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José: Lo que Dios quiso para bien

Nadando en un mar de emociones - Parte 13

Nadando en un mar de emociones - Parte 13

Génesis 43:15-34 “15Entonces tomaron aquellos varones el presente, y tomaron en su mano doble cantidad de dinero, y a Benjamín; y se levantaron y descendieron a Egipto, y se presentaron delante de José. 16Y vio José a Benjamín con ellos, y dijo al mayordomo de su casa: Lleva a casa a esos hombres, y degüella una res y prepárala, pues estos hombres comerán conmigo al mediodía. 17E hizo el hombre como José dijo, y llevó a los hombres a casa de José. 18Entonces aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron llevados a casa de José, y decían: Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han traído aquí, para tendernos lazo, y atacarnos, y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos. 19Y se acercaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada de la casa. 20Y dijeron: Ay, señor nuestro, nosotros en realidad de verdad descendimos al principio a comprar alimentos. 21Y aconteció que cuando llegamos al mesón y abrimos nuestros costales, he aquí el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos vuelto a traer con nosotros. 22Hemos también traído en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos; nosotros no sabemos quién haya puesto nuestro dinero en nuestros costales. 23El les respondió: Paz a vosotros, no temáis; vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dio el tesoro en vuestros costales; yo recibí vuestro dinero. Y sacó a Simeón a ellos. 24Y llevó aquel varón a los hombres a casa de José; y les dio agua, y lavaron sus pies, y dio de comer a sus asnos. 25Y ellos prepararon el presente entretanto que venía José a mediodía, porque habían oído que allí habrían de comer pan. 26Y vino José a casa, y ellos le trajeron el presente que tenían en su mano dentro de la casa, y se inclinaron ante él hasta la tierra. 27Entonces les preguntó José cómo estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿Vive todavía? 28Y ellos respondieron: Bien va a tu siervo nuestro padre; aún vive. Y se inclinaron, e hicieron reverencia. 29Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío. 30Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; y entró en su cámara, y lloró allí. 31Y lavó su rostro y salió, y se contuvo, y dijo: Poned pan. 32Y pusieron para él aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con él comían; porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominación a los egipcios. 33Y se sentaron delante de él, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres atónitos mirándose el uno al otro. 34Y José tomó viandas de delante de sí para ellos; mas la porción de Benjamín era cinco veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con él.” Este pasaje comienza con los diez hermanos de José saliendo de Canaán para hacer un segundo viaje a Egipto para comprar alimento. En el primer viaje, ellos llegaron cara a cara con el Primer Ministro del país, pero ellos no sabían que era José, el hermano que ellos vendido a esclavitud 20 años atrás. Ellos no reconocieron a José, pero José supo exactamente quienes eran ellos. Así que José uso el primer encuentro para tratar que ellos entendieran la culpabilidad de su pasado. José metió a su hermano Simeón a la prisión y envío al resto de hermanos de regreso a Canaán, con órdenes de no regresar a menos que trajeran el hermano menor, a Benjamin, con ellos. Pastor: Joshua Pinto

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Nadando en un mar de emociones - Parte 13

