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Año 1. Número 09, Julio 2010. Revista Cultural Mensual

El síndrome de Tourette

El llamado divino Mara Echeverria

Christian Peña

Days With my father. Philip Toledano Philip toledano

Freim! - 1


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AL

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Ensayo a las 4

Los siameses: Contradicción antropológica Adriana Cantoral 10

Directorio

El llamado divino Mara Echeverria 14

Niños

Director General: Fabián Zugaide

Rubén Vázquez 16

Editor:

Hipocondria

Consejo editorial:

Viridiana Mendoza Escamilla 20

Repisa

El síndrome de Tourette

Christian Peña 24

Iris

Days With my father. Philip Toledano 42

Pixel

Matthew Woodson 64

Recomendaciones El fracaso de Nick 98

El chamuco y Daniel Jhonston Ricardo Pineda 100

Han Hoogerbrugge: el surrealismo digital y el absurdo adriana cantoral 102

Ligas?

Ricardo Pineda Alejandro Altamirano, Alan Abarca Saint Martin, Christian Peña Diseño: Freim! Diseño y Publicidad Fotografía: Nohemi Valerio Colaboran en este número: Viridiana Mendoza Escamilla, Mara Echeverria, Rubén Vázquez, Adriana Cantoral Revista Freim! Es una publicación mensual. Número de reserva al título en derecho de autor en trámite. Domicilio de la publicación: David Alfaro Siqueiros No. 6-A, Col. Campiña de Aragón. C.P. 55130 Ecatepec Edo. de Mex. La información de los artículos es responsabilidad de los autores. Se permite la reproducción de los materiales siempre y cuando se cite la fuente. El material utilizado, así como las marcas y logotipos son propiedad de sus respectivos fabricantes. Envía tus comentarios a: administracion@revistafreim.com Freim! - 5


Una frase que es muy sobada en las conversaciones es el famoso “todos estamos enfermos”. La gente la suelta así, de manera impúdica y arrebatada: “todos”. En esencia y estrictamente hablando, en términos psicológicos por lo menos, la sentencia es certera; de una u otra manera toda la gente tiene alguna manía o patología en mayor o menor medida, que nos hace acreedores al término “enfermo”, nadie está sano, todos padecemos de algo tarde o temprano. Sin embargo cuando alguien te dice que “todos estamos enfermos” por lo general lo hace sin conciencia plena de los enfermos de verdad, los que sufren de manera cotidiana su padecimiento: touretticos, esquizofrénicos, paralíticos, cleptómanos, etc. Tener una enfermedad no es asunto agradable, quien padezca alguna o quien viva con alguien que padece algo, sabrá de lo que estamos hablando. Sin embargo, y amén de sonar insensible ante los enfermos, la perspectiva del enfermo siempre nos revela aspec6 - Freim!

tos importantes de nuestra condición de ser humano. Al que se diagnostica locura, por ejemplo, ya no tiene remedio, es un incurable, se le suministra medicamento para “controlar” su padecimiento, pero en esencia no tiene remedio, no necesita que lo curen, y si no necesitas que te curen, no hay porqué temer, eres un caso que no necesita ya tratamiento. Lo cierto de las cosas es que a veces uno desearía ser un loco, un autista, o un comatoso. De verdad, el fardo de la vida diaria y las consecuencias inmediatas de las relaciones personales conllevan muchas veces el deseo inherente de no ser consciente, de no necesitar desenrollar la maraña que habita en nuestra cabeza para seguir tirando hacia adelante. No obstante ahí estamos, queriendo ser “normales” y cumplir con nuestra función de seres sociales, racionales y saludables. Si estás gordo estás enfermo, si sudas mucho tienes algún padecimiento, una manera compulsiva de hacer las cosas es una enfermedad, el ser obsesivo


es enfermedad, el fanatismo extremo es catalogado como patología. ¿Qué sería este mundo sin enfermos? Sencillamente nada, vacío, o algo muy aburrido, sobre todo en las grandes ciudades en las que cada día se vuelve más y más complicado el vivir modestamente. Las enfermedades han engendrado muchas figuras importantes en todos los campos, las artes, las ciencias, los deportes. En Freim! Dedicamos un homenaje y una serie de textos a las enfermedades y sus posibilidades cre-

ativas, a los enfermos y su aportación a la esencia humana, somos la enfermedad y la cura, pero nunca logramos curarnos del todo. Una cicatriz es el vestigio de la herida, y nunca se borra del todo. Esta revista es una enfermedad revertida sobre sí misma, y espera no curarse del todo y espera que usted, patológico lector, se vuelva loco. Esperamos que disfruten este número de forma enferma y que lo disfruten con exceso, a lo loco, a lo bestia, que no haya marcha atrás y que su vida ya no vuelva a ser lo de antes. Freim! - 7


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Los siameses: Contradicción antropológica Adriana Cantoral

El caso de los siameses1 es un fuerte desafío para cualquier estudio antropológico. ¿Se trata de una misma persona con dos cabezas?, o más bien, ¿de dos personas atrapadas en un mismo cuerpo? Ambas preguntas son problemáticas y aún más sus respuestas. Desde un punto de vista racional y frío sabemos que este fenómeno es meramente accidental2, al igual que el nacer deforme, con un solo ojo, con síndrome de Down, etc. Sin embargo, cualquier accidente biológico o genético de esta índole repercute notoriamente en la defin-

ición antropológica del ser humano que lo padece.

