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EDICIÓN DE COLECCION

LA MEXIMORFOSIS

Lo último en moda…

Conoce los artistas más reconocidos en el medio del arte... Arquitectura, escultura y pintura…

Inolvidables fiestas mexicanas 1


LA MEXIMORFOSIS Revista de análisis social en México del Siglo XIX

Dirección: Flores Valdés Gonzalo X. Contacto: Mario de Cueva S/N. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Delegación Coyoacán. México, Distrito Federal. Edición: Alejandra Graullere Diseño Editorial: Sofía Serrano Portada: Gonzalo Flores Valdés

Materia: Desarrollo Económico y Social de México I.

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LA MEXIMORFOSIS Editorial ….. 3 ARTÍCULOS

Pintura ………….. 8 Arquitectura ..10 Escultura……..14

Breve visión de la mujer en durante siglo XIX…. ….5 Breve perspectiva poética mexicana del siglo XIX….6 La Moda a Principios del Siglo XIX………………….9 Homenaje Fúnebre: Literatura y Religión, figuras inolvidables invocadas en el siglo XIX…………..11

Las inolvidables fiestas mexicanas …………………15

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Editorial El siglo XIX en México representa una de las etapas más convulsas de nuestro país, escenario de importantes hechos que marcarán para siempre su historia. Este siglo vio acontecer la caída del Virreinato, la Independencia, la Reforma, la Intervención francesa, todos aquellos hechos causantes de sociales en México,

cambios económicos, políticos

que dieron como

y

resultado a un México

Independiente. Este México independiente, a su vez, fue construido de hombres con perfiles de héroes, personajes dedicados a la política, intelectuales, artistas, héroes y gente común que pasaron a la historia. Cada hecho histórico ha dejado al país un legado social, cultural,

entre otros que han permanecido vigentes hasta nuestros días, verbigracia: En la época colonial la religión católica les había dado un sitio en el más allá, la Conquista había destruido templos, la Colonia había construido otros; la Reforma les negó la tradición pero les reconoció su dignidad de hombres. Cada uno con sus pros y contras, pero al fin y al cabo, para México. La comprensión de la realidad que nos rodea se debe fundamentar a

partir de la historia misma, es decir, conocer el pasado, para entender el presente, para cambiar el futuro. Es por ello, que esta revista pretende dar a conocer algunos

de los aspectos sociales,

usos y costumbres más sobresalientes que permearon dentro del país durante este siglo al que denominamos: el siglo de la metamorfosis mundial. 4


Breve visión de la mujer en durante siglo XIX

En

el naciente siglo, nuestro territorio fue testigo del rompimiento ideológico y económico con el imperio español a través de la larga lucha de independencia. Los insurgentes buscaban quitarse de encima los yugos arancelarios provenientes de la Corona y obtener más libertades comerciales, tal como lo habían hecho los norteamericanos (hijos de la reforma y el imperio británico). Y después, como fuere, intentar definir una identidad nacional que hiciera fuerte la idea de un nuevo Estado, uno propio. De esta manera, las primeras décadas de la vida independiente se caracterizan por constantes conflictos entre centralistas y federalistas así como la participación excesiva del clero en los conflictos sociales de la época, aunado a la inestabilidad política y a las intervenciones extranjeras. Así, la sociedad mexicana vivió diversos cambios: de manera significativa, podemos mencionar que después de las constantes guerras y la muerte de gran parte de la población masculina se hizo necesario que las mujeres se incrustaran al ámbito laboral; además, las influencias de occidente ayudaron a que el panorama artístico y cultural fuera una opción más de aprendizaje.

En esta ocasión hablaremos sobre la escritora Laura Méndez de Cuenca. Como bien sabemos, en este periodo la mujer seguía luchando constantemente por una mejor educación y ya se visibilizaban sus aportaciones literarias, aunque estos espacios culturales fuesen ocupados por hombres principalmente; además se nota el cambio en la educación de la mujer: ya podía tener otro tipo de enfoque pedagógico, no sólo más académico sino artístico y cultural, con pretensiones más elevadas.