En su regreso a casa, ellos se dan cuenta que el dinero que habían pagado por el alimento se les había sido regresado y estaba en los costales de la comida. Así que, esto causo que tuvieran aun más temor. Para hacer una historia larga, corta, a ellos se les acabo todo el alimento que habían llevado y salieron de regreso a Egipto una vez más para comprar alimento. El versículo 15, dice que le llevaron a José un presente, doble cantidad de dinero, y a Benjamin. En los versículos 16-17, ellos son llevados ante José y al ver que Benjamin estaba con ellos, José los invita a comer a su casa. Los versículos 18 al 34 de nuestro texto comienzan a describir una escena llena de emociones. El temor, la culpabilidad, la emoción, el alivio, la gratitud y el gozo están entremezclados en esta reunión conmovedora entre José y sus hermanos; y sobre esto es que quiero predicar hoy, sobre el tema “Nadando en un mar de emociones”. Las emociones son algo con lo que lidiamos todos los días de nuestra vida. Las emociones son poderosas y ellas pueden controlar nuestras vidas si se lo permitimos. Las emociones, o los sentimientos, no son malos en si mismos. Pero, siempre tenemos que recordar que nuestras emociones nacen de nuestra mente, o nuestra alma. Entonces, como somos creaturas caídas, nuestras emociones han sido afectadas también. Esto quiere decir, que no todo lo que sentimos es bueno o apropiado. Así que necesitamos aprender a examinar nuestras emociones con la Palabra de Dios para asegurarnos que no estamos siendo desviados por nuestros sentimientos. Puesto que esto es algo que sucede muy seguido en las vidas de las personas. ¾ Jovencitas y Jovencitos entregan su pureza porque están perdidos en un mar de emociones. ¾ Hombres y mujeres abandonan sus familias porque se dejan llevar de sus emociones. ¾ Familias e iglesias son destruidas porque las personas permiten que sus emociones, como el enojo, amargura y resentimiento los controlen. Claro, Dios trabaja en nuestras emociones también. El usa esas repuestas naturales que tenemos hacia los eventos de vida, para enseñarnos acerca de El, de Su voluntad y de lo que esta haciendo en nuestras vidas. Esto es lo que nuestro texto de hoy nos enseña, entonces quiero resaltar las emociones que son modeladas en este pasaje y las lecciones que ellas nos pueden enseñar. I- Los hermanos y sus temores. (Génesis 43:18-24) v. 18: Cuando estos hombres fueron llevados a la casa de José, “tuvieron temor”. Esta palabra significa “estar llenos de pavor”. Ellos estaban convencidos que los habían llevado a una trampa y estaban seguros que José los arrestaría y los pondría en prisión vs. 19-22: Ellos expresaron sus temores al mayordomo de José. v. 23: El mayordomo los conforto de la mejor manera posible, y hasta les dijo que Dios estaba cuidando de ellos en medio de sus problemas y los reunió con Simeón. v. 24: El mayordomo les dio agua para lavar sus pies (una señal de respeto); y también les dio de comer a sus animales (una señal de hospitalidad). v. 25: Los hermanos de José con corazones llenos de temor, se prepararon para la llegada de José, puesto que tenían una comida con el al medio día. Pastor: Joshua Pinto

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-Aquí habían dos emociones que estaban trabajando en las vidas de estos hombres. Ellos tenían temor y estaban siendo comidos en vida por la culpabilidad. Examinemos esas emociones. A- El temor. El temor es una emoción terrible y el efecto que tiene en nuestras vidas es paralizante. El temor nos convierte en seres incapaces de confiar en el Señor y nos impide buscarlo cuando necesitamos Su ayuda en la vida. Mira esta escena, aquí se encuentran once hombres que han sido criados creyendo en Jehová, el único y verdadero Dios. Sin embargo, ellos estaban colmados por la emoción del temor y fueron incapaces de ver la mano de Dios trabajando en sus vidas. Es mas, ellos tuvieron que ser recordados de la gracia de Dios, de Su soberanía y de Sus propósitos, por un egipcio pagano. ¿No hemos estado allí también nosotros? La vida se nos viene encima con todos sus problemas y tragedias, nos llenamos de temor y pavor; y a cambio de tener fe en Dios, somos atrapados por la preocupación y la ansiedad. Alguien calculo que hay más de 365 declaraciones en la Biblia que nos dicen que coloquemos nuestros temores a un lado y que confiemos en el Señor. Eso es un “no temas” para cada día del año y es más que suficiente para hacernos confiar en Dios. Este es el mandato de Dios mandato para Su pueblo: Filipenses 4:6-7 “6Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Dios nos ha prometido escucharnos cuando oramos. Jeremías 33:3ª “3Clama a mí, y yo te responderé…” Salmo 55:17 “17Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz.” Dios ha prometido sostenernos. Salmo 55:22ª “22Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará…” Dios ha prometido satisfacer cada una de nuestras necesidades. Filipenses 4:19 “19Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” Con promesas así ¿Por qué temer? No permitas que el temor domine tu vida. Proverbios 3:5-6 “5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”