1 El siamés es el resultado de una división incompleta, accidental, de un cigoto destinado a duplicarse para formar gemelos. En este texto nos centraremos en los siameses profundos, que comparten prácticamente el mismo cuerpo. 2 Accidental en el sentido de que no es lo propio o intrínseco del ser humano el hecho de ser siamés.

La tragedia antropológica de las hermanas Hensel radica en que tienen un mismo cuerpo con dos piernas y dos brazos. Cada hermana controla un lado del cuerpo, logrando así caminar, manejar y hacer deporte con relativa normal-

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El caso de las hermanas Hensel El nacimiento de gemelos siameses es un fenómeno insólito y extraño, pero real, tal es el caso de las hermanas estadounidenses Abigail y Brittany Hensel de 20 años de edad. A ellas, de entre 50 mil o 60 mil nacimientos normales, les tocó padecer la terrible suerte de ser siamesas. Asimismo, las esperanzas de vida para unos siameses son casi nulas, sin embargo helas ahí.

idad. Tanto Britanny como Abigail tienen su propio corazón y estómago, no obstante, comparten tres pulmones, un sistema circulatorio, un hígado, tres riñones y un sistema reproductivo. ¿Qué dice la antropología? Conceptos como unidad personal, identidad individual y personal, persona, conciencia, relación mente – cerebro - cuerpo, libertad de acción, autonomía, libre ejercicio de la sexualidad o Naturaleza se ven fuertemente violentados con la existencia real del siamés. La Antropología se basa en concepciones metafísicas universales que afirman la existencia de un alma racional insertada en un cuerpo humano individual. Por lo tanto, desde un punto de vista antropológico, los hermanos siameses son dos personas distintas, en su singularidad personal, pero unidas en un individuo o ser orgánico. Cabe aclarar que, no es la incapacidad explicativa de la Antropología lo que no arroja una respuesta satisfactoria al problema, sino lo aber-


rante de la realidad del siamés. Con todo, los siameses son seres humanos en toda la extensión de la palabra, puesto que piensan, sienten, sufren, gozan, desean, etc., igual que tú o que yo. Retomando, ¿por qué nos causan tanta repulsión los siameses? Al parecer, ésta surge cuando comparamos a un individuo normal con uno bicéfalo. Nos sorprende que un individuo, supuestamente con un solo cuerpo y una sola alma, se halle desdibujado e insertado en otro individuo con las mismas características. En otras palabras, ¿cómo dos almas pueden estar atrapa-

das en el mismo cuerpo? Es la broma más cruel y macabra que puede jugarle la naturaleza a un ser humano. A diferencia de los minusválidos, parapléjicos, tetrapléjicos, hemipléjicos, mancos, cojos, mutilados, deformes, retrasados mentales, etc., los siameses están implantados en el cuerpo de otro ser humano y tanto su voluntad como la del otro son totalmente codependientes, aún más, de alguna manera la libertad de sus espíritus se ve coartada, lo único que les es personal es el pensamiento. En definitiva, los siameses representan situaciones en las cuales la idea de

persona individual, se ve totalmente distorsionada, puesto que éstos son unidades orgánicas continuas, no solo de partes accidentales, sino de partes esenciales para la supervivencia. Asimismo, para muchos antropólogos y filósofos personifican una contradicción antropológica, más no de índole natural. El problema de los siameses da para mucho, paradójicamente está muy pobremente estudiado, pues atañe a la psicología, la medicina, los derechos humanos, la bioética, la antropología filosófica, la eugenesia, la ingeniería genética, etc. Freim! - 11


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El llamado divino

Mara Echeverría

Los primeros rayos de sol caían sobre su cabeza, era como si poco a poco iluminaran el andar de la pequeña que caminaba a prisa para llegar temprano a la escuela. Faltaban diez para las siete de la mañana, aún había tiempo, pero Cristina temía no estar en la misa que todos los lunes inauguraba las labores en el colegio. Además necesitaba volver a ver esa figura que le hablaba para pedirle mitigar su dolor provocado por mirar la decadencia de la humanidad desde esa cruz de madera. Esa mañana, el aire comenzó a mutar y ella lo percibía, viajaba en él un aroma poco común, tenue pero inolvidable. Ese dulce viento comenzó a envolverla, a susurrarle palabras 14 - Freim!