Laura Méndez de Cuenca fue una escritora y educadora nacida el 18 de agosto de 1853 en Ayapango, un municipio mexicano. Siempre entregada a su trabajo, se dice que vivió exclusivamente de la literatura, en una época en la que algo así era impensable, sobre todo para la mujer. 5


Siendo todavía muy joven ingresó en los círculos literarios más importantes del país, conociendo de este modo a personas imprescindibles de las letras de México, como lo fueron Manuel Acuña y Agustín F. Cuenca. Además de su producción literaria, se dedicó a la enseñanza, a través de lo cual intentó inculcar en sus alumnos una visión más amplia de la vida.

¡Qué hermoso era el delirio de mi alma soñadora! ¡Qué bello el panorama alzado en mi ilusión! Un mundo de delicias gozar hora tras hora y entre crespones blancos y ráfagas de aurora la cuna de nuestro hijo como una bendición. La noche de la duda se extiende en lontananza; la losa de un sepulcro se ha abierto entre los dos. Ya es hora de que entierres bajo ella tu esperanza; que adores en la muerte la dicha que se alcanza, en nombre de este poema de la desgracia. Adiós.

Aquí una de sus obras que por cierto es consecuencia del intenso amor que vivió al lado de Manuel Acuña… ADIÓS Adiós: es necesario que deje yo tu nido; las aves de tu huerto, tus rosas en botón. Adiós: es necesario que el viento del olvido arrastre entre sus alas el lúgubre gemido que lanza, al separarse, mi pobre corazón. Después de tantas dichas y plácido embeleso es fuerza que me aleje de tu bendito hogar. Tú sabes cuánto sufro y que al pensar en eso mi corazón se rompe de amor en el exceso y en mi dolor supremo no puedo ni llorar…

Por Alejandra Grauyere Frías

Breve perspectiva poética mexicana del siglo XIX

Si

bien México comenzó su vida independiente al eliminar casi totalmente la hegemonía de la corona española a principios del siglo XIX ungido bajo ideales importados de la revolución norteamericana, la ilustración y la noción de una identidad propia que construyera un estado libre e igualitario, sus manifestaciones artísticas mantuvieron casi íntegramente sus raíces profundamente coloniales de lirismo e influencia 6 europea.


. Así, la nueva poesía recibe el modelo contrastante de dos movimientos artísticos en apariencia disímiles: el romanticismo y el neoclasicismo. Los poetas decimonónicos mexicanos decidieron tomar partido por alguna de estas escuelas y poner en sus propias creaciones su visión de la vida, ahora renovada por el panorama político y social de la nueva nación. El romanticismo, llamado ‘‘mal du siecle’’, encontró amplias resonancias en voz de poetas como Manuel Acuña, aquejado de enfermedades y de una condición emocional proclive al pesimismo. He aquí un fragmento del poema ‘‘Hojas secas’’: I Mañana que ya no puedan encontrarse nuestros ojos, y que vivamos ausentes, muy lejos uno del otro, que te hable de mí este libro como de ti me habla todo. El análisis poético de dicho fragmento revela el uso de versificación octosílaba y de rima asonante en los versos pares, técnica heredada del romance español. El tema (constante en todo el romanticismo) aparece rodeado de melancolía, pasión pesimista y alcance subjetivo, el amor que no cristaliza del todo, o que en su mejor instante se des vanese sin misericordia ante los ojos angustiados del poeta que sólo alcanza a imaginar el fin, siempre próximo. La escuela romántica representó un paradigma estético y de afinidades artísticas para los poetas mexicanos.

