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PROGRAMA

Concierto para clarinete, KV 622 Wolfgang Amadeus Mozart (1756 - 1791) I. Allegro II. Adagio III. Rondo

Tres piezas para clarinete solo Blas Emilio Atehortúa (n. 1943) I. Toccata II. Passacaglia III. Rondo

-INTERMEDIOSonata para clarinete, Op. 120 No. 1 Johannes Brahms (1833 - 1897) I. Allegro appasionato II. Andante un poco adagio III. Allegretto grazioso IV. Vivace

Zarabandeo Arturo Márquez (n. 1950)

NOTAS AL PROGRAMA Por Andrés Chirinos El Concierto para clarinete KV. 622 de Wolfgang Amadeus Mozart es uno de los conciertos más enigmáticos de la historia de la música. Hasta el momento, no se conoce el manuscrito original. Como todas sus composiciones para vientos, Mozart escribió el concierto inspirado en su amigo Anton Stadler en octubre de 1791, dos meses antes de su muerte. Solo hasta hace un poco más de 60 años, se hizo la reconstrucción de la obra concebida para un clarinete con un rango más grave que el común, al que se le llamó clarineto di basetto, instrumento desarrollado por el mismo intérprete. Stadler y Mozart se conocieron en 1784 en Viena. A partir de ese momento, y con el ingreso a la logia masónica por parte del clarinetista, tuvieron la oportunidad de tocar juntos serenatas e interpretar la parte obbligato en las arias de La Clemenza di Tito, ópera del mismo compositor. El sonido de Stadler fue descrito por Johan Schink, crítico de la época, como “…tan suave y agradable que nadie con un corazón puede resistirse.” Durante este tiempo, Mozart tuvo la oportunidad de asimilar una gran variedad de posibilidades técnicas y sonoras del clarinete que lo iban a llevar más adelante a concebirlo como un instrumento de concierto. Stadler estrenó la obra y el manuscrito se perdió en su gira por Europa. Más tarde, se obtuvo una transcripción arreglada para clarinete en La, con algunas modificaciones. Este concierto, al ser uno de los últimos compuestos, representa el desarrollo musical más elaborado del compositor. El concierto, orquestado con flautas, fagotes, cornos y cuerdas, resulta la combinación perfecta para el espectro tonal del clarinete en todos sus registros y articulaciones. Durante los tres movimientos del concierto, Mozart explora el carácter cantábile del instrumento, entreverando los registros soprano y barítono tal como pasaría en un dueto operático. El compositor colombiano Blas Emilio Atehortúa, con sus Tres piezas para clarinete solo, reta al clarinetista a abordar una obra que constituye un reto tímbrico y técnico, no antes desafiando al intérprete a realizar su propia versión de una obra contemporánea. Atehortúa es uno de los compositores colombianos más representativos de nuestra época. Su formación musical va desde Olav Roots en Colombia hasta Ginastera, Copland, Messiaen, Xenakis, entre otros en Argentina. El contacto musical que ha tenido lo llevó a dominar técnicas compositivas de vanguardia, que, junto a su amplio conocimiento del lenguaje musical clásico, ha logrado establecer su marca distintiva. Esa obra fue dedicada al maestro Luis Rossi, clarinetista y fabricante de clarinetes, quien encomendó esta obra al colombiano para exaltar el timbre y calidad de sus instrumentos. Sus 3 movimientos, Tocatta, Passacaglia y Rondo, hacen referencia a estilos clásicos utilizados para exaltar el virtuosis-

Concierto de grado: Andrés Chirinos, clarinete (Colombia)  

Concierto de grado: Andrés Chirinos, clarinete (Colombia)