al oído, su conciente apenas podía descifrarlas. “Entonces se formó una nube que les cubrió con sus sombra. Y se oyó una voz desde la nube: “Este es mi hijo amado, escuchadle”. Marcos 10,7. El entorno poco a poco se armonizaba con el aire. Los autos de la avenida disminuían su velocidad ante sus ojos, pero no se inmutó y continuó apretando el paso, quería llegar al gran portón de madera de la capilla escolar; no hizo más que ignorarlo. Sin embargo, la voz del viento no la dejaba, no se callaba; susurraba su nombre una y otra vez; le erizaba la piel esa desesperación, entonces lo supo: era Jesús invadiendo sus sentidos. “Jesús le habló otra vez

diciendo: yo soy la luz del mundo, el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida”. Juan 8,12. Él la había elegido para continuar con su misión de salvar a la humanidad y se sentía muy feliz, ¡todo era tan claro¡ La imagen de la capilla era la primer señal, el primer llamado, ¿cómo no se dio cuenta antes? El tiempo transcurrió tan de prisa que no había notado que se ubicaba frente a la reja de la escuela. Las puertas estaban abiertas, el reloj todavía no marcaba las siete de la mañana. Las miradas de quienes se encontraban en ese lugar se postraron sobre de ella, podría jurar. Todos sabían que Jesús le había asignado la tarea de salvar al mundo de la catástrofe, eso les causaba molestia


e intentarían boicotear su misión, tal como paso con Jesús. “Los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del sumo Sacerdote, llamado Caifás, y resolvieron apoderarse de Jesús con engaño y darle muerte” Mateo 26, 3-4 Entonces, atravesó la puerta del colegio como si fuese un relámpago. Se sabía perseguida y huía de esas gentes que pervertidas por el mal se negaban a seguir el camino de Cristo.

Por fin llegó ante la imagen de Jesús, comprendió su mensaje, le pedía no flaquear en esta lucha, y sin darse cuenta, cargó el peso de su cuerpo sobre las puntas de sus pies para tomar la misma pose que la imagen, también la habían crucificado. “El que no tome su cruz y me siga, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá y el que pierda su vida por mi, la encontrará”. Mateo 10, 38-39.

edor, observándola con gran sorpresa. Cristina mantuvo esa figura por horas, hasta que cayó desfallecida. “Fijos los ojos en Jesús, el que inicia y consume la fe, el cual, en lugar del gozo que se le proponía soportó la cruz sin miedo a la ignominia, y está sentado a la diestra del trono de Dios”. Hebreos 12,2 Despertó en la cama de un nosocomio, el diagnóstico: esquizofrenia.

Monjas y estudiantes se encontraban a su alred-

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Era febrero de 1993. Tenía 18 años y como buen universitario de la UNAM, leía La Jornada. Era parte del cliché, lo reconozco. Sin embargo, aquel domingo leí una noticia que hasta la fecha me sigue dando vueltas en la cabeza. Se trataba de dos niños de diez años que habían secuestrado, torturado y asesinado a otro pequeño de apenas dos años de edad. Al parecer Robert Thompson y Jon Venables, ambos de escasos diez años, tomaron de la mano a James Bulger, quién recién había cumplido los dos años. Fue en un supermercado de Liverpool, mientras la madre de James hacía unas compras en la carnicería. Los dos pequeños ya habían planeado asesinar a alguien, pues según sus propias confesiones, ver la 3ª parte de la película de Chucky el muñeco diabólico, los había inspirado. En un descuido de la señora, tomaron al pequeño James de la mano y salieron del centro comercial. Nadie sospechó nada a pesar de que el niño lloraba amargamente. Fue ahí que empezó el suplicio del infante. Hicieron una caminata de casi cuatro 16 - Freim!

Niños

Rubén Vázquez

kilómetros hasta llegar a una zona descampada por donde pasaba el tren. Sin embargo, durante todo el camino, lo fueron golpeando en la cabeza y jalando del cabello. Hubo muchos testigos que los vieron, pero ninguno hizo nada. Al llegar a las vías del tren, empezaron a jalarlo de los brazos; uno de cada lado, hasta levantarlo a la altura de sus cabezas; después le rompieron las manos y los brazos a pisotones. De hecho, el cuerpo de James tenía varias patadas marcadas en la cara. Luego bajaron sus pantalones y le introdujeron un par de pilas en el ano; finalmente estuvieron pateando al niño y saltando sobre él hasta que prácticamente hicieron estallar su cuerpo. Al final, colocaron el cadáver sobre las vías del tren para ver cómo lo partía a la mitad. La saña y violencia que tuvieron los niños asesinos con el menor secuestrado no puedo entenderla. Es decir, todos sabemos de asesinos en

serie, de cómo torturaban a sus víctimas, en cuántos cachitos las partían y qué tipo de aderezo le ponían al pan para comérselos. Sin embargo, la edad de los asesinos es sumamente inusual. Como era de esperarse, fueron capturados al poco tiempo y juzgados como adultos. Inglaterra quiso dar un escarmiento no sólo a los niños, sino al mundo entero y condenó a Thompson y Venables a cadena perpetua. El único argumento del jurado es que a pesar de su corta edad, eran capaces de reconocer el bien y el mal. Eso era suficiente para condenarlos. De inmediato se empezó a buscar culpables: el entorno violento en el que crecieron; los medios de comunicación; algún trastorno mental o incluso, carencia fisiológica. Sin embargo nada dejó satisfechos a los ingleses, ni al mundo entero. Si eso no es la manifestación de la maldad


pura, entonces qué sí lo es. Había un trastocamiento axiológico puro: los niños son, por regla, la bondad absoluta, incapaces de pensar con malicia. ¿Entonces qué les había pasado a esos dos? ¿Estaban enfermos? ¿La maldad es una enfermedad? Siempre me he preguntado si la maldad existe per sé. Es decir, existe no como una concepción intelectual, abstracta; sino como una entidad que permanece invariable más allá de su manifestación en los seres humanos. Entiendo que esa es una discusión sobre ética y estética que lleva más de dos milenios sobre la mesa y que, aun y con todo, nadie le ha puesto punto final.