Autores como Victor Hugo, Lamartine, Vigny y Dumas establecieron, merced a los alemanes, la base de la poética romántica basada en el rechazo al modelo neoclasicista riguroso de ideas grecolatinas y que exaltaba la libertad individual (hija de la revolución burguesa de 1789), la subjetividad, la jerarquía del sentimiento sobre la razón y la rebeldía. Otro importante autor mexicano del siglo XIX que marcó la transición del romanticismo puro hacia el modernismo cosmopolita fue Manuel Gutiérrez Nájera, quien hacia mitad del siglo prosperó como poeta satírico y de palabra rauda y menos anquilosada. Con él aparece el humor al final del romanticismo: Las novias pasadas son copas vacías... Así la poesía mexicana siguió su cauce hacia finales del siglo XIX en el apogeo modernista proveniente de Francia (en el afán universalizador del momento porfirista) hasta desembocar en las vanguardias españolas de los albores del siglo XX. La lección del siglo decimonónico para el lirismo mexicano se fundamenta en la transición de las diferentes corrientes poéticas poseedoras de una estética propia y reflejo del acontecer mundial, y en ese mínimo asomo de lo ‘‘mexicano´´, que cobrará fuerza propia y vigorizante en nuestra literatura del siglo por venir, el XX.

Por Alejandra Grauyere Frías

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Uno de los representantes de esta tendencia fue Manuel Vilar, formado en Roma, él mostro el marcado interés por representar héroes indígenas como “Tlahuicole” y la “Malinche”, además de otras personalidades históricas. Uno de sus discípulos de Vilar fue el escultor Miguel Noreño, autor de la estatua de “Cuauhtémoc”.

Por Gonzalo Flores

Cantú Delgado Julieta de Jesús, García Martínez Heriberto, Historia del arte, Trillas, México, 2004.

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La Moda a Principios del Siglo XIX

A principios de siglo, los Hombres y mujeres de clase alta preocupados por

vestir a la moda o más bien esclavizados a ella, se les llamaban currutacas y petimetres, Don Luis González de Obregón en su obra La vida de México en 1810, hace referencia a esta clase describiendo a las mujeres como desenvueltas, y a los hombres como afeminados y petardistas.

Lo de hoy vestidos sin las molestas crinolinas -cortes más rectos. -telas más delgadas.

Medias de seda.. Pantalones largos (calzones)

-brazos más descubiertos.. -Adiós a los peluquines

Lo más nuevo!!! En peinados y sombreros ….

Zapatos más estéticos y muchos tejidos es lo de hoy…

Por Gonzalo Flores9


Manuel Tolsá de origen español, autor de la última fase constructiva de la “catedral de México”, y quien también realizara el edificio del “hospital cabañas”, en Guadalajara y el “palacio de minería”, en la ciudad de México, edificio de tres pisos, en cuya fachada alternan columnas clásicas dóricas y corintias. Por Gonzalo Flores

Cantú Delgado Julieta de Jesús, García Martínez Heriberto, Historia del arte, Trillas, México, 2004.

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Homenaje Fúnebre: Literatura y Religión, figuras inolvidables invocadas en el siglo XIX

La reciente “Oración Fúnebre” hecha por el Obispo de Tamaulipas, Ignacio Montes de Oca y Obregón, el 3 de enero de 1878. Sin duda una ponencia que permite a ustedes queridos lectores, hacer un recuento de la historia de nuestro glorioso país, recorrido histórico que va íntimamente ligado a la Madre Patria y su inmenso legado, que en este caso se refiere al idioma castellano y a la santísima religión católica.

Este tiene por fin transmitir a la sociedad mexicana las excelsas palabras del apreciado Obispo Montes de Oca que como bien apunta, “la muerte es el sueño del cual esperamos despertar bajo el cuidado de nuestro señor”, razón por la cual elevamos nuestras oraciones a las almas de nuestros seres amados, para que descansen en espera de la resurrección y vida eterna. Y que mejor forma de inmortalizar a los grandes literatos ¿Cuánto más laudable que honrar la memoria de aquellos que dieron gloria a la patria? La razón que nos mueve a hacerlo es sin duda alguna que Dios encomendó a una falange de sus escogidos la difícil misión de ilustrar los entendimientos, de formar los corazones, de formar las almas por medio de las letras, como atinadamente apunta Montes de Oca.

