos nuevos esfuerzos por la abolición de la pena de muerte y el uso de la tortura en todos los países y bajo todas las circunstancias; - instamos a todos los estados para que prosigan una política liberal y generosa hacia los refugiados y quienes buscan asilo, obligados a dejar sus países de origen principal o parcialmente debido a la persecución y a la violación de los derechos humanos; - mantenemos que la falta de un desarrollo socio-económico o su ritmo relativamente lento en los países totalitarios y en muchos países en vías de desarrollo se debe a la negación de los derechos humanos y las libertades fundamentales. En una sociedad donde a los hombres y a las mujeres se les garantiza la libertad personal y el ejercicio de los derechos humanos, es también donde están más estimulados para desarrollar su iniciativa, esfuerzos y responsabilidades en favor de ellos


mismos, de su sociedad y de las generaciones futuras. Los derechos humanos son condición para el progreso económico y social y para la estabilidad política, no sólo en los países que ya han alcanzado un alto nivel de desarrollo económico, sino también en las regiones del mundo que sufren de sub-desarrollo y estancamiento económico; - instamos a todos los países industrializados para que intensifiquen sus esfuerzos con miras a apoyar a los países en desarrollo mediante una asistencia generosa al desarrollo destinada a fomentar el progreso democrático y el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales. Medios de accion - como puede actuar la internacional liberal en favor de los derechos humanos Nosotros, liberales: - proclamamos que el futuro del liberalismo depende primero que todo de su habilidad para dirigir la batalla en favor de los derechos humanos y de las libertades fundamentales en todo el mundo; - esperamos que todos los liberales y los partidos liberales, bien sea dentro o feura del gobierno, tomen la iniciativa en la promoción y el desarrollo del respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales en sus respectivos países; - invitamos a todos los liberales y a todos los partidos liberales para que emprendan y participen en campañas en favor de individuos, grupos y minorías privados de sus derechos humanos y en campañas en favor de la democracia y el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales; - solicitamos a todos los liberales y partidos liberales que apoyen y se solidaricen con los liberales que están trabajando en condiciones políticas difíciles y necesitan apoyo moral, político y práctico; - esperamos que todos los liberales y partidos liberales instarán a sus gobiernos para que den especial prioridad al tema de los derechos humanos en todos los contactos entre el Oriente y el Occidente; - esperamos que todos los liberales y partidos liberales insisten a sus gobiernos para que ejerzan todo tipo de presiones que puedan conducir a la eliminación rápida y total del apartheid y a la creación de una democracia no racial en Africa del Sur; - esperamos que todos los liberales y partidos liberales insisten a sus gobiernos para que apoyen a los países en desarrollo con una asistencia dirigida a promover el desarrollo democrático y el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales; - esperamos que todos los liberales y partidos liberales instarán a sus gobiernos para que fomenten las iniciativas multilaterales en los contextos Oriente-Occidente, Norte-Sur y mundial, con el fin de fortalecer aún más los instrumentos internacionales existentes sobre derechos humanos, incluida la introducción de sanciones internacionales contra las graves y constantes violaciones de sus normas; - reiteramos la propuesta del Congreso de la Internacional Liberal de Zurich de 1978 para la creación de una Corte Internacional de los Derechos Humanos; - instamos a todos los liberales y partidos liberales para que presionen a los gobiernos aludidos para que ratifiquen el Convenio Internacional de 1984 contra la Tortura, con el fin de abolir la tortura en todo el mundo; - solicitamos a todos los liberales y partidos liberales que insten a sus gobiernos para que promuevan un convenio en contra de la pena de muerte en todo el mundo. Finalmente, nosotros liberales:


solicitamos que el Comité Ejecutivo de la Internacional Liberal cree un grupo de trabajo para vigilar la promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales y, más específicamente, con las siguientes funciones: - vigilar la aplicación de las resoluciones del Congreso sobre la materia; - alentar a los partidos y grupos miembros para que tomen medidas a nivel nacional e internacional; - recoger y distribuir información sobre las actividades liberales en elárea de los derechos humanos, en colaboración con los Grupos Liberales del Consejo de Europa y el Parlamento Europeo; - promover campañas destinadas a defender casos específicos, donde participen los liberales; - rendir regularmente informes al Congreso de la Internacional Liberal, por conducto del Comité Ejecutivo.

Declaración de ottawa sobre derechos humanos de 1987 i l p  
Declaración de ottawa sobre derechos humanos de 1987 i l p  
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