Thompson y Vernables fueron liberados en 2003. Sus nombres fueron cambiados y viven con nuevas identidades en países desconocidos. Tienen ahora 27 años y nadie sabe dónde están. La maldad parece ser una manifestación del intelecto. A pesar de todo, sigo sin entender. Esos dos niños se convirtieron en un balde agua fría que demostró que hay algo que está enfermo en este mundo. Cerremos los ojos. @sincreatividad

Lo bueno, decía Nietzche, es aquello que ensancha y eleva el espíritu. Lo malo, por obvias razones, es lo contrario. Lo bueno es parte de la naturaleza, reclamaba Santo Tomas de Aquino: no puede existir en la naturaleza algo malo, por tanto, la maldad no es otra cosa que el resultado de nuestra capacidad de elección. La maldad entonces es el resultado de nuestro intelecto. Freim! - 17


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Hipocondria Viridiana Mendoza Escamilla

Mariela despertó ese día con la certeza de que moriría de cáncer en el riñón, o algo relacionado con el potasio. No era como cuando sospechaba que tenía malaria, esa vez cuando su vecino regresó de Brasil y en su maleta pudo haber transportado un mosquito infectado. No, esta vez no tenía fiebre, ni dolor de cabeza, ni sudoración, ni un coma misterioso que la tuviera en la cama dos días (hasta que le ganó de la pipí y tuvo que levantarse aliviada). Esta vez era diferente, los plátanos de la cena podrían haber desencadenado una reacción perversa y terminarle de dañar 20 - Freim!

los riñones, no había síntomas físicos, era una certeza que le venía del alma. Lo sabía, eso que antes había confundido con Acidosis tubular renal distal -por aquello del fuerte dolor en el costado-, no era cómo le había dicho su médico “un efecto secundario por cargar a su sobrino de tres años toda la tarde”, era una señal inequívoca que su cuerpo se marchitaba lento y desde dentro. -Lo sabía- suspiró aliviada, como si la posibilidad de una enfermedad la liberara, como si el saberse enferma le concediera paz. Limpió toda su casa

anticipando que pronto el cáncer le consumiría los órganos y tendría que llegar alguien a cuidarla, no quería que nadie viera la casa de una enferma terminal hecha un desastre. En la limpieza rescató la foto de su ex esposo, el pobre Román que no soportó las acusaciones de que tenía VIH cuando a Mariela le salieron repentinos moretones en las manos y en los muslos. - ¡Que no se con qué diablos te pegaste! - fueron las últimas palabras que Roman pronunció en su presencia Luego vino un divorcio a través de abogados (uno de ellos la contagió de una extraña clase de viruela, que sólo duró tres días) y luego el penoso proceso de ir a solicitar medicamentos retrovirales para lidiar con el virus de inmunodeficiencia,


penoso claro, porque no hubo ni una enfermera, ni un doctor en el centro de salud que pudiera validar el diagnóstico. Los moretones eran producto de la manía de Mariela por rascarse hasta el cansancio las picaduras de moscos, sólo que en la desesperación de saberse engañada por su marido había olvidado que ella misma había provocado en cambio de color de la piel. En fin, esta vez era diferente, podía sentir el olor de la muerte en su casa, esa misma muerte que le había arrancado a su madre años atrás, cuando ella era una niña y soñaba con ser doctora. Nunca más jugó a ser doctora, siempre quería ser la paciente.

despreocupación. Pensaba en cómo sus riñones habían sido deteriorados, cómo su sangre estaba contaminada sin remedio.

y el hormigueo que la hizo temblar, acto seguido murió.

Los paramédicos y los peritos del ministerio público la encontraron fría y con una sonrisa en el rostro, luego de - Claro, esas cosas son examinar el cuadro con así, están latentes cuidado concluyeron hasta que llega un que Mariela se había plátano, un inofensivo resbalado con la cáscara plátano … justo de plátano de la cena de estaba terminando la noche anterior, al final de murmurar su frase de cuentas si la había cuando cayó al suelo matado el potasio. La primera sensación fue un adormecimiento en todo el cuerpo, seguido de un calor envolvente en la cabeza

Podía sentir esa presencia fría por detrás del cuello, pero no tenía miedo era como una plácida calma que le aflojaba los músculos y la hacía caminar con Freim! - 21


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REPISA Freim! - 23


El síndrome de Tourette de Christian Peña, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Amado Nervo, 2009, por desición unánime del jurado integrado por Luis Armenta Malpica, Ricardo Castillo y Jorge Esquinca. 24 - Freim!


