Issuu on Google+

Grandes preguntas de la Biblia

¿Vivirán estos huesos? – Parte 5

¿Vivirán estos huesos? - Parte 5 Ezequiel 37:1-14 Ezequiel 37:1-3 “1La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. 2Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. 3Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.” (RVR) Creo que todos aquí creemos que el Evangelio de Jesucristo puede salvar al perdido y puede cambiar comunidades completas. No obstante, lo que muchas veces no creemos es que le pueda ocurrir a nuestra comunidad, a nuestros familiares o a nuestros amigos. Dios muchas veces nos hace la pregunta, ¿Pueden estos muertos vivir? y ante esa pregunta, tal como Ezequiel, somos bien cuidadosos en como respondemos. Entonces, sin querer decirle “no” a Dios, ni tampoco creyendo completamente que Dios nos pueda usar para traer cambios a los muertos de nuestro alrededor, respondemos como Ezequiel, Tu lo sabes Señor. Nosotros vemos el aparente estado de falta de esperanza en las vidas de las personas y se nos olvida que Dios desea revivir a aquellos que están muertos. Ezequiel descubrió dos elementos por los cuales Dios proporciona vida a aquellos que están muertos. Ya sea que estén muertos en sus pecados, o que sea una iglesia o un creyente que este muerto y en necesidad de nueva vida; y estos dos elementos aseguraran vida abundante. Esos dos elementos son: La Palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo. Ellos pueden transformar las personas más desesperanzadas que puedan existir en el mundo. La Biblia nos enseña que cuando involucramos la Palabra de Dios y el Espíritu Santo, no habrá ni siquiera una sola situación donde no haya esperanza. Aún la nación, la iglesia o la persona más muerta espiritualmente hablando, puede ser revivida a través de la Palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo. Dios desea revivir al muerto y esa vivificación puede venir únicamente a través de la Palabra de Dios y Su Santo Espíritu. I- La realidad de una existencia de huesos secos. A- Una situación sin esperanza alguna. Ezequiel 37:1-2 “1La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. 2Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.” Ezequiel estaba mirando a una nación que se había descarriado terriblemente de Dios. Pastor: Joshua Pinto

1

Faro a las Naciones 07/04/10


Grandes preguntas de la Biblia

¿Vivirán estos huesos? – Parte 5

Él había predicado sermones acerca del juicio venidero y lastimosamente no hubo respuesta alguna. Básicamente, la nación de Israel había escogido ignorar completamente el ministerio de Ezequiel. Esta nación que en un tiempo había honrado tanto a Dios, ahora había virado hacia situaciones comprometedoras que difícilmente reensamblaban aquella nación piadosa que había sido una vez. Entonces, Dios le da a Ezequiel una visión de un gran valle lleno de huesos secos; un lugar de muerte donde en una ocasión un gran grupo de personas se había parado. En esa visión, Dios llevo a Ezequiel al medio de este valle lleno de huesos secos para que él lo pudiera ver por todos los ángulos; y no interesando desde que ángulo Ezequiel lo mirara, había únicamente muerte por todo lado. Imagínese el sentir de Ezequiel, puesto que él entendió que el significado de todo esto era uno de una situación sin esperanza alguna. El Espíritu de Dios lo llevo por todo el valle para que él se diera cuenta que no había vida por ningún lado. El profeta de Dios se debió haber sentido desanimado, todo estaba perdido, todo estaba muerto y no había esperanza alguna. Muchas veces, nosotros también vemos poca esperanza de que regrese la vida a los “huesos secos” de nuestra nación, nuestras iglesias y las personas que conocemos. Y lastimosamente, cuando nos sentimos así, abandonamos todo esfuerzo de querer hacer algo. No obstante, no podemos darnos el lujo de deprimirnos ante el valle de huesos secos, ¡es una realidad! B- ¿Soluciones humanas? Ezequiel 37:3 “3Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.” Dios le hace una pregunta muy intrigante a Ezequiel, ¿vivirán estos huesos? Puesto que el énfasis en el versículo anterior fue el hecho de que esos huesos estaban, “secos en gran manera”, la posibilidad de la ayuda humana era nula. Y el hecho de que no había posible solución humana se demuestra en la respuesta de Ezequiel, “tú lo sabes”. No cabe duda que Ezequiel lucho en como responder la pregunta de Dios. Ezequiel tenia el conocimiento de que Dios tenia la habilidad de hacerlo, pero Ezequiel estaba falto de la fe para creer que sucedería, así que él simplemente dice, “tú lo sabes”. Con esta respuesta, Ezequiel no demostraba duda, pero a la misma vez tampoco demostraba fe. Pastor: Joshua Pinto

