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Edición Nacional

75 Ptas.

Domingo 2

Añ o LXXVI

Junio de 1983

Nú mero 85

ENTREVISTA CON EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

“Debemos solucionar el problema de las CCAA”

“Votaremos por el bien de España”  “Gobernaremos porque es la mejor opción de futuro”

El Presidente del Gobierno, Fabián de la Torre, en el balcón del Palacio de la Moncloa | J. Aඒආග


NACIONAL

Domingo, 2 de junio de 1983

ELECCIONES ANTICIPADAS > Entrevista al Presidente 

“Termina la Legislatu “Tras el accidente del Rey el Gobierno estuvo en contacto con el PSOE” ● “Carlos Vara aceptó la hoja de ruta que adopté; el nuevo líder ni siquiera llamó a Moncloa para presentarse” ● “Vamos a las urnas para que la Oposición se explique” R B - Madrid Nadie duda de que se trata del hombre con más poder sobre el timón de España en los últimos siete años, de los cuales sólo ha pasado dos fuera del Palacio de la Moncloa. Fabián de la Torre ha copado los resortes del Gobierno de la Nación incluso desde fuera de él y es el líder político que más envites ha tenido que resistir a lo largo de estos años de democracia. Siendo Vicepresidente tuvo que forzar la dimisión de su mentor para traer a España el primer Gobierno de concentración de su Historia. Siendo Presidente asumió la redacción de la Constitución. Siendo líder de la Oposición, gestionó la crisis de la entrada en la Comunidad Económica Europea. Inició su segundo mandato y fue secuestrado en el Congreso junto al resto de Diputados en un Golpe de Estado solventado por el Rey y su Vicepresidenta. Su Presidencia queda marcada,

“Me he movido antes por el bien de España que por la infalibilidad de mi propia palabra”

presentarme ante los ciudadanos para pedirles algo tan importante como es su confianza. Nada me preocupa y me incomoda más que romperla y en esta ocasión, es cierto, lo he hecho. Sin embargo, en determinadas ocasiones es necesario anteponer el interés general de España al personal. He tenido que incumplir mi promesa, pero lo he hecho consolándome en que era la decisión correcta para evitar un caos institucional que hubiera hundido al país durante un año. Mi promesa era terminar la Legislatura, pero mi deber era disolver la Cámara. Entre lo primero y lo segundo, por desgracia, no tuve duda de qué vía debía tomar. Espero que los españoles sepan valorar que me he movido antes por el bien de España que por la infalibilidad de mi palabra. P. Pero ¿por qué era necesaria esta convocatoria? R. El accidente de Su Majestad el Rey nos ponía en una situación compleja. El hecho de que en el momento de tener que declarar la Regencia no hubiera un sucesor mayor de edad complicaba el asunto, y además la Oposición quiso ahondar la gravedad de la crisis institucional al introducir dudas de hecho y de Derecho en una línea sucesoria que no existían hasta ese momento. A eso se suma la inicial intención de la Familia Real de no asumir la regencia, que es un hecho histórico que se debe reconocer a la Casa de Borbón. Doña Sofía, don Juan y el resto de la Familia realizaron un acto de responsabilidad absolutamente único al ceder a la soberanía nacional la Jefatura interina del Estado, demostrando su sacrificio por la democracia y por España. En estas circunstancias el Gobierno actuó en cada momento como le exigía la Constitución; realmente no tomamos prácticamente ninguna

como ha reconocido, por los cien muertos en la secesión de Navarra, fruto de un complot fraguado en Moscú. Sus errores, como la moción de censura contra Sofía Torres en la Oposición o el fracaso del Proyecto de Ley de Liberalización Farmacéutica en el Gobierno, hacen mella en forma de profundos surcos de una frente que se ha fruncido demasiadas veces. Tras la enésima crisis institucional que su Ejecutivo ha tenido que afrontar en soledad, el jefe de Gobierno mejor valorado al Oeste del Muro de Berlín rompió la baraja y pidió a los ciudadanos que juzguen. Pregunta. Señor Presidente, “cumpliré mi mandato constitucional porque así lo exigen los españoles”. ¿Por qué ha incumplido su palabra? Respuesta. Mi palabra es para mí lo más importante. Si pierde su valor, no tengo nada con lo que El Presidente del Gobierno, durante la entrevista | A

