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Espacio público

H

oy día el fenómeno de la urbanidad se aprecia como un proceso ineludible de cambios violentos en el que intervienen un sinfín de factores que tienen que ver con las densidades de población y tráfico que desquician a las ciudades. En la ciudad de Oaxaca tenemos la impresión de que el progreso y el cambio no son conceptos buenos porque carecen de coordinación. Nos referimos a la vana idea de que por más concreto, más parques, más unidades habitacionales, más servicios tendremos asegurado un futuro plausible para vivir. Estamos creando <<paraísos ilusorios>>. Por lo tanto, los centros recreativos no deben significar espacios muertos en las ciudades. Todo lo contrario, deben ser lugares dinámicos, articulados con el resto de la estructura urbana, que se encarguen de canalizar las conductas impulsivas que residen en los estados de ánimo del individuo, punto de impacto de todos los trastornos y revulsiones sociales. Ante la inoperancia de los planes e iniciativas para contribuir a elevar la calidad de vida de los ciudadanos, las actuales generaciones de estudiantes de arquitectura necesitamos ser instruidas y alentadas para buscar soluciones que frenen la debacle

de la colectividad. Son varios los especialistas en el tema de la ciudad que ponen de relieve la recomendación de construir y conservar grandes espacios públicos al aire libre asequibles a los diferentes grupos sociales. Es muy probable que en la misma colectividad se geste la voluntad para atacar sin concesiones los problemas que aquejan a la ciudad. Hasta qué punto el hombre puede descuidar concientemente su entorno?. Para Le Corbusier, además de habitar, trabajar y circular, la recreación constituyó una de las cuatro funciones en las que se fincaba las claves del urbanismo. Fue hace ya 67 años que aparecieron publicados, por vez primera, sus 86 principios básicos de urbanismo que los tiempos modernos de la primera mitad del siglo pasado requerían. Sin embargo, vamos a demostrar que esta serie de análisis, reflexiones y conclusiones aún son válidas para el caso de los espacios de recreo en nuestra ciudad. A manera de sano recordatorio reproducimos los Puntos 38 y 39 de La Carta de Atenas: Las horas libres semanales deben pasarse en lugares favorablemente preparados: parques, bosques, terrenos deportivos, estadios, playas, etc.

Revista Facdearq 8  

Revista de alumnos y exalumnos de la Facultad de Arquitectura 5 de mayo de la UABJO, Oaxaca, México http://facdearq.wordpress.com/

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