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El síndrome de Tourette Christian Peña

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El síndrome de Tourette [...] se caracteriza por un exceso de energía nerviosa y una gran abundancia y profusión de ideas y movimientos extraños: tics, espasmos, poses peculiares, muecas, ruidos, maldi ciones, imitaciones involuntarias y compulsiones de todo género. [...] El paciente de síndrome de Tourette constituye (tanto clínica como patológicamente) una especie de “eslabón perdido” entre el cuerpo y la mente. Oliver Sacks

Yo nací un día que Dios estuvo enfermo. César Vallejo

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En el principio fue el verbo y luego nadie supo qué decir. O quizá todos dijeron tanto que era imposible entender, prestar oído a la voz ajena. Alguien dijo: Mi virtud es errar. Otro dijo: La coz del caballo me destrozó el pecho y vació mi corazón. Uno más, envuelto en una fiebre oscura, hincado ante el retrato de algún santo, juró que rasgaría el cielo con un aullido igual o parecido al de un lobo de monte. Alguien fue cacofónico. Alguien amenazó de muerte a su esposa. Alguien lloró. Yo estuve en el principio, por lo que he escuchado. Yo dije: Nada es relevante. Luego me contradije: Todo tiene un valor. Luego mentí y quise contárselo a los otros. Luego me arrepentí. Alguno más dijo tres veces: Lengua, lengua, lengua. Luego, alguien le dijo que estaba enfermo. Otro preguntó: ¿Acaso no estamos enfermos todos? A mí me gusta oler las manos de la gente, a él le gusta comer moscas, ése prefiere limpiarse las orejas hasta encontrar la sangre; a ese otro le encantan las puertas giratorias, aquél no deja de encoger los hombros. ¿Acaso no es eso estar enfermo? Lengua larga. Lengua, otra lengua. Por qué todo se repite. En el principio fue el verbo y luego nadie supo qué decir. Por lo que sé, yo estuve en ese principio, pero quizás estuve en otro. En ese principio alguien dijo: Hay quienes piensan que soy un farsante, que mi enfermedad no existe; que me encuentro cómodo gritando obscenidades a los cuatro vientos. Hay quienes piensan que sólo hablo el lenguaje de cantina y que no es cierto que la coprolalia sea un síntoma del síndrome de Tourette. Otro dijo: Todos tenemos Tourette. 30 - Freim!


Vallejo estuvo ahí y dijo: Yo nací un día que Dios estuvo enfermo. Vallejo dijo: Golpes como del odio de Dios. Vallejo dijo: El suicidio monótono de Dios. Yo lo sé, porque estuve en ese principio. Lengua, lengua, otra lengua. Desde hace días tengo ganas de gritarle a alguien: Malnacido. Un malnacido dijo en ese principio en el que estuve, y que no recuerdo ya si ocurrió de noche o al amanecer, que su ingle olía al sudor del mundo; que su mujer era la mejor amante del mundo; que su dolor era humano y de este mundo; que él había creído en el mundo hasta que cayó enfermo. Otro más dijo: A mí me duele el mundo, pero no me quejo. Otro lo interrumpió y dijo: Yo nací mal: mi cuerpo se puso en mi contra desde el principio. Dentro de mí hay más de un centro, una cadena de mundos que chocan entre sí. Digo cosas que no pienso. Me muevo sin querer. Nací mal, seguramente un día que Dios estuvo enfermo. Yo fui el dolor de cabeza del mundo, el malestar de Dios. Yo soy el accidente. Puterías. Muerdealmohadas. Soplanucas. Alguien dijo ese día: Qué vergüenza escribir malas palabras en un poema; y más aún en un poema aislado, un poema como una isla donde el lector no entiende lo que pasa y sólo desespera e intenta en vano atravesar el mar. Muchos le dijeron a ese alguien que estaba equivocado. Otro le dijo que lo que había dicho era cacofónico, que rimaba. Tal vez alguno estuvo de acuerdo. Yo no. Yo estaba ocupado, diciendo: Nada es relevante. Alguien, uno del que ya hablé, ese día, o noche del principio del que hablo, dijo: Lo que yo tengo fue descrito por Georges Gilles de la Tourette, un neurólogo amigo de Freud. Lo que yo tengo, según Tourette, se caracteriza por tics compulsivos, repetición de las palabras o los actos de los demás (ecolalia y ecopraxia), y por pronunciar de una manera involuntaria o compulsiva maldiciones u obscenidades. Freim! - 31