decisión porque todas estaban marcadas de antemano. Cuando asumimos la renuncia de la Familia como válida, propusimos al Congreso un Regente civil; y cuando el Tribunal Supremo emitió un dictamen muy claro sobre la situación, que doña Sofía asumió, no hubo más posibilidad legal que proponer la proclamación de la Regencia en su persona. Finalmente Su Majestad despertó antes de que eso fuera necesario y todo el proceso quedó en nada. P. ¿Y la Oposición? Cuando Su Majestad sufrió el percance, me puse en contacto con el entonces líder de la Oposición. Carlos Vara me manifestó “el apoyo” del PSOE y compartió conmigo, literalmente, la hoja de ruta que he expuesto. Le hablé de la Regencia civil, que él aceptó; le dije que no creía que una colegiatura fuera adecuada, cosa que él compartió; y le propuse a Adolfo Suárez, candi-

“El PSOE sabía lo que el Gobierno tenía que hacer y lo compartía en su mayor parte” dato que no quiso descartar si bien me propuso otros nombres. Es decir: el líder del PSOE sabía lo que el Gobierno tenía que hacer, lo compartía en su mayor parte y lo asumía. Entonces el PSOE mudó de piel y de pronto, en plena crisis institucional a la cabeza del Estado, me encuentro con un líder de la Oposición nuevo, que no sé quién es, que jamás llamó a Moncloa siquiera para presentarse en sus nuevas responsabilidades, y que además de acusar al Gobierno de autoritario y fascista – unos calificativos graves, que me recuerdan a la era Torres-Blanco – desafía la sucesión a la Corona, afirma que el Rey es un irresponsable y arremete contra un dictamen firmado por el Tribunal Supremo y por un Consejo de Estado que cuenta con miembros del PSOE. No le negaré que hubo un instante de sopor. De pronto el Presi-


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ura más compleja” 

 

Fabián de la Torre camina hacia el edificio del Complejo de La Moncloa que alberga su despacho oficial ayer a primera hora de la mañana. | M. Mਏ਒ਣ਎

Fabián de la Torre   

Gijón, 

Asturias.  29  de  mayo  de  1924 (57 años). 

Licenciado  en  Ciencia  Polí

ca  por  la  Complutense  y  en  Derecho  por  la  Universidad  de  Oviedo.  Doctor  en ambas especialidades. 

Concejal en Gijón (1949 ‐ 1956).  Consejero  del  Movimiento  Nacio‐

nal por Asturias (1965 ‐ 1975).  Ministro  de la Presidencia, de Jus‐

cia  y  Administraciones  Públicas,  Portavoz y Vicepresidente Primero  del Gobierno de Esteban Armada.  Presidente  del  Gobierno  entre fe‐

brero y sep embre de 1978.  Presidente 

del  PLD.  Líder  de  la  Oposición  parlamentaria  de  1978  a 1980. 

Presidente 

del  Gobierno  por  se‐ gunda vez desde abril de 1980. 

dente del Gobierno se encuentra con un Congreso levantado de sus escaños, una Oposición que ignora al Poder Judicial y que ataca sin piedad a la Corona y al Gobierno, y sin posibilidad de hacer nada con fuerza de ley porque la vacante en la jefatura del Estado no se podía cubrir. Pero había que reaccionar. El Gobierno actuó con la máxima diligencia respetando en todo momento la Constitución y la legalidad. Pero esa irresponsabilidad de toda la Oposición en conjunto no podía quedar impune. Por eso cuando Su Majestad despertó, decidí que mi deber era exigir con toda firmeza respuestas y responsabilidades. Los españoles merecían saber por qué la Oposición quiso colapsar la Nación. Y mi única herramienta para lograrlo era obligarles a comparecer ante las urnas. Por eso convoqué a elecciones generales diez meses antes de lo debido. P. De modo que la convocatoria a las urnas es una exigencia de responsabilidades a la Oposición. ¿Cree que el Gobierno no tiene que ofrecerlas? R. El Gobierno jamás ha escatimado en explicaciones. En toda la Legislatura hemos aceptado todas las solicitudes de comparecencia que ha habido, todas. Y además tanto yo como otros Ministros hemos comparecido a petición propia en otras ocasiones. Considero que he explicado con claridad a los ciudadanos las circunstancias de la