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Si vives en temor, nunca tendrás paz en tu vida. Pero si aprendes a confiar en el Señor con toda tu vida, no tendrás nada que temer. Ahora, la verdadera razón por la cual estos hombres estaban colmados de temor, era por el hecho de que estaban llenos de culpabilidad. B- La culpabilidad. Estos hombres sabían que habían hecho algo muy malo en contra de su hermano José y habían mentido acerca del asunto; ahora ellos estaban convencidos que Dios estaba tras de ellos. Pastor: Joshua Pinto

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En cierto sentido ellos estaban en lo correcto. El Señor estaba usando los eventos de sus vidas para llevarlos cara a cara con sus pecados pasados. Dios estaba despertando en ellos un sentido de culpabilidad y esta culpabilidad se los estaba comiendo vivos. Ellos estaban convencidos que estaban siendo castigados por todo el mal que le habían hecho a José, Gn 42:21. La culpabilidad puede ser una emoción saludable. El Señor la usa para despertarnos de nuestra condición pecaminosa y mostrarnos nuestra necesidad de Jesús. El causa que nos sintamos culpables de nuestros pecados y esa culpabilidad El la usa para acercarnos a Jesús y a Su salvación, Juan 16:7-11. Eso es una buena culpabilidad. Pero, el lado negativo de la culpabilidad, es cuando continuamos sintiéndonos mal por los pecados que Dios ya nos ha perdonado. Recuerda, Jesús fue a la cruz a morir por nosotros. El literalmente tomo nuestros pecados y nuestra culpabilidad sobre si mismo y se hizo nuestro pecado, 2 Corintios 5:21. El fue juzgado en nuestro lugar y somos perdonados cuando confiamos en El por fe. Cuando el Señor nos salva, El quita nuestro pecado, Salmo 103:12, Juan 1:29, y los pecados son removidos por siempre. Entonces, no debemos permitir que ni la carne, ni el mundo, ni el diablo, nos atormenten con los pecados que el Señor ya ha perdonado. Si eres salvo, tu pasado ya ha sido lidiado. Deja que tu fe en Jesús ponga fin a tu culpabilidad del pasado. II- José y sus sentimientos. (Génesis 43:25-30) v. 26: José entro a su casa y sus hermanos se inclinaron a el y le dieron los regalos que habían traído de Canaán. v. 27: José inmediatamente les pregunto acerca de su padre. v. 28: Sus hermanos le informaron que Jacob estaba bien. v. 29: José mira a Benjamin, el único hermano de papa y mama, y pronuncio una bendición sobre el. v.30: José al instante se llenó con emoción y dejo a sus hermanos parados allí mientras que se apresuro para ir a su recamara. Allí, José se quebranto y dio rienda suelta a todas sus emociones que estaban embravecidas en su corazón, y se desvaneció y lloro. -No estoy seguro como llamar esta emoción que José sintió, pero hay momentos en la vida cuando la persona se colma de los eventos de la vida. El temor, el enojo, el gozo y todas las otras emociones que como humanos sentimos, se amontonan en el corazón hasta que ya no se pueden más con ellas y tiene que haber una salida. Hay momentos cuando la persona simplemente llega a un lugar donde es quebrantada por tanta emoción. ¿Te ha sucedido eso alguna vez? Si es así, estas en buena compañía, puesto que algunos de los escogidos de Dios atravesaron momentos de profundo estrés emocional. David: Cuando su querido Absalom murió, 2 Samuel 18:33. Job: Cuando perdió todo, desde sus hijos, hasta sus posesiones y riquezas, Job 3:3, 11. Pastor: Joshua Pinto