Lengua larga. Lengua, otra lengua. Tengo un conejo gris que baño en leche. Por qué todo se repite. Ese día, o noche, del que aún no puedo contar todo, yo dije: Todo tiene un valor. Hubo alguien más que dijo: Mi mujer tiene las piernas más duras de toda la ciudad; sus pezones se erizan si acaricio su pelo o si escucha, de pronto, un silbato en la oscuridad; sus ojos negros muestran la pasión de un perro atropellado. Alguien le contestó: Eso que dices me hace ruido: oscuridad y ciudad riman. Otro dijo: Yo tengo un amigo al que le gusta perseguir ambulancias en su auto. Hubo otro que escupió su rostro en el espejo. Otro se mordió la lengua. Otro gritó el nombre de su esposa. Otro más, cansado de escuchar a todos, se encogió de hombros. Vallejo dijo: El traje que vestí mañana no lo ha lavado mi lavandera. Otra, otra, otra lengua. ¡Cuidado con el perro! No sé si fue ese día, o noche, cuando le lancé un guiño a la muerte, y otro, y otro. Pero la muerte no quiso coquetear conmigo y le grité hasta que los labios me dolieron y fue en vano. La muerte sólo vino por los otros, yo conocí a alguno, que sí murieron y ahora me llevan ventaja. Uno de ellos, antes de morir, dijo: La muerte es una señorita de escote pronunciado. La muerte cobra por hora y no da besos en la boca. La muerte es blanca; tiene la piel de gallina, y cuando no está matando a alguien, se mira en el espejo y se arranca las canas y los pelos de la nariz. Otro, señalando al cielo, dijo: Al amanecer el sol hará polvo las tumbas. Otro más, dijo: En una urna de mármol tendrá lugar el desierto de mi piel y huesos. 32 - Freim!


Vallejo dijo: ¡Hoy he muerto qué poco en esta tarde! Vallejo dijo: No temamos. La muerte es así. Yo escuché lo que dijeron, aunque estaba ocupado diciendo: Sé de memoria la fecha de mi muerte. Nada es relevante. Alguien más, inmerso en su discurso, dijo: Hay quienes piensan que hay algo primitivo en mí, que el síndrome de Tourette libera lo que habita en lo más hondo de mi inconsciente. Pero lo que yo tengo es un trastorno neurobiológico de tipo hiperfisiológico; una excitación subcortical y un estímulo espontáneo de muchos centros filogenéticamente primitivos del cerebro. Ramera, golfa, zorra, perra, puta. Quiero tomar agua de alfalfa a medianoche. Por qué en el principio fue el verbo, por qué si nadie sabía qué decir. Por qué nada es relevante. Por qué alguien dijo que estaba a punto de rendirse. Por qué otro aulló. Por qué otro apuntó con un arma a su esposa. Por qué otro encogió sus hombros. Por qué otro insistió y dijo: Mi virtud es errar. Por qué Vallejo dijo: Tengo fe en ser fuerte. Por qué alguien más repitió: Todos tenemos Tourette. Por qué alguien dijo: A veces lanzo cosas que terminan por romperse en la pared. Otras relaciono extrañamente a un perro con mi madre. Mi atención y mi oído son llamados por lo raro, lo inusual. Hay momentos en que comienzo a escribir obsesivamente, ¿por qué?, ¿acaso escribir es sólo un padecimiento?, ¿la escritura es una consecuencia de la enfermedad? No lo sé. La enfermedad podría ser, en todo caso, un síntoma de la escritura. ¿Escribir es un acto involuntario, un reflejo crónico? Lo ignoro. Por qué alguien comenzó a aullar después de lo que se dijo. Por qué todos nos creímos enfermos en ese momento, en ese principio del que hablo. Quiero comprar una dentadura postiza. Quiero otra lengua, una larga. Por qué el principio fue contradicción. Freim! - 33


En ese principio era de día porque los árboles tendían sus sombras al descanso, las aves recogían migajas de la mano abierta de las banquetas y una anciana llevaba lentes de sol. Era noche, quiero decir, por qué todo es contradictorio. Era de noche en ese principio porque mi corazón estaba oscuro y los ciegos atenuaban su tiniebla, pasaban desapercibidos entre la oscuridad de los otros, y alguien quiso encender la luz, prender una vela, y todos corrimos confundidos y alertas y nadie supo qué hacer ni qué decir. Por qué todo inicia con el caos. Por qué la luz necesita la sombra. Por qué no logro recordar si ese día era noche. Por qué alguien preguntó si escribir es un acto involuntario. Por qué dije: Escribir no es relevante, nada es relevante. Por qué otro dijo: Lo que yo escriba quedará impreso en la noche como una prueba de que siempre estuve solo. Mi amor renacerá en cada palabra, alguien escuchará ese canto afilado a la luz de una lámpara; alguien dirá que era hermoso como el nacimiento de un leopardo; otros dirán que era en verdad horrible como una mujer amarilla de hepatitis; otros dirán que nunca lo escucharon; y alguien más, alguno, acaso, dará la vida por él. Por qué los aullidos de alguien rasgaron el cielo e interrumpieron intempestivamente lo que se decía. Por qué Vallejo dijo: ¡Y si después de tantas palabras, no sobrevive la palabra!, por qué dijo: Esperaos. Ya os voy a narrar todo, por qué dijo: ¡hay ganas de quedarse plantado en este verso! Por qué quiero otra lengua. Por qué el mismo del que hablé hace un momento, dijo: Lo que yo tengo puede ser utilizado creativamente. Cuando los tourétticos nos exponemos a la música o a una actividad rítmica, puede producirse una transición instantánea de los tics descoordinados y convulsos a la capacidad de moverse de manera perfectamente orquestada. Lo que yo tengo puede darme paz a ratos. Lo que yo tengo puede olvidarse, pero no sanar. 34 - Freim!