Juan Ruiz de Alarcón

Evoquemos a los grandes ilustres que han llevado el nombre de nuestro país en alto. Juan Ruiz de Alarcón nació en Nueva España, concluyo sus estudios en Salamanca y regreso a su patria para ejercer la abogacía, mas tarde comenzó a escribir sus magnificas obras, piezas invaluables de la literatura “La Verdad Sospechosa”, es su obra maestra, una mescla excepcional de moralidad y religión, la enseñanza que propicia su lectura es basta, pues “Quien cifra su delicia en las mentiras, pierde toda autoridad en sus palabras”. “El Examen de Maridos” nos presenta un interesante juicio, sobre la prudencia al elegir al futuro cónyuge, y finalmente por citar una de sus principales obras mencionare “Los Favores del Mundo” obra que muestra el vaivén de la suerte, el girar imparable de la rueda de la fortuna. Alarcón no solo fue un gran escritor sino también un fiel católico, quien al morir dejo en su testamento una gran parte a las limosnas. 11


Distinguidos lectores, no podríamos olvidar en esta revista hablar de Bernardo de Balbuena, Obispo de Puerto Rico, quien paso casi tres lustros de su vida en Culiacán, lugar que inspiro y creo en gran medida “Bernardo”, obra que recoge las memorias de tan ilustre autor. Otras de sus más importantes obras son “El Siglo de las Luces”, “La Grandeza Mexicana” y “Cristiada”, todas ellas muestra y ejemplo de que el genio resplandece en el sacerdocio, sin duda su legado radica en la moralidad y el retrato de las costumbres de la época. Que seria de la humanidad y de nuestra actual sociedad sin la aportación trascendental, bien lograda debido a sus inicios en literatura, de las obras de San Agustín, San Gerónimo, San Basilio o Santo Tomas de Aquino, publico ilustre, ¿Para que nos ha dado Dios el ingenio, las riquezas, el valor, el saber sino para hacer resplandecer sus dones delante de los hombres?, nos cuestiona nuestro autor, y respondo firmemente que la labor es extensa, a nosotros los letrados nos compete informar, proponer, y los literatos ilustrar y deleitar. Podría citar esta revista a más importantes literarios de su aclamada memoria de Montes de Oca, pero no es la pretensión primordial. La esencia de esto es resaltar las palabras de nuestro ponente.

Bernardo Balbuena

¡Bendito el siglo XIX que, ya desengañado, vuelve a levantar en los países cultos los derribados monasterios, y restablece los hierros que custodian la libertad del ingenio, de la conciencia, del corazón¡ apunta Montes de Oca. El homenaje que rinde Montes de Oca en la Academia Mexicana, hace además alusión a los grandes escritores españoles fallecidos. Es cierto que es un tanto conservador, sin embargo, se puede observar como aún se rinde “culto” a esta figuras que tuvieron gran importancia en el desarrollo de México. Por Sofía Serrano.

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En 1847 La Academia de Bellas Artes abrió nuevamente sus puertas. Juan Cordero, que junto con José Luís Rodríguez, representaron a la academia de mayor calidad a mediados del siglo XIX. Conoce al máximo exponente del paisaje , José María Velasco, quien por la profundidad espacial y una gama cromática muy amplia, presenta en su obra la majestuosa belleza del Valle de México y sus alrededores.

Velasco introdujo en sus paisajes los temas históricos que abarcan el pasado indígena, la etapa colonial y el proceso moderno del siglo XIX. Cantú Delgado Julieta de Jesús, García Ma4.rtínez Heriberto, Historia del arte, Trillas, México, 2004

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Es importante mencionar también a los llamados “Ex votos”, pinturas religiosas que se ofrecen a la virgen María o a los santos, por las gracias concedidas.

Por Gonzalo Flores Cantú Delgado Julieta de Jesús, García Martínez Heriberto, Historia del arte, Trillas, México, 2004.