2

Faro a las Naciones 07/04/10


Grandes preguntas de la Biblia

¿Vivirán estos huesos? – Parte 5

Y esta muchas veces es nuestra respuesta cuando miramos aquellos a nuestro alrededor y divagamos en creer si algún día ellos podrán ser salvos o no. De una manera era cierto, no había solución humana ante el problema de los huesos secos. Pero, es interesante notar, que cuando todas las soluciones humanas fracasan, aun las personas que no tienen fe en Dios, claman a Dios. Cuando las soluciones humanas fracasan, Dios entra al escenario. Un principal de una escuela tenia un aviso en su oficina que decía: “En el evento de un ataque nuclear, fuego, o terremoto, la prohibición de la oración queda temporalmente eliminada”. Y es que, cuando las soluciones del hombre se acaban, únicamente Dios puede hacer algo. Aun el mismo Ezequiel había quedado sin esperanza alguna de que el pueblo de Israel pudiera ser revivido. ¿Qué tomaría para traer un avivamiento? ¿Qué tomaría para reavivar esos huesos secos? II- El poder de la liberación. A- El poder de la Palabra de Dios. Ezequiel 37:4, 7-8 “4Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová… …7Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.” Dios aquí había iniciado el proceso de reavivar estos huesos secos y es remarcable notar que el lugar donde Él empieza es con la predicación de Su Palabra a los huesos secos. La definición de Profetizar es decir la Palabra de Dios. Todos los avivamientos en la historia han comenzado así. En un verdadero avivamiento, la Palabra de Dios nunca toma un segundo lugar a las experiencias emocionales del avivamiento, la Palabra de Dios siempre prima en un avivamiento. Quizás, le pudo haber sido extraño a Ezequiel de que Dios le pidiera que predicara la Palabra de Dios a huesos secos. Sin embargo, note lo que ocurre cuando él le predica la Palabra de Dios a esto huesos secos. De un momento a otro “hubo un ruido”. (Esta palabra es un recordatorio del “sonido de un ventarrón” tal como el que ocurrió en Hechos). Aunque todavía no había vida por completo, comenzó haber movimiento una vez más. Y es que cuando la Palabra de Dios es compartida a otros, eso causa algún tipo de movimiento. Pastor: Joshua Pinto

3

Faro a las Naciones 07/04/10


Grandes preguntas de la Biblia

¿Vivirán estos huesos? – Parte 5

No se les olvide que la Palabra de Dios no es del producto humano, es el producto de la misma mano de Dios y por lo consiguiente tiene poder. La Palabra de Dios produjo “estructura” a esos huesos secos y ellos comenzaron a juntarse como un esqueleto. Así que, la Palabra de Dios regreso estructura una vez más a esos muertos. Pero ellos necesitaban una cosa más, ¡vida!, el soplo de Dios. La Palabra de Dios tiene que ser energizada por el Espíritu Santo para que pueda traer vida. B- El poder del Espíritu Santo. Ezequiel 37:5-6, 9-10 “5Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. 6Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová… …9Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.” Esto cuerpos que habían acabado de ser restaurados estaban faltos de algo, del soplo de Dios. Así que, esa Palabra tenía que ser combinada con el soplo de Dios, o el Espíritu Santo para poder energizar y reavivar a esos esqueletos muertos a vida. La Biblia por si misma sin la obra del Espíritu Santo no traerá vida, los dos trabajan juntos. Siempre ha habido momentos cuando las personas pelean por la Palabra de Dios, naciones han peleado por ella, dominaciones se han dividido por ella, iglesias han peleado por ella, pero únicamente el Espíritu Santo puede energizar la Palabra de Dios en una fuerza sanadora. Los discípulos tenían la Palabra antes del Pentecostés, pero fue después del Pentecostés, que ellos tenían el poder con la Palabra. La iglesia del Nuevo Testamento debe ser una iglesia llena del Espíritu Santo, una iglesia que predica la Palabra de Dios con la habilitación del Espíritu Santo. Note que Dios le pide a Ezequiel que “Profetiza al espíritu”, en otras palabras, “que le hable al espíritu” o que “ore”. No era suficiente con simplemente predicarle la Palabra a las personas. Ezequiel también necesitaba orar a Dios para que el Espíritu Santo habilitara esa Palabra en ellos. La oración también es necesaria para un avivamiento. Todos los avivamientos en la historia han incluido los dos, un énfasis en la predicación y en la oración.