Quiero otra lengua. Quiero correr hasta borrar mi sombra. En ese principio en que fue el verbo, alguien dijo: A veces me imagino, encerrado en un cuarto, con otros como yo: somos un griterío de personas a un mismo tiempo; una persona que lanza diferentes gritos. Comenzamos a hablar sin ningún orden, a emitir sonidos extraños, a articular una lengua ininteligible, a tratar de decir lo que no puede decirse; a repetirnos, una y otra vez, lo que no puede decirse; a atropellar lo que no alcanza a decirse; a dar la vida por oír lo que no puede decirse. Por qué alguien le gritó a ese hombre: Malnacido. Por qué alguien insistía en matar a su esposa. Por qué alguien encogió sus hombros. Por qué Vallejo dijo: ¡Y si después de tantas palabras, no sobrevive la palabra! Por qué otro dijo: Se trataba de reunirlo todo en una sola voz, de conjugar un verbo en un tiempo estático; de hablar otra lengua, una larga, una estática; de formular entre el ruido una voz para todos. Se trataba de tejer una red de lenguaje, una red donde la palabra estuviera al alcance de la sed de todos, de tener por siempre un verbo en la punta de la lengua. Se trataba de tener qué decir, de tener qué contar en el filo de un grito, se trataba de un enjambre de gritos, de gritar al unísono. Se trataba, más que de una cascada, de un despeñadero de sonidos. Y luego ese alguien se detuvo. Por qué, por qué demonios se calló. Por qué demonios el aullido de alguien interrumpió lo que decía. Y yo por qué demonios dije: Nada es relevante. Sé de memoria la fecha de mi muerte. Por qué empecé diciendo: En el principio. Si no sé en qué principio era, ni de qué hablaba.

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Matthew Woodson Ilustrador estadounidense con un gran manejo de los vectores el cual se ve reflejado en cada una de sus piezas, ha trabajado para empresas como: American Express,ESPN Magazine, Ford, Image Comics y Threadless entre otros..

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RECOMENDACIONES Freim! - 97


El fracaso de Nick Nick Drake, junto a Daniel Johnston (ver esta misma sección), es otro de los artistas a los que nunca se les ha hecho justicia, al menos por lo popular. Un músico inglés con un tono de voz cautivador, letras conmovedoras, melancólicas y únicas. Nick Drake lo intentó en tres ocasiones con tres discos distintos y hermosos. Rejego, conflictivo, poseedor de trastorno bipolar, Drake nunca encontró el éxito con ninguna de sus entregas en plena época de los sesenta. Su música no es complicada, es poética sí, pero por alguna extraña razón no pegó. Sus discos en vinil son prácticamente inconseguibles, y todos valen la pena. Acá les dejamos una liga a su discografía por si les interesa, realmente no se decepcionarán, y verán que la sinrazón no sólo abunda dentro de las personas que generan, sino en todos los de fuera que decimos apreciar algo. Este músico inglés tuvo una muerte bastante misteriosa, no se sabe aún si fue suicidio o debido a su enfermedad. En sus últimos años Nick Drake se encontraba enojado con la vida, su voz se había deteriorado debido al tabaquismo y el alcohol, pero el sentimiento atorado, la insatisfacción, y las ganas de intentarlo seguían ahí. Hoy un clásico y referencia para todo buen melómano conocedor de la música de la época, la obra de Drake sigue escondida para la mayoría pero está esperando por ti, que te dices no estar enfermo, para que constates por oídos propios de lo que se habla en este número y lo cuestiones. Recomendación de la casa: Pink Moon. Apuren que la policía de Internet no perdona. Pink Moon http://www.mediafire.com/?dd1lm4q1zj4 Five leave left http://www.mediafire.com/?mh2to2mg0mj Bryter Lyter Pass: haveanicelife http://lix.in/-7c150c 98 - Freim!


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El Chamuco y Daniel Johnston Ricardo Pineda

Daniel Johnston es uno de los secretos mejor guardados en Estados Unidos: un artista de culto, creador de un estilo único en el que lo casero, lo inocente y perturbador se mezclan en un resultado de gran aliento, un tanto folkie, un tanto roquero, mucho pop y kilos de más. Este artista, covereado y admirado por muchos artistas que le han servido como publicidad gratuita (Nirvana, Sonic Youth, Flaming Lips, Matt Groening, etc. ) tiene una historia detrás que lo mismo inquieta que conmueve. En suma, es un artista completo en toda la extensión de la palabra, poseedor de un universo único y fascinante, resultado quizás en buena medida de su considerable trastorno bipolar. A Johnston no se le había hecho justicia hasta 2005 que salió a la luz este documental. The Devil and Daniel Johnston es una película que, si no se tuviera la referencia real del personaje, parecería que es una ficción, una película magistralmente narrada y con suficiente material de archivo para ilustrar con belleza la forma y el discurso de este documental. En The Devil and Daniel Johnston podemos ver por qué este artista de peso es tan importante para la cultura popular, la razón de su temática cristiana, el diablo, el desamor y tantas temáticas recurrentes en sus discos. De manera cronológica y a través de testimonios de amigos, familiares y gente involucrada en la vida de este músico, somos testigos del genio creativo a partir de lo inocente y lo feo se vuelve en algo sublime, de la pasión de Johnston por el dibujo, por la Mountain Dew, Gasparín, la vida tormentosa con su psique, con sus padres, y el amor que nunca muere. El trastorno bipolar de ninguna manera es atractivo, genera muchos problemas en la mente de quien la padece y afecta la vida inmediata de la gente involucrada alrededor de la persona afectada. No obstante, el arte y la creatividad siempre resultan un aliciente maravilloso, un catalizador de gran tamaño que desemboca en algo hermoso y de gran tamaño. Un “must be” para todo melómano, buen ejemplo de un documental bien hecho , sin pretensiones, cronológico mas no lineal, atractivo visualmente, y fascinante por donde se le mire. 100 - Freim!