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Elías: Cuando el avivamiento no vino después de la experiencia en el Monte Carmelo, 1 Reyes 19. Moisés: Cuando estaba abrumado con todo lo que tenia que hacer, Números 11:11-15. Contrario a lo que te pudieron haber enseñado, no hay pena en estar colmados por nuestras circunstancias. Cuando un ser querido fállese, cuando una enfermedad llega a la familia, cuando tu familia ha sido destruida, cuando tu corazón ha sido destrozado, es fácil estar abrumado y colmado de emoción. Yo agradezco al Señor que El entiende nuestros momentos de lloro y quebrantamiento. Es mas, Jesús mismo atravesó uno de esos momentos, Lucas 22:44. Quizás las personas que conoces no lo entiendan, pero el Señor si. Posiblemente las personas no entienden o no se dan cuanta del dolor, pero el Señor no te reprenderá. Unos te dirán que ¡despierta!, pero el Señor estará junto a ti para confortarte. ¡El te ayudara a atravesar tu situación! Recuerda, el Señor puede cuando nos deshacemos y no podemos. Dios puede lidiar con nosotros cuando todo el dolor y la emoción salen disparadas de nuestro corazón y estamos llenos de emoción. Aun cuando uno mismo no puede lidiar con esos momentos de emociones extremas, ¡Dios si puede! El puede lidiar con cualquier cosa que sientas y cualquier cosa que le puedas decir. Se honesto y habré tu corazón a Dios y El te ayudara en esos momentos cuando tus emociones te colmen. Déjame recordarte que Dios se interesa por las cosas que tú y yo enfrentamos en esta vida: 1 Pedro 5:7 “7Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.” Salmo 34:15 “15Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.” Salmo 142: 4-5 “4Mira a mi derecha, y ve: nadie me tiende la mano. No tengo dónde refugiarme; por mí nadie se preocupa. 5A ti, Señor, te pido ayuda; a ti te digo: Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivientes.” Mateo 6:26 “26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” Ahora, yo no estoy sugiriendo que debemos entrar en un estado de auto conmiseración. ¡No! Lo que estoy diciendo, es que la vida a veces duele, y cuando duele, tenemos a un Dios que entiende y se interesa por Sus hijos. III- La familia y su gozo. (Génesis 43:31-34) v. 31: José regreso y puso sus emociones bajo control, y luego le mando a sus servidores a servir la comida. v. 32: José estaba sentado a solas puesto que era es el Primer Ministro. Los egipcios estaban en otra mesa, puesto que su religión les prohibía comer con pastores, Gn 46. v. 33: Cuando sentaron a los hermanos de José a comer, ellos se dieron cuenta que estaban sentados en el orden de nacimiento, desde el mayor al menor y eso los maravillo. (Esto debió haber sido una clave acerca de la identidad de José. Ninguna otra persona pudo haber sabido el orden de sus nacimientos.) v. 34: Ellos estaban allí sentados con José y sirvieron la comida. José les envío comida de su mesa y cuando lo hizo, el envío cinco beses más a Benjamin. (Esto debió haber sido otra clave). Pastor: Joshua Pinto