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Las

inolvidables fiestas mexicanas

Después de toda una serie de procesos vividos en nuestro país, se puede observar en la sociedad, que al restaurarse la República, las diversiones han ido en ascenso y continúan llenando de animación y de alegría a la Ciudad de México. En este año de 1972 a diferencia de otros, se ha manifestado de forma emotiva las festividades que llenan de gusto a todos los mexicanos. Las fiestas de la Virgen de Guadalupe han estado bastante concurridas este año, el furor por los festejos religiosos ha parecido aumentar, así como, las luces y los rezos en la villa. Las iglesias han estado arregladas a todo lo que dan, los indios han dormido como lo acostumbran al pie de de las mismas.

Es por ello lectores mexicanos y extranjeros que no pueden dejar de visitar estas tradicionales fiestas mexicanas que los harán llenar su interior de gusto, espiritualidad y alegría.

Otros pueblos en las diferentes regiones del país han celebrado también a su santa patrona con deliciosa comida, dulces, bebidas típicas, y por supuesto, no podemos dejar de mencionar los peculiares toritos y buñuelos que sobresalen en dichos festejos. Se observa que es imposible que desaparezcan esas costumbres que nos arrullaron en la cuna, son de nosotros para nosotros en este pleno siglo XIX, haremos que perduren por mucho tiempo más. Los disturbios, las guerras, todo ello que ha transformado al país, no pudieron evitar que las luces se recibieran con furor por el pueblo pobre, que ve en ellas unas de las favoritas diversiones. Las luces son un ancho campo para estudiar muchas de nuestras peculiares costumbres, para observar cual ilustrado esta nuestro pueblo, que busca, que ansía la sociedad y la diversión. Es cierto que algunos bailes populares como el de Beaterio, Santa Clara, San Sebastián, han desaparecido últimamente, no es tanto porque no se quieran hacer, sino que eran fiestas un tanto conservadoras para la situación actual, y se han transformado en fiestas mitad religiosas y mitad profanas. Quizá en la realidad solo se ha perdido su esencia real. 15


Por otro lado tenemos a las posadas, estas son en México el anuncio de la verdadera alegría. Pero para esta periodo, ya no se usa que los invitados canten la letanía ni carguen los peregrinos, ni pidan la posada, ni recen; eso se ha acabado, ahora son nueve bailes formales y de aquellas viejas posadas solo la colación se mantiene vigente.

El baile de la lonja, cuantos recuerdos evocan a los residentes, estimados lectores esta es la fiesta más suntuosa que se recuerda, el más brillante baile, la noche de mayor aventura, y de más risueñas ilusiones. Es un bailes, es el baile en honor al triunfante Lerdo de Tejada. Terminó con el gracioso cotillón con unos bastones rodeados de cintas de colores, hombres y mujeres portadores del mismo color bailaban juntos.

Antes los cohetes, el rezo de la letanía y los pitos anunciaban el festejo de una Posada. Hoy lectores los tiempos han cambiado, el viaje de la virgen, San José, Belem, ya no son la sustancia para divertirse, como han cambiado los tiempos. Ahora es solo festividad sin pena de diversión que indican a las 7 de la noche hasta las 6 de la mañana día de la navidad.

No podemos decir que esto es generalizado, en su mayoría quizá si se desligan un poco de su elemento sustancial que tenían, pero no por ello se olvidarán de ellas. Así que prepárense para los cambios del futuro, por lo mientras.

A festejar se ha dicho…

Por Gonzalo Flores

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Fuentes Consultadas Hemeroteca nacional en linea: http://www.hndm.unam.mx/ Montes de Oca y Obregón, Ignacio. “Oración Fúnebre”, imprenta de “La colonia España”, México, 1878. http://www.poemas-del-alma.com/laura-mendez-decuenca.htm#ixzz2QguBMxvm http://www.uaemex.mx/plin/colmena/Colmena40/Libros/Raul.html Otros periódicos

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Periodico la Meximorfosis  

Periodico del Siglo XIX con correcciones de ortografía.

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