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Han Hoogerbrugge: el surrealismo digital y el absurdo Adriana Cantoral

Hacia la recta final de los años noventa el artista holandés Han Hoogerbrugge incursionó en la animación digital mediante una animación de archivos GIF. A partir de entonces se convirtió en el parte aguas de la animación digital. Su obra se caracteriza por ser irónica y a la vez humorística. Al respecto el artista agrega: For me it’s very important to seduce people to enter my work. The humor in my work has to do with that. It doesn’t have to always make you laugh, but humor is a good starting point to make my work more approachable.

Han Hoogerbrugge además de ser un artista digital se ha dedicado a la pintura, la escultura, las instalaciones, las ilustraciones, los grabados, los videos y las películas. No obstante, su salto a la fama ocurrió en 1997 cuando publicó en su página de Internet el cómic Modern Living, que más tarde se llamaría Neurotica series (1998-2001). Esta obra retrata algunas de las situaciones que vive el artista, a manera de alter ego, tales como lo insignificante, lo divertido, lo absurdo, lo tedioso, lo trivial, lo violento, lo catatónico, lo aterrador, lo conflictivo, lo placentero, etc., a modo de dialéctica entre lo universal y lo subjetivo. Respecto de Neurotica afirma Hoogerbrugge, I like creating a character that is completely self-absorbed, someone who’s keeping himself busy with something utterly stupid. The fact that he keeps repeating himself emphasizes the stupidity of it. A partir de las acciones concretas de Neurotica, Hoogerbrugge fue introduciendo mayores líneas argumentativas y más personajes hasta llegar a la compleja trama de Hotel (2004-200). En esta obra el Dr. Doglin se dedica a investigar accidentes insólitos. El doctor Doglin tiene un homólogo, el Doctor Goldin, un antiguo neurocirujano obsesionado por traumas emocionales. Flip es el alter ego de Hoogerbrugge quien será voluntariamente sometido a pruebas del Dr. Doglin. En resumidas cuentas Hotel muestra un universo surrealista y bizarro, con personajes freudianos que sufren de estados de conciencia alterados. Por ejemplo el payaso, Imp, por mencionar sólo algunos. El mundo de Han Hoogerbrugge es complicado, pero inteligible. Sus secuencias animadas conforman un teatro o una novela futurista de pulsiones en donde su otro yo es el principal protagonista. Asimismo, la narrativa interactiva de Hoogerbrugge es totalmente innovadora y personal. Con un solo clic desentrañamos una realidad oculta. En este artista la realidad se presenta como misteriosa, siniestra, dramática y a la vez irónica, sarcástica y paradójica. Por otro lado, Hoogerbrugge retrata el espíritu de nuestra época excepcionalmente, pues a través de interactuar con su trabajo nos empapamos y reconocemos uno de los componentes más esenciales del hombre, (cubierto con un masculino traje negro): el absurdo.

Para conocer más sobre el artista entra a:

www.prostress.com o también a www.hoogerbrugge.com 102 - Freim!


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LIGAS? Freim! - 105


Para quien ocupa Quizás parezca poca cosa en estos tiempos de saturación informativa pero este texto acerca de la enfermedad y la pintura, haciendo hincapié en Matisse, nos pareció interesante. Chéquenlo, vale la pena, se publicó hace un año aproximadamente. Disfruten.

http://misiglo.wordpress.com/2009/06/10/enfermedad-y-arte/

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Frases de enfermo Uno mĂĄs que contiene frases y citas en torno a la enfermedad, unos de a tiro muy lelos y otros interesantes, ayuda sobre todo a pensar, a discernir sobre los padecimientos en tono poĂŠtico.

http://www.frasesycitas.com/frasesdeenfermedad/56/enfermedad/ frasescortas-citascelebres-0.html

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Cine y enfermedad Un artĂ­culo que vale mucho la pena, con link a una segunda parte, acerca de las enfermedades mostradas en el cine. En Freim! Creemos en el arte como catalizador de los padecimientos. Desde la exaltaciĂłn del yo en padecimientos de doble personalidad, pasando por la esquizofrenia, entre muchas otras. DĂŠnse.

http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/enfermedadesmentales-en-el-cine-esquizofrenia-y-multiples-personalidades

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PokerClubMéxico

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Revista Freim! #09 - Enfermedad