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Y entonces este capitulo termina con todos los hermanos, los doce hijos de Jacob, comiendo juntos y “alegrándose”. Todos ellos estaban experimentando la emoción del gozo. -Me imagino que el gozo es la emoción favorita que todos los seres humanos compartimos. A todos nos gusta estar felices. A todos nos encanta ese sentir de exuberancia y gozo cuando todo en la vida esta de la manera que debería ser. ¡Ese es un buen sentir! De hecho, Dios nos enseña que la felicidad y el gozo son dos emociones muy saludables. Proverbios 17:22ª “22Gran remedio es el corazón alegre…”. La riza es buena para el alma, y la riza también es buena para el rostro. Proverbios 15:13ª “13El corazón alegre embellece el rostro…”. La Biblia nos dice que las personas que tienen un corazón alegre, viven en una atmosfera de fiesta continua. La vida para ellos es un periodo de tiempo bendecido de gozo y felicidad. Proverbios 15:15b “…para el que es feliz siempre es día de fiesta.” Recuerdan a Pablo y Silas en la prisión ¿Qué hicieron? Ellos alabaron al Señor y cantaron en el hoyo, Hechos 12:12. Pablo simplemente estaba viviendo lo que predicaba, Romanos 12:12. No hay nada de malo con ser una persona feliz. Si no eres feliz y no estas disfrutando el gozo del Señor en tu caminar de la vida, deberías ir al Señor y pedirle que te ayude a tener Su gozo. Hay un pensamiento que dice que si estas sonriendo, riéndose y pasando un buen tiempo, entonces no estas muy en serio en las cosas de Dios. Pero, no tenemos que actuar como si hubiéramos sido bautizados en vinagre para ser espirituales. De hecho, la persona verdaderamente espiritual, es la persona que es feliz y goza de lo que es y tiene en el Señor. -Tampoco podemos pasar por alto que estos hombres estaban con José y estaban a su mesa en fiesta. Puesto que ellos nos dibujan una foto poderosa de la gracia de Dios. Estos hombres eran culpables. Es mas, nadie hubiera culpado a José si el los hubiera lanzado a la prisión y los hubiera esclavizado. Pero, José los perdono y los invito a su casa. El los invito a comer con el a su mesa y compartió con ellos lo mejor que el tenia. Esa es una foto de lo que el Señor Jesucristo ha hecho por nosotros. -Éramos culpables y dignos de juicio. Nos merecíamos mucho más que la prisión y la esclavitud. Nos merecíamos la muerte y el infierno. Pero, Dios nos amo no interesando nuestra condición. El nos salvo de nuestros pecados. Dios nos unió a Su familia y El nos alimenta con las mejores cosas de Su mesa. Jesús hasta esta preparando un lugar para nosotros en el Cielo. Dios nos ha quitado nuestra culpa y nuestro pasado. El ha sanado nuestra malvada y arruinada condición espiritual. Dios ha intercambiado nuestra culpa por Su paz. Pastor: Joshua Pinto

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El nos ha dado Su Espíritu Santo y nos ha llenado con la capacidad de tener un gozo genuino en el Señor. ¡Alabado sea Su nombre! Entonces, si no soy feliz y no tengo gozo, ¡Es mi propia culpa! Puesto que se me ha dado cada ingrediente para la verdadera felicidad, el verdadero gozo y el verdadero regocijo en Jesucristo. Conclusión Como seres humanos somos creaturas emocionales; y si no tenemos cuidado, nuestras emociones controlaran nuestras vidas y nuestras acciones. Necesitamos colocar nuestras emociones bajo el control del Señor Jesucristo. Si Dios ha hablado a tu corazón, puedes venir a El y recibir Su ayuda hoy. -¿Necesitas lidiar con tu culpabilidad? Si no eres salvo, deja que Jesús tome tu culpabilidad. Si eres salvo, aprende a descansar en lo que El ya ha hecho por tu alma. -¿Necesitas entregarle algún temor al Señor? El sabe como hablarle y darle paz a tu corazón. -¿Estas abrumado por las circunstancias de la vida? ¿Estas apunto de un quebrantamiento emocional? Ven al Señor y deja tu carga en El. ¡El cuidara de ti! -¿Te falta gozo? El Señor te puede dar la paz y la felicidad que buscas. -¿Necesitas alabarle por Su gracia sobre tu vida? Puedes venir y hacerlo ahora. Simplemente escucha Su voz y has lo que El te esta diciendo que hagas.

Pastor: Joshua Pinto

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