“Los españoles merecían saber por qué la Oposición intentó colapsar la Nación” convocatoria. Pero si la Oposición cree que debo hacerlo en sede parlamentaria, la Diputación Permanente puede reclamar mis explicaciones, que estaré como siempre honrado de ofrecerles. P. Candidato por tercera vez. Usted planteó dudas sobre su continuidad a mediados de Legislatura, llegando incluso a abrirse públicamente el debate sucesorio. ¿Por qué ha decidido presentarse de nuevo? R. Bien. El debate sucesorio nunca llegó a abrirse dentro del PP. Tras la fusión PLD-PDP, los dirigentes de las dos ramas de la formación se mostraron cohesionados en torno al liderazgo que yo estaba ejerciendo. A medida que avanzó el tiempo, en realidad, asumí que mi labor no iba a quedar completa en esta Legislatura. Tenía más proyectos que desarrollar y personalmente creía que era necesario que los ciudadanos valoraran tanto mi labor como mi continuidad. Es decir, una retirada habría negado a los ciudadanos la  posibilidad de valorar mi gestión y no quise que sigue en página 4


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ELECCIONES ANTICIPADAS > Entrevista al Presidente 

“Buscaremos gobern

El Presidente del Gobieno en su última intervención parlamentaria de la Legislatura | R

eso ocurriera. Tras consultarlo con la Ejecutiva, que se mostró unánimemente a favor, decidimos anunciar el proyecto de la reelección en Barcelona.

“Me planteé dimitir la noche de la toma de los Ayuntamientos de Navarra” P. Ya que lo menciona, ¿por qué Barcelona? R. Porque era necesario. En un momento de gran tensión política en Cataluña, a nivel partidario decidimos que era necesario demostrar que teníamos fuerza en la Comunidad. Mi declaración como persona non grata por el Gobierno del presunto delincuente Müller era un absurdo. Y además guardo un profundo cariño por el pueblo catalán. Lamento haber obtenido un resultado tan pobre en las elecciones; estudiaremos por qué hemos perdido esa confianza y trabajaremos para recuperarla, por supuesto. P. Señor Presidente, su gestión tiene sombras muy alargadas. Hablemos de Navarra. ¿Cómo fue posible? R. Ésa es una pregunta que a día de hoy me impide conciliar el sueño. Concurrieron muchas circunstancias fuera de nuestro alcance, desde luego, pero la seguridad fronteriza falló y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no pudieron prever lo que estaba sucediendo en la Comunidad Foral. Para mí, eso es grave. Se han

adoptado protocolos y hemos endurecido las condiciones del paso de valijas diplomáticas por la frontera dentro de los límites del derecho internacional. Pero no pierdo de vista que alguien debió accionar alguna alarma. El presidente Carlos Prim puso sobre la mesa su dimisión y el Ministro del Interior de entonces dejó su cargo a mi disposición; ambos cesaron tras la crisis. Intervine la Comunidad Foral y estuvimos a punto de aprobar el Estado de Sitio, que es la situación más grave prevista en la Constitución. Actuamos con la máxima contundencia en busca de la paralización inmediata de la sedición. No acepto que me acusen de no asumir responsabilidades políticas; pero pesa sobre mi conciencia saber que hubo fallos previos. P. ¿Se planteó dimitir? R. Sí. Me planteé dimitir la noche del 22 de febrero de 1982. P. ¿Y por qué no lo hizo? R. Cuando fui informado de que los sublevados habían tomado una decena de Ayuntamientos, secuestrando las instituciones más cercanas a los ciudadanos, trasladé la situación al Rey y le dije a Su Majestad que ponía mi cargo a su disposición. Ambos convinimos entonces que dejar al país sin Presidente en un estado de preguerra era una irresponsabilidad enorme. Superada la crisis y disueltas las concentraciones, cuando tuvimos las primeras informaciones de la conspiración que había detrás, decidí con toda firmeza que no podía dimitir. Mi deber era responder ante los ciudadanos y exigir Justicia. P. Sabemos poco del Consejo de Seguridad en el que usted, en nombre de España, acusó a la