Pastor: Joshua Pinto

4

Faro a las Naciones 07/04/10


Grandes preguntas de la Biblia

¿Vivirán estos huesos? – Parte 5

Note que fue hasta el punto cuando Ezequiel “profetizó al espíritu”, que la vida completa llego a estos muertos. No puede haber vida sin el Espíritu Santo. No puede haber estructura sin la Palabra de Dios. Estos dos no trabajan interdependientes de si mismos, sino juntos para traer vida. ¿Qué le trajo vida a un pueblo que estaba muerto? La Palabra, y el soplo del Espíritu de Dios. En otras palabras, la predicación y la oración. Buena predicación sin oración no traerá avivamiento, al igual que tampoco oración sin buena predicación. Ellos trabajan en armonía. La palabra viento aquí es “Ruach”, la misma palabra para Espíritu. Es claro que únicamente hasta que Ezequiel fue fiel en predicar y orar para que el Espíritu Santo hiciera Su obra, fue que llego la vida en poder. La frase, “un ejército grande en extremo” sugiere que aun Ezequiel estaba abrumado por los resultados. C- Una esperanza agitada. Ezequiel 37:11-14 “11Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos. 12Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. 13Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. 14Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.” Lo que Ezequiel había visto al comienzo como una situación sin esperanza alguna, ahora era totalmente lo opuesto. Una nación muerta que ahora encontraría nueva vida con la ayuda de Dios. Mis hermanos, un avivamiento puede regresar a nuestro país, a nuestra iglesia, y a nuestra comunidad también. No hay ninguna situación en la cual no haya esperanza, con tal y tengamos dos cosas: La Palabra de Dios y el Espíritu de Dios. Dios puede resucitar aun a aquellos que han sido enterrados tiempo atrás. Aunque el pueblo de Israel estaba muerto, ellos fueron reavivados. Hermanos, Dios esta ansioso de reavivar Su pueblo, ¡El nos esta esperando! Aun después de que el profeta se haya ido, La Palabra de Dios y Su Santo Espíritu traerán vida a aquellos que están muertos. Pastor: Joshua Pinto

5

Faro a las Naciones 07/04/10


Grandes preguntas de la Biblia

¿Vivirán estos huesos? – Parte 5

Recuerda que es el trabajo de Dios y no el trabajo de soluciones humanas el que avivaran un pueblo muerto. Dios esta listo para revivir, todo lo que tenemos que hacer es predicar y orar. ¿Estamos listos para vivir en avivamiento? Existe una solución para la decadencia y muerte de este mundo, y viene de Dios y no del hombre. Conclusión Cuando el pueblo de Dios, Israel, se enfrío y se rebelo, Dios envío un profeta llamado Ezequiel para asegurarles de que Dios traería avivamiento a Su pueblo. El avivamiento vendría a través de dos elementos: La Palabra de Dios y la oración para que el poder de Su Santo Espíritu se moviera. Lo que se veía sin esperanza alguna ante Ezequiel, seria posible con Dios. Yo digo, ¡Dios envíanos un avivamiento también!

Pastor: Joshua Pinto

6

Faro a las Naciones 07/04/10


042-07.04.10 Grandes preguntas de la Biblia – ¿Vivirán estos huesos – Parte 5