Unión Soviética de cometer actos de guerra contra España. R. Se sabe lo que debe saberse. Las sesiones del Consejo de Seguridad no son públicas y aunque a mi me gustaría otra cosa, no seré yo quien viole esa norma. Se trato de un Consejo tenso, muy probablemente uno de los más duros que se hayan celebrado desde la Carta de las Naciones Unidas. Pero España fue firme en su exposición y en sus exigencias. La Delegada ante este órgano, Raquel Villagarcía, tuvo un importante papel por su conocimiento de los mecanismos y las estrategias de la ONU. Gracias a eso y al apoyo sin fisuras de Washington, Londres, París y Berlín, pudimos reclamar la Justicia que merecen las víctimas, sus familiares y todos los españoles. La Unión Soviética atacó a España en febrero de 1982 y deberá pagar por ello. Tarde o temprano. P. ¿Cuál era el objetivo? R. El Presidente Kuznetsov debió responder a eso y ya sólo podrá hacerlo ante un Tribunal más alto que los de este mundo. ¿El Gobierno de Navarra? Parece algo demasiado menor para un ataque de la superpotencia. Quizás el Gobierno de España estaba logrando más poder internacional del que la URSS pensaba reservarnos y alguien decidió impedirlo.

“Hemos logrado una posición internacional que jamás habíamos tenido antes” P. De modo que es cierto: España tiene poder internacional. R. Claro que es cierto. Hemos logrado una posición que jamás habíamos tenido antes. En Madrid se ha celebrado una cumbre entre Estados Unidos, Gran Bretaña, la OTAN y España como no ha habido otra. Nuestras relaciones con la inmensa mayoría de los países al Oeste del Muro de Berlín están en su mejor momento. Hemos destacado como miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, no sólo por la sesión sobre Navarra. Todo esto es el fruto de un trabajo muy poco visible pero que a medio y largo plazo aportará grandes beneficios a España. P. Señor De la Torre, ¿qué cambiaría de su Legislatura? R. Debimos buscar más acuerdos con la oposición. Es una asignatura pendiente que tengo que superar si resulto reelegido por los ciudadanos. Buscaremos gobernar sin ataduras porque sería el resultado lógico del duro trabajo del Go-


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nar sin ataduras ”  “Las Autonomías restan credibilidad si somos incapaces de actuar con unidad” ● “Hemos tenido que afrontar crisis durísimas que en Europa tumbarían Gobiernos” ● “En Aragón y Andalucía no hay excusa para la suspensión de pagos técnica” bierno; pero no por ello renunciaremos a buscar los grandes acuerdos que no hemos podido o no hemos sabido alcanzar con la Oposición en estos tres años largos de mandato. Me refiero a temas como la educación, la misma política internacional o la cohesión territorial del Estado. P. ¿Cree que las Autonomías restan credibilidad y solvencia a España? R. Creo que si somos incapaces de actuar con unidad tarde o temprano el mundo verá una España inconsistente e incapaz de sonar unívoca, y eso es algo que no nos podemos permitir. La Constitución consagra unos principios básicos para el Estado autonómico y si no son respetados acabaremos destrozando el país. Tenemos mucha autocrítica que hacer, todos los partidos, con respecto al modelo autonómico. P. Pero el Banco de España dice que hay cuatro Comunidades en técnica suspensión de

“Si debemos intervenir las CCAA que están en técnica suspensión de pagos, lo haremos” pagos. ¿Cómo piensa afrontar eso el Gobierno? R. Es cierto: las Islas Canarias (gobernadas por el PP en funciones) y Cataluña (sin Gobierno) tienen una situación parlamentaria que nos obliga a la prudencia. Sin embargo, en Aragón y Andalucía (PSOE) todo debería funcionar y la realidad es que las dos administraciones están haciendo una escandalosa dejación de sus funciones. El Gobierno no va a permitir que la incompetencia de determinados dirigentes autonómicos se traduzca en colegios sin luz y hospitales cerrados. Si debemos intervenir, como ya hicimos una vez en circunstancias más graves, lo haremos. P. ¿Reformará la Constitución en ese sentido si sigue gobernando? R. No. No, creo que la solución es alcanzar acuerdos. No tiene sentido reformar dentro de dos años una Constitución que aprobamos hace cinco. Hay otras salidas antes que tenemos el deber de explorar. El fracaso rotundo de la Con-

ferencia de Presidentes de 1981 ya nos puso en alerta sobre lo que podía pasar y no ha habido suficiente reflexión al respecto, en mi opinión. Si con la Constitución configuramos un Estado basado en Autonomías, no podemos ahora dejarlas caer. Tras las elecciones, si vuelvo a ganarlas, convocaremos otra Conferencia que no puede; subrayo: no puede fracasar. P. ¿Tiene ‘deberes pendientes’ en el cajón de su escritorio? R. Desde luego. Hemos terminado la Legislatura abruptamente y tenemos Proyectos en una avanzada fase de desarrollo que queremos sacar adelante. La reforma educativa es uno de los más importantes, pero también una Ley del Gobierno que regule su funcionamiento y el estatuto de sus miembros. Tenemos en el tintero reformas en materia de Agricultura y una Ley de Empresarios Emprendedores que esperamos sacar adelante la próxima Legislatura, pese a que nuestro deseo era tenerlas aprobadas antes de la convocatoria ordinaria de 1984. P. Parece entonces absurdo preguntarle por qué quiere seguir gobernando… R. No, no lo es. Quiero seguir gobernando España porque creo que es la mejor opción de futuro que tiene el país. En estos años hemos tenido que afrontar, no sólo como Gobierno sino como Nación y como pueblo, crisis durísimas que en Europa tumbarían Ejecutivos. Creo que a lo largo de la Legislatura el PP ha demostrado una capacidad de gestión que ningún gabinete anterior ha sabido demostrar. La estabilidad de la que ha gozado España en este tiempo no se conocía en democracia. Estos bienes intangibles son capitales para el país. Y, de momento, somos los únicos que hemos demostrado que podemos mantenerlos. P. ¿Qué opina del giro a la izquierda del PSOE? ¿Le preocupa una eventual unión de la izquierda? R. No, no me preocupa. La derecha lleva unida tres años y, aunque no confío en un sistema completamente bipartidista –pues considero saludable que existan minorías representadas en el Parlamento–, creo que es bueno que las dos grandes ideologías políticas (centro izquierda y centro derecha) se consoliden ya que indudablemente abarcan una importante mayoría de la población. El problema, claro, es que parece que

el centro izquierda español desaparece sin remisión. Eso deja un espacio electoral vacante que alguien tendrá que rellenar. P. ¿Por qué? ¿Cree que el PSOE ya no representa al centro izquierda? R. Creo que cualquier ciudadano que haya seguido la trayectoria del PSOE en el último mes es capaz de observarlo. Basta con mirar su nueva simbología y los términos del discurso que emplea. Y eso me preocupa, como dirigente político, porque una buena parte del electorado nacional se queda sin opción política. Como Presidente del PP, opino que el PSOE se equivoca al abandonar las bases que le dieron la victoria en 1980. Pero el señor Rodríguez sabrá lo que hace; no seré yo quien dice la estrategia política de la Oposición. P. ¿Existe un futuro sin Fabián de la Torre, señor Presidente?

“Quiero seguir gobernando España porque creo que es la mejor opción de futuro” R. (Ríe) Desde luego. Sería terrible si no lo hubiera. España siempre tendrá futuro independientemente de su Presidente o sus políticos, porque este país es demasiado grande –no sólo física o poblacionalmente– como para depender de una persona. Claro que hay futuro sin Fabián de la Torre. Y no está lejos. P. Pero se presenta usted a la reelección… R. Sí, sí. Y pretendo ganarla. Pero no habrá una tercera vez, eso se lo aseguro. Dos mandatos y unos meses de tercero me parece suficiente tiempo en el poder, el suficiente al menos para cumplir las promesas y las intenciones que se puedan tener para con el país. Servir como Presidente es un honor pero también un gran sacrificio. Dos mandatos constitucionales completos deberían ser el límite para cualquiera. Todo ello, por descontado, con el insalvable aval de los ciudadanos. Al fin y al cabo, son ellos quienes tienen el poder. P. Gracias, señor Presidente. R. Ha sido un placer. ■


ABC - 2 de junio 1983 - POLÍTICA XXI